«El mayor freno que tiene la granja es los bajos precios de lo que se produce»

Mario Sabbatini Coacci presidente de la Sociedad de Fomento y Defensa Agraria aseguró que los productores están en un momento crítico

¿Qué misión tiene la institución que usted preside?
Desde siempre la misión fue apoyar al productor, sobre todo en momentos adversos, recibir sus inquietudes y ayudar a que tengan soluciones. También comercializamos insumos, con una buena financiación, procurando obtener recursos para nuestra institución y que los socios logren los mejores precios para lo que precisan. Es una institución tradicional, ya suma 86 años de historia siendo referente en una zona de gran importancia para que los granjeros trabajen produciendo alimentos sanos para la gente.

¿A cuántos productores nuclea y de qué rubros?
Hay unos 400 socios que son fruticultores, horticultores y viticultores. Además hay colaboradores, socios que han dejado de producir pero siguen vinculados y también son muy valiosos.
¿Qué ánimo hay en los socios?
Los pequeños productores, también los medianos e incluso los grandes, están pasando por un momento crítico. Hace años que la granja viene mal. Yo veo de cerca la pequeña explotación que hace mi hija, en seis hectáreas, todo sellado con frutales, con manzana, pera y uva moscatel, y veo que le es muy difícil recuperar lo que invierte.

¿Cuál es la mayor dificultad, los costos para producir, los precios que obtienen por la producción?
Los costos pesan, pero el mayor freno que tiene la granja nacional es los bajos precios que hay de lo que se produce.
Si se pudiera cobrar mejor, el tema de los costos se disimula.
En el caso de nuestra familia estamos a la vez en otro rubro y nos defendemos con la distribuidora, pero el que depende solo de la granja la tiene brava.
Hace 10 años la uva se colocaba a $ 8 o $ 10 el kilo, lo mismo que logramos ahora, cuando a nosotros todo nos subió mucho en la década y además se vende menos.
Este año se habló de tener que dejar parte de la producción de manzana sin aprovechar…
El mercado es chico, la gente no consume mucho. El año pasado hubo una producción chica de manzana y se vendió toda, pero este año hubo mucha manzana y muchos tienen dificultades para vender.
Por eso la campaña que se lanzó hace poco para estimular a la gente a comer más frutas y más verdura es algo muy importante para nosotros.
¿Son optimistas en cuanto a que haya resultados positivos?
Depende de los padres. Veo a las autoridades de la enseñanza trabajando muy serio, tratando de cambiar hábitos en los niños, pero es fundamental que en la casa la mamá y el papá ayuden.
Hay que comer más sano, es necesario para evitar enfermedades, para evitar el sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud dijo que los uruguayos comemos la mitad de la ración diaria ideal de frutas y verdudas y la gente más pobre apenas come la cuarta parte. Eso lo podemos cambiar y no es un tema de precio, porque una manzana sale menos que algo de comida chatarra.
Si la gente come más sano, los granjeros vamos a vender más. Hay una clara distorsión en la dieta. Muchas madres que antes podían estar más en la casa, vigilar mejor lo que sus hijos comían, hoy tienen que salir a trabajar y ahí la comida chatarra ganó un espacio. Esperemos que la campaña tenga buenos resultados, pero precisamos que los padres nos den una mano.

¿Cómo se produjo su vinculación con la quinta?
Mi padre trabajaba en la quinta en Italia.
Después de la guerra, un señor Morisi facilitaba la llegada de europeos a esta zona del oeste de Montevideo y él fue uno de los que vino a un país que lo recibió de brazos abiertos.
Al tiempo pudo traer a su familia, cuando yo tenía 10 años, en 1949. Se vinculó después a un quintero, Pastorino, empezó a trabajar y con mucho esfuerzo llegó a tener su quinta. Yo heredé su amor por la quinta.

Más de medio siglo después, ¿es difícil enganchar a la juventud con la granja?
Sí. Todo cambió mucho. Hoy hay muchas opciones, es difícil retener a la gente joven, pero no creo que sea porque la granja no les guste, es porque no les asegura una rentabilidad acorde al esfuerzo que hay que realizar. Si a mi hijo y a un sobrino que hoy trabajan con la familia en la distribuidora les hubiese planteado seguir solo con la granja ya no estarían con nosotros, estarían en otro rubro. Se lucha, pero la granja no es rentable.
Hay políticas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que apoyan a la granja, hay subisidos para seguros, para riego, hay capacitación, se hacen cosas, veo ese esfuerzo de la Dirección General de la Granja, pero el problema es que los precios no alcanzan. Si usted a un joven le asegura que va a trabajar en la quinta, algo que exige sacrificio y conocimiento, pero le asegura una ganancia para vivir con buena calidad, ese joven sin duda se queda por respeto a la tradición familiar.

¿Hoy se le puede recomendar a alguien que disponga de capital iniciar un emprendimiento «desde cero» en la granja?
Yo no lo aconsejaría. Se nos presentó una oportunidad hace ocho o 10 años y lo que decidimos en familia fue invertir un fondo en una actividad agropecuaria, un tambo que transformamos en un campo de recría, en Florida. En ese momento les dije que si era para una quinta, yo no lo veía como algo útil.
Datos personales
Mario Sabbatini Coacci nació el 30 de abril de 1939 en Ancona, Macerata (en el centro de Italia). Es viudo, tiene cuatro hijos y cinco nietos. Es jubilado, fue granjero, tuvo bodega y hoy colabora en la empresa familiar (una distribuidora de alimentos y otros productos).
Su pasatiempo es disfrutar de la familia; y en fútbol es hincha de Nacional, simpatizante de Defensor Sporting «y de Huracán de Paso de la Arena porque allí está jugando un nieto».
(Fuente: en base a El Observador)

Mercado
Ahora, informamos sobre la comercialización, desde los informes de Precios Mayoristas del Mercado Modelo (DI.GE.GRA.-C.A.M.M.), a saber:

Jueves 29 de Junio del 2017: La jornada se desarrolló medianamente ágil, continuando con el escenario de altos ingresos y operativa concentrada en la primeras horas. Descendieron los valores de referencia de: morrón Rojo, tomate redondo, papa rosada, berenjena, acelga, brócoli, coliflor, espinaca, lechuga, nabo, perejil, rabanito, remolacha y rúcula.
Aumentaron los precios de referencia de: kiwi importado, naranja, frutilla y ajíes catalanes de calidad superior.

Emilio Gancedo