El “Nobel en lengua española” “Premio Cervantes” para una uruguaya: ¡Grande Ida Vitale!

Hace once años, cuando presenté mi poemario «Más azul que los peces», quise incluir en la primera página, a modo de acápite, estos versos: «Todo es azul/ lo que no es verde/ y arde». Son de la poeta Ida Vitale y quise hacerlo (además de que vi en ellos un guiño, una clave o una pista para lo que esencialmente expresaba el libro) porque quería tener allí algo de quien consideraba una de las mayores poetas uruguayas y de la lengua española contemporánea. Quizás por eso, es que mi alegría tuvo un agregado más cuando supe el resultado de la edición 2018 del Premio Cervantes. En estos últimos tiempos, nos hemos ocupado de ella en reiteradas ocasiones, sobre todo cada vez que obtenía un premio. Fueron muchos, muchísimos los galardones que recibió dentro y, en especial, fuera del Uruguay (“Los premios me están haciendo pasar de anónima a existir”, comentó Ida hace pocos días). ida-vitale-3

Recuerdo cuando en 2015 comentamos en esta página de EL PUEBLO que había recibido el «Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana», otorgado por el Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca. Pero sucede que días pasados, amanecimos con la noticia que había recibido el “Premio Cervantes”, nada menos que el mayor premio que existe en lengua española, lo que algunos llaman “el Nobel de la lengua española”. Más que merecido lo tiene esta poeta nacida en Montevideo en 1923 y radicada en Estados Unidos. Hace algunos años, escribía el crítico literario Pablo Rocca: «Pocos ejemplos se encuentran por estas latitudes de coherencia y lucidez como el de Ida Vitale. Desde La luz de esta memoria (1949) y aún antes, en olvidados textos juveniles, mostró un claro y raro dominio del oficio de escribir. Se destacó –también tempranamente- como crítica y traductora de literatura de diversas lenguas; ha participado en congresos y lecturas de poesía; fue convocada en varias ocasiones a integrar jurados internacionales; su labor ha sido reconocida en todo el mundo de lengua española y, cada vez más, fuera de él».
Ida Vitale tiene 95 años, representa la poesía esencialista y es quizás la última representante de la “Generación del 45” que conformaron, entre otros, Juan Carlos Onetti, Carlos Maggi, la salteña María Inés Silva Vila, Mario Bendetti, Mario Arregui, Amanda Berenguer, Idea Vilariño.
Más allá de insistir, como se viene haciendo en las últimas horas, con el orgullo que significa para el Uruguay el “Premio Cervantes” (hasta ahora solamente un uruguayo lo había obtenido: Juan Carlos Onetti, en 1980), nos parece bueno cerrar esta nota con las siguientes palabras del poeta Rafael Fernández Pimienta: “Espero que el aumento de lectores de poesía sea proporcional a los festejos por el merecido Cervantes que ha recibido Ida Vitale”.
Y por supuesto, mejor aún nos parece celebrar leyéndola, desde ya:

FORTUNA
Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.

GOTAS
¿Se hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrios y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte.

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Jorge Drexler fue el gran ganador de los premios Grammys Latinos que se entregaron el jueves en Estados Unidos

Los ganadores de los Grammy Latinos 2018, la lista completa premios en la 19 edición de los galardones

Los premios Grammy Latinos se entregaron este jueves en Las Vegas en una gala donde triunfó Jorge Drexler, al llevarse tres gramófonos de oro: canción del año y grabación del año por Telefonía, y mejor álbum cantautor por Salvavidas de hielo. Consulta el listado completo de ganadores: Mejor álbum vocal pop tradicional: El drexlerimperio reguetonero de J Balvin. Rosalía, el fenómeno más exótico de los premios. Hazte sentir, de Laura Pausini.
Mejor álbum de salsa: 25/7, de Víctor Manuelle. Mejor fusión / Interpretación urbana: Malamente, de Rosalía. Mejor nuevo artista: Karol G. Mejor álbum de música norteña: Guerra de Poder, deCalibre 50 y Los ángeles existen, de Pesado (doble ganador).
Mejor álbum del año: México por siempre, de Luis Miguel. Mejor álbum pop contemporáneo: F.A.M.E, de Maluma. Mejor álbum de música urbana: Vibras, de J Balvin. Mejor canción del año:
Telefonía, de Jorge Drexler-
Mejor canción urbana: Dura, de Daddy Yankee, Urbani Mota Cedeno, Juan G. Rivera Vázquez y Luis Jorge Romero.- Mejor grabación del año: Telefonía, de Jorge Drexler. Mejor álbum cristiano (en portugués): Som da minha vida, de Fernanda Brum. Mejor álbum pop contemporáneo en lengua portuguesa: Noturno, de Anaadi. Mejor álbum de rock o múnizsica alternativa en lengua portuguesa: Lenine em trânsito, de Lenine.
Mejor álbum de samba/pagode: Amor e música, de Maria Rita. Mejor álbum de música popular brasileña: Caravanas, de Chico Buarque. Mejor álbum de música sertaneja: Elas em evidências, de Chitâozinho Xororó. Mejor canción en lengua portugesa: As caravanas, de Chico Buarque. Mejor álbum instrumental: Identidad, de Miguel Siso.
Mejor álbum folclórico: Musas, Vol. 2, de Natalia Lafourcade. Mejor álbum de tango: Vigor tanguero, de Pedro Giraudo. Mejor álbum de música flamenca: Al este del cante, de Arcángel.
Mejor álbum de jazz latino / jazz: Naturaleza universal, de Hermeto Pascoal Big Band. Mejor álbum de música de raíces en lengua portuguesa: +AR, de Almir Sater Renato Teixeira.
Mejor álbum cristiano (en español): Setenta veces siete, de Alfareros. Mejor álbum de música latina para niños: Imaginaré, de Claraluna. Mejor álbum de música clásica: Mágica y misteriosa, de Claudia Montero. Mejor obra / composición clásica contemporánea: Luces y sombras. Concierto para guitarra y orquesta de cuerdas, de Claudia Montero.
Mejor arreglo: Se le ve, de Milton Salcedo. Mejor diseño de empaque: Diferentes tipos de luz, de Carlos Sadness. Mejor álbum de cumbia / vallenato: Esto es vida, de Silvestre Dangond. Mejor álbum tropical contemporáneo: Vives, de Carlos Vives. Mejor álbum tropical tradicional: A mi qué – Tributo a los clásicos cubanos, de José Alberto El Canario y El Septeto Santiaguero.
Mejor álbum de fusión tropical: Como anillo al dedo, de Aymee Nuviola. Mejor canción tropical:
Quiero tiempo, de Juan Carlos Luces y Víctor Manuelle. Mejor álbum cantautor: Salvavidas de hielo, de Jorge Drexler: Mejor álbum de música ranchera / mariachi: México por siempre, de Luis Miguel.
Mejor álbum de banda: Los gustos que me doy, de Banda Los Recoditos. Mejor álbum de música tejana: Tex Mex Funk, de Roger Velásquez y The Latin Lengendz. Mejor canción regional mexicana: Probablemente, de Christian Nodal. Mejor álbum de rock: Expectativas, de Bunbury.
Mejor álbum pop / rock: Geometría del rayo, de Manolo García. Mejor canción de rock: Tu vida, mi vida, de Fito Páez. Mejor álbum de música alternativa: Claroscura, de Aterciopelados.
Mejor canción alternativa: Malamente, de Antón Álvarez Alfaro, Pablo Díaz-Reixa y Rosalía. Mejor ingeniería de grabación para un álbum: 50 años tocando para ti, de Rafa Sardina. Productor del año: Linda Briceño.
Mejor vídeo musical versión corta: Pa dentro, de Juanes. Mejor vídeo musical versión larga: En letra de otro, de Pedro Capó.

(EL PAIS DE MADRID)

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En chalet “Las nubes”

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Canto, guitarra, piano, brillante concierto de la Escuela Universitaria de Musica de la UdeLar

El próximo viernes 16 de Noviembre a la hora 19.30 se realizará en el Chalet “Las Nubes”, Monumento Histórico Nacional, el Concierto de cierre de las cátedras de canto, guitarra y piano de la Escuela de Música de la Universidad de la República que se encuentra bajo la dirección de la Prof. Cecilia Latorre Vizconte.
En esta oportunidad, se ofrecerá un selecto repertorio que será disfrutad por el público asistente.
Se invita al público a asistir a este concierto en Chalet “Las Nubes”, Avda. Enrique Amorim 1700-Entrada libre y gratuita.

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Ximena Machiavello al Mundial de Danzas en EEUU

Desde hace algún tiempo se viene hablando bastante en Salto de Ximena Machiavello, la bailarina de 14 años que clasificó para el certamen mundial de danzas a cumplirse en Estados Unidos en los próximos días. xmEl pasado sábado, Ximena estuvo en el programa “Peces de Colores”, de Radio Libertadores. Lo que a continuación compartimos con los lectores de EL PUEBLO es un fragmento de esa entrevista.

-¿Desde cuándo practicás danzas?
Tengo catorce años y hago danzas desde los seis años. Actualmente hago Árabe, Jazz y Ballet.

-Y esto de estar en un Mundial, ¿cómo surge?
Primero surgió la idea de participar de la competencia All Dance, clasificatoria al International Word. Fue un empuje de las compañeras, las profes, y sobre todo mi familia. La idea fue creciendo hasta que acepté, me inscribí y comencé con una coreografía y un vestuario. Hubo dos clasificatorias, una en Montevideo y la otra en Salto, yo participé en la de Salto y obtuve 74 puntos sobre 100, entonces clasifiqué al Word. O te ibas al Internacional en Panamá, o al Word en Estados Unidos.

-¿Qué presentaste para clasificar?
Presenté una coreografía de danza Contemporánea, la idea era presentar Árabe pero pensé que siempre quise hacer una coreografía de Contemporánea, entonces ¿por qué no ahora que tengo la oportunidad?

-Bien…y clasificaste al Word, ¿que será concretamente dónde y cuándo?
Eso será el 19 de este mes en Orlando.

-¿Qué características, al menos en general, tendrá ese certamen?
La competencia All Dance Word va a ser en Orlando y van bailarinas de todo el mundo, de Europa, Sudamérica, África, Asia, Oceanía; son cinco días de competencia todo el día. Así que supongo que serán más de mil bailes a examinar. Yo voy a participar el primer día y el resto de los días los tengo para una especie de cursos intensivos que te los dan también durante todo el día y que también te permiten ganar becas o audiciones.

-Y de esta competencia es que sale un campeón mundial de danzas…
Sí, una ganadora mundial que puede ser una solista, un dúo, un grupo, son diferentes categorías. Sale el grupo campeón, el dúo campeón, el solista campeón. Pero si comparás todas las coreografías, sale un campeón-campeón.

-Se habla mucho estos días del “sueño de Ximena” de ir a EEUU… ¿qué falta para cumplirlo?
Dinero, lo que ahora necesito en realidad es dinero…

-¿Cuánto?
La última vez me dieron la noticia que me faltaban aún 1.710 dólares, pero a través de colaboraciones como rifas, venta de hamburguesas… estamos llegando.
Lo de las hamburguesas se les ocurrió s mis profes y a mis padres, ellos le llamaron Hamburguesa Solidaria, la estuvimos promocionando por una semana más o menos y se vendieron más de 260 hamburguesas, así que fue un éxito.

-Sabemos que desde hace un tiempo tu mamá, Elis Yorio, está radicada en Estados Unidos, suponemos que la vas a ver…
Esa es la idea sí, aparte de ir a bailar y competir, voy al reencuentro con mi madre.
COLABORACIÓN A TRAVÉS DE ABITAB

En el día de ayer, Elis Yorio nos comunicó que ya está habilitada la cuenta de Abitab para colaborar con “Xime Machiavello al Mundial”.
Es la cuenta Nº 94162

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Libros cartoneros confeccionados en la Unidad Número 20

“El sol apaga su luz y
No podemos mirar otro paisaje Ni la lluvia que preña la tierra
Ni la noche que llora luciérnagas.
No se escuchan calandrias
Sólo zumbidos de moscas
Siempre estamos solos y hoy, mucho más
Miro más lejos, no encuentro el horizonte No veo nada, todo es hielo y alambres.
Mis lágrimas se mezclan con la lluvia
Me aferro a ella, esa palabra es una extraña atracción Que ejerce sobre mí
El sonido de la palabra, libertad”
(Ana, Jonathan, Antony, Jerusalén, Diana y William)

EL PAS para la Paz : creando alas ante una sociedad que condena

Personas privadas de libertad escriben sus propias obras literarias en el marco del programa “Aprender siempre”

A una década de implementarse el Programa Aprender siempre – una alternativa educativa que atiende a las personas en contextos de encierro – éste ha recibido el reconocimiento de UNESCO por parte de la Embajada de Corea.
El premio respondió a la labor llevada a cabo en la Unidad No. 20 de Salto donde las personas privadas de libertad llevan su proceso de rehabilitación.
Son tres los talleres que funcionan en el Programa Aprender Siempre; de Escritura, Lectura y Libro Cartonero que llevan adelante la Referente de Lectura María Luisa De Francesco y Valeria Gallino, el Taller “Cuentacuentos” que lo desarrolla De Francesco junto a Selva Blanco y el Teatro del Oprimido a cargo de Leticia Pou y Néstor Chiriff.
El Programa PAS llega como un haz de luz, una fuerza de esperanza para estas personas que atraviesan un momento difícil de sus vidas y desean fervientemente reinsertarse en la sociedad.WhatsApp Image 2018-11-14 at 17.15.36

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Yamandú Canosa, que es Premio Figari a la Trayectoria, representará a Uruguay en la Bienal de Venecia 2019

(12 de noviembre de 2018 |

Escribe: Débora Quiring en Arte | Foto: Marcelo Isarrualde, la diaria)
En los 70, Yamandú Canosa (1954) comenzó a estudiar Arquitectura y, en paralelo, a organizar exposiciones individuales. En esa época, recuerda que el dibujo como disciplina artística se transformó “en una herramienta de comunicación urgente” y disruptiva. Al poco tiempo (1975) se trasladó a Barcelona, y desde ahí se dedicó a trabajar ejes transversales, como la identidad cultural, la memoria y la experiencia, y participó en exposiciones colectivas de museos como el Reina Sofía (Madrid), el Sprengel (Hannover) y el Dalí (Estados Unidos), entre varios otros. En 2011, la Fundación Suñol de Barcelona organizó una importante retrospectiva de sus últimos 20 añoyamandu canosas de trabajo (El árbol de los frutos diferentes), y unos años antes (2007) recibió el premio Pedro Figari en reconocimiento a su trayectoria.
Si el equipo seleccionado para la Bienal 2018 se había propuesto tomar la palabra y comenzar a hablar de temas que creían urgentes, a la vez que se planteaba una posición con respecto a la dimensión cultural de la arquitectura, este nuevo proyecto llamado La casa empática apunta a la historia de los mestizajes y las migraciones, concebida desde la arquitectura y la ubicación geográfica del pabellón uruguayo.
“Para hacer un proyecto como este, que aspira a ser global, como primer gesto me interesó colocar el pabellón uruguayo en el predio de Venecia, y descubrí que se ingresaba por el sur, lo cual es muy significativo”, dice Canosa desde Barcelona. El artista plantea que, frente a la pequeña proporción del pabellón en relación al de otros países, pronto surgió esta propuesta de casa, un espacio que ya se advierte como empático, y luego pensó cómo se podría adjetivar la palabra con una serie de ideas en las que ha estado trabajando estos últimos años, vinculadas al territorio, el paisaje, la cartografía y la transversalidad.
El proyecto, dice, incluye una intervención en la fachada del pabellón, a partir de cuatro planos de color, con cuatro imágenes, “que es como un anuncio de lo que se encontrará adentro”: en el interior “se entienden las claves enigmáticas, y se dibuja un paisaje que se estructura alrededor de la línea del horizonte que atraviesa los cuatros muros, y propone un paisaje global. Así, en cada muro hay un color que lo diferencia y que cuenta con un plano que hace de territorio, que está acotado por una frontera pero se trata de una frontera fallida; esta es la hipótesis utópica que proponemos”.
Así es como Canosa, combinando múltiples técnicas, diseñó un proyecto sobre cuatro muros que se armonizan con el horizonte, ya que este “es la bisagra que organiza todas las imágenes”. Allí, el visitante encontrará fotos, dibujos, óleos y una gran diversidad de tipologías formales. “Hace unos años hice una exposición retrospectiva que se llamaba El árbol de los frutos diferentes, y el nombre se refería a que cada obra y disciplina era distinta. Me gusta contextualizar y contraponer fotografías con dibujos, con pintura, con dibujos murales, con frases, para que, todo junto, conforme un paisaje diverso”. Por eso, advierte que él no es un purista de la disciplina: “Utilizo aquella con la que me siento a gusto, y las voy mezclando, porque el cruce de disciplinas y estilos nombra la complejidad de la realidad a la que nos enfrentamos cada día. Ya que es compleja, y no unitaria, como a veces puede sugerir algún estilo artístico, que parece reducir la realidad a una sola versión, cuando los input que recibimos siempre son dispersos, diferentes y contradictorios. Esa tipología de mi experiencia con la realidad y con la vida intento que también aparezca en cómo yo enfrento la creación”.

Urgencias
Sobre los 70, dijiste que era necesario dibujar y construir sentido para sobrevivir instintivamente. ¿Esto se continúa en el presente?
En su momento, en Uruguay hubo una generación nueva que buscaba con urgencia. En ese sentido, en los últimos años el dibujo ha tenido un repunte muy importante como disciplina, y vuelve a ser un sitio en el que la inmediatez se convierte en una relación mucho más directa que todos los procesos que hay detrás de ciertas psicologías. Estamos en momentos de urgencias, y es necesario buscar atajos de comunicación. En cuanto a esta instalación, esperamos que interactúe de un modo fresco y que el espectador pueda ingresar a esa construcción de sentido –abierto– que proponemos, para que así comunique. Y es que el arte, de por sí, cuenta con una vocación empática; se construye con la mirada del otro.
Este ejercicio de pensar los vínculos y las tensiones entre el arte y la vida han sido parte de sus búsquedas. Sobre esto, recuerda que hacia fines de los 80 comenzó a ensayar ejercicios que “borraran” su estilo, en una práctica con la que aspiraba a ganar más ámbitos de libertad: “Muchas veces los artistas nos creamos maneras y estilos que limitan y encierran, y por eso en un momento comencé a intentar escapar y a pintar y dibujar también de otra manera. En mis procesos creativos fui buscando las maneras de incorporar esas diferencias, esas estrategias formales a veces contradictorias. Pero no se trata de la libertad por la libertad o de hacer cualquier cosa que se te ocurra; todo esto debe estar dentro de un aparato conceptual que lo sustente y que vaya construyendo fragmentos de una realidad compleja. Este fue un proceso muy lento y al principio costó que se comprendiera, pero con el tiempo los que siguen mi trabajo se acostumbraron a ese plasticismo formal y al modo de abordar cada obra. Lo importante es que se juntan en un sitio preformal y su formalización es diferente en cada ocasión, aunque, claro, siempre es el otro el que acaba la obra”.
¿Cómo trabajar estos márgenes? El artista reconoce que otro de los aspectos que se mantienen a lo largo de sus obras es la construcción del lugar, la experiencia del migrante, el construir desde el lugar mestizo. “No sólo es una decisión estética y formal, sino que se cruza con la construcción del mundo más allá del arte. En ese sentido no te diría que es angustioso, sino que quizás es la manera más cómoda que tengo de explicar mi lugar en el mundo y la construcción de ese lugar. Por eso soy tan defensor de la complejidad, porque la experiencia del migrante está vinculada a ella”.
Y así, a partir de la búsqueda de nuevas disciplinas, se acercó a la fotografía. Pero aclara que no es fotógrafo, ya que sólo fotografía; transmite imágenes, iconografía. “Todos los artistas visuales tenemos un resorte óptico en la mirada que nos hace tomar microfotos mentales constantes, y vamos encontrando composiciones o resquicios de sentidos en cosas que son cotidianas. En ese sentido, la fotografía tiene la particularidad de capturar encuentros iconográficos. Y nunca produzco las fotos, son testimonios de miradas. Cuando se cruza una fotografía y un dibujo se da un diálogo muy bonito porque se crea una narrativa, y ese contrapunto que hay entre una y otra disciplina me interesa muchísimo. Y no soy capaz de hacer video y proyección, si no también lo sumaría”.
Para él, una cosa es fotografiar, pintar o dibujar en el estudio –“muchas veces voy haciendo varias cosas al mismo tiempo”– y otra es la obra instalada, ya que en ese momento es cuando se construye la narrativa. Por eso, le interesa que una obra dialogue con la que está al lado y con las demás, pero que en ese recorrido el espectador siempre deba hacer un reset continuo de eso que está viendo: “Una obra le habla desde una disciplina y la otra desde una disciplina distinta, o de la misma pero desde una tipología formal muy diferente. El fin es que la mirada nunca se acostumbre y que esté siempre atenta, que no se adormezca la percepción. Me interesa que la interactividad que establezcan mis instalaciones sea de continua alerta, porque cada obra te vuelve a despertar la atención, y nunca te podés relajar porque no has visto esa tipología en las obras anteriores. O sea que se renueva continuamente. Ese lío también nos habla de lo que se da en la realidad. Y el contrapunto también es muy importante para valorar, porque dos cosas distintas se pueden valorar mutuamente, pero si son iguales, están de acuerdo. Se valora en la diferencia. El acostumbramiento adormece, pero el otro siempre es diferente, y por eso es necesario acostumbrarse a esto y empatizar con él”.
Cuando reflexiona sobre su producción, en muchas ocasiones se refiere a una “geografía del imaginario”, jugando con la idea del paisaje y con la contradicción implícita de estos términos; plantea que por un lado está la geometría, que pertenece al mundo de lo concreto y de la lógica, y por otro el imaginario, “que pertenece a un territorio mucho más ambiguo y que tiene que ver con cuestiones más vinculadas a la subjetividad. Y se parece al inconsciente óptico, que es un concepto del arte que me interesa muchísimo, porque habla sobre cómo nuestra manera física de mirar construye nuestra subjetividad. Un viaje desde lo físico a todas las subjetividades; es nombrar al cuerpo como objeto subjetivo. Y la geometría del imaginario también va por ahí”.

(Publicado en: la diaria)

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El túnel que todavía se sigue cavando, Operación Estrella: protagonismo femenino en el mundo de los tupamaros

Josefina Licitra y la Fuga de Cabildo

En el conjunto de libros sobre la cárcel política en Uruguay 38 estrellas, La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia, de la periodista argentina Josefina Licitra tendrá un lugar si no pionero, original. Razones no le faltan porque narra una historia extraordinaria: la fuga de 38 guerrilleras por un túnel excavado desde el exterior de Cabildo, una cárcel administrada por monjas, en el medio de Montevideo. foto cultura

En la mayoría de la abundante literatura sobre el MLN-Tupamaros el protagonismo es de los hombres y esta, en cambio, es una historia de mujeres. Además, Licitra refiere asuntos de los que habitualmente no se habla en los libros del género, por ejemplo la posición subalterna de las militantes en el MLN, al que pertenecían casi todas las fugadas, y la sexualidad –más precisamente la homosexualidad- en las organizaciones guerrilleras y entre las presas políticas.
En las entrevistas que ha dado, la autora subraya que su interés por la historia nació justamente de que se trataba de un episodio en el que las mujeres estaban en el centro. Buscó información del episodio en internet y solo encontró vacío. Ella, en parte, lo explica porque dos meses después de la “Operación Estrella” ocurrió la masiva fuga de presos de la cárcel de Punta Carretas conocida como “El Abuso”. Su impacto no solo opacó el más modesto de Cabildo sino que convenció al presidente Pacheco Areco de confiarle a las Fuerzas Armadas, a través de las llamadas Fuerzas Conjuntas, la dirección de la lucha antisubversiva. La autora sostiene que el olvido no obedeció solo a razones circunstanciales. El silencio sobre la fuga le reveló una condición histórica: “sucedió en un tiempo en el que las mujeres eran vistas, incluso en los movimientos de izquierda, con un prisma que las llevaba al redil de las ‘pequeñas cosas’”. Como ejemplo de ello están las Actas Tupamaras que refuerzan en la organización política el rol subordinado que la sociedad asignó a las mujeres: eran buenas como correo, para dar apariencia de normalidad y cobertura a un local, en la relación con el vecindario y como sostén afectivo de los militantes varones. Y aunque el documento les reconoce su capacidad militar (“la mujer suele ser un buen soldado”) de hecho les negó la de dirigentes.

RELATO CORAL

El texto de Licitra se distingue por una eficiente combinación del suspenso propio del relato policial con una gran sensibilidad y talento para registrar la riqueza y variedad de las historias de vida que recoge. Es una obra coral en la que para retratar a sus personajes a la autora le importa tanto la trayectoria militante como la personal. Las que se van a fugar son jóvenes que se unieron a la lucha armada, que conocen las privaciones de la vida en la clandestinidad, que participaron en acciones militares; también son mujeres con amores intensos y contrariados, que tienen hijos (o han decidido no tenerlos) y algunas ya son viudas de militantes caídos en enfrentamientos con la policía. Cabildo concentraba a los principales cuadros femeninos de la organización: Graciela Jorge, sumada a la militancia estudiantil desde Paysandú, muy cercana a Raúl Sendic; Alicia Rey Morales, respetada militante (Licitra lamenta no haber podido entrevistarla) quien un año después de la fuga se plegó al pacto que su marido, Héctor Amodio Pérez, hizo con los militares y se esfumó para siempre; las gemelas Topolansky (la autora siente una franca simpatía por María Elia, “la Parda”, como la llaman sus compañeros, uno de los personajes más destacados del relato). También estaba Mirtha Fernández, viuda reciente de Fernán Pucurull, muerto de un balazo en el cuello cuando huía de una ratonera, y Yessie Macchi, quien ya se había fugado una vez de Cabildo y volvió a ser de la partida. Por fuera del grupo de tupamaras pero unidas a ellas, las anarquistas. Una joven Elena Quinteros elige no fugarse para no pasar a la clandestinidad (“yo quiero volver a la actividad sindical”, argumenta) y una aún más joven América García, tampoco se va por el túnel. Madre con 20 años, esperaba a su segundo hijo, una niña que nació y murió poco después en el Hospital Militar, en un confuso acto de mala práctica. El interés de Licitra por el mundo de las mujeres no se circunscribe a las presas, también se detiene en las carceleras. Seres grises y de edad indefinida (“Todas las monjas tenían esa cualidad: parecían flotar en una bruma de tiempo, como si la ausencia de pecado las hubiera arrojado a un devenir seco de todo, también de materia”). La cárcel que muestra 38 estrellas tiene una fuerte marca de género: como si quisieran demostrarle a las presas que en el pecado se lleva la penitencia, las carceleras obligan a estas jóvenes rebeldes que se salieron del hogar a cumplir con todos los ritos y clichés femeninos: deben vestir pollera, guardar silencio y hacer labores. Tienen prohibido fumar, tomar mate y escuchar la radio.

FORTALEZA Y DEBILIDAD

El hecho de que el “Operativo Estrella” no haya sido un episodio transitado por la literatura testimonial (a excepción del libro Historia de 13 Palomas y 38 estrellas que Graciela Jorge publicó en 1994 y tuvo circulación reducida), ni por el cine, benefició a Licitra porque como ella apunta sus entrevistadas ofrecieron una narración llena de matices, contradicciones y complementaciones, condición que pierden los testimonios, cristalizándose, a fuerza de repetirse. La autora obtiene testimonios francos que se atreven a una mirada autocrítica con un asunto tabú en la historia de las presas políticas: el embarazo en la cárcel de Yessie Macchi, producto de la relación fugaz y clandestina con un compañero de cautiverio, tema que ya había sido trabajado en otro libro pionero, Las rehenas, notable trabajo de Marisa Ruiz y Rafael Sanseviero (Fin de Siglo, 2012). Donde 38 estrellas exhibe ligerezas es en la información sobre hechos y personajes del país y la época. Los ejemplos son numerosos: el fundador del Frente Amplio aparece como Leonel Seregni; los trabajadores azucareros de Bella Unión, los “peludos”, son campesinos explotados por empresas extranjeras, entre otros errores, que con seguridad se hubieran evitado, con una documentación y verificación de datos más rigurosa. 38 ESTRELLAS, LA MAYOR FUGA DE UNA CÁRCEL DE MUJERES DE LA HISTORIA, de Josefina Licitra. Seix Barral, 2018. Montevideo, 190 págs. Distribuye Planeta

(EL PAIS CULTURAL)

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¡Y resulta que Eloísa Esquiú Barroetaveña era Julio Garet Mas!

Decimos Segunda Parte porque ya el pasado domingo y bajo este mismo título nos ocupábamos del tema. Explicábamos hace una semana que acaba de publicarse una reedición del libro “Parnaso Femenino – Breve florilegio de poetisas argentinas contemporáneas”, que había aparecido por primera vez en 1936, en Argentina y con el nombre de Eloísa Esquiú Barroetaveña como autora. Pero que en la reedición de ahora, de Ediciones Aldebarán, a cargo de Leonardo Garet, aparece por primera vez aclarado que ese nombre no es más que el seudónimo que para esa ocasión utilizó su padre, el poeta Julio Garet Mas (Montevideo, 1899 – Salto, 1984), cosa que mantuvoEl-libro en secreto toda su vida. Es decir, Eloísa Esquiú Barroetaveña nunca existió. Pero también adelantábamos hace siete días, que este libro es un caso absolutamente novedoso, que encierra una historia mucho más rica que la de sus páginas (en las que aporta datos biográficos y una selección de poemas de 21 poetisas argentinas), no solamente por el descubrimiento de que el nombre de la autora era el seudónimo de Garet Mas, sino por lo curioso hasta del origen de ese nombre de mujer inventado. En la siguiente explicación dada por Leonardo en el prólogo, verán ustedes, lectores, que todo parece una verdadera novela: “En una ciudad del norte argentino en donde había estado varias semanas, mi padre se encontró con un caso de rivalidad y encono irreconciliables entre dos familias. Tan extemporánea versión de los Montescos y Capuletos de Romeo y Julieta, le sugirió darle un giro insospechado y concibió a Eloísa –nombre histórica y legendariamente asociado a Abelardo, para cantar con ella el triunfo del amor por sobre los prejuicios sociales – uniendo, para desconcierto de la ciudad y la provincia, el apellido de las dos familias irreconciliables, Esquiú Barroetaveña. Nunca se aclaró el caso y él lo guardó con llave. Pasados casi ochenta años de la publicación, la hostilidad entre las familias debe haber cesado, los descendientes no recordarán el caso y a nadie le importará o afectará el tema. De cualquier forma la aclaración que se realiza podría significar una retroactiva tranquilidad de conciencias. Pasados treinta y cuatro años de la muerte de mi padre, Eloísa se saca la máscara y las poetas que él había elegido, vuelven a tener sus voces juveniles”.

A esto agreguemos, que resulta más que simpático y risueño leer varias de las cartas y notas de prensa (también incluidas en esta reedición) en las que destacados intelectuales de la época, felicitan por el libro a la “Señorita Eloísa Esquiú Barroetaveña”. Por ahora, a este nuevo libro (en reproducción facsimilar de aquel de 1936) sólo nos resta augurarle el mayor éxito, en divulgación y lecturas. Por un lado, porque significa un grandísimo aporte al estudio de la literatura argentina; por otro, porque en tiempos donde todo el mundo, por mínimo y hasta a veces intrascendente que sea lo que haga, quiere ganar protagonismo a cualquier precio, Garet Mas tuvo la enorme humildad de no querer inscribir su nombre en este valiosísimo trabajo. Simplemente, merece que se lo aplauda de pie.

LIBRETA DE APUNTES
UNO: En próximas ediciones estaremos compartiendo con los lectores de EL PUEBLO un interesante artículo que nos enviara especialmente para esta página el periodista y escritor salteño, radicado en Carmelo, Daniel Abelenda Bonnet. El tema es la llamada “Ley de Trabajo Obrero”, o “de las 8 horas”, de cuya entrada en vigencia se cumplirán próximamente 102 años (aprobada por el Parlamento el 17 de noviembre de 1915, entró en vigencia el 1º de enero de 1916).
DOS: Vale recordar que está abierta la muestra fotográfica “Horacio Quiroga – Del banquete a la selva – Fotos de una vida”, muestra pertenece al acervo de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, de Argentina, selección de fotografías que pertenecieron a María Elena Bravo, segunda esposa de Quiroga. Lugar: Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel). Horario de visita: de lunes a viernes de 10 a 19:30 y sábados de 14 a 19 horas. Abierta hasta el 30 de noviembre.
TRES: Hemos recibido la información que por estos días está cumpliendo 100 años de vida la Biblioteca “José Enrique Rodó”, de Juan Lacaze, departamento de Colonia.
Vaya desde aquí el afectuoso reconocimiento a quienes aportaron y aportan a la noble tarea de preservarla, en especial a su Comisión Directiva, presidida actualmente por Juan Cervantes.
CUATRO: Un día como el de ayer, pero del año 1834, nacía José Hernández, autor del clásico rioplatense “Martín Fierro”. En su homenaje, cada 10 de noviembre se festeja en la Argentina el Día de la Tradición.

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El asesino y sus vacíos: historia apenas contada, una novela que está basada en entrevistas a un serial killer porteño

Entre noviembre de 2014 y diciembre de 2015, cada quince días el escritor Carlos Busqued (Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, Argentina, 1970) visitó en el hospital psiquiátrico del recinto penal de Ezeiza a Ricardo Melogno, quien en la primavera de 1982, en el barrio bonaerense de Mataderos y en menos de una semana, asesinó a cuatro taxistas de sendos balazos a quemarropa y en la cabeza. Melogno tenía por aquel entonces veinte años, hacía un tiempo que vivía en situación de calle, había estado al frente de un expendio de leche y pan que le había puesto su padre, había pasado por la colimba, había estado nueve meses preso por encubrimiento en un batallón y, por ello, se había salvado de ir a las islas Malvinas cuando Leopoldo Galtieri le declaró la guerra al Reino Unido.FOTOCULTU
Si bien el modus operandi de Melogno era simple y fue reiterativo, la policía no pudo encontrar un móvil para las muertes: el homicida se quedaba solo con los documentos de las víctimas, pero no robaba dinero ni otras pertenencias. Sin pistas, los casos se resolvieron de forma expeditiva: días después de los asesinatos, uno de los hermanos de Melogno se presentó en Tribunales, pidió hablar con Miguel Ángel Caminos, el juez de la causa, y le dijo quién era el asesino y dónde podía encontrarlo.
El muchacho venía de una familia disfuncional: padre ausente, madre mística y golpeadora (“Mi madre usaba la religión como arma: me recagaba a palos pero me decía que no me pegaba ella, era que Dios me castigaba a través de ella”), una adolescencia sin expectativas, secundaria incompleta, intentos de suicidio, los primeros delirios, los primeros conflictos con lo real. En 2014, más de treinta años después de su detención, el equipo terapéutico que lo atendía le sugirió que escribiera la historia de su vida como forma de organizar sus recuerdos. Entonces pidió para hablar con alguien que lo ayudara.
ESA AVENTURA DE LO RARO.
En 2008 una novela de Busqued, Bajo este sol tremendo, resultó finalista del Premio Herralde y fue publicada ese mismo año. Es la historia de un hombre que debe viajar a Lapachito, un desolado pueblo chaqueño, a reconocer los cadáveres de su madre y de un hermano, asesinados por el concubino de la mujer. La crítica recibió con halagos el libro, destacando la crudeza de un relato cruzado por una fantasmagoría funesta, acaso excesiva. El año pasado el director Adrián Caetano la adaptó al cine bajo el título de El otro hermano, con las actuaciones de Daniel Hendler y Leonardo Sbaraglia (“Cuando la vi, dije: No pueden ser tan hijos de puta”, le contó el escritor a Malena Rey, periodista de Los Inrockuptibles. “Es como que te hubieras comprado una suprema napolitana con papas fritas y le sacás el queso, la salsa, el orégano, las papas, la suprema. ¿Para qué compraste mi novela si podrías haber escrito la misma mierda con los guionistas de mierda que tenías?”)
Diez años tardó el autor en volver a publicar, y lo hizo con Magnetizado, el libro que recoge más de noventa horas de diálogo con un hombre que con seguridad no saldrá con vida de la cárcel. “No es una novela”, sostiene Busqued en la misma entrevista. “Tampoco es una crónica. Es un relato con un origen no novelesco. Tiene un lugar medio incómodo, difuso. Necesitaba encontrar qué era lo que justificaba la existencia del libro. Y me terminé decidiendo por la extrañeza, esa aventura de lo raro que vive él. Ese creo que es el aporte genuino.”
El volumen se abre con una breve entrevista al juez Caminos, continúa con una síntesis de lo conversado con Melogno (algo más de cien páginas de unas iniciales quinientas), y se cierra con una docena de páginas en las que M.R., una psiquiatra que lo atendió durante siete años en la Unidad 20 del Hospital Borda, intenta trazar un diagnóstico y, producto de la confusión que este sigue provocando ante toda aproximación clínica, finalmente arriesga sin demasiada convicción un dictamen de parafrenia, cuadro en el que conviven delirios psicóticos y conductas en apariencia normales.
«YO TENGO UNA HISTORIA».
Melogno recorre y reconstruye episodios de su juventud y de sus interminables años en prisión, él también sin poder explicarse a cabalidad el porqué de sus cuatro homicidios (“Yo tengo una historia. Esa historia tiene muchos vacíos, que fueron llenados por forenses, psiquiatras, médicos. Yo acepté ese relleno de los demás”). Los recuerdos, no obstante su falta de sentido, son vívidos y aparecen en su discurso sin conmoción aparente. Las noches de los asesinatos son evocadas en sus mínimos y arbitrarios detalles (pasa todo el día en un cine de barrio, en determinado momento sale a caminar, se detiene en una esquina, elige al azar el coche que abordará, da una dirección más o menos cercana, mata al llegar a destino, fuma en el interior del taxímetro, va a cenar y por último vuelve al descampado donde duerme hasta el día siguiente).
Los fragmentos más desgarradores del libro son los dedicados a dar cuenta del inhumano tratamiento psiquiátrico al que fue sometido desde su detención. En el Borda permanece desde 1987 a 2011, para ser trasladado luego a Ezeiza. Semanas enteras de tres inyecciones diarias, recluido en una celda de metro y medio por dos y una plancha de cemento por cama; insulinoterapia, Halopidol, Rohipnol, Rivotril, Artane, partes de un coctel que por años le fue suministrado por un sistema penitenciario infame.
(EL PAIS CULTURAL)

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Emiliano Giossa :ideólogo del afiche y vídeo para la nueva edición de Faz Quinceañeras que impacta en las redes sociales

WhatsApp Image 2018-11-09 at 11.46.19“Gracias a esta oportunidad descubrí que me fascina el trabajo de producción”

Emiliano Giossa tiene 30 años, es un joven emprendedor que lidera una marca de ropa pero tiene especial gusto por llevar adelante producciones que en primer lugar las hace para su negocio y recientemente se encargó de producir el vídeo y afiche de la fiesta Faz Quinceañeras de Diario EL PUEBLO, logrando un material que ha dado que hablar en las redes.
“Gracias a mi trabajo puedo acercarme y vincularme a gente super profesional que me han ayudado en esta producción” – nos contó
Emiliano está concluyendo su carrera profesional de contador y junto a su hermana llevan adelante una marca de ropa cuyo sello es “Inés Álvarez”.
Se confecciona colección en percha o a medida, la marca se vende en Salto y también en tiendas de otros departamentos del país.

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Se inauguró muestra fotográfica sobre Horacio Quiroga

En el marco del Centenario de la primera edición de Cuentos de la Selva, la Dirección de Cultura de la Intendencia coordinó la presentación de la muestra fotográfica «Horacio Quiroga – Del banquete a la selva – Fotos de una vida”, que quedó inaugurada el pasado martes en el Museo, Mausoleo y Centro Cultural Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel). En diálogo con EL PUEBLO, el Director de Cultura, Mtro. Jorge de Souza, explicó que “la muestra pertenece al acervo de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, de la República Argentina y es una selección de fotografías que pertenecieron a María Elena Bravo, segunda esposa de Horacio Quiroga”. Agregó asimismo que lasPrieto leyendo Palabra oculta, en Salto, 2001 fotografías “en particular corresponden a su etapa misionera, con imágenes de ese vínculo intenso con una naturaleza desafiante, escenario que sin dudas motivó su capacidad creadora”. El jerarca informó además que “se sumarán a la muestra la reproducción de trabajos premiado de los alumnos del Liceo 5 «Armando I. Barbieri», realizados con motivo de Cuentos de la Selva” y puntualizó que “estará disponible para ser visitada hasta el 30 de noviembre, con horario de visita de lunes a viernes de 10 a 19:30 y los sábados de 14 a 19 horas”.
A diez años de la muerte del poeta y dramaturgo Ricardo Prieto
(De Alejandro Michelena, colaboración especial para EL PUEBLO)
Ricardo Prieto fue un gran poeta y dramaturgo uruguayo a quien, además de leer, pudimos conocer personalmente en Salto, siete años antes de su fallecimiento, en un recital de poesía realizado en la Sociedad Italiana. A él nos hemos referido ya en otras ocasiones pero hoy, con gran satisfacción, compartimos una nota enviada especialmente para esta página de EL PUEBLO por el escritor capitalino Alejandro Michelena, nota que conforma un capítulo del libro (aún inédito) “Vecinos célebres de Buenos Aires”. Es la siguiente:
Hace diez años ya que se nos fue Ricardo, de quien fuimos amigos desde jóvenes. Un buen poeta, riguroso narrador, y notable dramaturgo. Luego de mucho tiempo de ausencia de los escenarios, desde el año pasado felizmente ha comenzado a retornar el teatro de Prieto; primero el grupo La Bataclana, con una muy buena versión de «Los disfraces», y ahora se ha estrenado en La Candela «El mago en el perfecto camino». Lo recordamos de esta forma, con la esperanza de aportar al mejor homenaje que se le puede hacer: multiplicar las puestas de sus obras.
RICARDO PRIETO: EL RIGOR DEL TEXTO DRAMÁTICO Y LA FUERZA DEL TEATRO: Ricardo Prieto ha sido uno de los más firmes, maduros y profundos dramaturgos de la generación surgida en los años setenta del pasado siglo. Se adentró como pocos en Latinoamérica en los laberintos de la condición humana. Y lo hizo con una escritura elaborada en lo estilístico y conceptual, y con una sabiduría escénica por momentos magistral. Entre sus obras encontramos títulos que son fundamentales e ineludibles, como El huésped vacío, una de las obras de autor rioplatense que más ha frecuentado los escenarios internacionales, con reiteradas puestas en escena en Buenos Aires. También: El desayuno durante la noche, que recibiera en España el importante premio Tirso de Molina (en el año 1980). Pero además tiene en su haber decenas de piezas –dramas y comedias; obras realistas unas, y otras más volcadas al teatro de vanguardia- entre las que se destacan: El mago en el perfecto camino, caracterizada por su hondura metafísica, y Garúa, exitosa comedia de costumbres no carente de honduras sicológicas. Sin olvidar pequeñas piezas “de cámara”, como Me moriría si te vas. Fue por otra parte un escritor versátil, que cultivó otros géneros con similar eficacia. En narrativa, Desmesura de los zoológicos, un original libro de relatos que oscilan impecablemente entre el absurdo y el surrealismo. Y los cuentos de La puerta que nadie abre, donde explora dimensiones paranormales. Y la serie de Lugares insospechados (su último libro édito, publicado por Alfaguara en el 2008), a través de la cual logró perfilar –con seguro pulso narrativo- una verdadera comedia humana. No hay que olvidar el intenso lirismo y la fuerza vibrante que imantan esa extraña e inolvidable “nouvelle” titulada El odioso animal de la dicha, que transcurre en una Buenos Aires al mismo tiempo identificable y anclada en una época determinada (los años setenta) pero también esencial y arquetípica. Y sus novelas: Pequeño canalla y Amados y perversos, en las que logró establecer un mundo propio, y reflejar con lucidez la sociedad urbana de esta parte del mundo en sus dimensiones más oscuras y sombrías. Como poeta su libro mayor es Palabra oculta, eficaz antología de su producción en el género desde los años sesenta hasta fines de los noventa. Como ensayista su producción fue pausada y lenta, galvanizada por una implacable lucidez e inusual penetración. Vale recordar al respecto sus trabajos, polémicos, sobre Florencio Sánchez. Ricardo Prieto no tuvo formación universitaria. Podríamos decir que fue un autodidacta. Pero logro decantar una cultura universal, fruto de su voracidad e intuición como lector. Realizó cursos únicamente en lo teatral –en Club de Teatro, grupo independiente del Montevideo de los 60- de actuación y dirección. Filosóficamente ha sido definido como existencialista. Y no cabe duda que la juvenil lectura de Sartre incidió en su visión del mundo. Pero quizá no tanto como luego, ya instalado en Buenos Aires, lo marcaron las lecturas de autores clásicos del esoterismo, como la teósofa Madame Blavatsky o el maestro espiritual ruso Gurdjieff. Fue, por otra parte, un ser humano afable y generoso. El encuentro amistoso y la tertulia de café constituyeron parte importante en su vida. En esas instancias podía ser irónico y mordaz, vehemente y al mismo tiempo tolerante, y siempre brillante y certero en los conceptos. Los lugares donde cultivó –como si se tratara de un arte más- el ejercicio del diálogo inteligente, fueron en Montevideo el viejo café Sorocabana de la plaza Cagancha y el Mincho de la calle Yi, y en sus años bonaerenses los cafés Tortoni y Los 36 billares de Avenida de Mayo. Ricardo Prieto abandonó este mundo de las formas en el año 2008, pero su potente escritura dramática sigue viva. Y sus obras no dejan de estrenarse en varias partes del mundo, más allá que en su país de origen pareciera que se lo quisiera confinar al limbo del olvido.

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El gran concierto en el cielo: el show de Roger Waters

Brindó el mejor espectáculo que se haya visto en el Estadio Centenario.

De antemano se sabía que la de Roger Waters era la más grande, pero tenerla enfrente causaba una apabullante impresión. La pantalla estaba ubicada contra la tribuna Ámsterdam y ocupaba casi todo el ancho de la cancha del Estadio Centenario, en el que había 40.000 personas. Ni un minuto más ni uno menos de las 21.00, el inmenso led se encendió con la placentera imagen de una mujer sentada en la playa. El tiempo pasaba y la muchacha seguía ahí, tan quieta que parecía una foto. Pero no era, porque los juncos se movían. De pronto se sintió un murmullo desde la roger waterstribuna Olímpica, que resultó ser el quejido del viento, cada vez más intenso, que también era parte del espectáculo. En ese momento se caía en la cuenta de que el sonido era envolvente en el más completo y audible sentido del término, y no en el que se usa en un shopping para vendernos cinco parlantecitos.
La imagen de la pantalla siguió sin cambiar demasiado casi por 15 minutos, hasta que un rojo apocalíptico se apoderó del paisaje, que dio paso al breve audio de “Speak to Me”, para que luego la banda arremetiera con “Breathe”, ambos enganchados del inconmensurable The Dark Side of the Moon (1973). Y así, el espíritu de Pink Floyd se apoderó del monumento al fútbol mundial. La banda de Waters está compuesta por él y diez más, que son los que se necesitan para emular el legendario sonido del grupo británico. Para el papel de David Gilmour se necesitan dos: Dave Kilminster, que se encarga de la guitarra líder, y Jonathan Wilson, que, además de darle a las seis cuerdas, la mayoría de las veces hace el rol vocal de Gilmour (tiene un timbre similar pero más cálido). También hay otro bajista, Gus Seyffert, que cubre a Waters.
En los recitales de rock de igual calibre que hubo en el coloso de cemento, como los dos de Paul McCartney y el de The Rolling Stones, las pantallas tenían el simple fin de ampliar la imagen de los músicos para que el público los pudiera ver desde todos lados. Pero en el espectáculo de Waters la pantalla no es un complemento sino parte de él. Si el espectador miraba para abajo o cerraba los ojos, se perdía la mitad del asunto (a veces Waters y sus músicos aparecían en el led pero mimetizados con la ficción). A su vez, las luces y los efectos de sonido omnipresentes también eran parte fundamental del show (para semejante sincronización en todos los planos probablemente los músicos tengan marcado el tempo o ciertos intervalos, por los auriculares, ya que cualquier desvío podría dejarlos en offside; o quizá el equipo técnico está al nivel del de la NASA). Tantos estímulos hacían que por momentos no se supiera a cuál atender, como si fuéramos un perro al que le muestran varios huesos desde direcciones opuestas.
Luego de la instrumental “One of These Days”, que sonó tan arrolladora como la de estudio (y que fue la única anterior a Dark Side of the Moon), una infinidad de relojes se abalanzó hacia nosotros desde la pantalla, señal inequívoca de que se venía “Time”. Pero, a pesar de lo que dice la canción, Waters no desperdiciaba el tiempo en ningún momento del recital, ya que cuando no cantaba o no tocaba el bajo se dedicaba a gesticular las letras o a desfilar por las pasarelas que iban hacia los costados para saludar al público. Siguiendo con el tema, en donde más se nota el paso del tiempo es en sus cuerdas vocales, pero tiene 75 años, ¿qué más podría hacer?
Botija de mi país
Mientras en la pantalla se veía un firmamento cargado de estrellas que parecía más real que el del cielo que cobijaba al Centenario, empezó a sonar “The Great Gig in the Sky”, un tema en el que ganaron protagonismo las dos coristas de Waters, disfrazadas estilo distopía vintage, como si hubiesen salido del bar Korova de La naranja mecánica. Al igual que con Gilmour, también se precisan dos para meterse en el traje de la cantante Clare Torry, que en el tema original se mandó la improvisación vocal más extraordinaria de la historia del rock sin mencionar una sola palabra. En el recital del sábado, las dos muchachas (Holly Laessig y Jess Wolfe) dejaron todo, pero aun así la interpretación fue bastante fría si se hace la odiosa comparación con la versión original, aunque todos sabíamos que no estábamos viendo exactamente a Pink Floyd.
Uno de los puntos altísimos de la noche empezó a escalar con “The Happiest Days of Our Lives” y las imágenes del desagradable e iracundo profesor de The Wall, la antesala de “Another Brick in the Wall part 2”. Como suele pasar cuando suena un himno, el público que estaba sentado en el sector vip –más de la mitad de la cancha– se paró. Varios niños coparon el escenario, vestidos como presos –conjunto naranja y números negros en el corazón– y con una capucha negra en sus cabezas. Los gurises eran del coro Giraluna, una ONG de Nuevo París que trabaja con niños de contexto crítico. En el momento del legendario coro del tema, los niños se sacaron las capuchas e hicieron la mímica del canto; aunque el coro real que sonaba era grabado, fue sin dudas uno de los momentos más emotivos del recital. “Another Brick in the Wall part 2” posiblemente sea una de las pocas canciones de rock en que un coro de niños no queda cursi sino todo lo contrario: la dota de fuerza y de sentido. Al final, los botijas de Giraluna se sacaron el traje de preso y bailaron impulsados por el ritmo disco del himno de Pink Floyd; debajo tenían remeras negras que decían “resist”, uno de los tantos leitmotiv de la noche.
La culpa es del chancho
Resistir a Mark Zuckerberg (capo de Facebook), al antisemitismo, al neofascismo, a los crímenes de guerra, al intento de silenciar a Julian Assange y una interminable lista en inglés que aparecía en la pantalla, a la que mucha gente no le prestó atención porque justo era el interludio del recital, momento clave para ir al baño, tomar una cerveza y comer un pancho. Antes de arrancar la segunda parte, el concepto de espectáculo total se hizo carne como nunca en la noche para quienes estábamos en la fila para comprar comida. Mientras que en la pantalla nos llamaban a resistir la idea de que “algunos animales son más iguales que otros”, como por ejemplo los cerdos o los perros, el estremecedor sonido de un helicóptero bajó desde la tribuna Olímpica, junto con luces rojas y el chillido de una alarma.
(Escribe: Ignacio Martínez en Música | Foto: Federico Gutiérrez para “la diaria”)

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Nouvelle: reina de la ficción, la literatura de ficción en el escenario de la hipertecnología

Con Samanta Schweblin.

En el marco de la Feria del Libro de Montevideo El País Cultural entrevistó a la escritora argentina Samanta Schweblin, que vino a presentar su última novela, editada por Penguin Random House: Kentukis, una fantasía futurista (no tan lejana) que postula la existencia de unos robots de compañía llamados kentukis, con apariencia de animal y forro de peluche cuya característica principal es la incorporación de una cámara que alguien desconocido manipula a distancia. La necesidad del exhibicionista y la del voyeur se conjugan en esta novela que habla del hoy, de la hipercomunicación y la soledad, de la necesidad de llenarla con lo que sea, sobre todo con lo desconocido y peligroso.foto cultuSchweblin (Buenos Aires, 1978) vive desde hace años en Berlín, donde dicta talleres de escritura y ha sido reconocida mundialmente con distintos premios (Juan Rulfo, Shirley Jackson, Konex, Ribera del Duero, etc.) y nominaciones (Man Booker International, entre otras). Entre sus libros destacan las colecciones de relatos El núcleo del disturbio (2002), Pájaros en la boca (2009) y Siete casas vacías (2015), y la novela Distancia de rescate (2014), una potente reflexión en clave de horror realista sobre la contaminación alimenticia y las multinacionales agroquímicas.

Samanta Schweblin sonríe cuando reconoce que algunos lectores, con cierta desilusión, no se la imaginan como es sino que tal vez esperaban esa suerte de monstruosidad, mala onda, oscuridad, que algunas de sus historias transmiten. Nada que ver. Schweblin destila simpatía, sonrisas y ánimo para responder concisa y generosa todas las preguntas. -Algunos textos tuyos parecen enmarcarse en dinámicas o atmósferas de género –la ciencia ficción en Kentukis, o el fantástico en cuentos como “Pájaros en la boca”, o el horror en Distancia de rescate- sin embargo creo que traspasás lo genérico, que a lo más jugás con sus fórmulas para hablar de las emociones y el presente. -Tal cual, tengo una sensación de extrañeza pero también me gustan esas etiquetas. De “Pájaros en la boca” se decía que era literatura fantástica y no, todo lo que pasa ahí es factible de suceder, es del orden de lo anormal pero no de lo fantástico. Lo que ocurre es que en el espacio de lo fantástico el lector queda mucho más seguro, protegido. Esa trampa me gustaba, la sentía como un halago. A Distancia de rescate la etiquetaron como una novela de terror, y no hay sangre ni vampiros pero de pronto las latas de arvejas ocupan el lugar del horror. Con Kentukis pasa igual, yo no creo que esto sea ciencia ficción, no es una novela sobre tecnologías sino sobre los problemas vinculares y de desvinculación del ser humano. Pero creo que hay un juego interesante con los límites de todos esos géneros. El concepto de género calma mucho. Mientras uno no lo pise del todo la travesía es mucho más inquietante. -Lo familiar y en especial lo filial conforma una parte importante de tu narrativa. ¿Te preocupa la reacción de tu entorno hacia el modo en que configurás artísticamente tu mundo privado?
-Ahora no sé. En Pájaros en la boca y en Siete casas vacías tuve algunos miedos en relación a eso, miedos que no se cumplieron en lo más mínimo. Porque pensaba “ay cuando tal persona lea esto” y esa persona lo leía y no se identificaba para nada y de pronto otra persona a la que yo no había hecho alusión me decía “ay escribiste sobre mí”. Hay algo en el lector que uno no puede manejar. Es innegable que la ficción se construye con experiencia de vida pero nunca pensé a mi familia como personajes: mi madre nunca es mi madre, mi padre nunca es mi padre, ni lo serán, no me interesa, pero tenía miedo de esa lectura. Por suerte fueron muy inteligentes en ese sentido y entienden que es un ejercicio de ficción. -Tu escritura es dinámica y visual. Has sido llevada al cine (“La pesada valija de Benavidez”), y estudiaste Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Bs. As., ¿cómo influyó ese aprendizaje en tu narrativa?
-No sé si en el propio ejercicio de haber sido estudiante de cine o por las películas que vi. La carrera de cine es muy experimental, muy práctica. Yo estudié en la UBA y todo el tiempo se pensaba en la problemática de cómo se cuenta una historia, qué se cuenta, qué se deja de contar, qué dicen los personajes cuando no dicen nada. Había un montón de preguntas y problemas con el timing, el montaje, la edición. Al lado de eso, la carrera de letras en mi país era algo muy teórico, tenía que ver con la literatura pero no con la escritura. En cambio la carrera de cine tenía mucho que ver con la práctica de la escritura.
-¿Y por qué estudiaste cine y te dedicaste en cambio a la literatura?
-Es que no quería ser cineasta. Cuando lo veo ahora me doy cuenta de que en realidad estaba tomando buenas decisiones desde el lugar intuitivo, porque lo que me pasaba es que estaba enamorada de la literatura pero no encontraba un espacio académico donde poder estudiarla, y para mí la relación que yo tenía con los escritores era muy distinta de la que se tiene hoy. Cuando yo tenía diez años un escritor era un tipo que estaba en la solapa de un libro, en sepia, era un hombre (nunca mujer), y estaba muerto. No había nada más alejado para mí que la idea de ser un escritor, pero la idea de contar historias estaba latente y lo más parecido a contar una historia era el cine. Y eso fue lo que me decidió, fue más interesante pensar la literatura desde su construcción, desde los problemas de cómo se cuenta que desde un lugar teórico como hubiera sido estudiar literatura española del siglo XIX.

EL ESCRITOR GENIO

-Y ahora se enseña a escribir en talleres. ¿Creés en los talleres literarios como formadores de escritores? -Sí y no, creo que se puede enseñar muchísimo a escribir. Se pueden enseñar técnicas de escritura, y creo que hay que salir de este lugar un poco sacro del escritor genio que nace genio. Lo que no se puede enseñar y de hecho no se debería enseñar –me parecería poco ético- es esa visión personal que cada uno puede tener del mundo, eso me parece como una piedra preciosa que cada uno carga adentro y que es intocable, no hay que permitir que nadie se meta ahí y uno no debería meterse. ¿Cuál es el tamaño y el color de esa piedra? No lo sé. Pero esa belleza no tiene que ver con el genio sino con una educación emocional y con preguntas vitales que uno se hace y con vidas que uno tiene adentro. Un taller quita hojarasca, saca a los talleristas de los lugares comunes, pero no de la literatura sino de ellos mismos.
Genera espacio, pero no puede llenarlo, lo tiene que llenar cada uno.

(EL PAIS CULTURAL)

 

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¡Y resulta que Eloísa Esquiú Barroetaveña era Julio Garet Mas!

Increíble! ¡Quién iba a decir que aquel libro titulado “Parnaso Femenino – Breve florilegio de poetisLeonardoas argentinas contemporáneas” y publicado en Argentina en 1936 era de Julio Garet Mas! Como autora de aquella edición aparece Eloísa Esquiú Barroetaveña, pero ese nombre no es otra cosa que el seudónimo que para esa ocasión utilizó Garet Mas (Montevideo, 1899 – Salto, 1984) y nunca dio a conocer la verdad.
Ahora sale a luz. Ahora lo vuelve a publicar su hijo, Leonado Garet, con un prólogo explicativo de toda esta curiosa, maravillosa y novelesca cuestión.“Parnaso Femenino” es una selección de poetisas argentinas, de las que Eloísa Esquiú Barroetaveña (o sea Julio Garet Mas) aporta datos biográficos y una selección de poemas. Las poetas seleccionadas son: Margarita Abella Caprile, Emilia BeEl librortole, Alcira Bonazzola, Lola S. B. de Bourguet, Susana Calandrelli, Sara Sola de Castellanos, Sara Montes de Oca de Cardenas, María Alicia Domínguez, Beatriz Eguía Muñoz, Rosa García Costa, Ángela García Salaberry, Margot Guezuraga, Nydia Lamarque, Norah Lange, Amalia Previsch de Piossek, Teresa Ramos Carrión, Mary Rega Molina, Concepción Ríos, Paulina Simoniello, Emma Sola de Sola y Alfonsina Storni.Es este libro un caso absolutamente novedoso, que encierra una historia mucho más rica que la de sus páginas (empezando por el origen del nombre de la supuesta autora), por lo que ameritará que nos ocupemos de él en esta página de EL PUEBLO en algunas ediciones más. Mientras tanto, compartimos el inicio del prólogo de Leonardo Garet: “Eloísa Esquiú Barroetaveña es el seudónimo que mi padre, Julio Garet Mas, mantuvo en secreto durante tJulio oda su vida. El valor de esta reedición proviene de que Parnaso Femenino, Breve florilegio de poetisas argentinas contemporáneas es, cronológicamente, una de las primeras recopilaciones de poesía escrita por mujeres en Argentina. Recoge y presenta textos de veintiuna poetas que estaban en plena etapa creadora. Esta dedicación a la literatura argentina la continuará su autor en 1938 con Conferencias literarias, que destaca las obras de Enrique Banchs, Baldomero Fernández Moreno, Arturo Capdevila, junto a las conferencias Las poetisas argentinas y Elogio de los poetas de Corrientes”

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La semana de la robótica de ANEP convocó a más de 800 estudiantes y docentes de todo el país

La agenda de actividades incluyó talleres dictados por jóvenes

Desde Bella Unión hasta Montevideo, pasando por localidades como Fray Marcos, en Florida, entre el 19 y el 28 de octubre la Semana de la Robótica y la Programación de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) reunió a más de 800 estudiantes y docentes en diferentes actividades sobre la temática. Organizada por el departamento de Tecnología Educativa del Consejo Directivo Central de la ANEP, la Coordinación de Informática del Consejo de Educación Secundaria y por los Centros MEC, la actividad tuvo como protagonistas a los estudiantes que en muchas ocasiones fueron los encargados de dictar los talleres para otros compañeros y docentes.robotica
Por ejemplo, un grupo de estudiantes del liceo 22 de La Teja fue el encargado del taller “Crear videojuegos con Scratch”, que convocó a otros liceales y a distintos docentes que se acercaron para aprender sobre el lenguaje de programación. Según dijeron los jóvenes a la diaria, su público objetivo eran los adolescentes que acaban de ingresar a la enseñanza media, a quienes buscaban transmitir algo de lo que aprendieron sobre programación en las clases de informática de primero y segundo año. “Movimiento y cambio de fondo es bastante fácil, puntos y variables es lo más difícil”, comentó una de las estudiantes devenida tallerista mientras demostraba lo fácil que maneja el amplio mundo del Scratch.
José Miguel García, del Departamento de Tecnología Educativa de la ANEP, destacó la participación en varias localidades del interior del país: “Entendemos que es muy importante que a nivel local haya capacidades para trabajar en estas temáticas. Con este tipo de actividades procuramos poner en contacto a gente que está trabajando en los distintos ámbitos –secundaria, UTU o primaria–, de manera que se conozcan a nivel local. En algunos lugares funciona muy bien porque se han establecido referentes naturales de consulta”.
Una apuesta
García entiende que “el trabajo del docente tiene que cambiar” y, cada vez más, “pasar de una clase expositiva a una dinámica de construcción del conocimiento junto con los chiquilines”. “En los talleres de robótica y programación esto pasa mucho, porque el docente se encuentra con un montón de cosas que no sabe y se apoya mucho en sus alumnos, desde hace varios años estamos promoviendo que sean los chiquilines los que den talleres a otros chiquilines”, añadió.
Según García, “cuando la robótica y la programación se trabajan bien, los estudiantes aprenden mucho de los procesos de aprendizaje: aprenden a resolver problemas dividiendo en partes más pequeñas para encargarse de cada una por separado, se dan cuenta de que son capaces de desarrollar elementos tecnológicos que resuelvan los problemas que ellos mismos plantean”. Asimismo, valoró que el rol del docente sigue siendo fundamental, “en el sentido de que son los profesores quienes vinculan ese potencial con los procesos de aprendizaje que específicamente quiere alcanzar a través del currículum”. Al respecto, mencionó que se apuesta a una educación en la que los estudiantes “no memoricen, sino que piensen y resuelvan problemas”.
Si bien los temas de robótica y programación educativa están presentes en la agenda uruguaya desde hace 25 años, para García estuvieron estancados hasta el impulso que se les dio desde Plan Ceibal cuando llegaron computadoras y kits de robótica a los centros educativos de la ANEP. Según contó, los docentes se fueron actualizando a medida que llegaban los nuevos materiales y, a pesar de que muchos sienten que no saben lo suficiente, “otros muchos se integran a esto, básicamente por medio de los talleres donde descubren nuevas herramientas que después pueden llevar al aula”.
“Cada vez más docentes se animan con esos pocos conocimientos a participar en un proceso de coaprendizaje con sus alumnos, deciden asumir el riesgo de presentar propuestas aunque no las dominen”, agregó. Según consideró García, la principal razón para tomar el riesgo es “ver el entusiasmo y los procesos de aprendizajes de los chiquilines, eso es lo que hace que cualquiera se anime”.
Tortugas y gatos
La Semana de la Robótica y la Programación se enmarcó en el cuarto día internacional de Tortugarte, un lenguaje de programación. Tortugarte y Scratch son los lenguajes más extendidos porque están incorporados en las ceibalitas. Son lenguajes especialmente creados para niños, “que tienen la ventaja de tener un piso muy bajo y un techo muy alto; o sea, es muy fácil acceder y, una vez que se logra, se pueden desarrollar proyectos muy interesantes”, afirmó García. El Scratch está orientado a lo visual, por eso los jóvenes pueden hacer fácilmente videojuegos, mientras que Tortugarte hace énfasis en los movimientos geométricos.
¿Te interesa la educación?
(Información de la diaria)

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Entre las “palabras” y los “objetos”. Consideraciones sobre el cuento “Mensajes interiores” de Alcides Flores

En esta oportunidad, plantearemos algunas ideas sobre la obra del escritor salteño Alcides Flores, específicamente sobre su relato “Mensajes interiores” (incluido en “Historias de Tapellara”). Según Leonardo Garet, los cuentos que conforman dicho libro “son relatos que se desgajaron de la vida, nacidos de anécdotas más que inventadas, adivinadas, y que reflejan comprensión y afecto hacia las vivencias de los seres sencillos que sufren hacia adentro y ven cruzar su tiempo de pocas alternativas. (…) El autor es un lúcido observador de detalles que cuenta, no juzga, y abarca la amplia gama de aconteceres de su pueblo, Tapellara”. Particularmente en este cuento se narra la historia se trata de un hombre llamado Never Laurino, quien oficia de obrero metalúrgico en una fábrica. Es viudo y tiene dos hijos, de acuerdo a lo que plantea el narrador, con los cuales no tiene un vínculo muy cercano; un día tomó conciencia de su edad, de su vejez no tan lejana, y entendió que “había llegado la hora de intentar recuperarlos y retomar la relación con ellos”. Este intento fracasa, lo que lleva a que Laurino quede “alienado” en el mundo y se dedique de lleno a cumplir con sus obligaciones laborales. Tiene una vida que podría considerarse “tranquila”, rutinaria incluso, hasta que comienzan a sucederle una serie de hechos inexplicables, que lo llevan a realizar un proceso de escapatoria de ese mundo que lo oprime. Todos los días viaja en el mismo ómnibus y llega a su trabajo a la misma hora, va a la cocina a calentarse el almuerzo, hasta que un día percibe algo extraño en el microondas. Este aparato, está programado con una voz metálica que indica los pasos a seguir para calentar la comida y “avisa” cuando ya está lista. El lingüista Steven Pinker, en su obra “El instinto del lenguaje”, plantea algunas nociones que podrían vincularse a lo que en este cuento se presenta. Sostiene Pinker: “El uso infinito de medios finitos distingue al cerebro humano de la mayoría de los sistemas artificiales de lenguaje que encontramos habitualmente”. Existen máquinas que habitualmente utilizan listas de emisiones prefabricadas y las expresan a través de un tono monocorde; las mismas carecen de una gramática, es decir, de un código autónomo con respecto a otras capacidades cognitivas. Esto es aplicable a la función del microondas en el cuento de Alcides Flores. Pero, en esa oportunidad, el aparato en vez de decir sus frases programadas, dijo “Hoy es día de regalo”, en una voz incluso más aguda de lo habitual, una voz diferente. El tono de voz es un recurso lingüístico tan válido como pueden ser conectores, adverbios o modos verbales, según lo planteado por otro lingüista, John Austin (en la Conferencia IV de “Cómo hacer cosas con palabras”). Ese mismo teórico aclara la dificultad de transmitir determinados tonos si la modalidad oral del acto lingüístico se trasladara de la oralidad a la escritura, porque tendrían que incorporarse, desde lo gráfico, determinados signos de puntuación. En este caso, ante la ausencia de los mismos, es la voz del narrador quien nos informa al respecto.

A pesar de ser una máquina quien habla, igualmente se pueden reconocer las dimensiones que componen el “acto de habla”, desde el punto de vista de la Pragmática. Este acto enunciado por el microondas, podría considerarse un “acto realizativo” (de acuerdo a Austin) en tanto no solo se expresa algo, sino también se hace algo. Por otro lado, por ser este un acto realizativo, se compone de tres dimensiones también teorizadas por dicho autor. La dimensión locutiva es precisamente “Hoy es día de regalo”; teniendo en cuenta la fuerza ilocutiva del mismo, podemos reconocer en él la intención de recordar. Lo que produce en el receptor, en este caso Laurino, es un proceso de anagnórisis: toma conciencia a partir de este hecho que hoy es el día de cumpleaños de su madre. Este proceso es el producto de la dimensión perlocutiva del acto lingüístico. Se produce también un momento de vacilación en él, en tanto no comprende lo sucedido desde lo racional: “¿Qué tenía que ver aquel aparato con su olvido? Preguntó a los demás compañeros si habían notado algo distinto en el funcionamiento del microondas del comedor y ante la negativa de algunos y a que otros no le dieran importancia prefirió no comentar lo sucedido para ver qué pasaba después”. En otra oportunidad, al calentar su comida, la voz del microondas le dijo “No me ignores”. Volviendo a considerar las dimensiones de los “actos de habla” antes mencionados, en este caso, ante la locución planteada, la fuerza ilocutiva que cobra el acto se transforma en un pedido, una solicitud de atención, lo que provoca como perlocución un estado de preocupación por parte del personaje, pero al mismo tiempo, trata de disimular frente a sus compañeros, con el argumento de que no quería que pensaran que “estaba loco”. De esta manera, lo que genera también en él es un cuestionamiento acerca de la posible pérdida de su “salud mental”. Los dos actos de habla que hasta aquí han sido puntualizados, se consideran “satisfactorios” y “afortunados”, en contraposición a los llamados “actos insinceros”.
Así transcurrieron los días, completamente normales algunos de ellos y con sucesos “extraños” los otros. En otra oportunidad, el microondas, luego de calentar la comida, expresó: “Flores blancas”.
En ese momento, el personaje recordó su aniversario de matrimonio, aunque su condición actual es de viudez: “La voz del microondas se lo había recordado y entonces asumió que debería ir el fin de semana a llevarle claveles como a ella le gustaban”.
El narrador, en más de una oportunidad, alude al estado de enajenación en que se encuentra el protagonista; por momentos, incluso, nos remite a la idea de un “hombre-máquina”, programado para cumplir con sus tareas, en lugares y tiempos específicos, sin atisbos de poder modificar esa “rutina”. El estado en que se encuentra el personaje, por momentos, parece no permitirle pensar siquiera en sí mismo: “Llegaron después días de mucho trabajo que no le quedaba tiempo ni para pensar, llegaba tarde a su casa para bañarse, comer y dormir”. La voz del microondas, por momentos parece serle indiferente, pero por otros le genera miedo al personaje, en el sentido de que puede llegar a develar aspectos internos de sí mismo y verse en la obligación de hacerse cargo de los mismos, al punto de que cuando le dice “No soy yo”, Laurino se va del trabajo sin previo aviso e incluso tan perturbado que adopta una actitud suicida: sube a un ómnibus y se tira del mismo, en marcha. Aparentemente las lesiones fueron leves, ya que al tiempo, de acuerdo a la voz narrativa, vuelve a trabajar y, consecuentemente, a escuchar la voz del microondas cuando va a calentar el almuerzo. Pero en esta oportunidad, hay un cambio en las expresiones del aparato: lo que antes eran enunciados breves y concretos, con posibilidad de múltiples interpretaciones, ahora se encuentran más contextualizados, ya que se presenta un discurso más elaborado y apela a lograr un cambio positivo en el personaje.
Las intenciones de dichos enunciados ahora son “aconsejar” y hasta “ordenar” ese cambio de vida profundo que el personaje tanto necesita.
Le plantea que para apreciar la vida de forma positiva y para olvidar momentos dolorosos, podría dejarse guiar por lo que realmente anhela, que es un reencuentro apacible consigo mismo y la transposición de ese estado interno a su vida cotidiana.
Esto genera una sensación de libertad en el personaje, quizás lo que siempre estuvo esperando; las palabras del aparato sirvieron como puntapié para encontrar ese estado de plenitud interno que lo hizo abandonar en un comienzo su lugar de trabajo: “Ya no quiso escuchar más palabras, se retiró sonriente de su trabajo sin que se dieran cuenta, la sonrisa se transformó en risa amplia y la risa en carcajadas mientras caminaba libre por la ancha vereda”.

Prof. Alejandro Pignataro
Prof. Ana Claudia Pignataro

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El tiempo extra de una buena isla perdida

Si se hiciera una encuesta entre lectores seguro pocos recordarían el final de Guerra y Paz de Tolstoi, La montaña mágica de Thomas Mann, En busca del tiempo perdido de Proust o El señor de los anillos de Tolkien, cómo cerraron en sus mínimos detalles, cuál fue el reparto de premios o la resolución frente a las expectativas creadas. Acaso ni siquiera podrían evocar la sensación que esos finales produjeron. Algo del olvido quizá está cifrado en la propia monumentalidad, en su condición de macrorrelatos.
El “fracaso” de Lost ratificado en un final que no convenció a casi nadie, más allá de que se deba a que se les fue de las manos a los guionistas, a que la serie estuvo mal parida desde el comienzo o a que aún no la entendamos, no debería hacer olvidar que la serie fue un hito, y que su apuesta -teleteatrera, rebuscada, ambiciosa- no solo contenía una gran dosis de imaginería sino que manejaba tópicos básicos de la narrativa universal. De ahí provenía parte de su enganche, además del carismático recuento de sus “perdidos” del vuelo 815 de Oceanic, o de sus capítulos breves que se devoraban con facilidad. La posibilidad de que la vida se tuerza en un instante y para siempre, las complejas relaciones filiales, el remordimiento y la culpa, la noción de Destino, la existencia del Mal, componían alrededor de los personajes principales (Locke, Jack, James, Kate, Hurley, Claire, Sayid) una urdimbre que se iba haciendo más y más basta. A medida que la lista de personajes crecía y los flashbacks y flashforwards se multiplicaban la sensación del espectador era la de irse perdiendo también pero ya no en lo enunciado sino en la enunciación misma. ¿Qué era Lost, qué tipo de serie? ¿Consistía en rizar un rizo hasta que se rompiera? ¿En qué punto sus misterios, sus vueltas de tuerca, su genial apertura, sus conejos sacados de la galera o sus deus ex machina dejaron de parecer sorprendentes? ¿Era la isla un puente a la salvación o al purgatorio?
Su cierre, guste o no, afirma lo que la mayoría, si no todos sus espectadores pensamos en algún punto: que nadie sobrevivió al vuelo 815, que el destino de hijos y padres, amigos y enemigos, buenos y malos, creyentes y ateos, es el mismo. Antes de eso seduce, cómo no, la posibilidad de que las cosas que suceden no sean irreversibles. Seduce la posibilidad de ser otro (un héroe, un bastardo, Alguien), de vivir una vida paralela, de alcanzar lo sublime de algún modo. El final de Lost devuelve todo a su origen, y nadie quiere ver eso.

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Celebración por los 100 años de «Cuentos de la Selva», en la sede Salto UdelaR

Para grandes y chicos

En el marco del centenario del libro Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga, se realizan el próximo miércoles 7 de noviembre, en la sede Salto del Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República, diversas instancias para celebrar este clásico de la literatura mundial.horacio-quiroga

Para el público escolar se realiza la actividad “La selva animada”, en doble horario, en el nuevo anexo de Julio Delgado 216, esquina 19 de Abril (ex sede del Garden), que incluirá la proyección de tres cortometrajes producidos en la década de los ochenta por los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) basados en los cuentos “El loro pelado”, “La gamita ciega” y “El paso del Yabebirí”.
Y para todo público se brindará la conferencia “La selva iluminada” a cargo del Lic. Alejandro Ferrari, del proyecto +Quiroga. a las 19 hs. en la Biblioteca de la sede universitaria (Rivera 1350).
En la exposición se brindarán detalles de la génesis del libro, del lugar de la selva en la imaginación literaria de Quiroga, de la presencia del libro en la enseñanza escolar, de las diferentes transposiciones que han tenido sus cuentos y de las múltiples ediciones que siguen realizándose hasta el presente del libro cumbre de la literatura infantil rioplatense.

SOBRE HORACIO QUIROGA
Hace más de cien años, en medio de la selva misionera argentina, un padre viudo poblaba la imaginación de sus dos pequeños hijos con cuentos que provenían de su imaginación en medio de aquel ambiente tan particular al que había decido consagrar sus esfuerzos.aplas
Los cuentos que Horacio Quiroga, éste es el padre de esta historia, le contaba a Eglé y a Darío, fueron apareciendo rápidamente en algunas revistas de Buenos Aires donde colaboraba: Fray Mocho, P.B.T. y El Hogar.
Y hace cien años, luego de algunos intentos fallidos para que esos cuentos, a los que rotulaba como “cuentos para mis hijos”, se transformaran en un libro de lectura escolar que comenzaban a estar en boga, finalmente vieron la luz en la misma editorial que le había publicado el año anterior su otro longseller Cuentos de amor de locura y de muerte.
El libro salió con el título Cuentos de la Selva y constaba de ocho cuentos.
Desde entonces la historia es conocida. Esos “cuentos para niños inteligentes que delatan una escondida y rebelde ternura”, como dijo de ellos Juan Carlos Onetti, han venido alimentando la imaginación generación tras generación de chicos y grandes, alumbrando las primeras emociones que la literatura despierta.
Alejandro Ferrari, co-creador y gestor del Proyecto +QUIROGA, ha venido realizando diversas actividades sobre Cuentos de la Selva en distintos lugares del país.
Compiló y realizó el estudio preliminar de la edición conmemorativa de Cuentos de la Selva editada por la Administración Nacional de Educación Pública y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay con motivo del centenario.
Es el curador de la Muestra La selva iluminada – Geschichten aus dem Urwald +Quiroga: Buchillustrationen aus 100 Jahren que se desarrolló en el Instituto Ibero-Americano de Berlín (27.8. – 6.10.2018) y próximamente en otras regiones de Alemania y. también realizó la curaduría de la muestra Cuentos de la Selva – Horacio Quiroga – 100 años, producida por la Fundación OSDE que está recorriendo la Argentina.
Colabora con el semanario Brecha y el suplemento El País Cultural, del diario El País de Montevideo.
Es también Investigador asociado del proyecto “Horacio Quiroga y el Cine” del Centro Interuniversitario de Estudios Culturales Hispánicos de la Bergischen Universität Wuppertal (Alemania).

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Los guionistas de LOST y la muerte del misterio, cuando las grandes historias provienen de la buena literatura

Series de televisión, literatura y poesía

Desde el punto de vista de las cifras, la hoy casi olvidada serie Lost no hizo “historia”. El último episodio, el más esperado, convocó 13,5 millones de espectadores en los Estados Unidos el 23 de mayo de 2010. No hay cifras seguras de otros países, ni se suman los que bajaron los episodios de Internet, ilegalmente, pero Lost estuvo lejos del gran final de la serie MASH (1972-1983), con más de 100 millones de espectadores en los Estados Unidos.
Los fenómenos de audiencia se pueden medir hoy con la irrupción de los sistemas de streaming (distribución digital de contenido multimedia). Netflix, la empresa dominante en este servicio, que podría decir cuántas personas vieron una serie, cuánta gente vio todos o algún episodio, en qué países y hasta en qué horas, no está sin embargo interesada en difundir esos datos porque su negocio no es la publicidad, cuyo precio se basa en el rating, sino la simple venta directa del servicio. Como si un diario pudiese vivir solo de la venta en quioscos.FOTO CULTU
Por esa razón no se sabe si existen fenómenos como el de Lost, que significó el final de un modo de ver las series, y en cierta medida, de una estética del espectador. De todos modos, es seguro que las series ya no tienen legiones de fans diseminadas por el mundo que le agregaban un matiz legendario a la pantalla. Esto lo echó por tierra la propia Lost.
ROBINSON CRUSOE MULTIPLICADO
El “fenómeno” fue muy perceptible a simple vista. Hasta que Lost finalizó, en 2010, hubo incontables foros activos en todos los idiomas y creados desde distintos países para discutir una de las más entreveradas urdimbres que una serie fantástica pudiera haber concebido. Los detalles de ese argumento eran los de un enigma de fondo, sin duda, para millones de personas. Más allá de los avatares de las relaciones internas de ese grupo de sobrevivientes de un accidente aéreo -Robinson Crusoe multiplicado- había innumerables pistas de algo extraño, quizá sobrenatural, al que habían ido a parar aquellos “perdidos”. Esas pistas eran anotadas y comentadas en los foros y millones de personas siguieron la serie durante seis años. El tiempo en que un chico nace y comienza la escuela primaria. El tiempo que sobreviven algunos matrimonios. El tiempo que duró la Segunda Guerra Mundial. ¡Seis años! La decepción que produjo el último capítulo pudo respirarse en las calles de todo el mundo. Fue la caída del Muro de Berlín de las series. Lost se convirtió, a los ojos de sus millones de seguidores, en la mayor estafa en la historia de este género.
Pero hubo algo mucho más grave: la literatura fantástica quedó seriamente dañada por la irresponsabilidad de los guionistas de Lost. El arte de narrar quedó dañado. El compromiso de los seguidores de series, por último, se fue al piso.
Como dice un amigo que no querría que lo nombre, Lost fue un antes y un después. La gente ve series, ahora, de otro modo: consume, no vive con ellas. Esto es, no les cree. No les tiene fe, no les da entidad de juego serio y su empatía no va muy lejos: apenas alcanza para probar si la verán una temporada o le darán la chance de dos. De nuevo, lo que hubiese podido convertirse en el género estético del siglo XXI volvió a ser entretenimiento. En general. Pero en particular las series crecieron enormemente desde el punto de vista estético, dejando atrás a Lost y a casi todas, desde el simple arte de presentación, ese que se despliega cuando se pasan los títulos.
Con todo, cierto cínico realismo comenzó a percibirse en el gusto del espectador medio. Y hasta hace poco, según la propia Netflix, las series más “gancheras” eran The Walking Dead, Breaking Bad, Scandal y House of Cards. La preferida del ambiente cool, Mad Men, no figura. Tampoco la muy comentada Game of Thrones. En todo caso, Mad Men juega al cinismo. Y Game of Thrones deliberadamente apuesta al argumento múltiple: historias que pueden ser manejadas por los guionistas, que tienen un libro de respaldo, y que, a los ojos del espectador, no importa mucho cómo se resuelvan. Debo confesar que dejé de verla porque ese muro detrás del cual no se sabía qué terrores habitaban me recordó a los misterios decepcionantes de Lost. Me pregunto cuántos no sintieron lo mismo.
Hay antecedentes de otro modo de hacer series. Los Soprano, que terminó en 2007 con una media de 8,3 millones de espectadores en Estados Unidos, fue un logrado intento de poner más calidad cinematográfica y actoral en el género, y de introducir el delito en la normalidad de la vida cotidiana. Pero está dentro de la tendencia descrita. A partir de esos gánsteres traumatizados de ascendencia italiana, se ramificaron las series que indagan en la cotidianeidad del mundo narco. Algunas de ellas producidas en América Latina. De forenses, psicópatas (o sociópatas, como los llaman los estadounidenses) e investigadores especiales florecieron cien series, todas variantes de la primera a la que se le ocurrió hurgar en el mundo de las morgues y la psicología de los asesinos. Lo que tardará en nacer, si es que nace, diría Lorca, es otra serie que, como Los expedientes X, logre devolver al género fantástico el gran lugar que siempre tuvo en la literatura. El lugar central.
Los guionistas, que cuentan con la paciencia y la expectativa de los espectadores veteranos -más pacientes y crédulos que los nuevos espectadores- se empeñan, hay que admitirlo, en reconquistar al viejo destacamento -piensen que los que tenían poco más de 20 años cuando empezó Lost hoy tienen cerca de 40, por no hablar de los que teníamos entonces… 15 años menos, pero ya éramos veteranos. El policial nórdico ha logrado mucho en ese camino: reconquistar un clima que sólo la literatura podía conseguir. Algunas series inglesas exploraron la variante del policial histórico, como por ejemplo Ripper Street. O volvieron a crear la ciencia-ficción inverosímil de los años 50 con la continuación de Dr. Who, que es actualmente quizá la única serie “de culto” (entendiendo por la remanida expresión aquel culto secreto en el que se comparten ciertas claves).
La conexión con el género literario existió desde el momento en que Los expedientes X se apropió de la tradición de la literatura, incluida la poesía. En algún momento, cuando descubrió la potencialidad de una gran conspiración de humanos y extraterrestres, la serie, hasta entonces errática, reunió mágicamente la oscuridad de la ciencia-ficción del siglo XIX con el espionaje del siglo XX -al estilo Graham Greene, no al estilo Ian Fleming- y una extraña vena sobrenatural. Recreó, en fin, una épica de héroes opacos.
LAS SERIES COMO POESÍA PÚBLICA
Los expedientes X fue una recreación oscura e intrincada de La guerra de los mundos, de H.G.Wells, con una porción importante de espionaje que invocaba la Guerra Fría, sin olvidar la sombra tétrica del nazismo, macabra y devastadora ficción que operó sobre la realidad más que ninguna otra. Lost marchó con más decisión por el camino literario y envió guiños sobre La isla del doctor Moreau, de Wells, La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares, e incluso La tempestad, de Shakespeare, por no hablar de Robinson Crusoe. Lost renovó y duplicó la apuesta. Pero no supo, no quiso o no pudo manejar el universo de mitos y resonancias que había creado (tal vez alguna vez sepamos de qué modo llegaron los guionistas y productores a diseñar el decepcionante final, una variante del antiguo y siempre mal manejado deus ex machina).
Este proceso de enriquecimiento de la tradición solo se ha dado en forma paralela en la poesía de transición entre el mundo de las vanguardias y los paisajes ficcionales que el siglo XXI aún permite crear. En algún momento llegué a pensar que las series eran la poesía pública. La doxa de otro arte, hoy más duro que puro, pero en sus líneas centrales siempre orientado a “la frontera de lo sin límites”, en la que se movió Apollinaire, loco de amor y herido por la guerra más horrible del mundo.
Tal vez, porque el sistema de comunicación de la poesía como género es más limitado, en cuanto a público, y colaboró para que el género poético se mantuviera más cercano a la poesía como fenómeno.
(EL PAIS CULTURAL)

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Artistas con Síndrome de Down exhiben obras en Bellas Artes

36 obras realizadas por estudiantes de la Escuela Mexicana de Arte Down son parte de la muestra “Manantial de Amor”.
Un total de 36 obras, entre dibujos y grabados, realizadas por estudiantes de la Escuela Mexicana de Arte Down son parte de la muestra «Manantial de Amor»que se inauguró en la Sala Adamo Boari en el Palacio de Bellas Artes.
Es una exposición con gran colorido que plasma el talento de los alumnos, que van de los 20 a los 51 años, entre paisajes, animales, casas, familiares y obras abstractas.
De acuerdo con Excélsior, la exposición es parte de la colaboración del Instituto Nacional de Bellas Artes con la Fundación John Langdon Down.
La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, destacó la importancia de abrir espacios culturales para visualizar el trabajo de las personas con capacidades diferentes. bellas-artes-artistas-sindrome-de-down

Andrea Simmó, de 23 años, realizó la obra Dos Van Gogh, pues admira el trabajo de Impresionismo del pintor neerlandés

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Cuarto Encuentro Interclubes Recreativo Deportivo de Salto

El miercoles pasado como hace 4 años se desarrolló el encuentro interclubes de Salto. Los 8 clubes de Salto: Ceibal, Don Bosco, Don Atilio, Williams, Centro, Fátima, Aldeas y La Tablada se encuentran en el estadio del club de fútbol Ceibal para encontrarse y competir en fútbol y quemada en únicas categorías y con equipos conformados mitad por niñas y mitad por niños, en fútbol 4 y 4 y en quemada 5 y 5. Una particularidad clubdeniños 001que se viene dando hace 3 años que el Club de Niños La Tablada es el Tricampeón de fútbol y Bicampeon en quemada. “Ser campeones no es el objetivo principal, sino encontrarse e integrase con el deporte con los niños de todos los clubes de Salto, lo particular es que dentro de la propuesta pedagogica anual del club de niños La Tablada no existe el jugar o practicar fútbol o quemada, sin embargo en estos encuentros se destacan en su actuación año a año” – expresó el Maestro Facundo Molina. La fundamentación principal es que el 95% de los niños y niñas del club juegan en equipos de Baby de salto, juegan en el barrio y la escuela. “El 98% de los niños del club juegan a la quemada principalmente en la escuela y el barrio los fines de semana, lo que nos lleva a identificar que los juegos cooperativos que practicamos en el club son divertidos y entretenidos siendo diferentes a los juegos que pueden realizar en otros espacios donde los niños participan y eso hace que una vez al año saben que tienen una oportunidad de jugar junto a sus compañeros por el club de niños y lo hacen con entusiasmo y defendiendo su lugar por ser un dia especial, un campeonato especial y lo interpretan de esa manera.
Cuando generamos en el aprendizaje una necesidad colectiva y de responsabilidad los niños lo afrontan de esa manera y en la practica lo demuestran en la tablada desde hace ya tres años.
En las propuestas educativas nada es mágico sino que es planificado, pensado y evaluado permanentemente. La educación no formal se transforma permanentemente en busqueda de contribuir en el desarrollo cognitivo e intelectual de los niños complementando la educación formal y la educación de la familia.

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La Escuela Rural N° 91 Portugal obtiene su tercer premio en lo que va del año

“Una escuela que impulse la felicidad  y valore a las personas por encima de todo, es emocionalmente fortalecedor”

Ubicada en la Ruta Nery Campos Texeira km 4,5 del departamento de Salto, la Escuela Rural Nº 91 Portugal, cuenta con un total de 43 alumnos y cuatro docentes: Evangelina Cavallo Maestra Directora con clase a cargo primer ciclo, Luciana Gelós Maestra de Educación Inicial, Lucía Machado Maestra de segundo ciclo y Pamela Alumnos y Maestras de Escuela Nº 91 PortugalPiegas Maestra y Profesora de Portugués. Una Auxiliar de servicio Rosa Da Silva y una excelente Comisión Fomento que apoya los proyectos que emprenden anualmente alumnos y maestras.
Este año, el proyecto se ha enmarcado en el cuidado del medio ambiente, reflexionando que su preservación es tarea de todos, y que sencillas acciones llevadas a cabo por cada uno son el resultado de una sumativa saludable para la vida en general.
En el mes de mayo se presentó la oportunidad de participar en un concurso de afiches promovidos por la empresa “Campolimpio”, quien estimula a los consumidores de agrotóxicos a reciclar los envases para ser reutilizados en la producción de otros productos, como lo son postes, bancos, recipiente para basura… En ese momento, el alumno Emiliano Mainardi, obtiene el 2º premio a nivel nacional promoviendo este buen hábito entre los productores rurales.
En agosto, la empresa INCA, como es costumbre lanzó su concurso de pinturas a nivel nacional, bajo el tema: “Pintemos la energía del color”,  los alumnos de 2º nivel presentaron tres trabajos y uno de ellos fue seleccionado como ganador por el departamento de Salto, el mismo fue producido por los alumnos Ezequiel Yasuiré, Ezequiel Lima, Emiliano Mainardi y Matías Moos.
En el mes de octubre, se participa en el 6º Festival de cine CortenAulas, promovido por la Inspección Departamental de Salto. En esta oportunidad, participan alumnos de primer ciclo, de nivel 3 a 3º año, en un spot publicitario denominado:
“AGUANTE LA CHISMOSA”
Con esta participación se obtiene el primer premio en género libre. Se trata de concientizar a través de este spot del uso responsables de la bolsa de nylon, conllevando a reflexionar que depende de nuestra decisión inteligente su uso racionalizado. A través del impacto visual de los daños que esta produce en los ecosistemas acuáticos y terrestres, comprometiendo la vida de varias especies y el calentamiento global como consecuencia del uso indiscriminado de la misma. Este trabajo, si bien fue protagonizado por los más pequeños, se enmarca en un proyecto colectivo de toda la institución, padres y localidad. Con este spot se pretende corporizar el trabajo planteado a nivel institucional, el cuidado del ambiente como tarea y responsabilidad de cada ciudadano. Las artes en su conjunto permiten la expresión  que aúna la realidad con el impacto emocional, a través de ella los docentes de esta escuela brindamos los espacios para crear, apreciar y producir. Dentro de las artes, el cine logra una alfabetización integral, capaz de explorar emociones y poder materializarlas, logrando un impacto en su consumidor. El cine posee un alto grado de cooperación, compromiso y diálogo, conlleva al trabajo colectivo, al debate y al concluir un producto mancomunadamente. También hace falta establecer redes, mover colectividades, técnicos y personas que colaboran de una forma u otra para llevar a cabo el producto. En nuestro caso contamos con la colaboración técnica de Gonzalo Pose, que de forma honoraria auxilia con la producción de cada corto producidos por la escuela 91.
Comisión fomento y familias en general colaboran altamente con las propuestas de la escuela, sin los padres como socios en este andar de la educación nada sería posible. El trabajo colaborativo es lo que nos identifica como institución, trazar proyectos en común y trabajar por ellos bajo acuerdos, respetándose unos a otros es el mejor ejemplo para los alumnos que componen la institución. El mundo será de ellos muy pronto y creemos que una escuela que impulse la felicidad  y valore a las personas por encima de todo, es emocionalmente fortalecedor.
Apostamos a seguir creciendo, proponiendo e involucrándonos en cuestiones sociales y culturales para poder avanzar como comunidad educativa y como personas… la “Portugal”está llena de emociones y  sentimientos que nos gusta transmitir y contagiar sin perder de vista las tradiciones y valores que han formado la comunidad. Próximamente se estará exponiendo en la Fiesta del Inmigrante un stand que representa a la Escuela donde se rescatan trabajos, oficios y tradiciones culinarias de Portugal.
Desde ya los invitamos a conocernos, presenciar y disfrutar junto a nosotros.

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Juan Carlos Palacios

Nació en 1947. En 1968 egresó de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UDELAR), con el título de Técnico Rural.
En 1969 mediante concurso ingresó al Instituo Nacional de Colonización en donde integró el equipo de estudios de IMG-20180731-WA0002suelos de la División Estudios y Proyectos. Posteriormente pasó a cumplir funciones en el Minisgterio de Ganadería, Agricultura y Pesca integrando el equipo técnico de la Dirección de Suelos y Fertilizantes. En los últimos años de su carrera funcional, estuvo al frente de la Regional Litoral Norte de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del MGAP.
En representación del Orden Egresados, durante varios períodos fue miembro del Claustro de la Regional Norte de la UDELAR. Periodista y reconocido defensor del medio ambiente de l a región del Río Uruguay, dirigió exitosas campañas conservacionistas. Presidió el Museo Histórico del Río Uruguay e integró diversas organizaciones no gubernamentales.
Desde 1982 ha venido visitando los sitios donde estuvieron establecidas las Misiones Jesuíticas e investigando en fuentes documentales y bibliográficas los distintos episodios que conformaron su período histórico. Sobre el tema ha brindado conferencias en Uruguay, Brasil, Argentina, Grecia y Francia.

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Una investigación seria y muy bien documentada sobre un tema del que poco se habla y menos se sabe

“Venimos de pueblos incendiados”, de Juan C. Palacios

La presente nota no pretende constituir una crítica literaria, sino sólo una evaluación desde el punto de vista de periodismo informativo a cuyo enriquecimiento constituye un aporte innegable en la región.
Pocas investigaciones tan valiosas y tan bien documentadas como este trabajo de Juan Carlos Palacios, sobre un tema apasionante del que poco se habla y menos se conoce.
Por un mínimo de curiosidad sobre nuestros ancestros. Quienes fueron nuestros predecesores y quienes nos legaron tantos valores. De dónde venimos y como obtuvimos muchas de las cosas que hoy tenemos, este trabajo debería de interesarnos a todos.TAPA LIBRO
La increíble obra de los padres de la Compañía de Jesús (jesuitas) en esta tierra, dando forma a las Misiones. Nuestros orígenes guaraníes. Los heroicos y fieles indígenas que regaron esta tierra con su sangre, defendiéndola a veces al punto de dar su vida en el intento y sobre todo la increíble fidelidad demostrada hacia el caudillo José G. Artigas. El paciente y meticuloso trabajo de Palacios, durante años en los que alcanzó a recorrer las ruinas de 21 de los 30 pueblos misioneros en territorios que hoy integran las cuatro naciones (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que 500 años después de aquellas gestas intentan un nuevo sistema de integración con el MERCOSUR, es digno del mayor reconocimiento.
“Venimos de Pueblos Incendiados” es un trabajo prolijo, ordenado y muy profesional, realizado con una escritura sencilla y correcta, fácilmente entendible por todos.
La permanente referencia a las fuentes en ocasión de cada afirmación, de nombres, datos y cifras debidamente documentados enriquecen el valor de la obra.
Quienes tenemos permanente curiosidad sobre estos temas, leyendo la obra de Palacios podemos conocer aspectos poco sabidos de personajes como José Joaquín de Viana, Bartolomé Mitre y el propio Fructuoso Rivera, que en la historia nacional que nos enseñaron, fueron presentados como héroes y algunas de sus actitudes nada tuvieron de heroicas, sino todo lo contrario.
Leyendo “Venimos de Pueblos Incendiados” confirmamos quienes incendiaron y destruyeron los pueblos misioneros y por qué.
Sabemos también qué papel jugó el caudillo entrerriano “Pancho” Ramírez, en relación a la gesta artiguista.
Confirmamos los increíbles y tan parecidos ostracismos de Artigas en Paraguay y San Martín en Francia. La heroica actitud del Gral. San Martín, negándose a atacar a Artigas. La condenable actitud de Sarmiento y Mitre.
Todo esto se disfruta con la lectura de “Venimos de Pueblos Incendiados”, un trabajo seriamente documentado y una lectura que debiera ser ineludible para todo el mundo, no para detenernos en el pasado, sino para conocerlo y saber quienes fueron y qué hicieron cada uno de nuestros antepasados.
A.R.D.

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Los célebres guitarristas Omar Espinosa y Néstor Ausqui Quartet se presentan el viernes en el Chalet “Las Nubes”

El próximo viernes 26 de octubre próximo a la hora 20, la Asociación Amigos de “Las Nubes” está ofreciendo una función de gala “GUITARRAS EN CONCIERTO” ,con la presentación del eximio guitarrista salteño Omar Espinosa y el excelente Néstor Ausqui Quartet de la ciudad de Santa Fé, República Argentina. Este concierto se llevará a cabo en “las Nubes”, Avda Enrique Amorim 1700.

Omar Espinosa dejó su Salto natal siendo muy joven y así relata su experiencia:Foto Omar espinosa (2)
“Yo viajé por unos conciertos; era solista de guitarra, tocaba música popular sudamericana y viajé a Francia con ese fin y con el objetivo de quedarme un tiempo. Cuando llegué en febrero del 78, toqué en un festival de guitarra en París, después en otro, en Le Mans, luego en Inglaterra y en los Países Bajos.
Era impresionante cómo la música sudamericana estaba de moda en el ambiente francés, había trabajo para todos los músicos.
Comenzaron a llamarme para tocar con ellos, uno de los primeros que me llamó fue “Uña” Ramos, con el que hice tres discos, entre ellos, “Puente de madera” que ganó el premio de la Academia Charles Cross; yo hice los arreglos.
Ahí conocí a Castiñeira de Dios porque se sumó con su bajo, y nos hicimos muy amigos.
Con “Uña” tuve una aventura de dos años de actuaciones, muchas giras, era un artista de mucha fama en Francia. Después en enero del 80, apareció Mercedes…
Después de la etapa con ella, que terminó en el 83, siempre instalado en París, tuve muchas satisfacciones artísticas, la primera fue la formación del Cuarteto Dos Mundos, con Miguel Ángel Estrella, Raúl Mercado y Castiñeira, hicimos una gran trayectoria internacional durante muchísimos años; con Castiñeira grabé en París “Fuerza”, un disco muy bueno; hicimos muchas giras con su grupo Anacrusa.
He llegado a trabajar con Charles Aznavour y tuve una experiencia de colaboración con Ástor Piazzolla en la ópera María de Buenos Aires, que se Cuarteto b y nhizo una producción europea increíble…
Hace 40 años que vivo en Francia.
Vi el video en homenaje al “Chivo” Valladares, me parece fantástico que a un músico de ese calibre no lo olviden, tanto para la cultura Argentina como para Tucumán, una provincia tan querida a la que hemos ido a tocar tantas veces y que amamos”.
Ha recibido elogiosas críticas de la prensa internacional. Un diario español ha dicho de Espinosa al hacer una reseña de uno de sus conciertos acompañando a Mercedes Sosa: “Omar Espinosa es el mejor guitarrista que ha tenido Mercedes Sosa.
Es un artista de cualidades y sensibilidad fuera de lo común, hasta el punto de que a veces era tan hermoso escuchar la voz de Mercedes como el sonido que el uruguayo extraía del vientre de su guitarra”.

En este concierto también se presenta Néstor Ausqui Quartet, cuarteto de gran prestigio internacional, integrado por NÉSTOR AUSQUI, MARCELO CORNUT, LAUTARO MOLINARO y MARIANO FERRANDO que ofrecerán un excelente repertorio de música clásica.
En la integración de este cuarteto, se aúnan diferentes corrientes de la música.
Está presente lo clásico y lo popular, este último, en sus diferentes manifestaciones como el tango, el folclore argentino, la música latinoamericana, el jazz y el rock.
Llevando a cabo
una vasta labor en el campo del concierto y clases magistrales. Tanto en el orden individual como en formaciones camarísticas.
Sus integrantes han actuado en EE.UU. Italia, Holanda, España, Canadá, México, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay.
En salas como el Carnegie Hall de N. York; Kennedy Center de Washington D.C, (estrenando el arreglo del Concierto de Aranjuez para cuarteto de guitarras, de Néstor Ausqui); Smithsonian History Building de Washington, D.C. Universidades como la UCLA, N. York
University, UTEP, EL Paso, Texas, etc.

Los bonos colaboración para este concierto tendrán un valor de $200 y se pueden comprar por adelantado a los teléfonos 4733 2243 y 4732 4160.

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Al Dorso Las diez últimas de la última Con Angelina Diaz Castro “Mi mayor desafío en estos momentos es el de vivir de mi arte, aumentar mi formación para aportar al desarrollo del tango en el interior”

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“Me crié en el corazón del Barrio Villa España en la ciudad de Salto. Concurrí a la Escuela Nº5 en el barrio Baltasar Brum.
Siendo adolescente estudiaba en el Liceo Piloto Nº2 Antonio M. Grompone.
Estudié en ese instituto hasta 4to año, hasta que me tocó esa parte de elegir cuál era la orientación a seguir.
Estuve un poco indecisa al principio porque quería seguir el bachillerato biológico pero no me sentía convencida y el liceo solo me ofrecía tres orientaciones.
Por alguna razón en esa parte me sentía más”segura pero tampoco era excelente en ese rubro” – relata nuestra protagonista Angelina Díaz Castro (24) docente y bailarina de tango.

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«Hay censura sistémica de las artistas mujeres»

Con la argentina Andrea Giunta

La notable ensayista e investigadora no pide descubrir una Picasso, sino mostrar la obra archivada por años en los acervos de los museos.

Frente a un té que se ha enfriado conforme se alargó la charla, Andrea Giunta pedirá que de ahora en más se le llame «Historiadora del Arte Feminista». Esto viene a cuenta del giro que ha tomado en los últimos años la tarea de esta investigadora, escritora y curadora argentina, ahora parte del colectivo feminista #NosotrasProponemos, que de las artes visuales pasó a la literatura y la fotografía. Reconocida por su mirada crítica sobre la historia del arte argentino (su libro Vanguardia, internacionalismo y política es bibliografía esencial de los 60) ha estado por detrás de dos muestras fundamentales para enfrentar el canon actual. En primer lugar puso patas para arriba la colección fotocultupermanente del Malba discutiendo la manera en que se organiza una colección de arte latinoamericana siguiendo los patrones europeos. Luego, junto a Cecilia Fajardo-Hill, inauguró en Los Angeles la muestra Radical Women, acaso el mapeo más extenso de arte hecho por mujeres en los últimos cincuenta años. Esa muestra dio pie a los artículos que se recopilan en el libro Feminismo y arte latinoamericano: historias de artistas que emanciparon el cuerpo, recién editado por Siglo XXI (América Latina). Allí revisa casos paradigmáticos de mujeres entre las que se incluye a la uruguaya Nelbia Romero con su instalación performática Sal-si-puedes, de 1983.

-¿Todo arte hecho por una mujer es feminista?

-Yo diferencio muy bien entre las artistas que son mujeres, las artistas que son feministas y las que pueden ser interpretadas desde el feminismo. Puedo hacer una lectura feminista del argentino Berni si quiero y de hecho la hice ¡Probablemente si estuviera vivo me agarraría del cuello! Cierta bibliografía dice que una obra por estar hecha por una mujer es feminista y no es así, para nada. Una puede hacer un análisis de las artistas mujeres desde una perspectiva de género, por supuesto, pero hay o hubo como una posición casi militante contraria respecto del feminismo artístico.

-¿Como si hablar de arte feminista fuera una clasificación peyorativa?

-Exactamente. Eso pasó mucho en Brasil y también en la Argentina. Por eso tomo a María Luisa Bemberg como uno de los casos.

-Cuyo nombre resuena con el del cine y no tanto con el campo del arte visual. ¿Expandió la idea de arte para su análisis?

-Más que eso, el problema me llevó a verificar que como el cuerpo ocupa un lugar central en este momento de los feminismos artísticos, los métodos tradicionales de las divisiones entre disciplinas no funcionan. Más bien, todas estas expresiones fueron transversales en términos de lenguajes y por supuesto que la puesta en acto, el enactment, la actuación del cuerpo es fundamental. Por eso la performance con su registro fotográfico; por eso el cine; el video, como lugares altamente productivos. La fotografía y el video están mucho más vinculados a poéticas que trataron de producir este proceso de emancipación de un cuerpo que hasta entonces había sido representado desde una mirada masculina, en términos generales. ¿Cómo se aproximaba la pintura de Occidente al cuerpo femenino? Generalmente a través de un desnudo, ocupando lugares alegóricos, observado desde afuera y no reflejando la experiencia de quien está realizando la obra y redescubriendo su propio cuerpo. En ese proceso de autoconocimiento del cuerpo, donde te encontrás con artistas que empiezan a representar su propio cuerpo, mirándolo desde sus ojos, encontrás que es otro ojo, un ojo descentrado respecto de este otro gran ojo canónico patriarcal.

OTRA HISTORIA DEL ARTE.

-¿Usted siente que está reescribiendo la historia del arte?

-Sí.

-¿Hasta dónde quiere llegar?

-Yo cada día encuentro nuevas artistas que podrían haber estado en Radical Women. Cuerpos enteros de trabajo. Se pueden hacer cinco Radical Women más.

-Una de las objeciones a la posición feminista es que las obras tienen que ser buenas, más allá de si están hechas por artistas hombres o mujeres.

-El concepto de calidad es uno de los ideologemas del mundo del arte. Conduce a procesos de mistificación que buscan consolidar los valores para que funcione el mercado y el coleccionismo. No hay forma de demostrar qué es la calidad en el arte contemporáneo. Una artista del mail art como la argentina Graciela Gutiérrez Marx no existía. Hoy la compró la Tate. Hoy existe. ¡Existía antes! Pero no había contexto para entender esa obra. Lo mismo cuando alguien es investido de autoridad porque se dice que tiene ojo para asesorar colecciones. ¿Qué es el ojo?

-Usted debe haberse des-educado para tener esta perspectiva hoy, ¿no?

-Yo me des-eduqué absolutamente. Tuve que transformarme. Me fui dando cuenta de a poco. Fue todo un proceso que se dio a través de la investigación. De golpe encontrarme con archivos y obra de una potencia y una interrelación cultural que fueron borrados. Y ahí empezás a darte cuenta de que hay una constante. El trabajo de las artistas mujeres fue borrado mucho más que el de los artistas varones.

-¿Se propone encontrar una artista mujer equivalente a Picasso?

-Esos parámetros también son patriarcales. No sé si el objetivo es encontrar un equivalente a Picasso. Me parece que el objetivo es descubrir obras que quedaron fuera de la mirada. Encontrar una artista mujer equivalente a Picasso implicaría estar trabajando con una cantidad de preconceptos de raíz patriarcal también. El asunto es deconstruir la historia del arte y volver visibles tramas superinteresantes que construyen la cultura que hemos vivido y que han quedado borradas, separadas.

-El movimiento concreto del Río de la Plata tuvo mucha presencia femenina. ¿Se puede ver un germen feminista en esa participación?

-Por supuesto que había mujeres pero ninguna de ellas tiene el lugar que tienen los artistas varones. El Madi es Kosice, no es Diyi Laañ. Ella es como una curiosidad agregada. Y en Arte Concreto-Invención la figura es Tomás Maldonado, no es Lidy Prati. Cuando, si tuviera que argumentar, yo considero que como artista es superior Lidy Prati a Maldonado. Su obra es muchísimo más explorativa, extraordinariamente sofisticada. Es una mujer que cayó bajo los clisés machistas de esta sociedad porque ella fue considerada siempre la ex de Maldonado. Trabajó de administrativa y siguió con su obra en medio de la soledad y sin ningún reconocimiento. Por eso digo, hubieron muchas mujeres en la abstracción pero ellas no ocupan el mismo lugar que los varones abstractos. No tienen valor en el mercado ni han merecido retrospectivas.

-Más allá de las posturas machistas, ¿no cree que hubo algo estructural para que sean pocas las mujeres entre los grandes nombres del arte?
-Se ha dicho que fue por la educación. Que las mujeres no han tenido las mismas posibilidades. Lo cual presupone que hay una manera de llegar al buen arte, algo que yo pongo en crisis. O al menos relativizo. Pero ese panorama hoy es totalmente opuesto porque la población femenina en las escuelas de arte es casi del 70%. Cuando esos porcentajes se pasan a la representación, en el último escenario que tuvimos que fue la feria ArteBA se mostró un 33% de artistas mujeres. No es un problema de educación ni de oportunidades. Hay una censura sistémica hacia la obra que realizan aquellas artistas que han sido clasificadas como mujeres.
Y eso es lo que me interesa visualizar.

(EL PAIS CULTURAL)

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“Introducción al arte en vidrio”

La Asociación de Amigos del Museo María Irene Olarreaga Gallino, con el auspicio de la Dirección de Cultura Municipal, se encuentra organizando para el mes de noviembre próximo un seminario- taller para todo público sobre el vidrio y sus aplicaciones, artìsticas y decorativas, destinado a abrir nuevas posibilidades en el medio para el aprendizaje y las diversas aplicaciones artesanales del reciclaje de dicho material. Esta actividad estará conducida por el señor Wilson Nessi, conocido profesional del vidrio y que, entre otras actividades en nuestro medio, ha tenido a su cargo la restauración de los vitrales del Palacio Gallino.
Con ese motivo, el jueves 25 de octubre a las 19.30 hrs. tendrá lugar en la sede del Museo –Uruguay 1067- una charla informativa de Wilson Nessi sobre el seminario-taller, titulada “Introducción al arte en vidrio”, con el siguiente temario:
-Historia
-Técnicas
-Vitrales
-Reciclaje de botellas
-Termoformado
-Vitrofusión (bijouterie)
-Tallado
-Restauraci{on
-Creación de piezas artísticas y trofeos

Al concluir la charla los interesados podrán solicitar toda la información que consideren oportuna, con miras a participar en los distintos cursos del seminario-taller que –según los intereses de los participantes en adquirir y profundizar sus conocimientos- podrá tener una semana o varios meses de duración Al concluir el acto todo estará dispuesto para proceder a la inscripción para participar de las futuras actividades.

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Charla sobre la historia de la navegación a vapor en el Río Uruguay

Se realizará este lunes 22 de octubre una charla titulada «Cronología de la navegación a vapor en la Carrera Río Uruguay». La presentación estará a cargo de Cary de los Santos, quien es entrenador técnico deportivo pero durante mucho tiempo se ha dedicado a investigar acerca de la historia de la navegación en la zona de Salto y el Río Uruguay.
Su investigación abarca desde 1824, año del nacimiento en Francia de Saturnino Ribes, un hombre que luego sería un progresista armador naval y principal referente en la Cuenca del Río de la Plata, hasta 1960. En ese año se fundó la Compañía Salteña de Navegación, última compañía local en brindar un servicio de importancia para la salida de la producción del litoral uruguayo y argentino. A lo largo de ese período, se realiza un estudio cronológico de las diferentes compañías de navegación, astilleros salteños y sus protagonistas, y los progresos salteños en la construcción naval y navegación fluvial. Además, los resultados de esta investigación se plasmaron en un panel que se puede apreciar en el Museo del Hombre y la Tecnología (en Brasil esq. Zorrilla de San Martín). La charla será en la Biblioteca Departamental Felisa Lisasola (Artigas esquina 25 de Agosto) a las 19 horas, abierta al público.

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Guitarras en concierto

El próximo viernes 26 de Octubre en Chalet Las Nubes se presenta “GUITARRAS EN CONCIERTO” con la presencia del concertista de guitarra Omar Espinosa quien viajará desde Paris donde reside y el Néstor Ausqui Quartet desde la ciudad argentina de Santa Fé. En esta oportunidad ofrecerán un variado programa destacando en la segunda parte música clásica de autores como Bach, Falla, Piazzolla y Espinosa. Será un espectáculo imperdible y los bonos colaboración se podrán reservar a los mismos teléfonos mencionados anteriormentEspinosae. El destacado guitarrista salteño Omar Espinosa dejó su tierra natal siendo muy joven y su talento como músico le abrió caminos en el extranjero brindando innumerables conciertos e países europeos. En 1978, Omar Espinosa comienza una gira europea que lo lleva a Francia, los Países Bajos e Inglaterra. En París, grabó un álbum en La Pie Cassette <Aire Andino> . Comienza una rica actividad de colaboración profesional con varios artistas de renombre asociados a la música sudamericana: Miguel Ángel Estrella, Uña Ramos y Anacrusa. También contribuyó a proyectos artísticos junto a artistas como Jairo, Charles Aznavour, Astor Piazzola, y también acompaño al cantante español José Carreras en el Vaticano junto al compositor y pianista argentino Ariel Ramirez. Una de sus actuaciones a destacar en los años 80, es que acompañó a la cantora tucumana Mercedes Sosa durante su exilio en Europa. La conoció por primera vez en París. Se enteró por amigos que Mercedes estaba buscando un guitarrista que viviera en Europa, y realizó la primera prueba con Alfonsina y El Mar, cantando la cantante la mitad de la zamba y al comenzar la segunda le dijo: “Ya está, empezás el mes que viene en Brasil”. Y luego comenzaron una gira de conciertos en Madrid y en París. La prensa internacional ha realizado elogiosas críticas de sus conciertos entre las que podemos citarla siguiente:

“Compositor e instrumentista muy expresivo Omar Espinosa es reconocido como un músico caluroso y talentoso, sacando de su guitarra sonidos sorprendentes. Tiene un sentido del ritmo y un color delicado y refinado. Muestra mucha energia y una bella vitalidad expresiva y estimulante.

« Willy Vaderland Het Lievense – -La Haya-. Holanda
Será un privilegio pues para el público salteño poder escuchar a este gran concertista en el Chalet “Las Nubes” el viernes 26 de Octubre a la hora 20. Reservar bonos colaboración a los teléfonos 4733 2243 y 4732 4160.

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30 años del Cultural, El No. 1 salió el viernes 13 de octubre de 1989

El País Cultural entró ayer en su año 30 de existencia. Todo se empezó a gestar promediando el año 1989, cuando el Arq. Eduardo Scheck le mencionó a Jorge fotocultu2Abbondanza que El País deseaba tener un suplemento cultural. Abbondanza le dijo: «Está Alsina Thevenet en Buenos Aires». Hechos los contactos, Alsina viajó a Montevideo y tomó las riendas del proyecto. El No. 1 de El País Cultural salió el viernes 13 de octubre de 1989, y en la Coordinación figuraban Homero Alsina Thevenet, Elvio E. Gandolfo, Beatriz Podestá y Ruben Torres. Incluyó un reportaje a Artur Lundkvist, notas sobre Stephen Hawking, la torre Eiffel, Georges Simenon, Hergé, Tomás de Mattos, cuentos policiales, narrativa de Maca y humor de Quino, cerrando con un cuento de Cristina Peri Rossi.

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El problema es el verbo «volver», «Volver» es un tango. ¿Por qué el Río de la Plata no se llama «Volver»?

Nostalgia con gracia no se ve mucho en estos días nublados. Nublado es poco: días de nudo desatado en rublo, atado en corazón de roble. Ni con el apoyo de la imagen que sigue el sonido como los economistas clintianos seguían el dinero. Tal vez porque la gracia ya no se exprime de la teta de la diosa que daba por debajo.fotocultu1

También son días doblados. No por extras caídos de La Bestia en películas de Hollywood sobre migrantes Centroamérica-Estados Unidos que cruzan tierra de México. Son días que se repiten después, versión camuflada por su propia cobertura, días de su propio cover. Un sondeo no bucea en el carácter hundido de lo nuevo. La mercancía desbordará el Pacífico. Pero no hay nada nuevo. La ausencia de mercancía desbordó el Potosí, allí donde la Corona despiadó mina y minero, oriundos del oro, no orientales del Uruguay.
En cuanto a las montañas del Sureste o del Tibet buenos sitios para terminar de una vez con estos días ninguna encuesta sube a ver dónde se escondió lo nuevo-nuevo. Sólo el sol en su locura sugiere un día nuevo y pone en boca de los bienaventurados un «En este nuevo día».
Sólo el sol no sabe que no hay nada nuevo bajo él. Carlos V no murió del todo. Ni el franquismo ni el fascismo. Nada nuevo en nostalgia y gracia, salvo, en ambas, la vuelta de cabeza para ver si viene o no. ¿Quién viene? Eurídice.
Pero el centinela el puesto ahí para atisbar el sentido de la noche lo que preguntaba es «¿Quién vive?» Entre venir y vivir hay un lazo estrecho, una avanzada que ve antes, una vanguardia, la Internacional Situacionista. En el 67 del siglo XX se publicó La sociedad del espectáculo, un año antes del 68, que ahora se conmemora. Pero el jet set del intelecto prefiere La civilización del espectáculo. Y hablando de Internacional: el 5 de mayo nació Karl Marx, hace sólo cinco meses si hoy es realmente 14 de octubre.
Nunca pasaron 200 años. Marx está en dos lugares: ahí mismo o sea aquí y en la moda Marx, la que dice «Hay que volver a Marx».
El problema no es el imperativo ni el espectro derridiano: el problema es el verbo. No hay que volver a Marx. «Volver» es un tango. Por qué el Río de la Plata no se llama Volver es lo que no sé. Hay que ir a Marx. Martí quería poblar el mundo de sinceros. Sugiero el seguimiento ejemplar.
De mi generación no sé quién leyó El Capital, ni siquiera el Libro Primero, aplastados por la mercancía. Y la nostalgia y la gracia sepultadas por la mercancía.

(EL PAÍS CULTURAL)

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Vivencias», el nuevo disco de Tango Nuestro se presentó en el Ateneo

En la noche del pasado sábado se vivió en el Ateneo una velada musical de primer nivel, que dejó, sobre todo para los integrantes del conjunto Tango Nuestro -aunque no solamente, sino también a todos los amantes de este género musical- un cúmulo de emociones y mucha satisfacción. Fue la presentación en público de su último trabajo discográfico, el disco titulado «Vivencias» (cuarto disco del conjunto), conformado por doce taJulio Garet Masngos. El espectáculo contó con la participación de otros artistas invitados (músicos, cantantes, bailarines) que contribuyeron a que fuera una noche de gran despliegue y calidad. Entre ellos puede mencionarse a la propia Directora del Conservatorio Departamental de Música, Prof. Beatriz Volpi o a los tecladistas Janet Suárez y Dimas Svedov (ex integrantes de Tango nuestro), etc.

«Vivencias», disco en el que estos músicos salteños vienen trabajando desde hace casi un año, fue grabado enteramente en Salto, concretamente en las instalaciones de la Usina Cultural del MEC.
presentábamos a “Tango Nuestro” con estas palabras: es un grupo salteño de vasta y laureada trayectoria dentro y fuera del país, que ha cosechado destacadas distinciones y ha participado – además de eventos en otros departamentos del país – de importantes festivales internacionales del Tango, como por ejemplo en Perú – donde se presentó en dos oportunidades- y, el año pasado, en Porto Alegre, Brasil. Con el paso de los años, la integración del conjunto se ha ido modificando, han pasado otros músicos -como el bajista Lidio “Bacho” Dacol o los tecladistas Janet Suárez y Dimas Svedov-; actualmente se conforma por Juan Nilo Núñez como vocalista (y percusionista en ciertas ocasiones), César Borghetti como bandoneonista, Enrique Pucholo en el bajo y Jorge Rodríguez en guitarra.

Quedó inaugurada la muestra en homenaje a Ma. Irene Olarreaga
Por estos días se viene homenajeando a María Irene Olarreaga Gallino, con una muestra que se inauguró el pasado viernes en el museo que lleva su nombre. La muestra, que aún puede continuar visitándose, es organizada por integrantes del Taller Arte Espacio, que dirige la reconocida profesora y artista plástica salteña Elsa Trolio.
En esta ocasión las artistas que exponen son: Estela Algorta, Gabriela Castillo, Mirtha Cincunegui, Cecilia Chiara, Graciela Darriulat, Beatriz Farinha, Graciela Forti y Corina Roig.
María Irene Olarreaga, quien donó la casa que hoy se destina al museo, y que lo hizo justamente con ese objetivo dado su desinteresado amor al arte, falleció a mediados del presente año. En el año 2013 hCésar Borghetti, bandoneonista de Tango Nuestroabía sido declarada Ciudadana Ilustre de Salto y, por esa fecha, el pintor Daniel Amaral Oyarvide, pintó su imagen en un cuadro de grandes dimensiones que se exhibe en el hall de ingreso al museo.

Gerardo Ciancio sobre la poesía de Julio Garet Mas
En la edición del pasado domingo dábamos cuenta de la reedición del libro «El nauta», de Julio Garet Mas. La misma cuenta con un prólogo (minucioso análisis) del crítico literario Gerado Ciancio. Lo que sigue es un fragmento: «La multifacética figura de Julio Garet Mas (Montevideo 1899 – Salto 1984) en el sistema cultural uruguayo, y agregaría, regional, no ha sido aún considerada en su verdadera dimensión. Hombre de letras, intelectual, poeta. Garet Mas desborda estas aproximaciones. Fue poeta, sí, de variados recursos, posibilidades, repertorios retóricos, prolífico creador. Fue periodista cultural, sí: Numen, la revista que dirigió en Montevideo y en Salto durante años, sea quizás su obra más caracterizante en este aspecto. Docente, polemista cultural; hombre de ideas políticas apoyadas en su propia producción periodística y discursiva. Viajero impenitente. Conferencista profesional. Crítico literario durante toda su vida. Estudioso de la dimensión histórica de algunas figuras célebres de nuestro devenir. Gestor de proyectos culturales variados; frecuentador de tertulias. Biógrafo; cuentista; prosista de variedades; jurado en eventos literarios; corresponsal de medios extranjeros; testigo implicado del suceder histórico en Uruguay y en otros países de América Latina; editor; integrante de asociaciones culturfotoales, sociales, incluso de protección a los animales. Promotor de nuevos creadores; incentivo y referente para los habitantes inquietos de Salto, su ciudad adoptiva desde 1945. Lector fervoroso. Padre, esposo, hijo, hermano, nieto. Una vida profunda, cargada de búsquedas, contemplación y acontecimientos dentro y fuera de su imaginación. Un rasgo puede dibujar el territorio de su poesía, o bien perfilar el sesgo de su vasta producción y su dilatado quehacer: el perfeccionismo. La perfección como un logro a alcanzar, como una meta que entusiasma y acicatea la tarea diaria, el oficio del hacedor. Al mismo tiempo, leyendo sistemáticamente su obra, revisando su labor de casi setenta años de escritura, esta necesidad de alcanzar el perfectible, sin darse tregua ni hacerle concesiones a facilismos, modas, ismos o decires en boga, se acompaña o complementa, estrechamente, con su gesto de humildad, su entrega desinteresada, su honesta mirada sobre el hecho cultural. El asumir el soneto como la forma señera de su producción lírica, nos habla de esta tendencia perfeccionista. El soneto es una forma que llega a Garet Mas con setecientos años de uso. Siete centurias de amasar, macerar, recorrer esos catorce versos, parecen demasiado tiempo y forja sostenida, como para hacer el intento de frecuentarlo. A esta dificultad, se suman las inherentes a la estrofa que nos legó la península itálica. No obstante, Garet Mas transforma esta matriz convencional del género lírico en una fuente de posibilidades. Su ductilidad, su repertorio de recursos, su conocimiento disciplinado del soneto, lo llevan a componer cientos de textos estructurados en este molde”.

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Salvada de los nazis por su amor a Francia se conoce un libro autobiográfico de una mujer indefinible (EL PAIS CULTURAL)

El testimonio de Francoise Frenkel

Entre los episodios más conocidos de la Segunda Guerra Mundial figura la invasión alemana a Francia, con la consiguiente división del país en varias unidades: la Francia libre que desde Inglaterra comandaba Charles de Gaulle; la Francia ocupada por las fuerzas invasoras (medio país hacia el Norte, incluida París); y la Francia de Vichy (medio país hacia el sur), gobernada por el colaboracionista y otrora héroe de la Primera Guerra, Mariscal Pétain.foto cultu
Un cuarto espacio lo ocuparon fuerzas italianas, en una delgada franja paralela a la frontera con Suiza. En ese territorio peninsular se gestaron historias tanto de colaboracionismo como de resistencia, y entre estas últimas tuvieron notoriedad póstuma algunas protagonizadas por mujeres escritoras o artistas de origen judío, letradas y bien posicionadas económicamente que bien pudieron haberse cruzado, aún anónimas, en esas calles.
La más famosa: Irène Némirovsky (1903- 1942) nacida en Ucrania, educada en Francia y muerta en Auschwitz, autora de un conjunto excepcional de novelas conservadas gracias al empeño familiar y hoy hipertraducidas. O la joven pintora Charlotte Salomon (Berlín, 1917- Auschwitz, 1943) recordada en parte gracias a una singular novela de David Foenkinos (Charlotte, 2014) que cuenta las múltiples tragedias de su vida y cómo se salvó (no literalmente) pintando. O la parisina Hélène Berr (1921-1945), estudiante de la Sorbona muerta en Bergen-Belsen y autora de un Diario escrito entre 1942 y 1944, que por fin se publicó en 2008, con un prefacio del multipremiado Patrick Modiano. También de él es el prólogo a Una librería en Berlín, libro autobiográfico y único de una mujer tan indefinible y evanescente como los personajes que novela Modiano.
SIN RASTROS
En junio de 1943 una polaca de origen judío radicada en Niza consigue en su segundo intento cruzar la frontera suiza y salvarse de una probable y fatal deportación. Françoise Frenkel había nacido un 14 de julio de 1889 con el nombre de Frymeta Idesa, y quizá en honor a esa conmemoración centenaria de la toma de la Bastilla había sido una fervorosa francófila desde su juventud. Luego de estudiar Letras en La Sorbona abrió hacia 1921, junto con su esposo Simon Raichenstein, la primera librería francesa de Berlín, donde vivían. Concurrida y alentada desde Francia por editores y diplomáticos La Maison du Livre tuvo su época de esplendor hasta que la llegada al poder del nacional socialismo y el cúmulo de disposiciones legales en relación a los judíos determinó su cierre y la salida del matrimonio de Alemania. Raichenstein huyó como refugiado a Francia en 1933 pero murió en Auschwitz. Frenkel resistió varios años más hasta que abandonó Berlín en 1939 y comenzó una odisea de traslados en Francia -Avignon, Vichy, Grenoble, Annecy, Niza- que la fueron acercando a Suiza y de los que da cuenta en Una librería en Berlín, cuyo título original era más acertado: Rien où poser sa tte. Literalmente: nada donde reposar la cabeza.
El libro fue publicado en Ginebra en setiembre de 1945 en Éditions Jeheber y hay dos detalles que llaman la atención. El primero es que no contiene ninguna mención a su esposo. Sí habla de su madre y otros familiares, y hasta narra las historias sentimentales de gente que conoció, pero de Raichenstein ni una sola palabra o alusión siquiera. Lo segundo es que desde que publica ese libro hasta su muerte en Niza en 1975, la propia Frenkel parece haberse esfumado y no hay registro de su existencia excepto en una oportunidad: cuando en 1959 firma en Berlín una declaración jurada en pos de una indemnización por un baúl de marca Mädler que la Gestapo le embargó en 1942. Esa declaración aparece como uno de los documentos adjuntados a la presente edición de Una librería en Berlín. El baúl contenía, entre otras cosas, dos máquinas de escribir, un paraguas, una sombrilla, vestidos, zapatos, un abrigo de piel de nutria, una almohadilla eléctrica. Dice Modiano que prefiere no conocer el rostro de Françoise Frenkel ni cómo fue su vida después de la guerra, y señala que su impresión al leer el libro “ha sido como oír la voz de una persona cuya cara no se distingue en la penumbra y que te cuenta un episodio de su existencia”.
CONSTANCIA
En rigor, aunque cuenta muchas cosas, el relato de Frenkel narra un mismo episodio continuado, el de la búsqueda de la supervivencia. Cómo sobrevive a la persecución, al miedo, al insomnio y a la espera. De alguna manera se las ingenió para pagar sus alojamientos (en parte pasando a líquido sus bienes, lo poco que mantuvo consigo), y tuvo la inmensa fortuna de contar con la solidaridad de amigos y de desconocidos. Claro que no siempre.
Entre las experiencias duras figura la de su primer intento de huida a Suiza, cuando el “pasador” que la guía la abandona a su suerte y es detenida y enviada a prisión, o la del primer hotel en el que recala en Niza, donde los judíos no son bien vistos. También cuenta instancias risibles por ridículas, como aquella en que procura un casamiento arreglado, que al final no se concreta.
Aunque su situación no llega a ser crítica (en el sentido de que no llega a ser enviada a un campo) y no le impide admirar la belleza del paisaje francés y la hospitalidad de una parte de su población, lo cierto es que la mayoría del relato versa sobre dificultades y tiene un tono amargo. Transmite el temor constante de ir a dar a los campos de Gurs o Drancy simplemente por ser detenida en la calle o hallada clandestina en un refugio o por la no renovación de sus documentos. Logra dar una idea del disturbio moral que vivía esa sociedad que la cobijaba a la vez que la expulsaba. Soldados desmovilizados que no entendían nada de la guerra en la que habían participado. Gente apacible que adhería a la propaganda del invasor. Alza de precios y afianzamiento del mercado negro.
Necesidad de hablar con un lenguaje cifrado para no ser descubierto y delatado. Etc.
En última instancia lo que libera a Frenkel de la prisión de Annecy es una vieja carta de recomendación de 1939 escrita por los editores franceses de su época berlinesa, en la que hacen constar que “ha prestado a Francia un auténtico servicio en la difusión del libro francés en el extranjero.
Es nuestro deseo que pueda disfrutar en nuestro país, por el que tanto y tan bien ha trabajado, de todos los derechos y de todas las libertades”. Para la posteridad, en tanto, no la salva del olvido su escritura en sí misma que es correcta pero sin vuelo y con clisés que la despersonalizan-, sino el testimonio obviamente subjetivo que da de una época.
UNA LIBRERÍA EN BERLÍN, de Francoise Frenkel. Seix Barral, 2017. Buenos Aires, 293 págs. Trad. de Adolfo García Ortega. Distribuye Planeta.

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Celebración del artista incómodo y salvaje, con la reedición de su biografía y una muestra de su pintura en un Museo (EL PAIS CULTURAL)

100 años del Tola Invernizzi

Alas tres de la tarde le propuse un café y me dijo que no. Caña o whisky. Así que dije “whisky”. La gente todavía almorzaba en las mesas del bar y el ruido, el golpe de los cubiertos, las sillas y las voces comenzaron a alejarse a medida que Tola discernía para mí los misterios de una erótica implícita en la obra de Onetti y en los años cuarenta, cuando “el sexo era ejercido como una forma de la hombría, entendida como soledad”. A poco de empezar me había cautivado: “porque fijate que el sexo es un asunto tribal, obviamente, y la libertad es un fenómeno individual. Pero resulta que la libertad se consigue colectivamente, y el sexo, que es tribal, se realiza individualmente. El amor, la unidad, la posesión, es la defensa del individuo frente a la tribu”. tola
Hablábamos de Onetti porque a principios de los noventa trabajaba con María Esther Gilio en su biografía, Construcción de la noche, y el Tola había aceptado conversar con el entusiasmo que más tarde le oí a muchos que lo recordaban a él. Aunque no fueron muy amigos, le había acercado a Onetti dos personajes de La vida breve, Mami y Julio Stein, como años después estimuló y amparó la primera novela de Levrero, La ciudad, y entonces la voz grave, el tono pausado, su melena blanca, llegaban envueltas en el humo del cigarrillo que sostenía en la mano izquierda, mientras un largo cilindro de ceniza se le derramaba sobre la ropa y quemaba el tiempo de la conversación. No lo sabía entonces, pero comenzaba a intuirlo. Asistía a una fraternidad de historias que se cruzaban en un abigarrado tejido del que emergían Mario Arregui, Gladys y Mirtha Castelvecchi, Sara y Arturo Larocca, Alsina Thevenet, Julio Adín, Maneco Flores Mora, Gilio y Darío Queigeiro, Idea, Maggi, Falco y tantos otros protagonistas de una generación que había madurado en los años cuarenta y cincuenta hasta robustecer una bohemia y una confianza, con su erótica, su política, su ética y sus polémicas. Tola era un buen testigo porque se había mirado vivir, también a los demás, y sumaba a su inteligencia una potente imaginación. No volví a encontrarme con él hasta después de su muerte, cuando conocí a su familia y a sus amigos con la idea de escribir la biografía. Entonces regresó en las voces de los que lo amaron, en sus dibujos y pinturas, en las anotaciones, cartas y testimonios de su vida que pude documentar con ayuda de tantísimas personas. Si lo había conocido en un bar, entonces lo acompañé en el nacimiento — “¡Nació un pistola!, ¡nació un pistola!” gritaron de una pieza a otra en una pensión de 18 de Julio y Paraguay, el 21 de setiembre de 1918—, y a medida que descubría el camino que lo convirtió, por aquel grito inaugural, en Tola para siempre, comprendí que las historias de un hombre alto, intenso, apasionado en el amor, el arte, la amistad, desbordaba las formas de la difundida medianía uruguaya. Pero su vida tenía, además, otro atractivo. Naturalmente, un hombre reñido con la cautela y el dinero, fumador empedernido, jugador y bebedor hasta el colapso, debía condenarse a fracasar en muchos órdenes. ¿Por qué Tola no solo había eludido la ruina sino, además, había salido fortalecido de sus debilidades? Creo que esa pregunta justifica que su anecdotario cobrara cierta dimensión mítica, principalmente entre los vecinos de Piriápolis, donde se convirtió en una referencia ineludible. La solidaridad con las necesidades y dolores ajenos, la comunicación sin reticencias, el aliento a la aventura individual y colectiva, el estímulo a la imaginación en todas las experiencias de la creación y de la vida cotidiana, encarnaron en muchos episodios que lo tuvieron por protagonista de modos imprevisibles. Y es que, por caminos extraños, la extravagancia coincidió con el buen sentido, la bondad con la alevosía, el descuido y el desorden con los gestos delicados. A lo largo de sucesivas experiencias Tola comprendió que un solo hombre carga con toda la historia del hombre y también con la responsabilidad por su futuro. Desde entonces aprendió a cuidar de los otros sin delegar en el Estado, la iglesia, la policía, en ninguna institución pública o privada, la vocación de proteger y ayudar. El resto lo hicieron los demás. Cesira, la madre, Milka, la esposa, lo sostuvieron amorosamente y los amigos, sobre todo, le pidieron que siguiera siendo Tola, acaso porque necesitaban que un hombre así, un tanto loco, dos veces sabio, fuese posible. Cuanto más empeño ponía Tola en ocultar sus méritos, más crecía la magnitud de sus hazañas en los cuentos que circulaban de boca en boca, de modo que podría afirmarse que en los últimos años, su destino personal se había convertido en una creación colectiva. Es lo más cerca que estuve de la formación de un mito popular y lo consideré siempre un privilegio porque pertenezco a una generación que vio caer incontables mitos de mármol, de piedra, de bronce, de cartón, de plástico —se diría que la segunda mitad del siglo XX fue un solo y prolongado derrumbe—, y descubrir uno naciente, en medio de tanto escombro, fue una auténtica rareza. La dictadura le cobró eso y mucho más, se ensañó con su familia, expuesta en la notoriedad de una vida de plena actividad en Piriápolis, el pueblo que queda detrás del calendario de febrero, un poco más allá de los días en que se apagan las luces del balneario. Lo soportó, igual que el resto de los uruguayos, como pudo, con momentos de desesperación y de templanza, y cuando el país recuperó la democracia restituyó los dañados lazos en todos los escenarios que tuvo a su alcance. El más prolongado fue el de la escuela de Bellas Artes, a la que se integró como profesor durante diez años, y en principio, no sin reticencias, porque tenía una formación autodidacta y su concepción de las artes plásticas se había robustecido fuera de las instituciones académicas y de los códigos del mercado. Acaso no exista entre las artes otra expresión tan rápidamente capturada por las instituciones del poder y del dinero que la pintura, la escultura y sus géneros afines. Tola se desentendió de los peajes que suelen pagar los artistas en el mundo de los honores y las divisas, obsesionado por encontrar el fundamento de las artes visuales y un modo personal de realizarlo en su obra. Fue un artista salvaje, en el sentido que lo reclamó Onetti para la literatura desde las páginas de Marcha, ocupado en decir y, si fuera necesario, gritar, en los bastidores como en un muro, la amenaza atómica sobre la especie, la adoración fetichista del dinero, los problemas morales, los tormentos de la opresión y la ventaja, la libertad del hombre pese a todo, la dudosa separación del mundo exterior y la vida interior. En sus dibujos, pinturas y grabados está expuesta la vida de Tola Invernizzi como un prolongado relato gráfico, desde su primera exposición en la galería Viau, de Buenos Aires, en 1950, hasta su muerte en 2001. Hablando de sí mismo, habló de los demás, con recursos audaces que supo valorar Alicia Haber entre las primeras voces críticas que dieron atención a su obra. Pero Tola sabía que pagaría un precio por la honestidad consigo mismo. Debieron pasar muchos años para que el viejo artista quedara asociado a una vanguardia.
La paleta alta, el grafiti, las rupturas formales, la ironía, las estaciones de sentido que apelan a los demás y los incluyen en una auténtica conversación, continúan mayormente desconocidas para los públicos que frecuentan galerías y museos por si las artes plásticas todavía comunican algo.
En el aniversario de su nacimiento, la exposición del Vía Crucis en el Museo Nacional de Artes Visuales fue la ocasión de volver a recordar, diecisiete años después de la primera edición de su biografía, que en este país vivió un artista alevoso, imprevisible y deslumbrante, que todavía interpela y conversa con la intimidad del hombre.

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Convocatoria: Museos en la Noche

El viernes 14 de diciembre se cumplirá otra edición de Museos en la Noche. El comunicado proveniente del Ministerio de Educación y Cultura señala:
Este año se cumplen 180 años de la inauguración del primer museo en Uruguay y por ello estamos de festejos, Museos en la noche se suma a participar de la fiesta. El viernes 14 de diciembre a partir de las 20 horas se llevará a cabo la 14ª edición de Museos en la Noche, evento que cada año organiza la Dirección Nacional de Cultura (Cultura|MEC) convocando a las instituciones museísticas de todo el país a participar. Por contactos: www.mec.gub.uy

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Alejandro Michelena y su nuevo libro

Ya está en librerías y en la Feria del Libro, «La ciudad revelada» (editado por Planeta) de Alejandro Michelena, poeta, narrador, cronista, que ha colaborado en varias oportunidades con esta página de EL PUEBLO. «La ciudad revelada» es una nueva aproximación a través de la crónica a Montevideo, en este caso a partir de sus secretos, sus símbolos escondidos, las riquezas que no se ven, las historias poco conocidas. No faltan a la cita en sus páginas las tertulias de café, el tango, los bailes populares, los personajes. Se presentará el domingo 14 de octubre, a las 18 hs., en el Salón Rojo de la Intendencia de Montevideo, en el marco de la Feria del Libro.

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Una vez más se reeditó “El nauta”, de Julio Garet Mas

El nauta”, un excelente libro de poemas de Julio Garet Mas fue reeditado hace algunos mesgmes. En próximas ediciones de EL PUEBLO ampliaremos sobre él, en tanto hoy recordamos estas palabras del académico Jorge Arbeleche en ocasión que “El nauta” fuera publicado como Tomo Nº 14 de la Colección Escritores Salteños en 2008: “Es sabido que el tiempo pone las cosas en su sitio, según dice el saber popular que, a veces, tiene más de saber que de popular. La excelente colección de «Escritores Salteños» que nos ha traído, a veces desde lejanos recuerdos, la vigencia de valores perdurables de nuestras letras, ahora también lo hace con la obra de Julio Garet Mas, quien además de poeta de nobles cualidades, fue un intelectual en toda la extensión de la palabra. Periodista, profesor, conferencista, crítico literario, gestor cultural, y sobre todo poeta que, además del dominio de su instrumento expresivo, es de aquellos creadores que transmiten lo más alto y noble de los valores del humanismo: aquellos que hacen del hombre y del creador, creaturas de altura. Bienvenido pues, este nuevo libro de tan valiosa colección.

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Escritores salteños presentarán sus obras en una sola actividad durante la 41ª Feria del Libro de Montevideo

A Salto Literario” se presentará hoy sábado 13 en el Salón Dorado de la Intendencia capitalina

Hoy sábado 13 desde las cinco de la tarde en el Salón Dorado de la Intendencia de Montevideo, se realizará la muestra de literatura salteña “ASalto Literario”, en el marco de la 41ª Feria Internacional del Libro.
La actividad es organizada en conjunto entre el Departamento de Cultura de la Intendencia de Salto y la Cámara Uruguaya del Libro.
La ocasión contará con la participación de seis autores salteños contemporáneos: • Diego Moraes. Nació en Salto, pero reside en Montevideo donde se desempeña como escritor, editor, corrector de estilo, investigador, comunicador y gestor cultural.literario Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UDELAR), es coautor de varios volúmenes de la colección de libros del programa Voces Anónimas (Teledoce, Montevideo). Es también autor de Bestiario del Salto Oriental (2012), Figari, el masón (2016) –ganador del Primer Premio del concurso de ensayos “Pensamiento del Dr. Pedro Figari”, organizado por la Gran Logia de la Masonería del Uruguay-, Maestros del esoterismo en el Río de la Plata (2016) – finalista de los Premios Bartolomé Hidalgo 2017 en la categoría «Testimonios, memorias y biografías»- y Antimasonería (2017).
Luis “Cachi” Do Santos. Nació en Calpica, Artigas, pero está radicado desde hace muchos años en Salto, donde fue letrista de murgas y canciones. Es autor de Tras la niebla, libro de cuentos y poesías, y La última frontera, novela editada en 2008 por la Intendencia de Salto. A partir de concursos literarios, fue publicado en las antologías Cuentos de boliche (1995) y Cuentos criollos (1998) y en el concurso de cuentos de la Cooperativa Bancaria (2007). Su última novela, El zambullidor, obtuvo una mención de honor en la categoría “Narrativa” del concurso literario Juan Carlos Onetti del año 2014
• Marta Peralta. Nació en Salto, donde reside actualmente, pero durante muchos años estuvo radicada en Montevideo y Buenos Aires. Desde niña estuvo vinculada al mundo de las letras. Cuando cumplió 11 años, su padre y sus amigos reunieron en un librillo, Hojas Sueltas, sus primeros escritos. Cursó estudios en el Instituto de Profesores Artigas y de regreso a Uruguay luego de la dictadura, trabajó gestionando diferentes actividades literarias y culturales. También ejerce como docente de Idioma Español, escritora y colaboradora en el área de Cultura de la Intendencia de Salto. Entre sus textos se destacan Lagarto de dura lucha y Los tres mundos.
• Sergio López Suárez. Nació en Salto y residió en su ciudad natal hasta el 25 de julio de 1976; actualmente, está radicado en Montevideo. Es maestro (jubilado) recibido con Medalla de Oro, generación 1969, escritor e ilustrador. Tiene más de 37 libros publicados en Uruguay, Argentina, EE.UU., España, México, Chile y Corea. Es miembro fundador de IBBY Uruguay y fue Vicepresidente de esta institución durante varios años.
Ha recibido varios Premios Nacionales de Literatura organizados anualmente por el Ministerio de Educación y Cultura. También ha recibido el Premio Bartolomé Hidalgo otorgado por la Cámara Uruguaya del Libro por su obra “¿Y esto qué es?”. Su novela “AninA YataY SalaS” fue llevada al cine por Alfredo Soderguit; el largometraje animado se estrenó en el 63º Festival de Berlín, ha recorrido 34 países y ha recibido un total de 19 premios y reconocimientos en distintos países. En 2018 fue declarado “Ciudadano Ilustre” del departamento de Salto.

• Rosario Lázaro Igoa. Nacida en Salto, en prosa publicó Peces mudos (Criatura Editora, 2016) y Mayito (2006). Cuentos suyos integran las antologías Histoires d’Uruguay (L´Atinoir, 2018), Exposición múltiple (Alter, 2015), Kafkaville (El Cuervo, 2015), Entintalo (CCE, 2012) y El descontento y la promesa (Trilce, 2008). Es doctora en Estudios de Traducción (UFSC, Brasil). Del portugués al español, tradujo varias novelas y cuentos, además de la antología de Mário de Andrade titulada Crónicas de melancolía eufórica (Alter, 2016). Colabora con la diaria y Lento.
• Miguel Motta. Desde la publicación de su primera novela en 1993, el deporte ha sido uno de los tópicos predilectos de su escritura y un tema de constante exploración. Ha publicado Breviario de un mediocampista, Código para una muerte, Los días del agua y Hasta la cinta de llegada. Obtuvo el Premio Anual de Literatura, categoría “Narrativa”, que entrega el Ministerio de Educación y Cultura, y el XIX Premio Nacional de Narrativa “Narradores de la Banda Oriental”, así como múltiples menciones. En 2005 fue finalista del Premio Internacional Grinzane Cavour para Latinoamérica y en 2012 del Premio Bartolomé Hidalgo, categoría “Narrativa”.
La mesa será coordinada por Salomón Reyes, productor, comunicador y gestor cultural mexicano radicado desde hace muchos años en el departamento de Salto.
La consigna del “aSalto Literario” será la siguiente: cada uno de los autores presentes en la mesa deberá presentar la obra y/o la trayectoria literaria de otros autores salteños que NO estén presentes en la mesa. Entre los autores elegidos para ser presentados se destacan Alcides Flores, Juan Carlos Ferreira, Altamides Jardim, Víctor Lima, Mercedes Calvo y los escritores del “inxilio” (o de la “resistencia”).
El objetivo de la mesa es que, a través de la participación de los autores presentes y la referencia a otros autores salteños, el público presente pueda hacerse un mapa de la rica tradición literaria del departamento de Salto, una de las más importantes del interior de Uruguay. Así, “aSalto Literario” será la excusa no solo para homenajear y reflexionar acerca de la vida y la obra de escritores ilustres del departamento, como Horacio Quiroga, Marosa Di Giorgio o Enrique Amorín, sino también para destacar la producción literaria de autores quizá menos conocidos por el gran público, pero que han contribuido y sin duda contribuyen con sus textos a la mejor historia de la literatura de Salto.
Datos de la actividad: • Título: aSalto Literario.
Muestra de literatura salteña. • Fecha: sábado 13 de octubre. • Horario: 17:00 h.
Lugar: Salón Dorado de la Intendencia de Montevideo. • Marco: 41ª Feria Internacional del Libro de Montevideo.

 

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Con una muestra plástica homenajean a María Irene Olarreaga Gallino

Se inaugura mañana, a cargo de Elsa Trolio y su “Arte Espacio”

Como no podría ser de otra manera, será en el museo que lleva su nombre la inauguración que en homenaje a María Irene Olarreaga Gallino, fallecida hace poco tiempo, ha organizado el Taller Arte Espacio, dirigido por la profesora Elsa Trolio. La apertura tendrá lugar mañana viernes 12, a las 19:30 horas y expondrán trabajos las siguientes artistas:ElsaEstela Algorta, Gabriela Castillo, Mirtha Cincunegui, Cecilia Chiara, Graciela Darriulat, Beatriz Farinha, Graciela Forti y Corina Roig.

El material de difusión que por estos días viene promocionando la muestra incluye el famoso poema “Correspondencias” (aunque no con la traducción más habitual) del poeta francés Charles Baudelaire; es el siguiente:
La creación es un templo donde vivos pilares
hacen brotar a veces vagas voces oscuras;
por allí pasa el hombre a través de espesuras
de símbolos que observan con ojos familiares.

Como ecos prolongados que a lo lejos se ahogan
en una tenebrosa y profunda unidad,
inmensa cual la noche y cual la claridad,
perfumes y colores y sonidos dialogan.
Laten frescas fragancias como carnes de infantes,
verdes como praderas, dulces como el oboe,Günter Grass
y hay otras corrompidas, gloriosas y triunfantes,

de expansión infinita sus olores henchidos,
como el almizcle, el ámbar, el incienso, el aloe,
que los éxtasis cantan del alma y los sentidos.
Hoy y mañana
Importante actividad en Salto sobre el escritor alemán Günter Grass y la carrera de Profesorado de Alemán en Uruguay
Hoy y mañana se desarrolla en nuestra ciudad un taller literario organizado por la Unión Inmigrantes de Salto, con apoyo del Departamento de Cultura de la Intendencia. El mismo recorrerá distintas sedes de nuestra ciudad: Centro Regional de Profesores, Instituto de Formación Docente, liceo IPOLL y colegio y liceo Crandon. La actividad se cumple, según han informado los organizadores, con dos objetivos centrales. Uno es “Acercar a jóvenes estudiantes de Salto, en forma interactiva, a las grandes obras de la literatura contemporánea, a través de referentes culturales en Uruguay, de los países de origen de los escritores Premios Nobel”. El otro objetivo, es el de “Presentar la carrera de docente de Alemán para la función pública”.
HOY JUEVES
Hora 9:00 – Centro Regional de Profesores – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
Hora 14:00 – Instituto de Formación Docente – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
(Este taller apunta al desarrollo de técnicas de interacción y producción propia. La profesora Brigit Lahser integra el equipo docente del Colegio Alemán Montevideo).
Hora 16:00 – Instituto de Formación Docente – Conferencia de prensa sobre Profesorado de Alemán en Uruguay, a cargo de Dieter Schonebohm, directivo de la Asociación de Docentes de Alemán en Uruguay.
MAÑANA VIERNES
Hora 9:00 a 11:00 – Liceo Nº 1 IPOLL – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
Hora 14:00 a 16:00 – Colegio y liceo Crandon -“Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.

Günter Grass:
El escritor alemán Günter Wilhelm Grass nació el 16 de octubre de 1927 y falleció el 13 de abril de 2015. En el año 1999 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. La novela “El tambor de hojalata”, publicada por primera vez en 1959 y que tuvo luego varias reediciones, es una de sus obras más conocidas.
Entre sus libros, que suman más de treinta, además de novelas, están los de relatos cortos, poemas, obras de teatro y ensayos.

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El primer humanista del arte, no era un bruto genial como dijeron Ortega y Gasset y la Generación del 98 era más que eso

Goya revisado por Todorov

Dos de los artistas más importantes de España, Miguel de Cervantes y Francisco de Goya, fueron mitificados para la posteridad como figuras representativas de una suerte de genio nacional. Esa construcción consiguió ocultar y aun menospreciar a los seres que realmente fueron: personas preocupadas por su sociedad, conscientes de las ideas más avanzadas de su época y sensibles a los padecimientos de su pueblo. La Generación del 98 caracterizó a Cervantes goyacomo un «ingenio lego» al que el alma de la nación habría dictado una obra superior a su talento. Contra esa opinión fuertemente establecida, Américo Castro publicó en 1925 un ensayo llamado El pensamiento de Cervantes en donde demostró que el Quijote, tanto en su concepción como en algunas de sus mejores páginas, manifestaba una gran familiaridad con las ideas de Erasmo de Rotterdam, perseguidas por entonces en España. Cuando Cervantes escribió el Quijote a principios del siglo XVII, los seguidores de Erasmo encarnaban una alternativa ideológica contraria a la corriente autoritaria según la cual la religión del soberano determinaba la de los súbditos. Eso amparó en España la represión y los atropellos del poder político en unión con la iglesia católica, de los que se cree que Cervantes, de origen converso, fue una de sus víctimas. Ortega y Gasset también describió a Goya como a un bruto genial. El filósofo que elogiaba a las élites y fustigaba a las masas opinaba que el pintor practicaba su arte como un «obrero manual» y que sus escritos se asemejaban a «los de un ebanista». Esa imagen de Goya encontró asidero en el pensamiento nacionalista español y en la cultura dominante hasta mucho después de terminada la dictadura franquista.

El giro crítico llegó con Tzvetan Todorov en 2011 cuando publicó Goya. A la sombra de las luces, que se acaba de reeditar. El lingüista, teórico de la literatura, historiador y filósofo búlgaro revela en este estudio las ideas de la Ilustración que subyacen en la pintura de Goya, sin las cuales no es posible comprender en profundidad la dimensión de su obra en la historia del arte. A diferencia de Ortega, Todorov distingue en los escritos y en su pintura el esbozo de un proyecto artístico que observa los acontecimientos turbulentos de su época desde la perspectiva de unas ideas bajo sospecha o tan perseguidas como lo fueron las de Erasmo en tiempos de Cervantes.

MONARQUÍA ILUSTRADA

La instalación de los Borbones a principios del siglo XVIII en el trono de España fue acompañada por una voluntad de modernización y una cierta apertura a la Ilustración. Goya asimiló esas ideas, aunque no sin una elaboración propia que fue más allá de lo ideológico y que lo llevó a volcar en su obra la empatía por el sufrimiento de los pobres y los marginados, así como la sátira y la condena de las crueldades a las que eran sometidos.

Con la Restauración absolutista, luego de la ocupación napoleónica, se generaliza el nombre despectivo de «afrancesados» para referirse a quienes hasta la Revolución de 1789 eran llamados «ilustrados». El término buscaba convertirlos en cómplices de los crímenes del ejército de ocupación y de la imposición de José Bonaparte en el trono de España, e incluía una advertencia: al igual que en Francia, las ideas ilustradas llevaban a la subversión del orden monárquico tradicional. Los absolutistas recurrieron a una reivindicación ideológica de la monarquía anterior a la llegada de los Borbones en 1700. Esta visión auspiciaba la unión indisoluble del poder político con el catolicismo y el retorno al autoritarismo que ya no tenía por enemigos solo a judíos y musulmanes, o a luteranos y calvinistas, sino también a los ilustrados «afrancesados».

Si tanto la Generación del 98 como Ortega no vieron contradicción entre su admiración por Cervantes y por Goya y el menosprecio de sus talentos, es porque el orgullo nacionalista se los exigía. Dado que las obras de esos dos artistas trascendieron fronteras y se volvieron universales, reivindicaron en ellas la gloria española. Pero la paradoja es que esas obras estuvieron inspiradas en corrientes ideológicas que el orgullo nacionalista consideró ajenas y enemigas del pasado español.

OSCURANTISMO Y RAZÓN
Como apunta Todorov en su ensayo, ciertos hechos y circunstancias sucesivos en la vida de Goya la enfermedad que le produjo la sordera, la relación amorosa y su ruptura con la Duquesa de Alba y la rebelión popular contra el ejército invasor napoleónico lo llevaron a producir una serie de obras que no pinta por encargo sino por una necesidad interior. Esas obras, como es el caso de Saturno devorando a su hijo, el Duelo a garrotazos, los fusilamientos del 3 de mayo o algunas de las que integran sus series de aguafuertes en Los caprichos, Los disparates o Los desastres de la guerra, se convirtieron en íconos del arte universal.

Lo original del estudio de Todorov no estriba en la búsqueda de interpretaciones, sino en la identificación de los presupuestos artísticos e ideológicos desde los que Goya realizó esos trabajos. Su hipótesis es que bajo el influjo de las ideas de la Ilustración Goya se convirtió en un humanista en el sentido que ese término adquirió en el siglo XX, en un artista cuya conciencia llegó a estar adelantada más de un siglo a su época. La ambigüedad de la leyenda que Goya pone al pie de uno de Los caprichos más conocidos,
El sueño de la razón produce monstruos, es reveladora. Es posible que la alegoría del pintor no pretendiera más que representar el hecho de que, en ausencia de la razón que invocaban los ilustrados, las fuerzas del oscurantismo se apoderaban del mundo. Sin embargo la evolución de los acontecimientos cargaría de sentido otra interpretación que hizo de Goya un precursor de las tesis que expusieron Adorno y Horkheimer en Dialéctica de la Ilustración. Ambos sostienen que es cierto que las fuerzas del oscurantismo se apoderan del mundo si la razón se duerme, pero la descripción de la relación entre oscurantismo y razón no es completa si no se advierte que también la razón puede producir fuerzas que hagan triunfar de nuevo al oscurantismo.
Después de todo las guerras europeas de Napoleón y la misma invasión de España estuvieron inspiradas en los ideales universales que propuso la Revolución Francesa como heredera de la Ilustración.

ÍCONOS
Más que los ideales, lo que pesa en la conciencia humana son los medios empleados para llevarlos adelante. El humanismo de Goya lo lleva a equiparar las acciones del ejército francés y las de los resistentes españoles, algo que es evidente en algunas estampas de los desastres de la guerra. Su posición, según Todorov, habría sido la de condenar los medios utilizados por ambos bandos.
(EL PAIS CULTURAL)

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Por una “traición de género”, la murga capitalina Falta y Resto anunció que no saldrá en Carnaval este año

(Publicado en la diaria de Fin de Semana)
Soledad Castro Lazaroff es muchas cosas: realizadora de cine, casi profesora de Literatura, editora de la sección Cultura en Brecha, escritora y compositora de letras de carnaval. soledad castroTodo lo que hace lo lleva adelante con su impronta feminista. Falta y Resto forma parte de su vida desde siempre y ella define a la murga como “la editorial de su vida”.

Su padre, Raúl Castro, es fundador y figura histórica del grupo, que nació en junio de 1981, poco menos de un año antes que ella. Su madre, embarazada, tuvo las primeras contracciones en un tablado. Cuando nació estaba manchada de yodo: “Nació murguista”, le dijo el médico a su madre. Hay algo del carnaval que la afecta en lo profundo, porque siempre estuvo en su familia. “Es lo que nos mantiene unidos desde siempre. Es como si fuera un territorio en el que nos encontramos. Ahí se juegan un montón de vínculos: familiares, éticos y políticos. Se relaciona mucho lo artístico con lo personal. Siempre fue así, porque mi viejo desde que nací siempre trajo la murga a casa”. Soledad lo ilustra en una dinámica de circo: la familia alrededor de un proyecto artístico.
Su padre siempre los hizo partícipes de la escritura. Cuando Soledad tenía cinco años ya le pedía que escribiera versos y quería sus opiniones sobre sus letras. Se crio en el carnaval de la salida de la dictadura, compartiendo almuerzos con tipos como Jaime Roos, Pinocho Routin y Pitufo Lombardo, y también con otros que hoy están en DAECPU. “En ese momento estaban todos juntos y forjaron un carnaval solidario entre las murgas, que no estaba signado por la competencia”.
Con esa Falta y Resto se crio Soledad. “Ese carnaval, que ahora está más olvidado, tenía un sentido político muy fuerte. Falta y Resto fue la primera murga que cantó por los desaparecidos. Tota Quinteros era la madrina de la murga. Eso para mí fue una marca ideológica que no me saqué nunca. Eso que vivimos con mis hermanos siendo niños nos marcó para siempre. Nos quedó ese carnaval. No había ocho carnavales distintos, no tenías que pagar para salir. Era un carnaval muy solidario y muy marcado por el sentido político. Crecí con valores diferentes a los que tienen las personas que hoy conducen el carnaval”.
Aunque las murgas siempre tuvieron mujeres, nunca fueron visibles. “Mi madre, por ejemplo, siempre fue de la Falta y Resto. Cosía lentejuelas, nos cuidaba a nosotros, cocinaba las tortas, vendía rifas, entre todos ayudábamos a mi viejo a hacer las letras. Ella escribió un montón de cosas y nunca tuvo un reconocimiento por eso. No se subía al escenario. Porque el lugar que las mujeres ocupaban era abajo del escenario, en silencio y a la sombra. Pero siempre estuvieron ahí”.

Hasta que rompieron el silencio
El año pasado las mujeres subieron al escenario. Falta y Resto tuvo un coro compuesto por seis mujeres y siete varones. Un tiempo antes Soledad había recibido un llamado formal de su padre. En ese momento vivía en Buenos Aires, atravesada por el surgimiento de Ni Una Menos y por la militancia popular que llevaba adelante desde la docencia en el vecino país. “Cuando recibí el llamado pensé: ‘Esta es una tremenda herramienta política: la gente escucha lo que la murga tiene para decir’”.
Empezaron un proceso interno muy pesado. “Todas las personas que hacemos la murga atravesamos un proceso intenso. Todos menos Hugo Brocos, que siempre estuvo en la Falta pero que hace más de 20 años que no participa en las decisiones creativas”, afirma Soledad.
Cree que su padre no tenía idea de lo que suponía todo esto. “Ahí le ganó la intuición de estar cerca de las luchas que están en la calle. Aunque esta lucha no fuera suya, la reconoció como la pelea que estaba en la calle en ese momento. Por eso creo que quiso sumar la voz de la murga. Pero no dimensionó lo que supone el movimiento feminista, que te mueve todo. Pasaron más de 100 murguistas por este grupo. Y vos de repente los estás traicionando, porque es como una traición de género; vos estás traicionando una exclusión que no viene de ahora, esto tiene más de 100 años. Muchos están muy casados con una tradición muy masculina, y no se la cuestionaron nunca”.
El espectáculo del año pasado despertó muchas reacciones. Entre ellas la de Gabriel Méndez, integrante de Carnaval del Futuro, que dijo que la murga se había “aputazado”. Según Soledad, se sienten habilitados a decir estas cosas porque “el Carnaval ha sido un espacio de mucha impunidad”.
“Quienes hablan sobre carnaval en los medios están muy relacionados con el concurso. A ellos no les interesa el arte ni la política. Hay un determinado sentido común y ellos se paran desde ahí. Pueden hacerlo porque nunca nadie los enfrentó, nunca hubo una mirada de género. Las murgas juegan con el humor popular, hacen mucho uso de los estereotipos. Intentan hacer humor con las gordas, con los putos, con las trans. Este año, de hecho, ganó una murga que usaba ese humor”, dice Soledad en referencia a Saltimbanquis, y agrega: “A mí me choca, pero ese es el código con el que se han manejado siempre”.

Camino a la prueba de admisión
En mayo, Falta y Resto comenzó a prepararse para la prueba de admisión. El espectáculo se llamaba Tradición y cuestionaba la identidad y su relación con la historia, sobre todo en los discursos. “Hasta dónde cambiar y hasta dónde ser vos mismo. La idea era incluso preguntarle a la gente, para ver qué era lo que esperaban ver”.
En julio, Brocos apareció en los medios diciendo que la murga no iba a salir. “Lo hizo sin hablar con sus compañeros antes. Lo dijo en el mismo programa que habían dicho que la murga se había aputazado. Ese gesto ya fue muy duro. Pero lo minimizamos, porque no creíamos que esto fuera a pasar; nunca nos imaginamos que la censura iba a venir desde adentro de la propia murga. Después uno ata cabos y se da cuenta de cómo son las cosas. Esta persona es empleada de DAECPU y está asociada a la patronal del carnaval”.
Se juntaron a conversar, pero no hubo forma: “Nunca pudo dar una explicación”. Brocos dijo que “no estaba de acuerdo con la línea ideológica que había tomado la murga”, según Soledad. “De una persona que me vio nacer, que siempre estuvo cerca, no lo podía creer. Entonces fuimos con mi hermano a tratar de convencerlo; no se animó a decirnos que no. Me despidió diciendo: ‘Sole, todo se va a resolver, vamos a buscar una manera’”.
Sin embargo, salió de nuevo en los medios a decir que no iba a firmar, “que era por razones artísticas, que no estaba de acuerdo con el viraje que tuvo la murga y que ‘no necesitás tener mujeres para tener un discurso feminista’”. Fue un balde de agua fría. “Nunca apareció en un ensayo, no se sentó a discutir con ningún compañero”, dice Soledad.
“Es muy triste para una persona que tiene valores de izquierda comportarse como una patronal. Que en lugar de hablar con sus compañeros haya decidido salir en los medios que son enemigos de la murga es muy doloroso. Fue un silenciamiento”.
Luego Brocos se retractó y afirmó que el problema era con Raúl Castro. “Y otra vez el foco de atención está puesto en los hombres. Las mujeres vivimos una vez más la exclusión. No importan nuestros nombres, nuestro arte. Nosotras nos quedamos sin carnaval”.

Un proceso doloroso
Hay quienes dicen que el feminismo es un despertar doloroso, porque implica visualizar una opresión histórica que atraviesa la vida de las mujeres (y la de los varones también). Para Soledad es “doloroso y liberador”.
“A mí el feminismo me salvó la vida, me dio explicaciones para cosas que yo pensaba que eran sólo mi problema. Eso es lo que hace el patriarcado: te hace creer que la culpa es tuya. Cuando te encontrás con el discurso feminista te das cuenta de que la cosa no es tan así. Te permite liberarte y perdonarte. Me permite a mí estar acá, decir ciertas cosas y no tener miedo”.
Luego de enterarse de que no habría carnaval para ellos, todas las personas que integran Falta y Resto, con excepción de Brocos, se juntaron y resolvieron seguir adelante. “Yo quiero seguir este proceso porque me cabe”: así resume Soledad el sentir de muchos. “Obviamente que es doloroso e implica mover cosas, pero la política y formar parte de procesos colectivos te cambia la vida. He visto a muchos compañeros hacer un gran esfuerzo por habitar este conflicto que nos atraviesa hoy”.

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“Los que viven después”: la novela que José María Delgado dejó inédita

¡Esto sí que es una novedad!

Es otro aporte de Leonardo Garet a la literatura salteña. Garet, quien más ha estudiado y difundido a los escritores de Salto, acaba de publicar (con el agregado de un prólogo y notas explicativas) la novela “Los que viven después”, que José María Delgado dejó inédita. Delgado nació en Salto en 1884 y falleció en Montevideo en 1956. Fue médico y un destacadísimo directivo del Club Nacional de Fútbol (una tribuna del Gran Parque central lleva su nombre). El original de “Los que viven después”, obra que a partir de ahora enriquece la “Biblioteca de Autores Salteños” (iniciada en 2015) y de la que volveremos a ocuparnos en próximas ediciones de EL PUEBLO, fue proporcionado a Garet por Bibil Delgado de Reyes, hija del novelista. Hoy simplemente compartimos un fragmento del prólogo escrito por Garet:
“Los que viven después se componen de relatos que tienen entre sí, en varios casos, un valor casi independiente, o que cierran su sentido como autónomos: el primer escalón de la biografía de nadie que con43286451_1717387361717927_478740406549348352_ncluye con la muerte de tío Luis, en el capítulo I, los dos relatos del capítulo II, el de doña Atanasilda y el de nadie intentando llevarse la canoa “El Quirquincho” y todo el capítulo III como retrato de la comunidad de Romerano. Podría subrayarse la autonomía de los fragmentos que relatan el acercamiento a la música, o la estadía de Nadie en prisión. Relatos rotundos, como el capítulo I, que confirman que el cuentista anidaba en el novelista.
El personaje Eva – ¿también simbólico como para formar una primera pareja unida por el arte?- aparece en la ficción (Cap. VI) con los mismos rasgos espirituales y el mismo entusiasmo por el arte que el protagonista. Parece natural e inevitable el nacimiento de una relación amorosa entre ambos, aunque el tema excluyente de atracción sea la música. La relación se frustra en forma impiadosa con el sanguinario ataque de los malhechores en el capítulo siguiente. Unos pocos días de conocimiento son suficientes para que el sentimiento entre ambos se mantenga a lo largo de los años superando la cruel experiencia en forma inalterable. En el capítulo X reaparece sorpresivamente Eva, que había desaparecido de la ficción. Los personajes tratan el tema de la matanza con un desasimiento como si fuera algo lejano y que no lo afectara, al mismo tiempo que con igual tono retoman el intercambio de coincidencias acerca de la música. A consecuencia del atentado en que sin querer participó Silvo a través del cuerpo de Mirrina. Dice Eva a Mirrina: “Yo ocupo en Silvo el centro de su fatalidad; usted el de sus sentidos.” (Cap. XVI.) Se trata de una propuesta que reitera de esta original e impensable forma, la primacía del mundo espiritual y estético.
La alucinación final de Tío Luis recuerda a la del Dr. Else en Los destiladores de naranjas de Quiroga así como Nadie, a la hija adoptiva de este. La diferencia es que José María Delgado elige un punto de vista exterior al personaje. Pero no concluyen aquí los probables paralelos. El grupo humano que Romerano conforma con sus leñadores, es exactamente la antítesis de los obrajes madereros de la selva misionera. La visión de Delgado es idílica, al punto que cuando se presenta la cárcel lo único que se destaca es que allí se realiza la formación musical del personaje –y esto no puede sino representar una intensión de recrear la probable vida del hombre si triunfara el arte y la bondad. Si triunfaran los artistas, o sea, según la obra, Los que viven después”.  

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Primer Festival Nacional de Poesía en homenaje a Ricardo Prieto

El «1º Festival Internacional de Poesía» que se realizará en Montevideo, San José y Florida, del 11 al 13 de octubre de 2018. Se trata de una actividad que buscará reafirmar nuestra tradición poética, con la participación de escritores extranjeros, que contribuye a su desarrollo socio-turístico-cultural, promoviendo la llegada de poesía 001visitantes nacionales e internacionales a la zona Centro-Sur del territorio nacional. Montevideo y Florida, del 11 al 13 de octubre de 2018 y estará dedicado a Ricardo Prieto. El festival es organizado por un comité que preside Luis Marcelo Pérez, poeta y conductor radial el programa El Mural. En Florida los poetas se concentrarán en la biblioteca Prof. Ariosto Fernández, y tendrá la finalidad de “abrir un espacio para el encuentro, conocimiento e intercambio entre destacados autores del panorama local e internacional”.
El Festival Internacional de Poesía de Uruguay se desarrolla en el marco de las actividades de festejo de los 20 años del programa periodístico cultural El Mural que transmite Radiodifusión Nacional del Uruguay Es uno de los dramaturgos uruguayos de mayor proyección internacional. Su obra El huésped vacío ha sido representada reiteradamente en países como Argentina, España y Francia. Su vasta producción teatral abarca tanto el teatro de vanguardia y de pesquisa existencial como la comedia costumbrista. En 1979 se hizo merecedor al IX Premio Tirso de Molina de Teatro, el más prestigioso en el rubro en lengua española, por su obra El desayuno durante la noche. Además de la mencionada, varias de sus piezas teatrales fueron merecedoras de premios. Entre otros el Premio de Teatro Acústico de la WDR (Radio y TV de Alemania Occidental) por Bacteriasen 1987. A nivel local, su obra Garúa recibió el premio Florencio a la mejor obra en 1992. Paralelamente a su tarea como autor dramático, cultivó la poesía y escribió cuentos y novelas. Sus piezas teatrales El huésped vacío, El mago en el perfecto camino y Asunto terminado, fueron traducidas al francés. En 1994 se convirtió en el primer dramaturgo latinoamericano invitado a radicarse en la Maison des Écrivains Étrangers de Théâtre en Saint-Herblain, Nantes, estancia de la cual surgió su obra Asunto terminado.

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Este sábado 6 de octubre vuelve la pieza más reidera del año: “Santito Mío”

El Grupo Teatral “SINTAPUJOS” vuelve a presentar la obra de la escritora uruguaya Ana Magnabosco, titulada “SANTITO MÍO” que con tanto éxito la estrenó en el mes de agosto. Esta vez la presentará en el Salón de Fiestas de la Sociedad Italiana en calle Artigas 651. “SANTITO MÍO” es una tragi-comedia que desde un principio y hasta el final provoca una risa contagiosa. Se trata de una descripción que hace la autora, de AFICHE (1)nuestras cosas, de nuestras obsesiones y manías. Es una pieza escénica que resulta un ejercicio de autorreconocimiento que se convierte en un tiempo de reflexión para mirarnos a nosotros mismos. Es así, que “SANTITO MÍO” resulta un muestrario de “vicios nacionales”: la coima, el bagayo, la timba, el santito milagroso, el exilio económico, el político mañero, corrupto, pero siempre campechano; esos personajes tan nuestros representan toda una galería de tipos reconocibles en cualquier lugar del país.
Los actores que forman el elenco para esta obra está compuesto por los mismos que el año pasado brindaron un espectáculo de calidad con la obra “Doña Ramona” que logró también llenar el Larrañaga como ahora lo hizo en agosto con este “SANTITO MÍO”. Integran el mismo: Carolina Lluberas encarnando el personaje de “Maruja”(ama de casa vitalicia); Fabiana Beneditto como “Lola”(española octogenaria); Darío Azambuja representa a “Alberto”( flamante jubilado, en edad de jubilarse); Iara Carabajal encarna a “San Pancracio” (igualito al de la iglesia, sólo que éste habla y gesticula); y Lucía González en un desafío enorme triplicándose en tres personajes totalmente diferentes como lo son “Adelmacira” (mujer que se encuentra en todas la ferias), “La Doctora Segura” (candidata política en proximidad a una contienda electoral , individua muy reconocible en cualquier lugar donde se encuentre) y finalmente “Luisa” hija de “Maruja” y “Alberto”(fruto tardío y muy amado, de una siesta con tormenta). En los rubros técnicos están: Juli Montes en Sonido; Juan Pablo Repetto en Luces y Oscar Bibbó en la Dirección General de esta puesta en escena.
Dice Gloria Levy prologando esta creación artística: “En un mundo nuevo donde la tecnología ha abierto caminos insospechados, donde el “espectáculo” que muchas veces nos imponen algunos medios de difusión se ha transformado en algo fuera de nuestro “cotidiano” , sin que por ello no sea su visión cotidiana, un teatro con caracteres simples, cuasi ingenuo, que refleja nuestra manera de vivir en sus rasgos más sencillos y habituales, es casi un descanso, un oasis cultural.”
La dramaturga uruguaya Ana Magnabosco, nació en 1952. Estudió dramaturgia en la institución teatral “El Tinglado”. Escritora y dramaturga ha obtenido con sus cuentos y sus obras de teatro varios premios nacionales. En 1988 recibe el “Florencio” de la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay por su obra “Viejo Smoking” y en 1989 el premio Municipal de Dramaturgia por “Santito Mío”. Sobre cuentos propios ha escrito los guiones de dos películas filmadas en Super-8. El manejo de las situaciones con impecable destreza y equilibrio no es el único mérito de Magnabosco, también corresponde señalar el humor “a la uruguaya” que recorre el texto de “Santito Mío” y que nos permite reír de situaciones dolorosas en un juego que se identifica plenamente con el humor negro rioplatense desde las épocas del sainete y el grotesco, más una mirada tierna y tolerante y no por ello menos aguda y crítica de la realidad. Se debe destacar en esta nueva puesta en escena, a diferencia de su estreno, que se utilizarán 3 escenarios alternativos para desarrollar las quince escenas que componen la obra. Ésta última función despedida de esta temporada 2018 del Grupo Teatral “SINTAPUJOS” que se va a desarrollar este sábado 6 de octubre a las 20 y 30 horas en la Sociedad Italiana tiene una entrada anticipada de $ 200 , que ya está a la venta en Office 2000 y en la secretaría de la propia Soc. Italiana en calle Artigas 651, en esta última en horario de 13 a 17. En la tarde del sábado 6 las mismas pasarán a costar $ 250.- y se expedirán exclusivamente en la Italiana.

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Falleció el gran artista Hermenegildo Sábat

Fue realmente un gran artista, talentoso al máximo, que si bien trascendió especialmente comCarlos Saúl Menemo dibujante caricaturista, incursionó también en otras varias ramas del arte, así como en el periodismo. Había nacido en Montevideo en 1933 y desde 1966 estaba radicado en Argentina, país del que se había hecho ciudadano. Hermenegildo Sábat falleció este martes 2, a los 85 años. En nuestro país llegó a ser secretario de redacción de diario “El País” y en Argentina se destacó sobre todo por sus publicaciones en “Clarín”, aunque participó además en medios de enorme prestigio de otros países, americanos y europeos (“The New York Times”, “LExpress”, “Liberation”, entre otros). Asimismo, publicó varios libros, por ejemplo “Una satisfacción tras otra”, recopilación de sus dibujos políticos de 1983 a 1990. A continuación compartimos palabras expresadas en las últimas horas por algunos medios capitalinos, así como imágenes suyas, que es, en definitiva, la mejor forma de recordarlo y Cristina Fernández de Kirchnerhomenajearlo.
De Subrayado.com.uy: “Fue extraordinario su aporte durante la dictadura militar argentina. Sus caricaturas eran un momento de libertad entre tanta opresión y censura. Sus dibujos recorren los últimos 50 años de historia argentina, desde Onganía hasta Macri, pasando por Campora, Frondizi, Amalita Fortabat, Balbín, López Rega, Isabelita, Perón, Videla, Galtieri, Maradona, Alfonsín, Alsogaray, los carapintadas, Menem y el matrimonio Kirchner, por solo mencionar algunos de un largo rosario de personajes que impactaron en la Argentina. En los últimos Cristina Kirchner lo llamó «cuasi mafioso», algo que para Sábat no fue sino un premio a su indeclinable vGardeloluntad de retratar al poder de manera despiadada. Los hechos terminaron por darle a razón. Sábat respondió únicamente con sus dibujos. Para los hombres públicos, que el ojo de Sábat se posara sobre ellos, era la consagración definitiva, aunque el resultado fuera cruel”.
De El País: “Durante décadas el dibujante puso color a la actualidad argentina a través de sus obras, una actividad que compaginó con otros campos del dibujo y el periodismo. En 2011, Sábat fue reconocido con el premio Homenaje de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. «Sábat recorrió en su natal Montevideo los más variados oficios periodísticos, para luego consagrarse en Buenos Aires al ejercicio del periodismo de opinión, a través de la caricatura política», señalRaúl Alfonsínó en ese entonces la fundación presidida por el escritor Gabriel García Márquez. Su tarea crítica también generó polémica. En sus últimos años Sábat protagonizó fuertes polémicas con el poder kirchnerista (2003-2015) a costa de sus incendiarios dibujos de contenido político. No obstante, fueron más los halagos que reunió a lo largo de su carrera. En septiembre de 2017, el Museo del Humor de Buenos Aires le homenajeó con una exposición de sus obras más destacadas, realizadas en el medio siglo que el autor llevaba viviendo en la capital argentina”.

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Finalizaron talleres de carnaval de DAECPU

Con el apoyo de INEFOP

El pasado sábado se realizó el acto de entrega de certificados a los asistentes de los tres tallereDSC_5098s de carnaval que dictó la Escuela de Artes y Oficios de DAECPU en Salto y que contaron con una muy buena participación de los salteños. El director de Cultura de la Intendencia de Salto, maestro Jorge de Souza, recordó que esta iniciativa surgió a raíz de unplanteo de los actores de carnaval locales y, desde la oficina, contactaron al Comité Departamental de INEFOP para iniciar los trámites correspondientes. Alexis Gularte, coordinador departamental de INEFOP, recordó aquel primer diálogo con el funcionario Yony Rodríguez y los pasos posteriores dados por el instituto para que los talleres se dictaran en Salto. Solicitó a los representantes de DAECPU continuar con estas modalidades en años venideros, incluso a modo de cursos de mayor duración.
El secretario de DAECPU, Carlos Nipoli, recordó que la Escuela de Artes y Oficios lleva elnombre de Juan Antonio Iglesias, quien fue durante muchos años director de la murga Diablos Verdes y siempre soñó cDSC_5151on crear esta institución y sacarla al interior del país para llevar a profesionales del carnaval a todos los rincones del país.
Ruben Cancela, director de la Escuela de Artes y Oficios de Carnaval, agradeció la calidez con la que fueron recibidos por la gente del carnaval de Salto y reafirmó el compromiso a continuar trabajando en conjunto con INEFOP y la Intendencia con el objetivo de dar continuidad a este tipo de instancias de capacitación.
En el teatro Larrañaga, se realizó la puesta en escena final de los trabajos de los tres cursos: diseño /vestuario, iluminación y sonido.

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Concierto de Guitarra de Gustavo Ripa en el Teatro Larrañaga

Con una selección de la multipremiada Trilogía «Calma», junto a su más reciente trabajo, «SiGustavoRipample Mente», Gustavo Ripa se presenta este jueves 4 de octubre, a las 21:00 horas, en el teatro Larrañaga.
Será una buena oportunidad para volver a escuchar al músico salteño, pero con la particularidad de que interpreta su repertorio con una guitarra de ocho cuerdas, construida por el luthier Ariel Ameijenda, lo brinda nuevas posibilidades sonoras.
Las entradas se pueden adquirir en la boletería del teatro a 150 pesos, y anticipadas 2 por 200.

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Niños de la Escuela No. 83 de Colonia Rubio Ganan Primer Premio en concurso auspiciado por CTM y en “Túnicas en Red”

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Los niños de la Escuela No.83 de Colonia Rubio obtuvieron el Primer Premio en el concurso propiciado por CTM en categoría rurales con el proyecto de Eficiencia Energética.
También fueron seleccionados para ser parte de la Expo túnica de “Túnicas en Red”.
La entrega de premios se llevó a cabo recientemente en el Teatro Larrañaga.

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Los investigadores reconstruyen el hundimiento de dos galeones de Felipe V en el Caribe y hallan 45.000 objetos

La última travesía de los reyes del mar, se expondrán en República Dominicana

Aquella medianoche del 24 de agosto de 1724, Antonia Franco, de 30 años, y sus cuatro hermanas besaban obsesivamente la cruz de Caravaca -la única que protege frente a las tempestades marinas-, decenas de niños aterrorizados lloraban agarrados a las piernas de sus madres, los dominicos y el inquisidor rogaban una y otra vez a Dios y los marineros ponían en marcha las inútiles bombas de achique para impedir que las dos gigantescas naves reales terminasen en el fondo del Caribe.culturaPero nada de eso fue suficiente, y la flota que el rey Felipe V había enviado a México con 360 toneladas de mercurio y 1.200 personas desaparecería bajo las aguas antes del amanecer. Un error en las previsiones del comandante provocó que los galeones Tolosa y el Nuestra Señora de Guadalupe naufragasen entre inmensas olas provocadas por el fuerte viento norte, causando la muerte a 680 españoles, pero dejando para la historia una imagen perfecta -congelada en las calientes aguas de la República Dominicana-, de la vida en España en el siglo XVIII.
Tras casi 25 años de trabajo, Carlos León Amores, arqueólogo subacuático y director del Proyecto Galeones de Azogue, ha conseguido reconstruir aquella trágica aventura, que incluye la increíble marcha de más de 300 supervivientes descalzos cruzando durante 26 días la isla con el fin de recabar ayuda y socorrer a los cientos de heridos y niños que habían quedado en la playa, aunque este acto heroico nunca haya protagonizado ninguna película de Hollywood. En breve, estas historias y los 45.000 objetos encontrados formarán la colección principal del futuro Museo de las Atarazanas Reales de Santo Domingo (República Dominicana).
Estaba escrito y rubricado por los marinos españoles desde hacía, al menos, dos siglos: no se debe atravesar el Caribe entre mayo y octubre porque las tormentas convierten en papel las naves más poderosas. Sin embargo, el jefe de la flota, Baltasar Guevara y Vinuesa, no lo tuvo en cuenta y pagó por ello con su vida. Aquel madrileño de la calle del Pozo hizo partir de Cádiz el 13 de julio a aquellas dos moles de madera que el capitán de navío en la reserva Marcelino González Fernández define hoy en día “como auténticas ciudades flotantes del siglo XVIII”. El militar recuerda que podían mover hasta 2.500 toneladas e ir dotadas de 112 cañones cada una. “Eran los verdaderos reyes de los mares”. Además, su exterior se cuidaba mucho. «Eran unas naves bellísimas», rememora. Monedas de plata halladas en el yacimiento del Guadalupe.
PROYECTO FLOTA DE AZOGUE
Los dos buques tenían como destino Veracruz (México), pero antes de partir se dividieron el cargamento de mercurio de Almadén. Este resultaba imprescindible para tratar la plata arrancada de las minas americanas y convertirla en preciados escudos y reales españoles y que servían de moneda de cambio internacional. A la vuelta del viaje, los mastodontes del mar llenarían sus bodegas con las monedas recién acuñadas en las cecas mexicanas, además de materias primas de las Indias.
Pero dada su enorme capacidad de carga, la flota estaba capacitada para transportar una impedimenta mucho mayor: un gran cargamento de clavos (275 cajas procedentes de Guipúzcoa y Vizcaya), y con destino el astillero de La Habana, 675 barriles de vino y aguardiente, más de 2.000 botijas de aceite y hasta una impresionante colección de 600 vasos y jarras de vidrio que los arqueólogos han descubierto ahora que iban de contrabando. Su dueño no quería pagar los impuestos reales. La investigadora Paloma Pastor, del Museo Termológico del Vidrio, admite que las pruebas en laboratorio no han podido determinar aún si la colección procede de Bohemia o de la desaparecida fábrica de Nuevo Baztán (en Madrid).
Pero además, los buques transportaban centenares de marineros, soldados, artilleros, familias completas, comerciantes, frailes y artesanos… Cada colectivo ocupaba una parte muy concreta de los dos barcos. Las investigaciones han determinado que los personajes pudientes iban a bordo del Tolosa (en su yacimiento se han hallado los preciados escudos de oro), mientras que el Guadalupe cargaba con gente de menor poder adquisitivo (los que solo podían gastar reales de plata). El capitán y sus oficiales se alojaban en la popa y los pasajeros se acomodaban, siempre que no hubiese batalla con el pirata, en el espacio existente entre cañón y cañón. “Cada rincón se aprovechaba al máximo”, insiste González Fernández. “Los pasajeros iban colgados en los coys [parecidos a las hamacas] y tenían sus propios váteres, conocidos como jardines porque había que perfumarlos con flores y plantas”, se ríe.
A mediados de los años 70 del siglo pasado, pescadores de la localidad dominicana de Miches, donde se hundió el Guadalupe, comenzaron a recuperar numerosos objetos del naufragio. El Gobierno de República Dominicana tomó cartas en el asunto y desenterró bastantes cañones. Pero el cazatesoros Tracy Bowden conoció la noticia y propuso un acuerdo al Gobierno insular: él, que tenía la tecnología adecuada, recuperaría el cargamento a cambio del 50% de todo. Bowden, para desenterrar las monedas, metía dentro del agua una especie de turbinas que levantaban el fondo. Recuperó miles y las estuvo vendiendo durante años.
PROYECTO GALEONES DE AZOGUE
En 1994, el Gobierno dominicano puso en marcha el llamado Proyecto Galeones de Azogue para recuperar ambos yacimientos. El equipo que encabeza Carlos León Amores lleva ya 24 años trabajando en él junto con especialistas y técnicos dominicanos y españoles (Cruz Apestegui Cardenal, Manu Izaguirre Lacoste, Pedro J. Borrell, Francis Soto, Alejandro Selmi y Jorge Pla). Lo primero que hicieron fue delimitar los pecios e intentar «colocar en su lugar original» –Bowden había hecho un estropicio- los 45.000 objetos hallados bajo las aguas, contando los cientos de miles de clavos hallados como un único objeto, por ejemplo.
“Las investigaciones, que han incluido revisar miles de documentos en los archivos históricos, permiten reconstruir a la perfección aquellos hechos, ya que hemos encontrado desde el listado de pasajeros, los expedientes de los cargamentos o las declaraciones de los supervivientes”, señala León Amores. “Podemos definir cómo eran aquellos barcos, que fueron encontrados, por cierto, a 2,5 kilómetros de distancia entre ellos”, declara este especialista que ha tenido que ir, en ocasiones, escoltado para evitar las agresiones de los cazatesoros. “Saben a qué nos dedicamos y eso tiene un precio”, bromea.
¿Y qué pasó con los 300 que cruzaron la isla durante 26 días y recorrieron 375 kilómetros descalzos y comiendo iguanas y caracoles? Pues se encontraron con el pescador Bernardino Cotes, que les dejó «tocino, queso y pan», y que se dirigió, con su pequeña barca, a Santo Domingo a pedir ayuda. Los rescataron.
¿Y con los 250 pasajeros heridos del Guadalupe que terminaron en la playa? Francisco Barrero Peláez, uno de los testigos, lo cuenta: en el Tolosa todos habían muerto menos nueve, por lo que nadie vendría a rescatarlos. Los supervivientes, tras caminar siete días, se encontraron con hombres a caballo. Creyeron que eran piratas o franceses. Con las pocas fuerzas que les quedaban, se prepararon para la batalla. Los jinetes, también.
(EL PAIS DE MADRID)

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¡Luis Carro volvió al ruedo!

Luis Carro es un periodista y poeta nacido en Colonia del Sacramento en 1952. Ha publicado los libros de poemas “Instrucciones en caso de alegría” (1994) y “Perro de balcón” (1998). No es la suya una obra demasiado conocida, menos aún en el norte del país. Parte de ella tuvo algo más de circulación hace unos años, cuando Leonardo Garet lo incluyó en la antología “Poesía del Litoral” (2007). Los poemas allí publicados permiten ver a un gran poeta; no en vano Carro es, para varios entendidos en la materia, uno de los mejores poetas uruguayos contemporáneos. Y Luis Carrocoincidimos. Ahora, luego de veinte años sin publicar poesía, reaparece con “Diario del sitio de Ur” (Hurí Ediciones, Mdeo, 2018). Se trata entonces de un hecho, indudablemente, para celebrar. Del prólogo, escrito por Miguel Ángel Olivera extraemos estas palabras: “Entrar al libro Diario del Sitio de Ur es entrar en el sitio, mismamente…Desde sus primeros textos nos cubrirá el polvo del derribo, el espantoso olor a derrota, la oprimente atmósfera del derrumbamiento y el descalabro; el caos, el asedio, el terror, la tierra ensangrentada envuelta en llamas. Leer este Diario, subirse a su texto, es cabalgar en el testuz de la bestia arrasadora y sanguinaria de la guerra, de todas las guerras […] Será un poeta quien le toque en suerte hacer la crónica de los destrozos…Siempre fue así. Luego vendrán “los historiadores”, que son los peritos contables de los intereses políticos…
pero la crónica pura es poesía…
Es labor de los bardos y los juglares, los aedas y los trovadores, los rapsodas y los copleros, los troveros y los payadores […] Su libro es un mapamundi fantástico e inabarcable que sin embargo cabe, magistralmente, en un volumen de poesía… Viajamos en lastimosa huida desde Babilonia a Tarquinia, desde Babel hasta Jerusalén, de Sargón a París, de Constantinopla a Pekín, de Bretaña a Samarkanda…de Cristo Jesús a nuestros desaparecidos… Y-no podía ser de otra manera- Colonia del Sacramento está presente en todo el libro. […] Diario del Sitio de Ur es cualquier guerra: las que fueron y las que serán…”.

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Planke

El pasado jueves 20 hubiese cumplido 94 años Walter Francisco Planke. Nacido en Salto en 1924, fue un conocido docente y artista plástico, al que muchos recuerdan también por su trabajo al frente del Museo de Bellas Artes, pero de quien seguro los más fuertes y mejores recuerdos están en sus alumnos, varias generaciones que pasaron por sus clases, sobre todo en el salón 14 del IPOLL, salón que como él decía, sonriente: “capaz algún día lleva mi nombre”. Sus pinturas se encuentran en muchos lugares de varias ciudades, entre las que están en Salto, una es “Artigas” (en el Walter Francisco PlankeLiceo 1), otra “Batlle y Ordóñez” (en la sede partidaria de calle Larrañaga). Un 20 de setiembre, pero 24 años atrás, así lo recordaba el Prof. José Luis Guarino en un acto de homenaje: “Docente de dibujo, pintor autodidacta y restaurador de pinturas y esculturas. Su amor a la naturaleza le ha impulsado a la arqueología y mineralogía, y su profunda fe religiosa lo ha inclinado a la mística, dedicándose al estudio de los seres extraterrestres y de las experiencias ultrasensibles. Creador de una profusa obra pictórica, casi exclusivamente al óleo y tiza pastel, se ha mantenido fielmente en lo naturalista y figurativo, sin mezclarse en corrientes de vanguardia. Como paisajista ha expresado en el equilibrio de sus figuras y la distribución de colores la belleza y la armonía de la naturaleza. Pintura pletórica de optimismo y alegría. Como retratista ha logrado una profunda captación de los estados interiores, que se reflejan en los rostros, a veces en magníficos claroscuros. Más que facciones juveniles, son ancianos con sus recuerdos, sus cavilaciones o temores. Ha representado magistralmente en escenas camperas el sufrimiento del criollo. Planke ha sabido como ninguno exponer la fascinadora y cautivante mirada de sus cristos. En sus vírgenes, se conjugan la etérea virginidad y la ternura materna. Escenas eclesiásticas, figuras de santos, retratos de personajes del clero, completan su temario religioso pleno de unción, y que constituye un valioso sector de su obra. Uno de sus Cristos luce en el Vaticano, donado a Juan Pablo II en su visita a Salto. Un retrato de un superior salesiano fallecido en Salto se encuentra en el Museo de la Tradición de Roma. Difícil de olvidar el cansancio de un rostro, la interrogación de una mirada, la plenitud gozosa de una arboleada teñida de sol, o la incertidumbre de un camino, salidos del acto creador de Planke. Sus cuadros son elocuentes. Atrapan desde el primer momento y definitivamente. Lo dicen todo y de una sola vez. Artista del sentimiento, más que en sus colores, el pincel de Planke se nutre de la armonía del universo, del amor a las criaturas, y del misterio interior de los seres humanos”.

 

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Escritores, editores y académicos reivindican la vigencia del legado del mexicano Juan José Arreola en su centenario

Borges, Cortázar y Arreola: el ABC del cuento latinoamericano

Textos cortos, ultracortos, microrrelatos, cuentos en miniatura. Juan José Arreola (Ciudad Guzmán 1918 – Guadalajara 2001) fue un mago de la condensación y la síntesis. Todo cabía dentro de sus breves ficciones: el apunte aforístico, la revelación poética, el ensayo en mosaico, el climax narrativo, la cita erudita o el chJUAN JOSE ARREOLAascarrillo.
Avanzando por cruces de caminos en busca de la frase perfecta siguió el rastro de maestros como Borges, Cortazar, Papini, Kafka, Whitman o Schowb. Una tradición cosmopolita de género híbrido que lo alejaba del realismo didáctico mexicano de mediados del siglo pasado, una condición de rara avis de vanguardia que aún persigue al autor de Confabulario (1952) en el año de su centenario.
“Lo criticaban por europeizante pero también tuvo un fuerte arraigo con su tierra, Zapotlán, con sus costumbres y su habla. Los jóvenes de hoy en día lo siguen leyendo, en mis clases los alumnos vibran con sus relatos de ciencia ficción, sus incursiones en la ciencia o el erotismo”, señalaba en una reciente conferencia Sara Poot Herrera, profesora de literatura en la Universidad de California, que remataba “de haber sido estadounidenses o francés, hoy sería mucho más leído y reconocido”.
Si Rulfo enterró para siempre la novela de la revolución con su trascendencia poética y rural, Arreola desató un nuevo mundo de posibilidades urbanas, irónicas y fantásticas. Rulfo, el monje y el asceta. Arreola, el juglar y el mimo.
La tensión entre ambos paisanos –los dos eran tapatíos, los dos publicaron poco– abrió dos rutas literarias mexicanas que aún perviven: “El sello arreoleano sigue muy presente, sobre todo por esa inquietud de estaARREOLAr mezclando géneros. Fue pionero del espíritu fragmentario que vendría después a definir la posmodernidad y que permeó en la literatura del siglo XX. Todos los cuentitas mexicanos, incluso los que no lo han leído, somos en mayor o menor medida herederos de Arreola. Sobre todo en el aspecto formal, al introducir estructuras de otras latitudes literarias que no se habían presentado en México”, apunta el escritor y editor Mauricio Montiel.
La huella de Arreola estaría marcada en la obra de narradores-exploradores como Salvador Elizondo o Sergio Pitol, los cuentos fantásticos de Alberto Chimal, los relatos arqueológicos de Pablo Soler Frost o la Micropedia de Ignacio Padilla; la poesía sintética de Rodrigo Flores y Tedi López Mills, o el discurrir entre géneros de Cristina Rivera Garza o Verónica Gerber.
“Delgado, ágil, histriónico y agorafóbico”. Así recuerda la escritora y académica Margo Glantz a Juan José Arreola desde que se cruzaron por primera vez en la década de los 40. Estudiante de teatro en París, su primer gran impulso fue ser actor. En sus pródigas intervenciones en los medios era habitual verle tocado con sombrero cordobés y capa de espadachín. “Es difícil saber en qué medida se benefició o fue víctima de su infinita capacidad para la oralidad. Nadie ha convertido el lenguaje hablado en un espectáculo como él lo hizo. Su torrencial capacidad verbal lo llevó a la televisión, donde se expuso en forma excesiva y banalizó su singular discurso, y sin duda eso perjudicó la percepción que se tenía de él. Más allá de ese pecado mediático, merece ser considerado como uno de los mayores escritores de la lengua española», apunta el escritor Juan Villoro.
Todos los cuentistas mexicanos somos herederos de Arreola, hasta los que no lo han leído
Arreola fue además un editor y maestro generoso de al menos un par de generaciones de escritores mexicanos. Por su casa de la colonia Cuauhtémoc pasaron jugosas tardes jóvenes como Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska, José Agustín o Fernando del Paso.
“Estamos –añade Villoro– ante uno de los mejores estilistas del idioma. La depuración y revitalización del lenguaje es singulares: Borges aprendió del mexicano Alfonso Reyes a salvarse de la retórica anquilosada en la misma medida en que el mexicano Arreola recibió la misma lección del propio Borges”. Montiel lo coloca en el olimpo del relato: “Borges, Cortazar y Arreola son el ABC del cuento hispanoamericano”.
Como Cortázar, también publicó su bestiario, una colección de fábulas sobre animales que dictó oralmente al poeta José Emilio Pacheco. El sapo arreoleano hace así: “Salta de vez en cuando solo para comprobar su radical estático, el salto tiene algo de latido. Viéndolo bien, el sapo es todo corazón”.
(EL PAIS DE MADRID)

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La noche de 12 años

Una vez más se lleva al cine una historia uruguaya donde los protagonistas son uruguayos, pero que en realidad, para vender algunas entradas más en el exterior, se termina definiendo como una película que define la resistencia del espíritu humano puesto en situaciones excepcionales, como la prisión y la tortura durante 12 años.
Alguien podría decir, ya vi hace unos años una película norteamericana que un guión parecido, basado en un libro de Stephen King. Pero no, la gran diferencia en esta ocasión radica en que en esta película, los protagonistas son conocidos por gran parte de nuestra población, por haber sido y ser protagonistas contemporáneos de la historia uruguaya.
Concretamente nos referimos a la historia de José Pepe Mujica, Eleuterio Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, basada del libro de estos dos últimos, “Memorias del Calabozo”. De todas formas ya han dicho el guionista y director de la película, Álvaro Brechner, y algunos de sus protagonistas, como el joven actor argentino “Chino” Darín, quien interpreta a Rosencof, que la historia no es tal cual lo que ocurrió, que la película está basada en la vida en prisión durante la dictadura del Pepe, el Ñato y el Ruso. No obstante ello, la misma ha impresionado tanto a Mujica como a Rosencof, pues al decir de ellos, verla los transportó a aquellos años. “¿Le gustó la película, Pepe?”, preguntó el periodista de la sección Espectáculos del diario argentino Clarín a Mujica. “Mire, mi amigo, si me gustó o no la película es una pregunta un poco simple. La sufrí, que no es lo mismo. Para mí, es inevitable que remueva muchas cosas. En especial, por la gente que uno quiere mucho y ya no está, como mi madre, mi hermana, en fin… Es una película muy fuerte… Fue fuerte la realidad. En alguna medida, la película representa lo que vivió muchísima gente por acá, por el Río de la Plata… Se basa en tres personajes, pero representa a toda una época. La historia se transformó en una película, porque ya había un libro que se difundió mucho. ¿Cuántas películas podrían hacerse con sufrimientos parecidos?”, se preguntó el ex presidente uruguayo.
Luego de pasar con éxito por el Festival de Venecia, “La noche de 12 años” participará en la sección competitiva «Horizontes Latinos» del Festival de San Sebastián y será la película de apertura del Festival de Biarritz. También será la que enviará nuestro país a la preselección para el Oscar a mejor película extranjera.
Según su director, Brechner, el filme es una “exploración sobre los límites de supervivencia”, agregando que «es cierto que es un pasaje doloroso, pero la libertad del individuo, de tomar sus decisiones acerca de qué tipo de hombre quiere ser, permanece».
Lo dicho, si bien los protagonistas de la película están claramente identificados, bien puede ser una historia que hable de la condición humana puesta, una vez más, en situaciones excepcionales de sobrevivencia.
Esta película alcanzó a un público de 12.915 espectadores durante su primera semana de exhibición, publicó el sitio especializado “Ultracine.com”, lo que fue destacado por el productor Fernando Epstein. «Impresionante, ‘La noche de 12 años’ y la respuesta del público uruguayo. Hace muchos, muchísimos años que no se ve algo así. ¡Felicitaciones a todo el equipo y en especial a Alvaro Brechner!», posteó Epstein, quien estuvo detrás de otras reconocidas películas del cine uruguayo como «25 watts» y «Whisky».
Como sea, la visión que se plantea esta película es la de los prisioneros que cayeron en plena democracia por alzarse contra las instituciones republicanas y constitucionales, que luego, un año más tarde continuó con el golpe de Estado del 73, por lo que en realidad, para ser fieles a la historia, no la del libro ni de la película, sino a la historia del país propiamente, se trataría de más de 12 años de prisión porque solo 12 años tuvo la dictadura en Uruguay, y tanto el Pepe como el Ñato y el Ruso cayeron presos mucho antes. Totalmente recomendable.
PIE PEQUEÑO 3D
“Pie Pequeño” pone patas arriba la leyenda de Pie Grande cuando un joven y brillante Yeti encuentra algo que creía que no existía: un ser humano. Las noticias de este pie pequeño le dan fama y una oportunidad con la chica de sus sueños. También arroja a la simple comunidad Yeti en un alboroto sobre qué más podría existir en el mundo más allá de su aldea nevada, en una historia alegre sobre la amistad, el coraje y la alegría del descubrimiento.
EL DEPREDADOR
Desde los límites del espacio exterior hasta las calles de un poblado de los suburbios, la cacería ha llegado a casa en la explosiva reinvención de Shane Black de la serie de Depredador. Ahora, los cazadores más letales del mundo son más fuertes, inteligentes y mortales que nunca, toda vez que se han perfeccionado genéticamente con ADN de otras especies. Cuando un chico provoca por accidente su regreso a la Tierra, sólo un equipo variopinto de ex soldados y un irritado profesor de ciencias podrán prevenir la extinción de la raza humana.

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Mirada desencantada y despectiva de quien cuando vino a Montevideo exigió que no se venda carne en alrededores. (EL PAIS CULTURAL)

Autobiografía de Morrisey

Steven Patrick Morrisey, conocido como Morrisey, es un músico tan famoso por su obra, en solitario y con la banda The Smiths, como por sus declaraciones que suelen levantar polvareda. En forma reciente relativizó la denuncia contra Kevin Spacey, hecha por el actor Anthony Rapp, quien acusó a Spacey de haberlo acosado sexualmente cuando tenía catorce años en un cuarto de hotel. “Cuando estás en la habitación de alguien tienes que ser consciente de adonde puede llevar eso” habría dicho Morrisey en un reportaje que luego desmintió. Alcanzó para que el empresario argentino Daniel Grinbank se negara a organizar un concierto del cantante en Buenos Aires argumentando que a su empresa no le interesaba producir a un artista “que avalaba a Kevin Spacey y a la pedofilia”. foto cultura
En el pasado Grinbank trajo a la Argentina a los Rolling Stones, banda cuyos integrantes no se caracterizaban por pedir cédula de identidad a eventuales compañeras sexuales en sus giras y cuyo bajista Bill Wyman recibió denuncias de su ex esposa de haberla inducido a tener relaciones cuando tenía catorce años.
Pero, se sabe, los tiempos cambian y quizás Grinbank no le tenía demasiada fe al éxito de Morrisey, un músico que suele navegar contra la corriente.
Critica al feminismo, a la izquierda tradicional inglesa y a la inmigración multicultural mientras se apiada de Tommy Robinson, miembro de la extrema derecha condenado a trece meses de cárcel por desacato. Sigue una fuerte campaña por el derecho de los animales, no concurre a ningún lugar donde se sirva carne y cuando vino a Montevideo exigió que no hubiera puestos de expendio de ese tipo de comida cerca del lugar donde realizó su show. Es un personaje carismático e interesante. Su distancia algo melancólica con el público y su lengua filosa presagiaban una biografía interesante. Resolvió escribirla sin recurrir a un escritor profesional y, luego de algunos adelantos, fue publicada en inglés en la prestigiosa colección Penguin Classics. El músico prohibió que fuera traducida pero finalmente la prohibición cesó y a través de la editora Malpaso aparece ahora en español. La Autobiografía cuenta su historia en forma cronológica desde su infancia en Manchester, pasando por la adolescencia y la juventud, hasta su llegada a la música y su carrera posterior. Apunta sus dardos contra varios personajes que marcaron su vida en una catarata de historias y anécdotas.
ENFRENTAMIENTOS
El texto aporta una mirada desencantada y despectiva. La infancia en las calles de Manchester, un lugar en el que los pájaros no querían cantar y donde los niños se dedicaban a matar ratas a pedradas, muestra el panorama desolador de una ciudad industrial con fuerte inmigración irlandesa y de la que no guarda recuerdos agradables. No mejora su vida con la llegada al colegio secundario donde tiene su primera experiencia de acoso sexual. Luego de sufrir un accidente donde se golpeó en un brazo, un profesor le colocó una crema para la inflamación, masajeándolo en forma sensual mientras no separaba sus ojos de los del joven. La actividad deportiva en competiciones de atletismo es lo único que rescata de esos años. El tono de angustia reprimida sigue en toda su historia. Solo queda la música, sus canciones, para mitigar el desprecio que siente por sus vecinos, por los políticos —donde es especialmente duro con Margaret Thatcher—, por la realeza e incluso la mayoría de los músicos con los que ha tocado.
Algunas frases quedan en el recuerdo luego de finalizar el libro.
Para Morrisey los hombres afeminados son ingeniosos y los “machotes son más aburridos que la muerte”.
Una vez David Bowie le dijo que había tenido tanto sexo y tantas drogas que no podía creer que todavía estuviera vivo, a lo que Morrisey contestó: “Ha habido tan poco sexo y tan pocas drogas en la mía que no puedo creer que aún esté vivo”.
Da importancia a detalles que pueden descalificar a una persona como el corte de pelo o la forma de vestir. Aborrece la vida nocturna y declaró en una oportunidad que las discotecas son “refugios para deficientes mentales”. Una de las pocas relaciones sentimentales de las que habla, en forma muy breve y sin entrar en detalles, es la que tuvo con Jake Walters, fotógrafo con el que vivió un romance cuando tenía treinta y cinco años de edad. Fue la primera vez que sintió que sobre el “yo” existía un “nosotros”. Cubre con un manto de discreción el resto de su vida sentimental, esa que ha sido raleada, y en su carrera musical no hay elogios ni siquiera para su socio de The Smiths, el guitarrista Johnny Marr, y mucho menos para sus otros compañeros de la banda. La compañía discográfica, su manager y la prensa son denostadas una y otra vez en estas páginas que sirven como venganza pública contra quienes le han hecho la vida difícil.
EL JUICIO
El libro no se divide en capítulos.
El aluvión verbal apenas se separa en párrafos entre anécdota y anécdota. No tiene problemas en repetir argumentos para dejar en claro su sentir.
La obsesión con algunos temas hace que a veces el relato abrume o directamente aburra. En 1996 Mike Joyce, baterista de The Smiths, demandó a Marr y a Morrisey por las ganancias que había obtenido la banda. Al baterista le pagaban un 10% de lo que obtenían por conciertos y grabaciones.
Joyce reclamó el 25% dado que el acuerdo no fue documentado.
El enfrentamiento entre Morrisey y el juez de la causa, John Weeks, da lugar a algunas de las partes más feroces del relato. El magistrado dio la razón al baterista, calificó al cantante de poco fiable y agresivo mientras que Morrisey lo describe como a un representante de clase ajena, una persona que no puede entender al arte ni a su música y que no está capacitado para juzgarlo.
Es previsible su reacción furibunda cuando el juez termina acogiendo la demanda de Joyce.
Puede llamar la atención que tan injusto fallo, en opinión de Morrisey, fuera ratificado por un tribunal luego de la apelación que él interpuso, aún contra la opinión de alguno de sus abogados. Quizás la cuestión no fuera tan sencilla, sus pruebas no fueran tan fuertes y los otros pudieran tener algo de razón. Morrisey ni siquiera baraja esa hipótesis.
Todos están equivocados y con precisión detallista utiliza más de cincuenta páginas en relatar las instancias del juicio.
Es dable pensar que el cantante tampoco escuchó consejos de edición para evitar alargamientos. Su enojo, y su búsqueda de culpables en cada ocasión en que sus canciones no tienen el éxito esperado, así como las reacciones del público en muchos recitales, ocupan también gran parte del texto pero rara vez se detiene en el proceso de creación de sus temas, lo que hubiera sido de sumo interés.
Morrisey solo cuenta lo que quiere contar y de la manera que lo quiere relatar. No admite dudas ni segundas opiniones.
Aún con lo dicho es difícil soltar esta historia que, a través de sus páginas, se vuelve un retrato desaforado de un gran músico contado a través de su ego.
AUTOBIOGRAFÍA.
MORRISEY. Malpaso, 2018. Barcelona, 467 páginas.
Distribuye Océano.

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Feos, sucios y malos, cuando escribió sin tener en cuenta al público, logró verdadera literatura

Cuentos de Donald Ray Pollock

Knockemstiff es un pueblo casi fantasma ubicado al sur de Ohio, en el Medio Oeste de Estados Unidos, cuyo nombre quiere decir algo así como «déjalos tiesos».Los buscadores de Internet que llegan a dar con él informan que tiene unos doscientos habitantes, y las cuatro o cinco fotos del lugar solo muestran una carretera desierta, unos árboles, un cartel al borde del camino, unos parroquianos al frente de un viejo almacén, una caravana derruida bajo el alero de una casa de madera que también está por caer. Allí nació en 1954 Donald Ray Pollock, y allí vivió buena parte de su vida. La población más cercana, a unos dieciséis kilómetros, es la ciudad de Chillicothe. Con veinte mil habitantes parece más humana y civilizada: una avenida central, edificios de ladrillo, algunos negocios donde un hombre puede ganarse la vida, como un matadero de cerdos o una fábrica de papel en la que Pollock trabajó durante veintisiete años. fotocultu

Cuando cumplió 45 años decidió que quería escribir. A los 50 renunció a su trabajo y se puso a estudiar Escritura Creativa en la Universidad Estatal de Ohio; cinco años más tarde logró graduarse. Para ese entonces ya había terminado la mayoría de los dieciocho cuentos que componen Knockemstiff, su primer libro publicado en 2008, que recibió halagos de público y crítica, y fue traducido a varios idiomas. En 2011 apareció su primera novela, El diablo a todas horas, y en 2012 la segunda y por ahora última, El banquete celestial.

Las huellas son múltiples en estos relatos, que han sido ubicados dentro de la corriente del «realismo sucio». Es inevitable recordar el Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson, porque aunque Knockemstiff exista en la realidad, el mundo creado alrededor de estas historias tiene más de imaginación que de imitación. También los Relatos del Norte y del Sur, Jackpot y las novelas de Erskine Caldwell (entre ellas El camino del tabaco y La chacrita de Dios), en las que si bien los prototipos humanos se nutren de la idiosincrasia de los habitantes del deep south, el profundo sur, ambos dibujan unos personajes dominados por la brutalidad y la codicia. Y también por la violencia de Jim Thompson (1.280 almas), Denis Johnson (Ángeles derrotados) y Cormac McCarthy (Meridiano de sangre), donde poco falta para que hombres y mujeres den apenas un paso para convertirse lisa y llanamente en criaturas diabólicas, encarnaciones casi absolutas del mal.

COMUNES Y CORRIENTES

«Miradme a mí, por ejemplo, Big Bernie Givens. Tengo cincuenta y seis años, soy un gordo asqueroso y estoy embarrancado en el sur de Ohio igual que la sonrisa en el culo de un payaso muerto. Mi mujer se estremece cada vez que le menciono el acto sexual. Mi hijo adulto se come la porquería que se acumula en los antepechos de las ventanas…». Así se presenta el protagonista del cuento «Empiezo desde cero», y la cita sirve como ejemplo del lenguaje y de los agonistas con los que el lector se tropezará en cada página. No son seres deprimidos o melancólicos, tal los que se podrían encontrar en autores como Richard Yates o Raymond Carver, y no es la metáfora uno de los mecanismos predilectos de Pollock, pero también aquí se nota el peso de una tradición que une a todos los mencionados y que los coloca en el camino del realismo que, al decir de Saul Bellow, «desde un principio, ha hablado de las víctimas. Del individuo común y corriente —y la literatura realista siempre se ocupa de individuos comunes y corrientes— en lucha contra el mundo externo que, naturalmente, acaba por vencerlo…».
Muchachos sin el menor futuro atrapados en las drogas ordinarias que esnifan sin parar, desocupados sin un techo donde guarecerse y rodeados de la peor pobreza, simples eslabones de una crueldad familiar que los marca por generaciones; muchachas cuya única salida es la prostitución; adultos que saben desde un principio que sus vidas no tienen otro sentido que el de perdurar de manera azarosa y sórdida, perdido todo lazo con cualquier gesto de cordialidad. Entre la tristeza y la rabia, por esa franja que parece no tener límites pero que sin embargo asfixia a cada momento, transitan los pobladores de este lugar.

Así, por ejemplo, el joven de «El Hoyo de la Dinamita» que escapa de ser reclutado por el ejército y pasa años enteros escondido en el bosque hasta que finalmente el Estado le ofrece una subvención; así el muchacho de «El destino del pelo», que se masturba sobre una muñeca de su hermana y fantasea con la relación entre Barbie y Kent, como en el cuento de A.M. Homes; o la chica de «Barritas de pescado» que invita a todo el mundo con trozos de comida sucia y maloliente, y que se transformará en Geraldine una vez que aparezca casada en el notable cuento «Asaltantes»; o los dos amigos que encienden una botella de combustible sobre un hormiguero en «Gigantomaquia», y observan cómo el fuego cae sobre las hormigas y en la masacre les parece ver a guerrilleros del Vietcong abrazados por el napalm.

SOLDADOS MUERTOS COLGANDO

Casi todos los cuentos transcurren alrededor de la década del 70. Guerras, rock, drogas, viejos y enormes autos a punto de salir de circulación, mera subsistencia. Vietnam, Corea, la memoria de la Segunda Guerra, aparecen una y otra vez, ya en forma manifiesta, ya en forma figurada, tal como sucede en el cuento «Hondonada»: «Si a Albert no le dabas el desayuno a las diez en punto, empezaba a ver soldados muertos colgados de sus paracaídas en el manzano que había al otro lado de la ventana».
La crítica no ha recibido con igual entusiasmo las dos novelas de Pollock. «Si he de serte sincero», le dijo hace un tiempo al escritor catalán Kiko Amat, «lo que sucede es que cuando escribí El diablo a todas horas pensé más en el lector, y sé que a la gente le gusta encontrar al menos un atisbo de esperanza o de optimismo al final de un libro. Cuando escribí las historias de Knockemstiff no tuve en cuenta al público en absoluto, porque no creía que jamás fuese a publicar lo que escribía».
Luego del éxito de este excelente libro, Pollock se compró una casa en Chillicothe que ahora está pagando con los derechos de autor. La ciudad tomó cierta notoriedad en 2015 cuando desaparecieron seis jóvenes mujeres y a los pocos días se encontraron los cadáveres de cuatro de ellas.
La policía movió cielo y tierra en busca de quien de inmediato consideraron un asesino serial. En julio de ese año una prostituta conocida como Heather mató de un balazo a Neal Falls, un individuo que la había contactado por Internet. La policía de Charleston encontró en el automóvil de la víctima armas y herramientas, cuchillos, un chaleco antibalas, un machete, bolsas de basura y lejía, por lo que rápidamente concluyó que aquel era el homicida de las vecinas de Pollock. Por lo visto, la violencia no lo deja de perseguir.

KNOCKEMSTIFF, de Donald Ray Pollock. Random House, 2017. Barcelona, 222 páginas. Distribuye Penguin Random House.

(EL PAIS CULTURAL)

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Artigas

En un nuevo 23 de setiembre, fecha en que se cumple un año más de la muerte de José Gervasio Artigas, vale recordarlo con estos versos del gran poeta salteño Víctor R. Lima:

La Patria te recuerda, Padre Artigas,
en tu honesta pasión de ser honesto,
de noche en noche trasnochado,Daniel Vidart
transportando vigilias a caballo,
despuntando torrentes,
desmontando los montes de tu tierra
en picadas de savia desmontada,
descolgando matreros de sus ramas
subterráneas, oscuras, deshonestas.

Purificando el aire de la espada.

La Patria te recuerda, Padre Artigas,
congresando a los hijos de la Banda
en aquel año Trece, claro, sumo
en tu azul trayectoria combatida,
resonando razones de torrente
el río de tu voz…
(Fragmento de “Canto a Artigas”, poema fechado en 1952, incluido en el Tomo Nº 18, “Con guitarra y sin guitarra”, de la Colección Escritores Salteños, 2009)Artigas

La muestra “Mensajes Subliminales”, de Jorge Carbajal, quedó inaugurada en APLAS
En la tardecita del pasado martes, en el local de APLAS (19 de Abril casi Julio Delgado) quedó inaugurada una importante muestra plástica de Jorge Carbajal. La misma se titula “Mensajes Subliminales” y su presencia en Salto forma parte de las celebraciones por los 30 años de APLAS. Carbajal es nacido en el departamento de Colonia, en 1965, y su trayectoria es muy vasta y valiosa en cantidad y calidad de exposiciones realizadas y reconocimientos obtenidos, dentro y fuera del país. La muestra “Mensajes Subliminales” permanecerá abierta al público por algunos días más.
Ministerio de Educación y Cultura otorgó a Daniel Vidart el “Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual”
El pasado miércoles se realizó la ceremonia de entrega del Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual en El Fortín de Santa Rosa. El Ministerio de Educación y CObras de Jorge Carabajalultura otorga, cada 3 años, el Gran Premio Nacional a la Labor Intelectual, con el objetivo de “reconocer a quien se haya destacado por su excelencia, creatividad y contribución a la cultura nacional, en diversas disciplinas”. Este año, un tribunal compuesto por dieciséis miembros de destacada trayectoria en el ámbito cultural, científico, académico, artístico y social, presidido por Lisa Block de Behar, ha llegado a la decisión de que Daniel Vidart es el merecedor de esta importante distinción.
Vidart nació en Paysandú el 7 de octubre de 1920. Es historiador, antropólogo, ensayista y docente. Los libros de su autoría son varios; en ellos se ha orientado fundamentalmente hacia las Ciencias Sociales y Ciencias Biológicas. Ahora, con esta nueva distinción, su nombre se suma al de personalidades de la talla de Eladio Dieste, Arturo Ardao, Juan Pivel Devoto, Rodolfo Talice, Mario Benedetti, Julio Da Rosa, José Pedro Barrán, Washington Benavides, Rodolfo Gambini y Circe Maia.

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Actividades en AJUPENSAL

El Coro de A.JU.PENSAL. invita a todos los afiliados y amigos a un Encuentro Social, para este sábado 22 de setiembre, a la hora 21:00 hs.
Se festejará la primavera con la elección de la reina.
Habrá muchos premios. Reservar mesas con anticipación.
También informa a todas aquellas personas que ya se habían anotado o que tengan el interés de viajar al parque de UTE – ANTEL, que el mismo se postergó para la semana del 12 al 16 de Noviembre. “Es importante que se contacten con nosotros para confirmar asistencia para esta nueva fecha.
La Sub Comisión del Adulto Mayor invita a todas aquellas personas que quieran compartir el festejo por los cumpleaños de los meses de Julio, Agosto y Septiembre en su sede este viernes 21 de setiembre, hora 15:00. Reservar mesas,

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Las Nubes anuncia una gran función de gala para octubre

La Asociación Amigos de Las Nubes está programando para el día 26 de Octubre una función de gala en el mes de la música denominada “GUITARRAS EN CONCIERTO”
Se trata de la presentación del prestigioso músico y compositor salteño OMAR ESPINOSA. Uruguayo nacido en Salto, ciudad del norte y cruce de culturas donde se mezclan las tradiciones más importantes de la literatura sudamericana de guitarra: Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Omar Espinosa conoce desde su infancia las milongas de campo, género por excelencia de las pampas y llanuras de América del Sur. Se formó por primeCHALET_LAS_NUBES_01ra vez en contacto con artistas populares de la región, y luego en Buenos Aires descubriendo el repertorio clásico y la técnica proporcionada por los grandes maestros como Lucila Saab, Abel Carlevaro y Raul Sanchez Arias.
Ha realizado giras europeas Francia, los Países Bajos e Inglaterra.
También contribuyó a proyectos artísticos junto a artistas como Jairo, Charles Aznavour, Astor Piazzola, y también acompaño al cantante español José Carreras en el Vaticano junto al compositor y pianista argentino Ariel Ramírez.
Omar Espinosa fue reconocido por el gran público Sudamericano a principios de los años 80 destacándose como guitarrista de Mercedes Sosa durante su exilio europeo y a su vuelta triunfal a la Argentina.
Grabo varios discos con la cantante, entre ellos el emblemático «Mercedes Sosa en Argentina»
También en esta gala se presentará el NÉSTOR AUSQUI GUITAR QUARTET, integrado por los músicos argentinos Néstor Ausqui, Marcelo Cornut, Lautaro Molinaro y Mariano Ferrando.
En la integración de este cuarteto, se aúnan diferentes corrientes de la música.
Está presente lo clásico y lo popular, este último, en sus diferentes manifestaciones como el tango, el folclore argentino, la música latinoamericana, el jazz y el rock.
Llevando a cabo una vasta labor en el campo del concierto y clases magistrales. Tanto en el orden individual como en formaciones camarísticas. Sus integrantes han actuado en EE.UU. Italia, Holanda, España, Canadá, México, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay. En salas
como el Carnegie Hall de N. York; Kennedy Center de Washington D.C (estrenando el arreglo del Concierto de Aranjuez para cuarteto de guitarras, de Néstor Ausqui); Smithsonian History Buildingde Washington,D.C. Universidades como la UCLA, N. YorkUniversity, UTEP, EL Paso, Texas, etc.
Todos los integrantes de este cuarteto son concertistas de gran renombre habiendo alguno de ellos acompañado a famosos cantantes como Luciano Pavarotti.
El programa a presentarse será sumamente interesante, actuando en la primera parte Omar Espinosa interpretando temas de su autoría y de músicos latinoamericanos y en la segunda parte actuará el Cuarteto Néstor Ausqui Guitar con temas de música clásica como Bach, Falla, Piazzolla y Espinosa

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Vuelve “Santito Mío” por “Sintapujos” el sábado 6 de octubre

Después de su exitoso estreno en el Teatro Larrañaga el viernes 10 de agosto de la obra de la escrAFICHE (1)itora uruguaya Ana Magnabosco, titulada “SANTITO MÍO”, el Grupo Teatral “SINTAPUJOS” está abocado a realizar su reprise el sábado 6 de octubre a las 20 y 30 horas, esta vez en el Salón de Fiestas de la Sociedad Italiana en calle Artigas 651 en una propuesta de “SANTITO MÍO” totalmente renovada en la que aprovechando este espacio amplio para representarla, utilizará 3 escenarios a los efectos de ir intercalando las 15 escenas de la obra de tal manera de que el público que asista disfrute aún más de esta propuesta, para reírse a más no poder, con las ocurrencias que brinda este texto tan premiado a nivel nacional.
“SANTITO MÍO” contiene mucho humor negro rioplatense y el público que todavía no la ha presenciado tendrá oportunidad de reírse de principio a fin con esta pieza teatral que presenta un muestrario de “vicios nacionales”: la coima, el bagayo, la quiniela, el santito milagroso, el exilio económico, el político mañero y campechano; esos personajes tan nuestros que representan toda una galería de tipos reconocibles en cualquier lugar del país.

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