“Si queremos que la granja no desaparezca, se necesita un nuevo orden institucional”

PRIMERA PARTE
¨Tenemos muy buenas ideas, pero no participamos en la toma de decisiones políticas, solo somos asesores¨, dijo el presidente de Confederación Granjera.
El sector de la granja ¨está realmente muy mal, veo a la granja en un momento de quiebre, con la necesidad de decisiones que la revitalicen para que tenga un vuelco positivo. Si no, quedará todo como está y así se va a seguir en caída libre¨. Eso fue parte de lo que expresó Erick Rolando, presidente de la Confederación Granjera del Uruguay, en su charla con el Observador.
¿Y cuáles son esas decisiones?
Si queremos que la granja no desaparezca, hay que crear el Instituto de la Granja, un organismo público que se rija dentro del derecho privado, esa es la base para los cambios. Todos los sectores del agro tiene ese Instituto, menos la granja.
¿Cuál sería la acción clave de ese Instituto?
Redireccionar al sector hacia la exportación, porque la tecnología avanza fuertemente y permite que se produzca mucho para lo que demanda el mercado interno, focalizándose en diferenciación con productos amigables con el medio ambiente y amigables en lo social. Ese es nuestro deseo.
¿La granja uruguaya tiene que responder a las demandas cada vez más especificas de los mercados consumidores?
Sí, hay exportaciones a mercados de alta exigencia, como países de la Unión Europea, que avalan que hay capacidad. Tenemos lo clave, el agua, porque lo que producimos es agua con valor agregado. Disponemos de técnicos al mejor nivel mundial, lo que se suma a la capacidad de los granjeros, a su experiencia. En general, las nuevas tecnologías se incorporan, habría que mejorar las capacidades de disponer de recursos para que todos accedan a ellas. Otro aspecto fuerte es que lo que produce tiene una demanda permanente. Hay que destacar que la Confederación Granjera del Uruguay (CGU) y la Asociación de Fruticultores de Producción Integrada han trabajado desde hace mucho tiempo en manejos respetuosos con el medio ambiente y hay un muy buen camino recorrido que necesitamos sea aprovechado, es algo cada vez mas exigido por los mercados. Por eso vuelvo a lo de antes, se necesita un orden institucional mejor, tenemos muy buenas ideas, pero no participamos en la toma de decisiones políticas.
¿Cómo observa el acuerdo del Mercosur con la UE?
Es un tratado de libre comercio que va a equilibrar el tema costos y eso nos hará más competitivos. Hay que ponerse a trabajar para aprovechar este acuerdo cuando llegue el momento, dentro de 10 años. Recién estamos analizando el acuerdo porque nadie nos consultó, nos gustaría trabajar en esto junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el Poder Ejecutivo. Dentro de CGU están los principales exportadores y nos gustaría que se nos considere para trabajar codo con codo.
Recién mencionó que el sector tiene dificultades, pero eso no frenó la llegada de tecnología.
Es verdad. Se apuesta cada vez más a la calidad en la productividad, a tener más cantidad de kilos y más volumen exportable. Todo eso con una fuerte búsqueda de la sustitución de agroquímicos. A través del uso de feromonas y en el llamado Manejo Regional de plagas se redujo mucho el uso de insecticidas. En la parte de herbicidas estamos evaluando desmalezadoras mecánicas para avanzar en la sustitución parcial o total. Vamos en la tercera temporada de evaluación del uso de la malla sanitaria que permita una sustitución del 100% de agroquímicos, con resultados óptimos en volúmenes y calidades.
¿Cómo está el sector en el tema endeudamiento?
Después de aquella crisis del año 2000 y el tornado del 2002 que pegaron muy duro se había controlado bastante, pero el sector empezó a endeudarse, con una deuda distinta, a nivel de microfinanzas por ejemplo.
¿Y qué sucede con el recambio generacional?
Seguimos en una caída libre, es una lástima, no hay recambio, salvo en las empresas a las que le va bien, que cada vez son menos y concentran más la producción y la comercialización.