Las cebollas y el futuro incierto de los cebolleros del Litoral Norte

Los precios de la entrada del día lunes indicaron un promedio de $15 por kilo de las cebollas precoces, que en su totalidad proviene de nuestra zona. Lo que quiere decir que al productor le llega en el orden de los $230 pesos la bolsa de 20 kilos, un guarismo que considerando su costo de producción es empresarialmente funesto. Sin considerar el agravante que el mercado está, en expresión de los operadores, pesadísimo para esa mercadería.
En el cuadro de precios vemos que la otra cebolla, la de guarda, que este año está en excelentes condiciones, ya que fue conservada con todas las exigencias necesarias para un óptimo manejo de post-cosecha (cámara de frío, antigerminantes, etc.) de modo de seguir teniendo una excelente presentación y sanidad, vale $26 por kilo. Además, es vox populi en el mercado que aún queda mucha, no se precisan los volúmenes, pero hay, y es abundante.
También, y es un hecho gravitante, que gran parte del interior, en especial en los departamentos fronterizos, se encuentra cebolla brasilera, ya que su precio permite todo de operaciones, en especial la del contrabando, estamos hablando que en cualquier punto fronterizo se la consigue en el orden de los $150 a $200 la bolsa de 20 kilos, al público.
Sabemos que la cultura hortícola local tiene en la cebolla un cultivo en que “un año es para hacer dinero y otro para darle de comer a los chanchos”, y es como que estuviera asumido como algo inexorable. Según algunos productores que han abandonado el cultivo, eso no ha permitido que se desarrollen estrategias productivas diferentes, con miras a tener un posicionamiento comercial sostenido con productos bien conservados y de calidad. Todo está librado a la precocidad de la producción, prueba de ello es la pobre presencia que tienen los bulbos, el consumidor prefiere pagar un poco más (para el caso, casi el doble) por un producto que a la vista parece de mejor calidad, pero que intrínsecamente es el mismo. Desarrollar manejos de post-cosecha, entre otros cursos de acción con el uso de sencillos túneles de secado, y productivamente apostar a la búsqueda de variedades más resistentes a la conservación, en un mix que redunde en la reducción del riesgo que un año como el presente le permita otras alternativas a los productores puede ser un norte.
Resulta obvio que agregar costos cuando el mercado devuelve precios de ruina, es agrandar la ruina del productor, pero también es la prueba de que estos emprendimientos no nacen de una visión estratégica de corto y mediano plazo, ocasionando deserciones irreversibles en esa comunidad.
Esperemos que pase rápido este trance, en particular considerando que en noviembre es cuando se produce la mayor oferta de esta mercadería producida zonalmente y el momento en que también, se produce el mínimo de precios. No vaya ser cosa que terminen dándole de comer cebollas a los chanchos.
Cada vez más padres quieren alimentos ecológicos para sus hijos
En Estados Unidos, cada vez hay más familias que coordinan sus esfuerzos para comprar alimentos ecológicos para sus hijos. “Los padres quieren que sus hijos estén sanos, y eso no es una tarea fácil”, afirma el doctor Mark Wippel, pediatra de Marshall Pediatrics.
Explica que los padres se preocupan cada vez más de lo que compran, y las tiendas han respondido con una selección más amplia de alimentos saludables. Wippel, que tiene tres hijos y es vegetariano, afirma que los padres deberían comenzar con lo que se conoce comúnmente como “alimentos integrales”, que se han procesado o refinado lo mínimo posible y no contienen aditivos ni ingredientes artificiales.
“Cuando puedan, compren productos ecológicos. La certificación ecológica de EE. UU. tiene mucho que ver con la ecología básica, con proteger la tierra y con la manera en que se cultivan los productos. Para empezar, se utilizan menos productos químicos, que son dañinos para la salud, como señalan muchas pruebas científicas. En resumen, no son buenos para nuestros hijos”.
La mayoría de tiendas disponen de frutas, hortalizas y otros alimentos ecológicos, e incluso algunos restaurantes como Panera y McDonald’s han comenzado a eliminar los conservantes de sus platos. Según Wippel, la disponibilidad de opciones saludables es “mil veces mejor” que hace 10 ó 20 años.
Comprar saludable no es caro
Courtney Ballengee, madre de seis, afirma que comprar productos saludables es posible incluso si se tiene un presupuesto muy ajustado.
“Decidimos dejar de comprar colorantes, jarabe de maíz alto en fructosa y aceites parcialmente hidrogenados, y aun así, podemos hacer la mayoría de la compra”, explica Ballengee, que también compra una vez al mes para llenar el congelador. “Hemos reducido a la mitad nuestros gastos de alimentación”.
Opina que cada padre tiene sus prioridades en lo relativo a comprar alimentos, pero, para ella, comprar productos ecológicos no es tan importante como encontrar alimentos lo menos procesados posible.
“Si encuentro algo ecológico que no tenga una gran diferencia de precio, mucho mejor”, continúa, “pero, para mí, lo más importante es reducir los aditivos y los procesados. La verdad es que puede ser un engorro ponerse a leer las etiquetas en la tienda, especialmente si los niños están allí también, pero eso es lo mejor de Aldi. No hay un millón de opciones, por lo que no se tarda mucho y puedo concentrarme”.
Mercado. Ahora, informamos sobre la comercialización de fin de esta semana, desde los informes de Precios Mayoristas del Mercado Modelo (DI.GE.GRA.-C.A.M.M.), a saber:
Lunes 3 de Octubre del 2016: La operativa transcurrió en forma medianamente ágil, aunque con mayores niveles que la semana anterior, gracias a las condiciones propias de principios de mes. Aumentaron las cotizaciones de: espinaca, nabo, perejil, acelga, remolacha, banana, limón, así como apio y lechuga de calidad superior. Descendieron los valores de referencia de: pepino, zapallito y tomate de mesa y Cherry.
DESTACADOS DE LA SEMANA PARA UNA ECONOMÍA SALUDABLE
Productos recomendados de la semana del 26 al 30 de Setiembre del 2016.
Por una semana más los productos de la huerta que engalanan la mejor opción de compra y calidad son los brócoli y las lechugas. Se agregan esta semana los zapallitos y las arvejas frescas. Y como la mejor opción en frutas por siete días más siguen las naranjas.
Emilio Gancedo