Con tecnología digital buscan prevenir el desperdicio de alimentos

Una aplicación vinculará al Mercado Central de Buenos Aires con comedores comunitarios. El 34% de la comida que se produce en América latina se desperdicia cuando aún está en «perfecto estado».
El Ministerio de Agroindustria bonaerense, a través de la Dirección de Nuevos Proyectos y Oportunidades Provinciales, firmó un convenio de cooperación con el Mercado Central y la organización Nilus para evitar el desperdicio de los alimentos, con el objetivo de brindárselos a los que más lo necesitan, se informó ayer oficialmente.
El acuerdo sostiene que se facilitará la aplicación de tecnologías digitales a la operatoria del Mercado, favoreciendo la donación de alimentos que salen del circuito hacia comedores sociales, garantizando que sean sanos y respeten el ambiente natural y sociocultural.
El ministro Leonardo Sarquís destacó la importancia de esta articulación público-privada, y desde la cartera provincial informaron que controlarán la calidad de los alimentos en el territorio provincial, y que el Mercado Central aportará su infraestructura, contribuyendo a la construcción de un sistema de distribución y comercialización de alimentos perecederos.
La organización social Nilus aplicará su tecnología de geolocalización para facilitar la distribución de las donaciones de alimentos del Mercado Central. A través de su plataforma, conectará a la plaza mayorista con cocinas comunitarias y organizaciones sociales que alimentan a personas de bajos ingresos.
El presidente y codirector de Nilus, Ady Beitler, explicó que el principal objetivo de la organización es promover la alimentación saludable de personas de bajos ingresos a través del rescate de alimentos que están por ser desperdiciados.
Beitler explicó cifras alarmantes: según datos de FAO, un 34% de la comida que se produce en América latina se desperdicia cuando aún está en «perfecto estado». Esto equivale a 127 millones de toneladas de alimento por año, en una región donde 42 millones de personas sufren de sub-alimentación aguda (hambre).
La plataforma conecta a comedores sociales con donantes de alimentos -como supermercados o empresas productoras- a través de una red de transportistas profesionales que entregan productos.
Así, a través de una aplicación, y sobre la base de una plataforma de colaboración (crowdsourcing), un productor, una empresa distribuidora de alimentos, un hotel o un restaurante, pueden informar sobre la existencia de alimentos para ser donados.
Según cálculos de la organización, el 85% de la gente que padece de subalimentación podría salir de esta situación utilizando productos rescatados.
Sobre la firma de este convenio, Beitler afirmó: «Es un orgullo que el Mercado Central de Buenos Aires y el Ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires hayan depositado su confianza en nosotros para fortalecer su compromiso con la alimentación de personas de bajos ingresos. Celebramos su apuesta por la tecnología y el transporte profesional como forma de darle sostenibilidad y escala a esta actividad tan importante, además de generar fuentes de trabajo valiosas para los propios choferes».