Entrevista:

Wilson Antonio Mattos de los Santos Gerente de AJUPENSAL

Los estudios realizados con esfuerzo y dedicación por parte de Wilson durante su vida, han dado sus frutos.
Haciendo de él una persona con importantes conocimientos, para lograr desarrollarlos en diferentes áreas y en múltiples actividades que hoy lleva adelante.
Ingresó como Secretario de la Comisión Directiva de AJUPENSAL, contando con una expectativa importante en cuanto a su futuro y hoy, su trayectoria es de13 años dentro de la misma.Wilson Mattos
En la actualidad, disfruta de la confianza y el reconocimiento conseguido de parte de la Institución, sus compañeros de trabajo y nuestra sociedad.
Además de la satisfacción de compartirlo con su familia que mucho lo ha apoyado en el camino elegido.
Cuando le preguntamos: ¿Cómo se incorpora a la familia de AJUPENSAL? Nos respondió:
Por medio de un llamado que hubo para Secretario de la Comisión Directiva, publicado en Diario El Pueblo.
En aquella oportunidad, pasé por la puerta del diario y me detuve a leer la publicación del día, como lo hacía de costumbre.
Era el último día para presentar el Currículum en el Centro Comercial, donde realizarían una preselección de los que se presentaban y luego serían puestos a prueba.
Así fue como llegué a la Institución, en noviembre del año 2005.
¿Con qué conocimientos contaba?
Con el Bachillerato de Derecho en el liceo nocturno y luego seguí estudiando.
Me formé como Analista en Marketing, en Administración de Empresas, además hice Operador Informático y diferentes cursos de capacitación, como ser Relaciones Humanas, Protocolo y Ceremonial, Relaciones Públicas, talleres de periodismo.
Así mismo me interesé mucho por la comunicación, integrando el DECOS Salto (Departamento de Comunicación Social de la Iglesia Católica de la Diócesis de Salto), lugar donde me instruí en filmación, edición de vídeos y edición de folletos, boletines, etc., siendo el encargado en el sector de filmación y edición de vídeos. En esa época estaba sin trabajo fijo y dedicaba bastante tiempo al DECOS y estudio.
AJUPENSAL no fue mi primer trabajo. Estuve como pasante en la Gerencia de UTE un año y medio, cinco años como Becario en la Biblioteca de la Universidad de la República donde guardo grandes recuerdos.
¿Cuál era su expectativa al inicio, en su ingreso?
Tener un trabajo estable, progresar y hacer carrera dentro de la empresa.
Sabía que era una Institución reconocida y seria, que tenía trayectoria y eso me generaba buenas expectativas para el futuro.
¿Cuál era la función que desempeñaba en ese momento?
Cuando ingresé lo hice como Secretario de la Comisión Directiva.
¿Cómo lo recibe el grupo de trabajo?
Me recibieron muy bien, encontré un buen grupo de trabajo, un ambiente de compañerismo. Algunos compañeros se fueron ofreciendo para interiorizarme en el funcionamiento interno, que fuera conociendo más a fondo la Institución.
¿Recorrió algunas secciones?
Sí, estuve en Administración y Contaduría.
¿Qué es lo que más disfruta de su tarea?
Lo que más me gusta es el armado de diferentes proyectos destinados al crecimiento de la Institución.
También disfruto colaborando en la organización interna, la tarea diaria, trabajando con las Bus Comisiones, estando en contacto directo con los socios, sus problemáticas, los planteos diarios. Buscar soluciones, es algo que me lleva bastante tiempo y me gusta.
¿Cuáles son los cambios que nota en general dentro de la Institución?
A través de los proyectos en los que trabajé se ha conseguido apoyo económico contribuyendo al crecimiento de la Institución.
Contamos con un gimnasio con equipos de primera generación, al igual que la Policlínica Odontológica que estaba muy bien equipada, la sala de informática, las camionetas y sala de Fisioterapia. Son muchos logros. El haber contribuido a ello es algo que me deja tranquilo, me hace sentir bien. Que sirve el trabajo y el esfuerzo puestos en cada momento.
La compra de la casa nueva es otro de los cambios. (Sala Cultural).
AJUPENSAL ha crecido, hemos tenidos altos, bajos y seguimos creciendo.
¿Cuándo lo designan Gerente?
En el año 2012. Pero no ascendí de Secretario a Gerente. De Secretario, a Secretario Ejecutivo, de ahí a Jefe de Personal y finalmente a Gerente de la Institución.
Cuando me ascendieron a Secretario Ejecutivo comencé a estudiar en la ORT la carrera de Técnico en Gerencia.
Lo que quiero destacar es que desde el 2005 hasta el presente han ido cambiando los Directivos. No fueron los mismos Directivos que me fueron ascendiendo.
Ha sido el fruto del trabajo, del esfuerzo, de la dedicación y el compromiso con el que asumí cada una de las tareas que se me encomendaron, así como por la iniciativa propia de presentar propuestas para que la Institución siguiera creciendo.
¿Cuáles han sido sus logros personales con su trabajo?
Han sido varios. Principalmente en lo relacionado a los logros obtenidos por medio de los distintos Proyectos de Ayuda a la Institución.
Creo que la clave, siempre han sido los proyectos, el apoyo que he logrado desde distintos Organismos Públicos y Privados, Embajadas como la de Alemania y Canadá, también de Japón que si bien no logramos un apoyo en su momento, vinieron a visitar nuestra Institución y se comprometieron a colaborar en un futuro.
El apoyo de la Fundación Gastesi Martinicorena, Fundación Salto Grande, Ministerio de Transporte, BPS, entre otros. Logramos un contacto con un grupo de uruguayos radicados en Estados Unidos, el grupo Lubolos, que colaboraron en varias ocasiones.
El buscar y encontrar el apoyo de mucha gente a lo largo de estos años y la respuesta de Instituciones, Organismos y Autoridades a la Institución, manteniendo la confianza en que se trata de una organización seria y respetable, eso creo que ha sido en gran medida uno de mis mayores logros.
¿Y sus satisfacciones?
El reconocimiento de los Socios, de los Directivos, de las Sub Comisiones, el apoyo de los compañeros de trabajo.
¿Nota hoy muchos cambios en la Institución?
Sí, en organización, infraestructura. En la experiencia adquirida a través de los años tanto de los Directivos como de las Sub Comisiones, de los compañeros de trabajo y de los propios socios. Las personas se acercan más, se conoce más la obra de AJUPENSAL no solo a nivel local sino a nivel nacional e internacional. Somos pioneros y eso se hace notar.
¿Con qué disfruta hoy?
Estar con mi familia en primer lugar y con mi madre Nelda, que le tocó criarnos a mis dos hermanas y a mí, sola, siendo yo bebé, trabajando como empleada doméstica, con mucho esfuerzo. Ella me apoyó siempre y me incentivó a estudiar y progresar.
Mi abuela “Elisa”, una abuela que me dio la vida, que me cuidaba mientras no estaba en la escuela y mi madre trabajaba.
Son personas muy importantes en mi vida.
También la familia que formé con mi esposa y mis hijos: dos niñas, una de 9 años y otra de 6 y un niño pequeño de 2 añitos.
Hoy son quienes me motivan a trabajar, a poner mayor empeño. A dar el ejemplo como padre de familia y poder disponer de los medios para que ellos en un futuro se sientan orgullosos de lo que les pude dar. No en lo material, sino en el verdadero sentido de la vida, el crecimiento en valores, como personas, que tengan empatía con los demás.
Creo que la vida se trata un poco de estas cosas, no aferrarse a lo material, a lo económico, sino en todo aquello que nos haga mejores como personas.
Estar hoy en AJUPENSAL me implica un “full time” y sin tener un apoyo incondicional en casa no podría dedicarme como lo hago.
A veces relegar salidas con los niños, paseos, etc., y compensarlo con momentos ricos en el juego y el disfrute.
AJUPENSAL es importante en mi vida, es mi trabajo, me permite desarrollarme como persona. Pero por supuesto que nada ocupa el lugar de la familia.
Eso me permite también estar bien en mi trabajo. Creo que de ahí parte la base de todo.
¿Qué le ha dejado AJUPENSAL en todos estos años?
Experiencia y crecimiento personal.
Conocer más sobre las necesidades de los socios de bajos recursos, cómo atender sus necesidades. El trabajo en equipo, “tirar todos para el mismo lado”, caminar y crecer juntos.
¿Y usted qué le ha brindado a la Institución?
Esta es una pregunta difícil, pero creo que se trata un poco de todo lo que he venido contando. He desempeñado mi trabajo con el mayor sentido de la responsabilidad, compromiso, dedicación y respeto por la Misión de AJUPENSAL.
Yo creo en la Institución, se trata de una Institución seria, comprometida con cada una de las metas que se propone y eso me ha ayudado a ser parte de este crecimiento.

Publicado en - Faz Apunto, «Actitud con condiciones»Comentarios (0)

Lorca El duende viene por dentro

oleros, Flamenco y Poemas.31116762_10214370473728659_284316149116567552_n
Presentación Grupo teatral
“Sintapujos” Teatro Larrañaga.
Fotografías: Gentileza Facebook,
Henie Gallino.

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

MARÍA AGUSTINA PRADO TEXEIRA

DSC_4910DSC_5164

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

NICOLÁS BARBOZA Y DAIANA SAMIT

LGS_0943LAG_6556

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

GONZALO CRAMPET Y EMILIANA GUIMARAENS

AYER EN HORAS DE LA TARDE SE UNIERON EN MATRIMONIO EN COMPAÑÍA DE LA FAMILIA Y AMIGOS.WhatsApp Image 2018-04-20 at 20.20.47

IMG_9091 (1)

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

SOFÍA RÁYMON

Sofia Raymon

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

CARMELA Y MARÍA PAZ LIBONATI TENCA

FOTOS: VAN DYCK DIGITAL
30180506_2136667939684389_770190542_n30831406_2136668056351044_1024042647_n

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

MARTINA DA SILVA MEZZA

FOTOS: NATALIA DE MEDEROSDSC_9819 (Copiar)

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

ISABELLA BORBA SOSA

FOTOS: EDUARDO LAGOSLAG_7957

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

Con 38 años de trayectoria en Rodwil

Entrevista a Delmar Morales Gómez

Cuando Delmar ingresa a desarrollar su tarea en Rodwil, la reconocida empresa hacía unos años que había comenzado a rodar con su amplio rubro de delicadas y exclusivas prendas de vestir en Salto.
Llega para hacerse cargo de una parte del área contable de Rodwil, la que le da pie para comenzar a afianzarse dentro de la misma.
A conocer a los clientes y a involucrarse en la tarea de vendedor.
Le gustó, se quedó en ese puesto y hoy cuenta con 38 años de trayectoria allí.
Es increíble descubrir que Delmar está trabajando por tantos años más, que la edad que tienen algunos de los hijos del principal de la empresa.
Le damos la bienvenida a Delmar, preguntándole:
¿Por qué se decide por este rubro?
Estudié de muy jovencito Mecánica Automotriz, pero nunca lo ejercí.
Cuando estaba en 3º año, mi padre tuvo un quebranto de salud, falleció y tuve que salir a trabajar.
Entré a trabajar en Alaska y me brindaron la posibilidad de retomar los estudios, trabajando medio día y fue cuando logré recibirme.
Fue tan importante esa mano que me dieron, que no voy a olvidarlo.
Opino que el comercio todo debería apoyar cuando un funcionario desea estudiar y superarse.Delmar
Los muchachos de hoy, como los de aquella época, necesitan del respaldo del empresario para el que trabaja, llevar adelante muchas veces el estudio.
¿Pensó en su momento instalarse con un taller?
Sí, tuvimos esa iniciativa con un primo pero no se dio y en una de mis vacaciones, veo un clasificado de Diario EL PUEBLO, donde solicitaban un ayudante mecánico.
Cuando llego al taller y me presento, habían tomado el día anterior a un funcionario para la tarea.
¡Para mi fue una frustración!
¿Cuándo comienza a trabajar en Rodwil?
Hace 38 años.
Estaba trabajando en Alaska, pasando por diferentes secciones y me desempeñaba como encargado de depósito, cuando surgió la posibilidad de comenzar a trabajar en Rodwil en la parte contable.
Me gustó la idea, lo hablé con los principales de Alaska y me dijeron que la propuesta era buena de parte de Rodwil, porque yo tenía mis condiciones acordes a lo que Rodwil podía ofrecerme económicamente.
Me contacté y comencé a trabajar en setiembre del año ´80, en la parte contable.
Fueron tres meses a prueba y luego ya me quedé definitivamente.
¿Cuánto tiempo estuvo en la administración?
Durante dos años, pero me gustaba la venta.
Comencé a tratar con el público y de a poquito fui tomándole la mano a la venta y afianzándome.
¿Cómo se da ése cambio de actividad?
Porque todo lo que hacíamos con recibo, tenía que ser en la parte de mostrador, creando un vínculo con la gente.
Mientras los demás compañeros vendían, yo iba conociendo a los clientes.
Y muy de a poquito a la venta. Adquiriendo más experiencia en ese aspecto.
¿Se mantiene la empresa con aquella clientela fiel?
Sí, la mantiene, pero además es mucho más amplia.
Estamos hablando prácticamente de que pasaron cuarenta años.
Y los clientes de ese entonces comenzaron a traer a sus hijos y se fue agrandando la clientela.
¿Qué tiene de especial Rodwil?
Creo firmemente que el buen trato es esencial, junto a la calidad de las prendas que ofrecemos.
Siempre digo que un cliente es importante y hay que atenderlo lo mejor posible.
Aunque uno tenga un problema en momentos que el cliente entra al local, no tiene este por qué saberlo.
¿Qué es esencial en un buen vendedor?
Fundamental: tener paciencia y gustarle lo que hace.
Hacerlo con amor.
Vender es ofrecer una cosa que le está gustando mucho al que lo vende.
Transmitírselo al cliente y tratar de orientar a la persona cuando viene a comprar.
Muchas veces llega el cliente y no se decide, porque se encuentra desorientado. Viene con una idea y encuentra al vendedor ampliándole el panorama, buscando la manera de que compre algo que lo deje conforme. Pero además, el vendedor tiene que vestirlo bien.
Que luego cuando se retire del local, afuera, nos haga la misma publicidad.
Por ello es fundamental atenderlos bien.
Han llegado clientes, comentándonos que nos visitan porque han tenido las mejores referencias.
Eso para nosotros, los compañeros vendedores, es una gran satisfacción.
Saber que la gente se siente con esa deferencia y se valla ya pensando en un regreso.
Incentivando además a nuevos clientes a que se acerquen.
¿Qué ha significado para usted, trabajar en grupo?
Somos un grupo de compañeros que tratamos de complementarnos como equipo de trabajo.
Tratar de estar siempre bien, llevándonos bien.
Es fundamental poder hacerlo, ya que pasamos compartiendo, mucho tiempo juntos.
¿Se ve como un líder del grupo?
No, no me veo como líder. Sí, como una persona que trata de brindarle lo mejor a la gente, para que se retire bien vestido.
Siempre digo que todos los días, tenemos algo que aprender.
Los mismos clientes nos llevan a ello.
Por allá uno escucha que alguien te lo reconoce y eso hace sentir muy bien, es una satisfacción.
No sólo para mí, sino para todo el grupo.
¿Cuándo un cliente se retira bien vestido?
Eso es muy relativo y va a depender de la edad de cada uno.
Nosotros contamos con clientes mayores, pero a su vez, tenemos muchos clientes jóvenes, que se eligen la ropa informal totalmente.
Puede ser un jeans con roturas o desgastado con una camisa informal.
Luego está aquella persona clásica que se viste con un pantalón formal, con una camisa a tono.
Y también está aquella gente que concurre a eventos, busca indumentaria para cumpleaños o casamientos con su trajecito y con su buen vestir.
¿Ha cambiado mucho la indumentaria en general?
Podemos ver a los jóvenes, que se le solicita ropa formal y se pone su trajecito. Con tiradores y moñitos, corbatín.
Hoy en día la gente trata de vestirse bien.
¿Qué es lo más lindo de su tarea?
Es atender a la gente bien atendida.
Que se vaya contenta.
¿Y lo que no le gusta?
No, en ese aspecto no tengo nada que decir.
Me gustó siempre cumplir, en cuanto a la asistencia y a todo.
¿Qué le ha aportado Rodwil en todos estos años?
Me aportó experiencia, sobre todas las cosas.
No me puedo sentir disconforme con nada, porque la empresa siempre que la necesité estuvo a mi lado. Y eso es muy importante cuando un empleado lo necesita. Que la empresa brinde su apoyo, su respaldo.
Me siento muy conforme.
Me gustaría destacar ese apoyo de la empresa siempre y el compañerismo entre los compañeros, que es muy importante.
Mis compañeros son de fierro y los patrones también.
Me siento muy conforme en ese aspecto.
¿Usted qué le ha brindado a la empresa?
Yo creo que le he brindado parte de mi vida.
Son 38 años ininterrumpidos.
A veces pienso en la gente que llega al local y me dice: «¿todavía estás acá?».
Y uno de esos señores que me preguntó, es uno de los primeros clientes que tuvo Rodwil.
Es todo una vida acá adentro.
Fue un conocerla poquito a poquito todos los días a la empresa y lo sigo haciendo.
¿Se viste en Rodwil?
Si, claro.
¿Cuál es su estilo?
Más bien clásico. Me gustan las cosas modernitas, pero no exageradas.
Dentro de lo moderno, lo clásico.
Uno tiene que ubicarse con la edad y con la vestimenta moderna.
¿En algún momento, echó de menos el taller mecánico que no logró instalar?
En un momento de mi vida, me puse a meditar y pensé: había estudiado cuatro años de mecánica, con un diploma que lo tengo colgadito en casa, lo miro y pienso que dentro de todas las materias que tenía el curso, algunas cosas me han servido para la tarea que realizo.
Los números, la parte de la matemática es muy importante siempre para cualquier tarea que vayamos a realizar.
¿Ya no es una asignatura pendiente?
No, ya no.
Lo miro al diploma con cariño, porque tampoco fue un tiempo perdido.

Publicado en - Faz Apunto, «Actitud con condiciones»Comentarios (0)

SHARON NICOLLE CASTRO SANTANA

0aa69808-5970-4259-a9a5-0bea22f58dd3

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

JUAN IDIART Y LUCÍA SAMIT

LAG_8227

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

MELINA MANTUANI FERREIRA CUMPLIÓ SUS 15 AÑOS

LAG_8530

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

Aptitud con condiciones

Entrevista a Wilson Daniel Caballero

Encargado de turno de Producción en Panadería y Confitería Merco Pan, con 26 años de labor

Wilson llega desde Montevideo siendo pequeño. Comienza muy pronto a sentirse cómodo entre nosotros y hoy Salto ya lo da por adoptado.
Su trayectoria laboral, tiene inicio en una conocida panadería del medio, donde con el paso del tiempo, logra 18 años de permanencia.
Ya respaldado por una vasta experiencia, descubre a Panadería y Confitería Merco Pan, para quedar fascinado con la forma de trabajo y la comodidad que encontró para hacerlo posible.
Con mucho apoyo de parte de la patronal y del grupo de compañeros que lo recibió, le dan la bienvenida para cubrir un horario de cuatro horas, haciendo una «changa» por unos días.
«¡Fué una «changa» de 26 años!» comienza diciéndonos Wilson, sonriendo:
¿Dónde comenzó desarrollando su actividad laboral?
Trabajaba anteriormente en una panadería, ubicada en Uruguay y Piedras y lo hice durante 18 años. Aprendiendo el oficio y dedicándome de lleno a la tarea. Siempre me gustó.
¿Cómo se integra a la familia de Merco Pan?
Una persona conocida me llama para saber si deseaba realizar una changa cubriendo cuatro horas.
Fueron unos cuarenta y cinco días y dadas algunos aprendizajes que comenzaba a adquirir, el trato de los compañeros hacia mi, lo mismo que el de los patrones en su mayoría, me fue atrapando.
Comencé hace 26 años, como ayudante en la panadería.
Fui aprendiendo en su forma de trabajar desde el comienzo cada vez más y a gustarme por sobre todo.
Con algún tipo de cursos temporariamente, pero más que nada aprendiendo en la práctica.
Me enamoré del lugar y de la tarea. No solamente de los cambios en la forma de trabajar, sino en todo lo que me brindaban.
Allí fue que traté en lo posible de comenzar a cumplir y que se notara mi responsabilidad.
¿Hubo luego una invitación a quedarse?
Sí, de parte de uno de los patrones.
Me invitó a quedarme planteándome la parte económica y confiando de su parte, que nos íbamos a arreglar. No lo pensé dos veces y así fue.
En treinta días, me di cuenta de cómo se trabajaba. Me gustó, me quedé y nunca me arrepentí.
¿Su familia apoyó la decisión?
Sí enseguida.
Mi esposa Lourdes, junto a mis hijos Martín, Marcos, Marisela y Maicol, siempre han apostado por mí. Cuando llegó el momento de quedarme del todo trabajando, les comentaba cómo era el cambio, con qué beneficios contaba si me decidía. Y me apoyaron para que me quedara.
Aunque posiblemente en lo económico iba a ser equivalente al empleo que dejaba atrás, estaba más cómodo.
¿Cuál fue el cambio que notó al llegar?
Cuando comienzo, la Merco se había instalado hacía poco tiempo en la vereda de enfrente, donde actualmente se encuentra el local de electricidad.
Llego al local, mirando todos los detalles de la panadería: ¡qué lindo era todo, que higiene, mucha organización!
Para luego llamarme mucho la a tención la forma de trabajar.
Donde se preocupaban más que nada por contar con toda la materia prima para hacer el trabajo, en general.
No lo había ni hacían problemas por nada, como pasa hasta ahora.
Un lugar donde uno logra trabajar bien cómodo.
¿Con qué expectativa entró a trabajar?
Lo que deseaba era estar bien económicamente y lógicamente contar con la posibilidad de lograr un progreso. Pero además, quería trabajar con la tranquilidad de contar con todos los insumos para la fabricación y por sobre todo, que me fueran tomando confianza para con el tiempo lograr un cargo, como lo tengo.
¿Cuándo se lo asignan?
Enseguida. Por el hecho de tener conocimientos sobre el rubro.
Uno de los patrones que hoy se encuentra con nosotros, me valoró por los conocimientos que tenía y me lo dijo. Era por la experiencia que ya traía conmigo.
Y luego, fuí trabajando y eso se fue reflejando en el aprendizaje de todos los días. Creciendo laboralmente.
En total son 44 años de trabajo en panaderías.
¿Por qué eligió ser panadero?
No lo elegí, sino que se fue dando.
Tal vez porque sin dudas, cuando comencé a hacerlo, fue algo que me gustó.
No es estar trabajando porque no hay otra, es porque me gusta lo que hago.
Además del horario, que es durante la tarde. Cuando entré, era ese el horario y en la actualidad, volvió a ser el mismo del principio.
De ser de noche, es muy complicado.
Uno pasa mal durante el día, por no lograr descansar bien a la noche y es un pasar mal todo el tiempo. No descansa el cuerpo, ni la mente.
Además de la atención y los momentos que uno le queda debiendo a la familia, a los hijos, que necesitan ésa conexión con los padres.
Para estar con ellos y darle una mejor calidad de vida.
¿Qué se implementa en cada curso que llega a realizar?
Mucho sobre los productos.Wilson Caballero 1
Es muy importante la materia prima, tanto la harina como los demás ingredientes que utilizamos.
¿A qué se debe el éxito de Merco Pan?
Se debe a la calidad.
Al cuidado de la materia prima. Se vigila el más mínimo detalle, para que no se nos pase nada y lograr demostrarle al cliente una buena imagen y buen gusto del producto, en todo lo que hacemos.
¿Cómo se logra esa variedad de productos que actualmente consumimos los salteños?
Se van creando casi en forma continua.
Tanto en la parte del pan como de confitería.
Los encargados y principales, son los que se encargan de ir innovando. Año a año, implementando variedades y gustos.
Tanto en lo dulce como en lo salado.
¿Cómo es la relación con el grupo de compañeros?
Somos unos cuantos y es un grupo muy lindo.
Cada tanto hacemos una hamburgueseada o alguna comida como para entretenernos y lograr estar todos juntos.
Una muy buena conexión existe entre los treinta y cinco funcionarios que somos, en su totalidad.
¿Qué tiene que tener un buen panadero?
Tener ganas de hacer las cosas bien.
Dedicar su tiempo.
Siempre le digo a mis compañeros: «el día que no tenga esas ganas tan necesarias de hacer las cosas bien, más vale ni vengo».
Si uno no hace las cosas con amor, no va a salir nada bueno de allí.
A mi me gustó desde el comienzo ésa forma de trabajar y trato de hacerlo con el mayor cuidado posible.
¿Hay alguna tarea que no le guste hacerla?
No, me gusta todo lo que hago.
Lo que sí no me gustaría, pero de todas formas si lo tengo que hacer lo hago, es trabajar en horario nocturno. De la medianoche en adelante.
¿Qué le brindó todos estos años la Merco Pan?
Tranquilidad.
Me ayudó en gran parte de mi vida. Me ayudó a aprender.
Y económicamente hablando, me ayudó a progresar.Wilson junto a parte del grupo de tareas de Merco Pan
¿Y usted que siente que le brindó a la empresa?
Responsabilidad en todo.
Y a veces no está bien decirlo, pero incluso fue muy escaso el ausentismo que he tenido.
Fue mínimo, gracias a Dios.
Siempre he estado al pie del cañón para poder cumplir.
Me parece que le he dejado muchas cosas.
La empresa es parte de mi vida y le estoy muy agradecido por todo.
Desde el momento que ingresé a ella, cuando eran cuatro los principales y me dieron la oportunidad, hasta ahora.
Un agradecimiento y un saludo también al equipo de trabajo que logramos, que es muy bueno, comprometido además en su tarea y otro muy especial para mis cuatro preciosos hijos y a mi señora.

Publicado en - Faz Apunto, «Actitud con condiciones»Comentarios (0)

HANNA OLIVERA

FOTOS: JOSÉ _MG_0012VOLPI

_MG_9716

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

CAMILA BISIO NÚÑEZ FESTEJA HOY SUS 15 AÑOS

Nueva imagenDibujo

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

LUCÍA COSTA SALAS FESTEJÓ SUS 20 AÑOS

FOTOS: EDUARDO LAGOSLAG_7619

LAG_7581

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

CAMILA SOUZA GONZAGA FESTEJA SUS 15 AÑOS HOY SÁBADO

FOTOS: EDUARDO LAGOS
LAG_4264

LAG_3898

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

Funcionario de Rectificaciones Bisio, con 38 años de labor

Entrevista a Néstor Enrique Sosa Santurio

Néstor proviene de la localidad de Colonia Lavalleja. Y junto a su numerosa familia llegó a Salto siendo un niño, para instalarse en un conocido barrio de nuestra ciudad.
Al ir culminando primaria su decisión a futuro, era ingresar a UTU, para encontrar un oficio y lograr desarrollar su actividad.
Comenzó a estudiar tornería y al culminar sus estudios, es por medio de un amigo que dejaba el puesto que se contacta con Carlos Bisio, principal de Rectificaciones Bisio. Donde comenzó en su primer empleo, deseoso de desarrollar conocimientos, además.
Pasaron desde entonces muchos años, que hoy recordamos dialogando con Néstor.
De cómo llega al desafío de ingresar a una empresa con una vasta trayectoria en el medio:
¿Por qué estudiar tornería?Néstor Sosa
En realidad estaba por un lado la parte de motores y por otra la de tornería. A mí me gustaba esta.
En la época en que concurría a primaria, mis notas no eran de las mejores.
Tampoco habían muchas posibilidades de estudiar una profesión de Facultad o maestro, etc.
En el año ´66, mi padre adquirió un FORD A y tal vez el hecho de andar siempre con él, me fue llevando a querer estudiar sobre la mecánica.
Creo ya que en ese entonces ví un mercado donde se podía desarrollar la actividad y que además en la mecánica, siempre iba a contar con un medio de vida, porque se necesita.
Mi interés en la profesión, era el hecho de realizar piezas y con el tiempo, se fue dando.
¿Cómo ingresas a Rectificaciones Bisio?
Por medio de un compañero con el que estudiábamos juntos en UTU.
Él estaba trabajando en Rectificaciones Bisio y decide dejar el puesto. Me lo comenta, me comunico con Carlos, el patrón y nos pusimos de acuerdo.
Me dijo: «Empezamos el 1º de noviembre». Comenzamos, trabajamos durante todo el día y a la tardecita, me dice: «mañana descansamos».
Me dejó asombrado. Era porque el 2 de noviembre es el día de los difuntos. Es una anécdota para compartir de mi comienzo. (Sonríe).
¿Qué esperabas encontrar en tu lugar de trabajo?
Era mi primer trabajo y por ende, totalmente nueva la tarea, estaba muy entusiasmado en conocer todo lo que había para hacer.
Cuando comencé a trabajar, quedé impresionado de ver como mis compañeros, que ya hacía años que venían trabajando en marcas, identificaban la parte de los motores con facilidad, desarrollaban su actividad sabiendo todo.
Yo me sentía ansioso por hacerlo.
Se hablaban entre ellos, anotando marcas y demás y yo además de no conocer las marcas, tampoco conocía los fabricantes.(sonríe).
Hoy se habla de Ford, Mercedes o Ferrari y es diferente, en esa época eran desconocidos hasta los logos.
Ésa era mi mayor expectativa: llegar a conocer todo. Que era una pieza y cuál función cumplía.
De todas formas, no dejamos nunca de conocer, hasta en la actualidad. Continúan saliendo nuevas marcas.
¿Te atrae aún lo que empezaste haciendo?
Sí, obviamente. Y me sigue gustando.
Realmente el rectificado de motores, es algo que me apasiona.
¿Cómo te recibe el grupo de colaboradores que ya estaba en la empresa?
Muy bien. Fueron todos muy compañeros desde el principio, además yo no conocía nada y necesitaba que me indicaran cada cosa por hacer. Pero también sentí mucho apoyo de parte de la patronal.
Logré la ayuda de todos e ir mejorando, aprendiendo.
¿Actualmente en qué se basa tu tarea?
Mi trabajo se sigue desarrollando en el torno, donde se puede lograr una serie de actividades en diferentes tareas.
Es una máquina espectacular que sirve para construir o reparar piezas y muchas más funciones.
Te vuelve creativo, porque siempre hay que estar con un razonamiento bien activo.
Hay una cantidad de máquinas, para que todos los que trabajamos allí desarrollemos la tarea sin ninguna dificultad y los trabajos queden asegurados con calidad.
Es una gran satisfacción ir aprendiendo cada día y un placer trabajar allí.
¿Qué se necesita para ser un buen tornero?
Tiene que tener talento y ser creativo.
Y también conocer la función que cumplen las piezas.
Con algunas de ellas se trabaja lento, con otras más rápido y para eso, hace que cambie el material.
¿Hoy te animas a cualquier tipo de trabajo?
Sí, en lo que a mí corresponde.
Porque cada uno de los colaboradores, cumplimos una distinta especialidad, siempre cada uno en lo suyo.
Pero en conjunto logramos todo.
Es un equipo que está trabajando con un servicio especializado y la empresa ya está reconocida en nuestro medio.
¿Qué fue lo más difícil?
Adaptarme al principio.
Luego que aprendí, todo se ha hecho fácil.
Todo tiene su tiempo y su atención, trabajando responsablemente.
¿Y lo más agradable?
Que salga todo bien el trabajo.
Es la mayor satisfacción. Porque me hace sentir muy cómodo.
Y me hace sentir muy bien, trabajar con el grupo de compañeros que tengo.
Porque es un equipo muy capáz, sin dudas. Así como su lado humano.
Nunca voy a terminar de agradecerles, todo lo que he aprendido a su lado, así como a los patrones con el apoyo que me han brindado.
¿Te sientes apoyado por tu familia?
Sí mucho.
Vengo de una familia grande y estoy casado con Elina, desde el 2001, quien me brinda todo su apoyo.
¿Qué te ha dejado Rectificaciones Bisio en todos estos años?
Me ha dejado una gran estabilidad laboral.
Con un aprendizaje, en medio de un compañerismo.
Fue Aline, la hija de mi patrón, quien me comunicó que habían solicitado ustedes, esta entrevista.
Yo no siento otra cosa, más que agradecimiento.
Gracias a Rectificaciones Bisio, logré ocupar un lugar en la sociedad y me siento en este caso, como un representativo de la empresa.
Es un placer enorme para los trabajadores de la misma, cuando el trabajo no solo pasa por dentro del departamento.
Muchas veces llegan motores para su reparación de diferentes partes del país o incluso lo envían de un país vecino, asombrándonos de los contactos que tiene el patrón.
¡Como reconocen su trabajo!, junto a la confianza que los clientes le entregan.
Para nosotros es cumplir una función con más gusto aún. Nos hace sentir muy bien.
Porque también atendemos la parte de la agricultura. Con toda esa maquinaria de los horticultores, la gente del agro, trayendo trabajo a la empresa.
Es muy lindo trabajar para toda ésta gente, porque hace sentir muy reconfortada a la empresa.
¿Y que le has brindado tú como colaborador?
Pienso que, así como he recibido una gran enseñanza y estabilidad en lo laboral, yo también en mi función de empleado he cumplido con la empresa.
Esta es parte de mi vida.
Nuestra relación de empleador y empleado en cualquier aspecto es excelente, con los patrones y con el equipo todo.
Pienso que si yo traté de poner de mi parte toda la responsabilidad y la puntualidad posible, siempre brindándome, el patrón me ha brindado el puesto con todo al alcance y me ha permitido prosperar.
He entregado lo mejor de mi y me he sentido respaldado siempre por la empresa.
Gracias a Diario EL PUEBLO, por permitir expresarnos con nuestras historias como trabajadores y también mostrar a nuestras empresas salteñas, en un diario salteño que se lo puede ver en el mundo.

Publicado en - Faz Apunto, «Actitud con condiciones»Comentarios (0)

Grupo Disco lanza una innovadora propuesta en textil con marcas internacionales y una nueva experiencia de compra

Grupo Disco realizó en Géant de Parque Roosevelt un desfile de moda con sus marcas exclusivas Arkitect y Bronzini que ofrecen una propuesta completa para vestir a toda la familia. Con la incorporación de estas dos marcas internacionales, Grupo Disco Uruguay (GDU) innova en su propuesta de textil en sus locales Disco, Devoto y Geant. foto institucionalEl objetivo es ofrecer a sus clientes prendas de moda a los precios más accesibles del mercado. “Democratizar la moda es nuestro objetivo. Nuestra propuesta busca que los clientes puedan vestirse a la moda a precios muy accesibles. La idea es ofrecer un “total look” por el mismo precio que en un shopping te compras una sola prenda” explicó Natalia Pintos, la Gerente Textil de Grupo Disco. Tanto Arkitect como Bronzini tienen presencia en Colombia, Brasil, Argentina, donde han logrado imponer tendencia. De hecho, en Colombia la imagen de Arkitect es una de las top models más reconocidas del mundo: Sara Sampaio, uno de los ángeles de Victoria’s Secret. El manejo especial de la silueta femenina son claramente del universo Arkitect pero llevado a un plano de comodidad, movimiento y libertad. “Prendas fáciles de llevar y combinar”, afirmó Pintos. Arkitect viene de la palabra “arquitecta” haciendo alusión a que la mujer es quien construye su estilo de vida, hogar y personalidad. Es ella quien tiene la capacidad de escoger lo que le gusta. Los productos son femeninos, elegantes, seguros, atemporales, accesibles y de buena calidad pensados para una mujer que busca comodidad y soluciones prácticas que aún mantengan su estilo. Las marcas están disponibles en cinco Devoto (Portones, Sayago, Punta del Este, _MAN3922Piriápolis, Pando), tres Disco (Avenida Italia, Atlantida y Canelones) y dos Géant (Parque Roosevelt, Nuevo Centro). En estos locales se hizo un cambio total del lay out para mejorar la experiencia de compra. En Géant Parque Roosevelt se encuentra la mayor exhibición de la propuesta con 1.100 m2 dedicados exclusivamente a estas prendas. “Es una experiencia de compra totalmente innovadora para Uruguay”, concluyó Pintos.

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

Las imágenes hablan por sí solas

21 de marzo, día mundial de la persona con síndrome de down

Un éxito la propuesta.

Plaza 33 y el Cafeto colmados. “Muy buena respuesta de la sociedad Salteña. Muy agradecidos a todos los que asistieron, colaboraron, participaron y animaron la fiesta.29511968_1739823619412253_272226094108099015_n (otra copia)

Objetivos cumplidos:
-Sensibilizar y concientizar:
interactuando con nuestros chicos en la atención al público en el Cafeto.
-Derribar mitos: participando de las dinámicas grupales propuestas(cajas).
– Diversión: bailando zumba y con los cantantes locales.
-Compartir: una exquisita torta y entrega de souvenir (imanes) -Satisfacción: de las familias de la Asociación al ver tanta participación y alegría de nuestros hijos. Y sobre todo, la espontaneidad del momento, la voluntad y buena disposición de todos los que se acercaban.

“GANAS DE SEGUIR AVANZANDO, DE PLANTEAR NUEVOS OBJETIVOS Y PROPUESTAS, DE SEGUIR SOÑANDO, PORQUE JUNTOS SE PUEDE. ¡¡¡SOMOS UN GRAN EQUIPO!!!29511791_1739823456078936_964004993999129265_n (otra copia)

Asociación Down de Salto29497502_1739822172745731_6026015504627374156_n (otra copia)

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

QUINCEAÑERAS

AnaPaula Bueno.EstudioRomanMilagros Duran.EstudioRomanPaola FernandezjEstudioRomanAna Silveira .estudio roman

Publicado en - Faz ApuntoComentarios (0)

Plaza y paseos

PLAZA ARTIGAS
Calles, Uruguay, 18 de Julio, Artigas y 25 de Agosto.
El espacio adquirió su actual importancia cuando en el centenario de la ciudad se decidió construir un monumento a José Artigas.
Edmundo Prati elaboró un conjunto escultórico de tres piezas: Artigas a caballo, Ciudadano y Gaucho.
PLAZA FLORES
Calles José Zorrilla de San Martín, Pbro. Schollinsky, Julio Delgado y Diego Lamas.
Espacio forestado con bancos, alumbrado y ornamentación. Posee un monumento central en honor a la madre, obra del escultor Edmundo Prati; también un reloj donado por la firma París Londres cuando se conmemoraron los cien años de la Jura de la Constitución.
PLAZA TREINTA Y TRES ORIENTALES
Calles Uruguay, Juan C. Gómez, Artigas y Florencio Sánchez.
Es la plaza más antigua de la ciudad.
En su circunvalación se encuentran: Iglesia Nuestra Señora del Carmen, primera Casa de Gobierno y Puerta de la Antigua Jefatura.
PLAZOLETA ROOSEVELT
Al inicio de calle Uruguay. Construida en homenaje al Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt. Cuidados canteros, árboles y arbustos en balconada con escalera central que desciende hacia la explanada portuaria.
Posición privilegiada para apreciar la majestuosidad del curso del río y los famosos atardeceres salteños.
PARQUE HARRIAGUE
Av. Harriague y Rincón. Parque de belleza natural, donado por Catalina Harriague de Castaños al municipio en 1951. Acceso libre y gratuito. Abierto todo el día. Visitar preferentemente de día.
PARQUE SOLARI
Av. Blandengues y Enrique Amorim. Diseño de artistas de la Escuela Francesa de Paseos Públicos de París.
Declarado Monumento Histórico Nacional. Plantas, flores y árboles forman un conjunto paisajístico con glorietas y estanques.
En su interior el Parque del Descubrimiento diseñado por Leandro Silva Delgado en homenaje a los 500 años del descubrimiento de América por los españoles. Acceso libre y gratuito. Abierto
PARQUE MATTOS NETTO
Costanera Sur. Balconada al río Uruguay y plaza en homenaje a la industria saladeril. Increíble panorama del río, hermosos atardeceres y paisaje nocturno de ensueño.
Acceso libre y gratuito. Abierto todo el día
PLAYA “SALTO CHICO”
Al norte y a 3 km del puerto de Salto, sobre el río Uruguay. Zona de pequeñas cascadas, playas, camping, observación de la naturaleza yesparcimiento. Frente a los rápidos se encuentra el Parador Ayuí y la Plazoleta del Éxodo. La faja costera con playa de canto rodado está habilitada para baños en verano, con servicio de salvavidas. En la costanera que bordea las barrancas hay iluminación, gabinetes higiénicos, bancos, parrilleros, sendas peatonales, canchas de fútbol y vóley de playa.

Publicado en Salto turismo 2018Comentarios (0)

Lugares de Salto

Ateneo
Con capacidad para 300 personas. Fue construido a fines del siglo XIX bajo inspiración masónica y fue declarado Monumento Histórico Nacional el 1.08.1989. Ubicado en calle Artigas 535
Mercado 18 de Julio
Antiguo mercado de abasto, del siglo XIX. Transformado en centro de exposiciones y eventos. Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 27.04.1990. Ubicado en la manzana comprendida entre las calles Uruguay, Rincón, Artigas y 18 de Julio.
Columnata de la Vieja Jefatura de Policía
Es parte del edificio de la antigua Jefatura de Policía, construido en 1861. Fue el Centro Político de Salto, hasta la creación de las Intendencias. Declarado Monumento Histórico Nacional el 07/06/1990. Ubicada en calle Artigas y Florencio Sánchez.
Catedral Basílica San Juan Bautista. Es la Catedral de la Diócesis de Salto, su construcción se comenzó a fines del siglo XIX y se terminó en varias etapas, en el siglo XX. Contiene obras murales de artistas célebres como José Zorrilla de San Martín, y estatuaria y altares europeos. Declarada Monumento Histórico Nacional el 06.03.1997 Ubicada en calle 25 de Agosto entre Uruguay y Artigas
Edificio de Oficinas Públicas
Edificio en esquina de tres plantas, construido especialmente para diversas oficinas públicas. Obra del arquitecto Veltroni, cimentado en troncos de maderas duras y en un estilo distintivo.Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 16 de Octubre de 2008. Ubicación: Calle Artigas esquina Treinta y Tres .
SITIO DEL AYUÍ
Lugar donde el Gral. Artigas, seguido del Pueblo Oriental establece su campamento durante el éxodo o La Redota, episodio histórico ocurrido de octubre a diciembre de 1811.
TEATRO LARRAÑAGA
Hito artístico del país. Su construcción fue financiada por acciones vendidas al pueblo salteño. Inaugurado en 1882. Declarado Monumento Histórico Nacional. La sala tiene palcos, platea y tertulia; paredes empapeladas, cielo raso y telón pintados por artistas de renombre. Considerado uno de los teatros con mejor acústica del mundo. Posee un museo en el que se pueden apreciar muebles, vestuarios y afiches de antiguas obras.

Publicado en Salto turismo 2018Comentarios (0)

TURISMOENSALTO.COM

Contamos para la Semana de Turismo o Semana Santa con diversas propuestas en visitas guiadas para los turistas que visiten el departamento de Salto o la región. Las propuestas son muy didácticas, atendiendo las características de la demanda que visita la región en esta semana.
Las mismas son realizadas en idioma español, en caso de requerirlo se elaboran propuestas a medida, diseñadas y conducidas por guías turísticos aptos para conducirlas, además, en idioma inglés o portugués.
Los circuitos turísticos detallados a continuación incluyen traslado desde el lugar de hospedaje, servicio de guía con ingreso a los lugares y degustación. Los niños hasta 5 años no abonan el paseo. Para una mejor organización de los mismos, recomendamos realizar la reserva y los pasamos a buscar por su lugar de hospedaje.
A continuación, detallamos los días y horarios de salidas:
Martes 27 City Tour por Salto:
En esta propuesta se recorre el centro de Salto y costaneras: se recorren edificios públicos de importancia cultural y arquitectónica, iglesias y plazas de la ciudad.
HORA: 09:00
Duración 21/2 – 3 horas
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $280
Miércoles 28 Represa y Parque del Lago:
La propuesta: Represa de Salto Grande y Lago de Salto Grande le permite conocer la Represa, Laboratorio Solar, Planta Solar y toda el área de influencia. Además, se visitan emprendimientos turísticos que se localizan en el área.
HORA 09:00
Tiempo aproximado: 4 horas
Distancia aproximada 40 km
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $300
Jueves 29 Circuito Productivo: Bodegas y Olivares
Este recorrido lo invita a conocer las diferentes producciones del departamento. Se visitan dos emprendimientos productivos: un emprendimiento olivícola y una bodega. Incluye traslado, visita guiada y degustación.
HORA 10:00
Tiempo aproximado: 3 ½ horas
Distancia aproximada 50 km
Salida: Termas del Daymán
Precio por persona $450 (incluye degustación)
Viernes 30 Circuito Lugares Sagrados:
Este circuito recorre lugares referentes de la Iglesia Católica: Padre Pio, Altar del Papa Juan Pablo II, Cristo Redentor y culmina el recorrido en la Catedral San Juan Bautista.
HORA 14:00
Tiempo aproximado: 2 1/2 – 3 horas
Distancia aproximada 50 km
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $380
Por más información al mail info@turismoensalto.com al 4735 4013 o al celular 099 488 226.

Publicado en Salto turismo 2018Comentarios (0)

Nuestro Salto

Ubicado en el litoral del río Uruguay, al noroeste del país. Limita al norte con Artigas, al este con Rivera y Tacuarembó, al sur con Paysandú y al oeste con la República Argentina. Superficie: 13.981 km².

Población: 123.120 habitantes. Salto es la capital con 99.072 habitantes.Salto_Department_mapSalto_Department_map
Las principales localidades son: Constitución, Belén, San Antonio, Laureles, Valentín, Colonia Lavalleja, Guaviyú, Pueblo Fernández. Conforma con Paysandú el corredor termal del Uruguay Natural con seis centros de diversas características: Termas de Almirón, San Nicanor y Guaviyú, Arapey, Daymán y Salto Grande.
Hay diferentes teorías sobre la fundación de la ciudad. La versión más aceptada es que la fundó José Joaquín de Viana en 1756.
Estas tierras fueron testigo de campamentos que marchaban junto a José Artigas hacia Entre Ríos en el Éxodo del Pueblo Oriental. Cruzaron el río en la zona del Salto Chico. El Departamento de Salto fue creado en el año 1837.

Publicado en Salto turismo 2018Comentarios (0)

«Aptitud con condiciones»

Entrevista a Juan Carlos Lagos

Funcionario de empresa La Salteña, desde hace 30 años

Es por medio de un aviso en un periódico vespertino, que Juan Carlos se entera de una vacante de trabajo en empresa La Salteña.
Contaba para comenzar con esa fuerza de juventud, ganas de verse progresando, pero sobre todo, con el apoyo de su esposa, con la que ya conformaba un hogar junto a su bebé Natanael.
Las reglas establecidas en la empresa eran de tres meses a prueba. Pero mucho antes de lo pautado, su principal Raquel Galluzzo, le comunica la buena nueva: ¡ya era integrante del equipo de trabajo!
Recordamos junto a Juan Carlos toda su trayectoria laboral. Desde sus inicios, a su actualidad:Juan Carlos Lagos
¿Cuándo comienza su tarea en este rubro?
Comienzo a conocer las empresas fúnebres hace muchos años.
Los ataúdes llegaban a destino por medio de AFE en vagones, yo hacía fletes y comencé a transportarlos de allí a las empresas fúnebres.
En aquel entonces eran Simonelli, La Salteña y Prusultra.
En La Salteña conozco a Juan Márquez, su Gerente, también a Branca que actualmente es propietario de Oliden, en ese entonces Prusultra y Simonelli.
El contacto que yo mantenía con ellos se debía únicamente al flete que realizaba y ese relacionamiento me llevó a seguir conociendo gente en La Salteña.
¿Cómo ingresa a trabajar allí?
Me avisa mi cuñado que trabajaba en Diario La Prensa, había una solicitud de un puesto de trabajo en La Salteña.
¿Cómo decía la solicitud?
Se solicitaba un empleado fúnebre.
Llego a anotarme, había una cantidad importante de aspirantes y pensé: «¡Qué me van a tomar a mí, habiendo tanta cantidad de gente!» y me fui.
Mientras me iba, pensé en mi niño que tenía dos meses y volví.
Me dije: «soy una persona como uno de los aspirantes que esperan y también tengo el mismo derecho. Tal vez puedo llegar a ocupar ese lugar», y volví. Fui el último que entré.
La persona que me entrevistó, la Sra. Raquel Galluzzo y me dijo: «¡Qué te va a gustar a vos el trabajo!».
Le respondí: «mire señora, yo necesito trabajar. Tengo un niño de dos meses y necesito el puesto.
Acá queda un poquito de lado si me gusta o no. Lo tengo que hacer».
Pasan unos días, me visita en mi casa Juan Márquez con la noticia de que me tenía que presentar a trabajar. Al llegar me informan que me iban a dar la posibilidad de probarme.
Tengo muy buenos recuerdos de mi comienzo en la empresa, porque eran tres meses a prueba y a los dos meses, la patrona me dijo que quedara tranquilo que el puesto era mío.
¿Qué incluía en los requisitos?
Principalmente y a grandes rasgos, lo que hace el funebrero cuando fallece una persona. Levantar el cuerpo y traerlo a la sala. Se realiza el sepelio, se trasladan sus restos al cementerio y al finalizar acompañar a sus familiares a sus respectivos domicilios.
Aunque en algunas empresas no era así el servicio que se brindaba, en La Salteña era más completo, ya que nos encargábamos de todo. ¡Como lo hacemos hasta hoy!
Siempre nos brindaron en la empresa mucha confianza y participación, eso logró que hiciéramos toda la tarea con mucha entrega.
¿Cuál era su expectativa al momento de ingresar a trabajar allí?
Siempre me gustó mucho manejar. Pero a su vez, al ingresar a la empresa, me comenzó a interesar la parte administrativa.
Tal es así que culminé mis estudios de Contabilidad Comercial y Bancaria en Instituto Mundo Nuevo, logrando asociar las dos cosas.
¿Cómo tomó su familia la tarea que debía realizar?
Bien.
Yo en ese entonces me había casado con Rosario hacía dos años y tenía un niño: Natanael. Luego llegó Emanuel y por último Wendy.
A mi esposa le gusta mucho el trabajo y estábamos comenzando nuestra vida de hogar, con dos años de casados. Había que iniciarse y progresar.
Yo anteriormente trabajaba con un albañil y este me decía que yo iba a cobrar en el mes trabajando en la empresa, lo que él me pagaba por semana.
Yo le respondía: «cuando tienes trabajo, yo trabajo y gano bien, pero cuando no tienes trabajo yo no gano. Y acá, a ése dinero lo voy a tener siempre y seguro todos los meses».
Y me empezó a gustar el trabajo en la empresa, me recibieron muy bien. Me relacioné y me integré enseguida al grupo de compañeros que había.
¿Cuáles son los cambios que nota hoy?
En primer lugar, éramos cuatro funcionarios haciendo la tarea: El Gerente Juan Márquez, Ángel Cardozo, Miguel Rodríguez, ambos jubilados y yo.
No había limpiadores en la empresa, ni lavadores de coches, tapizábamos los ataúdes.
Veníamos a Diario EL PUEBLO a buscar diarios para lo que se llamaba amortajar, realizando tubitos con los diarios, teniéndolos prontos para cada ocasión. Actualmente ya eso no se usa. Se utiliza papel de arroz, que es mucho más práctico y el trabajo se puede hacer más rápido.
Empresa La Salteña fue la creadora de los servicios en las salas velatorias, o sea que de cada diez servicios, nueve eran en la casa, donde había mucho más trabajo porque había que acondicionar todo, luego volver a recoger lo que se había llevado y se hacía un solo servicio en la sala.
Hoy, la empresa ha crecido enormemente. Somos más cantidad de funcionarios funebreros, realizando muchos más servicios que en aquel entonces y contamos con mucho más personal para otras tareas.
Los ataúdes vienen tapizados, la tarea se ha agilizado por diferentes medios y es todo más fácil.
Se ha ido innovando tanto que el progreso dejó atrás esas cosas.
¿Cómo es un servicio hoy, visto desde adentro de la empresa?
Llega la persona a la empresa, tratamos con el familiar, realizando toda la parte administrativa correspondiente. Luego se instala el servicio, siempre atendiendo a los familiares. Ya sea en la sala, o en la cafetería.
Se realiza la parte de trámites, invitaciones.
Hay que solucionar el tema de dónde lo desea sepultar, ya sea en nicho o panteón, si la familia se va a inclinar por el Cementerio Central o Cementerio Parque, que hoy tiene la empresa.
Y al llegar la hora del sepelio, culminar el servicio en cementerio y luego trasladamos la familia a su domicilio.
Allí, finaliza una parte del servicio.
Porque hay funcionarios de nuestra empresa, que se dedican a realizar algunos trámites en juzgado, como es la partida de defunción, acompañar al familiar a realizar el trámite ante BPS cuando la esposa o el esposo, debe hacer el trámite de pensión, facilitándole toda la documentación.
Inclusive vamos a buscar a la persona al domicilio llegado el momento, se lo acompaña y luego lo llevamos de nuevo a su casa.
¿Cuántos son los encargados de esta función?
Somos ocho los funebreros, realizando además la parte administrativa.
Un grupo de trabajo, abocado a realizar un buen servicio. Haciendo todos el mismo trabajo, incluso si ya fue comenzado por un compañero, cada uno de nosotros ponemos la misma dedicación, para que salga todo lo mejor posible, porque somos un equipo unido, que lo único que nos interesa es que las cosas salgan bien.
No importa quién haya vendido el servicio, ni quién lo haya iniciado, sino que lo que tratamos es que sea de principio a fin, con un orden total.
Por cierto, somos humanos y nos podemos equivocar, pero de ver una falla en algo, tratamos de enmendarla de inmediato, siempre al lado del compañero, mirando por lo que necesite para mejorar el servicio.
Trabajan además cajeros, promotores y cobradores.
¿Cómo se siente hoy a tantos años de aquel comienzo?
Trabajando muy cómodo.
El compañerismo entre los compañeros de trabajo es el mismo. Hay mucha gente joven incorporada a la empresa y a mí me respetan como integrante del grupo y también como compañero más antiguo (sonríe).
Me siento muy cómodo con los patrones y dialogando con uno de ellos le decía: «A esta altura, siento a la empresa como mía».
Y hablando con Jacqueline, compañera de trabajo, decíamos que pudimos ver casi toda la trayectoria de la empresa.
¿Qué le han dejado todos estos años en La Salteña?
Mucha amistad, ese vínculo que se forja.
Le doy gracias a mis patrones de aquel momento, Sres. Raquel Galluzzo y Jorge Fernández (fallecido), y a sus hijos Carlos y Gustavo Fernández, que prácticamente los vi criarse allí dentro.
Doy gracias a Dios por haberme dado la fuerza y la salud necesaria para hacer casi mi vida dentro de la empresa, trabajando todos estos años.
Eso se refleja en el progreso de mi familia y también en el sostén y el respaldo.
Y lo que hoy tengo y soy, se lo debo todo a empresa La Salteña, porque prácticamente es mi vida.
Y si Dios me ayuda, pienso jubilarme siendo parte de ella.

Publicado en - Faz Apunto, «Actitud con condiciones»Comentarios (0)

«Aptitud con condiciones»

Con 27 años como funcionario de Litnor Hogar- Ex deportista

Entrevista a Sergio Machado

Cuando su camino como colaborador, comienza en el de la cobranza de Litnor Hogar hace 27 años, Sergio no se imaginó que seguiría en la empresa por tanto tiempo.
«El andar en la calle me trajo muchas satisfacciones», nos dice.
Haciendo su recorrido diario, ha llegado a contabilizar en el cuentakilómetros de su moto, hasta ciento cincuenta kilómetros.
Luego de varios años realizando la tarea de cobrador, cambia de sector y se instala hace un año y medio, en el de atención al público en empaque.
Estuvo durante mucho tiempo relacionado al deporte, ya que se ha desempeñado jugando al fútbol en algunos clubes del departamento y también en la Selección Salteña.
Sonríe al recordar que hizo tantos amigos a lo largo de su vida, que hoy cuando los ve entrar a Litnor, es un placer saludarlos afectuosamente.
Nos recibió amablemente y así dialogamos:
«Anteriormente yo trabajaba en Olivetti encargándome de máquinas de oficina y demás.
Luego seguí con Conti y Compañía, siendo este el mecánico de Rosas Ferrero que me invitó a acompañarlo, donde trabajé durante años.
Después me traslado a la empresa de Amado Dubarri, desempeñándome en el arreglo de máquinas y armado de estanterías metálicas» nos dice.
¿Cómo es tu ingreso a Litnor Hogar?Sergio Machado 400
Me entero de que se encontraba vacante un puesto de trabajo como cobrador, me presento y allí comienzo a distribuir mi tiempo, trabajando medio horario en Litnor como cobrador y medio horario en la empresa en la que ya estaba.
Pero en Litnor, se suma la tarea del reparto, aunque no por mucho tiempo.
Y me quedé finalmente solo en la cobranza en el año ´91.
¿Hasta cuándo desarrollaste la tarea de cobrador?
Hasta el año pasado. Cuando el principal de Litnor, me hace una propuesta de tomar el puesto de atención al público en el empaque.
EL motivo fue, porque con este nuevo sistema que se puede abonar lo que se desee con tarjetas se paga casi todo por ese medio.
Todavía quedan algunos que vienen a la empresa a pagar.
Allí fue cuando mermó bastante lo de la cobranza en domicilios y empresas.
¿Te gustaba esa tarea?
Sí, me gustaba mucho, yo en total anduve 38 años en la calle.
Pero a medida que van pasando los años, es como que uno busca un poco más de tranquilidad en la actividad y me gusta mucho lo que estoy haciendo actualmente.
¿Eras solamente tú que realizabas la tarea de cobrador?
Sí al comienzo estaba solo, hacía toda la cobranza, conociéndome todos los barrios.
También salí a las zonas aledañas de la ciudad y me recorría chacras y establecimientos.
Llegando incluso a la zona de Salto Grande y de allí me iba a Termas. Era impresionante lo que andaba.
Una anécdota para compartir como odisea, es la de los días lunes, que llegaba a contabilizar en el cuentakilómetros, 150 kilómetros en el día.
Luego Daniel Machado tomó a otro cobrador y repartió las zonas, correspondiéndome a mí de Uruguay para un lado y a mi compañero para el otro.
La empresa en sí, era mucho más chica.
Litnor comenzó en Larrañaga y Artigas, donde hoy está la Heladería Nevada, pero cuando yo ingreso ya estaba enfrente, donde actualmente está el Abitab.
Hoy Litnor cuenta con 35 años.
¿Cuál es tu opinión en cuanto al cobro actual?
Facilitó mucho a la gente.
Actualmente hay muy pocos cobradores.
De todas formas, hay gente que se niega a pagar con tarjetas.
¿Cuándo llega la propuesta al cambio de sección?
Me lo propuso Daniel Machado.
Me llamó para explicarme, que la cobranza ya no estaba funcionando.
Enseguida le respondo, «¡Pero me vas a sacar de la calle que a mí me encanta!
Y me respondió que me necesitaba más dentro del local que afuera. Y ya no daba para dos cobradores.
Estaba en su conocimiento que me llevaba muy bien con José, así como con el resto de los compañeros, como para darle una mano en la salida del reparto y atender en el empaque.
Entendí su propuesta y la acepté.
¿Cómo fue adaptarte?
Muy bien.
Enseguida comencé a tomarle la mano y me adapté rápido.
Pasa que los conozco a todos los compañeros de siempre, sé que todo el grupo es muy buena gente.
¿Tu familia acompañó siempre en tus actividades?
Sí, acompañó mucho aunque eran muchas horas que hacía. Tengo cuatro hijos: Juan Pablo, Malena, Camila y Valentín, que tiene ocho años.
¿Cómo lo ves hoy a aquel Litnor del comienzo?
Machado es un visionario y siempre está innovando.
En ese aspecto es muy trabajador.
Ha hecho incursionar en el mercado muchas cosas nuevas e interesantes para brindarles a los clientes.
En cuanto a electrodomésticos, una infinidad.
El Show Room, lo incursionó él y es algo muy destacable, lo mismo que el local de motos y bicicletas donde se trabaja muy bien.
En la época de Reyes y las fiestas tradicionales, es muy exitoso el negocio allí.
Y actualmente se termina temprano el reparto, pero hasta hace un tiempo se lo terminaba a eso de las dos o tres de la mañana.
Es impresionante lo que trabaja ese sector.
¿Cómo te sientes hoy, pasados estos 27 años?
Muy bien.
Pasa que con Daniel nos conocemos de muchos años y nos llevamos muy bien.
Él es muy buena persona y yo trato de responderle con responsabilidad.
Litnor es ya como mi casa.
Me levanto con ganas de venir a trabajar, porque estoy muy cómodo.
¿Puedes brindar sugerencias para mejorar en la empresa y es bien aceptada?
Sí, siempre que sea para mejorar.
Además se hace todo en conjunto.
Daniel siempre nos dice que si tuviéramos alguna idea, se la comuniquemos de inmediato, ya que es él la cabeza de la empresa.
Una persona muy accesible, que nos escucha y entiende a todos los colaboradores y nos tiene mucha confianza además.
¿Hay algo que te caracteriza?
El buen humor.
Siempre pienso que si existiera algún problema, hay que dejarlo en nuestra casa.
¿Planes?
Seguir disfrutando del trabajo que mucho me gusta y estar cómodo como lo estoy.
Además de querer disfrutar todo con mis hijos, que es lo más lindo, mi madre y mi hermano.
Y mantener siempre este vínculo con mis compañeros de trabajo, porque es un grupo excepcional.
¿Cuál es tu disfrute fuera del trabajo?
Mantengo desde hace mucho tiempo una barra de amigos, que siempre nos estamos reuniendo en lo del «Vasco» Luzuriaga.
Cocinamos y la pasamos muy bien.
Generalmente los jueves siempre tenemos cena, también los fines de semana y también conservo otras barras de amigos de un taller mecánico, otra con la que vamos de campamento en las licencias. Es un grupo de amigos de hace 28 años.
También tengo muchos conocidos de cuando jugaba al fútbol.
Lo hice durante 20 años y me ha dejado muchas amistades.
¿Qué cuadro de fútbol integrabas?
Jugué durante 8 años en Salto Uruguay y 12 en Salto Nuevo.
También estuve acompañando a la Selección mayor de Salto, en cuatro períodos.
Y eso deja mucha amistad.
¿Qué sientes cuando la gente entra hoy a Litnor y te encuentra en ese sector?
¡Es una alegría que me reconozcan y vengan a saludarme!
Siempre les digo a mis hijos: «es muy lindo y mejor que te vean y digan: mirá, allá está fulano. Y no que piensen: ¡vámonos, mira quién está ahí»! (Sonríe).
Aprovecho la oportunidad de saludar a todos mis compañeros de trabajo, a Daniel y su familia y decirles que debemos ser solidarios entre todos.
Llevarnos bien y ser buenos compañeros, apoyándonos.
En los grupos grandes se nota eso.
Y a Daniel, no dejo nunca de agradecerle por haberme brindado la posibilidad de un puesto de trabajo y por la mano que siempre nos da.
No me puedo olvidar de la propuesta de cambiarme de sector, porque posiblemente él, en el lugar de otro, me diría que mi trabajo terminaba allí.
En cambio me dio la oportunidad de seguir trabajando en la empresa.
Estoy muy agradecido con él, porque esas cosas a uno le llegan.
¿Qué te ha dejado Litnor en todos estos años?
Me ha enseñado mucho.
Daniel nos da una guía y a mí me ha hecho incluso replantearme mi vida.
Él es un hombre que siempre te está dando para adelante, muy positivo.
A mí Litnor me deja muchas satisfacciones.
Entre ellas, el de cosechar un millón de amigos, con algunos que hace un tiempo que no veo y al encontrarnos, dialogar y acordarnos de tal año con cosas que han sucedido…
¡Eso muy lindo!

Publicado en - Faz Apunto, - GeneralesComentarios (0)

Daniel Polti Juanena, Principal de Polti Repuestos: «Cumplimos 52 años en el medio»

Siguiéndole los pasos a su papá Francisco Polti, tanto Daniel como su hermana Gabriela, están dedicados por entero al negocio familiar.
Su esposa Adriana, cumple un rol fundamental en cuanto al apoyo que brinda a Daniel en todas sus actividades, así como sus cuatro hijos y una nieta dueña de su disfrute.
Daniel cuenta su trayectoria de 38 años, aunque estuvo desde niño viendo el desarrollo de la empresa junto a su padre y es por ello que se hace un conocedor innato en el rubro de la mecánica y en cuanto a repuestos en general.
Nos acercamos a su local de Brasil y Gutiérrez Ruiz, donde dialogamos de manera muy amena:
¿Cree que por el hecho de ser un emprendimiento familiar usted le sigue los pasos a su papá?
Sí. Papá fue quien me dio el puntapié inicial.
Él era empleado en Barbieri y Leggire y comienza con el emprendimiento siendo yo un niño. Mamé todo esa lucha que el realizó para sacar a flote a la familia.
Es como que lo llevo en la sangre porque estuve siempre entre los fierros.
Y me gustaba lo que él hacía, me gustaban los autos y me conocía todas las marcas.
¿Cómo era trabajar con su papá?
Yo me casé con mi esposa Adriana, que es un pilar fundamental en mi vida apoyándome en todo, a los 24 años y ya estaba trabajando con papá.
Y el hecho de estar con él me permitía tomar decisiones. Era un hombre muy exigente y tenía épocas de altas y de bajas.
Y cuando estaba en la alta, se me hacía muy difícil seguirle los pasos.
Me exigía por ejemplo que me levantara temprano y a las dos de la tarde ya estábamos trabajando de nuevo, haciendo muchas horas en la empresa.
Seguimos juntos siempre adelante hasta que logró en un predio que había adquirido, hacerse una construcción para un guardacoches que está ubicado en 1º de Mayo 350 y ahí también le puso muchas horas.
¿Cómo es que se instalan en una esquina trascendental como es esta?
Porque donde estábamos por Artigas, la flecha de la calle había cambiado en forma contraria y le quedaba muy trasmano a toda la clientela.
Mi padre había adquirido este predio baldío y se comenzó a construir esta edificación.
Hace de esto 29 años.
¿Cuándo se hace cargo usted del negocio?
Yo cuento con 38 años de actividad con la empresa. Papá se retiró pero continuaba visitándonos.
Se instalaba con nosotros y tenía a mucha gente conocida, por haber tenido una vida social muy activa.
Tuvo actividades sociales en la Universidad de la República, en Bomberos, en Club de Leones, en Club Peñarol.
Y en el año 2000 se incorpora mi hermana Graciela en la parte administrativa, la cual me acompaña hasta ahora y estamos muy cómodos trabajando. Es una excelente compañera que también hace su gran entrega, para que llevemos adelante juntos la empresa.
¿Cómo es la demanda en la parte automotriz?
En la actualidad es exigente.
La mayoría tiene su coche y la gente quiere los repuestos ya y a veces hay que acudir a Montevideo, recurriendo a la tecnología, sacándole foto al repuesto a solicitar con precisión, para que se envíe el repuesto requerido.
Y con el tiempo uno se hace conocedor de mucho y sabe dónde acudir para encontrarlo, así cómo hacer para no mantener mercadería estancada.
Por ello hay que ser muy cuidadoso en el stock.
¿Cuál ha sido el cambio más difícil que ha tenido que atravesar la empresa?
Yo alcancé a vivir las dos épocas.
En toda empresa está la época alta, la media y la época baja. Creo que la crisis más difícil, fue la del 2002 y salimos adelante como salieron todos.
En la época en que trabajaba papá había algunas casas de repuestos, pero luego fue pasando el tiempo y se volvió más competitivo el mercado.
Entonces uno tiene que adaptarse a ser más eficientes, más competitivos.
Buscar mejores precios y lograr esas dos cosas fundamentales: calidad y precio.
¿Todavía conserva clientes del comienzo?
Sí, todavía contamos con ellos.
Clientes de cuando todavía estábamos en calle Artigas 1742.
Clientes que nos han acompañado todos estos años de manera constante y estamos muy agradecidos por ello.
¿Cuál cree ser la clave para una empresa exitosa?
Primero tenerse confianza en lo que uno emprende y ser siempre responsable sobre todo con la gente, además de uno mismo.
Y siempre tratar de brindar lo mejor de uno.
Mucha entrega y servicio.
Si mira para atrás en su trayectoria, ¿qué ha recogido?
Lo que más hemos recogido, ha sido el relacionamiento con la gente y eso es muy placentero. Aprendimos mucho del trato con el cliente.
Y lo que vemos es el respeto que debemos conservar con él.
Sea el que viene a buscar una gran cosa o una de menor consumo. Eso uno lo va aprendiendo: a cuidar el cliente.
Es el respeto hacia los demás.
¿Una razón para comprar en Polti Repuestos?
Confianza en lo que está comprando y calidad, intentando brindar el mejor precio de nuestra parte.
¿Un recuerdo lindo de la época de su papá?
El hecho de haber trabajado tanto tiempo con papá, ya es bastante.
Al «viejo», le gustaba festejar los acontecimientos y se lanzó a promocionar los amortiguadores, entregándoselo al cliente ya colocados.
Hizo una fiesta con todos los mecánicos donde se pasó una película enfrente al negocio, en el local de la planta alta de Coca Cola.
Se invitó a gente preparada desde Montevideo en tema de amortiguación y se hizo un brindis, culminando en una fiesta muy particular.
Ese es uno de los recuerdos más agradables que guardo de las actividades que realizaba papá con el negocio.
¿Emprendería este mismo negocio?
Sí. Siempre me gustó lo que hice durante todos estos años.
¡Y seguro que lo volvería hacer!

Publicado en 2018 SUPLEMENTO TUERCAComentarios (0)

Roberto Di Donato, Vicepresidente de UNTASA (Unión de Talleristas de Salto). Como institución, UNTASA está cumpliendo 25 años de trayectoria

Abocada como siempre a la superación, cuenta en la actualidad con aproximadamente trescientos socios y realizando un llamado muy pronto a asamblea para la designación de su nueva directiva.
Actualmente la preside Pedro Farías y su Vicepresidente Roberto Di Donato, está dedicado al rubro desde hace quince años.
La familia de UNTASA no solo se encuentra conformada por el rubro de talleristas, sino por el vínculo creado por sus integrantes: profesionales conocidos, amigos o familiares directos.
Y los sigue encaminando unidos, por una lucha constante entre proyectos y avances.
Quisimos conocer de su situación actual y para ello dialogamos con su Vicepresidente Roberto Di Donato, de esta manera:
¿Cuánto hace que desarrolla la función de Vicepresidente?
Cuatro años.
Este es el indicado, donde tendríamos que encontrarnos ya cambiando la Directiva.
Nos salteamos un período donde no se realizaron presentaciones y de ésa forma, no cambiaron sus dirigentes.
Este año llamaremos a Asamblea.
¿Cómo se logran tantos años en el medio?
Esta tarea que realizamos es a voluntad propia. Algo que lleva mucho tiempo.
Constantemente interiorizándonos y solicitando colaboración. Pero por otro lado y lo más importante, es sentirnos unidos.
Deseando conseguir cosas como grupo y no de forma individual.
¿Cómo encuentra a UNTASA en el momento de su inclusión en ella y cómo la ve hoy?
De una u otra forma estuvimos siempre ligados a la institución y creo firmemente que debemos formar parte e integrarnos.
UNTASA fue creada para apoyar al mecánico y al rubro metalúrgico en todo lo que es avances en cuanto a la tecnología y los nuevos cambios.
Tanto administrativos como económicos.
Y su situación hoy se viene complicando en primer lugar, porque son pocos los socios que realmente se preocupan por la institución.
Eso hace que se haga más pesado de sobrellevar el recorrido que tiene que hacer quien toma la directiva.
Y en segundo lugar, existe un cambio que debe ser permanente en cuanto no solo al trabajo con los fierros, la parte tecnológica, sino también en la parte del empleador y de las exigencias del empleado, que nos obliga a estar informados permanentemente.
¿Cómo se realizan estas actualizaciones?
Hoy tenemos una herramienta muy importante que es internet, que nos abre un abanico inmenso viendo las realidades al instante. Y bien usado, es fundamental.
Debemos estar muy bien informados, porque a cualquiera de nosotros como mecánicos un solo error que cometamos dentro de un vehículo nos puede costar muy caro.
La plaza automotriz a nivel del departamento desde el año 2000 en adelante, se ha modernizado mucho.
No se ven tantos autos con sus años en la calle. Y eso requiere de una mayor capacidad de parte del mecánico, tener un taller en orden.
Debemos continuamente estar adquiriendo maquinarias, que muchas veces son de alto costo y es por ello que los números de los talleristas se elevan, porque los cursos y las herramientas son caros en una plaza muy pequeña.
Debemos trabajar con mucho cuidado en los precios, porque la competencia no nos lo permite además.
¿Cómo fueron los cambios en la Institución?
Además de la tecnología en la parte administrativa, ya que pasan muchas cosas por la computadora, la parte legal.
Estamos muy atentos e informados en cuanto a sueldos y demás.
Anteriormente el mecánico trabajaba «así nomás», como a lo que se iba haciendo.
Por más chico, mediano que sea mi taller, debemos mirar todo como una empresa, porque el sistema nos lleva a ello.
¿Cuáles fueron los logros de UNTASA, en los últimos tiempos?
Muy parejos.
Es una institución que necesita de acompañar estos cambios.
Somos unos agradecidos con el Centro Comercial e Industrial de Salto, porque nos brinda una mano enorme en cuanto a asesoramiento.
Por ése motivo nos «mechamos» mucho en cuanto a nuevas informaciones con gente que llega de Montevideo a brindar cursos y charlas en forma muy asidua. Tanto en lo administrativo, como técnico.
Agregarle a ello el agradecimiento a firmas, que siempre quieren apoyar a la institución con su auspicio.
¿Cuáles son las exigencias de UNTASA hacia el socio en cuánto a capacitaciones?
Hay un solo requisito y es que constituya un taller que se encuentre en forma legal. O si es empleado, el patrón le brinde la posibilidad de acceder.
Es una gran ventaja para el empleado.
Además de que se encuentre al día con la cuota.
¿Cuál es la mayor necesidad de UNTASA?
Existe un tema bien importante pendiente en nuestra directiva, que es sobre la Escuela Industrial (UTU) institución que brinda la capacitación.
Pienso que se debe en parte a lo técnico y a la política.
Hemos observado en algunas ocasiones, que el interés por la enseñanza no existe.
Hay una carencia en la parte mecánica electrónica relacionada a la automotriz y por ése motivo no desconocemos que la gente no está saliendo bien preparada de la UTU. Nosotros necesitamos de ésa gente preparada y no la conseguimos.
Me gustaría de alguna forma, sea interactuando con el Centro Comercial, UNTASA y UTU, encontrarle una solución al tema. Porque es un todo.
No me gustaría dejar pasar la oportunidad de reiterarles a los socios, que nos estamos reuniendo los días miércoles a las 20 hs en el Centro Comercial e Industrial de Salto, donde los esperamos para recepcionar sugerencias, esperando contar con una mano de su parte. Muchas gracias a todos.

 

Publicado en 2018 SUPLEMENTO TUERCAComentarios (0)

Antonio Cattani, Profesional en Mecánica Automotriz «Siento que soy mecánico desde que nací»

Con tan solo 11 años, Antonio ya estaba dedicado de lleno a lo que sería su futuro.
Estudiando durante cuatro años Mecánica Automotriz, se recibió a los 15.
El 5 de abril del año ´72, a los 18, se instala con su taller propio. Con el que logra una bienvenida de parte del medio y en muy poco tiempo cosechar frutos, actualizándose constantemente.
Conservando una importante cartera de clientes, dedicándose a una cantidad importante de marcas y a base de sacrificios y constancia, cumplió sus 45 años de labor.
Lo visitamos en su taller, para conocer detalles de su trayectoria y así comenzamos dialogando:
¿Era muy difícil antes, lograr estudiar Mecánica Automotriz?
Lo hice en UTU, en un curso que duró cuatro años.
Se debía hacer algunos meses de ajuste, otros en tornería y luego recién, se pasaba a la parte Automotriz.
Donde se desarmaban motores con una parte técnica en materias de física, química, muy completo todo y con otra parte práctica.
¿Podía usted además ir realizando prácticas en otro lugar?
Sí. Yo salía de allí y me iba a trabajar con Abel Martínez García en su taller, durante un tiempo. Fue en el único lugar que estuve como empleado.
¿Cómo ve la diferencia entre aquella preparación y la actual?
Era otra época, otros docentes. Mucho más exigentes que hoy, principalmente en el respeto.
Donde cada uno de ellos se preocupaba muchísimo por el alumno y por todo.
Está el caso de Daniel Achigar que tenía un taller enorme y dejaba sus quehaceres para ir a enseñar, porque le gustaba de alma. Donde se encargaba de llevar materiales, incluso motores cortados para que pudiéramos ver cómo funcionaba.
Cuando el profesor estaba dando la clase no volaba una mosca. Y era otra entrega de parte del profesor comparada con la actual.
Eran docentes de alma y les gustaba lo que estaban haciendo.
Uno se iba de la UTU sabiendo mucho.
Hoy salen de allí para conocer de cerca porque de la parte electrónica, muy pocos se han dedicado. Es un tema lindo para estudiarlo y además, es importante tener el tester necesario para poder dar el diagnóstico.
En cuanto a ello es como que nunca se termina de comprar y aprender, ya que los fabricantes de autos todos los años cambian el sistema.
Entonces todos los años hay que estudiar de vuelta, para estar bien actualizado. A nosotros una vez al mes nos va actualizando AYAX.
¿Cuándo y cómo fue el instalarse solo?
Fue en el año 1972.
Contaba con el apoyo de garantía de alquiler de Albino Ferreira al que nunca voy a terminar de agradecerle, para un galponcito como local en calle Morquio 190 que luego logré comprarlo y era donde también residía.
Con muy pocas herramientas regalo de mi padrino. Luego saqué un crédito en el BROU, brindado para todo aquel alumno de UTU que hubiese culminado el curso.
Con la compra de esas herramientas, logramos mejorar en gran escala todo lo que hacíamos.
Siempre me tenía mucha confianza.
En el lugar donde yo trabajaba, contaba con tan solo 13 años y me entregaban los motorcitos viejos para armar y desarmar.
Ya con 15 había logrado hacer de todo en un taller.
¿Ya había competencia cuando se instaló?
No. Estaba Salto Grande en pleno apogeo y se encargó de llevarse gran parte de mecánicos del medio. Ya en Salto quedaron pocos trabajando en forma particular.
¿Era una plaza amplia en cuanto a demanda?
No, la plaza era muy pobre. Había muy poquitos autos y del año ´50 y ´60 con los cuales yo trabajé cuando comencé.
Atendía a los Morris que estaban de moda, algún BM.
¿Qué siente hoy al pensar en aquella época?
Me trae nostalgias, porque se trabajaba de otra manera. No había apuros.
Los autos que estaban en reparación no tenían mayor urgencia.
Hoy cuando alguien trae un auto, antes de dejarlo ya pregunta si puede venir de tarde a buscarlo (sonríe).
Como eran pocos autos en la calle el estacionamiento era muy amplio, se lo podía hacer en cualquier lado. Era todo lindo.
¿Cuándo es el cambio en cuanto a marcas y autos nuevos?
Después de los ´80.
Y a partir del 2000 comenzaron a entrar muchas otras marcas.
Actualmente se agregó todo lo que es auto chino, que antes no lo teníamos.
¿Siente que en la actualidad, su cartera de clientes se ve incrementada de manera importante?
Sí. Pienso que se lo debo al boca a boca.
Cuando comencé, toda falla en un motor que un mecánico no pudiera encontrarla yo la tomaba.
La arreglaba y hasta que el cliente no la probara y aprobara, no la cobraba.
Así me hice mis primeros clientes, haciéndome creíble.
¿En algún momento pensó que iba a tener su taller las dimensiones con las que cuenta?
El sueño mío, era tener el taller más grande (sonríe).
¿Cómo reaccionaría si alguien le dijera que es usted excelente como mecánico?
Me daría mucha alegría por mis colegas. Porque siempre que pude ayudar a alguno fue una satisfacción. Y me hace sentir muy contento que mis colegas me quieran. Son todos como mis amigos y les digo siempre que estoy a la orden.
Así como cuando necesito de ellos, voy y pido.
No me gustaría que crean que yo me las sé todas. Muchas veces tengo que llamar a Montevideo para descifrar algún problema.
¿Cuál es su satisfacción?
Una de ellas es salir de vacaciones y recorrerme todos los talleres del país visitando amigos.
¿A qué se debe el éxito como tallerista?
La clave del éxito fue el esfuerzo, la constancia y no podemos dejar de lado, lo que fue fundamental: Las carreras de autos a la cual todavía nos dedicamos.
Y nos abrió puertas haciéndonos conocer a mucha gente linda. ¡Y me siento orgulloso de mis amigos!
¿Se instalaría de nuevo con el mismo rubro?
Sí. ¡Porque esto es pasión!

Publicado en 2018 SUPLEMENTO TUERCAComentarios (0)

Héctor Jesús Miños Malveder. Principal de JOHNNY TORNILLOS: «Me siento muy satisfecho con mi elección de negocio»

Luego de hacer un pequeño estudio de mercado, Héctor asumió el desafío de instalarse con su tornillería.
Era un riesgo que resultó muy placentero a medida que pasaban los años.
Fue aprendiendo la clientela a disfrutar del servicio y la empresa a entender más la demanda.
Hoy lleva 20 años en nuestro medio.
Visitamos a Héctor para recordar cómo han sido sus pasos, logrando mantenerse vigente y así comenzamos a dialogar:
¿Por qué dedicarse a los tornillos?
Conocía algo del rubro por medio de un amigo que está dedicado a ello. Comencé buscando un lugar para instalarme y haciendo un estudio de mercado, llegamos a la conclusión de que era lo que se necesitaba.
Tornillería había una sola en Salto, esta zona no estaba cubierta y decidimos cubrirla.
¿Tuvo pronta aceptación en el medio?
No, no fue fácil.
Tuvimos que pagar un derecho de piso como por lo general se hace, pero de a poco todo lo que fue tallerista nos comenzó a conocer y a llegar a la empresa.
De a poco fue creciendo hasta lo que es hoy.
¿Cuál era su expectativa al abrir el negocio?
Como en la Zona Este no había mucho en el rubro, la expectativa era grande.
Y por suerte se cumplió. Incluso se superó con creces.
Y seguimos brindando lo mismo del principio: buen servicio, calidad, con una muy buena atención.
Que para mí eso es fundamental.
Si algo no se le pudo solucionar en el momento al cliente, al menos que se retire con una idea de algo que pueda hacer al respecto.
¿Qué sector de la empresa es el que mantiene la mayor demanda?
Además de la tornillería, la empresa tiene implementado unos cuantos productos que acompañan, pero los tornillos es nuestro punto fuerte con todas sus medidas que es lo fundamental.
Nos centramos en tratar de cubrir la necesidad desde todo punto de vista con los tornillos, que es lo que no puede faltar. Lo demás es secundario.
¿La demanda está inclinada para lo automotriz o moto?
Para las dos. Pero la automotriz es la más fuerte.
Porque el parque automotriz ha crecido de manera impresionante. Y además muy variado, con casi todas las marcas.
Aunque las motos suelen visitar las casas de motos, de todas formas requiere mucho de la tornillería.
¿Ha variado en cuanto al material empleado?
Sí.
Anteriormente la calidad era mucho mejor y se hacía el producto en el país.
Incluso cuando abrí vendía además tornillos chilenos y canadienses, que ahora ya no se consiguen.
¿Cuál es el más difícil de conseguir?
El de las ruedas de los autos mas veteranitos, pero se consiguen también.
¿La clientela se mantiene fiel en tantos años?
Sí. La clientela es muy fiel.
El día 2 de febrero cumplimos los 20 años en el medio. Y en una gran mayoría, son fieles desde que abrimos el negocio.
Me siento muy conforme porque me han dado un respaldo muy grande, gracias a ellos nosotros fuimos creciendo y vemos que día a día, la clientela se va incrementando.
Siento un gran agradecimiento por haberme acompañado en todo este tiempo.
¿Cómo se conforma el grupo de trabajo?
El grupo de compañeros es algo que se viene manteniendo. Cuando comencé, fue con un solo muchacho que estudiaba tornería en UTU y me dio una gran mano en cuanto a conocimientos.
Y desde hace unos años estamos con un equipo, un grupo humano que conformamos, que es muy buena gente y estamos bien respaldados.
Cuando existe la buena comunicación, todo se hace más fácil y agradable.
Yo siempre les digo que son como mi familia. Pasamos muchas horas juntos trabajando y yo los siento como de mi familia.
¿Qué le atrae más como tarea: la parte administrativa que realiza o al mostrador?
La parte administrativa insume mucho tiempo, pero a mi me gusta la parte de mostrador.
Y cuando estoy en ello ayudando a los muchachos lo disfruto mucho.
Es por el contacto y viendo por las necesidades de la gente. Gracias a eso es que estamos trabajando muy bien.
Pienso que a su vez, además de la atención que le brindan los muchachos que es muy buena, es lindo que el cliente se vea respaldado con la presencia del principal.
¿Tiene una anécdota para compartir de estos años transcurridos?
Una que me llenó de satisfacción y amerita la ocasión ya que hablamos de clientes fieles: En estos días vino un excompañero de trabajo mío, que además es cliente hoy, con la primera factura que realicé.
¡La tenía guardada y fue una gran sorpresa para mi!
¿Qué le han dejado todos estos años como empresario?
Me ha dejado muy contento el apoyo de la gente.
Por la cantidad de personas que conocí y sigo conociendo. Con muchos de ellos mantenemos una excelente relación. Incluso con clientes de quince, dieciocho años, solemos reunirnos todos los jueves a disfrutar de un asado y eso es fantástico.
Eso me da la posibilidad de mantener el contacto con gente de toda la región norte, donde puede suceder que no consigan un tornillo y nosotros se lo enviamos desde acá.
¿Cuáles son sus planes?
Seguir superándonos.
Tengo un hijo y mi deseo es que dentro de poco ya me acompañe. Y apuntar siempre al crecimiento.
Manteniendo la calidad, buena atención y tratar de tener siempre los productos.
Con pasos lentos, pero seguros.
¿Qué se necesita para conseguir una empresa exitosa?
Mucho trabajo, dedicación, constancia y ser prolijo.
Intentando en todo lo posible de no dar pasos en falso.
¿Se instalaría hoy con un negocio similar?
Sí.
No conocía nada de tornillos, cuando le encontré el gustito realmente me apasionó y estoy actualmente muy contento con la elección.
¡Lo volvería a hacer de nuevo, sí!

Publicado en 2018 SUPLEMENTO TUERCAComentarios (0)

Funcionario de Empresa de Seguridad SKIBA

Entrevista a Esteban  Dinarte 

Entre cientos de usuarios que ingresan diariamente a la mutualista salteña S.Q.M.S, en el sector admisión órdenes y conformes de medicamentos, se encuentra Esteban desarrollando su tarea.
Como funcionario de Empresa de Seguridad SKIBA, cumplió 22 años de servicio allí.
Un servicio que no solo trata de la seguridad en el lugar, cumpliendo responsablemente su función, sino además con un plus de atención a la comunidad, entregando todo de sí como ser humano.

Esteban Dinarte

Esteban Dinarte

Una consulta, una inquietud, una solución: allí se encuentra Esteban, para brindar una mano en lo que se desee consultarle.
Cuando le preguntamos: ¿En qué año comienza a trabajar en la empresa de seguridad?, esto nos respondía:
En el año ´96, cuando todavía se llamaba Seguridad Salto.
Y en Centro Médico comencé trabajando donde actualmente se encuentra instalada la institución de ANDA, por calle Uruguay.
Somos un grupo de funcionarios, trabajando todos para la misma institución y hace muy poco tiempo nos sumamos a Sanatorio Salto.
¿Qué implica su tarea?
Hacerme cargo de la seguridad del lugar.
Pero siempre me sentí comprometido con el apoyo a los usuarios, colaborando con la gente en consultas y para lo que necesiten.
Llega mucha gente de afuera, que a lo mismo que los usuarios de la ciudad, son muy agradecidos.
Me gusta tratar bien a la gente y hacerlos sentir cómodos.
¿Por qué se inclina por ella?
Yo trabajaba anteriormente en seguridad en los boliches bailables.
Y en un momento dado, logro ingresar a SKIBA cubriendo licencias.
Al poco tiempo, la propietaria del inmueble donde se encuentra ubicado el tomógrafo, necesitaba que se le cubriera el fondo que estaba muy desprotegido, la empresa me envía allí y fue para quedar en forma definitiva.
Una vez que Centro Médico adquiere el inmueble y viéndome cumplir con mi trabajo, solicitaron que fuera yo su guardia de seguridad.
Me trasladan para el sector de las cajas, en admisión órdenes y me quedé hasta hoy.
¿Cuál fue el cambio más importante de comenzar a trabajar allí?
En primer lugar tuve una muy buena aceptación desde el principio de todos los funcionarios y luego me fue pasando el disfrute con los clientes, intentando asesorarlos en todo lo que esté a mi alcance.
Fui aprendiendo cosas, me enseñaron a trabajar, haciéndome sentir muy a gusto, demostrando la preferencia por mi presencia allí.
Todo está relacionado al trato con la gente.
Me gusta mucho lo que hago.
¿Qué sucede cuando un usuario le solicita algo, que sale de su rol?
Es que nunca dije que no a nadie, por nada.
Yo estoy para ayudar y servir.
La idea desde el comienzo, fue colaborar con el público que allí concurre y es una tarea muy agradable.
Entiendo que mi trabajo se basa en la seguridad y debo estar atento a ello, pero este sector en el que me desempeño, es muy tranquilo.
Existen también solicitudes de parte de los compañeros de trabajo a las que gustoso accedo.
¿Qué complicaciones suelen aparecer?
Sucede a veces, como concurre mucha gente, que algunos se vayan muy conformes y otros no tanto.
Suelen alterarse con el sistema de cajas, por ejemplo.
Trato de explicarles, conformándolos.
Por otro lado está el tema de las fechas de especialistas en espera por meses y esas cosas escapan a las personas que trabajan en las cajas.
Son problemas dependientes de la institución. Los cajeros hacen lo que pueden por el usuario.
¿Trabaja con arma?
No, hasta ahora.
Tal vez más adelante. Yo tengo varios cursos realizados en la Escuela de Policía, ya que todo personal de seguridad debe hacerlo.
Además se aprende mucho.
¿Qué objetivos perseguía, al ingresar a la empresa?
Yo necesitaba trabajar. Pero a la vez, estar cómodo.
Aunque pasamos aquella etapa donde ganábamos quince pesos y pasamos a cobrar catorce, porque de lo contrario, quedábamos sin trabajo.
Era una crisis.
Y aquí estamos, sin ninguna falta en veintidós años, ni siquiera por enfermedad. Tampoco llegué nunca tarde.
Me creo una persona muy responsable en cuanto a ello.
¿Cómo hace coincidir su trabajo con su vida familiar?
Muy bien.
Además, tengo un pequeño taller de zapatería en mi casa y cuando llego de trabajar, me dedico a él.
Tengo una fiel clientela (sonríe).
Incluso de mi lugar de trabajo todos los días, me llevo mi bolsita con trabajo, de mis mismos compañeros que necesitan algún arreglo.
¿Cómo ve el compañerismo en el grupo de trabajo con el que le corresponde hacerlo?
Yo en lo posible trato de brindarme para dar una mano siempre.
Entro temprano a trabajar y me brindan mis compañeros, la confianza de dejarme encender un monitor, reiniciar una máquina, para cuando ellos lleguen, solo tengan que sentarse y comenzar a trabajar.
Muchas veces pasa que la máquina que facilita los números a los usuarios, tiene algún problema y yo me esmero para solucionarlo y que la gente no tenga que estar esperando.
Y en caso de que se complique por mucho tiempo, entrego los números haciéndolo en forma manual, manteniendo al tanto a los cajeros, para cuando la máquina entregue los números, lo reinicien.
¿Llega a contabilizar cuántos usuarios ingresan en forma diaria?
Registrados en numerador, son más de mil doscientas personas por día de lunes a viernes y los días sábados, llegan hasta setecientos usuarios.
¿Una anécdota importante que guarde en su memoria?
Son muchas.
Pero la más fuerte o grave digamos, me pasó hace muy poco tiempo después de tantos años de trabajo.
Hace unos meses, solicité a la dirección de Centro Médico, una silla de ruedas.
Quería de una u otra forma, solucionarle problemas a alguna persona de edad avanzada o con problemas para caminar, cuando veo parar los autos frente a la puerta y la persona entra sola, con dificultad.
Así lo entendieron y me enviaron la silla.
Hace muy poco, una persona comerciante de la zona se descompuso y llega alguien llamándome que la fuera a buscar, porque sabían que teníamos la silla de ruedas.
Cuando llegué, la toqué y estaba helada.
La subí a la silla, comencé a desesperarme por llegar y entré corriendo a emergencia con la señora, que según los médicos, estaba atravesando por un paro cardíaco.
La atienden…¡Y lograron salvarla!
Para mí fue maravilloso conocer la noticia de que se iba a recuperar.
Fue una de las experiencias más fuertes que me tocó pasar en mi trabajo. ¡No es fácil!
Pero también la silla es salvadora para mucha gente en cuanto a la atención rápida, porque muchas veces sucede que las sillas de emergencia están ocupadas.
¿Cómo se siente con éstas situaciones donde puede extender su mano?
Muy orgulloso.
Además siento que cada vez, vamos mejorando un poquito.
Si yo estoy parado en la puerta y se baja de un taxi, una anciana o un señor adulto mayor, veo que muchas veces no saben distinguir el lugar, con un papel en la mano, sin saber qué hacer…
Me acerco, les pregunto si puedo ayudarlos y ya no los hago esperar. Los llevo a un sector o a otro y trato de solucionárselo lo más rápido posible.
Como pasa con la gente que viene del Hospital de día, trato de solucionarle rápido el trámite que vengan a realizar, porque muchas veces vienen de un tratamiento con quimio o algo parecido.
También hago de Psicólogo (sonríe), porque con algunas personas mientras esperan, conversamos mucho y les inculco el ¡pum para arriba! Todo positivo.
Luego nos queda ese vínculo.
¿Siente que es un lugar de privilegio el suyo?
No quisiera nunca irme de allí.
Siempre les agradezco a todo el personal, por la forma en que se comportan conmigo.
Me consideran mucho, me enseñan, me han dado muchos consejos, que los he tomado con gusto.
También alguna sugerencia que he planteado para mejorar el servicio, la administración la ha tomado en cuenta.
¿Qué le diría a toda esa gente que ya es como de su familia?
Que para mí es un placer mantener el vínculo que creamos entre todos.
Amo lo que hago y Centro Médico, es mi segunda casa.

Publicado en - Titulares -, «Actitud con condiciones»Comentarios (1)

Joaquín Barreto y Gonzalo Galbarini

Con Los Zorzales

Como dos discretos pajaritos cantando entre los árboles sin querer dejarse ver, descubrimos a Los Zorzales.
Amigos inseparables: Joaquín tocando guitarra y Gonzalo acordeón, conforman un dúo de Folklore que está dando que hablar.
Pasaron casi tres años desde que comenzaron sin proponérselo, a entonar sus canciones inéditas. Sin pensar, que llegarían a ser un éxito con sus voces y puesta en escena. Con el apoyo de familiares, amigos y el público que hoy los sigue.Los Zorzales
Joaquín, es cantautor y estudiante de Veterinaria y Gonzalo profesor de Guitarra y cantante, habiendo ambos estudiado canto.
Son un ejemplo de amistad, compañerismo y ganas de hacer música con responsabilidad.
Entusiastas en su entrega, han ideado un logo con las letras L y Z, engarzadas como una marca de hacienda, relacionando al campo con el folklore. Que para intriga de quienes aún no los conocen, se lo puede apreciar en vehículos, termos y en otras pertenencias de aquellos amigos que se les acercan.
Joaquín es quien comienza diciéndonos:
«Desde pequeño tenía la idea de tomar la iniciativa de estudiar guitarra y cuando concurriendo a los campamentos conozco a Gonzalo, que ya tocaba guitarra demasiado bien, aprendo a tocar con él».
-Gonzalo: Yo venía de una banda tocando el bajo, que hacía cumbia y música bien variada.
Realmente no era lo que me gustaba hacer.
Lo que me gusta es el folklore y además lo fui mamando desde chico.
¿Cómo es el inicio del dúo?
-Joaquín: Como ya veníamos unidos como amigos con Gonzalo, luego de aprender yo algo más de guitarra, comenzamos a llevar adelante algunas canciones nuestras.
-Gonzalo: Nos juntamos un día a tocar, pero sin siquiera soñar lo que venía luego y nos mandamos entre los grupos de compañeros un audio, un vídeo y surge un llamado para que fuéramos a tocar.
Al principio, no queríamos, no sabíamos bien los temas, yo tenía un acordeón nuevo…
Fuimos. Y nos quisieron poner un nombre, que en realidad era necesario para ponerlo en la cartelera.
¿Cómo se presentan en el primer escenario?
-Joaquín: Fue en el 2015, cuando nos convoca la Asociación Agropecuaria de Jóvenes, para tocar en la Expo del Hipódromo.
En ese entonces, éramos Los Calagualeros. Nos acompañaba otro integrante que luego tuvo que irse por tema de estudios.
Tocamos durante cuarenta minutos allí. Yo tenía tantos nervios que no me acuerdo de nada.
Era súper amateur en guitarra, no cantaba casi ¡y el público me mataba!
Mi única arma era Gonzalo atrás con su instrumento.
Pero a partir de allí, entendimos que teníamos que hacer todo más prolijo, porque en realidad por ser la primera vez, el público respondió de una manera impresionante.
Nuestro entorno sabía de nuestra pequeña trayectoria y de que algún potencial, allí había.
¿Cómo siguen con esta trayectoria?Los Zorzales en vivo
-Joaquín: Al poco tiempo nos convocan de V J con Pablo Iribarne, un guitarrista de renombre y quien le enseñó a tocar guitarra a Gonzalo.
-Gonzalo: Se repite la invitación en VJ y no lo podíamos creer, porque es un lugar donde van otros estilos de música, pero no folklore.
Cuando vamos nosotros, se suma mucha gente amiga y además, estudiantes de Veterinaria, Agronomía.
Es un grupo que nos sigue y es muy lindo.
Acá podemos darnos cuenta, la fuerza que tiene el folklore, que parece haberse dormido. Desapareció.
Como que no había juventud que lo acompañara con la aparición de nuevos estilos y ahora resurgió.
-Joaquín: También la llama de la tradición la gurisada joven que junta, es impresionante.
La Sinfónica de Tambores es la banda del momento y en un noventa por ciento, son jóvenes.
Tenemos dos ejemplos bien claros que existen en Montevideo: Cimarrón y El Rancho Bar, donde el público es todo muchachada y la música es Folklore.
¿Creen que sus seguidores, son del campo?
-Joaquín: Sí, la gran mayoría sí.
Y la otra parte, es porque les gusta.
-Gonzalo: Hay gente que nada tiene que ver con el campo y sin embargo se siente atraída por el folklore.
Lo que faltaba era que jóvenes salieran a destaparlo.
Pero no porque nosotros lo hagamos, hay otras banditas de gente joven, aunque no son muchas, que también lo hacen.
¿Cómo se sigue con la tradición del campo?
-Joaquín: El folklore tiene algo que es innegable, y es lo sana que es la gente que lo sigue.
En estas reuniones, podrás ver a algún paisano, tomándose una cerveza o fumando un cigarro, pero la droga por ejemplo, no está presente allí.
¿Qué buscan ustedes, siguiendo este camino?
-Gonzalo: Es que nosotros comenzamos sin darnos cuenta y sin buscar nada.
Ahora en la actualidad lo que buscamos es mejorar, que las cosas se vallan dando y llegar a grabar un disco con nuestros temas, que ya son varios.
¿Me nombras alguno?
-Joaquín: «La tropera», es el primer tema que hicimos, que lo fui pensando en una tropa que realicé, observando detalles.
Luego hicimos «Hocico arandela», dedicada a Hugo, abuelo de Gonzalo, y «fito» Fontes.
«Camionero de profesión», dedicada a mi hermano y a mi tío, ya que en la crisis, los camiones nos salvaron. Por eso el respeto por ellos. Sentía que les debía una canción, aunque todavía no esté del todo pulida.
Estas entre otras, pero me gusta mucho el folklore brasilero, porque es muy sano, no hay protesta. No se quejan de nada, ni de nadie.
Es un canto al campo, a cada cosa y a lo que es personal.
¿Han grabado?
-Gonzalo: Hemos grabado «Yaguatirí» de Carlos de Melo y «Corral de algorta» de Osiris Rodríguez Castillo.
¿Qué creen que le está faltando?
-Gonzalo: Nos falta mucho (sonríen). Pero a nosotros lo que nos favorece, es que siempre hay gente conocida que nos sigue y que está allí para hacernos el aguante, ovacionarnos (sonríen).
-Joaquín: Nos falta cancha, experiencia.
Pero de a poco, vamos saliendo y se dan otros frutos además.
Porque así como yo estuve siempre muy pendiente del folklore, escuchándolo desde chico y conozco, Gonzalo luce con sus instrumentos, porque no sé si hay otro joven que toque como Gonzalo. Y eso nos complementa.
Hemos estado en diferentes lugares tocando, como en una fiesta hace un mes en Tacuarembó, Curtinas, (donde está la flor del bañado), quedamos muy arriba en una criolla que organizaba una de las aparcerías más grandes de La Patria Gaucha.
Convencimos a todos allí, quedando encantados. Nos vinimos con la mejor paga, que fue sin dudas, la reacción de la gente.
¿Qué tienen en puerta?
Joaquín: Próximamente un toque en Paso Potrero, donde vamos a dejarles unos temas a José Artigas: «A Don José» y «Vidalita», que normalmente no los hacemos por respeto, porque son como un himno.
Pero en esta ocasión es una marcha en las tierras de Artigas, donde vamos a ser nosotros los músicos.
Trabajé en esa zona de Paso potrero, Arerunguá.
En el km 121/5 de ruta 31, entrando unos kilómetros y he pasado todos los días por una suerte de estancia: «El sobeo» pudiendo observar los corrales de piedra, donde Artigas trabajaba con caballos y he escuchado a gente grande, que hace años que vive allí, contar toda esa historia. Por eso el respeto por el lugar.
¿Cuál es el siguiente desafío?
-Joaquín: Es salir a ganar otro mercado.
Vamos próximamente invitados por Juncal de Curtina en Tacuarembó, un dúo que está en la cuna de los mejores cantantes del Uruguay y tienen mucha fuerza a nivel de contactos. Representantes en el mundo de Uruguay.
Nos vamos a Cerro Largo primero, el 2 de febrero nos vamos al Festival Plácido Rosas en Durazno, venimos hasta Tacuarembó a encontrarnos con parte del dúo Juncal y nos vamos de nuevo a Durazno a «Rancho de piedra».
Y a la semana, nos vamos a Valentín Aparcero, y luego a Guichón.
¿Cuáles son sus pretensiones hoy?
-Joaquín: Hacernos conocer más, lograr reunir el dinero para poder grabar nuestras canciones y una que escribió Hugo Galbarini hace más de treinta años: «Adiós Salto Grande».
-Gonzalo: Seguir mejorando, porque somos muy nuevos, aunque se nos están abriendo muchas puertas. Pero sobre todo, disfrutar.
¿Por qué Los Zorzales?
-Joaquín: Porque en el monte, es el pájaro que tiene el mejor canto y fuimos apodados por Hugo Galbarini.
-Gonzalo: Y como nuestra idea nació de tocar en los campamentos, sin saber que íbamos a poder salir a trabajar de ello, ni que íbamos a intentar cantar mejor que el zorzal en el monte…

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (0)

Cantante- Profesor de acordeón- Funcionario en empresa cárnica- Integrante de Iglesia Evangelista

Con Milton de los Santos

Además de cantante y Profesor de acordeón, Milton toca guitarra y piano.
Asegura que con 14 años, pidió una voz para cantar y Dios se la concedió.
«La palabra se cumple», nos dice.
En su condición de hombre de Dios, hoy nos acercará todo lo relacionado a su carrera con la música, también en sus shows en eventos particulares.
Su historia en cuanto a lo laboral se basa en actividades en un sector del Frigorífico salteño.
Se encuentra felizmente casado con Karina Paiz, compañera inseparable, de la que ha conquistado un apoyo incondicional, incluso acompañándolo en su música.

Milton de los Santos

Milton de los Santos

En un diálogo muy ameno, así se expresaba:
«Comencé caminando junto a la música a los 9 años y soy músico desde los 15, cuando me recibo de profesor de acordeón».
¿Había un referente en la familia?
Sí, estaba mi abuelo que tocaba muy bien el acordeón.
Siendo adolescente dejé de tocar desde el momento en que vi en Paraná a un niño de 12 años, tocar una canción que se llama «El vuelo del moscardón», donde hay que tener una habilidad impresionante en los dedos para poder hacerlo.
Allí tomé una decisión: «o aprendo a tocar eso, o me retiro».
Tenía allí 24 años.
¿Estuvo tu niñez relacionada con la música?
Soy hijo de un capataz de estancia, criado en el campo y no crecí conociendo nada de sonidos.
Fue pasando el tiempo, aprendiendo y me fue entusiasmando la música.
¿Cuándo comienzas a cantar?
Concurría al liceo y un compañero me invita a la Iglesia Evangélica Cristo Vive, donde predica el Pastor Cayetano.
Allí practicábamos en acordeón, pero me gustaba cantar y además, acompañaba siempre a mi abuela a la iglesia y conocía mucho de música cristiana, siendo una de las que más me gusta.
Es por ello que tengo esta relación con Dios y cuando comencé, canté durante cuatro años consecutivos esta música.
¿Cómo era tu desarrollo en la iglesia?
Estaba una vez en Artigas, muy mal de salud y con la garganta deshecha y el Pastor me pregunta si iba a cantar. Le dije que no.
A última hora, oré y decidí que lo iba a hacer.
Lo hice con mucho esfuerzo e incluso incentivé a la gente a buscar a Dios, lo cual es mi tarea.
Y cuando terminé, pidieron ofrenda para el misionero cantante, ya que yo entregaba el mensaje, cantado.
Esa fue mi mayor ofrenda a Dios.
Tengo muchos seminarios, historias, palabras, que son todos actos de Dios que me los manda.
Todo el que viene a dar un mensaje, viene con un testimonio que ya lo vivió.
Pasó por una prueba de fe y te la muestra.
Muchas veces la gente se pregunta: ¿por qué van a la iglesia?, y las respuestas pueden ser: porque tomaba alcohol, me drogaba, fumaba o hacía algo que ahora no lo hago: «fui a todos lados y no encontré lo que aquí. Con la palabra de Dios, me saqué eso de encima».
Hay muchos testimonios de que Dios hace.
¿Cuál es tu rol dentro de la iglesia además de cantar?
Yo trabajo con los Pastores y para los Pastores.
Soy hijo de Dios, con un espíritu libre y voy a cantar adonde Dios me lleve.
A veces el Pastor, me dice: «quiero que usted predique». O me pide alguna otra cosa que sale de mi rol de cantante.
Y lo hago, porque lo aprendí.
¿Tienes deseos de componer?
Sí. Tengo una señal para componer que es un pacto que tengo con Dios, que cuando tenga ciertos elementos frente a mí, lo voy a intentar.
Es un himno.
Pero necesito la señal de parte de él. Cuando él me la dé, yo lo voy a entender y va a ser el momento de empezar a componer.
Es algo que lo tuve cerca, pero parece que todavía no llegó.
Se tiene que dar, el lugar, la situación, las herramientas, la inspiración y el momento.
Si es la voluntad de él para aprender, será. Y si no, me conformo con ser un intérprete.
A mi algo que me gusta, es arreglar las canciones.

Milton de  los Santos y esposa

Milton de los Santos y esposa

¿Cuándo fue la primera vez que predicaste?
Acá en Salto fue junto a un pastor brasileño que actualmente tiene 95 años y se llama Roque Da Rosa, en una iglesia muy chiquita en Barrio Ceibal.
Yo estudiaba con él, porque fue el hombre que leyó cincuenta veces la biblia y más sabe de ella.
La conoce prácticamente de memoria y es uno de los primeros Pastores en Salto.
Estábamos en una reunión, cantando y tocando la guitarra, cuando de repente él dice: «hoy, el que nos va a entregar el mensaje es el hermano Milton».
Me sorprendió mucho, porque él me había llamado por la música y siempre estaba allí cantando.
¡Y me encantó!
¿Qué es lo que te atrae y lo más importante a tener en cuenta en la iglesia?
Estar en contacto con la oración y la palabra.
Porque el buen mensaje hay que escucharlo todos los días. Hay diferentes caminos y cosas que nos desvían.
Y también somos humanos y así como estamos muy expuestos al bien, también lo estamos al mal.
¿Sientes el apoyo de tu familia?
Sí, mi esposa Karina es mi gran compañera.
Me acompaña mucho, incluso ha cantado conmigo en alguna ocasión en la iglesia. La he dejado sola sin que se dé cuenta, en una oportunidad y gustó muchísimo. Lo hace muy bien.
¿La música para ti, se inicia paralelamente en un escenario público?
Sí, he cantado en diferentes bandas.
Comencé en Época Tropical, luego en Horizonte y así en otras. Tal vez tenía que pasar todo lo que allí y en aquella época viví, para aprender y llegar hasta aquí.
Pero en la actualidad, lo sigo haciendo desde otro lugar.
En eventos particulares, hoteles y diferentes lugares. Y siempre poniendo mi parte cristiana, agradeciendo, porque yo soy un hombre de Dios.
¿Cuántos discos tienes grabados?
Son ocho.
Incluso en el 2002, cuando sucedió lo de las Torres Gemelas, grabé para Dios. Porque entendí que era una forma de manifestarme.
Son en su totalidad, más de treinta canciones grabadas.
¿Pensaste alguna vez en cantar únicamente para Dios?
Sí, si existiera la posibilidad de que una iglesia me lo proponga.
¿Qué te dejaron todos esos años de escenarios?
El escenario es el mejor lugar que existe para mí.
El único lugar donde yo me siento libre.
Que yo me siento en una paz y una libertad total, porque allí me realizo.
¿Has viajado?
Sí, he recorrido cinco países cantando canciones cristianas.
¿Cuál es tu desempeño laboral?
Mi tarea se basa en un horario rotativo en el Frigorífico de nuestra ciudad, haciendo ocho horas diarias.
Un Pastor conocido, Héctor Lima que me invita a su iglesia «Templo de Salvación» y que aprecio mucho, fue quien inició los trámites para que yo hoy lograra estar trabajando allí.
Donde me recibe el Gerente General, Dr. Sebastián Sosa, un hombre muy transparente, con una mente admirable. Al que llamamos hombre de buena voluntad…
Me explica la tarea y las condiciones y comencé.
Me siento muy cómodo trabajando y les estoy muy agradecido a ambos.
Mantengo con todos los compañeros, a quienes envío un cordial saludo, una excelente relación y eso me hace sentir muy bien. Basada en el respeto y el afecto entre el grupo de colaboradores.
¿Cuántos premios logrados?
Muchos diplomas, medallas, como por ejemplo del programa televisivo con Roberto Galán: «Si lo sabe cante». Premios del Hotel Conrad como semifinalista y videos.
También tengo premios de eventos de acá de Salto.
Son reconocimientos muy lindos y que aprecio enormemente.
¿Hay algún desafío o plan en puerta?
Sí. Hay una palabra de Dios que dice: «no ames el sueño para que no te empobrezcas, abre tus ojos y te saciarás de pan». Y yo amaba el sueño de cantar.
Aunque es muy difícil todo con la música y más por el lugar donde uno nace. Tienen que pasar muchas cosas para que suceda.
Sé que en el fondo y felizmente, voy a terminar cantando para Dios, porque así empecé.
Y lo que Dios empieza, Dios lo termina.
¿Y qué pasará con los eventos particulares?
Esto de cantar otras cosas y divertir a la gente, sanamente en un show me encanta, me gusta muchísimo.
Pero obviamente, el desafío más grande que estoy esperando, es el disco profesional.
Es la meta de un cantante, que entiendo muy pocos en Salto han llegado a conseguir profesionalmente.
Uno puede llegar a reunir el dinero y lograr hacerlo, por sus propios medios.
Pero la diferencia está en que llegue un productor proponga y apueste por uno.
Es el deseo de llegar a un estudio de grabación, grabar un disco e impactar.
¡Esa es la meta!

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (0)

Cantante de Join us. Cantautor – Estudiante – Empleado de comercio

Con Jhonatan de los Santos

Desde el comienzo de nuestro espacio «Al Unísono», no hemos tenido la oportunidad de brindar la primicia de un lanzamiento de Banda de cumbia.
Hoy presentamos a Join us, siendo su significado en inglés: «Únete a nosotros».
Compuesta por un grupo de músicos conocidos, con ansias de llevar adelante este desafío, se identifican con un estilo similar, al de la tan aclamada Márama de nuestro país.
El principal de Join us es Daniel Dalmao, conocido Productor en el medio por sus Jhona De los santosactividades relacionadas a la música. Creador de bandas como La Mayor y La Bunker y trae consigo una vasta experiencia como músico: recibido de profesor de música, Trombonista de vara en la Escuela de Música del Ejército Nacional, integró la Banda Militar en Montevideo y culminó con una Tecnicatura en Música, en La Escuela Nacional de Música.
Banda Join us, así se presenta: Jhonatan de los Santos como cantante con quien hoy dialogaremos, Matías Jurado, Leonardo Silveira, Ricardo Mora y Gastón Martínez.
«Jhona», como se lo conoce en el ámbito de la música es estudiante, se desempeña como empleado de comercio y lleva en su estilo de vida, el buen vínculo con su entorno.
¡Un cantautor que nos sorprenderá!
Cuando le preguntamos a Jhonatan, desde cuándo se ha entregado a la música, esto nos decía:
«Cuando tenía 15 años, tocaba teclado y me convoca una banda del barrio, para integrar «Los del bajo». Me integro y comencé además a tocar trompeta.
Con el tiempo, llego a un ensayo, tomo el micrófono y comencé como en broma a cantar. Nadie sabía que yo cantaba, pero me animé, les gustó y allí comencé a cantar en la banda».
¿Tuviste luego otras propuestas?
Sí, surge Banda La Magia, me abre sus puertas y allí recién comienzo a conocer cómo es cantar con una remuneración.
Fue muy reconfortante.
¡Quería decir que me pagaban por algo que disfrutaba! (sonríe).
Allí fue todo mucho más serio y con más responsabilidad.
¿Cómo surge la convocatoria para integrar Join us?
Dio la casualidad de que yo había hecho un «parate» con la música.
Tengo 19 años y recién estoy en 6º de secundaria, pienso que es, porque me distraje mucho con la música. Es decir, le he prestado mas atención a ella que a los estudios y hoy, he decidido estudiar.
Pero como la convocatoria de Daniel llegó ahora que estamos en vacaciones, pensé que es el momento ideal y no pude decirle «no».
¿Cómo ves este desafío?
Como algo muy lindo.
Creo firmemente que estamos en el momento justo.
En mi caso, estoy mucho mas maduro que con bandas a las que integré anteriormente y me siento más seguro.
Pienso que en un momento de mi vida no hubiese aceptado cantar solo. Hoy me siento mucho más capacitado para hacerlo y tengo entusiasmo de hacer las cosas bien. Por eso no lo dudé.
Eso denota un gran cambio en mí.
Me ayuda mucho y quiere decir que evolucioné.
¿Cuáles son tus pretensiones junto a la banda?
Para este año, había pensado dejar la música de lado, haciendo una vida basada en los estudios.
Incluso había dicho que no otras veces, pero me di cuenta, de que si quería una oportunidad con la música, debía abrir algunas puertas que estaba cerrando.
Y fue ahora la oportunidad con Daniel.
En primer lugar, porque me gusta divertirme, tomarlo como un hobby, como lo que es, además de verlo como una puerta de mostrar mis canciones.
Tengo muchos temas míos, que todavía nadie los escuchó. Y es lo que más quisiera: mostrar lo que me gusta hacer.
¿Qué estilo tienen ésas canciones?Banda Join us
La mayoría de ellas son con estilo melódico.
Ensayo con la guitarra de ésa forma, pero en mi mente siempre está presente la idea de la cumbia.
Cuando pienso incluso en lograr grabarlas, es en cumbia.
¿Por qué cumbia?
Siempre me gustó.
Tengo un tío con el cual prácticamente convivimos, me crié escuchando en su equipo de música la cumbia y pienso que a eso lo mamé de él.
De todas formas, he crecido y me he abierto a otros estilos, ya que he cantado en murgas como fue el caso de «Tuya y mía».
Me encantó esa experiencia y elijo la cumbia, pero la música me gusta en general.
¿Qué momentos elijes para inspirarte y escribir?
En mi casa.
Lo que nunca me pasó es decir: «¡tengo una idea!».
Me siento y digo: «voy a hacer una canción», porque tengo que tener la iniciativa para hacerlo.
Y lo que me gusta es no escribirla. O apenas, pero recordármela un mes después.
Porque quiere decir que si yo la canto, me queda en la mente y al mes la puedo repetir exactamente, sé que es mía.
Mi novia me dice: «¿Cómo te puedes acordar de tantas canciones? Y le respondo: «porque son mías», si no, no podría.
¿Puedes nombrarme alguna de ellas?
Las que de una manera u otra llegaron a la gente, son «Quiero», grabada con la banda «La señal» y «Sin testigos».
Escribí también y es la que mas me gusta, una que está relacionada con los sueños. La única que creo, no va a surgir como cumbia, porque está más cargada de sentimientos, hablando de perseverar y no rendirse. Pero todavía no la mostré.
Cuento además con un video que está en Faceebok, donde mantuve un pasaje con una banda que integré con mi amigo Gastón Martínez, pero nunca tocamos en vivo.
¿Qué debe tener en cuenta un cantante, para ser bueno?
En estos tiempos actuales, el carisma.
La comunicación con la gente es fundamental.
Claro que es importante la voz, pero el vínculo que debe quedar con el público, es lo más importante.
¿Qué crees que te falte a ti?
Experiencia. Es por ello que dudé en cantar solo.
Aunque intento no serlo, soy muy tímido.
Algunas cosas me cuestan. Pero sé que de a poco, lo voy a ir logrando. Todo en la vida, lo tomo como experiencia.
Mi trabajo mismo, que es en un almacén. El hecho de estar todo el día con gente, es crear un vínculo y crecer.
Soy un convencido de que todo lo que me pasa es para crecer. Y eso me hace mas maduro, estar más preparado.
Me falta más rodaje arriba de un escenario, pero la confianza en mí, está.
¿Cómo logras llevar adelante tu actividad laboral?
Comencé en el almacén muy entusiasmado, con la idea de poder estudiar y solventar mis gastos, no lo dudé.
Me encanta la atención al público y al principio lo vi como un trabajo, hoy ya lo disfruto y me divierto.
Estoy muy cómodo trabajando y con toda la vecindad, que es muy agradable.
¿Cómo ves la incursión de la banda?
Lo veo muy bien y además es un riesgo que me gusta tomar.
Es un gran desafío, pero me llena de expectativa.
¿Hay competencia en lo local?
No, no lo veo así.
Es como dice Daniel, hay poco mercado. Es chico en Salto.
Es uno solo, para tanta banda. Pero competencia de amistad, no. No lo creo.
¿Tienes una referencia como cantante?
Me gusta como es con la gente Lucas Sugo, pero como cantante, Abel Pintos.
Tiene un estilo, que es el que yo busco. El erizar la piel de la gente con escucharlo. Que el sentimiento les llegue.
¿Cuáles son tus planes?
Seguir con la música divirtiéndome con amigos, conocer gente y que la gente me conozca. Entre mis planes, también está el lograr estudiar música, con algún instrumento.
Vivir de la música, ya sé que no. No está hoy, la misma sensación que tenía cuando era chico.
Tengo la oportunidad hoy de mostrarme y es con la música. Me encanta ser cantante.
Y a nivel de estudios tradicionales, voy a culminar 6º año. Luego de ser bachiller, seguir la carrera de Psicología en Facultad.
¿Cómo te imaginas dentro de un año con Join us?
Muy bien.
Me veo tocando por fuera del país, con dos o tres temas conocidos ya.
Porque es lo que tienen los inéditos, aunque no sean tan buenos o tan malos, la gente le presta atención, porque son nuevos. Si son de otro, está la posibilidad que escuchen a ese otro, antes de la versión que uno hizo.
Pero si es inédito, está solo esa versión y es lo que suma.
Yo tengo la fé permanente, de que vamos a tener tres o cuatro temas en la calle sonando y tocando por todos lados.
Me gustaría no dejar pasar la oportunidad de agradecerle a Daniel, esta posibilidad que me brindó, para transitar junto a la banda este camino que se está abriendo para nosotros.
Y… ¡vamos a darle para adelante!

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

   Cantautor- Estudiante de Psicología- Funcionario en RODARA

Con Nacho Toso

El hecho de  reencontrarnos con un ídolo, como lo es Juan Ignacio Toso Larbanoy, donde en este último lapso de tiempo se ha dedicado por  entero a lo que ama, es muy placentero para nosotros.
La carrera de Nacho, se sigue desarrollando dentro y fuera del país, para seguir sorprendiendo.Nacho Toso
Pronto será Psicólogo y hoy llega para regalarnos su presente con una gran primicia:
¿Cuántos años llevas de trayectoria?
Como músico y con la batería desde los 15. Que fue la base de lo que soy hoy.
Y como cantautor seis años, en un taller de Alberto “negro” Chiriff, en el año 2011.
¿Cuál fue el nombre de ése primer tema?
“Cambiando el rumbo”. Y el “negro” fue quien me dio el empujón al “vacío” (sonríe).
¿Cuáles son los cambios que notas del comienzo?
Los cambios fueron tremendos.
Suelo tener la iniciativa y motivación constante de aprender todo el tiempo, también fuera del área de la música. Y eso genera muchos cambios.
Con un historial, pero haciendo las mismas cosas.
¿Cómo  la diferencias a tu carrera?
Entiendo que cinco años en una carrera es poco. Han pasado cosas muy importantes y no tanto pero de todo  ello siempre aprendí.
¿Qué “cosas” son importantes para ti?
La gente  que me rodea y la que me ha dado la posibilidad de crecer aprendiendo. Y yo siempre tuve esa inquietud, de estar con esta gente.
¿Qué lugares de Salto, se deleitan con tu estilo?
Diferentes lugares de la  ciudad y todo el tiempo.
Hemos viajado a Concordia y a Montevideo.
Y hoy damos la primicia en “Al unísono”, que filmamos nuestro segundo DVD en abril de este año y está saliendo al público.
¿Cómo se concreta?
Estaba la inquietud de mostrar un material que realmente acá necesitábamos todos, que era grabar un DVD con una calidad de producción, que representa un poco el nivel de cómo se están haciendo las cosas.
No sólo de mi proyecto, sino de varios colegas más, ya que trabajamos en conjunto.
Una realización muy buena con Salomón Reyes como Productor, conjuntamente con el equipo Técnico de Canal 1 T.V, con un grupo de trabajo de treinta y cinco personas aproximadamente diez cámaras y con la idea de exportarlo.
Tengo planes de viajar el año que viene y llevarme un material interesante.
¿Cuándo fue el primer DVD y cuál es la diferencia?
Fue en 2013. ¡Y la diferencia se nota!
Hemos crecido en forma impresionante, en cuatro años.
En lo que me corresponde a mí como compositor, el desarrollo escénico, mi presentación es la gran diferencia.
El hecho de haber compartido escenario con músicos tan buenos da la oportunidad de que uno absorba todo lo que ellos enseñan y luego está también lo que me rodea: la banda, el equipo, sonido. Por consecuencia digamos la demanda de la gente.
Como que solicita calidad y eso hace crecer  a  nivel técnico, sonoro, visual y  yo trato de ir  creciendo a la par.
¿Qué piensas que es bueno para ti, en este momento?
Es bien importante, mantener la personalidad de uno, la esencia y reafirmarse en lo artístico.
¿Cuáles son los momentos ideales para inspirarte?
Yo  creo que la composición es un estado mental, una predisposición a realizar la tarea de componer.
Me pasó, que Mar, una de las canciones de este segundo disco, la  compuse viajando en el 370 de Montevideo, escribiendo  en el celular, apretado entre la  gente.
Y en otras oportunidades me ha pasado de estar absolutamente solo en lugares aislados, como es el caso de un ranchito que tiene mi familia  en Costa Azul, Canelones y nunca he sacado  grandes cosas de allí.
Ahora estoy componiendo para el próximo disco y obviamente que hay una  caparazón en uno,   situaciones que despiertan interés emocional. Como un paisaje hermoso, a tu familia interactuar, niños  en la calle  o una  historia cotidiana te inspira.
Es la sensibilidad que uno tiene que tener porque encerrado en casa por más imaginación que tengas, se podrá escribir y generar algo bueno, pero tal vez falta algo. Es como el cliché del artista.
¿Qué te angustia?
Las injusticias de cualquier tipo y  a toda persona.
He aprendido a manejar las emociones con otra delicadeza. A pincelearlas dentro del arte.
¿El artista tiene ese poder?
Depende cuales sean los objetivos.
Entiendo que hay artistas que necesitan vender una imagen y lo hagan. Y  guiados  por ello dibujen una sonrisa y realicen lo que hacen.
En mi caso yo prefiero mostrarme como soy.
Creo que mostrar el arte de uno es mostrarse como es como ser humano y como tal, tengo  derecho a estar mal.
Y me parece más digno de respeto, mostrarme como estoy  y no “caretear” con algo que  no puedo sostener.
¿Con qué disfrutas?
Respirando, viviendo.
Cuando estoy en ese estado  de conciencia, nada puede estar  mal en realidad. Todo amerita disfrutarse.  Aunque esté pasando un momento malo. Es también disfrutar otro estado de ánimo.
Y si uno tiene la capacidad de abstraerse, situándose y viéndose desde afuera, también es productivo, porque puedo inspirarme en  mí mismo.
Disfruto además de la familia, mis  amigos, de la música, de todo lo tangible y de  lo sencillo.
Siento que me han pasado cosas  que no me identifican, como tocar en hoteles de lujo, estando con otro tipo de gente…
Una vez, me alojé en un hotel cinco estrellas y me levanté el plato y lo llevé a  la  cocina (sonríe).
Me supera la sobre-atención. Que haya alguien, sirviéndome a mi alrededor.
Si uno no disfruta cuando está lavando los platos, no va a disfrutar tampoco en un hotel cinco estrellas (sonríe).
No es  que no me deje mimar, pero hay cosas que me  parecen absurdas.
¿Te gusta el deporte?
Mucho. Voy  al gimnasio, juego al fútbol, al frontón, hago yoga, salgo a andar en bici, de  lunes a lunes.
¿Qué te  caracteriza?
La virtud de la música desde mi nacimiento porque nunca estudié, aunque me costó asumirlo.
Me caracteriza ser  un loco, común y  corriente que le  gusta ganarse y sacrificarse por sus cosas.
¿Cómo te sientes al llevar otras actividades de la mano?
Me faltan dos años para  recibirme de Psicólogo pero me hace sentir muy  bien además el trabajo en la papelería.
La música tiene un  aspecto que para mí no es tan bueno, que es “el humo”.
Que si uno no tiene los pies sobre la  tierra, puede ser algo de doble filo.
Trabajar  en algo cotidiano, con atención al público y que nada  tiene que ver con la música, me hace sentir con otra libertad.
¿Qué  sientes, cuando alguien te descubre en tu lugar de trabajo?
En realidad, cuando estoy  tocando y veo que alguien se emociona con lo que hago, ahí confío en lo que me puede decir sobre el músico.
Es ponerlo en  el canasto de mis atributos musicales.
Pero que alguien me abrace  y me festeje por verme… puede ser que lo haga  porque a la  persona le guste lo  que yo hago o porque me vio en EL PUEBLO en “Al unísono”, (sonríe) ¡yo abrazo ese gesto! Me divierte.
Pero es un reconocimiento, que me da un poco de vergüenza, (sonríe).
¿Qué más guarda ese canasto?
A mí lo que me llenan son esas cosas lindas, no me la  puedo  jugar de hippie. Si mañana  soy millonario voy a seguir siendo el mismo.
¿Qué recuerdos fuertes guardas de tu trayectoria?
El haber cantado con mi amiga Lourdes Médicci, que ya no está con nosotros. Fue uno de los momentos mas emotivos de mi carrera.
La sorprendí, armando un show para que ella cantara, para su familia, su gente.
Y cuando terminamos de cantar la última canción, me abrazó  y me dijo: “este es el momento más feliz de mi vida”.
Y yo me quedé con la satisfacción de haberle cumplido un sueño. Dejando de su parte un recuerdo en su familia.
¿Cuál es tu referente?
En cuanto a letras, Drexler, Sabina, Fernando Cabrera, Iván Noble.
Y en cuanto a la guitarra, me gustan algunos brasileros, artistas europeos, españoles y más.
Pero sigo mi línea, simplemente.
¿Planes?
Son para abril próximo, con un viaje a Madrid para grabar un  disco con Sebastián Merlín, un Productor argentino que también lo es de otros músicos que respeto y admiro mucho.
Me viene siguiendo los pasos. Escuchó mi disco, le gustó y ¡llegó el momento!
Estoy intentando acceder al viaje por medio de una rifa, ya que los costos corren por mi cuenta.
¡Y mi sueño, el de tocar en un estadio lleno!
¿Nos vas a recordar luego de ese gran  paso?
A mí me gusta Salto.
Mi objetivo, es lograr pagar mis cuentas haciendo mis canciones (sonríe).
Hoy ando en bicicleta, pero si mañana ando en un BMW es bienvenido, pero no me mata la idea.
Uno no puede  olvidarse de las  cosas  que le han dado vida. Y Salto me brindó todo.
El año  que viene, cuando nos reunamos de nuevo aquí en EL PUEBLO, luego de haber sacado el  disco, si es  que  lo grabé, si es que salió todo  bien y voy a seguir siendo  el  mismo.
Atendiendo a clientes  en la papelería  o tocando en  el estadio.
Trato de no cambiar.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante de Grupo Zoom. Compositora – Profesora de Danzas –  Recibida en Marketing Digital – Funcionaria de ASISPER

Con una increíble sencillez y simpatía, llega Ana Sofía a nuestro encuentro. Para contarnos su amor por la música, el canto, entre otras actividades que lleva de la  mano.
Con ansias de volar, despega de la ciudad de Paysandú con 17 años, llegando a nuestro departamento a estudiar derecho y dedicarse al arte.Sofía Reynoso
Aquí formó su familia junto a Renzo, su hija María  Paz y en camino está su segundo bebé: Vicente.
Conforma el grupo Zoom con mucho éxito, siendo ella una de sus cantantes.
Nuestro diálogo transcurre muy entretenido por cierto. De principio a fin. Ya que al culminarlo, nos deleita  con su timbre de voz y el tema: “Mágicas princesas”, haciéndonos emocionar:
¿Con qué expectativa contabas al venirte a  Salto?
En cuanto llegué, comencé a vivir con unas amigas. Estudiaba derecho y  trabajaba, brindando clases de danzas con Romanella Balbuena y expresión corporal en CRECER.
Luego  de cursar la carrera durante tres años ya no me gustó tanto y comencé a trabajar en ex Supermercados Ñandú.
Con el paso del tiempo conozco a mi esposo Renzo, me caso y llega mi hija María Paz.
Para ese entonces, yo ya estaba  trabajando  de la música en Conservatorio Sagaría.
¿Cómo incursionas como cantante?
En el año 2000, contando yo con tan solo 7 años, convocan a un casting en Paysandú para bailarinas y cantantes, que se transmitía por Canal 3 T.V. Ríos Digital.
Me presento y entre doscientas cincuenta chiquilinas, salí primera y  allí trabajé durante tres años.
¿Estabas en edad escolar?
Si, el programa se llamaba Trimanía, salía al aire de lunes a viernes a partir de las 17 hs., me permitían salir un rato antes del colegio, me vestían, maquillaban y peinaban  para el programa,  que era como de competencias entre escuelas y mi  función era  abrir las presentaciones, con un Staff de cinco o seis   chiquilinas, haciendo obras de teatro, cantando y actuando.
Teníamos mucha trascendencia en Paysandú. Éramos como famosas allá (sonríe). Veníamos a  Salto a hacer presentaciones.
Pero ya con esa edad, componía, estudiaba danzas, iba a clases de canto, como que lo traigo en la sangre. Mi mamá dice que nací con ese don.
Aunque no tengo mucho perfeccionamiento técnico vocal, fue ahora de grande que me interesó conocer más del tema.
Antes, lo hacía de rostro (sonríe).
¿Participaste de otros eventos, además?
Pasaron unos años y volvieron a realizar otro programa: Conquistadores. Fue la misma producción del canal que hasta hoy  me convoca para ir a cantar.
Con más repercusión  a  nivel regional, imitando al Cantando por un Sueño y de Salto iba mucha gente.
Trabajé dos años hasta que decidí venirme para aquí.
¿Qué encuentras aquí?
Aunque busqué algo relacionado con lo que venía haciendo, fue muy difícil la inserción en el medio y más si no me conocían.
Comencé  muy de a poquito a dar clases de expresión corporal, estando siempre relacionada con la música, pero no tanto con el canto.
Lo que sí traía, era el perfeccionamiento en danzas.
¿Cómo comienzas cantando acá?
Todo sucede, porque yo trabajaba anteriormente en un local de ANTEL y el principal, es amigo de Pedro Grau, integrante de nuestra banda ZOOM y en un Karaoke de una fiesta de fin de año, me vio y me  llamó para ofrecerme trabajar profesionalmente.
En el Casino, en eventos, que para mí era muy difícil llegar por mis  propios  medios.
¿Qué sentiste al llegar al escenario?
Sentí que por fin podía demostrar algo.
Al principio muchos miedos, no conocía a  nadie  y  tampoco  estaba en mi ciudad.
Era todo muy  difícil.
De esa  primera noche en el Casino, no paré más.
Al principio era como cantante invitada, después ya era Sofía de ZOOM, más conocido como el grupo del Polo Ayala.
¿Conquistaste otras propuestas luego?
Si, fue cuando me vio De Lisa y me llamó para trabajar  con él, pero trabajamos poco tiempo juntos, porque se dio toda la movida junta y no pudimos continuar.
También me gusta mucho la animación de eventos, pero en familia, en algo mas íntimo, no con mucha gente.
¿Cuál es tu estilo?
El estilo de ZOOM, es muy variado.
Hago mucho Mecano. ¡Fue escucharlo y me encantó!
También  hacemos música en inglés, Laura Pausinni, para terminar luego con plenas. ¡Hacemos todo!
¿Hay proyectos en cuanto a la música?
Sí, existen propuestas para irme.
Está pendiente lo de trabajar en un crucero, también en otro país. No lo tengo muy definido aún.
¿Cuáles son tus planes?
Me gustaría volver a estudiar con María Duré y luego perfeccionarme mas en la música, con algunas otras técnicas. Estudié Marketing digital y me gustaría también poder focalizarme un poco en ello, para acompañarlo con el canto.
¿Dónde está cantando el grupo actualmente?
Estamos con ZOOM, en el Salto Hotel y Casino en forma permanente.
Actualmente hay mucho trabajo, pero mis compañeros de grupo, ya traen una trayectoria con ellos y no están muy hambrientos de escenario (sonríe).
Yo estoy embarazada de seis meses de Vicente y estoy también un poco tranquila.
Estuvimos en el Ayuí, con la fiesta de Los Vascos, en despedidas de fin de año, en el Casino siempre y después en eventos particulares que surgen y que son importantes para nosotros.
¿Se puede vivir de la música?
No acá en Salto.
Tienes que llevar alguna actividad de la mano.
Si de verdad uno tuviera la oportunidad de salir afuera del país a trabajar y volver para lograr seguir con la música acá, sería fantástico.
Cuesta mucho el decidir irse.
¿Te irías con la familia?
No sé.
Tengo veinticuatro años, estoy recién con una familia joven, con una hija pequeña y pronto llegará Vicente.
La carrera de cantantes, genera muchas cosas lindas, pero además dificultades.
Nosotros con el grupo estamos muy bien, muy tranquilos y cómodos.
Manteniendo un público que se detiene a escucharnos en cada show y  a eso, lo valoramos mucho.
¿Cómo te defines?
Como una persona muy responsable, puntual, soy muy dedicada y a eso lo traigo desde muy chiquita.
En el tema de la música,  debemos serlo.
¿Cuál es la actividad que llevas de la mano?
Trabajo en ASISPER y mi tarea consiste en la promoción y venta.
Me gusta lo que hago, además trabajamos con libertad y estoy muy cómoda.
También, acabo de terminar un curso muy nuevo de Marketing Digital en la Universidad Católica.
Dándonos las herramientas para   desarrollar el marketing en empresas, mediante las redes sociales.
Actualmente hoy se está utilizando  mucho y espero contar con la suerte de poder comenzar en alguna empresa que necesite de estos servicios, como para experimentar con el estudio que realicé.
¿Cuál es tu referente en la música?
Una ídola para mí, es “Lali” Espósito.
Siempre la admiré, me inspira y he concurrido a sus shows, cuando llegaba a Montevideo.
¿Un mensaje a tu público?
Aunque uno no lo vea, hay gente que de verdad nos sigue.
Cuando alguien en un show, nos dicen que van por nosotros, no lo podemos creer. Que nos lo reconozcan, está muy bueno.
Yo y  todo el grupo, nos esmeramos para darles lo mejor a esa gente  que nos escucha. Y también lógicamente, lo hacemos por nosotros.
Entiendo que no soy una profesional, tengo mucho por aprender y me satisface crecer en lo vocal.
Pero el mensaje que deseo enviar, es a toda la gente que le gusta la música, que se animen y puedan llegar a ser más profesionales.
No hablo artísticamente solamente, sino con lo que va acompañado, que son los valores, la puntualidad,  la responsabilidad, lo que hace a un cantante.
Esas cosas hacen que uno pueda llegar lejos.
Se ha perdido un poco con las nuevas generaciones nuestras.
Yo conté con el privilegio de haber encontrado un grupo con trayectoria como lo es ZOOM, con mis dos grandes compañeros.
Con el Polo como cantante, lo que hice, fue tratar de mamar todo lo que aprendía a su lado, así como de Pedro, que toca el teclado como pocos.
Que enseña y ambos, han podido sacar de mi lo mejor, dando la posibilidad de explotar.
Luego todo se va dando solo. Pero al hacer las cosas, que sea por amor, porque realmente gustan y llenan, produciendo algo.
¿Cuándo llega Vicente?
Lo esperamos ansiosos a finales de marzo.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante – Funcionario en empresa de repuestos

Con Fernando Ávalos

Con la simpatía y alegría que caracteriza a Fernando, llega a  nuestra casa invitado a dialogar.
Imaginariamente, nos hizo viajar por su trayectoria, para hacernos conocer cómo ha surgido su vocación y participación en la música.Fernando Ávalos 2
Al comienzo, de la mano de su papá.
Luego, al abrirse camino encontró desafíos, que le fueron marcando un rumbo.
Descubriendo día a día las bondades de la música y conociendo escenarios del medio, junto a colegas.
En la actualidad, además de ser solista tropical, la actividad que lleva de la mano es la de atención al público en una empresa del medio.
Lo hace sentir muy reconfortado el apoyo de su familia en todo lo que se propone, con el cariño además de su hija de un año de edad, de la cual asegura: “es mi motor”.
Comienza Fernando, narrándonos sobre su camino recorrido en la música y en su actividad laboral, de esta manera:
“Desde la niñez, mi primer  influencia por la música fue de  la mano  de mi padre cantando en murga,
Y prácticamente nací en murga “Por la nuestra”, con un traje igual al de mi padre, en el carnaval del ´90.
En ese año, nos trasladamos con mi familia a Rivera, fue pasando el tiempo y logré una participación en murgas en el año ´96.
Estuvimos un lapso de tiempo allí, dando lugar a que se fuera perdiendo  el afecto por la murga
y me quedé con las ganas de seguir, para poder comenzar luego con mi participación en murga “Che” en  el año 2009 recién.
Estuve  un tiempo y  es cuando tengo mi primera participación en una banda tropical, llamada La nueva fórmula junto a Luis Portillo, (Cantante de Latinplena). Ambos, partiendo  de cero en la música tropical, pero los demás integrantes todos con experiencia y eso nos brinda una confianza…
¡Era el sueño del pibe  y nosotros llegábamos!
Tocamos en boliches, como La Bámbola, Vieja Bodega, entre otros.
Tenía allí yo también una participación de animación, que desconocía de mí y fue necesaria en la presentación del grupo. Luego lo seguí haciendo, al principio con un poco de nervios, luego me fui soltando, pero era necesario. Era romper el hielo con algunas palabras en cada comienzo de actuación.
¿Cuánto tiempo  fue tu participación  allí?
Fueron unos meses.
Se disuelve la banda y había una posibilidad de volver a  la murga en enero, dándome el gusto personal en percusión que siempre lo había querido hacer.
Y cuando culmina carnaval, me uno a banda “La Mayor”, con Santiago Antúnez y Jonathan (el indio), solicitándome esa parte de animación que gustaba mucho.
Me reconfortó saber que reconocían eso de mí y allí estuve nueve meses con la banda.
¿Pasas a otra banda luego?
Sí, entro A plena Samba, pero como pailero, no como cantante y allí, como sabían mi condición de cantante, en mi último tiempo con la banda comienzo a participar como cantante.
Hacíamos allí, nada más y nada menos, un repertorio de canciones  de mi banda preferida, haciéndole un tributo a Karibe con K.
¿Cuándo es que te lanzas en dúo?
Cuando me contacto con un cantante de A plena samba, Emiliano Álvarez que ya  se había retirado de la banda antes que yo y manteníamos el contacto.
El dúo se llamó Fernando y Emiliano y debutamos en  el Salto Hotel y Casino hasta que Emiliano decidió volver a A plena Samba.
¿Cómo es tu debut como solista?
Con nervios, pero no como nervios anteriores.
Debuté en  el Rivera Casino y Resort, de la misma cadena de el de Salto y que ya  concurríamos con Emiliano.
¿En qué lugares sueles cantar hoy?
En hoteles como Los Naranjos, Altos  de Arapey, entre  otros.
¿Cuál es tu estilo actual?
Cuando estábamos en dúo con  Emiliano, justamente en Salto Hotel y Casino, estaban deseando allí, implementar un estilo que fuera  tropical.
¡Y es lo que me gusta!
Y el que estoy adoptando actualmente conjuntamente con baladas, como “bailar pegados” “Conociéndote”, Iracundos, Cacho Castaña, entre  otros.
¿Cómo conforma su repertorio un solista?
Tiene que adoptar una abanico más grande de canciones, porque luego de debutar como fue el caso de nosotros, donde debutamos con una muy buena recepción, comienzan los eventos particulares, con la necesidad de venderlo en hoteles, que es lo que también el cantante  con pistas tiene un muy buen mercado para trabajar.
¿Es de la misma forma en un evento particular?
Es allí cuando yo propongo el estilo tropical.
Además, porque me gusta contagiar esa energía que tengo  en el escenario.
Cuando piso el escenario lo hago con confianza.
Porque uno tiene que tener actitud.
El hecho, (en el buen sentido de la palabra), de creerse arriba del escenario, brinda ésa confianza y uno la puede transmitir al público.
¡Eso es muy bueno!
¿El mercado en otros departamentos es distinto?
No, porque Salto es una ciudad turística y los hoteles de aquí, lo brindan como un servicio.
Ya de por sí, viernes  y sábados los shows, son seguros.
¿Cuál es la actividad laboral que llevas de la  mano?
Me desempeño en una empresa de venta de repuestos, en un sector que ya se venía trabajando y que hoy se amplió, es en herramientas y accesorios. Me gusta mucho lo que hago. Es una experiencia nueva y la asumí,  como un desafío muy intenso, porque estaba instalado en un lugar donde asumía toda la responsabilidad por estar trabajando solo. Y aunque actualmente este local se unifica a la empresa, realizo la misma tarea de atención al público, cajero  y vendedor que hacía.
¿Qué hace a un cantante?
Ser agradecido a mucha gente en la música…uno va aprendiendo.
Contamos en la actualidad con un grupo de Whatsapp, que tiene un nombre muy particular y cómico que se llama “La borra de la cocoa”, donde participan grandes músicos, de donde aprendemos mucho además.
Comenzamos siendo cuatro o cinco y actualmente somos  más de treinta.
¿Locales son todos?
Músicos de Sonido Cristal, Sonido Profesional, Latinplena, La Terrebanda, Marcos Quevedo, compartiendo todo, incluso un asado por mes.
Actualmente, haciéndonos nuestro lugarcito en la costa, donde llevamos un equipo de sonido, con pailas, teclado y allí nos nutrimos todos, de todo.
¿Algún deseo por cumplir?
Me queda en cuanto al canto, la formación y creo  que todavía estoy a tiempo de hacerlo. Una de las personas que mucho me transmitió fue Gustavo Arzaguet, Director de la murga “Che”.
A nosotros Gustavo, además de enseñarnos, nos cuidaba. Y eso está muy bueno.
Aunque en ese momento no nos dábamos cuenta, a medida que fue pasando el tiempo, lo fuimos valorando.
 ¿Cuál es tu referente?
Tengo varios, pero si tengo que decidir por uno, es Yesty Prieto de Karibe con K. También Gerardo Nieto, me tira mucho.
Con el tiempo, comencé a descubrir otras bandas,  como algunas de Venezuela que para mi,  son unos grandes.
¿Algún agradecimiento?
Para mi es fundamental el agradecimiento a mi  familia, a mis padres, hermanas, que siempre me han apoyado, estando al pié del cañón.
Con un apoyo constante, desde el principio, también mi esposa y mi hija que tiene un año y medio y actualmente, es mi  motor.
También a Toti Sonidos, que me ha brindado una mano enorme con  parte de la producción y es mi sonidista actualmente.
Un especial saludo y agradecimiento a Marcelo Vives, que se ha puesto a las  órdenes desde mi comienzo como solista.
Y no puedo olvidarme  de la gente que me acompaña en cada show, con los cuales interactuamos y nos divertimos juntos.
¡Felices fiestas para todos!

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante- Compositor- Empresario en el rubro Carpintería

Con Daniel Caffree

Hasta aquí en nuestro espacio de los días sábados, hemos contado con la presencia de invitados de los más variados estilos musicales, sin haberse hecho presente  el Folklore.
Hoy nos acompaña Daniel, quien cuenta con una vasta trayectoria en este estilo musical y a partir de ahora, con proyectos a corto plazo.
Dejemos que sea él quien nos narre cómo comienza su vocación, su transitar y sus planes:Daniel Caffree 1
“Comencé con la música, cuando con cinco años todavía no sabía leer.
Mi padre me leía las canciones y yo las iba aprendiendo.
¿Cuál fue la primera?
“Mire amigo” de Alfredo Zitarrosa. Él me iba   acompañando con la guitarra y yo aprendiendo de él.
¿Cuándo llegas al escenario?
Debuté en una Kermesse de Capilla Santa Teresita en Salto Nuevo.
La hacían todos los años, siempre estaba con mi abuela que vivía muy cerquita y mis tíos me  llevaron para cantar. Luego seguí en  La revista infantil de Radio Cultural, durante años.
¿Cómo  siguió tu camino con la música como adolescente?
Con 14 o 15  años, había un grupo  musical que lo llevaba adelante mi hermano y se llamaba “Los diamantes”.
Tocaban  en las escuelas rurales del departamento, como Laureles, Campo de todos, entre otros y me incorporaron como cantante.
Concurría al liceo Zona  Este, donde tuve también la oportunidad de formar parte del coro. Luego me instalé en Montevideo y empezó mi fuerte con la  música.
Cantaba en una cantina de “Toto” Miranda que era  un lugar muy famoso en el Buceo. En “Las casitas” y  también en Teluria, donde cantaron grandes, como Mercedes Sosa, Horacio Guaraní, etc.
Con 18 años fui dejando el folklore, dedicándome más a la música melódica y fue allí que me correspondió representar a Uruguay en un Festival que se realizó en Río de Janeiro  en el año ´78, ganando el festival.
En el ´79 se llevaba a cabo el Festival de Costa a Costa en Piriápolis, con invitados de toda Sud América, donde canto una canción melódica de un amigo, Juan Bufa y me acompañó la orquesta de Julio Frade.
Había muchos otros maestros, como Frade, acompañando a otros cantantes.
No tuve la suerte de ganar el festival como cantante, pero sí ganó la canción como inédita.
Es allí que se presenta la oportunidad de viajar, pero no cantando.
¿Abandonas la  música?
Sí, la oportunidad era viajar trabajando en un barco petrolero de ANCAP, donde estuve dos años, llegando de nuevo a Salto en el año ´83.
Y en el ´85, comencé de nuevo a cantar en Fórmula 1, donde estaba “coco” Pereira Das Neves, Núñez  Da Rosa, Perón Peralta, Previale como baterista y yo como cantante durante dos años.
Luego me picó nuevamente las ganas de viajar y me embarqué en un crucero de Cristina Onassis, pero nunca he dejado de cantar.
¿Cuál era tu desempeño en el barco?
Era asistente de camarero y mi función era la de limpiar pasillos y camarotes.
Éramos  dieciséis uruguayos los que viajábamos, junto a trescientos tripulantes, más mil quinientos pasajeros. Yo llevaba mi guitarra conmigo y luego de mi trabajo que terminaba a las 20 hs, nos reuníamos en el comedor del personal con mis compañeros uruguayos que tenían tres tamboriles y hacíamos candombe.Daniel Caffree
Cuando el barco estaba en puerto, las luces  de las piscinas se  apagaban y no se las podía  utilizar.
Nosotros los tripulantes, no podíamos hacer uso de ellas, pero si no habían turistas en ése momento, nos sentábamos en ese  lugar.
Y empezábamos a guitarrear y candombear. Los turistas, escuchaban esa música y comenzaban a salir de sus camarotes. Un día la jefa del crucero me dice, que  era muy linda la música que hacíamos: -¿no te animás a tocar en el show?
Sentí vergüenza, porque éramos una guitarra y tres tambores y las orquestas italianas que los acompañaban, eran espectaculares. Con tres pistas para bailar y siete piano bar.
¿Se animaron?
Lo hablamos con mis compañeros un poco sorprendidos por la propuesta, pero uno dijo sí y los demás accedieron gustosos a compartir momentos en el crucero con toda la gente que iba a bordo.
Trabajábamos durante el día en nuestras actividades y de noche además, nos abonaban aparte por el disfrute de nuestra música.
No lo podíamos creer que los norteamericanos, en su gran mayoría les gustara.  Era una música distinta para ellos, con otra cultura.
¿También aceptaste la propuesta de un barco de pesca?
Sí, totalmente distinto a lo que conocía hasta ahora, me fui a Las Malvinas, a la pesca con los italianos.
Era una muy buena remuneración lo que recibía. Y en el ´90, vuelvo al Uruguay, ya que FRIPUR (Frigorífico Pesquero del Uruguay) me ofrecía una linda propuesta y además estaba en mi territorio, bajo mi bandera.
Allí estuve durante siete años.
¿Compones además?
Sí, es en este barco que el poco tiempo que sobraba,  me lo dedicaba para mí componiendo canciones.
Pero lo seguí haciendo y me encanta.
¿Cuándo es que conformas el grupo de folklore que tan conocido te hizo?
Me dedico pura y  exclusivamente a hacer música de Folklore, en el año 2002, con el “bocha” Ardaix.
Yo había empezado a escribir la canción “Nostalgiando” y se la llevé, solicitándole que le  agregara alguna estrofa y así lo hizo.
Luego le puse la música y  fue la primera que hicimos.
Con el tiempo, formamos un  dúo con “toco” Moreira, hasta que  en el año 2010 en un carrito de Termas de Daymán en semana de turismo, propiedad de una sobrina, fuimos a tocar. Debutando al mediodía, la gente se animó, tocamos también de noche. Y al otro día, era como que ya nos esperaban todos.
Nos gustó la idea, incorporamos a Jorge Ferreira con un teclado y allí nace “Musicanto 3”.
Comenzamos luego en un programa de Canal 4, hasta que llega la Teletón del 2010, realizada en Fono Platea de Radio Cultural.
Agregamos un bajo con Wadalquivir Rosas y allí ya fue “Musicanto 4”.
Se encontraba presente Carlos Ardaix y nos dijo que teníamos que estar en Valentín Aparcero y allí estuvimos.
Luego en 2011, la Alcaldesa María Alejandra Fagúndez de Pueblo Fernández, nos invita a su fiesta del 6 de enero y es cuando nos comenzamos a  vestir a la usanza, con bombacha, sombrero y demás.
¿Cuáles son tus planes?
Actualmente estoy en un proyecto de solista grabando unos poemas. Algunos de Carlos Ardaix, otros míos, de Shuber Núñez y además de Don Guillermo Chivel.
Compondré mi disco que saldrá en Febrero, ya que estoy realizándolo muy tranquilo.
Además estoy con un proyecto que contará con la participación de  niños  en edad escolar, tanto de la ciudad, como del interior de la misma que canten folklore, reciten, o sean bailarines en un programa de televisión, representando a su escuela.
Lo que intento con ello, es volcar  una nueva  generación al folklore y a  su vez, que no se pierda la esencia de lo que es este estilo de música.
¿Cuáles serían las condiciones para esa participación en tu programa televisivo?
El niño no tiene que tener experiencia como cantante. Solo tiene que tener ganas de hacer folklore, ya  que si no está en condiciones nosotros contamos con los medios y un tiempo de dos meses para prepararlo.
Debemos hablar con los padres, que el niño se sienta cómodo, le guste lo que va  a hacer y allí estaremos seleccionando a todo aquel que se presente.
¿Ya tienes fecha de inicio de inscripciones?
Para  ir descubriendo a estos talentos, vamos a comenzar con las inscripciones en enero.
El llamado será realizado por diferentes medios, para que no quede nadie sin participar y vayamos entrenándolos. Para poder grabar el programa en marzo, con una duración de tres meses al comienzo, realizando un segundo llamado.
El programa, llevará el nombre de: “Haciendo Escuela” y agradezco a “chochó” Escobar, quien me lo sugirió.
¿Cuál es la actividad que llevas de la mano?
Es una empresa en Carpintería que la fundó mi padre, como un emprendimiento familiar.
Realizando muebles y las guitarritas que las comenzó a fabricar él y es un destaque de su parte. Porque hasta hoy, se la ve por todos lados. Me gustaría para finalizar, dejar la invitación a todos los papás que crean que su hijo o  hija en edad escolar tiene condiciones como para acompañarnos en el programa, decirles que serán bienvenidos.
Que se inscriban, que esta generación va a ser quien siga adelante con nuestra tradición en este estilo de música, como es el folklore.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante de Grupo La  Base de Salto. Estudiante- Funcionaria en Pizzería Mamma Mía

Con Carolina Núñez Aguiñagalde

Contando con una importante trayectoria, Grupo La Base de Salto nos presenta hoy a Carolina, una de sus cantantes desde hace dos años.
Quien nunca  imaginó que su hobby por la música, la haría transitar  una realidad de dedicación y compromiso, pero sobre todo de pleno disfrute. Caro Núñez de Grupo La Base
Conoceremos su historia,  de su entusiasmo con el grupo y cómo lleva adelante además, diferentes actividades.
Dialogando animadamente, esto le preguntamos:
¿Cómo fueron tus inicios como cantante?
Estudié en el Liceo Nº 6 de mi barrio, Ceibal, donde había diferentes fiestas y me anotaba, porque siempre me gustó cantar.
Estudié danzas, estando de manera permanente siguiendo esos pasos desde pequeña, pero siempre lo mío era inconcluso. Comenzaba alguna actividad, como  el arte, dibujo, pintura entusiasmada y después lo abandonaba.
No encontraba lo mío, hasta que decidí volcarme hacia la música.
Y fue en mi liceo, por una apuesta realizada por mis compañeros, que me animé a cantar por primera vez en público. ¡Quedaron todos sorprendidos y yo misma de lo que podía brindar!
Luego en  un evento de  La Semana de la Juventud, me  presenté  representando al Liceo Ipoll, quedé seleccionada como participante y fue mi presentación en el Teatro Larrañaga.
Luego comencé con un grupo de chicos adolescentes en  una banda, como un hobby, que se llamaba “De fiesta”, tocando en diferentes eventos, en  F.M Extremo,  pero luego se disolvió.
Chicos excelentes y muy  compañeros, pero siempre fue en forma honoraria cuando nos presentábamos en un lugar. ¡A mi me encantaba igual!
Yo lo tomaba como un hobby a pesar de que es un trabajo.
Me gustaría decirles hoy a estos chicos que con toda meta que se propongan sigan adelante.
En esta vida todo se puede, solo es querer, tener voluntad y amar lo que hacemos.
¿Cómo llegas a La Base?
Estando en el grupo que me encontraba en ese momento, yo deseaba poder llegarle a la gente, que nos conocieran más.Grupo La Base
Todo cuesta y más en Salto, donde hay  muchos grupos, pero debo reconocer que el corto tiempo que estuvimos como grupo fueron momentos muy lindos que hemos pasado con estos chicos, tan buena gente quedando esa buena amistad.
Y al desvincularme del este, al poco tiempo me entero de que habían formado otro y en ese  momento, el principal de Grupo La Base de Salto, Néstor Salgado, me llama porque necesitaba  vocalista. Me  había visto cantando en el Teatro y luego me oye cantar en Extremo.
¿Cómo reaccionan tus padres?
Mis padres son muy compañeros.
¡Yo estaba encantada! Era mi mamá, como que no quería. Me decía que la noche no era para mí y que era yo muy jovencita.
Tuve el apoyo de mi padre que me animó a que lo intentara.
Le dije que sí a Néstor, me propuso una reunión esa noche y fuimos con papá.
No podía creer, que me estaba pidiendo que cantara ya ese fin de semana. ¡Ése sábado!
“Venite preparada con Pop, lentos y algunos movidos”, me  dijo.
Yo siempre tuve la oportunidad y el placer  de estar al lado de mi  papá  que le gusta mucho escuchar música y estamos las  veinticuatro horas en casa con la radio prendida y los temas se  te pegan.
Soy adicta a la cumbia de antes, como Karibe con K, Gilda, Karina, Rodrigo.
¿Cómo fue esa primera actuación?
¡Nervios totales!, y en el Hotel Arapey Termal.
Jugó a mi favor, que había público de todas las edades.
Pero estaba muy consciente de que tenía que  hacer las cosas bien y con mucha responsabilidad, porque había un acuerdo de dinero por  mi participación con  el grupo.
Yo me  sentía muy comprometida, porque hasta ahí, había sido un hobby en forma honoraria.
No quería equivocarme en nada, “todo perfección”.
¿Te apoyaba la familia?
Sí, tengo tres hermanos que desde el primer día me apoyaron incondicionalmente y mi padre me dijo: “si quieres ir a  cantar, yo te apoyo, pero soy yo el que te llevo. Aunque sea lejos, yo te llevo”. Mi jefe aceptó enseguida y  no hubo problemas.
Me acompañaba también mi mamá, ellos disfrutaban un poquito y fue así como comencé.
En ese primer show conocí a Federico, vocalista del grupo y me enseñó mucho.
Me aconsejaba que me sacara los nervios; ¡pero no era fácil.
Tanto él como Néstor eran los que comenzaban  el show diciendo algunas palabras y  son las que rompen el hielo.
Yo me encontraba un poco confiada, porque son maravillosos en el escenario, como se expresan, como se manejan, tanto Federico, como Néstor.
Él me había pedido que llevara entre diez y veinte temas y allí fue que canté por primera véz, el que había hecho en el Teatro “Señor amante”  de Valeria Linch. ¡Un temón!
¿Cómo responde el público?
En el hotel el público es maravilloso.
Son muy respetuosos, aplauden mucho y gente grande que sale a bailar con temas lentos.
¡Yo  no podía creer que estaba allí!
¡Una oportunidad muy grande! Fue una puerta enorme que se abrió para mí y también para el grupo.
¿También tocan en diferentes eventos?
Sí, en quince años, casamientos y diferentes eventos particulares.
También en Termas de Daymán. Pero en el Hotel, es muy seguido.
Todos los sábados, los miércoles. ¡Algo maravilloso!
¿Puedes ver a la música como un medio de vida?
Sí, lo veo, pero hay que tener mucha suerte de entrar en el medio y hacerte conocer. Acá en Salto, hay cantantes que son  muy  conocidos  y existen lugares como en Hotel y Casino de Salto, que están en forma permanente.
Conozco a personas que cantan y han pretendido entrar a nuestro mercado y cuesta.
¡Yo siento que yo tuve suerte! Porque nunca pensé estar cantando en un grupo, como lo estoy haciendo.
¿Cómo lo ves al mercado de Salto?
Hay mucho talento en Salto.
Hay grupos y cantantes compañeros, que  tienen su talento y no se animan a soltarse.
A mí me pasaba de que tenía terror de cantar en público  y actualmente mis compañeros ya lo saben, me pongo muy nerviosa al principio, pasan dos temas y es como que ya me suelto.
Los nervios están en cada show.
En el Hotel estoy como no sé si nerviosa, pero sí veo que la ansiedad es mucha.
¿Había al principio alguna condición para integrar el grupo?
No.
Sí, mi mamá. Tenía una especie de miedo que yo con el tiempo la entendí, de que como toda madre, me pase algo.  Porque uno está en la noche y además yo estaba estudiando.
Luego lo entendió porque conoció como era mi jefe y todo el entorno.
Y en cuanto a la banda, lo único que deseaba el jefe, era que fuéramos responsables y para mí está perfecto, es como tiene que ser. Fue lo que nos pidió: “que fuéramos responsables”.
Él a mi me dio una oportunidad  y estoy feliz por ello.
En el grupo en el momento que me integro, era todo muy lindo y lo sigue siendo. Era muy compinche con Federico, aprendí mucho con él, hasta que se fue.
Pero es un grupo muy lindo con chicos muy sanos y es un placer compartir todos estos momentos con ellos.
¿Cómo está conformado el grupo?
Como vocalistas somos tres: estoy con Guidai Arbiza y Emilio (chechi) Martínez. Músicos: Néstor Salgado como principal del grupo, Lucas Jurado, Jonathan Echevarri y Emanuel Ferreira.
¿Una experiencia linda?
Haber compartido escenario con grandes cantantes de Salto, grabando una canción dedicada a Dolores y logrando recaudar fondos cuando sufrieron el tornado.
También fue lindo haberme lanzado como solista, paralelo a la banda, fue una linda experiencia, sin interferir con el horario del grupo.
¿Llevas adelante otras actividades?
Si, además de recibirme de bachiller haciendo 6º de Artística,  el año entrante está en mis planes estudiar peluquería y maquillaje en UTU.
También tengo una historia laboral como  moza en Pizzería Mamma Mía.
¿Te sientes satisfecha con lo que estás logrando en tu vida?
Sí, me siento muy contenta.
La música y  el arte son algo hermoso.
Escuchar un poquito de música, a mí me llega  a cambiar el ánimo.
Por eso me  animo a decirles a aquellos chicos que aspiran a algo a que lo hagan, que se expresen y lo disfruten.
Y a toda aquella gente que nos sigue, decirles que son muy importantes para nosotros. Somos unos agradecidos a nuestro público.
Y además pedirles que apoyen a los grupos de Salto, que tanta  falta hace.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante de Grupo “La RAZÓN” Operario en empresa de marmolería

Con Sebastián Trinidad

En una idea ambiciosa, se unen un grupo de amigos con experiencia previa en música, para conformar Banda La RAZÓN.
Hoy  cuentan con múltiples razones y excelentes condiciones, destacándose como músicos. Cosechando los frutos de aquella idea ambiciosa.
La RAZÓN cuenta con diez integrantes en escenario, su manager  es Luis Vispo y en febrero próximo, cumplirá sus cuatro años de trayectoria.Sebastián Trinidad de La RAZONSebastián, uno de sus tres cantantes acompaña a la banda desde sus comienzos,  llevando de su mano la actividad de operario en una empresa familiar de marmolería.
Quisimos profundizar sobre los inicios del grupo, trayectoria y cómo disfrutan hoy de toda esta conquista.
Para ello, cómodamente instalados en el living de Diario El Pueblo, dialogamos con Sebastián:
¿Cómo se inicia Banda La RAZÓN?
Nos había quedado el contacto entre nosotros de un grupo anterior, junto a Pablo Da Silva, uno de los actuales integrantes de la banda quien toca Pailas, ¡y esas ganas de volver a hacer algo juntos!
Es Rodrigo Fagúndez tecladista, con Leonardo Benítez, saxofonista, quienes llevan adelante la iniciativa de conformar un grupo y convocan a Bruno Castaños trompetista y a Rodrigo Parabé trombonista y Director de la Banda.
Me invitan como cantante y estuve por más de dos años solo. Luego se sumó Ignacio Alvez en Congas,  Diego Haller y Emanuel Piñeiro, cantantes y Matías Machado, siendo nuestro mánager Luis Vispo.
¿Cómo es la primera vez en escenario?
Los inicios fueron de mucho ensayo, tocando en el cumpleaños de una chica conocida del grupo, la banda se fue mostrando y allí comenzaron los toques en  boliches, muy despacio.
El boca a boca fue muy importante y las redes sociales apoyaron nuestra iniciativa, además.
¿Cuándo comienzan a grabar?
De allí la banda comienza a crecer, porque los temas comenzaron a gustar y con la llegada de los otros dos cantantes, se maximizó todo ya que en el caso de Emanuel venía de otro grupo y era conocido en el medio.
Y con la llegada de Luis Vispo mucho más, porque él se dedicó a vender la banda.
¿Cuál es el estilo que los caracteriza?
Cien por ciento plenas.
Tocando mucho en boliches, como es el caso de La Bámbola, encontrando en su principal, todo el apoyo que necesitamos y eso es muy importante para nosotros. Donde tocamos para un grupo de personas  de muy variada edad y se presta la oportunidad para que nos conozcan y nos llamen para  un casamiento o cumpleaños.
Brindando además shows en fiestas privadas, donde también luego de nuestra  presentación en un quince, suele suceder  que una compañera de  la quinceañera, nos contrate para su fiesta.
Esta fecha es ideal para eventos despedidas de fin de año. Una época hermosa para trabajar.
¿Cómo los recibió el mercado?
Logramos entrar al mercado del interior del departamento, como es Colonia Lavalleja, Rincón de Valentín, Constitución.
Además en el interior del país, la banda está haciéndose conocer, aunque es un mercado más difícil para las plenas, siendo público de charanga.
Así mismo, nos han recibido muy bien.
 ¿Sientes que el empresario está apostando a los grupos locales?
Sí, pero es importante resaltar que no apuesta a todos.
No es por un tema de talento, sino de compromiso.
Pienso que un grupo para consolidarse, tiene que apostar a la permanencia.
Y el empresario, apuesta a la gente que sabe lo que quiere.La RAZON
¿Qué necesita un grupo para estar consolidado?
Más que nada compañerismo. La unión del grupo fuera del escenario lo hace mucho más fuerte y la gente lo nota.
Esa confianza que te brinda un compañero, la sonrisa que genera el error de alguno de nosotros actuando (sonríe).
No hay críticas agresivas, al contrario se ríe todo el mundo y seguimos adelante.
El público capta eso y es cuando la banda fluye sola.
Ya cada uno sabe cuál es su rol y el intervenir en momento oportuno.
¿Con qué  temas explota la gente?
Sucede que por suerte, podemos cubrir toda la franja de plenas.
No es lo mismo hacer un show para una persona de 70 años como lo hicimos hace muy poco, que hacerlo para  un quince.
El público en gustos y estilos es diferente.
La banda tiene un repertorio bastante amplio, con temas clásicos como Karibe con K, Caracol, Casino, entre otros.
El estilo es lo que divierte en un evento de éstas características y la banda se caracteriza por tener temas “muy allá arriba”, muy divertidos, interactuando con el público, pero también tiene temas románticos lentos, como un cover que grabamos de Cristian Castro.
¿Un paso importante?
Hay muchos escenarios que nos han recibido.
Pero sin  dudas La Bámbola ha sido muy importante para nosotros y la apertura de la banda.
También un Parque  Harriague lleno, con la presencia de artistas muy buenos.
En un  espectáculo que ha  sido muy importante, con la llegada a  Salto de Marcos da Costa, artista uruguayo que está “rompiendo” y fuimos nosotros sus teloneros.
Espectáculos en el Teatro Larrañaga, con diferentes eventos. Son muchos.
¿Dónde anhelan llegar?
A Montevideo.
Entrar a la capital, que es la cuna de la plena, es uno de los objetivos del grupo y creo firmemente que no  está muy lejos.
¿También componen?
Sí,  tenemos canciones propias, con todos los integrantes preparados como para realizar arreglos. Pero las canciones compuestas son de Pablo y Rodrigo Parabé, quien está  más preparado aún para un cambio de estilo, siendo el timón de la banda.
¿Qué condiciones reúne un cantante exitoso?
Carisma.
Pienso que puede tener buena voz, otros talentos, pero si no hay chispa con  la gente, no se genera eso.
¿Cómo se logra?
Con la confianza que te va dando los mismos escenarios. La experiencia, pero pienso que también es algo innato, porque no todos lo tienen.
¿Los nervios, están presente cada vez?
Sí. Todo el tiempo.
Siempre lo digo. Y el día que no tenga  más  nervios antes de subir a un escenario, no lo hago más. Por quiere decir que ya no siento nada.
Es hermoso llegar a un lugar, mirar a la gente, comerte las uñas  y luego de que suene el primer acorde… ¡ahí ya está! ¡Es tu momento!
¿El músico nunca deja de ser músico?
Sí, es verdad, pero el estilo que nosotros hacemos, me parece que debe ser de los más lindos que tiene nuestro país.
Un ritmo contagiante, que aunque la gente diga que no le gusta, lo termina bailando.
¿Cómo acompaña además tu actividad laboral?
Muy bien.
Mi trabajo consiste en el taller de  un emprendimiento familiar junto a mi  padre, siendo operario en el rubro de marmolería, con dos hermanos y dos compañeros más.
Conformando un ambiente muy lindo de trabajo, estando todos muy unidos.
¿Cuáles son los planes?
En cuanto a la banda, siempre estamos buscando seguir creciendo y aprendiendo.
Actualmente estamos muy contentos y agradecidos a  la familia del Conservatorio Sagarías, a los hermanos “TOTI Sonidos”, ya que el apoyo que nos brindan es espectacular. Excelentes profesionales y más aún como personas. Brindándonos un proyecto de clases de canto y apoyándonos en la grabación.
También estamos muy agradecidos con Richard Olivera, ya que ha apostado a nosotros, haciéndonos llegar a su local bailable, el cual es un boliche muy solicitado por los salteños, turistas que llegan a Salto y eso le hace mucho bien a la Banda.
Los planes de llegar a la capital, están latentes. Poder seguir grabando, como hace muy poquito con estos últimos cuatro temas que realizamos.
¿Un mensaje a los seguidores de la banda?
Antes que nada, enviarle un agradecimiento especial a  la familia de cada uno de los músicos, porque están siempre al pie del cañón y eso para nosotros es muy importante.
Estamos con mucha expectativa en esta época del año, ya que el 2 de diciembre estaremos en La Bámbola y en una gira por el departamento, con despedidas de año, que ya están programadas.
Sin olvidar, un saludo especial a todos aquellos que han apoyado al grupo de una u otra forma y también un agradecimiento a Diario EL PUEBLO por el apoyo y el espacio que nos brinda.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante y principal de A Plena Samba Compositor-Profesional en el rubro metalúrgica

Con Andrés “Capioca” Stábile

Con la simpatía que lo caracteriza y excelente buen humor Andrés acude a nuestra entrevista.
Donde comienza narrándonos que para conformar A Plena Samba hace 17 años se une a su hermano Pablo y a capioca Stábile.compañeros que ya traían su experiencia de otros grupos.
Desde el principio desarrollaron un camino de frutos que hasta hoy recogen y confían en que lo seguirán haciendo con el único fin de brindar la diversión asegurada en cada evento del cual participan.
Así nos respondía Andrés cuando le preguntamos:
¿Cuándo se da cuenta “Capioca” que le gustaba ser cantante?
Pienso que se fue dando.
Para integrar el grupo nos juntamos unos amigos que nos gustaba la música y cuando empezamos a tocar la respuesta de la gente, de lo que disfrutaba, comenzó de a poco pero fue una explosión.
Si había siete fiestas en Salto, estábamos en las siete.
¡Para nosotros una satisfacción!
¡De ir a tocar a La Calandria siendo el salón más costoso! Quien organiza un evento allí quiere decir que puede pagar cualquier otro grupo que no seamos nosotros, sin embargo nos confían la diversión.
Eso no tiene precio y nos llena de orgullo.
¿Por qué “Capioca”?
Cuando mi papá era pequeño se vio en casa una película y el seudónimo del actor era Capioca, con el cual mi abuelo lo relacionó con mi padre y lo llamaba así. Con el tiempo me lo pasaron a mí, posiblemente por tener la misma fisonomía de mi viejo.
Él siempre me dice que cuando yo haga plata y él se jubile me va a hacer la demanda por el nombre (sonríe). Yo le respondo: “te va a ir mal, porque yo no voy a hacer plata”.
¿Cómo se conforma el equipo de músicos de A Plena Samba?
Lo primero que debo reconocer es que tenemos muy buenos músicos y somos los mismos de siempre.
Once personas arriba del escenario: Pablo y Franco Stábile, en batería eléctrica y timbales, Sebastián Ibarra teclados y bajo, Ramón Fernández trombón, Cristian Balbi trompeta, Sebastián Ustra congas, Agustín Mainardi bongó, junto a los cantantes: Javier Sosa, Danny Braccini, Emiliano Álvarez. Además de los asistentes de sonido: Lafayette León, Marcelo Cardozo y Héctor Balbi.
¿Dónde se inician tocando?
En eventos particulares por medio del boca a boca.
¡Hoy es tan distinto con las redes sociales!
Pero no podemos dejar de nombrar a Diario EL PUEBLO, porque ha sido un medio de comunicación que siempre nos ha apoyado mucho, no solo con publicidad. Ha estado siempre presente.
¿Pensaron en ese entonces en un público determinado?
Nosotros apuntamos a las fiestas particulares. Allí sabíamos que están todas las edades. Donde hay que tocar algunos clásicos, candombes y más.
¿Por qué se caracteriza el grupo?
Por el carisma, la diversión, mas allá de que el producto sea bueno.
No somos los mejores, siempre decimos que nuestra humildad viene desde el cimiento pero contamos con muy buen equipo.
Cuando la banda sube al escenario lo hace contagiando de forma muy alegre.
Yo admiro a todos los grupos. Y donde hay música, aunque no haya mucho movimiento, ahí estoy.
¿Cuál fue el primer escenario importante?
Hemos recorrido muchos lugares pero yo subo a un escenario y lo disfruto como la primera vez. Mucha gente me lo dice, de que a veces venimos de seis toques, subimos al escenario y somos los mismos. Disfrutándolo como si fuera el primero.
¿Se han abierto puertas importantes?
Una de ellas fue cuando llegamos a “Agitando una más”.
La banda comenzó a partir de allí a recorrer todo el sur, que era muy difícil acceder.A plena Zamba en Agitando una mas.
¿Han compartido escenarios?
Sí, con Lucas, Chacho Ramos, Fata Delgado, Damián Lescano que al llegar a Salto se hospeda en casa.
Con todos los colegas mantenemos una excelente relación. Son personas muy sencillas de las que podemos aprender muchísimo.
¿Cómo logran llegar a grabar?
Con muy buenos equipos, en ese entonces de Sebastián Sabarrós pero lo teníamos que hacer en vivo.
Intentando la perfección y cuidando todos los detalles. Grabamos en El Andén y de allí comenzamos a llevar los CD a las radios y demás. Pero el boca a boca era la mejor propaganda.
¿Cuáles han sido los logros de A Plena Samba?
A Plena Samba lleva diecisiete años con la música de forma ininterrumpida y al estar tantos años trabajando, escalando, hemos logrado llegar a un techo.
Lo más difícil es mantenerse, pero también lo estamos logrando con el grupo.
Estando siempre vigentes en todos los aspectos, ir adaptando todo lo nuevo, trayéndolo a nuestro estilo.
Hace dos años que comenzamos con las canciones inéditas: a Cavani, a Luis Suárez, Al día de la madre, a mi viejo, todas inscriptas en AGADU, que fue un gran logro para nosotros. ¡Así que somos compositores uruguayos!
¿Cómo es una gira?
Podemos comenzar el viernes en el sur, Mercedes, Cardona, San José, completando el fin de semana.
Hemos contado con la suerte de que al ver que comenzábamos a crecer tuvimos que detenernos un minuto a pensar en la inversión para un micro y el sonido ya que anteriormente lo alquilábamos.
¿Qué detalles hay que cuidar en el escenario?
Muchos. La responsabilidad, el compromiso, nuestra imagen y el profesionalismo que corresponde.
Soy muy detallista y exigente. Pero sobre todo en el respeto al público y la puntualidad. Incluso en los ensayos.
Por suerte el equipo está muy bien organizado y viene de un rodamiento que camina solo.
¿Una anécdota de algo que no haya salido bien?
Muchas. Una que es fabulosa pero ojalá nunca más vuelva a pasar: teníamos en una noche de sábado cinco toques en fiestas privadas y empezó temprano a llover sin parar.
Comenzamos con los toques en el Club de Pesca, Rowing, Ayuí, Deportivo Artigas y nos quedaba unos quince.
Nos vamos para Le Park, cambiando de vestimenta con un lleno total. Armamos los equipos y cuando estuvo todo pronto, viene un músico de nosotros y me dice: “la madre de la novia quiere hablar contigo”.
-¿Cómo la madre de la novia, si esto es un quince?
Se me aflojaron las piernas… Fui rápido porque no entendía nada y la madre de la novia rodeada de amigos, me dice: “¿Capioca, cómo ves la cosa acá? ¿Quién te contrató? Mira que esto es un casamiento”.
Me fui hasta el micro, intentaba buscar el número de teléfono de la persona de los quince y cuando lo encontré, me faltaba un número.
¡Ahí me puse muy mal!
Pero los novios estaban felices allí, pensando que alguien les había regalado de sorpresa el grupo.
De repente, alguien me dice: “Tocá nomás Capioca que te juntamos la plata y ya está”.
Le dije: “no, para que yo tengo que cumplir con el otro evento de los quince”, pero realmente no sabía qué hacer.
Y salieron los novios, toda la gente para el frente de Le Park, ¡con una expectativa!
Me voy para el micro, pensando en juntar todo e irme a Haras, creído de que me había confundido y los quince eran allí. “No pasa nada pensé, estamos a un paso de Haras”.
Me suena el celular y era la madre de la quinceañera en cuestión, que me dice: “Capioca, mira que ya largamos el video y ahora tienen que empezar ustedes”.
Le dije: -¿dónde era la fiesta?
-“¿Pero cómo Capioca?, ¡en el Paseo Alemán!”.
Ahí me entregué. Yo tenía la esperanza de que fuera en Haras, que nos quedaba a un paso (Sonrisas). Juntamos todo y nos fuimos.
De lo único que me arrepiento es de no haber hecho aunque fuera dos o tres temas en el casamiento, porque fue una injusticia. ¡Y todos lloraban de risa!
¿Cómo es llevar además adelante tu actividad en tornería?
Viene de familia. En realidad el patrón es mi viejo y lo hacemos junto a mis hermanos Pablo que es Profesor de Educación Física y Franco que estudia.
Me gusta además el deporte, el fútbol, tratando de aprovechar todo el tiempo posible.
¿Un mensaje a tus seguidores?
Nosotros somos siempre unos agradecidos y más con Salto.
Orgullosos de que la banda sea y esté reconocida como salteña. ¡Todo se lo debemos al público que tanto nos da!
Estoy muy conforme, feliz de lo que me ha dado la música y me gustaría agradecer a toda la gente de Salto. A la familia de los músicos, a los medios que son parte importante en lo que nos pasa ya que todo se genera a través de ellos y brindándonos un gran apoyo.

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (0)

Cantante- Compositor- Jefe  de animación en Altos del Arapey

Con Marcelo Vives

Marcelo, nació un 26 de diciembre.
Motivo por el cual se considera un capricorniano, “bien capricorniano”, nos dice.
Su lugar de residencia mientras transcurría su niñez y adolescencia, tuvo lugar en Termas de Daymán. Y aunque luego formó su hogar en las cercanías de nuestra ciudad,  por motivos laborales reside además en Termas del Arapey.
Fue un hermoso diálogo que mantuvo con EL PUEBLO. Y comenzó de esta manera:Marcelo Vives
¿Desde cuándo tu encanto por la música?
Siempre hay  algo que te marca, haciendo un clic que nos dice “esto es lo tuyo”.
Siendo niño vivía en “Casa verde” en Costanera sur y abajo se juntaban muchas hojas secas que una vez por semana se quemaban.
Era un humo fuerte, cerrado y yo siempre observaba que en los shows del mundo, había humo.
Solía tomar una rama y entre él cantaba, sintiéndome el mejor cantante del mundo.
Pero cuando volvía y entraba a mi casa, mi madre me quería matar. Estaba, íntegramente impregnado en olor a humo.
¿Qué cantabas?
Canciones de moda.
Tenía referentes por la familia de mi papá, Fernando, los cuales tocaban instrumentos. Sobre todo de percusión con  un grupo de amigos y vecinos en bailes de campaña,  sin tener la posibilidad de desarrollarse.
Mi mamá Mabel siempre acompañaba sus pasos y me parece que de ahí viene mi vocación.
Mis padres han trabajado siempre para el ROTARY CLUB y cuando yo tenía 11 años nos trasladamos a Termas de Daymán, para que se hicieran cargo de un restaran en el año ´93.
En esa época estaba el auge de la llegada de argentinos, explotaron las termas, creciendo y allí estuve hasta los 23 años.
¿Cuándo comienzas a desarrollar tu vocación?
Estudiando  profesorado de teclado con 14 años, el cual me llevó seis años. Me recibí y allí comencé a tocar órgano electrónico, cantando algo.
Y en el ´99 es donde comienzo a cantar en dúo folklore con Sergio Dutra (hijo) en campaña.
En el  2001, comienzo con Sergio Pérez, excelente músico con temas inéditos, cantando en un grupo que se llamaba “Morada Interior”.
En el 2003, por causalidades de la vida, tomo la decisión de independizarme, cantando como solista en el Parque Acuático Acuamanía y luego comienzo a cantar en Etiqueta Negra, me llaman del Hotel Horacio Quiroga, luego de Los Naranjos y así sucesivamente.
¿Por qué estilo te inclinas?
Cuando comienzo en Etiqueta Negra, por solicitud de los contratantes, la idea era cantar solamente  temas melódicos y ¡como me gustan a mí!: Ricardo Montaner, Alejandro Sanz y cumplí con lo pactado. Pero notaba que la gente pedía subir un poquito más el ritmo. Intenté hacer un tema musical así, con la debida autorización y me dijeron que probara.
Canté  “Sol negro” de Mogambo y comenzaron a pedir otra, otra y terminé haciendo Los Palmeras y más.
Y a partir de ese día permitieron a todos los demás cantantes que pudieran agregar en su repertorio, éstos temas.
Pasó que se dieron cuenta, que a nuestro estilo no lo podemos modificar. Marcar sí una línea, pero siempre  tener una  fracción,  porque los públicos son diferentes.
Yo me siento, no sé si orgulloso, pero sí influí en que a partir de esa noche se pudieran agregar temas tropicales al finalizar.
¡La gente estaba contentísima!
¿Cuáles son los cambios que notas?
Creo  que el público salteño cambió para mejorar en muchos aspectos.
Ya que hasta ese momento se divertía, después de haber estado un buen rato en el boliche y tomado alguna bebidita alcohólica. Hoy noto que el salteño se liberó de muchos prejuicios.
En estos trece años que pasaron, noté la apertura mental que tuvieron como espectadores de un show.
¿Cómo fue incursionar en las dos épocas?
Viví la experiencia del público frío, frío, mirando que también uno se va liberando como cantante  y ello te va enseñando el trato con él.
Eso influye mucho.
Pero además en la otra etapa, noté la apertura mental positiva del público.
¿Actúas también fuera de Uruguay?
Sí y  también en otros departamento, pero me doy cuenta que me quedo con el público salteño, siempre.
Algunos pueden pensar que lo uso como estrategia, pero no. Es la verdad.
Además no existe en ningún departamento, tantos shows en vivo como acá.
¿Observas  competencia?
No, no la siento.
Más o menos trabajamos todos.
¿Qué tiene que tener un buen cantante?
La autenticidad.
El artista tiene que ser él.
Si algo me voy a llevar de ésta vida, es que siempre fui auténtico. No me gusta llevar ningún cartel, que me alaguen mucho, ni jactarme de nada. Porque no me gusta decir  que soy malo o bueno: yo te entrego lo que tengo.
Y soy de muy bajo perfil. Estando en un lugar determinado, no me gusta sobresalir, ni tapar a nadie. Al contrario, egoísmo cero y siempre estoy tratando de dar una mano cuando puedo, siendo lo más solidario posible.
En Hotel Casino Salto he tratado de darle oportunidades a muchos de los que hoy están cantando, pero lo he hecho con todo el amor del mundo. No me gusta comentarlo. Mientras lo sepa yo, ya está. Y creo en eso de que cuando uno da, vuelve multiplicado. Porque cuando uno logra la fidelidad en la gente, ya está.
¿Cuál es tu actividad laboral?
Estoy trabajando como  Jefe  de animación en Altos del Arapey. Hotel catalogado como uno de los mejores del mundo.
No solamente por lo  que es su estructura como tal, sino por todo lo que ofrece.
Es el único  hotel en Termas de Arapey con pozo propio, Club de Golf de dieciocho hoyos, pista de aterrizaje, trabajando mucho con empresas con capacitaciones y demás.
Al área de animación en la que desarrollo mi tarea le corresponde todo lo relacionado a las actividades recreativas del hotel.
Estoy a cargo conjuntamente con la Sub Jefa: Belén González, de que las veinticinco actividades diarias, (cuando hay congresos más), salgan en tiempo y forma.
Es una gran responsabilidad.
Dentro del paquete que ofrece el hotel y desde donde trabajamos, contamos en la parte recreativa desde aquagym, zumba, ritmos latinos, stretching, (estiramiento), esferodinamia, hasta el trabajo con las pelotas de goma, para fortalecer la columna.
Además de cabalgatas, paseos en jeep por todo el pueblito de Arapey.
También nos corresponden los paseos en lancha y todo lo que es fútbol, fútb-golf, golf, aquabóley, aqua bingo.
También en el snack, realizamos bingos, loterías, Karaokes, shows en vivos, con invitaciones a cantantes de jueves a  sábado, conmigo. Y los demás días actúo solo.
¿Cómo notas la receptividad del público del hotel?
La tarea que nos corresponde es bastante compleja. Tenemos que ir muy de a poquito, logrando des estresarlos a los huéspedes, como dándoles una bienvenida.
A medida que van llegando los vamos invitando a participar en los juegos para irnos aflojando, para que puedan interactuar con el debido dinamismo,
Al segundo día ya te los ganaste un poquito más y al tercer día ya podemos divertirnos juntos, haciéndolos sentir cómodos.
Pero al ser un público exigente, nos ayuda mucho a crecer, es muy  positivo trabajar con ellos.
Nos da más herramientas, que son conocimientos.
Si nos  ganamos el público de un hotel cinco estrellas, quiere decir que nos ganamos todos los públicos.
¡Te brinda un  desarrollo el desenvolverte allí, al tener que recurrir a sacar lo que sea de la galera para convencer…! Y si lo logras, es porque estás preparado para actuar en cualquier lugar.
Yo a este trabajo lo he  tomado como un desafío personal sin duda alguna.
Ayuda mucho a desenvolverte rápido. Resolver un problema en minutos, ¡ya!
Pero automáticamente, tienes que tener un plan B.
Además, si tienes una actividad afuera y las inclemencias del tiempo no te lo permiten, hay que organizar  algo dentro del hotel.
¿Cómo te llevas con el estrés?
Ahora, bastante bien.
El primer mes fue complicado, pero me adapté.
Además cuento con el apoyo de mi pareja, que para mí es fundamental y vivimos  en un entorno, donde se encuentra casi toda nuestra familia, muy unida.
¿Un proyecto ambicioso?
Sí, el de ser cantante solista, con temas inéditos.
A partir del año entrante, lo voy a empezar a implementar y con banda.
Sin encasillarme en ningún estilo
¡Porque creo mucho en el mercado nuestro!
Y lo más importante: el desafío que llevo conmigo, de seguir creciendo, aprendiendo y mirando hacia adelante.

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (0)

 Cantante – Compositor y estudiante de Abogacía

Con Leandro Sosa

Cómodamente instalados en nuestro living de Diario EL PUEBLO, comenzamos a dialogar con “Leo Sosa”.
Un cantante estudiante, que se ha hecho merecedor de innumerables elogios por su carisma, responsabilidad y amor a la música.
Llegó a Salto  desde el departamento de Rivera, y se convirtió muy pronto, para orgullo de su familia y entorno todo, en abogado. Leandro
Seguramente por su gran fe en Dios, su vida transita felizmente cada vez mejor.
Dejemos que sea él quien  nos la  narre, conociéndolo más por medio de nuestra entrevista:
“Mi llegada a Salto fue en  el año  2010, con mucha expectativa.
Desde los seis  años cantaba, mi pasión fue siempre   la música. Lo hacía sobre todo en la Iglesia Evangélica.
Mi mamá tocaba guitarra, como  un  don que trae con ella y a mi papá siempre la gustó la  música, pero nunca se profesionalizaron.
También desde los  seis años quise ser abogado, pero sin tener idea de lo  que era serlo. Ni tampoco su rol  en la sociedad.
Culminé primaria y  en 5º año de secundaria elegí humanística y 6º  de derecho. ¡Y me fue bárbaro!
No por jactarme de lo que soy, sino que siempre fui muy aplicado y  esforzado. Tampoco porque fuera inteligente, siempre  me encantó estudiar.
¿Cómo fuiste sorteando obstáculos?
Gracias a Dios, mis padres Bernardo y Lucía estuvieron siempre al lado mío apoyándome y al tomar la decisión de venirme a Salto, fue muy complicado ya que las  condiciones económicas, no se prestaban para ello.
Mi familia es muy humilde, pero siempre siendo positivos. Sacrificando para alcanzar objetivos.
¿Costó adaptarte?
Sí, me costó.
Pero la sociedad de  Salto me  ha recibido con los brazos abiertos, por ello pienso graduarme este año y quedarme a vivir aquí, porque me encanta  como son.
Y el apoyo que siento en ellos, por medio de mi cantar, se hace muy fuerte en mi vida. ¡Soy feliz aquí!
¿Cómo comienzas a desarrollar aquí tu actividad como cantante?
Cuando cantaba en la Iglesia me  presenté en un casting en el año 2012 a nivel nacional de canto en el Teatro Larrañaga.
Y gracias a Dios, al público y al jurado, salí  en primer lugar en el concurso.
Pero en Rivera yo ya venía grabando mis temas, contando con ocho de ellos.
¿Fue entonces tu destaque en ese concurso?
Sí. Habían en  ése momento del concurso, Pastores, que querían llevarme a  Argentina para grabar mi CD.
Eso hizo que yo tratara de agilizarlo todo, incluida su parte artística. Me fuí a Rivera y me sentía en la  falta de algo de dinero, para lograr terminar de grabar esos  temas y fue un gran sacrificio reunirlo. Pude viajar a Argentina, grabarlo y lanzar mi primer CD. Estuve para ello en  Chajarí, Federación, Concordia, en Los Charrúas y a partir  de allí, seguí cantando ya que siempre recibía invitaciones de otros departamentos.
Pasó el tiempo y conozco a un gran amigo y colega, Marcelo Vives y a través de su recomendación, logré muchísimo.
¿Comienzas a ser más solicitado?
Yo acompañaba siempre a Marcelo en sus actuaciones.
Me reflejo mucho en él porque es un gran compañero, colega, muy humilde y ha avanzado por su humildad.
Ahora está trabajando en un lugar muy importante y todo lo logró por su forma de ser.
Y fue a  través de él que acompañándolo, me brindaba la  oportunidad de cantar algunos temas.
Me hizo conocer a las personas  y ser conocido en la sociedad. Luego sucedió, que por motivos de la responsabilidad que le lleva la tarea en la que se encuentra, no podía concurrir a diferentes eventos a los que estaba invitado y proponía a los empresarios mi  presencia.
De esa forma también fuí sumando los que yo  ya tenía. Pienso que es una gran oportunidad y bendición para mi vida contar con ello.
Hoy estoy cantando en varios lugares desde hace unos cuatros años, como en el Hotel Horacio Quiroga, La Normanda, Eventos particulares. También canté en la Expo 2017.
En VJ Sunset, con un show de cuarenta minutos y otro similar en tiempo con Karaoke. Haciéndolo interactivo y partícipe a todo el público posible.
Me siento feliz por contar con mi agenda un poco apretadita. Doy gracias a Dios y a mi  amigo Marcelo que me ha dado ese gran apoyo para que todo fuera así.
Tengo mucho para agradecer además: a Gisel Rivero, su esposo Federico Giordano, como así también a Lidia Arrieta y demás amigos.
¿Cuál es tu estilo?
Yo me adapto a lo que el público quiere.
Preparo una  batería de canciones y cuando me instalo en el lugar, simplemente veo cómo voy a realizar mi  repertorio de acuerdo a las edades de las personas que allí se encuentren.
Pero suelo cantar chacarera, chamamé,  prácticamente todos los estilos. Más si se encuentran presentes diferentes edades, para tratar de satisfacer a todos.
¿Cómo fue el lanzarte solo?
Da un poco de miedo.
Yo pienso que por el hecho de estar acompañado durante tanto  tiempo con Marcelo, me sentía seguro.
Porque él es un profesional y yo estoy en pañales. Voy muy de a poquito.
Y cantando solo al principio me costaba soltarme,  pero después me fui adaptando, sintiéndome cómodo en cada actuación.
Pasa que se va en ello toda nuestra responsabilidad. Uno quiere dar lo mejor de cada uno en cada show y que el público responda.
¿Cuál es el contenido del CD que has grabado?
Lleva  incluido cumbias, música lenta, que en el ámbito cristiano se le llama adoraciones y todos los ritmos para poder satisfacer a todos los públicos.
¿Qué es lo que tiene que cuidar un cantante para que todo salga bien?
Todo. Su imagen, ser humilde.
Ser cantante, es un trabajo.
Pero un cantante no tiene que regirse simplemente por lo económico.
Yo también canto porque la parte  monetaria me hace vivir. Pero debemos mirar además que hay seres humanos  que tal vez están tristes, mal, concurren a un show que brindamos y con el canto le podemos transmitir alegría a toda esa gente que nos  va a ver.
Yo cuando canto, vivo el momento. Soy muy alegre.
Aunque tenga mucho problemas a veces.
¡Porque tengo que transmitir alegría!
Voy al escenario, me encanta  animar dando todo de mí, invito a la  gente a  bailar y me encanta que las personas puedan vivir y disfrutar ese momento.
Es esencial ese vínculo, porque uno también se hace querer.
¿Te gustaría salir del país brindando shows?
¡Sí, claro!
Yo me dejo guiar mucho por Dios y por  las oportunidades que el mercado nos brinda.
¿Cuál sería tu escenario soñado?
Acá en Uruguay, me gustaría cantar en Montevideo, en  algún lugar grande, como con un lleno total en un Teatro Solís, sería mi gran sueño.
Y en el exterior, no tengo idea. No me gustaría proyectar porque tengo la  certeza de que siendo humilde, lo grande viene.
Creo en Dios y él es mi guía en todo.
Quizás no lo veo pero lo siento, porque  yo  lo busco y  lo encuentro.
Es la fe de uno y aunque no se entienda, cada  uno tiene su vivencia personal y yo tengo la mía con Dios. Y con todo mi esfuerzo y humildad, aunque todo lleve una lucha continua, voy logrando cosas.
¿Cuál es  tu referente?
Ricardo Montaner, ¡me fascina!
Me gustan canciones con contenido, que lleguen a transmitir sensaciones lindas.
¿Cómo llevas adelante las dos actividades?
Actualmente estoy cursando Consultorio Jurídico en la Universidad de la República y queda muy  poquito para recibirme, pero tiempo siempre me falta. Madrugo mucho para que el tiempo me rinda y  lograr conciliar las dos tareas.
¿Cuáles son tus mayores anhelos?
Graduarme y trabajar en lo que es la abogacía, pero sin dejar de lado la música que para mí es terapéutica.
Me hace mucho bien, además de que me gusta disfrutar con la gente.
Soy un agradecido con la gente de Salto, porque llegar de afuera e instalarme no es fácil. Pero me siento muy querido.
Aspiro siempre  con humildad a escalar peldaños, sin ponerme una meta,  porque la vida nos sorprende. Y  siendo para  progresar es importante.
¿Cuáles son tus planes?
Lograr formar mi propia banda.
Deseamos hacerlo en conjunto con Marcelo Vives pero todo es un  proceso, lleva su tiempo e  inversión. Así que seguimos en carrera, siempre de manera positiva y muy contentos con lo que estamos viviendo.
Mi agradecimiento a Diario EL PUEBLO por esta deferencia de invitarme, un saludo especial a Marcelo Vives y a todos nuestros amigos, que nos siguen en cada show que realizamos”.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (1)

Cantante – Profesional en Peluquería “Estoy feliz haciendo música. Es mi pasión”

Con Valentín Silveira

Valentín nació y se crió en la zona sur, muy cerquita del Altar del Papa.
Al conformar su propia familia, se traslada con el tiempo a la Zona Este de nuestra ciudad,  donde se instala con su profesión de Peluquero, junto a su esposa.
Su dedicación a la música llega siendo muy pequeño, estudiando luego canto y piano  para alcanzar como cantante  metas importantes.
Además, tiene una tercera actividad que trata de la colaboración en una tintorería, como emprendimiento familiar.
Comenzamos nuestro diálogo de esta manera:22365628_1136635126467488_4943055161613338057_n
¿Cómo se compone tu familia?
Por mis padres Hugo y Zulma, mis hermanos Soledad y Leonel y mi esposa Yusahara, junto a mi hijo Octavio.
Del que nos sentimos súper orgullosos y contentos, ya que nos habían dado la noticia, que no íbamos a poder tener hijos.
¡Lo buscamos y Octavio llegó!
¿Cómo nace tu talento como cantante?
Desde niño soñé con ser cantante.
Me gusta la balada, el bolero, lo romántico.
Y por circunstancias comerciales, uno se comienza a inclinar por otros estilos.
¿Lo traes de familia?
No, en mi casa a mis hermanos, los atrapaba el estilo Montaner, Arjona.
Pero del estilo que a mí me atraía, a nadie le gustaba.
¿Cuándo comienzas?
De niño me paraban en la mesa a cantar en las reuniones familiares, luego cantaba en la escuela y me he presentado en concursos de canto.
En casa se prestaba a la murga, Montaner y Arjona.
Por eso debe ser que soy muy carnavalero.
¿Cómo se presenta la oportunidad de un primer escenario?
Radio Cultural en el marco de La fiesta de la Cerveza, realizó un concurso de canto, destinado a niños y jóvenes y me presenté con tan solo doce años.
Había que realizar una especie de prueba en el Conservatorio Sagaría y la pasé con una presentación en La fiesta de la Cerveza y una segunda, en fono platea de Radio Cultural.
Donde quedé entre los tres ganadores.
Comenzaron allí a surgir posibilidades en murgas como Punto y Coma.
Luego canté en Fuerza Norteña, siendo una linda experiencia por la buena convivencia y nos llevábamos entre integrantes, como buenos amigos.
Con el tiempo, un poco más entrenado, me llaman para cantar en el Grupo La Base de Néstor Salgado y allí fue cuando comenzó lo que a mí más me gustaba. Donde estaba más lo melódico, lo pop.
Hasta que se comenzaron a  presentar otras posibilidades, como poder hacer algo como solista  también en Banda La Magia,  de manera más profesional.
Sonaba en vivo y con la que recorrimos muchos lugares  saliendo del departamento.
¿Integraste además otras bandas?
Los Egresados, de Marcelo Cantini conjuntamente con Jorge Chiriff.
Surge además la posibilidad de integrar el grupo Éxodo y de allí dar el paso a un costado, encaminándome de otra manera y tomándome todo, con mucha más seriedad.
¿También con más responsabilidades?
Sí, hacerme de mis equipos, ocuparme del sonido, de mis pistas. Era otra cosa.
Hasta que un día dije, llegó el momento de decir: quiero ser yo para sentirme bien, conmigo. ¡Puedo hacerlo!
Como una manera de saber que lo puedo lograr.
Y con el entrenamiento que tenía de fondo, en el ´99 o 2000, despegué.
¿Fue difícil, tu inclusión en el medio?
Es como todo, costó.
Antes, había que remarla o hacerse conocer por el boca a boca. Hacer mucho escenario gratis.
Actualmente existen mucha más cantidad de medios que pueden llevarte, como las redes sociales, que brindan un medio masivo y todos tienen acceso.
¿Cuál es tu primer escenario como solista?
Algo que me marcó, fue haber integrado la murga, tan importante en lo local y haber sido revelación en ese año, con trece años.
Y de permitirme cantar en una final de murgas en un Parque Harriague llenísimo, fue algo muy importante.
Allí sentí que era lo que anhelaba.
Creo que a uno le dan estas posibilidades, porque uno tiene condiciones. Y si a estas, uno las ayuda con un estudio de canto, como lo pude hacer, va a favorecer más. Cuando uno siente que es posible  hacerlo y la gente te responde, te da más ganas todavía.
¿Te gusta compartir escenario?
Me gusta. De ver a alguien parado al lado del escenario o que está para subir en otro momento, lo llamo para cantar una canción.
Lo hago, porque me gusta que me lo hagan, que el otro comparta conmigo y me haga sentir bien.
¿Se puede llegar a competir en la música?
Sí.
El gran tema es que dentro del mercado chico que tenemos, es grande. Hay mucho mercado.
¿Cuál es tu estilo?
Como yo trabajo con un público muy amplio, no tengo un estilo básico. Hago desde el bolero, balada, pop, tango, cumbias, salsa, canciones en portugués, entre otros.
¿Tienes algún referente?
Mi referente como artista es Ricardo Montaner.
Cuando empecé, al primero que imité fue a él.
Estoy expectante de algún material nuevo que pueda sacar.
Y de Arjona soy un admirador.
Pero en Salto tengo muy buenos colegas y amigos.
Uno de esos buenos amigos que la música y la vida me  ha regalado, es Marcelo Vives. Muy buen compañero. También, Alejandro “Piqui” Trindade, que ha sido excelente, de los que hace ya tiempo que canta, mucho antes de que yo comenzara en la música.
¿Cuáles son los eventos en los que actúas?
En Hoteles y Restoranes.
Los Naranjos, Horacio Quiroga, Altos de Arapey, Arapey Termal. También concurro al Solar del Acuario de Daymán.
Trabajo mucho con excursiones que llegan desde otros departamentos, así como eventos particulares.
Gracias a Dios estoy trabajando mucho.
¿Pensabas llegar a dónde llegaste?
Recordando cuando recién comencé y pensando en las grandes bandas como lo son Sonido Cristal o Mario Silva, soñaba cuando yo pudiera decir:
“¡Mirá cuando tenga que cargar mis equipos y  salir todos los fines de semana y  decir, que bueno lo que  me está pasando!”
Hoy pienso: “¿Cuándo será el fin de semana que me voy a quedar en casa?”. ¡Felizmente! (Sonríe).
Uno está feliz con lo que hace. Es mi pasión.
¿Puedes vivir de la música?
Sí, lo hago.
Hoy  por hoy, la música me da un buen pasar.
Aunque es algo es muy relativo. Porque puedo un fin de semana tener dos, tres, o cuatro shows y el otro fin de semana, no  tener ninguno.
Y para eso, hay que ser buen administrador, buen contador personal (sonríe).
¿Cómo logras paralelamente llevar  tres actividades?
En principio trabajaba con mi madre en la tintorería, luego comienzo a trabajar en una empresa en venta de prendas y un día me quedé sin trabajo, al igual que mi esposa.
Fui muy bien remunerado con el despido y pensé que había que invertirlo.
Tenía  una deuda conmigo mismo, que me gustaba mucho, que era estudiar peluquería y como no lo pude hacer antes, me decidí y lo hicimos juntos con mi señora.
Como nos quedamos con unos ahorros de los mismos despidos, se presentaba  la oportunidad de montar un local.
Y así lo hicimos en Salto Nuevo, donde estuvimos cinco años trabajando muy bien, hasta que nos trasladamos a la dirección donde nos encontramos actualmente, en Barrio Burton.
Y a la tintorería le dedico las horas de la mañana, junto a mis  padres.
¿Cuántos Shows puedes tener en un mismo día?
A veces, cuatro o cinco, corriendo.
¿Cuáles son tus planes?
En la música, lo difícil es siempre estar, mantenerse.
Yo creo que  en este tiempo he logrado una constancia y eso me lo ha dado un combo de tips, que he mantenido.
Como la conducta, la presencia, el lenguaje, el respeto hacia el público, la  humildad, el ser honrado.
Es fundamental, ser responsable, estar en hora. Eso se lo debo a  mi padre, que me lo ha inculcado.
¿Un mensaje a tus seguidores?
En Salto es complicado tener seguidores, pero alguno que otro tenemos y nos alimentan el alma y el ego.
Estoy feliz de que ellos puedan disfrutar y valorar lo que uno con tanto esfuerzo, ha logrado.
Es muy importante para los artistas locales poder contar con esta gente que nos sigue.
Y para aquellos que deciden dedicarse a la música, me gustaría decirles que es bueno que estudien canto. Es bien importante, lo digo por experiencia propia.
Esto es un camino que hay que recorrerlo nomás. No existe un librito, de por dónde hay que ir.
Es más que nada, por donde te lleva la gente, que asiste a las actuaciones y uno puede ver el entusiasmo de esas personas.
Así que para poder trabajar en el  medio, se debe  hacer lo que la gente pide y le gusta.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

“Todo lo que yo quería lo encontré acá en Salto”

Feliz por haber elegido Salto para caminar junto a su familia, Alexander llega en junio del año 2010, desde el departamento de Rocha.
Es un estudioso de la música, logrando culminar dos carreras con ella y además, es funcionario administrativo en el Juzgado Penal de Salto.IMG-20171020-WA0053
Ciudad donde encuentra marcadas diferencias con otras, mucho le atrae y las cree importante para su diario vivir.
Dejémoslo que nos narre, como transcurre su vida aquí, cuáles son sus propósitos y su disfrute:
“Elegí la ciudad de Salto, porque esta se caracteriza por ser una ciudad en movimiento, pero a su vez, es muy tranquila para vivir.
Además cuando pensé en venirme, tomé en cuenta la Universidad, que me queda a pasos de mi trabajo y me permite seguir con lo que tanto me gusta que es la música, logrando concluir dos carreras: Dirección coral y Profesor de canto.
Además de estudiar, Salto me dio la posibilidad de conformar mi familia.
¿Cómo está compuesta la misma?
Por mi esposa Jennifer y mis hijos Benjamín con cinco años y Guadalupe con tres.
Ellos nacieron acá y son auténticos salteños, pero mi esposa y yo lo somos de corazón, ya que llegamos casados aquí, pero solos.
¿Por qué te inclinas por la música?
En mi familia son todos músicos.
A los tres años, yo ya ensayaba con mi padre, porque él tenía un grupo de cumbia que se llamaba Status, teniendo más incidencia en el Este del país.
Él tocaba la guitarra y yo cantaba, y a los siete comencé en su grupo a tocar la batería, ya que mi padre, había conseguido el permiso de INAU.
Empecé como integrante del grupo tocando batería y luego a cantar.
¿Estuviste en otros grupos además?
Sí estuve muchos años y en otros grupos, siempre en Rocha, hasta que empecé a estudiar secundaria y con quince años, me recibí de profesor de órgano. Primer instrumento que mi padre me mandó a estudiar.
Allí, hice un cese en mis actividades, para irme a la Escuela Militar de Música y como no era mi estilo, volví y empecé a trabajar en el juzgado y en la orquesta.
También comencé a estudiar en el CeRP para poder dar clases y a conformar mi grupo por medio de un préstamo que me otorgaron.
Hasta que me casé y aunque mi señora me acompañaba, tuve que dejar mis noches, porque era otra vida.
¿Cómo es tu incursión en nuestro medio?
Me ha costado hacerme mi lugar.
Todavía, no me lo he hecho como quiero, porque he estado mucho tiempo estudiando.
A los dos años de haber llegado a Salto, comencé a estudiar en la Universidad y estuve seis años haciéndolo. Para conseguir la técnica de canto lírico, que es lo que enseña la Universidad, tuve que dejar  de cantar todo lo popular.
Eso a mi me ayudó a incorporar la técnica, para recién este año, empezar a transformar la técnica que aprendí y poder cantar otro estilo de música.
Incorporar la técnica y lograr transformarla para poder cantar lo que canto ahora.
¿Cuál es tu estilo como solista?
Música internacional, con diferentes estilos.
Pero desde que estoy estudiando, no pude cantar en ningún lado, a no ser algo muy fugaz porque tenía que incorporar la técnica vocal, primero.
¿Cuáles son los lugares en los que actúas?
En Hotel Los Naranjos. Estoy como en un período de prueba, que me lo impuse yo mismo para ver cómo tránsito.
Lo que más me interesa, es mejorar yo. Después, que me conozcan o no, es por añadidura.

La gente cuando vaya a ver mi show, le va a gustar o no. Pero lo que yo necesito es convertirme en un verdadero profesional en el canto, porque yo comencé con tres años y siempre fui amateur.
Participando de una cantidad de certámenes de canto y siempre me detenía ese problema: llegaba un profesional, yo llegaba a la final y me quedaba ahí.
Y pensaba que en cuanto tuviera oportunidad de estudiar canto, lo haría.
Hoy, no puedo comenzar a disfrutar de un escenario, porque primero tenía que mirar cómo reaccionaba mi voz, en el momento que yo cantara, porque en la técnica  vocal es difícil, hacer la técnica y cantar otro estilo de música, ya que estaba diseñada para el canto lírico.
Y he pasado estos años intentando adaptarlo e incorporándola.
¿Cuál es la técnica que utilizas?
Es solamente lírica, no hay técnica de canto popular y la que brinda la Universidad también.
Por eso, para ser profesional de verdad, tenía que adquirirla.
Ese es un tema entre uno y el cuerpo.
Yo hoy canto muy diferente a como cantaba cuando era jovencito.
Porque me he dedicado muchos años a adquirir una técnica. La universidad, tiene eso de preparar más como artista que era lo que yo quería, por ese motivo estudié Dirección coral.
¿Estudiaste algo más en Universidad?
En la mitad de la carrera de Dirección coral comencé paralelamente en Universidad de Salto el estudio de canto.
Recibiéndome de Director de Coro y Profesor de canto.
Para mi fue una bendición llegar acá, todo lo que yo quería lo encontré acá en Salto.
Aunque en Rocha es divino, se quedó un poco en las playas y el turismo.
¿Ejerces con alguna de las dos carreras?
Sí, estoy dando clases en Academia de Música Salto “La Academia”, de Marcos Quevedo.
Brindando la carrera de canto, adaptada a La Academia. Mis alumnos dentro de cuatro años van a poder recibirse de profesor de canto allí.
También estoy dando clases en la Escuela Nº 4, en la mañana.
¿Cuál es tu actividad laboral?
Soy funcionario judicial, desde hace trece años.
En el juzgado he realizado otras tareas, una de las cuales, es en la que estoy actualmente, la esfera forense. Son diferentes tareas administrativas que llevo adelante, como las hacia anteriormente en Rocha, ya que llego a Salto por medio de un traslado.
Mi horario es vespertino y estoy muy cómodo trabajando.
¿Cuál de las dos actividades te atrapa más?
Me atrapan las dos, por el hecho de que mis padres, fueron colaboradores judiciales.
Pero mi padre también era músico.
Todo  lo que hago lo hago porque me gusta.
Me gusta ser administrativo judicial, me gusta la justicia, pero  por otro lado, soy docente y soy músico y Director de coro.
Hago lo que me gusta e intento vivir de eso.
¿La familia te acompaña?
Sí, siempre, en todo.
Mi señora también es educadora y ha estudiado enfermería. Pero se ha dedicado más a nuestros niños ya que son los años más importantes para ellos.
¿Qué planes tienes?
He dejado unas cuantas actividades de lado, ya que voy a concursar para lograr ser efectivo en primaria.
Y es a lo que me estoy dedicando este año.
También, deseo promocionarme mas como cantante, realizándome un repertorio de cincuenta temas, como para poder afrontar, cualquier lugar adonde valla.
Todos los lugares son diferentes los gustos y para todos las edades.
Intentando aprender algunos idiomas, ya que un artista, tiene que contar con lo básico de inglés, portugués, entre otros, como para intentar un diálogo con el turista que asista al evento. En la Universidad a eso nos lo inculcan, con cinco idiomas, porque eso también, hace al profesional.
¿Tienes un referente en la música?
No, no lo tengo.
Siempre demostré un interés por Cristian Castro o Ricardo Montaner, porque son los temas que mas me gusta cantar, pero no tengo ídolos, porque yo creo en mí. En lo que yo puedo dar y pueda mejorar.
¿Con quién te gustaría compartir un escenario?
Con los que son amigos, hemos compartido escenario, ya que no conozco a todos los músicos de Salto. Recién ahora, nos estamos conociendo. Y con otros nos hemos cruzado, pero a mí siempre que hay un cantante actuando en el lugar me gusta cantar un tema  juntos.
Hace poco en ASDEMIA estaba un muchacho Leandro, que se lanza como solista y lo invito a cantar un tema juntos. Y  cantamos y disfrutamos los dos.
Creo que lo más importante, es compartir la música.
¿Se puede vivir de la música?
Se puede vivir con la música.
La música tiene muchas facetas.
La gente para hacer música primero tiene que formarse, después formar a otros y después actuar.
Uno tiene que buscar los medios. Adaptar la música  a la vida, al lugar  donde uno vive y buscarse su lugar. A veces, no se trata de ganar mucho dinero, sino de hacer lo que nos gusta.
Yo no canto solamente por el dinero. Canto porque me gusta y lo necesito.
Y soy feliz viviendo lo que me gusta e intentado  seguir mejorando”.

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (1)

María Elena Borba “Male” Cantante y Maestra

María Elena nació y transitó su niñez en Salto.
Comenzó con su inclinación por la música a los quince años, para luego estudiar y recibirse de Maestra. Su talento musical se divide en: Mr. Magic y Trío Acústico, para el disfrute de salteños en el interior y exterior del país.
Quisimos conocer cómo lleva adelante las dos actividades y esto le preguntamos:
¿Cómo comienza tu vida artística?
Tengo un amigo, Mariano Gutiérrez que cuando yo tenía catorce años, se fijó en mi voz, diciéndome: “¡que bien que cantas!”.Male 3
En épocas de primaria, imitaba a Yakira y a otros artistas. Pasa el tiempo y en el día de mis quince, decido cantar por primera vez, en público. Como Mariano cantaba, me propone hacer un tema juntos. ¡Me pareció genial! Y así fue como empezó todo.
¿Cómo llegas a un escenario?
AL principio, fui parodista de “Contraseña”, con Rosario Noriega, quien me animó a seguir trabajando mi voz porque le pareció buena y luego empecé a cantar en algunos Pubs de la ciudad como es el caso de Etiqueta Negra, entre otros, luego por un tiempo, estuve en standby con la música. Conozco a Anselmo Curubeto, actualmente mi novio y comencé a resurgir en la música. Él con su guitarra, también tocaba el saxo, conformamos una banda que se llamaba: Cuarteto Rut.
Armamos de esa forma una varieté, en la Cooperativa de Artistas de Salto, con un grupo muy lindo, donde allí se exponían cuadros, hubo danza, modelaje de amigos que diseñan, que pintan, coincidiendo con el comienzo de Bruno Blanco y lo invitamos a incorporarse al grupo, para que fuera él quien sacara las fotos. También hubo tango con Gary y Angelina Díaz.
¿Crees que es difícil abrirse camino en el mercado salteño?
Es difícil hacer música. Y es difícil acá en Salto. En esa época, no había mucha gente que se animara a tomar una guitarra y cantar. Eran pocos y los mismos de siempre.
¿Hoy es más amplio?
Sí. Hoy vas por la calle y ves gente tocando la guitarra. Es como que cada uno tiene algo para mostrar, pone lo suyo y es lo que lo hace diferente.
Incluso a mí, se me ha hecho más fácil, luego de haber conocido a Anselmo, porque él es músico, al igual que su papá. Se nos hizo fácil formar el grupo nuevamente, comenzando a tocar en diferentes lugares.
Tuvimos la oportunidad de hacer una mini gira por Balizas, en realidad nos fuimos de vacaciones y aprovechábamos y “vivíamos” de la música. Eran nuestras amigas Inés y Luchi, que pasaban “la gorra”.
También habíamos fabricado gorros para vender y así conseguimos pasar unos días hermosos, disfrutando de la playa, el sol y a la noche, “trabajando”, sin ninguna exigencia. Fue un ciclo cumplido, que tal vez algún día puede volver.
¿Cómo sigue tu carrera en la música?
Con la llegada de España de Pedro Grau y Luciano Campos, me invitan a hacer unos temas de Jazz y Blus, en el Casino, junto a Wilson Ferreira, Daniel Estela y Rodrigo Parabé.
Quedé junto a mi novio y mi suegro José Luis, unida a la banda y comenzamos a tocar siempre en el Casino.
Realmente son músicos muy buenos, considero que tienen mucho talento. Además no sé si existe en el medio, otra banda de Jazz, por ello está bueno innovar en el mercado. Y simultáneamente, conocimos a Lucas Martínez, armamos un trío acústico, haciendo temas uruguayos, candombe, un poco de Rock, también.
¿Tienes un muy buen respaldo con los grupos que conformas?
Tengo un gran equipo detrás, con grandes músicos y es por ello que apuesto y siempre voy a seguir apostando a la música en vivo.
Se siente de otra manera.
¿Cuáles son los escenarios donde suelen actuar?
Con Mr. Magic, en el Casino y con el Trío Acústico, hemos estado en Chopería Mastra, en el Casino, en Ríe Chicha en Argentina, con una invitación para tocar allí el 20 de octubre. Actualmente estamos cruzando bastante a Argentina y es muy lindo, porque la gente se engancha y disfruta.
¿Cómo es Male Borba, antes de una presentación?
Uso diez minutos antes, me pongo muy nerviosa y me empieza a doler la panza.
Luego de empezar a tocar y cantar, se me pasa todo y pongo de mi lo mejor, en cada actuación.
¿Cuáles son tus seguidores?
De veinte para arriba, te puedes encontrar con todas las edades.
¿Qué escenarios han quedado en tu memoria?
Con Mr. Magic, guardo en mi memoria, muchos momentos. No sé si es porque contamos con instrumentos fuertes. Está el saxo, el trombón. Hay un pianista que le pone toda su dulzura y también está el otro que le pone la parte más alta, fuerte. Toda esa combinación, es lo que me hace vibrar y congelar en mi mente esos momentos de escenarios, que han sido únicos. Como ejemplo y entre otros, hace muy poco, Sergio Mena, Director de la Orquesta Juvenil, me invitó a participar del segundo ciclo de “Los hijos del Jazz”, en el Teatro Larrañaga donde participaron muchos músicos. Un orgullo para mí, que Sergio Mena, quien ha sido mi profesor, en el Conservatorio, me tuviera en cuenta para tan importante evento, es un escenario para recordar. Y no puedo olvidarme, de una maravillosa gira, que realizamos por Chile, con el Trío Acústico en enero de este año. Lo mismo que hicimos con el Cuarteto Rut, en Balizas, hicimos en Chile. También tocamos en bares y Pubs, guardándonos, además de una experiencia maravillosa, el calor de la gente chilena que es espectacular.
¿Cuáles son tus planes?
Seguir tocando. Comenzar a escribir mis propias canciones, que de hecho tengo algo escrito, pero me parece que no es el momento. Además, no es fácil, porque al escribir, uno está mostrando lo más íntimo de su ser. Y de allí, ensamblarle una melodía y elegir, cuál sería la adecuada.
¿Cómo es llevar además la profesión de Maestra?
Soy Maestra de 4º año, en la Escuela 95, trabajando con un equipo precioso y unas excelentes compañeras, que da gusto ir a trabajar. También trabajo con chiquitos en el CAIF Don Bosco.
Me da el tiempo para todo, porque al terminar la jornada laboral, es cuando ensayamos. Pretendemos dedicarle tiempo a la música, es necesario. Para poder brindar a nuestro público algo prolijo y disfrutable.
¿Qué es lo que más te gusta de tus actividades?
Son dos actividades bien distintas. Disfruto mucho de las dos partes. Ser Maestra me encanta. El hecho de estar en contacto con los niños, recordándome valores que los adultos estamos perdiendo… te dicen te quiero todos los días, te hacen dibujitos con corazones, que a mí me reconforta como persona y que además te da pie de no perder la esperanza, ya que estamos viviendo una realidad bastante complicada.
El estar en contacto con ellos, me permite decir, “no está tan perdido el mundo”. Y que si seguimos con ellos inculcándole amor, tal vez, hay una esperanza para el futuro.
Los niños del CAIF, me esperan a la entrada con un “te amo”. Por allí llego con un problema y ese “te amo”, me llena. Yo también me tomo mi tiempo. De dejar el bolso, abrazarlos, decirle que también los amo.
¡Es un recibimiento recíproco!
¿Te sientes satisfecha?
Soy una persona agradecida y feliz de que mis padres me hayan impulsado a estudiar una carrera.
Si no hubiese dedicado mi vida a ser maestra hoy no podría estar disfrutando tanto de la música, en el sentido económico.
A veces, trabajar de la música, es un poco frustrante. Si bien, es un trabajo donde exigimos mucho y dentro de lo que se puede, bien remunerado, creo que la persona que tiene que trabajar de la música, corre el riesgo de que se mezclen un poco esos sentimientos de frustración y de disfrute.
¿No se puede vivir de la música?
No en este medio. Todavía está el concepto de que el artista es medio bohemio y no es bien retribuido económicamente.
Hay veces que llaman de algún lugar y proponen un pago menor, al que tenemos estipulado. Yo no puedo concebir ese tipo de ofrecimientos. Podemos hacer comparaciones de que si yo voy a comprar algo, con equis valor y no llevo todo el dinero, no me lo puedo comprar. Soy bastante exigente en eso.
¿Un mensaje a tus seguidores?
Agradecer a mi familia, a mis suegros que siempre me apoyaron con la música, además de que me van a ver donde tocamos y un saludo especial a mi sobrino Joaquín, que siempre me hace el aguante.
A mis amigos que siempre nos siguen, a nuestros seguidores y a María Fernanda de Diario EL PUEBLO, que es muy buena compañera, en distintos escenarios donde nos solemos encontrar.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (1)

Cantante – Compositor – Funcionario Municipal

Hoy con: Alejandro Santos

“Ale Santos” es oriundo de nuestra ciudad, con la gran satisfacción de que sea Barrio La Estrella, quien guarde sus más hermosos recuerdos de infancia.
Desde donde comenzó a andar el camino de la música. Heredando una veta familiar, ya que en su hogar, tenía esta un lugar bien importante.
Conformó luego una unida familia que lo ha apoyado en todo lo que se propone llevar adelante.
Y cuando le preguntamos ¿por qué es músico?, esto nos decía:Ale Santos
“Estuve siempre rodeado de música desde pequeño, tanto por la parte materna como paterna. Mi abuelo era gran cantante de tango.
Mi padre solía acompañar a murgas, con un muy buen registro de voz y muy amplio. Su participación en Los Presidiarios está muy presente en mí, porque lo acompañaba siempre”.
¿Cuándo comienzas tu camino en la música?
En concursos o festivales liceales y reuniones de amigos.
Fue lo que me ha llevado a tomar la decisión de decir que esto es lo que me gusta hacer.
Me alimenta en lo personal y no podría dejar de hacerlo. Es mi cable a tierra en todo sentido.
Hacer música… cantar… Escuchar cantar la música en sí…
Tengo tres hijas, pero además mi hija mayor es la música. Fue lo primero que sentí desde que nací, es algo que lo llevo dentro.
¿Cuándo subes por primera vez a un escenario?
En 2009 cuando salí en murga “Por la nuestra” de Mario Goldman y gracias a ello fui aprendiendo técnicas de vocalización, respiración y luego seguí probando otros estilos dentro de la música, como lo es el folclore.
Me invitan a conformar como cantante el Grupo “La base” con Néstor Salgado y allí es, cuando comienzo a ampliar los géneros. Con pop, latino, tropical.
Con Salgado aprendí muchísimo en cuanto a estilos, el mercado y cómo moverme en distintos ámbitos.
A partir de allí vi la posibilidad de poder lanzarme como solista.
¿Cómo fue la primera vez?
En un hotel, con pistas y con guitarra, haciéndolo diverso al show. Dependiendo un poco del púbico.
¿Actualmente, cuál es tu estilo?
Muy amplio.
En El Casino y en fiestas privadas, se utilizan todos los estilos.
En otros eventos solicitan solamente tango.
¿Cuál es el que te gusta?
Las baladas.
¿Una?
Procuro olvidarte. Es un tema que no pasa nunca de moda, es hermosísimo y con un buen contenido.
¿También te gusta componer?
Me encanta, siempre en lo melódico y romántico.
El último tema es brasileño, con letra romántica.
¿Cuáles son los momentos más recordados en tu carrera como músico?
En una etapa de mi vida, fui músico y vocalista de Mario Silva, compartiendo el escenario con Mario y gracias a ello, pude recorrer todo el Uruguay. También en una noche muy especial en una final de murgas en Parque Harriague, junto a mi hermano estando en “Falta la Papa”, le realizamos una canción a un recordado Murguero: Ramón Sosa, excelente persona.
¿Cuáles han sido tus logros?
Tuve la oportunidad de sacar una mención al mejor solista 2001, mejor voz del concurso de murgas, mejor voz de carnaval 2001 y mejor voz del Litoral.
Gracias a ello, comenzaron a abrirse puertas.Ale Santos 1
¿Nacen además algunas propuestas?
Tuve la propuesta de viajar a Montevideo con 17 años, pero comencé a extrañar y volví.
Acá de todas formas había mercado como para trabajar y fue cuando luego de las murgas integro “La base”. Nace Julieta, mi hija mayor y ya no tuve ganas de irme de nuevo.
Formé parte de “La únika”, “La Magia”, pero en forma paralela, también era solista, cantando en hoteles y fiestas privadas.
A partir de allí decidí quedarme como solista.
¿Cuáles son tus puntos de toque actualmente?
En hoteles: Casino Salto, Los naranjos, Altos de Arapey, entre otros.
¿Quiénes han sido compañeros de escenarios?
María Fernanda de Diario EL PUEBLO, Federico Benítez, entre otros.
¿Cómo ves al medio salteño hoy para la música?
El mercado cambió muchísimo.
Se ha reducido con la aparición de nuevos músicos y también internet, facilita a acceder a pistas, opacando al músico.
El que se encargaba de realizar las pistas para la venta, ya se ve limitado en su trabajo, porque no se puede competir contra internet.
Y la gurisada joven que está iniciando su carrera como solista, es como que sube a un escenario y desfavorece a otros, con el presupuesto que brinda, para su actuación.
Eso quiere decir que existe la competencia.
¿Qué hace al músico?
El músico se hace a sí mismo.
Asi no lo contrate nadie, es músico y sigue haciendo música en su casa.
En mi caso, no siempre sale el Show, por allí salen dos, tres, por fin de semana. Como existen meses que no sale nada.
Pero no por eso dejo de sentir la necesidad de cantar. Cualquier excusa me sirve, para conectar los equipos y hacerlo.
Es un total desenchufe. ¡Y mis hijas se prenden!
¿Cómo se compone tu familia?
Por mi esposa Cecilia, que es mi pilar principal. Muy pendiente de todo en cuanto a la formación de equipos.
Aconsejándome y haciéndome sugerencias acerca de mi música: que no puedo “sonar con eso”, cuando algo no está en condiciones.
Es peluquera y cuando llega el momento del Show es quien me peina y cuida de mi imagen.
Siento el apoyo constante de ella y es como mi manager.
Tengo tres hijas, Amelia, Renata y Julieta, además de mis padres Daniel y Blanca.
¿A qué escenario aspiras?
Suena raro, pero tengo mi trabajo tradicional fijo, mi familia formada y si llegara a suceder, de que llegue la oportunidad, de depender solamente de la música, lo pensaría dos veces.
Porque si se me hubiese dado algunos años atrás, cuando además no tenía a mi familia, me arriesgaría.
Hoy pretendo moverme con mi gente, con mi público, que me apoya, de a poquito creciendo. Eso me demuestra Facebook, cuando me comunican que les gusta lo que hago, y también los temas que compongo. Eso va sumando.
¿Con quién compartirías escenario, que admires?
Elijo a mi amigo: Federico Benítez. Gran cantante y amigo.
Fuimos creciendo juntos con la música y cuando nos necesitamos, estamos.
Pero por sobre todo, me gustaría compartir un escenario, con mi padre.
¡Tal vez si se lo propongo…!
¿Cuál es tu desempeño laboral y dónde?
Me desempeño en Intendencia hace once años y seis que estoy en Necrópolis.
Cuando ingreso a trabajar, es para seguridad y vigilancia. Pero se me complicó cuando comencé a tener actuaciones que me coincidían con el horario de trabajo.
Solicito un traslado y me lo facilitaron, pero tenía que ir a Necrópolis, en Cementerio Central.
Obviamente, dije que sí. Todo era por la música.
¿Costó al principio?
Mucho. Ver tanto dolor de la gente, me afectaba. Soy muy sensible y tal vez por ese punto de sensibilidad que tenemos los músicos, te puedes imaginar: terminaba llorando con los dolientes.
Imaginando que le podía pasar a un familiar, sobre todo pensando en los hijos.
Me fui acostumbrando, los compañeros de trabajo excelentes todos y yo trataba de aceptar sus consejos y sugerencias. Para mi era fundamental que me hablaran como lo hicieron, porque no sé sinceramente sin ellos, qué hubiera hecho.
Me encargo de todo lo que consiste el trabajo en un cementerio en el área de mantenimiento, muy atento a algunos riesgos que puedan surgir.
¿Planes?
Que mis hijas conjuntamente con el estudio tradicional, sigan el camino de la música.
Y que se le abran puertas que a mi no se me abrieron.
¿Algún evento en puerta?
Sí, fiestas privadas en estos próximos fines de semana y el 22 de octubre voy a estar en el Casino.
¿Un mensaje a tus seguidores?
Antes que nada, darles las gracias a mis padres por llevarme por este camino con tantos valores, siguiendo una línea, para diferenciar lo que está bien, sin perjudicar a nadie.
Gracias a mi señora por acompañarme, siempre estando al pie del cañón. Muchas veces he querido bajar los brazos, en cuanto a la música y ella me anima a seguir.
A mis hijas que amo, a Alejandro Trindade, un amigo, principal de Showtime.
Y a mis seguidores: ¡muchas gracias!, porque están en todas partes donde hago los toques, haciéndome el aguante y gracias a ellos, me siguen contratando… y se van sumando.
Y a aquellos gurises que recién entran en el tema de la música, que sigan adelante.
Con respeto al público y con ganas.
Y a los problemas, dejarlos en casa, cuando hay que mostrar al músico en un show.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante y Administrativa Bancaria.  “Sin el público que me sigue, nada sería igual”

Mercedes Carbone

El nombre artístico de nuestra invitada, es “Dita Carbone”.
Nació en Salto, y aunque se ha trasladado a nuestra capital para cumplir con algunos estudios de los que hoy cosecha frutos, ha regresado sin dudarlo a su tierra natal.
Disfruta desde hace unos años como música, cantando en distintas bandas salteñas, hasta que llega el momento de su lanzamiento como solista en diferentes boliches y eventos de nuestro medio, incluso viajando a Argentina, país donde es muy bien recibida.Mercedes Carbone
El tiempo transcurre, hasta que la sorprende un llamado a concurso, lanzado por el Banco República. Concursa y al ganar su puesto, pasa a integrar el equipo del mismo, tan entusiasmada, como lo hace hasta hoy.
Tiene una familia conformada con su pareja Eugenia, quien la apoya en todo momento, y así dialogamos para “Al unísono”:
“La música me gusta de toda la vida. Y mis comienzos fueron en reuniones familiares, luego conformando un par de bandas en Salto, pero siempre fue muy amateur, diríamos como ensayos de garage. Y de salir a tocar, muy poco”.
¿Cuándo comienza lo fuerte?
En mi adolescencia.
Aprendí a tocar la guitarra, pero aunque nunca fui a una clase, perfectamente, me acompaño con ella. No soy una guitarrista que toca todo, me acompaño en lo que canto.
¿Y tu llegada al escenario?
Cuando me voy a estudiar a Montevideo, tuve la oportunidad de tocar en boliches con amigos que me invitaron y asi empecé.
Pero el hecho de trabajar, como que me quitaba tiempo. Yo comencé en el banco en el año 2007, en Montevideo, pero también tenía un residencial para chicas estudiantes.
Entonces, a la música la fui postergando, hasta que vuelvo a mi casa.
¿Cuándo comienzas formalmente a trabajar como cantante?
Cuando llego a Salto, asisto a un evento en el Hotel Salto, conozco allí a Pedro Grau, que junto a Luciano Pereira, que también se encontraba presente en semana de Turismo 2014, me invitan a cantar una canción.
Canté otra y ahí fue que comencé a ir al Casino acompañando a Luciano.
Luego, con el tiempo, cada uno fue armando su show, hasta que un día me contratan sola y fui ahí, organizándome con un espacio mío.
¿Cómo es tu forma de trabajo?
Con dos formatos.
Puede ser con la banda o con pistas. Muchas veces me acompaña Anthony “Toti” Alvez, además.
Hemos viajado a Misiones y recorrido parte de la Argentina con eventos.
Actualmente, estoy tocando con Seba Moreno, con quien hacemos acústica.
¿Cuál es tu estilo?
La música que a mi me gusta, es el Rock Pop de los ´90. Pero actualmente, hago pachanga, cumbia y más.
Es show de “Dita”, para eventos, es para bailar y divertirse. La gente se “prende” a bailar y a disfrutar.
¿Qué te provoca el escenario?
Me encanta.
Al principio suelo estar nerviosa.
Creo que es más que nada, cuando me enfrento a un público nuevo.
Pero como me gusta interactuar con el público, tal vez me cueste al principio, porque desconozco su forma de recibirme.
Por suerte, he tenido hasta ahora, una respuesta positiva y eso me anima mucho.
¿Existen diferencias entre los públicos que convocas?
Sí. Yo creo que por ejemplo el público de El Casino, te pide eso. Lo de bailar y divertirse, pero no es en todos lados. A veces es más tranqui.
Yo tengo la suerte de viajar al homólogo del Resort Hotel y Casino de Salto, que está ubicado también en Rivera, del mismo Casino de Salto, muy lindo.
Creo que nuestro Casino ha sido como una vidriera, un centro de explosión, como para comenzar con mi carrera de cantante.
¿Te sientes apoyada por tu familia?
Sí. Me encuentro actualmente en pareja con Eugenia hace dos años y medio, con tres hijas, que son nuestras perritas (sonríe). Pero además cuento con mi mamá, nueve hermanos y trece sobrinos que amo. ¡Formo parte de una familia grande!
¿Con quién has compartido escenarios?
Con María Fernanda de Diario El Pueblo, con Nacho Toso muy seguido y también tocaremos juntos el día 14 de octubre, entre otros.
¿Cómo logras llevar de la mano las dos actividades?
Por suerte cuento con un trabajo en el Banco República Sucursal Salto Ayuí, que es muy flexible, en cuanto a pedir licencias muchas veces, como para ir a Rivera.
Nuestro jefe es muy comprensivo en esos casos y además mi horario es a la tarde y eso me permite mover los mismos.
Me gusta dormir mucho. Y como entro de tarde a trabajar, eso me da pie como para seguir hasta tarde haciendo un show, sin problemas.
¿Es muy costoso conformar el equipo que se necesita?
En este trabajo yo he invertido mucho, entre tiempo y dinero.
Pero he tenido la oportunidad de acceder, a poder formar en infraestructura, mi propio show, seguramente sea, por el hecho de tener un empleo fijo, relativamente bueno ya que soy una bancaria pobre, no soy de las que más gana, pero el banco me da una flexibilidad horaria increíble.
¿Cuál es tu tarea allí?
Tareas de mostrador.
Es el primer filtro, donde llega la gente, y donde tengo un muy buen contacto. Me conocen y me reconocen de los shows y me preguntan acerca de ello.
¡Se crea un vínculo hermoso y me encanta lo que hago!
¿Qué te ha dejado este camino recorrido?
En cuanto a la música, muchas satisfacciones.
En este lapso de tiempo, grabé un video, tengo otro en marcha y cuatro canciones mías.
Siento que se van abriendo puertas.
Y en cuanto al banco, le estoy muy agradecida que me ha dado la oportunidad de ser músico.
Me ayudó a adquirir facilidades económicas y también de tiempo, como para tener mis equipos y hoy en día, ya tengo mi sonidista y mis músicos. Es una gran ventaja que otros músicos, a veces, no la tienen.
El banco me permitió satisfacciones.
Una véz me dijo una amiga: “pensar que si no estuvieras en el banco, posiblemente no podrías estar haciendo lo que te gusta. El banco para ti es como el vehículo que te da las satisfacciones con la música” y es verdad.
¿Cómo se contrata a “Dita” Carbone?
A la gente le pido que me vaya avisando con anticipación, para poder ir armando una agenda.
Ahora, por ejemplo, ya tengo actuaciones agendadas, para noviembre y diciembre.
Pero también ocurre que me avisen hoy y sea para mañana.
En eso no hay problemas, porque estamos trabajando en Salto, en nuestro Casino Salto, en SUNSET, Mastra, como es el caso del 14 de octubre próximo.
¿Qué mensaje deseas enviar a tu público?
A mis seguidores, que estoy siempre en contacto por Faceebok, decirles, como a todo el pueblo de Salto, que de la misma forma, que ellos se divierten y la pasan bien en mis shows, yo también me divierto y la paso muy bien.
Y que obviamente sin el público que me sigue, nada sería igual. Eso está muy bueno.
A veces me pasa que va una madre al banco con su niño y le dice, “¿viste?, ella es la que canta” y los niños, quedan mirándome.
Porque vamos a muchos lugares donde concurren niños, es más, tengo dos sobrinas que cantan y las llevo conmigo, a Martina y Julia y está muy bueno.
Estoy sumamente agradecida al apoyo del público y de la buena onda, que siempre he recibido, que es lo mejor.
Eso es lo más importante en la carrera de un artista.
Este puede ser muy pródigo, bueno, pero si no recibe el calor de la gente… no tiene sentido.
Y si uno puede llegar a más gente, es más importante aún.
Un afectuoso saludo a mi banda y a mis compañeros del banco, donde trabajo.

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

Cantante de Latinplena y pintor

Luis Portillo

Luis nació en nuestra ciudad, más precisamente en barrio El Cerro.
Comenzó tomándole el sabor a la música cuando apenas tenía 15 años.Luis Portillo 1
Luego de haber compartido escenarios con murgas y bandas importantes, arriba a Latinplena. “La banda del momento”.
Conforma su familia su esposa Gabriela y tres hijas, que lo apoyan en forma incondicional, tanto en la música, como en la actividad de pintor que también lleva adelante.
Acude a nuestra convocatoria entusiasmado, alegre, tal cual lo conocemos en sus actuaciones.
“Amo la pintura y amo la música” comienza diciendo a nuestro diálogo, ameno y tranquilo:
¿Incursionaste en la música por influencia familiar?
No, siempre he estado muy entusiasmado, desde pequeño.
Tenía 10 años y con una amiga, Cecilia, nos juntábamos a escuchar canciones de Ricardo Montaner. Allí empezamos a cantar.
Con 15 años formamos un grupo para participar en la Semana de la juventud, que se llamaba “De la nada” y mi primera vez en un escenario es allí, en el Teatro Larrañaga, con la Orquesta Municipal de fondo.
¿Cuál fue ese primer tema?
“Córdoba sin ti”, de Luciano Pereira, que me marcó para toda la vida.
Ese mismo día tenía propuestas para cantar en diferentes bandas. Fue como mi destaque, pero muy emocionante además porque fue la única vez que mi madre me vio cantar. Luis Portillo
A partir de allí llegaron las emociones. Logré formarme cada día. Aprendiendo, ensayando en algunos grupos, pero termino inclinándome para el lado de la murga, incursionando en ellas en el 2006.
¿Cuál fue la primera?
Llego a El Cerro y era furor, “Punto y Coma”.
Pero jamás soñé con llegar a estar cantando con diecisiete compañeros.
Anteriormente, un compañero me invita para integrar la “Uno más uno” y así disfruté durante nueve años, aprendiendo mucho sobre todo lo que es la música y se lo debo a Gustavo Arzaguet, que es un gran cantante.
De allí fueron unos cuatro años con Murga “Che” con Arzaguet y en 2007, llego a la “Punto y coma”.
Vuelvo a la “Che” y en el 2013, logro salir junto a Arzaguet con “Punto y coma”.
¿Qué tiene que tener un buen murguero?
Mucho corazón. Descubrí tanto sobre todo ello, que jamás imaginé vivir lo que estoy viviendo hoy.
¿Sientes el apoyo de tu familia?
Muchísimo.
Tengo tres hermosas niñas: Priscilla, Sofía y Mª Fiorella, que junto a mi esposa Mª Gabriela, mi gran compañera, incondicional, son todo mi apoyo. Además de mi suegra Gloria, que también siempre está presente, apoyándonos.
¿Cuándo surge tu participación en bandas?
El primer grupo en el que canté, fue “La nueva fórmula”, con Fernando Ávalos, del cual mucho aprendí en cuanto a animación y piques, que lo incorporo hasta ahora, a Latinplena.Latinplena en el programa televisivo Agitando una más.
Luego me invitan de “La mayor”.
¿Cómo llegas a Latinplena?
Nos conocíamos de siempre con Emilio, el Director de Latinplena y siempre me decía: “el día que yo tenga mi grupo, te quiero conmigo” ¡y me llamó!
Cuando llego a la primera reunión, me encuentro con que había brutos músicos y era otra cosa, de lo que yo venía haciendo hasta ahora.
Sin desmerecer a las bandas en las que estaba anteriormente, pero era algo más profesional a lo que yo estaba acostumbrado.
¿Cuánto hace que se forma la banda?
Tres años. Y son tres años que yo jamás me imaginé vivir.
De grabar con Vanessa Britos, con Mariano Bermúdez, Fabricio Mosquera y con esos grandes, que uno nunca sueña.
¿Cuántos son actualmente los integrantes de Latinplena?
Somos catorce personas, con once arriba del escenario, tres de ellos cantantes.
¿Cómo es una noche de Latinplena?
Acá en Salto es como que todos nos conocen y uno llega a disfrutar un poco más el show.
Cuando salimos afuera, cuesta un poco más llegar a la gente, pero una noche fuerte es como el pasado sábado, que comenzamos la gira en “Agitando una más”, e hicimos tres bailes en Colonia esa noche.
No voy a olvidarme nunca más. ¡Lograr llegar a la tele, es algo muy grande!
Disfrutamos cada momento que estuvimos en el canal. Nos encontramos con La majo, Daniel Lezcano, entre otros. ¡Y eso es algo re lindo e inolvidable!
¿Por qué gusta tanto lo tropical, nuestras plenas?
Nos gusta la cumbia a los uruguayos. Lo tropical me ha llenado de sorpresas y es algo que gusta a todos los públicos.
¿Cuál es tu tema favorito con Latinplena?
“La mejor de todas”. Nos iniciamos con ella y fue la que más sonó cuando grabamos.
Recuerdo un día entrar a Ta-Ta y me vieron entrar y pusieron “la mejor de todas”, (sonríe).
¿Sientes ese reconocimiento en la calle?
Y en la calle bastante me conocen. Si no me dicen Luisito, me dicen “Latinplena” o “palmas que hacen”, todo relacionado con el grupo.
¿Cómo te lleva la relación con las chicas, desde arriba del escenario?
Lo manejo bastante bien. (Sonríe).
Contamos con la cabeza de Emilio, que es todo un profesional y siempre está brindándonos consejos, para no caer en “ello”. Somos un grupo de profesionales, que si ya no lo hicimos, no lo vamos a hacer ahora.
Además tenemos seguidores, incluso gente que concurre en grupos de familia, que hace que Latinplena sienta todo su apoyo y se lo agradecemos. También en fiestas particulares, nos reciben entusiasmados y de la mejor manera.
¿Cuál fue el mejor espectáculo con la banda?
El de “Un Salto por Santi”, en Parque Harriague, junto a Vanesa Britos, La Cumana, Chikano y más .
Además era para Santi.
¿Qué hace al repertorio?
Depende a donde vayamos a tocar y sábado a sábado lo vamos cambiando. Sea para los 15 años, fiestas familiares y en bailes, para todas las edades.
¿Con qué anticipación, se contrata a Latinplena?
Le damos gracias a Dios, de que tenemos una agenda bastante llena, hasta enero.
Para contratar a Latinplena, tienes que llamar con un mes de anticipación.
¿Cuántos toques han logrado hacer en una noche?
Ocho toques. Y fueron acá en Salto.
Por suerte contamos con Walter, el mejor chofer que nos cuida mucho en los traslados, llegando siempre en tiempo y forma.
¿Desde cuándo llevas contigo el oficio de pintor?
Me gustó desde siempre.
Hace siete años que trabajo con mi patrón y hoy tenemos la oportunidad de trabajar juntos en empresa Cujó.
¿Los ensayos no interfieren en tu horario de actividad laboral?
Son una vez a la semana y en horario nocturno, en la casa de la familia Reyna. A los cuales agradecemos de corazón, todo lo que han hecho por la banda, no solo cediendo el espacio físico, sino que nos esperan con algunas pizitas.
Es el barrio, muy lindo. Siento ese reconocimiento de la gente de allí para con el grupo y me gustaría decirles, que si algún día llegamos a tener fama, no vamos a cambiar, porque todo se lo debemos a la gente que tanto nos apoya.
¿Cómo es un día de trabajo con la pintura?
Es un trabajo sacrificado la pintura de casas, pero también me ha llevado a muchas satisfacciones y me apasiona.
Me sacrifiqué mucho para aprender, descubriendo que tiene unos cuantos secretitos.
Anteriormente arrancaba naranjas y de pintura no sabía nada, pero me dediqué tan de lleno, que logré muchas cosas.
Tenía un patrón, que cuando se enojaba por algo conmigo, me decía: “¡Pero Luis, no me estás prestando atención! ¡Robame el oficio!”, hasta que se lo robé. Y por suerte, hasta ahora seguimos juntos.
Por eso me gusta la pintura, porque me costó mucho aprender el oficio, aunque me sigue costando…
¿Qué planes tienes en mente?
Como pintor, seguir como estoy. Teniendo mi trabajo, con mis nueve horitas, porque me apasiona, además.
Y como cantante, creo que me espera a mi y al grupo, un montón de sorpresas más.
¡Que las vamos a disfrutar a full!
Me late que va a ser así, porque somos una familia, tirando todos para el mismo lado.
¿Qué espectáculo fuerte tienen en puerta?
Nuestra agenda está completita, pero algo fuerte, se viene el 7 de diciembre, donde estaremos en Buenos Aires.
¿Deseas enviar un mensaje a tus seguidores?
Estamos muy agradecidos a la gente.
La fuerza del grupo es por la gran cantidad de salteños que nos siguen. ¡Impresionante!
Hace poco veo en Faceebok, que un amigo escribió: “Es como una previa cuando juega Uruguay, pero no juega Uruguay, hoy está Latinplena en Agitando una más”.
¡Cuando vi eso, me llenó el alma y me hizo emocionar! ¡Toda la gente que subió fotos, mirando el programa, con nosotros allí!
Estamos muy agradecidos a mucha gente.
Principalmente a mis hijas, a mi familia, que siempre están ahí, apoyándome.
A todos los muchachos de la banda que están en la grabación y por supuesto en la parte profesional del grupo, a Toti Sonidos.
¡Al pueblo de Salto, por el apoyo incondicional que nos brindan!
¡Sigan así, que fallarles no les vamos a fallar!

Publicado en "Al unísono", - Titulares -Comentarios (0)

“Me siento una espectadora de la vida,  más que una protagonista”

Felices de retomar el contacto con nuestros lectores como cada sábado, es que iniciamos hoy un nuevo espacio.
Un espacio que contará la trayectoria en distintos ámbitos de la vida de cada uno de los entrevistados.
Serán figuras de nuestro medio, que aunque reconocidas en su transitar sobre un escenario como cantantes, llevan también de la mano una o más profesiones o actividades.
Dignos de un mimo por parte de Diario EL PUEBLO.
Ya que sabedores somos de la importancia que tiene para ellos cada actividad que realizan.
¡Y con qué energía las llevan adelante!
De esta forma damos paso a la primer edición del Suplemento Faz A Punto que hemos denominado: “Al unísono

Un placer comenzar este ciclo de entrevistas, y en esta oportunidad, por nuestra casa.
Deseando hacer llegar a cada hogar que reciba a El Pueblo, su corazón, su interior, con las personas que aquí se desempeñan.
Con esas tareas, que día a día se van logrando en cada nuevo desafío, para entregárselas a nuestro Salto y mucho más.
Para nosotros, comenzar estas ediciones de “Al unísono”, entrevistando a una compañera de trabajo, es un placer. Como una especie de cajita de la suerte, muy pocas veces conseguida.

Fernanda Periodista

Fernanda Periodista

Que por su carisma y por llevar tanta garra en lo que se propone conseguir, ha demostrado ser excelente.
Fernanda es oriunda de Montevideo, mamá de cuatro hijos: Estéfani, Liz, Carlos y Gabriela, además de contar con el disfrute de cuatro nietos que ama.
Es una canceriana muy segura que ha arribado a nuestro departamento en el año ´90, con una cartera enorme, repleta de sueños.
Conquistando mucho en su caminar desde pequeña, con su amor por la música. Logrando una vasta trayectoria como cantante-compositora, y además como Periodista.
Viajando, en una búsqueda incansable de ricas vivencias, hoy se siente tranquila y satisfecha con lo conseguido.
Cuando le preguntamos, cómo surge su destaque en la música, esto nos respondía:
“La música a mí me atrapó desde que tuve uso de razón.
Aprendí de oído a tocar el piano a los ocho años y era porque la música me apasionaba.
¿Llegaba alguna influencia desde la familia?
Mamá cuando era muy joven cantaba ópera.
Pienso que la veta artística viene de su parte, que a la vez tenía una compañía de teatro con sus hermanos en Artigas.
También mis tíos tenían unas voces espectaculares. Recuerdo a mamá poner el combinado de discos, cantar y yo mirarla embelesada.
¿Cuándo crees que te decides a incursionar en el canto?
Cuando mamá me compra una guitarra roja y negra.
Comencé aprendiendo sola a experimentar, porque tenía buen oído para la música.
Luego ya comencé a vincularme con músicos, que tenían trayectoria como es el caso de Daniel Brazzeiro y Juan, su cuñado, que se llamaron El dúo Daniel.
Allí, con Daniel comencé a cantar y es cuando con 15 años, gano un festival en Artigas, que se llamó “Todo Artigas en un canto” con una canción de César Souza Blanco, “La novia del Cuareim”. Allí comenzó todo.
¿Cuándo pisas por primera vez un escenario?
Tenía muchos nervios.
Recuerdo que el tema que canté fue “Procuro olvidarte”.
Me acompañaba con la guitarra, pero tenía toda una banda detrás. Y cuando canto la primera parte del tema, se vino abajo el auditorio, donde se estaba desarrollando el evento.
Todo el mundo empezó a gritar y ahí me sentí espectacularmente bien y nunca más quise bajarme de un escenario.
Todos esos nervios que tenía de la primera vez, pero con el apoyo del público que comenzó a aclamarme… es muy emotivo recordarlo.
¿Cuál es tu estilo?
El de música internacional, en inglés y la del folklore, música popular de Uruguay.
Pero es importante para el artista tener su identidad.
Cuando comencé, fue con el folklore, con la música popular que era la que estaba de moda en esa época, y de excelentes compositores de Artigas. Y fue representando a este departamento, que comencé a viajar para participar en festivales.
Logro un segundo premio en el Festival San José de Mayo, “Canta el Uruguay” y luego gano un premio en un concurso internacional en Rivera.
Mamá no quería que cantara, como para no exponerme, inclusive cuando gano uno de estos festivales, Anís Areyano que me escuchó cantar, me propuso ir a Montevideo para grabar, pero sabía que no contaba en esa época con el apoyo de mamá. Y bueno, era en la época en que hacíamos lo que nuestros padres decían y había que obedecer.
¿Ha cambiado en algo tu estilo?
Mi estilo es el de María Fernanda.

Fernanda y su hija Gabriela

Fernanda y su hija Gabriela

Cantando a mi estilo, no copio. Además me gusta crear.
Cuando me fui a Facultad a estudiar Licenciatura en Letras, después Servicio Social, dejé un poco de lado la música.
En el año ´90 es cuando me vengo de Montevideo y es cuando la retomo, en lo internacional también.
Primero me llama el Grupo Identidad y estuve un tiempo como cantante y luego fue cuando conozco a Héctor (nené) Bruzzone, donde me propuso comenzar a hacer shows.
Él tocando el teclado que ya traía todo, con la música que se puede secuenciar, con lo cual ya se podía hacer pistas.
De esta forma, comenzamos a ir mucho a Concordia. Esos trayectos a la ciudad vecina, fueron incontables.
También al Hotel Quiroga. Trabajábamos bastante. Económicamente servía muchísimo.
Te puedo decir que es impensado actualmente, lo que cobrábamos en ese momento.
En las fiestas particulares, llegábamos a cobrar en dólares y aún repartido entre los integrantes del grupo, eran montos importantes.
Luego se unió a nosotros Néstor Balbuena y Antonio Nan en el sonido, con los que trabajé durante diez años, donde llegábamos a hacer tres fiestas en la noche.
¿Has conocido en esta etapa a figuras importantes?
Sí.
Conocí a Menem, al Gobernador Busti, al Intendente Crespo, entre otros.
Es lo que brinda el escenario, muchos contactos.
¿Cuánto hace de tu lanzamiento?
Luego de haber trabajado éste tiempo, ya la gente comenzaba a conocerme y uno se va haciendo.
Va aprendiendo, cómo coordinar los shows con empresarios contratantes y todo lo que ello conlleva.
¿Te conocen también por componer?
Creo firmemente que poca gente conoce, de que escribo como compositora.
He ganado premios en el exterior. Realizando giras en Río grande do Sul, Santa Catarina, trabajando con Aroldo Torres, que es un gran manager de Porto Alegre.
Y también he enviado mi música a diferentes festivales, como es Musicanto Latinoamericano de Nativismo, (Santa Rosa, Brasil) con una canción que se llama “¿Cordura al amor?” y también a “Gruta en Canto”, (Sao Lorenco do Sul) con el tema “Tu pueblo, es mi voz”, habiendo clasificado y siendo finalista en ambos festivales.
A raíz de ello, un empresario me propone grabar un CD, con temas propios, en Brasil, que se llama “Lengua materna”.
¿Cómo es que decides ser periodista?
Fue por casualidad.
Yo estaba estudiando trabajo social y mamá me comenta que había un curso sobre Animación Socio-Cultural.
Lo realizo y me entero que en el Ateneo de Montevideo estaban brindando un curso de Periodismo, para la parte escrita.
Como a mí siempre me gustó escribir, me anoté.
Lo termino e inmediatamente de haberlo hecho, comencé a trabajar en un diario cultural que se llamaba Integración. Editado en Montevideo y distribuido en Rivera.
Mis notas eran de carácter cultural.
Cuando llego a Salto, el primer diario en el que trabajé, fue en La Prensa y a su vez fui también por mucho tiempo, fotógrafa de fútbol.
Con el tiempo, llego a Diario EL PUEBLO, de la mano de Carlitos Díaz, quien me avisa que había una vacante y estuve unos tres años, bajo la Dirección de Adriana Martínez, ya.
De ambos diarios, guardo de esa época, los mejores recuerdos.
Tengo una anécdota para compartir de mi primer día de trabajo como fotógrafa, porque fui un espectáculo dentro del espectáculo.
Resultó que era un partido muy importante de la Liga Salteña y me paré al lado del golero, para estar expectante a la hora del gol y sacar la mejor foto. ¡Y el juez me corrió! (Sonrisas).
Yo quería lograr algo y me metí al lugar equivocado.
Al otro día, todos los medios de Salto me mencionaban, porque fue como para el libro Guinness.
Luego aprendí mucho acerca de la fotografía, hasta llegar a trabajar en forma particular.
Con el tiempo regreso a Montevideo y nuevamente, cuando vuelvo a Salto me encuentro con Carlitos Díaz y me dice que se está por jubilar y es cuando yo regreso a Diario El Pueblo en el 2008, para quedar en su lugar.
¿De qué consta tu tarea en Diario EL PUEBLO?
Realizo el periodismo con información de carácter general. Y me encantan las entrevistas, solo que no me atraen la política y policiales.
¿Cuál es tu reflexión hoy, luego de esta trayectoria?
Yo me siento una espectadora de la vida, más que una protagonista.
Y eso es lo que me inspira a hacer todo lo que hago.
¿Te sientes apoyada por tu familia, realizando las dos actividades?
Si, he encontrado mucho apoyo en todos.
Solo pasa que en mi familia por cuestiones de la vida, estamos muy dispersos.
Mi madre y mi familia toda, que es pequeña, incluso dos de mis hijos, no se encuentran en Salto, pero sí nos estamos comunicando en forma permanente y el contacto es muy fluido.
¿Hay proyectos en puerta?
Siempre hay proyectos.
Mientras hay vida, hay proyectos.
Con la música sigo, ya que he enviado canciones a algunos festivales.
Y la tarea del diario es algo que amo hacer, amo el periodismo. Y acá podemos tener algunas pequeñas diferencias entre nosotros, pero somos una familia.
Diario El Pueblo es, una familia.
Además, siento que uno tiene que valorar el trabajo.
Valorar lo que tenemos.
En un momento en que, aunque los políticos digan lo contrario, hay mucha gente con ánimo de trabajar y no lo encuentra. Y ninguno de ellos, puede tapar esa realidad.
Gente de nuestra edad y de todas las edades, que necesitan trabajar para vivir. Esto nos hace pensar que es nuestra realidad y que no se la puede tapar con un dedo.
¿Qué es lo más lindo de ambas actividades que llevas adelante?
En cuanto a la música, la dedicación, el preparativo.
¿Todavía te pone nerviosa un escenario?
¡Sí, claro!
¡Y ojalá siempre me ponga! Porque es el motor, la esencia, lo que te mueve.
Pero si hablamos de las dos cosas, ambas me gustan.
Van al unísono.(Sonríe).
¿Y lo malo o lo feo?
Como todo. A veces no salen las cosas como las planificamos.
Con el periodismo pasa que, o el entrevistado te dice que no, o que tal cosa no lo publiques.
O te iba a dar la nota y luego se arrepintió, o directamente no viene.
Y en la música, uno puede preparar un show, de una forma y después algo falló y no salió tal cual queríamos.
Pero uno tiene que aprender y mas a estas alturas, a manejar las frustraciones.
¿Con quién deseas compartir un escenario?
A mi me encanta compartir con todo el mundo un escenario.
Soy de las personas que me gusta invitar.
A un cantante, a un artista. El escenario se hizo para compartir.
¿A quién admiras como periodista?
¡Qué pregunta!
Hay una periodista que me gusta mucho.
La observo y admiro su ética, su experiencia y su temple en momentos difíciles y cuando las papas queman: Patricia Janiot de CNN.
Porque el periodista tiene que ser ético.
Si hay cosas que dices, con las que vas a perjudicar a alguien, no las digas.
Todo tiene que sumar y no restar.
Con ello, no quiere decir que no se denuncien cosas, que tienen que ser denunciadas.
Pero otra cosa, es que para buscar el estrellato como periodista, hagas daño.
Además, el periodista no tiene que ser una estrella. El periodista es un servidor.
Somos servidores.
Y el estrellato, como en la música, es puro cuento.

 

 

Publicado en "Al unísono"Comentarios (0)

“Desde otra mirada” Con Cristian Soria

Encargado de Cárcel de Mujeres en INR de Salto

Culminando nuestras entregas de Realidades Reservadas, como han sido las historias de mujeres internas en I.N.R. mucho tenemos para agradecer.
En primer lugar al Director del Instituto Nacional de Rehabilitación, Sub Comisario Miguel Catelotti, al Oficial Principal Estevenson Barrios y a cada uno de los integrantes de I.N.R. por su atención para con nosotros y sin duda a las internas allí instaladas.
Que no solo se han animado a compartir con nosotros esta etapa de sus vidas, sino por desnudar la historia y contarla tal cual ocurrió.Operador Cristian Soria- Encargado de Cárcel de mujeres de INR Salto.
Y esto no termina aquí, porque en nuestros próximos encuentros de sábados, del Suplemento Faz A Punto, seguirán algunos de los internos de I.N.R., llevándoles a nuestros seguidores sus historias de vida allí.
Hoy tenemos el placer de contar con la compañía del Encargado de Cárcel de mujeres, Operador Cristian Soria.
Quien ha sido durante todo este tiempo de entrevistas y publicaciones del mencionado espacio en Diario EL PUEBLO, la persona encargada de llevar adelante los contactos, ya sea solicitando los permisos a los superiores correspondientes como la propuesta a las internas. De una forma amena y mucho se lo agradecemos.
A partir de ahora nos narrará cómo lleva adelante su tarea, cuál es la situación en la Cárcel de Mujeres en Salto y sus proyectos a corto y mediano plazo:
¿Cómo llega a ser Operador de Cárcel?
Siempre me gustó.
Anteriormente estuve brindando mis servicios durante siete años en el Ejército Nacional. Viajando al Congo en dos oportunidades en misiones de paz.
Eso sucedió en el 2009 con una estadía de seis meses y otra de nueve en 2012.
Es una gran experiencia de vida que da lugar a conocer como vive otra gente.
Donde uno se da cuenta que estando solamente acá no conoce tanto como cuando va a estos lugares muy carenciados en algunos aspectos.
Como por ejemplo la forma de vida de los niños.
Allá una mujer puede llegar a hacer quince o veinte kilómetros para conseguir un bidón de agua, cosa que acá lo tenemos al lado.
Yo lo tomé como una gran experiencia que no se olvida.
Aprendí mucho y a ser más humano.
Y no es lo mismo un uruguayo en el Congo que en cualquier otro país.
Nos reciben y nos quieren de manera especial. El uruguayo tiene un corazón mas grande y nos suelen solicitar en el Congo.
Y llego a ser Operador porque al ingresar a la Unidad de I.N.R. realizamos una capacitación primero y llegaron las prácticas para luego comenzar a trabajar como tal.
¿Y Encargado de Cárcel?
Mi trabajo comienza en la guardia interna, en la parte masculina y luego de tres años me nombran Encargado de Cárcel de Mujeres.
¿Se necesita un carácter fuerte?
Me considero una persona muy exigente.
Tanto con los P.P.L. (persona privada de libertad), como con los funcionarios.
Y mi designación surge, luego de haber trabajado en la parte masculina cuando me trasladan a cárcel de mujeres, para cubrir una licencia del encargado de ésta por diez días.
Cuando él vuelve a mi me trasladan a la chacra.
Me gustaba eso porque soy de una zona de afuera del departamento y conocía algunas tareas de allí.
Pero de todas formas no me gusta estar solicitando tareas. Voy a donde me mandan.
Claro, que cuando uno le gusta la tarea que hace trata de conservar el puesto. Pero trato de hacer lo mejor posible, donde me corresponda estar y acato órdenes, nada más.
Luego entiendo que a los superiores les agradó mi desempeño de esos días y quedé en forma definitiva designado.
Aprendiendo día a día con todo lo que se realiza.
¿Cuál es su tarea dentro de la cárcel?
Mi tarea se basa en la supervisación de todo lo que sucede.
Hasta en los detalles más pequeños tales como: la comida, sus descansos, cómo están los niños. Siempre buscando el bienestar para todos.
Tanto para las P.P.L. como para el funcionario.
Y me gusta trabajar en equipo.
Con las P.P.L. estamos realizando reuniones en forma diaria, asi como con las funcionarias Operadoras.
Me corresponde toda la parte de La Casona, con excepción de la de seguridad, que se encarga el personal femenino policial.
Por ello es tan importante el trabajo en equipo.
Además soy una persona muy abierta a recepcionar sugerencias por ejemplo, de alguna operadora que algo no le parezca bien, lo hablamos y lo solucionamos.
¡Si es para sumar, bienvenido sea!
Y cuando digo que soy exigente con las P.P.L. es simplemente por el bien de ellas, es en cuanto a limpieza, orden y disciplina.
Siempre con respeto y educación, hacia los funcionarios y a las demás P.P.L.
Para que desde que se levantan hasta que se acuestan se mantenga ese buen hábito de convivencia. Y se lo logra por lo general.
Porque la presión de la mayoría ayuda a educar a las demás, intentando que sea en forma colectiva.
¿Cómo es un día en la Cárcel de Mujeres?
Se levantan 8:30Hs.
Es ese un horario en el que tuvimos de acuerdo con las Operadoras, ya que sus actividades comienzan a las 9Hs.
La que va a estudiar, asi como la que trabaja en chacra que actualmente son cuatro internas, además de las que trabajan en la cocina de La Casona y los niños que concurren al CAIF mismo, deben estar listos a esa hora.
La mayoría de las P.P.L. tienen tarea. Son muy poquitas las que no la tienen.
¿Cuando ingresa, por qué lugar comienza una interna a trabajar?
Es por la zona de La Casona. En la limpieza de los patios, en el jardín o ayudante de cocina, entre otras.
De allí se la comienza a conocer y luego de un determinado tiempo se le va proponiendo el trabajo en chacras, ya que para ello se necesita un poco más de confianza en ella.
O pasa a la de limpieza en la parte masculina.
Al ir saliendo de La Casona, van dejando un lugar que lo va ocupando otra.
¿Cuántas son las reclusas?
Veintiseis.
Mujeres con niños son diez. Con la totalidad de catorce niños en este momento.
Y por tema de seguridad, se ha logrado el CAIF acá adentro. El CAIF dentro de la Unidad ha significado un antes y un después.
¡Lo que ha mejorado la calidad de vida de los niños junto a las madres es increíble!
¿Cómo funciona la seguridad?
Esta es una cárcel de mínima seguridad.
De todas formas en la chacra hay un funcionario policial con un Operador. Y se dispone además de una Operadora, que las lleva y las trae de vuelta.
Y en La Casona estamos tratando directamente con cada una de las internas y no tenemos ningún tipo de problema.
La parte de seguridad es simplemente para prevenir y además para lo que refiere a traslados a un centro asistencial o a juzgado.
En la Cárcel de Mujeres las P.P.L. que tenemos se adaptan perfectamente al sistema de mínima seguridad.
Están acá porque son para estar acá y no en otro lugar con mayor seguridad.
¿Qué es lo mas difícil dentro de la cárcel?
A mi me gusta mucho lo que hago.
En realidad me pasa que ya me levanto motivado para venir a trabajar.
No es lo mismo venir obligado por una situación económica que venir porque me gusta la tarea que se está haciendo.
Además trabajamos en equipo y siendo así, no veo tarea difícil acá.
Es mas, estamos teniendo un número importante de ingresos y por ése motivo problemas de espacio.
Es un problema en general que sucede en todas las cárceles del país.
Pero estamos buscándole una solución para lograr dividir los espacios de aquellas madres que tienen hijos con las que no los tienen.
Se está tratando de hacer lugar y ubicarlas con más comodidad.
¿Y lo más agradable de estar cómo encargado?
Lo agradable es que las cosas estén saliendo bien.
Que por lo general salen.
Yo cuento con el apoyo de todos para que así sea.
Es por ello que tratamos de incentivar a las P.P.L. por ello se realizan las reuniones con ellas en forma diaria, una o dos veces por semana dependiendo de la situación.
Y poder decirles que cuenten tanto conmigo como con las Operadoras para lo que necesiten, para que resulte en una contención.
Además como que trabajamos en forma diaria con cada una de ellas sabemos cuando alguna no está bien, se las conoce.
Las Operadoras conversan en forma contínua con ellas. Y muchas veces con solo hablar con una P.P.L. ya le cambia la cara o se la ve de otra manera.
Muchas veces están mal porque los problemas son de “afuera”. Como puede ser una situación con sus familiares o sus cosas que han dejado.
¿Cómo ve su relación con ellas, por ser un encargado varón?
Yo siempre intento de que el trato que ellas tienen conmigo lo tengan con las Operadoras.
Con un trato de respeto y se lo logra.
Hay que estar incentivándolas, hablar antes de llegar a una sanción.
¿Qué tiene que tener un buen encargado de Cárcel?
Lo que genera es mucho estrés.
Son treinta P.P.L. y niños además.
Que muchas veces requieren mucho más atención todavía y más acá adentro.
Estar muy pendiente de lo que pasa.
Pero yo creo firmemente que un buen encargado no sería nada sin un buen equipo.
Yo solo en La Casona no solucionaría un montón de cosas.
Pero un buen equipo lo hace grande al encargado.
¿Pensó en algún momento estar trabajando con mujeres?
No, la verdad que no.
Uno nunca piensa estar donde está, cuando uno comenzó de abajo trabajando.
Pero el hecho de estar a cargo de treinta mujeres, tantos niños y además de funcionarios… creo que uno no lo piensa.
Las personas privadas de su libertad son muy demandantes. Y si uno trata de cumplir con las demandas que tengan no puede llegar a solucionar muchas cosas.
Como lo mencionábamos: el solo hecho de hablar con una P.P.L. ya soluciona mucho. O por lo menos uno trata de hacer todo lo posible por solucionarle lo que solicitan.
¿Qué solicitudes por ejemplo?
Hay diferentes casos.
Salto ahora está recibiendo personas privadas de libertad de la Cárcel de Artigas.
Y acá llegan personas que tratan de hacer todo lo posible como el buen comportamiento para lograr un traslado y estar cerca de sus familiares.
Y uno a medida que va conociendo la persona y viendo su voluntad para todo me parece que se puede lograr.
O muchas veces puede ser un trámite por una salida transitoria o simplemente por trabajar en la chacra que se necesita máxima confianza en ellas.
Y por lograr eso es que se vuelven tan demandantes, porque creen que uno tiene todas las soluciones y no es así. Todo es en equipo.
Podemos en algunos casos derivarla a una asistente social, para solucionar el problema.
Ellas suponen que es el encargado que decide todo, sin saber que el trabajo en red que se realiza acá adentro es el que lo soluciona.
No saben que detrás del encargado hay un equipo donde se plantea el problema.
Nosotros contamos con un Director que es bien accesible y una persona muy abierta además.
Tanto para los funcionarios, como para las P.P.L.
Yo del Director por su forma de ser y trabajar he aprendido y aprendo mucho.
Poniendo en prácticas muchas cosas que él nos ha transmitido y son buenas, por ello él es un referente. Y siento todo su respaldo así como de todo el equipo que me acompaña.
¿Se piensa en cambios en La Casona?
Estamos actualmente en una obra de una cocina nueva y mas moderna, tratando de ampliar para contar con mas comodidades.
Pero en mente está, por el mismo motivo de recibir muchos juguetes y ropa para los niños, poder contar con un espacio solo para ellos, de recreación infantil.
Donde podamos tener una P.P.L. y que pueda vigilar el lugar y que sea solo para ellos.
Pasa que a veces, no se cuenta con los recursos que necesitamos para hacerlo, pero se trata de intentarlo, ya que contamos con muchas donaciones.
¿Cuáles son los planes para Cárcel de Mujeres?
Los planes o las metas, son muchas.
Entre ellas, lograr que la persona no vuelva a cometer un delito.
Un error, que a veces por diferentes circunstancias sucede y uno trata de no juzgar, sin conocer como sucedió.
Poder darles todas las herramientas, para que ésa persona, cuando salga, tenga oportunidades de una buena vida.
Tenemos además en la Unidad, un proyecto para llevar adelante, con un espacio de panadería y poder vender hacia afuera.
Solo nos falta lograr conseguir la conexión de energía eléctrica que se requiere para la maquinaria, con la que ya contamos y estaría el proyecto andando.
Tener un lugar afuera, y que puedan personas que han conseguido la libertad, tener un espacio para trabajar, irse de acá con una salida laboral, es muy importante.
Haciéndole un seguimiento, pero darle una oportunidad, como un trabajo afuera.
Si lográramos poder contar con ésa instalación de energía eléctrica que tanto necesitamos, abriría una puerta muy grande.
Es una de las metas mas ambiciosas que tiene la Unidad, ya que otra de ellas, era el CAIF y se ha logrado. ¡Es para resaltarlo a ese trabajo en equipo que se ha logrado!
Porque son muchas cosas que envuelve el tema del CAIF, dentro de la Unidad. Ha sido bien importante para las madres y sus hijos aquí instalados.
Y estamos abiertos a muchos proyectos más, porque para hacer hay mucho.

Publicado en Realidades ReservadasComentarios (0)

Hoy, con la presencia de: D.S.N.A Recluida en I.N.R. por rapiña especialmente agravada

El 22 de mayo de 2013, D.N, llega a I.N.R. Cárcel de mujeres por primera vez.
Anteriormente conformaba una familia de nueve hermanos, junto a sus papás, falleciendo su mamá cuando era ella aún una niña.
No alcanzó a que su papá se hiciera cargo de todos y tratara de luchar por cada uno de ellos para brindarle lo mejor, porque D. había tomado la decisión de lanzarse a la calle, sin medir las consecuencias.
Fue madurando con hábitos que se hicieron costumbres, hasta que logra conformar su propia familia.
Hoy tiene 29 años, se encuentra recluída al igual que su esposo y cuenta con cuatro hijos. D.S.N.A, Recluída en I.N.R
La menor de un año y medio está con ella.
Nuestro diálogo comenzó de esta manera:
“Yo soy salteña pero cuando era bebé nos fuimos para Montevideo y allí estuve hasta los 12 años.
Luego volvimos para Salto.
Mi infancia fue linda, tuve una vida bien con mis padres que trabajaban y mis hermanos.
Hasta que pasado el tiempo perdí a mi madre cuando tenía 13 años, porque tenía cáncer y me quedé con papá.
¿Tiene más hermanos?
Sí, somos nueve hermanos.
Y concurríamos a la escuela y en cuanto fallece mamá, al haber quedado solos con papá, dejé la escuela.
¿En qué etapa abandona la primaria?
Había pasado a 6º.
Porque me empezó a gustar la idea de agarrar la calle. Poder salir. Me escapaba a veces. Aunque papá no me dejaba, pero me escapaba igual.
Me iba a matinée y a los bailes.
Yo tenía ahí hermanos menores y mayores que yo.
¿Piensa que se le hacía difícil el manejo de todo a su papá?
Claro, luchó siempre, hasta lo último, a pesar de todo.
Siempre estuvo ahí con nosotros después que mamá falleció.
¿Cómo fue su adolescencia?
Tuve un novio al principio, pero luego andaba prácticamente en la calle.
¿Tuvo hijos?
Tengo cuatro hijos.
Al primero de ellos lo tuve con 16 años y hoy tiene 13 ya. Yo tengo actualmente 29 años.
Se llevan de diferencia entre ellos, tres años.
El mayor tiene 13, el otro le sigue con 10, el otro con 7 años y la nena tiene un año y medio y se encuentra conmigo acá.
¿Cuánto hace que se encuentra recluida?
Tres años y medio.
¿Cuál fue el motivo de su reclusión?
Muchas cosas malas pasé.
Después que mi mamá falleció, que yo agarré la calle, la “joda”, conocí a mi marido, me junté con él. Nos fuimos a Buenos Aires, cuando mi hijo menor tenía dos años, nos volvimos, quedé embarazada de nuevo.
Mi vida había vuelto a ser normal.
Con una familia con dos hijos.
Hasta que un día mi marido sale en moto y en un accidente falleció.
Iba sin casco y golpeó la cabeza. Tenía 26 años.
¿Cómo fue luchar sola con los niños?
Volví a la “joda”.
Yo había andado mucho en la calle ya.
Me quedé ahí, con un hijo de cuatro años y otro de ocho.
Se me hizo re difícil todo.
Y fueron muchas cosas seguidas que me pasaron.
Entonces, salía de nuevo para la calle a tomar bebidas alcohólicas. Para tratar de olvidarme todo lo que me pasaba.
Los chiquitos quedaban con mi padre. Porque papá a pesar de todo, cuidaba a mis hermanos que eran chicos y a mis hijos también.
Yo ya no quedaba en mi casa. Estuve unos días allí y me sentía mal, por la ausencia de mi marido. Todo me recordaba a él.
Me fui a la casa de mi padre y dejaba los gurises con él y salía.
Me iba a la calle. Seguía la joda y asi pasé tiempo, mucho tiempo.
Comencé a drogarme, consumiendo de todo.
Tuve muchos problemas, hasta que un día la abuela paterna de mis gurises, los agarró para criar, ya que papá no podía cuidar de ellos, porque tenía que trabajar.
Y yo andaba en la calle. Me había perdido, andaba como sin pensar en nada, no volvía por días…
Seguí y seguía en la calle y hasta ahora, están con ella. Están re bien.
¿La vienen a ver?
Sí, yo además tengo salida transitoria y los veo siempre.
Mi suegra me viene a buscar.
Esto acá me cambió un montón.
Yo parece que tuve que venir a parar acá para darme cuenta.
Aunque estoy pagando algo que no hice. Porque no lo hice yo.
¿Por qué motivo llega a I.N.R?
Estoy acá por una rapiña, supuestamente en una tienda del centro, por calle Brasil, que yo nunca la hice.
¿Cómo le dicen que lo justifican al hecho?
No sé. Porque yo hace años que estoy acá, pagando algo que no hice.
Un día, después que pasé todo lo que te conté, estaba yo trabajando por la vivienda, que tengo en el Barrio Caballero, que era por ayuda mutua.
Estaba embarazada trabajando ahí y llega la Policía a buscarme: “venga que usted tiene que acompañarnos”, me dijeron.
Fui y comienzan a interrogarme, a ver lo que había hecho.
Claro, al yo andar en la calle, con malos hábitos y demás, los policías me conocían, pero nunca había estado presa.
Me preguntan: ¿Qué rapiñaste?
-¿Cómo qué rapiñé? Yo no rapiñé nada.
-Dale, hablá porque estás filmada.
En ese momento, veo a otro policía que venía a hablar con el que estaba conmigo y escucho que le dice: ¿Y?, ¿ya confesó?
-“Yo no voy a confesar nada, no me voy a hacer cargo de algo que yo no hice”, les dije.
Y lo digo hasta el día de hoy.
Pienso que ¿De qué me sirve estar sosteniendo una cosa que no hice, si ya estoy para irme? ¡No lo hice!
Me llevaron de un brazo a una habitación, la llevan a la denunciante. Yo no la podía ver a ella, pero ella sí a mi.
Pensar que yo la puedo tener hoy frente a mi que no sé quién es la señora denunciante.
¿Pero al menos sabe a qué comercio se referían en cuanto a la rapiña?
No, no sé nada, lo único que sé que es un comercio en calle Brasil, pero no sé dónde es.
Me para el policía luego de salir del lugar y dice: “sí, sí, fue ella”. Yo no sé si fue la señora que dijo que sí, que era yo.
¿No pudo oírla a la señora, aunque no la viera?
No. Yo no escuché nada. No vi ninguna declaración de ella. Nunca la vi y si la veo no la conozco.
Estoy segura de que fue la Policía que le dijo a la señora que era yo.
Porque pienso: ¿Tan parecida a mí, tendría que haber sido la muchacha para que la señora me culpara?
Yo lloraba horriblemente. A mí me re jodieron la vida.
Bueno, capaz que esto por un lado me hizo bien porque yo andaba en la calle e iba a terminar quien sabe cómo. Tomando y con las drogas.
Pero en parte no. Estar tres años, hasta ahora, pagando una cosa que yo no hice.
¡Pasando muchas cosas malas también!
Cuando yo llego al I.N.R. pasados los días, mis compañeras me decían que yo tenía que pedir un careo con la señora, para ver si realmente ella me reconocía y yo también. Porque de lo contrario, me iba a “comer” acá adentro un buen tiempo. Y yo por boba, no lo hice.
Ignorando totalmente que me iba a “comer” cinco años de mi vida acá adentro.
¿Se sentía apoyada por su familia?
No tenía a nadie.
Acá estoy pagando algo que yo no hice porque no tenía a nadie que se moviera por mí.
¿Usted había consumido anteriormente al arresto?
No, no. Estaba trabajando en la vivienda.
Yo en ese momento estaba embarazada de mi nena, la que yo perdí.
¿Cuánto tiempo le resta para estar aquí dentro?
En total, llevo cuatro años y tres meses.
Porque estuve un año con arresto domiciliario.
¿Por qué sucede este arresto domiciliario?
Yo estaba embarazada cuando me arrestan.
Para darla a luz a la nena, me tuvieron que llevar al Pereira Rossell, porque ella venía con una cardiopatía congénita y tenía que quedarme allá.
Desde el momento en que llego me cuidaba la Policía de Montevideo, teniéndome engrilletada del pie (esposada a la cama).
La tuve a la bebé, estuvo dos días en CTI y luego me dieron el alta.
Me vine para acá con toda su historia médica y mi abogado consiguió un arresto domiciliario por la enfermedad de mi hija.
O sea que estuve un año, afuera de la cárcel, allí conocí a un muchacho que empezó a ayudarme porque vio que yo estaba mal y con la nena y mi otro hijo.
Comenzó una linda relación, nos fuimos a vivir juntos, él comenzó a trabajar y a pesar de que los gurises no eran de él, me apoyaba en todo.
Hasta que al año y un mes, mi hija falleció. Sabíamos que no iba a vivir mucho con su problema, el médico ya nos había puesto al tanto de toda la situación.
¿Cuándo se termina ese período de arresto domiciliario?
Esperan un mes y me van a buscar. Me reintegraron por la misma causa.
¿Cómo fue el ingreso nuevamente?
Después que entró parecía una calavera.
Estaba tan mal porque hacía un mes que había perdido a mi hija.
¿Estaba en ese momento consumiendo?
No, después que vine por primera vez para acá ya no.
Pero estaba muy mal. No tenía a mi nena y comencé a tomar pastillas para dormir.
Pasé mal, muy mal.
Hasta que de a poco me fui recuperando.
Me ayudaron pila, acá.
¿Qué pasó con su pareja?
Él quería a la nena como suya.
O sea que lo afectó mucho, mucho, el fallecimiento de ella.
Comenzó a agarrar la calle, a consumir, hasta que vino a parar acá también.
Y él es una persona que también de chico estuvo en el Hogar, medio parecido a lo que fue mi vida.
Y con el tiempo, nos casamos acá adentro y quedé nuevamente embarazada. Es una nena que hoy tiene un año y medio.
Ahora está en el CAIF.
¿Cómo fue llegar por primera véz al I.N.R.?
¡Horrible!
No tenía ninguna idea de cómo iba a ser, aparte, estaba en shock.
Estaba embarazada y con mi hijo, entonces no entraba en razón de que porqué venía.
Pero venía muy mal. De mi hijo, cuando yo me fui a internar para tener la nena que falleció, se hizo cargo mi hermano y está hasta ahora allí.
Y los otros dos están con la abuela paterna como al principio.
¿Cómo fue llegar por segunda vez?
Fue mucho más duro reintegrarme sin mi nena.
No paraba de llorar.
Cuando me van a buscar yo estaba parada en la puerta de mi casa.
Llega la Policía y me dicen: “tenés una citación de la 4ª, ¿vamos?”.
Yo ya sabía que podían ir en cualquier momento a buscarme, porque ya no tenía a la nena, pero nunca pensé que iba a ser tan temprano.
Pensé que me iban a dejar en mi casa un tiempito para que yo me recuperara un poco. Y no llegó al mes.
Fue re duro, porque estando en la 4ª escucho que dicen: “ta, lo de ella ya está, pasala nomás”.
Y yo lloraba, lloraba y lloraba.
Estaba re sensible, parecía una criatura.
¿Qué encontró en I.N.R.?
Mucho compañerismo, a pesar de todo.
Porque había bastante chiquilinas que yo conocía de afuera.
Ya había una que siempre estuvo conmigo, que era muy compañera y la llevaron para Montevideo.
Igual, tenía más compañerismo con algunas que con otras, como suele pasar.
¿Cómo se siente hoy?
Hoy me siento re bien y con muchas ganas de salir, estar con mis hijos. Recuperar todo este tiempo que perdí de no estar con ellos.
Quiero estar y disfrutarlos todo el tiempo que sea.
Saber que ya me estoy por ir… pienso que será ahora, en diciembre.
¿De cuánto tiempo es la pena asignada?
De cinco años y seis meses.
Cinco años y seis meses, pagando algo que yo no hice.
Solo espero, que si hay un Dios allá arriba, algún día… ¡Yo no pierdo las esperanzas de que se descubra!
Nada es imposible. ¡Y se puede!
Que se descubra quién fue realmente y allí sí, trataré de hacer algo por todo este tiempo que me tuvieron acá.
¿Qué haría en caso que se compruebe lo que dice?
Le hago una demanda al Estado, por todo este tiempo que me tuvo acá. Al Estado o a quien sea, que tenga que hacérselo.
A la señora que dijo que fui yo, sabiendo que yo no era.
¡Usted se siente muy segura de que usted no lo hizo!
¡Pero claro que estoy segura!
Y lo dije, desde el primer día que me agarra la Policía y lo voy a decir hasta el último que esté acá.
Siempre lo voy a decir, porque yo-no-fui.
Lo de la prueba que tienen, cuando yo salga voy a movilizarme y quiero encontrar la manera de empezar a preguntar y poder pedirle a “ellos”, cuáles fueron las pruebas, ahora que yo estoy bien.
Si es que se puede saber.
Por ejemplo, a mi me dijeron: te tenemos filmada. Y nunca me mostraron nada.
Yo voy a mover todo eso. Hablaré con un abogado o pediré para hablar con la misma jueza.
¿Qué rapiñó según ellos?
Según ellos, fue plata. Supuestamente amenacé a la señora con un cuchillo y le pedía plata.
La cortaron a la señora además con ese cuchillo.
Hoy en día estoy bien y voy a hacer justicia.
Creo mucho en Dios y yo se que en algún momento va a salir a la luz y se va a descubrir.
Por algo será que Dios me trajo para acá adentro.
Hay días que me acuesto y pienso: ¿Cómo pudo esta mujer decir que era yo, si no era? ¿Cómo pudo?
O bien la Policía, le dijo a la señora: “mírela bien, mirá que ella es tal o tal cosa” y la mujer estaría en dudas y…
Porque la Policía es así.
Y ella a través del vidrio, me veía a mi, pero yo a ella no.
¿Cómo ve su futuro fuera de I.N.R.?
Acerca de la droga gracias a Dios ya no me llama la atención. Ni siquiera una botella de cerveza.
Estoy rehabilitada.
Por ese lado me hizo bien llegar acá.
Me ayudaron mucho. La parte de Operadores del I.N.R. fueron muy buenos conmigo.
Me ayudaban pila las operadoras mujeres, cuando veían que yo estaba mal y parecía que recaía.
Pero me veo bien para cuando me vaya.
Estoy cobrando un peculio (parte de un dinero por tareas realizadas dentro de la Unidad Penitenciaria). La mitad, ya lo está retirando la persona encargada de mis hijos, ya que es para ellos y el restante lo retiraré yo cuando salga en libertad.
Son algo de $1.800 por mes y hace ya un tiempo que lo cobro, pero por lo menos no me voy con las manos vacías.
¿Cómo es la vida acá con su hija?
Mi hija es un milagro de Dios.
Fue lo más lindo que me pasó. Después que perdí a mi otra nena yo le pedía a Dios una hija mujer.
Trabajo en la cocina haciendo la cena para los niños y en la fajina de la limpieza del jardín haciendo ocho horas en total. Además estudio, estoy en 3º de liceo.
Pero comparto todo con mi hija, que en este momento está en el CAIF que tenemos acá.
Y lo que me sacó adelante además, fue la Iglesia.
Acá viene la Iglesia, Nacidos para vencer. El primer día que fui me hizo muy bien, lloré bastante y como que me desahogué.
Me levantó bastante.
Y tengo actividades también que es lo que me va a ayudar a salir antes. Un año menos.
O sea que me falta un mes y medio creo y ya me estoy yendo.
¿Desea enviarle un mensaje a la sociedad?
Como mensaje debo decirles que dejen “eso”, que no les va a servir de nada.
Hoy en día los veo cuando salgo en mis salidas transitorias los lunes y viernes y los veo mal, muy mal.
Cuando los miro pienso: “y pensar que yo andaba asi”. ¡Y uno no se da cuenta!
Y yo que hace años, que no consumo los veo y es horrible.
Lo único que tengo para decirles es que la dejen. Porque es horrible la droga.
Porque la pasta base o los trae para acá o para el cementerio, directamente”.

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (0)

Hoy nos acompaña la interna D.R. Recluída en I.N.R. por rapiña

D.R, como es de imaginarse a una jovencita de su edad, se presentaba ante la vida con gran expectativa y colmada de sueños.
Se encargó el destino de mostrarle el lado más oscuro primero y comenzó en plena adolescencia a consumir droga.
Se inició con la pasta base, luego siguió con marihuana y luego con cocaína.
Vivía en Barrio La Tablada y junto a su familia tuvo la irremediable pérdida de un hermanito. Lo que asegura la ha desestabilizado de una manera cruel para internarla en el consumo.
Hoy tiene 19 años y se encuentra recluida desde hace más de un año en el Instituto Nacional de Rehabilitación de nuestro departamento por rapiña.D. R
Al dialogar con ella nos manifestaba:
“Soy la única mujer de la familia y la mayor, junto a cuatro hermanos varones.
También la integra mi papá, mi mamá, mi tío, hermano de mamá y mi abuela”.
¿Cómo es la relación con todos ellos?
Fue buena. Yo me torcí a la droga y empecé a fumar, no iba casi nunca a mi casa.
A veces a bañarme o a comer, si no ni iba.
Mamá me salía a buscar pero en la primera oportunidad, me iba.
Estaba una semana o dos fuera de casa, volvía y me iba otra vez.
Así pasaba mi vida.
¿Lo hacía porque había algún tipo de problemas en su casa?
Sí. De a ratos sí. Con mamá, papá. Me relajaban, de ¿qué era lo que estaba haciendo en la droga?, y unas cuantas cosas más. Pero antes de eso era la relación muy buena.
¿Por qué probó la droga?
Fue desde el día que falleció mi hermano, el bebé.
¿Quiere contarnos cómo sucedió?
Mamá estaba embarazada, todo el embarazo bien, con un parto normal y cuando lo fue a tener, estaba muerto.
Se llamaba Agustín.
Ahí empecé a fumar.
Me afectó mucho. Era muy chiquitito y verlo me conmovió muchísimo.
No sé cómo no se dieron cuenta antes los médicos.
Mamá iba a todos los controles, tenía toda la ropita y todo para esperarlo, pero no lo pudo tener con ella.
Habíamos preparado la cuna, el cochecito, todas las cosas y falleció.
Era una ilusión que no te imaginas. Porque era el más chiquito.
Yo a él lo cuento entre los cinco cuando me preguntan cuántos hermanos somos.
Al tiempo mamá volvió a quedar embarazada y tuvo que hacer un gran tratamiento para conservar al bebé, dándose inyectables y demás.
Tiene la presión alta. Hoy tiene cuatro años este hermanito.
¿Cómo fue el primer día que probó la droga?
Me acuerdo que me invitaron a probar ese día mismo del velorio.
Yo me sentía re mal por la pérdida de mi hermanito.
Me quedé sola con mi otro hermanito, lo bañé y papá se fue al entierro.
Al rato yo salí, me fui a la esquina de mi casa y me invitaron a que probara y no sentí nada.
Era pasta base.
Y cuando fueron pasando los días, empecé a darme cuenta de que me dejaba quietita.
Me acuerdo de que ese día, amanecí y fumé durante cuatro días de corrido… y quería más.
Y cada vez fumaba más.
Ahí empecé a robar, a salir a la calle. Le robaba a mi padre o a mi madre.
Si había ropa en la vuelta, la agarraba, la llevaba a la calle y la vendía.
Cualquier plata que agarrara, todo servía.
Ni comía ya, porque ni siquiera tenía hambre y era de fumar. Llegué acá, re flaquita, arruinada con la que era mi cuñada.
¿Probó alguna otra droga?
Sí, marihuana, merca también. Cocaína.
Después, ya cuando salía a la calle y robaba, mamá me iba a buscar, me llevaba para casa y dormía un poco, comía y me iba otra vez. Había veces que por días ni aparecía en casa.
Pasaba solo fumando.
¿Su papá qué opinaba de la situación?
Papá me mataba a palos.
Me traía, me fajaba y yo esperaba…
Cuando él se dormía, yo abría la puerta despacito y me iba.
A mi tío también, ¡cuántas veces le robé!
Él trabaja en la Intendencia, ¡y los días que cobraba…!
Un día, recuerdo que terminé de fumar y me iba a acostar.
Y se me da por pasar por el cuarto donde estaba él y veo ahí arriba de la mesita de luz que estaba la billetera.
Justo había cobrado él. La abrí y le saqué cuatro palos.
Me fui, fumé un rato y volví. Entré al cuarto de él de nuevo y le saqué dos mil más, hasta que le robé toda la plata que tenía.
¿Cuánto gastaba en cada compra de droga que hacía?
Hasta mil pesos por compra
¿Cuánto sale?
Cien pesos, sale un chasqui.
Ahí tengo que prepararlo.
A veces en una pipa, otras, los hacía en una hojilla, porque como tenía cigarros, ponía el chasqui en el cigarro, ahí lo armaba y lo fumaba.
Hay que aguantar el humo y después soltarlo.
Yo lo apagaba fumaba un poco y lo volvía a prender.
Por las dudas que viniera mamá, trataba de fumarlo rápido, pero el corazón me hacía, toc, toc, toc. ¡Bien acelerado!
Fumaba re nerviosa.
Ya después fumaba más tranquila.
Fue tan grande el dolor de haber perdido a mi hermanito, que no me podía conformar.
¿Probó alcohol?
Sí, de a ratos.
Tenía una barra que tomaba cerveza y vino.
¿Cómo conseguía la droga?
En el barrio donde vivía.
En casi todas las casas hay.
De vez en cuando cae alguien preso, pero los demás siguen vendiendo igual.
Y si no había en mi barrio, me iba para otro.
Malvasio, Caballero, Calafí, Salto Nuevo.
A cualquier lado, con tal de conseguirla.
Me iba con un compañero o compañera.
¿Tenía novio?
Sí y él consumía, fumaba mucho también.
Nos enganchamos los dos a fumar.
“Cayó” él preso y seguí fumando yo. “Caí” presa yo y en unos días, salió en libertad él, que era menor en ese entonces. Pero ahora cumplió los 18 y sigue fumando.
¿Por qué estuvo él procesado?
Fue por hurto.
¿Y usted?
Por rapiña.
Solíamos andar juntas mi cuñada y yo.
Me invita un día para ir para la Avenida Barbieri que era donde mantenía relaciones con los hombres por plata. ¡Pero me cuidaba!
Y llega un señor a donde estábamos y ella le pide plata.
Me dice que él le iba a dar trescientos pesos por mí y yo muy boba me fui con el señor.
Íbamos caminando y ella atrás de nosotros, cuando llegamos a Reyles, siento que el señor grita.
Ella le mete la mano en el bolsillo y sale corriendo.
Yo cuando vi mil, dos mil pesos caídos, le fui a manotear. El hombre me pega una pedrada en el pie y salí corriendo para el barrio.
Ahí compró ella, fumé y al rato la vienen a buscar los Policías. Y a mi al otro día, me vienen a buscar a casa la Policía con ella.
Y me echaba la culpa a mí, de que yo le había robado al hombre.
Y allí me pusieron rapiña con ella.
Pero yo no tenía nada que ver.
Yo andaba, si. Pero supuestamente soy cómplice. Intenté robarle la plata del piso, pero nunca le robé, eso es una tentativa de hurto y me pusieron rapiña.
¿Cómo es el momento en que la apresan?
Yo dormía. Viene mí hermano, me despierta y me dice que estaba la Policía.
Cuando me visto y salgo, estaba lleno de Policías.
Mi mamá gritaba mucho.
Me llevaron primero al Hospital, después a la Segunda, al calabozo. ¡Tenía un hambre…!
Al otro día fuimos al Juzgado y ella me decía de todo a mí.
Yo también.
Tuvimos un careo delante de la Jueza y ella me decía: “dale nena, decí que fuiste vos que le pegaste y le robaste, todavía”.
“No, nada que ver”, le dije yo.
Al rato, estaba yo sentada, esposada y viene un Policía y me dice: “¡Perdiste! ¡Y con 18 años, por rapiña!”
¡Yo quedé helada! Recuerdo que me sacaban las huellas de los dedos y yo estaba como ida, no entendía que fuera cierto.
Y ta, fuimos las dos para “adentro”.
En febrero tuvimos un careo donde ella se hizo cargo de todo.
Solo espero la decisión del fiscal. A ver si me sacan la rapiña.
¿Cuándo fue?
Eso pasó el 5 de Mayo de 2016.
Por un lado mejor.
Porque estaba realmente mal. Mi madre me servía la comida y me daba asco.
Me bañaba y me iba. Volvía a los dos o tres días.
¿No tenía forma de justificar de que usted no había tomado el dinero?
No, no. Pasa que mi cuñada se fue pensando que yo agarré la plata.
¿Y el señor no atestiguó que no fue usted?
Él andaba en el juzgado y yo pedí un careo con él para ver si él decía quién fue que le robó la plata.
Les quería hacer entender que yo era la primera vez que “caía” y por rapiña todavía. ¡Que no fue!
Me hicieron firmar un papel y cuando me llevaron a firmar otro, les dije: “no, yo no te firmo nada más, porque yo no cometí ningún delito”.
¿Cómo se siente hoy?
Ahora estoy bien.
Cuando llegué acá había una cantidad de mujeres conocidas.
¿Cómo fue su llegada al I.N.R.?
Estaba muy asustada. No podía creer que me habían traído para la cárcel.
Cuando llegamos acá en la camioneta, andaba una banda de negras afuera y pensé: “¡Hay no, que tengo que pelear acá!” “Bueno, si alguna se me viene al humo, yo me voy a parar por las dudas”.
Me sacaron las esposas y siento que alguien dice: “¡nena!” y a mi me dicen nena en el barrio.
Ahí me dio el tal alivio, me tranquilicé.
Me dieron ropa las demás gurisas, vino mi padre y mi madre y me pasaron para el pabellón cuatro.
Y ahora re bien.
¿Cómo fueron los primeros días en el Instituto?
Primero pasaba solo llorando. Por la abstinencia esa que te da de ganas de fumar.
Quería fumar, fumar y fumar.
Me acuerdo que me decían que me fuera a acostar y yo me quedaba despierta hasta la una de la mañana.
Pero me daba cuenta de que no podía hacer nada.
¿Cómo fue al otro día?
Seguía con esas ansias y vino el Director del Centro, habló conmigo y me dijo que me iba a mandar a Ciudadela.
Es un Dispositivo que tenemos en Salto, donde van las personas que tienen problemas de adicciones.
Y me dieron un tratamiento para hacer con medicación para las drogas y hasta ahora no siento más ganas de fumar.
Capaz de fumar marihuana sí, un porro ahí, capaz.
Pero pasta base no.
¿Piensa que Ciudadela puede seguir ayudándola?
Sí, creo que sí.
Hay cosas para hacer ahí con talleres. Hay música, está la cocina y diferentes actividades y eso ayuda a la mente.
¿Cómo se relaciona con sus compañeras de cuarto?
Es un grupo re lindo.
Somos todas re compañeras.
De a ratos hay algún cruce de palabras, pero es lo normal, como en una casa.
¿Tiene alguna actividad aquí?
Sí, estoy trabajando en la chacra.
Son ocho horas. Fui a estudiar al liceo, pero no quise seguir.
¿Cuál es la pena que le adjudicaron?
No lo sé.
Espero la respuesta del fiscal. Tengo abogado pero no sé nada todavía.
¿Se siente apoyada por el I.N.R?
Me siento muy bien.
Te ayudan en todo lo que uno necesite.
¿Cómo visualiza su primer día en libertad?
Quiero salir y empezar a estudiar. A ayudar a mi madre y a mi hermano. Trabajar.
Pero no quiero más drogarme. Me hizo mal.
¿Realmente piensa así, o es un gran deseo que tiene?
No, no. No quiero. Si no, voy a “caer” de nuevo acá y así pasar toda mi vida presa.
Le voy a dar por fin la razón a mi mamá. Sé que va a quedar re contenta.
Cuando yo “caí”, hice fajina, estuve en tareas del baño, en la cocina, ahora estoy en la chacra trabajando.
Plantamos cebollín, frutilla, a veces tomate, lechuga, boniato, con canteros re largos, sacamos pasto y más.
¿Cómo espera que la reciba su barrio de vuelta?
Trataré de no salir de casa, porque está toda esta gente que consume afuera.
¿Se encuentra preparada para estar viviendo allí?
No saldré de casa. Me acostaré temprano, saldré un ratito y entro de nuevo.
Porque sé, que salgo “para abajo”, en la esquina de casa y me engancho de nuevo a fumar.
¿No se siente muy segura de sí misma?
(No responde, mira para abajo y sacude la cabeza).
¿Espera ansiosa el día de visita?
Algún familiar viene.
Viene mamá, papá y algunos hermanos.
Me retan mucho, me dice mamá: “Viste que yo te hablaba, te dije que ibas a caer presa. La droga, no te sirve de nada.
La mala junta, no te hace bien. Yo a veces me acuesto y pienso, a ver, qué vas a hacer cuando salgas. ¡Yo no quiero que fumes más!”.
Yo le digo, que se quede tranquila que yo no fumo más. Quiero hacer algo, empezar a estudiar.
Pero lo que pasa que yo empiezo a fumar de nuevo y empiezo a robar.
¿Le envía un mensaje a la sociedad de lo que ha vivido hasta hoy?
Lo que quiero decirle a la gurisada es que no se enganche en la droga.
Hay una chiquitita que es muy flaquita y vive en mi barrio, que con 13 años, anda fumando en la calle.
Pero también gurises más chiquitos todavía.
Que traten de hacer cosas positivas.
Quiero que sepan que al entrar, no salís más.
Te dan ganas de seguir, seguir y seguir consumiendo y hacés de todo. Desde robar, salir a la calle.
Yo al prostituirme estaba muy consciente de lo que hacía. Pero era porque la droga me llevaba a eso.
A veces iba drogada sí, pero a veces iba bien consciente. Me pagaban y me iba.
¿Estaba esto en conocimiento de su madre?
No. Pero de todas formas creo que alguien le habrá contado, porque cuando ella me lo decía, yo le decía que era mentira.
¿Le va a comentar sobre esta entrevista?
Sí.
¿Se enterará por ella de todas formas?
Sí, lo sé. Pero también quiero que sepa mi mamá, que quiero salir de acá del I.N.R. bien rehabilitada.
No importa si no salgo ahora, enseguida. Es más, quiero quedarme un poco más acá.
Porque yo salgo ahora, me dan la libertad y yo me engancho de nuevo a fumar.
Quiero estar por lo menos un año más.
Después sí, me quiero ir.
Mientras tanto no.
¿Ha pensado en mudarse de barrio?
Sí, el tema es complicado para cuando me den la libertad.
Tengo una compañera de mi barrio que salió en libertad y sigue fumando, como siempre.
Es muy difícil escapar de la situación, porque quiero estar con mi familia y ellos viven allí.
Mis padres, mis hermanos, mi tío, mi abuela.
Y yo no quiero separarme de ellos. Es mi familia y yo los quiero.
Y es muy feo con la droga.
Te arruina, perdés a tu familia, pensás solo en fumar.
¿Ha tomado en cuenta de lo que significa para su familia, verla consumir?
Sí, es horrible para mis padres verme así.
Yo cuando “caí”, pensé que ellos no iban a venir a verme, pero vienen y me traen paquetes de cosas.
Los días fuera de visita, también me traen cosas.
No se olvidan de mí y tengo que agradecerles todo eso cuando salga.
Cuando ellos vienen a las visitas, les doy un abrazo bien apretado y les digo: ¡cuánto los quiero y que no voy a consumir más!

Publicado en Realidades ReservadasComentarios (0)

Hoy con D.G. Recluida en INR por venta de droga

Con 25 años, D.G., recluida por venta de droga en el Instituto Nacional de Rehabilitación de Salto, asegura haber transitado en la vida por muchos sacrificios.
Siendo aún una niña, con tan solo 12 años y por motivos de un problema familiar, se despide de sus padres, su familia, para conformar la propia.
Su historia laboral como mujer, cuenta de tareas duras. A las cuales durante el día le dedicaba muchas horas para lograr un salario que le permitiera subsistir.D.G
Tuvo dos hijos, una pareja, papá de sus hijos, que hoy se encuentra recluido en I.N.R., residiendo todos anteriormente en la Zona Este de la ciudad.
Su primer día como interna, fue en noviembre del año pasado. Y de ese momento en que fue trasladada al juzgado y luego a la cárcel, recuerda todo con mucho arrepentimiento, “el no haber hecho nada”,  para salir de esa situación que hoy la compromete.
Así comenzó nuestro diálogo:
¿Tuvo una linda niñez?
Mi niñez bien.
Pasé por muchas cosas.
A los doce años me fui de mi casa y me junté con mi pareja, el papá de mis hijos. Que hoy también esta acá.
A los 16 años tuve un varón, que va a cumplir 9 años y otra hija que cumple 7. Están los dos con mi hermana.
¿Cómo fue esa vida en pareja?
Pasé muchas cosas con mi pareja, después que me fui de mi casa. Buenas y malas.
Comenzaron los problemas con mi marido, casi enseguida.
Él tomaba mucho, salía, se emborrachaba y tenía que luchar solita con mis hijos. Trabajaba y  luego “caí” acá…que por algo pasó.
Ahora tengo otra pareja.
Mi familia hoy son mi hermana, mis hijos y mi pareja de ahora, que estuvo también detenido, pero salió y es quien me está ayudando mucho, siendo mi sostén en todo, desde “afuera”.
¿Tiene mas hermanos?
Sí, somos ocho.
La menor tiene 8 y yo soy la mayor con 25 años.
Con una muy buena mamá y un papá del corazón que nos crió.
A mi papá verdadero nunca lo conocí.
¿Trabajaba usted antes de llegar acá?
Sí, trabajaba en chacras.
En épocas de plantación de cebolla y tomate trabajaba siempre y en la naranja también.
Toda mi vida muy sacrificada, pero tuve lo mío.
¿Cuál fue el motivo por el que se va de su casa a los 12 años?
Hubo un problema con mi padrastro, me terminó corriendo de la casa y yo decidí irme con mi pareja, de un día para el otro.
¿Usted tiene parte de culpa de ese abandono de hogar?
No, creo que no. Además era muy chiquita y no alcanzaba tal vez a razonar y a darme cuenta de lo que realmente pasaba.
¿Su mamá no se impuso?
No.
¿Por qué se encuentra hoy recluida?
Por venta de droga.
Era mi marido el que vendía. Pero el día que me llevan es porque era yo también la dueña de casa.
¿Usted vendía?
No, no. El que vendía era  él y la tenía en mi casa.
Yo no vendía porque trabajaba en chacras siempre, para criar a mis hijos.
¿Qué vendía su pareja?
Pasta base.
¿Eran ustedes consumidores?
No, nunca consumimos.
¿Cómo se entera que  él comienza  a vender?
Porque convivía con él ahí.
Yo me levantaba muy temprano. A las siete de la mañana llevaba los nenes a la escuela, llegaba a las seis o  siete de la tarde de vuelta y él  estaba ahí.
Y cuando yo llegaba, siempre estaba vendiendo.
Cuándo lo ve por primera vez, ¿qué sintió?
No podía creer.
Ahí comenzaron las peleas.
Yo no quería que él vendiera  y el me decía que si, que iba a vender.
Me decía: “Yo voy a vender, porque la casa es mía”.
Fue ahí que yo me separé de él. Aunque quedamos viviendo en la misma casa.
¿Cómo siguió su vida luego de separarse?
Seguí en la mía, trabajando.
Siempre trabajé y todo lo que tengo lo he hecho con mi sudor.
¿Cómo pasó el día que es apresada?
Una pesadilla.
Me levanto  a las siete de la mañana a llevar a mis niños a la escuela y de repente aparece la Policía.
Salgo a la puerta y me agarraron. Entraron encapuchados, con armas, en mi casa.
“¡Tiráte al piso!”, me decían. Yo les decía que no, que estaban mis nenes. Ellos me  abrazaban, lloraban y me preguntaban qué pasaba.
¡Yo no sabía qué explicarles!
Lloraba junto con  ellos.
¿Estaba su pareja?
Sí, él estaba.
Hasta que la Policía me lleva al cuarto de mi nene y nos tuvo ahí un buen rato.
Pero nos hablaron y nos trataron bien.
Que nos tranquilizáramos, que todo iba a estar bien, pero como yo era la dueña de casa, tenía que ir con ellos.
No hubo forma de que  entiendan de que no tenía nada que ver.
Busqué un abogado y está  peleando hasta ahora por el arresto domiciliario.
¿Qué pasó con su pareja?
Está todavía acá.
Yo pensaba en aquel entonces que cuando nos llevaran al juzgado, él se iba a hacer cargo e iba  a decir que era él el responsable y que yo no tenía nada que ver. Pero no.
Es por eso que yo no “zafé”.
¿Qué encontró la Policía cuando la arrestan?
Nada.
Solamente por grabaciones.
Por supuesta venta a menores que tenía él.
¿Cómo llegaba  la droga a su casa?
No sé, como llegaba.
Porque como te decía, yo me levantaba muy  temprano, llevaba a los nenes a la escuela y  me  iba  a trabajar. Pasaba todo el tiempo trabajando, fuera de casa.
Se ve que en los momentos, mientras yo no estaba, él se encargaba de que le llegara  la mercadería y la vendía.
Porque cuando yo salía más tarde de trabajar, mi hermana se encargaba de levantar los nenes de la escuela y después me los traía o yo los levantaba directamente.
Comíamos y a la cama.
Al otro día lo mismo.
Él manipulaba todo, porque yo estaba todo el día afuera.
¿Luego de declarar en el juzgado, ya viene para acá?
Me llevaron al juzgado y estuvimos un par de horas,  pero todo el día en la vuelta.
Y mis hijos quedaron con mi hermana.
Es para mí re duro que hayan visto todo lo que vieron. Eso no se olvida nunca y más cuando son niños.
¿Cómo era la distribución de la droga?
Pienso que a la misma gente del barrio, porque todos iban a comprar.
¿Nunca tuvo algún llamado o pedido de droga?
No, nunca, era él quien se encargaba de todo.
Como yo estaba separada de él y teníamos que convivir bajo el mismo techo, no teníamos una relación como para que la gente me contactara o me solicitara.
Más de una vez le pedí que se fuera y él me decía: “Andate vos”. Pero la casa era de los dos y yo no me quería ir con mis hijos a pasar mal. Si yo tenía casa.
Eso siempre fue una verdadera lucha después de separarnos.
Y pasó todo lo que pasó, por no irse él.
Porque si él se hubiese ido y lo hubiese hecho en otro lugar, yo hoy no estaría acá.
¿Cuál es el nombre que se le da a su situación?
Recluida por venta de droga. De pasta base.
¿Cuánto hace que se encuentra recluida?
Casi nueve meses.
¿Cómo ve la posibilidad de obtener la libertad?
El abogado me dice que tengo muchas posibilidades de conseguir un arresto domiciliario.
O de lo contrario,  tendré que esperar a mayo del año que viene, con el tema de la revista de las internas.
¿Cómo es?
No sé muy bien, porque es la primera vez que estoy acá. Pero el tema de la revista es que llaman a unas cuantas personas, y es ahí cuando te dicen si estás realmente rehabilitada como para poder irte.
O con la mala suerte de que te digan de que no y te tenés que quedar.
¿Tiene alguna actividad dentro del I.N.R?
Sí, estoy trabajando, me ha tocado la cocina  y eso suma.
Hacemos ocho horas diarias.
Es re lindo. Uno vive con la mente ocupada y eso ayuda a despejarse un poco.
¿Cuál es la situación con sus niños?
Ahora bien.
Pero los primeros días, pasamos muy mal. Ellos estaban en la casa de mi  madre con mi otra  hermana y hubo muchos problemas. Fue hasta que se fueron acomodando.
Pero mi hermana que vive en otro barrio se hizo cargo y se solucionó todo.
Es  ella quien me los está criando. Y ahora está todo bien.
¿La vienen a visitar?
Sí. Llega el sábado y el domingo y ellos están acá.
Tenemos visita especial también, que se puede hacer en La casona, cada quince días.
Pero cada vez que vienen, no se quieren ir  más. Lloran mucho y eso me desarma.
Pero lo bueno de la situación es que estamos en la misma ciudad y los puedo ver seguido.
Tengo compañeras, que los tienen en otros departamentos, más lejos que yo a ellos.
¿Qué significo para usted saber que venía para I.N.R?
La llegada acá fue medio rara.
Yo tenía mucho miedo.
Miedo de todo. De pasar mal.
Como todas pensamos, que llegas y te judean. Pero no.
Los primeras semanas fue una pesadilla. No podía  creer yo que estaba acá.
¡Sin  comerla, ni beberla!
Pasé dos semanas muy mal, en la cama, acostada.
Me entró una depresión que ni siquiera comí. No me alimentaba nada y me vine abajo con mi peso.
Pasó un poco el tiempo y me anotan  en la cocina para trabajar.
Para ver  si  lograba despejarme un poco y dejar de pensar. Tratar de hacer algo por mí.
Y en La casona fue que despejé mi mente y ahí la fui llevando, hasta ahora.
Hoy me siento mejor.
Tenía muchos problemas  con mis nenes como te decía y  eso me bajoneaba de una  manera que parecía que no me iba a recuperar.
Pero hoy por hoy, la voy llevando.
¿Qué significan para usted las visitas?
Para mi es lo más  hermoso.
Tener a mis nenes durante todo el sábado aunque se tengan que ir y volver el domingo, es maravilloso.
Vienen con mi hermana o mi novio, que es quien puede entrar a verme también.
Menos mal, que los días pasan rápido.
Cuando es viernes, yo ya quiero que sea sábado, para poder verlos.
¿Qué tarea realiza en la cocina?
Soy fajinera. Significa, lavar los platos, los cubiertos y limpiar todo lo que se utilice en la cocina.
Pero es muy lindo, estamos muy tranquilas todas, trabajando cómodas.
¿Qué piensa de todo lo que le pasó?
Pienso que todo lo que me pasó fue una experiencia.
Por algo pasó.
Pero la verdad me parece re injusto.
Me parece injusto pagar por una cosa que yo no hice.
Pasa que ahora no podemos hacer nada, hay que  llevarla nomás y esperar.
Podrá ayudarme el bogado, porque yo desde acá adentro, no puedo hacer nada.
¿Tiene algún tipo de arrepentimiento, por algo?
De lo único que yo me arrepiento, es de no  haberme puesto las pilas en mi casa.
De decirle “no, ya está” y haber hecho lo que  tenía que hacer.
Actuar a mi manera.
Por dejar y dejar que pasara una y otra vez, pasó lo que me pasó.
Porque cuando lo vi por primera vez, hablé con él para que eso no volviera a pasar.
Pero además de que no me escuchaba, había llegado a levantarme  la mano. Teníamos discusiones fuertes y  reaccionaba mal, pero los nenes nunca estuvieron presentes.
A las discusiones siempre llegábamos. Y era siempre por ese mismo tema: la pasta  base.
Yo le decía que no y él que sí.
Y yo por no hacerle la denuncia, para que él se fuera de mi casa.
Pasa que no tenía pruebas tampoco.
Y pienso que a mi no me traen por venta, en todo caso me traen por cómplice, en el supuesto caso de que fuera.
Una lástima haberme callado. Me arrepiento mucho de eso. Mucho.
¿Cómo se ve afuera?
Yo pienso todos los días en eso.
La idea fija es salir hoy y mañana ya ir a trabajar.
Intentar salir adelante con mis hijos e irme con mi actual pareja.
Porque mi casa, la está ocupando un excuñado mío y a eso la mantengo  y puedo ir a ocuparla en cuanto salga en libertad. Sigue siendo mi lugar.
Tratar de recuperar el tiempo perdido, aunque acá el tiempo no se lo recupera. Pero por lo menos disfrutar con mis hijos y mi pareja.
Pero siempre con la idea de trabajar.
¿Volvería a pasar por la misma situación si le tocara  hacerlo?
No.
La verdad que no. Esto ya  me sirvió de experiencia. Ya está.
Aspiro a tener un trabajo fijo y poder vivir de eso y lograr  una  tranquilidad en mi propia casa.
Lo que le  pido a Dios todos los días es eso. Creo mucho en él y estoy  segura de que me va a ayudar.
¿Podría enviarle un mensaje a la sociedad, desde lo que le tocó vivir?
Me parece que esto es una experiencia.
Pero no es ni feo, ni lindo estar acá. Es estar.
Ahora,  yo nomás me arrepiento pero tarde, de no haber hablado.
Lo único que puedo decirles, es que piensen lo que hacen.
Que si están haciendo las cosas mal… que lo piensen.
No callarse, como yo lo hice.
Sin siquiera consumir. Que es  lo que hace por lo general la persona que vende.
Por eso hay que pensar también en los chiquitos, que están viendo las cosas que los grandes hacemos.
Les vuelvo a repetir, que si están haciendo las cosas mal, que piensen mucho lo que hacen. Porque es feo estar recluida.
Por mas cómoda que esté, porque me tratan bien, uno está mal, por el tema de la familia que está afuera y uno no puede dejar de extrañar y que, como es el caso de mis hijos, me necesitan.

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (0)

Hoy con K. E. M. D. Recluida en INR por venta de droga

Trasladada desde la Unidad 27 de la cárcel de Artigas,K. llega a I.N.R de nuestra ciudad, hace aproximadamente nueve meses.
Conforma una familia de ocho hermanos junto a su mamá, tiene 23 años y se encontraba a cargo de su sobrina, que crió como a una hija.
Como interna, fue procesada junto a su pareja y está cumpliendo una pena por venta de drogas, sin tener definido el tiempo de reclusión.
Al reunirnos, así comenzaba su relato:
“Soy de la ciudad de Artigas y hace nueve meses que llegué trasladada a Salto.IMG-20170805-WA0023
Me crié sola con mi madre, junto a siete hermanos, ya que mi padre se fue cuando éramos muy pequeños.
Y ella, mi madre, vivió lo que nosotros estamos viviendo ahora”.
¿Se refiere a estar recluida?
Sí, porque yo empecé en lo mismo y terminé acá también.
¿Tiene recuerdos de pequeña, de lo que sucedía con su mamá?
No, de pequeña no.
Ella siempre nos ha dado buenos ejemplos.
Siempre nos crió bien. Trabajaba para darnos todo lo que podía.
Nos dejaba con una hermana de ella para trabajar y su trabajo era de doméstica. Y estudiaba también a la vez, para lograr hacer secundaria.
Estudió gastronomía y después hizo viandas para vender.
Siempre en la lucha, trabajando para sobrevivir.
¿Su papá las visitaba?
No nunca. Hasta ahora.
Mamá me cuenta que él era muy mujeriego y después se fue a Montevideo y ha vuelto a buscarme para ir a pasear cuando yo era pequeña, pero yo ya me daba cuenta y nunca quise ir con él.
Y de más grande, yo tenía ese sentimiento de que él se fue y nunca más le importó de nosotros.
Y ahora cuando yo ya era grande, falleció su papá y el se acercó para tener una comunicación conmigo. Pero no lo acepté.
¿Es un resentimiento que lleva con usted?
Es que yo me siento bien con mi madre.
No necesito a una persona que cuando yo era chica, tal vez lo necesité y nunca estuvo.
Ahora de grande, no lo necesito.
Mi madre ha sido todo para mí. Me ha dado la atención que yo preciso, los consejos que me hacen bien cuando hablo con ella.
Es mi amiga y siempre se lo digo cuando hablamos.
Es mi amiga, mi madre, mi padre y mi todo.
Aunque nuestra familia es numerosa, porque tengo unos cuantos hermanos, ella siempre se arregló para estar cuando la precisamos.
¿Tiene usted hijos?
No, pero sí crío a una sobrina, hija de una hermana desde bebé, que en la actualidad tiene cinco años y está con mi madre.
Como mi hermana era muy joven cuando la tuvo, yo la crié y está conmigo hasta ahora.
¿Por qué se encuentra recluida?
Por venta de droga.
¿Cómo lo llevaba a cabo?
Normal nomás.
Yo estaba sola en casa, en Artigas y empecé a vender para mí, para sobrevivir. Y para ayudar siempre a mi madre que estaba lejos de donde yo estaba.
¿Sus hermanos vendían?
Uno de ellos sí.
Y está también detenido en Rivera.
¿Por qué la trasladan a Salto?
Porque en Artigas no hay cárcel de mujeres.
Solamente una chacra y no es de máxima seguridad.
¿Cuánto hace que llegó?
Nueve meses.
¿Cree que fue una denuncia o estaba la Policía vigilándola?
Sí. Ya me venían vigilando.
Tenían fotos y testigos.
Gente que yo les vendía y cuando me agarraron, yo estaba con un compañero que también vendía.
En ese allanamiento, las cosas no eran mías, pero yo estaba ahí.
¿Dónde estaban?
En la casa de mi compañero.
Esperaron para agarrarnos a los dos, porque éramos pareja.
Nos tenían bien vigilados.
¿Los toman por sorpresa la Policía?
Sí. Una tarde estábamos sesteando y entraron de golpe.
Con las armas y encapuchados. Quedamos acorralados por todos lados.
Era Investigación, Narcóticos y la Policía.
Allí detuvieron a mi pareja, lo llevan junto a mi cuñado que tenía una pieza en el fondo y a mi me dejaron en la casa para revisarla y ver lo que sacaban.
¿Qué encontraron?
Pasta base.
No tenía mucha y estaba en el patio, en un pote.
No era mía, era de él. Nosotros hacía muy poco tiempo que habíamos vuelto de una relación que se había roto.
Y yo iba a visitarlo a su casa y me agarraron allí.
Dieron vuelta toda la casa, rompieron cosas… porque no les importa nada.
Por suerte yo estaba sola sin la nena y hacía unos días que me iba a quedar de noche allí.
¿Por qué usted lo hacía?
Pasa que yo no estaba en pareja, no tenía a mi madre que ya estaba detenida y era por el mismo motivo. Sin mis hermanos. Y nosotros, no tenemos otro familiar.
Yo estaba muy sola.
¿Cómo se realizó el arresto?
No me resistí, era un poco consciente de que yo estaba haciendo eso y que aunque ya no estaba vendiendo, me iba a tocar.
Y cuando me llevaron, me detienen por venta de estupefacientes, drogas, durante dos días a la Unidad 27 de la Cárcel de Artigas y luego me trajeron para acá.
¿Usted era consumidora?
No. Ni yo ni mi compañero.
Solo vendíamos. Yo veía a la gente como llegaban a eso y pensaba que ni loca iba a probar.
¿Cuándo se entera de que su madre vendía?
Yo sabía de siempre.
Cuando ella “cayó”, ella ya había parado de vender.
Pasó, que al lado de la casa de mí madre había muchachos que vendían y para no decir que eran ellos, dijeron que era mi madre.
Cuando yo me entero de que mamá vendía, entendí lo que hacía. Lo tomé como un trabajo más.
Era porque ella estaba enferma y necesitaba, no podía trabajar y fue lo que entendió, que podía ser un medio de vida para criar a los nietos que los tenía también a cargo.
Mi madre es bien joven.
¿Cómo le llegaba la droga a su madre?
Le llegaba y era solamente pasta base, no otra cosa.
¿Y a usted?
Por medio de un brasilero.
Él era un potentado y trabajaba con mucho, pero yo trabajaba con muy poco, como para sobrevivir y no para tener y guardar.
Era para hacer la diaria, enviarle una encomienda a mi madre.
Y me daba bien.
¿Y a quiénes distribuía?
A los muchachos en la zona.
Eran solamente chasquis. Armados en bolsitas, pero de a paquetitos de a uno.
¿Había muchas bocas de drogas en su barrio y cuál es?
Sí había. Muchas. Y es el Barrio Ayuí.
¿Por qué se repite la situación con usted?
Porque después que mamá “cayó”, yo no vendía todavía, pero traté por todos los medios de buscar una solución de supervivencia y no la encontraba.
Busqué trabajo y no lo encontré. Eso que hice fue para mí una solución.
Por eso siempre la entendí a mamá.
A nosotros se nos prendió fuego la casa aparentemente por un cortocircuito en 2014 y quedamos sin nada.
Y en esa época empezó mi mamá a vender.
Pero a esa decisión la tomamos juntas. Yo ya era grande y como mi hermano vendía… pero en su casa.
Y los vecinos comenzaron a querer comprarnos el terreno, cuando vieron todo quemado. ¡Y fue lo que me enojó!
Como somos muy compañeras con mamá, le propuse no salir de ahí.
Y allí fue que empezó a vender.
¿No había forma de
solicitar otro tipo de apoyo?
No, pedimos ayuda en Intendencia, no nos quiso ayudar. Pedimos donaciones de materiales y no quisieron tampoco. Y allí fue que empezamos a recurrir a la venta.
¿Dónde estuvieron ese tiempo que necesitaron para construir nuevamente la casa?
En la casa de una vecina enfrente, mamá con los niños, sus nietos. Y como había quedado un galponcito al lado de la casa que se había quemado, quedábamos yo y mi hermano ahí.
Para que no se le haga tan pesado a la vecina.
Con la ayuda de un hermano, que trabaja en campaña, es muy trabajador, fue que comenzamos a buscar un albañil y a juntar algo de plata para empezar la construcción nueva.
Y cuando terminamos la casa, que ella dijo que ya no vendía más, que ya había logrado construir de vuelta su hogar, fue que “cayó” presa.
Lo hicimos solo para eso.
“Cayó” ella y después “caí” yo.
¿Qué significó para usted, haber llegado al INR?
Además de que extraño a mi gente y de que estoy lejos, sentí que esto era como un castigo.
Pero nunca me resistí a nada y cuando llegué, busqué algo que hacer para entretenerme y por suerte, encontré algo que además de ocuparme, me gusta mucho.
Lo siento realmente como un Instituto de Rehabilitación. Porque te enseñan muchas cosas, te dan oportunidades y no es aquello de “estar presa”.
Tenemos nuestro espacio, nos dan lugar a pensar, tengo todo eso.
Pero yo busqué la confianza de ellos, de que confiaran en mí.
¿Cuál es la actividad que tiene aquí en el centro?
Trabajo en la cocina.
Pero antes de llegar a la cocina de aquí, fui a la cocina de casona y luego de allí, como yo había solicitado un traslado para Artigas, me dijeron que sí.
Yo le cedo mi lugar a otra persona y me terminan diciendo que no me lo daban y me quedé sin el lugar en la Casona.
Luego empecé en chacras, porque en la planilla se comienza a descontar horas para cuando obtenga mi libertad.
En la cocina hacía cuatro horas, luego en chacras ya hacía ocho.
Y luego en la revista de mayo, que es la revista de cárcel donde están todos los datos nuestros, mis compañeras que se retiran, dejan una referente a su cargo.
Y nos tocó a mi y a mi compañera de cuarto en la cocina, por suerte.
Yo cocino y ella lava los platos, junto a un matrimonio que es el que va administrando.
Primero trabajaba para los niños y después comencé a cocinar para los policías y los operadores.
Vengo de mañana, estoy muy cómoda, porque no tenemos ningún tipo de presión.
A las dos o tres nos vamos y luego aprontamos un mate y nos ponemos a conversar.
En el cuarto donde estamos tenemos todas muy buen compañerismo y no existen discusiones.
Tratamos en lo posible de sentarnos y hablar, porque somos todas más o menos de la misma edad y tenemos siempre tema.
No había ninguna artiguense cuando yo llegué al cuarto, hoy ya somos cuatro.
¿Ya se conocían?
Sí, algunas las había visto y otras, las conocía de niñas.
¿Cuál es la diferencia para usted de estar en Salto o en Artigas?
Que acá no tengo ni a un familiar.
Y como después de lo que pasó, les dije que no se metieran mas en “eso”, mi madre está libre y con mi nena y su madre, que mucho la ayuda a mamá y las extraño…
Pero la van llevando.
¿Qué encontró acá?
Encontré compañerismo.
Aprendí a convivir con mucha gente que no conozco y que tienen otro genio, que se levantan con humores distintos.
Aprendí a respetar, aunque a eso ya lo sabía porque mi madre me lo había enseñado.
Estoy muy tranquila.
¿Tiene conocimiento de que tiempo va a estar recluida?
No. Pero entiendo que son once meses más o menos. El abogado hizo un primer pedido y lo negaron, hoy le pedí que hiciera otro.
Tampoco tengo visitas, solo cuento con el viaje que nos hacemos una vez al mes, ya que nos llevan hasta la cárcel de Artigas.
¿Siente algún tipo de arrepentimiento?
¿Arrepentida…?
Yo pienso que estuve siempre muy consciente de lo que hacía.
Ya hice lo que hice y ahora hay que pagarlo.
Si no hubiese pasado eso, yo no estaría con el pensamiento que estoy hoy. O tal vez de seguirlo haciendo.
Me mentalidad cambió. Hoy pienso en salir y eso que fue mi pan de cada día e incluso tenemos un techo hoy, por eso…
Y bueno, hicimos mal y hoy lo estamos pagando.
Mi madre pagó, yo pago y mi hermano está pagando.
Por algo pasan las cosas.
¿Lo volvería a hacer?
Pasa que, pasó como pasó…muy sola en una casa grande, sobrevivir, con luz y agua para pagar…
Pero no, no lo volvería a hacer.
Ni pensaba tampoco, como me lo decían muchos, de trabajar en una casa de la noche. No.
Preferí hacer esto que hice y no hacer eso otro.
Esa fue siempre mi mentalidad, de nunca vender mi cuerpo para sobrevivir. Además tenía a la nena chiquita conmigo, que por allí cuando crezca, sentía miedo que ese comentario le llegara y ella tomara ese camino.
Y por mis propios hijos, que aunque soy muy joven, sé que llegarán.
¿Qué desea para cuando obtenga la libertad?
Primero disfrutar mucho, divertirme, salir a bailar. Pero para sobrevivir, pienso en hacer comida para vender, que es lo que sé hacer y me gusta mucho la cocina además.
¿Quiere enviarle un
mensaje a la sociedad?
Quiero decirles que en cuanto a la droga y a mí, yo ya estoy rehabilitada.
Cuando salga, ya tengo la mentalidad de no hacerlo, no quiero hacerlo.
Ya construí lo que yo quería, que era nuestra casa y era para eso que yo necesitaba.
Y como acá aprendí que de otra forma también se puede sobrevivir. Que no en ese camino, se puede.
Porque oportunidad, no tuve muchas de conseguir trabajo.
Pero le voy a seguir los pasos a mi mamá, que cuando estuvo recluida, estudió gastronomía y cuando la largaron le entregaron un diploma.
Y fue así que cuando salió en libertad, se instaló con un lugar de comidas.
Como todo, va luchando el día a día. Y perfectamente puedo asociarme a ella y trabajar juntas.
Y en cuanto a la droga, ¡por favor busquen otro camino!
Porque las que tienen hijos, pierden el tiempo de los hijos, como yo perdí fiestas de mi nena en la escuela, momentos lindos con ella y todo lo demás.
Yo no la quise traer conmigo, pero hay muchas mujeres que las traen y no es lindo que los niños estén acá.
Porque ellos pueden llegar a ver discusiones y cosas que no es para que ellos vean.
(Se emociona). Tengo muchas ganas de ver a mi gente, a mi nena. Pienso que esta semana nos llevan a mí y a dos compañeras más.
Ella cuando me ve, me abraza y no me quiere soltar.
Hoy hablamos por teléfono y me dijo: “vos tratá de venirte”. Yo estoy muy positiva y espero verla.
Pero a la gente que vea esta nota y esté relacionada a la droga, que por favor no hagan lo que yo hice.
Más que nada por los niños, por su familia.
No nos olvidemos que de allí, salen niños consumidores. ¡Y ese entorno, los lleva a cosas de las que cuesta salir!

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (1)

Con M. S. I. F Recluida en I.N.R. por hurto especialmente agravado.

La familia de M.S. está compuesta por tres hermanas mujeres y tres varones, siendo ella la más pequeña del grupo familiar.
Ni bien entrada a la adolescencia, al comenzar secundaria comenzó a consumir pasta base.
Tiene hoy 20 años y dos hijos varones. Uno de cinco y otro de dos años, residiendo en la Zona Este de nuestra ciudad.S.I
Junto a una amiga decidió cometer un delito que concluyó siendo hurto especialmente agravado y por ese motivo se encuentra como interna en el I.N.R. de Salto desde hace unos meses.
Quisimos conocer un poco más de cómo era su situación antes de que todo esto pasara y comenzó diciéndonos:
“Recuerdo de mi infancia tener buenas notas en la escuela. Era escolta.
A veces la conducta no era la adecuada, quizás un poco agresiva, más que nada con los varones, cuando agredían.
Después que salí de la escuela, con 12 años comencé 1º de liceo en el Nº 3, y comencé mal. Siempre con malas juntas y allí empecé a consumir pasta base”.
¿Cómo era el entorno en el que vivía?
No fue influencia de la familia ni nada de eso.
Nadie fumaba ni siquiera cigarros.
Mis padres son cristianos, van a la iglesia, no nos dejaban tomar ni sidra en Navidad.
No fue ejemplo de ellos, lo aprendí de la calle de mirar a los otros.
¿Cómo fue siempre el contacto con sus padres?
Bien. Muy bien. Son muy buenos padres, siempre trabajando, dándonos consejos, nos hablaban.
Ejemplos malos de ellos no teníamos, salí yo torcida porque aprendí de la calle y mi hermano el que me sigue a mí más grande, también.
¿Cómo comienza a fumar pasta base?
El problema era que pasaba para el almacén, miraba para el costado y había gurises fumando, drogándose.
Y eso me empezó a atraer.
¿Cómo fue esa primera experiencia con la droga?
Con un chasqui. Habíamos discutido en casa, yo me fui para el almacén, paso por los que estaban fumando y me senté a su lado.
Me preguntaron si fumaba y les dije que no pero que quería.
Mas bien creo que fue por curiosidad.
La primera vez que fumé sentí el cuerpo acelerado.
¿La discusión que surge en su casa, fue por su comportamiento?
Sí, fue por mi mal comportamiento. Yo me había escapado del liceo.
¿Qué fue lo que probó?
Lo primero fue pasta base.
Después probé el porro. Al revés de cómo se empieza comúnmente.
De allí me dijeron: “tomá un trago de vino para bajar porque te vas a ir re acelerada para tu casa”.
Recuerdo que era un polvo de color blanco. Después lo escuché que se hace con merca, porque uno de sus componentes era la cocaína. Pero de todos los componentes, no sé.
En ese momento lo hacían como una pipa con un caño, poniéndole un plomo de los cereales arriba, con una bolsa alrededor, lo agujerean, le ponen ceniza de cigarro y arriba ponen la pasta.
Ahí lo prendés, lo aspirás, tenés que retener el humo y después lo soltás.
Lo mismo se puede hacer con los inhaladores.
¿Qué sintió con esa primera prueba?
La primera vez lo probé y me fui. Asustada porque pensé que me iba a causar algo peor.
Pero solo me causó aceleración, me quedé como asustada, no podía dormir.
Pasé una semana sin consumir después de eso.
Pero comenzó mi cuerpo y mi cabeza como a pensar con cada cosita que me pasaba, cualquier discusión, en cualquier momento que me sintiera mal la idea era de fumar.
Como que quería eso y quería eso, nada más.
Le pedía plata a papá y el me preguntaba para qué era. Yo le decía que necesitaba cosas, mintiéndole.
¿Cómo llegaba a adquirirla?
Le pedía siempre a los gurises del barrio que me fueran a buscar.
Hasta que mi hermano se enteró de que yo consumía y nunca supe cuándo comenzó él. Lo vi después que yo empecé a consumir.
¿Cómo pasó?
Él entró a un lugar que es donde fuman, un baldío y recuerdo que discutimos mucho.
Yo le quería hacer entender que él no me mandaba, que no era mi padre y que se vaya, que en definitiva él estaba haciendo lo mismo que yo.
Al principio no nos podíamos ni ver.
Yo no lo podía ver a él fumando y él por supuesto no me podía ver a mí.
¿Siguió consumiendo en forma continua?
Sí. Pasó el tiempo y yo me veía mal, mal.
Llegué a hacer cualquier cosa.
Desde robar hasta prostituirme. Y había veces que llegaba a mi casa llorando y era por haberme acostado con cualquier señor o cualquier viejo.
Mi madre me preguntaba qué me pasaba y yo le decía que me daba asco.
¿Contaba con el apoyo de algún familiar?
Mi hermano, el que también consumía, cuando me encontraba en cualquier lugar que me veía drogándome, me decía que me valla para casa y yo le decía que no, no y no.
Tenía 13 años en ese entonces.
¿Tenía a su vez momentos de lucidez como para reaccionar?
Sí, había momentos en que me sentía sucia, con un asco y me preguntaba: “¿Qué estoy haciendo?”.
Y después de eso conocí al padre de mis hijos, que son dos varones y aunque él no consumía, yo seguí consumiendo.
Traté de alejarme de la droga pero consumía.
Cuando me realizan el examen de embarazo y me dio positivo lo primero que se me pasó por la cabeza, fue: “mientras él esté en mi panza, no voy a fumar”. Mi pensamiento era solo eso.
Pensaba que tal vez después que lo tuviera seguía.
Pero no sé cómo hice.
Porque ahora lo pienso y quisiera tener la firmeza que tuve en ese momento.
Cuando lo tuve al bebé, dejé. Dije que no, que no y fue no.
Aunque me tenía que encerrar en casa y me ponía a llorar de la rabia porque me daban unas ganas enormes de irme, pero dejé de consumir.
Luego tuve al otro bebé y tuve los dos sin fumar, sin drogarme, ni siquiera cigarrillos. Yo con 14 o 15 años, luché todo lo que pude con ellos.
Pero fue hasta los 18 años, cuando me separé de mi marido.
¿Por qué comenzó de nuevo a consumir?
Justamente porque me separé.
Comprobamos algo que nos dice Mario, el muchacho de Dispositivo Ciudadela del porqué sucede.
Entendimos que concuerda con lo que pasamos cada uno.
Él nos dice que en el momento que uno prueba la droga nos hace sentir bien, entonces cuando uno tiene un problema, lo primero que hace es acudir a eso que nos hace sentir bien.
¡Tu cabeza va a eso!
Pero también nos dice que tenemos que pensar en otras cosas que nos hacen bien como por ejemplo, estar con la familia.
Hay que poner en una balanza y comprobar que el fumar te hace sentir bien en el momento, pero te trae consecuencias y problemas con la autoridad incluso. Yo ahora le doy la razón.
También es por nuestra propia salud. Porque cuando comencé a consumir, fue solamente un sábado para amanecer un domingo, en un mes. Después ya eran sábados y domingos, después ya no me aguantaba hasta el sábado y empezaba el viernes y así sucesivamente.
Gracias a Dios estando con mis hijos nunca me vieron ellos drogada.
Lo que yo hacía era dejarlos en casa de papá durmiendo y me iba, volvía a la mañana.
Llegaba, esperaba que se me valla “eso”, me bañaba y me acostaba. Para que ellos no se dieran cuenta.
¿Buscó ayuda en algún momento?
Sí, hablé con Jóvenes en Red, programa de adolescentes y le dije a Gonzalo que estaba preocupada porque había comenzado a consumir otra vez.
Hablé con papá que está con 69 años y le pedí que se hiciera cargo de mis hijos, ya que él una vez cuando nos visitó el INAU, dijo que lo iba a hacer.
Están también mis hermanas viviendo con mis padres, pero demasiado fuertes son ellos, para aguantar tantas cosas.
¿Los niños tienen contacto con su padre?
No, desde que él se fue nunca preguntó por ellos, nunca se hizo cargo. No le pasa mantención y nunca le preocupó los niños. Él no es consumidor.
¿Qué otra droga probó?
Alcohol y cocaína. Tomaba pastillas, queriéndome suicidar una vez.
¿Tenía muchos amigos antes de llegar acá?
Soy muy consciente de que amigos no son.
Yo no tengo amigos. Amigos para mí es mi padre, mi madre.
Yo tampoco puedo ser amiga de alguien cuando le estoy dando droga y en estos casos, si te tienen que robar, te roban.
Si te tienen que dar una puñalada por una “seca” de pasta, te la dan.
Yo considero que mis amigos son mis familiares, donde yo hacía lo que hacía, trabajaba en la calle, aportando alimentos en mi casa para todos.
¿Los problemas surgían muy a menudo con su familia?
Sí, un día yo iba llegando y mamá me lo agarró al nene para que no venga conmigo, porque según ella yo estaba drogada y abrí el portón de casa y entré.
El nene lloraba para venir conmigo, pero a mamá se le había puesto en la cabeza de que yo me los quería llevar a los niños. Le quería hacer entender que no.
Comenzó una situación muy desagradable, discutimos feísimo con mamá que gritaba mucho y yo me fui para el fondo.
Agarré un cable grueso de teléfono, lo colgué en un árbol y cuando llegó mi hermano que fue el primero que me vio, yo estaba con las piernas colgando, porque ya había logrado colgarme.
Recuerdo que me agarraba de las piernas, que me dejó marcadas y de las manos, para sostenerme y salvarme y gritaba como un loco pidiendo ayuda.
Llega mi otro hermano y el que llega primero sube arriba del árbol, corta el cable y yo caí con todo el cuerpo, ya estaba desvanecida.
Vino la Policía y me querían llevar al médico y escuché algo sobre psiquiatría.
Pero quería yo hacerles entender de que yo no estaba loca.
Estaba totalmente lúcida y quería matarme. Fue una decisión bien consciente.
Interviene mi hermano y fue él que no dejó que me llevaran.
¿Por qué motivo se encuentra recluida?
Fue por hurto especialmente agravado. Yo no tenía antecedentes.
Pasó que una compañera del barrio, María, me invita a ir a visitar a un hombre que según ella cobraba y me dice: “vamos a pedirle plata”.
Yo esperaba afuera a que ella golpeara la puerta, golpeó, el hombre de la casa no salía y en un momento escuché que le pedía que se fuera.
“Vamos” le dije. Y ella seguía insistiendo y rompió el vidrio e intentó entrar.
Yo le insistía para irnos. Llega el señor de al lado y le cuento, “mirá rompió el vidrio” y salgo para la vereda.
Ella seguía insistiendo para que le abra hasta que se veía que venía la patrulla. “Yo me voy”, le dije y salí caminando, ella quedó en el patio de la casa.
Cuando llega el patrullero, ella estaba adentro de la casa. Con un pedazo de vidrio roto. Le había cortado la mano al hombre…
A mi ese día no me llevaron.
Cuando la llevan declara que había sido yo la que había querido entrar, roto el vidrio y contó todo como que era yo.
El hombre declaró que el había visto a dos mujeres, me reconoció pero no que había sido yo la que rompí el vidrio.
Al finalizar el proceso quedé con prisión domiciliaria nocturna de 21 a 9 hs. En ese momento estaba yo consumiendo. Por supuesto no cumplí la medida como debía.
Lo que sí hacía era pararme en la esquina de mi casa para ver si venían “ellos”, para firmarle, que para eso iban todas las noches.
Siempre saltaba el tejido del fondo de casa y hacía como que aparecía de adentro, para firmarle a la Policía. Pero venía de la calle.
Lo mismo pasaba después que les firmaba. Me paraba y me iba para la calle de nuevo.
Les tomaba el pelo y les preguntaba a los policías: “¿vos tenés pruebas de que yo ando en la calle? Si vos lográs agarrarme las tendrás, si no, no”.
Así pasó un tiempo y me trajeron presa, porque no cumplía las medidas sustitutivas que estaban acordadas. Pasó un mes y medio y me dan la libertad.
Luego hubo un tema que supuestamente yo había robado un revólver…
¿Y era verdad?
(Sonríe).Yo no lo reconocí.
No tienen pruebas.
También había un hurto de treinta mil pesos y habían dos hombres que me señalaban a mi del robo.
Hablé con la abogada y le dije: ¿Qué prueba tienen contra mí? ¡Entonces que no pateen contra el clavo!
Yo no me voy a hacer cargo de nada. No fui yo.
¡No había huellas!
Habían demorado una semana en hacer la denuncia porque se hablaba de un fierro que nunca apareció y no tenían los dueños los papeles del revólver tampoco.
Al final de esos dos hurtos no había cómo comprobarlo que era yo, entonces me dejaron presa, creo, por incumplimiento de firma.
A mi igual, no me queda claro por qué estoy acá.
Me dijeron que se llama revocación de causa y no tengo ni idea cuánto tiempo me toca estar acá.
¿Cómo fue volver aquí nuevamente?
Yo iba saliendo un día del almacén y para la camioneta de la Policía en casa diciéndome que tenía que acompañarlos.
“¿Por qué?”, pregunté.
Yo no había hecho nada y además ya me habían dado la libertad.
Me llevaron al hospital y me dijeron que me iban a traer para el I.N.R. porque (me muestran un papel): “tenés orden de captura del 17 de marzo y hoy es 30. Es por revocación de causa”.
Les pedí que pasaran por mi casa para avisarle a mis viejos y me trajeron derecho para acá.
Pienso que no es justo que me hayan traído.
¿Cómo se siente hoy en I.N.R.?
La verdad se extraña la familia pero yo me siento bien.
Física y mentalmente.
Le digo siempre a mi padre que no llore en las visitas.
Se tiene que preocupar si yo estoy en la calle, arruinada.
Le explico que acá no es como en las películas que matan a las presas y demás.
“No te preocupes” le digo.
Y tengo una tranquilidad enorme de saber que mis hijos con mis padres están muy bien. Eso es un apoyo moral que no tiene precio. Mi padre hace un gran esfuerzo en traerlos, me los deja los sábados y domingos.
Y ellos pasan bárbaro conmigo, jugamos, la pasamos re bien.
El más grande el otro día me dijo: “¿vos estás acá porque te portaste mal, no?”
¿Cómo lo define al I.N.R.?
A mi me está haciendo mucho bien. Estoy contenida.
Para mi es realmente un centro de rehabilitación.
No me siento presa. Hay oportunidad de hablar con los operadores y ellos tratan de ayudarte.
Y si tienen que hablar con asistente social o conseguirte ropa o lo que esté a su alcance, lo hacen.
Yo de eso no tengo quejas. Y hago una solicitud para traer a los hijos y me lo dan y no creo que en otras cárceles pase.
El tema del CAIF que lo tenemos acá con todas las comodidades fue un gran trabajo, con el esfuerzo del Operador Cristian y del Director.
Sé que estoy presa porque hice las cosas mal, pero ayudan mucho acá y te da tiempo para pensar.
Hay mucha, mucha gente de mi barrio acá adentro y muchas mujeres que las conozco de “afuera”.
Cuando yo llegué, se portaron muy bien conmigo.
¿Qué cambiaría de su vida en este momento?
De lo que más me arrepiento es de haber vuelto a consumir.
Fue eso lo que me hizo arruinar.
Me siento muy arrepentida al no haberme resistido a la droga. Más que nada por mis hijos, que se que me necesitan mucho.
¿Qué mensaje envía a la sociedad?
¡Que por favor dejen de vender droga!
Nadie le pone a nadie un revólver en la cabeza y lo hace ir a comprar, pero ser adicto es una enfermedad.
La adicción lo hace ir a comprar. ¡Por eso por favor, que dejen de vender droga!
Yo conozco casos de que hay gente que vende y por ese motivo sus hijos se hacen adictos y están matando a sus propios hijos.
¿Hay muchas bocas de venta en su barrio?
Sí. Muchas. Hay niños de 12 años que se los ve fumar pasta base.
¿Cómo ve su vida en libertad?
Yo pienso dejar totalmente de consumir, dedicarme a mis hijos para darle un buen ejemplo.
De que lo que hice anteriormente con muchas cosas buenas tratar de que se borren.
Cuento con un gran ejemplo de los padres que tengo.
No quisiera que mis hijos cuando sean grandes, me refrieguen en la cara: “vos te drogabas por eso yo hoy me drogo”.
¿Qué queda en usted de aquella niña que fue?
Con todo lo que pasé… ¡ojalá volviera a mi niñez!

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (0)

Con B. G. Recluida en I.N.R. por venta de drogas

En la Zona Este de nuestra ciudad, pegadita a la de chacras, vivía B, con su hijo de un año y su esposo.
Tuvo desde su infancia una forma de vivir particular y compleja. Tanto así que asegura estar recluida actualmente por tanta necesidad económica.
Con 21 años y su esposo de 38 también recluido, llega al INR el día 26 de abril de este año, por venta de drogas. Cargando con su hijo a cuestas.
“Todo lo que hice, lo hice por mi hijo”, comienza diciéndonos.
“Durante mi infancia vivía como una india.
Éramos mi padre y mis hermanos en un campo, afuera.B.G
¿Tiene mamá?
Sí, pero mi mamá es una mamá rara, digamos.
Ella estuvo conmigo cuando yo iba a la escuela.
Nosotros siempre vivíamos con retazos, nunca tuvimos una ropa de marca, ni sabíamos lo que era un vaquero lindo.
Íbamos a la escuela de la zona y allí estuvimos hasta los siete años, porque falleció mi padre y nos quedamos solitos con mamá y mi hermano mayor.
¿Cuántos hermanos son?
Éramos nueve, pero ese hermano mayor que prácticamente quedó a cargo de nosotros con mamá, a la semana que falleció papá, falleció él.
Le dio apendicitis y cuando lo llevaron al doctor, ya se le había reventado el apéndice.
Allí quedamos solos con mamá y ella no se quiso hacer cargo de nosotros.
¿Cuál fue el motivo?
Mi mamá tenía una nueva pareja y el muchacho no quería que nosotros estuviéramos con ella.
Decía que éramos muchos.
Decidió entonces mamá que nos iba a llevar al hogar, pero mi hermana mayor por parte de padre, que tiene cuatro hijos, se impuso y dijo que ella se iba a hacer cargo, aunque fuéramos unos cuantos.
En total éramos doce en la casa de mi hermana.
Allí nos fuimos para el barrio Caballero. Y los vecinos comenzaron a complicar, que éramos muchos, que era mucho el griterío y el bochinche.
El barrio ya era complicado y como la casa era chiquita, nos fuimos todos para Río Negro, donde mi hermana alquiló una casa que era un lugar muy grande. Lo utilizaba gente que trabajaba en la naranja.
¿Cuándo decide trasladarse a Salto nuevamente?
Cuando tenía 16 años.
Se había empezado a complicar, porque mis hermanos también se hacían adolescentes. La más chiquita se vino con 3 años y la más grande con 20, haciéndose cargo de los otros más chicos.
Y así nos instalamos en Salto otra vez.
¿Tenían contacto con su mamá?
No. Es que ella no se quiso hacer cargo de nosotros. Nunca nos quiso. Nunca.
Prefirió al marido que a nosotros.
Por eso, no es que yo la odie, pero le tengo mucho rencor.
Si me hablo con ella, son dos palabras y ya está. Empezamos a discutir.
No entiendo cómo pudo pasar eso que ella dice, que no podía tenernos con ella.
No hay excusa. Como cualquier madre sola, si ella quiere, puede.
Por eso tengo mucho rencor.
Además lo que pasó con mi hermano cuando falleció, nosotros éramos chicos y no entendíamos nada, pero hoy sí.
Recuerdo, que nos acercábamos a mi hermano, mientras él estuvo acostado antes de ir al hospital, lo veíamos mal y le preguntábamos qué le pasaba.
El pobre no nos quería decir todo lo que le dolía, porque se daba cuenta que nosotros éramos chicos, no íbamos a entender y nos hacía salir, diciéndonos que fuéramos a jugar y sin embargo, estaba por morir.
El rencor más grande que tengo, es porque ella no estaba ahí.
Cuando fuimos a llamarla, ya que ella se había ido de casa con el nuevo marido, corriendo fuimos hasta la casa. Atravesando campos. Cuando llegamos de nuevo, que estuvimos todos, ya era tarde.
Llamaron la ambulancia, lo llevaron al hospital, pero se le había reventado el apéndice a mi hermano.
Le guardo mucho rencor, porque si mamá hubiese estado en ese momento, él se salvaba.
Estoy segura de que hubiera sido otro el desenlace.
¿Tenía amigos antes de llegar acá?
Tenía solo una compañera, pero en sí, yo misma no era de salir mucho.
Además siempre he vivido en lugares apartados de un barrio o la ciudad misma.
¿Consumió alguna vez droga?
No, nunca. Nada.
Y alcohol probé una vez cerveza, pero no me gustó.
Ni fumo siquiera. Mejor, por mi hijo que está conmigo acá.
¿Qué sucedió para que hoy se encuentre aquí?
Yo me encuentro hoy acá porque no hay trabajo, no hay nada.
Le dije al Juez cuando declaré: vos vas a la Intendencia, o al MIDES y tenés que hacer un curso para que te den algo.
Cuántas veces fui hasta el MIDES a pedir la tarjeta, que no tenía para comprar pañales y me dijeron que no. Que tenía que esperar no sé qué cosa, ir a la asistente social y no sé cuánto más.
Yo les quiero hacer entender que por algo voy.
Algunas van y le dan, y uno que está necesitando en verdad, no.
¿Cómo se relacionó con la droga?
Es la primera vez que estoy acá.
Lo entendía hasta ahí nomás. Porque mi marido me los hacía a los chasquis y yo los vendía. Él se iba siempre de la casa.
La gente que atestiguó fue siempre en mi contra y aunque mi marido también haya “caído”, es como que yo soy la culpable de todo.
A él nunca lo acusaron de venta.
Y yo se lo dije a la jueza: es verdad, porque él en ningún momento vendió, era yo.
¿Cómo “funcionaba” lo que hacían?
Mi marido me armaba los chasquis y se iba a trabajar, por ejemplo los domingos de mañana, se iba, porque trabajaba en un carrito cerca de casa y ganaba trescientos pesos. Mi hijo era chiquito.
Necesitaba pañales, yogur, leche y demás. Y la plata no daba. Aparte todo caro.
¿Cómo los distribuía?
En mi casa.
¿Era entonces su casa una boca de venta?
Sí, claro.
Todos iban a casa. Yo no salía a ningún lado.
¿Cómo la sorprende la Policía cando la arrestan?
Pasa todo muy rápido.
Nosotros estábamos durmiendo cuando ellos entraron.
¿Tenía algún indicio de denuncia contra usted?
No, pero la gente allá es toda envidiosa.
Porque si uno está mal, nadie hace nada por darte algo. A veces estaban mirando que mi hijo estaba con hambre y nunca fueron capaces de darme nada.
Pero siempre cuando uno avanza, que te comprás un vaquero, con esfuerzo o comés bien nomás, ellos ya, los mismos vecinos tienen envidia.
Yo recuerdo ese día y me juego la cabeza de que fue una vecina que estaba ahí en un momento de venta, que supuestamente tenía llamada anónima.
Los policías me dijeron que un vecino había llamado reiteradas veces.
¿Era usted consciente de que esto podía pasar?
Sí, yo era consciente. Sabía que esto podía pasar porque ya habían “caído” unas cuantas del barrio, pero nunca pensé que los mismos vecinos que supuestamente se daban de vecinos míos, iban a ser los que me iban a “quemar”.
Estoy segura de que fue una persona a tres casas siguientes a la mía.
Yo salía y les decía que no tenía nada adentro de mi casa.
Si mirás el expediente de mi causa, lo que la Policía sacó de adentro de mi casa fueron ciento treinta pesos.
Que yo me dormí esa noche pensando qué iba a hacer con ciento treinta pesos.
Porque no tenía nada más.
La plata que había, ya se había gastado en las cosas para comer y los pañales para mi hijo.
¿Cómo fue el momento de su captura?
Eran las ocho de la mañana y golpearon fuerte la puerta.
Lo despierto a mi marido, preguntándole qué era ese ruido y cuando él se fue a levantar, la Policía entró. Todos con armas y encapuchados, el nene al lado mío.
Un policía me habló y descubrió que ahí había un niño.
Fue cuando mi marido le dijo, “bajá el arma que está mi hijo acá”.
Pero él ya había visto todo. Después que me llevaron a mi, lo llevaron a casa de mi hermana a mi hijo y él le contaba todo a mi hermana.
Cuando me llevaron, un policía me dijo: “vamos” y yo le dije: “pero yo no tengo nada. Revisá, da vuelta toda mi casa patas arriba y vas a ver que no tengo nada”.
Pero me llevaron igual.
¿A partir de allí, qué pasa con su situación?
Me llevan hasta un salón enorme que hay antes de llegar a la Represa de Salto Grande y allí me dejaron toda la noche. Me querían hacer comer y no podía. Estaba muy nerviosa.
Fuimos al juzgado, al hospital, volvimos al mismo lugar donde estábamos y a la noche, dormí en un calabozo.
Al otro día fuimos al juzgado nuevamente y de allí me trajeron para el INR.
¿En algún momento se sintió presionada?
¡Claro!
Me asustaron con el nene, diciéndome que lo iban a llevar para el INAU de Montevideo. Que me lo iban a sacar y yo no lo iba a poder ver más.
Entonces a veces pienso, yo sí vendía.
Pero cuando me llevaron, yo no estaba vendiendo hacía ya dos meses.
Vendí a fines de diciembre y a principios de enero.
Porque ya habían “caído” unas cuantas bocas en esos días, entonces nosotros cortamos la venta.
Mi marido estaba buscando otra cosa, por otro lado.
Pero ta, en ese momento “caí” y me la banqué.
¿Cómo fue su estado anímico a partir de allí?
Hay veces que me llaman de “afuera” mis hermanas para decirme que me robaron en mi casa.
Yo me siento re mal.
No sé qué es lo que voy a hacer, porque estoy acá y no se qué hacer.
Porque no tengo muchas cosas tampoco, pero el día que salga yo quiero tener lo poco que tenía.
Que me llamen y me digan que me robaron, se me cae todo encima.
Pero, sobre lo otro, está todo bien, todo tranquilo.
Es como yo le dije a mi marido: lo que yo hice, lo hice por mi hijo. Me la banco.
Todo lo que tenga que aguantarme, me la banco.
Una, es que si yo no hacía eso, mi hijo se moría de hambre. Quién sabe qué sería de la vida de nosotros.
Y ahora acá, mal o bien estamos bien. Porque tenemos la comida. La verdura a veces no viene muy linda, pero viste que afuera se está peor.
Los pañales pare el nene me lo dan. No un paquete como yo usaba, pero me dan tres por día.
¿Cómo llegaba la droga a sus manos?
Yo nunca vi quién se la daba a mi marido.
Porque era él quien me la daba a mi.
A él lo llamaban o le escribían y él me decía: “Voy a ir a hacer un mandado y ya vengo”.
Cuando él llegaba a casa de vuelta, ya venía con “eso”.
Nunca vi de dónde la traía. Porque en sí, yo con mi marido tenía una relación de que él salía a cualquier hora, volvía a cualquier hora y yo nunca le dije nada.
Tanto los días de semana, como los fines de semana.
El tiene 38 años, yo 21, entonces la mentalidad mía es que viva y disfrute mientras pueda.
Y él hacía eso. A veces se iba a las siete de la noche y venía al otro día a las nueve de la mañana.
Comía se bañaba y se acostaba.
Porque aparte él me invitaba para ir a los bailes y yo no lo quería acompañar, porque tenía a mi hijo chiquito y no me gustaba dejarlo.
Pienso que tampoco lo voy a atar. Yo no soy una mujer de salir. Soy más de estar en mi casa con mi hijo, mirando tele o haciendo algo y él es mucho más fiestero.
Pero el a mi tampoco mucho me ataba.
Cuando a mi se me antojaba ir al centro con mi hijo, él nunca me hizo problemas.
Siempre tuvimos esa manera de tratarnos en los tres años y pico que lleva la relación.
¿Cómo es que surgía la distribución de la droga?
Yo lo único que hacía era cortarle la bolsita y dejársela ahí, que él la arme.
Cuando estaban armadas, él se iba de nuevo y yo las vendía.
¿Quiénes consumían?
Venia gente de todos lados a mi casa.
Eran gurisotes de veinte y pocos años.
¿De todas las veces que abrió la bolsita, nunca se le ocurrió probar la droga?
No.
Porque el humo nomás del cigarro me ahoga.
¡Y el olor que tenía eso, es insoportable!
¿Era pasta base?
Sí. Era de color amarillo, como una barrita de chocolate, amarilla.
¿Qué nombre tiene la barrita?
No lo sé.
Porque a mi cuando me llamaban, me preguntaban: “¿tenés chasqui o del otro?”. Que ahora no me acuerdo el nombre.
¿Qué significó para usted llegar al INR?
Yo tenía un concepto de que todas eran malas las reclusas.
Porque veía en la tele de que llegaba una y la agarraban a piñazos. Yo entré re asustada y pa´ mejor, “primaria”. No tenía idea de cómo era acá adentro.
Pero por suerte, acá estaba la Irene una muchacha re macanuda, que es la que cocina.
Y cuando llegué me presentó a todos, me dijo: “vas a dormir acá, te presto las sábanas” y me prestó ropa y todo.
Estuve dos días sin bañarme, para después llegar acá.
¿Tiene alguna actividad?
Ahora estoy de paquetera (ayudar con los paquetes que llegan), y ayudando en la cocina.
¿Ya está en su conocimiento la pena que deberá cumplir?
No lo sé, porque como dije, soy primaria, no tengo antecedentes, me dijeron que podría estar un año o meses.
Porque además cuenta el hecho de que yo me hice cargo.
Los que están peleando por mi libertad, que son mi cuñada con el abogado, es por un arresto domiciliario.
Porque el niño no puede estar acá. Es muy complicado para poder arreglarme con tres pañales. Es todo un problema la ropa para mi también.
Yo tengo solo una calza y un vaquero que está roto y ahora esta frío para usar esos vaqueros.
Si yo pido que me traigan una calza negra, no te dejan usar. Ahora nomás el frío que hace y tengo que andar con esta que es fina, porque no tengo más.
Pero no sé nada todavía cuánto tiempo tengo que estar.
¿Cómo lo define al INR?
Es bueno, por el lado de que ya me enteré de que hay lugares que son peores que acá.
Tenemos oportunidad de trabajar o estudiar.
Pero a su vez veo que desde que entré acá estoy pidiendo que me hagan un papel para que mi gente pueda cobrar la asignación del niño y está trancado eso.
Porque con esa plata yo puedo comprar lo que necesite para mi hijo.
Me dicen que no, que para eso tiene que estar él afuera, para darle otro tipo de atención.
Es que mi hijo no va a salir de acá. Si me lo llegan a sacar, yo me muero. (Se emociona).
Me dijeron que hasta los 4 años puede estar acá conmigo.
Pero esa plata, sería un gran apoyo para mí.
Pero ya los papeles llegaron a BPS y allí nos dijeron que yo había perdido todo, por el hecho de estar presa. Y que a mi cuñada no le podían pagar.
Lo que se podía hacer, era que yo le dé a mi hijo una tenencia provisoria y que él salga.
Ahí sí, cobraba.
Yo me pregunto a veces, ¿qué hago? Porque yo no tengo a nadie. A ni un familiar mío que me apoye y esa plata no puede irse, es plata de las criaturas, de todas las que están acá.
Lo mismo me pasa con la ropa de mi hijo. Ahora nomás no tiene nada. Todo lo que es joggings y buzos que está usando, le queda cortito.
¿Qué cambiaría de su situación?
El no estar acá.
Porque el día que yo me vaya y sale una plantada de pepinos, me voy a hacer lo que sea, pero a vender droga, no vendo nunca más.
¿Se siente arrepentida?
Sí. Totalmente.
Así sea que digan que es la única solución, no.
No, ya está.
¿Puede enviarle un mensaje a la sociedad?
Que no vayan a hacer lo que yo hice.
No es lindo.
Lo ven fácil, pero no es.
Hay veces que acá adentro tenemos que presenciar cosas, como sucedió con una de las internas, que deseaba suicidarse y yo parecía que moría de los nervios. Temblaba de ver todo eso.
Es una situación inolvidable, porque cerraba los ojos y parecía que la veía.
Tal vez, para quien no tiene nada que perder, ta…
Pero no lo recomiendo para nadie.
¿Cómo se imagina su salida de INR?
Muy complicada, porque tengo que empezar todo de cero.
Y volver a mi barrio… es como volver a un lugar desconocido”.

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (0)

Con… P.D. Recluida por rapiña en INR, en forma reincidente

En un barrio periférico de nuestro departamento, concretamente en la zona sur, nació y se crió P. junto a seis hermanos.
Transcurrió su adolescencia disfrutando del hogar con su abuela hasta que un día la vida la sorprende: se queda sin su abuela y pasa a vivir sola.
Pasó el tiempo y ella comenzó a conocer algunas costumbres, hábitos de su entorno, lo que la llevó por un camino algo incierto pero que la hacía sentir “bien”: consumir pasta base.
Esto la hizo transitar una etapa crucial en su vida y siendo una especie de encrucijada que cuando pensaba que “estaba fuera”, retomaba nuevamente la costumbre del consumo de drogas.P.D
Tuvo dos hijos, se casó después y hoy con veinticuatro años se encuentra recluida nuevamente en el INR de Salto desde hace un año y un mes.
Así comenzó a narrar cómo ha sido su vida antes y hoy:
¿Cómo transcurrió su infancia?
Era una niña bien. Recuerdo que me daban gotitas los médicos porque tenía unos problemas de salud y me atendía una doctora en particular.
No estaba mucho tiempo con mi madre porque no me llevaba con ella.
Quería solamente estar con mi abuela que sí, siempre fuimos muy compañeras. Luego ella falleció y me quedé sola.
Tengo a mis padres y hermanos pero no tengo mucho vínculo con ellos.
Como a esa casa donde vivíamos la vendieron cuando yo cumplí los 14 años me tuve que ir para Paysandú con una hermana que vive allá, trabaja, tiene un nene enfermo y dos más.
¿Por qué volvió para Salto?
Me vine cuando cumplí los 16. Me arreglé con un muchacho y quedé embarazada con 17 años de mi nena mayor. Hoy tiene 7 años y tengo otro niño que no está conmigo tampoco.
¿Cómo es hoy la relación con su familia?
Mis hijos están en la casa de mis padres.
Yo llamo y pregunto por ellos y me dicen que están bien. Pero ahora, hace un mes y quince días que no los veo.
El problema que tenemos es que mis padres trabajan en la naranja y mis hijos quedan con mi cuñada y ella no me los puede traer.
Yo sé que están bien porque llamo, hablo con ellos y ellos mismos me dicen que están bien. Que la abuela les compra películas y dibujitos para mirar.
Que ya tomaron la leche… Todo lo que hacen me cuentan.
Mientras ellos estén bien me hace sentir muy bien. Además estoy bien porque las oportunidades que me están dando acá creo que en otros tiempos no la conseguía como las estoy consiguiendo hoy.
Porque antes era distinto el sistema acá.
¿Cuánto hace que se encuentra recluida?
Un año y un mes.
¿Por qué ingresó?
Por rapiña.
¿Cómo pasó?
Un día con mi compañera fuimos a caminar las dos y rapiñamos a un señor. Nos drogábamos
¿Con qué?
Con pasta base.
¿También consumía alcohol?
No. Nunca me gustó el alcohol. Solamente me drogué y fumábamos cigarro nomás.
¿Cómo conseguía la droga?
Salía con hombres y conseguía la plata hasta que conocí a mi marido.
¿Él también consumía?
No, no.
Él es un hombre de trabajo. Él me buscaba siempre para que yo no hiciera esas cosas y hasta ahora me ayuda.
Tiene un comercio de frutas y trabaja para afuera también. Está bien económicamente.
Yo me casé con él después que tuve los nenes.
¿Cómo conoce la droga? ¿Probó alguna vez marihuana?
No, nunca me gustó la marihuana, siempre fue la pasta base.
Y la conocí porque iba a salir un día y me dice mi primo: “tomá, probá esto”.
-“No”, le dije, “no quiero”.
-Pero dame un poquito de ceniza.
-No, le dije.
Él sabía que yo estaba angustiada y lloraba sin parar.
Me dice: “probá esto, vas a ver que te va a dejar re tranquila.
Yo te voy a hacer con una botella vas a ver que vos te vas a sentir mejor”.
Y me armó una botella.
¿Cómo es eso de “te voy a hacer con una botella”?
Agarró una botella, la dobló, la quemó con un cigarro para hacerle un agujerito. Con ceniza de cigarro y la pasta base adentro, le puso un plomito, le hizo agujeritos y ahí me hizo fumar.
¿Cuál es el rol de la ceniza entre los componentes?
Es para que no lo fumes tan rápido y se consuma de a poco.
Y eso hace que quieras más.
Yo el primer día que lo hice quería más, más y más. Quedé como enloquecida y como no tenía, salí.
Anduve por todos lados y pedía monedas igual con tal de tener para fumar.
De una pitada que das, no podés parar. Como fue mi primer día. Pasé cinco días sin parar de fumar, drogándome.
¿Cómo es la pasta base a simple vista?
Es un polvito amarillo, puede ser blanco también. Hay otro que es como que esté en el agua por un tiempo por la vista que le da. Este es más fuerte.
Son diferentes componentes pero tienen el mismo precio.
Hay uno de ellos que tiene olor a gas-oil. Fumás y te quedás fuera de sí.
¿En realidad no saben qué es lo que fuman?
No. Porque hay distintos compuestos, son siempre diferentes y con diferentes gustos.
Hay gustos a gasolina a la que yo le llamaba la gasolera. También hay con gusto a nafta.
Y vos aspirás un poquito y te quedás media… mirá, el día que yo aspiré por primera vez, ¡casi me desmayé!
¿Es muy costosa la droga?
Cien pesos sale.
¿Qué cantidad?
Y… una miguita… es nada.
¿Lo conseguía en la zona?
Sí, en todos lados. En los barrios íbamos a todos lados a buscar.
Ya sabíamos dónde vendían.
¿Cómo ingresa al INR?
Esta no es la primera vez que caigo presa.
Cuando yo tenía 17 años, fumé desde los cuatro meses de mi nena, hasta mi mayoría de edad y caí presa. Estuve dos años y nueve meses. Por lo mismo, por drogarme.
Cuando salí, estuve tres años y seis meses sin drogarme.
Los veía a mis compañeros que se drogaban y les disparaba, no quería estar con ellos. Me dedicaba solamente a mi hija y a mi trabajo en la Española, en Montevideo. Era muy buen trabajo.
Un día me llama mi madre diciéndome que necesitaba que yo volviera, porque mi hermana le estaba robando todo y no podía más con ella.
Somos siete hermanos.
¿Todos consumían?
No. Solamente tres consumíamos.
Entonces me plantea mi madre que no puede sola con mi hermana. Estaba trabajando y no podía dedicarle el tiempo que ella requería como para controlarla. Y yo volví. Ni siquiera una liquidación cobré de mi trabajo, solamente con el cobro del mes, me vine.
Cuando llego a casa le entregué toda la plata que traía a ella para que la administrara.
Unos compañeros al enterarse de que yo estaba en Salto me fueron a saludar.
Hacía tanto que no los veía que ni me imaginé que entre ellos había uno que consumía. Es un muy buen gurí, estudioso y buena gente.
Mi madre comenzó a preocuparse y a decirme: “¡ya andás con esos drogadictos de vuelta!”.
Yo quería hacerle entender, de que yo no me drogaba más y que no iba a hacer lo mismo que ellos.
¡Estaba segura de que no iba a volver con la droga!
Pero el que ella me lo recalcara tantas veces de que yo andaba con ellos y que sí me iba a drogar de nuevo que eso me llevó de vuelta a hacer lo mismo.
Fueron veinte días y arruiné mi vida, que hoy por hoy estoy acá de nuevo.
No fueron años, ¡fueron veinte días y de nuevo en la droga!
¿Cuántos años tienen sus chiquitos?
La mayor tiene siete y el menor tiene tres años. La más grande era grandecita ya y como que entendía. (se emociona).
¿Le conmueve recordar todo lo que pasó?
Sí, la verdad que me cuesta mucho porque yo no quería hacerlo y me cuesta creer que por una discusión con mi madre haya pasado de nuevo.
Entiendo que las madres buscan siempre lo mejor para sus hijos.
¿Cómo suceden los hechos por los que ingresa?
Yo siempre salía con una compañera, que “cayó” junto conmigo y todavía está.
Había un señor que siempre salía con nosotras y nos pagaba.
Nosotras lo hacíamos para fumar.
Un día nos dijo que nos esperaba en el Obelisco porque iba a cobrar y volvía. “Me acompañan cuatro cuadras y salimos”, nos dijo.
Recuerdo que llegamos a una carnicería, él se quiso hacer el vivo con nosotras, no nos quería dar la plata, yo le decía: “dale, paganos”, él no quería.
Hasta que en un momento dijo “bueno, tomá” y cuando mete la mano en el bolsillo, se le cae toda la plata.
Cuando yo veo toda la plata en el piso, algunos billetes de dos mil, manoteé rápido y salí corriendo. Pero sin hacerle nada a él.
Él le pega una pedrada en el tobillo a mi amiga pero ella salió corriendo. ¡Fue eso!
Nosotros no lo agredimos en ese momento como él dijo.
Eso fue un hurto pero como yo tenía ya antecedentes lo pusieron como rapiña.
La Policía le quería hacer decir a mi amiga mientras nos hacían las preguntas que yo lo había golpeado y ella les decía que no, que yo no le había pegado.
Nos prostituíamos con mi amiga para poder consumir. Yo nunca quería que ella saliera con los hombres pero era tan compañera que no quería que yo me arriesgara sola.
Yo le pedía que se cuidara mucho porque tenía miedo por alguna enfermedad, un contagio.
Pero cuando llegamos acá, nos hicieron todos los análisis y salió todo bien.
¿Por qué cree que él habló de una agresión?
No lo sé. Le pedimos un día que diga la verdad de lo que pasó. Porque ella pobre, tiene 18 años y toda una vida por delante.
Y me prometió que cuando saliera de acá nunca iba a volver a drogarse pero… no tengo confianza.
Cuando a mi me pasó y yo decidí irme era para no tener contacto con nadie que se drogara. Porque esa droga te lleva a muchas cosas.
Yo pasé horrible y me tuve que ir de Salto, primero embarazada de mi hija, después cuando nació el segundo con los dos.
Para poder buscarme un trabajo y que ellos estén bien.
Y que piensen: “mi madre va a cambiar”. Porque ya estaban grandecitos y entienden.
¿Tiene miedo de volver a drogarse?
Yo no quiero irme todavía de acá del Centro de reclusión.
Mejor dicho, no es que no me quiera ir, quiero hacer las cosas bien.
Me gustaría irme preparada y yo siento que no estoy preparada.
Con solo pensar en el tema de la droga…, porque sé qué es salir y tengo miedo…
Cuando pienso en eso muchas veces me tengo que tomar una pastilla para dormir y no pensar.
Estoy muy agradecida al INR, porque el Operador Cristian, es muy bueno con todos nosotros y trata de ayudarnos para que estemos bien.
Lo que ha hecho ahora por mí y que estoy muy agradecida es que me ha brindado la posibilidad de comenzar a hacer empanadas para que me compre mis cosas personales para mi higiene.
Me deja salir a trabajar a la chacra. Veo que me apoyan, yo converso con ellos y son personas que me escuchan.
Por eso yo no puedo decir nada de nadie, porque todos me tratan bien. Yo también debo hacer algo por mi misma.
Quiero rehabilitarme y salir adelante.
¿Cuánto tiempo cree que le queda de este proceso?
No sé. A mi no me dijeron nada sobre el tema.
Pero yo sé que yo no tengo para meses ni nada parecido. Yo tengo para años.
Porque es una rapiña y si no la pagás en cinco años y meses, es mucho más.
Pasa que tal cual pasó con un señor pasó con el otro.
Hay días que pienso que siempre que salíamos con “ellos” se hacían los vivos y no nos querían pagar, entonces la jueza no lo toma así.
Capaz él fue víctima si, porque le hemos “llevado” la plata. Le hemos “llevado” dos mil, dos mil y algo.
Pero siempre nos hacía lo mismo.
¿Cómo lo define al Instituto donde hoy se encuentra?
Es un muy buen centro de rehabilitación. Si lo comparamos con antes, está muy bien. Acá hay un antes y un después. Tenemos todo.
Antes peleábamos por un pedacito de carne.
Hoy acá lo único que pagamos son nuestros vicios: la yerba y el cigarro. Lo demás tenemos todo.
Leche, dulce, lo que quiéramos.
Creo que nunca antes, ni en mi casa comía tanto como ahora.
En realidad es así. La comida es muy buena.
Las cocineras tanto la de la noche como la del mediodía son excelentes y hacen lo posible para que nos guste y trabajan para nosotros.
¿Qué le cambiaría hoy a su vida?
Únicamente quisiera estar con mis hijos. Nada más.
Y quisiera tenerlos conmigo pero no puedo, tengo que esperar.
¿Se siente arrepentida de lo que ha hecho?
Sí. Sumamente arrepentida.
Tampoco le reprocho a nadie lo que ha pasado ni siquiera a mi madre. Dejo todo en manos de Dios, porque sé que Dios es grande y me va a sacar adelante como me sacó la primera vez.
Y no voy a volver a hacer lo mismo. No, ya está.
Hoy tengo dos hermosos hijos y quiero tener otro bebé.
Lo deseo, lo necesito.
Tengo novio acá adentro desde hace diez meses. Y es un gran apoyo.
Nos conocimos acá, él se fue en libertad y siempre me decía que iba a volver por mí: “yo ya no me drogo, pero voy a volver por vos” y volvió. Pasa que para verme, tenía que esperar tres meses y no quería.
Y “entró” de nuevo por hurto.
Yo me siento bien con él acá.
¿Cómo ve el estar “afuera”, cuando llegue el momento?
Quiero tener mi casa.
Para que mis hijos tengan un techo y poder darles todo lo que esté a mi alcance.
¿Y los conflictos que ve en la calle?
Está pasando mucho afuera de lo que yo hacía y no quiero verme envuelta en eso de nuevo.
Pero yo sé que voy a salir fuerte de acá y el tiempo me va a encaminar y hacer las cosas bien por mis hijos.
Tengo una hermosa nena y un hermoso varón y no quiero que ellos hagan lo mismo que yo. ¡Quiero lo mejor para ellos!
¿Enviaría un mensaje a la sociedad?
Que la gente se cuide y que cuide por los de ellos. ¿Por qué siempre tiene que haber algo que los lleve a eso? A la droga. Que por favor, no lo hagan. Que es feo eso, muy feo, no se lo deseo a nadie y no te lleva a nada.
Al contrario perdés todo. Y no vale la pena.

Publicado en - Titulares -, Realidades ReservadasComentarios (1)

El tiempo

Ediciones anteriores

abril 2018
L M X J V S D
« mar    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

  • Otras Noticias...