Como consecuencia de las inundaciones casi 12 mil hectáreas de citrus se hallan bajo agua en el norte de Entre Ríos

Desde Concordia y hasta Mocoretá (Corrientes) serían alrededor de “12 mil” las hectáreas de citrus afectadas por la inundación del Río Uruguay y otros arroyos. Así lo estimó el director de Federación Agraria Argentina (FAA) de Concordia, Sebastián Cuberli, según publica Diario Junio de Argentina.
Está todo bajo agua, se han perdido muchas hectáreas, sobre todo en la zona de Villa del Rosario (departamento Federación), lo mismo en Concordia, la vedad que lo que pasó es lamentable”, señaló el director de Federación Agraria Argentina (FAA) de Concordia, Sebastián Cuberli.
La crecida del río Uruguay y otros arroyos del norte entrerriano provocó daños principalmente en “quintas chicas”, apuntó el dirigente y estimó que son “entre 12 mil y 14 mil las hectáreas perjudicadas siguiendo todo el margen del río Uruguay desde Concordia hasta Mocoretá (Corrientes)”.
“Trabajamos con los pequeños productores que son una parte importante de la ciudad, porque generan mucho trabajo”, afirmó Cuberli y saludó el compromiso expresado del Gobierno nacional y anheló la misma actitud en el Gobierno provincial.
Hasta ahora el agua llegó a las plantas de citrus, no así a las de arándano “porque todavía están muy lejos”, salvo quintas ubicadas “a orillas de algún arroyo”, precisó.
Dijo también que se hace el registro de las pérdidas para después solicitar el auxilio del Gobierno, el dirigente comentó que “se trabaja con denuncia policial principalmente”.
Por otro lado, hizo referencia a la dramática situación que atraviesan los pobladores de Concordia y expresó que la realidad es “muy dura”, y que lo que más le preocupan “son los niños, que no entienden lo que pasó en Concordia”.
“Hay muchos chicos en escuelas, autoevacuados, miran sus casas de noche para que no les saquen las chapas, no les roben. La situación de la gente es preocupante porque están con carpas hechas de lona a la orilla del agua, no quieren dejar el lugar porque tienen miedo de que cuando vuelvan no haya nada”, remarcó.