Con Juanito Conte un joven artista plástico con proyección internacional “El gran taller didáctico fue mi propia casa”

Jjuanitofoto 003uan Pablo Conte Zunini (27) logró a edad temprana, trascender con sus obras en varios países, merced a su talento y crecimiento en su trabajo.
Confiesa que su casa fue su laboratorio más contundente, en donde pudo realizar desde muy pequeño sus investigaciones con los colores y la forma de traducirlos a la tela o al papel.

Vivió en varios barrios de Salto, pero pasó una etapa muy especial de su vida en el barrio Progreso.
“Un barrio que realmente tiene características genuinas de barrio es el Cerro – señala – mis amigos son de allí y prácticamente mi adolescencia la viví en la Plaza Flores… existe una vecindad muy hermanada… conexión de intereses comunes y participación inter – familiar.”
El tema artístico, que se refiere a la combinación de colores y de la creatividad, se fue expresando naturalmente a lo largo de su vida.
“Creo que a mi pintura la causa y efecto se debe a que siempre conté con una sobredosis de material… la investigación partió de que nunca tuve la necesidad de abstenerme a tener un color, material o tener un lugar para pintar.
De alguna forma incidió que su padre estuviera al frente de un negocio relacionado con la serigrafía… siempre los materiales estuvieron disponibles… tarros de pintura por todos lados.
“JUNTO A MIS HERMANOS
SIEMPRE FUIMOS
INCENTIVADOS DE NIÑOS”
“No se trata de tener a mano la pintura, sino que tiene gran trascendencia la preparación, conocer los pigmentos, la base…. requiere de un proceso de investigación.
Reconoce que la familia siempre lo incentivó hacia las diversas expresiones del arte… su hermana es profesora de piano, si bien nunca ejerció la profesión.
“El gran taller no es siempre aquel donde enseñan arte, sino que muchas veces es la casa…  por ejemplo una táctica que usaba cuando era chico; dibujaba un garabato y dentro del mismo buscaba otro dibujo… fue un ejercicio fantástico que cuando crecí, me percaté de que tenía una resolución, producto del desarrollo de dicha técnica” – manifestó el artista.
- ¿Cuál es el color que particularmente capta su atención?
- “Para poder hacer algo, el color negro, pero acompañado del blanco… el contraste es lo que vale.
Hoy en día la tonalidad a la que uso como eje central de mi obra es el rosado.
Trato mucho a la ironía y muchas temáticas fuertes…  considero que el rosado tiene esa parte contradictoria a lo que estoy afirmando o no…
Mi pintura es muy social…”
- ¿Qué simbología tiene especialmente ese color?
- “Para mi todos los colores tienen un dibujo, una historia… trato de explicarle a los niños que son los mejores receptores… si un niño no entiende, considero que nada tiene importancia.
Citando otro ejemplo… si al rojo lo miramos como un rojo de sangre, da miedo y si lo concebimos como sanidad, es un color que da tranquilidad.
Hace poco menos de mucho tiempo mi pintura era a paleta oscura, colores bajos…una paleta que armonizaba con los que pretendía transmitir, oscuridad”.
La obra actual posee colores fuertes, dibujos representativos… dientes apretados de lenguas para afuera…hay objetos que se marcan con ese tipo de tendencia”.
Califica a su obra como una obra abierta y no tiene una conjugación definida.
Muchas veces ni siquiera el título tiene que ver con la obra.
Se trata de una investigación que no se compromete con nada, ni siquiera con la realidad social… una expresión informal que será interpretada luego por el espectador, de la forma que éste desee o la conciba.

“NO INTENTO ENCONTRAR
SOLUCIONES MEDIANTE
MIS OBRAS”
- Y usted… ¿Se considera un simple espectador de lo que lo rodea o desde la expresión plástica intenta una búsqueda de soluciones?
- “Definitivamente no busco soluciones a nada, simplemente mi solución es poder hacerla… creo que encontré al cabo de un tiempo de búsqueda personal, el camino hacia la serenidad… para mí es una adicción, más allá de sus baches”.
- ¿A qué edad comenzó a definirse dentro de su obra?
- “Hace diez años que pinto… los caminos se fueron dando paralelamente al crecimiento personal; también influyó la gente que me encontré y la orientación.
Uno toma sus propias decisiones y va viendo lo que le resulta más cómodo”.
-¿En algunos de estos diez años se cuestionó su propia obra?
- “Dejé de pintar mucho tiempo y a veces me pasa… Mi vida no pasa solamente por la pintura.
Llevo adelante a su vez otros emprendimientos.
En Ecuador tuve suerte que mi obra se cotizó y la quisieron comprar”.
- Es usted amigo de otro artista plástico de contundente trayectoria como es Diego Santurio. ¿Cuáles son las temáticas de intercambio?
- “Hay tantos temas que abordamos… del arte en general…. hoy Diego está viviendo la mejor etapa de su vida, de su obra mayor, que es la paternidad.
Por nuestra filosofía de pensamiento, coincidimos que es lo mejor que le puede pasar en la vida a una persona.
Ha tenido muchas vivencias a nivel internacional… es el tipo de amigo con el que se puede estar en desacuerdo en muchas cosas.
Sostiene que su pintura no tiene belleza y que justamente pretende generar esa reacción en la gente.
Recibió recientemente una Mención de Honor en la Segunda Bienal de Arte de Guayaquil, donde su obra convivió con artistas plásticos renombrados de todo el mundo.
Fueron 380 artistas de diversos países que compitieron, lo que hace a la obra de Juanito Conte valorada en toda su expresión de originalidad.

PERFIL DE
UN ARTISTA
AUTODIDACTA
Desde sus comienzos, gracias a una fuerte influencia familiar a través del oficio serigráfico y desde el presente, mediante una actitud militante y extrema a favor de la libertad frente al acto creativo, Juanito ha logrado manejar con destreza los diferentes materiales que han poblado su entorno aplicándolos a la creación plástica.
El conocimiento de las tintas serigráficas, offsets y textiles, el dominio del lápiz y el pincel adquirido de manera autodidacta, y la actitud pura, informal y romántica de sentir el arte, o lo que es lo mismo en Juanito, de vivir el día a día, han logrado que sus obras reflejen de una manera distorsionada e informal la realidad, el ser humano y las cosas.
A través de sus trazos que a veces son como tajos, que a veces son como fisuras, se percibe claramente la ironía y la brutalidad, el amor y la violencia. Expone por primera vez en Salto en 2001 junto a un grupo de artistas de su generación.
En 2002 es seleccionado por el Ministerio de Relaciones Internacionales para un concurso de artistas jóvenes y expone en el Palacio Santos.
En el año 2003 hace su primera muestra individual en la sala «Tono Maglio» del Hotel Concordia de la ciudad de Salto.
Reside en Buenos Aires a partir de 2004 e integra un colectivo de intervenciones urbanas llamado «Maleta Viaja».
Regresa a la ciudad de Salto en el año 2008 y expone en la sala principal del Centro Cultural Horacio Quiroga. 2009, Expone en Buenos Aires en la sala « Gato Viejo « del artista Carlos Reggazon,
Fue seleccionado para exponer en New York en el concurso para artistas jóvenes realizado por el Consulado de Uruguay en New York, Museo de Queens – Espacio Cultural del Consulado General de Uruguay en Nueva York. El 11 de Setiembre 2009  lleva a cabo la Exposición Individual « Ultimus Moriens «,- Centro Cultural Lapido, Union Latina – Montevideo /14 de Setiembre Expone «Espíritu Circular « muestra colectiva Martínez – Buenos Aires – Argentina.

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