La ruta de la fruta en 2016

Aunque la UE sigue siendo el principal destino de la fruta uruguaya, los empresarios apuntan todas sus baterías al mercado americano; se quejan de los altos costos de producción y de los aranceles europeos. Los efectos del cambio climático, las trabas arancelarias y las diferencias de tipo de cambio son las principales dificultades que enfrentan los empresarios frutícolas uruguayos a la hora de colocar sus productos en el exterior. Como todos los años, los primeros días de febrero, se llevó a cabo en Berlín la mayor feria internacional de frutas y verduras, denominada Fruit Logística. Del evento participó Uruguay por octava vez consecutiva. Lo hizo con un stand y la presencia de una delegación de empresarios, acompañados por el instituto de promoción de inversiones y exportaciones, Uruguay XXI. Aunque los empresarios valoraron la presencia del país en la feria -la mayor plataforma de información y negocios del sector- y celebraron el nivel de concurrencia y de reuniones que registró el stand uruguayo, en conversación no pudieron ocultar la incertidumbre que provoca la inestabilidad climática de cara a la nueva cosecha. Tampoco dejaron de mostrar preocupación por los altos aranceles que pagan algunos productos para ingresar a Europa, así como la baja competitividad que trae aparejada las diferencias de tipo de cambio.
Apuesta a EEUU
Tras un año de baja en la producción, debido a los efectos del cambio climático, los empresarios citrícolas uruguayos aspiran a recuperar este año los valores alcanzados en 2014, cuando los niveles de producción alcanzaron los 287,3 miles de toneladas, un 22% más que el año 2013. «El mercado americano sigue siendo nuestra principal esperanza, a pesar de que la exigencia en calidad es importante», se afirmó desde Naranjales Guarino.
Por otro lado, a pesar de que actualmente el principal destino exportador es la Unión Europea (60%), los productores apuestan sobre todo al mercado americano (30%), que no ha dejado de crecer desde 2013, cuando abrió sus puertas a los productos uruguayos. Así es que mientras que en 2014 se exportaron a Estados Unidos (EEUU) 6 mil toneladas de cítricos, en 2015 la venta ascendió a 14.800 toneladas aproximadamente. En tanto, en 2015 las exportaciones a la UE se ubicaron en 52.000 toneladas, cuando en 2014 se colocaron 76.100. César Caputto, director comercial de Naranjales Caputto, explicó que el mercado americano es más accesible para los productos uruguayos debido a tres factores. En primer lugar, el consumo de cítricos en verano viene creciendo. Por otro lado, a los productos uruguayos no se le cobra arancel, como sí se hace en la Unión Europea (UE). En tercer lugar, destacó el hecho de que al mercado americano «no entran todos los jugadores del hemisferio sur. Es un mercado semiprotegido. Entra Uruguay, Chile y Perú. Argentina no entra y de Sudáfrica, que es el principal exportador del hemisferio sur, entra solo una región. Eso hace que entre menos fruta de lo que entra en Europa, donde vendemos todos», manifestó.
Desde Naranjales Guarino, otra de las empresas presentes en Berlín, coincidieron con esta visión. «El mercado americano sigue siendo nuestra principal esperanza, a pesar de que la exigencia en calidad es importante», se afirmó. Según se explicó, se trata de un mercado con capacidad para grandes volúmenes a precios satisfactorios, donde el principal desafío es satisfacer la demanda del consumidor final. «Lamentablemente la variedades que se consumen son diferentes a las que veníamos produciendo para la Unión Europa. Es necesaria una reconversión de la producción, que se viene realizando en la medida de las posibilidades de cada productor». El consumidor americano consume mandarinas, en variedades de fácil pelado, buen sabor y sin semillas.
Fuera de competencia
Para Caputto fuera del mercado americano «el panorama no es muy alentador». En la UE el arancel para las mandarinas asciende a un 16%, dado que el Mercosur no tiene Tratado de Libre Comercio, mientras que la competencia como Perú y Sudáfrica tienen tasa cero. En lo que respecta a las naranjas, el arancel es del 3%, por lo que es más fácil competir, explicó. A su entender, la situación tampoco es favorable en Canadá, Brasil y Rusia, otros mercados importadores de cítricos uruguayos, debido a la devaluación que han registrado. Al respecto, desde Naranjales Guarino se afirmó que actualmente debido a los costos internos de producción, los productos uruguayos quedan en posición de desventaja competitiva frente a otros países productores y exportadores de cítricos. A su vez, se señaló que si bien la demanda de cítricos en Europa es importante, las posibilidades de aumentar los volúmenes de exportación no es viable debido a los aspectos cambiarios y arancelarios. Algo similar se planteó respecto al mercado ruso. Si bien desde Naranjales Guarino se reconoce que se trata de «un mercado muy interesante» y alternativo, los altos costos de producción juegan en contra ya que los precios de ventas que suelen alcanzarse son bajos. (Fuente: en base a El Observador).
Mercado. Ahora, informamos sobre la comercialización de fin de esta semana, desde los informes de Precios Mayoristas del Mercado Modelo (DI. GE.GRA.-C.A.M.M.), a saber:
Jueves 18 de febrero del 2016: La jornada de la fecha transcurrió en forma medianamente ágil, contando, según referentes con menor volumen de transacciones que jornadas anteriores. Aumentaron las cotizaciones de: frutilla, zapallito, zuchini, zanahoria, choclo, lechuga, remolacha, rabanito, repollo rojo, morrón rojo, pepino y en forma menos pronunciada, berro, cebolla roja y zapallo Kabutiá de calidad superior. Contrariamente, se registraron descensos en valores de: uva Moscatel, tomate y manzana Gala
Informe Semanal de Precios e Ingresos al Mercado Modelo Del 13 al 19 de febrero del 2016.
Amplia oferta de uva y melón.
Continúan siendo las frutas más accesibles de la canasta.
Uva: continúa el escenario de abundante oferta de partidas de Moscatel. Sus cotizaciones en general descendieron nuevamente; si bien los valores alcanzados presentan una importante dispersión desentendiendo de la calidad comercial, cotizando aquellas partidas con madurez y tamaño de granos uniformes, tamaño grande de bayas y excelente sanidad hasta el doble de partidas con importantes defectos comerciales (como inmadurez des-uniforme, sobre-maduras o con problemas sanitarios).