Festival de cine en A.JU.PEN.SAL.

A.JU.PEN.SAL. comunica que continuando con la programación de Cine, para este martes 18 de setiembre, a la hora 15:00, se presentará la película “Pimienta” con las actuación de Luis Sandrini.

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Familias diversas, historias diversas

Concurso de cortos:

El Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), con el apoyo del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y de Antel organizan un concurso de cortos enmarcado en el mes de la diversidad que promueve el Mides.
Podrán participar del concurso videos de 1 a 3 minutos de duración que promuevan la reflexión, sensibilización y respeto a la identidad de género y orientación sexual, realizados por personas físicas mayores de 18 años de edad, ciudadanos y residentes en el territorio nacional. Los videos podrán ser generados con cualquier tipo de equipamiento que produzca imágenes en movimiento, con un mínimo de resolución y nitidez VGA, que permita su visión clara por parte del espectador/a. El formato del video debe responder a la extensión MP4.

Premios
Se entregarán dos premios, unopor parte de un jurado y otro mediante voto del público a través de la suma de “Me gusta”, “Me encanta” y “Me divierte” obtenidos enFacebook.
Se otorgarán un premio en cada categoría correspondiente a uncelular Xiaomi Redmi 5A, almacenamiento 16 GB.
Los videos y la documentación solicitados serán remitidos de la siguiente manera:
Los archivos de video postulantes deberán enviarse a través de la plataformaWe Tranfera la casilla de correo electrónico concurso miem@miem.gub.uy, nombrados con el “Título del video”. El archivo no deberá superar los 2 GB. Se deberá adjuntar asimismo el formulario de inscripción completo y foto de la cédula de identidad de la persona que a todos los efectos figure como titular y responsable del video.
Plazos
*La recepción de propuestas finalizará el 1 de octubre a las 23:59 horas.
*Votación de videos por el público en Facebook del MIEM: Entre el 02 de octubre a las 13.00 y el 17 de octubre a las 13.00 horas.
*Comunicación de resultados del concurso: 18 de octubre de 2018. Se publicará en los medios y canales de difusión institucional del MIEM.
*Entrega de premios: 23 de octubre de 2018 en lugar a definir.

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Obra teatral “La razón blindada” se presenta en el Aula magna de la sede Salto UdelaR

Desde Entre Ríos, Argentina

Desde Entre Ríos, Argentina, llega a la sede Salto, Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República la obra teatral “La razón blindada”. La función está prevista para el próximo sábado 29 de setiembre a las 20 horas en el Aula Magna de la sede universitaria y es coordinada por el programa de actividades culturales de la sede. Entradas gratuitas.

El elenco está conformado por Darío Ocaranza y Juan Gibert, del Grupo Teloneros de Entre Ríos. El espectáculo basado en una obra de Arístides Vargas, ha recibido varios premios, entre ellos “Mención como mejor trabajo actoral en dúo”- 10ª Fiesta de Teatro Internacional de Crespo, Mención Mejor laboral actoral a Juan Gibert en la Fiesta Provincial de Teatro 2015, entre otras.La razon blindada Udelar Salto

“La Razón Blindada”
Dos presos de una cárcel se reúnen todos los domingos para representar una historia. No la recuerdan literal, así que la van reinventando por el camino. Representar como una manera de resistir, como liberación. Representan “Don Quijote” pero, como no lo recuerdan lo inventan, improvisan, rellenan y juegan. Representar, no porque sea culto, no porque esté de moda, sino porque se va la vida en ello. Representar, porque en el teatro el mundo puede corregirse, transformarse, reescribirse, ser objeto de risa.
Una olla se convierte en casco, un fideo en lanza, un plato en armadura. Un trapo en Molinos de viento…
Representar, no porque se puede, sino porque le da al cuerpo la posibilidad de ser muchos cuerpos. Representar porque se va la vida en ello…
Las cárceles están permanentemente al acecho, en la cabeza, en la cotidianeidad. Las rejas siguen ahí. No las vemos, pero están ahí. Todo el tiempo,
Pero el hombre por naturaleza persigue el deseo de libertad, una libertad profunda, en donde podemos decidir de qué manera salvarnos.
Una obra que habla de un pasado reciente, un pasado que aún nos duele y compromete y que esperemos que nunca se vuelva a repetir, una obra inspirada en un hecho real que nos habla del dolor, de la injusticia y de como siempre hay personas que desde las circunstancias más extremas encuentran salidas que nos dignifican en nuestra humanidad.
ELENCO: Juan Gibert y Darío Ocaranza.
SONIDO E ILUMINACIÓN: Romina Perrón y Silvia Gibert.
ASISTENTE DIRECCIÓN: Eduardo Velázquez.
DIRECCIÓN: Teloneros
Inicio jueves 27 de setiembre Ciclo de Música de la sede Salto UdelaR
El jueves 27 de setiembre próximo a las 20 horas, comienza un nuevo Ciclo de Músicos salteños, en la sede Salto, Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República.
Ese día se estará presentando el cantautor Mario Castro, quien recientemente lanzara su primer disco solista “Vestido Nuevo”.
La continuidad del Ciclo que se extenderá por el mes de octubre incluye la presentación además de Charles Prates, Gary Etchegaray y el grupo La Tambora.
El Ciclo tendrá lugar al aire libre, en el patio interno de la sede universitaria, organizado por el programa de actividades culturales de la sede, contando con el apoyo de La Cantina y Sabarros Sonido. Todo el Ciclo es abierto a todo público y se realiza con entradas gratuitas.
Mario Castro es un conocido músico compositor salteño de amplia trayectoria. Ha integrado diferentes bandas como Chantimplón, Guayabo al 15, Charles y los Ramones, y ha integrado diferentes murgas locales y la cuerda de tambores de Tunguelé.
Este año tras ganar un proyecto de Fondos Concursables Regionales para la Cultura del MEC, grabó y editó su disco “Vestido Nuevo”, que fuera presentado el sábado 11 de agosto en el Teatro Larrañaga.
El trabajo reúne una serie de canciones en ritmos que recorren el rock, candombe y pop, entre otros estilos.

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Feos, sucios y malos, cuando escribió sin tener en cuenta al público, logró verdadera literatura

Cuentos de Donald Ray Pollock

Knockemstiff es un pueblo casi fantasma ubicado al sur de Ohio, en el Medio Oeste de Estados Unidos, cuyo nombre quiere decir algo así como «déjalos tiesos».Los buscadores de Internet que llegan a dar con él informan que tiene unos doscientos habitantes, y las cuatro o cinco fotos del lugar solo muestran una carretera desierta, unos árboles, un cartel al borde del camino, unos parroquianos al frente de un viejo almacén, una caravana derruida bajo el alero de una casa de madera que también está por caer. Allí nació en 1954 Donald Ray Pollock, y allí vivió buena parte de su vida. La población más cercana, a unos dieciséis kilómetros, es la ciudad de Chillicothe. Con veinte mil habitantes parece más humana y civilizada: una avenida central, edificios de ladrillo, algunos negocios donde un hombre puede ganarse la vida, como un matadero de cerdos o una fábrica de papel en la que Pollock trabajó durante veintisiete años.

Cuando cumplió 45 años decidió que quería escribir. A los 50 renunció a su trabajo y se puso a estudiar Escritura Creativa en la Universidad Estatal de Ohio; cinco años más tarde logró graduarse. Para ese entonces ya había terminado la mayoría de los dieciocho cuentos que componen Knockemstiff, su primer libro publicado en 2008, que recibió halagos de público y crítica, y fue traducido a varios idiomas. En 2011 apareció su primera novela, El diablo a todas horas, y en 2012 la segunda y por ahora última, El banquete celestial.
Las huellas son múltiples en estos relatos, que han sido ubicados dentro de la corriente del «realismo sucio». Es inevitable recordar el Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson, porque aunque Knockemstiff exista en la realidad, el mundo creado alrededor de estas historias tiene más de imaginación que de imitación. También los Relatos del Norte y del Sur, Jackpot y las novelas de Erskine Caldwell (entre ellas El camino del tabaco y La chacrita de Dios), en las que si bien los prototipos humanos se nutren de la idiosincrasia de los habitantes del deep south, el profundo sur, ambos dibujan unos personajes dominados por la brutalidad y la codicia. Y también por la violencia de Jim Thompson (1.280 almas), Denis Johnson (Ángeles derrotados) y Cormac McCarthy (Meridiano de sangre), donde poco falta para que hombres y mujeres den apenas un paso para convertirse lisa y llanamente en criaturas diabólicas, encarnaciones casi absolutas del mal.
COMUNES Y CORRIENTES.
«Miradme a mí, por ejemplo, Big Bernie Givens. Tengo cincuenta y seis años, soy un gordo asqueroso y estoy embarrancado en el sur de Ohio igual que la sonrisa en el culo de un payaso muerto. Mi mujer se estremece cada vez que le menciono el acto sexual. Mi hijo adulto se come la porquería que se acumula en los antepechos de las ventanas…». Así se presenta el protagonista del cuento «Empiezo desde cero», y la cita sirve como ejemplo del lenguaje y de los agonistas con los que el lector se tropezará en cada página. No son seres deprimidos o melancólicos, tal los que se podrían encontrar en autores como Richard Yates o Raymond Carver, y no es la metáfora uno de los mecanismos predilectos de Pollock, pero también aquí se nota el peso de una tradición que une a todos los mencionados y que los coloca en el camino del realismo que, al decir de Saul Bellow, «desde un principio, ha hablado de las víctimas. Del individuo común y corriente —y la literatura realista siempre se ocupa de individuos comunes y corrientes— en lucha contra el mundo externo que, naturalmente, acaba por vencerlo…».
Muchachos sin el menor futuro atrapados en las drogas ordinarias que esnifan sin parar, desocupados sin un techo donde guarecerse y rodeados de la peor pobreza, simples eslabones de una crueldad familiar que los marca por generaciones; muchachas cuya única salida es la prostitución; adultos que saben desde un principio que sus vidas no tienen otro sentido que el de perdurar de manera azarosa y sórdida, perdido todo lazo con cualquier gesto de cordialidad. Entre la tristeza y la rabia, por esa franja que parece no tener límites pero que sin embargo asfixia a cada momento, transitan los pobladores de este lugar.
Así, por ejemplo, el joven de «El Hoyo de la Dinamita» que escapa de ser reclutado por el ejército y pasa años enteros escondido en el bosque hasta que finalmente el Estado le ofrece una subvención; así el muchacho de «El destino del pelo», que se masturba sobre una muñeca de su hermana y fantasea con la relación entre Barbie y Kent, como en el cuento de A.M. Homes; o la chica de «Barritas de pescado» que invita a todo el mundo con trozos de comida sucia y maloliente, y que se transformará en Geraldine una vez que aparezca casada en el notable cuento «Asaltantes»; o los dos amigos que encienden una botella de combustible sobre un hormiguero en «Gigantomaquia», y observan cómo el fuego cae sobre las hormigas y en la masacre les parece ver a guerrilleros del Vietcong abrazados por el napalm.
SOLDADOS MUERTOS COLGANDO.
Casi todos los cuentos transcurren alrededor de la década del 70. Guerras, rock, drogas, viejos y enormes autos a punto de salir de circulación, mera subsistencia. Vietnam, Corea, la memoria de la Segunda Guerra, aparecen una y otra vez, ya en forma manifiesta, ya en forma figurada, tal como sucede en el cuento «Hondonada»: «Si a Albert no le dabas el desayuno a las diez en punto, empezaba a ver soldados muertos colgados de sus paracaídas en el manzano que había al otro lado de la ventana».
La crítica no ha recibido con igual entusiasmo las dos novelas de Pollock. «Si he de serte sincero», le dijo hace un tiempo al escritor catalán Kiko Amat, «lo que sucede es que cuando escribí El diablo a todas horas pensé más en el lector, y sé que a la gente le gusta encontrar al menos un atisbo de esperanza o de optimismo al final de un libro. Cuando escribí las historias de Knockemstiff no tuve en cuenta al público en absoluto, porque no creía que jamás fuese a publicar lo que escribía».

Luego del éxito de este excelente libro, Pollock se compró una casa en Chillicothe que ahora está pagando con los derechos de autor. La ciudad tomó cierta notoriedad en 2015 cuando desaparecieron seis jóvenes mujeres y a los pocos días se encontraron los cadáveres de cuatro de ellas. La policía movió cielo y tierra en busca de quien de inmediato consideraron un asesino serial. En julio de ese año una prostituta conocida como Heather mató de un balazo a Neal Falls, un individuo que la había contactado por Internet. La policía de Charleston encontró en el automóvil de la víctima armas y herramientas, cuchillos, un chaleco antibalas, un machete, bolsas de basura y lejía, por lo que rápidamente concluyó que aquel era el homicida de las vecinas de Pollock. Por lo visto, la violencia no lo deja de perseguir.
KNOCKEMSTIFF, de Donald Ray Pollock. Random House, 2017. Barcelona, 222 páginas. Distribuye Penguin Random House.
(EL PAIS CULTURAL)

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“Centro Cultural Casa Quiroga” y “Asociación Amigos del Patrimonio Histórico” premiados por el CELADE

El pasado miércoles, el CELADE (Centro Latinoamericano del Desarrollo) entregó sus habituales premios: “Premio al Ciudadano de Oro” y “Premio de la Excelencia Ciudadana”. El acto tuvo lugar en el Salón Azul “Dr. Aquiles Lanza” de la Intendencia de Montevideo, y Salto puede decir con orgullo que estuvo presente de la mejor manera, ya que dos de sus más fervientes animadoras del ambiente cultural fueron distinguidas. Nos referimos a la “Asociación Amigos del Patrimonio Histórico”, que ya superó los veinte años de labor y al “Centro Cultural Casa Quiroga”, cuya vida se inicia en el año 2006, José L. Guarino y Nuilbar Alves reciben el premio en nombe de la Comisión de Casa Quiroga

La Comisión Honoraria del Centro Cultural de la Casa Quiroga, en cuya representación, asistieron el presidente de la misma Mtro. Nuilbar Alves y el secretario Prof. José Luis Guarino. La actual comisión está integrada además por las maestras Amalia Zaldúa, Rocío Menoni, Myriam Albisu, el Cr. Edgardo Franzoni y la Dra. Martha Albisu. Para la distinción, la CELADE tuvo en cuenta la prolongada actividad cultural de la Comisión, desde los primeros directivos: Esc. Enrique Cesio, Prof. Ac. Leonardo Garet, Dr. Nery Campos Pierri, Mtra. Estela Rodríguez Lisasola, hasta los actuales integrantes, valorando la frecuencia de realizaciones culturales locales como los Cafés Literarios, los Concursos de Cuentos para escolares, conferencias y exposiciones, las visitas de estudiantes a la Casa Quiroga y al parque circundante poblado de numerosas especies vegetales, y sobre todo la realización del CONCURSO INTERNACIONAL DE CUENTOS- PREMIO HORACIO QUIROGA, que desde el año 2 010 se concreta a nivel de los Países del MERCOSUR. Precisamente en esos días se está desarrollando el VI CONCURSO, con fecha de entrega de los trabajos, entre los días 10 y 25 de octubre próximos.
MAÑANA EN EL ATENEO: “ALADDIN Y LA LÁMPARA MÁGICA”: Como adelantáramos en pasadas ediciones, “Aladdin y la lámpara mágica” es una alegre y graciosa adaptación del clásico cuento, realizada por Dozetas Producciones (Danilo Mazzo y Jorge Ferreira), que mañana lunes se presentará en el Ateneo de Salto en dos funciones: a las 15 y a las 17 horas. La actividad es organizada por el Instituto Cultural Anglo UAlberto Eguiluz y Ofelia Piegas reciben el premio en nombre de la Comisión de Patrimonioruguayo de Salto y se trata de un espectáculo que tuvo gran éxito en Montevideo durante las pasadas vacaciones de julio. Las entradas estarán a la venta mañana mismo, desde la hora 9, en el propio Ateneo.

BENEDETTI: Desde esta página de EL PUEBLO, desde hace varios años recordamos a Mario Benedetti en cada oportunidad que encontramos conveniente, en especial en sus fechas de nacimiento y muerte. Por eso, no queremos dejar pasar esta semana sin hacerlo. Este viernes hubiese cumplido 98 años. Había nacido en Paso de los Toros el 14 de setiembre de 1920. Poeta, cuentista, novelista, dramaturgo, ensayista, crítico literario, docente, periodista.
La cantidad de libros de Benedetti hace que resulte casi imposible enumerarlos. En esa verdadera abundancia, no es difícil detectar páginas bastante menos afortunadas que otras, pero siempre debe reconocerse en él la entera dedicación de su vida a las letras, haber explorado al máximo las posibilidades que brinda el lenguaje para la creación (creó absolutamente en todos los géneros) y como si fuera poco, haber logrado un nivel de comunicación con sus lectores como pocos alcanzan.
Mario Benedetti falleció en Montevideo el 17 de mayo de 2009. A nuestro entender, es el cuento “Los pocillos” (del libro “Montevideanos”, publicado en 1959) una de sus mejores páginas.
Nos tomamos el permiso de recomendarla como lectura para estos días, en su homenaje.

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En busca de mejor suerte, cuentos del autor de El gran Gatsby

Inédito

Desde una perspectiva literaria la edición de estos cuentos parece más relevante de lo que es: 18 relatos inéditos de Scott Fitzgerald, en su mayoría escritos en los años treinta, cuando buscaba nuevos temas y enfrentaba el rechazo de las revistas.
Había llegado a venderles cuentos por cuatro mil dólares, pero algo había dejado de funcionar en el negocio, precisamente cuando necesitaba más dinero para pagar las internaciones de su esposa en clínicas psiquiátricas, atender sus necesidades y problemas de salud. SCOTT FITZGERALD
¿Los editores no querían que sus relatos se alejaran de las chispeantes historias que le dieron éxito?, ¿o Fitzgerald solo brillaba en los registros alocados de «la era del Jazz»? Son las preguntas que rondan este libro voluminoso y anotado por la encargada del archivo de Fitzgerald en la Universidad de Princeton, Anne Margaret Daniel, que incluyó documentos de los rechazos, cartas del autor, y hasta esos datos ociosos que abultan ciertas ediciones, como la fecha de la inauguración del estadio de la Universidad de Yale solo porque el relato trata de los amores de una chica con jugadores de fútbol universitario vinculados en alguna secuencia a Yale.
CHICAS JÓVENES.
En 1939 Fitzgerald escribió al editor de la revista Collier’s, Kenneth Littauer, lo que parece una justificación de sus preocupaciones en aquellos años: «[…] no es demasiado probable que escriba muchos más cuentos sobre amores juveniles. Ya me colgaron esa etiqueta por mis escritos anteriores a 1925. Desde entonces he escrito cuentos sobre amores juveniles. Los he escrito cada vez con más dificultad y menos sinceridad. Sería un mago o un escritor barato si llevara publicando el mismo producto tres décadas.
Sé que es lo que se espera de mí, pero en ese sentido el pozo está bien seco y creo que es más inteligente por mi parte no intentar exprimirlo, sino abrir un pozo nuevo, una nueva veta. […] Sin embargo, un número aplastante de directores de revista sigue asociándome con un interés apasionado por las chicas jóvenes, interés que a mi edad probablemente me llevaría a la cárcel».
La correspondencia con su agente Harold Ober, que recibía los cuentos de Fitzgerald y recogía los rechazos, cubre de matices estas afirmaciones, en primer lugar porque la necesidad lo llevaba a escribir historias más preocupado por conseguir dinero que por apostar a una estética diferente. Y luego, porque los textos reunidos muestran leves variaciones temáticas, como la inclusión de algunas historias de hospitales y médicos, o tramas donde se nombran suicidios y drogas, pero el tono ligero y flâneur, la provocación romántica, la precisión y los destellos del humor inteligente son esencialmente los del estilo que le dio celebridad con sus novelas A este lado del paraíso y Hermosos y malditos, los cuentos de Flappers y filósofos, o El gran Gatsby, la novela que, mal recibida en su momento, lo proyectó a la posteridad.

La diferencia más notoria con los cuentos anteriores es que carecen de una buena estructura, y de ambición literaria. Transitan por anécdotas más que por conflictos, en casi todos comparece la chica bonita, inteligente y perturbadora, en varios, el veterano que se encuentra a la vuelta de todo, y son los relatos de tramas juveniles los que finalmente exhiben mayor atractivo dentro de un conjunto muy irregular.
Destacan con modestia «Día libre de amor», un pacto de libertad que se da una pareja a punto de casarse y cae en las contradicciones de sus consecuencias, «La perla y la piel», aventura de una adolescente en Nueva York, con encantadores pasos de comedia, «Moriría por ti», que da título al volumen, el encuentro de un oscuro seductor perseguido por las autoridades fiscales, con una actriz de cine durante una filmación, y «La pareja», un matrimonio que está a punto de separarse contrata para el servicio doméstico a una pareja de veteranos muy torpe y muy orgullosa. Esta pieza tiene la rara paradoja de mostrar un desarrollo atractivo y rematar con un chiste de mal tono, rasgo excepcional en Fitzgerald, pero se trata de un manuscrito sin terminar.

La mayoría de los argumentos se encuentran muy cerca de esas comedias de enredos que Hollywood producía a decenas para cubrir de excitación y glamour los años difíciles de la Gran Depresión, después del crack financiero de 1929. La antología incluye cuatro bocetos de guiones de películas —en 1937 Fitzgerald firmó un contrato con la Metro Golden Mayer que lo ocupó dos años como asesor de guionistas— y varios work in progress que por diversos motivos quedaron detenidos.
«Pulgares arriba» es un relato de 1936 ambientado en la guerra de secesión con dos finales distintos. La segunda versión titulada «Cita con el dentista», incluida en el volumen, difiere en la extensión, pero con algunos cambios la trama principal es la atracción de una pareja ubicada en posiciones distintas frente a la guerra, y es la misma historia que intentó venderle a la MGM para hacer una película, sin conseguirlo.
ARGUMENTOS PURITANOS.
Delante de cada cuento, Anne Margaret Daniel introduce datos sobre la gestión y el rechazo de las revistas. En algunos casos Fitzgerald se muestra dispuesto a rehacerlos, con tal de conseguir dinero: en otros, los considera bien terminados y se niega a introducir modificaciones. Su agente Harold Ober mediaba frente a las revistas (el Post, American, McCall’s, Cosmopolitan, Red Book y Esquire, entre otras), y le transmitía los rechazos o pedidos de revisiones. En la mayoría de los casos los editores los encontraron «insatisfactorios».
El tiempo no los mejoró y es posible que ningún lector contemporáneo disienta. Pero llama la atención la frecuencia de argumentos puritanos y el repertorio de sugerencias de eludir referencias a suicidios, al consumo de alcohol o al uso de marihuana, los reproches por falta de cordialidad en el narrador, de simpatía en los personajes, por el tono sexualmente subido de una carta o la excesiva crueldad de una secuencia de tres líneas con las que Tarantino montaría una película entera.
Para vivir de sus cuentos Fitzgerald debía adular el gusto de las revistas, su estilo había coincidido plenamente con la demanda durante los años veinte, pero agotado el pozo de los amores juveniles, es notorio que no encontraba otra manera de brillar. El progresivo alcoholismo y la denostada influencia de Hollywood marcaron el camino de la ruina y de su muerte temprana, a los 44 años, de un ataque cardíaco. No consiguió ser otro ni superar la excelencia de sus primeras épocas, y todo indica que conoció su límite, solo que entonces no lo sabía.
MORIRÍA POR TI Y OTROS CUENTOS PERDIDOS, de F. Scott Fitzgerald. Anagrama, 2018. Barcelona, 499 páginas. Distribuye Gussi.
(EL PAIS CULTURAL)

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Comentarios de cine

CHAU BURT
El legendario actor estadounidense Burt Reynolds, nominado a un Oscar por Boogie Nights en 1997, falleció a los 82 años de edad mientras se encontraba ingresado en el centro hospitalario de la localidad de Jupiter en el estado de Florida, muerte que las primeras informaciones detallan que se dfebió a un fallo cardíaco.
La salud de Reynolds ha estado en entredicho en los últimos años, donde hace algo más de un año los asistentes al festival de Cine de Tribeca, fueron testigos cuando sobre la alfombra roja aparecían Robert de Niro acompañado de Burt Reynolds, este último con un aspecto muy desmejorado, ayudándose de un bastón y sentándose en una silla que habían habilitado para él.
Lo cierto es que se fue uno de los tipos duros de Hollywood pero que siempre demostró tener un gran corazón y olfato para la comedia.
¿CHAU SUPERMAN?
De confirmarse la noticia proporcionada por distintos medios estadounidenses en la que anuncian que el actor británico de 35 años de edad, Henry Cavill, sobre que habría tomado la decisión de no volver a interpretar el personaje que lo ha marcado en los últimos años, “Superman”, pondría en una difícil situación a los estudios cinematográficos, al tener que encontrar una nueva cara que se afiance en el personaje, lo que no sería nada fácil.
Gracias a The Hollywood Reporter hemos sabido que los responsables del universo cinematográfico de DC Comics, estarían a punto de confirmar que Henry Cavill ha roto las negociaciones para continuar en el papel de Superman, y es que parece que el actor está cansado de tener que adaptar su agenda a las exigencias del extenso universo de los superhéroes.
Es que Cavill está siendo requerido cada vez con más frecuencia por los principales estudios para las interminables sagas de superhéroes en las que Superman debe aparecer, lo que no le permitiría centrarse en otros papeles como desearía.
POR EL OSCAR
La reconocida cantante pop Lady Gaga, de 32 años de edad, está pasando por uno de sus mejores momentos. De nombre real Stefani Joanne Angelina Germanotta, ha dado un giro radical en su vida profesional, donde a su exitosa trayectoria como cantante, se la visto en la pequeña pantalla en la serie de televisión “American Horror Story” y ahora tras ser convencida por Bradley Cooper, actor y ahora también director de una nueva remake de “Nace una Estrella”, la cantante protagoniza junto al actor la cinta que está sirviendo como escaparate para que suene con fuerza para que Gaga sea candidata a un premio Oscar.
Lady Gaga se ha centrado en el último año en su papel protagonista junto a Cooper en la cinta de inminente estreno “Nace una estrella”, donde Cooper personifica al músico Jackson Maine, y Lady Gaga es su enamorada Ally, historia que describe un amor imposible, cinta que se estrena el próximo 28 de setiembre.
Tras su pase en distintos festivales cinematográficos, las críticas se centran en la actuación de la cantante y ahora actriz, Lady Gaga, donde muchos ven en la artista un nuevo valor emergente para Hollywood.
LA SALUD DE OLIVIA
La famosa artista australiana Olivia Newton-John, que este año cumplirá 70 años de edad, todo un icono del cine musical que protagonizó junto a John Travolta el mítico “Grease”, compartió en su momento que le habían detectado cáncer, el que la afectó a principios de los años noventa y que se volvió a reproducir, motivo por el cual se vio obligada a suspender sus giras. Ahora vuelve a compartir una mala noticia como es la metástasis de la enfermedad.
A finales del año pasado, Olivia compartió unas esperanzadoras declaraciones donde afirmó que estaba ganando la batalla al cáncer de mama del que estaba siendo tratada, y que volvería al trabajo poco a poco, algo que la motivaba para seguir adelante, añadiendo la defensa que hizo sobre el cannabis terapéutico, instando a los políticos a difundirlo y apoyar su difusión, alegando que para ella la ha supuesto un aliado indiscutible en su cáncer.
Ahora de nuevo la famosa ha sido quien ha compartido la triste noticia en la que detalla que le han detectado un nuevo brote de la enfermedad, esta vez en la base de la médula espinal, para lo que además de tratarse con medios convencionales como la radiación, emplea todo tipo de remedios naturales. Olivia Newton John afirma a través de su optimismo que está convencida que terminará ganando la guerra a esta terrible enfermedad. Esperemos que así sea.
RAPSODIA EN WEMBLEY
Ha llevado su tiempo pero por fin el genial artista Freddie Mercury, vocalista de la legendaria banda Queen, verá plasmado su cinta biográfica en la gran pantalla, y lo hará con el actor Rami Malek poniéndose en la piel del fallecido artista, pero lo que destacará sobre todo es que el estreno mundial de la película “Bohemian Rhapsody” tendrá lugar el próximo 23 de octubre en el estadio de fútbol de Wembley, donde la banda ofreció uno de sus conciertos más impactantes en 1986.

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“Las llamas de la bruja”, de Jesuina Sánchez

Se presentó el sábado en Salto

Los poemas que conforman “Las llamas de la bruja”, último libro de la salteña, radicada en Paysandú, Jesuina Sánchez (cuya publicación EL PUEBLO comentó oportunamente y que fue presentado el sábado pasado en el Palacio Córdoba), plantean una interesante reflexión sobre temas trascendentes, profundos, complejos, comJ.S.o los que han ocupado a la poesía universal en todos los tiempos, es decir, la muerte, la soledad, el miedo, las sensaciones que despiertan los distintos meses y estaciones del año, el paso por las distintas etapas de la vida (los niños ocupan un lugar destacado) o los diversos “roles” en una familia (hijo, abuelo…).
Y lo hacen con la experimentada mirada de quien siempre se ha dedicado a trabajar las palabras con un fin estético y ha hurgado en sus planos más connotativos; todo esto combinado con la necesaria delicadeza del decir poético, un elogiable buen gusto en las expresiones y giros lingüísticos, como debe ser la auténtica poesía.
Es la de “Las llamas de la bruja” una poesía que, sin ánimo de detenernos en comparaciones, viene envuelta en una atmósfera parecida a la de varios poemas de Juana de Ibarbourou, no solamente por los temas, sino también por la constante presencia de algunas flores y el tono de melancolía dado, por ejemplo, por la conciencia del paso del tiempo; así como también resulta parecida, por momentos, al ambiente que rodea a la poesía de Marosa, especialmente por la concurrencia de muchos seres habitantes del mundo marosiano, el de sus chacras y el de sus versos: caminos florecidos, frutas y animales.
Lo que sigue es una breve selección de poemas del libro de Jesuina, pertenecientes a sus distintas secciones.

TEMOR
Viniste por mí a una hora inmensurable.
Un traje absurdo
cubría de color mi cuerpo.
Al ritmo de una música amarilla
giraban parejas de abejorros…
Ajena al bullicio de la fiesta
ocupé un sitio aislado y pequeñito.
Una melodía morada y dulce
se descubrió en la sala sin perfumes.
El antipático color se alejó malhumorado.
La melodía como densa niebla cubrió todo.
Quise salvar tu rostro
y mi extraño anillo:
el color morado me miraba amenazante.
Tomé tu rostro indiferente y me alejé.
Nunca, nunca más regresaré.

INVIERNO
Reza junio un credo de palomas
y me introduzco en la tarde gris y fría…
La ciudad es un planeta de juguete.
Desnudos los árboles conversan
de un tiempo ido entre carrozas blancas.
Busco el asombro perdido entre tus manos.
Tu cuerpo en mí late y se prolonga
como un trino, una gaviota, un pino alto…
Me busco y te busco en esta tarde
mientras tejen relojes los gorriones.
No estás. No estoy. Vago y pregunto
las cosas que sé ya sin respuestas.
Desde una luna blanca y somnolienta
se regocija el invierno manso y solo.

XXVII
Los nardos quietos ensayan laberintos.
Junto al jazmín sueñan calladas las gramillas.
El sauce se abre y la luna va pariendo
una energía ancestral que te reclama.
No llegarás.
La cárcel que creaste
anuló intentos y relojes.
Con mil pequeñas muertes aún caminas
pero tu hiedra no trepa mis murallas.
Freno las ansias y callo tus latidos…
Un camino de sal, un mar sin nombre,
un apagado cirio que no llora…
La limitada geografía de tu nombre
es asimétrico fresno. Casi olvido.
XXIII
Afuera el ruido, los sonidos,
la música que agrada
o que molesta…
Todo está afuera…
Adentro, los ángeles, los
indios, las presencias
claramente definidas.
Entonces, lo de afuera
queda afuera, y
adentro palpita vivo
mi mundo.

 

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Adelanto: “Mensajes Subliminales”: muestra de José Carabajal próximo 18 de septiembre

El próximo 18WhatsApp Image 2018-09-12 at 10.08.19 de septiembre se inaugurará la muestra del artista visual, ilustrador, docente, músico y Dj Jorge Carabajal – oriundo de Colonia del Sacramento. Con más de treinta años de trayectoria dentro del arte uruguayo. Ha realizado más de una veintena de muestras individuales y cincuenta muestras colectivas dentro y fuera del país.

 

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María Eugenia Jung presenta su libro “La educación superior entre el reclamo localista y la ofensiva derechista”

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Este jueves 13 del corriente se presenta en Udelar Salto el libro “La educación superior entre el reclamo localista y la ofensiva derechista”, cuya autora es Ma Eugenia Jung, que estará presente en el evento.
Cabe destacar que el libro fue publicado por la Universidad de la República.
María Eugenia Jung es docente e investigadora en el Area de Investigación Histórica del Archivo General de la Universidad de la República.

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Exposición de obras del artista Jorge Carbajal en APLAS

Tenemos el agrado de invitar a Ud(s). a la exposición de obras del artista JorgeInvitación exposición Jorge Carbajal Carbajal el día martes 18 de setiembre a las 19 hs en la Sede de 19 de Abril 377. Esta muestra se enmarca dentro de los festejos de los 30 años de la fundación de la Asociación de Artistas Plásticos y Visuales Salteños. Durante el año se han ido desarrollando variadas actividades, dando prioridad a exposiciones de artistas locales y durante el correr de los próximos meses continuaremos. En esta oportunidad presentamos la obra de un artista del interior, oriundo de Colonia del Sacramento, que expone por primera vez en nuestro medio. Su trayectoria es vasta con múltiples reconocimientos en nuestro país y en el exterior.
Es un honor para nosotros contar con la presencia del autor de «Mensajes Subliminales el día de la apertura, tendremos el placer de disfrutar la muestra y dialogar con el artista con quien compartiremos un brindis.
Los esperamos, las puertas de APLAS están abiertas para todos aquellos que busquen un encuentro con la creatividad y la cultura.

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El padre de la ciencia uruguaya y notable pedagogo en una obra que lo acerca a las nuevas generaciones

«A Clemente Estable lo hemos olvidado»

(EL PAIS CULTURAL)

Hay un edificio sobre la Avenida Italia de Montevideo en el que se busca entender el orden de la naturaleza. Lleva el nombre del padre de la ciencia uruguaya, Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable. Un nombre que, de tan reiterado, es casi un mito. Y los mitos, como en todo país pequeño, pesan demasiado. Pocos saben, por ejemplo, que detrás del gran científico había un maestro. Sí, era maestro de escuela. Dato que podrá provocar desconcierto sobre todo en los más jóvenes que hoy ocupan su tiempo en el Fortnite (video game) o en atender a sus pares en redes sociales. alberto saez y Clemente estable

Pablo Casacuberta (Montevideo, 1969), hombre múltiple como pocos, lo intuyó. Es un uruguayo distante de la época de Estable que va con naturalidad de la narrativa a la música, de la gestión cultural a la realización de videos publicitarios, pero que creció en un ámbito familiar donde lo científico importaba. Interesado en el viejo científico les quiso contar a los más pequeños y jóvenes quién fue Clemente Estable, por qué tanto de lo que somos se lo debemos a él. Eligió el cine documental. Tras una dedicada investigación y un trabajo de producción sorprendente, los uruguayos pudieron ver a mediados del 2018 el documental Clemente en salas que, en pleno Mundial de Rusia 2018, se vieron colmadas, desplazando en la taquilla a producciones que trataban de fútbol.
—¿Cuándo pensaste por primera vez en la idea de este documental?
—Surgió recorriendo el Museo Pedagógico. Vi en qué medida la enseñanza de la ciencia fue durante un largo tiempo un compartimiento estanco en nuestra pedagogía. Una asignatura. Algo que dura hasta la actualidad en alguna medida, cuando en realidad la ciencia está en todos los procesos sociales. Casi todos los objetos que tocamos han sido influidos por conocimiento científico. Todos los medios de comunicación que utilizamos son el resultado del trabajo científico. Sin embargo no lo pensamos así.
—Clemente Estable entonces…
—Es un personaje que a mí me interesó por muchas razones. Primero porque influyó en la vida de mi familia, ya que mi madre decidió ser científica luego de escuchar a Clemente Estable dar una charla en su liceo. Por eso hizo preparatorios de Medicina, y por eso conoció a mi padre. En buena medida yo soy una consecuencia indirecta de una charla de Estable. También me interesaba el hecho de que vivió en una época en donde la brecha entre ciencias y humanidades tenía muchísimos más puentes tendidos que los que existen hoy en la cultura contemporánea.
—La época de Vaz Ferreira.
—No sólo Vaz Ferreira sino también una plana científica que tenía mucha preocupación por lo social. Estable, Maggiolo, Massera…

—Aquella nación era consciente de los problemas que la comunidad debía enfrentar y resolver.
—Claro, y que la ciencia no surge en el vacío, sino en el contexto social.
—Donde la acumulación de conocimiento permite a la comunidad dar el salto.
—Podés rastrear que casi todas las revoluciones sociales han estado vinculadas a cambios en las dinámicas de acceso al conocimiento. Entonces hoy estamos atravesando un período en el cual la sociedad no logra incorporar como parte de su patrimonio el conocimiento reciente o académico. Tendemos a ver la cultura solo como el conjunto que se produce entre las artes y las tradiciones. Es como si hubiéramos —de alguna manera— establecido un paralelo entre identidad y tradición.
Es decir, como si entender nuestra identidad fuera comprender lo que hemos sido en lugar de lo que somos, algo que incluye no solo el conocimiento reciente sino también el conocimiento exógeno, lo mucho que nos influye a los uruguayos lo contemporáneo internacional, la inmigración, nuestra propia emigración. Seguimos tratando de explicar el Uruguay en términos gauchescos sin darnos cuenta de que hay una cantidad de incorporaciones recientes al panorama de la cultura que lo determinan, mucho más que la tradición.
—Clemente Estable es, entonces, hijo de una época diferente a ésta.

—Es un sujeto que viene de una familia que tiene una interacción cultural pero no un verdadero background cultural. Se trata de una familia de labradores, inmigrantes italianos. Que eran, por lo que se sabe, analfabetos, y que siempre tuvieron la intención de que sus hijos progresaran. De hecho no hay una presión pero si un marcado interés, manifestado de forma diaria, por constatar ese progreso.
Clemente y algunos de sus hermanos estudian magisterio, que era el acceso a la cultura para un sujeto nacido en las condiciones en que nació Estable. Un período, además, de particular florecimiento del magisterio en Uruguay, se estaba diseñando, todavía estaba en barbecho.
La pedagogía en el mundo estaba en un período experimental. Estable se empapó de esos desarrollos e ingresó a la ciencia preguntándose de qué manera, al estudiar el sistema nervioso y la cognición, se podía seguir un camino para desentrañar los mecanismos del aprendizaje.
Si uno sigue el derrotero vital de Clemente Estable, hay una gran continuidad en todos sus intereses. Un individuo que no sentía que estaba haciendo un abordaje multidisciplinario, a pesar de que la época era particularmente dada para unir disciplinas. Pero él siempre estuvo interesado en lo mismo: entender el aprendizaje desde una perspectiva social, cultural, material, neurológica.

INGENIERO DE LAS INTERACCIONES
—Pensar el aprendizaje… ¿cómo te influyeron las ideas de Clemente Estable, las referidas a su forma de pensar el aprendizaje, a la hora de pensar tu documental?
—Es gracioso porque los documentales por una parte se piensan y por otra te ocurren.
El proceso es producente, hay una erosión que el propio material le produce a tu manera de pensar. Yo partí de una figura muy estatuaria y me encontré con un sujeto sustancialmente humano que debió navegar en una época muy llena de prejuicios sociales, y muy difícil. Al mismo tiempo fue un sujeto que vivió en un Uruguay que tenía una mayor disposición para apreciar los logros de sus creadores. Un país que tenía cenáculos literarios y en el que había muchísimo intercambio entre las personas que estaban generando conocimiento.
Entonces me encontré con un personaje muy humano, con elementos muy entrañables que me parece que en el documental emergen una y otra vez.
Porque Estable fue, sobre todo, un ingeniero de las interacciones, un sujeto que generó las estructuras necesarias para que su proyecto científico y pedagógico pudiera florecer. Además de un investigador fue un hacedor.
—Un hacedor íntegro, pues la idea de la conexión neuronal que él desarrolla se puede trasladar perfectamente al plano de las interacciones socioculturales.
—Exactamente. Él es un generador de redes de conocimiento.
El propio Clemente Estable es un nodo para esas interacciones.
En el documental se habla mucho de cómo él servía de vínculo entre científicos. Por ejemplo conectaba dos experimentos en áreas que en apariencia no tenían nada que ver dentro de la ciencia, pero él veía lo que tenían en común. Entonces nucleaba a los científicos de ambas áreas, los hacía dialogar.
En ese sentido es increíblemente contemporáneo. Está adelantado a su época cincuenta, sesenta años.

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Comienza hoy la feria del Libro de San José

Hoy, domingo 9, se inaugura una de las ferias del libro más importantes del país: la “Feria de promoción de la lectura y el libro”, de San José.

Salto no estará ajeno, ya que hay salteños que estarán participando, como Luis do Santos (artiguense “adoptado” por Salto) que presentará allí su última novela, El Zambullidor, entre otras actividades que vinculan a gente de Salto. Por ejemplo, Salomón Reyes, mexicano radicado en nuestra ciudad, forma parte del equipo de organización. “Soy parte de la organización desde hace ya unos años… Es una feria muy grande, que cuenta con unos cuatrocientos o cuatrocientos cincuenta eventos, por eso es bastante compleja en cuanto a la cantidad de actividades que tiene”, comentó Salomón a EL PUEBLO, y agregó que el festival de cine de fantasía y terror (“Nox Film Fest”) que cada enero se realiza, bajo su dirección, en el Parque Solari, también formará parte de la feria de San José este año. Salomón Reyes, mejicano radicado en Salto, uno de los organizadores de la Feria del Libro de San José
La misma finalizará el próximo domingo 16. Ampliaremos.

“Cómo rellenar un bikini salvaje”, hoy en el Larrañaga

Graciela Rodríguez, la reconocida actriz uruguaya, dedicada especialmente al género humorístico, llegará hoy a nuestro Teatro Larrañaga para presentar, a la hora 20, su obra “Cómo rellenar un bikini salvaje”. Se trata de un unipersonal escrito por Miguel Falabella, de una hora y diez minutos de duración, en el que la actriz le da vida a once personajes que se entrelazan en un diálogo inteligente, con mucho humor. El espectáculo también fue representado en Washigton, Nueva York y Grecia, lugares donde obtuvo muy importantes premios.

“Aladdin y la Lámpara Mágica”

En el Ateneo, el lunes 17 se presentará la obra “Aladdin y la Lámpara Mágica”, una alegre y graciosa adaptación del clásico cuento, realizada por Dozetas Producciones (Danilo Mazzo y Jorge Ferreira), que tuvo un éxito formidable en la capital durante las pasadas vacaciones de julio.
La actividad es organizada por el Instituto Cultural Anglo Uruguayo. Según los organizadores “se prevé una interesante concurrencia por lo cual se harán dos funciones a las 15 y a las 17 horas”. “Aunque la orientación es al sector infantil, la calidad de la puesta permite una asistencia de todo público. Las entradas se pueden adquirir en las dos sedes del Anglo en Artigas 728 – 473 33049 y Arregui 346 – 473 27641 en los horarios de oficina. Próximamente daremos más detalles de esta jornada”, dice el comunicado que hemos recibido.

Un nuevo premio internacional recibe la poeta uruguaya Ida Vitale

Los libros que ha publicado Ida Vitale y los premios que ha recibido han sido muchísimos. Estos días nos enteramos de un nuevo galardón, en este caso otorgado por la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
El diario capitalino El País informa que esta Feria “ha distinguido este año a una de las grandes maestras de la literatura latinoamericana viva, la poeta y traductora uruguaya Ida Vitale, de 94 años.
La autora de La luz de esta memoria (1949) y Procura de lo imposible (1998) ha sido reconocida por su «capacidad inextinguible de revelarnos el mundo a través de su poesía» y se ha alzado con el 28º Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances, galardón que le será entregado el próximo 24 de noviembre, con motivo de la inauguración de la feria —uno de los encuentros más importantes de la narrativa en español—, que se celebra en la capital del Estado mexicano de Jalisco”.

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El próximo jueves se presentará un libro sobre la historia de la sede Salto de la Udelar entre el período de 1968 y 1973

Por María Eugenia Jung

Con la presencia de su autora María Eugenia Jung Garibaldi, el próximo jueves 13 de setiembre a las 19:30 horas en sala de Audiovisuales (Piso 4) de la sede Salto, Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República, se presenta el libro “La educación superior entre el reclamo localista y la ofensiva derechista. El Movimiento pro-Universidad del Norte de Salto (1968-1973)”.regional norte

Acompañarán a la autora María Eugenia Jung, el director del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Juan Romero y el Prof. de Historia, Matías Berger.

A modo de introducción a la publicación y de Presentación de la Colección Biblioteca Plural, escribe el Dr. Roberto Markarian, Rector de la Universidad de la República:
La Universidad de la República (Udelar) es una institución compleja, que ha tenido un gran crecimiento y cambios profundos en las últimas décadas. En su seno no hay asuntos aislados ni independientes: su rico entramado obliga a verla como un todo en equilibrio.
La necesidad de cambios que se reclaman y nos reclamamos permanentemente no puede negar ni puede prescindir de los muchos aspectos positivos que por su historia, su accionar y sus resultados, la Udelar tiene a nivel nacional, regional e internacional. Esos logros son de orden institucional, ético, compromiso social, académico y es, justamente, a partir de ellos y de la inteligencia y voluntad de los universitarios que se debe impulsar la transformación.
La Udelar es hoy una institución de gran tamaño (presupuesto anual de más de cuatrocientos millones de dólares, cien mil estudiantes, cerca de diez mil puestos docentes, cerca de cinco mil egresados por año) y en extremo heterogénea. No es posible adjudicar debilidades y fortalezas a sus servicios académicos por igual.
En las últimas décadas se han dado cambios muy importantes: nuevas facultades y carreras, multiplicación de los posgrados y formaciones terciarias, un desarrollo impetuoso fuera del área metropolitana, un desarrollo importante de la investigación y de los vínculos de la extensión con la enseñanza, proyectos muy variados y exitosos con diversos organismos públicos, participación activa en las formas existentes de coordinación con el resto del sistema educativo. Es natural que en una institución tan grande y compleja se generen visiones contrapuestas y sea vista por muchos como una estructura que es renuente a los cambios y que, por tanto, cambia muy poco.
Por ello es necesario:
a. Generar condiciones para incrementar la confianza en la seriedad y las virtudes de la institución, en particular mediante el firme apoyo a la creación de conocimiento avanzado y la enseñanza de calidad y la plena autonomía de los poderes políticos.
b. Tomar en cuenta las necesidades sociales y productivas al concebir las formaciones terciarias y superiores y buscar para ellas soluciones superadoras que reconozcan que la Udelar no es ni debe ser la única institución a cargo de ellas.
c. Buscar nuevas formas de participación democrática, del irrestricto ejercicio de la crítica y la autocrítica y del libre funcionamiento gremial.

El anterior rector, Rodrigo Arocena, en la presentación de esta colección, incluyó las siguientes palabras que comparto enteramente y que complementan adecuadamente esta presentación de la colección Biblioteca Plural de la Comisión Sectorial de Investigación Científica (csic), en la que se publican trabajos de muy diversa índole y finalidades:
La Universidad de la República promueve la investigación en el conjunto de las tecnologías, las ciencias, las humanidades y las artes. Contribuye, así, a la creación de cultura; esta se manifiesta en la vocación por conocer, hacer y expresarse de maneras nuevas y variadas, cultivando a la vez la originalidad, la tenacidad y el respeto por la diversidad; ello caracteriza a la investigación —a la mejor investigación— que es, pues, una de la grandes manifestaciones de la creatividad humana.
Investigación de creciente calidad en todos los campos, ligada a la expansión de la cultura, la mejora de la enseñanza y el uso socialmente útil del conocimiento: todo ello exige pluralismo.
Bien escogido está el título de la colección a la que este libro hace su aporte.

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Paco Espínola y la Revolución de 1935

(por Daniel Abelenda)

Uuno de los oficiales más jóvenes (que ahora es Coronel o General, creo) me mira y me dice: “¡pero usted es Espínola! ¿Cómo está acá? Yo tengo en el cuartel su libro Sombras sobre la tierra, y le voy a pedir que me lo dedique”. Francisco Espínola, recordando cuando fuera llevado prisionero a Colonia del Sacramento, luego de participar en el Combate de Paso Morlán o “Acción del Colla”, el 28 de enero de 1935. Dicen que en Uruguay nunca pasa nada en verano (calor, vacaciones, etc.) Por lo menos, nada importante. Mucho menos en política. Pero aquel fin de enero de 1935 fue la excepción. Hubo una “revolución de 9 días” o “protesta armada” contra la dictadura del Dr. Gabriel Terra. Este político del Partido Colorado, había dado un golpe de estado el 31 de marzo de 1933, sustituido a las Cámaras por un Consejo de Estado con hombres de su confianza, encarcelado, exiliado, o incluso torturado y asesinado a líderes opositores, como Julio César Grauert (y empujado al suicidio otro excorreligionario y exministrAmetralladora Browing 50 sobre camiones con la inscripción IM (Intendencia Municipal de Colonia)o suyo, Baltasar Brum). Otros fueron desterrados a la Isla de Flores, como en las revoluciones del Siglo XIX, se refugiaron en embajadas o se fueron a Argentina o Brasil. Naturalmente, el gobierno intentó minimizar este levantamiento (censura de diarios y radios), y lo llamó, despectivamente., “la chirinada” (por un oficial de apellido Chirino, que quiso matar al General Santos). Otra particularidad de este levantamiento, fue que sus integrantes pertenecían a distintos partidos políticos. Por ello, la llamaron “la revolución tricolor” y usaron la Bandera de los 33. La mayoría eran blancos “independientes o radicales”, es decir, no herreristas (Luis Alberto de Herrera apoyó a Terra desde 1933); colorados, llamados “batllistas netos” (el citado Grauert, Guichón, Hierro Gambardela, Tomás Berreta, o Luis Batlle Berres. Y también había socialistas, comunistas, anarquistas, y liberales que se oponían a la ideología fascista del nuevo régimen (que demostraba claras simpatías por Mussollini e incluso, Hitler). La llave del movimiento era conseguir el apoyo de la mayoría de las Fuerzas Armadas, algo que no ocurrió, y lo condenó al fracaso. Aquí el hombre clave era el General Julio César Martínez (colorado), que había sido obligado a pasar a retiro por el Presidente Terra, pero aún conservaba ascendiente en la oficialidad y la tropa. El otro personaje decisivo fue “el guerrillero” Basilio Muñiz (75 años), que había formado parte de Estado Mayor de Aparicio Saravia en 1897 y 1904. Ambos jefes fracasaron estrepitosamente. Martínez no logró sublevar a los oficiales de ninguna unidad militar y fue arrestado por subversivo. El veterano Muniz “invadió” desde Brasil por Aceguá, con 2.000 hombres pero casi sin armas, y fue rápidamente diezmado por un moderno Ejército, que usó la Aviación Militar -por vez primera en nuestra Historia- para ametrallar su campamento sobre el Río Negro (donde murieron su hijo Segundo y 4 revolucionarios más) y derrotarlo totalmente. La revolución había empezado el 26 de enero en las cercanías de Mercedes. Su líder era Antonio Paseyro (del Movimiento Blanco Radical) quien habla de un contingente de “28 hombres (todos civiles), 25 fusiles y 5 vehículos”, autos y pequeños camiones. Luego se les unió otro grupo de similar tamaño, encabezado por Leopoldo Pignataro, de Rosario y su zona; y desde San José, llegaron más rebeldes, entre los cuales estaba el escritor Paco Espínola (de familia de raigambre blanca). En total, 72 hombres, mal armados y sin formación militar. Esta fuerza conjunta debía “bajar” hacia el sureste y se juntaría con la “División Cerro Largo” (la de Muniz) para presionar sobre Montevideo y exigir la dimisión del gobierno de facto. La otra fuente documental (de un hecho muy poco estudiado en nuestra historiografía, habría que preguntarse por qué) es la oficial. Se trata del parte de batalla del Mayor Arturo B. Ríos, comandante del Batallón de Infantería Nro. 11 con asiento en Colonia del Sacramento. Escrito en un estilo más conciso, obviamente militar, el relato de Ríos, coincide en lo fundamental con el de Paseyro, en cuanto a las fuerzas en pugna, las características del combate y las bajas. El Ejército movilizó en camiones por la flamante Ruta Nacional Nro. 1, “40 soldados, 2 oficiales y 3 ametralladoras pesadas” (Browing de 50 mm, que resultarían letales) desde Colonia a un paso sobre el Arroyo Colla, conocido como “Morlán” (por el dueño de esos campos), unos 10 km. al norte de la ciudad de Rosario. Este era un punto estratégico para cruzar el Departamento y llegar a San José. La columna del mayor Ríos paró antes en la comisaría de Rosario, donde sumó “15 guardias civiles” (como se decía en la época), 2 cadetes de la Escuela Militar y algunos voluntarios (civiles). Cuando aparecieron “las cachilas” de los sublevados, la fuerza gubernista hizo prevalecer su poder de fuego, y se desató el infierno en la campiña coloniense.
“Apenas caímos al paso, cuando los jefes gritaron: ¡a las armas! Corrí para formar la primera y única línea de combate. Recién me habían dado un Remington desesperadamente viejo. A mi izquierda entró un joven profesor del Liceo de Mercedes, finocultísimo, valiente… Se inició el fuego. Nos llovían las balas. Mi primera bala no salió. Volví a cargar y tirar, con idéntico resultado. Y me envolvían los endiablados silbidos. Cargué de nuevo, rabioso. Y se atascó la bala, de forma que no hubo manera de hacerla mover. El jefe se me acercó y me dijo que me quedara inmóvil en el suelo, para no hacer tanto blanco. Era imposible retroceder porque detrás nuestro hervía un infierno de balas. Y allí me quedé, exactamente una hora y cinco minutos.” (Paco Espínola). Este intenso tiroteo, dejó como saldo tres revolucionarios muertos (Raúl Magariños Solsona, Alberto Saavedra y Pedro Sosa), y varios heridos que se recuperaron. En el otro bando, cayeron “un militar y un policía”, según Paseyro, o “3 de mis hombres”, según el Mayor Ríos (uno de los militares puede haber fallecido días después, como sucedió con Sosa). El resultado de la batalla fue incierto, pero lo concreto es que la columna rebelde no pudo continuar hacia San José, y la mayoría de los hombres se rindió enseguida o fue apresado unos días después de “vagar por los montes, sin agua ni comida”, como diría Espínola. Se llevaron los heridos al hospital de Rosario y el resto de los prisioneros fue conducido primero a la comisaría local y después al cuartel de Colonia. 48 horas después eran puestos en libertad por orden del Ministro de Defensa Nacional. No se querían más muertos ni mártires. Ya no quedaba mucho de la “revolución de los 9 días, ante la inoperatividad del General Martínez con sus excamaradas y la falta de recursos bélicos de Muniz, no había chance de triunfar. El 3 de febrero todo había terminado. La cobertura de prensa y la difusión de este hecho histórico estuvo, como se dijo, severamente controlada por el gobierno de Terra, tanto en lo nacional como en lo internacional. Se trató de restarle importancia a la revolución y presentarla como una revuelta sin sentido contra un gobierno que se sentía fuerte, y una población que estaba mucho más preocupada por conseguir trabajo y tener para alimentar a sus familias (aún se vivían los coletazos de la Crisis de 1929) que por la democracia y el régimen de gobierno. Sin embargo, dejó una marca indeleble de resistencia libertaria ante una dictadura que debilitó su legitimidad y continuidad (Terra convocará a elecciones en 1938, cuando voten las mujeres, y luego se alejó para siempre de la política). Hay derrotas que se convierten en victorias. Lo importante es presentar batalla en su momento.

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Adelanto: Centro Vasco de Salto celebrará el 8 de septiembre el Día de la Diáspora Vasca

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Saltoko Euskaldunen Taldea (Centro Vasco de Salto) celebrará este 8 de septiembre el Día de la Diáspora Vasca a las 20. 30 en el Mercado 18 de Julio.
En la oportunidad se expresará el presidente de la institución Escribano Luis Zaldúa y se presentará el coro abierto “Saltoko Koruak” que dentro de su repertorio interpretará canciones tradicionales en euskera.
El Consejo Asesor de las Colectividades vascas ha acordado hoy en Vitoria que el día de la Diáspora vasca se celebre el 8 de septiembre que es la jornada en la que Juan Sebastián Elcano culminó la primera vuelta al mundo en 1522.
El Consejo, en el que participan el Gobierno vasco, las Diputaciones y Eudel además de otras instituciones y las Euskal Etxeak, ha querido con esta decisión reconocer la gesta del marino de Getaria.

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El galardón distingue la obra de la poeta y traductora uruguaya de 94 años, autora de ‘La luz de esta memoria’

Ida Vitale gana el premio de la Feria del Libro de Guadalajara 2018

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara ha distinguido este año a una de las grandes maestras de la literatura latinoamericana viva, la poeta y traductora uruguaya Ida Vitale, de 94 años. La autora de La luz de esta memoria (1949) y Procura de lo imposible (1998) ha sido reconocida por su «capacidad inextinguible de revelarnos el mundo a través de su poesía» y se ha alzado con el 28º Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances, galardón que le será entregado el próximo 24 de noviembre, con idavitalemotivo de la inauguración de la feria —uno de los encuentros más importantes de la narrativa en español—, que se celebra en la capital del Estado mexicano de Jalisco.
«Estoy en una edad en la que no espero sorpresas y ustedes me las dan. Casi todo lo bueno me viene de México», ha agradecido la poeta. Lo ha dicho, entre otras cosas, porque en 1974 tuvo que exiliarse al país norteamericano, donde vivió 12 años, huyendo de la dictadura en Uruguay. En gratitud a lo vivido durante aquellos años, Vitale escribió Shakespeare Palace. «Ojalá México siga siendo, como hasta ahora, un refugio para los que andan un poco perdidos por el mundo», ha deseado quien fue compañera de generación de Mario Benedetti y discípula de Octavio Paz.
El jurado ha destacado su trabajo poético, pero también su labor de traductora: «En las últimas siete décadas, la poesía de Ida Vitale ha enriquecido la lengua española. También lo ha hecho en sus notables traducciones —como, por ejemplo, sus versiones de Pirandello, Bachelard y Simone de Beauvoir—, que forman parte de sus contribuciones a la literatura». Vitale ha asegurado que se encuentra ahora en un proceso de «mudanza» (en referencia a su ya avanzada edad), por lo que no está escribiendo nada, sino más bien «corrigiendo». «Para mí este premio significa la vida, es la sobre-vida. En realidad, yo podría haber desaparecido del mundo de los vivos hace tiempo, esto es como una reaparición», ha comentado por teléfono a los asistentes a la rueda de prensa en la que se ha comunicado la premiación, evento al que EL PAÍS ha acudido invitado por la FIL.
A lo largo de su vida, Vitale ha sido reconocida por un sinfín de galardones. Entre ellos destacan el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, el Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo, el Alfonso Reyes o el Internacional de Poesía Federico García Lorca. Entre sus obras más alabadas se encuentran Léxico de afinidades, Sueños de la constancia y Cada uno en su noche. Además, la poeta uruguaya ha trabajado en periódicos y revistas. Para todos ellos ha tenido unas palabras: «La poesía tenía un sentido, que hoy ha desaparecido. No sé si algún diario tiene la costumbre hoy en día de publicar poesías, no porque murió un poeta, sino como una forma de hacer consciente a la gente de la importancia de la poesía», ha apuntado.
El jurado estuvo compuesto por la mexicana Elena Gutiérrez de Velasco, la italiana Elena Stancanelli, Valerie Miles, nacida en Nueva York y radicada en Barcelona, la rumana Carmen Musat, el estadounidense Efraín Kristal y el colombiano Héctor Abad Faciolince. La poeta uruguaya pasa a ser la cuarta mujer galardonada por la FIL. Solo tres mujeres figuraban hasta hoy entre los galardonados: Nélida Piñón (1995), Olga Orozco (1998) y Margo Glantz (2010). Vitale ha sido elegida entre un total de 79 propuestas de 17 países, en las que estuvieron representados 62 escritores.
Desde 1991, la Asociación Civil —el ente responsable de la distinción, que reúne a varias instituciones— ha otorgado el homenaje, dotado con 150.000 dólares (unos 129.000 euros), a plumas de la talla de Nicanor Parra, Juan Marsé, Sergio Pitol, Juan Gelman, Juan Goytisolo, Carlos Monsiváis o Fernando del Paso. El último reconocido con el premio el año pasado fue el escritor y periodista francés Emmanuel Carrère. En 2016, fue el turno del autor rumano Norman Manea, víctima de dictaduras fascistas y comunistas. Vitale, exiliada de otra dictadura —la cívico-militar uruguaya de la década de los setenta y ochenta—, recoge el testigo.

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Adelanto: Esteban Taunas en “Las Nubes”

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El próximo sábado 8 de setiembre a las 20 horas se presentará el recital del músico argentino Esteban Taubas, virtuoso de la guitarra y el canto.
Este intérprete, nacido en la ciudad de Concordia, Entre Ríos,
es compositor, arreglador y director de coros. Egresado de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP de la carrera de Composición.

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El expresidente de Uruguay protagoniza en el festival de Venecia un documental y una película sobre su larga prisión

75ª Mostra de Venecia. José Mujica: “Después de la pena de muerte,la soledad es uno de los castigos más duros”

Las ratas siempre llegaban a la misma hora, sobre la una de la madrugada. Visitaban la celda cada noche, con idéntica misión: cazar migas. Aunque al prisionero José Mujica le servía para sentirse menos solo. Y agarrarse al contacto con la realidad. “Ahí tenías una referencia. Otra era el cambio de guardia. Se va generando el oficio de ser preso”, recuerda Mujica (Montevideo, 1935), sentado en el elegante sofá de un hotel y un festival donde parece un intruso y sin embargo es protagonista. pepe

Insiste en que no presenta “nada”, pero lo cierto es que dos películas de La Mostra hablan de él: La noche de 12 años, del uruguayo Álvaro Brechner –en la sección Horizontes, y con coproducción española–, recrea su odisea como preso político, detenido en 1972 por pertenecer a la guerrilla de los Tupamaros, y liberado solo en 1985. El Pepe, una vida suprema, de Emir Kusturica, es un documental sobre el expresidente de Uruguay y aquella manera de ser y pensar que ha conquistado a su país y al mundo entero. Venecia también le ha coronado como una de sus estrellas. Aunque él dice que más bien es “estrellado”.
En América pasan cosas que también ocurren en Europa. Pero aquí las disimulan bien
El director serbio debe de conocer bien a su amigo. Así que le chantajeó: “Si no vienes a Venecia a una rueda de prensa, yo tampoco voy”. Mujica dice que para no ofenderlo, y como agradecimiento hacia ambas películas, asumió un largo viaje que cada vez le cuesta más y le gusta menos. En un encuentro con la prensa española, mira adelante y atrás, a la política y al cine, a Europa y América Latina. Con humor –“un arma defensiva brutal”–, citando a poetas y matizando siempre al final, como quitándose importancia. “Bueno, así lo veo yo”. A lo Mujica.
“Después de la pena de muerte, la soledad es uno de los castigos más duros”, defiende. Con ella se pasó desde los 37 años hasta los 50. Sufrió torturas, comió jabón, perdió los dientes, por las palizas, y a menudo la lucidez. A todo aquello, ahora lo llama “peripecia”. “Eso que nos pasó a nosotros es liviano. Hay muchísimos que quedan por el camino”, agrega. No tiene muy claro cómo sobrevivió, pero sí alguna hipótesis: “Cada uno se agarra a una canaleta. Cuando fui muy joven leí mucho. Y en esos años de soledad rumié. Repensar cosas y darle vueltas no es lo mismo que leer, es reconstruir. Creo que el hombre aprende mucho más de la adversidad, siempre que no lo destruya, que de la bonanza”.
Yo saco esta conclusión: todo lo que molesta, con lo que no se está de acuerdo, es populista
Entre otras lecciones, Mujica sacó que la venganza de nada sirve: “No sé si perdono. Pero la naturaleza nos puso los ojos hacia adelante, y hay cuentas que nadie paga, ni se debe intentar cobrarlas”. Fiel a ello, solo vio La noche de 12 años una vez –no participó en el estreno en el festival, donde fue largamente aplaudida–. Mejor no “remover los sentires” que le evoca hacia su madre, los soldados, sus otros compañeros encarcelados y aquellos que ya no están.
Tanto aislamiento también forjó parte de quién es hoy. “Cuando tenía un colchón estaba contento. O una taza de agua. O si podía orinar. Descubrí que nos hacemos unos líos bárbaros por nada”, asevera. Y cita un estudio que sostiene que, a partir de ciertos niveles, las subidas del PIB ya no incrementan la felicidad: “Parecería que la sentimos cuando arreglamos cuestiones básicas; después, ni bola”.

El poder y el estilo

“Cuando era joven pensaba que la lucha era por el poder. Ahora veo que la historia de los luchadores sociales y políticos es un montón de cristales rotos, de los cuales van quedando pedacitos: las ochos horas, los derechos laborales, la jubilación… me siento hermano de todo eso”, explica Mujica. Durante su presidencia, entre otras cosas, legalizó el matrimonio homosexual y la marihuana, despenalizó el aborto, y declaró la guerra a la pobreza y la indigencia. Aunque la oposición le acusó en algunas ocasiones de vaciar sus palabras ecologistas o anticapitalistas con decisiones en el sentido contrario. De sus mandatos, él subraya “agujeros” y sueños no cumplidos. “Habría que nombrar al jefe de los bomberos. El presidente es un apagador de fuegos”, afirma.
También renunció a la mansión presidencial y al 90% de su sueldo. Y se quedó en su casa de toda la vida, con su mujer, la política y exguerrillera Lucía Topolansky, y su adorada perra Manuela. El reciente fallecimiento del animal le hizo reflexionar sobre la muerte. Y tal vez de ahí venga el adiós su escaño en el Senado: “A veces sentís que estás haciendo un papel que ya no te motiva. Estás estorbando, como un árbol viejo que no deja ver los que hay abajo”.
Si ha dejado atrás la política activa, hablar de ella aún enciende su pasión. Preguntado por las crisis en Venezuela y Nicaragua, responde: “En América pasan cosas que también ocurren en Europa. Pero aquí las disimulan bien. A la Wolkswagen le meten una multa de 7.000 millones de dólares y no hay nadie preso, siguen andando fenómeno. No me vengan con que América está llena de defectos y Europa es correctísima. No estoy defendiendo la deformación que tenemos, digo que está presente en el mundo que vivimos”. Y ante una pregunta sobre el auge del populismo, pone en duda la propia cuestión: “Esa palabra no la utilizo porque la usan para un barrido y un fregado. Son populistas en Nicaragua, y los que votan en Alemania por la derecha medio neonazis. Entonces, es cualquier cosa. Yo saco esta conclusión: todo lo que molesta, con lo que no se está de acuerdo, es populista”.

Partidario de la UE

Mujica sí apoya con convicción el proyecto de la Unión Europea, pese a sus “defectos”: “El ser humano es el único bicho que tropieza con las mismas piedras. Los últimos mil años Europa vivió en guerra y ahora parecen olvidarlo. Ya me gustaría tener algo así en América Latina”. Y de España sostiene que tiene “varios problemas con la memoria”, y que pervive su eterna contradicción entre el país de “charanga y pandereta” y el de “rabia e ira”. “La España feudal aún está muy fuerte”, remata. Y respecto a las turbulencias con Cataluña, asegura: “El nacionalismo de los chicos es algo bueno porque sirve para formar carácter e identidad. Pero cuando se exacerba se transforma en peligroso. Ahora bien: una cosa es el nacionalismo de un país chico y otra el de uno grande y de terror para los vecinos”.
La última pregunta indaga en la huella de Mujica, a sus 83 años. Él le resta importancia: “¿Qué es el legado de un tipo en el universo? Somos menos que un piojo. El legado es haber vivido al mango, con aciertos y con errores. Triunfar no es tener plata, es levantarse cada vez que uno se cae”. A escasos kilómetros, la alfombra roja de Venecia prepara otro desfile de estrellas. A saber cuántas están de acuerdo con el estrellado.
(EL PAIS DE MADRID)

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Pinturas, libros, y más…Apuntes de fines de Agosto

Dos Miradas”
Con la presencia de un importante marco de público y como actividad enmarcada en las celebraciones por los 30 años de la Asociación de Artistas Plásticos de Salto (APLAS), en la tardecita del pasado miércoles 22, quedó inaugurada la exposición titulada “Dos Miradas”, de la artista plástica y visual María Ángela Juanena. Ma. Ángela Juanena en la exposición (foto gentieza Semanario Sol y Luna)
La muestra permanecerá abierta al público durante algunos días más en la propia sede de APLAS, 19 de Abril 377.
“Paco Espínola y la Revolución de 1935”
El escritor y periodista Daniel Abelenda Bonet, nacido en Salto y radicado en Colonia, pensó que una crónica de su autoría, “Paco Espínola y la Revolución de 1935”, sería especialmente atractiva para quienes estamos vinculados a los dos mencionados departamentos.
En el caso de Colonia por el interés histórico y geográfico de un hecho épico ocurrido en aquellas tierras.
En el caso de Salto, porque participa de los episodios narrados el revolucionario Leopoldo Pignataro, apellido este muy vinculado a nuestra ciudad.
Se trata del combate de Paso Morlán, en que blancos y colorados pelearon contra la dictadura de Terra.
Compartiremos la crónica de Abelenda en próximas ediciones de EL PUEBLO.
“Soltar las muletas
“Soltar las muletas – De lo no dicho a lo no escuchado de las drogas y la adicción” es el libro de Hermann Schreck Malgor que será presentado en nuestra ciudad el próximo viernes.
Participarán de la presentación Débora Sotelo (licenciada en nutrición), Marcos Pamparatto (médico psiquiatra) y Hugo Rolón (maestro y comunicador radial).
Hermann Schreck Malgor es Licenciado en Psicología, con más de veinte años de dedicación al tratamiento de personas adictas a las drogas, con un enfoque basado en la Psicología Gestalt.
Cortázar
El pasado 26 se cumplió un año más del nacimiento de Julio Cortázar.
El escritor montevideano Alejandro Michelena publicó en redes sociales un muy buen artículo sobre el tema.
Transcribimos un breve fragmento: “Un orfebre del cuento: El punto más alto en la obra de Julio Cortázar está en sus cuentos.
En esto hay consenso entre los críticos más agudos.
Relatos como «El perseguidor», «Casa tomada», «Autopista del sur», «La noche boca arriba», «Continuidad de los parques», forman parte —por derecho de excelencia— de cualquier selección de lo mejor del género en el siglo XX. Vale la pena releer desde la perspectiva de este nuevo siglo y milenio libros como «Bestiario», «Final de Juego», «Las armas secretas», «Todos los fuegos el fuego», para confirmar o descubrir a un maestro del cuento, en el nivel de excelencia en que lo fueron Edgar Allan Poe, Horacio Quiroga y Juan Rulfo”.
Quiroga y el Festival del Joven Rural
¿Qué tienen que ver los cuentos de Horacio Quiroga con las tradiciones (construcción de ranchos, pruebas de rienda, etc.) que se representan en el Festival del Joven Rural? Pues este año, los alumnos del Liceo de Rincón de Valentín (organizador del festival) tienen como desafío establecer esa vinculación según su propia imaginación e interpretaciones.
Así lo demostrarán en los trabajos que expongan el próximo fin de semana en la fiesta.

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El próximo 7 de setiembre Malena Muyala presenta “Criollita de mi pueblo” en el Teatro Larrañaga

Malena Muyala presentará en Salto su espectáculo “Criollita de mi pueblo”, como parte de la Gira Nacional 2018 que abarca 14 ciudades del interior del país y culminará con un concierto en el Teatro Solís. malen
Luego de “Pebeta de mi barrio”, propuesta que recorrió Montevideo recopilando la memoria tanguera y dio como resultado un libro, un CD y varios cortos televisivos, llega “Criollita de mi pueblo”, una gira que busca ir al presente musical y a la búsqueda de nuevos creadores. Por ese motivo, convoca a jóvenes de entre 18 y 35 años a enviar sus composiciones de tango, milonga y candombe, entre las que un jurado elegirá una obra que será presentada en el Solís. Las bases se pueden solicitar a través del mail:
criollita@malenamuyala.com.
Además, durante toda la gira se irá realizando un registro de audio e imagen en alta calidad, material que se sumará a las acciones de Uruguay como guardián y promotor del Tango como Patrimonio de la Humanidad.
El espectáculo llega a Salto con el apoyo del departamento de Cultura de la Intendencia y la Dirección Nacional de Cultura del MEC como parte del programa de Circulación Cultural de los Pájaros Pintados, mientras que la gira completa se realiza mediante el apoyo de los Fondos de Incentivo y Centros MEC.
La función será en el Teatro Larrañaga el próximo viernes 7 de setiembre a las 21 horas.

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Concurso literario: Inmigración polaca en la Argentina y Uruguay

Auspiciado por el Senado de Estado de Polonia y la Intendencia de Salto

Con motivo del Centenario de la Recuperación de la Independencia de Polonia, Asociación Polska Concordia realiza la primera convocatoria al certamen de narrativa: «INMIGRACIÓN POLACA EN LA REPÚBLICA ARGENTINA y LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY. MEMORIAS. ITINERARIOS DE VIDA», con el auspicio del Senado de Estado de Polonia y de la Intendencia de Salto.concurso literario polaco (2)
Este concurso se plantea como una manera de darles participación a los descendientes y no descendientes. Se desea rescatar información histórica de las huellas de polacos que inmigraron a estos países, incentivando a investigar la historia de los polacos que dejaron su patria, encontrando en esta tierra un lugar en el cual establecerse, trabajar y dejar su numerosa descendencia.
El Concurso cuenta con el Auspicio Honorario del Presidente del Senado de la República de Polonia, Stanis³aw Karczewski.
BASES Y CONDICIONES
1. Los trabajos deberán ser narraciones que contengan los principales aspectos de vida de un inmigrante o una familia inmigrante polaca en Argentina o Uruguay, como así también el paso de polacos que dejaron huellas en estos países, marcando un antes y un después en la historia de Argentina y/o Uruguay.
2. Las obras deberán ser individuales, inéditas y no haber recibido premios. Aunque se recibirán las que hayan sido finalistas de otros concursos u obtenido menciones.
Se podrán enviar hasta tres obras, tres copias de cada una.
Tanto tema y estilo serán libres en lengua castellana.
No podrán ser menor de tres carillas, máximo ocho carillas en hoja A4, fuente Times New Roman, tamaño 10, interlineado 1,5, justificado, márgenes convencionales y una sola cara.
Notas al pie el mismo tipo de letra en tamaño 10.
3. Podrán participar argentinos, uruguayos y extranjeros residentes en estos países, mayores de 18 años.
4. Los envíos deberán hacerse en un sobre que contenga el relato firmado con seudónimo y otro sobre más pequeño con el seudónimo en su exterior y dentro, una hoja con los datos personales del autor:
Nombre y apellido, DNI (fotocopia), dirección, teléfono, correo electrónico.
A la siguiente dirección:
Concurso Literario
Sra. Presidente de Asociación Polska Concordia, Silvia Daniela Sierak.
Hipolito Irigoyen 881 CP: 3200
Concordia Entre Ríos Argentina
En la República Oriental del Uruguay
Centro Cultural Academias Previale
Lavalleja 48 – CP50.000 – Salto
Se tendrá en cuenta la fecha de envío del matasellos postal.
El certamen se extiende desde el momento de su publicación hasta el 5 de noviembre de 2018 inclusive.
5. El jurado estará integrado por:
– Gisela Pinato, Maestra posgrado en lectoescritura de la facultad de humanidades, docente de lengua del instituto de formación docente de Salto R.O. Uruguay.
– Sergio Daniel Marturet, Profesor de Historia y Latín – Profesor titular en Esc. Nº 16
«Gerardo Victorín», Profesor Suplente en Esc. Sec. Nº14 «Alejandro Carbó», Rector Titular desde el 1 de agosto de 2014 en escuela Secundaria Nº14 «Alejandro Carbó».
– Silvia Daniela Sierak, Profesora de enseñanza primaria, presidente Asoc. Polska Concordia
– María Teresa Prinzo, Presidente de asociación Literaria «Perfiles de Salto», escritora.
– Graciela Paoli, Profesora de enseñanza primaria, escritora
-Lugrin Nelda del Carmen, Operadora Psicosocial, escritora
6. Los premios se establecen de la siguiente manera: y en moneda (pesos argentinos)
1º Premio: $ 15.000 y diploma.
2º Premio: $ 10.000 y diploma.
3º Premio: $ 5.000 y diploma.
Las menciones especiales que el jurado disponga obtendrán diploma.
7. Los autores ceden la propiedad intelectual, así como los derechos a Asociación Polska Concordia y a su presidente Silvia D. Sierak, para publicar de manera conjunta o individual una antología con todos o parte de los trabajos, como también en el blog y diarios y en Tweeter y en Facebook. Al finalizar el concurso, el material recibido permanecerá en el archivo de Asociación Polska Concordia.
8. Los ganadores serán notificados por carta certificada y se anunciarán de forma pública en diarios polacos, argentinos y uruguayos.

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Abordaje de lo fantástico como vía de escape, en el cuento «¡Vuela Mónica, vuela!» de Rocío Menoni

(Escriben: Prof. Ana Claudia Pignataro y Prof. Alejandro Pignataro)

En estas líneas, realizaremos una breve aproximación al estudio de la narrativa fantástica de Rocío Menoni. En el título, hacemos referencia a una «vía de escape», entendiéndola como un mecanismo de evitación: se trataría de un proceso mental (con un correlato físico, muchas veces) que funciona para «evitar», justamente, el contacto con emociones, sensaciones, ideas, que las personas perciben como dolorosas, traumáticas o amenazantes. «¡Vuela Mónica, vuela!» se plantea como un cuento en el que predomina lo real, hasta determinados episodios en los que se presentan hechos inexplicables desde lo racional. El narrador plantea la historia de Mónica, una mujer casada que vive bajo el «mandato» de su marido, Jorge. Ya desde el comienzo, se percibe un vínculo en el que está presente, sin lugar a dudas, la violencia doméstica y de género. Mónica, es presentada como una mujer víctima de estos tipos de violencias y su perfil, a lo largo del cuento, también nos remite a la idea de una mujer atrapada y «alienada» en un entorno familiar violento. La situación inicial es la de la visita con su marido a una casa que probablemente será la que comprarán para vivir. En la decisión de la compra, ella parece no tener poder «pero no dijo nada» para no ser callada, como en otras oportunidades. Mónica «contemplaba en silencio las paredes oscuras, el living comedor y los dormitorios sin ventanas, tratando de imaginar su vida en esa nueva cárcel»; desde la descripción de la casa, se presenta el ostracismo del lugar, y el casi nulo contacto entre ese espacio privado o íntimo y el espacio público, lo que favorecería aún más la existencia de un vínculo violento. El silencio impuesto de Mónica y su sensación de encierro, claro está, son manifestaciones de violencia doméstica. Para que esta exista como tal, según la Legislación uruguaya, debe ser requisito el tener o haber tenido «una relación de noviazgo» entre las personas o «relación afectiva basada en la cohabitación y originada por parentesco, por matrimonio o por unión de hecho» (Ley N° 17.514). Algunas de estas últimas condiciones son las que presentan los personajes en el cuento. La violencia basada en género y la violencia doméstica (que se relacionan aunque no son lo mismo) ocurren cuando se produce un desbalance de poder entre personas (una somete y controla a la otra) y ese desbalance se sostiene en el sistema sexo-género que sirve de marco al patriarcado. Luego de haberse radicado la pareja en la nueva casa, Mónica es quien se encarga de la limpieza. En medio de esta tarea, encuentra «una alfombra gastada y descolorida que tenía grabado unos signos que se le antojaron letras que no supo descifrar. Sin saber por qué, aquella alfombra le resultó atractiva y decidió conservarla». Cuando su marido llegó a la casa, luego de su jornada laboral, el narrador lo presenta con un perfil «controlador», en tanto se dispone a supervisar si su mujer había realizado las tareas de limpieza, reforzando así los estereotipos de género y priorizando la masculinidad por sobre la femineidad. No solo se visualizan estos actos al realizar las tareas domésticas sino también, por ejemplo, al acompañar a su marido al auto cuando se va a trabajar, alcanzándole el portafolio. Los estereotipos de género son modelos o patrones de conducta que definen cómo deben ser, actuar, pensar y sentir los hombres y las mujeres en una sociedad; representan un conjunto de atributos o características que se asignan a mujeres y hombres, categorizaciones en las que se incluyen las ideas de qué papeles deben desempeñar en el trabajo, la familia, los espacios por los que transitan… Cada cultura elabora sus propios estereotipos de género que dependen de los roles en los marcos sociales en los que se construyen. Estos estereotipos se incorporan a través del aprendizaje en la socialización y con frecuencia no existe una justificación racional que explique por qué «debe» ser así tal o cual aspecto. Cuando encuentra la alfombra vieja, la intención de Mónica es conservarla, aspecto que a Jorge no le satisface. En ese momento, se produce un diálogo entre ellos, cargado de violencia y agresividad, características que las deducimos, en principio, de acuerdo al contexto en el que dicho diálogo se produce. En este caso, no son las palabras en sí las que transmiten esa violencia; acerca de este fenómeno lingüístico (la utilización del lenguaje ordinario) el lingüista John Austin plantea que: «estamos empleando una conciencia agudizada de las palabras para agudizar la conciencia que tenemos de los fenómenos, aunque ellas no sean los árbitros definitivos de estos últimos». Se refuerza esta idea en el hecho de que al expresar ciertas palabras, llevamos a cabo una acción que no debe confundirse con la acción de pronunciarlas. Parafraseando el título de uno de los libros de Austin, muchas veces «hacemos cosas con palabras» más que solamente decir algo; a esto Austin llama «expresiones realizativas». En este caso, Jorge a través de sus palabras ejerce violencia sobre Mónica al no permitirle tomar una decisión, ni siquiera en aspectos superficiales como por ejemplo conservar la alfombra. En ese mismo diálogo, al final, sí aflora la violencia a través del lenguaje: «ya mismo se va… ¡siempre la misma vos! Aquí no se ponen porquerías… el día que se pueda se compra una alfombra como la gente, y mientras tanto no se usa nada. Tomá, poné ese trapo sucio en la calle, para que se lo lleven los basureros». Y en una segunda intervención plantea que si al regresar del trabajo «la porquería de alfombra» (como la califica) sigue en la calle, porque ni siquiera los basureros la quisieron llevar, la prendería fuego. Mónica, siguiendo el mandato de él, decidió dejar la alfombra arrollada en la calle, pero «al otro día, cuando fue a abrir la puerta de la cocina que daba al patio (…) la vio: allí, extendida en el piso estaba la alfombra. Tuvo miedo de que Jorge la viera y se enojara, pensando que ella la había entrado, así que la enrolló (…) y la puso nuevamente al lado del árbol». Este hecho extraño, que irrumpe en la realidad cotidiana de la protagonista, vuelve a repetirse al rato: «Mónica regresó a la casa y se puso a limpiar y lavar ropa y cuando fue a salir al patio a tenderla, otra vez casi tropieza con la alfombra que estaba, nuevamente, extendida al lado de la puerta». Luego de lavarla y guardarla (esconderla de Jorge) se presentó un cambio radical en ella, en tanto la alfombra, ahora olvidada por él, se convirtió en el motor de la cotidianidad de Mónica: día a día, se dedicó a lavarla, acariciarla, repararla, perfumarla, contemplarla… Estas situaciones llevan a que ella considere a la alfombra (por más que no lo exprese verbalmente) como una vía de escape de su realidad. Cada elemento que ella agrega a la alfombra para decorarla, es realmente significativo para ella, lo que hace que esta alfombra cobre un valor afectivo y emocional aún mayor. Utiliza para la reparación y decoración, por ejemplo, parte del cabello que se corta y gotas de su propia sangre. Mónica, notó varias veces que la alfombra se movía por sí sola, pero no llegó nunca a confirmarlo… de hecho, al parecer tampoco le interesó hacerlo, pues imaginárselo era lo que día a día la hacía salir de la realidad. Estas situaciones se repiten, por ejemplo, cuando el narrador expresa que «cuando su marido se le subía encima, ella sonreía mirando hacia el techo del ropero, donde sabía estaba escondida la alfombra. Le parecía que cada movimiento de él movía un poco la alfombra, que se elevaba sobre el techo del ropero invitándola a volar con ella». Debido a las expresiones del narrador, podemos interpretar que ni siquiera en el ámbito sexual Mónica es feliz en la pareja, lo que podría remitirnos a otra de las formas de la violencia doméstica: la violencia sexual. Queda claro que en los momentos de contacto íntimo entre la pareja, ella está más pendiente de un objeto externo que del acto sexual en sí. El pensar y visualizar la alfombra y sus movimientos, hacen que ella pueda huir momentáneamente de una situación que la oprime: ser libre. En Mónica se presenta, siguiendo a Finné, una «lucha entre la tentación de lo sobrenatural» por un lado y «la voluntad de lo cotidiano» por el otro. Esta situación de lucha y voluntad, según este autor (citado por R.Campra) es característica de los relatos fantásticos. En la escena final del cuento, Jorge le da órdenes a Mónica para que lave su auto, a pesar de la lluvia que caía. Remitiéndonos nuevamente a aspectos lingüísticos, teniendo en cuenta únicamente las palabras de Jorge, podría percibirse un tono de amabilidad y generosidad en sus indicaciones, brindando consejos, cuando en realidad lo que hace con sus palabras es continuar ejerciendo su «poder», no solo indicando qué tarea se debe realizar, sino también cómo hacerla. Esto se vincula a lo que Austin denomina «expresiones lingüísticas que se disfrazan» o una especie de «maquillaje gramatical»: según este autor, ante determinados actos lingüísticos, «nos sentimos inclinados a pensar que la seriedad de la expresión consiste en que ella sea formulada (…) como signo externo y visible de un acto espiritual interno». En varias intervenciones de Jorge en el cuento analizado, no se registra, cuando debería registrarse, una «atadura espiritual» entre el pensamiento y la expresión. Se muestra así a Mónica desbordada por la situación en la que vive: «Sentía mucha rabia y mucha vergüenza de lo que pensarían los vecinos al verla». Y más adelante, mediante una comparación y un paralelismo psicocósmico, el narrador continúa dando cuenta de la tristeza de la protagonista: «Una lluvia mansa y suave se deslizaba por las hojas de los árboles, como las lágrimas por sus mejillas». Pero en esos momentos, en que se dispuso efectivamente a cumplir la orden de lavar el auto, «sintió que algo se movía debajo de sus pies haciéndola perder el equilibrio. Cayó sentada en la alfombra y se aferró a los flecos de colores… Pasó sobre el auto, rozando la copa del árbol y solo abrió los ojos cuando sintió que ya no llovía». La salida del sol, podría interpretarse como la liberación final de la protagonista del mundo violento del cual formaba parte. Lo que confirma la existencia realmente de este hecho «fantástico» es cuando el marido va a buscarla al garaje a media tarde y no la encuentra, pero más aún cuando aparece en escena (en el último párrafo del cuento) un niño que, al ver a Jorge, señala hacia el cielo y expresa «Vuela… Mónica vuela…». Queda así establecido el hecho que Mónica, gracias a la sensibilidad que formaba parte de su personalidad, aceptó y asimiló el hecho fantástico que se presentó ante ella en la más absoluta cotidianeidad. En tal sentido, logró encontrar la «vía de escape» que necesitó, en el momento adecuado; claro está que su «huída» de la realidad fue una forma de protegerse y preservarse ante la realidad angustiante que le había tocado vivir.

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Un cronista francés en Montevideo, una de sus alumnas lo recuerda como docente fermental y sólido artista

El dibujante Pierre Fossey, su obra corre el riesgo del olvido

Una de las alegrías de la jubilación —que son pocas, pese a que la palabra viene de «júbilo»— es disponer de tiempo libre para cumplir con alguna asignatura pendiente. Quién esto escribe sólo conoce esta alegría por experiencia ajena, pues es de los que espera jubilarse muerto. Sin embargo se alegra de veras cuando se topa con algún colega que, tras jubilarse, se está dando alguno de los muchos gustos postergados por décadas.cultura
Adriana Felipe es madre de familia, que de eso no se ha de jubilar, pero sí se ha jubilado de bancaria y docente de Literatura en enseñanza media y formación docente. Al encontrarnos en un café céntrico, por casualidad, ella comentó que en unos meses va a exponer, porque luego de más de tres décadas de pausa hace unos años ha vuelto a estudiar dibujo con Oscar Larroca, tras haber empezado, de muchacha, con Pierre Fossey. De ahí esta nota.Hijo y nieto de pintores, Pierre Fossey nació en Gavarnie, Francia, en 1901. Cumplió el servicio militar a principios de los años 20 con las tropas que ocupaban la ciudad de Wiesbaden, en Alemania, luego del Tratado de Versalles, tras la Primera Guerra Mundial. Viajó mucho luego por Europa, Oriente y Australia, pero radicado en Argentina conoció a una uruguaya, Itumelia García, con la que se casó en Montevideo en 1938, quien sería su compañera hasta la muerte por infarto del artista, en 1976.
De esas décadas de residencia en Uruguay quedó una gran cantidad de apuntes y acuarelas arquitectónicos de Montevideo y, en menor medida, Punta del Este, cuyas reproducciones vendidas en láminas sueltas, carpetas y libros fueron popularísimas en las décadas del 40, 50 y principios del 60. Pero antes que la muerte llegó el olvido.
EN LOS OJOS DE LA MUCHACHA
—¿Cuándo y dónde conociste a Fossey?
—Lo conocí en 1969 en la Casa de la Cultura Aurelia Viera, cuando estaba frente al Liceo Bauzá, y que luego fue rebautizada «Fernández Crespo». Para esa ocasión, Fossey pintó un retrato de Fernández Crespo a pedido de la familia.
—¿Qué edad tenías?
—Tenía diecinueve, recién salida del colegio de las monjas. Eso no me impidió calibrar al profesor que admiraba, sí, pero no estaba capacitada para valorar todo lo que podía haberle preguntado de su experiencia vital, que era de una riqueza inimaginable para la persona que yo era en ese momento. Lo traté durante un tiempo corto, y sólo en la relación alumnadocente.
—¿Por qué decidiste estudiar con él? ¿O fue por azar?
—Dibujo siempre me gustó, pero la oportunidad surgió de los cursos y talleres gratuitos que había en la Casa de la Cultura, que tenía además una excelente biblioteca. Yo asistía al curso de francés y allí me enteré de este curso, cuando ya había fracasado en mi intento de estudiar dibujo en la Figari. No tenía mucha idea de quién era él. Después estudié con Vicente Martín y luego con Nelson Ramos, pero a eso de mis treinta, entre la familia, el banco y la docencia, suspendí.
—¿Cómo era en el trato personal?
—Era afable y cordial. Tenía la capacidad de modificar las conductas conflictivas mediante la persuasión. Porque en la Casa de la Cultura le daba taller a gente de toda edad, desde niños hasta lo que hoy llamamos adultos mayores. Me acuerdo que una vez llegó una señora con sus dos hijos, una niña y un varón. La señora le habló muy bien de la niña, pero del niño lo previno como si se tratara de un salvaje, por lo inquieto. Fossey se sentó un ratito con él, conversó, no sé qué le habrá dicho, pero el asunto es que el chico se puso a dibujar sin ningún problema. Era una de las personas más respetuosas que yo haya conocido. Mario Barité tiene un artículo muy bueno sobre Fossey en el que dice al pasar que fumaba en pipa. Yo nunca lo vi fumar, pero además era riguroso en prohibir fumar en clase, porque además de hacer mal, era una falta de respeto para los no fumadores. ¡En aquella época, que cualquiera fumaba en cualquier caso! A Fossey le debo mucho, fue el que me abrió la cabeza al arte y la cultura. Ahora que lo pienso, creo que también le debo, por lo menos en parte, el no haber fumado nunca.
EL MAESTRO AMPLIO
—Contame qué clase de maestro era.
—Sus indicaciones pictóricas iban asociadas a una concepción vital. «Pintar al óleo es un proceso trabajoso, cuyo premio es la luz», decía. Nos ejercitaba en la paciencia, que nos permitiría llegar a poner las últimas pinceladas, que en la pintura al óleo es el blanco, la luz. Nos enfrentaba al poder armonizante del gris neutro (gris Fossey), que se lograba con igual cantidad de cada uno de los colores primarios. Hoy sé que era un humanista que practicaba y enseñaba la tolerancia, como podía suponerse cuando se miraba la galería de personalidades de los más variados ámbitos que poblaban las paredes del taller y que cumplían con el rol de ser modelos a copiar. Dado que era un taller, no eran clases colectivas. Cada alumno tenía su modelo. Al principio lo elegía él, pero en poco tiempo cada alumno tenía absoluta libertad de elegir y además, propiciaba el diálogo con los compañeros. Insistía, además, en que no nos repitiéramos ni copiáramos sin reflexión a nuestros maestros. No era para nada brusco al juzgar la obra de otros plásticos, y nos enseñaba a no ser lapidarios al juzgar lo que no nos conmoviera, pero no le gustaba nada que algunos plásticos valiosos se impusieran demasiado a sus estudiantes. Decía que eso era como hacer galletas.
—No dejó escuela, ¿verdad?
—Pienso que no creó escuela porque siempre dio mucha libertad a sus alumnos y los impulsaba seguir buscando. Allí pintábamos y enmarcábamos nosotros la obra. Me parece que no creía que fuera importante hacer escuela y no le interesaba que todos sus alumnos siguieran su mismo camino. Además veía críticamente esas exposiciones de alumnos de un taller en las que todos pintaban casi igual. Esa misma actitud la vi y valoré también en otros artistas de una generación posterior. Ese era uno de los sentidos en que se adelantó a su época. Fijate que con una amiga, que también estudiaba con él, Beatriz Tomikián, que luego se hizo odontóloga y hace unos años nos volvimos a ver, después de décadas nos vinieron ganas de ir a estudiar con Vicente Martín. Así que le dejamos a un galerista los cuadros que habíamos pintado con Fossey y a cambio nos pagó las clases con Martín. Teníamos miedo de contarle, a Fossey, por cómo lo fuera a tomar. ¿Podrás creer que hasta contento se puso? Nos alentó, porque él creía que el artista tiene que investigar y abrirse a nuevas experiencias artísticas. Eso sí, en las clases con Vicente Martín aprendimos mucho, pero eran más aburridas.
—Sin embargo hay plásticos de prestigio que estudiaron con Fossey…
—Linda Kohen y Javier Bassi fueron sus alumnos, aprendieron pero por diferentes motivos no siguieron con él. No creo que le interesara dejar escuela, te inducía a generar tu propio crecimiento. Creía en lo que sus estudiantes pudieran hacer, más allá de lo que él enseñaba. Además, yo creo que a esa altura de su vida no le interesaba ya, si es que alguna vez le había interesado, todo eso de hacer lobby y estar atrás de los galeristas, etc. Recuerdo que en una entrevista Linda Kohen mencionó que había estudiado con Fossey, pero que pasar a estudiar con Eduardo Vernazza le había abierto otras puertas. Yo pienso que no sólo se refería a puertas de búsqueda estética, sino a contactos. Que son necesarios, sin duda. Pero al Fossey que yo conocí parecían no importarle. Tampoco buscaba clonarse en sus discípulos.
—¿Qué es lo que todavía te impresiona de Fossey, como artista y como maestro?
—Yo personalmente me maravillo con sus acuarelas. La acuarela debe ser una de las técnicas más complejas, que exige del artista mucha seguridad en el trazo. Lo que él sabía y nos enseñaba, porque todo lo daba como buen maestro, era rescatar de lo que estaba frente a los ojos, aquello que te convencía de que el dibujo era exacta réplica de la realidad, cuando lo que hacía era rescatar las líneas que lo definían al punto de darle verosimilitud. Eso lo hacía con el dibujo de los barcos, por ejemplo, en los que el cúmulo de detalles es apabullante. Pero vos veías el dibujo de Fossey, y habiendo visto el barco en cuestión, no dudabas que el dibujo, aunque esquemático, era representación fiel. La clave estaba en captar lo que él llamaba las «líneas de energía».

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¿Existen los intelectuales del siglo XXI? Perdieron peso como referentes, pero están allí con su propio diagnóstico

Un intelectual, para mí, es esto: alguien fiel a un conjunto político y social, pero que no deja de cuestionarlo». La definición pertenece a Jean Paul Sartre, el escritor y filósofo francés que encarnó en el siglo XX a la figura del intelectual. Tradicionalmente, el campo de las letras solía proveer a estas personalidades de referencia, los modernos oráculos cuya palabra era escuchada con reverencia. Sin embargo, el concepto se fue ensanchando en esta modernidad tardía y los intelectuales de hoy provienen de las más diversas áreas del conocimiento humano, aunque ya no tienen el peso que tuvieron otrora. Los medios han sido el hábitat natural de las figuras de referencia intelectual, sin embargo es cada vez más habitual la consulta al «experto» que a aquel referente que ha hecho un acopio enorme de conocimiento y sabiduría. De hecho, la propia palabra «intelectual» aparece bastante devaluada y más de uno ha rehuído a tal calificativo con apresuramiento.

¿Quiénes son hoy los intelectuales en Uruguay? La pregunta fue formulada a un grupo de referentes provenientes de distintas disciplinas: las letras, las ciencias sociales, la historia, las ciencias duras, las artes plásticas, las artes escénicas, la lingüística, la psicología, entre otras.
Una lista tentativa y espontánea abarcó a más de medio centenar de nombres de la más variada extracción. Nombres como el antropólogo Daniel Vidart, el historiador Gerardo Caetano, la lingüista Alma Bolón, el sociólogo Felipe Arocena, el filósofo y comunicador Facundo Ponce de León, el filósofo Sandino Núñez, o el músico Fernando Cabrera podrían dar solo una idea de lo extenso y variado de la hipotética lista.
Muchos de los consultados coinciden en que las redes sociales terminaron por «barrer» con las figuras referenciales. Algo que ya había advertido otro de los intelectuales más representativos, el escritor y semiólogo Umberto Eco.
«Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles», señalaba Eco.
Es probable que hoy resulten menos nítidas estas figuras, en contraste con la pléyade de nombres que surgen al recordar la fecunda década de 1960. Y, sobre todo, uno de los mayores bastiones del pensamiento como lo fue el legendario semanario Marcha.
Donde tal vez se constate más ese supuesto vacío es en la falta de trabajos que recuerden el valor de algunas de aquellas figuras. En tal sentido surge el solitario ejemplo de estos últimos años de la original biografía de Carlos Real de Azúa, del escritor y periodista Valentín Trujillo.
«El libro de Real de Azúa es una rareza, por lo menos en dos sentidos. Primero porque hay pocas biografías abordadas de esta manera y segundo porque la gente de mi generación no le da pelota a la historia», reconoce el propio Trujillo.
La historia de la gestación del libro es, de hecho, bastante ilustrativa del peso que han tenido en nuestro medio los referentes intelectuales. Trujillo recuerda que en 2014 se cumplían los 50 años de una obra señera del pensamiento crítico como lo fue El impulso y su freno.
«A pesar de las terribles críticas que le hacía Real de Azúa al modelo batllista, me hizo preguntar: che, ¿será que en el 2064 seguiremos así?», recuerda el autor.
Y esa pregunta fue, de algún modo, el disparador del libro que actualmente va por su segunda edición, lo cual es de por sí una rareza en el panorama editorial local. Ello tal vez revele una necesidad insatisfecha del público lector por conocer a los referentes del pasado reciente.
«En la propia opinión pública, la suma de distintas ignorancias hace que nadie sepa cuáles son los intelectuales. Y hubo un proceso de atomización que tiene que ver con Internet, donde los lugares de referencia quedaron por el camino», reflexiona Trujillo.
Al igual que con Real de Azúa, son escasas o directamente inexistentes las biografías que indaguen en la vida y obra de las principales figuras uruguayas. Desde José Enrique Rodó, a Alberto Methol Ferré, pasando por Ángel Rama, Emir Rodríguez Monegal, e incluso personalidades más recientes y no tan evidentes como el notable crítico de cine Homero Alsina Thevenet, cuya obra es de referencia en el mundo de habla hispana.
Pero en tanto eso ocurre a nivel académico —suponiendo que la academia sea el lugar desde el que tiene que partir esa operación de rescate—, en la opinión pública las ausencias parecen aún mayores.
«El proceso de descaecimiento fue progresivo. En el pasado, las páginas, austeras solían publicar las complejidades de un conocimiento que, disciplinario o no, se formulaba a partir de las estudiosas responsabilidades de quien las suscribía», señala la docente, investigadora y lingüista Lisa Block de Behar.
«Más tarde desde algunos programas de radio y luego, a partir del deslizamiento —un desliz, tal vez— de los reconocidos pundits (expertos), a las vistosas pantallas, se propició la recurrencia a figuras que, amparadas en un «prestigio» —una palabra demasiado ambigua— adquirido más por figuración que por las desinteresadas sumas del saber, se pronunciaban sin demasiado rigor confundiendo las funciones de analizar o esclarecer con las funciones espectaculares de una actuación teatral», agrega Block de Behar.
La docente reconoce, asimismo, que las redes sociales han jugado su papel en la pérdida de referentes. Y alude a un fenómeno cada vez más común, como el que refiere a cuando una persona cita una frase y se le pregunta de dónde la sacó, es habitual que diga que lo leyó en Internet.
«No tiene nombre. Si falta el nombre del autor, esa falta de autoridad que usted insinúa, desautoriza cualquier pronunciamiento. Cuando la tribuna ya no se eleva sobre el público ni concentra la pantalla iluminada las miradas, ni se lee la mención de quien escribe, el discurso se difunde en todas direcciones, se difunde y, difuso, impreciso, se pierde en rumores, como se pierde la atención por ruidos que aturden», observa.

Figura en extinción
«El intelectual humanista, comprometido y crítico al estilo Sartre ha desaparecido de escena pública en todo el mundo. Quedan muy pocos», asegura por su parte el psicólogo Juan Fernández Romar, director del Instituto de Psicología Social de Udelar.
Fernández Romar cita algunos nombres de gran peso internacional como Byung-Chul Han, Slavoj Zizek o Peter Sloterdijk, pensadores de primera línea que sin embargo tienen un discurso más dirigido a un público académico que a uno masivo o incluso político.
«No hay ya figuras de referencia de la estatura de un Sartre o un Foucault que conciten un interés y un respeto similar.

(EL PAIS, CULTURAL)

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“Las llamas de la bruja”, de Jesuina Sánchez

Será presentado próximamente en Salto

La poeta Jesuina Sánchez, maestra de profesión, salteña –aunque radicada en Paysandú desde hace varios años-, ha publicado sus últimas creaciones. Se trata de un libro de 131 poemas, titulado “Las llamas de la bruja” y formado por cuatro secciones: Apenas amor, Mayo y Milagro, Palabras para mirar y Poemas del patio. Las primeras páginas ofrecen palabras introductorias de Hyedra de Trivia (Eva Hyedra López) y de la actriz y profesora Mirta Camaño. Y en contratapa las siguientes apreciaciones. De Alejandro Mesa (Museo de la ID JesuinaPaysandú): “La obra de Jesuina es una cita ineludible con la inmensidad humana, una conversación íntima entre el ser y el universo. Para los ojos lectores su palabra viaja directo a las arterias. En sus versos la poesía goza de una vitalidad infinita. Su poesía está más allá de la línea de la genialidad creativa, va camino a describir el universo en su más insondable forma”. De Marta Peralta (Poeta; Prof. de Literatura; Coord. de Cultura y Educación de la ID de Salto): “La poesía de Jesuina es un círculo. Los puntos que lo conforman son vidas abrazadas y perfectamente equidistantes del cielo y del infierno…Gorriones sufrientes, espejos vacíos de forma, pocos héroes, alguna bruja respirando el buen aire de Dios, y los pecadores culpables y los pecadores inocentes. Todos encontramos en sus creaturas las formas de apalabrar la esperanza. Gracias por permitirnos conocer y conocerte”. De Jorge Enrique Martí (Escritor, docente, periodista. Doctor Honoris Causa de la Universidad de la Concepción del Uruguay, E. Ríos –Argentina: “…ahora conozco también su tarea poética, que sumo a su quehacer periodístico que muchas veces leí con satisfacción en el diario sanducero. Usted transita por los andariveles que yo elegí para mi propio tránsito: sencillez y emotividad. Se trata, en mi opinión, de los elementos básicos e imprescindibles que debe usar el creador, sobre todo si piensa en su pueblo, en sus iguales, casi en sus convecinos, podría decir. Todo lo suyo es transparencia de su alma, dicho con ternura, en un mensaje a veces apenas insinuado, cálido, recóndito. Hay, además, en sus poemas, un eco maduro de la mejor poesía uruguaya…”.
“Las llamas de la bruja” ya fue presentado en la ciudad de Paysandú hace poco tiempo y se prevé que tenga su presentación en Salto en próximos días. Ampliaremos. (El siguiente poema pertenece a la sección Apenas amor).
VOLVER
Llegué muy tarde y rompí la noche.
Pero los niños no vieron mi silencio.
Reí cuando alguien apagó la hoguera
y el humo infantil burló las voces.
La noche, sin sus pétalos
sospechó el milagro.
Sentí los rostros cubrirse de mañanas.
Y un pequeño temor se columpió en mi canto.
Las cenizas cantaron mi regreso
y una gaviota grande despertó.
Por Rafael Fernández Pimienta, poeta y docente:
¿Qué se siente saber que a Mujica le dan un premio internacional de poesía?
“¿Qué se siente saber que a Mujica le dan un premio internacional de poesía? Tal vez tristeza y bronca. Esa mezcla resultante de saber que el mundo se va por el tobogán, que han jalado la cadena y estamos girando en el agua antes de perdernos para siempre en un montón de mierda. Porque esto no es un simple hecho, es un símbolo. ¿Cuándo se acabará la confusión en este cambalache? Porque la artimaña de ser versero no debe confundirse jamás con el arte de hacer poesía. Las frases de grapa y de boliche no son Filosofía. Pero el mundo anda por esos lares, identificando palabrería con palabra, lugares comunes con emoción, ordinariez con extraordinario. Personaje con persona. Para qué hacer aquí la lista de sus desatinos, embustes, burradas y estafas. Para qué gastar pólvora en odios que llegarán de manera inmediata y autónoma o en aplausos de igual calibre. Todos parecen haber elegido su trinchera, las armas, la bandera y el enemigo. Imagino que este, el verdadero, andará riéndose de nosotros, engordando los bolsillos, pues todas las piezas del tablero juegan a su favor, y sean blancas o negras él siempre gana. Por derecha, por izquierda, por el centro. Su victoria es este mundo idiota, en que la poesía ha cambiado el podamos por el «puédamos», en donde ya nadie puede, más que elegir una frase de cabecera y un modelo de celular. En donde vos y yo creemos que Mujica es un héroe o un sátrapa. En este rinconcito del mundo, falta poco para las cinco de la tarde. Me han venido unas ganas imprescindibles de leer a Lorca, de que la poesía, la verdadera, me siga salvando”.

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Noche de Gala en el Teatro Larrañaga

Talento departamental en la principal sala del departamento

La Orquesta Departamental de Salto, que dirige actualmente el profesor Sergio Mena Gansés, presentó el pa02sado viernes 24 de agosto la Noche de Gala, una iniciativa del departamento de Cultura de la Intendencia de Salto que apuntó a revivir lo que eran las antiguas noches de gala que se realizaban en esa fecha en el Teatro Larrañaga, y abrir a la comunidad la principal sala del departamento.
La apertura del espectáculo estuvo a cargo de la Orquesta Juvenil de Salto, dirigida también por Mena, que cuenta con 18 integrantes en saxofón, trompeta, trombón, guitarra, órgano, piano, bajo, batería y percusión. En esta oportunidad participaron como invitados especiales la cantante María Elena Borba, Dimas Svedov en piano y Wilson Ferreira en saxofón.
Luego, la Orquesta Departamental desplegó un repertorio que incluía música de los ’80, pop, folclore, tango, música española y más, junto a parejas de baile de tres talleres artísticos del departamento de Cultura, el de Danzas Españolas que dirige Cristina Gaudín, el de Folklore a cargo de María de los Ángeles Arias, y el de Tango que lleva adelante Angelina Díaz. Además, Cesar Borghetti fue invitado especialmente para ejecutar el bandoneón.
UN POCO DE HISTORIA04
La Banda y Orquesta Departamental tiene una larga trayectoria en el departamento. Su origen se encuentra en la “Banda del Siamo Diversi”, dirigida por el maestro Juan Mascarehnas, nacida en el seno de la “Sociedad Italiana de Socorros Mutuos” en la segunda mitad del siglo XIX. Luego, en 1935, como “Banda Popular”, pasó a depender de la Intendencia Municipal, que creó una subvención para su mantenimiento, si bien los músicos no eran empleados municipales. En 1964, el Consejo Departamental creó una partida importante para la Banda y sus músicos fueron contratados en forma permanente.
A lo largo de su historia, la Banda y Orquesta tuvo varios Directores a su cargo, como Melitón Cruz, Martin Gamboa, Beatriz Volpi, Héctor Bruzzonni y Oscar Bordagaray. En la actualidad, se encuentra integrada por 18 músicos, de los cuales hay una practicante y seis pasantes.

 

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“Tango Nuestro” entrega sus “Vivencias”

Vivencias” es el título del nuevo trabajo discográfico del grupo “Tango Nuestro”, disco del que nos ocuparemos con mayor detenimiento en próximas ediciones y que llegó a EL PUEBLO por gentileza de sus propios compositores.Tango Nuestro
“Tango Nuestro” es un grupo salteño de vasta y laureada trayectoria dentro y fuera del país, que ha cosechado destacadas distinciones y ha participado – además de eventos en otros departamentos del país – de importantes festivales internacionales del Tango, como por ejemplo en Perú – donde se presentó en dos oportunidades- y, el año pasado, en Porto Alegre, Brasil. Con el paso de los años, la integración del conjunto se ha ido modificando, han pasado otros músicos -como el bajista Lidio “Bacho” Dacol o los tecladistas Janet Suárez y Dimas Svedov-; actualmente se conforma por Juan Nilo Núñez como vocalista (y percusionista en ciertas ocasiones), César Borghetti como bandoneonista, Enrique Pucholo en el bajo y Jorge Rodríguez en guitarra. Es esta una buena oportunidad para decir que “Tango Nuestro” ofrecerá un espectáculo musical mañana, en el marco de la Noche de la Nostalgia, en la histórica y emblemática Casa Ambrosoni, de la localidad de San Antonio. Un rato antes también participará de la velada artística a realizarse en la sede de ASDEMYA y un poco antes aún, algunos de sus integrantes, formarán parte de la Noche de Gala que se brindará en Teatro Larrañaga.
El disco “Vivencias” fue grabado en las instalaciones de la Usina Cultural que el MEC posee en Salto y quienes tengan interés en tenerlo pueden solicitarlo a través del teléfono 473 32228.safe_image

Con foto de portada de la Mtra. Miriam Leal.

Se reeditó “El cazadorde eternidades” de Jorge Menoni.
Acaba de reeditarse la novela “El cazador de eternidades” (la primera edición es del año 2011), del salteño Jorge Menoni, radicado en Ámsterdam, Holanda, quien hace pocos día compartía en redes sociales la tapa y contratapa de la nueva edición y escribía: “…recién salido…reedición con una hermosa foto de tapa de Miriam Leal y el buen diseño de María Morales… ya se puede comprar por internet, seguimos navegando…”. Y agregaba este fragmento del prólogo escrito por Raúl Rossetti: “En El cazador de eternidades, título muy sugerente por cierto, Jorge Menoni se interna en las imprecisas regiones del alma para intentar atrapar un solo instante de recuerdos, para sugerir que cada parte y partícula de nuestras vidas pueden estar imbuida de totalidad y que, como Alicia en el País de las maravillas debemos atravesar el espejo si queremos descifrar la antigua trama del fluido y turbulento universo”.

Miriam Leal sobre las ropas tendidas: “parece que emprenden una rápida huida y cuentan historias”
La maestra Miriam Leal es una apasionada de la fotografía. Toma permanentemente –y coparte en su cuenta de Facebook- fotos de casas antiguas, rejas y claraboyas atractivas, así como otros paisajes, pero la ropa colgada secándose en una cuerda, es elemento central en varias de sus fotografías. Una de ellas es justamente la que ahora conforma la portada de “El cazador de eternidades”, de Jorge Menoni.
Sobre este tema, en un breve diálogo mantenido con EL PUEBLO, comenta Miriam: “Las ropas cuentan historias, historias de tiempos y de quienes habitan en ellas cuando caminan o cuelgan con esa forma tan igual a las personas. Son como simulacros de la vida misma de seres que se animan a seguir viviendo”. Y cuando se le indaga un poco más sobre el asunto, se explaya: “En muchas de mis fotos, reflejo mi gusto por la ropa tendida. Es como una fijación que tengo y que me hace detener en el camino. Me da igual si es un tendedero en la ciudad, en un apartamento o en el fondo de algún vecino. Las ropas así, puestas a secar, me sugieren cosas con respecto a lo humano, a la vida. Cuando se hamacan en el aire parece que emprenden una rápida huida. y cuentan historias, historias de tiempos y de quienes habitan en ellas. Son como simulacros de la vida misma, de seres que se animan a seguir viviendo. Cuando hay sol, la ciudad se llena de formas húmedas, perfumadas y coloridas, apuradas por llegar a su destino”. Finalmente, cuenta esta anécdota: “un amigo, el Doctor José Rufino Martínez, doctor internista, un día me dijo: ¿qué le ves a la ropa tendida? (risas)…No supe explicarle. Ahora lo sé, es eso”.

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El hombre y sus problemas, sobre los mitos y sus personajes, Don Quijote, Tarzán y Sherlock Holmes

Diccionario de mitos, de Carlos García Gual.

En Carlos García Gual (Palma de Mallorca, 1943) se juntan con inusual buena fortuna el académico y el hombre de prensa.
Escritor y traductor, es catedrático de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid, reseña libros con frecuencia en El País de Madrid, y en Revista de Occidente. fotocultu
Este doble desempeño le permite, en la segunda edición corregida y ampliada de este Diccionario de mitos —la primera es de 1997— ser versado y ameno, alcanzando un adecuado nivel de simplificación para que el lector culto pero no especializado logre a la vez aumentar su conocimiento, cambiar su perspectiva y quedar con ganas de aprender más.
Aunque algunos, con esa ligereza que sólo puede otorgar la ignorancia, afirmen que el saber mítico ha perdido toda validez en la actual sociedad, tan científica y tecnológica.
Tres advertencias le hace al lector desde el prólogo a la presente edición y la introducción a la primera: una, que este no es un diccionario exhaustivo; la segunda, que se aboca a mitologías occidentales y muy especialmente a la grecorromana; la tercera, que incluye a personajes literarios o de la moderna cultura de masas (Don Quijote, Tarzán, Sherlock Holmes), en el entendido de que en la sociedad actual cumplen el mismo papel que los mitos de raigambre clásica: expresar miedos, creencias y pulsiones que siguen siendo muchas veces el verdadero motivo de la acción del hombre de hoy, más acá de los argumentos racionales que luego elabore para justificarse. Hace también una sugerencia muy acertada: no leer las entradas de este diccionario de corrido, sino sin prisa y con pausa.
El lector que quisiera ahondar hallará en las notas de este libro bastantes citas de fuentes literarias y académicas, complementadas con un breve aparato de notas al fin del volumen. En el camino hacia el sentido de cada mito, y del pensamiento mítico en general —hacia su valor simbólico todavía vigente incluso para el más racional de los hombres— García Gual orienta sin imponer: es sutil a la hora de señalar semejanzas entre mitos griegos y pasajes bíblicos, y al abordar, a propósito de Adonis, las semejanzas entre distintos mitos de personajes que vuelven a la vida en las distintas culturas de la cuenca del mediterráneo. Eso quizá abra la puerta para que el lector descubra por sí solo que la resurrección de Jesucristo podría entenderse como un mito más en esta serie de mitos sobre el mismo tema. Esto es beneficioso para el no creyente, pues ampliará su visión y comprensión sobre una constante humana: no queremos morir y, de algún modo, lo conseguimos manteniendo vivos los relatos ancestrales. Pero el lector cristiano también sale beneficiado, al quedarle más claras las bases antropológicas de la revelación divina en la que pone su fe, sin negarle por ello su valor cultural y sapiencial a los sistemas míticos de otros pueblos y otros días.
Los mitos, por más que refieran a dioses y monstruos, hablan siempre del hombre y sus problemas.
A veces el autor se confía demasiado en su buena prosa —siempre ágil y por momentos de fina musicalidad— y por descuido cae en cacofonías como «En la configuración de la figura medieval del Rey Arturo…». Pero son fallas que no desmerecen el valor del libro.
DICCIONARIO DE MITOS, de Carlos García Gual. Turner, 2017. Madrid, 437 págs. Distribuye Océano.

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Tres novelas negras uruguayas, vuelven a destacar el crimen entre las novedades que llegaron a librerías

Burel, Rossello y Santullo

El crimen ha ganado las calles, y también las vidrieras de las librerías. Lo que se denomina “la inseguridad” es un tema de preocupación cotidiana en Uruguay, mientras en paralelo crecen los crímenes que se cometen en las páginas de los libros. La novela negra uruguaya gana espacio, respeto y crece el número de sus lectores, mientras las calles y las esquinas de las ciudades son cada vez más un escenario cómodo para desarrollar los dramas de las novelas, plantear los enigmas, y de paso entretener. novelas

Hugo Burel acaba de cerrar la trilogía del personaje Gabriel Keller con la novela Noches de Bonanza; Renzo Rossello presenta una nueva, El simple arte de caer, subtitulada “Los casos de Obdulio Barreras”; y Rodolfo Santullo reedita Cementerio Norte, novela publicada por primera vez en 2009. Las dos últimas pertenecen a la colección Cosecha Roja de la editorial Estuario, serie dirigida por Marcela Saborido que ya lleva 24 títulos publicados.
EL BUEN ASESINO.
Noches de Bonanza es, junto a las novelas Montevideo noir (2015) y Sorocabana blues (2017), la trilogía que tiene como personaje central a un ex publicista, Gabriel Keller, que busca dar cierto sentido a una vida sin estímulos, porque está mayor, es viudo y su hijo ya tiene la vida hecha y ha emigrado a Australia. Encuentra ese estímulo en el amor platónico por una joven vecina, amor que dispara celos que a su vez lo llevan a cometer una serie de crímenes. Keller, a pesar de la frustración y el vacío, es un hombre leal a sus afectos, como también a las mujeres que cree víctimas del hampa montevideano. No duda en matar para defenderlas como parte de un juego adictivo, juego que le permite redimirse ejecutando de forma fría a escorias varias y también, por qué no, a algún inocente. En el camino descubre su capacidad para manipular los hechos, desnudar algunas verdades y enmascarar otras. Gabriel Keller se convierte así en un ser secreto, y disfruta del poder que le dan esos secretos, sea actuando de manera justa (engañando a la policía para proteger a las damas) o por pura perversión.
Aún así el poder de la narración de Burel no está en la elegancia musical de sus frases o en la elaborada trama. Su poder está en la capacidad para poner al lector en cierto estado de gracia, uno que le permitirá reconocer al Montevideo real como una ciudad noir, negra, cuya negritud criminal puede alimentar dramas, y esos dramas ser un ámbito natural donde proyectar miedos, frustraciones y deseos. Se puede comprobar con un simple ejercicio luego de haber leído Noches de Bonanza. El lector sabe que Keller suele encontrarse con la bella modelo Zoraida (cuyo nombre real es Mabel) en un bar en la galería del Edificio Ciudadela, en la Plaza Independencia, donde ella intentará extorsionarlo y luego… El lector deberá entonces buscar un bar similar en las inmediaciones y sentarse a observar a los demás habitués. Pero no al mediodía sino de noche, cuanto más tarde mejor, y con tiempo. Con el correr de las horas verá cosas inesperadas. Quizás, también, llegue una joven mujer, bella y elegante, con algún dato discordante en su vestimenta, que se sentará en otra mesa y apurará un café. El mozo, minutos más tarde, se le acercará con mirada cómplice, dejando en evidencia sus rutinas. El lector ya sabe que no es Zoraida, porque ella no existe, pero seguro le correrá un leve escalofrío.
DETECTIVE EN CONFLICTO
El simple arte de caer, la nueva novela de Renzo Rossello, autor que ya es un clásico en el género uruguayo (Trampa para ángeles de barro, El combatiente) pone en el centro de la trama al investigador privado Obdulio Barreras, a un líder del crimen organizado con base en Cerro Norte, a una joven estudiante de medicina (la víctima), y a una serie de personajes de las fuerzas del orden, sobre todo de la policía pero también de los servicios de inteligencia, algunos honestos y otros corruptos. Está todo lo que exige el género negro: traición, víctimas inocentes que merecen ser defendidas, cuestiones morales que atormentan al protagonista central por ciertas decisiones ya tomadas, y una institución policial que acoge a varias manzanas podridas, aunque siempre hay algún agente joven en el cual confiar, o sectores dispuestos a enfrentar a los colegas descarriados. Un clásico.
Lo que sorprende, sin embargo, es la actualidad de la obra, pues se nutre de esa sensación de inseguridad real que ha ganado los espacios públicos. Rossello instala al lector en esos mismos espacios, expande sus sentidos y lo hace caminar junto a Barreras por la ciudad, tomar café en sus bares, caminar por un incierto barrio Casabó, por los alrededores desamparados del Estadio Tróccoli del Cerro o mirar de reojo la sospechosa tranquilidad de una calle en La Teja donde, por cierto, ocurrirán muchas cosas. Aplica, por lo tanto, el experimento que el lector pudo hacer con la novela de Burel, el de confrontar los lugares reales mencionados con los trazos que la lectura dejó en la imaginación.
ROBANDO EL BRONCE
Cementerio Norte es una novela que tiene ya casi diez años, y sin embargo no ha envejecido. Rodolfo Santullo, un hiperactivo que no para de producir novelas, cómic y guiones, desarrolló en esta obra una trama mínima con unos pocos personajes y en un ámbito reducido, una casilla-refugio ubicada dentro del Cementerio del Norte. Sucede que alguien se está robando el bronce de las tumbas. Un grupo de policías debe hacer guardia en la noche y detectar a los responsables, pero son algo perezosos y antes que deambular por el tétrico entorno prefieren el calor del refugio donde las horas pasan y las conversaciones tienen derivas curiosas. La interacción entre estos policías, un empleado del cementerio y sus respectivos jefes revelará personalidades cuyo hastío, desgano, depresión, pero sobre todo una carencia casi absoluta de ambiciones, los condena sin redención posible. Además, por su fuera poco, sufren el clima adecuado, pues en el cementerio nunca para de llover. La humedad llegará hasta los huesos del propio lector.

Los personajes creados por Santullo son policías que no quieren serlo (excepto uno), enfrentados a ladrones que tampoco son lo que parecen. Va el siguiente diálogo entre dos policías: “¿A mí qué mierda me importa quién se roba el bronce? –Vázquez hizo un amplio gesto con la escopeta-. Me voy a terminar resfriando”. Y su compañero le contesta “–Bueno, dice Felipe que nos pagan para esto, ¿no?- trató de bromear Machado”. Así, sumidos en una confusión ética y moral de proporciones, son un reflejo de la desidia que cunde en cierto Uruguay contemporáneo.
(EL PAIS Cultural)
NOCHES DE BONANZA, de Hugo Burel. Alfaguara, 2018. Montevideo, 316 págs. Distribuye Penguin Random House.
EL SIMPLE ARTE DE CAER, Los casos de Obdulio Barreras, de Renzo Rossello. Estuario/Serie Cosecha Roja, 2018. Montevideo, 130 págs.
CEMENTERIO NORTE, de Rodolfo Santullo. Estuario/Serie Cosecha Roja, 2018. Montevideo, 120 págs.

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Día Mundial de la Fotografía

Es hoy, 19 de agosto, el Día Mundial de la Fotografía. La historia indica que el primer procedimiento fotográfico se desarrolló en el año 1839, cuando Louis Daguerre perfeccionó la técnica de Joseph Nicéphore Niépce y la difundió a nivel mundial en París, en la Academia de Ciencias de Francia. Este procedimiento se basó en la invención del daguerrotipo, que consiste en la obtención de una imagen sobre una superficie de plata pulida. El 19 de agosto fue elegido como el Día Mundial de la Fotografía porque ese mismo día, en el año 1839, el daguerrotipo fue establecido como la primera práctica del proceso fotográfico y el gobierno francés anunció que la fotografía había sido inventada en la ciudad de París.

Fotografía y Nostalgia

El “día de la Fotografía” se encuentra dentro del “mes de la Nostalgia”. Y vaya que la fotografía se identifica con la nostalgia. Mirar un álbum de fotos familiar, ¿no es acaso un acto de nostalgia? Es que verdaderamente, hay pocos elementos, como la fotografía, tan capaces de unir la materialidad de una imagen con lo inmaterial y profundo de las sensaciones, sentimientos y recuerdos que despierta. Foto
Pero si de fotografía y de nostalgia hablamos, ¿qué mejor que recurrir a los recuerdos de un fotógrafo?
Es por ello que hoy, como homenaje de EL PUEBLO al arte de la Fotografía y a los fotógrafos, rescatamos expresiones brindadas a este diario el año pasado por el fotógrafo Carlos Moreni (entrevista publicada el 24/12/17):
Recordando épocas anteriores reflexiona: “Era otro momento… la fotografía no era algo tan fácil para todo el mundo, quien más o quien menos todos tenían una camarita sí, pero hoy en día con los teléfonos celulares todo el mundo saca fotos, todo el mundo es fotógrafo y claro que eso ha afectado. Las generaciones que ya nacieron con el teléfono celular prácticamente a la fotografía impresa la han visto solamente en su casa pero no la tienen incorporada. Son los abuelos, los tíos, los que van sosteniendo mi trabajo, porque son los que les gusta la foto en papel para exhibirla, para ponerla en el living, para colgarla, para tenerla y verla siempre”. Antes, hasta en las plazas y parques había fotógrafos y ante ellos posaba desde la pareja de novios hasta el niño que hacía sus primeros intentos en una bicicleta o pateando una pelota.
“En esa época llegaba el fotógrafo a un lugar y era una novedad, ¡Uh… llegó el fotógrafo!, más o menos así era la expresión”, rememora Moreni. La fotografía… ¿es arte, oficio, pasión?… ¿qué es? “Es todo eso junto –dice el fotógrafo-, a la fotografía yo la llevo dentro hace muchos años, primero fue una salida laboral, pero se fue transformando luego en una pasión, aunque me tuve que ir adaptando a los cambios, yo hacía foto blanco y negro, después vino el color, primero las chiquitas de 9 x 13, después fuimos a 10 x 15, 13 x 18, y después llegamos al 15 21. Y además, desde hace unos cinco o seis años tuve que adaptarme a lo digital, ahora me ven frente a la computadora y hace unos años estaba frente a una bandejita con revelador”. En medio de la conversación, Moreni extrae una fotografía en blanco y negro en la que aparecen varias personas, dice que “esta es más o menos del año 78 y es una fotografía que ya he publicado algunas veces”. Y luego explica: “Todos estos somos fotógrafos. Aquí aparece (y va señalando uno a uno) Tambucho, Vargas, Ruétalo, Lequini, Mazzulla, Libardi, Quiñones, Arregín, Murguía, Massarino, Armando Aguirre, Pérez”.
Es una fotografía que muestra hacedores de un tiempo que sin dudas quedó atrás, creadores de un arte que, tecnología mediante, se ha ido transformando notoriamente y a pasos agigantados pero que, como toda manifestación artística, no existiría, por más tecnología y digitalización que se imponga, sin la sensibilidad de un artista.

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Julius, reportaje al pie del patíbulo

23 de agosto en sede Salto UdelaR.

El próximo jueves 23 de agosto, se presentará a las 20.30 horas en el Aula Magna de la sede Salto del Cenur Litoral Norte de la Universidad de la República, la obra teatral unipersonal titulada “Julius, reportaje al pie del patíbulo”. El elenco está conformado por Iván Solarich, con la autoría y dirección de Juan Tocci.
Resumen
Julius Fucik (1903-1943) fue un escritor rebelde, opositor y crítico a todo tipo de autoritarismo. En los años de ocupación de Checoslovaquia por Hitler, publicó bajo seudónimo numerosos ensayos y obras críticas, siendo detenido por la Gestapo y ejecutado el 8 de setiembre de 1943. La obra está basada en su «Reportaje al pie del patíbulo», un diario personal en el que describe todo el proceso que va desde su detención hasta sus días finales. Sacado hoja por hoja de la cárcel gracias a un guardia que le proveía el papel para escribir y se lo llevaba a su casa guardándolo cuidadosamente hasta el final de la guerra. El diario completo fue publicado en 1945, adquirió gran resonancia mundial y fue traducido a 80 idiomas. En 1950, a título póstumo, Fucik recibió el Premio Internacional de la Paz.

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Música y danza para disfrutar una Noche de Gala en el Teatro Larrañaga

La Orquesta Departamental de Salto presenta un espectáculo que comprende música de los ’80, folclore, tango, música española y más, junto a una cantante y parejas de baile de los talleres artísticos del departamento de Cultura. Además, el evento contará con la participación de la Orquesta Juvenil de Salto.Orquesta01
El director de la Banda, Sergio Mena, expresó que «estamos preparando con muchas ansias este espectáculo, con la idea de volver a lo que era la noche de gala del 24 de agosto en Salto».
La orquesta cuenta con 19 músicos e integra instrumentos como trompetas, trombones, saxofones, bombardino, tuba, guitarra, bajo, teclado, batería y percusión, entre otros.
El director de Cultura, Jorge de Souza, señaló que «es un gusto para el departamento de Cultura invitar a toda la ciudadanía a disfrutar de una noche de gala, retomando así espacios que son una joya que tiene Salto y abrirlos de una manera diferente a la comunidad.
Esta propuesta no solo nos permite disfrutar de un espectáculo muy ameno con este elenco artístico de la Intendencia de Salto, sino también hacerlo en el marco del Teatro Larrañaga, la principal sala del departamento». La cita es para el viernes 24 de agosto a las 20.30 horas, con entrada libre y gratuita.

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Nuevo concierto del Festival Coros en Invierno 2018

Continúa este fin de semana el VII Ciclo Coral “Coros en Invierno”, presentado por la Intendencia de Salto a través de la dirección de Cultura y el Coro Departamental. El concierto será el domingo 19 de agosto en el Teatro Larrañaga, a las 19 horas, con entrada libre y gratuita.festival coros 03
El objetivo de la propuesta es promover la música coral creando una instancia de participación entre los coros de adultos de nuestra ciudad, y brindar al público salteño la posibilidad de escuchar los coros que se desempeñan en nuestro medio.
Programación
– Coro Canta Conmigo
– Coro Río Uruguay
– Coro del CENUR Litoral Norte Sede Salto
– Coral Armonía
– Ostinato Coro
– Coro Departamental de Salto.

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Adelanto: Diego Santurio fue convocado para realizar una escultura enmarcada en los 30 años de la Bienal Internacional de Esculturas de Resistencia

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Diego Santurio en pleno montaje de su obra en la Bienal Internacional de Resistencia – Chaco

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Escultura que engalana la fachada de Arapey Thermal

En el marco de una etapa intensa de actividades donde figuran dos grandes exposiciones paralelas en el este – una de ellas Orbital, exposición de móviles – Diego Santurio compartió detalles de sus obras que continúan trascendiendo en nuestro país y en el exterior.
Fue invitado a su vez por el Centro Cultural Kavlin para abrir la temporada de exposiciones, eventos que se proyectaron durante la temporada de enero y febrero pasados.
Ello llevó a Santurio a viajar más de siete veces en un período de cuarenta días.
Uno de los hechos más destacados es que al artista se le encomendó una gran escultura para engalanar el 30 aniversario de la Bienal del Chaco – evento que es reconocido a nivel internacional. La obra tiene más de siete metros de altura.
Recordamos que el escultor fue jurado allí en bienales anteriores; la ciudad de Resistencia (Chaco) es la de las esculturas, reconocida por la UNESCO. Hay más de cincuenta obras de los mejores escultores del mundo emplazadas en diferentes puntos de la ciudad.
Diego Santurio viajó con Paul Menoni – uno de sus amigos colaboradores con quien instaló la escultura en aquella ciudad, que será inaugurada en los próximos meses.

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Quiroga y Enriqueta Compte en estas páginas publicadas por la ANEP

De 1990

Este es uno de aquellos librillos que la Enseñanza Primaria Pública de nuestro país editaba hace algunos años para formación de sus maestros y como material para lectura de los propios niños dentro de las aulas. El que se aprecia en la foto, “DEL ARTE Y DE LA CIENCIA: HORACIO QUIROGA – ENRIQUETA COMPTE Y RIQUÉ”, que días pasados vino a dar a nuestras manos luego de revisar libros viejos en una biblioteca, es solamente un ejemplo de los varios publicados en ese plan. Son 16 páginas de una sencilla edición impresa en el mismo Departamento de Impresiones de la ANEP, que contiene las dos biografías de las personalidades mencionada en el tMarosaítulo (el gran escritor y la maestra fundadora del primer Jardín de Infantes de Uruguay), acompañadas por imágenes (fotografías e ilustraciones del Prof. Julio C. Carbajal).
De muy buen nivel
Se trata de un material que permite una lectura amena, entretenida, con una muy acertada noción didáctica en la presentación de los temas, pero sin descuidar el rigor y la exigencia de calidad en la elaboración de los contenidos, es decir que ofrece un material de muy buen nivel que (permítasenos la comparación) dista mucho de mediocres publicaciones, pobrísimas en sus contenidos (que se ofrecen ya bastante “digeridos”, sin dar lugar al razonamiento del lector) y habitualmente con una muy flechada dirección ideológica, que lamentablemente pululan en la Educación de nuestros tiempos.
En la tapa, además de su título, se lee: “Administración Nacional de Educación Pública – CONSEJO DE EDUCACIÓN PRIMARIA – Inspección Nacional de Educación de Adultos – 1990 – Año Internacional de la Alfabetización”.
El salteño
Sergio López
Valer destacar asimismo la participación de un salteño en su elaboración. Nos referimos al Mtro. Sergio López Suárez, cuyo título de Ciudadano Ilustre de Salto (finalmente negado por la Junta Departamental e igualmente otorgado por el Intendente) tanto diera que hablar hace poco tiempo en nuestra ciudad. A cargo de Sergio López estaba el Diseño Gráfico de estos materiales de estudio.
Hace 14 años moría
Marosa
Mañana, 17 de agosto, se cumple un año más del fallecimiento de la mayor poeta salteña: Marosa di Giorgio, ocurrido en Montevideo en 2004. Al día siguiente, EL PUEBLO recogía las palabras expresadas Leonardo Garet en el Cementerio Central. Son estas: Librillo
“En nombre de la Intendencia Municipal de Salto, de los familiares de Marosa, de sus innumerables amigos vinculados a la literatura y el arte, de sus innumerables amigos para nada vinculados a la literatura y el arte; en nombre de los pequeños animales de nuestro campo, de las flores, el pasto, el viento, las lunas y el temblor del rocío; en nombre de los seres invisibles que pueblan las chacras, debo decir las palabras más difíciles de mi vida, pero también las más irrenunciables: la despedida de Marosa. La obra de Marosa trascendió las fronteras geográficas y lingüísticas y ha sido reconocida en premios, traducciones, trabajos críticos, como una de las obras más valiosas del idioma español y de América. Y eso porque escribió desde dentro de ella misma. Pero no es éste el momento de hacer evaluaciones literarias sino de hablar de algo que era fundamental en Marosa: su creencia en el entendimiento humano y concretamente en la amistad, como una de las más altas manifestaciones del hombre. Conocí a Marosa en 1968 y desde entonces la amistad fue para nosotros un árbol que mutuamente nos preocupábamos por alimentar. No hubo nada, ningún plan, ninguna ejecución, ningún proyecto literario que no hubiéramos compartido. No había ida mía a Montevideo que no tuviera como motivo central visitar a Marosa. En una de las últimas visitas -ya Marosa no se podía levantar-, hablamos de su próxima venida a Salto. Iba a ser en setiembre porque no le gustaba el frío. Pero yo sabía y Marosa no lo ignoraba, que ese viaje no se iba a realizar. En determinado momento me dijo: “Quizás vaya convertida en mariposa”. Planeábamos desde hace años un viaje con un grupo de amigos a Praga. Hemos hecho recitales, conferencias, presentaciones de libros, en distintas ciudades, pero nunca coincidimos en un viaje. El único viaje que hicimos juntos fue el de hoy, de Montevideo a Salto. Para todos quienes alcanzamos a percibir el valor inmenso del alma de Marosa, no habrá resignación por su pérdida. No será fácil, al menos. Pero nos queda su poesía, donde está ella, convertida en mariposa”.

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“Las Herederas” se estrena el jueves en el Cine 4D Daymán

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El próximo jueves se estrenará en el Cine 4D Daymán el filme “Las Herederas” a las 19.00 horas y el viernes la película se proyectará a las 20, 30 horas.
Se trata de una película paraguaya de drama dirigida por Marcelo Martinessi, ganadora de dos premios Oso de Plata, además de tres reconocimientos de jurados independientes, en el 68º Festival Internacional de Cinde de Berlín donde tuvo su estreno mundial (pero no en su propio pais de origen, Paraguay) el 16 de febrero de 2018.
Su estreno latinoamericano fue el 1 de marzo de 2018, en el 58º Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (FICCI), en Colombia, donde obtuvo dos distinciones.
Su estreno en Paraguay fue el 5 de abril de 2018.

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Las historias destituidas no solo se cuentan sino se insiste en las no contadas o destituidas por la Historia

Ensayo y novela de Claudio Magris

Llegan, casi al mismo tiempo, dos libros de Claudio Magris, el italiano que ha trabajado el vínculo entre viajes y literatura. El primero es un ensayo, El secreto y no, una indagación del secreto como arma de poder, instrumento de la religión y componente clave de la literatura, y el segundo es una novela, No ha lugar a proceder, basada en la historia real de un coleccionista de Trieste empeñado en montar un museo para todas las armas del mundo, cuya finalidad era lograr la paz universal.

Magris (Trieste, 1939) se ha ganado una reputación con la pregunta ¿por qué viajamos?, cuyo resultado está en obras como El Danubio o Microcosmos. En el prefacio a la recopilación de notas de viaje publicadas en el diario Corriere della Sera (El infinito viajar) le dio a esa pregunta once posibles respuestas. Dijo, entre otras cosas, que la forma cómo viajamos es la forma cómo vivimos, pues toda la vida es un viaje. Puede ser apremiante y apremiado, para que sea otra etapa más a cumplir, o puede estar centrado en el presente, en el disfrute de cada momento, en el aquí y ahora de cada instante, y dispuesto a hacer paradas imprevistas, desviaciones no programadas, para convertirlo en una experiencia confiada al sentido de las posibilidades. Viajar, dice Magris, es dar cuenta de la realidad, pero también de sus alternativas, sus vacíos, sus historias no contadas, impedidas o destituidas por la gran Historia.
NOVELA TOTAL.
No ha lugar a proceder toma la historia del personaje real de Diego de Henriquez, un ser desmesurado que en vida buscó montar con las numerosas armas de su colección un «Museo total de la Guerra para la llegada de la Paz y la desactivación de la Historia». Magris intuye que detrás de esa aparente locura hay una gran historia no contada, impedida o destituida. Henriquez, por ejemplo, llegó a publicar en prensa escrita, estando acosado por deudas y acreedores, un aviso que decía «Submarinos usados. Compro y vendo», frase con la que Magris abre la novela. Henriquez murió en un misterioso accidente, un incendio en una de las salas de su futuro museo, y el caso fue cerrado por las autoridades con un «No ha lugar a proceder», que Magris toma para el título. Entiende que no es posible cancelar la Historia con una sentencia. Al final el museo se concretó y se llama Civico Museo della Guerra per la Pace Diego de Henriquez, y está abierto al público en Trieste, como se puede comprobar en Internet.
Magris cree que detrás de cada arma hay una historia que vale la pena contar. Desarrolla entonces una novela total, y lo hace a partir de varios personajes donde destaca el de Luisa, hija de una judía deportada por los nazis y de un sargento afroamericano; es la encargada de ir dando forma real a ese museo en la novela. También aparece, entre muchas, la historia de un soldado alemán ejecutado por la Wehrmacht por negarse a disparar contra la población polaca, o los arcos y el hacha de Cerwuis Piosad Mendoza, el indio chamacoco paraguayo llevado a Europa por un famoso etnólogo europeo, que luego hace de las suyas con historias delirantes, para terminar de vuelta en Paraguay durante la Guerra del Chaco. Cada sala y cada arma dispara nuevas historias o anécdotas, sea una ametralladora automática alemana, la MP-44, antecesora de la simple y económica Kaláshnikov soviética, o un U-boot, submarino alemán de la Primera Guerra Mundial, o las plantas carnívoras de la sala No. 21, porque sus raíces emiten toxinas para destruir otras raíces en alianza con las acacias y una especie de hormigas, hecho que en su momento motivó una conferencia del coleccionista «sobre las guerras en el mundo vegetal».
Y de a poco surge el gran enigma: la desaparición de unos papeles con los nombres de los delatores y traidores de la Risiera, en la periferia de Trieste, donde funcionó el único horno crematorio nazi de Italia durante la guerra. Esos nombres, escritos en las paredes de las celdas por los propios presos antes de morir o ser deportados a los campos de exterminio, fueron registrados por el coleccionista. Evocan una materia que aún hoy quema, porque la Risiera existió de verdad y fue mantenida en secreto por autoridades aliadas luego de la «liberación» de 1945, sus verdugos y torturadores recibieron visados para emigrar a los Estados Unidos con una facilidad asombrosa, y todos los documentos referidos al lugar permanecen, aún hoy, no consultables en archivos ingleses. Entre las muchas historias impedidas o destituidas que Magris recupera ésta es, quizá, la más dolorosa y repugnante.
NO SOLO ESPÍAS.
El ensayo El secreto y no trata del secreto en diferentes esferas de la vida, sea en política, religión, literatura o en la propia intimidad de cada ser humano. Magris, por ejemplo, recuerda a un primo de cuando eran niños cuyo mayor anhelo era que le regalaran una placa de agente secreto —no para guardar secretos sino para ser él mismo secreto, oculto a todos los demás—, historia que le lleva a explorar así las contradicciones que ese deseo desata en la intimidad.
Luego indaga en el vínculo entre secreto y poder político, sobre todo en la forma cómo los grandes déspotas han llevado esa ecuación hasta límites insospechados, aprovechando esa condición difusa del secreto. «Cuando Goldstücker —el gran crítico de Kafka, militante comunista en los años terribles y después embajador de la República Popular Checoeslovaca— fue sacado de la cama y arrestado durante la noche por la policía secreta comunista y preguntó de qué se le acusaba, un esbirro le propinó una bofetada diciéndole que él ya lo sabía y que tenía que confesar sus culpas secretas. Algo que se desea indefinible, porque, si fuese definible, sería también limitado.
La figura por excelencia del déspota envuelto en el secreto es la de Stalin, que quizá por eso parece infundir, en el imaginario, más terror que otras figuras no menos sanguinarias, como la de Hitler».
La exploración de la relación entre el secreto y la literatura es aún más provocadora. Si Magris recomienda la novela La guarida, de Norman Manea, es porque en ella hay un personaje que representa la «desvergonzada cultura que indagó genialmente en el universo del mito, y a veces lo emborronó y lo falsificó, despreciando las ideologías (liberales y democráticas) en nombre de las inefables verdades de lo oculto, esto es, de las peores ideologías», el fascismo y el antisemitismo nazi. Propone a su vez a Javier Marías como «uno de los grandes escritores que ha afrontado la ambigüedad del secreto, su revelación y su custodia», sobre todo en su novela Corazón tan blanco, cuyo protagonista dice desde las primeras líneas que «no he querido saber, pero he sabido», y eso define su desgracia.
Y dedica dos páginas al secreto que mantuvo oculto al crematorio de la Risiera.
Un secreto «necesario» para el poder, cuya prerrogativa es «esconder, cubrir, borrar, hacer desaparecer la verdad». Todo es parte, entonces, de una misma historia, destituida y oculta, y ahora recuperada.

EL SECRETO Y NO, de Claudio Magris. Cuadernos Anagrama, 2017. Barcelona, 48 págs.
NO HA LUGAR A PROCEDER, de Claudio Magris. Anagrama, 2016. Barcelona, 384 págs.
Ambas traducidas por Pilar González Rodríguez. Distribuye Gussi.
(EL PAIS CULTURAL)

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Confesiones de un mafioso, tras cometer 300 asesinatos, se convirtió en un novelista premiado

Malerba, de Giuseppe Grassonelli

(EL PAIS, CULTURAL)

En 1992 un comando especial de carabineros armados a guerra, vestidos de negro y con pasamontañas ocultándoles el rostro, detuvo en un chalé de veraneo de algún lugar de la costa siciliana a Giuseppe Grassonelli, también conocido como Antonio Grasso, Mala Hierba o simplemente Malerba, que por aquel entonces tenía 27 años y había cometido, según recientes declaraciones, unos trescientos homicidios. Grassonelli fue sentenciado a cadena perpetua, lo que en jerga se conoce como “ergastolo optativo”, pena que se aplica a aquellos que hubieran cometido “asesinato con agravante de asociación mafiosa y ausencia de colaboración con la justicia”. Poco después de ser condenado, quedó sometido a uno de los regímenes carcelarios más estrictos de Italia, el llamado 41 bis, que entre otras cosas establece un aislamiento casi permanente, sin el menor contacto con el exterior y con escasas posibilidades de ser visitado por familiares o amigos. fotocultu1308

No obstante ello, y con el paso de los años, Grassonelli comenzó a estudiar hasta alcanzar con matrícula de honor una licenciatura en Letras, y escribió unas memorias que, con la posterior ayuda de Carmelo Sardo, un periodista televisivo nacido en su misma ciudad (Porto Empedocle, también patria chica de Andrea Camilleri), publicó en 2014 bajo el título Malerba, vida a muerte en Sicilia. El libro se convirtió en un éxito de ventas y permitió al autor restablecer cierto contacto con la sociedad a través de entrevistas y presentaciones, aunque hasta el momento la Justicia italiana se ha negado a rever las condiciones de su sentencia.
La polémica se instaló rápidamente en torno al libro, y se multiplicó después de que este ganara la XXVI edición del premio Leonardo Sciascia. El decano del jurado, Gaspare Agnello, amigo personal del autor de El día de la lechuza y La desaparición de Majorana, renunció a su cargo en medio de un agrio debate y de una decisión que dejó en segundo lugar a Es así de leve tu beso sobre la frente, escrito por Caterina Chinnici, hija de Rocco Chinnici, un juez asesinado en Palermo con un coche bomba en 1983. “¿Es posible que un condenado a cadena perpetua que tiene las manos manchadas de crímenes terribles cuyas heridas siguen vivas en las carnes de sus víctimas participe en un premio literario que tiene como protagonistas a Sciascia, Consolo y Bufalino?”, se preguntó Agnello citando a tres escritores que dedicaron obra y vida a denunciar las atrocidades de la mafia.

NACE UNA ESTRELLA
A fines de setiembre de 1986 un grupo de la Cosa Nostra asesinó en un bar del pequeño pueblo de Casamarina, donde unos segundos antes estaba sentado Grassonelli, a su abuelo, a un tío y a dos de sus mejores amigos. Cuando, después de haber ido a saludar a una muchacha, volvió al lugar, se encontró con una escena dantesca de la que tuvo que escapar tras advertir que también él corría peligro de muerte. Hasta entonces, y con 20 años, su vida había trascurrido en un constante ir y venir desde que en su infancia, y junto a un par de amigos, descubrió un escondite con armas y una gran cantidad de dinero que terminaron hurtando.
Tras otra serie de pequeños pero sistemáticos delitos, con 17 años tuvo que marcharse de su tierra rumbo a Hamburgo, donde se convirtió en un hábil tahúr y en un vividor profesional, acostumbrado a desplumar ludópatas de incierta ingenuidad que visitaban uno y otro cabaret nocturno. A los 20 volvió a su país para cumplir durante algunos meses el servicio militar, y cuando se aprontaba a regresar a Alemania, se vio envuelto en el episodio desencadenante de una venganza que, con meticulosa paciencia, fue planeando y ejecutando a lo largo de siete años. Al poco tiempo de aquel incidente, dos de los responsables de la Cosa Nostra fueron enviados a prisión por delitos menores, y el padre de Grassonelli fue sentenciado a cadena perpetua por sus crímenes en una guerra desatada entre facciones rivales, que no haría sino agudizarse con el paso del tiempo.
Giuseppe esperó a que sus enemigos fueran liberados. Entre tanto, fue atrincherándose con armamento de alto poder y reclutando a un grupo de aliados que terminarían por constituir una nueva versión de la mafia: la Stidda (o “Estrella”), hoy convertida en uno de los grupos más poderosos de Sicilia. La espera fue fructífera, y Grassonelli fue acabando uno tras otro con los asesinos de su abuelo pero también con todos quienes se cruzaran en su camino, convencido siempre –y hasta el día de hoy– de que sus acciones no hacían otra cosa que sembrar una justicia que el Estado le negaba, y de que toda muerte consumada no era sino en defensa propia, libre de toda imputación.

UN LUGAR ENCANTADOR
Pero el libro promete mucho más de lo que da, o lo que da es de una mescolanza ética digna de nuestros turbios tiempos. Las primeras cien páginas no son otras cosa que una colección de proezas sexuales en las que Grassonelli hace gala de sus dotes de seductor y de su irresistible atractivo. Así pasan por su cama, siempre rendidas, siempre fascinadas, decenas de jóvenes de todo rango, desde prostitutas de lujo a intelectuales de equívoca trascendencia, a quienes por lo general termina ofreciendo consejos de vida dignos del Viejo Viscacha, en interminables e inverosímiles peroratas cargadas de asertos de una épica chatarra. Autor y periodista tampoco se ahorran lugares comunes, cuanto más cursis mejor: “El amor es un lujo que no puedo permitirme”, “Aún no lo sabía, pero deseaba abrazarla, poseerla, amarla”, “Un lugar encantador para decirse adiós”.
Pero lo que se convierte en un alegato verdaderamente peligroso es la supuesta confusión que Grassonelli mantiene a lo largo del libro a propósito de su justicia personal, de su eventual inocencia, de las razones y justificaciones que le llevaron a cometer sus numerosos crímenes, todo ello contado desde una indulgencia total hacia su persona. A modo de ejemplo, y tras haberle volado la cabeza en una emboscada a uno de los capos de la Cosa Nostra, escribe: “Inmediatamente pensé en todas las personas inocentes que había asesinado o hecho asesinar: pobres padres de familia, seres humanos que no tenían nada que ver con la mafia y sus luchas, cuyo único pecado era llevar el mismo apellido que el de sus enemigos; entre ellos había incluso un chico de quince años. Aquel día quise darles justicia a todas aquellas víctimas inocentes”.
Algunos críticos han comparado Malerba con una novela negra, pero el libro no ofrece una trama narrativamente eficaz, no genera suspenso, no reviste una complejidad conceptual que reclamaría la magnitud de lo que intenta contar, ni de sus páginas se desprende una mirada que apunte a desnudar otras condicionantes sociales u otros sentimientos que aquellos que envuelven la voz absolutoria de su propio narrador.

MALERBA. Vida a muerte en Sicilia, de Carmelo Sardo y Giuseppe Grassonelli. Malpaso, 2016. Barcelona, 355 páginas. Distribuye Océano.

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Hoy y el próximo domingo Salto vive el canto coral

El ciclo de conciertos de coros denominado “Coros en Invierno” ya se ha impuesto firmemente en Salto y se ha convertido en un evento cultural esperado por mucha gente cada año. Hoy domingo será la apertura, en Teatro Larrañaga de la edición 2018, con la que se llega a la 7ª. Es así que la Dirección de Cultura de la Intendencia y el Coro Departamental de Salto están invitando a este festival que se llevará a cabo hoy y el próximo domingo, ambos días desde la hora 19:00 y en el Teatro Larrañaga, con entrada libre y gratuita.Dr. Nery TotoCampos
“El objetivo de la propuesta –dicen los organizadores- es promover la música coral creando una instancia de participación entre los coros de adultos de nuestra ciudad, y de brindar al público salteño la posibilidad de escuchar los coros que estarán actuando en dicho ciclo coral”.
Programación
Domingo 12 de agosto Teatro Larrañaga 19:00 hrs.
– Coro Voces Salteñas
– Coro de A. JU.PEN.SAL.
– Coro Ecuménico
– Coro UNI3
– Invitados especial para el cierre la Orquesta Juvenil de Salto, Director Prof. Sergio Mena.
Domingo 19 de agosto Teatro Larrañaga 19:00 hrs.
– Coro Canta Conmigo
– Coro Río Uruguay
– Coro del CENUR Litoral Norte Sede Salto
– Coral Armonía
– Ostinato Coro
– Coro Departamental de Salto.

Apuntes
José Urbano, personaje de Belén: lo que sigue permite tener una idea de alguien a quien algunos recuerdan como “un loco lindo de Belén”, pero también permite saber que el narrador salteño (belenense) Alcides Flores (autor de dos libros de cuentos más otras publicaciones colectivas) también incursiona en la poesía. A él pertenecen estos versos:
De tanto andar por el monte
se fue haciendo su sendero
y en la libertad del campo
alborotaba los teros.
Es por eso que me esmero
recordando a José Urbano
un loco lindo y querido
sin dudas un gran hermano.
De tanto mirar estrellas
equivocó su camino
y se ganó tierra adentro
para ganarle al destino.

Toto Campos y sus “Crónicas de medio siglo”: Mañana, 13 de agosto, se cumplen ocho años del fallecimiento del Dr. Nery Campos Pierri, Toto. Es una buena oportunidad para recomendar, una vez más, el libro suyo “Crónicas del medio siglo”, que fuera publicado poco tiempo después de su fallecimiento y que tuviera un ritmo de venta inusitado en Salto.

RODELÚ, 2011 (Año del Bicentenario): Este es el título de otro de los poemas del salteño Daniel Abelenda, incluido en el libro “Hoja de Ruta”, recientemente publicado y que reseñáramos en la edición del pasado domingo. Este es el poema:
Tierra suavemente ondulada y clima templado
(ideal para criar vacas, ovejas)
olvidadamente charrúa y guaranítica,
folclóricamente negra y candombera.
Patria ocasionalmente artiguista (los 19 de junio)
mayoritariamente gringa y europeizante
(“descendemos de los barcos…”)
y por ello, tardíamente latinoamericana.
País republicano y medianamente igualitario,
forzadamente laico –y laicizante-
Estado pesadamente batllista
tradicionalmente meritocrático y vareliano.
Sociedad muy débilmente integrada
(atada con alambre y planes del MIDES)
gente tradicionalmente pobre o austera,
hoy orgullosamente consumista y
endeudada hasta las pelotas…
Pero Uruguay sobrevive milagrosamente
entrando ya en su tercer siglo,
a puro mate y tortas fritas, ¡faltaba más!
(en mates de plástico MADE IN CHINA).

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Mario Castro presenta su propuesta musical “Vestido Nuevo” el 11 de agosto en el Teatro Larrañaga

El próximo sábado 11 de agosto a as 20.00 horas Mario Castro presentará su nuevo trabajo musical titulado “Vestido Nuevo” en el Teatro Larrañaga.
Mario Castro es músico compositor salteño de amplia trayectoria en su localidad. Ha integrado diferentes agrupaciones musicales, entre ellas: Chantimplón, Guayabo al 15, Charles y los Ramones, así también en el ámbito de la murga y el candombe de la ciudad de Salto, Uruguay.
En esta oportunidad lanza su disco debut Vestido Nuevo, composiciones propias que atraviesan diversos estilos musicales con una gran influencia de candombe, pop, rock y ritmos latinoamericanos.
El espectáculo en vivo nos ofrece canciones de este disco y otras no publicadas aún.
La banda que lo acompaña: Charles Prates (teclados y acordeón), Ramón Sosa (Bajo), Gerardo Benitez (Guitarra), Pedro Zeni (percusiones), Nicolás Bandera (Repique), Fernando Montero (Piano), Emilio (Chico). Banda invitada: Los Ramiros (Ramiro Achigar, Ramiro Dutra, Pedro Zeni).
El proyecto ha sido seleccionado por los Fondos Ragionales para la Cultura (MEC).
Apoya: Cultura, Intendecia de Salto – Equipo técnico: Empresa de sonido: Sabarros Audio Luces Sonido: Joaquín Derregibus – Iluminación: Rafael Maciel Producción: Charles Prates, Mario Castro.

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Presentación del libro “Gran Tour al rescate de nuestra identidad” de Juan Andrés Pardo

Miércoles 15 de agosto a las 19:30 horas en UdelaR Salto

Hay una modalidad de turismo alternativo que nos permite conocer nuestro Uruguay desde otra perspectiva, la cual se describe en el libro “Gran Tour al rescate de nuestra identidad” de Juan Andrés Pardo. Esta publicación será presentada el próximo miércoles 15 de agosto a las 19:30 horas en la sede Salto de la Universidad de la República con la presencia del autor.Un gran tour en Salto
El Proyecto fue seleccionado por Fondo Regional Cultura 2017 de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura, contando con su apoyo.
Uruguay Alternativo es una propuesta que surgió en 2012, con el objetivo de difundir el turismo alternativo, una modalidad basada en el vínculo fraterno con las comunidades locales y el medio que las rodea. En ese marco, el primer desafío planteado fue la realización de una serie de viajes por localidades de los 19 departamentos del Uruguay, a lo cual se lo denominó como “El Gran Tour”.
Entre 2013 y 2016 se desarrollaron dichos viajes, en los cuales se recopilaron datos y testimonios de cada lugar visitado con la finalidad de difundir las riquezas culturales y naturales que poseen, siendo publicada la información en un libro.
“Un Gran Tour al rescate de nuestra identidad”, es el título de la obra que fue seleccionada por el Fondo Regional de Cultura (MEC) en 2017. El libro, con prólogo de Néstor Ganduglia, contiene unas 300 páginas e incluye el relato del Diario de Viaje, con información (testimonios, tips y destacados) de cada lugar visitado.
Ya están confirmadas dos fechas de lanzamiento. El viernes 6 de julio, se realizará la presentación en Espacio Imagina (Paysandú) desde las 20.30 horas, mientras que el 24 del mismo mes, se hará en la Sala Horacio Arredondo del Ministerio de Turismo, en Montevideo. Además se estarán coordinando próximamente fechas de presentación en otros departamentos del país, que serán anunciadas a la brevedad.
“Un Gran Tour al Rescate de Nuestra Identidad”
Resumen: El autor de este libro soñó durante mucho tiempo con realizar un viaje en bicicleta por todo el Uruguay. Diversas cuestiones dificultaron que ese deseo personal se concretara tal como lo pensaba, pero ello no fue obstáculo para lograr el anhelado desafío. La idea se reformuló y se convirtió en un proyecto colectivo, cuyo objetivo principal sería difundir el turismo alternativo. Una modalidad que implica una forma de viajar basada en el vínculo fraterno con cada comunidad y el medio que las rodea. La propuesta principal entonces fue la concreción de un Gran Tour que recorrió, en muchos casos, lugares del país poco conocidos por la mayoría de los uruguayos. En cada viaje se registraron no solo fotografías, sino también historias, relatos y testimonios de locales que aquí se publican, con el objetivo de difundir el rico patrimonio que habita en cada pueblo y rincón de este pequeño gran país.

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Horacio Quiroga: el escritor que no parecía

(por Daniel Abelenda Bonnet)

Aquí he concurrido a algunas peñas organizadas por escritores latinoamericanos; cuando oigo que empiezan a hablar de literatura, me crispo como un caballo árabe.” Diario de viaje a París (abril de 1900).
¿Pose provocadora de juventud? ¿Influencia del “decadentismo” en boga en aquel fin de siglo tan afrancesado? ¿O fue una actitud asumida, una postura ante el Arte y la vida? Lo cierto es que las imágenes que le vienen que vienen a la mente acerca de Horacio Quiroga Forteza (Salto, 31/12/1878 – Buenos Aires, 19/02/1937) difieren notoriamente de las de un homme de lettres. Esto es, un señor atildado, vestido con traje y corbata, rodeado de una biblioteca, que nos interpela desde su mirada grave, inclinado sobre sus papeles… Por ejemplo, en la foto más conocida de su contemporáneo José Enrique Rodó (Montevideo, 1871–Palermo, 1917) erigido por la intelligentzia uruguaya como el modelo del intelectual en las primeras décadas del Siglo XX. Desde su infancia y adolescencia transcurridas en una familia de clase media y educación liberal recibida en el colegio Hiram, Quiroga mostrará una energía inusitada y una variada gama de intereses. Se apasionó por el ciclismo; fue fundador del Club Ciclista y organiza la primera carrera entre su ciudad y Paysandú. También practicó remo, esgrima y tiro con armas de fuego. Y se interesó por la fotografía, la mecánica de los novedosos automóviles, la ciencia, la tecnología… Y por supuesto, las letras, que lo convocan tempranamente. En 1894 (16 años) publica sus primeros poemas en periódicos de Salto y participa en las charlas y conferencias del Ateneo. En 1899, junto con Alberto Brignone, Juan María Saldanha, Asdrúbal Delgado, Julio Jaureche, Horacio Maldonado y Federico Ferrando, funda La Revista del Salto, una publicación cultural, de la cual será director y alma mater. Esta publicación llega a editar 20 números (hasta febrero de 1900), donde además de poesía, Quiroga incursiona en relatos en prosa, que prefiguran al consumado cuentista de las décadas siguientes (recordemos que entonces el cuento era un género extraño a los autores de habla hispana). Por ello, no es casualidad que los “maestros en que creer como Dios mismo” con que abrirá su célebre Decálogo del perfecto cuentista, sean escritores en inglés, francés y ruso, respectivamente: Poe, Kipling, Mauppasant, Chéjov. Quiroga demostró siempre poseer alma de pionero. Una anécdota habla que la primera máquina de escribir que se usó en Salto, fue traída por él para facilitar el trabajo de La Revista. En la capital provinciana, es el bachiller apuesto, que se enamora de las bellas salteñas (o entrerrianas), el periodista y poeta amateur que no piensa en ingresar a la Universidad pues no tiene una vocación definida. Se ha dicho que Horacio fue un diletante: se interesa por todo y por nada en particular, sin método ni sistema. Es puro impulso e instinto. Así, agotada la experiencia de La Revista en el verano del 1900, planea un viaje de ultramar: quiere conocer París, “la capital-cerebro, donde todo es acumulamiento (sic), palpitación y prodigio”, como escribirá luego en su Diario de Viaje. Pide prestados 40 pesos (unos 80 francos) a su familia, y el 30 de marzo parte de Montevideo en vapor rumbo a Génova. A tal punto no tiene un plan, que en una carta durante el viaje a un amigo, le confiesa sentirse aburrido por la mediocridad de los demás pasajeros, angustiado y dudando incluso, ¡que fuese una buena idea realizar aquella travesía! El único propósito que cumplirá, parcialmente, será enviar 4 notas para el periódico La Reforma -en su pasaporte figura “giornalista” como su profesión. El 29 de abril llega a París, se instala en un modesto hotel y comienza a recorrer los amplios bulevares con una bicicleta que alquila, luciendo una malla del Club Ciclista Salto y su físico de sportman. “Fijo mucho la atención en el ciclismo u otro asunto cualquiera que me domina”. Asiste a la Exposición Internacional de Tecnología, donde se deslumbra con los adelantos científicos que Europa y EE. UU. están produciendo. También asiste a tertulias literarias o peñas en cafés, donde conoce a algunos escritores latinoamericanos como Gómez Carrillo; pero Quiroga no encaja en ese ambiente, no se siente parte de esos intelectuales que abrevan en el Modernismo, fuman, beben, viven de noche y escriben poesía cuando los visitan las musas… Permanece en la Ciudad Luz casi dos meses más, sin una agenda definida y crecientemente desencantado de Francia y los franceses. Las remesas desde Uruguay no llegan, y el dandy (con una cuidada barba hasta aquí), enfrenta problemas para pagar el hotel y sus comidas. Finalmente, debe recurrir a la Embajada uruguaya para que le faciliten un pasaje en tren hasta Marsella y un boleto de tercera clase en un barco hacia Montevideo, donde llegará finalmente el 12 de julio de 1900. Sus amigos que lo han ido a recibir al puerto, se asombran del penoso aspecto de Horacio, su flacura y palidez, y lo “pobre y gastado” que lucía su único traje negro. El fracaso comienza a ser parte de la vida de un Quiroga todavía joven (22 años). Sin embargo, el salteño, logrará reinventarse y levantarse de sus propias cenizas. Permanecerá en Montevideo, y a finales de aquel año, con sus mismos compañeros de La Revista, pergeñarán el llamado “Consistorio del Gay Saber”, tertulias literarias (los aspirantes a escritores leían sus creaciones) y esotéricas (se adjudicaban nombres y roles a manera de una logia) que oficiará esta singular cofradía en un cuarto pensión de la Ciudad Vieja. A semejanza de la cercana “Torre de los panoramas”, de Julio Herrera y Reissig, este Consistorio ha sido idealizado como un foro intelectual. En realidad, fue una experiencia de un grupo de amigos, amantes de las Bellas Letras, espíritus inquietos que querían romper la chatura de un Montevideo que se recién se asomaba a la modernidad del Siglo XX. En 1901, gana un segundo premio en un concurso de cuentos, cuyo jurado integraban José Enrique Rodó, Javier de Viana y Eduardo Ferreira y luego reúne su prosa poética en un volumen que titulará Los arrecifes de Coral (su único libro editado en Uruguay). La crítica montevideana le es muy adversa, y sólo disculpan al autor “por su juventud” en este primer intento. Pero no todas fueron pálidas: en Buenos Aires, Leopoldo Lugones, el gran novelista argentino, recibe con beneplácito Los arrecifes… Quiroga y sus amigos van a visitarlo y después Lugones hace lo propio en Montevideo, iniciándose así una estrecha relación, casi paternal, que sería un espaldarazo decisivo en su carrera literaria. Así, en 1903, Lugones (Inspector Nacional de Primaria en Argentina) partirá en una expedición con el fin de relevar las ruinas jesuíticas de Misiones, que estaban virtualmente abandonadas. Quiroga logra que el Maestro lo incluya con el cargo de “fotógrafo” y así se une a la expedición que remontará el Paraná hasta Posadas. Será un viaje iniciático. La fascinación que ejerce en su espíritu la selva con su exuberante belleza y sus tipos humanos rudos del tipo “pioneer” (gringos y criollos) será irresistible. Regresan a Buenos Aires, donde Quiroga se instala (ya no volverá al Uruguay); comienza a publicar cuentos – decidido por el género- en Caras y Caretas, El Hogar, Atlántida y otras revistas de la capital porteña, que le darán un respiro en lo económico. También da clases de castellano en el Colegio Británico, y se enamora de una alumna Ana María Cires. Y a pesar de la previsible oposición de los padres sus padres, Horacio (31 años) y Ana María (18) se casan en 1909, y se van a vivir a San Ignacio, Misiones. Allí comenzará la etapa de “salvaje narrador”, “trashumante”, o incluso, “desterrado” (Rodríguez Monegal) más conocida del enjuto y ahora muy barbado Quiroga, que se prolongará hasta mediados de 1936, cuando debe bajar a Buenos Aires, acuciado por los dolores de su próstata, que presagian el cáncer que los doctores detectan en el Hospital de Clínicas. En febrero de 1937, Quiroga se entera de su diagnóstico, por un compañero de internación, y decide suicidarse ingiriendo cianuro. Había vivido 30 años en Misiones, donde ha sido Juez de Paz y Cónsul Honorario del Uruguay y ha emprendido –sin éxito- el cultivo de algodón, de yerba mate, la destilación de naranjas, fabricación de carbón, inventos varios, taxidermia, etc., para ganarse la vida y seguir escribiendo historias que transcurren en el ambiente de la selva -más de 40 de sus 60 cuentos publicados se sitúan en Misiones, el Chaco o la frontera con Brasil. En 1917, en plena madurez personal y literaria, edita el volumen que le daría una perdurable fama internacional y algo de dinero: Cuentos de amor, de locura y de muerte. Durante este período Quiroga será también el padre que juega con sus hijos Eglé y Darío (luego tuvo otra hija con su segunda esposa, María Elena Bravo), domesticando animales salvajes, advirtiendo los peligros del monte y el río, instruyéndolos en el uso de armas o enseñándoles sobre la flora y la fauna de aquel edén sudamericano. Este es el Quiroga que ha quedado más fotografiado (o filmado por Enrique Amorim) y es la imagen más difundida entre sus lectores -niños o adultos- de entonces y de hoy. Es la de alguien que mantuvo siempre una postura crítica de su tiempo, desafiante y anti intelectual. Un escritor que parecía estar ocupado en mil cosas, ¡menos en escribir! Al estilo de dos de sus contemporáneos “salvajes”: Jack London y el más mediático, Ernest Hemingway. “Hablamos de casi todo, excepto de literatura”, apunta un cronista que lo visitara en su “Casa de piedra” (que él mismo construyó) su última morada, en una meseta donde se contemplan las barrancas del majestuoso Paraná de sus relatos. Seguramente Quiroga habría suscrito la frase de Hellen Keller: “La vida debe ser una gran aventura, o no será nada.”

Hoy por: Jorge Pignataro.

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El regreso de un forastero, cuando la novela se publicó le quitaron el 25% del texto, ahora llega completa

Original recuperado de Mark Twain

Mark Twain, el amigo de los jóvenes lectores, rey del humor zumbón, la aventura vagabunda y la ironía piadosa, escribió en sus últimos años una historia que se publicó adulterada y cuyo original vino a ser recuperado en la colección de Tusquets que desde inicios de este año dirige en Argentina el escritor Juan Forn.

El tema del doble y su tratamiento literario no fue ajeno a la sensibilidad de Twain, autor de clásicos como Las aventuras de Tom Sawyer, El príncipe y el mendigo o Las aventuras de Huckleberry Finn, entre otros títulos que lo consagraron como el padre de la literatura norteamericana. La alteridad, los cambios de roles, el gótico mundo de Missouri, con su humanidad dividida por la cultura blanca y la cultura negra, impregnaron sus experiencias y su literatura. Pero en esta historia intentó abordar el tema del mal y hay que recordar sus decMARK TWAINepciones morales, el progresivo rechazo a la religión y una serie de pérdidas familiares para comprender el empeño con que intentó narrar el regreso de satán en una clave paródica, híbrida de misticismo y picaresca, a lo largo de tres versiones distintas que lo ocuparon por trece años y dejó inconclusas en el momento de su muerte.

LAS VERSIONES.
Samuel Langhorne Clemens adoptó su nombre literario del argot entre los pilotos que conducían los vapores por el Mississippi, oficio que desempeñó en su juventud. Los vapores necesitaban dos brazas de profundidad para navegar el río y son las dos marcas que indica el seudónimo de Mark Twain. Hijo de un juez que murió cuando Samuel tenía once años, comenzó a trabajar muy joven como tipógrafo, fue piloto de río, miliciano confederado, buscador de oro en Nevada, encontró la mayor fortuna en el periodismo y la escritura, fundó y fundió una editorial y perdió gran parte de su dinero detrás de patentar inventos científicos, pese a lo cual pudo rehacerse y pagar sus cuantiosas deudas.
En 1870 se casó con Olivia Langdon, perteneciente a una progresista familia de Nueva York involucrada con el abolicionismo, los socialistas y los derechos de las mujeres. Conoció el éxito, la celebridad y la dicha, y a medida que fue acercándose a la vejez, la muerte de dos hijos, la esposa, una pequeña nieta, lo llevaron a desear irse con el regreso del cometa Halley en 1910: «Vine al mundo con el cometa Halley en 1835. Vuelve de nuevo el próximo año, y espero marcharme con él». Y así lo hizo.
Presbiteriano, con el correr de los años derivó a posiciones cada vez más críticas que se encargó de atemperar en sus conferencias públicas, pero se reiteran en los textos que dejó escritos. «Si nuestro Creador es todopoderoso para el bien o para el mal, no está bien de la cabeza» escribió por la época en que trabajaba sobre The Chronicle of Young Satan, primera versión del regreso de un sobrino de Satanás al pueblo de Eseldorf, Austria, en 1590. El muchacho, con capacidad de predecir el futuro y de intervenir en el destino con soluciones radicales, sume a la aldea en una serie de tragedias colectivas mientras un sacerdote áspero y cruel, llamado Adolf, en nombre del bien multiplica los horrores.
Twain abandonó esa versión y volvió a intentar un regreso del sobrino de Satán, esta vez identificado bajo el nombre críptico de «Nº 44, Nueva Serie 864.962». Lo puso a correr aventuras en Estados Unidos junto a sus ya célebres personajes, Tom Sawyer y Huckleberry Finn, pero nuevas dudas lo indujeron a descartar esta versión conocida como Schoolhouse Hill y retomar el mundo austríaco medieval, hacia 1490, bajo el título 44 El forastero misterioso. Antiguo relato hallado en un jarro y contado a boca de jarro.
La versión quedó sin publicar al momento de su muerte y solo seis años más tarde, en 1916, con la anuencia de su hija Clara Twain, devota de la Ciencia Cristiana, el albacea, Albert Bigelow Paine, recoció la primera versión y la última, suprimió el 25% del texto, adjudicó a un astrólogo los horrendos crímenes del cura Adolf y publicó la obra como El forastero misterioso. La versión original de Twain no se dio a conocer sino hasta 1969, por los académicos de la Universidad de California, y es la que regresa ahora en la edición de Tusquets.

LA PARODIA.
La restitución del texto no despeja las dudas sobre si la obra debe ser considerada concluida o sin terminar. Son muchos los cabos sueltos en la trama y se diría que el interés se resiente en demasiadas páginas, en parte porque Twain optó por narrar una parodia delirante, y es de rigor que cuando puede ocurrir cualquier cosa, todo lo que ocurre no ocurre de verdad para el lector si no se sujeta a una lógica precisa.
Lo que tenemos es una novela de enredos en un castillo de Eseldorf, donde funciona una imprenta que debe confeccionar una partida de biblias para unos monjes, pero el arribo del joven 44, su aparente ingenuidad y, sobre todo, su escandalosa indiferencia frente a las reglas del sentido común, despiertan de inmediato el rechazo de la mayoría de los tipógrafos, que comienzan a desplegar toda clase de maldades dirigidas al misterioso personaje. Poco a poco 44 comienza a revelarle sus poderes al narrador de la historia, adjudicados subrepticiamente a un mago que integra la comunidad, y la trama se convierte en un aquelarre de mezquindades que ponen en juego la duplicidad del alma humana, su fragilidad moral y sus confusas justificaciones. El tono es picaresco, el humor es el de la sorna, y en su mayor pretensión Twain despliega una serie de especulaciones alrededor de la dualidad entre la conciencia y la vida de los sueños, el inconsciente y las pulsiones más recónditas, dando vida a personajes duplicados y al enfrentamiento de las dimensiones antagónicas de una misma identidad.
Lo que resulta indudable es que como Stevenson en El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde, Twain tenía una percepción de las serias limitaciones del racionalismo para dar cuenta del destino humano, y dudaba de sus promesas, como de la fe religiosa que a fines del siglo XIX parecía languidecer. Solo que el inglés había dado en 1886 una obra concentrada que con el tiempo se haría emblemática, y él no lograba articular una percepción similar con el estilo ligero, provocador y bromista en el que había brillado. Lo intentó, es evidente, con el resto de sus fuerzas, sin mayor suerte. Como realización, la obra está malograda, pero aquí y allá emergen los destellos de la inteligencia y el talento que justifican la curiosidad.

44 EL FORASTERO MISTERIOSO, de Mark Twain. Tusquets, 2018. Buenos Aires, 294 págs. Traducción de Esther Cross. Distribuye Planeta. (EL PAÍS CULTURAL).

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Universidad, Centro Militar e Intendencia apuestan al Primer Centro de Interpretación de Arte Rupestre

Termas del Arapey

El Departamento de Turismo de la Intendencia de Salto trabaja en la incorporación de nuevos atractivos turísticos para Salto. En esta línea estratégica se realizó un llamado a proyectos para la reapertura del Spa de Termas del Daymán, se promueven circuitos urbanos a través del Bus Turístico, se trabaja en el desarrollo de la pesca deportiva, se promueven ejes temáticos desde el Corredor de los Pájaros Pintados entre otras acciones. Al inicio de esta Administración el Centro Militar que había instalado un museo en Termas del Arapey cierra sus puertas por motivos de mantenimiento. Inmediatamente desde la Intendencia a través de la Dirección de Turismo y en contacto con las autoridades del Centro se manifiesta la voluntad de apoyar la reapertura del local. Posteriormente se recibe un proyecto de profesionales universitarios sobre el arte rupestre en nuestra región, es así que se articulan ambos proyectos. 36
El equipo del proyecto está integrado por Gabriel de Souza, Andrés Costa, Claudia Píriz, Estefanía Barnetche y Laura Bello por antropologiavisual.org; Leonel Cabrera y Diana Rosete por el Departamento de Arqueología del Instituto de Ciencia Antropológicas FHUCE UDELAR y el Gobierno Departamental de Salto a través de la Departamento de Turismo . El proyecto también cuenta con el apoyo de Cenur Litoral Norte y del Departamento de Turismo, Historia y Comunicación UDELAR.
Con base en resultados obtenidos de las investigaciones arqueológicas sobre el arte rupestre de la región norte de Uruguay el equipo presentó un proyecto que fue premiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación ANII. El objetivo que se propuso es «Difundir los resultados de investigaciones arqueológicas sobre el arte rupestre de los pobladores prehistóricos de la región norte de Uruguay, mediante la traducción de los conocimientos científicos a un lenguaje accesible, que acerque a la población a este patrimonio cultural desconocido». De esta forma, visibilizar y popularizar el conocimiento de dichos bienes culturales prehistóricos.
“En la primera etapa funcionarios municipales de Termas del Arapey bajo la coordinación de Carlos Cattani realizaron arreglos de infraestructura en el local. Actualmente nos encontramos en una segunda etapa donde el equipo procede a la instalación de medios digitales que harán efectivo el viaje al pasado para todos los visitantes de Arapey” afirmó María Noel Rodríguez, directora del Dpto. de Turismo.

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Taller de Teatro en sede Salto Udelar

Dentro del Programa Anual de Cultura de la sede Salto, Cenur del Litoral Norte de la Universidad de la República, a partir de agosto próximo comenzarán a impartirse Talleres de Teatro los cuales estarán orientados por Néstor Chiriff.
El mismo es de carácter gratuito y abierto a todos los interesados a partir de los 16 años de edad. afiche-llamado-2019-para-web-494x336Los interesados se pueden inscribir en Portería de la sede universitaria o enviando sus datos al correo electrónico: comunicacion @unorte.edu.uy
A todos quienes hayan registrado su inscripción, se los invita a una reunión de información y coordinación para el día Martes 7 de agosto a las 19 horas en la sede Salto de la Udelar (Rivera 1350).

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“Hoja de ruta”, el nuevo libro del salteño Daniel Abelenda Bonnet

De Daniel Abelenda Bonnet y desde Carmelo, donde reside este salteño desde hace muchos años, nos llega una postal. Nos llega en realidad un libro de 24 poemas, llamado “Hoja de ruta”, recientemente editado en una muy original presentación, como una verdadera postal, de 16 x 10 cm., 32 páginas, en cuyo frente (tapa del libro) se lee los nombres del libro y del autor ubicados en dos carteles como los que indican los nombres de las calles en una esquina de una ciudad cualquiera, más un sello postal y la inscripción “Postal de Poesía”; y en el reversContratapao (contratapa del libro) lucen dos sellos postales (el de la tapa y otro con la foto del autor) más algunos datos del poeta, escritos con su propia letra: “Daniel Abelenda Bonnet (Salto, 1962) es periodista, docente de Historia e investigador en Ciencias Sociales e Historia Regional. Ha participado en varias antologías de cuento corto y poesía. Publicó dos novelas (El día del plomo y El americano discreto) y los libros de poesía 30 Poemas y Postales y Fotografías”. Los poemas son breves; muchos de ellos con un acápite (palabras extraídas de los más diversos autores) y/o una dedicatoria y con frecuente aparición de expresiones en inglés (Abelenda es también docente de Inglés). Son poemas que parecen nacer, en su mayoría, del recuerdo de momentos o situaciones concretas, puntuales, de ahí que en el título de varios de ellos (de la mayoría) se mencionen algunos años y lugares en particular. Y en ese sentido no faltan las referencias al Salto natal y de buena parte de la infancia, como en el que se titula “Salto Chico, 1967”. Compartimos seguidamente con los lectores de EL PUEBLO una pequeña muestra del contenido de esta nueva obra, esta “Hoja de ruta” que viene a engrosar la lista de los buenos libros que constituyen la literatura de Salto contemporánea.

SALTO CHICO, 1967
El cielo abierto de tus otoños
Y el aire verde del naranjal…
Víctor Lima
Hago sapitos en el agua,Tapa
mis manos lanzan guijarros
que se unen en círculos
concéntricos cerca de la orilla.
Vuelven a ser canto rodados
en el lecho del gran Uruguay.
La vida fluye incesante,
nada se está quieto;
el río baja entre cascadas
sin mirar nunca atrás…
Pronto ya no seré un niño,
y dejaré esta ciudad
de naranjas y azahares.
Muy lejos quedará la casa,
las noches estrelladas en el patio
con helechos, los rostros queridos
y las voces primeras del alma.
¿Qué haré entonces con esta alegría,
dónde guardar la dicha por las cosas simples?

CAMPAMENTO, 1974
Magia nocturna del fogón,
alguien toca una guitarra,
cantando nos hermanamos.
Aquellos días y noches azules
ardieron rápida, imperceptiblemente.
La eternidad estaba en la palma de la mano
y el futuro era sólo un horizonte lejano.
Vivir es vivir intensamente,
ser hoy, ser aquí y ahora.
(Ya vendrán los años del desencanto
y la gris melancolía).

LIBRO DEL TAO, 45
Confía en el no-hacer
y lograrás todo
en su tiempo y medida.
Hazte amigo de los años,
no ofrezcas resistencia
y fluye con la corriente.
Acepta lo que ha sido
y deja ir lo que ya no es.
El Camino Integral (Tao)
se recorre por disminución
y olvido de sí mismo…
El verdadero viaje es interior.

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Horacio Quiroga para sus hijos los cuentos que dispararon la fantasía de los niños, a pura ternura

100 años de “Cuentos de la Selva”

A fines de 1918, el corresponsal chileno de la revista argentina Caras y Caretas, Ángel Cruchaga Santa María, fue a entrevistar a su compatriota y colega Eduardo Barrios. Al entrar en la casa de Barrios, lo encuentra rodeado de sus hijos que «escuchaban embelesados una lectura». Tras un saludo, el cronista se disculpa y ocurre este intercambio:
—He venido a interrumpirlo.
—¡No diga eso!
—¿Que leía, Eduardo?
—Los Cuentos de la Selva, de Horacio Quiroga.horacio quiroga
El mayor de los niños, un pícaro rubio de siete años, se acerco y le dijo con orgullo:
—Ese libro me lo mandaron a mi. Es muy lindo. ¿Quiere que sigamos leyendo?
El menor miró al corresponsal con rabia, como echándole en cara la intromisión. ¡Un cuento de niño interrumpido, que no dejaba llegar a su fin!
Concluyó la lectura y Eduardo Barrios le dice a propósito de los Cuentos de la Selva:
—Es un volumen sabrosísimo. Quiroga sabe hablar a los niños, encender su fantasía inocente, poner a su alcance vibraciones cordiales, principios generosos y aun chispas de ironía. Estos cuentos completan su personalidad con un aspecto que yo no le conocía. Es un cuentista maestro, vibrante, sabio y múltiple. Los niños, en el patio, simulan el combate entre los yacarés y los hombres, vuelan en la fantasía que Quiroga les envió con su cuento.
Este episodio ocurrió a pocos días del lanzamiento del libro Cuentos de la Selva y a casi mil quinientos kilómetros de distancia de la imprenta que estampó la primera edición. Luego de estar un tiempo en Misiones, Horacio Quiroga había dado a luz lo que se convertiría en una de las obras clásicas de la literatura rioplatense, cuyo origen hay que rastrearlo en las narraciones orales que el autor hizo a sus hijos pequeños en la selva misionera. Tras 100 años siguen presentes en las lecturas escolares y en el imaginario popular. Representan, muchas veces, la primera experiencia de los nacientes lectores.
UN NEGOCIO.
Dos años antes de la edición del libro, Quiroga le escribe desde Misiones a su amigo Luis Pardo, editor de la revista Fray Mocho: «Va larga historia-cuento para muchachos chicos, que creo gustará. Tengo 8 o 10 de esos hechos en la cabeza —cada uno de media página—. Si le agradan, mándemelo decir con Romerito para evitarme trabajo de escribirles en balde. Escribo hoy a Cao, invitándolo deferentemente a que quiera hacer unas cuantas viñetitas para el cuento ese. Él lo hará muy bien».
El cuento fue publicado con el título «Los cocodrilos y la guerra» en tres páginas que incluían doce viñetas del dibujante José María Cao. Poco tiempo después Quiroga vuelve sobre el asunto y le pregunta a Pardo: «¿siguen interesándole cuentos de chicos? ¿Quiere que siga en lo hecho, o que alterne?» No se conoce la respuesta escrita del editor, pero se puede deducir que fue afirmativa, porque durante ese año y el siguiente Quiroga continuó publicando estos cuentos en la misma Fray Mocho y en otras dos revistas con las que también colaboró, P.B.T. y El Hogar. Estos cuentos tenían un antetítulo o epígrafe que rezaba: «Cuentos para mis hijos». En paralelo, Quiroga realizó diversas gestiones para su publicación en Uruguay como libro de lectura escolar. Incluso intentó aprovechar la presencia de amigos salteños en el gobierno, como le comenta a su amigo José María Delgado a mediados de 1917: «Me interesa mucho también que el otro amigo Mezzera (por entonces Ministro de Instrucción Pública) guste del libro. Tengo bajo sus auspicios un negocio de libro de lectura —los cuentos para chicos, de que creo te he hablado— que no desearía dejar enfriar para nada». La gestión continuó porque en mayo de 1918 le escribe a Alberto Lasplaces: «Y si Ud. tuviera deseos en cualquier momento de charlar sobre un libro escolar de cuentos para niños que tengo intenciones de publicar en estos meses, me agradaría mucho. Su posición oficial me puede dar buenas luces». Sus amigos y biógrafos Alberto Brignole y Delgado brindan luces sobre el desenlace de este intento: «con la convicción que tenía del valor educativo de su libro y las altas influencias que lo amparaban, daba por descontado el logro de sus deseos. Sin embargo, aconteció lo contrario: parecía estar de Dios que allí donde este selvático apuntara a una presa con vistas al negocio, el tiro le saliera por la culata».
Algunos entendían que el libro podía ser pernicioso para los niños. «El caso fue que, cuando se pasó su propuesta a informe de los inspectores escolares, éstos lo produjeron de modo lapidario: tal tiempo de verbo estaba mal colocado, esta cláusula quedaba sin sentido, aquella repetición de vocablos denotaba pobreza y mal gusto, cual giro era una verdadera bofetada aplicada a la sintaxis. Poner aquello entre las manos de los que recién se inician en el estudio del lenguaje escrito resultaba pernicioso. Esto en cuanto a la forma, porque, además, el libro desvirtuaba el propósito clásico de la fábula infantil: carecía de moraleja. Todo lo cual le fue fatal porque, ni aun con tantos apoyos como contaba, pudo levantar la excomunión a que su libro fue condenado».
Al final el primer millar de ejemplares de Cuentos de la Selva fue publicado en el segundo semestre de 1918 por Manuel Gálvez, que ya había editado el año anterior Cuentos de amor de locura y de muerte. Fue editado conjuntamente por la Sociedad «Buenos Aires» Cooperativa Ediciones Limitada y la Agencia General de Librería y Publicaciones. Incluía ocho cuentos que se mantuvieron en todas las ediciones posteriores, siete ya publicados, «La tortuga gigante», «Las medias de los flamencos», «El loro pelado», «La guerra de los yacarés» (publicado originalmente como «Los cocodrilos y la guerra»), «La gama ciega» (aparecida antes bajo el título de «La jirafa ciega»), «Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre», «El paso del Yabebirí» y uno inédito, «La abeja haragana».
El libro sería traducido al inglés en 1922 y al francés en 1927. Recién en 1935 se realiza la primera edición uruguaya por la editorial Claudio García, con ilustraciones de Eduardo Vernazza. Cuentos de la Selva es la punta del iceberg de su literatura infantil. Hay que agregar dos series de textos aparecidos en revistas y solo reunidos en libro de forma póstuma, Cartas de un cazador y De la vida de nuestros animales. Algunos de estos relatos fueron publicados bajo el rótulo «Los cuentos de mis hijos», la «definición más exacta de su literatura infantil», según Ángel Rama.
Esta preocupación por la literatura infantil, más allá de los legítimos intereses profesionales, va de la mano de las propias circunstancias de vida de Quiroga. Tuvo tres hijos. Con su esposa Ana María tuvo los dos primeros, que nacieron en Misiones, en este contexto de producción literaria. Eglé nació en 1911 y Darío en 1912, a los que se sumará María Elena «Pitoca» en 1928. Diversos testimonios afirman que la relación de Quiroga con sus hijos no fue fácil. Ello se reforzó con la muerte de Ana María en 1915. Quiroga intentó aplicar una pedagogía extravagante. «Quería criarlos al amparo de la ternura y el consejo, pero curtidos como cachorros de monte», dicen sus biógrafos. Así surgen «Los cuentos de mis hijos». Basado en el testimonio de Darío Quiroga, Rodríguez Monegal explica: «Paradójicamente, este padre absorbente y tiránico, sabía ser el más delicioso narrador de cuentos infantiles, que el iba armando sobre la trama misma de los días y las noches misioneras. Muchos de esos relatos (que luego escribiría y publicaría) fueron inventados en los primeros años de los chicos, cuando aún vivía la madre; otros corresponden al período de la viudez en San Ignacio o a la instalación en Buenos Aires».
ALMA DE ROBINSON.
La expresión «cuentos de la selva» sugiere un lugar y un ambiente preciso: la selva misionera que conoció, vivió y entendió Quiroga. Él mismo escribió, en 1916 y con el seudónimo «Misionero», un relato que brinda luz al respecto. El título fue «Los Robinsones del bosque». El personaje es un joven empleado de banco que un día amanece en el bosque y decide correr el riesgo de vivir la «vida intensa» del monte. Este «Robinson veraniego» tiene coraje pero también un «miraje de vida inocente». El encuentro con una víbora de cascabel lo hizo pasar de considerar monótona y demasiado inocente la vida de aquel «país» a verla como peligrosa, y sale del bosque a paso vivo. Concluye el narrador diciendo que «el bosque le murmura (…) irónicamente»: «Demasiada fuerza a destiempo… El bosque es hostil exclusivamente a dos clases de personas: las que no creen en las víboras y las que las ven a cada paso». A fines de ese año Quiroga regresó de Misiones a Buenos Aires, donde se había radicado en 1910. Había llegado a Misiones en 1903 participando de la expedición de Leopoldo Lugones.
(EL PAIS CULTURAL)

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José Balderrín, el pintor que también escribe

Nos hemos referido días pasados a José Balderrín, el artista plástico que la pasada semana expuso algunas de sus obras en el Chalet Las Nubes, exposición enmarcada en “La Semana de Amorim”.
Pero hemos descubierto después que Balderrín también crea versos, escribe poemas. Van a continuación tres breves muestras:
Soledad
esperame afuera
por un momento
concerté una cita
voy a cerrar los ojos
para encontrarme con ella

Muchas muertes
en mi ser habitan
una me trae
rumor de alas presurosas
otra me trae una llaga
para mi costado izquierdo
y un madero y clavos en sus manos
queriendo crucificarme
no podría enumerarlas
muchas muertes
dentro de mi ser habitan

No quiero
y sin embargo quiero
quererte
si te veo muero
y si no también.

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Un par de salteños con algo para decir sobre Van Gogh

Carolina Cunha y Jorge Menoni

Interesantes palabras sobre Vincent Van Gogh han expresado por estos días, en redes sociales, los salteños Carolina Cunha y Jorge Menoni, artista plástica ella y poeta él. Sucede que el pasado fin de semana se cumplió un año más del fallecimiento del gran pintor neerlandés -uno de los mayores representantes del movimiento conocido como Post-impresionismo-, del que se estima que llegó a crear más de 2.500 obras, entre pinturas y dibujos. Había nacido el 30 de marzo de 1853 en Zundert (Países Bajos) y falleció el 29 de julio de 1890 en Auvers-sur-Oise (Francia).Campo de trigo con cipreses, 1889

Obras que emocionan profundamente: Carolina Cunha comparte la imagen de la pintura «Campo de trigo con cipreses» y reflexiona así: “29 de julio de 1890, fallece el más fantástico de los pintores post impresionistas: Vincent van Gogh. He llorado frente a sus obras, porque emocionan profundamente. Ésta es una de las tres versiones de «Campo de trigo, con cipreses» (The National Gallery), fue pintada en setiembre de 1889 durante su estancia en el Asilo Mental de St- Rémy. La versión que se encuentra en el Met Museum, fue pintada en julio del mismo año y probablemente frente al paisaje que recreó”.
Un poema de Jorge Menoni: Con un poema dedicado a él, Jorge Menoni homenajea al pintor en su libro “Tiempo del Origen”, publicado en Holanda en 1996. Es el siguiente:

COMO UN VUELO BLANCO
(a Vincent van Gogh)
Un Amarillo transcurrir de antiguas formas desgastaban los lienzos.
Herederos de luz brotaron de muy hondo quebrando simetrías.
En un último gesto alcanzaron los campos y amaron una bala.
El polvo fue testigo.
El molino ya no está
y tú lo sabes
Tampoco están los cuervos
ni el ciprés retorcido
ni la noche estrellada.
Apenas resta el pulso muriendo
en cada trazo.
El molino ya no está
y tú lo sabes
…Quizás importa el viento.

La oreja: ¿Fue toda la oreja izquierda o solamente el lóbulo lo que perdió Van Gogh? ¿Se cortó él mismo o fue su amigo, el famoso pintor Paul Gauguin, quien lo lastimó en una pelea en el año 1888, luego de que Van Gogh intentara agredirlo con una navaja? ¿Será verdad que luego envolvió en un trapo la oreja cortada (o parte de ella) y se la llevó como obsequio a una prostituta de nombre Rachel? Son cuestiones que no están del todo claras, incluso entre los investigadores de la vida de Vincent Van Gogh. De lo que no hay dudas es que es un tema que a partir de un hecho real, también ha tomado ciertas aristas propias de una leyenda, y ha trascendido notablemente a tal punto que, sin ir más lejos, hasta un grupo musical español (surgido en 1996 en San Sebastián, País Vasco) se llama “La Oreja de Van Gogh”.

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Última función en el Cine 4D Daymán de “Los Olvidados”

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En el Cine 4D Daymán se proyectará la última función de un documental de Agustín Flores intitulado “Los Olvidados” este jueves 2 de julio a las 18.30 horas.
“Los olvidados es un documental que tiene 75 minutos de duración y fue realizado en nuestro país.
La Dirección es Agustín Flores, la música de Don Cony, Kitty, fotografía Sebastián Martínez .Reparto: Documentary Productora Trapecistas Producciones.

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La reedición del libro que reúne intercambio vía mail entre discípulo preguntón y el escritor uruguayo

Conversaciones con Mario Levrero

Mario Levrero (Jorge Mario Varlotta Levrero, Montevideo, 1940-2004) fue un hombre complejo: narrador, librero de viejo, guionista de historietas, humorista, director de revistas de crucigramas, parapsicólogo y coordinador de talleres literarios. Espiritual y místico, buscaba, tanto en su narrativa como en la de quienes participaban en sus talleres —presenciales o virtuales —una interacción lúcida entre el inconsciente (según Levrero, el motor de toda literatura genuina) y el yo, que predomina recién en la corrección de los textos. Para Levrero, el estilo debe ser propio de las personas, y todo trabajo de taller debe apuntar a que el escritor en ciernes se descubra a sí mismo, más que enseñarle técnicas adecuadas y el estilo «correcto».
Silva Olazábal (Fray Bentos, 1964) es narrador y periodista cultural.
Participó en uno de los talleres virtuales de Levrero y, entre 2000 y 2004, declara haberlo asediado a preguntas vía email. Parte de ese intercambio, editado y organizado por temas, es lo que se publica.
Tuvo su primera edición en 2008, ha sido reeditado en Chile, Argentina y España, hasta esta nueva edición uruguaya revisada y ampliada.

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El habla, que tiene poca resonancia pero muchos efectos

La búsqueda formal de la poesía contemporánea no llega a una palabra esencial. Corta por el atajo, rasante al bajo fondo. Parece trabajar con materiales «dados», su curiosidad husmea en los suburbios del habla —esto es una metáfora tan incrustada en la lengua que la hace doler en lo que llamaría punto de cristalización. levrero

La lengua, la lengua hablada, enriqueció de pronto: lo que eran gotas, gotas de saliva, ahora son cristales. Eso duele. El rico duele. Bastó un toque del joven uruguayo y decimonónico Jules Laforgue, menos espectacular que el otro joven uruguayo y decimonónico Isidore Ducasse pero más eficaz a los efectos de «lo que se habla» —efectos de lo que se habla: lo que se habla tiene poca resonancia pero muchos efectos y los bajos del habla —sus suburbios, allí donde le da el que canta— son sordos a la profundidad— para que una adherencia que bien pudiera llamarse «toque Laforgue» acompañe desde entonces la piel hablada. De ahí, de todo esto, el tú a tú del que es casi imposible escapar en la poesía actual, un tú a tú de persona a persona que también puede ser un tú a tú de palabra a palabra.
Todas las palabras están asombrosamente cerca. Y nunca estuvieron tan alejadas —especialmente la palabra poética. Esta palabra a la que hay que referirse como a una —ya no como Una— tiene una fuerza redonda de mito. De tal modo rueda que impregna todo lo que la rodea, las demás palabras. No sólo es viral su ejercicio de contagio como quiere Burroughs: es un asunto de pregnancia, un cuerpo extraño que se desplaza del mar2culturagen al centro va irradiando, una bicicleta con un ciclista sobre ella pero fija la cámara en los rayos de sus ruedas, fija la cámara en sus ruedas por la velocidad que le quita rayos, la velocidad que fija, no sobre quien va montado.
Sólo un montado importa en el Río de la Plata (ojo: primero Artigas, irrumpe la historia en medio del juego): Leguisamo solo. La historia irrumpe con la Revolución Francesa que girará en los rayos de una bicicleta años más tarde hasta que la rueda se detenga por completo sobre un taburete, fuera de toda bicicleta. Paró en Duchamp. Los soviets fueron más que una sola rueda: fueron una máquina. Y la palabra: se diría que avanzó entre los pliegues del tiempo, acaeció, vino hacia acá en un tumbado del mismo modo que el hombre imaginario. O que el contrabajo cubano de Cachao.
La cantidad de dolor/amor que la palabra poética necesita para volver a palpitar —un renacer que no es de la época— como corazón reactivado es lo que no sé decir. Lo sabe la mujer en el poema de Parra. Lo que se observa en la ciudad —un extremo distinto de lo que se ve en el campo: la intimidad verde que atraviesa y suspende el juicio— es su existir casi distraído de boca en boca, un pasar que no necesariamente marca ni la calidad ni la cantidad del tiempo. El existir de la palabra en la ciudad, la piel hablada y la intimidad verde.

(EL PAIS, CULTURAL)

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Adelanto: Charla en la Alianza Francesa Salto a 200 años del inicio de “La Balsa de La Medusa”

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El Arquitecto Juan Carlos Ferreira brindará una charla el próximo viernes 3 de agosto en la Alianza Francesa Salto (Amorim 252) en el marco de los 200 años del inicio de la “Balsa de la Medusa”.
La tragedia de la fragata Medusa frente a la costa de África Occidental en el verano de 1816 fue el hundimiento más documentado y polémico de la historia antes del Titanic
En los anales de la marina francesa no existe un ejemplo más trágico que el de aquella fragata.

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Panero el desaforado, psicoanálisis, psiquiatría y su rol en vida y obra del poeta español en nuevo ensayo

Un caso de poesía y locura

EN 1976, a menos de un año de la muerte de Franco, se estrenaba en España El desencanto, un film documental de Jaime Chávarri. Tras un polémico recibimiento, fue un éxito inesperado, permaneciendo meses en cartel en Madrid y Barcelona. Se convirtió luego en una película de culto que algunos consideran entre las diez mejores del cine español. La temática y el desempeño de sus «personajes» desenmascaran la fragilidad y oscuridades de la familia burguesa, retratan la sociedad española y su sistema literario en tiempos del franquismo y posfranquismo, por medio de la pulverización autoinfligida de un grupo familiar: viuda e hijos del poeta Leopoldo Panero (1909-1962), quienes aceptan exponer sus rencores y excentricidades ante la advertida, aguda y fascinada cámara de Chávarri. panero
LOS PANERO.
Quizás fue Neruda el primero que empleó el plural para denostar a los hermanos Juan y Leopoldo Panero, ambos poetas, y como fórmula que involucraba a otros de su círculo —Luis Rosales, Dionisio Ridruejo—, cuando se refirió en Canto general a «la caterva infiel de los Panero/ los asesinos de los ruiseñores». La acusación aludía a la toma de partido a poco de comenzar la Guerra Civil Española y a las simpatías falangistas de los integrantes del grupo, que los hacía cómplices —para Neruda— de muertes como las de Lorca o Miguel Hernández. Juan Panero también muere joven, a causa de un accidente, en 1937, y Leopoldo sobrevivirá en la España del nacionalismo triunfante, cultivando versos depurados, religiosos, intimistas, que le valieron su consagración como poeta oficial del régimen.
Del matrimonio de Leopoldo con Felicidad Blanc, asentado en Astorga, localidad natal del poeta, nacerán tres hijos que deberán sobrellevar no sin conflictos la pesada figura del padre. Al mayor, Juan Luis, toca asumir el nombre de dos tíos muertos durante la Guerra Civil. El menor, José Moisés (Michi) llevará el nombre de los abuelos, y el segundo, Leopoldo María, cargará con el nombre paterno, además de repetir el de un hermano muerto al nacer. El duelo preside la onomástica familiar y desencadenará el estallido de una catástrofe emocional y económica tras la muerte del padre, hombre difícil y gran bebedor. La película de Chávarri comienza con la inauguración de su estatua, en paralelo a su despedazamiento en el seno de las peleas familiares, cuando Juan Luis y Leopoldo María —ya con varias internaciones psiquiátricas— se disputan el reemplazo del liderazgo familiar y poético. El contexto del estreno del film propició interpretaciones que superaban la crónica de familia disfuncional: se trataba de un clan emblemático del catolicismo franquista, y la crudeza del exhibicionismo desenmascaraba la hipocresía de una época y un sector social. El aniquilamiento del padre en el documental coincidió con la necesidad social de «destaparlo» todo y derribar simbólicamente a Franco, el «padre» oficial. Tras esa etapa, Ricardo Franco vuelve sobre los Panero en un documental de 1994, Después de tantos años, que realinea las posiciones literarias, públicas y privadas, así como da cuenta del inminente trágico fin del linaje.
PSIQUIATRÍA Y LITERATURA.
Si los Panero crecieron saturados de literatura, Leopoldo María sumó a eso un gran conocimiento de teoría psicoanalítica, especialmente de Freud y Lacan, pero también incorporó a Deleuze y Guattari, y se vio fascinado con la antipsiquiatría. Desde sus primeros traspiés juveniles —comportamiento transgresor, escandaloso y agresivo, inculpación y condena social inicial por el consumo de marihuana, rebeldía política, posteriores intentos de suicidio y abuso de alcohol y otras drogas— conoció los tratamientos al uso: internación compulsiva, encierro, electroshock. Durante casi toda su vida adulta fue tratado por las instituciones médicas a las que combatió en sus escritos y manifestaciones públicas. Un caso tan excepcional que desborda cualquier categoría de análisis convencional (de su poesía, de sus diagnósticos, de su historia personal) interesó a Raquel Capurro, psicoanalista uruguaya de la escuela lacaniana, quien asumió el desafío de Lacan al inducir a sus discípulos a «intervenir cuando estén inspirados por algo del orden de la poesía». Capurro analiza la obra literaria de Panero «en coyunda» —como gusta decir— con su vida. El resultado, Leopoldo María Panero, La locura llevada al verso, es un libro sólido y estimulante que, recogiendo amplia bibliografía, va anudando testimonios, entrevistas, artículos y datos clínicos, para mejor leer cómo la experiencia de locura es transformada en una escritura que la interpreta y a la vez impugna la psiquiatrización, a la que, por otra parte, Panero se sometió muchas veces voluntariamente.
DENUNCIANTE INCÓMODO.
Este libro profundiza en algunos aspectos de la compleja relación vida-arte, sobre todo a partir de análisis de textos según un recorrido cronológico. Atraviesa la cuestión de la identidad y la identificación que se juega en el nombre propio respecto del nombre del padre, el duelo por la infancia perdida, manifiesto en la atracción por las historias de terror, los cuentos de hadas e infantiles y sus personajes, en especial la recurrencia de Peter Pan como figura autorreferencial. También propone una lectura del furor como «lujuria de vivir», una tendencia al exceso que pondría en acto otro sentido oculto en el nombre (el «pan-eros»), que lo llevó siempre al límite de la autodestrucción. Capurro devela en la obra claves y abundantes citas míticas, bíblicas, literarias, cinematográficas y de la cultura pop, que ensanchan las posibilidades de comprensión. Su análisis funciona por el respeto y la cautela con que se posiciona frente a la producción de conocimiento, sus posibilidades y sus alcances, en ese territorio común al psicoanálisis y la crítica literaria que es la interpretación de la palabra. La escritura de Panero admite múltiples valoraciones. Puede entreverse como estrategia terapéutica cuando algo del dolor pasa al decir, propiciando un camino de salida, y habilitando casi la única alternativa de comunicación en el ensimismamiento de la locura. La calidad y el reconocimiento de su poesía, su excéntrica vida, su radicalismo innegociable que le valió una notoriedad sostenida, parecerían confirmarlo, tras varias décadas, como sustituto paradójico del padre. Leopoldo, nombre de origen germánico, significaría «audaz o valiente con el pueblo y la gente». Incluso este valor al que apunta la etimología podría remitir al padre homónimo, poeta político al fin, a despecho de la mayoría de sus versos. El hijo asumió o encarnó el nombre, haciendo de vida y obra un gesto político de carácter casi sacrificial: anárquico, desmitificador, denunciante incómodo de los abusos del poder. Llevó al extremo del sufrimiento sus contradicciones entre la rebeldía y la tentación de poner su desborde en manos de la medicina. Si personificó el opuesto del padre no pudo superar del todo, como señala Capurro, el temor y el diagnóstico materno de la locura congénita y la también congénita genialidad. El desaforado no es solo el atrevido capaz de atropellarlo todo, sino también el que «se expide contra todo fuero o privilegio», el que «quebranta los fueros» y es expulsado de la comunidad. Este poeta se ofreció, persona y personaje, como víctima propiciatoria dispuesta a cargar con los pecados y las suciedades: el indeseado, el temido, el intocable, también entonces ungido por eso de un poder inexplicable.
LEOPOLDO MARÍA PANERO, LA LOCURA LLEVADA AL VERSO, de Raquel Capurro. Ed. me cayó el veinte, 2017. México, 302 págs
(EL PAIS, CULTURAL)

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Con “Una noche de Película” hoy cierra la semana de homenajes a Amorim

¿No hay dinero para mantener Las Nubes?

Con el concierto titulado “Una noche de Película” (basado en música de películas famosas), que el grupo salteño Déjà Vu ofrecerá esta tarde, desde las 18:00 horas en el Chalet Las Nubes, se podrá punto final a las celebraciones de la “Semana de Amorim”, actividades que comenzaron el pasado fin de semana con exposición de pinturas de José Balderrín y que prosiguieron luego con la charla sobre “El Rol de la Mujer en la Primera Guerra Mundial” a cargo del investigador Mario Copetti.

¿Qué pasa con el mantenimiento de las Nubes?LN
En el concierto de hoy se podrá adquirir un bono colaboración, con valor de $ 100 (cien pesos uruguayos), dinero destinado a mejoras edilicias en el Chalet. Ante esto, es bueno destacar el esfuerzo del Grupo Amigos de Las Nubes por querer siempre mantener y mejorar el lugar, tanto en infraestructura como en espectáculos artísticos. Pero también cabe preguntarse, ¿el Ministerio de Educación y Cultura, que es su dueño, no debería mantener el Chalet las Nubes, la emblemática residencia del escritor Enrique Amorim, en las condiciones adecuadas? Hace algunos años, un destacadísimo artista plástico, de renombre internacional, que no es de Salto pero dictó talleres aquí durante años, quiso comprarlo. Quería dedicarlo a un centro cultural del mejor nivel, con permanentes muestras de arte y talleres. En aquel momento, varios ciudadanos de Salto se opusieron terminantemente, argumentando que ese bien no podía pasar a manos de un privado sino que tenía que ser del Estado. Pues bien, ahora, como aquellos ciudadanos querían, el edificio es del Estado; reiteramos: el Ministerio de Educación y Cultura es su dueño. ¿Qué pasa entonces que no llega el dinero necesario para su mantenimiento? ¿Hay que pensar pues que hubiera sido mejor que quedara en manos de un privado, que seguramente lo iba a transformar en un verdadero centro cultural? Habrá que seguir el tema…

50 años de Jorge Arbeleche en el camino de la poesía
Cincuenta años se cumplen en este 2018 de la publicación del primer libro de Jorge Arbeleche (nacido en Montevideo en 1943), profesor e Inspector de Literatura, poeta, crítico literario y miembro de la Academia Nacional de Letras. Es por ello que se han lanzado dos libros suyos. Dice un comunicado de la Academia: “En el marco del cincuenta aniversario de la edición de Sangre de la luz (Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1968), primer libro de Jorge Arbeleche, la Academia Nacional de Letras y el Centro Cultural de España presentan las antologías celebratorias de este cincuentenario, “Carta a García Lorca y otros poemas” (Guadalajara, Editorial Mantis, 2017) y “El repetido escándalo del gallo” (Madrid, Editorial Vitruvio, 2018; Montevideo, Editorial Estuario, 2018).
A propósito, el crítico Gerardo Ciancio escribió: “Precisamente, encuentro en la poesía de Jorge Arbeleche, luego de cincuenta años de ejercicio creativo continuo, infatigable, severo para con su propia práctica escritural, un perfume, ese “magma ajazminado” que recorre la entonación de sus versos, un acento que otorga a su escritura esa “húmeda frescura” que la mantiene indemne al tiempo y a los lectores sucesivos, un rasgo luminoso, que transforma su obra, desde el fundacional Sangre de la luz (1968) hasta sus últimos poemas inéditos, en la de un clásico de nuestra lengua donde siempre se escucha “el eco sin final de la absoluta hondura”, donde siempre se invita, en un ágape dibujado en la red del lenguaje, del gozo y de la sombra, “a tejer los nudos infinitos de esa red”.
En tanto Antonio Gamoneda escribió: “No todo lo que leo lo es por primera vez, pero quizá son otros ojos mis ojos; siempre, por tanto: un descubrimiento. Y tengo que volver a darle las gracias, Arbeleche, las gracias mayores, no por el libro en sí, sino por haberlo escrito. Medio siglo de creación podría ser suficiente, pero no; afortunadamente, seguirás creando. Gracias también por ello.

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Recuperando un legado cultural, Gauchos en las Malvinas

(EL PAIS CULTURAL)
En el siglo XIX había tanto ganado salvaje e indómito en la islas que sólo los gauchos uruguayos y argentinos podían con él. La presencia de estos hombres todavía se percibe.
En el año 1982 muchos jóvenes argentinos y británicos murieron en las Islas Malvinas por culpa de una guerra. El lugar fue testigo de un despliegue bélico inaudito, de hombres y máquinas supersónicas, con estruendos y gritos de terror. Es un sitio desolado, sin árboles y casi sin referencias visuales –resulta difícil, en cualquier fotografía, estimar distancias a simple vista, lo que aumenta la sensación de soledad infinita. Sus habitantes –pocos humanos, millares de ovejas, algunos caballos y muchos pingüinos- reaccionaron como pudieron. Los pilotos de caza argentinos o británicos recuerdan cuando pasaban en vuelo rasante por las playas llenas de pingüinos. Éstos elevaban la mirada y, tras verlos pasar, caían todos de espalda. Su anatomía no les permitía observar toda la trayectoria del ave mecánica sin perder el equilibrio.fotocultura
Las islas recibieron a lo largo de cinco siglos a visitantes portugueses, españoles, franceses, argentinos y británicos que luego fueron dueños, administradores, ocupantes, trabajadores, capataces, ladrones o usurpadores. La mayoría con órdenes que se daban en lejanas capitales o centros urbanos. Desde que en 1520 el cosmógrafo Andrés de San Martín dibujó el primer mapa de las islas –era parte de la expedición de Magallanes, luego murió con él en Filipinas- los barcos dejaron allí vacunos, caballos, ovejas y cerdos que, con el tiempo, se reprodujeron y ocuparon la superficie sin control alguno. Era ganado salvaje que estaba a disposición, casi gratis. Durante siglos los barcos balleneros o loberos se abastecieron sin pedir permiso, mataban las vacas que precisaban, o robaban los cueros, y seguían viaje. Algo que las sucesivas administraciones de las islas intentaron controlar para beneficio propio.
Para lidiar con semejante masa de ganado salvaje y adaptado al terreno hacían faltan gauchos, hombres acostumbrados a trabajar a caballo en condiciones extremas con el lazo, la boleadora y el facón. El libro Gauchos de Malvinas de Marcelo Beccaceci rastrea la presencia de estos gauchos argentinos y uruguayos en la historia de las islas, cuyo legado cultural y material se percibe hasta hoy en el archipiélago.
Yeguas machonas.
Los primeros fueron franceses, que pasaron por Montevideo en el caluroso enero de 1764 a bordo de la fragata L’Aigle y la corbeta Le Sphinx y compraron bueyes, novillos, cabritos, caballos, levantando las sospechas del gobernador español local, José Joaquín de Viana. Éste, intuyendo el destino, se aseguró de que las yeguas “fuesen machonas de suerte que no procríen”. Una vez llegados a Malvinas se instalaron bajo el mando del joven oficial francés Louis Antoine de Bougainville, fundaron el asentamiento-fuerte Port Saint Louis, y tomaron posesión de las islas. 40 años más tarde, y ya bajo administración española, había 5.000 cabezas de ganado salvaje vagando por las islas. Las yeguas que de Viana le vendió a los franceses tenían, al parecer, una femineidad oculta y potente.
Los empresarios también tuvieron su hora. El más controvertido fue quizá Luis Vernet, quien llegó a las islas autorizado por el gobernador argentino de la Provincia de Buenos Aires para desarrollar su emprendimiento ganadero. En 1825 contrató a varios gauchos que debían permanecer un año en las islas, cuyas praderas abiertas ya tenían vagando a 20.000 vacunos, 3.000 caballos y 5.000 cerdos. Vernet llegó a emitir papel moneda propio para uso en las islas que circuló muchos años, incluso después de la ocupación británica. Los ingleses llegaron en 1833 con el navío de guerra Clio, pero luego se ausentaron durante un año. Los gauchos de Vernet, mientras tanto, enojados por la falta de una paga justa y por las enormes deudas que tenían con el empresario –los obligaba a comprar alimentos e insumos a precios elevados- atacaron a representantes de la administración Vernet y mataron a cinco. Fue la primera sublevación gauchesca de las islas. Mientras tanto merodeaba por la zona el Beagle, el barco que haría historia al mando del capitán Fitz Roy y con Charles Darwin a bordo.
La presencia de gauchos creció bajo administración británica con el emprendimiento de Samuel Lafone, comerciante de origen inglés radicado en Montevideo. Debía llevar colonos a las islas para explotar el ganado salvaje. Se le concedió un territorio importante al sur de Puerto Darwin -hoy conocido como Lafonia- a partir de un contrato firmado entre Lafone y la Reina Victoria en 1846. En las islas ya había entre 80.000 y 100.000 vacunos salvajes. La posterior explotación hizo disminuir el ganado hasta su exterminio. Cuando en 1867 se incentivó la explotación de ovejas, que con los años pasaría a ser el recurso económico dominante en las islas, quedaban solo algunos cientos de vacunos. La era del gaucho en Malvinas no llegaría al siglo XX.
Una tarea peligrosa.
El libro Gauchos de Malvinas cuenta la historia en sus detalles, siempre con el preciso contexto. Ofrece numerosas imágenes en formato grande y papel brilloso con reproducciones de cuadros, ilustraciones y pinturas de época que describen la actividad diaria de los gauchos, el reposo, sus viviendas o vestimenta. También despliega fotografías actuales tomadas por el propio autor donde aparecen los corrales de piedra construidos por los gauchos, y que aún permanecen intactos en esa inmensa y sobrecogedora soledad. Quienes conocen las mangas del norte del Uruguay –cercos para el ganado levantados con piedra del lugar- verán en estos corrales a sus hermanos mayores, de más altura (a veces hasta 2 metros) y construcción más sofisticada.
El relato de Beccaceci zafa con elegancia de los discursos predominantes sobre la soberanía de las islas, pero pone todos los datos históricos disponibles, mapas y otras curiosidades, en manos del lector para que éste saque sus propias conclusiones. Tanto que la geopolítica queda subordinada al hombre, al gaucho, al tipo de trabajo que realizaban, las condiciones y sus riesgos. Era una tarea muy peligrosa de la que solo los hombres de campo uruguayos o argentinos podían salir airosos, porque los de otras latitudes no daban con la talla. El extracto del diario de viaje de Darwin que Gauchos de Malvinas reproduce –uno de los puntos más disfrutables del libro, que ocupa varias páginas- resulta ilustrativo. Charles Darwin acompañó a un par de gauchos al interior de las islas durante varios días, y no la pasaron bien.
GAUCHOS DE MALVINAS, de Marcelo Beccaceci. South World, 2017. Buenos Aires, 84 págs. Distribuye Gussi.

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Continúan a pleno las actividades en “El mes de Amorim”

Cobijadas en Las Nubes…

Estamos en pleno mes de Julio y por lo tanto, como se viene haciendo ya tradicional en Salto, continúan las diversas actividades en “El mes de Amorim”, concentradas especialmente en su residencia, el emblemático Chalet Las Nubes. Hay que recordar que Enrique Amorim nació un 25 de julio y falleció un 28 del mismo mes, en los años 1900 y 1960 respectivamente.

Muestra de pinturas de BalderínLas Nubes

El pasado domingo quedó inaugurada en el Chalet la muestra de pinturas de José Balderrín, un artista de gran humildad, perfil bajo, que ha recibido formación en importantes talleres.
Es además un destacado carpintero, a quien algunos recuerdan además como muy buen locutor de radio.
En su muestra de homenaje a Amorim (que se encuentra abierta al público en el horario de 10:00 a 17:00 horas), predominan las figuras humanas, en especial los retratos, entre los que se puede observar dos autorretratos. Las manos, en diferentes actitudes, son otro elemento recurrente en su pintura. Quienes conocen la trayectoria de Balderrín sostienen que se trata, en este caso, de un cambio bastante notorio en su técnica y estilo, experimentaciones que siempre son saludables en el trabajo de un creador.
Espectáculo musical y charla

En tanto mañana viernes, desde las 19:00 horas, realizará su presentación el grupo musical “Déjà Vu”, que ofrecerá un espectáculo titulado “Una noche de Película”, concierto basado en música de películas famosas. Al día siguiente, es decir sábado 28, el investigador Mario Coppetti ofrecerá, a la hora 18:00, una charla titulada ”El Rol de la Mujer en la 1ª. Guerra Mundial”. Finalmente, el grupo Déjà Vu participará nuevamente el domingo 29, esta vez a las 18:00 horas, para volver a brindar el espectáculo “Una Noche de Película”.

“La desembocadura” y “La carreta”: reediciones de Amorim en los últimos años
Quizás la más clara muestra de vigencia de un escritor, sea la reedición de sus obras, porque eso habla de un público nuevo que espera leerlo. En este sentido, queremos recordar que dos obras de Enrique Amorim fueron reeditadas aquí en Salto en los últimos años, ambas impulsadas por Leonardo Garet y presentadas en el Chalet Las Nubes en el marco de “El mes de Amorim”. El 25 de julio de 2015 se presentaba una nueva edición de “La Carreta”, en la colección “Biblioteca de Autores Salteños”, con prólogo y notas de Garet y con el auspicio de la Asociación “Amigos de Las Nubes” y la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación. Pero algunos años antes, el 30 de julio de 2006, era presentado por el Académico Ricardo Pallares el tomo Nº 9 de la Colección Escritores Salteños, correspondiente a la novela “La desembocadura”.

Especial para EL PUEBLO:
“Presencia”, un poema de Carlos Ardaix a Enrique Amorim
Carlos Ardaix, el periodista, comunicador radial y poeta que por su popularidad no precisa presentación en Salto, allá por el mes de julio de 2004 escribió un poema dedicado a Enrique Amorim. Y por estos días ha querido que sea EL PUEBLO quien se encargue de sacarlo a luz. Es el siguiente:

Presencia

Pienso que te fuiste de paseo aquella tarde que julio agonizaba.
Te fuiste lejos del invierno
al sol de la poesía y la palabra.

Llevabas estrellas en los ojos de todos los mundos que habitabas.
Un resabio del Uruguay crecido, canelos, cipreses y araucarias.

Te fuiste litoral de lavanderas al encuentro de nombres y de patrias.

Te fuiste entre galopes y ladridos rastreándole el rumbo a la esperanza.

Después del veintiocho hubo un silencio ese miedo a morir que siempre espanta.

Pero estabas vuelta en los aleros que cobijan el mate y la guitarra.
Estás en los naranjos cuando trepan derecho al corazón de la fragancia.

En el bravo Arapey que se hace espuma,
cuando viene a esperarte a las barrancas.

Estás Enrique, siempre estás en las cuatro estaciones de Las Nubes.

En el primero de mayo de las plazas y en ese amor que sube y sube enamorando esta mujer que llamas Patria!

Carlos Ardaix

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Adelanto: Encuentro de Arte y Juventud Durazno 2018

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Se viene una nueva edición de Arte y Juventud, esta vez en la ciudad de Durazno desde el 19 al 21 de octubre.
Las inscripciones se realizan de forma online hasta el 31 de julio, completando el formulario que se encuentra disponible más adelante.
Como todos los años más de 1.500 jóvenes convivirán en la ciudad para llenarla de color y arte en cada disciplina: artes visuales, letras, música, danza, circo, teatro, murales, audiovisuales.

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Uruguay en Chile

Uruguay XXI organiza una visita comercial multisectorial a Santiago de Chile, del 25 al 28 de setiembre de 2018.
Los participantes contarán con una agenda de reuniones personalizada en base a sus necesidades, realizada por la consultora internacional AP Trade Missions.
Se solicita a las empresas interesadas completar el formulario de inscripción y enviarlo junto con su plan de internacionalización antes de la fecha establecida.
Costos cubiertos: Armado de agenda, traslados internos a las reuniones. Las MIPYMES recibirán un reintegro del 50% del costo del pasaje (tope USD 150), contra presentación de comprobante de pago y certificado PYME vigente.

Por inscripciones y más información comunicarse con Analía Bello al mail:
abello@uruguayxxi.gub.uy
FECHA LÍMITE: LUNES 30 DE JULIOCUPOS LIMITADOS.

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