Cae el precio de la leche en polvo entera uruguaya

La tonelada cotizó a promedio de US$ 2.738 en noviembre.

El precio de la leche en polvo entera, principal producto de exportación del Uruguay, cayó 10% entre diciembre de 2017 y noviembre de 2018, mientras que en el acumulado anual —noviembre 2017 a noviembre 2018— bajó 6%. Así lo demostró el informe correspondientes a exportaciones de lácteos del mes anterior, publicado por el Instituto Nacional de la Leche (Inale). El valor promedio de la tonelada vendida por Uruguay fue 2.738.
A su vez, en leche en polvo descremada, la caída fue mayor. Respecto a la primera de las comparaciones, la baja es de 18% y en el segundo es de 26%, quedando en un valor promedio de US$ 2.240 por tonelada.
El informe indica que respecto a octubre de 2018, el precio promedio de leche en polvo entera exportada por Uruguay, un mes después, cayó 1% y se posicionó en US$ 2.738. En caso de Oceanía y Europa, la caída para el mismo producto fue de 3% y los valores fueron US$ 2.656 y US$ 3.113 por tonelada, respectivamente.
Según los datos del Inale, en los primeros once meses de 2018, el valor de las exportaciones fue 17% superior al de 2017, principalmente por el aumento en la venta de leche en polvo entera, descremada y manteca, aunque obtuvieron mejores cotizaciones. Al colocarse mayor volumen, la facturación en el caso de leche en polvo entera subió 27% entre noviembre de 2017 e igual mes de 2018: fue US$ 399.710.000 (FOB).
Para leche en polvo descremada la facturación bajó 7% y quedó en US$ 113.617.000.
El mayor incremento se dio en el rubro manteca, con un crecimiento de 38% —igual que en la comparación anterior— con US$ 61.959.000. Más allá de ese aumento, el precio por tonelada vendida por Uruguay fue US$ 4.474 y fue 18% menor entre diciembre de 2017 y noviembre de 2018 y 2% más abajo en el acumulado noviembre de 2017 y el mes pasado.
Se vendieron 133.172 toneladas de leche en polvo entera a noviembre de 2018. El volumen vendido creció 35% en un año. En leche en polvo descremada se despacharon 14.878 toneladas (subió 25%) y en manteca se vendieron 12.247 toneladas (el volumen vendido creció 40%).
Remisión. El pasado mes de octubre y según los datos del Inale, los tamberos habían remitido a la industria 202.924.000 de litros.
El acumulado anual ya está en 1.615.365 millones de litros, cuando el año pasado cerró con una remisión global de 1.882.294 millones de litros. Se lleva un crecimiento de la remisión de 6%.
La peor remisión fue la de 2015, que cayó 10% respecto al año anterior y cerró con 1.775.025 millones de litros.
Según Inale, en octubre el poder de compra de la leche, base marzo 2014, prácticamente se mantuvo respecto al mes anterior, dado por un descenso en el precio de leche y a una caída del Índice de Costos.
Los costos de producción de los tambos, medidos en pesos, crecieron 14,9% en octubre de 2018 con relación a diciembre de 2017.
El poder de compra, medido en pesos y en las mismas fechas de la comparación anterior, cayó 9,6%, según Inale. En octubre el precio promedio al productor alcanzó $ 9,77 registrando un descenso del -0,7% comparado con agosto. (Fuente: INALE)
En 6 meses desaparecieron más de 100 productores lecheros en el país
Más de 100 productores lecheros han desaparecido solo en 6 meses en el país. Las cifras que impactan en un sector que no logra afianzarse en su producción, y genera rentabilidad negativa desde hace ya bastante tiempo, fueron brindadas en el marco de la Asamblea Anual de la Asociación de Productores de Leche de Parada Esperanza (Aplp) en Paysandú, por parte del doctor Ricardo De Izaguirre, presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale).

“Lo espeluznante es la desaparición de los productores”, manifestó a EL TELEGRAFO el titular de la gremial anfitriona, “ya que en 6 meses y solamente de Conaprole –la empresa que ha pagado mejor la leche y está con una estructura más fortalecida, incluso fue galardonada como la empresa particular con mayores niveles de exportación–, han desaparecido 41 productores”.

De esos más de 100 tamberos que quedaron por el camino, varios son productores artesanales, que se han reconvertido a otro tipo de producción, y no pudieron continuar produciendo ante la falta de rentabilidad por los altos costos operativos.
La asamblea contó con la presencia del ingeniero agrónomo Alvaro Ambrois, presidente de Conaprole, De Izaguirre como titular del Inale y Carlos Buzzeta directivo de Prolesa, así como otras autoridades, dirigentes de la Asociación de Productores de Leche de Paysandú (APLP), y productores de la región.
El ingeniero agrónomo Enrique Colzada, técnico regional de Conaprole, explicó en números la realidad de la región, demostrando que todavía hay márgenes de maniobra dentro de los predios –los que cuentan con asesoramiento técnico–, para buscar alguna mejora que colabore con la rentabilidad del establecimiento.
Pili
Durante la asamblea se trató las negociaciones realizadas en la búsqueda de soluciones a la problemática de PILI. Ceriani manifestó que “representando a la Aplpe y la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) estuve acompañando a los productores de PILI en las diferentes negociaciones que lamentablemente no prosperaron para la continuidad de esa industria”.

Se mencionó lo que se había hecho en la búsqueda de soluciones. “En julio cuando se hablaba que los productores remitirían su leche a Conaprole, estaba prácticamente todo arreglado. Eso le iba a costar a la cooperativa un paro del sindicato que significaba por día sin funcionamiento para la empresa casi U$S 1.000.000, y no se estaba apto para afrontarlo”.
“Luego apareció el millón y medio de dólares que otorgó el gobierno para los trabajadores y productores y se apagó esa posibilidad de remitir a Conaprole”, precisó el dirigente y productor.
Ahora cuando apareció la posibilidad del envío transitorio a Conaprole, fue un tema de precio y el lugar a donde iría la leche, lo que impidió que los productores remitentes enviaran a la cooperativa, y lo hicieran como acontece actualmente, a la empresa Lactalis.
También hay una problemática “sindical”, dijo Ceriani. “En la medida que aumenten los litros de leche procesados, en la planta hay algunos costos que se elevan en salario de empleados, lo que encarece el procesamiento de más leche”. Por lo tanto, manifestó que “era más complicado tomar ese camino”. (Fuente: en base a El Telégrafo)