Por Fausto y Víctor Lima. Aquel diciembre que a Salto vistió de luto

Empezaba diciembre, año 1969, y Salto se vestía de luto: primero Fausto Carcabelos y enseguida Víctor Lima aparecían muertos. Fausto había nacido en 1940 y fue periodista de este diario. Justamente, compañeros de EL PUEBLO publicaron, en 1970, “El libro de Fausto”, en el que reunieron (con prólogo de su DireVictor Lima, una de sus fotos más difundidasctor, Esc. Enrique Cesio) un conjunto de variados textos suyos. Víctor había nacido en 1921 y su trascendente obra literaria-musical nos exime de mayor presentación.
Hoy simplemente los recordamos y homenajeamos con palabras escritas por Jesuina Sánchez, poeta salteña radicada en Paysandú:
“Para Fausto Agustín Carcabelos: Era el año 69 y tus creaciones comenzaban a triunfar. Se hacían discos. Mi canción «Tengo en el cielo una niña» ya estaba grabada junto a temas recitados por tu amigo Carlos Ardaix. El primero de diciembre te pedí la partitura de mi canción y me dijiste “Apurada, no pienso morirme pronto, hay tiempo”. Fue la última vez que te vi. El 3, desapareciste y el 5, el Río Uruguay, devolvió tu cuerpo enganchado en un espinel del Club Remeros. Esa misma noche, nuestro amigo Víctor Lima, se escapó del Hospital y se arrojó al río. Creo que enloquecí cuando en la mañana del 6 el cuerpo de Víctor estaba en la morgue del Cementerio Central. Han pasado 49 años y todo sigue vivo en mí. Los necesito. Ya nada fue igual a partir de entonces. Hoy, sólo tengo para ofrendar los versos que nacieron para nuestro amigo común y esta sensación de soledad que traspasa alma, mente y cuerpo:
Se llamaba Víctor y no era alegre
pero sembraba por las calles la alegría,
amaba la belleza de un poema,
el río, el sol, el vuelo de palomas,
la risa de los niños en la tarde,
el perfume de jazmines tempraneros,Fausto Carcabelos, placa en el Cementerio Central
los pinos altos, el color del cielo…
un vaso de buen vino… un cigarrillo
esfumándose en la charla de un amigo.
Se llamaba Rolando, era poeta,
trotamundo de soles y quimeras,
prendía sueños en las nubes,
cantaba a las ciudades y a los ríos.
Su canto era verdad, era esperanza,
era amor pleno y total hacia los hombres.
Se llamaba Lima, el solitario, el loco,
el soñador de cosa imposibles,
de sueños sin edad, de anhelos puros…
Se fue una mañana como hoy…
Era diciembre, y el río lo llamaba.
Se recostó a dormir sobre la espuma.
Yo lo llamaba simplemente: amigo”.
VÍCTOR LIMA SERÁ HOMENAJEADO HOY EN CASA QUIROGA
El Departamento de Cultura de la Intendencia de Salto ha organizado un homenaje a Víctor Lima que se cumplirá hoy, a la hora 19 en Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel) con entrada libre y gratuita. Participarán: Mirtha Píriz y Clara di Donato, Juan Carlos Emmeneger, grupo de danzas Andante, Orquesta Departamental de Música y Coro Departamental de Música.

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Memorias proyectadas: Bitácora, un proyecto que registra procesos creativos de los artistas contemporáneos

Instituto Nacional de Artes Escénicas en Youtube

(Publicado por “la diaria”)

El proyecto Bitácora, del Instituto Nacional de Artes Escénicas (INAE), registra procesos creativos de artistas contemporáneos, a los que se puede acceder desde su canal de Youtube o su web, habilitando un ámbito sostenido de trabajo que estimula nuevas líneas de lectura, a la vez que traza una memoria y expande sus alcances creativos, sociales y educativos.
Muchos coinciden en que una obra se crea a partir del acontecimiento y la experiencia. Y mientras unos asumen las fórmulas y otros se ríen de lo que inventan, las artes escénicas se reformulan frente al desencanto de los grandes relatos, la alienación del presente y la necesidad de conquistar otras formas de comprensión. foto cultu (la diaria)Este desafío de crear nuevas categorías para pensarnos ha impulsado distintas iniciativas: entre las institucionales, en 2014 el INAE lanzó el proyecto Bitácora, que apunta a registrar los procesos creativos de artistas contemporáneos. Si bien durante cinco días investigan y ensayan su proyecto, el resultado final es un video –de 30 minutos– que compendia este trabajo junto a una entrevista en la que el director habla de sus referencias, intereses y motivaciones.
Sobre el escenario, los actores intercambian sensaciones, impresiones sobre las fobias, la inducción y la sugestión. “A veces recurrimos a la literatura y al cine como inspiración inductiva, en la búsqueda de la textura conceptual, ya que no hay que representar, sino apropiarse. Y así el trabajo es ameno, provocador”, dice Roberto Suárez al comienzo del video. A la derecha, se despliegan nombres de artistas consagrados y emergentes que replican la misma dinámica.
“Me parece muy bueno que se lleven adelante este tipo de registros, ya que sin ninguna duda van a servir para posibles investigaciones”, dice el historiador Nicolás Duffau. Para él, esta construcción no responde a una “memoria del presente”, sino a una memoria activa, ya que “no hay memoria que no sea, a la vez, presente y pasado”. Por eso, cree que esta modalidad de archivo se vuelve beneficiosa para estudiar el pasado, y se entusiasma con que se pueda “hacer más de esto en todas las disciplinas”.
En el caso de la directora Mariana Wainstein, Bitácora intenta mantener vivo un espacio, algo tan efímero como el teatro, mientras documenta una instancia de reflexión, un sistema de trabajo, y “hasta te diría que es mirar por la cerradura a un espacio muy íntimo y creativo como es la etapa de ensayos. Cuando un artista habla allí posiblemente esté disfrutando y sufriendo la incertidumbre y el caos, que quizá no coincida con el resultado final de puesta en escena. Y si alguien que está interesado en el oficio ve este material puede llegar a crearse un diálogo a partir de un texto o una metodología”.

Comunitario
José Miguel Onaindia –director del INAE– cuenta que el instituto selecciona los proyectos y les entrega la sala para que puedan investigar y crear, cualquiera sea la etapa en la que se encuentren, y, como no se piensa como sala de ensayo, sino de experimentación, tampoco importa si la obra se estrena. “Nos interesa que vengan los artistas, hagan su investigación con las condiciones propuestas por el INAE –que también brinda una contribución económica–, y la condición es que el último día, con el equipo de grabación de Gabriel Peveroni, se haga un registro audiovisual de lo que el artista decida, para contar con una memoria audiovisual de los trabajos de investigación, que están disponibles en la web y la videoteca del INAE”, dice.
Entre los impulsos de esta iniciativa, para el director se vuelve central la posibilidad de interpelar al medio, colaborar con las próximas generaciones –“tienen fuentes para conocer cómo se realizaron determinadas puestas”–, dialogar con otros artistas, con investigadores y con la comunidad en general, ya que “si alguien no quiere ir al INAE a ver un video completo, y tiene una duda, puede tener acceso a ver cómo trabaja un artista de danza o de teatro. Sabemos que esto no cuenta con una gran masividad, pero creemos que podemos impactar en mayor medida: puede tener intereses pedagógicos, históricos, lingüísticos, sociológicos y, por supuesto, para las críticas o historiografías de las artes escénicas”.
De este modo, una de las prioridades de su gestión es que el INAE no se vuelva una oficina burocrática, ya que se mantiene como un centro de investigación artística, que apuesta a que los artistas se reúnan y ensayen, y a recibir referentes extranjeros. Como parte de estos desafíos, pronto llegará la primera bitácora con una extranjera: la actriz y directora argentina Natalia Menéndez, junto con un grupo de El Galpón, trabajará El pequeño poni (2016), una obra del español Paco Bezerra sobre una pareja que debe lidiar con sus propios miedos y prejuicios ante el acoso escolar que padece su hijo.
Este registro, que promueve la reflexión del quehacer de la práctica misma, cuestiona, inevitablemente, los esquemas habituales y, como insistía el teórico argentino Osvaldo Pellettieri, se acerca a una concepción del teatro como práctica social, instrumento de conocimiento y toma de conciencia. Según el director y dramaturgo Gabriel Calderón –coordinador del INAE entre 2013 y 2015, y propulsor del proyecto–, se trata de un espacio neutral en el que se reúnen la poética, la narrativa y cierta metafísica que se comienza a construir en relación con el ensayo. “Cuando vas a un espacio neutro tenés que ver qué sucede; la mirada del otro y el cambio de coordinadas espaciales te ayudan a reflexionar si lo que vos pensás, en relación con la creación, está sucediendo realmente, y después en pensarse y construirse a uno mismo”. En esta línea, concibe las bitácoras más allá de su valor documental: “cuando vi la de Roberto [Suárez] me pareció buenísimo poder conocer su ejercicio, su ensayo, cómo cuenta. También me acuerdo mucho del trabajo de Levón [director y actor de la Comedia Nacional]. Creo que es muy importante ver los procesos de los demás”. Esto es algo que refuerza la dramaturga Sofía Etcheverry, que las define como una excelente oportunidad de reflexión y “testeo de prácticas escénicas”.

No comercializar el desconocimiento del otro
A Leonor Courtoisie (actriz, directora) le interesa plantear preguntas o hipótesis para que desarrollen los actores, y ver cómo reaccionan ante el material, evitando así lo que el dramaturgo argentino Mauricio Kartun llama la condena de “el cuentito” (aquello imprescindible que los autores cuentan al espectador porque sin él la obra les resulta incomprensible). Dice que en la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático cursó actuación cuando en verdad quería dirigir, pero en el país no había cursos gratuitos de dirección. “La gente hacía asistencias, iba al teatro, leía, dirigía, y así aprendía. Si me pienso ocho años atrás, tener la posibilidad de acceder a un material tan vasto y con diversas poéticas como este habría sido increíble, porque los libros sobre el tema son de personas que no tienen nada que ver con el contexto de producción local, además de que está buenísimo entender las formas de abordaje, porque de alguna manera son parte de una historia, hay una tradición, una forma, y entender de dónde viene y cómo se maneja cada persona es alucinante”. Como ejemplo, recuerda la participación de Levón y Luciana Achugar (performer y coreógrafa), dos personalidades a las que admira. También destaca la posibilidad de reconocer la importancia del proceso más allá de los resultados, lo que permite pensar al artista como alguien que hace una práctica y que utiliza determinadas herramientas para articular un oficio.
En ese mismo sentido, a Marianella Morena (dramaturga, directora) la provoca esta posibilidad de conocer desde qué lugar se crea, porque “ya no es la caduca representación o la presentación de un texto en sociedad”. Es algo que ha motivado un cambio en su relación con el otro; ahora le interesa que estos procesos lleguen al espectador y no sólo a los destinatarios habituales (estudiantes, artistas, periodistas).

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Comentarios y noticias del cine de Hollywood

PAPÁ POR SIEMPRE
Muchos quedarán sorprendidos al conocer la noticia por la que el actor y comediante estadounideddie-murphyense Eddie Murphy acaba de ser padre de su décimo hijo. Lo cierto es que el actor de 57 años de edad, protagonista de cintas como “Un detective suelto en Hollywood” y original del barrio de Brooklyn, acaba de anunciar el nacimiento de su nuevo hijo, fruto de su relación con la modelo Paige Butcher de 39 años.
Pocos datos han trascendido del feliz acontecimiento, donde la pareja Murphy-Butcher siempre han mantenido si vida privada en una marcado segundo plano, pero en esta ocasión ha trascendido que el bebé ha sido un varón que ha pesado algo más de tres kilos y ha recibido el nombre de Max Charles Murphy.
Sorprende la larga lista de hijos que tiene el actor, fruto de su relación con cuatro mujeres, donde el mayor de sus descendientes tiene 28 años de edad.
BODA PARISINA
La mística romántica parisina sigue brillando, ya son varias las parejas que pusieron su mirada en Francia para confirmar su relación casándose. Kim Kardashian y Kanye West, Angelina Jolie y Bradt Pitt fueron solo algunas parejas que dieron el “sí quiero” allí, con suerte dispar. Ahora es la discreta pareja formada por los actores Katie Holmes y Jamie Foxx quienes planean la ceremonia nupcial.Katie Holmes y Jamie Foxx
Cinco años han pasado desde que Katie y Jamie iniciaran su relación a la sombra del ex de la actriz, Tom Cruise, que aparentemente incluyó una clausula en el contrato de divorcio por la que Katie mantendría en el más absoluto anonimato cualquier relación hasta pasado un tiempo prudencial.
Atada de pies y manos, Kati y Jamie han tenido que esconderse de las cámaras y los medios de comunicación como si de unos adolescentes se trataran, pero con la cláusula finiquitada, desde hace un tiempo ambos ya pueden expresar sus sentimientos al mundo entero.
Fue aproximadamente hace una año cuando la relación se hizo oficial, donde además distintos portales compartieron imágenes inéditas de Katie y Jamie paseando amorosamente por las playas de Malibú, en California, sin importarles la presencia de los paparazzi, lo que indicaba que ya se encontraban cómodos de cara al público, los medios y quizás también a Tom Cruise.
Ahora la relación cada vez más consolidada ha llegado a un nivel en el que ambos podrían darse el “sí quiero” en cualquier momento, y así lo ha trasmitido el círculo de amistades más próximo a la pareja, quienes además afirman que París es la ciudad elegida.
HANKS EN PINOCHOtom-hanks
El actor californiano de 62 años de edad, Tom Hanks, uno de los grandes de Hollywood, siempre se ha mantenido en un segundo plano para tratar temas delicados así como para abordar temas personales, como el cáncer por el quepasó su esposa recientemente. Hanks es una persona de carácter, forjado tras muchos años en la industria del espectáculo, y ahora tiene la capacidad para elegir papeles, como el de Geppetto para la próxima adaptación de “Pinocho” que elaborará Disney.
UN SUPERVIVIENTE
En varias ocasiones se ha visto al actor irlandés Jamie Dornan realizar declaraciones sobre su papel protagonista en la saga “Cincuenta Sombras de Grey”, que van desde el agradecimiento que le ha ofrecido la oportunidad del papel de Christian Grey, encumbrándole a lo más alto, pero también los malos momentos que en oJamie_Dornancasiones ha pasado por la relación de su imagen con “solo sexo”. Ahora de nuevo el actor, en pleno estreno de una nueva película de “Robin Hood”, vuelve a reivindicarse para otros registros.
Recordamos declaraciones de Dornan en las que afirmaba que cada vez está más convencido de querer abandonar ese estereotipo que tienen de él los espectadores, añadiendo que no le agrada que cada vez que te vean por la calle la primera imagen que se les pasa por la cabeza es alguna relacionada con “Cincuenta Som bras de Grey”.
Poco a poco se va desligando de esa imagen, y ahora sabemos que su llegada a Hollywood no fue fácil, algo que ocurrió hace diez años, donde tuvo que recurrir a su espectacular anatomía como modelo para firmas como Calvin Klein, mientras tocada las puertas de los principales estudios sin éxito.
Lo que realmente le dio el empujón definitivo fue su papel de Paul Spector en la serie televisiva británica “La caza” en compañía de Gillian Anderson, para luego si ser objeto de deseo para protagonizar la obra de la autora E. L. James.
HOSPITALIZADOgerard-butler
El actor británico de 49 años de edad Gerard Butler, protagonista de la conocida “300” y “Dioses de Egipto”, acaba de sobresaltar a sus muchos fans al trascender que durante su estancia en distintos países del Caribe realizando labores humanitarias, tuvo que ser ingresado de urgencia en Santo Domingo tras encontrarse con un malestar los últimos días, lo que le ha obligado a ser sometido a distintas pruebas, con un diagnóstico de diverticulitis, una dolencia abdominal.

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“Morosoli de Oro” para Mario Delgado Aparaín

El escritor Mario Delgado Aparaín recibió el pasado sábado el “Morosoli de Oro”, otorgado por la Fundación “Lolita Rubial”, de Minas, Lavalleja), uno de los mayores galardones que en nuestro país se otorga en el ámbito de la cultura. Delgado Aparaín es escritor, docente y periodista, nació el 28 de julio de 1949 en Florida. Varios de sus cuentos y novelas ya son clásicos en la literatura nacional contemporánea, por ejemplo las novelas “La balada de Johnny Sosa” o “No robarás las botas de los muertos”, o el cuento “Terribles ojos verdes”, que hace algunos años obtuvo el Premio Juan Rulfo, uno de los más prestigiosos a nivel del continente.Mario Delgado Aparaín

Así daba la noticia CW 33 La Nueva Radio, en su “Portal de noticias de la 33”, un medio de Florida, su ciudad natal:
“Se llevó a cabo una nueva edición de la entrega de los Premios de la Cultura Uruguaya Morosoli 2018, a cargo de la Fundación “Lolita Rubial”, y la máxima distinción, el Morosoli de Oro, que este año correspondió al escritor floridense Mario Delgado Aparaín.
El evento se efectuó pasado sábado 1 de diciembre en el teatro Lavalleja de Minas, entrega que distingue áreas como artes plásticas, ciencias sociales, letras, música, artes escénicas, ciencias jurídicas, economía, periodismo y ciencia y tecnología.
El Morosoli de Oro reconoció la trayectoria del periodista y escritor Mario Delgado Aparaín, el autor de La balada de Johnny Sosa (1987) y No robarás las botas de los muertos (2002) –entre tantas otras obras– que ha desarrollado un sostenido registro de la oralidad y la cadencia de sitios perdidos, desde la que reivindica a sujetos olvidados por el mundo y la historia”.

Invita el Depto. de Cultura de la Intendencia
“Rincón de Tango” y “En un abrazo de Tango”
El Departamento de Cultura de la Intendencia invita a participar de la milonga “Rincón de Tango”, que significará el cierre del ciclo 2018. Últimas fechas: Jueves 6 y jueves 13 de diciembre, desde las 19 horas, en el Museo del Hombre y la Tecnología (Calle Brasil esq. Zorrilla. Entrada por Brasil). Entrada libre y gratuita. Asimismo, el próximo martes 11 de diciembre a partir de las 20 horas, en Teatro Larrañaga y también con entrada libre y gratuita, se llevará a cabo el cierre de los talleres de tango-danza en un espectáculo denominado «En un abrazo de Tango». En esta instancia se presentarán todos los participantes de los talleres de tango de Salón y Tango Nuevo que brinda el Departamento de Cultura a través de la tallerista Angelina Diaz. Conjuntamente acompañarán invitados especiales como el grupo juvenil NeoTango de Salto dirigido por Angelina Diaz y Gary Etchegaray y el Cuarteto Tango Nuestro.

Mañana culminan las inscripciones en el Conservatorio Departamental de Música
Mañana viernes 7 finalizan las inscripciones para el año 2019 en el Conservatorio Departamental de Música de Salto. Las mismas comenzaron el pasado martes y el horario es de 8:00 a 12:00. El Conservatorio “Mtro. Bautista Peruchena” es dirigido por la Profesora Beatriz Volpi Heguaburo y se ubica en Zorrilla 91, casi Brasil.
Requisitos de inscripción: de 12 a 35 años (menores acompañados de un mayor), C. I., Carnet de Salud. Por consultas dirigirse al 47340738

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Otra lectura de ¡Bernabé, Bernabé! Western Oriental y trágico: todos somos charrúas, mirada de la identidad uruguaya a partir de Tomás de Mattos

Nada o muy poco sé de mis mayores charrúas: gente difusa que prosigue en mi carne, oscuramente. Sus hábitos, rigores y temores. Tenues como si nunca hubieran existido y ajenos al trámite del arte, forman parte del tiempo, de la tierra, del olvido.

¿Cómo puede ser? El lector que eche un vistazo y capte las raras letras que forman el nombre del autor de esta pequeña nota, no verá ni en su secuencia ni en cualquier permutación nada charrúa. ¿Acaso sabría el lector indicar de forma segura y certera hacia algo en su mundo y decir “Esto es charrúa”? Visto desde la distancia geográfica, el sustantivo “charrúa” como tal y su adjetivo tienen poca presencia y menos descendenci, aparte de la famosa garra que se declara presente en los estadios donde los jugadores uruguayos con su infaltable Maestro salen a buscar la gloria, los momentos de autoestima derivada de los logros colectivos en directo.tomas de mattos

BANDERAS DE GUERRA
Ahí está siempre, o se la requiere, si no se la usa como medida, la “garra charrúa”. Elevada a niveles míticos por hijos y nietos de italianos, españoles, catalanes, húngaros, eslavos, alemanes y guaraníes, esa garra impresiona al espectador que mira de lejos como si de una bandera de guerra se tratara. Y lo es. Los descendientes de todos aquellos, que serán, entre otros, descendientes de perpetradores y de víctimas, de matones de todo bando, así como de los masacrados, salen a darlo todo, a matarse, a llevarse encima la patria, el honor, la imagen y el amor propio colectivo. ¡Qué hermosa es la garra charrúa!
Pero cuando se apagan las luces del espectáculo, cuando los héroes vuelven a sus laburos en Barcelona, Roma, São Paulo o Canelones, si decimos “charrúa” estamos hablando necesariamente de ¡Bernabé, Bernabé! de Tomás de Mattos. Y resulta fácil, y mucho más al cumplirse una generación desde su publicación en 1988, utilizar, por no decir empantanar, la novela en discusiones muy actuales que izan banderas como “genocidio”, “exterminio”, “limpieza étnica”, en el seno de discusiones no menos actuales en torno a temas de identidad, culpabilidad y justicia, mirando hacia el mundo de 2018, usando argumentos basados en versiones noveladas de eventos de 1831.
¡Bernabé, Bernabé! es una novela, ya sus primeras páginas avisan que no se trata de crónica, ni de reconstrucción del pasado. Es una manera de hablar de Núremberg una generación y media después de los juicios contra los nazis, el momento jurídico e histórico en el cual se codificó el concepto de genocidio.
Pero como novela, el libro de Tomás de Mattos, otro gran Maestro uruguayo, se nos presenta como una discusión de temas bíblicos, no menos de lo que son las obras de Dostoievsky, de Faulkner (¡Absalom, Absalom!) y de muchos otros grandes de la literatura mundial. Traición, fratricidio, lucha por primacía ante la Madre Patria, el eterno conflicto entre Caín y Abel. Porque en la Biblia, recordemos, Caín queda para seguir la raza, y todo cronista es, necesariamente, hijo de Caín, como lo es todo lector, y todo ser humano. El comentario bíblico, la exégesis ofrecida por el escritor uruguayo, es universal, y toma los eventos, los personajes y los intereses que existieron en la Banda Oriental en aquel pasado, claro y vago siempre, como pretexto y pre-texto. La técnica cervantina de un texto que se nos presenta como reflejo de un texto “verdadero” que contiene al menos parte de lo “real” y “verídico” abre el espacio donde se proyecta la relevancia universal de la novela que utiliza el relato, que a su vez refleja algunos datos de lo que fuera una crónica. Porque nada es verdad total, pero la verdad existe. Y cabe recordarlo en 2018.
La verdad es que un gaucho mata a su padre adoptivo y Bruto mata a Julio César porque Caín mató a Abel. Asesino, cadáver, tierra, sangre, cuento, memoria, todo queda. Parte del tiempo, de la tierra, del olvido. Y bien colocado en esa trinidad, Tomás de Mattos crea una obra de arte. El escritor de verdad, en todo sentido, es un ser que pertenece a su sociedad, pero siempre le es ajeno. Y ajenidad conjuga la mirada universal, que es, si de un artista se trata, la que funciona a través del nervio ético. Al despertar en sus lectores la sensibilidad ética (incómoda, por cierto), el autor está fungiendo de chamán, con su tribu que no puede no seguir la trama, absorta, envuelta y complicada en ella de una manera inextricable. Está haciendo un servicio superior a su gente.

ESTÁN ACÁ
¡Bernabé, Bernabé! no ha perdido su jugo literario. La novela se lee como novela histórica, con un fuerte toque subversivo ante la tradición epistolar decimonónica. Y se lee, de manera no menos marcada, como un western oriental. El lenguaje rico, a veces cargado al borde de lo florido, nunca impide seguir la corriente caudalosa de la narrativa. Sabemos hacia dónde va la cosa, y no podemos despegarnos. Sabemos qué es lo que el autor nos está causando, y nos ofrecemos como chivos expiatorios para ese viaje al matadero. Es el proceso antiguo de la tragedia griega. ¿Acaso puede haber alguien que no sepa cómo terminan esas obras antiguas, que no eran sino un purgante moral colectivo? Como el gran futbolista que se coloca ante el balón para un penal, y le dice al arquero “La mando hacia la izquierda”, lo hace y anota el gol, Tomás de Mattos sabe que sabemos, sabe a dónde va, sabe que somos sus cómplices, atraídos sin manera de escapar, adictos al relato, y conscientes del proceso moral que hemos de sufrir. Por esto mismo, como en toda su obra, estamos ante el efecto escenográfico católico: de nuevo, vamos a la cruz, para el bien de la Humanidad.
Y esa Humanidad incluye a los charrúas. Porque la pregunta relevante no es, ahora, “¿quién le hizo qué a quién?” ni “¿dónde y cómo acabaron los charrúas?” Sabemos la respuesta, y quizás por ahí en el Río de la Plata haya quien no quiera saberla, pero no por ello pierde su veracidad. Los charrúas están acá, humanos que fueron y que son. Están acá en la garra charrúa, en las venas de los uruguayos, y en las mil y una maneras que tiene la Historia para que nada se acabe del todo. Los hechos y deshechos del pasado, glorioso, trágico, cantado, contado o tapado por las mil artimañas de los humanos, no pueden evitar que el asesino y la víctima terminen compartiendo todo: la historia, la memoria, la sangre, el tiempo, el olvido, la novela, la conciencia. Como el Rey David y Absalom —parientes de otro judío, el de los episodios relatados en los evangelios, grandes novelas de otros tiempos— como Bernabé, Tomás de Mattos, el Maestro Tabárez y los charrúas que prosiguen en la carne de todos, luchando, buscando dejar un rasgo, algo que permanezca.

(EL PAÍS CULTURAL)

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Con elementos de la tradición, la ciudad de París renueva espacios artísticos y que el espectador se sumerja en ellos

París recargado: la vida está en otra parte

(EL PAIS CULTURAL)

Cuando viví en París a mediados de los años 80, los barrios céntricos alrededor de la Île de la Cité, en ambas riberas del Sena, todavía conservaban algo del desaliño y la espontaneidad popular que los había caracterizado. En el viejo barrio judío de Le Marais había cafés algo sórdidos con aserrín en el piso y jubilados pobres que iban a tomarse un vino o un pastis mientras leían el diario; por la plaza de Châtelet iba y venía cada día, como un preso dentro de una celda, un hombre de sobretodo negro que tenía largos monólogos en voz baja consigo mismo; en algunos callejones del Barrio Latino los árabes vendían falafeles y kebabs; y al costado del Café de la Paix, cada tarde una pareja de enamorados de mediana edad se besaba largamente, ajena al mundo, como metida dentro de una campana de cristal y a punto de comenzar a levitar. paris
Casi cuarenta años después no quedan rastros de aquella vida cotidiana. Los barrios emblemáticos del París de las leyendas urbanas se han convertido en escenografías de Hollywood para turistas con dinero y escaso desarrollo sensible. Los cafés y restaurantes, además de ser caros y lujosos, ostentan una decoración fría, a veces casi cursi en su pretenciosidad histórica de representar lo auténtico francés, con una atmósfera de ritualidad estricta y con clientes de elegancia formal. Allí los africanos o asiáticos son como mucho quienes lavan los platos. Lo mismo puede decirse de las tiendas con su minimalismo de mercancías exclusivas y precios que pretenden ser pruebas contundentes de su calidad.

Pero no hay cambios que no contengan una metáfora de la evolución humana. Hoy el ayuntamiento tiene dificultades para contener la enorme profusión de ratas en los jardines que rodean a Notre- Dame, un fenómeno convertido en sí mismo en atracción turística: decenas de personas van allí cada tarde para fotografiar y ver correr las ratas.

ATELIER DES LUMIÈRES
Inevitablemente, el París de Toulouse-Lautrec, Pissarro, Cartier-Bresson y aun Cortázar, ha desaparecido. La ciudad verdadera, colorida y espontánea, la de venas pulsantes, la que combina los sufrimientos del mundo que da origen a las oleadas de inmigrantes con la audacia estética, está en otra parte. Viejos barrios obreros y marginales como Belleville, Ménilmontant, Crimée o Porte de Clignancourt concentran ahora la verdadera vitalidad de un París que nunca ha dejado de ser un centro de renovación creativa. Además de los mercados y las tiendas de productos asiáticos, de los pequeños restaurantes árabes, pakistaníes, latinoamericanos y hasta chino-peruanos de comida rápida; además de las terrazas repletas de clientes franceses y extranjeros en cafés y locales nocturnos, están los talleres de artistas y los de diseño, los cafés-librerías y los centros de actividad cultural alternativa. Y por si fuera poco, por las calles de esos barrios florece ahora un arte callejero y anónimo más sofisticado que los viejos grafiti: no solo pinturas o grabados de esténciles complejos, sino también mosaicos e intervenciones de color en objetos de la vía pública.

Fue por esas calles donde primero vimos el gran afiche de un lugar llamado Atelier des Lumières con el nombre de Klimt y la imagen de una de sus pinturas más conocidas.
En los días siguientes observamos versiones gigantes de ese mismo afiche en algunas estaciones del metro, encontramos anuncios en periódicos y hasta en cada folleto turístico. Era una campaña de publicidad cara, bien organizada. Y debo confesar que a esta altura tengo grandes prejuicios contra las producciones que se manejan de esa forma en el mercado. Por lo tanto no la puse entre mis prioridades de cosas para ver durante los pocos días que estaría en la ciudad, cosa que sí hizo mi mujer. Si me dejé arrastrar por ella hasta la muestra fue justamente por lo raro del lugar: la vieja fundición de hierro de un viejo barrio obrero, a pocas cuadras del cementerio Père- Lachaise, un sitio que en mi cabeza era completamente marginal para lo que han sido en París los lugares de exhibición de arte. Otro prejuicio que no coincidía, sin embargo, con la certeza de que la vida en la ciudad estaba ahora en otra parte.
Como era de esperar había mucho público. La propaganda había logrado taladrar en la gente la idea de que se trataba de uno de esos eventos glamorosos que nadie en su sano juicio podía dejar pasar. Por su aspecto, los visitantes no integraban solamente el pequeño grupo interesado en arte, sino una tribu amplia y ecléctica de familias, turistas en bermudas, jubilados y jóvenes viajeros alojados en albergues baratos. Y he aquí la maniobra genial hecha por la campaña publicitaria de la muestra. Una publicidad que hasta el último minuto me había hecho pensar, como quizá a la mayoría del público, que íbamos a encontrarnos con obras presentadas convencionalmente. Haber descripto el verdadero carácter del espectáculo al que seríamos sometidos hubiera sonado para muchos demasiado raro. Los publicistas saben que al gran público no se lo atrae con transgresiones ni fenómenos nuevos. Y sin embargo, al acceder a los 1.660 metros cuadrados de la antigua fundición de Plichon, con sus paredes de 10 metros de altura y una superficie total de 3.300 metros cuadrados entre el piso y el techo que sirven de pantallas a los 140 video proyectores láser de alta resolución, lo que vimos fue que ese público masivo era por completo hipnotizado dentro del espectáculo. Y si digo “dentro” es porque todo, no solo las paredes, el piso y el techo eran objeto de las proyecciones, sino también los rostros y los cuerpos de la gente. Es lo que los realizadores denominan “exposición o arte digital inmersivo”, una modalidad de exposición total donde el espectador se encuentra literalmente inmerso dentro de las imágenes en movimiento y la música que las acompaña.

DEL NEOCLÁSICO AL SECESIONISMO
Pero no basta con una tecnología inmersiva tal para capturar las emociones del espectador. La magia que se introdujo en nuestros cuerpos surgió a la luz desde la penumbra y, sorprendentemente, iluminó algo dentro de nosotros. Nos atrapó la proyección de líneas arquitectónicas clásicas que comenzaron a delinearse por todos lados al compás de la Obertura de Tannhäuser, de Wagner.
Algo majestuoso y potente que pasó con rapidez por imágenes de esculturas de la antigüedad griega y romana para reaparecer en grandes frescos cuyos colores comenzaron a surgir lentamente como si estuvieran siendo creados en ese mismo instante. Se trataba de los frescos del Museo de Historia del Arte de Viena, uno de los primeros museos de bellas artes y artes decorativas del mundo, realizados por Hans Makart, pintor oficial de la casa imperial, y por su joven alumno Gustav Klimt para la inauguración de ese palacio neoclásico en 1891.
Y de pronto el rigor neoclásico pareció disolverse. En algunos lugares vimos por un momento viejos documentales mudos con escenas de trabajadores en los muelles, en carros que transportaban toneles o en fundiciones de hierro que fueron similares y contemporáneas del lugar donde nos encontrábamos. Mensajes en blanco y negro que intercalaban documentos sociales junto a las coloridas fachadas de Viena que comenzaron a llenarse de formas orgánicas, de composiciones florales y de motivos vegetales estilizados en los que predominaba el verde y el dorado.
Y mientras todas esas formas se desarrollaban como si estuvieran siendo pintadas o grabadas en ese momento, nunca me pareció tan bello el Narciso de las nieves, uno de los valses de Johann Strauss que más había abominado hasta ese día. (…)

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¡Qué novela nos estamos perdiendo!

Me refiero a la novela “Los que viven después”, de José María Delgado (ver reseña en edición de EL PUEBLO del 7/10/18). Y nos estamos perdiendo de su lectura (que traerá seguramente el disfrute en simultáneo y su justa valoración a posteriori) por la sencilla razón que, pese a ser escrita por un salteño, muy pocos saben de su existencia. Y esto puede resultar entendible, pues se trata de la obra que Delgado dejó inédita y que ahora, este año, con el agregado de un prólogo y notas explicativas, ha publicado Leonardo Garet (como parte de la “Biblioteca de Autores Salteños”) gracias a que los originales le fueron proporcionados por la hija del autor, Bibil Delgado de Reyes. Pero más allá de esa entendible razón de desconocimiento de esta novela en particular, nos parece importante insistir con algo que ya hemos planteado en otras oportunidades: la deuda que Salto sigue teniendo con José María Delgado. Una cabeza suya esculpida en bronce por Juan Sebastián Moncalvi se encuentra en la “Sala de Escritores Salteños” de Casa Quiroga, pero poco o nada más de él luce en esta, su ciudad natal (sí existe una calle que recuerda a su padre, Julio Delgado).
Es que cuando de nombrar a los mejores escritores de Salto se trata, parece que las posibilidades se agotaran en “Quiroga, Amorim y Marosa”, tres nombres repetidos casi de memoria, casi automáticamente, como si no existiera posibilidad de ampliar la lista. La verdad es que a José María Delgado se lo recuerda poco, muy poco. O se recuerda su nombre como el de un médico lejano en el tiempo, o como el destacado dirigente del CLos que viven despuéslub Nacional de Fútbol (una tribuna del Gran Parque Central lleva su nombre), pero nada o casi nada como el muy buen escritor que fue, en los distintos géneros que cultivó. La calidad de su obra (varios libros publicados) no ha sido nunca valorada con justicia; sí son prueba de ella los importantes premios obtenidos, dentro y fuera del país, y su nombramiento como integrante de la Academia Nacional de Letras. Encontrarnos con “Los que viven después” significa entrar en un mundo construido con un lenguaje sencillo y a la vez cargado de connotaciones de toda índole, una forma de contar los sucesos en la que, con gran sabiduría (muy naturalmente, para nada forzado) confluyen rasgos propios de la crónica con otros de la narración literaria en su más pura expresión y otros, por momentos, cargados de un lúcido tono poético.
“La acción transcurre exclusivamente en los lugares donde vive el protagonista: un pueblo litoraleño, el monte, un reformatorio, una estancia, la cárcel, la colonia, la ciudad (vive en dos piezas subterráneas), la quinta de los Albunquerque, y en el tren en que lo llevan a la guerra. Después, una plaza es el escenario de un concierto de homenaje con la exaltación marmórea del protagonista. El pueblo de los inicios remite a Salto, aunque al autor no le importa señalarlo sino con alusiones, como en el caso d esu primera novela, Doce años” (Fragmento del prólogo de Leonardo Garet).
Leer “Los que viven después”, la novela que Delgado nunca llegó a publicar, puede ser una buena puerta para ingresar a sus otras obras y conocer su valor, así como para descubrir la interesantísima biografía de un salteño al que aún no hemos reconocido plenamente. En cuanto a la novela en sí, es una gran novela de la que no deberíamos perdernos. Ni Delgado merece la indiferencia de Salto, ni los lectores amantes de la buena literatura merecen privarse de conocer a Delgado.
¿Quién fue José Ma. Delgado? Fue poeta, novelista y ensayista. Nació en Salto el 10 de junio de 1884. En Salto cursó Primaria y Secundaria, en Montevideo cursó el Seminario del Sagrado Corazón y Facultad de Medicina. Obtuvo el título de Médico Cirujano 1908).
Entre sus libros cabe mencionar: “El relicario” (poemas), “La princesa Perla Clara” (teatro), “Metal” (poemas), “Por las Tres Américas” (crónicas de viajes realizados como dirigente deportivo), “Soca, apología del maestro” (donde reconoce como gran maestro en la medicina al Dr. Francisco Soca), “Vida y obra de Horacio Quiroga” (con Alberto Brígnole), “Juan María” (novela), “Doce años” (novela ambientada en Salto), “Las viñas de San Antonio” (novela), “La más pequeña” (novela), “Los que viven después” (novela que dejó inédita, publicada en 2018). Varias son las cartas que Horacio Quiroga le envió desde Argentina comentando algunas de sus obras.
Fue además dirigente del fútbol uruguayo (Presidente del Club Nacional de Fútbol desde 1911 hasta 1921 y desde 1929 hasta 1932).
Falleció en Montevideo en 1956.

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Parricidas de la ciencia, desde la literatura, Charles Darwin y Noam Chomsky en la mira de un francotirador

La despedida de Tom Wolfe

(EL PAÍS CULTURAL)

En el mundo de la ficción literaria actual una institución como el señor Charles Darwin pudo soportar –sin enterarse, claro está- las diatribas del inimitable excéntrico colombiano Fernando Vallejo, dominador del arma del lenguaje que en La tautología darwinista y otros ensayos de biología (Taurus, 2002) impugna la teoría del origen de las especies que el naturalista inglés llevó a libro en 1859.foto cultura
Según esa teoría todas las especies han evolucionado a partir de un proceso de selección natural. En diversas apariciones públicas Vallejo ha hablado del darwinismo como de una perogrullada, estafa, pseudociencia, etc., afirmando que Darwin ni siquiera supo definir qué es una especie. Ahora bien, si las credenciales científicas de este novelista nacido en Medellín en 1942 no son muchas (Vallejo es Licenciado en Biología, sin embargo) qué queda para las de Tom Wolfe, escritor estadounidense también excéntrico y también inimitable que en su último libro, El reino del lenguaje (2016), deja a Darwin a la altura de un felpudo, y luego pasa a Noam Chomsky, para colocar a este en el mismo lugar.
Thomas Kennerly Wolfe Jr. nació en 1930 y murió el 14 de mayo de 2018. Publicó casi una veintena de libros entre novelas y ensayos. En estos últimos se permitió hablar de casi todo (arquitectura, drogas, movimiento hippie, política, historia del arte moderno, religiones y sectas, capitalismo, etc.) desde el lugar del periodista observador y bien informado. Quizá su libro de no ficción más notorio haya sido El nuevo periodismo (1973), nombre con el que bautizó al movimiento que en los años sesenta del siglo XX inyectó modalidades y estrategias de la literatura de ficción al periodismo tradicional. No fue el único. Truman Capote, Gay Talese, Norman Mailer o Joan Didion estaban también en una lista que incluía latinoamericanos como Gabriel García Márquez, Tomás Eloy Martínez y un tempranísimo Rodolfo Walsh.

DOS HOMBRES, DOS SOMBRAS
El reino del lenguaje se divide en seis capítulos que a su vez pertenecen a dos partes bien diferenciadas; en los tres primeros Wolfe arremete contra Darwin y en los otros tres contra Chomsky. Se basa para ello en un torrente de información sobre vida y obra de estos individuos y de dos personas que, respectivamente, les hicieron sombra y al final borraron o empañaron sus éxitos. En el caso de Darwin fue Alfred Russel Wallace, y en el de Chomsky fue Daniel L. Everett, académicos o investigadores con perfil más bajo a los que Wolfe llama “papamoscas”, no para indicar lo que piensa de ellos sino cómo fueron vistos por los otros, los que alcanzaron inmerecida fama.
Los casos son así. Alfred Wallace (1823-1913) era un naturalista, explorador y biólogo británico de formación autodidacta y clase media baja, que trabajaba en la misma línea que Darwin: el concepto de evolución de las especies a través de la selección natural. A comienzos de 1858, enfermo de malaria en una isla del archipiélago malayo, Wallace escribe su teoría y se la manda por correo nada menos que al propio Darwin, rogándole que se la haga llegar al decano de los naturalistas británicos, Sir Charles Lyell, de la Royal Society de Londres. La entregó, por supuesto. Pero Darwin llevaba más de veinte años trabajando en lo mismo y aún no había escrito nada. Lyell, su amigo y Caballero como él, le dio tiempo y ayuda y pergeñaron un plan maestro: la salida conjunta de tres trabajos –dos de Darwin y el de Wallace- a la luz pública. Quedaban “bien” con Wallace, pero Darwin tenía nombre y posición y pasó a la historia. Ese es el comienzo; Wolfe se deleita contando cómo fue el final y cómo la historia se dio vuelta una y otra vez.
El segundo caso tiene que ver con Noam Chomsky (Filadelfia, 1928), un intelectual carismático, activista político y profesor de lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, que revolucionó las teorías sobre el lenguaje cuando propuso la suya en 1957: que hay una gramática universal y un órgano del lenguaje que posibilita adquirir este de forma instintiva, con independencia del aprendizaje y las particularidades culturales de los hablantes. Señaló que lo que diferencia al lenguaje humano en todos los casos es su recursividad: la capacidad de insertar un pensamiento/frase dentro de otro y de otro y de otro en una subordinación inteligible. Esa teoría sedujo y funcionó hasta la llegada de Daniel L. Everett, estadounidense nacido en 1951, profesor de fonética, fonología y catedrático de lingüística que un día se fue a vivir al Amazonas para adentrarse en la vida diaria de una tribu singular: los pirahá. En 2005 este hombre, ex colega y admirador de Chomsky, publica en la revista académica Journal of Current Anthropology un artículo afirmando que en la lengua de los pirahá no hay recursividad y que era la propia cultura de esta tribu la que estructuraba su lenguaje y no esa supuesta “gramática universal” que Chomsky aseguraba que era común a todas las lenguas. De esta bomba, de los contraataques chomskianos y de los futuros best sellers de Everett, que no paró ahí, sigue hablando Wolfe, haciendo que rivalidades científicas se conviertan en atrapantes historias novelescas para los lectores.

UN HOMBRE, UN ESTILO
Entre las particularidades del tono discursivo de Wolfe están la ironía, el cinismo, el humor. Se burla de sus personajes, cuenta intimidades desagradables, se las da de erudito, y marca la cancha con sus constantes preguntas retóricas, sus calificativos en cursiva, sus interjecciones y sus patentadas expresiones onomatopéyicas (brrrr, zzzz, ¡baam!, ¡UUUF!, riiiippp, ploc-ploc). Es el estilo desenfadado y urticante que lo hizo famoso y que por más información que reúna nunca resulta asfixiante, porque sabe manejar los tiempos y porque su léxico es atractivo.
El punto en que convergen las historias de este libro tiene que ver con el lenguaje, “el más grandioso artefacto humano”, “una auténtica arma nuclear”. Y por supuesto Wolfe tiene que aportar alguna definición precisa sobre qué cosa es el lenguaje, aunque sea tautológica, evidente, antes de cerrar este libro divertido y enfático: “La mnemotecnia es el lenguaje. A lo largo de la historia del lenguaje -y no viene al caso mencionar las habituales conjeturas paleontológicas de cuándo fue- el hombre ha convertido objetos, actos, pensamientos, conceptos y emociones en códigos, convencionalmente conocidos como palabras. […] Pero ya hay entre seis y siete mil sistemas diferentes de mnemotecnia, más conocidos como lenguas, que hoy en día abarcan el mundo entero. Las lenguas, y solo ellas, son el lenguaje…, sencilla y claramente”.
Mientras no se descubra algo más, quién podría discutírselo.

EL REINO DEL LENGUAJE
De Tom Wolfe. Ed. Anagrama, 2018. Tr. de Benito Gómez Ibáñez. Barcelona, 176 págs. Distribuye Gussi.

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Fin de año con intenso movimiento cultural

Muchas y muy variadas fueron las actividades culturales que se desarrollaron en Salto en los últimos días. Es habitual que eso suceda cuando se aproxima fin de año, un gran movimiento, incluso con actividades superpuestas en día y hora, pero que pronto comenzará a decaer gradualmente, a medida que suben los grados del termómetro y para muchos empiezan las vacaciones, al punto que llegaremos, en poco más o menos de un mes, prácticamente a un vacío en este sentido.

Si hablamos de lo que pasó en estos días, podemos mencionar, tan solo a modo de ejemplo, la puesta en escena de la comedia “Extraños Hábitos”, a cargo del grupo La Galera en Teatro Larrañaga, o la presentación en el Hotel ArtesConcordia de los libros del matrimonio formado por Carmen Molina Bonilla y su esposo Fernando Silva (“Las muescas de los días” el de ella y “Los Pasos y sus Ecos” el de él), o el lanzamiento en el Palacio Córdoba del libro “Entre dos guerras”, de Matías Cunha. A esto se debe agregar, en el plano musical, los conciertos ofrecidos en el Chalet Las Nubes impulsados por su propia Comisión (otro se realizará mañana, a las 21 hrs. Con actuación del grupo Deja Vú), o las Galas de Tango así como otros conciertos al aire libre que ha brindado el Departamento de Cultura de la Intendencia. Y reiteramos, que lo que estamos mencionando son solamente unos pocos ejemplos.

LO QUE SE VIENE
Lo que está previsto realizarse desde ahora hasta fin de año también es mucho. Lo iremos difundiendo y comentando en próximas ediciones, en tanto hoy damos a conocer una síntesis de lo más inmediato.

Teatro…Hoy jueves

El Taller Departamental de Teatro pondrá en escena esta noche, a la hora 20:30 en Teatro Larrañaga, la obra “La historia oculta en la colmena de la abeja haragana”, también basada en cuentos de Horacio Quiroga, en homenaje a los 100 años de “Cuentos de la Selva”. La obra es realizada por el grupo de 1er. año y la dirección es de Zully Vallarino.

Horacio en el Mercado 18 de Julio

Entre las actividades previstas para próximos días, vale mencionar la intervención artística del colectivo de talleristas del Departamento de Cultura. Serán dos días: mañana viernes y el sábado, en el Mercado 18 de Julio, donde los diferentes talleres dictados realizarán una muestra de cierre del año tomando como eje central la figura de Horacio Quiroga. Justamente, la intervención se titula «HORACIO». Los organizadores así lo explican: “Se trata de un tránsito sensorial (luces, sonidos, texturas, olores) por una atmósfera quirogueana. Viernes 30 de noviembre y sábado 1 de diciembre. Mercado 18 de Julio. Horario de los tránsitos: 20, 20.30, 21, 21.30, los dos días. El colectivo de talleristas está integrado por Marcelo Cattani, Grayling González, Ricardo Lagos, Betania de Souza, Pablo Sánchez, Cecilia Lanzieri, Angelina Díaz, María de los Ángeles Arias, Cristina Gaudín, Zully Vallarino, Francisco García, Néstor Sánchez, Elsa Trolio, Yony Pinasco, José Reyes. Entrada libre y gratuita”.

Horacio en su Casa

A propósito de Quiroga y de la Dirección municipal de Cultura, es bueno recordar que mañana viernes 30 es el último día para visitar en Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel), la muestra fotográfica “Horacio Quiroga – Del banquete a la selva – Fotos de una vida”, inaugurada el 6 de este mes. Las fotografías pertenecen al acervo de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, de la República Argentina y es una selección de algunas que pertenecieron a María Elena Bravo, segunda esposa de Horacio Quiroga.

Cine de Miedo y Fantasía

Una de las pocas movidas importantes que sí tiene Salto durante el verano, además del Carnaval, es el Festival Internacional de Cine de Miedo y Fantasía, que desde hace unos años se viene desarrollando en el parque Solari: el Nox Film Fest. El próximo será del 9 al 12 de enero, y los organizadores (con Salomón Reyes a la cabeza). Están anunciando que ya quedan pocos días para cerrar la convocatoria. Leamos su invitación a participar: “Si tienes una película de terror, miedo, fantasía y subgéneros, inscríbela al Nox Film Fest, el único festival de cine de género al aire libre del Uruguay. El plazo vence el 9 de diciembre de 2018 a las 0:00 hrs (Uruguay).
Puedes inscribir tu proyecto a través de nuestra plataforma en Festhome (https://festhome.com/f/3302/2).
El Nox es una experiencia cinematográfica y divertida que ocurre en el verano uruguayo. Es un evento gratuito, al aire libre y dirigido principalmente a un público familiar y juvenil. Las películas inscriptas, participan de nuestro certamen internacional que otorgará premio Nox 2019 a Mejor Largometraje, Mejor Cortometraje y Menciones a dirección, actuación, música, guión, etc”.

Coro: curso y concierto

Mañana viernes 30 y sábado 1º se dictará un Curso de Dirección Coral dirigido a directores de coros, estudiantes de dirección coral, profesores de música y estudiantes de música en general. Los interesados deben inscribirse vía mail a corodepartamentaldesalto @gmail.com. En este marco, el domingo 2 se desarrollará un taller de preparación de obras corales a cargo de Meridies y su directora. Está dirigido a directores de coros, coreutas, cantantes profesionales y amateurs. Asimismo, el domingo 2, el Estudio Coral Meridies brindará un concierto con entrada libre y gratuita a las 19 horas en el Ateneo de Salto.

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Pedro Olalla sobre la crisis de la Democracia “La ciudadanía no tiene vías para expresarse”, lecciones de la vieja Grecia para que los pueblos vivan en armonía

(EL PAIS CULTURAL)

Tras el triunfo de Bolsonaro en Brasil muchos se preguntan qué hará, pero pocos se interesan en las razones que lo llevaron al poder. Es decir, por qué la gente lo votó. Ahora se sabe que una parte significativa de sus votantes no comparten todos sus puntos de vista, ni sus opiniones extremas. En realidad votaron contra algo que iba más allá de él. Se manifestaron, por casi la única vía que tienen, como reacción hacia algo grande y sordo, un sistema político alejado de la gente y que suele privilegiar sus propios intereses.FOTO CULTU
Uno de los grandes problemas actuales, por lo menos en Occidente, es el descrédito de la clase política, reflejado en la mala imagen de los políticos. Gobernantes y gobernados están cada vez más alejados. El helenista Pedro Olalla, nacido en Oviedo y radicado hace dos décadas en Grecia, intuyó el problema. Sobre todo luego de la bancarrota de Grecia en 2008, crisis que trajo pobreza, tragedias y un desmantelamiento del Estado griego. Olalla vio cómo los griegos ya no tenían control sobre su destino; esas decisiones las tomaban los bancos acreedores. En términos políticos, era el fin de la democracia. Algo paradójico, pues se estaba muriendo en el mismo lugar donde había nacido hacía más de 23 siglos. En realidad doblemente paradójico: en el siglo VI antes de Cristo, cuando todavía nadie hablaba de democracia, el griego Solón impulsó la seisachtheia, por la cual la esclavitud por deudas debía ser erradicada. De hecho la abolió, dando el primer paso hacia lo que hoy conocemos como democracia, pues buscó corregir la desigualdad económica avanzando hacia la igualdad política. Solón hablaba de dignidad humana, de democracia, de ciudadanía. Algo que hoy los griegos han perdido, pues son casi esclavos de sus acreedores.
Olalla rescató la esencia de aquella vieja democracia y la trajo al presente. Con naturalidad hace hablar a Aristóteles, a Solón, a Pericles, a Clístenes, a Platón y los sitúa ante los problemas que enfrenta hoy la idea de democracia. El libro Grecia en el aire, Herencias y desafíos de la antigua democracia ateniense vistos desde la Atenas actual (Acantilado, 2015) hace eso, interpelar a los demócratas actuales con las ideas de la vieja democracia. También lo exploró en el libro Historia menor de Grecia, Una mirada humanista sobre la agitada historia de los griegos (Acantilado, 2012). Por último acaba de publicar De senectute política, Carta sin respuesta a Cicerón (Acantilado, 2018), preocupado porque el poder político actual tiende a actuar en beneficio propio si no es controlado con demandas firmes por sus ciudadanos, entre otros asuntos. Libro que presentó en Montevideo, junto al estreno del documental Grecia en el aire, basado en el libro homónimo.
La charla transcurrió en la Fundación Tsakos, que financió la realización del documental.

GRIEGOS INCONSCIENTES
—Presentaste tu último libro en la Facultad de Arquitectura de la Udelar, un edificio que tiene en su frente, sobre una columna, un capitel corinto traído de la antigua Grecia.
—En realidad fue traído de una ciudad del norte de África, de la actual Argelia, pero representa igual al mundo grecorromano. Y adentro de ese edificio tenemos nada menos que una réplica de la Victoria de Samotracia. Esa sí que es una referencia griega.
—Una presencia bien concreta.
—Sí, pero aunque no estuviera en ese lugar sino en otro, los ecos del mundo griego los tenemos en todas partes. En realidad somos una especie de griegos inconscientes, pues tenemos toda esa velocidad adquirida de la cultura griega, la llevamos en nosotros sin saberlo, y nos vamos dando cuenta de ella de a poco y nos parece algo nuevo, cuando en realidad, cuando rascamos algo, descubrimos de dónde vienen las ideas con las cuales funcionamos. Esa es la gran diferencia de la civilización griega frente a otras civilizaciones como la china, las precolombinas, la egipcia. De forma permanente nos llegan ecos, nos interpela.
—Y es lo que plasmas en tus libros.
—El gran tema de estas tres obras es tratar de vincular lo ético, lo político y lo filosófico. Es decir, el pensamiento para ser mejores en términos éticos, y para poder transformar y hacer más justo el mundo en que vivimos. El reto fundamental para lograr eso es recuperar la ciudadanía, ser ciudadanos en el sentido de personas libres, implicadas, conscientes y portadores activos de esa esencia política que conforma a toda sociedad.
—En un mundo que cambia muy deprisa.
—Que plantea muchas interrogantes ante las cuales no tenemos respuestas. No sabemos qué pasará en muchas dimensiones de la vida, qué sucederá con los recursos, con la riqueza –que cada vez corre hacia menos manos-, con cosas que parecían inamovibles durante siglos como las instituciones sociales, el matrimonio, el sistema del trabajo, el sistema del dinero, el acceso a los bienes de primera necesidad. Son cosas que parecen sacudirse y que van a tener que engendrar paradigmas nuevos. Pero sí hay algo que podemos responder con seguridad frente a toda incertidumbre, y es que las decisiones las tomarán aquellos que tengan el poder para hacerlo. Y eso nos pone ante la situación de pensar si nos interesa o no tener ese poder. Porque está claro que quien toma las decisiones lo hace siempre en beneficio propio. Y no será lo mismo si las tomamos entre toda la sociedad, en conjunto, que si las toman una serie de particulares, o los que tienen más dinero.
—Tú afirmas en el libro Grecia en el aire que las democracias actuales en realidad son oligarquías. O sea, que las decisiones las toman unos pocos.
—Sí, las democracias parlamentarias actuales pusieron el poder en manos de una oligarquía que ha seguido perpetuándose en él, y que periódicamente, a través de mecanismos como el voto o los referéndums, se asoma al conjunto de la sociedad para investirse de soberanía. Pero que en el fondo sigue gobernando, en el mejor de los casos, como un despotismo ilustrado. Es decir, sigue gobernando desde sus posiciones y desde sus intereses, y administrando con un cierto paternalismo lo que le corresponde al resto de la sociedad. Pero el gran reto de la democracia –no es un reto sencillo, supone profundos cambios en la mentalidad y en la sociedad- es hacer eficaz lo que llamamos soberanía popular. Que la voluntad política resida en el conjunto de los ciudadanos, algo que no se ha conseguido en las democracias modernas. Aunque se haya universalizado, ampliado la base de votantes, la figura del ciudadano no tiene peso político.
—Lo que genera frustración.
—Sí, allí donde hay conciencia. Ese es el paso previo. Porque la verdadera democracia es algo muy difícil de llevar a cabo, necesita de la virtud política del ciudadano, su conciencia y su deseo de participación activa en los asuntos públicos, algo que exige mucha energía y responsabilidad. Pero mucha gente está dispuesta a abdicar de eso y dejar todo en manos de representantes en los cuales confiar, más o menos. En ese sentido siempre habrá representantes dispuestos a ejercer esa función. Pero si queremos aproximar a gobernantes y gobernados, que la gente se identifique con su propio gobierno, ser nosotros mismos dueños de nuestro destino, hay que avanzar en busca de esa virtud política.
—La situación actual ofrece muchos ejemplos de gran frustración de la gente a la hora de votar. Aparece el voto enojado, contra, y surgen los candidatos anti sistema como Trump, o como Bolsonaro, de quien se sabe muy poco.
—Y lo que se sabe no parece muy prometedor.
(…)

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El laureado cantante uruguayo Jorge Drexler tras ganar los premios Latin Grammy: «Voy a ser un outsider toda la vida»

El cantautor uruguayo conversó con El País, sobre los reconocimientos, la industria y las canciones

Pocos días después de haber arrasado en los 19° Grammy Latino, donde ganó los premios a mejor álbum de cantautor por Salvavidas de hielo, y a canción y grabación del año por “Telefonía”, Jorge Drexler dice que todavía está “aterrizando”, porque lo que le pasó en Las Vegas fue “una demencia”. Drexler ya había ganado un par de gramófonos con su disco anterior, Bailar en la cueva, pero esta vez la balanza parecía estar mucho más inclinada a favor de los reguetoneros y cantantes de ritmos urbanos. drexler

Charla con El País desde España, sentado en su estudio de trabajo, y dice que no hay ninguna foto suya en la sala en la que está. De hecho, admite que le horroriza ir a la casa de colegas que tienen sus propias caras por todas las paredes y, en la era de las redes sociales, opina que “a nadie en su sano juicio le gusta ver fotos propias”. Drexler es un outsider, y de eso fue parte de esta charla.

—Más allá de los premios, ¿cómo se viven, desde adentro, este tipo de ceremonias?

—La ceremonia transcurre en un estadio de básquetbol, lleno hasta la manija y donde no jugás de locatario. El público está volcado a favor de un sector de la música, y creo que todo el mundo estaba esperando que los grandes vencedores de la noche fueran del área más urbana. Bueno, todos pensábamos que Rosalía iba a ganar muchas cosas, porque en España tiene una fuerza enorme, y a mí me encanta, me encantó su disco. Entonces al principio estás casi pidiendo disculpas, además de que hay mucho lobby por país. Cada vez que sube uno de Colombia, por ejemplo, alguien grita “¡Viva Colombia!”, y todos los colombianos gritan. Y nosotros somos el país que tiene menos lobby de todos (se ríe). Estás muy solo en esas fiestas, y cuando pasan todos los nominados hay ovaciones para todas las canciones menos para la tuya, que además es la única —me di cuenta estando ahí— que no tiene videoclip. Tiene un lyric video, que yo lo quiero mucho y lo hizo nuestra diseñadora, y que debe haber salido baratito; y todas las otras canciones tienen megaproducciones, 40 bailarines, drones y yates. Entonces vos decís: “¿Qué hace esta cancioncita en medio de ese mundo?”.

Telefonía de Jorge Drexler
VIDEO | «Telefonía», de Jorge Drexler, con su lyric video
—Hace unos meses charlábamos de la subjetividad de los premios, y me decías que eran “entidades calientes”. Y antes de esta entrevista de ahora, repasaba una nota de El País de Madrid después del Oscar, en la que hablabas de lo que era ser un outsider que había llegado a meterse en esa ceremonia. Y es curioso porque pasaron más de 10 años, tu popularidad creció, pero ante eventos tan mainstream, vos seguís siendo un outsider.

—Yo creo que voy a ser un outsider toda la vida, la verdad. La gente igual lo ve de afuera, y si tenés una información parcial de los premios, parece que uno está habituado, integrado a lo mainstream. Pero realmente yo era un bicho raro ahí. Y basta ver las cifras de streaming o la cantidad de público que me va a ver, para darte cuenta que yo no soy un artista masivo. No he jugado nunca a eso, ni ha sido mi intención ni el resultado de lo que he hecho. Más que tener mucho público en un lugar, yo tengo muy poquito público en muchos lados, y el mío es un trabajo por extensión. Esto es más una guerra de guerrillas que un gran enfrentamiento mediático, digamos.

—Volví a repasar tus primeros discos, después de haber recorrido Salvavidas de hielo en distintas instancias, desde el estudio de grabación en México hasta ahora. Y es como si toda la carga solemne de tu primera poesía, se hubiese ido desprendiendo en función de una sensibilidad que va más al grano. ¿El reconocimiento a “Telefonía” tiene que ver con eso, con que en momentos donde cuesta rescatar lo esencial de la música, es una canción de amor simple, directa?

—Bueno, para empezar, vos viste el proceso del disco y que está basado en una premisa experimental. Lo que a mí me sorprende mucho de todo esto —y ahora voy a lo que decías vos— es que este es el disco más raro que he hecho. La primera vez que lo escuchás parece muy limitado, porque está limitado en la fuente de sonido, tiene un solo instrumento, entonces tenés que entrar con una lupa para ver los detalles. No es un disco que lo veas colorido, grande, variado: es un disco que está hecho en una baldosita. Pero además, y no me había fijado porque no tengo mucha perspectiva de lo que escribo, es cierto que voy perdiendo grandilocuencia con los años. Y eso, en otros artistas, lo considero algo bueno: a mí me gusta cuando aumenta la capacidad de síntesis de alguien, y si te puede decir una cosa muy profunda con palabras sencillas, lo prefiero. Esa es la búsqueda que estoy haciendo, de cosas más esenciales. Y “Telefonía” es una canción directa.

«Es cierto que voy perdiendo grandilocuencia con los años. Y eso, en otros artistas, lo considero algo bueno»

Jorge Drexler
Cantautor
—Y es muy inocente: podría haber sido escrita a tus 20.

—Es inocente y tiene mucha ironía, y tiene sentido del humor. Vos decís: “Que viva la telefonía en todas sus variantes. Pensando estaba que te me escabullías, cuando vi tu nombre en la llamada entrante. Bendita cada onda, cada cable, bendita radiación de las antenas”. Es decir, el tipo empieza a irse al carajo en el elogio de ese método de comunicación. Lo único que le importa es el mensaje; cambian los tiempos, el atuendo, el nombre de los amantes, pero va a lo esencial. Y lo esencial es tan básico como: “I just called to say I love you” (se ríe). Te he llamado para decirte, y ya lo sabés pero te lo voy a repetir, que te quiero. No sé, yo la escribí y me pareció muy naif, muy directa, con esa ironía entre líneas. Por ejemplo, si algún día alguien sincroniza esta canción con una publicidad telefónica —que ya me la han pedido, y he dicho que no porque me lo prometí a mí mismo cuando la escribí—, perdería por completo su valor, porque se volvería un elogio lineal de la tecnología. En ese sentido, yo soy un gran admirador de Maslíah: me cuesta mucho trabajar en una línea directa, me gusta mucho más tener un punto de distancia e ironía con las cosas.

—Y además la pensaba en comparación con otros temas del disco. “Silencio”, por todo el trabajo experimental que tiene en lo musical, podría ser una candidata de más peso para ganar un premio; o “Estalactitas”, que tiene unas imágenes riquísimas, eso del “perfume de un ciclón dormido”, o el “carmín completamente arrebatado”.

—O “Movimiento”, que tiene una visión más antropológica del desarrollo del ser humano. Evidentemente. Ahora, te voy a decir una cosa que es muy importante, y que nunca terminé de entender. La elección del single suele ser automáticamente la canción más jovial del disco, con un mensaje más directo y un estribillo más claro. En ese sentido, responde “Telefonía”, como respondía “Universos paralelos”. Pero el paso del tiempo me llevó a tener la humildad de decir: no sé elegir los singles, no es lo mío y se lo voy a dejar a mi equipo de trabajo.

(EL PAIS)

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La Poesía no se vende porque la Poesía no se vende

Hace pocos días, a propósito del “Premio Cervantes” (nada menos que el más importante en lengua española) obtenido por la uruguaya Ida Vitale, un medio capitalino comentaba algo así: “el Premio Cervantes a la uruguaya Ida Vitale disparó el número de personas que llegan a las librerías a preguntar por sus libros, pero no los compran cuando se enteran que son de poesía”.
Es que si estableciéramos un orden de venta en las librerías (dicho sea de paso, ya una especie en extinción), podemos decir que lo más vendido son los libros llamados “de autoayuda”, le siguen las novelas, algunos escalones más abajo los libros de cuentos y muchos, muchos escalones por debajo, los libros de poesía. Ida 2
Y si intentáramos buscar explicaciones a este fenómeno, sin pretender profundizar demasiado, podríamos hacer las siguientes conjeturas. En el caso de los libros de autoayuda, quizás se explique por la búsqueda en ellos de respuestas u orientaciones al generalizado desconcierto que reina en la vida de estos tiempos, es decir, a una necesidad más espiritual que intelectual. En cuanto a las novelas, estas permiten en general, ser leídas de a poco (unas páginas ahora, otras más tarde, otras mañana…) y entre lectura y lectura, uno puede distraerse, hacer otras cosas; hasta “tirado” en la playa, atendiendo al mismo tiempo la trama y el paisaje circundante, puede leerse una novela; algo similar se podría aplicar a los cuentos, aunque la condensación narrativa de ellos es mayor e implica por tanto más concentración, el lector tiene menos oportunidad de distraerse (con el facebook o el whatsapp, por ejemplo) pues tiene que estar listo para recibir el golpe final de un momento a otro, a menudo inesperadamente (en términos boxísticos, “la novela te gana por puntos y el cuento por knock out”, dijo sabiamente Cortázar).Ida 1
Pero vayamos al punto: ¿cuál es la posible explicación a que se vendan tan poco los libros de poesía? En primer lugar, se trata de una relación texto – receptor (poema – lector) que requiere intimidad, máxima concentración, un alto grado de razonamiento, sensibilidad y tiempo suficiente para dejar decantar cada idea leída, justamente, cosas que en estos tiempos el público está cada vez menos dispuesto a ofrecer.
Pero además, la poesía (la “buena” poesía deberíamos decir), cuando es auténtica, como lo es la de Ida Vitale, no se prostituye, no rebaja su precio a la necesidad de lo que la gente quiere que diga ni cae en hacer lo que la gente quiere que haga, es decir: que se permita ser leída atendiendo a su vez el celular o, directamente, que entregue todo su contenido ya digerido, sin exigir razonamiento alguno.
Hagamos una salvedad: la “poesía” (llamémosle así por generosidad) que sí se vende es la que dice lo que la gente quiere que se le diga, la que está llena de clichés, lugares comunes y sensiblería. En ese sentido (el de prostituirse o venderse al bajo precio de determinadas circunstancias) es que la auténtica poesía no se vende, no acepta semejante deshonestidad intelectual.
No, no acepta venderse así. Y es por eso que, ahora sí hablando económicamente, en el mercado de las librerías, la buena poesía no se vende.
La explicación, a nuestro entender, está en el título de esta nota: la poesía no se vende porque la Poesía (así, con mayúscula) no se vende. Un dato más y no menos importante: pese a este panorama, en Uruguay, lo que más se escribe hoy en día en el plano estrictamente de la Literatura, es poesía.

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Jueves 6 de diciembre en el Aula Magna Encuentro de Coros en la sede Salto UdelaR

Seis elencos estarán participando del Encuentro de Coros a realizarse el próximo jueves 6 de diciembre a partir de las 19:30 horas en el Aula Magna de la sede Salto Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República.
El evento es organizado por el Coro de la sede Salto Udelar y la entrada es de carácter libre y gratuita.
ENCUENTRO DE COROS
Invita: Coro de la Sede Salto – Cenur Litoral Norte – Udelar
Jueves 6 de Diciembre – 19.30hs
Aula Magna – Sede Salto – Cenur Litoral Norte – Udelar (Rivera y Misiones)
Coros a participar:
– «Canta Conmigo» Directora: Carolina Guarino; Pianista: Williams Tonna.
– «Coro Río Uruguay» Directora: Beatriz Harreguy.
– «Ostinato» Directora: Carolina Guarino. Asistente de Dirección: Dimas Svedov.
– Estudiantes de la Cátedra de Dirección de Coros de la EUM (Escuela Universitaria de Música)
– «Coro de niños» Directora: Carolina Guarino
– «Coro de la Sede Salto – Cenur Litoral Norte»

COROS:
Canta Conmigo
Directora: Carolina Guarino
Pianista: Williams Tonna
– «Canten señores cantores» – Folclore Argentino
– «La luna y el carnaval» – Angel Luis Derman
– «María va» – Antonio Tarragó Ros; Arr. Vivian Tabbush
Coro Río Uruguay
Directora: Beatriz Harreguy
Pianista: Jannet Suárez
-»Ave María» – Julio Caccini.
-»Aún es tiempo de Soñar» – César Banana Pueyrredón.
-Amándote – Jaime Roos

Ostinato
Directora: Carolina Guarino; Asistente de Dirección: Dimas Svedov
-»Ave María no morro» – Letra: Herivelto Martins; Música: José Acácio Santana
-»Vidala para mi sombra» – letra y música: J. Espinosa; Arr. Liliana Cangiano
-»Crece desde el pie» – Letra y Música: Alfredo Zitarrosa; Arr. Lilián Saba

Coro de niños
Directora: Carolina Guarino
-»Dulce sonar de campanas»
-»Din din don»

Estudiantes de la Cátedra de Dirección de Coros de la EUM (Escuela Universitaria de Música)
Directores: Lucas Martínez, Facundo sanchez, Gianina Tornini, Williams Tonna, Nátali Costa y Sebastián Ruiz.
-»¡Ay, ay, ay!» – María del Carmen Aguilar
-»Greenleaves» – María del Carmen Aguilar
-»Un cazador» – María del Carmen Aguilar
-»Nesta Rua»- María del Carmen Aguilar
-»La Zandunga» – María del Carmen Aguilar
-»Ride the Charriot» – W. H. Smith

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Jornada Abierta por los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Martes 11 de diciembre a las 19:00 horas en UdelaR Salto

El martes 11 de diciembre a las 19 horas en sala de Consejo Directivo de la sede Salto del Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República, se realizará la Jornada abierta “70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
Se cumplen 70 años de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, ocurrida en París, Francia y el evento será recordado en todo el mundo. En Salto, las Cátedras Historia de las Ideas y de Derecho Público I de la Facultad de Derecho de la sede Salto del Cenur Litoral Norte de la Universidad, con motivo del trasceAfiche 70 añosde la declaración universal de los derechos humanosndente acontecimiento realizarán una Jornada el día martes 11 de diciembre a las 19 horas en sala de Consejo Directivo.
Fue la primera vez que una comunidad organizada de Naciones elaboró y aprobó una Declaración de Derechos del Hombre y sus Libertades fundamentales. A través del tiempo transcurrido, ha constituído un faro que ha iluminado las esperanzas para todos aquellos que creen en la posibilidad de vivir en una Tierra en la que el respeto, la tolerancia y la comprensión pueden regir las relaciones entre los seres humanos. Se desarrollarán los contextos externos ocurridos desde aquella fecha, los avances y eventuales retrocesos y las actualizaciones que han transcurrido desde entonces.
La Jornada va dirigida a todos los que de una manera u otra integran la sociedad civil salteña y, por supuesto, a instituciones, docentes, estudiantes y público en general, siendo la entrada libre y gratuita.
Preámbulo de la Declaración
El próximo 10 de diciembre de 2018 se cumplen 70 años de la adopción por parte de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En su Preámbulo se expresa:
“La libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana.
El desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias.
Los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión,
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones.
Los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad. Los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre, y una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso.
La Asamblea General, proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

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AS.IM.SA realiza mañana su exposición de talleres culturales

Desde la hora 16, todos invitados

Mañana viernes, desde las cuatro de la tarde, la Asociación Impedidos de Salto (AS.IM.SEn un paseo A) abre sus puertas a la comunidad para exhibir los trabajos realizados a lo largo del año en el marco de los diferentes talleres culturales que allí se imparten. Consultada al respecto por EL PUEBLO, la coordinadora de talleres, Susana Barla, dijo que “será la exposición de lo realizado en el año en los talleres prácticos. Estos talleres son Peluquería, Tejido, Computación, Manualidades, Música, Gastronomía, Carpintería, Recreación y Yoga. Mientras está la exposición y la gente recorre, los chiquilines van a realizar la demostración de Música y de Yoga, música que tiene también una parte de teatro”.

Vale enfatizar que los trabajos expuestos también pueden ser adquiridos por el público, de modo de recaudar fondos para actividades de la propia institución; “hay trabajos para la venta, por ejemplo en Carpintería otros años los chiquilines se llevan uno o dos trabajos para ellos y el resto se vende todo, este año Gastronomía ofrecerá tartas de dulce de leche y coco y budín inglés”, comentó la Coordinadora.

CONOZCAMOS MEJOR AS.IM.SA
La Asociación Impedidos de Salto (AS.IM.SA) funciona desde el año 1985 y está actualmente ubicada en calle Brasil 425, casi Julio Delgado, en una muy cómoda y remodelada casa, que cuenta con varios salones para los distintos cursos, una amplia cocina (para el taller de Gastronomía), sala de recreación y baños esParticipando de un tallerpeciales para la población que recibe. “Tenemos cincuenta y un alumnos; más o menos el 50% viene por convenio con BPS y el resto particulares, es decir chiquilines que no tienen pensión. También hay un taller que se dicta por fuera de BPS, que es el de Belleza, ese viene por CODICEN”, explicó Barla, y agregó que quienes asisten allí son personas desde los catorce años y sin límite de edad, como personas de casi setenta años y no necesariamente que tengan una discapacidad. Cualquier persona puede asociarse y asistir a los talleres; el valor de la cuota es de 50 pesos mensuales. En cuanto a las discapacidades, dijo que “se trata de discapacidades intelectuales, la institución en principio se formó por la discapacidad motriz. Nosotros seguimos utilizando la sigla AS.IM.SA, pero la palabra ‘impedidos‘ es una palabra muy fea; en su momento, en el 85, se admitía esa palabra pero ahora se prefiere decir ‘en situación de discapacidad‘. Tenemos gente de baja visión, no videntes, con síndrome de Down, sordos, epilépticos, esquizofrénicos… Entre nuestras actividades por ejemplo el último viernes de cada mes festejamos los cumpleaños y hasta bailamos. También se les sirve merienda preparada por Gastronomía. Por otra parte, hacemos paseos, hemos ido a Termas de Guaviyú, Arapey, Daymán, a la Agronomía, San Antonio, Belén…Hay gente que nos dice: ¿y por qué van a un pueblo?, y nosotros decimos: porque los chiquilines no conocen. Algunos conocían como único camino el de la casa al hospital…”.

Inscripciones para 2019
Además de reiterar la invitación a todo Salto para visitar la muestra de mañana viernes, de 16 a 18 horas, una buena oportunidad para conocer más de cerca la institución, Susana Barla enfatizó en que están abiertas las inscripciones para los cursos del próximo año. Las mismas comenzaron el pasado lunes 19 y se extienden hasta el 14 de diciembre, en el horario de 14 a 17, para lo que se requiere presentar Cédula de Identidad, carnet de vacunas y recibo de pensión (en el caso de quienes la reciben).

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En la tierra y en el cielo de Nicaragua, buscando la combinación perfecta para mejorar el mundo

Con el poeta y místico Ernesto Cardenal: «Esta dictadura está siendo peor que la de Somoza»

(EL PAIS CULTURAL)

La lluvia diluvial que cae en Nicaragua en estos primeros días de octubre evoca el castigo bíblico por el que Dios decide inundar la tierra para lavar la iniquidad en que se han sumido los seres humanos. En la ciudad donde vive Ernesto Cardenal (Granada, Nicaragua, 1925) realmente mana agua en estos días.foto cultura
Su historia sería imposible de ser imaginada por el más ingenioso de los escritores. Poeta, exsacerdote, creador de una comunidad contemplativa popular en el archipiélago de Solentiname, escultor, político, ministro de cultura durante el gobierno de la revolución sandinista, son algunas de las facetas de la personalidad más conocida y de mayor prestigio que ha brindado su país.
Increpado públicamente por el papa Juan Pablo II en su visita a Nicaragua en 1983, su figura encarnó las contradicciones del diálogo entre marxismo y cristianismo propiciado a partir del concilio Vaticano II (1962-1965).
A su extensa obra poética se agregan sus variados ensayos y sus extensas memorias. Con 93 años acaba de lanzar, en la editorial Anamá de Nicaragua, la que anuncia como su última obra: Así en la tierra como en el cielo, donde continúa una poesía inspirada en la ciencia, meditando sobre el cosmos y el misterio de “la creación de Dios que cada vez se nos revela más grande”.
De respuestas breves y pausadas, el poeta nicaragüense transmite con precisión y autenticidad las convicciones que han alimentado su peculiar recorrido, que lo vuelve un referente también para las nuevas generaciones.
El 19 de junio -junto a la reciente Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia- le envió una carta al uruguayo José Mujica pidiéndole que sumara su voz a la denuncia de la crisis de derechos humanos y terrorismo de Estado en Nicaragua. Mujica se sumó.

UNA UTOPÍA PERDIDA

-Cuando uno mira su larga historia llaman la atención los cambios, sus “conversiones” ¿Qué es la conversión para usted? ¿Qué implica?
-La conversión es una entrega a Dios, es renunciar a todo por Él. Aquello que el místico español San Juan de la Cruz llamaba “el desapego de todo”. Es como una botella que tiene un líquido pero para que pueda entrar otro líquido en ella debe vaciarse antes; entonces la conversión es vaciarnos para que entre Dios en nosotros. Para mí fue lo más grande de mi vida, cuando hice una renuncia de todo por la voluntad de Dios, cuando tenía 31 años. Luego tuve una segunda conversión cuando fui a Cuba, en 1970, como jurado de Casa de las Américas, donde vi la revolución en vivo. Aquello fue una conversión al pueblo y a la revolución.

-Tras casi 40 años de aquella revolución y ante la vista de esta catástrofe en la que se encuentra su país, ¿el sandinismo es una revolución perdida?
-En el tercer tomo de mis memorias hablo largamente sobre la revolución perdida, como me gusta llamarla, porque ya no existe la revolución. Es como un sueño que tuvimos, del que no queríamos despertarnos nunca. Lo más bello que he tenido en mi vida ha sido la revolución y lo más triste que terminara. Y todo esto ocurrió cuando perdimos las elecciones. Fidel Castro lo había dicho ya, que íbamos a correr el riesgo de perder las elecciones, pero había que hacerlas de cualquier manera porque decía que era un país que estaba en guerra y un país que está en guerra quiere la paz.

-¿Cómo explica esta pérdida?
-La revolución se pierde por esta intervención de los Estados Unidos. Las administraciones de Ronald Reagan y de George Bush impusieron un bloqueo económico. Días antes de las elecciones Bush señaló que si ganaban los sandinistas seguiría el bloqueo. Ante el bloqueo económico y la injerencia patrocinando a la Contra durante ocho años, por los muertos de la guerra, jóvenes y grandes, el pueblo de Nicaragua prefirió ese cambio y perdimos las elecciones. Fue una gran desmoralización. Tras este fracaso electoral, que era una victoria moral para la revolución, ocurre, sin embargo, otra catástrofe. Muchos se desmoralizaron y otros se corrompieron. Fue lo que el pueblo llamó “La piñata”. Y ahora tenemos una dictadura, lo contrario de una revolución.

-¿Cómo ha vivido la relación entre religión y política?
-A mí me gusta hablar de una relación entre mística y revolución. No diría política, es algo que nunca me ha gustado. Yo participé en una revolución. Por otro lado he cultivado una religión contemplativa, la mística de Dios amor. Y todo esto nunca se ha contrapuesto en mi vida, la mística y la revolución. Dios amor es también Dios revolución.

UNA CAUSA INVENCIBLE

-Luego de tantos años, ¿cómo ha sido el diálogo cristianismo-marxismo? ¿Fecundo, desparejo, desilusionante?
-Fue muy fecundo. La revolución ganó mucho con ese diálogo. Fue algo bueno para Nicaragua, pero también para Cuba donde influyó la revolución sandinista por ese dialogo entre religión y marxismo. También Polonia se interesó por lo que estaba viviendo Nicaragua, porque ellos estaban teniendo un conflicto muy grande entre la religión y el comunismo; me pidieron consejo para ver cómo conseguir esa armonía que nosotros estábamos teniendo. Fue lo que no vio el papa polaco Juan Pablo II, que era una revolución hecha con los cristianos, que no perseguía a la iglesia. En aquella época, a quienes venían del bloque soviético se les ponía en cuarentena, aislados, para que fueran conociendo lo que íbamos teniendo en Nicaragua, que era otro tipo de marxismo, sin sectarismo ni dogmatismos, como el que tenían los soviéticos. Eso también fue un producto del dialogo que mantuvimos marxistas y cristianos alrededor de la revolución.

-¿Cómo ve a la iglesia hoy? ¿Está aun vigente la teología de la liberación?
-Se puede decir que la teología de la liberación terminó, o casi, con el funesto pontificado de Juan Pablo II y el del papa Ratzinger que siguió su misma línea, que consistió en el desmantelamiento del concilio Vaticano II, haciendo que la iglesia retrocediera cien o doscientos años. Fue entregar la iglesia al Opus Dei, a los Legionarios de Cristo, también fue un anti Medellín y un anti teología de la liberación. Pero, por otro lado, mientras haya pobres habrá teología de la liberación, dijo Mons. Casaldáliga en el Brasil y así hemos creído nosotros. Éramos soldados derrotados de una causa invencible. El espíritu sigue vivo en los mártires y los santos siguen vivos.

-Usted se pregunta en su último libro Así en la tierra como en el cielo: ¿tenemos un rol en el universo? ¿Cuál sería este rol?
-La construcción del reino de Dios en la tierra. Mejorar el universo, llevarlo hacia Dios. La evolución que estamos teniendo es una evolución del universo hacia Dios, ese es nuestro rol, participar en esa construcción del reino.

-¿Cuáles son los caminos de salida que percibe para Nicaragua?
-La pareja presidencial de Daniel Ortega y su mujer Rosario Murillo son dueños de todo el país, hasta de la justicia. La única salida es que se vayan Ortega y Murillo y se acabe la dictadura que estamos teniendo, que está siendo peor que la de Somoza.

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La vida de novela de una artista excepcional y la importancia de vivir según las propias decisiones

Biografía de Leonora Carrington (1917-2011)

Joanna Moorhead, la autora de Leonora Carrington. Una vida surrealista es inglesa, periodista y pariente de Leonora. Creció en una familia en la que Leonora, treinta y tres años mayor que ella, estaba ausente físicamente, pero muy presente en el papel de oveja descarriada. No sabía nada de su vida y su arte cuando se topó en una fiesta con una mexicana, historiadora de arte, que se asombró ante su desconocimiento de quien, afirmó, era una de las artistas más importantes del siglo XX. El encuentro la llevó a decidirse a viajar a México y conocer a su prima. Leonora tenía 89 años y viviría hasta los 94. Fascinada desde el primer encuentro, Moorhead viajó con asiduidad a México para conversar con ella. Juntas planearon el libro que Leonora quiso que se publicara después de su muerte. De esta situación surgen las principales fortalezas y debilidades de esta biografía hecha con admiración, afecto y voluntad reivindicadora, y que terminó publicándose en el contexto de los festejos por el centenario del nacimiento de Leonora. Moorhead dedica el libro a sus cuatro hijas con un mensaje contundente: “Espero que viváis siempre como lo hizo Leonora: según vuestras propias decisiones”. foto cultu

Es posible sospechar que por momentos, sin proponérselo, la periodista resulta cómplice de su biografiada. Moorhead delinea una figura poderosa, que la obra de Carrington y los testimonios de quienes la conocieron confirman. Terminado el libro, parece evidente que Leonora quiso guardar silencio sobre zonas de su vida y que Moorhead se atuvo a su deseo. Tenemos, entonces, fundamentalmente la visión que Leonora, ya mayor, enfrentada a su muerte, fue elaborando sobre su vida. Moorhead aporta la historia familiar y el conocimiento íntimo de las costumbres de la clase alta inglesas de comienzos de siglo XX. No trata especialmente de comprender los conflictos y desafíos de la artista, los elementos que la nutrieron, las resistencias que enfrentó, sus logros, sus cambios, las transformaciones en la recepción de sus cuadros, su literatura, sus esculturas. Algo de todo esto está, pero al pasar, porque el interés central es la personalidad de esta prima recuperada. Una fascinación similar, aunque diferente porque no realiza una biografía, parece haber alimentado la novela que Elena Poniatowska tituló Leonora (Seix Barral, 2011). Esta “vida de novela” está alimentada con el glamour un poco apolillado de la clase alta inglesa y el muy excitante de los surrealistas de las décadas del treinta y cuarenta. Y con algunas acciones espectaculares: la desolada huida de Francia ante el avance del nazismo, un episodio de locura, la salida de Europa hacia Nueva York gracias a un casamiento arreglado con el poeta mexicano Renato Leduc y el posterior salto a México. Allí Leonora inició una nueva vida: se casó de nuevo con el fotógrafo húngaro Imre Emerico (Chiki) Weisz y tuvo dos hijos. En 1968, luego de la brutal represión a los estudiantes organizada por el gobierno mexicano, volvió a irse: mantuvo una vida itinerante por EEUU durante los setenta y ochenta para regresar después, definitivamente, a México.

Moorhead recrea la vida de la familia de Leonora en Lancashire: repasa los ritos y los límites a los que Leonora fue sometida por sus padres recién enriquecidos y con aspiraciones de ser admitidos en el círculo de la aristocracia. Esboza las figuras del padre, autoritario, y la madre, previsible y desconcertada, los tres hermanos varones, las diferencias en la educación de niños y niñas. Señala las carencias y las potencialidades (no visibles para la joven) de esta formación discriminadora: las lenguas y el arte eran el ámbito propio de las muchachas. Cuenta las rebeldías de Leonora y deja constancia de su deseo y necesidad de pintar. Se detiene en el encuentro de la joven de 20 años con Max Ernst cuando, en 1937, el ya reconocido pintor surrealista viajó a Londres a exponer su obra en la Mayor Gallery. Luego de que fracasara la ambición parental de “casarla bien”, un año antes Leonora había logrado que la dejaran trasladarse a Londres a estudiar pintura con Amédée Ozenfant. Moorhead cuenta el deslumbramiento mutuo y el amor vivido por Leonora y Max Ernst. Este, 26 años mayor que ella, estaba en uno de los momentos más altos de su creatividad y oficio. Ernst la introduce en el mundo del arte, las ideas y la política. En cierto sentido actuó como Pigmalión, pero estaba casado y llevaba una vida amorosa diletante e inestable. Fue, obviamente, rechazado por la familia de Leonora y perseguido por su influyente padre. Ese año Leonora dejó a los suyos y se fue a París donde se encontró con Ernst.
Leonora Carrington pintaba todo el tiempo y, por períodos, escribía. Parecía no dar importancia a su obra literaria. Perdió y recuperó “El pequeño Francis”, un relato maravilloso, un roman à clef, en el que la crítica ha descubierto los sentimientos de la autora en la difícil situación amorosa vivida con Ernst. Escrito en los primeros años de su vida con Ernst, fue publicado por primera vez en traducción francesa en 1986 y en el inglés original en el volumen The House of Fear en 1988. En 1938 publicó “La casa del miedo”, un pequeño folleto con ilustraciones e introducción de Ernst: un texto en el que despliega su singular imaginación y otro de los muchos testimonios artísticos de su relación con Ernst. Carrington realiza en su literatura (en inglés, francés y español) y su pintura una operación estética similar: inserta acontecimientos y emociones vividos en un mundo maravilloso en el que los animales y la naturaleza tienen un lugar protagónico. Combina el mundo de la fantasía celta de su infancia, los cuentos de hadas, las imágenes de la Biblia, con la tradición ocultista que había conocido en la academia de Amédée Ozenfant en 1936 y profundizado con Max Ernst y en contacto con el mundo surrealista.A comienzos de 1939 Ernst y Carrington se trasladaron a Saint-Martin-d’Ardèche, al sur de Francia y, por un breve tiempo pensaron estar en el paraíso. Compraron una casa de campo y la transformaron en una obra de arte. Cada uno se dedicó a su pintura y se pintaron uno a otro en cuadros notables que el libro de Moorhead reproduce. Leonora aprendió a amar la cocina. Pero Ernst era ciudadano alemán, perseguido por el hitlerismo y rechazado en Francia a partir de la declaración de guerra y la invasión nazi. Fue apresado en dos oportunidades. Leonora quedó sola y angustiada en un país ajeno y en guerra. Moorhead relata la huida hacia España con la ayuda de unos amigos y la locura que se va apoderando de Leonora y que se desata incontenible en Madrid. La familia pudo intervenir y fue internada en una residencia psiquiátrica de lujo en Santander, en donde le aplicaron un medicamento antipsicótico, el Cardiazol, cuyos efectos siniestros la artista logró contar en un relato excepcional titulado “Memorias de abajo”. Lo pudo hacer unos años después, cuando había huido de Europa y se encontraba en Nueva York. Esa versión, escrita en inglés, se perdió. La crítica coincide en señalar que Pierre Mabille, en libro (Le Miroir du merveilleux, 1940) y persona, al que Leonora había conocido en París y recuperado en México, fue quien le permitió madurar un lenguaje simbólico, tomado fundamentalmente del ocultismo, para decir su descenso a la locura y su renacimiento al volver al mundo.
LEONORA CARRINGTON, UNA VIDA SURREALISTA, de Joanna Moorhead. Turner, 2017. Madrid, 230 págs. Traducción de Laura Vidal. Distribuye Océano.
Joanna Moorhead es una periodista británica nacida en Lancashire que suele publicar artículos sobre crianza y vida familiar en The Guardian. Su parentesco con Carrington la impulsó a escribir este primer libro con el que ha obtenido una importante recepción crítica.

(EL PAIS CULTURAL)

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El “Nobel en lengua española” “Premio Cervantes” para una uruguaya: ¡Grande Ida Vitale!

Hace once años, cuando presenté mi poemario «Más azul que los peces», quise incluir en la primera página, a modo de acápite, estos versos: «Todo es azul/ lo que no es verde/ y arde». Son de la poeta Ida Vitale y quise hacerlo (además de que vi en ellos un guiño, una clave o una pista para lo que esencialmente expresaba el libro) porque quería tener allí algo de quien consideraba una de las mayores poetas uruguayas y de la lengua española contemporánea. Quizás por eso, es que mi alegría tuvo un agregado más cuando supe el resultado de la edición 2018 del Premio Cervantes. En estos últimos tiempos, nos hemos ocupado de ella en reiteradas ocasiones, sobre todo cada vez que obtenía un premio. Fueron muchos, muchísimos los galardones que recibió dentro y, en especial, fuera del Uruguay (“Los premios me están haciendo pasar de anónima a existir”, comentó Ida hace pocos días). ida-vitale-3

Recuerdo cuando en 2015 comentamos en esta página de EL PUEBLO que había recibido el «Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana», otorgado por el Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca. Pero sucede que días pasados, amanecimos con la noticia que había recibido el “Premio Cervantes”, nada menos que el mayor premio que existe en lengua española, lo que algunos llaman “el Nobel de la lengua española”. Más que merecido lo tiene esta poeta nacida en Montevideo en 1923 y radicada en Estados Unidos. Hace algunos años, escribía el crítico literario Pablo Rocca: «Pocos ejemplos se encuentran por estas latitudes de coherencia y lucidez como el de Ida Vitale. Desde La luz de esta memoria (1949) y aún antes, en olvidados textos juveniles, mostró un claro y raro dominio del oficio de escribir. Se destacó –también tempranamente- como crítica y traductora de literatura de diversas lenguas; ha participado en congresos y lecturas de poesía; fue convocada en varias ocasiones a integrar jurados internacionales; su labor ha sido reconocida en todo el mundo de lengua española y, cada vez más, fuera de él».
Ida Vitale tiene 95 años, representa la poesía esencialista y es quizás la última representante de la “Generación del 45” que conformaron, entre otros, Juan Carlos Onetti, Carlos Maggi, la salteña María Inés Silva Vila, Mario Bendetti, Mario Arregui, Amanda Berenguer, Idea Vilariño.
Más allá de insistir, como se viene haciendo en las últimas horas, con el orgullo que significa para el Uruguay el “Premio Cervantes” (hasta ahora solamente un uruguayo lo había obtenido: Juan Carlos Onetti, en 1980), nos parece bueno cerrar esta nota con las siguientes palabras del poeta Rafael Fernández Pimienta: “Espero que el aumento de lectores de poesía sea proporcional a los festejos por el merecido Cervantes que ha recibido Ida Vitale”.
Y por supuesto, mejor aún nos parece celebrar leyéndola, desde ya:

FORTUNA
Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.

GOTAS
¿Se hieren y se funden?
Acaban de dejar de ser la lluvia.
Traviesas en recreo,
gatitos de un reino transparente,
corren libres por vidrios y barandas,
umbrales de su limbo,
se siguen, se persiguen,
quizá van, de soledad a bodas,
a fundirse y amarse.
Trasueñan otra muerte.

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Jorge Drexler fue el gran ganador de los premios Grammys Latinos que se entregaron el jueves en Estados Unidos

Los ganadores de los Grammy Latinos 2018, la lista completa premios en la 19 edición de los galardones

Los premios Grammy Latinos se entregaron este jueves en Las Vegas en una gala donde triunfó Jorge Drexler, al llevarse tres gramófonos de oro: canción del año y grabación del año por Telefonía, y mejor álbum cantautor por Salvavidas de hielo. Consulta el listado completo de ganadores: Mejor álbum vocal pop tradicional: El drexlerimperio reguetonero de J Balvin. Rosalía, el fenómeno más exótico de los premios. Hazte sentir, de Laura Pausini.
Mejor álbum de salsa: 25/7, de Víctor Manuelle. Mejor fusión / Interpretación urbana: Malamente, de Rosalía. Mejor nuevo artista: Karol G. Mejor álbum de música norteña: Guerra de Poder, deCalibre 50 y Los ángeles existen, de Pesado (doble ganador).
Mejor álbum del año: México por siempre, de Luis Miguel. Mejor álbum pop contemporáneo: F.A.M.E, de Maluma. Mejor álbum de música urbana: Vibras, de J Balvin. Mejor canción del año:
Telefonía, de Jorge Drexler-
Mejor canción urbana: Dura, de Daddy Yankee, Urbani Mota Cedeno, Juan G. Rivera Vázquez y Luis Jorge Romero.- Mejor grabación del año: Telefonía, de Jorge Drexler. Mejor álbum cristiano (en portugués): Som da minha vida, de Fernanda Brum. Mejor álbum pop contemporáneo en lengua portuguesa: Noturno, de Anaadi. Mejor álbum de rock o múnizsica alternativa en lengua portuguesa: Lenine em trânsito, de Lenine.
Mejor álbum de samba/pagode: Amor e música, de Maria Rita. Mejor álbum de música popular brasileña: Caravanas, de Chico Buarque. Mejor álbum de música sertaneja: Elas em evidências, de Chitâozinho Xororó. Mejor canción en lengua portugesa: As caravanas, de Chico Buarque. Mejor álbum instrumental: Identidad, de Miguel Siso.
Mejor álbum folclórico: Musas, Vol. 2, de Natalia Lafourcade. Mejor álbum de tango: Vigor tanguero, de Pedro Giraudo. Mejor álbum de música flamenca: Al este del cante, de Arcángel.
Mejor álbum de jazz latino / jazz: Naturaleza universal, de Hermeto Pascoal Big Band. Mejor álbum de música de raíces en lengua portuguesa: +AR, de Almir Sater Renato Teixeira.
Mejor álbum cristiano (en español): Setenta veces siete, de Alfareros. Mejor álbum de música latina para niños: Imaginaré, de Claraluna. Mejor álbum de música clásica: Mágica y misteriosa, de Claudia Montero. Mejor obra / composición clásica contemporánea: Luces y sombras. Concierto para guitarra y orquesta de cuerdas, de Claudia Montero.
Mejor arreglo: Se le ve, de Milton Salcedo. Mejor diseño de empaque: Diferentes tipos de luz, de Carlos Sadness. Mejor álbum de cumbia / vallenato: Esto es vida, de Silvestre Dangond. Mejor álbum tropical contemporáneo: Vives, de Carlos Vives. Mejor álbum tropical tradicional: A mi qué – Tributo a los clásicos cubanos, de José Alberto El Canario y El Septeto Santiaguero.
Mejor álbum de fusión tropical: Como anillo al dedo, de Aymee Nuviola. Mejor canción tropical:
Quiero tiempo, de Juan Carlos Luces y Víctor Manuelle. Mejor álbum cantautor: Salvavidas de hielo, de Jorge Drexler: Mejor álbum de música ranchera / mariachi: México por siempre, de Luis Miguel.
Mejor álbum de banda: Los gustos que me doy, de Banda Los Recoditos. Mejor álbum de música tejana: Tex Mex Funk, de Roger Velásquez y The Latin Lengendz. Mejor canción regional mexicana: Probablemente, de Christian Nodal. Mejor álbum de rock: Expectativas, de Bunbury.
Mejor álbum pop / rock: Geometría del rayo, de Manolo García. Mejor canción de rock: Tu vida, mi vida, de Fito Páez. Mejor álbum de música alternativa: Claroscura, de Aterciopelados.
Mejor canción alternativa: Malamente, de Antón Álvarez Alfaro, Pablo Díaz-Reixa y Rosalía. Mejor ingeniería de grabación para un álbum: 50 años tocando para ti, de Rafa Sardina. Productor del año: Linda Briceño.
Mejor vídeo musical versión corta: Pa dentro, de Juanes. Mejor vídeo musical versión larga: En letra de otro, de Pedro Capó.

(EL PAIS DE MADRID)

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En chalet “Las nubes”

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Canto, guitarra, piano, brillante concierto de la Escuela Universitaria de Musica de la UdeLar

El próximo viernes 16 de Noviembre a la hora 19.30 se realizará en el Chalet “Las Nubes”, Monumento Histórico Nacional, el Concierto de cierre de las cátedras de canto, guitarra y piano de la Escuela de Música de la Universidad de la República que se encuentra bajo la dirección de la Prof. Cecilia Latorre Vizconte.
En esta oportunidad, se ofrecerá un selecto repertorio que será disfrutad por el público asistente.
Se invita al público a asistir a este concierto en Chalet “Las Nubes”, Avda. Enrique Amorim 1700-Entrada libre y gratuita.

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Ximena Machiavello al Mundial de Danzas en EEUU

Desde hace algún tiempo se viene hablando bastante en Salto de Ximena Machiavello, la bailarina de 14 años que clasificó para el certamen mundial de danzas a cumplirse en Estados Unidos en los próximos días. xmEl pasado sábado, Ximena estuvo en el programa “Peces de Colores”, de Radio Libertadores. Lo que a continuación compartimos con los lectores de EL PUEBLO es un fragmento de esa entrevista.

-¿Desde cuándo practicás danzas?
Tengo catorce años y hago danzas desde los seis años. Actualmente hago Árabe, Jazz y Ballet.

-Y esto de estar en un Mundial, ¿cómo surge?
Primero surgió la idea de participar de la competencia All Dance, clasificatoria al International Word. Fue un empuje de las compañeras, las profes, y sobre todo mi familia. La idea fue creciendo hasta que acepté, me inscribí y comencé con una coreografía y un vestuario. Hubo dos clasificatorias, una en Montevideo y la otra en Salto, yo participé en la de Salto y obtuve 74 puntos sobre 100, entonces clasifiqué al Word. O te ibas al Internacional en Panamá, o al Word en Estados Unidos.

-¿Qué presentaste para clasificar?
Presenté una coreografía de danza Contemporánea, la idea era presentar Árabe pero pensé que siempre quise hacer una coreografía de Contemporánea, entonces ¿por qué no ahora que tengo la oportunidad?

-Bien…y clasificaste al Word, ¿que será concretamente dónde y cuándo?
Eso será el 19 de este mes en Orlando.

-¿Qué características, al menos en general, tendrá ese certamen?
La competencia All Dance Word va a ser en Orlando y van bailarinas de todo el mundo, de Europa, Sudamérica, África, Asia, Oceanía; son cinco días de competencia todo el día. Así que supongo que serán más de mil bailes a examinar. Yo voy a participar el primer día y el resto de los días los tengo para una especie de cursos intensivos que te los dan también durante todo el día y que también te permiten ganar becas o audiciones.

-Y de esta competencia es que sale un campeón mundial de danzas…
Sí, una ganadora mundial que puede ser una solista, un dúo, un grupo, son diferentes categorías. Sale el grupo campeón, el dúo campeón, el solista campeón. Pero si comparás todas las coreografías, sale un campeón-campeón.

-Se habla mucho estos días del “sueño de Ximena” de ir a EEUU… ¿qué falta para cumplirlo?
Dinero, lo que ahora necesito en realidad es dinero…

-¿Cuánto?
La última vez me dieron la noticia que me faltaban aún 1.710 dólares, pero a través de colaboraciones como rifas, venta de hamburguesas… estamos llegando.
Lo de las hamburguesas se les ocurrió s mis profes y a mis padres, ellos le llamaron Hamburguesa Solidaria, la estuvimos promocionando por una semana más o menos y se vendieron más de 260 hamburguesas, así que fue un éxito.

-Sabemos que desde hace un tiempo tu mamá, Elis Yorio, está radicada en Estados Unidos, suponemos que la vas a ver…
Esa es la idea sí, aparte de ir a bailar y competir, voy al reencuentro con mi madre.
COLABORACIÓN A TRAVÉS DE ABITAB

En el día de ayer, Elis Yorio nos comunicó que ya está habilitada la cuenta de Abitab para colaborar con “Xime Machiavello al Mundial”.
Es la cuenta Nº 94162

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Libros cartoneros confeccionados en la Unidad Número 20

“El sol apaga su luz y
No podemos mirar otro paisaje Ni la lluvia que preña la tierra
Ni la noche que llora luciérnagas.
No se escuchan calandrias
Sólo zumbidos de moscas
Siempre estamos solos y hoy, mucho más
Miro más lejos, no encuentro el horizonte No veo nada, todo es hielo y alambres.
Mis lágrimas se mezclan con la lluvia
Me aferro a ella, esa palabra es una extraña atracción Que ejerce sobre mí
El sonido de la palabra, libertad”
(Ana, Jonathan, Antony, Jerusalén, Diana y William)

EL PAS para la Paz : creando alas ante una sociedad que condena

Personas privadas de libertad escriben sus propias obras literarias en el marco del programa “Aprender siempre”

A una década de implementarse el Programa Aprender siempre – una alternativa educativa que atiende a las personas en contextos de encierro – éste ha recibido el reconocimiento de UNESCO por parte de la Embajada de Corea.
El premio respondió a la labor llevada a cabo en la Unidad No. 20 de Salto donde las personas privadas de libertad llevan su proceso de rehabilitación.
Son tres los talleres que funcionan en el Programa Aprender Siempre; de Escritura, Lectura y Libro Cartonero que llevan adelante la Referente de Lectura María Luisa De Francesco y Valeria Gallino, el Taller “Cuentacuentos” que lo desarrolla De Francesco junto a Selva Blanco y el Teatro del Oprimido a cargo de Leticia Pou y Néstor Chiriff.
El Programa PAS llega como un haz de luz, una fuerza de esperanza para estas personas que atraviesan un momento difícil de sus vidas y desean fervientemente reinsertarse en la sociedad.WhatsApp Image 2018-11-14 at 17.15.36

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Yamandú Canosa, que es Premio Figari a la Trayectoria, representará a Uruguay en la Bienal de Venecia 2019

(12 de noviembre de 2018 |

Escribe: Débora Quiring en Arte | Foto: Marcelo Isarrualde, la diaria)
En los 70, Yamandú Canosa (1954) comenzó a estudiar Arquitectura y, en paralelo, a organizar exposiciones individuales. En esa época, recuerda que el dibujo como disciplina artística se transformó “en una herramienta de comunicación urgente” y disruptiva. Al poco tiempo (1975) se trasladó a Barcelona, y desde ahí se dedicó a trabajar ejes transversales, como la identidad cultural, la memoria y la experiencia, y participó en exposiciones colectivas de museos como el Reina Sofía (Madrid), el Sprengel (Hannover) y el Dalí (Estados Unidos), entre varios otros. En 2011, la Fundación Suñol de Barcelona organizó una importante retrospectiva de sus últimos 20 añoyamandu canosas de trabajo (El árbol de los frutos diferentes), y unos años antes (2007) recibió el premio Pedro Figari en reconocimiento a su trayectoria.
Si el equipo seleccionado para la Bienal 2018 se había propuesto tomar la palabra y comenzar a hablar de temas que creían urgentes, a la vez que se planteaba una posición con respecto a la dimensión cultural de la arquitectura, este nuevo proyecto llamado La casa empática apunta a la historia de los mestizajes y las migraciones, concebida desde la arquitectura y la ubicación geográfica del pabellón uruguayo.
“Para hacer un proyecto como este, que aspira a ser global, como primer gesto me interesó colocar el pabellón uruguayo en el predio de Venecia, y descubrí que se ingresaba por el sur, lo cual es muy significativo”, dice Canosa desde Barcelona. El artista plantea que, frente a la pequeña proporción del pabellón en relación al de otros países, pronto surgió esta propuesta de casa, un espacio que ya se advierte como empático, y luego pensó cómo se podría adjetivar la palabra con una serie de ideas en las que ha estado trabajando estos últimos años, vinculadas al territorio, el paisaje, la cartografía y la transversalidad.
El proyecto, dice, incluye una intervención en la fachada del pabellón, a partir de cuatro planos de color, con cuatro imágenes, “que es como un anuncio de lo que se encontrará adentro”: en el interior “se entienden las claves enigmáticas, y se dibuja un paisaje que se estructura alrededor de la línea del horizonte que atraviesa los cuatros muros, y propone un paisaje global. Así, en cada muro hay un color que lo diferencia y que cuenta con un plano que hace de territorio, que está acotado por una frontera pero se trata de una frontera fallida; esta es la hipótesis utópica que proponemos”.
Así es como Canosa, combinando múltiples técnicas, diseñó un proyecto sobre cuatro muros que se armonizan con el horizonte, ya que este “es la bisagra que organiza todas las imágenes”. Allí, el visitante encontrará fotos, dibujos, óleos y una gran diversidad de tipologías formales. “Hace unos años hice una exposición retrospectiva que se llamaba El árbol de los frutos diferentes, y el nombre se refería a que cada obra y disciplina era distinta. Me gusta contextualizar y contraponer fotografías con dibujos, con pintura, con dibujos murales, con frases, para que, todo junto, conforme un paisaje diverso”. Por eso, advierte que él no es un purista de la disciplina: “Utilizo aquella con la que me siento a gusto, y las voy mezclando, porque el cruce de disciplinas y estilos nombra la complejidad de la realidad a la que nos enfrentamos cada día. Ya que es compleja, y no unitaria, como a veces puede sugerir algún estilo artístico, que parece reducir la realidad a una sola versión, cuando los input que recibimos siempre son dispersos, diferentes y contradictorios. Esa tipología de mi experiencia con la realidad y con la vida intento que también aparezca en cómo yo enfrento la creación”.

Urgencias
Sobre los 70, dijiste que era necesario dibujar y construir sentido para sobrevivir instintivamente. ¿Esto se continúa en el presente?
En su momento, en Uruguay hubo una generación nueva que buscaba con urgencia. En ese sentido, en los últimos años el dibujo ha tenido un repunte muy importante como disciplina, y vuelve a ser un sitio en el que la inmediatez se convierte en una relación mucho más directa que todos los procesos que hay detrás de ciertas psicologías. Estamos en momentos de urgencias, y es necesario buscar atajos de comunicación. En cuanto a esta instalación, esperamos que interactúe de un modo fresco y que el espectador pueda ingresar a esa construcción de sentido –abierto– que proponemos, para que así comunique. Y es que el arte, de por sí, cuenta con una vocación empática; se construye con la mirada del otro.
Este ejercicio de pensar los vínculos y las tensiones entre el arte y la vida han sido parte de sus búsquedas. Sobre esto, recuerda que hacia fines de los 80 comenzó a ensayar ejercicios que “borraran” su estilo, en una práctica con la que aspiraba a ganar más ámbitos de libertad: “Muchas veces los artistas nos creamos maneras y estilos que limitan y encierran, y por eso en un momento comencé a intentar escapar y a pintar y dibujar también de otra manera. En mis procesos creativos fui buscando las maneras de incorporar esas diferencias, esas estrategias formales a veces contradictorias. Pero no se trata de la libertad por la libertad o de hacer cualquier cosa que se te ocurra; todo esto debe estar dentro de un aparato conceptual que lo sustente y que vaya construyendo fragmentos de una realidad compleja. Este fue un proceso muy lento y al principio costó que se comprendiera, pero con el tiempo los que siguen mi trabajo se acostumbraron a ese plasticismo formal y al modo de abordar cada obra. Lo importante es que se juntan en un sitio preformal y su formalización es diferente en cada ocasión, aunque, claro, siempre es el otro el que acaba la obra”.
¿Cómo trabajar estos márgenes? El artista reconoce que otro de los aspectos que se mantienen a lo largo de sus obras es la construcción del lugar, la experiencia del migrante, el construir desde el lugar mestizo. “No sólo es una decisión estética y formal, sino que se cruza con la construcción del mundo más allá del arte. En ese sentido no te diría que es angustioso, sino que quizás es la manera más cómoda que tengo de explicar mi lugar en el mundo y la construcción de ese lugar. Por eso soy tan defensor de la complejidad, porque la experiencia del migrante está vinculada a ella”.
Y así, a partir de la búsqueda de nuevas disciplinas, se acercó a la fotografía. Pero aclara que no es fotógrafo, ya que sólo fotografía; transmite imágenes, iconografía. “Todos los artistas visuales tenemos un resorte óptico en la mirada que nos hace tomar microfotos mentales constantes, y vamos encontrando composiciones o resquicios de sentidos en cosas que son cotidianas. En ese sentido, la fotografía tiene la particularidad de capturar encuentros iconográficos. Y nunca produzco las fotos, son testimonios de miradas. Cuando se cruza una fotografía y un dibujo se da un diálogo muy bonito porque se crea una narrativa, y ese contrapunto que hay entre una y otra disciplina me interesa muchísimo. Y no soy capaz de hacer video y proyección, si no también lo sumaría”.
Para él, una cosa es fotografiar, pintar o dibujar en el estudio –“muchas veces voy haciendo varias cosas al mismo tiempo”– y otra es la obra instalada, ya que en ese momento es cuando se construye la narrativa. Por eso, le interesa que una obra dialogue con la que está al lado y con las demás, pero que en ese recorrido el espectador siempre deba hacer un reset continuo de eso que está viendo: “Una obra le habla desde una disciplina y la otra desde una disciplina distinta, o de la misma pero desde una tipología formal muy diferente. El fin es que la mirada nunca se acostumbre y que esté siempre atenta, que no se adormezca la percepción. Me interesa que la interactividad que establezcan mis instalaciones sea de continua alerta, porque cada obra te vuelve a despertar la atención, y nunca te podés relajar porque no has visto esa tipología en las obras anteriores. O sea que se renueva continuamente. Ese lío también nos habla de lo que se da en la realidad. Y el contrapunto también es muy importante para valorar, porque dos cosas distintas se pueden valorar mutuamente, pero si son iguales, están de acuerdo. Se valora en la diferencia. El acostumbramiento adormece, pero el otro siempre es diferente, y por eso es necesario acostumbrarse a esto y empatizar con él”.
Cuando reflexiona sobre su producción, en muchas ocasiones se refiere a una “geografía del imaginario”, jugando con la idea del paisaje y con la contradicción implícita de estos términos; plantea que por un lado está la geometría, que pertenece al mundo de lo concreto y de la lógica, y por otro el imaginario, “que pertenece a un territorio mucho más ambiguo y que tiene que ver con cuestiones más vinculadas a la subjetividad. Y se parece al inconsciente óptico, que es un concepto del arte que me interesa muchísimo, porque habla sobre cómo nuestra manera física de mirar construye nuestra subjetividad. Un viaje desde lo físico a todas las subjetividades; es nombrar al cuerpo como objeto subjetivo. Y la geometría del imaginario también va por ahí”.

(Publicado en: la diaria)

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El túnel que todavía se sigue cavando, Operación Estrella: protagonismo femenino en el mundo de los tupamaros

Josefina Licitra y la Fuga de Cabildo

En el conjunto de libros sobre la cárcel política en Uruguay 38 estrellas, La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia, de la periodista argentina Josefina Licitra tendrá un lugar si no pionero, original. Razones no le faltan porque narra una historia extraordinaria: la fuga de 38 guerrilleras por un túnel excavado desde el exterior de Cabildo, una cárcel administrada por monjas, en el medio de Montevideo. foto cultura

En la mayoría de la abundante literatura sobre el MLN-Tupamaros el protagonismo es de los hombres y esta, en cambio, es una historia de mujeres. Además, Licitra refiere asuntos de los que habitualmente no se habla en los libros del género, por ejemplo la posición subalterna de las militantes en el MLN, al que pertenecían casi todas las fugadas, y la sexualidad –más precisamente la homosexualidad- en las organizaciones guerrilleras y entre las presas políticas.
En las entrevistas que ha dado, la autora subraya que su interés por la historia nació justamente de que se trataba de un episodio en el que las mujeres estaban en el centro. Buscó información del episodio en internet y solo encontró vacío. Ella, en parte, lo explica porque dos meses después de la “Operación Estrella” ocurrió la masiva fuga de presos de la cárcel de Punta Carretas conocida como “El Abuso”. Su impacto no solo opacó el más modesto de Cabildo sino que convenció al presidente Pacheco Areco de confiarle a las Fuerzas Armadas, a través de las llamadas Fuerzas Conjuntas, la dirección de la lucha antisubversiva. La autora sostiene que el olvido no obedeció solo a razones circunstanciales. El silencio sobre la fuga le reveló una condición histórica: “sucedió en un tiempo en el que las mujeres eran vistas, incluso en los movimientos de izquierda, con un prisma que las llevaba al redil de las ‘pequeñas cosas’”. Como ejemplo de ello están las Actas Tupamaras que refuerzan en la organización política el rol subordinado que la sociedad asignó a las mujeres: eran buenas como correo, para dar apariencia de normalidad y cobertura a un local, en la relación con el vecindario y como sostén afectivo de los militantes varones. Y aunque el documento les reconoce su capacidad militar (“la mujer suele ser un buen soldado”) de hecho les negó la de dirigentes.

RELATO CORAL

El texto de Licitra se distingue por una eficiente combinación del suspenso propio del relato policial con una gran sensibilidad y talento para registrar la riqueza y variedad de las historias de vida que recoge. Es una obra coral en la que para retratar a sus personajes a la autora le importa tanto la trayectoria militante como la personal. Las que se van a fugar son jóvenes que se unieron a la lucha armada, que conocen las privaciones de la vida en la clandestinidad, que participaron en acciones militares; también son mujeres con amores intensos y contrariados, que tienen hijos (o han decidido no tenerlos) y algunas ya son viudas de militantes caídos en enfrentamientos con la policía. Cabildo concentraba a los principales cuadros femeninos de la organización: Graciela Jorge, sumada a la militancia estudiantil desde Paysandú, muy cercana a Raúl Sendic; Alicia Rey Morales, respetada militante (Licitra lamenta no haber podido entrevistarla) quien un año después de la fuga se plegó al pacto que su marido, Héctor Amodio Pérez, hizo con los militares y se esfumó para siempre; las gemelas Topolansky (la autora siente una franca simpatía por María Elia, “la Parda”, como la llaman sus compañeros, uno de los personajes más destacados del relato). También estaba Mirtha Fernández, viuda reciente de Fernán Pucurull, muerto de un balazo en el cuello cuando huía de una ratonera, y Yessie Macchi, quien ya se había fugado una vez de Cabildo y volvió a ser de la partida. Por fuera del grupo de tupamaras pero unidas a ellas, las anarquistas. Una joven Elena Quinteros elige no fugarse para no pasar a la clandestinidad (“yo quiero volver a la actividad sindical”, argumenta) y una aún más joven América García, tampoco se va por el túnel. Madre con 20 años, esperaba a su segundo hijo, una niña que nació y murió poco después en el Hospital Militar, en un confuso acto de mala práctica. El interés de Licitra por el mundo de las mujeres no se circunscribe a las presas, también se detiene en las carceleras. Seres grises y de edad indefinida (“Todas las monjas tenían esa cualidad: parecían flotar en una bruma de tiempo, como si la ausencia de pecado las hubiera arrojado a un devenir seco de todo, también de materia”). La cárcel que muestra 38 estrellas tiene una fuerte marca de género: como si quisieran demostrarle a las presas que en el pecado se lleva la penitencia, las carceleras obligan a estas jóvenes rebeldes que se salieron del hogar a cumplir con todos los ritos y clichés femeninos: deben vestir pollera, guardar silencio y hacer labores. Tienen prohibido fumar, tomar mate y escuchar la radio.

FORTALEZA Y DEBILIDAD

El hecho de que el “Operativo Estrella” no haya sido un episodio transitado por la literatura testimonial (a excepción del libro Historia de 13 Palomas y 38 estrellas que Graciela Jorge publicó en 1994 y tuvo circulación reducida), ni por el cine, benefició a Licitra porque como ella apunta sus entrevistadas ofrecieron una narración llena de matices, contradicciones y complementaciones, condición que pierden los testimonios, cristalizándose, a fuerza de repetirse. La autora obtiene testimonios francos que se atreven a una mirada autocrítica con un asunto tabú en la historia de las presas políticas: el embarazo en la cárcel de Yessie Macchi, producto de la relación fugaz y clandestina con un compañero de cautiverio, tema que ya había sido trabajado en otro libro pionero, Las rehenas, notable trabajo de Marisa Ruiz y Rafael Sanseviero (Fin de Siglo, 2012). Donde 38 estrellas exhibe ligerezas es en la información sobre hechos y personajes del país y la época. Los ejemplos son numerosos: el fundador del Frente Amplio aparece como Leonel Seregni; los trabajadores azucareros de Bella Unión, los “peludos”, son campesinos explotados por empresas extranjeras, entre otros errores, que con seguridad se hubieran evitado, con una documentación y verificación de datos más rigurosa. 38 ESTRELLAS, LA MAYOR FUGA DE UNA CÁRCEL DE MUJERES DE LA HISTORIA, de Josefina Licitra. Seix Barral, 2018. Montevideo, 190 págs. Distribuye Planeta

(EL PAIS CULTURAL)

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¡Y resulta que Eloísa Esquiú Barroetaveña era Julio Garet Mas!

Decimos Segunda Parte porque ya el pasado domingo y bajo este mismo título nos ocupábamos del tema. Explicábamos hace una semana que acaba de publicarse una reedición del libro “Parnaso Femenino – Breve florilegio de poetisas argentinas contemporáneas”, que había aparecido por primera vez en 1936, en Argentina y con el nombre de Eloísa Esquiú Barroetaveña como autora. Pero que en la reedición de ahora, de Ediciones Aldebarán, a cargo de Leonardo Garet, aparece por primera vez aclarado que ese nombre no es más que el seudónimo que para esa ocasión utilizó su padre, el poeta Julio Garet Mas (Montevideo, 1899 – Salto, 1984), cosa que mantuvoEl-libro en secreto toda su vida. Es decir, Eloísa Esquiú Barroetaveña nunca existió. Pero también adelantábamos hace siete días, que este libro es un caso absolutamente novedoso, que encierra una historia mucho más rica que la de sus páginas (en las que aporta datos biográficos y una selección de poemas de 21 poetisas argentinas), no solamente por el descubrimiento de que el nombre de la autora era el seudónimo de Garet Mas, sino por lo curioso hasta del origen de ese nombre de mujer inventado. En la siguiente explicación dada por Leonardo en el prólogo, verán ustedes, lectores, que todo parece una verdadera novela: “En una ciudad del norte argentino en donde había estado varias semanas, mi padre se encontró con un caso de rivalidad y encono irreconciliables entre dos familias. Tan extemporánea versión de los Montescos y Capuletos de Romeo y Julieta, le sugirió darle un giro insospechado y concibió a Eloísa –nombre histórica y legendariamente asociado a Abelardo, para cantar con ella el triunfo del amor por sobre los prejuicios sociales – uniendo, para desconcierto de la ciudad y la provincia, el apellido de las dos familias irreconciliables, Esquiú Barroetaveña. Nunca se aclaró el caso y él lo guardó con llave. Pasados casi ochenta años de la publicación, la hostilidad entre las familias debe haber cesado, los descendientes no recordarán el caso y a nadie le importará o afectará el tema. De cualquier forma la aclaración que se realiza podría significar una retroactiva tranquilidad de conciencias. Pasados treinta y cuatro años de la muerte de mi padre, Eloísa se saca la máscara y las poetas que él había elegido, vuelven a tener sus voces juveniles”.

A esto agreguemos, que resulta más que simpático y risueño leer varias de las cartas y notas de prensa (también incluidas en esta reedición) en las que destacados intelectuales de la época, felicitan por el libro a la “Señorita Eloísa Esquiú Barroetaveña”. Por ahora, a este nuevo libro (en reproducción facsimilar de aquel de 1936) sólo nos resta augurarle el mayor éxito, en divulgación y lecturas. Por un lado, porque significa un grandísimo aporte al estudio de la literatura argentina; por otro, porque en tiempos donde todo el mundo, por mínimo y hasta a veces intrascendente que sea lo que haga, quiere ganar protagonismo a cualquier precio, Garet Mas tuvo la enorme humildad de no querer inscribir su nombre en este valiosísimo trabajo. Simplemente, merece que se lo aplauda de pie.

LIBRETA DE APUNTES
UNO: En próximas ediciones estaremos compartiendo con los lectores de EL PUEBLO un interesante artículo que nos enviara especialmente para esta página el periodista y escritor salteño, radicado en Carmelo, Daniel Abelenda Bonnet. El tema es la llamada “Ley de Trabajo Obrero”, o “de las 8 horas”, de cuya entrada en vigencia se cumplirán próximamente 102 años (aprobada por el Parlamento el 17 de noviembre de 1915, entró en vigencia el 1º de enero de 1916).
DOS: Vale recordar que está abierta la muestra fotográfica “Horacio Quiroga – Del banquete a la selva – Fotos de una vida”, muestra pertenece al acervo de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, de Argentina, selección de fotografías que pertenecieron a María Elena Bravo, segunda esposa de Quiroga. Lugar: Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel). Horario de visita: de lunes a viernes de 10 a 19:30 y sábados de 14 a 19 horas. Abierta hasta el 30 de noviembre.
TRES: Hemos recibido la información que por estos días está cumpliendo 100 años de vida la Biblioteca “José Enrique Rodó”, de Juan Lacaze, departamento de Colonia.
Vaya desde aquí el afectuoso reconocimiento a quienes aportaron y aportan a la noble tarea de preservarla, en especial a su Comisión Directiva, presidida actualmente por Juan Cervantes.
CUATRO: Un día como el de ayer, pero del año 1834, nacía José Hernández, autor del clásico rioplatense “Martín Fierro”. En su homenaje, cada 10 de noviembre se festeja en la Argentina el Día de la Tradición.

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El asesino y sus vacíos: historia apenas contada, una novela que está basada en entrevistas a un serial killer porteño

Entre noviembre de 2014 y diciembre de 2015, cada quince días el escritor Carlos Busqued (Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco, Argentina, 1970) visitó en el hospital psiquiátrico del recinto penal de Ezeiza a Ricardo Melogno, quien en la primavera de 1982, en el barrio bonaerense de Mataderos y en menos de una semana, asesinó a cuatro taxistas de sendos balazos a quemarropa y en la cabeza. Melogno tenía por aquel entonces veinte años, hacía un tiempo que vivía en situación de calle, había estado al frente de un expendio de leche y pan que le había puesto su padre, había pasado por la colimba, había estado nueve meses preso por encubrimiento en un batallón y, por ello, se había salvado de ir a las islas Malvinas cuando Leopoldo Galtieri le declaró la guerra al Reino Unido.FOTOCULTU
Si bien el modus operandi de Melogno era simple y fue reiterativo, la policía no pudo encontrar un móvil para las muertes: el homicida se quedaba solo con los documentos de las víctimas, pero no robaba dinero ni otras pertenencias. Sin pistas, los casos se resolvieron de forma expeditiva: días después de los asesinatos, uno de los hermanos de Melogno se presentó en Tribunales, pidió hablar con Miguel Ángel Caminos, el juez de la causa, y le dijo quién era el asesino y dónde podía encontrarlo.
El muchacho venía de una familia disfuncional: padre ausente, madre mística y golpeadora (“Mi madre usaba la religión como arma: me recagaba a palos pero me decía que no me pegaba ella, era que Dios me castigaba a través de ella”), una adolescencia sin expectativas, secundaria incompleta, intentos de suicidio, los primeros delirios, los primeros conflictos con lo real. En 2014, más de treinta años después de su detención, el equipo terapéutico que lo atendía le sugirió que escribiera la historia de su vida como forma de organizar sus recuerdos. Entonces pidió para hablar con alguien que lo ayudara.
ESA AVENTURA DE LO RARO.
En 2008 una novela de Busqued, Bajo este sol tremendo, resultó finalista del Premio Herralde y fue publicada ese mismo año. Es la historia de un hombre que debe viajar a Lapachito, un desolado pueblo chaqueño, a reconocer los cadáveres de su madre y de un hermano, asesinados por el concubino de la mujer. La crítica recibió con halagos el libro, destacando la crudeza de un relato cruzado por una fantasmagoría funesta, acaso excesiva. El año pasado el director Adrián Caetano la adaptó al cine bajo el título de El otro hermano, con las actuaciones de Daniel Hendler y Leonardo Sbaraglia (“Cuando la vi, dije: No pueden ser tan hijos de puta”, le contó el escritor a Malena Rey, periodista de Los Inrockuptibles. “Es como que te hubieras comprado una suprema napolitana con papas fritas y le sacás el queso, la salsa, el orégano, las papas, la suprema. ¿Para qué compraste mi novela si podrías haber escrito la misma mierda con los guionistas de mierda que tenías?”)
Diez años tardó el autor en volver a publicar, y lo hizo con Magnetizado, el libro que recoge más de noventa horas de diálogo con un hombre que con seguridad no saldrá con vida de la cárcel. “No es una novela”, sostiene Busqued en la misma entrevista. “Tampoco es una crónica. Es un relato con un origen no novelesco. Tiene un lugar medio incómodo, difuso. Necesitaba encontrar qué era lo que justificaba la existencia del libro. Y me terminé decidiendo por la extrañeza, esa aventura de lo raro que vive él. Ese creo que es el aporte genuino.”
El volumen se abre con una breve entrevista al juez Caminos, continúa con una síntesis de lo conversado con Melogno (algo más de cien páginas de unas iniciales quinientas), y se cierra con una docena de páginas en las que M.R., una psiquiatra que lo atendió durante siete años en la Unidad 20 del Hospital Borda, intenta trazar un diagnóstico y, producto de la confusión que este sigue provocando ante toda aproximación clínica, finalmente arriesga sin demasiada convicción un dictamen de parafrenia, cuadro en el que conviven delirios psicóticos y conductas en apariencia normales.
«YO TENGO UNA HISTORIA».
Melogno recorre y reconstruye episodios de su juventud y de sus interminables años en prisión, él también sin poder explicarse a cabalidad el porqué de sus cuatro homicidios (“Yo tengo una historia. Esa historia tiene muchos vacíos, que fueron llenados por forenses, psiquiatras, médicos. Yo acepté ese relleno de los demás”). Los recuerdos, no obstante su falta de sentido, son vívidos y aparecen en su discurso sin conmoción aparente. Las noches de los asesinatos son evocadas en sus mínimos y arbitrarios detalles (pasa todo el día en un cine de barrio, en determinado momento sale a caminar, se detiene en una esquina, elige al azar el coche que abordará, da una dirección más o menos cercana, mata al llegar a destino, fuma en el interior del taxímetro, va a cenar y por último vuelve al descampado donde duerme hasta el día siguiente).
Los fragmentos más desgarradores del libro son los dedicados a dar cuenta del inhumano tratamiento psiquiátrico al que fue sometido desde su detención. En el Borda permanece desde 1987 a 2011, para ser trasladado luego a Ezeiza. Semanas enteras de tres inyecciones diarias, recluido en una celda de metro y medio por dos y una plancha de cemento por cama; insulinoterapia, Halopidol, Rohipnol, Rivotril, Artane, partes de un coctel que por años le fue suministrado por un sistema penitenciario infame.
(EL PAIS CULTURAL)

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Emiliano Giossa :ideólogo del afiche y vídeo para la nueva edición de Faz Quinceañeras que impacta en las redes sociales

WhatsApp Image 2018-11-09 at 11.46.19“Gracias a esta oportunidad descubrí que me fascina el trabajo de producción”

Emiliano Giossa tiene 30 años, es un joven emprendedor que lidera una marca de ropa pero tiene especial gusto por llevar adelante producciones que en primer lugar las hace para su negocio y recientemente se encargó de producir el vídeo y afiche de la fiesta Faz Quinceañeras de Diario EL PUEBLO, logrando un material que ha dado que hablar en las redes.
“Gracias a mi trabajo puedo acercarme y vincularme a gente super profesional que me han ayudado en esta producción” – nos contó
Emiliano está concluyendo su carrera profesional de contador y junto a su hermana llevan adelante una marca de ropa cuyo sello es “Inés Álvarez”.
Se confecciona colección en percha o a medida, la marca se vende en Salto y también en tiendas de otros departamentos del país.

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Se inauguró muestra fotográfica sobre Horacio Quiroga

En el marco del Centenario de la primera edición de Cuentos de la Selva, la Dirección de Cultura de la Intendencia coordinó la presentación de la muestra fotográfica «Horacio Quiroga – Del banquete a la selva – Fotos de una vida”, que quedó inaugurada el pasado martes en el Museo, Mausoleo y Centro Cultural Casa Quiroga (Avda. Líber Seregni y Maciel). En diálogo con EL PUEBLO, el Director de Cultura, Mtro. Jorge de Souza, explicó que “la muestra pertenece al acervo de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, de la República Argentina y es una selección de fotografías que pertenecieron a María Elena Bravo, segunda esposa de Horacio Quiroga”. Agregó asimismo que lasPrieto leyendo Palabra oculta, en Salto, 2001 fotografías “en particular corresponden a su etapa misionera, con imágenes de ese vínculo intenso con una naturaleza desafiante, escenario que sin dudas motivó su capacidad creadora”. El jerarca informó además que “se sumarán a la muestra la reproducción de trabajos premiado de los alumnos del Liceo 5 «Armando I. Barbieri», realizados con motivo de Cuentos de la Selva” y puntualizó que “estará disponible para ser visitada hasta el 30 de noviembre, con horario de visita de lunes a viernes de 10 a 19:30 y los sábados de 14 a 19 horas”.
A diez años de la muerte del poeta y dramaturgo Ricardo Prieto
(De Alejandro Michelena, colaboración especial para EL PUEBLO)
Ricardo Prieto fue un gran poeta y dramaturgo uruguayo a quien, además de leer, pudimos conocer personalmente en Salto, siete años antes de su fallecimiento, en un recital de poesía realizado en la Sociedad Italiana. A él nos hemos referido ya en otras ocasiones pero hoy, con gran satisfacción, compartimos una nota enviada especialmente para esta página de EL PUEBLO por el escritor capitalino Alejandro Michelena, nota que conforma un capítulo del libro (aún inédito) “Vecinos célebres de Buenos Aires”. Es la siguiente:
Hace diez años ya que se nos fue Ricardo, de quien fuimos amigos desde jóvenes. Un buen poeta, riguroso narrador, y notable dramaturgo. Luego de mucho tiempo de ausencia de los escenarios, desde el año pasado felizmente ha comenzado a retornar el teatro de Prieto; primero el grupo La Bataclana, con una muy buena versión de «Los disfraces», y ahora se ha estrenado en La Candela «El mago en el perfecto camino». Lo recordamos de esta forma, con la esperanza de aportar al mejor homenaje que se le puede hacer: multiplicar las puestas de sus obras.
RICARDO PRIETO: EL RIGOR DEL TEXTO DRAMÁTICO Y LA FUERZA DEL TEATRO: Ricardo Prieto ha sido uno de los más firmes, maduros y profundos dramaturgos de la generación surgida en los años setenta del pasado siglo. Se adentró como pocos en Latinoamérica en los laberintos de la condición humana. Y lo hizo con una escritura elaborada en lo estilístico y conceptual, y con una sabiduría escénica por momentos magistral. Entre sus obras encontramos títulos que son fundamentales e ineludibles, como El huésped vacío, una de las obras de autor rioplatense que más ha frecuentado los escenarios internacionales, con reiteradas puestas en escena en Buenos Aires. También: El desayuno durante la noche, que recibiera en España el importante premio Tirso de Molina (en el año 1980). Pero además tiene en su haber decenas de piezas –dramas y comedias; obras realistas unas, y otras más volcadas al teatro de vanguardia- entre las que se destacan: El mago en el perfecto camino, caracterizada por su hondura metafísica, y Garúa, exitosa comedia de costumbres no carente de honduras sicológicas. Sin olvidar pequeñas piezas “de cámara”, como Me moriría si te vas. Fue por otra parte un escritor versátil, que cultivó otros géneros con similar eficacia. En narrativa, Desmesura de los zoológicos, un original libro de relatos que oscilan impecablemente entre el absurdo y el surrealismo. Y los cuentos de La puerta que nadie abre, donde explora dimensiones paranormales. Y la serie de Lugares insospechados (su último libro édito, publicado por Alfaguara en el 2008), a través de la cual logró perfilar –con seguro pulso narrativo- una verdadera comedia humana. No hay que olvidar el intenso lirismo y la fuerza vibrante que imantan esa extraña e inolvidable “nouvelle” titulada El odioso animal de la dicha, que transcurre en una Buenos Aires al mismo tiempo identificable y anclada en una época determinada (los años setenta) pero también esencial y arquetípica. Y sus novelas: Pequeño canalla y Amados y perversos, en las que logró establecer un mundo propio, y reflejar con lucidez la sociedad urbana de esta parte del mundo en sus dimensiones más oscuras y sombrías. Como poeta su libro mayor es Palabra oculta, eficaz antología de su producción en el género desde los años sesenta hasta fines de los noventa. Como ensayista su producción fue pausada y lenta, galvanizada por una implacable lucidez e inusual penetración. Vale recordar al respecto sus trabajos, polémicos, sobre Florencio Sánchez. Ricardo Prieto no tuvo formación universitaria. Podríamos decir que fue un autodidacta. Pero logro decantar una cultura universal, fruto de su voracidad e intuición como lector. Realizó cursos únicamente en lo teatral –en Club de Teatro, grupo independiente del Montevideo de los 60- de actuación y dirección. Filosóficamente ha sido definido como existencialista. Y no cabe duda que la juvenil lectura de Sartre incidió en su visión del mundo. Pero quizá no tanto como luego, ya instalado en Buenos Aires, lo marcaron las lecturas de autores clásicos del esoterismo, como la teósofa Madame Blavatsky o el maestro espiritual ruso Gurdjieff. Fue, por otra parte, un ser humano afable y generoso. El encuentro amistoso y la tertulia de café constituyeron parte importante en su vida. En esas instancias podía ser irónico y mordaz, vehemente y al mismo tiempo tolerante, y siempre brillante y certero en los conceptos. Los lugares donde cultivó –como si se tratara de un arte más- el ejercicio del diálogo inteligente, fueron en Montevideo el viejo café Sorocabana de la plaza Cagancha y el Mincho de la calle Yi, y en sus años bonaerenses los cafés Tortoni y Los 36 billares de Avenida de Mayo. Ricardo Prieto abandonó este mundo de las formas en el año 2008, pero su potente escritura dramática sigue viva. Y sus obras no dejan de estrenarse en varias partes del mundo, más allá que en su país de origen pareciera que se lo quisiera confinar al limbo del olvido.

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El gran concierto en el cielo: el show de Roger Waters

Brindó el mejor espectáculo que se haya visto en el Estadio Centenario.

De antemano se sabía que la de Roger Waters era la más grande, pero tenerla enfrente causaba una apabullante impresión. La pantalla estaba ubicada contra la tribuna Ámsterdam y ocupaba casi todo el ancho de la cancha del Estadio Centenario, en el que había 40.000 personas. Ni un minuto más ni uno menos de las 21.00, el inmenso led se encendió con la placentera imagen de una mujer sentada en la playa. El tiempo pasaba y la muchacha seguía ahí, tan quieta que parecía una foto. Pero no era, porque los juncos se movían. De pronto se sintió un murmullo desde la roger waterstribuna Olímpica, que resultó ser el quejido del viento, cada vez más intenso, que también era parte del espectáculo. En ese momento se caía en la cuenta de que el sonido era envolvente en el más completo y audible sentido del término, y no en el que se usa en un shopping para vendernos cinco parlantecitos.
La imagen de la pantalla siguió sin cambiar demasiado casi por 15 minutos, hasta que un rojo apocalíptico se apoderó del paisaje, que dio paso al breve audio de “Speak to Me”, para que luego la banda arremetiera con “Breathe”, ambos enganchados del inconmensurable The Dark Side of the Moon (1973). Y así, el espíritu de Pink Floyd se apoderó del monumento al fútbol mundial. La banda de Waters está compuesta por él y diez más, que son los que se necesitan para emular el legendario sonido del grupo británico. Para el papel de David Gilmour se necesitan dos: Dave Kilminster, que se encarga de la guitarra líder, y Jonathan Wilson, que, además de darle a las seis cuerdas, la mayoría de las veces hace el rol vocal de Gilmour (tiene un timbre similar pero más cálido). También hay otro bajista, Gus Seyffert, que cubre a Waters.
En los recitales de rock de igual calibre que hubo en el coloso de cemento, como los dos de Paul McCartney y el de The Rolling Stones, las pantallas tenían el simple fin de ampliar la imagen de los músicos para que el público los pudiera ver desde todos lados. Pero en el espectáculo de Waters la pantalla no es un complemento sino parte de él. Si el espectador miraba para abajo o cerraba los ojos, se perdía la mitad del asunto (a veces Waters y sus músicos aparecían en el led pero mimetizados con la ficción). A su vez, las luces y los efectos de sonido omnipresentes también eran parte fundamental del show (para semejante sincronización en todos los planos probablemente los músicos tengan marcado el tempo o ciertos intervalos, por los auriculares, ya que cualquier desvío podría dejarlos en offside; o quizá el equipo técnico está al nivel del de la NASA). Tantos estímulos hacían que por momentos no se supiera a cuál atender, como si fuéramos un perro al que le muestran varios huesos desde direcciones opuestas.
Luego de la instrumental “One of These Days”, que sonó tan arrolladora como la de estudio (y que fue la única anterior a Dark Side of the Moon), una infinidad de relojes se abalanzó hacia nosotros desde la pantalla, señal inequívoca de que se venía “Time”. Pero, a pesar de lo que dice la canción, Waters no desperdiciaba el tiempo en ningún momento del recital, ya que cuando no cantaba o no tocaba el bajo se dedicaba a gesticular las letras o a desfilar por las pasarelas que iban hacia los costados para saludar al público. Siguiendo con el tema, en donde más se nota el paso del tiempo es en sus cuerdas vocales, pero tiene 75 años, ¿qué más podría hacer?
Botija de mi país
Mientras en la pantalla se veía un firmamento cargado de estrellas que parecía más real que el del cielo que cobijaba al Centenario, empezó a sonar “The Great Gig in the Sky”, un tema en el que ganaron protagonismo las dos coristas de Waters, disfrazadas estilo distopía vintage, como si hubiesen salido del bar Korova de La naranja mecánica. Al igual que con Gilmour, también se precisan dos para meterse en el traje de la cantante Clare Torry, que en el tema original se mandó la improvisación vocal más extraordinaria de la historia del rock sin mencionar una sola palabra. En el recital del sábado, las dos muchachas (Holly Laessig y Jess Wolfe) dejaron todo, pero aun así la interpretación fue bastante fría si se hace la odiosa comparación con la versión original, aunque todos sabíamos que no estábamos viendo exactamente a Pink Floyd.
Uno de los puntos altísimos de la noche empezó a escalar con “The Happiest Days of Our Lives” y las imágenes del desagradable e iracundo profesor de The Wall, la antesala de “Another Brick in the Wall part 2”. Como suele pasar cuando suena un himno, el público que estaba sentado en el sector vip –más de la mitad de la cancha– se paró. Varios niños coparon el escenario, vestidos como presos –conjunto naranja y números negros en el corazón– y con una capucha negra en sus cabezas. Los gurises eran del coro Giraluna, una ONG de Nuevo París que trabaja con niños de contexto crítico. En el momento del legendario coro del tema, los niños se sacaron las capuchas e hicieron la mímica del canto; aunque el coro real que sonaba era grabado, fue sin dudas uno de los momentos más emotivos del recital. “Another Brick in the Wall part 2” posiblemente sea una de las pocas canciones de rock en que un coro de niños no queda cursi sino todo lo contrario: la dota de fuerza y de sentido. Al final, los botijas de Giraluna se sacaron el traje de preso y bailaron impulsados por el ritmo disco del himno de Pink Floyd; debajo tenían remeras negras que decían “resist”, uno de los tantos leitmotiv de la noche.
La culpa es del chancho
Resistir a Mark Zuckerberg (capo de Facebook), al antisemitismo, al neofascismo, a los crímenes de guerra, al intento de silenciar a Julian Assange y una interminable lista en inglés que aparecía en la pantalla, a la que mucha gente no le prestó atención porque justo era el interludio del recital, momento clave para ir al baño, tomar una cerveza y comer un pancho. Antes de arrancar la segunda parte, el concepto de espectáculo total se hizo carne como nunca en la noche para quienes estábamos en la fila para comprar comida. Mientras que en la pantalla nos llamaban a resistir la idea de que “algunos animales son más iguales que otros”, como por ejemplo los cerdos o los perros, el estremecedor sonido de un helicóptero bajó desde la tribuna Olímpica, junto con luces rojas y el chillido de una alarma.
(Escribe: Ignacio Martínez en Música | Foto: Federico Gutiérrez para “la diaria”)

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Nouvelle: reina de la ficción, la literatura de ficción en el escenario de la hipertecnología

Con Samanta Schweblin.

En el marco de la Feria del Libro de Montevideo El País Cultural entrevistó a la escritora argentina Samanta Schweblin, que vino a presentar su última novela, editada por Penguin Random House: Kentukis, una fantasía futurista (no tan lejana) que postula la existencia de unos robots de compañía llamados kentukis, con apariencia de animal y forro de peluche cuya característica principal es la incorporación de una cámara que alguien desconocido manipula a distancia. La necesidad del exhibicionista y la del voyeur se conjugan en esta novela que habla del hoy, de la hipercomunicación y la soledad, de la necesidad de llenarla con lo que sea, sobre todo con lo desconocido y peligroso.foto cultuSchweblin (Buenos Aires, 1978) vive desde hace años en Berlín, donde dicta talleres de escritura y ha sido reconocida mundialmente con distintos premios (Juan Rulfo, Shirley Jackson, Konex, Ribera del Duero, etc.) y nominaciones (Man Booker International, entre otras). Entre sus libros destacan las colecciones de relatos El núcleo del disturbio (2002), Pájaros en la boca (2009) y Siete casas vacías (2015), y la novela Distancia de rescate (2014), una potente reflexión en clave de horror realista sobre la contaminación alimenticia y las multinacionales agroquímicas.

Samanta Schweblin sonríe cuando reconoce que algunos lectores, con cierta desilusión, no se la imaginan como es sino que tal vez esperaban esa suerte de monstruosidad, mala onda, oscuridad, que algunas de sus historias transmiten. Nada que ver. Schweblin destila simpatía, sonrisas y ánimo para responder concisa y generosa todas las preguntas. -Algunos textos tuyos parecen enmarcarse en dinámicas o atmósferas de género –la ciencia ficción en Kentukis, o el fantástico en cuentos como “Pájaros en la boca”, o el horror en Distancia de rescate- sin embargo creo que traspasás lo genérico, que a lo más jugás con sus fórmulas para hablar de las emociones y el presente. -Tal cual, tengo una sensación de extrañeza pero también me gustan esas etiquetas. De “Pájaros en la boca” se decía que era literatura fantástica y no, todo lo que pasa ahí es factible de suceder, es del orden de lo anormal pero no de lo fantástico. Lo que ocurre es que en el espacio de lo fantástico el lector queda mucho más seguro, protegido. Esa trampa me gustaba, la sentía como un halago. A Distancia de rescate la etiquetaron como una novela de terror, y no hay sangre ni vampiros pero de pronto las latas de arvejas ocupan el lugar del horror. Con Kentukis pasa igual, yo no creo que esto sea ciencia ficción, no es una novela sobre tecnologías sino sobre los problemas vinculares y de desvinculación del ser humano. Pero creo que hay un juego interesante con los límites de todos esos géneros. El concepto de género calma mucho. Mientras uno no lo pise del todo la travesía es mucho más inquietante. -Lo familiar y en especial lo filial conforma una parte importante de tu narrativa. ¿Te preocupa la reacción de tu entorno hacia el modo en que configurás artísticamente tu mundo privado?
-Ahora no sé. En Pájaros en la boca y en Siete casas vacías tuve algunos miedos en relación a eso, miedos que no se cumplieron en lo más mínimo. Porque pensaba “ay cuando tal persona lea esto” y esa persona lo leía y no se identificaba para nada y de pronto otra persona a la que yo no había hecho alusión me decía “ay escribiste sobre mí”. Hay algo en el lector que uno no puede manejar. Es innegable que la ficción se construye con experiencia de vida pero nunca pensé a mi familia como personajes: mi madre nunca es mi madre, mi padre nunca es mi padre, ni lo serán, no me interesa, pero tenía miedo de esa lectura. Por suerte fueron muy inteligentes en ese sentido y entienden que es un ejercicio de ficción. -Tu escritura es dinámica y visual. Has sido llevada al cine (“La pesada valija de Benavidez”), y estudiaste Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Bs. As., ¿cómo influyó ese aprendizaje en tu narrativa?
-No sé si en el propio ejercicio de haber sido estudiante de cine o por las películas que vi. La carrera de cine es muy experimental, muy práctica. Yo estudié en la UBA y todo el tiempo se pensaba en la problemática de cómo se cuenta una historia, qué se cuenta, qué se deja de contar, qué dicen los personajes cuando no dicen nada. Había un montón de preguntas y problemas con el timing, el montaje, la edición. Al lado de eso, la carrera de letras en mi país era algo muy teórico, tenía que ver con la literatura pero no con la escritura. En cambio la carrera de cine tenía mucho que ver con la práctica de la escritura.
-¿Y por qué estudiaste cine y te dedicaste en cambio a la literatura?
-Es que no quería ser cineasta. Cuando lo veo ahora me doy cuenta de que en realidad estaba tomando buenas decisiones desde el lugar intuitivo, porque lo que me pasaba es que estaba enamorada de la literatura pero no encontraba un espacio académico donde poder estudiarla, y para mí la relación que yo tenía con los escritores era muy distinta de la que se tiene hoy. Cuando yo tenía diez años un escritor era un tipo que estaba en la solapa de un libro, en sepia, era un hombre (nunca mujer), y estaba muerto. No había nada más alejado para mí que la idea de ser un escritor, pero la idea de contar historias estaba latente y lo más parecido a contar una historia era el cine. Y eso fue lo que me decidió, fue más interesante pensar la literatura desde su construcción, desde los problemas de cómo se cuenta que desde un lugar teórico como hubiera sido estudiar literatura española del siglo XIX.

EL ESCRITOR GENIO

-Y ahora se enseña a escribir en talleres. ¿Creés en los talleres literarios como formadores de escritores? -Sí y no, creo que se puede enseñar muchísimo a escribir. Se pueden enseñar técnicas de escritura, y creo que hay que salir de este lugar un poco sacro del escritor genio que nace genio. Lo que no se puede enseñar y de hecho no se debería enseñar –me parecería poco ético- es esa visión personal que cada uno puede tener del mundo, eso me parece como una piedra preciosa que cada uno carga adentro y que es intocable, no hay que permitir que nadie se meta ahí y uno no debería meterse. ¿Cuál es el tamaño y el color de esa piedra? No lo sé. Pero esa belleza no tiene que ver con el genio sino con una educación emocional y con preguntas vitales que uno se hace y con vidas que uno tiene adentro. Un taller quita hojarasca, saca a los talleristas de los lugares comunes, pero no de la literatura sino de ellos mismos.
Genera espacio, pero no puede llenarlo, lo tiene que llenar cada uno.

(EL PAIS CULTURAL)

 

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¡Y resulta que Eloísa Esquiú Barroetaveña era Julio Garet Mas!

Increíble! ¡Quién iba a decir que aquel libro titulado “Parnaso Femenino – Breve florilegio de poetisLeonardoas argentinas contemporáneas” y publicado en Argentina en 1936 era de Julio Garet Mas! Como autora de aquella edición aparece Eloísa Esquiú Barroetaveña, pero ese nombre no es otra cosa que el seudónimo que para esa ocasión utilizó Garet Mas (Montevideo, 1899 – Salto, 1984) y nunca dio a conocer la verdad.
Ahora sale a luz. Ahora lo vuelve a publicar su hijo, Leonado Garet, con un prólogo explicativo de toda esta curiosa, maravillosa y novelesca cuestión.“Parnaso Femenino” es una selección de poetisas argentinas, de las que Eloísa Esquiú Barroetaveña (o sea Julio Garet Mas) aporta datos biográficos y una selección de poemas. Las poetas seleccionadas son: Margarita Abella Caprile, Emilia BeEl librortole, Alcira Bonazzola, Lola S. B. de Bourguet, Susana Calandrelli, Sara Sola de Castellanos, Sara Montes de Oca de Cardenas, María Alicia Domínguez, Beatriz Eguía Muñoz, Rosa García Costa, Ángela García Salaberry, Margot Guezuraga, Nydia Lamarque, Norah Lange, Amalia Previsch de Piossek, Teresa Ramos Carrión, Mary Rega Molina, Concepción Ríos, Paulina Simoniello, Emma Sola de Sola y Alfonsina Storni.Es este libro un caso absolutamente novedoso, que encierra una historia mucho más rica que la de sus páginas (empezando por el origen del nombre de la supuesta autora), por lo que ameritará que nos ocupemos de él en esta página de EL PUEBLO en algunas ediciones más. Mientras tanto, compartimos el inicio del prólogo de Leonardo Garet: “Eloísa Esquiú Barroetaveña es el seudónimo que mi padre, Julio Garet Mas, mantuvo en secreto durante tJulio oda su vida. El valor de esta reedición proviene de que Parnaso Femenino, Breve florilegio de poetisas argentinas contemporáneas es, cronológicamente, una de las primeras recopilaciones de poesía escrita por mujeres en Argentina. Recoge y presenta textos de veintiuna poetas que estaban en plena etapa creadora. Esta dedicación a la literatura argentina la continuará su autor en 1938 con Conferencias literarias, que destaca las obras de Enrique Banchs, Baldomero Fernández Moreno, Arturo Capdevila, junto a las conferencias Las poetisas argentinas y Elogio de los poetas de Corrientes”

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La semana de la robótica de ANEP convocó a más de 800 estudiantes y docentes de todo el país

La agenda de actividades incluyó talleres dictados por jóvenes

Desde Bella Unión hasta Montevideo, pasando por localidades como Fray Marcos, en Florida, entre el 19 y el 28 de octubre la Semana de la Robótica y la Programación de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) reunió a más de 800 estudiantes y docentes en diferentes actividades sobre la temática. Organizada por el departamento de Tecnología Educativa del Consejo Directivo Central de la ANEP, la Coordinación de Informática del Consejo de Educación Secundaria y por los Centros MEC, la actividad tuvo como protagonistas a los estudiantes que en muchas ocasiones fueron los encargados de dictar los talleres para otros compañeros y docentes.robotica
Por ejemplo, un grupo de estudiantes del liceo 22 de La Teja fue el encargado del taller “Crear videojuegos con Scratch”, que convocó a otros liceales y a distintos docentes que se acercaron para aprender sobre el lenguaje de programación. Según dijeron los jóvenes a la diaria, su público objetivo eran los adolescentes que acaban de ingresar a la enseñanza media, a quienes buscaban transmitir algo de lo que aprendieron sobre programación en las clases de informática de primero y segundo año. “Movimiento y cambio de fondo es bastante fácil, puntos y variables es lo más difícil”, comentó una de las estudiantes devenida tallerista mientras demostraba lo fácil que maneja el amplio mundo del Scratch.
José Miguel García, del Departamento de Tecnología Educativa de la ANEP, destacó la participación en varias localidades del interior del país: “Entendemos que es muy importante que a nivel local haya capacidades para trabajar en estas temáticas. Con este tipo de actividades procuramos poner en contacto a gente que está trabajando en los distintos ámbitos –secundaria, UTU o primaria–, de manera que se conozcan a nivel local. En algunos lugares funciona muy bien porque se han establecido referentes naturales de consulta”.
Una apuesta
García entiende que “el trabajo del docente tiene que cambiar” y, cada vez más, “pasar de una clase expositiva a una dinámica de construcción del conocimiento junto con los chiquilines”. “En los talleres de robótica y programación esto pasa mucho, porque el docente se encuentra con un montón de cosas que no sabe y se apoya mucho en sus alumnos, desde hace varios años estamos promoviendo que sean los chiquilines los que den talleres a otros chiquilines”, añadió.
Según García, “cuando la robótica y la programación se trabajan bien, los estudiantes aprenden mucho de los procesos de aprendizaje: aprenden a resolver problemas dividiendo en partes más pequeñas para encargarse de cada una por separado, se dan cuenta de que son capaces de desarrollar elementos tecnológicos que resuelvan los problemas que ellos mismos plantean”. Asimismo, valoró que el rol del docente sigue siendo fundamental, “en el sentido de que son los profesores quienes vinculan ese potencial con los procesos de aprendizaje que específicamente quiere alcanzar a través del currículum”. Al respecto, mencionó que se apuesta a una educación en la que los estudiantes “no memoricen, sino que piensen y resuelvan problemas”.
Si bien los temas de robótica y programación educativa están presentes en la agenda uruguaya desde hace 25 años, para García estuvieron estancados hasta el impulso que se les dio desde Plan Ceibal cuando llegaron computadoras y kits de robótica a los centros educativos de la ANEP. Según contó, los docentes se fueron actualizando a medida que llegaban los nuevos materiales y, a pesar de que muchos sienten que no saben lo suficiente, “otros muchos se integran a esto, básicamente por medio de los talleres donde descubren nuevas herramientas que después pueden llevar al aula”.
“Cada vez más docentes se animan con esos pocos conocimientos a participar en un proceso de coaprendizaje con sus alumnos, deciden asumir el riesgo de presentar propuestas aunque no las dominen”, agregó. Según consideró García, la principal razón para tomar el riesgo es “ver el entusiasmo y los procesos de aprendizajes de los chiquilines, eso es lo que hace que cualquiera se anime”.
Tortugas y gatos
La Semana de la Robótica y la Programación se enmarcó en el cuarto día internacional de Tortugarte, un lenguaje de programación. Tortugarte y Scratch son los lenguajes más extendidos porque están incorporados en las ceibalitas. Son lenguajes especialmente creados para niños, “que tienen la ventaja de tener un piso muy bajo y un techo muy alto; o sea, es muy fácil acceder y, una vez que se logra, se pueden desarrollar proyectos muy interesantes”, afirmó García. El Scratch está orientado a lo visual, por eso los jóvenes pueden hacer fácilmente videojuegos, mientras que Tortugarte hace énfasis en los movimientos geométricos.
¿Te interesa la educación?
(Información de la diaria)

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Entre las “palabras” y los “objetos”. Consideraciones sobre el cuento “Mensajes interiores” de Alcides Flores

En esta oportunidad, plantearemos algunas ideas sobre la obra del escritor salteño Alcides Flores, específicamente sobre su relato “Mensajes interiores” (incluido en “Historias de Tapellara”). Según Leonardo Garet, los cuentos que conforman dicho libro “son relatos que se desgajaron de la vida, nacidos de anécdotas más que inventadas, adivinadas, y que reflejan comprensión y afecto hacia las vivencias de los seres sencillos que sufren hacia adentro y ven cruzar su tiempo de pocas alternativas. (…) El autor es un lúcido observador de detalles que cuenta, no juzga, y abarca la amplia gama de aconteceres de su pueblo, Tapellara”. Particularmente en este cuento se narra la historia se trata de un hombre llamado Never Laurino, quien oficia de obrero metalúrgico en una fábrica. Es viudo y tiene dos hijos, de acuerdo a lo que plantea el narrador, con los cuales no tiene un vínculo muy cercano; un día tomó conciencia de su edad, de su vejez no tan lejana, y entendió que “había llegado la hora de intentar recuperarlos y retomar la relación con ellos”. Este intento fracasa, lo que lleva a que Laurino quede “alienado” en el mundo y se dedique de lleno a cumplir con sus obligaciones laborales. Tiene una vida que podría considerarse “tranquila”, rutinaria incluso, hasta que comienzan a sucederle una serie de hechos inexplicables, que lo llevan a realizar un proceso de escapatoria de ese mundo que lo oprime. Todos los días viaja en el mismo ómnibus y llega a su trabajo a la misma hora, va a la cocina a calentarse el almuerzo, hasta que un día percibe algo extraño en el microondas. Este aparato, está programado con una voz metálica que indica los pasos a seguir para calentar la comida y “avisa” cuando ya está lista. El lingüista Steven Pinker, en su obra “El instinto del lenguaje”, plantea algunas nociones que podrían vincularse a lo que en este cuento se presenta. Sostiene Pinker: “El uso infinito de medios finitos distingue al cerebro humano de la mayoría de los sistemas artificiales de lenguaje que encontramos habitualmente”. Existen máquinas que habitualmente utilizan listas de emisiones prefabricadas y las expresan a través de un tono monocorde; las mismas carecen de una gramática, es decir, de un código autónomo con respecto a otras capacidades cognitivas. Esto es aplicable a la función del microondas en el cuento de Alcides Flores. Pero, en esa oportunidad, el aparato en vez de decir sus frases programadas, dijo “Hoy es día de regalo”, en una voz incluso más aguda de lo habitual, una voz diferente. El tono de voz es un recurso lingüístico tan válido como pueden ser conectores, adverbios o modos verbales, según lo planteado por otro lingüista, John Austin (en la Conferencia IV de “Cómo hacer cosas con palabras”). Ese mismo teórico aclara la dificultad de transmitir determinados tonos si la modalidad oral del acto lingüístico se trasladara de la oralidad a la escritura, porque tendrían que incorporarse, desde lo gráfico, determinados signos de puntuación. En este caso, ante la ausencia de los mismos, es la voz del narrador quien nos informa al respecto.

A pesar de ser una máquina quien habla, igualmente se pueden reconocer las dimensiones que componen el “acto de habla”, desde el punto de vista de la Pragmática. Este acto enunciado por el microondas, podría considerarse un “acto realizativo” (de acuerdo a Austin) en tanto no solo se expresa algo, sino también se hace algo. Por otro lado, por ser este un acto realizativo, se compone de tres dimensiones también teorizadas por dicho autor. La dimensión locutiva es precisamente “Hoy es día de regalo”; teniendo en cuenta la fuerza ilocutiva del mismo, podemos reconocer en él la intención de recordar. Lo que produce en el receptor, en este caso Laurino, es un proceso de anagnórisis: toma conciencia a partir de este hecho que hoy es el día de cumpleaños de su madre. Este proceso es el producto de la dimensión perlocutiva del acto lingüístico. Se produce también un momento de vacilación en él, en tanto no comprende lo sucedido desde lo racional: “¿Qué tenía que ver aquel aparato con su olvido? Preguntó a los demás compañeros si habían notado algo distinto en el funcionamiento del microondas del comedor y ante la negativa de algunos y a que otros no le dieran importancia prefirió no comentar lo sucedido para ver qué pasaba después”. En otra oportunidad, al calentar su comida, la voz del microondas le dijo “No me ignores”. Volviendo a considerar las dimensiones de los “actos de habla” antes mencionados, en este caso, ante la locución planteada, la fuerza ilocutiva que cobra el acto se transforma en un pedido, una solicitud de atención, lo que provoca como perlocución un estado de preocupación por parte del personaje, pero al mismo tiempo, trata de disimular frente a sus compañeros, con el argumento de que no quería que pensaran que “estaba loco”. De esta manera, lo que genera también en él es un cuestionamiento acerca de la posible pérdida de su “salud mental”. Los dos actos de habla que hasta aquí han sido puntualizados, se consideran “satisfactorios” y “afortunados”, en contraposición a los llamados “actos insinceros”.
Así transcurrieron los días, completamente normales algunos de ellos y con sucesos “extraños” los otros. En otra oportunidad, el microondas, luego de calentar la comida, expresó: “Flores blancas”.
En ese momento, el personaje recordó su aniversario de matrimonio, aunque su condición actual es de viudez: “La voz del microondas se lo había recordado y entonces asumió que debería ir el fin de semana a llevarle claveles como a ella le gustaban”.
El narrador, en más de una oportunidad, alude al estado de enajenación en que se encuentra el protagonista; por momentos, incluso, nos remite a la idea de un “hombre-máquina”, programado para cumplir con sus tareas, en lugares y tiempos específicos, sin atisbos de poder modificar esa “rutina”. El estado en que se encuentra el personaje, por momentos, parece no permitirle pensar siquiera en sí mismo: “Llegaron después días de mucho trabajo que no le quedaba tiempo ni para pensar, llegaba tarde a su casa para bañarse, comer y dormir”. La voz del microondas, por momentos parece serle indiferente, pero por otros le genera miedo al personaje, en el sentido de que puede llegar a develar aspectos internos de sí mismo y verse en la obligación de hacerse cargo de los mismos, al punto de que cuando le dice “No soy yo”, Laurino se va del trabajo sin previo aviso e incluso tan perturbado que adopta una actitud suicida: sube a un ómnibus y se tira del mismo, en marcha. Aparentemente las lesiones fueron leves, ya que al tiempo, de acuerdo a la voz narrativa, vuelve a trabajar y, consecuentemente, a escuchar la voz del microondas cuando va a calentar el almuerzo. Pero en esta oportunidad, hay un cambio en las expresiones del aparato: lo que antes eran enunciados breves y concretos, con posibilidad de múltiples interpretaciones, ahora se encuentran más contextualizados, ya que se presenta un discurso más elaborado y apela a lograr un cambio positivo en el personaje.
Las intenciones de dichos enunciados ahora son “aconsejar” y hasta “ordenar” ese cambio de vida profundo que el personaje tanto necesita.
Le plantea que para apreciar la vida de forma positiva y para olvidar momentos dolorosos, podría dejarse guiar por lo que realmente anhela, que es un reencuentro apacible consigo mismo y la transposición de ese estado interno a su vida cotidiana.
Esto genera una sensación de libertad en el personaje, quizás lo que siempre estuvo esperando; las palabras del aparato sirvieron como puntapié para encontrar ese estado de plenitud interno que lo hizo abandonar en un comienzo su lugar de trabajo: “Ya no quiso escuchar más palabras, se retiró sonriente de su trabajo sin que se dieran cuenta, la sonrisa se transformó en risa amplia y la risa en carcajadas mientras caminaba libre por la ancha vereda”.

Prof. Alejandro Pignataro
Prof. Ana Claudia Pignataro

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El tiempo extra de una buena isla perdida

Si se hiciera una encuesta entre lectores seguro pocos recordarían el final de Guerra y Paz de Tolstoi, La montaña mágica de Thomas Mann, En busca del tiempo perdido de Proust o El señor de los anillos de Tolkien, cómo cerraron en sus mínimos detalles, cuál fue el reparto de premios o la resolución frente a las expectativas creadas. Acaso ni siquiera podrían evocar la sensación que esos finales produjeron. Algo del olvido quizá está cifrado en la propia monumentalidad, en su condición de macrorrelatos.
El “fracaso” de Lost ratificado en un final que no convenció a casi nadie, más allá de que se deba a que se les fue de las manos a los guionistas, a que la serie estuvo mal parida desde el comienzo o a que aún no la entendamos, no debería hacer olvidar que la serie fue un hito, y que su apuesta -teleteatrera, rebuscada, ambiciosa- no solo contenía una gran dosis de imaginería sino que manejaba tópicos básicos de la narrativa universal. De ahí provenía parte de su enganche, además del carismático recuento de sus “perdidos” del vuelo 815 de Oceanic, o de sus capítulos breves que se devoraban con facilidad. La posibilidad de que la vida se tuerza en un instante y para siempre, las complejas relaciones filiales, el remordimiento y la culpa, la noción de Destino, la existencia del Mal, componían alrededor de los personajes principales (Locke, Jack, James, Kate, Hurley, Claire, Sayid) una urdimbre que se iba haciendo más y más basta. A medida que la lista de personajes crecía y los flashbacks y flashforwards se multiplicaban la sensación del espectador era la de irse perdiendo también pero ya no en lo enunciado sino en la enunciación misma. ¿Qué era Lost, qué tipo de serie? ¿Consistía en rizar un rizo hasta que se rompiera? ¿En qué punto sus misterios, sus vueltas de tuerca, su genial apertura, sus conejos sacados de la galera o sus deus ex machina dejaron de parecer sorprendentes? ¿Era la isla un puente a la salvación o al purgatorio?
Su cierre, guste o no, afirma lo que la mayoría, si no todos sus espectadores pensamos en algún punto: que nadie sobrevivió al vuelo 815, que el destino de hijos y padres, amigos y enemigos, buenos y malos, creyentes y ateos, es el mismo. Antes de eso seduce, cómo no, la posibilidad de que las cosas que suceden no sean irreversibles. Seduce la posibilidad de ser otro (un héroe, un bastardo, Alguien), de vivir una vida paralela, de alcanzar lo sublime de algún modo. El final de Lost devuelve todo a su origen, y nadie quiere ver eso.

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Celebración por los 100 años de «Cuentos de la Selva», en la sede Salto UdelaR

Para grandes y chicos

En el marco del centenario del libro Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga, se realizan el próximo miércoles 7 de noviembre, en la sede Salto del Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República, diversas instancias para celebrar este clásico de la literatura mundial.horacio-quiroga

Para el público escolar se realiza la actividad “La selva animada”, en doble horario, en el nuevo anexo de Julio Delgado 216, esquina 19 de Abril (ex sede del Garden), que incluirá la proyección de tres cortometrajes producidos en la década de los ochenta por los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) basados en los cuentos “El loro pelado”, “La gamita ciega” y “El paso del Yabebirí”.
Y para todo público se brindará la conferencia “La selva iluminada” a cargo del Lic. Alejandro Ferrari, del proyecto +Quiroga. a las 19 hs. en la Biblioteca de la sede universitaria (Rivera 1350).
En la exposición se brindarán detalles de la génesis del libro, del lugar de la selva en la imaginación literaria de Quiroga, de la presencia del libro en la enseñanza escolar, de las diferentes transposiciones que han tenido sus cuentos y de las múltiples ediciones que siguen realizándose hasta el presente del libro cumbre de la literatura infantil rioplatense.

SOBRE HORACIO QUIROGA
Hace más de cien años, en medio de la selva misionera argentina, un padre viudo poblaba la imaginación de sus dos pequeños hijos con cuentos que provenían de su imaginación en medio de aquel ambiente tan particular al que había decido consagrar sus esfuerzos.aplas
Los cuentos que Horacio Quiroga, éste es el padre de esta historia, le contaba a Eglé y a Darío, fueron apareciendo rápidamente en algunas revistas de Buenos Aires donde colaboraba: Fray Mocho, P.B.T. y El Hogar.
Y hace cien años, luego de algunos intentos fallidos para que esos cuentos, a los que rotulaba como “cuentos para mis hijos”, se transformaran en un libro de lectura escolar que comenzaban a estar en boga, finalmente vieron la luz en la misma editorial que le había publicado el año anterior su otro longseller Cuentos de amor de locura y de muerte.
El libro salió con el título Cuentos de la Selva y constaba de ocho cuentos.
Desde entonces la historia es conocida. Esos “cuentos para niños inteligentes que delatan una escondida y rebelde ternura”, como dijo de ellos Juan Carlos Onetti, han venido alimentando la imaginación generación tras generación de chicos y grandes, alumbrando las primeras emociones que la literatura despierta.
Alejandro Ferrari, co-creador y gestor del Proyecto +QUIROGA, ha venido realizando diversas actividades sobre Cuentos de la Selva en distintos lugares del país.
Compiló y realizó el estudio preliminar de la edición conmemorativa de Cuentos de la Selva editada por la Administración Nacional de Educación Pública y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay con motivo del centenario.
Es el curador de la Muestra La selva iluminada – Geschichten aus dem Urwald +Quiroga: Buchillustrationen aus 100 Jahren que se desarrolló en el Instituto Ibero-Americano de Berlín (27.8. – 6.10.2018) y próximamente en otras regiones de Alemania y. también realizó la curaduría de la muestra Cuentos de la Selva – Horacio Quiroga – 100 años, producida por la Fundación OSDE que está recorriendo la Argentina.
Colabora con el semanario Brecha y el suplemento El País Cultural, del diario El País de Montevideo.
Es también Investigador asociado del proyecto “Horacio Quiroga y el Cine” del Centro Interuniversitario de Estudios Culturales Hispánicos de la Bergischen Universität Wuppertal (Alemania).

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Los guionistas de LOST y la muerte del misterio, cuando las grandes historias provienen de la buena literatura

Series de televisión, literatura y poesía

Desde el punto de vista de las cifras, la hoy casi olvidada serie Lost no hizo “historia”. El último episodio, el más esperado, convocó 13,5 millones de espectadores en los Estados Unidos el 23 de mayo de 2010. No hay cifras seguras de otros países, ni se suman los que bajaron los episodios de Internet, ilegalmente, pero Lost estuvo lejos del gran final de la serie MASH (1972-1983), con más de 100 millones de espectadores en los Estados Unidos.
Los fenómenos de audiencia se pueden medir hoy con la irrupción de los sistemas de streaming (distribución digital de contenido multimedia). Netflix, la empresa dominante en este servicio, que podría decir cuántas personas vieron una serie, cuánta gente vio todos o algún episodio, en qué países y hasta en qué horas, no está sin embargo interesada en difundir esos datos porque su negocio no es la publicidad, cuyo precio se basa en el rating, sino la simple venta directa del servicio. Como si un diario pudiese vivir solo de la venta en quioscos.FOTO CULTU
Por esa razón no se sabe si existen fenómenos como el de Lost, que significó el final de un modo de ver las series, y en cierta medida, de una estética del espectador. De todos modos, es seguro que las series ya no tienen legiones de fans diseminadas por el mundo que le agregaban un matiz legendario a la pantalla. Esto lo echó por tierra la propia Lost.
ROBINSON CRUSOE MULTIPLICADO
El “fenómeno” fue muy perceptible a simple vista. Hasta que Lost finalizó, en 2010, hubo incontables foros activos en todos los idiomas y creados desde distintos países para discutir una de las más entreveradas urdimbres que una serie fantástica pudiera haber concebido. Los detalles de ese argumento eran los de un enigma de fondo, sin duda, para millones de personas. Más allá de los avatares de las relaciones internas de ese grupo de sobrevivientes de un accidente aéreo -Robinson Crusoe multiplicado- había innumerables pistas de algo extraño, quizá sobrenatural, al que habían ido a parar aquellos “perdidos”. Esas pistas eran anotadas y comentadas en los foros y millones de personas siguieron la serie durante seis años. El tiempo en que un chico nace y comienza la escuela primaria. El tiempo que sobreviven algunos matrimonios. El tiempo que duró la Segunda Guerra Mundial. ¡Seis años! La decepción que produjo el último capítulo pudo respirarse en las calles de todo el mundo. Fue la caída del Muro de Berlín de las series. Lost se convirtió, a los ojos de sus millones de seguidores, en la mayor estafa en la historia de este género.
Pero hubo algo mucho más grave: la literatura fantástica quedó seriamente dañada por la irresponsabilidad de los guionistas de Lost. El arte de narrar quedó dañado. El compromiso de los seguidores de series, por último, se fue al piso.
Como dice un amigo que no querría que lo nombre, Lost fue un antes y un después. La gente ve series, ahora, de otro modo: consume, no vive con ellas. Esto es, no les cree. No les tiene fe, no les da entidad de juego serio y su empatía no va muy lejos: apenas alcanza para probar si la verán una temporada o le darán la chance de dos. De nuevo, lo que hubiese podido convertirse en el género estético del siglo XXI volvió a ser entretenimiento. En general. Pero en particular las series crecieron enormemente desde el punto de vista estético, dejando atrás a Lost y a casi todas, desde el simple arte de presentación, ese que se despliega cuando se pasan los títulos.
Con todo, cierto cínico realismo comenzó a percibirse en el gusto del espectador medio. Y hasta hace poco, según la propia Netflix, las series más “gancheras” eran The Walking Dead, Breaking Bad, Scandal y House of Cards. La preferida del ambiente cool, Mad Men, no figura. Tampoco la muy comentada Game of Thrones. En todo caso, Mad Men juega al cinismo. Y Game of Thrones deliberadamente apuesta al argumento múltiple: historias que pueden ser manejadas por los guionistas, que tienen un libro de respaldo, y que, a los ojos del espectador, no importa mucho cómo se resuelvan. Debo confesar que dejé de verla porque ese muro detrás del cual no se sabía qué terrores habitaban me recordó a los misterios decepcionantes de Lost. Me pregunto cuántos no sintieron lo mismo.
Hay antecedentes de otro modo de hacer series. Los Soprano, que terminó en 2007 con una media de 8,3 millones de espectadores en Estados Unidos, fue un logrado intento de poner más calidad cinematográfica y actoral en el género, y de introducir el delito en la normalidad de la vida cotidiana. Pero está dentro de la tendencia descrita. A partir de esos gánsteres traumatizados de ascendencia italiana, se ramificaron las series que indagan en la cotidianeidad del mundo narco. Algunas de ellas producidas en América Latina. De forenses, psicópatas (o sociópatas, como los llaman los estadounidenses) e investigadores especiales florecieron cien series, todas variantes de la primera a la que se le ocurrió hurgar en el mundo de las morgues y la psicología de los asesinos. Lo que tardará en nacer, si es que nace, diría Lorca, es otra serie que, como Los expedientes X, logre devolver al género fantástico el gran lugar que siempre tuvo en la literatura. El lugar central.
Los guionistas, que cuentan con la paciencia y la expectativa de los espectadores veteranos -más pacientes y crédulos que los nuevos espectadores- se empeñan, hay que admitirlo, en reconquistar al viejo destacamento -piensen que los que tenían poco más de 20 años cuando empezó Lost hoy tienen cerca de 40, por no hablar de los que teníamos entonces… 15 años menos, pero ya éramos veteranos. El policial nórdico ha logrado mucho en ese camino: reconquistar un clima que sólo la literatura podía conseguir. Algunas series inglesas exploraron la variante del policial histórico, como por ejemplo Ripper Street. O volvieron a crear la ciencia-ficción inverosímil de los años 50 con la continuación de Dr. Who, que es actualmente quizá la única serie “de culto” (entendiendo por la remanida expresión aquel culto secreto en el que se comparten ciertas claves).
La conexión con el género literario existió desde el momento en que Los expedientes X se apropió de la tradición de la literatura, incluida la poesía. En algún momento, cuando descubrió la potencialidad de una gran conspiración de humanos y extraterrestres, la serie, hasta entonces errática, reunió mágicamente la oscuridad de la ciencia-ficción del siglo XIX con el espionaje del siglo XX -al estilo Graham Greene, no al estilo Ian Fleming- y una extraña vena sobrenatural. Recreó, en fin, una épica de héroes opacos.
LAS SERIES COMO POESÍA PÚBLICA
Los expedientes X fue una recreación oscura e intrincada de La guerra de los mundos, de H.G.Wells, con una porción importante de espionaje que invocaba la Guerra Fría, sin olvidar la sombra tétrica del nazismo, macabra y devastadora ficción que operó sobre la realidad más que ninguna otra. Lost marchó con más decisión por el camino literario y envió guiños sobre La isla del doctor Moreau, de Wells, La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares, e incluso La tempestad, de Shakespeare, por no hablar de Robinson Crusoe. Lost renovó y duplicó la apuesta. Pero no supo, no quiso o no pudo manejar el universo de mitos y resonancias que había creado (tal vez alguna vez sepamos de qué modo llegaron los guionistas y productores a diseñar el decepcionante final, una variante del antiguo y siempre mal manejado deus ex machina).
Este proceso de enriquecimiento de la tradición solo se ha dado en forma paralela en la poesía de transición entre el mundo de las vanguardias y los paisajes ficcionales que el siglo XXI aún permite crear. En algún momento llegué a pensar que las series eran la poesía pública. La doxa de otro arte, hoy más duro que puro, pero en sus líneas centrales siempre orientado a “la frontera de lo sin límites”, en la que se movió Apollinaire, loco de amor y herido por la guerra más horrible del mundo.
Tal vez, porque el sistema de comunicación de la poesía como género es más limitado, en cuanto a público, y colaboró para que el género poético se mantuviera más cercano a la poesía como fenómeno.
(EL PAIS CULTURAL)

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Artistas con Síndrome de Down exhiben obras en Bellas Artes

36 obras realizadas por estudiantes de la Escuela Mexicana de Arte Down son parte de la muestra “Manantial de Amor”.
Un total de 36 obras, entre dibujos y grabados, realizadas por estudiantes de la Escuela Mexicana de Arte Down son parte de la muestra «Manantial de Amor»que se inauguró en la Sala Adamo Boari en el Palacio de Bellas Artes.
Es una exposición con gran colorido que plasma el talento de los alumnos, que van de los 20 a los 51 años, entre paisajes, animales, casas, familiares y obras abstractas.
De acuerdo con Excélsior, la exposición es parte de la colaboración del Instituto Nacional de Bellas Artes con la Fundación John Langdon Down.
La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, destacó la importancia de abrir espacios culturales para visualizar el trabajo de las personas con capacidades diferentes. bellas-artes-artistas-sindrome-de-down

Andrea Simmó, de 23 años, realizó la obra Dos Van Gogh, pues admira el trabajo de Impresionismo del pintor neerlandés

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Cuarto Encuentro Interclubes Recreativo Deportivo de Salto

El miercoles pasado como hace 4 años se desarrolló el encuentro interclubes de Salto. Los 8 clubes de Salto: Ceibal, Don Bosco, Don Atilio, Williams, Centro, Fátima, Aldeas y La Tablada se encuentran en el estadio del club de fútbol Ceibal para encontrarse y competir en fútbol y quemada en únicas categorías y con equipos conformados mitad por niñas y mitad por niños, en fútbol 4 y 4 y en quemada 5 y 5. Una particularidad clubdeniños 001que se viene dando hace 3 años que el Club de Niños La Tablada es el Tricampeón de fútbol y Bicampeon en quemada. “Ser campeones no es el objetivo principal, sino encontrarse e integrase con el deporte con los niños de todos los clubes de Salto, lo particular es que dentro de la propuesta pedagogica anual del club de niños La Tablada no existe el jugar o practicar fútbol o quemada, sin embargo en estos encuentros se destacan en su actuación año a año” – expresó el Maestro Facundo Molina. La fundamentación principal es que el 95% de los niños y niñas del club juegan en equipos de Baby de salto, juegan en el barrio y la escuela. “El 98% de los niños del club juegan a la quemada principalmente en la escuela y el barrio los fines de semana, lo que nos lleva a identificar que los juegos cooperativos que practicamos en el club son divertidos y entretenidos siendo diferentes a los juegos que pueden realizar en otros espacios donde los niños participan y eso hace que una vez al año saben que tienen una oportunidad de jugar junto a sus compañeros por el club de niños y lo hacen con entusiasmo y defendiendo su lugar por ser un dia especial, un campeonato especial y lo interpretan de esa manera.
Cuando generamos en el aprendizaje una necesidad colectiva y de responsabilidad los niños lo afrontan de esa manera y en la practica lo demuestran en la tablada desde hace ya tres años.
En las propuestas educativas nada es mágico sino que es planificado, pensado y evaluado permanentemente. La educación no formal se transforma permanentemente en busqueda de contribuir en el desarrollo cognitivo e intelectual de los niños complementando la educación formal y la educación de la familia.

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La Escuela Rural N° 91 Portugal obtiene su tercer premio en lo que va del año

“Una escuela que impulse la felicidad  y valore a las personas por encima de todo, es emocionalmente fortalecedor”

Ubicada en la Ruta Nery Campos Texeira km 4,5 del departamento de Salto, la Escuela Rural Nº 91 Portugal, cuenta con un total de 43 alumnos y cuatro docentes: Evangelina Cavallo Maestra Directora con clase a cargo primer ciclo, Luciana Gelós Maestra de Educación Inicial, Lucía Machado Maestra de segundo ciclo y Pamela Alumnos y Maestras de Escuela Nº 91 PortugalPiegas Maestra y Profesora de Portugués. Una Auxiliar de servicio Rosa Da Silva y una excelente Comisión Fomento que apoya los proyectos que emprenden anualmente alumnos y maestras.
Este año, el proyecto se ha enmarcado en el cuidado del medio ambiente, reflexionando que su preservación es tarea de todos, y que sencillas acciones llevadas a cabo por cada uno son el resultado de una sumativa saludable para la vida en general.
En el mes de mayo se presentó la oportunidad de participar en un concurso de afiches promovidos por la empresa “Campolimpio”, quien estimula a los consumidores de agrotóxicos a reciclar los envases para ser reutilizados en la producción de otros productos, como lo son postes, bancos, recipiente para basura… En ese momento, el alumno Emiliano Mainardi, obtiene el 2º premio a nivel nacional promoviendo este buen hábito entre los productores rurales.
En agosto, la empresa INCA, como es costumbre lanzó su concurso de pinturas a nivel nacional, bajo el tema: “Pintemos la energía del color”,  los alumnos de 2º nivel presentaron tres trabajos y uno de ellos fue seleccionado como ganador por el departamento de Salto, el mismo fue producido por los alumnos Ezequiel Yasuiré, Ezequiel Lima, Emiliano Mainardi y Matías Moos.
En el mes de octubre, se participa en el 6º Festival de cine CortenAulas, promovido por la Inspección Departamental de Salto. En esta oportunidad, participan alumnos de primer ciclo, de nivel 3 a 3º año, en un spot publicitario denominado:
“AGUANTE LA CHISMOSA”
Con esta participación se obtiene el primer premio en género libre. Se trata de concientizar a través de este spot del uso responsables de la bolsa de nylon, conllevando a reflexionar que depende de nuestra decisión inteligente su uso racionalizado. A través del impacto visual de los daños que esta produce en los ecosistemas acuáticos y terrestres, comprometiendo la vida de varias especies y el calentamiento global como consecuencia del uso indiscriminado de la misma. Este trabajo, si bien fue protagonizado por los más pequeños, se enmarca en un proyecto colectivo de toda la institución, padres y localidad. Con este spot se pretende corporizar el trabajo planteado a nivel institucional, el cuidado del ambiente como tarea y responsabilidad de cada ciudadano. Las artes en su conjunto permiten la expresión  que aúna la realidad con el impacto emocional, a través de ella los docentes de esta escuela brindamos los espacios para crear, apreciar y producir. Dentro de las artes, el cine logra una alfabetización integral, capaz de explorar emociones y poder materializarlas, logrando un impacto en su consumidor. El cine posee un alto grado de cooperación, compromiso y diálogo, conlleva al trabajo colectivo, al debate y al concluir un producto mancomunadamente. También hace falta establecer redes, mover colectividades, técnicos y personas que colaboran de una forma u otra para llevar a cabo el producto. En nuestro caso contamos con la colaboración técnica de Gonzalo Pose, que de forma honoraria auxilia con la producción de cada corto producidos por la escuela 91.
Comisión fomento y familias en general colaboran altamente con las propuestas de la escuela, sin los padres como socios en este andar de la educación nada sería posible. El trabajo colaborativo es lo que nos identifica como institución, trazar proyectos en común y trabajar por ellos bajo acuerdos, respetándose unos a otros es el mejor ejemplo para los alumnos que componen la institución. El mundo será de ellos muy pronto y creemos que una escuela que impulse la felicidad  y valore a las personas por encima de todo, es emocionalmente fortalecedor.
Apostamos a seguir creciendo, proponiendo e involucrándonos en cuestiones sociales y culturales para poder avanzar como comunidad educativa y como personas… la “Portugal”está llena de emociones y  sentimientos que nos gusta transmitir y contagiar sin perder de vista las tradiciones y valores que han formado la comunidad. Próximamente se estará exponiendo en la Fiesta del Inmigrante un stand que representa a la Escuela donde se rescatan trabajos, oficios y tradiciones culinarias de Portugal.
Desde ya los invitamos a conocernos, presenciar y disfrutar junto a nosotros.

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Juan Carlos Palacios

Nació en 1947. En 1968 egresó de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (UDELAR), con el título de Técnico Rural.
En 1969 mediante concurso ingresó al Instituo Nacional de Colonización en donde integró el equipo de estudios de IMG-20180731-WA0002suelos de la División Estudios y Proyectos. Posteriormente pasó a cumplir funciones en el Minisgterio de Ganadería, Agricultura y Pesca integrando el equipo técnico de la Dirección de Suelos y Fertilizantes. En los últimos años de su carrera funcional, estuvo al frente de la Regional Litoral Norte de la Dirección General de Recursos Naturales Renovables del MGAP.
En representación del Orden Egresados, durante varios períodos fue miembro del Claustro de la Regional Norte de la UDELAR. Periodista y reconocido defensor del medio ambiente de l a región del Río Uruguay, dirigió exitosas campañas conservacionistas. Presidió el Museo Histórico del Río Uruguay e integró diversas organizaciones no gubernamentales.
Desde 1982 ha venido visitando los sitios donde estuvieron establecidas las Misiones Jesuíticas e investigando en fuentes documentales y bibliográficas los distintos episodios que conformaron su período histórico. Sobre el tema ha brindado conferencias en Uruguay, Brasil, Argentina, Grecia y Francia.

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Una investigación seria y muy bien documentada sobre un tema del que poco se habla y menos se sabe

“Venimos de pueblos incendiados”, de Juan C. Palacios

La presente nota no pretende constituir una crítica literaria, sino sólo una evaluación desde el punto de vista de periodismo informativo a cuyo enriquecimiento constituye un aporte innegable en la región.
Pocas investigaciones tan valiosas y tan bien documentadas como este trabajo de Juan Carlos Palacios, sobre un tema apasionante del que poco se habla y menos se conoce.
Por un mínimo de curiosidad sobre nuestros ancestros. Quienes fueron nuestros predecesores y quienes nos legaron tantos valores. De dónde venimos y como obtuvimos muchas de las cosas que hoy tenemos, este trabajo debería de interesarnos a todos.TAPA LIBRO
La increíble obra de los padres de la Compañía de Jesús (jesuitas) en esta tierra, dando forma a las Misiones. Nuestros orígenes guaraníes. Los heroicos y fieles indígenas que regaron esta tierra con su sangre, defendiéndola a veces al punto de dar su vida en el intento y sobre todo la increíble fidelidad demostrada hacia el caudillo José G. Artigas. El paciente y meticuloso trabajo de Palacios, durante años en los que alcanzó a recorrer las ruinas de 21 de los 30 pueblos misioneros en territorios que hoy integran las cuatro naciones (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que 500 años después de aquellas gestas intentan un nuevo sistema de integración con el MERCOSUR, es digno del mayor reconocimiento.
“Venimos de Pueblos Incendiados” es un trabajo prolijo, ordenado y muy profesional, realizado con una escritura sencilla y correcta, fácilmente entendible por todos.
La permanente referencia a las fuentes en ocasión de cada afirmación, de nombres, datos y cifras debidamente documentados enriquecen el valor de la obra.
Quienes tenemos permanente curiosidad sobre estos temas, leyendo la obra de Palacios podemos conocer aspectos poco sabidos de personajes como José Joaquín de Viana, Bartolomé Mitre y el propio Fructuoso Rivera, que en la historia nacional que nos enseñaron, fueron presentados como héroes y algunas de sus actitudes nada tuvieron de heroicas, sino todo lo contrario.
Leyendo “Venimos de Pueblos Incendiados” confirmamos quienes incendiaron y destruyeron los pueblos misioneros y por qué.
Sabemos también qué papel jugó el caudillo entrerriano “Pancho” Ramírez, en relación a la gesta artiguista.
Confirmamos los increíbles y tan parecidos ostracismos de Artigas en Paraguay y San Martín en Francia. La heroica actitud del Gral. San Martín, negándose a atacar a Artigas. La condenable actitud de Sarmiento y Mitre.
Todo esto se disfruta con la lectura de “Venimos de Pueblos Incendiados”, un trabajo seriamente documentado y una lectura que debiera ser ineludible para todo el mundo, no para detenernos en el pasado, sino para conocerlo y saber quienes fueron y qué hicieron cada uno de nuestros antepasados.
A.R.D.

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Los célebres guitarristas Omar Espinosa y Néstor Ausqui Quartet se presentan el viernes en el Chalet “Las Nubes”

El próximo viernes 26 de octubre próximo a la hora 20, la Asociación Amigos de “Las Nubes” está ofreciendo una función de gala “GUITARRAS EN CONCIERTO” ,con la presentación del eximio guitarrista salteño Omar Espinosa y el excelente Néstor Ausqui Quartet de la ciudad de Santa Fé, República Argentina. Este concierto se llevará a cabo en “las Nubes”, Avda Enrique Amorim 1700.

Omar Espinosa dejó su Salto natal siendo muy joven y así relata su experiencia:Foto Omar espinosa (2)
“Yo viajé por unos conciertos; era solista de guitarra, tocaba música popular sudamericana y viajé a Francia con ese fin y con el objetivo de quedarme un tiempo. Cuando llegué en febrero del 78, toqué en un festival de guitarra en París, después en otro, en Le Mans, luego en Inglaterra y en los Países Bajos.
Era impresionante cómo la música sudamericana estaba de moda en el ambiente francés, había trabajo para todos los músicos.
Comenzaron a llamarme para tocar con ellos, uno de los primeros que me llamó fue “Uña” Ramos, con el que hice tres discos, entre ellos, “Puente de madera” que ganó el premio de la Academia Charles Cross; yo hice los arreglos.
Ahí conocí a Castiñeira de Dios porque se sumó con su bajo, y nos hicimos muy amigos.
Con “Uña” tuve una aventura de dos años de actuaciones, muchas giras, era un artista de mucha fama en Francia. Después en enero del 80, apareció Mercedes…
Después de la etapa con ella, que terminó en el 83, siempre instalado en París, tuve muchas satisfacciones artísticas, la primera fue la formación del Cuarteto Dos Mundos, con Miguel Ángel Estrella, Raúl Mercado y Castiñeira, hicimos una gran trayectoria internacional durante muchísimos años; con Castiñeira grabé en París “Fuerza”, un disco muy bueno; hicimos muchas giras con su grupo Anacrusa.
He llegado a trabajar con Charles Aznavour y tuve una experiencia de colaboración con Ástor Piazzolla en la ópera María de Buenos Aires, que se Cuarteto b y nhizo una producción europea increíble…
Hace 40 años que vivo en Francia.
Vi el video en homenaje al “Chivo” Valladares, me parece fantástico que a un músico de ese calibre no lo olviden, tanto para la cultura Argentina como para Tucumán, una provincia tan querida a la que hemos ido a tocar tantas veces y que amamos”.
Ha recibido elogiosas críticas de la prensa internacional. Un diario español ha dicho de Espinosa al hacer una reseña de uno de sus conciertos acompañando a Mercedes Sosa: “Omar Espinosa es el mejor guitarrista que ha tenido Mercedes Sosa.
Es un artista de cualidades y sensibilidad fuera de lo común, hasta el punto de que a veces era tan hermoso escuchar la voz de Mercedes como el sonido que el uruguayo extraía del vientre de su guitarra”.

En este concierto también se presenta Néstor Ausqui Quartet, cuarteto de gran prestigio internacional, integrado por NÉSTOR AUSQUI, MARCELO CORNUT, LAUTARO MOLINARO y MARIANO FERRANDO que ofrecerán un excelente repertorio de música clásica.
En la integración de este cuarteto, se aúnan diferentes corrientes de la música.
Está presente lo clásico y lo popular, este último, en sus diferentes manifestaciones como el tango, el folclore argentino, la música latinoamericana, el jazz y el rock.
Llevando a cabo
una vasta labor en el campo del concierto y clases magistrales. Tanto en el orden individual como en formaciones camarísticas.
Sus integrantes han actuado en EE.UU. Italia, Holanda, España, Canadá, México, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay.
En salas como el Carnegie Hall de N. York; Kennedy Center de Washington D.C, (estrenando el arreglo del Concierto de Aranjuez para cuarteto de guitarras, de Néstor Ausqui); Smithsonian History Building de Washington, D.C. Universidades como la UCLA, N. York
University, UTEP, EL Paso, Texas, etc.

Los bonos colaboración para este concierto tendrán un valor de $200 y se pueden comprar por adelantado a los teléfonos 4733 2243 y 4732 4160.

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Al Dorso Las diez últimas de la última Con Angelina Diaz Castro “Mi mayor desafío en estos momentos es el de vivir de mi arte, aumentar mi formación para aportar al desarrollo del tango en el interior”

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“Me crié en el corazón del Barrio Villa España en la ciudad de Salto. Concurrí a la Escuela Nº5 en el barrio Baltasar Brum.
Siendo adolescente estudiaba en el Liceo Piloto Nº2 Antonio M. Grompone.
Estudié en ese instituto hasta 4to año, hasta que me tocó esa parte de elegir cuál era la orientación a seguir.
Estuve un poco indecisa al principio porque quería seguir el bachillerato biológico pero no me sentía convencida y el liceo solo me ofrecía tres orientaciones.
Por alguna razón en esa parte me sentía más”segura pero tampoco era excelente en ese rubro” – relata nuestra protagonista Angelina Díaz Castro (24) docente y bailarina de tango.

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«Hay censura sistémica de las artistas mujeres»

Con la argentina Andrea Giunta

La notable ensayista e investigadora no pide descubrir una Picasso, sino mostrar la obra archivada por años en los acervos de los museos.

Frente a un té que se ha enfriado conforme se alargó la charla, Andrea Giunta pedirá que de ahora en más se le llame «Historiadora del Arte Feminista». Esto viene a cuenta del giro que ha tomado en los últimos años la tarea de esta investigadora, escritora y curadora argentina, ahora parte del colectivo feminista #NosotrasProponemos, que de las artes visuales pasó a la literatura y la fotografía. Reconocida por su mirada crítica sobre la historia del arte argentino (su libro Vanguardia, internacionalismo y política es bibliografía esencial de los 60) ha estado por detrás de dos muestras fundamentales para enfrentar el canon actual. En primer lugar puso patas para arriba la colección fotocultupermanente del Malba discutiendo la manera en que se organiza una colección de arte latinoamericana siguiendo los patrones europeos. Luego, junto a Cecilia Fajardo-Hill, inauguró en Los Angeles la muestra Radical Women, acaso el mapeo más extenso de arte hecho por mujeres en los últimos cincuenta años. Esa muestra dio pie a los artículos que se recopilan en el libro Feminismo y arte latinoamericano: historias de artistas que emanciparon el cuerpo, recién editado por Siglo XXI (América Latina). Allí revisa casos paradigmáticos de mujeres entre las que se incluye a la uruguaya Nelbia Romero con su instalación performática Sal-si-puedes, de 1983.

-¿Todo arte hecho por una mujer es feminista?

-Yo diferencio muy bien entre las artistas que son mujeres, las artistas que son feministas y las que pueden ser interpretadas desde el feminismo. Puedo hacer una lectura feminista del argentino Berni si quiero y de hecho la hice ¡Probablemente si estuviera vivo me agarraría del cuello! Cierta bibliografía dice que una obra por estar hecha por una mujer es feminista y no es así, para nada. Una puede hacer un análisis de las artistas mujeres desde una perspectiva de género, por supuesto, pero hay o hubo como una posición casi militante contraria respecto del feminismo artístico.

-¿Como si hablar de arte feminista fuera una clasificación peyorativa?

-Exactamente. Eso pasó mucho en Brasil y también en la Argentina. Por eso tomo a María Luisa Bemberg como uno de los casos.

-Cuyo nombre resuena con el del cine y no tanto con el campo del arte visual. ¿Expandió la idea de arte para su análisis?

-Más que eso, el problema me llevó a verificar que como el cuerpo ocupa un lugar central en este momento de los feminismos artísticos, los métodos tradicionales de las divisiones entre disciplinas no funcionan. Más bien, todas estas expresiones fueron transversales en términos de lenguajes y por supuesto que la puesta en acto, el enactment, la actuación del cuerpo es fundamental. Por eso la performance con su registro fotográfico; por eso el cine; el video, como lugares altamente productivos. La fotografía y el video están mucho más vinculados a poéticas que trataron de producir este proceso de emancipación de un cuerpo que hasta entonces había sido representado desde una mirada masculina, en términos generales. ¿Cómo se aproximaba la pintura de Occidente al cuerpo femenino? Generalmente a través de un desnudo, ocupando lugares alegóricos, observado desde afuera y no reflejando la experiencia de quien está realizando la obra y redescubriendo su propio cuerpo. En ese proceso de autoconocimiento del cuerpo, donde te encontrás con artistas que empiezan a representar su propio cuerpo, mirándolo desde sus ojos, encontrás que es otro ojo, un ojo descentrado respecto de este otro gran ojo canónico patriarcal.

OTRA HISTORIA DEL ARTE.

-¿Usted siente que está reescribiendo la historia del arte?

-Sí.

-¿Hasta dónde quiere llegar?

-Yo cada día encuentro nuevas artistas que podrían haber estado en Radical Women. Cuerpos enteros de trabajo. Se pueden hacer cinco Radical Women más.

-Una de las objeciones a la posición feminista es que las obras tienen que ser buenas, más allá de si están hechas por artistas hombres o mujeres.

-El concepto de calidad es uno de los ideologemas del mundo del arte. Conduce a procesos de mistificación que buscan consolidar los valores para que funcione el mercado y el coleccionismo. No hay forma de demostrar qué es la calidad en el arte contemporáneo. Una artista del mail art como la argentina Graciela Gutiérrez Marx no existía. Hoy la compró la Tate. Hoy existe. ¡Existía antes! Pero no había contexto para entender esa obra. Lo mismo cuando alguien es investido de autoridad porque se dice que tiene ojo para asesorar colecciones. ¿Qué es el ojo?

-Usted debe haberse des-educado para tener esta perspectiva hoy, ¿no?

-Yo me des-eduqué absolutamente. Tuve que transformarme. Me fui dando cuenta de a poco. Fue todo un proceso que se dio a través de la investigación. De golpe encontrarme con archivos y obra de una potencia y una interrelación cultural que fueron borrados. Y ahí empezás a darte cuenta de que hay una constante. El trabajo de las artistas mujeres fue borrado mucho más que el de los artistas varones.

-¿Se propone encontrar una artista mujer equivalente a Picasso?

-Esos parámetros también son patriarcales. No sé si el objetivo es encontrar un equivalente a Picasso. Me parece que el objetivo es descubrir obras que quedaron fuera de la mirada. Encontrar una artista mujer equivalente a Picasso implicaría estar trabajando con una cantidad de preconceptos de raíz patriarcal también. El asunto es deconstruir la historia del arte y volver visibles tramas superinteresantes que construyen la cultura que hemos vivido y que han quedado borradas, separadas.

-El movimiento concreto del Río de la Plata tuvo mucha presencia femenina. ¿Se puede ver un germen feminista en esa participación?

-Por supuesto que había mujeres pero ninguna de ellas tiene el lugar que tienen los artistas varones. El Madi es Kosice, no es Diyi Laañ. Ella es como una curiosidad agregada. Y en Arte Concreto-Invención la figura es Tomás Maldonado, no es Lidy Prati. Cuando, si tuviera que argumentar, yo considero que como artista es superior Lidy Prati a Maldonado. Su obra es muchísimo más explorativa, extraordinariamente sofisticada. Es una mujer que cayó bajo los clisés machistas de esta sociedad porque ella fue considerada siempre la ex de Maldonado. Trabajó de administrativa y siguió con su obra en medio de la soledad y sin ningún reconocimiento. Por eso digo, hubieron muchas mujeres en la abstracción pero ellas no ocupan el mismo lugar que los varones abstractos. No tienen valor en el mercado ni han merecido retrospectivas.

-Más allá de las posturas machistas, ¿no cree que hubo algo estructural para que sean pocas las mujeres entre los grandes nombres del arte?
-Se ha dicho que fue por la educación. Que las mujeres no han tenido las mismas posibilidades. Lo cual presupone que hay una manera de llegar al buen arte, algo que yo pongo en crisis. O al menos relativizo. Pero ese panorama hoy es totalmente opuesto porque la población femenina en las escuelas de arte es casi del 70%. Cuando esos porcentajes se pasan a la representación, en el último escenario que tuvimos que fue la feria ArteBA se mostró un 33% de artistas mujeres. No es un problema de educación ni de oportunidades. Hay una censura sistémica hacia la obra que realizan aquellas artistas que han sido clasificadas como mujeres.
Y eso es lo que me interesa visualizar.

(EL PAIS CULTURAL)

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“Introducción al arte en vidrio”

La Asociación de Amigos del Museo María Irene Olarreaga Gallino, con el auspicio de la Dirección de Cultura Municipal, se encuentra organizando para el mes de noviembre próximo un seminario- taller para todo público sobre el vidrio y sus aplicaciones, artìsticas y decorativas, destinado a abrir nuevas posibilidades en el medio para el aprendizaje y las diversas aplicaciones artesanales del reciclaje de dicho material. Esta actividad estará conducida por el señor Wilson Nessi, conocido profesional del vidrio y que, entre otras actividades en nuestro medio, ha tenido a su cargo la restauración de los vitrales del Palacio Gallino.
Con ese motivo, el jueves 25 de octubre a las 19.30 hrs. tendrá lugar en la sede del Museo –Uruguay 1067- una charla informativa de Wilson Nessi sobre el seminario-taller, titulada “Introducción al arte en vidrio”, con el siguiente temario:
-Historia
-Técnicas
-Vitrales
-Reciclaje de botellas
-Termoformado
-Vitrofusión (bijouterie)
-Tallado
-Restauraci{on
-Creación de piezas artísticas y trofeos

Al concluir la charla los interesados podrán solicitar toda la información que consideren oportuna, con miras a participar en los distintos cursos del seminario-taller que –según los intereses de los participantes en adquirir y profundizar sus conocimientos- podrá tener una semana o varios meses de duración Al concluir el acto todo estará dispuesto para proceder a la inscripción para participar de las futuras actividades.

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Charla sobre la historia de la navegación a vapor en el Río Uruguay

Se realizará este lunes 22 de octubre una charla titulada «Cronología de la navegación a vapor en la Carrera Río Uruguay». La presentación estará a cargo de Cary de los Santos, quien es entrenador técnico deportivo pero durante mucho tiempo se ha dedicado a investigar acerca de la historia de la navegación en la zona de Salto y el Río Uruguay.
Su investigación abarca desde 1824, año del nacimiento en Francia de Saturnino Ribes, un hombre que luego sería un progresista armador naval y principal referente en la Cuenca del Río de la Plata, hasta 1960. En ese año se fundó la Compañía Salteña de Navegación, última compañía local en brindar un servicio de importancia para la salida de la producción del litoral uruguayo y argentino. A lo largo de ese período, se realiza un estudio cronológico de las diferentes compañías de navegación, astilleros salteños y sus protagonistas, y los progresos salteños en la construcción naval y navegación fluvial. Además, los resultados de esta investigación se plasmaron en un panel que se puede apreciar en el Museo del Hombre y la Tecnología (en Brasil esq. Zorrilla de San Martín). La charla será en la Biblioteca Departamental Felisa Lisasola (Artigas esquina 25 de Agosto) a las 19 horas, abierta al público.

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Guitarras en concierto

El próximo viernes 26 de Octubre en Chalet Las Nubes se presenta “GUITARRAS EN CONCIERTO” con la presencia del concertista de guitarra Omar Espinosa quien viajará desde Paris donde reside y el Néstor Ausqui Quartet desde la ciudad argentina de Santa Fé. En esta oportunidad ofrecerán un variado programa destacando en la segunda parte música clásica de autores como Bach, Falla, Piazzolla y Espinosa. Será un espectáculo imperdible y los bonos colaboración se podrán reservar a los mismos teléfonos mencionados anteriormentEspinosae. El destacado guitarrista salteño Omar Espinosa dejó su tierra natal siendo muy joven y su talento como músico le abrió caminos en el extranjero brindando innumerables conciertos e países europeos. En 1978, Omar Espinosa comienza una gira europea que lo lleva a Francia, los Países Bajos e Inglaterra. En París, grabó un álbum en La Pie Cassette <Aire Andino> . Comienza una rica actividad de colaboración profesional con varios artistas de renombre asociados a la música sudamericana: Miguel Ángel Estrella, Uña Ramos y Anacrusa. También contribuyó a proyectos artísticos junto a artistas como Jairo, Charles Aznavour, Astor Piazzola, y también acompaño al cantante español José Carreras en el Vaticano junto al compositor y pianista argentino Ariel Ramirez. Una de sus actuaciones a destacar en los años 80, es que acompañó a la cantora tucumana Mercedes Sosa durante su exilio en Europa. La conoció por primera vez en París. Se enteró por amigos que Mercedes estaba buscando un guitarrista que viviera en Europa, y realizó la primera prueba con Alfonsina y El Mar, cantando la cantante la mitad de la zamba y al comenzar la segunda le dijo: “Ya está, empezás el mes que viene en Brasil”. Y luego comenzaron una gira de conciertos en Madrid y en París. La prensa internacional ha realizado elogiosas críticas de sus conciertos entre las que podemos citarla siguiente:

“Compositor e instrumentista muy expresivo Omar Espinosa es reconocido como un músico caluroso y talentoso, sacando de su guitarra sonidos sorprendentes. Tiene un sentido del ritmo y un color delicado y refinado. Muestra mucha energia y una bella vitalidad expresiva y estimulante.

« Willy Vaderland Het Lievense – -La Haya-. Holanda
Será un privilegio pues para el público salteño poder escuchar a este gran concertista en el Chalet “Las Nubes” el viernes 26 de Octubre a la hora 20. Reservar bonos colaboración a los teléfonos 4733 2243 y 4732 4160.

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30 años del Cultural, El No. 1 salió el viernes 13 de octubre de 1989

El País Cultural entró ayer en su año 30 de existencia. Todo se empezó a gestar promediando el año 1989, cuando el Arq. Eduardo Scheck le mencionó a Jorge fotocultu2Abbondanza que El País deseaba tener un suplemento cultural. Abbondanza le dijo: «Está Alsina Thevenet en Buenos Aires». Hechos los contactos, Alsina viajó a Montevideo y tomó las riendas del proyecto. El No. 1 de El País Cultural salió el viernes 13 de octubre de 1989, y en la Coordinación figuraban Homero Alsina Thevenet, Elvio E. Gandolfo, Beatriz Podestá y Ruben Torres. Incluyó un reportaje a Artur Lundkvist, notas sobre Stephen Hawking, la torre Eiffel, Georges Simenon, Hergé, Tomás de Mattos, cuentos policiales, narrativa de Maca y humor de Quino, cerrando con un cuento de Cristina Peri Rossi.

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El problema es el verbo «volver», «Volver» es un tango. ¿Por qué el Río de la Plata no se llama «Volver»?

Nostalgia con gracia no se ve mucho en estos días nublados. Nublado es poco: días de nudo desatado en rublo, atado en corazón de roble. Ni con el apoyo de la imagen que sigue el sonido como los economistas clintianos seguían el dinero. Tal vez porque la gracia ya no se exprime de la teta de la diosa que daba por debajo.fotocultu1

También son días doblados. No por extras caídos de La Bestia en películas de Hollywood sobre migrantes Centroamérica-Estados Unidos que cruzan tierra de México. Son días que se repiten después, versión camuflada por su propia cobertura, días de su propio cover. Un sondeo no bucea en el carácter hundido de lo nuevo. La mercancía desbordará el Pacífico. Pero no hay nada nuevo. La ausencia de mercancía desbordó el Potosí, allí donde la Corona despiadó mina y minero, oriundos del oro, no orientales del Uruguay.
En cuanto a las montañas del Sureste o del Tibet buenos sitios para terminar de una vez con estos días ninguna encuesta sube a ver dónde se escondió lo nuevo-nuevo. Sólo el sol en su locura sugiere un día nuevo y pone en boca de los bienaventurados un «En este nuevo día».
Sólo el sol no sabe que no hay nada nuevo bajo él. Carlos V no murió del todo. Ni el franquismo ni el fascismo. Nada nuevo en nostalgia y gracia, salvo, en ambas, la vuelta de cabeza para ver si viene o no. ¿Quién viene? Eurídice.
Pero el centinela el puesto ahí para atisbar el sentido de la noche lo que preguntaba es «¿Quién vive?» Entre venir y vivir hay un lazo estrecho, una avanzada que ve antes, una vanguardia, la Internacional Situacionista. En el 67 del siglo XX se publicó La sociedad del espectáculo, un año antes del 68, que ahora se conmemora. Pero el jet set del intelecto prefiere La civilización del espectáculo. Y hablando de Internacional: el 5 de mayo nació Karl Marx, hace sólo cinco meses si hoy es realmente 14 de octubre.
Nunca pasaron 200 años. Marx está en dos lugares: ahí mismo o sea aquí y en la moda Marx, la que dice «Hay que volver a Marx».
El problema no es el imperativo ni el espectro derridiano: el problema es el verbo. No hay que volver a Marx. «Volver» es un tango. Por qué el Río de la Plata no se llama Volver es lo que no sé. Hay que ir a Marx. Martí quería poblar el mundo de sinceros. Sugiero el seguimiento ejemplar.
De mi generación no sé quién leyó El Capital, ni siquiera el Libro Primero, aplastados por la mercancía. Y la nostalgia y la gracia sepultadas por la mercancía.

(EL PAÍS CULTURAL)

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Vivencias», el nuevo disco de Tango Nuestro se presentó en el Ateneo

En la noche del pasado sábado se vivió en el Ateneo una velada musical de primer nivel, que dejó, sobre todo para los integrantes del conjunto Tango Nuestro -aunque no solamente, sino también a todos los amantes de este género musical- un cúmulo de emociones y mucha satisfacción. Fue la presentación en público de su último trabajo discográfico, el disco titulado «Vivencias» (cuarto disco del conjunto), conformado por doce taJulio Garet Masngos. El espectáculo contó con la participación de otros artistas invitados (músicos, cantantes, bailarines) que contribuyeron a que fuera una noche de gran despliegue y calidad. Entre ellos puede mencionarse a la propia Directora del Conservatorio Departamental de Música, Prof. Beatriz Volpi o a los tecladistas Janet Suárez y Dimas Svedov (ex integrantes de Tango nuestro), etc.

«Vivencias», disco en el que estos músicos salteños vienen trabajando desde hace casi un año, fue grabado enteramente en Salto, concretamente en las instalaciones de la Usina Cultural del MEC.
presentábamos a “Tango Nuestro” con estas palabras: es un grupo salteño de vasta y laureada trayectoria dentro y fuera del país, que ha cosechado destacadas distinciones y ha participado – además de eventos en otros departamentos del país – de importantes festivales internacionales del Tango, como por ejemplo en Perú – donde se presentó en dos oportunidades- y, el año pasado, en Porto Alegre, Brasil. Con el paso de los años, la integración del conjunto se ha ido modificando, han pasado otros músicos -como el bajista Lidio “Bacho” Dacol o los tecladistas Janet Suárez y Dimas Svedov-; actualmente se conforma por Juan Nilo Núñez como vocalista (y percusionista en ciertas ocasiones), César Borghetti como bandoneonista, Enrique Pucholo en el bajo y Jorge Rodríguez en guitarra.

Quedó inaugurada la muestra en homenaje a Ma. Irene Olarreaga
Por estos días se viene homenajeando a María Irene Olarreaga Gallino, con una muestra que se inauguró el pasado viernes en el museo que lleva su nombre. La muestra, que aún puede continuar visitándose, es organizada por integrantes del Taller Arte Espacio, que dirige la reconocida profesora y artista plástica salteña Elsa Trolio.
En esta ocasión las artistas que exponen son: Estela Algorta, Gabriela Castillo, Mirtha Cincunegui, Cecilia Chiara, Graciela Darriulat, Beatriz Farinha, Graciela Forti y Corina Roig.
María Irene Olarreaga, quien donó la casa que hoy se destina al museo, y que lo hizo justamente con ese objetivo dado su desinteresado amor al arte, falleció a mediados del presente año. En el año 2013 hCésar Borghetti, bandoneonista de Tango Nuestroabía sido declarada Ciudadana Ilustre de Salto y, por esa fecha, el pintor Daniel Amaral Oyarvide, pintó su imagen en un cuadro de grandes dimensiones que se exhibe en el hall de ingreso al museo.

Gerardo Ciancio sobre la poesía de Julio Garet Mas
En la edición del pasado domingo dábamos cuenta de la reedición del libro «El nauta», de Julio Garet Mas. La misma cuenta con un prólogo (minucioso análisis) del crítico literario Gerado Ciancio. Lo que sigue es un fragmento: «La multifacética figura de Julio Garet Mas (Montevideo 1899 – Salto 1984) en el sistema cultural uruguayo, y agregaría, regional, no ha sido aún considerada en su verdadera dimensión. Hombre de letras, intelectual, poeta. Garet Mas desborda estas aproximaciones. Fue poeta, sí, de variados recursos, posibilidades, repertorios retóricos, prolífico creador. Fue periodista cultural, sí: Numen, la revista que dirigió en Montevideo y en Salto durante años, sea quizás su obra más caracterizante en este aspecto. Docente, polemista cultural; hombre de ideas políticas apoyadas en su propia producción periodística y discursiva. Viajero impenitente. Conferencista profesional. Crítico literario durante toda su vida. Estudioso de la dimensión histórica de algunas figuras célebres de nuestro devenir. Gestor de proyectos culturales variados; frecuentador de tertulias. Biógrafo; cuentista; prosista de variedades; jurado en eventos literarios; corresponsal de medios extranjeros; testigo implicado del suceder histórico en Uruguay y en otros países de América Latina; editor; integrante de asociaciones culturfotoales, sociales, incluso de protección a los animales. Promotor de nuevos creadores; incentivo y referente para los habitantes inquietos de Salto, su ciudad adoptiva desde 1945. Lector fervoroso. Padre, esposo, hijo, hermano, nieto. Una vida profunda, cargada de búsquedas, contemplación y acontecimientos dentro y fuera de su imaginación. Un rasgo puede dibujar el territorio de su poesía, o bien perfilar el sesgo de su vasta producción y su dilatado quehacer: el perfeccionismo. La perfección como un logro a alcanzar, como una meta que entusiasma y acicatea la tarea diaria, el oficio del hacedor. Al mismo tiempo, leyendo sistemáticamente su obra, revisando su labor de casi setenta años de escritura, esta necesidad de alcanzar el perfectible, sin darse tregua ni hacerle concesiones a facilismos, modas, ismos o decires en boga, se acompaña o complementa, estrechamente, con su gesto de humildad, su entrega desinteresada, su honesta mirada sobre el hecho cultural. El asumir el soneto como la forma señera de su producción lírica, nos habla de esta tendencia perfeccionista. El soneto es una forma que llega a Garet Mas con setecientos años de uso. Siete centurias de amasar, macerar, recorrer esos catorce versos, parecen demasiado tiempo y forja sostenida, como para hacer el intento de frecuentarlo. A esta dificultad, se suman las inherentes a la estrofa que nos legó la península itálica. No obstante, Garet Mas transforma esta matriz convencional del género lírico en una fuente de posibilidades. Su ductilidad, su repertorio de recursos, su conocimiento disciplinado del soneto, lo llevan a componer cientos de textos estructurados en este molde”.

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Salvada de los nazis por su amor a Francia se conoce un libro autobiográfico de una mujer indefinible (EL PAIS CULTURAL)

El testimonio de Francoise Frenkel

Entre los episodios más conocidos de la Segunda Guerra Mundial figura la invasión alemana a Francia, con la consiguiente división del país en varias unidades: la Francia libre que desde Inglaterra comandaba Charles de Gaulle; la Francia ocupada por las fuerzas invasoras (medio país hacia el Norte, incluida París); y la Francia de Vichy (medio país hacia el sur), gobernada por el colaboracionista y otrora héroe de la Primera Guerra, Mariscal Pétain.foto cultu
Un cuarto espacio lo ocuparon fuerzas italianas, en una delgada franja paralela a la frontera con Suiza. En ese territorio peninsular se gestaron historias tanto de colaboracionismo como de resistencia, y entre estas últimas tuvieron notoriedad póstuma algunas protagonizadas por mujeres escritoras o artistas de origen judío, letradas y bien posicionadas económicamente que bien pudieron haberse cruzado, aún anónimas, en esas calles.
La más famosa: Irène Némirovsky (1903- 1942) nacida en Ucrania, educada en Francia y muerta en Auschwitz, autora de un conjunto excepcional de novelas conservadas gracias al empeño familiar y hoy hipertraducidas. O la joven pintora Charlotte Salomon (Berlín, 1917- Auschwitz, 1943) recordada en parte gracias a una singular novela de David Foenkinos (Charlotte, 2014) que cuenta las múltiples tragedias de su vida y cómo se salvó (no literalmente) pintando. O la parisina Hélène Berr (1921-1945), estudiante de la Sorbona muerta en Bergen-Belsen y autora de un Diario escrito entre 1942 y 1944, que por fin se publicó en 2008, con un prefacio del multipremiado Patrick Modiano. También de él es el prólogo a Una librería en Berlín, libro autobiográfico y único de una mujer tan indefinible y evanescente como los personajes que novela Modiano.
SIN RASTROS
En junio de 1943 una polaca de origen judío radicada en Niza consigue en su segundo intento cruzar la frontera suiza y salvarse de una probable y fatal deportación. Françoise Frenkel había nacido un 14 de julio de 1889 con el nombre de Frymeta Idesa, y quizá en honor a esa conmemoración centenaria de la toma de la Bastilla había sido una fervorosa francófila desde su juventud. Luego de estudiar Letras en La Sorbona abrió hacia 1921, junto con su esposo Simon Raichenstein, la primera librería francesa de Berlín, donde vivían. Concurrida y alentada desde Francia por editores y diplomáticos La Maison du Livre tuvo su época de esplendor hasta que la llegada al poder del nacional socialismo y el cúmulo de disposiciones legales en relación a los judíos determinó su cierre y la salida del matrimonio de Alemania. Raichenstein huyó como refugiado a Francia en 1933 pero murió en Auschwitz. Frenkel resistió varios años más hasta que abandonó Berlín en 1939 y comenzó una odisea de traslados en Francia -Avignon, Vichy, Grenoble, Annecy, Niza- que la fueron acercando a Suiza y de los que da cuenta en Una librería en Berlín, cuyo título original era más acertado: Rien où poser sa tte. Literalmente: nada donde reposar la cabeza.
El libro fue publicado en Ginebra en setiembre de 1945 en Éditions Jeheber y hay dos detalles que llaman la atención. El primero es que no contiene ninguna mención a su esposo. Sí habla de su madre y otros familiares, y hasta narra las historias sentimentales de gente que conoció, pero de Raichenstein ni una sola palabra o alusión siquiera. Lo segundo es que desde que publica ese libro hasta su muerte en Niza en 1975, la propia Frenkel parece haberse esfumado y no hay registro de su existencia excepto en una oportunidad: cuando en 1959 firma en Berlín una declaración jurada en pos de una indemnización por un baúl de marca Mädler que la Gestapo le embargó en 1942. Esa declaración aparece como uno de los documentos adjuntados a la presente edición de Una librería en Berlín. El baúl contenía, entre otras cosas, dos máquinas de escribir, un paraguas, una sombrilla, vestidos, zapatos, un abrigo de piel de nutria, una almohadilla eléctrica. Dice Modiano que prefiere no conocer el rostro de Françoise Frenkel ni cómo fue su vida después de la guerra, y señala que su impresión al leer el libro “ha sido como oír la voz de una persona cuya cara no se distingue en la penumbra y que te cuenta un episodio de su existencia”.
CONSTANCIA
En rigor, aunque cuenta muchas cosas, el relato de Frenkel narra un mismo episodio continuado, el de la búsqueda de la supervivencia. Cómo sobrevive a la persecución, al miedo, al insomnio y a la espera. De alguna manera se las ingenió para pagar sus alojamientos (en parte pasando a líquido sus bienes, lo poco que mantuvo consigo), y tuvo la inmensa fortuna de contar con la solidaridad de amigos y de desconocidos. Claro que no siempre.
Entre las experiencias duras figura la de su primer intento de huida a Suiza, cuando el “pasador” que la guía la abandona a su suerte y es detenida y enviada a prisión, o la del primer hotel en el que recala en Niza, donde los judíos no son bien vistos. También cuenta instancias risibles por ridículas, como aquella en que procura un casamiento arreglado, que al final no se concreta.
Aunque su situación no llega a ser crítica (en el sentido de que no llega a ser enviada a un campo) y no le impide admirar la belleza del paisaje francés y la hospitalidad de una parte de su población, lo cierto es que la mayoría del relato versa sobre dificultades y tiene un tono amargo. Transmite el temor constante de ir a dar a los campos de Gurs o Drancy simplemente por ser detenida en la calle o hallada clandestina en un refugio o por la no renovación de sus documentos. Logra dar una idea del disturbio moral que vivía esa sociedad que la cobijaba a la vez que la expulsaba. Soldados desmovilizados que no entendían nada de la guerra en la que habían participado. Gente apacible que adhería a la propaganda del invasor. Alza de precios y afianzamiento del mercado negro.
Necesidad de hablar con un lenguaje cifrado para no ser descubierto y delatado. Etc.
En última instancia lo que libera a Frenkel de la prisión de Annecy es una vieja carta de recomendación de 1939 escrita por los editores franceses de su época berlinesa, en la que hacen constar que “ha prestado a Francia un auténtico servicio en la difusión del libro francés en el extranjero.
Es nuestro deseo que pueda disfrutar en nuestro país, por el que tanto y tan bien ha trabajado, de todos los derechos y de todas las libertades”. Para la posteridad, en tanto, no la salva del olvido su escritura en sí misma que es correcta pero sin vuelo y con clisés que la despersonalizan-, sino el testimonio obviamente subjetivo que da de una época.
UNA LIBRERÍA EN BERLÍN, de Francoise Frenkel. Seix Barral, 2017. Buenos Aires, 293 págs. Trad. de Adolfo García Ortega. Distribuye Planeta.

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Celebración del artista incómodo y salvaje, con la reedición de su biografía y una muestra de su pintura en un Museo (EL PAIS CULTURAL)

100 años del Tola Invernizzi

Alas tres de la tarde le propuse un café y me dijo que no. Caña o whisky. Así que dije “whisky”. La gente todavía almorzaba en las mesas del bar y el ruido, el golpe de los cubiertos, las sillas y las voces comenzaron a alejarse a medida que Tola discernía para mí los misterios de una erótica implícita en la obra de Onetti y en los años cuarenta, cuando “el sexo era ejercido como una forma de la hombría, entendida como soledad”. A poco de empezar me había cautivado: “porque fijate que el sexo es un asunto tribal, obviamente, y la libertad es un fenómeno individual. Pero resulta que la libertad se consigue colectivamente, y el sexo, que es tribal, se realiza individualmente. El amor, la unidad, la posesión, es la defensa del individuo frente a la tribu”. tola
Hablábamos de Onetti porque a principios de los noventa trabajaba con María Esther Gilio en su biografía, Construcción de la noche, y el Tola había aceptado conversar con el entusiasmo que más tarde le oí a muchos que lo recordaban a él. Aunque no fueron muy amigos, le había acercado a Onetti dos personajes de La vida breve, Mami y Julio Stein, como años después estimuló y amparó la primera novela de Levrero, La ciudad, y entonces la voz grave, el tono pausado, su melena blanca, llegaban envueltas en el humo del cigarrillo que sostenía en la mano izquierda, mientras un largo cilindro de ceniza se le derramaba sobre la ropa y quemaba el tiempo de la conversación. No lo sabía entonces, pero comenzaba a intuirlo. Asistía a una fraternidad de historias que se cruzaban en un abigarrado tejido del que emergían Mario Arregui, Gladys y Mirtha Castelvecchi, Sara y Arturo Larocca, Alsina Thevenet, Julio Adín, Maneco Flores Mora, Gilio y Darío Queigeiro, Idea, Maggi, Falco y tantos otros protagonistas de una generación que había madurado en los años cuarenta y cincuenta hasta robustecer una bohemia y una confianza, con su erótica, su política, su ética y sus polémicas. Tola era un buen testigo porque se había mirado vivir, también a los demás, y sumaba a su inteligencia una potente imaginación. No volví a encontrarme con él hasta después de su muerte, cuando conocí a su familia y a sus amigos con la idea de escribir la biografía. Entonces regresó en las voces de los que lo amaron, en sus dibujos y pinturas, en las anotaciones, cartas y testimonios de su vida que pude documentar con ayuda de tantísimas personas. Si lo había conocido en un bar, entonces lo acompañé en el nacimiento — “¡Nació un pistola!, ¡nació un pistola!” gritaron de una pieza a otra en una pensión de 18 de Julio y Paraguay, el 21 de setiembre de 1918—, y a medida que descubría el camino que lo convirtió, por aquel grito inaugural, en Tola para siempre, comprendí que las historias de un hombre alto, intenso, apasionado en el amor, el arte, la amistad, desbordaba las formas de la difundida medianía uruguaya. Pero su vida tenía, además, otro atractivo. Naturalmente, un hombre reñido con la cautela y el dinero, fumador empedernido, jugador y bebedor hasta el colapso, debía condenarse a fracasar en muchos órdenes. ¿Por qué Tola no solo había eludido la ruina sino, además, había salido fortalecido de sus debilidades? Creo que esa pregunta justifica que su anecdotario cobrara cierta dimensión mítica, principalmente entre los vecinos de Piriápolis, donde se convirtió en una referencia ineludible. La solidaridad con las necesidades y dolores ajenos, la comunicación sin reticencias, el aliento a la aventura individual y colectiva, el estímulo a la imaginación en todas las experiencias de la creación y de la vida cotidiana, encarnaron en muchos episodios que lo tuvieron por protagonista de modos imprevisibles. Y es que, por caminos extraños, la extravagancia coincidió con el buen sentido, la bondad con la alevosía, el descuido y el desorden con los gestos delicados. A lo largo de sucesivas experiencias Tola comprendió que un solo hombre carga con toda la historia del hombre y también con la responsabilidad por su futuro. Desde entonces aprendió a cuidar de los otros sin delegar en el Estado, la iglesia, la policía, en ninguna institución pública o privada, la vocación de proteger y ayudar. El resto lo hicieron los demás. Cesira, la madre, Milka, la esposa, lo sostuvieron amorosamente y los amigos, sobre todo, le pidieron que siguiera siendo Tola, acaso porque necesitaban que un hombre así, un tanto loco, dos veces sabio, fuese posible. Cuanto más empeño ponía Tola en ocultar sus méritos, más crecía la magnitud de sus hazañas en los cuentos que circulaban de boca en boca, de modo que podría afirmarse que en los últimos años, su destino personal se había convertido en una creación colectiva. Es lo más cerca que estuve de la formación de un mito popular y lo consideré siempre un privilegio porque pertenezco a una generación que vio caer incontables mitos de mármol, de piedra, de bronce, de cartón, de plástico —se diría que la segunda mitad del siglo XX fue un solo y prolongado derrumbe—, y descubrir uno naciente, en medio de tanto escombro, fue una auténtica rareza. La dictadura le cobró eso y mucho más, se ensañó con su familia, expuesta en la notoriedad de una vida de plena actividad en Piriápolis, el pueblo que queda detrás del calendario de febrero, un poco más allá de los días en que se apagan las luces del balneario. Lo soportó, igual que el resto de los uruguayos, como pudo, con momentos de desesperación y de templanza, y cuando el país recuperó la democracia restituyó los dañados lazos en todos los escenarios que tuvo a su alcance. El más prolongado fue el de la escuela de Bellas Artes, a la que se integró como profesor durante diez años, y en principio, no sin reticencias, porque tenía una formación autodidacta y su concepción de las artes plásticas se había robustecido fuera de las instituciones académicas y de los códigos del mercado. Acaso no exista entre las artes otra expresión tan rápidamente capturada por las instituciones del poder y del dinero que la pintura, la escultura y sus géneros afines. Tola se desentendió de los peajes que suelen pagar los artistas en el mundo de los honores y las divisas, obsesionado por encontrar el fundamento de las artes visuales y un modo personal de realizarlo en su obra. Fue un artista salvaje, en el sentido que lo reclamó Onetti para la literatura desde las páginas de Marcha, ocupado en decir y, si fuera necesario, gritar, en los bastidores como en un muro, la amenaza atómica sobre la especie, la adoración fetichista del dinero, los problemas morales, los tormentos de la opresión y la ventaja, la libertad del hombre pese a todo, la dudosa separación del mundo exterior y la vida interior. En sus dibujos, pinturas y grabados está expuesta la vida de Tola Invernizzi como un prolongado relato gráfico, desde su primera exposición en la galería Viau, de Buenos Aires, en 1950, hasta su muerte en 2001. Hablando de sí mismo, habló de los demás, con recursos audaces que supo valorar Alicia Haber entre las primeras voces críticas que dieron atención a su obra. Pero Tola sabía que pagaría un precio por la honestidad consigo mismo. Debieron pasar muchos años para que el viejo artista quedara asociado a una vanguardia.
La paleta alta, el grafiti, las rupturas formales, la ironía, las estaciones de sentido que apelan a los demás y los incluyen en una auténtica conversación, continúan mayormente desconocidas para los públicos que frecuentan galerías y museos por si las artes plásticas todavía comunican algo.
En el aniversario de su nacimiento, la exposición del Vía Crucis en el Museo Nacional de Artes Visuales fue la ocasión de volver a recordar, diecisiete años después de la primera edición de su biografía, que en este país vivió un artista alevoso, imprevisible y deslumbrante, que todavía interpela y conversa con la intimidad del hombre.

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Convocatoria: Museos en la Noche

El viernes 14 de diciembre se cumplirá otra edición de Museos en la Noche. El comunicado proveniente del Ministerio de Educación y Cultura señala:
Este año se cumplen 180 años de la inauguración del primer museo en Uruguay y por ello estamos de festejos, Museos en la noche se suma a participar de la fiesta. El viernes 14 de diciembre a partir de las 20 horas se llevará a cabo la 14ª edición de Museos en la Noche, evento que cada año organiza la Dirección Nacional de Cultura (Cultura|MEC) convocando a las instituciones museísticas de todo el país a participar. Por contactos: www.mec.gub.uy

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Alejandro Michelena y su nuevo libro

Ya está en librerías y en la Feria del Libro, «La ciudad revelada» (editado por Planeta) de Alejandro Michelena, poeta, narrador, cronista, que ha colaborado en varias oportunidades con esta página de EL PUEBLO. «La ciudad revelada» es una nueva aproximación a través de la crónica a Montevideo, en este caso a partir de sus secretos, sus símbolos escondidos, las riquezas que no se ven, las historias poco conocidas. No faltan a la cita en sus páginas las tertulias de café, el tango, los bailes populares, los personajes. Se presentará el domingo 14 de octubre, a las 18 hs., en el Salón Rojo de la Intendencia de Montevideo, en el marco de la Feria del Libro.

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Una vez más se reeditó “El nauta”, de Julio Garet Mas

El nauta”, un excelente libro de poemas de Julio Garet Mas fue reeditado hace algunos mesgmes. En próximas ediciones de EL PUEBLO ampliaremos sobre él, en tanto hoy recordamos estas palabras del académico Jorge Arbeleche en ocasión que “El nauta” fuera publicado como Tomo Nº 14 de la Colección Escritores Salteños en 2008: “Es sabido que el tiempo pone las cosas en su sitio, según dice el saber popular que, a veces, tiene más de saber que de popular. La excelente colección de «Escritores Salteños» que nos ha traído, a veces desde lejanos recuerdos, la vigencia de valores perdurables de nuestras letras, ahora también lo hace con la obra de Julio Garet Mas, quien además de poeta de nobles cualidades, fue un intelectual en toda la extensión de la palabra. Periodista, profesor, conferencista, crítico literario, gestor cultural, y sobre todo poeta que, además del dominio de su instrumento expresivo, es de aquellos creadores que transmiten lo más alto y noble de los valores del humanismo: aquellos que hacen del hombre y del creador, creaturas de altura. Bienvenido pues, este nuevo libro de tan valiosa colección.

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Escritores salteños presentarán sus obras en una sola actividad durante la 41ª Feria del Libro de Montevideo

A Salto Literario” se presentará hoy sábado 13 en el Salón Dorado de la Intendencia capitalina

Hoy sábado 13 desde las cinco de la tarde en el Salón Dorado de la Intendencia de Montevideo, se realizará la muestra de literatura salteña “ASalto Literario”, en el marco de la 41ª Feria Internacional del Libro.
La actividad es organizada en conjunto entre el Departamento de Cultura de la Intendencia de Salto y la Cámara Uruguaya del Libro.
La ocasión contará con la participación de seis autores salteños contemporáneos: • Diego Moraes. Nació en Salto, pero reside en Montevideo donde se desempeña como escritor, editor, corrector de estilo, investigador, comunicador y gestor cultural.literario Licenciado en Letras por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (UDELAR), es coautor de varios volúmenes de la colección de libros del programa Voces Anónimas (Teledoce, Montevideo). Es también autor de Bestiario del Salto Oriental (2012), Figari, el masón (2016) –ganador del Primer Premio del concurso de ensayos “Pensamiento del Dr. Pedro Figari”, organizado por la Gran Logia de la Masonería del Uruguay-, Maestros del esoterismo en el Río de la Plata (2016) – finalista de los Premios Bartolomé Hidalgo 2017 en la categoría «Testimonios, memorias y biografías»- y Antimasonería (2017).
Luis “Cachi” Do Santos. Nació en Calpica, Artigas, pero está radicado desde hace muchos años en Salto, donde fue letrista de murgas y canciones. Es autor de Tras la niebla, libro de cuentos y poesías, y La última frontera, novela editada en 2008 por la Intendencia de Salto. A partir de concursos literarios, fue publicado en las antologías Cuentos de boliche (1995) y Cuentos criollos (1998) y en el concurso de cuentos de la Cooperativa Bancaria (2007). Su última novela, El zambullidor, obtuvo una mención de honor en la categoría “Narrativa” del concurso literario Juan Carlos Onetti del año 2014
• Marta Peralta. Nació en Salto, donde reside actualmente, pero durante muchos años estuvo radicada en Montevideo y Buenos Aires. Desde niña estuvo vinculada al mundo de las letras. Cuando cumplió 11 años, su padre y sus amigos reunieron en un librillo, Hojas Sueltas, sus primeros escritos. Cursó estudios en el Instituto de Profesores Artigas y de regreso a Uruguay luego de la dictadura, trabajó gestionando diferentes actividades literarias y culturales. También ejerce como docente de Idioma Español, escritora y colaboradora en el área de Cultura de la Intendencia de Salto. Entre sus textos se destacan Lagarto de dura lucha y Los tres mundos.
• Sergio López Suárez. Nació en Salto y residió en su ciudad natal hasta el 25 de julio de 1976; actualmente, está radicado en Montevideo. Es maestro (jubilado) recibido con Medalla de Oro, generación 1969, escritor e ilustrador. Tiene más de 37 libros publicados en Uruguay, Argentina, EE.UU., España, México, Chile y Corea. Es miembro fundador de IBBY Uruguay y fue Vicepresidente de esta institución durante varios años.
Ha recibido varios Premios Nacionales de Literatura organizados anualmente por el Ministerio de Educación y Cultura. También ha recibido el Premio Bartolomé Hidalgo otorgado por la Cámara Uruguaya del Libro por su obra “¿Y esto qué es?”. Su novela “AninA YataY SalaS” fue llevada al cine por Alfredo Soderguit; el largometraje animado se estrenó en el 63º Festival de Berlín, ha recorrido 34 países y ha recibido un total de 19 premios y reconocimientos en distintos países. En 2018 fue declarado “Ciudadano Ilustre” del departamento de Salto.

• Rosario Lázaro Igoa. Nacida en Salto, en prosa publicó Peces mudos (Criatura Editora, 2016) y Mayito (2006). Cuentos suyos integran las antologías Histoires d’Uruguay (L´Atinoir, 2018), Exposición múltiple (Alter, 2015), Kafkaville (El Cuervo, 2015), Entintalo (CCE, 2012) y El descontento y la promesa (Trilce, 2008). Es doctora en Estudios de Traducción (UFSC, Brasil). Del portugués al español, tradujo varias novelas y cuentos, además de la antología de Mário de Andrade titulada Crónicas de melancolía eufórica (Alter, 2016). Colabora con la diaria y Lento.
• Miguel Motta. Desde la publicación de su primera novela en 1993, el deporte ha sido uno de los tópicos predilectos de su escritura y un tema de constante exploración. Ha publicado Breviario de un mediocampista, Código para una muerte, Los días del agua y Hasta la cinta de llegada. Obtuvo el Premio Anual de Literatura, categoría “Narrativa”, que entrega el Ministerio de Educación y Cultura, y el XIX Premio Nacional de Narrativa “Narradores de la Banda Oriental”, así como múltiples menciones. En 2005 fue finalista del Premio Internacional Grinzane Cavour para Latinoamérica y en 2012 del Premio Bartolomé Hidalgo, categoría “Narrativa”.
La mesa será coordinada por Salomón Reyes, productor, comunicador y gestor cultural mexicano radicado desde hace muchos años en el departamento de Salto.
La consigna del “aSalto Literario” será la siguiente: cada uno de los autores presentes en la mesa deberá presentar la obra y/o la trayectoria literaria de otros autores salteños que NO estén presentes en la mesa. Entre los autores elegidos para ser presentados se destacan Alcides Flores, Juan Carlos Ferreira, Altamides Jardim, Víctor Lima, Mercedes Calvo y los escritores del “inxilio” (o de la “resistencia”).
El objetivo de la mesa es que, a través de la participación de los autores presentes y la referencia a otros autores salteños, el público presente pueda hacerse un mapa de la rica tradición literaria del departamento de Salto, una de las más importantes del interior de Uruguay. Así, “aSalto Literario” será la excusa no solo para homenajear y reflexionar acerca de la vida y la obra de escritores ilustres del departamento, como Horacio Quiroga, Marosa Di Giorgio o Enrique Amorín, sino también para destacar la producción literaria de autores quizá menos conocidos por el gran público, pero que han contribuido y sin duda contribuyen con sus textos a la mejor historia de la literatura de Salto.
Datos de la actividad: • Título: aSalto Literario.
Muestra de literatura salteña. • Fecha: sábado 13 de octubre. • Horario: 17:00 h.
Lugar: Salón Dorado de la Intendencia de Montevideo. • Marco: 41ª Feria Internacional del Libro de Montevideo.

 

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Con una muestra plástica homenajean a María Irene Olarreaga Gallino

Se inaugura mañana, a cargo de Elsa Trolio y su “Arte Espacio”

Como no podría ser de otra manera, será en el museo que lleva su nombre la inauguración que en homenaje a María Irene Olarreaga Gallino, fallecida hace poco tiempo, ha organizado el Taller Arte Espacio, dirigido por la profesora Elsa Trolio. La apertura tendrá lugar mañana viernes 12, a las 19:30 horas y expondrán trabajos las siguientes artistas:ElsaEstela Algorta, Gabriela Castillo, Mirtha Cincunegui, Cecilia Chiara, Graciela Darriulat, Beatriz Farinha, Graciela Forti y Corina Roig.

El material de difusión que por estos días viene promocionando la muestra incluye el famoso poema “Correspondencias” (aunque no con la traducción más habitual) del poeta francés Charles Baudelaire; es el siguiente:
La creación es un templo donde vivos pilares
hacen brotar a veces vagas voces oscuras;
por allí pasa el hombre a través de espesuras
de símbolos que observan con ojos familiares.

Como ecos prolongados que a lo lejos se ahogan
en una tenebrosa y profunda unidad,
inmensa cual la noche y cual la claridad,
perfumes y colores y sonidos dialogan.
Laten frescas fragancias como carnes de infantes,
verdes como praderas, dulces como el oboe,Günter Grass
y hay otras corrompidas, gloriosas y triunfantes,

de expansión infinita sus olores henchidos,
como el almizcle, el ámbar, el incienso, el aloe,
que los éxtasis cantan del alma y los sentidos.
Hoy y mañana
Importante actividad en Salto sobre el escritor alemán Günter Grass y la carrera de Profesorado de Alemán en Uruguay
Hoy y mañana se desarrolla en nuestra ciudad un taller literario organizado por la Unión Inmigrantes de Salto, con apoyo del Departamento de Cultura de la Intendencia. El mismo recorrerá distintas sedes de nuestra ciudad: Centro Regional de Profesores, Instituto de Formación Docente, liceo IPOLL y colegio y liceo Crandon. La actividad se cumple, según han informado los organizadores, con dos objetivos centrales. Uno es “Acercar a jóvenes estudiantes de Salto, en forma interactiva, a las grandes obras de la literatura contemporánea, a través de referentes culturales en Uruguay, de los países de origen de los escritores Premios Nobel”. El otro objetivo, es el de “Presentar la carrera de docente de Alemán para la función pública”.
HOY JUEVES
Hora 9:00 – Centro Regional de Profesores – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
Hora 14:00 – Instituto de Formación Docente – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
(Este taller apunta al desarrollo de técnicas de interacción y producción propia. La profesora Brigit Lahser integra el equipo docente del Colegio Alemán Montevideo).
Hora 16:00 – Instituto de Formación Docente – Conferencia de prensa sobre Profesorado de Alemán en Uruguay, a cargo de Dieter Schonebohm, directivo de la Asociación de Docentes de Alemán en Uruguay.
MAÑANA VIERNES
Hora 9:00 a 11:00 – Liceo Nº 1 IPOLL – “Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.
Hora 14:00 a 16:00 – Colegio y liceo Crandon -“Taller Günter Grass” a cargo de la profesora Brigit Lahser.

Günter Grass:
El escritor alemán Günter Wilhelm Grass nació el 16 de octubre de 1927 y falleció el 13 de abril de 2015. En el año 1999 recibió el Premio Nobel de Literatura y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. La novela “El tambor de hojalata”, publicada por primera vez en 1959 y que tuvo luego varias reediciones, es una de sus obras más conocidas.
Entre sus libros, que suman más de treinta, además de novelas, están los de relatos cortos, poemas, obras de teatro y ensayos.

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El primer humanista del arte, no era un bruto genial como dijeron Ortega y Gasset y la Generación del 98 era más que eso

Goya revisado por Todorov

Dos de los artistas más importantes de España, Miguel de Cervantes y Francisco de Goya, fueron mitificados para la posteridad como figuras representativas de una suerte de genio nacional. Esa construcción consiguió ocultar y aun menospreciar a los seres que realmente fueron: personas preocupadas por su sociedad, conscientes de las ideas más avanzadas de su época y sensibles a los padecimientos de su pueblo. La Generación del 98 caracterizó a Cervantes goyacomo un «ingenio lego» al que el alma de la nación habría dictado una obra superior a su talento. Contra esa opinión fuertemente establecida, Américo Castro publicó en 1925 un ensayo llamado El pensamiento de Cervantes en donde demostró que el Quijote, tanto en su concepción como en algunas de sus mejores páginas, manifestaba una gran familiaridad con las ideas de Erasmo de Rotterdam, perseguidas por entonces en España. Cuando Cervantes escribió el Quijote a principios del siglo XVII, los seguidores de Erasmo encarnaban una alternativa ideológica contraria a la corriente autoritaria según la cual la religión del soberano determinaba la de los súbditos. Eso amparó en España la represión y los atropellos del poder político en unión con la iglesia católica, de los que se cree que Cervantes, de origen converso, fue una de sus víctimas. Ortega y Gasset también describió a Goya como a un bruto genial. El filósofo que elogiaba a las élites y fustigaba a las masas opinaba que el pintor practicaba su arte como un «obrero manual» y que sus escritos se asemejaban a «los de un ebanista». Esa imagen de Goya encontró asidero en el pensamiento nacionalista español y en la cultura dominante hasta mucho después de terminada la dictadura franquista.

El giro crítico llegó con Tzvetan Todorov en 2011 cuando publicó Goya. A la sombra de las luces, que se acaba de reeditar. El lingüista, teórico de la literatura, historiador y filósofo búlgaro revela en este estudio las ideas de la Ilustración que subyacen en la pintura de Goya, sin las cuales no es posible comprender en profundidad la dimensión de su obra en la historia del arte. A diferencia de Ortega, Todorov distingue en los escritos y en su pintura el esbozo de un proyecto artístico que observa los acontecimientos turbulentos de su época desde la perspectiva de unas ideas bajo sospecha o tan perseguidas como lo fueron las de Erasmo en tiempos de Cervantes.

MONARQUÍA ILUSTRADA

La instalación de los Borbones a principios del siglo XVIII en el trono de España fue acompañada por una voluntad de modernización y una cierta apertura a la Ilustración. Goya asimiló esas ideas, aunque no sin una elaboración propia que fue más allá de lo ideológico y que lo llevó a volcar en su obra la empatía por el sufrimiento de los pobres y los marginados, así como la sátira y la condena de las crueldades a las que eran sometidos.

Con la Restauración absolutista, luego de la ocupación napoleónica, se generaliza el nombre despectivo de «afrancesados» para referirse a quienes hasta la Revolución de 1789 eran llamados «ilustrados». El término buscaba convertirlos en cómplices de los crímenes del ejército de ocupación y de la imposición de José Bonaparte en el trono de España, e incluía una advertencia: al igual que en Francia, las ideas ilustradas llevaban a la subversión del orden monárquico tradicional. Los absolutistas recurrieron a una reivindicación ideológica de la monarquía anterior a la llegada de los Borbones en 1700. Esta visión auspiciaba la unión indisoluble del poder político con el catolicismo y el retorno al autoritarismo que ya no tenía por enemigos solo a judíos y musulmanes, o a luteranos y calvinistas, sino también a los ilustrados «afrancesados».

Si tanto la Generación del 98 como Ortega no vieron contradicción entre su admiración por Cervantes y por Goya y el menosprecio de sus talentos, es porque el orgullo nacionalista se los exigía. Dado que las obras de esos dos artistas trascendieron fronteras y se volvieron universales, reivindicaron en ellas la gloria española. Pero la paradoja es que esas obras estuvieron inspiradas en corrientes ideológicas que el orgullo nacionalista consideró ajenas y enemigas del pasado español.

OSCURANTISMO Y RAZÓN
Como apunta Todorov en su ensayo, ciertos hechos y circunstancias sucesivos en la vida de Goya la enfermedad que le produjo la sordera, la relación amorosa y su ruptura con la Duquesa de Alba y la rebelión popular contra el ejército invasor napoleónico lo llevaron a producir una serie de obras que no pinta por encargo sino por una necesidad interior. Esas obras, como es el caso de Saturno devorando a su hijo, el Duelo a garrotazos, los fusilamientos del 3 de mayo o algunas de las que integran sus series de aguafuertes en Los caprichos, Los disparates o Los desastres de la guerra, se convirtieron en íconos del arte universal.

Lo original del estudio de Todorov no estriba en la búsqueda de interpretaciones, sino en la identificación de los presupuestos artísticos e ideológicos desde los que Goya realizó esos trabajos. Su hipótesis es que bajo el influjo de las ideas de la Ilustración Goya se convirtió en un humanista en el sentido que ese término adquirió en el siglo XX, en un artista cuya conciencia llegó a estar adelantada más de un siglo a su época. La ambigüedad de la leyenda que Goya pone al pie de uno de Los caprichos más conocidos,
El sueño de la razón produce monstruos, es reveladora. Es posible que la alegoría del pintor no pretendiera más que representar el hecho de que, en ausencia de la razón que invocaban los ilustrados, las fuerzas del oscurantismo se apoderaban del mundo. Sin embargo la evolución de los acontecimientos cargaría de sentido otra interpretación que hizo de Goya un precursor de las tesis que expusieron Adorno y Horkheimer en Dialéctica de la Ilustración. Ambos sostienen que es cierto que las fuerzas del oscurantismo se apoderan del mundo si la razón se duerme, pero la descripción de la relación entre oscurantismo y razón no es completa si no se advierte que también la razón puede producir fuerzas que hagan triunfar de nuevo al oscurantismo.
Después de todo las guerras europeas de Napoleón y la misma invasión de España estuvieron inspiradas en los ideales universales que propuso la Revolución Francesa como heredera de la Ilustración.

ÍCONOS
Más que los ideales, lo que pesa en la conciencia humana son los medios empleados para llevarlos adelante. El humanismo de Goya lo lleva a equiparar las acciones del ejército francés y las de los resistentes españoles, algo que es evidente en algunas estampas de los desastres de la guerra. Su posición, según Todorov, habría sido la de condenar los medios utilizados por ambos bandos.
(EL PAIS CULTURAL)

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Por una “traición de género”, la murga capitalina Falta y Resto anunció que no saldrá en Carnaval este año

(Publicado en la diaria de Fin de Semana)
Soledad Castro Lazaroff es muchas cosas: realizadora de cine, casi profesora de Literatura, editora de la sección Cultura en Brecha, escritora y compositora de letras de carnaval. soledad castroTodo lo que hace lo lleva adelante con su impronta feminista. Falta y Resto forma parte de su vida desde siempre y ella define a la murga como “la editorial de su vida”.

Su padre, Raúl Castro, es fundador y figura histórica del grupo, que nació en junio de 1981, poco menos de un año antes que ella. Su madre, embarazada, tuvo las primeras contracciones en un tablado. Cuando nació estaba manchada de yodo: “Nació murguista”, le dijo el médico a su madre. Hay algo del carnaval que la afecta en lo profundo, porque siempre estuvo en su familia. “Es lo que nos mantiene unidos desde siempre. Es como si fuera un territorio en el que nos encontramos. Ahí se juegan un montón de vínculos: familiares, éticos y políticos. Se relaciona mucho lo artístico con lo personal. Siempre fue así, porque mi viejo desde que nací siempre trajo la murga a casa”. Soledad lo ilustra en una dinámica de circo: la familia alrededor de un proyecto artístico.
Su padre siempre los hizo partícipes de la escritura. Cuando Soledad tenía cinco años ya le pedía que escribiera versos y quería sus opiniones sobre sus letras. Se crio en el carnaval de la salida de la dictadura, compartiendo almuerzos con tipos como Jaime Roos, Pinocho Routin y Pitufo Lombardo, y también con otros que hoy están en DAECPU. “En ese momento estaban todos juntos y forjaron un carnaval solidario entre las murgas, que no estaba signado por la competencia”.
Con esa Falta y Resto se crio Soledad. “Ese carnaval, que ahora está más olvidado, tenía un sentido político muy fuerte. Falta y Resto fue la primera murga que cantó por los desaparecidos. Tota Quinteros era la madrina de la murga. Eso para mí fue una marca ideológica que no me saqué nunca. Eso que vivimos con mis hermanos siendo niños nos marcó para siempre. Nos quedó ese carnaval. No había ocho carnavales distintos, no tenías que pagar para salir. Era un carnaval muy solidario y muy marcado por el sentido político. Crecí con valores diferentes a los que tienen las personas que hoy conducen el carnaval”.
Aunque las murgas siempre tuvieron mujeres, nunca fueron visibles. “Mi madre, por ejemplo, siempre fue de la Falta y Resto. Cosía lentejuelas, nos cuidaba a nosotros, cocinaba las tortas, vendía rifas, entre todos ayudábamos a mi viejo a hacer las letras. Ella escribió un montón de cosas y nunca tuvo un reconocimiento por eso. No se subía al escenario. Porque el lugar que las mujeres ocupaban era abajo del escenario, en silencio y a la sombra. Pero siempre estuvieron ahí”.

Hasta que rompieron el silencio
El año pasado las mujeres subieron al escenario. Falta y Resto tuvo un coro compuesto por seis mujeres y siete varones. Un tiempo antes Soledad había recibido un llamado formal de su padre. En ese momento vivía en Buenos Aires, atravesada por el surgimiento de Ni Una Menos y por la militancia popular que llevaba adelante desde la docencia en el vecino país. “Cuando recibí el llamado pensé: ‘Esta es una tremenda herramienta política: la gente escucha lo que la murga tiene para decir’”.
Empezaron un proceso interno muy pesado. “Todas las personas que hacemos la murga atravesamos un proceso intenso. Todos menos Hugo Brocos, que siempre estuvo en la Falta pero que hace más de 20 años que no participa en las decisiones creativas”, afirma Soledad.
Cree que su padre no tenía idea de lo que suponía todo esto. “Ahí le ganó la intuición de estar cerca de las luchas que están en la calle. Aunque esta lucha no fuera suya, la reconoció como la pelea que estaba en la calle en ese momento. Por eso creo que quiso sumar la voz de la murga. Pero no dimensionó lo que supone el movimiento feminista, que te mueve todo. Pasaron más de 100 murguistas por este grupo. Y vos de repente los estás traicionando, porque es como una traición de género; vos estás traicionando una exclusión que no viene de ahora, esto tiene más de 100 años. Muchos están muy casados con una tradición muy masculina, y no se la cuestionaron nunca”.
El espectáculo del año pasado despertó muchas reacciones. Entre ellas la de Gabriel Méndez, integrante de Carnaval del Futuro, que dijo que la murga se había “aputazado”. Según Soledad, se sienten habilitados a decir estas cosas porque “el Carnaval ha sido un espacio de mucha impunidad”.
“Quienes hablan sobre carnaval en los medios están muy relacionados con el concurso. A ellos no les interesa el arte ni la política. Hay un determinado sentido común y ellos se paran desde ahí. Pueden hacerlo porque nunca nadie los enfrentó, nunca hubo una mirada de género. Las murgas juegan con el humor popular, hacen mucho uso de los estereotipos. Intentan hacer humor con las gordas, con los putos, con las trans. Este año, de hecho, ganó una murga que usaba ese humor”, dice Soledad en referencia a Saltimbanquis, y agrega: “A mí me choca, pero ese es el código con el que se han manejado siempre”.

Camino a la prueba de admisión
En mayo, Falta y Resto comenzó a prepararse para la prueba de admisión. El espectáculo se llamaba Tradición y cuestionaba la identidad y su relación con la historia, sobre todo en los discursos. “Hasta dónde cambiar y hasta dónde ser vos mismo. La idea era incluso preguntarle a la gente, para ver qué era lo que esperaban ver”.
En julio, Brocos apareció en los medios diciendo que la murga no iba a salir. “Lo hizo sin hablar con sus compañeros antes. Lo dijo en el mismo programa que habían dicho que la murga se había aputazado. Ese gesto ya fue muy duro. Pero lo minimizamos, porque no creíamos que esto fuera a pasar; nunca nos imaginamos que la censura iba a venir desde adentro de la propia murga. Después uno ata cabos y se da cuenta de cómo son las cosas. Esta persona es empleada de DAECPU y está asociada a la patronal del carnaval”.
Se juntaron a conversar, pero no hubo forma: “Nunca pudo dar una explicación”. Brocos dijo que “no estaba de acuerdo con la línea ideológica que había tomado la murga”, según Soledad. “De una persona que me vio nacer, que siempre estuvo cerca, no lo podía creer. Entonces fuimos con mi hermano a tratar de convencerlo; no se animó a decirnos que no. Me despidió diciendo: ‘Sole, todo se va a resolver, vamos a buscar una manera’”.
Sin embargo, salió de nuevo en los medios a decir que no iba a firmar, “que era por razones artísticas, que no estaba de acuerdo con el viraje que tuvo la murga y que ‘no necesitás tener mujeres para tener un discurso feminista’”. Fue un balde de agua fría. “Nunca apareció en un ensayo, no se sentó a discutir con ningún compañero”, dice Soledad.
“Es muy triste para una persona que tiene valores de izquierda comportarse como una patronal. Que en lugar de hablar con sus compañeros haya decidido salir en los medios que son enemigos de la murga es muy doloroso. Fue un silenciamiento”.
Luego Brocos se retractó y afirmó que el problema era con Raúl Castro. “Y otra vez el foco de atención está puesto en los hombres. Las mujeres vivimos una vez más la exclusión. No importan nuestros nombres, nuestro arte. Nosotras nos quedamos sin carnaval”.

Un proceso doloroso
Hay quienes dicen que el feminismo es un despertar doloroso, porque implica visualizar una opresión histórica que atraviesa la vida de las mujeres (y la de los varones también). Para Soledad es “doloroso y liberador”.
“A mí el feminismo me salvó la vida, me dio explicaciones para cosas que yo pensaba que eran sólo mi problema. Eso es lo que hace el patriarcado: te hace creer que la culpa es tuya. Cuando te encontrás con el discurso feminista te das cuenta de que la cosa no es tan así. Te permite liberarte y perdonarte. Me permite a mí estar acá, decir ciertas cosas y no tener miedo”.
Luego de enterarse de que no habría carnaval para ellos, todas las personas que integran Falta y Resto, con excepción de Brocos, se juntaron y resolvieron seguir adelante. “Yo quiero seguir este proceso porque me cabe”: así resume Soledad el sentir de muchos. “Obviamente que es doloroso e implica mover cosas, pero la política y formar parte de procesos colectivos te cambia la vida. He visto a muchos compañeros hacer un gran esfuerzo por habitar este conflicto que nos atraviesa hoy”.

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“Los que viven después”: la novela que José María Delgado dejó inédita

¡Esto sí que es una novedad!

Es otro aporte de Leonardo Garet a la literatura salteña. Garet, quien más ha estudiado y difundido a los escritores de Salto, acaba de publicar (con el agregado de un prólogo y notas explicativas) la novela “Los que viven después”, que José María Delgado dejó inédita. Delgado nació en Salto en 1884 y falleció en Montevideo en 1956. Fue médico y un destacadísimo directivo del Club Nacional de Fútbol (una tribuna del Gran Parque central lleva su nombre). El original de “Los que viven después”, obra que a partir de ahora enriquece la “Biblioteca de Autores Salteños” (iniciada en 2015) y de la que volveremos a ocuparnos en próximas ediciones de EL PUEBLO, fue proporcionado a Garet por Bibil Delgado de Reyes, hija del novelista. Hoy simplemente compartimos un fragmento del prólogo escrito por Garet:
“Los que viven después se componen de relatos que tienen entre sí, en varios casos, un valor casi independiente, o que cierran su sentido como autónomos: el primer escalón de la biografía de nadie que con43286451_1717387361717927_478740406549348352_ncluye con la muerte de tío Luis, en el capítulo I, los dos relatos del capítulo II, el de doña Atanasilda y el de nadie intentando llevarse la canoa “El Quirquincho” y todo el capítulo III como retrato de la comunidad de Romerano. Podría subrayarse la autonomía de los fragmentos que relatan el acercamiento a la música, o la estadía de Nadie en prisión. Relatos rotundos, como el capítulo I, que confirman que el cuentista anidaba en el novelista.
El personaje Eva – ¿también simbólico como para formar una primera pareja unida por el arte?- aparece en la ficción (Cap. VI) con los mismos rasgos espirituales y el mismo entusiasmo por el arte que el protagonista. Parece natural e inevitable el nacimiento de una relación amorosa entre ambos, aunque el tema excluyente de atracción sea la música. La relación se frustra en forma impiadosa con el sanguinario ataque de los malhechores en el capítulo siguiente. Unos pocos días de conocimiento son suficientes para que el sentimiento entre ambos se mantenga a lo largo de los años superando la cruel experiencia en forma inalterable. En el capítulo X reaparece sorpresivamente Eva, que había desaparecido de la ficción. Los personajes tratan el tema de la matanza con un desasimiento como si fuera algo lejano y que no lo afectara, al mismo tiempo que con igual tono retoman el intercambio de coincidencias acerca de la música. A consecuencia del atentado en que sin querer participó Silvo a través del cuerpo de Mirrina. Dice Eva a Mirrina: “Yo ocupo en Silvo el centro de su fatalidad; usted el de sus sentidos.” (Cap. XVI.) Se trata de una propuesta que reitera de esta original e impensable forma, la primacía del mundo espiritual y estético.
La alucinación final de Tío Luis recuerda a la del Dr. Else en Los destiladores de naranjas de Quiroga así como Nadie, a la hija adoptiva de este. La diferencia es que José María Delgado elige un punto de vista exterior al personaje. Pero no concluyen aquí los probables paralelos. El grupo humano que Romerano conforma con sus leñadores, es exactamente la antítesis de los obrajes madereros de la selva misionera. La visión de Delgado es idílica, al punto que cuando se presenta la cárcel lo único que se destaca es que allí se realiza la formación musical del personaje –y esto no puede sino representar una intensión de recrear la probable vida del hombre si triunfara el arte y la bondad. Si triunfaran los artistas, o sea, según la obra, Los que viven después”.  

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Recepción de Avisos Clasificados