Entrevista:

Con Juan Dalves Técnico de control de plagas en Insect.
Con 20 años de trayectoria.

Cuando la vida brinda excelentes oportunidades laborales, también nos devuelve mucha satisfacción.
Así se siente Juan, quien nació en esta profesión, conjuntamente con Insect, siendo su primer colaborador.
Insect, dedicada al control de plagas y fumigaciones, nos viene acompañando con una trayectoria de un servicio excelente a toda la región noroeste del país.
Y caminando con pasos seguros, ha sumado una importante cartera de clientes, con algunos fieles desde su comienzo.Juan Dalves
Quisimos dialogar con Juan, para saber de su trayectoria en empresa Insect y su inserción en la misma:
“Comienzo a trabajar en Insect, aproximadamente dos meses antes de que abriera sus puertas”, nos dice.
Vine a la oficina de mi empleo anterior y quedaba esta a media cuadra de donde estaba la gente de Insect con su proyecto. Me animé a llegar a saludarlos, ya que conocía a algunos de ellos y se presta una conversación que mantuvimos, para brindarme la posibilidad de empezar a trabajar con ellos.
Conocí la idea de los tres socios, que eran el Ing. Joaquín Azanza, Apattíe y Franco Rivas, en aquel momento organizando el local para instalarse.
Y es así que me quedo, para sumarme a esa organización, donde comenzamos pintando y arreglando el espacio donde se iba a instalar su oficina.
Siendo yo el colaborador que comenzó a trabajar, antes de que la empresa empezara a funcionar.
Estaba ubicada en 8 de Octubre 2144 y se llamó al principio “Service del Este”.
¿Cuál es la primera tarea que desempeñaste?
Como la empresa contaba con muy pocos clientes que decidieron quedarse, de Service del Este, la empresa los hereda, pero a su vez nosotros iniciamos una campaña de socios con Apattíe, por diferentes barrios, promocionando sobre el control de plagas y la fumigación.
¿Cómo fue evolucionado la tarea del fumigador?
Reacondicionarse a las exigencias que luego hubo por parte del Ministerio correspondiente.
Además de adecuar el local, para que se pudiera contar con su aval y ser habilitados en todos los servicios, ya que tienen muchas exigencias.
¿Cuáles son las tareas que seguiste llevando adelante.
Una es la de Operario de control de plagas y la otra es la de fumigación, lo que ha variado mucho en todo.
La experiencia que nos brinda este rubro, es que uno puede controlar con el insecticida, teniendo la certeza de lo que sirve para cada cosa.
En aquella época era aprender para generar experiencia, hacer lo que me decían.
Luego variar, para ver qué era lo que mejor resultado daba, solucionando el problema.
Se aprendía en el comienzo y se sigue aprendiendo día a día.
La plaga misma, varía a la resistencia y demás.
¿Cuál era tu expectativa al ingresar?
En ese momento mi expectativa era trabajar de todas formas allí, no tenía muy en claro cuánto tiempo iba a permanecer en la empresa.
Tuve una enseñanza de vida a los 14 años, que me llevaba a caminar dos horas para llegar a una chacra a trabajar. Y dos horas de vuelta.
Además de llegar y concurrir al liceo, del cual me faltaron dos materias para recibirme de Bachiller, en 6º de Arquitectura.
Eso me dio una cultura de trabajo y no quería perder el hilo conductor que me guió desde los 14 años y nunca paré de trabajar.
¿Cómo se conforma el grupo de trabajo en Insect?
Fueron llegando. Por lo general, se invitaba a acompañarnos en las tareas a personas conocidas y jóvenes, como para poder educarlos a lo que había para hacer.
¿Cómo es el compañerismo entre el grupo, así como con la Directiva?
Franco Rivas, que es nuestro principal, para quien no lo conoce, es un hombre serio.
Luego de conocerlo, es uno más de nosotros, te trata con mucha deferencia y es una persona muy solidaria.
Constantemente, está intentando apoyar y ayudar a sus colaboradores, a todos por igual.
Él no hace diferencias con nadie y tiene además un corazón muy grande.
Franco es mi amigo de la vida.
Y en cuanto al grupo de compañeros, son excelentes. Muy unidos.
¿Qué es lo que más te gusta de tu tarea?
Controlar una plaga difícil, es muy placentero. Ya que al terminar con ella, el cliente se sienté satisfecho.
Tengo una anécdota de la semana pasada: donde me llama un cliente, porque tenía una comadreja dentro de la casa.
Yo estando con mi hijo, que es pequeño y fuera del horario de trabajo, lo invité a acompañarme y quedarse dentro de la camioneta.
Luego de solucionarle el problema al cliente, que no creía tuviera solución, al final me lo agradeció de una forma que me hizo sentir muy bien.
Están otros casos, como no poder con la plaga de la cucaracha, diciéndome el cliente que no tiene solución.
Yo voy, le aplico un producto que las aniquila y con los días me llama para decirme que se terminaron las cucarachas.
Eso para mi es una de las más grandes satisfacciones, porque te reconocen el trabajo.
Es muy lindo.
Otra de las satisfacciones sin dudas, es cuando una empresa llama, prefiriendo tal o cual empleado para realizarle la tarea.
En mi caso, muchas veces me llaman directamente a mí para hacerlo y luego aviso en la empresa.
También está la muy apreciada confianza que la empresa me ha brindado. Por eso lo puedo hacer.
Además la que los clientes me han facilitado, ya que algunos de ellos, cuando saben que vamos y no se van a encontrar en sus domicilios, nos entregan la llave para resolver el problema con total confianza. Eso es invalorable para nosotros.
¿Qué es lo que no te gusta hacer?
En cuanto a mi tarea, son dos cosas.
Luego de un tiempo de estar trabajando, me dieron la posibilidad de ser cobrador y luego ingresar a la parte administrativa de la empresa.
Estos son como una especie de reconocimientos que recibimos los operarios que trabajamos allí.
Franco me lo propuso, ya que piensa que yo no debía pasar tanto trabajo todo tiempo en la calle y me dice: “Vos te ganaste esto”.
Pero no era lo mío y se lo dije, quedando yo muy agradecido.
¿Cómo se posiciona Insect en nuestro medio?
Tiene un reconocimiento ya. Sigue con nosotros una clientela que estuvo, está y que nos reconocen.
¿Existe una clientela fiel?
Sí, existe. Hay muchos. Y algunos de ellos, nos acompañan desde que se inició la empresa y otros se van sumando todos los días.
¿Tus planes?
Terminar mi carrera laboral en la empresa, ya que mi lugar en el mundo es en Salto y mi lugar en el trabajo es en Insect.
¿Con qué disfrutas?
Jugando al fútbol en Remeros C, mirando Nacional, además disfruto mucho con mis hijos: Ignacio y los mellizos: Joaquín y Lucas.
¿Qué te dejaron estos años en Insect?
Como en el fútbol, una cantidad impresionante de amigos, que al principio fueron clientes.
Me deja el vínculo que es lo más importante, que nos da la posibilidad de reunirnos y organizar un asado. Además del disfrute de reírnos, contándonos anécdotas y otras vivencias.
¿Y tú, qué le has brindado a Insect?
Le dejo todo, es parte de mi vida y a la empresa la siento mía.
La defiendo como que así lo fuera, llevando la camiseta puesta siempre.
Insect me ha dejado mucho y me lleva a hacer todo lo que yo hago.
Cuento con un superior, como lo es Franco Rivas, excelente como empresario y mejor persona aún, siendo un gran compañero, solidario y siempre tratando de ayudarnos a todos cuando lo necesitamos.
Es mi amigo de la vida y a quien agradezco mucho por darme la oportunidad de transitar juntos en este camino que lleva ya veinte años.
¿Por qué elegir Insect?
Por la calidad de nuestros servicios y por brindarnos al cliente, en una entrega de manera incondicional.
¡Gracias a todos ellos por su preferencia, por ese vínculo que logramos conseguir y que nos llena de satisfacción!

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Entrevista:

Wilson Antonio Mattos de los Santos Gerente de AJUPENSAL

Los estudios realizados con esfuerzo y dedicación por parte de Wilson durante su vida, han dado sus frutos.
Haciendo de él una persona con importantes conocimientos, para lograr desarrollarlos en diferentes áreas y en múltiples actividades que hoy lleva adelante.
Ingresó como Secretario de la Comisión Directiva de AJUPENSAL, contando con una expectativa importante en cuanto a su futuro y hoy, su trayectoria es de13 años dentro de la misma.Wilson Mattos
En la actualidad, disfruta de la confianza y el reconocimiento conseguido de parte de la Institución, sus compañeros de trabajo y nuestra sociedad.
Además de la satisfacción de compartirlo con su familia que mucho lo ha apoyado en el camino elegido.
Cuando le preguntamos: ¿Cómo se incorpora a la familia de AJUPENSAL? Nos respondió:
Por medio de un llamado que hubo para Secretario de la Comisión Directiva, publicado en Diario El Pueblo.
En aquella oportunidad, pasé por la puerta del diario y me detuve a leer la publicación del día, como lo hacía de costumbre.
Era el último día para presentar el Currículum en el Centro Comercial, donde realizarían una preselección de los que se presentaban y luego serían puestos a prueba.
Así fue como llegué a la Institución, en noviembre del año 2005.
¿Con qué conocimientos contaba?
Con el Bachillerato de Derecho en el liceo nocturno y luego seguí estudiando.
Me formé como Analista en Marketing, en Administración de Empresas, además hice Operador Informático y diferentes cursos de capacitación, como ser Relaciones Humanas, Protocolo y Ceremonial, Relaciones Públicas, talleres de periodismo.
Así mismo me interesé mucho por la comunicación, integrando el DECOS Salto (Departamento de Comunicación Social de la Iglesia Católica de la Diócesis de Salto), lugar donde me instruí en filmación, edición de vídeos y edición de folletos, boletines, etc., siendo el encargado en el sector de filmación y edición de vídeos. En esa época estaba sin trabajo fijo y dedicaba bastante tiempo al DECOS y estudio.
AJUPENSAL no fue mi primer trabajo. Estuve como pasante en la Gerencia de UTE un año y medio, cinco años como Becario en la Biblioteca de la Universidad de la República donde guardo grandes recuerdos.
¿Cuál era su expectativa al inicio, en su ingreso?
Tener un trabajo estable, progresar y hacer carrera dentro de la empresa.
Sabía que era una Institución reconocida y seria, que tenía trayectoria y eso me generaba buenas expectativas para el futuro.
¿Cuál era la función que desempeñaba en ese momento?
Cuando ingresé lo hice como Secretario de la Comisión Directiva.
¿Cómo lo recibe el grupo de trabajo?
Me recibieron muy bien, encontré un buen grupo de trabajo, un ambiente de compañerismo. Algunos compañeros se fueron ofreciendo para interiorizarme en el funcionamiento interno, que fuera conociendo más a fondo la Institución.
¿Recorrió algunas secciones?
Sí, estuve en Administración y Contaduría.
¿Qué es lo que más disfruta de su tarea?
Lo que más me gusta es el armado de diferentes proyectos destinados al crecimiento de la Institución.
También disfruto colaborando en la organización interna, la tarea diaria, trabajando con las Bus Comisiones, estando en contacto directo con los socios, sus problemáticas, los planteos diarios. Buscar soluciones, es algo que me lleva bastante tiempo y me gusta.
¿Cuáles son los cambios que nota en general dentro de la Institución?
A través de los proyectos en los que trabajé se ha conseguido apoyo económico contribuyendo al crecimiento de la Institución.
Contamos con un gimnasio con equipos de primera generación, al igual que la Policlínica Odontológica que estaba muy bien equipada, la sala de informática, las camionetas y sala de Fisioterapia. Son muchos logros. El haber contribuido a ello es algo que me deja tranquilo, me hace sentir bien. Que sirve el trabajo y el esfuerzo puestos en cada momento.
La compra de la casa nueva es otro de los cambios. (Sala Cultural).
AJUPENSAL ha crecido, hemos tenidos altos, bajos y seguimos creciendo.
¿Cuándo lo designan Gerente?
En el año 2012. Pero no ascendí de Secretario a Gerente. De Secretario, a Secretario Ejecutivo, de ahí a Jefe de Personal y finalmente a Gerente de la Institución.
Cuando me ascendieron a Secretario Ejecutivo comencé a estudiar en la ORT la carrera de Técnico en Gerencia.
Lo que quiero destacar es que desde el 2005 hasta el presente han ido cambiando los Directivos. No fueron los mismos Directivos que me fueron ascendiendo.
Ha sido el fruto del trabajo, del esfuerzo, de la dedicación y el compromiso con el que asumí cada una de las tareas que se me encomendaron, así como por la iniciativa propia de presentar propuestas para que la Institución siguiera creciendo.
¿Cuáles han sido sus logros personales con su trabajo?
Han sido varios. Principalmente en lo relacionado a los logros obtenidos por medio de los distintos Proyectos de Ayuda a la Institución.
Creo que la clave, siempre han sido los proyectos, el apoyo que he logrado desde distintos Organismos Públicos y Privados, Embajadas como la de Alemania y Canadá, también de Japón que si bien no logramos un apoyo en su momento, vinieron a visitar nuestra Institución y se comprometieron a colaborar en un futuro.
El apoyo de la Fundación Gastesi Martinicorena, Fundación Salto Grande, Ministerio de Transporte, BPS, entre otros. Logramos un contacto con un grupo de uruguayos radicados en Estados Unidos, el grupo Lubolos, que colaboraron en varias ocasiones.
El buscar y encontrar el apoyo de mucha gente a lo largo de estos años y la respuesta de Instituciones, Organismos y Autoridades a la Institución, manteniendo la confianza en que se trata de una organización seria y respetable, eso creo que ha sido en gran medida uno de mis mayores logros.
¿Y sus satisfacciones?
El reconocimiento de los Socios, de los Directivos, de las Sub Comisiones, el apoyo de los compañeros de trabajo.
¿Nota hoy muchos cambios en la Institución?
Sí, en organización, infraestructura. En la experiencia adquirida a través de los años tanto de los Directivos como de las Sub Comisiones, de los compañeros de trabajo y de los propios socios. Las personas se acercan más, se conoce más la obra de AJUPENSAL no solo a nivel local sino a nivel nacional e internacional. Somos pioneros y eso se hace notar.
¿Con qué disfruta hoy?
Estar con mi familia en primer lugar y con mi madre Nelda, que le tocó criarnos a mis dos hermanas y a mí, sola, siendo yo bebé, trabajando como empleada doméstica, con mucho esfuerzo. Ella me apoyó siempre y me incentivó a estudiar y progresar.
Mi abuela “Elisa”, una abuela que me dio la vida, que me cuidaba mientras no estaba en la escuela y mi madre trabajaba.
Son personas muy importantes en mi vida.
También la familia que formé con mi esposa y mis hijos: dos niñas, una de 9 años y otra de 6 y un niño pequeño de 2 añitos.
Hoy son quienes me motivan a trabajar, a poner mayor empeño. A dar el ejemplo como padre de familia y poder disponer de los medios para que ellos en un futuro se sientan orgullosos de lo que les pude dar. No en lo material, sino en el verdadero sentido de la vida, el crecimiento en valores, como personas, que tengan empatía con los demás.
Creo que la vida se trata un poco de estas cosas, no aferrarse a lo material, a lo económico, sino en todo aquello que nos haga mejores como personas.
Estar hoy en AJUPENSAL me implica un “full time” y sin tener un apoyo incondicional en casa no podría dedicarme como lo hago.
A veces relegar salidas con los niños, paseos, etc., y compensarlo con momentos ricos en el juego y el disfrute.
AJUPENSAL es importante en mi vida, es mi trabajo, me permite desarrollarme como persona. Pero por supuesto que nada ocupa el lugar de la familia.
Eso me permite también estar bien en mi trabajo. Creo que de ahí parte la base de todo.
¿Qué le ha dejado AJUPENSAL en todos estos años?
Experiencia y crecimiento personal.
Conocer más sobre las necesidades de los socios de bajos recursos, cómo atender sus necesidades. El trabajo en equipo, “tirar todos para el mismo lado”, caminar y crecer juntos.
¿Y usted qué le ha brindado a la Institución?
Esta es una pregunta difícil, pero creo que se trata un poco de todo lo que he venido contando. He desempeñado mi trabajo con el mayor sentido de la responsabilidad, compromiso, dedicación y respeto por la Misión de AJUPENSAL.
Yo creo en la Institución, se trata de una Institución seria, comprometida con cada una de las metas que se propone y eso me ha ayudado a ser parte de este crecimiento.

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Con 38 años de trayectoria en Rodwil

Entrevista a Delmar Morales Gómez

Cuando Delmar ingresa a desarrollar su tarea en Rodwil, la reconocida empresa hacía unos años que había comenzado a rodar con su amplio rubro de delicadas y exclusivas prendas de vestir en Salto.
Llega para hacerse cargo de una parte del área contable de Rodwil, la que le da pie para comenzar a afianzarse dentro de la misma.
A conocer a los clientes y a involucrarse en la tarea de vendedor.
Le gustó, se quedó en ese puesto y hoy cuenta con 38 años de trayectoria allí.
Es increíble descubrir que Delmar está trabajando por tantos años más, que la edad que tienen algunos de los hijos del principal de la empresa.
Le damos la bienvenida a Delmar, preguntándole:
¿Por qué se decide por este rubro?
Estudié de muy jovencito Mecánica Automotriz, pero nunca lo ejercí.
Cuando estaba en 3º año, mi padre tuvo un quebranto de salud, falleció y tuve que salir a trabajar.
Entré a trabajar en Alaska y me brindaron la posibilidad de retomar los estudios, trabajando medio día y fue cuando logré recibirme.
Fue tan importante esa mano que me dieron, que no voy a olvidarlo.
Opino que el comercio todo debería apoyar cuando un funcionario desea estudiar y superarse.Delmar
Los muchachos de hoy, como los de aquella época, necesitan del respaldo del empresario para el que trabaja, llevar adelante muchas veces el estudio.
¿Pensó en su momento instalarse con un taller?
Sí, tuvimos esa iniciativa con un primo pero no se dio y en una de mis vacaciones, veo un clasificado de Diario EL PUEBLO, donde solicitaban un ayudante mecánico.
Cuando llego al taller y me presento, habían tomado el día anterior a un funcionario para la tarea.
¡Para mi fue una frustración!
¿Cuándo comienza a trabajar en Rodwil?
Hace 38 años.
Estaba trabajando en Alaska, pasando por diferentes secciones y me desempeñaba como encargado de depósito, cuando surgió la posibilidad de comenzar a trabajar en Rodwil en la parte contable.
Me gustó la idea, lo hablé con los principales de Alaska y me dijeron que la propuesta era buena de parte de Rodwil, porque yo tenía mis condiciones acordes a lo que Rodwil podía ofrecerme económicamente.
Me contacté y comencé a trabajar en setiembre del año ´80, en la parte contable.
Fueron tres meses a prueba y luego ya me quedé definitivamente.
¿Cuánto tiempo estuvo en la administración?
Durante dos años, pero me gustaba la venta.
Comencé a tratar con el público y de a poquito fui tomándole la mano a la venta y afianzándome.
¿Cómo se da ése cambio de actividad?
Porque todo lo que hacíamos con recibo, tenía que ser en la parte de mostrador, creando un vínculo con la gente.
Mientras los demás compañeros vendían, yo iba conociendo a los clientes.
Y muy de a poquito a la venta. Adquiriendo más experiencia en ese aspecto.
¿Se mantiene la empresa con aquella clientela fiel?
Sí, la mantiene, pero además es mucho más amplia.
Estamos hablando prácticamente de que pasaron cuarenta años.
Y los clientes de ese entonces comenzaron a traer a sus hijos y se fue agrandando la clientela.
¿Qué tiene de especial Rodwil?
Creo firmemente que el buen trato es esencial, junto a la calidad de las prendas que ofrecemos.
Siempre digo que un cliente es importante y hay que atenderlo lo mejor posible.
Aunque uno tenga un problema en momentos que el cliente entra al local, no tiene este por qué saberlo.
¿Qué es esencial en un buen vendedor?
Fundamental: tener paciencia y gustarle lo que hace.
Hacerlo con amor.
Vender es ofrecer una cosa que le está gustando mucho al que lo vende.
Transmitírselo al cliente y tratar de orientar a la persona cuando viene a comprar.
Muchas veces llega el cliente y no se decide, porque se encuentra desorientado. Viene con una idea y encuentra al vendedor ampliándole el panorama, buscando la manera de que compre algo que lo deje conforme. Pero además, el vendedor tiene que vestirlo bien.
Que luego cuando se retire del local, afuera, nos haga la misma publicidad.
Por ello es fundamental atenderlos bien.
Han llegado clientes, comentándonos que nos visitan porque han tenido las mejores referencias.
Eso para nosotros, los compañeros vendedores, es una gran satisfacción.
Saber que la gente se siente con esa deferencia y se valla ya pensando en un regreso.
Incentivando además a nuevos clientes a que se acerquen.
¿Qué ha significado para usted, trabajar en grupo?
Somos un grupo de compañeros que tratamos de complementarnos como equipo de trabajo.
Tratar de estar siempre bien, llevándonos bien.
Es fundamental poder hacerlo, ya que pasamos compartiendo, mucho tiempo juntos.
¿Se ve como un líder del grupo?
No, no me veo como líder. Sí, como una persona que trata de brindarle lo mejor a la gente, para que se retire bien vestido.
Siempre digo que todos los días, tenemos algo que aprender.
Los mismos clientes nos llevan a ello.
Por allá uno escucha que alguien te lo reconoce y eso hace sentir muy bien, es una satisfacción.
No sólo para mí, sino para todo el grupo.
¿Cuándo un cliente se retira bien vestido?
Eso es muy relativo y va a depender de la edad de cada uno.
Nosotros contamos con clientes mayores, pero a su vez, tenemos muchos clientes jóvenes, que se eligen la ropa informal totalmente.
Puede ser un jeans con roturas o desgastado con una camisa informal.
Luego está aquella persona clásica que se viste con un pantalón formal, con una camisa a tono.
Y también está aquella gente que concurre a eventos, busca indumentaria para cumpleaños o casamientos con su trajecito y con su buen vestir.
¿Ha cambiado mucho la indumentaria en general?
Podemos ver a los jóvenes, que se le solicita ropa formal y se pone su trajecito. Con tiradores y moñitos, corbatín.
Hoy en día la gente trata de vestirse bien.
¿Qué es lo más lindo de su tarea?
Es atender a la gente bien atendida.
Que se vaya contenta.
¿Y lo que no le gusta?
No, en ese aspecto no tengo nada que decir.
Me gustó siempre cumplir, en cuanto a la asistencia y a todo.
¿Qué le ha aportado Rodwil en todos estos años?
Me aportó experiencia, sobre todas las cosas.
No me puedo sentir disconforme con nada, porque la empresa siempre que la necesité estuvo a mi lado. Y eso es muy importante cuando un empleado lo necesita. Que la empresa brinde su apoyo, su respaldo.
Me siento muy conforme.
Me gustaría destacar ese apoyo de la empresa siempre y el compañerismo entre los compañeros, que es muy importante.
Mis compañeros son de fierro y los patrones también.
Me siento muy conforme en ese aspecto.
¿Usted qué le ha brindado a la empresa?
Yo creo que le he brindado parte de mi vida.
Son 38 años ininterrumpidos.
A veces pienso en la gente que llega al local y me dice: «¿todavía estás acá?».
Y uno de esos señores que me preguntó, es uno de los primeros clientes que tuvo Rodwil.
Es todo una vida acá adentro.
Fue un conocerla poquito a poquito todos los días a la empresa y lo sigo haciendo.
¿Se viste en Rodwil?
Si, claro.
¿Cuál es su estilo?
Más bien clásico. Me gustan las cosas modernitas, pero no exageradas.
Dentro de lo moderno, lo clásico.
Uno tiene que ubicarse con la edad y con la vestimenta moderna.
¿En algún momento, echó de menos el taller mecánico que no logró instalar?
En un momento de mi vida, me puse a meditar y pensé: había estudiado cuatro años de mecánica, con un diploma que lo tengo colgadito en casa, lo miro y pienso que dentro de todas las materias que tenía el curso, algunas cosas me han servido para la tarea que realizo.
Los números, la parte de la matemática es muy importante siempre para cualquier tarea que vayamos a realizar.
¿Ya no es una asignatura pendiente?
No, ya no.
Lo miro al diploma con cariño, porque tampoco fue un tiempo perdido.

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Aptitud con condiciones

Entrevista a Wilson Daniel Caballero

Encargado de turno de Producción en Panadería y Confitería Merco Pan, con 26 años de labor

Wilson llega desde Montevideo siendo pequeño. Comienza muy pronto a sentirse cómodo entre nosotros y hoy Salto ya lo da por adoptado.
Su trayectoria laboral, tiene inicio en una conocida panadería del medio, donde con el paso del tiempo, logra 18 años de permanencia.
Ya respaldado por una vasta experiencia, descubre a Panadería y Confitería Merco Pan, para quedar fascinado con la forma de trabajo y la comodidad que encontró para hacerlo posible.
Con mucho apoyo de parte de la patronal y del grupo de compañeros que lo recibió, le dan la bienvenida para cubrir un horario de cuatro horas, haciendo una «changa» por unos días.
«¡Fué una «changa» de 26 años!» comienza diciéndonos Wilson, sonriendo:
¿Dónde comenzó desarrollando su actividad laboral?
Trabajaba anteriormente en una panadería, ubicada en Uruguay y Piedras y lo hice durante 18 años. Aprendiendo el oficio y dedicándome de lleno a la tarea. Siempre me gustó.
¿Cómo se integra a la familia de Merco Pan?
Una persona conocida me llama para saber si deseaba realizar una changa cubriendo cuatro horas.
Fueron unos cuarenta y cinco días y dadas algunos aprendizajes que comenzaba a adquirir, el trato de los compañeros hacia mi, lo mismo que el de los patrones en su mayoría, me fue atrapando.
Comencé hace 26 años, como ayudante en la panadería.
Fui aprendiendo en su forma de trabajar desde el comienzo cada vez más y a gustarme por sobre todo.
Con algún tipo de cursos temporariamente, pero más que nada aprendiendo en la práctica.
Me enamoré del lugar y de la tarea. No solamente de los cambios en la forma de trabajar, sino en todo lo que me brindaban.
Allí fue que traté en lo posible de comenzar a cumplir y que se notara mi responsabilidad.
¿Hubo luego una invitación a quedarse?
Sí, de parte de uno de los patrones.
Me invitó a quedarme planteándome la parte económica y confiando de su parte, que nos íbamos a arreglar. No lo pensé dos veces y así fue.
En treinta días, me di cuenta de cómo se trabajaba. Me gustó, me quedé y nunca me arrepentí.
¿Su familia apoyó la decisión?
Sí enseguida.
Mi esposa Lourdes, junto a mis hijos Martín, Marcos, Marisela y Maicol, siempre han apostado por mí. Cuando llegó el momento de quedarme del todo trabajando, les comentaba cómo era el cambio, con qué beneficios contaba si me decidía. Y me apoyaron para que me quedara.
Aunque posiblemente en lo económico iba a ser equivalente al empleo que dejaba atrás, estaba más cómodo.
¿Cuál fue el cambio que notó al llegar?
Cuando comienzo, la Merco se había instalado hacía poco tiempo en la vereda de enfrente, donde actualmente se encuentra el local de electricidad.
Llego al local, mirando todos los detalles de la panadería: ¡qué lindo era todo, que higiene, mucha organización!
Para luego llamarme mucho la a tención la forma de trabajar.
Donde se preocupaban más que nada por contar con toda la materia prima para hacer el trabajo, en general.
No lo había ni hacían problemas por nada, como pasa hasta ahora.
Un lugar donde uno logra trabajar bien cómodo.
¿Con qué expectativa entró a trabajar?
Lo que deseaba era estar bien económicamente y lógicamente contar con la posibilidad de lograr un progreso. Pero además, quería trabajar con la tranquilidad de contar con todos los insumos para la fabricación y por sobre todo, que me fueran tomando confianza para con el tiempo lograr un cargo, como lo tengo.
¿Cuándo se lo asignan?
Enseguida. Por el hecho de tener conocimientos sobre el rubro.
Uno de los patrones que hoy se encuentra con nosotros, me valoró por los conocimientos que tenía y me lo dijo. Era por la experiencia que ya traía conmigo.
Y luego, fuí trabajando y eso se fue reflejando en el aprendizaje de todos los días. Creciendo laboralmente.
En total son 44 años de trabajo en panaderías.
¿Por qué eligió ser panadero?
No lo elegí, sino que se fue dando.
Tal vez porque sin dudas, cuando comencé a hacerlo, fue algo que me gustó.
No es estar trabajando porque no hay otra, es porque me gusta lo que hago.
Además del horario, que es durante la tarde. Cuando entré, era ese el horario y en la actualidad, volvió a ser el mismo del principio.
De ser de noche, es muy complicado.
Uno pasa mal durante el día, por no lograr descansar bien a la noche y es un pasar mal todo el tiempo. No descansa el cuerpo, ni la mente.
Además de la atención y los momentos que uno le queda debiendo a la familia, a los hijos, que necesitan ésa conexión con los padres.
Para estar con ellos y darle una mejor calidad de vida.
¿Qué se implementa en cada curso que llega a realizar?
Mucho sobre los productos.Wilson Caballero 1
Es muy importante la materia prima, tanto la harina como los demás ingredientes que utilizamos.
¿A qué se debe el éxito de Merco Pan?
Se debe a la calidad.
Al cuidado de la materia prima. Se vigila el más mínimo detalle, para que no se nos pase nada y lograr demostrarle al cliente una buena imagen y buen gusto del producto, en todo lo que hacemos.
¿Cómo se logra esa variedad de productos que actualmente consumimos los salteños?
Se van creando casi en forma continua.
Tanto en la parte del pan como de confitería.
Los encargados y principales, son los que se encargan de ir innovando. Año a año, implementando variedades y gustos.
Tanto en lo dulce como en lo salado.
¿Cómo es la relación con el grupo de compañeros?
Somos unos cuantos y es un grupo muy lindo.
Cada tanto hacemos una hamburgueseada o alguna comida como para entretenernos y lograr estar todos juntos.
Una muy buena conexión existe entre los treinta y cinco funcionarios que somos, en su totalidad.
¿Qué tiene que tener un buen panadero?
Tener ganas de hacer las cosas bien.
Dedicar su tiempo.
Siempre le digo a mis compañeros: «el día que no tenga esas ganas tan necesarias de hacer las cosas bien, más vale ni vengo».
Si uno no hace las cosas con amor, no va a salir nada bueno de allí.
A mi me gustó desde el comienzo ésa forma de trabajar y trato de hacerlo con el mayor cuidado posible.
¿Hay alguna tarea que no le guste hacerla?
No, me gusta todo lo que hago.
Lo que sí no me gustaría, pero de todas formas si lo tengo que hacer lo hago, es trabajar en horario nocturno. De la medianoche en adelante.
¿Qué le brindó todos estos años la Merco Pan?
Tranquilidad.
Me ayudó en gran parte de mi vida. Me ayudó a aprender.
Y económicamente hablando, me ayudó a progresar.Wilson junto a parte del grupo de tareas de Merco Pan
¿Y usted que siente que le brindó a la empresa?
Responsabilidad en todo.
Y a veces no está bien decirlo, pero incluso fue muy escaso el ausentismo que he tenido.
Fue mínimo, gracias a Dios.
Siempre he estado al pie del cañón para poder cumplir.
Me parece que le he dejado muchas cosas.
La empresa es parte de mi vida y le estoy muy agradecido por todo.
Desde el momento que ingresé a ella, cuando eran cuatro los principales y me dieron la oportunidad, hasta ahora.
Un agradecimiento y un saludo también al equipo de trabajo que logramos, que es muy bueno, comprometido además en su tarea y otro muy especial para mis cuatro preciosos hijos y a mi señora.

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Funcionario de Rectificaciones Bisio, con 38 años de labor

Entrevista a Néstor Enrique Sosa Santurio

Néstor proviene de la localidad de Colonia Lavalleja. Y junto a su numerosa familia llegó a Salto siendo un niño, para instalarse en un conocido barrio de nuestra ciudad.
Al ir culminando primaria su decisión a futuro, era ingresar a UTU, para encontrar un oficio y lograr desarrollar su actividad.
Comenzó a estudiar tornería y al culminar sus estudios, es por medio de un amigo que dejaba el puesto que se contacta con Carlos Bisio, principal de Rectificaciones Bisio. Donde comenzó en su primer empleo, deseoso de desarrollar conocimientos, además.
Pasaron desde entonces muchos años, que hoy recordamos dialogando con Néstor.
De cómo llega al desafío de ingresar a una empresa con una vasta trayectoria en el medio:
¿Por qué estudiar tornería?Néstor Sosa
En realidad estaba por un lado la parte de motores y por otra la de tornería. A mí me gustaba esta.
En la época en que concurría a primaria, mis notas no eran de las mejores.
Tampoco habían muchas posibilidades de estudiar una profesión de Facultad o maestro, etc.
En el año ´66, mi padre adquirió un FORD A y tal vez el hecho de andar siempre con él, me fue llevando a querer estudiar sobre la mecánica.
Creo ya que en ese entonces ví un mercado donde se podía desarrollar la actividad y que además en la mecánica, siempre iba a contar con un medio de vida, porque se necesita.
Mi interés en la profesión, era el hecho de realizar piezas y con el tiempo, se fue dando.
¿Cómo ingresas a Rectificaciones Bisio?
Por medio de un compañero con el que estudiábamos juntos en UTU.
Él estaba trabajando en Rectificaciones Bisio y decide dejar el puesto. Me lo comenta, me comunico con Carlos, el patrón y nos pusimos de acuerdo.
Me dijo: «Empezamos el 1º de noviembre». Comenzamos, trabajamos durante todo el día y a la tardecita, me dice: «mañana descansamos».
Me dejó asombrado. Era porque el 2 de noviembre es el día de los difuntos. Es una anécdota para compartir de mi comienzo. (Sonríe).
¿Qué esperabas encontrar en tu lugar de trabajo?
Era mi primer trabajo y por ende, totalmente nueva la tarea, estaba muy entusiasmado en conocer todo lo que había para hacer.
Cuando comencé a trabajar, quedé impresionado de ver como mis compañeros, que ya hacía años que venían trabajando en marcas, identificaban la parte de los motores con facilidad, desarrollaban su actividad sabiendo todo.
Yo me sentía ansioso por hacerlo.
Se hablaban entre ellos, anotando marcas y demás y yo además de no conocer las marcas, tampoco conocía los fabricantes.(sonríe).
Hoy se habla de Ford, Mercedes o Ferrari y es diferente, en esa época eran desconocidos hasta los logos.
Ésa era mi mayor expectativa: llegar a conocer todo. Que era una pieza y cuál función cumplía.
De todas formas, no dejamos nunca de conocer, hasta en la actualidad. Continúan saliendo nuevas marcas.
¿Te atrae aún lo que empezaste haciendo?
Sí, obviamente. Y me sigue gustando.
Realmente el rectificado de motores, es algo que me apasiona.
¿Cómo te recibe el grupo de colaboradores que ya estaba en la empresa?
Muy bien. Fueron todos muy compañeros desde el principio, además yo no conocía nada y necesitaba que me indicaran cada cosa por hacer. Pero también sentí mucho apoyo de parte de la patronal.
Logré la ayuda de todos e ir mejorando, aprendiendo.
¿Actualmente en qué se basa tu tarea?
Mi trabajo se sigue desarrollando en el torno, donde se puede lograr una serie de actividades en diferentes tareas.
Es una máquina espectacular que sirve para construir o reparar piezas y muchas más funciones.
Te vuelve creativo, porque siempre hay que estar con un razonamiento bien activo.
Hay una cantidad de máquinas, para que todos los que trabajamos allí desarrollemos la tarea sin ninguna dificultad y los trabajos queden asegurados con calidad.
Es una gran satisfacción ir aprendiendo cada día y un placer trabajar allí.
¿Qué se necesita para ser un buen tornero?
Tiene que tener talento y ser creativo.
Y también conocer la función que cumplen las piezas.
Con algunas de ellas se trabaja lento, con otras más rápido y para eso, hace que cambie el material.
¿Hoy te animas a cualquier tipo de trabajo?
Sí, en lo que a mí corresponde.
Porque cada uno de los colaboradores, cumplimos una distinta especialidad, siempre cada uno en lo suyo.
Pero en conjunto logramos todo.
Es un equipo que está trabajando con un servicio especializado y la empresa ya está reconocida en nuestro medio.
¿Qué fue lo más difícil?
Adaptarme al principio.
Luego que aprendí, todo se ha hecho fácil.
Todo tiene su tiempo y su atención, trabajando responsablemente.
¿Y lo más agradable?
Que salga todo bien el trabajo.
Es la mayor satisfacción. Porque me hace sentir muy cómodo.
Y me hace sentir muy bien, trabajar con el grupo de compañeros que tengo.
Porque es un equipo muy capáz, sin dudas. Así como su lado humano.
Nunca voy a terminar de agradecerles, todo lo que he aprendido a su lado, así como a los patrones con el apoyo que me han brindado.
¿Te sientes apoyado por tu familia?
Sí mucho.
Vengo de una familia grande y estoy casado con Elina, desde el 2001, quien me brinda todo su apoyo.
¿Qué te ha dejado Rectificaciones Bisio en todos estos años?
Me ha dejado una gran estabilidad laboral.
Con un aprendizaje, en medio de un compañerismo.
Fue Aline, la hija de mi patrón, quien me comunicó que habían solicitado ustedes, esta entrevista.
Yo no siento otra cosa, más que agradecimiento.
Gracias a Rectificaciones Bisio, logré ocupar un lugar en la sociedad y me siento en este caso, como un representativo de la empresa.
Es un placer enorme para los trabajadores de la misma, cuando el trabajo no solo pasa por dentro del departamento.
Muchas veces llegan motores para su reparación de diferentes partes del país o incluso lo envían de un país vecino, asombrándonos de los contactos que tiene el patrón.
¡Como reconocen su trabajo!, junto a la confianza que los clientes le entregan.
Para nosotros es cumplir una función con más gusto aún. Nos hace sentir muy bien.
Porque también atendemos la parte de la agricultura. Con toda esa maquinaria de los horticultores, la gente del agro, trayendo trabajo a la empresa.
Es muy lindo trabajar para toda ésta gente, porque hace sentir muy reconfortada a la empresa.
¿Y que le has brindado tú como colaborador?
Pienso que, así como he recibido una gran enseñanza y estabilidad en lo laboral, yo también en mi función de empleado he cumplido con la empresa.
Esta es parte de mi vida.
Nuestra relación de empleador y empleado en cualquier aspecto es excelente, con los patrones y con el equipo todo.
Pienso que si yo traté de poner de mi parte toda la responsabilidad y la puntualidad posible, siempre brindándome, el patrón me ha brindado el puesto con todo al alcance y me ha permitido prosperar.
He entregado lo mejor de mi y me he sentido respaldado siempre por la empresa.
Gracias a Diario EL PUEBLO, por permitir expresarnos con nuestras historias como trabajadores y también mostrar a nuestras empresas salteñas, en un diario salteño que se lo puede ver en el mundo.

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Plaza y paseos

PLAZA ARTIGAS
Calles, Uruguay, 18 de Julio, Artigas y 25 de Agosto.
El espacio adquirió su actual importancia cuando en el centenario de la ciudad se decidió construir un monumento a José Artigas.
Edmundo Prati elaboró un conjunto escultórico de tres piezas: Artigas a caballo, Ciudadano y Gaucho.
PLAZA FLORES
Calles José Zorrilla de San Martín, Pbro. Schollinsky, Julio Delgado y Diego Lamas.
Espacio forestado con bancos, alumbrado y ornamentación. Posee un monumento central en honor a la madre, obra del escultor Edmundo Prati; también un reloj donado por la firma París Londres cuando se conmemoraron los cien años de la Jura de la Constitución.
PLAZA TREINTA Y TRES ORIENTALES
Calles Uruguay, Juan C. Gómez, Artigas y Florencio Sánchez.
Es la plaza más antigua de la ciudad.
En su circunvalación se encuentran: Iglesia Nuestra Señora del Carmen, primera Casa de Gobierno y Puerta de la Antigua Jefatura.
PLAZOLETA ROOSEVELT
Al inicio de calle Uruguay. Construida en homenaje al Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt. Cuidados canteros, árboles y arbustos en balconada con escalera central que desciende hacia la explanada portuaria.
Posición privilegiada para apreciar la majestuosidad del curso del río y los famosos atardeceres salteños.
PARQUE HARRIAGUE
Av. Harriague y Rincón. Parque de belleza natural, donado por Catalina Harriague de Castaños al municipio en 1951. Acceso libre y gratuito. Abierto todo el día. Visitar preferentemente de día.
PARQUE SOLARI
Av. Blandengues y Enrique Amorim. Diseño de artistas de la Escuela Francesa de Paseos Públicos de París.
Declarado Monumento Histórico Nacional. Plantas, flores y árboles forman un conjunto paisajístico con glorietas y estanques.
En su interior el Parque del Descubrimiento diseñado por Leandro Silva Delgado en homenaje a los 500 años del descubrimiento de América por los españoles. Acceso libre y gratuito. Abierto
PARQUE MATTOS NETTO
Costanera Sur. Balconada al río Uruguay y plaza en homenaje a la industria saladeril. Increíble panorama del río, hermosos atardeceres y paisaje nocturno de ensueño.
Acceso libre y gratuito. Abierto todo el día
PLAYA “SALTO CHICO”
Al norte y a 3 km del puerto de Salto, sobre el río Uruguay. Zona de pequeñas cascadas, playas, camping, observación de la naturaleza yesparcimiento. Frente a los rápidos se encuentra el Parador Ayuí y la Plazoleta del Éxodo. La faja costera con playa de canto rodado está habilitada para baños en verano, con servicio de salvavidas. En la costanera que bordea las barrancas hay iluminación, gabinetes higiénicos, bancos, parrilleros, sendas peatonales, canchas de fútbol y vóley de playa.

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Lugares de Salto

Ateneo
Con capacidad para 300 personas. Fue construido a fines del siglo XIX bajo inspiración masónica y fue declarado Monumento Histórico Nacional el 1.08.1989. Ubicado en calle Artigas 535
Mercado 18 de Julio
Antiguo mercado de abasto, del siglo XIX. Transformado en centro de exposiciones y eventos. Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 27.04.1990. Ubicado en la manzana comprendida entre las calles Uruguay, Rincón, Artigas y 18 de Julio.
Columnata de la Vieja Jefatura de Policía
Es parte del edificio de la antigua Jefatura de Policía, construido en 1861. Fue el Centro Político de Salto, hasta la creación de las Intendencias. Declarado Monumento Histórico Nacional el 07/06/1990. Ubicada en calle Artigas y Florencio Sánchez.
Catedral Basílica San Juan Bautista. Es la Catedral de la Diócesis de Salto, su construcción se comenzó a fines del siglo XIX y se terminó en varias etapas, en el siglo XX. Contiene obras murales de artistas célebres como José Zorrilla de San Martín, y estatuaria y altares europeos. Declarada Monumento Histórico Nacional el 06.03.1997 Ubicada en calle 25 de Agosto entre Uruguay y Artigas
Edificio de Oficinas Públicas
Edificio en esquina de tres plantas, construido especialmente para diversas oficinas públicas. Obra del arquitecto Veltroni, cimentado en troncos de maderas duras y en un estilo distintivo.Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 16 de Octubre de 2008. Ubicación: Calle Artigas esquina Treinta y Tres .
SITIO DEL AYUÍ
Lugar donde el Gral. Artigas, seguido del Pueblo Oriental establece su campamento durante el éxodo o La Redota, episodio histórico ocurrido de octubre a diciembre de 1811.
TEATRO LARRAÑAGA
Hito artístico del país. Su construcción fue financiada por acciones vendidas al pueblo salteño. Inaugurado en 1882. Declarado Monumento Histórico Nacional. La sala tiene palcos, platea y tertulia; paredes empapeladas, cielo raso y telón pintados por artistas de renombre. Considerado uno de los teatros con mejor acústica del mundo. Posee un museo en el que se pueden apreciar muebles, vestuarios y afiches de antiguas obras.

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TURISMOENSALTO.COM

Contamos para la Semana de Turismo o Semana Santa con diversas propuestas en visitas guiadas para los turistas que visiten el departamento de Salto o la región. Las propuestas son muy didácticas, atendiendo las características de la demanda que visita la región en esta semana.
Las mismas son realizadas en idioma español, en caso de requerirlo se elaboran propuestas a medida, diseñadas y conducidas por guías turísticos aptos para conducirlas, además, en idioma inglés o portugués.
Los circuitos turísticos detallados a continuación incluyen traslado desde el lugar de hospedaje, servicio de guía con ingreso a los lugares y degustación. Los niños hasta 5 años no abonan el paseo. Para una mejor organización de los mismos, recomendamos realizar la reserva y los pasamos a buscar por su lugar de hospedaje.
A continuación, detallamos los días y horarios de salidas:
Martes 27 City Tour por Salto:
En esta propuesta se recorre el centro de Salto y costaneras: se recorren edificios públicos de importancia cultural y arquitectónica, iglesias y plazas de la ciudad.
HORA: 09:00
Duración 21/2 – 3 horas
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $280
Miércoles 28 Represa y Parque del Lago:
La propuesta: Represa de Salto Grande y Lago de Salto Grande le permite conocer la Represa, Laboratorio Solar, Planta Solar y toda el área de influencia. Además, se visitan emprendimientos turísticos que se localizan en el área.
HORA 09:00
Tiempo aproximado: 4 horas
Distancia aproximada 40 km
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $300
Jueves 29 Circuito Productivo: Bodegas y Olivares
Este recorrido lo invita a conocer las diferentes producciones del departamento. Se visitan dos emprendimientos productivos: un emprendimiento olivícola y una bodega. Incluye traslado, visita guiada y degustación.
HORA 10:00
Tiempo aproximado: 3 ½ horas
Distancia aproximada 50 km
Salida: Termas del Daymán
Precio por persona $450 (incluye degustación)
Viernes 30 Circuito Lugares Sagrados:
Este circuito recorre lugares referentes de la Iglesia Católica: Padre Pio, Altar del Papa Juan Pablo II, Cristo Redentor y culmina el recorrido en la Catedral San Juan Bautista.
HORA 14:00
Tiempo aproximado: 2 1/2 – 3 horas
Distancia aproximada 50 km
Salida: Salto Shopping y Termas del Daymán
Precio por persona $380
Por más información al mail info@turismoensalto.com al 4735 4013 o al celular 099 488 226.

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Nuestro Salto

Ubicado en el litoral del río Uruguay, al noroeste del país. Limita al norte con Artigas, al este con Rivera y Tacuarembó, al sur con Paysandú y al oeste con la República Argentina. Superficie: 13.981 km².

Población: 123.120 habitantes. Salto es la capital con 99.072 habitantes.Salto_Department_mapSalto_Department_map
Las principales localidades son: Constitución, Belén, San Antonio, Laureles, Valentín, Colonia Lavalleja, Guaviyú, Pueblo Fernández. Conforma con Paysandú el corredor termal del Uruguay Natural con seis centros de diversas características: Termas de Almirón, San Nicanor y Guaviyú, Arapey, Daymán y Salto Grande.
Hay diferentes teorías sobre la fundación de la ciudad. La versión más aceptada es que la fundó José Joaquín de Viana en 1756.
Estas tierras fueron testigo de campamentos que marchaban junto a José Artigas hacia Entre Ríos en el Éxodo del Pueblo Oriental. Cruzaron el río en la zona del Salto Chico. El Departamento de Salto fue creado en el año 1837.

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«Aptitud con condiciones»

Entrevista a Juan Carlos Lagos

Funcionario de empresa La Salteña, desde hace 30 años

Es por medio de un aviso en un periódico vespertino, que Juan Carlos se entera de una vacante de trabajo en empresa La Salteña.
Contaba para comenzar con esa fuerza de juventud, ganas de verse progresando, pero sobre todo, con el apoyo de su esposa, con la que ya conformaba un hogar junto a su bebé Natanael.
Las reglas establecidas en la empresa eran de tres meses a prueba. Pero mucho antes de lo pautado, su principal Raquel Galluzzo, le comunica la buena nueva: ¡ya era integrante del equipo de trabajo!
Recordamos junto a Juan Carlos toda su trayectoria laboral. Desde sus inicios, a su actualidad:Juan Carlos Lagos
¿Cuándo comienza su tarea en este rubro?
Comienzo a conocer las empresas fúnebres hace muchos años.
Los ataúdes llegaban a destino por medio de AFE en vagones, yo hacía fletes y comencé a transportarlos de allí a las empresas fúnebres.
En aquel entonces eran Simonelli, La Salteña y Prusultra.
En La Salteña conozco a Juan Márquez, su Gerente, también a Branca que actualmente es propietario de Oliden, en ese entonces Prusultra y Simonelli.
El contacto que yo mantenía con ellos se debía únicamente al flete que realizaba y ese relacionamiento me llevó a seguir conociendo gente en La Salteña.
¿Cómo ingresa a trabajar allí?
Me avisa mi cuñado que trabajaba en Diario La Prensa, había una solicitud de un puesto de trabajo en La Salteña.
¿Cómo decía la solicitud?
Se solicitaba un empleado fúnebre.
Llego a anotarme, había una cantidad importante de aspirantes y pensé: «¡Qué me van a tomar a mí, habiendo tanta cantidad de gente!» y me fui.
Mientras me iba, pensé en mi niño que tenía dos meses y volví.
Me dije: «soy una persona como uno de los aspirantes que esperan y también tengo el mismo derecho. Tal vez puedo llegar a ocupar ese lugar», y volví. Fui el último que entré.
La persona que me entrevistó, la Sra. Raquel Galluzzo y me dijo: «¡Qué te va a gustar a vos el trabajo!».
Le respondí: «mire señora, yo necesito trabajar. Tengo un niño de dos meses y necesito el puesto.
Acá queda un poquito de lado si me gusta o no. Lo tengo que hacer».
Pasan unos días, me visita en mi casa Juan Márquez con la noticia de que me tenía que presentar a trabajar. Al llegar me informan que me iban a dar la posibilidad de probarme.
Tengo muy buenos recuerdos de mi comienzo en la empresa, porque eran tres meses a prueba y a los dos meses, la patrona me dijo que quedara tranquilo que el puesto era mío.
¿Qué incluía en los requisitos?
Principalmente y a grandes rasgos, lo que hace el funebrero cuando fallece una persona. Levantar el cuerpo y traerlo a la sala. Se realiza el sepelio, se trasladan sus restos al cementerio y al finalizar acompañar a sus familiares a sus respectivos domicilios.
Aunque en algunas empresas no era así el servicio que se brindaba, en La Salteña era más completo, ya que nos encargábamos de todo. ¡Como lo hacemos hasta hoy!
Siempre nos brindaron en la empresa mucha confianza y participación, eso logró que hiciéramos toda la tarea con mucha entrega.
¿Cuál era su expectativa al momento de ingresar a trabajar allí?
Siempre me gustó mucho manejar. Pero a su vez, al ingresar a la empresa, me comenzó a interesar la parte administrativa.
Tal es así que culminé mis estudios de Contabilidad Comercial y Bancaria en Instituto Mundo Nuevo, logrando asociar las dos cosas.
¿Cómo tomó su familia la tarea que debía realizar?
Bien.
Yo en ese entonces me había casado con Rosario hacía dos años y tenía un niño: Natanael. Luego llegó Emanuel y por último Wendy.
A mi esposa le gusta mucho el trabajo y estábamos comenzando nuestra vida de hogar, con dos años de casados. Había que iniciarse y progresar.
Yo anteriormente trabajaba con un albañil y este me decía que yo iba a cobrar en el mes trabajando en la empresa, lo que él me pagaba por semana.
Yo le respondía: «cuando tienes trabajo, yo trabajo y gano bien, pero cuando no tienes trabajo yo no gano. Y acá, a ése dinero lo voy a tener siempre y seguro todos los meses».
Y me empezó a gustar el trabajo en la empresa, me recibieron muy bien. Me relacioné y me integré enseguida al grupo de compañeros que había.
¿Cuáles son los cambios que nota hoy?
En primer lugar, éramos cuatro funcionarios haciendo la tarea: El Gerente Juan Márquez, Ángel Cardozo, Miguel Rodríguez, ambos jubilados y yo.
No había limpiadores en la empresa, ni lavadores de coches, tapizábamos los ataúdes.
Veníamos a Diario EL PUEBLO a buscar diarios para lo que se llamaba amortajar, realizando tubitos con los diarios, teniéndolos prontos para cada ocasión. Actualmente ya eso no se usa. Se utiliza papel de arroz, que es mucho más práctico y el trabajo se puede hacer más rápido.
Empresa La Salteña fue la creadora de los servicios en las salas velatorias, o sea que de cada diez servicios, nueve eran en la casa, donde había mucho más trabajo porque había que acondicionar todo, luego volver a recoger lo que se había llevado y se hacía un solo servicio en la sala.
Hoy, la empresa ha crecido enormemente. Somos más cantidad de funcionarios funebreros, realizando muchos más servicios que en aquel entonces y contamos con mucho más personal para otras tareas.
Los ataúdes vienen tapizados, la tarea se ha agilizado por diferentes medios y es todo más fácil.
Se ha ido innovando tanto que el progreso dejó atrás esas cosas.
¿Cómo es un servicio hoy, visto desde adentro de la empresa?
Llega la persona a la empresa, tratamos con el familiar, realizando toda la parte administrativa correspondiente. Luego se instala el servicio, siempre atendiendo a los familiares. Ya sea en la sala, o en la cafetería.
Se realiza la parte de trámites, invitaciones.
Hay que solucionar el tema de dónde lo desea sepultar, ya sea en nicho o panteón, si la familia se va a inclinar por el Cementerio Central o Cementerio Parque, que hoy tiene la empresa.
Y al llegar la hora del sepelio, culminar el servicio en cementerio y luego trasladamos la familia a su domicilio.
Allí, finaliza una parte del servicio.
Porque hay funcionarios de nuestra empresa, que se dedican a realizar algunos trámites en juzgado, como es la partida de defunción, acompañar al familiar a realizar el trámite ante BPS cuando la esposa o el esposo, debe hacer el trámite de pensión, facilitándole toda la documentación.
Inclusive vamos a buscar a la persona al domicilio llegado el momento, se lo acompaña y luego lo llevamos de nuevo a su casa.
¿Cuántos son los encargados de esta función?
Somos ocho los funebreros, realizando además la parte administrativa.
Un grupo de trabajo, abocado a realizar un buen servicio. Haciendo todos el mismo trabajo, incluso si ya fue comenzado por un compañero, cada uno de nosotros ponemos la misma dedicación, para que salga todo lo mejor posible, porque somos un equipo unido, que lo único que nos interesa es que las cosas salgan bien.
No importa quién haya vendido el servicio, ni quién lo haya iniciado, sino que lo que tratamos es que sea de principio a fin, con un orden total.
Por cierto, somos humanos y nos podemos equivocar, pero de ver una falla en algo, tratamos de enmendarla de inmediato, siempre al lado del compañero, mirando por lo que necesite para mejorar el servicio.
Trabajan además cajeros, promotores y cobradores.
¿Cómo se siente hoy a tantos años de aquel comienzo?
Trabajando muy cómodo.
El compañerismo entre los compañeros de trabajo es el mismo. Hay mucha gente joven incorporada a la empresa y a mí me respetan como integrante del grupo y también como compañero más antiguo (sonríe).
Me siento muy cómodo con los patrones y dialogando con uno de ellos le decía: «A esta altura, siento a la empresa como mía».
Y hablando con Jacqueline, compañera de trabajo, decíamos que pudimos ver casi toda la trayectoria de la empresa.
¿Qué le han dejado todos estos años en La Salteña?
Mucha amistad, ese vínculo que se forja.
Le doy gracias a mis patrones de aquel momento, Sres. Raquel Galluzzo y Jorge Fernández (fallecido), y a sus hijos Carlos y Gustavo Fernández, que prácticamente los vi criarse allí dentro.
Doy gracias a Dios por haberme dado la fuerza y la salud necesaria para hacer casi mi vida dentro de la empresa, trabajando todos estos años.
Eso se refleja en el progreso de mi familia y también en el sostén y el respaldo.
Y lo que hoy tengo y soy, se lo debo todo a empresa La Salteña, porque prácticamente es mi vida.
Y si Dios me ayuda, pienso jubilarme siendo parte de ella.

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Daniel Polti Juanena, Principal de Polti Repuestos: «Cumplimos 52 años en el medio»

Siguiéndole los pasos a su papá Francisco Polti, tanto Daniel como su hermana Gabriela, están dedicados por entero al negocio familiar.
Su esposa Adriana, cumple un rol fundamental en cuanto al apoyo que brinda a Daniel en todas sus actividades, así como sus cuatro hijos y una nieta dueña de su disfrute.
Daniel cuenta su trayectoria de 38 años, aunque estuvo desde niño viendo el desarrollo de la empresa junto a su padre y es por ello que se hace un conocedor innato en el rubro de la mecánica y en cuanto a repuestos en general.
Nos acercamos a su local de Brasil y Gutiérrez Ruiz, donde dialogamos de manera muy amena:
¿Cree que por el hecho de ser un emprendimiento familiar usted le sigue los pasos a su papá?
Sí. Papá fue quien me dio el puntapié inicial.
Él era empleado en Barbieri y Leggire y comienza con el emprendimiento siendo yo un niño. Mamé todo esa lucha que el realizó para sacar a flote a la familia.
Es como que lo llevo en la sangre porque estuve siempre entre los fierros.
Y me gustaba lo que él hacía, me gustaban los autos y me conocía todas las marcas.
¿Cómo era trabajar con su papá?
Yo me casé con mi esposa Adriana, que es un pilar fundamental en mi vida apoyándome en todo, a los 24 años y ya estaba trabajando con papá.
Y el hecho de estar con él me permitía tomar decisiones. Era un hombre muy exigente y tenía épocas de altas y de bajas.
Y cuando estaba en la alta, se me hacía muy difícil seguirle los pasos.
Me exigía por ejemplo que me levantara temprano y a las dos de la tarde ya estábamos trabajando de nuevo, haciendo muchas horas en la empresa.
Seguimos juntos siempre adelante hasta que logró en un predio que había adquirido, hacerse una construcción para un guardacoches que está ubicado en 1º de Mayo 350 y ahí también le puso muchas horas.
¿Cómo es que se instalan en una esquina trascendental como es esta?
Porque donde estábamos por Artigas, la flecha de la calle había cambiado en forma contraria y le quedaba muy trasmano a toda la clientela.
Mi padre había adquirido este predio baldío y se comenzó a construir esta edificación.
Hace de esto 29 años.
¿Cuándo se hace cargo usted del negocio?
Yo cuento con 38 años de actividad con la empresa. Papá se retiró pero continuaba visitándonos.
Se instalaba con nosotros y tenía a mucha gente conocida, por haber tenido una vida social muy activa.
Tuvo actividades sociales en la Universidad de la República, en Bomberos, en Club de Leones, en Club Peñarol.
Y en el año 2000 se incorpora mi hermana Graciela en la parte administrativa, la cual me acompaña hasta ahora y estamos muy cómodos trabajando. Es una excelente compañera que también hace su gran entrega, para que llevemos adelante juntos la empresa.
¿Cómo es la demanda en la parte automotriz?
En la actualidad es exigente.
La mayoría tiene su coche y la gente quiere los repuestos ya y a veces hay que acudir a Montevideo, recurriendo a la tecnología, sacándole foto al repuesto a solicitar con precisión, para que se envíe el repuesto requerido.
Y con el tiempo uno se hace conocedor de mucho y sabe dónde acudir para encontrarlo, así cómo hacer para no mantener mercadería estancada.
Por ello hay que ser muy cuidadoso en el stock.
¿Cuál ha sido el cambio más difícil que ha tenido que atravesar la empresa?
Yo alcancé a vivir las dos épocas.
En toda empresa está la época alta, la media y la época baja. Creo que la crisis más difícil, fue la del 2002 y salimos adelante como salieron todos.
En la época en que trabajaba papá había algunas casas de repuestos, pero luego fue pasando el tiempo y se volvió más competitivo el mercado.
Entonces uno tiene que adaptarse a ser más eficientes, más competitivos.
Buscar mejores precios y lograr esas dos cosas fundamentales: calidad y precio.
¿Todavía conserva clientes del comienzo?
Sí, todavía contamos con ellos.
Clientes de cuando todavía estábamos en calle Artigas 1742.
Clientes que nos han acompañado todos estos años de manera constante y estamos muy agradecidos por ello.
¿Cuál cree ser la clave para una empresa exitosa?
Primero tenerse confianza en lo que uno emprende y ser siempre responsable sobre todo con la gente, además de uno mismo.
Y siempre tratar de brindar lo mejor de uno.
Mucha entrega y servicio.
Si mira para atrás en su trayectoria, ¿qué ha recogido?
Lo que más hemos recogido, ha sido el relacionamiento con la gente y eso es muy placentero. Aprendimos mucho del trato con el cliente.
Y lo que vemos es el respeto que debemos conservar con él.
Sea el que viene a buscar una gran cosa o una de menor consumo. Eso uno lo va aprendiendo: a cuidar el cliente.
Es el respeto hacia los demás.
¿Una razón para comprar en Polti Repuestos?
Confianza en lo que está comprando y calidad, intentando brindar el mejor precio de nuestra parte.
¿Un recuerdo lindo de la época de su papá?
El hecho de haber trabajado tanto tiempo con papá, ya es bastante.
Al «viejo», le gustaba festejar los acontecimientos y se lanzó a promocionar los amortiguadores, entregándoselo al cliente ya colocados.
Hizo una fiesta con todos los mecánicos donde se pasó una película enfrente al negocio, en el local de la planta alta de Coca Cola.
Se invitó a gente preparada desde Montevideo en tema de amortiguación y se hizo un brindis, culminando en una fiesta muy particular.
Ese es uno de los recuerdos más agradables que guardo de las actividades que realizaba papá con el negocio.
¿Emprendería este mismo negocio?
Sí. Siempre me gustó lo que hice durante todos estos años.
¡Y seguro que lo volvería hacer!

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Roberto Di Donato, Vicepresidente de UNTASA (Unión de Talleristas de Salto). Como institución, UNTASA está cumpliendo 25 años de trayectoria

Abocada como siempre a la superación, cuenta en la actualidad con aproximadamente trescientos socios y realizando un llamado muy pronto a asamblea para la designación de su nueva directiva.
Actualmente la preside Pedro Farías y su Vicepresidente Roberto Di Donato, está dedicado al rubro desde hace quince años.
La familia de UNTASA no solo se encuentra conformada por el rubro de talleristas, sino por el vínculo creado por sus integrantes: profesionales conocidos, amigos o familiares directos.
Y los sigue encaminando unidos, por una lucha constante entre proyectos y avances.
Quisimos conocer de su situación actual y para ello dialogamos con su Vicepresidente Roberto Di Donato, de esta manera:
¿Cuánto hace que desarrolla la función de Vicepresidente?
Cuatro años.
Este es el indicado, donde tendríamos que encontrarnos ya cambiando la Directiva.
Nos salteamos un período donde no se realizaron presentaciones y de ésa forma, no cambiaron sus dirigentes.
Este año llamaremos a Asamblea.
¿Cómo se logran tantos años en el medio?
Esta tarea que realizamos es a voluntad propia. Algo que lleva mucho tiempo.
Constantemente interiorizándonos y solicitando colaboración. Pero por otro lado y lo más importante, es sentirnos unidos.
Deseando conseguir cosas como grupo y no de forma individual.
¿Cómo encuentra a UNTASA en el momento de su inclusión en ella y cómo la ve hoy?
De una u otra forma estuvimos siempre ligados a la institución y creo firmemente que debemos formar parte e integrarnos.
UNTASA fue creada para apoyar al mecánico y al rubro metalúrgico en todo lo que es avances en cuanto a la tecnología y los nuevos cambios.
Tanto administrativos como económicos.
Y su situación hoy se viene complicando en primer lugar, porque son pocos los socios que realmente se preocupan por la institución.
Eso hace que se haga más pesado de sobrellevar el recorrido que tiene que hacer quien toma la directiva.
Y en segundo lugar, existe un cambio que debe ser permanente en cuanto no solo al trabajo con los fierros, la parte tecnológica, sino también en la parte del empleador y de las exigencias del empleado, que nos obliga a estar informados permanentemente.
¿Cómo se realizan estas actualizaciones?
Hoy tenemos una herramienta muy importante que es internet, que nos abre un abanico inmenso viendo las realidades al instante. Y bien usado, es fundamental.
Debemos estar muy bien informados, porque a cualquiera de nosotros como mecánicos un solo error que cometamos dentro de un vehículo nos puede costar muy caro.
La plaza automotriz a nivel del departamento desde el año 2000 en adelante, se ha modernizado mucho.
No se ven tantos autos con sus años en la calle. Y eso requiere de una mayor capacidad de parte del mecánico, tener un taller en orden.
Debemos continuamente estar adquiriendo maquinarias, que muchas veces son de alto costo y es por ello que los números de los talleristas se elevan, porque los cursos y las herramientas son caros en una plaza muy pequeña.
Debemos trabajar con mucho cuidado en los precios, porque la competencia no nos lo permite además.
¿Cómo fueron los cambios en la Institución?
Además de la tecnología en la parte administrativa, ya que pasan muchas cosas por la computadora, la parte legal.
Estamos muy atentos e informados en cuanto a sueldos y demás.
Anteriormente el mecánico trabajaba «así nomás», como a lo que se iba haciendo.
Por más chico, mediano que sea mi taller, debemos mirar todo como una empresa, porque el sistema nos lleva a ello.
¿Cuáles fueron los logros de UNTASA, en los últimos tiempos?
Muy parejos.
Es una institución que necesita de acompañar estos cambios.
Somos unos agradecidos con el Centro Comercial e Industrial de Salto, porque nos brinda una mano enorme en cuanto a asesoramiento.
Por ése motivo nos «mechamos» mucho en cuanto a nuevas informaciones con gente que llega de Montevideo a brindar cursos y charlas en forma muy asidua. Tanto en lo administrativo, como técnico.
Agregarle a ello el agradecimiento a firmas, que siempre quieren apoyar a la institución con su auspicio.
¿Cuáles son las exigencias de UNTASA hacia el socio en cuánto a capacitaciones?
Hay un solo requisito y es que constituya un taller que se encuentre en forma legal. O si es empleado, el patrón le brinde la posibilidad de acceder.
Es una gran ventaja para el empleado.
Además de que se encuentre al día con la cuota.
¿Cuál es la mayor necesidad de UNTASA?
Existe un tema bien importante pendiente en nuestra directiva, que es sobre la Escuela Industrial (UTU) institución que brinda la capacitación.
Pienso que se debe en parte a lo técnico y a la política.
Hemos observado en algunas ocasiones, que el interés por la enseñanza no existe.
Hay una carencia en la parte mecánica electrónica relacionada a la automotriz y por ése motivo no desconocemos que la gente no está saliendo bien preparada de la UTU. Nosotros necesitamos de ésa gente preparada y no la conseguimos.
Me gustaría de alguna forma, sea interactuando con el Centro Comercial, UNTASA y UTU, encontrarle una solución al tema. Porque es un todo.
No me gustaría dejar pasar la oportunidad de reiterarles a los socios, que nos estamos reuniendo los días miércoles a las 20 hs en el Centro Comercial e Industrial de Salto, donde los esperamos para recepcionar sugerencias, esperando contar con una mano de su parte. Muchas gracias a todos.

 

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Antonio Cattani, Profesional en Mecánica Automotriz «Siento que soy mecánico desde que nací»

Con tan solo 11 años, Antonio ya estaba dedicado de lleno a lo que sería su futuro.
Estudiando durante cuatro años Mecánica Automotriz, se recibió a los 15.
El 5 de abril del año ´72, a los 18, se instala con su taller propio. Con el que logra una bienvenida de parte del medio y en muy poco tiempo cosechar frutos, actualizándose constantemente.
Conservando una importante cartera de clientes, dedicándose a una cantidad importante de marcas y a base de sacrificios y constancia, cumplió sus 45 años de labor.
Lo visitamos en su taller, para conocer detalles de su trayectoria y así comenzamos dialogando:
¿Era muy difícil antes, lograr estudiar Mecánica Automotriz?
Lo hice en UTU, en un curso que duró cuatro años.
Se debía hacer algunos meses de ajuste, otros en tornería y luego recién, se pasaba a la parte Automotriz.
Donde se desarmaban motores con una parte técnica en materias de física, química, muy completo todo y con otra parte práctica.
¿Podía usted además ir realizando prácticas en otro lugar?
Sí. Yo salía de allí y me iba a trabajar con Abel Martínez García en su taller, durante un tiempo. Fue en el único lugar que estuve como empleado.
¿Cómo ve la diferencia entre aquella preparación y la actual?
Era otra época, otros docentes. Mucho más exigentes que hoy, principalmente en el respeto.
Donde cada uno de ellos se preocupaba muchísimo por el alumno y por todo.
Está el caso de Daniel Achigar que tenía un taller enorme y dejaba sus quehaceres para ir a enseñar, porque le gustaba de alma. Donde se encargaba de llevar materiales, incluso motores cortados para que pudiéramos ver cómo funcionaba.
Cuando el profesor estaba dando la clase no volaba una mosca. Y era otra entrega de parte del profesor comparada con la actual.
Eran docentes de alma y les gustaba lo que estaban haciendo.
Uno se iba de la UTU sabiendo mucho.
Hoy salen de allí para conocer de cerca porque de la parte electrónica, muy pocos se han dedicado. Es un tema lindo para estudiarlo y además, es importante tener el tester necesario para poder dar el diagnóstico.
En cuanto a ello es como que nunca se termina de comprar y aprender, ya que los fabricantes de autos todos los años cambian el sistema.
Entonces todos los años hay que estudiar de vuelta, para estar bien actualizado. A nosotros una vez al mes nos va actualizando AYAX.
¿Cuándo y cómo fue el instalarse solo?
Fue en el año 1972.
Contaba con el apoyo de garantía de alquiler de Albino Ferreira al que nunca voy a terminar de agradecerle, para un galponcito como local en calle Morquio 190 que luego logré comprarlo y era donde también residía.
Con muy pocas herramientas regalo de mi padrino. Luego saqué un crédito en el BROU, brindado para todo aquel alumno de UTU que hubiese culminado el curso.
Con la compra de esas herramientas, logramos mejorar en gran escala todo lo que hacíamos.
Siempre me tenía mucha confianza.
En el lugar donde yo trabajaba, contaba con tan solo 13 años y me entregaban los motorcitos viejos para armar y desarmar.
Ya con 15 había logrado hacer de todo en un taller.
¿Ya había competencia cuando se instaló?
No. Estaba Salto Grande en pleno apogeo y se encargó de llevarse gran parte de mecánicos del medio. Ya en Salto quedaron pocos trabajando en forma particular.
¿Era una plaza amplia en cuanto a demanda?
No, la plaza era muy pobre. Había muy poquitos autos y del año ´50 y ´60 con los cuales yo trabajé cuando comencé.
Atendía a los Morris que estaban de moda, algún BM.
¿Qué siente hoy al pensar en aquella época?
Me trae nostalgias, porque se trabajaba de otra manera. No había apuros.
Los autos que estaban en reparación no tenían mayor urgencia.
Hoy cuando alguien trae un auto, antes de dejarlo ya pregunta si puede venir de tarde a buscarlo (sonríe).
Como eran pocos autos en la calle el estacionamiento era muy amplio, se lo podía hacer en cualquier lado. Era todo lindo.
¿Cuándo es el cambio en cuanto a marcas y autos nuevos?
Después de los ´80.
Y a partir del 2000 comenzaron a entrar muchas otras marcas.
Actualmente se agregó todo lo que es auto chino, que antes no lo teníamos.
¿Siente que en la actualidad, su cartera de clientes se ve incrementada de manera importante?
Sí. Pienso que se lo debo al boca a boca.
Cuando comencé, toda falla en un motor que un mecánico no pudiera encontrarla yo la tomaba.
La arreglaba y hasta que el cliente no la probara y aprobara, no la cobraba.
Así me hice mis primeros clientes, haciéndome creíble.
¿En algún momento pensó que iba a tener su taller las dimensiones con las que cuenta?
El sueño mío, era tener el taller más grande (sonríe).
¿Cómo reaccionaría si alguien le dijera que es usted excelente como mecánico?
Me daría mucha alegría por mis colegas. Porque siempre que pude ayudar a alguno fue una satisfacción. Y me hace sentir muy contento que mis colegas me quieran. Son todos como mis amigos y les digo siempre que estoy a la orden.
Así como cuando necesito de ellos, voy y pido.
No me gustaría que crean que yo me las sé todas. Muchas veces tengo que llamar a Montevideo para descifrar algún problema.
¿Cuál es su satisfacción?
Una de ellas es salir de vacaciones y recorrerme todos los talleres del país visitando amigos.
¿A qué se debe el éxito como tallerista?
La clave del éxito fue el esfuerzo, la constancia y no podemos dejar de lado, lo que fue fundamental: Las carreras de autos a la cual todavía nos dedicamos.
Y nos abrió puertas haciéndonos conocer a mucha gente linda. ¡Y me siento orgulloso de mis amigos!
¿Se instalaría de nuevo con el mismo rubro?
Sí. ¡Porque esto es pasión!

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Héctor Jesús Miños Malveder. Principal de JOHNNY TORNILLOS: «Me siento muy satisfecho con mi elección de negocio»

Luego de hacer un pequeño estudio de mercado, Héctor asumió el desafío de instalarse con su tornillería.
Era un riesgo que resultó muy placentero a medida que pasaban los años.
Fue aprendiendo la clientela a disfrutar del servicio y la empresa a entender más la demanda.
Hoy lleva 20 años en nuestro medio.
Visitamos a Héctor para recordar cómo han sido sus pasos, logrando mantenerse vigente y así comenzamos a dialogar:
¿Por qué dedicarse a los tornillos?
Conocía algo del rubro por medio de un amigo que está dedicado a ello. Comencé buscando un lugar para instalarme y haciendo un estudio de mercado, llegamos a la conclusión de que era lo que se necesitaba.
Tornillería había una sola en Salto, esta zona no estaba cubierta y decidimos cubrirla.
¿Tuvo pronta aceptación en el medio?
No, no fue fácil.
Tuvimos que pagar un derecho de piso como por lo general se hace, pero de a poco todo lo que fue tallerista nos comenzó a conocer y a llegar a la empresa.
De a poco fue creciendo hasta lo que es hoy.
¿Cuál era su expectativa al abrir el negocio?
Como en la Zona Este no había mucho en el rubro, la expectativa era grande.
Y por suerte se cumplió. Incluso se superó con creces.
Y seguimos brindando lo mismo del principio: buen servicio, calidad, con una muy buena atención.
Que para mí eso es fundamental.
Si algo no se le pudo solucionar en el momento al cliente, al menos que se retire con una idea de algo que pueda hacer al respecto.
¿Qué sector de la empresa es el que mantiene la mayor demanda?
Además de la tornillería, la empresa tiene implementado unos cuantos productos que acompañan, pero los tornillos es nuestro punto fuerte con todas sus medidas que es lo fundamental.
Nos centramos en tratar de cubrir la necesidad desde todo punto de vista con los tornillos, que es lo que no puede faltar. Lo demás es secundario.
¿La demanda está inclinada para lo automotriz o moto?
Para las dos. Pero la automotriz es la más fuerte.
Porque el parque automotriz ha crecido de manera impresionante. Y además muy variado, con casi todas las marcas.
Aunque las motos suelen visitar las casas de motos, de todas formas requiere mucho de la tornillería.
¿Ha variado en cuanto al material empleado?
Sí.
Anteriormente la calidad era mucho mejor y se hacía el producto en el país.
Incluso cuando abrí vendía además tornillos chilenos y canadienses, que ahora ya no se consiguen.
¿Cuál es el más difícil de conseguir?
El de las ruedas de los autos mas veteranitos, pero se consiguen también.
¿La clientela se mantiene fiel en tantos años?
Sí. La clientela es muy fiel.
El día 2 de febrero cumplimos los 20 años en el medio. Y en una gran mayoría, son fieles desde que abrimos el negocio.
Me siento muy conforme porque me han dado un respaldo muy grande, gracias a ellos nosotros fuimos creciendo y vemos que día a día, la clientela se va incrementando.
Siento un gran agradecimiento por haberme acompañado en todo este tiempo.
¿Cómo se conforma el grupo de trabajo?
El grupo de compañeros es algo que se viene manteniendo. Cuando comencé, fue con un solo muchacho que estudiaba tornería en UTU y me dio una gran mano en cuanto a conocimientos.
Y desde hace unos años estamos con un equipo, un grupo humano que conformamos, que es muy buena gente y estamos bien respaldados.
Cuando existe la buena comunicación, todo se hace más fácil y agradable.
Yo siempre les digo que son como mi familia. Pasamos muchas horas juntos trabajando y yo los siento como de mi familia.
¿Qué le atrae más como tarea: la parte administrativa que realiza o al mostrador?
La parte administrativa insume mucho tiempo, pero a mi me gusta la parte de mostrador.
Y cuando estoy en ello ayudando a los muchachos lo disfruto mucho.
Es por el contacto y viendo por las necesidades de la gente. Gracias a eso es que estamos trabajando muy bien.
Pienso que a su vez, además de la atención que le brindan los muchachos que es muy buena, es lindo que el cliente se vea respaldado con la presencia del principal.
¿Tiene una anécdota para compartir de estos años transcurridos?
Una que me llenó de satisfacción y amerita la ocasión ya que hablamos de clientes fieles: En estos días vino un excompañero de trabajo mío, que además es cliente hoy, con la primera factura que realicé.
¡La tenía guardada y fue una gran sorpresa para mi!
¿Qué le han dejado todos estos años como empresario?
Me ha dejado muy contento el apoyo de la gente.
Por la cantidad de personas que conocí y sigo conociendo. Con muchos de ellos mantenemos una excelente relación. Incluso con clientes de quince, dieciocho años, solemos reunirnos todos los jueves a disfrutar de un asado y eso es fantástico.
Eso me da la posibilidad de mantener el contacto con gente de toda la región norte, donde puede suceder que no consigan un tornillo y nosotros se lo enviamos desde acá.
¿Cuáles son sus planes?
Seguir superándonos.
Tengo un hijo y mi deseo es que dentro de poco ya me acompañe. Y apuntar siempre al crecimiento.
Manteniendo la calidad, buena atención y tratar de tener siempre los productos.
Con pasos lentos, pero seguros.
¿Qué se necesita para conseguir una empresa exitosa?
Mucho trabajo, dedicación, constancia y ser prolijo.
Intentando en todo lo posible de no dar pasos en falso.
¿Se instalaría hoy con un negocio similar?
Sí.
No conocía nada de tornillos, cuando le encontré el gustito realmente me apasionó y estoy actualmente muy contento con la elección.
¡Lo volvería a hacer de nuevo, sí!

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Funcionario de Empresa de Seguridad SKIBA

Entrevista a Esteban  Dinarte 

Entre cientos de usuarios que ingresan diariamente a la mutualista salteña S.Q.M.S, en el sector admisión órdenes y conformes de medicamentos, se encuentra Esteban desarrollando su tarea.
Como funcionario de Empresa de Seguridad SKIBA, cumplió 22 años de servicio allí.
Un servicio que no solo trata de la seguridad en el lugar, cumpliendo responsablemente su función, sino además con un plus de atención a la comunidad, entregando todo de sí como ser humano.

Esteban Dinarte

Esteban Dinarte

Una consulta, una inquietud, una solución: allí se encuentra Esteban, para brindar una mano en lo que se desee consultarle.
Cuando le preguntamos: ¿En qué año comienza a trabajar en la empresa de seguridad?, esto nos respondía:
En el año ´96, cuando todavía se llamaba Seguridad Salto.
Y en Centro Médico comencé trabajando donde actualmente se encuentra instalada la institución de ANDA, por calle Uruguay.
Somos un grupo de funcionarios, trabajando todos para la misma institución y hace muy poco tiempo nos sumamos a Sanatorio Salto.
¿Qué implica su tarea?
Hacerme cargo de la seguridad del lugar.
Pero siempre me sentí comprometido con el apoyo a los usuarios, colaborando con la gente en consultas y para lo que necesiten.
Llega mucha gente de afuera, que a lo mismo que los usuarios de la ciudad, son muy agradecidos.
Me gusta tratar bien a la gente y hacerlos sentir cómodos.
¿Por qué se inclina por ella?
Yo trabajaba anteriormente en seguridad en los boliches bailables.
Y en un momento dado, logro ingresar a SKIBA cubriendo licencias.
Al poco tiempo, la propietaria del inmueble donde se encuentra ubicado el tomógrafo, necesitaba que se le cubriera el fondo que estaba muy desprotegido, la empresa me envía allí y fue para quedar en forma definitiva.
Una vez que Centro Médico adquiere el inmueble y viéndome cumplir con mi trabajo, solicitaron que fuera yo su guardia de seguridad.
Me trasladan para el sector de las cajas, en admisión órdenes y me quedé hasta hoy.
¿Cuál fue el cambio más importante de comenzar a trabajar allí?
En primer lugar tuve una muy buena aceptación desde el principio de todos los funcionarios y luego me fue pasando el disfrute con los clientes, intentando asesorarlos en todo lo que esté a mi alcance.
Fui aprendiendo cosas, me enseñaron a trabajar, haciéndome sentir muy a gusto, demostrando la preferencia por mi presencia allí.
Todo está relacionado al trato con la gente.
Me gusta mucho lo que hago.
¿Qué sucede cuando un usuario le solicita algo, que sale de su rol?
Es que nunca dije que no a nadie, por nada.
Yo estoy para ayudar y servir.
La idea desde el comienzo, fue colaborar con el público que allí concurre y es una tarea muy agradable.
Entiendo que mi trabajo se basa en la seguridad y debo estar atento a ello, pero este sector en el que me desempeño, es muy tranquilo.
Existen también solicitudes de parte de los compañeros de trabajo a las que gustoso accedo.
¿Qué complicaciones suelen aparecer?
Sucede a veces, como concurre mucha gente, que algunos se vayan muy conformes y otros no tanto.
Suelen alterarse con el sistema de cajas, por ejemplo.
Trato de explicarles, conformándolos.
Por otro lado está el tema de las fechas de especialistas en espera por meses y esas cosas escapan a las personas que trabajan en las cajas.
Son problemas dependientes de la institución. Los cajeros hacen lo que pueden por el usuario.
¿Trabaja con arma?
No, hasta ahora.
Tal vez más adelante. Yo tengo varios cursos realizados en la Escuela de Policía, ya que todo personal de seguridad debe hacerlo.
Además se aprende mucho.
¿Qué objetivos perseguía, al ingresar a la empresa?
Yo necesitaba trabajar. Pero a la vez, estar cómodo.
Aunque pasamos aquella etapa donde ganábamos quince pesos y pasamos a cobrar catorce, porque de lo contrario, quedábamos sin trabajo.
Era una crisis.
Y aquí estamos, sin ninguna falta en veintidós años, ni siquiera por enfermedad. Tampoco llegué nunca tarde.
Me creo una persona muy responsable en cuanto a ello.
¿Cómo hace coincidir su trabajo con su vida familiar?
Muy bien.
Además, tengo un pequeño taller de zapatería en mi casa y cuando llego de trabajar, me dedico a él.
Tengo una fiel clientela (sonríe).
Incluso de mi lugar de trabajo todos los días, me llevo mi bolsita con trabajo, de mis mismos compañeros que necesitan algún arreglo.
¿Cómo ve el compañerismo en el grupo de trabajo con el que le corresponde hacerlo?
Yo en lo posible trato de brindarme para dar una mano siempre.
Entro temprano a trabajar y me brindan mis compañeros, la confianza de dejarme encender un monitor, reiniciar una máquina, para cuando ellos lleguen, solo tengan que sentarse y comenzar a trabajar.
Muchas veces pasa que la máquina que facilita los números a los usuarios, tiene algún problema y yo me esmero para solucionarlo y que la gente no tenga que estar esperando.
Y en caso de que se complique por mucho tiempo, entrego los números haciéndolo en forma manual, manteniendo al tanto a los cajeros, para cuando la máquina entregue los números, lo reinicien.
¿Llega a contabilizar cuántos usuarios ingresan en forma diaria?
Registrados en numerador, son más de mil doscientas personas por día de lunes a viernes y los días sábados, llegan hasta setecientos usuarios.
¿Una anécdota importante que guarde en su memoria?
Son muchas.
Pero la más fuerte o grave digamos, me pasó hace muy poco tiempo después de tantos años de trabajo.
Hace unos meses, solicité a la dirección de Centro Médico, una silla de ruedas.
Quería de una u otra forma, solucionarle problemas a alguna persona de edad avanzada o con problemas para caminar, cuando veo parar los autos frente a la puerta y la persona entra sola, con dificultad.
Así lo entendieron y me enviaron la silla.
Hace muy poco, una persona comerciante de la zona se descompuso y llega alguien llamándome que la fuera a buscar, porque sabían que teníamos la silla de ruedas.
Cuando llegué, la toqué y estaba helada.
La subí a la silla, comencé a desesperarme por llegar y entré corriendo a emergencia con la señora, que según los médicos, estaba atravesando por un paro cardíaco.
La atienden…¡Y lograron salvarla!
Para mí fue maravilloso conocer la noticia de que se iba a recuperar.
Fue una de las experiencias más fuertes que me tocó pasar en mi trabajo. ¡No es fácil!
Pero también la silla es salvadora para mucha gente en cuanto a la atención rápida, porque muchas veces sucede que las sillas de emergencia están ocupadas.
¿Cómo se siente con éstas situaciones donde puede extender su mano?
Muy orgulloso.
Además siento que cada vez, vamos mejorando un poquito.
Si yo estoy parado en la puerta y se baja de un taxi, una anciana o un señor adulto mayor, veo que muchas veces no saben distinguir el lugar, con un papel en la mano, sin saber qué hacer…
Me acerco, les pregunto si puedo ayudarlos y ya no los hago esperar. Los llevo a un sector o a otro y trato de solucionárselo lo más rápido posible.
Como pasa con la gente que viene del Hospital de día, trato de solucionarle rápido el trámite que vengan a realizar, porque muchas veces vienen de un tratamiento con quimio o algo parecido.
También hago de Psicólogo (sonríe), porque con algunas personas mientras esperan, conversamos mucho y les inculco el ¡pum para arriba! Todo positivo.
Luego nos queda ese vínculo.
¿Siente que es un lugar de privilegio el suyo?
No quisiera nunca irme de allí.
Siempre les agradezco a todo el personal, por la forma en que se comportan conmigo.
Me consideran mucho, me enseñan, me han dado muchos consejos, que los he tomado con gusto.
También alguna sugerencia que he planteado para mejorar el servicio, la administración la ha tomado en cuenta.
¿Qué le diría a toda esa gente que ya es como de su familia?
Que para mí es un placer mantener el vínculo que creamos entre todos.
Amo lo que hago y Centro Médico, es mi segunda casa.

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