Aspectos estructurales como subdivisiones, disponibilidad de aguadas y sombra son aspectos relevantes

Los expertos concluyen que el Cambio Climático (CC)  se procesará en una mayor variabilidad  climática que se sumará a la ya existente adicionalmente a una mayor frecuencia de eventos extremos adversos, lo cual  para la ganadería uruguaya que se hace a cielo abierto, la pastura es el principal sustento alimenticio, e integra una cadena agroexportadora significa agregar mayor fuentes de variación aumentando el riesgo y la  incertidumbre.
Es por ello que todo aporte y contribución que se pueda hacer a mejorar la forma y el grado con que los productores pueden adaptarse a tal situación y mitigar los efectos negativos, lo consideramos altamente positivo. Esa es la mayor justificación para esta línea de trabajo que el IPA está desarrollando desde la sequia del 2005/2006 en delante. Además, desde la sequía del 88/89 hemos vivido y visto muchas situaciones difíciles en la trayectoria de las explotaciones y las familias.
Hablar de vulnerabilidad climática en esta región, significa admitir necesariamente la existencia de las sequías como evento extremo de mayor importancia que provoca una amenaza, sin embargo el exceso de lluvias y los temporales también lo son para la producción ovina por ejemplo. Quiere decir que para que exista vulnerabilidad debe existir amenazas climáticas y deben existir objetos de esa amenaza, que para nuestros estudios son los predios ganaderos y su gente.
La variabilidad climática siempre ha existido y podemos mirar el efecto que produce sobre la producción de pasto del campo natural  en términos anuales y estacionales. A ella, los productores y los sistemas ganaderos que practican están históricamente adaptados como fruto de 400 años de experiencia acumulada. Sin embargo, los eventos extremos como las sequías imponen situaciones especiales para las cuales nunca se está preparado. La producción de pasto se ve seriamente afectada y dependiendo del momento del año que se presente, podrá o no provocar importantes pérdidas en la producción animal y en los resultados económicos de las empresas ganaderas. Así, las sequías del 2005/2006 y la del 2008/2009 se han presentado en momentos y con diferentes impactos.
Hemos observado gestiones prediales con notables diferencias entre los productores  y de modo caricaturesco hemos definido un par de tipologías. Por un lado aquellos que trabajan con cargas animales seguras, monitorean el pasto para desatar las decisiones , no se dejan atrapar por las sequías, etc , en contraposición con aquellos que trabajan con cargas animales muy altas , alta relación lanar/vacuno, miran la condición corporal de los animales para tomar decisiones, las sequias los atropellan ,etc. Al parecer , los primeros logran mucho mejores resultados físicos y económicos que los segundos, pero no tenemos respuestas aun para explicar el funcionamiento predial de ellos.  Es aun un área a seguir estudiando para poder entender y contribuir.
Estamos convencidos que frente a un incremento en la variabilidad climática, debemos desarrollar explotaciones ganaderas que sean “sequías adaptables” y para ello los aspectos estructurales como las subdivisiones, disponibilidad de aguada y sombra son aspectos relevantes. Por otro lado, los sistemas productivos que ponemos arriba de ese predio deben ser flexibles en su mayor expresión, esto es que deben dejar recursos ociosos sin utilizar (carga animal, pasto, reservas monetarias, etc) para cuando sean necesarios. Finalmente, la posición que debemos tomar frente al problema es de total apertura en el relacionamiento con los vecinos, con los proveedores, con la industria, con las instituciones técnicas, con las organizaciones de productores, etc, etc, de tal manera de no encerrarnos en el problema sino apoyarnos en la red social de trabajo que nos permita acceder a la información y el conocimiento de primera mano, a las políticas públicas, etc.
El plantearnos una autoevaluación de la flexibilidad en diferentes áreas de gestión del predio parece conducente para ubicar áreas débiles y de mejora. Aspectos tales como la dependencia de un único ingreso ganadero, la proporción de área arrendada en el total del predio, el nivel de endeudamiento, la existencia de fondos de reserva, etc. son diferentes puntos a ser repasados para evaluar el grado de flexibilidad que tiene la empresa y así tomar los recaudos pertinentes.
Por otro lado, de la mano de los adelantos técnicos de la informática, hoy es posible disponer de herramientas de apoyo a la toma de decisión predial, desarrollados en este caso por el Instituto Plan Agropecuario tales como Modelos de simulación  que permiten evaluar la puesta en práctica de múltiples decisiones frente a una sequía (por ejemplo) sin movernos del escritorio ni haber transcurrido ninguna sequía ni haber muerto un animal. El sistema de monitoreo satelital de crecimiento del pasto, permite hacer un seguimiento cercano y cuantificado de la principal variable productiva, que nos permite tomar decisiones en tiempo y forma. Otros están en desarrollo y validación.
Finalmente, el promover la circulación de información a todo nivel permite pensar en contribuir a  mejorar el proceso de toma de decisión predial. En eso estamos y es el objetivo principal de jornadas como las que desarrollamos el día jueves 11 en el marco de la Expo Salto, apoyando a la Asociación Agropecuaria de Salto.

Los expertos concluyen que el Cambio Climático (CC)  se procesará en una mayor variabilidad  climática que se sumará a la ya existente adicionalmente a una mayor frecuencia de eventos extremos adversos, lo cual  para la ganadería uruguaya que se hace a cielo abierto, la pastura es el principal sustento alimenticio, e integra una cadena agroexportadora significa agregar mayor fuentes de variación aumentando el riesgo y la  incertidumbre.

Es por ello que todo aporte y contribución que se pueda hacer a mejorar la forma y el grado con que los productores11 10 12 141pueden adaptarse a tal situación y mitigar los efectos negativos, lo consideramos altamente positivo. Esa es la mayor justificación para esta línea de trabajo que el IPA está desarrollando desde la sequia del 2005/2006 en delante. Además, desde la sequía del 88/89 hemos vivido y visto muchas situaciones difíciles en la trayectoria de las explotaciones y las familias.

Hablar de vulnerabilidad climática en esta región, significa admitir necesariamente la existencia de las sequías como evento extremo de mayor importancia que provoca una amenaza, sin embargo el exceso de lluvias y los temporales también lo son para la producción ovina por ejemplo. Quiere decir que para que exista vulnerabilidad debe existir amenazas climáticas y deben existir objetos de esa amenaza, que para nuestros estudios son los predios ganaderos y su gente.

La variabilidad climática siempre ha existido y podemos mirar el efecto que produce sobre la producción de pasto del campo natural  en términos anuales y estacionales. A ella, los productores y los sistemas ganaderos que practican están históricamente adaptados como fruto de 400 años de experiencia acumulada. Sin embargo, los eventos extremos como las sequías imponen situaciones especiales para las cuales nunca se está preparado. La producción de pasto se ve seriamente afectada y dependiendo del momento del año que se presente, podrá o no provocar importantes pérdidas en la producción animal y en los resultados económicos de las empresas ganaderas. Así, las sequías del 2005/2006 y la del 2008/2009 se han presentado en momentos y con diferentes impactos.

Hemos observado gestiones prediales con notables diferencias entre los productores  y de modo caricaturesco hemos definido un par de tipologías. Por un lado aquellos que trabajan con cargas animales seguras, monitorean el pasto para desatar las decisiones , no se dejan atrapar por las sequías, etc , en contraposición con aquellos que trabajan con cargas animales muy altas , alta relación lanar/vacuno, miran la condición corporal de los animales para tomar decisiones, las sequias los atropellan ,etc. Al parecer , los primeros logran mucho mejores resultados físicos y económicos que los segundos, pero no tenemos respuestas aun para explicar el funcionamiento predial de ellos.  Es aun un área a seguir estudiando para poder entender y contribuir.

Estamos convencidos que frente a un incremento en la variabilidad climática, debemos desarrollar explotaciones ganaderas que sean “sequías adaptables” y para ello los aspectos estructurales como las subdivisiones, disponibilidad de aguada y sombra son aspectos relevantes. Por otro lado, los sistemas productivos que ponemos arriba de ese predio deben ser flexibles en su mayor expresión, esto es que deben dejar recursos ociosos sin utilizar (carga animal, pasto, reservas monetarias, etc) para cuando sean necesarios. Finalmente, la posición que debemos tomar frente al problema es de total apertura en el relacionamiento con los vecinos, con los proveedores, con la industria, con las instituciones técnicas, con las organizaciones de productores, etc, etc, de tal manera de no encerrarnos en el problema sino apoyarnos en la red social de trabajo que nos permita acceder a la información y el conocimiento de primera mano, a las políticas públicas, etc.

El plantearnos una autoevaluación de la flexibilidad en diferentes áreas de gestión del predio parece conducente para ubicar áreas débiles y de mejora. Aspectos tales como la dependencia de un único ingreso ganadero, la proporción de área arrendada en el total del predio, el nivel de endeudamiento, la existencia de fondos de reserva, etc. son diferentes puntos a ser repasados para evaluar el grado de flexibilidad que tiene la empresa y así tomar los recaudos pertinentes.

Por otro lado, de la mano de los adelantos técnicos de la informática, hoy es posible disponer de herramientas de apoyo a la toma de decisión predial, desarrollados en este caso por el Instituto Plan Agropecuario tales como Modelos de simulación  que permiten evaluar la puesta en práctica de múltiples decisiones frente a una sequía (por ejemplo) sin movernos del escritorio ni haber transcurrido ninguna sequía ni haber muerto un animal. El sistema de monitoreo satelital de crecimiento del pasto, permite hacer un seguimiento cercano y cuantificado de la principal variable productiva, que nos permite tomar decisiones en tiempo y forma. Otros están en desarrollo y validación.

Finalmente, el promover la circulación de información a todo nivel permite pensar en contribuir a  mejorar el proceso de toma de decisión predial. En eso estamos y es el objetivo principal de jornadas como las que desarrollamos el día jueves 11 en el marco de la Expo Salto, apoyando a la Asociación Agropecuaria de Salto.







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