Subió a $ 27 por litro la leche pasteurizada

A partir de este lunes 11 de febrero, el litro de leche pasteurizada en bolsita pasó a valer $ 27, puesto en el mostrador del comerciante minorista. De este modo se busca que el precio de la leche al consumidor se vaya ajustando paulatinamente a los valores del mercado.
El mismo producto entregado en domicilio pasó a costar $ 27,30 y al comerciante minorista $ 26,51, según establece el Decreto del Ministerio de Economía y Finanzas.
El litro de leche fresca entera valía $ 25 al público en los comercios, por lo que la suba es de $ 2 por litro.
El Decreto también establece que la retención para el Fondo de Garantía para Deudas de los Productores Lecheros (Fogale), instrumento creado por el Poder Ejecutivo el 16 de febrero de 2018, es de $1,52 por litro de leche tarifada vendido.
Los productores ya están tramitando el Fogale, establecido a un plazo de 10 años con una baja en los intereses para paliar un endeudamiento que superaba el valor de las 400.000 o 450.000 vacas que Uruguay tiene en los tambos produciendo. Wilson Cabrera, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), dijo a El País que el incremento de $ 2 por litro fue el monto que las gremiales habían analizado con el Ministerio de Economía y Finanzas, mostrándose satisfecho con este nuevo avance.lecheria_tambo
Explicó que este nuevo aumento no tiene nada que ver con el Fogale, sino que “el Poder Ejecutivo calculó el desfasaje que teníamos en el costo de vida del 2015 hasta ahora y da 4,5%. Nos dará una parte ahora y otra en agosto”.
Lo que el Decreto no especifica y es lo que los productores buscan conocer —incluso comenzarán a trabajar en la reunión de las gremiales lecheras— es cuánto de esos $ 2 por litro está destinado a los tamberos y qué monto va para la industria y los distribuidores. “Primero vamos a hablar con la industria. La suba está y es lo más importante”, contó Cabrera al ser consultado.
(Fuente: El País)
El 31 de enero Conaprole volvió a cerrar en rojo
Conaprole asume “el compromiso con las gremiales de transferirlo inmediatamente” o como plantearon las propias gremiales “generar un fideicomiso” que se “repagara con este aporte”.
El balance de 2018 fue negativo para Conaprole, una de las empresas más importantes del país. La tendencia se mantuvo al comenzar 2019 porque “al 31 de enero cerramos un resultado parcial jugando al borde de lo posible con números también negativos”, dijo Álvaro Ambrois.
El presidente de Conaprole Ing. Agr. Álvaro Ambrois dijo que la empresa tiene una “enorme preocupación por la situación que se está viviendo” con una “coyuntura muy compleja” aunque “felizmente ahora hay indicios de que los mercados están dando un poco más fluidez”. En ese sentido “es importante que Fonterra tenga cinco remates con un cambio de tendencia” al alza, en especial “este último” que subió 6,7 %.
El cambio de tendencia “nos da cierta tranquilidad, pero está claro que nosotros estamos arrastrando un período prolongado de dificultades” el que “vivimos y sufrimos al punto que el último ejercicio de Conaprole cerró en rojo, cosa que la cooperativa nunca había hecho en su historia, y en este ejercicio vamos en el mismo camino” porque “al 31 de enero cerramos un resultado parcial jugando al borde de lo posible con números también negativos, cosa que asumimos con absoluta responsabilidad porque somos sensibles de la situación”, expresó.
VENEZUELA.
Respecto a la deuda que tiene Venezuela y el cobro parcial que se hizo, Ambrois señaló que se está “trabajando desde el comienzo tratando de generar el repago como corresponde a cualquier obligación”.
Recordó que en noviembre de 2016 “después de muchas insistencias y llamadas semanales” al canciller Rodolfo Nin Novoa “logramos el pago de 27 millones”.
“Es difícil cuantificar dónde está el mayor logro, si en la asamblea (nacional de productores realizada en diciembre en Capurro), del lado de las llamadas (al ministro), o en las reuniones y el viaje del embajador Cabral con (Gerardo) Maturana (en representación de Conaprole) a Venezuela, viaje que fue justo cuando estábamos en la asamblea de Capurro”, señaló. Pero “se logró ese dinero y sabiendo las urgencias y necesidades lo transferimos inmediatamente al productor” porque “la cooperativa es sensible y hace lo que puede aunque los deseos es poder hacer más”.
CONAPROLE NO SE OPONE AL FIDEICOMISO.
Ambrois también valoró el ajuste del precio de la leche al consumo y dijo que Conaprole no se opone a un fideicomiso que, aclaró, no debe afectar la línea de crédito de la empresa.
Conaprole asume “el compromiso con las gremiales de transferirlo inmediatamente” o como plantearon las propias gremiales “generar un fideicomiso” que se “repagara con este aporte”.
Contrariamente a algún error que trascendió en la prensa, el presidente de Conaprole aclaró que la cooperativa “está dispuesta a volcar ese monto en la liquidación mensual de cada productor o a ese fideicomiso” que hay que constituirlo.
La cooperativa “no está en contra del fideicomiso” subrayó y señaló que “hay que constituirlo, es un tema complejo quedando las gremiales en coordinar con el Ministerio de Economía separando esto de las líneas de crédito de Conaprole” porque “lo contrario sería muy irresponsable para el futuro de Conaprole y de los productores”.
El fideicomiso debería canalizarse “de forma independiente de la cooperativa”, porque además lo que se recauda “no es sólo para Conaprole sino también para las otras industrias que abastecen de leche al mercado local, por ejemplo Calcar, Claldy, Coleme”, estimó.
(Las declaraciones del Ing. Agr. Ambrois fueron realizadas al periodista Danilo Scirgalea).
En lo que va de Febrero, la remisión de leche cayó un 17 %
Este año comenzó con números negativos para los productores lecheros, donde el mes de enero tuvo una baja en la producción del 5% en comparación con igual mes de 2018, y la primera semana de febrero tuvo una baja del 17%, algo que preocupa a los productores.
Guillermo Berti, presidente de la Sociedad de Productores de Villa Rodríguez, dijo a Martín Maidana que, esta caída en la producción, se explica por la baja calidad de las pasturas, además que la falta de liquidez de los productores dificulta la aplicación de concentrados en la alimentación del ganado.
Además, indicó que esa baja en la remisión “golpea muy fuerte” al productor, que “no tiene más remedio”, debido a que ya no puede aumentar su nivel de endeudamiento.
(Fuente: Espectador)
Emilio Gancedo