Panorama lácteo de Australia y Nueva Zelandal

La sequía australiana está limitando la producción de leche en tanto que en Nueva Zelanda el clima es favorable. Mientras en Australia la producción cayó 3.6 % en Nueva Zelanda creció 5,5 %, según el informe de Clal News.
AUSTRALIA. La sequía persistente en Australia limita la producción de leche que en agosto pasado tuvo una caída del 3,6 % en comparación con agosto de 2017. También el contenido de grasas y proteínas es menor.
Los precios de forrajes son más altos y hay menos disponibilidad de agua, lo que reduciendo los rebaños en un 25 % cuando normalmente en este período del año la faena implica el 20 % del rebaño lechero.
NUEVA ZELANDA. En Nueva Zelanda la realidad es diferente, con el clima favorable la producción de leche en el primer trimestre de la temporada de producción 2018/2019 tuvo un aumento del 5,5 % en comparación con igual período de la temporada anterior.
En el marco señalado, Fonterra aumentó su producción de sólidos lácteos en un 1,3 % y redujo el pago estimado de leche en el tambo para la temporada 2018/2019 de 6,75 dólares neozelandeses por KgMS a entre 6,25-6,50 dólares por KgMS. (1 dólar neozelandés = U$S 0,65).
PRECIOS CON TENDENCIA A LA BAJA
Los últimos eventos de GlobalDairyTrade (GDT) han empujado los precios a la baja, como ocurre con la leche en polvo entera que es el producto exportado más importante en términos de valor.
Los precios bajos favorecen el interés de los compradores chinos, expresan el sitio especializado en leche Clal News.
En cuanto al queso Cheddar, también los precios son ligeramente más bajos, y la producción está creciendo debido a la mayor disponibilidad de leche.
En Oceanía los precios de la manteca están disminuyendo con una producción mayor a la esperada para este período. El interés de los compradores se ha fortalecido y los contratos se concluyen bloqueando el precio actual.
La leche en polvo descremada también tiene un precio bajo. La temporada aún está en su inicio y hay una buena disponibilidad del producto. Los contratos continúan pero no hay una necesidad urgente para los compradores, concluye. (Fuente: en base a TodoElCampo)