Ivón – Grilli Arquitecto

“Salto   en   arquitectura”

Cerrando el ciclo de “Nuestro Salto a través de…, es el Arquitecto Ivón Grilli, quien nos acompaña.
Un historiador con profesión, de infinitos conocimientos en cuanto a la arquitectura de todos los tiempos.
Aquí, nos narra parte de lo que es nuestro Salto, en cuanto a edificios públicos, fachadas de casas familiares, algunas intactas aún en su mantenimiento.
Nuestra principal arquitectura volcada en esta, su entrega:Ivon Grilli Arq.
“La reacción inmediata, cuando un visitante recorre la ciudad de Salto, es una expresión de asombro frente a la calidad sobresaliente de su arquitectura.
¿Es realmente ello una característica de nuestra ciudad, que quienes la habitamos, por acostumbramiento cotidiano, no somos conscientes de su importancia?
Sí. Particularmente y refiriéndonos al casco consolidado del centro de nuestra ciudad, es notorio observar un conjunto edilicio con formación coherente en el amanzanamiento tradicional, que proporciona en la visión urbana la definición de una arquitectura de altos valores y calidad tanto formal como constructiva, que no son comunes en el resto de las ciudades del Uruguay.
Esta característica, se puede observar en las construcciones públicas como también en las casas particulares por igual y la construcción se corresponde con un período relativamente corto en el tiempo comprendido dentro del lapso que va adentrada la segunda mitad del siglo XIX a las primeras décadas del XX.
¿Poseemos en Salto, arquitectura colonial?
Durante el período colonial lo construido en Salto prácticamente es inexistente.
La calidad de materiales empleados en esos tiempos, maderas, quinchados, piedra, etc., fueron deteriorándose poco a poco. Treatro 3
Puede ser que existan en nuestra campaña algunos cascos de estancia ya modificados, que incluyan construcciones coloniales, muros y corrales de piedra. En la ciudad se pueden verificar restos de muros medianeros, pozos artesianos y alguna posible construcción reciclada, pero arquitectura colonial no tenemos.
Con ello no queremos decir que posteriormente al período de la colonia no se hayan realizado obras arquitectónicas de inspiración colonial. Sólo expresamos que las primitivas construcciones de Salto, realizadas en el tiempo que transcurre desde el siglo XVIII y principios del XIX, son imperceptibles.
Pero es muy oportuna la pregunta, para hacer una aclaración muy importante. Si bien Salto no posee ejemplos de arquitectura colonial, hay sí una característica que viene de aquellos tiempos y que sigue teniendo una gravitación importante en la definición de la ciudad. Me estoy refiriendo a la traza urbana.
Los gobernadores militares y autoridades de la corona española tenían una normativa aplicable al nacimiento de los nucleamientos poblados en los territorios colonizados, denominada “Leyes de Indias”.
Esto es, un conjunto de normas para el emplazamiento y definición de núcleos urbanos y por consecuencia de espacios destinados a la localización de edificaciones públicas y privadas, espacios de circulación, delimitación de calles, entre otras. Si bien para el caso de Salto no se emplearon estrictamente estas normas, sí se definió el amanzanamiento y distribución de calles a partir de una plaza, base del desarrollo futuro de la ciudad.
Este trazado o “traza urbana” es la mayor herencia cultural y urbanística de la colonia, mantenida en todos sus términos como sustento urbano en la generación del espacio ciudadano.
¿Cómo le llamaríamos a nuestra arquitectura, que usted define como identificadora de nuestra ciudad?
Creo que esa ciudad que nos identifica, que crece a partir de 1850 y que obedece aZapatería 1 ciertas condiciones históricas particulares se denomina Ciudad Republicana y responde a su condición de auténtica ciudad de autonomía funcional.
Como ya bien se ha explicado en otras entrevistas y trabajos anteriores, a partir de la incipiente vida independiente del Uruguay, se dieron en ese momento condiciones singulares en la vida económica, social y cultural que permitieron un desarrollo especial en el contexto urbano general:
*Un puerto activo (el último antes de los saltos del río navegable) para la salida y entrada de productos a la región y a ancladeros de ultramar.
* El dominio de un vasto territorio productivo del norte agropecuario del país.
*El aporte masivo de una población de inmigrantes (fundamentalmente europeos) con características consolidadas en la cultura del trabajo.
*El nacimiento de una red ferroviaria independiente (Nord West Railway) que atendía el territorio y tenía como terminal el puerto de Salto.
*Factorías y saladeros que en conjunto con la industria de un enorme astillero, proveían de fuentes de trabajo directa e indirectamente para toda el área urbana.
*Clima y tierras favorables para el cultivo hortícola, frutícola y vitivinícola de primor.
Este “conjunto explosivo” permitió la formación de una sociedad integrada con sólidos fundamentos, potencialmente rica en lo económico hacia1856.
La Sociedad de Cambios emitía papel moneda propio con respaldo internacional y en forma particular poseía una cultura de artesanías, roles diversos y complementarios que le otorgaban una dinámica fermental específica, dentro del resto de los centros poblados del país.
Y por sobre todas las cosas le brindaba autonomía urbana funcional en un equilibrio completo de roles.
¿En esta sociedad usted reconoce una producción arquitectónica particular?
En efecto. Una sociedad con tales características pudo generar para sí un ambiente apropiado y generoso, y producir ejemplos de arquitectura notable de altísima Ex Casa Mirassou 1calidad.
El casco consolidado de la ciudad permitía visualizar áreas comerciales dinámicas, centralidades administrativas, puntos de intercambio social, con sus respectivas correspondencias edilícias.
La vivienda unifamiliar (de familias numerosas), se integraba al conjunto y de esta manera se conformó una sucesión ordenada de fachadas urbanas.
Casas entre medianeras, alineadas al perfil de propiedad y con expresión señorial de sobriedad.
Las calles adoquinadas de entonces colaboraban en la unidad visual del conjunto y un especial destaque le correspondía al transporte colectivo (Tranvía a caballo).
Dos mercados (viejo y nuevo) encabezaban la lista comercial y atendían la demanda de hortalizas, frutas, carnes y pescado que requería una ciudad en efervescencia.
Vida social, radiofonía, teatro, ateneo y templos para la vida religiosa, usinas de energía eléctrica, ferrocarril y compañías de navegación a la cabeza del transporte y movilidad de pasajeros.
Todos en su conjunto proporcionaban programas arquitectónicos diversos y dinamizadores.
De esta forma se distinguían edificaciones públicas y privadas en integración natural y análoga, sin distorsiones con los barrios populares de un cinturón adyacente, parques, plazas y ribera del río que proporcionaban dispersión y contacto con la naturaleza.
¿Qué características destacables tenía la arquitectura de ese momento?
Distinguimos en esta ciudad republicana una arquitectura que bien podemos calificarla de tradicional y ecléctica. Es decir, inspirada en modelos de arquitectura europeos, y vinculados a tipologías formales derivadas de patrones y paradigmas del clasicismo greco-romano, como es el caso del Teatro Larrañaga.
Modelos de Art Nouveau, (Casa Mirassou, Art Decó) y más cercano en el tiempo, de los ejemplos del movimiento moderno, (Zapatería Scroffani & Iurato) hicieron aparición en consonancia con la evolución internacional, entremezclándose en el diseño de fachadas según encuentros afines, congruentes y válidos.
Esta forma de construir, determinó esa característica edilicia particular de Salto que sorprende al visitante y que hoy valoramos como uno de nuestros patrimonios culturales y arquitectónicos notables, digno de ser preservados.
Porque son imágenes de una ciudad única que nos caracteriza y nos identifica a todos los salteños.
Verdaderos “corredores” como el de la calle Artigas que definen una línea continua acorde en conjuntos reconocibles y estéticamente muy valorable, donde el destaque de la individualidad se somete a la apreciación del conjunto, enriqueciendo el valor del colectivo social.
Con respecto a las características funcionales de la vivienda tradicional, se puede decir que estas se adecuaban al modelo de familia numerosa de esa época.
Con áreas generosas para las habitaciones y su número, con adaptaciones ajustadas al clima y en estrecha relación a las tecnologías constructivas del momento. Es así que la “casa de patios”, entre medianeras, permitía un uso de alta densidad en el amanzanamiento inicial.
¿Qué ejemplos destacables incluiría usted en un posible listado de obras?
Si tuviéramos que hacer mención de algunas obras de particular brillo, deberíamos hablar de la Iglesia del Carmen del constructor Pedro De Viñas y sus sucesivas
Hotel DECOampliaciones, reformas y cambio de estilos (el primero de concepción neoclásica y el último de inspiración neogótica); el teatro Larrañaga concebido por el Ing. Wilkinson y construido por los Hnos. Guggeri.
Tomado de ejemplos de teatros clásicos italianos; el palacio de Oficinas Públicas obra ecléctica del Arq. Veltroni; el edificio para tienda “La Favorita”, hoy sede del BBVA, cuyo autor permanece aún desconocido; el palacio Bica actual Casa de Gobierno Departamental. El Instituto Politécnico Osimani y Llerena obra del Arq. Antonio Invernizzi, hoy Liceo Nº 5.
El museo María Irene Olarreaga de Gallino, una reforma del Ing. Luis Gallino. Inspirado en palacios del renacimiento florentino; el Mercado 18 de Julio con su característica implantación en el centro de la manzana, obra del Constructor Queirolo, con influencias del barroco americano.
El museo, del Hombre y la Tecnología (anteriormente Mercado nuevo) obra del Arq. Domingo Rocco. El museo H. Quiroga, casa quinta de la familia Quiroga.
La citada casa Mirassou con su fachada Art Nouveau, hoy local comercial de la firma Litnor sobre la calle Osimani y Llerena; la casa Avellanal hoy hotel Art Decó en calle Sarandí; y las múltiples casas individuales y comercios obra del Arq. Armando Barbieri como la Zapatería Scroffani & Iurato, la casa Méndez Hnos, hoy Office 2000 y su vecino restorán Trouville, etc. De clara concepción del movimiento moderno y la escuela holandesa.
¿Existe ejemplos recientes de arquitectura contemporánea?
Sin menoscabo de la alta calidad de ejemplos de arquitectura contemporánea que hoy posee Salto, con modelos notables que deberán ser analizados en su oportunidad y de lo cual ya nos vamos a ocupar, la evolución reciente de la ciudad hace compleja su visión crítica y preferimos separarla para comprender mejor la producción del período.
¿Podemos decir que se encuentra unida a la urbanización?
La arquitectura está indisolublemente unida al proceso de urbanización de toda ciudad y cuando este proceso, por los motivos que fueren, se hace descontrolado, toda la unidad urbana se vuelve conflictiva.
Con la creación de la línea Midland del ferrocarril el progresivo desarrollo de la red de carreteras hacia la capital, la declinación del puerto local y la presión de una administración cosmopolita centralista, se produce un proceso de deterioro en la condición de vida autónoma de Salto y su consecuencia en el aumento del grado de dependencia de Montevideo.
Es por ello que la ciudad, como productora de una arquitectura conforme a su desarrollo autonómico, adquiere valores unitarios dentro del período que hemos definido previamente,
Por lo que aquellas obras que no se inscriben en la referida etapa, salvo excepciones, no poseen una integración en arreglo al patrimonio arquitectónico colectivo anterior.
No se trata de un problema de valores, simplemente desde mi punto de vista, es deseable que se produzca el mantenimiento y caracterización de un centro urbano consolidado e identificado con un período histórico floreciente, de excelencia y esplendor y su consecuente materialización física arquitectónica.
¿Considera que ese referido conjunto en el casco consolidado del centro, se encuentra actualmente en buen estado de conservación patrimonial?
En general podemos decir que sí.
Creo que se debe ser muy exigente en el control de su mantenimiento original.
Ya se ha observado con preocupación el apremio ejercido por el efecto propaganda comercial, la presión de la cartelería agresiva y los elementos incorporados a la arquitectura con fines de destaque publicitario.
Estos elementos, incorporados posteriormente a la arquitectura tradicional deforman y desfiguran la intención original.
El poner acento en el valor testimonial de la época como elemento de atracción comercial, allí donde las características originales actúan como encanto y seducción debería ser el primer objetivo a cumplir en línea con la promoción publicitaria y por otra parte, resulta una medida con auténtico valor agregado, mucho más eficaz que el tamaño desmedido de unas letras de plástico o de telones de colores disonantes.
Si somos amigables con la valiosa arquitectura que posee nuestra ciudad, estaremos colaborando con los valores patrimoniales que nos caracterizaron en el pasado.
Y estaremos en la búsqueda, de los nuevos roles aptos para el futuro inmediato de nuestra sociedad. De la misma forma en que fueron encontrados en el acontecer reciente con la ciudad republicana.
Empezando por el Estado, quien deberá dar la importancia y los recursos para el mantenimiento de los referidos valores, primer responsable de la construcción de la ciudad.
Siguiendo por los agentes y asociaciones que tienen incidencia en la vida de la ciudad. Y finalizando por el control ciudadano particular responsable, con su visión crítica de lo que somos.
Todos ellos en conjunto, y actuando, para que cada habitante de este lugar descubra y se desarrolle personal y socialmente en acuerdo con su medio, que lo reconozca cada vez mejor y que, en acuerdo con esa identidad ciudadana, pueda construir una ciudad de excelencia.
Por encima de todo, para que también se pueda edificar con autenticidad, se trata de construir ciudadanía, un valor escaso, reconocedor del testimonio del pasado y con proyecciones de oportunidades futuras.
Valores ambos necesarios en todo país que pretenda un destino común de desarrollo colectivo, bienestar social, paz y compromiso solidario.

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Dr. Ariel Villar. Médico Cirujano-Urólogo
“Nuestra salud, antes”.

Los salteños, hemos tenido y tenemos el placer de poder contar con médicos excelentes, que han podido conquistar la profesión y ejercerla desde muy jóvenes.
Muchos de ellos, con la diferencia de algunas condicionantes al comenzar y la falta de elementos como para llevarla a cabo, de la mejor manera en nuestro antaño.
Uno de ellos, es el Doctor Ariel Villar.
Reconocido profesional en nuestro medio, no solo por su tarea como médico Cirujano-Urólogo, sino por distintas actividades que ha llevado a cabo, como ocupar la Dirección del Hospital Salto en dos oportunidades, ser Presidente de Centro Médico, integrante del Patrimonio Histórico, Docente, entres otras.
Se recibió de médico el 20 de Octubre de 1954, realizando un postgrado en medicina y llegando a Salto, en el año´58.
Con él deseamos dialogar, de todo lo que transcurría con nuestra salud, en años anteriores, donde no había tantos profesionales, ni tampoco muchos recursos.
En términos generales dentro del departamento, nos narra aquí pasajes de su experiencia:
¿Por qué eligió la carrera de Urólogo?
Eso sí, es todo un tema. Está relacionado con mi venida para Salto.
Vivía en Montevideo siendo Cirujano y perdí un concurso allí.
Es cuando me sugieren una cátedra vacante en el Hospital Salto, donde tenía que concursar para conseguirla, y es el Dr. Lucas, que apoyándome en la idea, culmina diciéndome:
“Bueno, mira, vos sos salteño, ya has trabajado en Urología. Y como no contamos con urólogo, porque el que había se metió en política y está esa cátedra vacante…, vos querés venir, ¡y veo que sos muy joven!
Y los médicos jóvenes tienen algunos problemas aquí en el interior: es el alcohol y la timba, entre otros.
Pero yo te voy a dar la vacuna contra eso. Para que los sábados, en vez de dedicarte como los demás a esas cosas, te regalo esto (me hace entrega de una cantidad de libros de historia), para que te entretengas”.
De allí surge la posibilidad de ser profesor luego en Secundaria.
¿Cómo se luchaba por la salud en sus comienzos?
Tenía muy pocos recursos.
En aquella época, estaba centrada en: Salud Pública, con el Hospital por un lado, las del mutualismo y la parte privada. Me refiero a los sanatorios.
El Hospital, con sus policlínicas y la primera fue la de  Salto Nuevo.
Estaban además, las clínicas rurales, como Constitución y Belén.
Las policlínicas de SAYSS ( Servicios Asistenciales y Sociales de Salto), que nació mucho después, a las cuales viajábamos algunas veces en avión y otras por tierra, como por ejemplo a pueblitos, como Pueblo Fernández. Cubriendo toda la demanda existente en la población.
Nace allí en el año ´56, el Centro Médico de Salto y en el año ´58, soy electo Presidente del mismo.
¿Recuerda cuándo se forma el Ministerio de Salud Pública?
Fue en el año 1911, con el Dr. José Lino Amorim.
Luego se relaciona con CERENAP, porque donde actualmente se encuentra esta institución, existía una plazoleta, donde el pueblo de Salto, homenajeó a este médico.
Pero llegó tarde Salud Pública. Porque como organización, en el año 1934 con el Dr. Blanco Acevedo, fue lo último que se creó. Anteriormente existían Comisiones Vecinales, de fomento o los Hospitales, que fue cuando se organizó Salto.
En el año 1852, se fue sintiendo la necesidad de ir creando lugares centralizados, centros de salud.
Y fue allí, que el primer Hospital que existió en Salto, se instaló en calle Varela, donde actualmente se encuentra UTU.
Se ha trasladado luego a otros lugares, funcionando.
Pero es en el 1882, que se funda el Hospital de Salto y funciona hasta hoy allí, con una figura extraordinaria, de un hombre llamado General Córdoba.
Y las mutuales eran más o menos de mil socios. Muy pequeñas.
¿Había además otras instituciones de salud?
Si, las de Socorros Mutuos.
La Asociación Española, Italiana, El Círculo Napolitano, que era muy importante, entre otras.
Este existía donde hoy es este edificio (Artigas al 600).
¿Dónde se concentraba la mayor cantidad de pacientes?
En el Hospital, por ser del Estado. Con muy pocos médicos, sin especialidades. Las que comenzaron en el siglo XX.
Porque los médicos viejos, no creían en las especialidades.
Un jefe de servicio de cirugía, hacía todo. Con lo único que no intervenía, era con la medicina.
Pero sí, todo lo que era quirúrgico. Venía de vez en cuando algún especialista de oído, de garganta o de ojos.
Pero eran hombres que venían viajando y llegaban a Salto.
¿Cuándo comienzan a verse los médicos especializados?
Comenzaron a formarse en Uruguay, donde primero existía la medicina privada y pública.
Luego es que empiezan las mutualistas de socorros mutuos, donde tenían más inclinación por la especialización, ya que traían consigo, ese espíritu del inmigrante europeo. Donde existía el concepto de que había que darle algo más al paciente.
Todo estaba en la civilización occidental.

¿Cuáles eran las consultas más frecuentes?
Es que el médico que se trasladaba a diferentes lugares, hacía de todo. Por ejemplo, tenemos el caso que amerita recordarlo en Pueblo Fernández, de una enfermera clásica: Celmira Blanco, extraordinaria en el trabajo que realizaba.
Atendía en la mañana, noche, de madrugada. Porque era partera además y consejera.
¿Existían ya las guardias médicas en los centros asistenciales?
Una anécdota de lo que eran las guardias en el año ´59:
Hubo un problema de salud con uno de los médicos que la cubrían y nos llaman al Dr. Arrarás y a mi para cubrir la guardia del Hospital.
Eran de veinticuatro por veinticuatro horas, en forma honoraria.
No había domingos, libres ni 1º de Mayo, ni Navidad, ni nada. Y estuvimos varios años haciéndolo.
Los dos, éramos cirujanos y también realizábamos las operaciones, entre todo lo que hacíamos. Pero lo más importante, era la parte de ginecología y obstetricia.
Trayendo al mundo niños, haciendo cesáreas.
¿Qué se hacía, en cirugías complicadas y sin demasiados recursos?
Une vez me pasó, en una de ésas guardias que hacíamos, de un muchacho muy joven que recibe un balazo y al llegar al Hospital, la sangre le brotaba en el pecho y yo lo atiendo, brindándole los primeros auxilios. Se me ocurre cortar la hemorragia a mi manera y se salva el chiquilín.
En esa oportunidad, lo operamos al muchacho con la Dra. Ferreira. Fue la primera cirugía de corazón que se realizó en Salto.
¿Eran las cesáreas, en forma asidua?
Habíamos algunos médicos, que estábamos muy bien formados para ellas.
Pero venía un nuevo abordaje de cesáreas en especial, por medio del Dr. Rodríguez Arrarás.
Entrábamos a la cirugía, por el cuello del útero, ya no era por el cuerpo de este.
Y nosotros hicimos muchas con el Dr. Realini Arrarás.
Es decir, que esos ocho años, donde estuvimos haciendo guardias, nos sirvió de mucho porque hicimos de todo.
¿Qué recuerdo tiene marcado sobre la medicina?
Recuerdo muy bien el caso de Minutti, que no es muy antiguo. No existían las mecánicas que tiene hoy un CTI.
Él se habría salvado si hubiesen existido las bombas para la sangre que existen hoy. Porque lo que él tenía era una herida de abdomen.
También me quedó en el recuerdo, el caso mucho antes, de un doctor que había recibido una herida de bala y se formaban colas muy largas, para recaudar jeringas de sangre de cien centímetros para brindársela. Y no lo pudieron salvar.
Hoy contamos con una bomba que logra pasar al paciente, diez o doce litros de sangre, cuando se lo requiera.
Actualmente, no se concibe que un individuo pierda su vida por no contar con la sangre en forma urgente y en cantidades necesarias.
Tampoco existían los CTI, comenzamos nosotros a luchar para ello, con la sala cuatro.
Para los problemas pulmonares de urgencia, no había solución, ya que no existía un pulmotor.
Cuando hubo una epidemia de parálisis infantil, hubo que fabricar un pulmotor para Salto.
¿Cómo era la medicina en lo rural?
A la parte rural había que dividirla en pequeñas poblaciones como es el caso de un pueblo muy antiguo, como lo es Belén, fundado en 1801.
Luego Constitución, Colonia Lavalleja, con el Dr. Prinzo o Dr. Alonso y Salud Pública ya los había oficializado como centros rurales.
Y después estaban las policlínicas, que se daban, como ahora, con poblaciones que contaban con más de mil quinientos habitantes.
SAYSS, es uno de los ejemplo, creados por Minutti. Estaban las policlínicas aéreas o algunos médicos ya nombrados que iban una vez al mes o cada quince días.
Pero además, es muy importante el papel de las enfermeras.
Se crearon en ese entonces, las Escuelas de Enfermería, y luego las Escuelas de Nurse. Siendo la primera formada en Montevideo, llamada Carlos Nery.
Pero no podemos dejar de mencionar que anteriormente a ello, las parteras estudiaban, conociendo todo acerca de la Obstetricia.
¿Existía algún tema tabú en aquella medicina?
Estaba el aborto.
También estaban las enfermedades venéreas.
Yo vi nacer el SIDA aquí, en el año ´81.
Era una época donde nos visitaban muchas personas, provenientes de Argentina.
Hubo un gran hombre: Ariol Texeira, químico, y preocupados ambos por el contagio a las mujeres y niños, nos pusimos a trabajar.
Consiguió Ariol, un producto para hacer el análisis de SIDA, y provenían de Argentina a realizarse los análisis.
Luego se empezaron a hacer análisis de mejor calidad y a brindar mejores tratamientos, Pero hubo un problema que no era menor, y era el costo de los medicamentos. Un tratamiento para SIDA, era muy costoso.
¿Aparecían medicamentos importantes?
En épocas anteriores, fue la aparición de la Penicilina, cuando estaba presente en Salto la Lepra (antes se le llamaba La peste blanca), la Tuberculosis y contra toda enfermedad que estuviera presente, especialmente para los niños.
La Lepra, provenía de los trabajadores del ferrocarril, desde Brasil, porque era el único medio de contacto que había.
Eran dos problemas tremendos de salud pero en 1946, se descubre un antibiótico que se llamaba estreptomicina, que liquidó a estas dos enfermedades, porque era exclusivamente para ellas. A la que luego se le agregó dos remedios.
Fue un antes y un después con estos medicamentos.
¿Había preocupación por la infertilidad?
Sí, había una tremenda preocupación. Peo como siempre, estaba en manos de gente pudiente.
La mujer se preocupaba por poder tener hijos.
Por ello mi mamá, que era maestra no se preocupó, porque tuvo diez, (sonríe).
La cantidad de pacientes, ha ido en aumento obviamente, pero, ¿qué cosas además han cambiado?
Fueron fundamentales los períodos de vacunación.
Controlando todas las enfermedades. Todas, desde el sarampión, hasta la gripe hoy.
Podemos decir que ha sido fundamental para cambiar la forma de ser de todo, que le pudiéramos llamar: medicina preventiva.
Donde el apoyo de los gobiernos, tuvo una gran importancia, dándose cuenta de que la población debía estar sana. Y le prestó todo sin interés, a todo lo que era salud.
Y por último, podemos decir que algo muy importante, fue y es la lucha contra el cáncer. Con la oncología y todos sus espectros, se prestó atención al hombre, a la mujer, incluido el niño.
¿Cómo era la atención al adulto mayor?
En aquella época, no existían cuidados.
Porque no existían personas con una edad de noventa años.
Siempre luché por esa atención en salud, para el adulto mayor.
Recuerdo que yo con veinticuatro años, quería operar a un señor de setenta y pico y mis colegas me decían que no podía ser. ¡Que tenía esa edad!
Yo tenía esa visión de que el anciano tenía derecho a vivir también. Pero para ellos, cambiaron también los CTI y día a día, veo mejor ese tema.
Antes, incluso la anestesia era aplicada de manera distinta.
¿Volvería vivir todo lo que vivió?
¡Es una pregunta bárbara!
Viví varios períodos importantes y por varios lugares con la salud, estando muy tranquilo por haber ingresado por concurso, a todos los lugares donde brindé mis servicios.
Pero he realizado muchas actividades durante mi vida, las sigo realizando. Y me siento muy bien haciéndolas.

Dr. Ariel Villar 3

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Maestro – Director Ex Inspector Departamental de Educación Primaria de Salto

Hipólito, proviene del interior del departamento. Más concretamente de Colonia Lavalleja.
Y con el deseo desde niño de seguirle los pasos a su padre, Juez Letrado de la localidad, traía en mente estudiar abogacía.
La importancia de venir a la ciudad aunque fuera en forma esporádica, le brindaba a Hipólito la posibilidad de ir explorando el camino, para la carrera que deseara con el tiempo realizar.Hipólito Barre
Se decidió por magisterio, asegurando no haber sido un estudiante destacado en su carrera y se recibe en el año 1948.
Pero sus treinta y dos años de profesión, han demostrado ser un pasaje muy importante en la vida de cada niño, que lo tuvo como maestro.
Y fueron miles.
Hipólito, reflotó la Asociación de Colonia Lavalleja, fue integrante de la Asociación Magisterial durante toda su trayectoria, de la Comisión Departamental de MEVIR e Instructor Rural.
Está casado, tiene tres hijos y disfruta de nueve nietos.
Nuestro diálogo, se desarrolló de esta manera:
“Soy oriundo de Colonia Lavalleja y asiduamente, venía a la ciudad al cumplir los seis años”, nos dice.
Comienzo la primaria en mi lugar de origen, en la Escuela Nº 19, donde habían dos Escuelas más: la Nº 17 y 18
Ya 2º, 3º y 4º años, los realicé en la Escuela Nº 18.
¿Cuando se traslada para la ciudad?
Cuando ingreso al liceo.
En las escuelas de Lavalleja, solo se podía asistir hasta 4º año. Yo la culminé con 10 años, pero en aquel entonces, había que ingresar al liceo con 12, entonces tuve que esperar hasta cumplir esa edad.
Conté con la suerte de tener maestros en Lavalleja, que me prepararon para un examen de ingreso al liceo.
¿Dónde hace su secundaria?
En el Liceo Ipoll, donde oficialmente era el único que había. Ubicado en Osimani y Brasil.

Escuela Nº 31 Colonia 18 de Julio

Escuela Nº 31 Colonia 18 de Julio

Mi carrera comenzó cursando los cuatro años de liceo y mi aspiración era por el lado de las leyes, ya que mi padre era Juez. Me traía los diarios, en aquel entonces “Ahora” y “La tarde”, con soberbios documentos y yo me sabía detalladamente la guerra española, por ejemplo.
En esa época, no había casi radios, eran Radio Salto y Radio Club, pero sí a los periódicos, los recibíamos cada quince días.
Y como mi padre no contaba con los medios económicos suficientes, ya que había que transitar el camino de estudiante en Montevideo, no pude cumplir mi deseo de ser abogado.
En cambio sí logré mantener siempre comunicación con una maestra mía: Elsa Acevedo de Invernizzi, quien me sugiere la idea de ser maestro.
Solo que no había instituto para hacerlo, porque los maestros recibidos, lo habían hecho en Montevideo en el Instituto Magisterial.
¿Cómo se conquistaba la profesión en ese entonces?
La carrera magisterial llevaba tres años, más uno de ingreso.
Solo se ingresaba a esta directamente, si teníamos segundo año de preparatorio hecho. O un promedio de notas, superior a muy bueno.
Estos maestros que ya estaban recibidos, tenían algunos materiales de los cuales, nosotros podíamos acceder sin problemas, para prepararnos como podíamos. Luego venía la mesa examinadora desde Montevideo, dábamos la prueba y así se ingresaba.
Nunca fui un estudiante destacado, pero tampoco nunca perdí un año. Me recibí el 12 de enero de 1948 y el 26 de marzo del mismo año, comencé mi carrera. Sin faltar ni un día, hasta llegar a los treinta y dos años de servicio.

Escuela antigua

Escuela antigua

¿Cuál era el régimen de trabajo?
Comencé a trabajar en el lugar de donde provengo.
Era un régimen tan bien estructurado, que nos recibíamos y directamente íbamos a una lista de cargos donde había categorías para escuelas urbanas y rurales.
Cuando me llegó el turno, en la elección de cargos, como no había opción más que instalarse en el interior, pude elegir la escuela Nº 18, siendo ayudante maestro.
Inmediatamente se brindaba un concurso, donde se podía lograr la efectividad en Enseñanza Primaria por cinco años.
No ha cambiado mucho el sistema hasta ahora.
Solo que en esa época, habían escuelas de 1º y 2º grado.
¿Cuáles eran?
Casi en su totalidad de la ciudad.
Y para acceder a ellas, teníamos los maestros dos títulos. Que fue la segunda carrera que realicé, concurriendo a Montevideo para dar los exámenes libres, todo a cuesta de dinero y sacrificios.
Teniendo que ajustar nuestra economía, como ha sido toda la vida, porque los maestros, nunca fuimos remunerados como debiera ser.
¡Si habremos luchado por nuestros sueldos y se sigue luchando!
Es por eso que me llevó tantos años.
Esa segunda carrera, constaba de una preparación amplísima, donde se tenía que dar más de veinte exámenes, abarcando todo el conocimiento.
Desde historia, geografía, matemática, literatura, filosofía y todo el saber completo.
Muchas materias, con dos o más cursos. Nacional, universal y americano.
¿Existe hoy esa preparación?
No. Yo fui el último maestro que me recibí con el 2º grado de Salto. Y lo hice ya trabajando, luego de mucho tiempo de recibido. Me llevó casi veinte años poder lograr ese 2º grado.
Cuando lo culmino ese año, se implementa un plan distinto, de preparación de maestros. Era primera, segunda y tercera etapa.
Cada una de ellas, daba derecho a un acceso a cargos, en distintas escuelas.
¿Había becas?
Sí, pero consistían en brindar un cargo en alguna escuela y viajar a Montevideo y darla a la carrera libre. Teniendo que sustentarse por medios propios, siendo muy sacrificado. Los exámenes se los daba en febrero o julio.
Era para quien fuera soltero, se instalara allá y lo lograba. Porque luego de casado como yo, era muy costoso.
¿El material con el que trabajaban las escuelas, lo suministraba el estado?
Sí, en su totalidad.
Enviaban cuadernos, libros de lectura, lápices, el tintero y demás que se usaba en la época, no había biromes. Pero era suficiente.
Recuerdo ola Escuela Nº 18, con todo ese material que llegaba.
Cuando comienzo a trabajar allí: contaba con una totalidad de ochenta alumnos, yo debuté con 1º y 2º grado, con sesenta. Asombrado de mi capacidad para atender esa cantidad de niños y la maestra Directora con el resto.
Los inspectores nos visitaban dos veces al año.
¿Trabajaban muchas mujeres como maestras?
Sí, muchísimas.
Cuando me recibí había solamente ocho o nueve varones, las demás eran mujeres.
¿Dónde estaba ubicada la Escuela Nº 1 en Salto?
En Sarandí y Artigas.
En el año ´59 cuando yo me traslado para Salto, se culmina con el local de la escuela nueva donde está actualmente
Yo participé en su mudanza.

Escuela Nº64

Escuela Nº64

Hipólito Barre designado INspector de Primaria

Hipólito Barre designado Inspector de Primaria

La Escuela Nº 2 era una escuela de muchos años, al igual que la Nº 4.
La Nº 3, funcionaba en el edificio frente a Plaza Artigas. Donde actualmente está CADO. Luego esta escuela, pasó a funcionar en calle Invernizzi, antes de llegar a Uruguay, hasta que se la terminó en el año ´80, en el lugar que ahora se encuentra: Brasil y Viera.
La Escuela Nº 5 funcionaba en el mismo lugar que se encuentra, con la diferencia de que era un edificio antiguo.
Las Nº 6 y 7 están instaladas en Constitución y Belén. La Nº 8 en la Av. Batlle y la Nº 9 en Ceibal, siempre estuvieron en el mismo lugar. La Nº 10 también, así como la Nº 11 de Salto Nuevo y la Nº 12 de Av. Rodo, ya existían.
Igualmente la Nº 13 de Av. Concordia y Apolón y la Nº 14 de Bº. Artigas, donde yo ejercí un año. Estaba funcionando en el mismo lugar además, la Nº 64, al igual que la Nº 81.
A esta última, la hicieron los amigos de la Escuela Pública.
Es un capítulo aparte lo de la edificación de algunas escuelas, porque fue una etapa del año ´60 al ´80, la mayor parte tremendamente positiva en cuanto a edificación escolar.
¿Cuáles eran las Escuelas de práctica en la ciudad?
La Nº 1 y la Nº 3, la Nº 5 era de segundo grado.
¿En sus comienzos cómo era la situación edilicia de todas las escuelas?
Bastante mala. Como anécdotas: reunidos un par de compañeros un día, uno me dice: ¿cómo está la escuela que te correspondió? “Tiene tremendos agujeros por todos lados”. Otro me dice: “Y mira, muy pobre mi local, de chapa totalmente. En invierno doy clases afuera por el frío y en verano, lo hago por el calor”. En ese sentido ha cambiado la situación para bien, porque se han hecho muchas escuelas rurales, además.
Hasta más o menos el año ´60, que se realizó el Consejo de Gobierno, con el famoso colegiado, con la reforma educativa.
¿Qué materia se destacaba más en educación en la época?
Cuando yo comienzo, se implementó un programa experimental en lo urbano y en las Escuelas Nº 18 y 19, se lo podía brindar.
Hoy no se lo ve así, las cosas son muy distintas. A estas escuelas, se las ve rurales.
¿UTU ya era útil?
Sí, brindaba las carreras de mecánico y carpintero fundamentalmente. Y toda aquella persona que no terminaba la escuela primaria, transitaban un curso por allí, para que salieran con una profesión y una salida laboral más rápida, lo mismo que pasa hoy.
Al preparar carpinteros y mecánicos, años después se crearon los cursos de electricidad en el ´80, las carreras de electrotécnica, constructores, mucho tiempo después, rematadores, contabilidad, cocina, etc.
El liceo era una cosa y UTU otra.
¿Cómo nace la Universidad?
Funcionaba en principio, en calle Brasil, donde actualmente hay una dependencia de la Intendencia y en parte de la Curia.
Nació por la necesidad, por la que yo había pasado. Sin los medios suficientes, como para lograrlo.
Los primeros movimientos fueron por conseguir la carrera de derecho y luego los cursos universitarios.
Fueron logrando la llegada de profesores y así formando los diferentes grupos, en diferentes áreas.
¿Cuáles han sido los cambios que ha notado hasta hoy?
Yo llevo unos años fuera de la carrera, pero siempre sigo relacionado. Trabajé treinta y dos años, como docente, más el tiempo que me designaron como Inspector Departamental de Primaria.
Y los cambios se vieron en el período militar: de estructura, de funcionamiento.
Para bien en algunos casos y para mal en otros.
Se destruyó por ejemplo la institución concurso.
Todo lo que hacíamos era a base de concurso. Con las pruebas a corregir en Montevideo, con un tribunal que no sabía absolutamente nada de nosotros.
Eso le daba una transparencia que tranquilizaba y nosotros sin saber nada de antemano.
Por allá un día, llegaban las pruebas con los resultados y el ordenamiento de acuerdo a este sistema.
Luego se rendía la parte práctica, donde se reunían las dos pruebas. Pero nuestros escritos que iban a Montevideo, se los enviaba dentro de un sobre cerrado y adentro de este, iba otro, también cerrado, el cual volvía a Salto con la corrección de la nota y en Salto se abría lo que se llamaba “la incógnita” y recién allí se ordenaba la lista.
Nadie sabía resultados, no había influencias.
Concurso eran los de antes. Desapareció.
Después se nombraba sin tener en cuenta nada, sobre todo de la parte docente.
¿Tuvo acceso a la tecnología en su época de docente?
Hoy se ha incorporado la tecnología que nos va avasallando y está en todos los órdenes, para bien y para mal.
El plan Ceibal es espectacular, pero desde mi humilde mirada de maestro, no está explotado en su totalidad, porque no fue encarado como debía ser.
Cuando se va a aplicar algo, tiene indudablemente que brindar las herramientas para hacerlo.
Vinieron las computadoras y aún sabiendo que de allí surge un material espectacular, no estaban preparados para usarla.
Los niños, incluso maestros.
Me parece, que hubiese sido muy oportuno en mi tiempo, preparar a los maestros para poder usarla, en toda su dimensión.
¿Con qué métodos se contaba?
El plan experimental de escuelas urbanas que había surgido, era estupendo. Como el de la Ceibalita, pero tendiendo a una formación integral del niño.
En lo particular, incorporé el microscopio y un pasador de microfilm, luego un tocadiscos a cuerda, con auto-parlantes.
¡Toda una revolución en Lavalleja!
¿Existía el interés por el niño?
Particularmente, me interesaba mucho por cada uno de ellos.
Y trabajando en la Escuela Nº 1, comencé a estudiar la situación y a darme cuenta de que los niños con algunos problemas, eran en un alto porcentaje de la zona de barrios, con algunos problemas de contexto.
La razón: comenzaban los padres a trabajar, los niños quedaban a cargo de otras personas, sin la debida atención y estaban mucho tiempo en la calle.
Comenzó en la década del ´60, lo viví y sigue existiendo.
¿Comienzan allí las escuelas de tiempo extendido?
Yo ya me había retirado, pero aunque mi pensamiento era mucho más amplio, era lo que siempre había deseado.
¿Cuándo comienza a funcionar el sistema de las asignaciones familiares?
La Caja de Asignaciones comienza a funcionar en la década del ´50. Donde debíamos informar a los maestros sobre la asistencia de cada niño.
¿Hubo cambios en lo social?
Comenzó en esa época, los comedores escolares, para lo cual no había rubros.
Lo que se le destinaba a la escuela, era $ 4.50 para la limpieza. Pero poner en marcha un comedor, era contar con una cocinera, espacio y accesorios.
No podíamos enfrentar la situación. Organizamos un festival y así comenzamos. Cocinando en un tacho afuera, y pagando una cocinera, por medio de la comisión Fomento.
Las Comisiones de Fomento son en una escuela, fundamentales.
Luego con los años, comenzaron a llegar las partidas.
¿Qué destaca en su carrera?
Está dividida en tercios, con treinta y dos años de trabajo: como Maestro y Director en Colonia Lavalleja, como maestro de escuela de práctica, con una participación muy importante y en la Inspección de Escuelas.
¿Cuándo pensó en retirarse?
Yo a los veinticinco de carrera, ya estaba preparado.
Pero nunca me arrepiento de haberme decidido por la docencia.
El mundo de los niños, es el más maravilloso que se puede manejar y participar.
¡La satisfacción, de ver a treinta niños trabajando y yo de espectador…!
Y le digo, que si tuviera que ser maestro de nuevo, ¡dichoso volvería a serlo!

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Orlando Marciano Menoni – “El comercio céntrico antiguo”

El centro de nuestra ciudad, transitando el 1900, ya se encontraba poblado de comercios.
En las calles que rodeaba la que siempre fue y hasta hoy lo es, la principal, solían estarOrlando Marciano Menoni los negocios más reconocidos y de trayectoria, como pueden ser los restaurantes y confiterías como Sorocabana, París, La cosechera, La Ideal, 18 de Julio, entre otras.
Los comerciantes que se instalaron primero, como para estrechar vínculos, se reunieron con la idea además, de defender los intereses del comercio minorista, fundando el Centro de Comerciantes Minoristas, en el año 1905.
Finalizado el 1911, en una Asamblea General Extraordinaria, es donde se decide que la sociedad, se llamará: Centro Comercial.
Y a partir del 21 de Agosto de 1920, por una propuesta realizada al Centro Comercial por un grupo de Industriales y gremios no afiliados, de poder integrarla, este acepta y pasa a llamarse: Centro Comercial e Industrial de Salto. Nombre que persiste hasta la fecha.
Un muy buen conocedor de todo nuestro entorno en la ciudad, es Don Orlando Menoni, con sus 100 años. Que conserva intacta su memoria y es realmente conmovedor oírlo.
Recuerda absolutamente todo de su pasado, con detalles de cada realidad que cuenta.
Fue un conocido empresario salteño, por haber estado vinculado al medio con su negocio: Confitería Oriental. Con una amplia y emblemática trayectoria.

Orlando con la camioneta de Confitería  Oriental

Orlando con la camioneta de Confitería Oriental

Su salón, estaba ubicado en calle Uruguay a la altura del 500, con un servicio de cien mesas, una excelente atención y sin dudas, la inigualable comida de su esposa Haidé.
Orlando está casado con Haidé, hace 71 años y tuvieron tres hijos: Teresa, Aíde y Orlando Ramón. Y en el año ´71, fue homenajeado por ser el hombre más popular de Salto.
Así comenzó Orlando, el relato de su experiencia de vida en el 1900, en pleno centro de Salto:
“Yo comencé con once años, a aprender del comercio.
Me encargaba de levantar el pan, en Panadería Artigas y la carne en la Carnicería Jereijo, llevarlo hasta frente a Granja Santana (Parada Viña), en una jardinera. Y a la vuelta, traía la leche para el centro.
Lo hacía en la jardinera, porque había muy pocos vehículos.

Casa Solari

Casa Solari

El tren sí, atravesaba la ciudad en su recorrido.
¿Concurría a la escuela con esa edad?
Sí, yo iba a la Escuela Nº 2 y cuando iba finalizando la primaria, la maestra me pedía que concurriera todos los días, pero mis padres también necesitaban que yo trabajara.
Siento unas ganas enormes de ir a esa escuela, me muero de la emoción, si lograra entrar de nuevo en ella. ¡Guardo tantos recuerdos!
Pasaron solo casi noventa años, pero recuerdo el nombre de todas las maestras uno por uno. (Las nombra).
Con el tiempo y más grande, entré a trabajar en una peluquería en calle Artigas y Piedras y me quedé con el tiempo, instalado allí.
¿Cómo comenzó como confitero?

Aduana de Salto

Aduana de Salto

No sabía nada de nada al principio.
Pero sí unas ganas enormes de salir adelante.
Emilio Améndola, era un maestro confitero del cual aprendí mucho.
Yo más que confitero, sabía mucho de relaciones públicas. Y me animaba a los eventos, por eso.
¿Tuvo además otras actividades?
En mis comienzos, con 17 años, era cronista deportivo de carreras y bochas, del Diario La Tarde y en Radio Salto.
Luego cantinero de Salto Uruguay por cinco años. Con el tiempo, me fui a Montevideo, y el barrio en donde estaba, me homenajeó con el nombre a un club, que se llamó Orlando Menoni F. C, que jugaba en la Liga de Palermo.

Banco Comercial

Banco Comercial

De allá, era novio a la distancia con Haidé, mi actual esposa, escribiéndole semanalmente, durante cinco años.
Luego trabajé en la Intendencia en el Registro Civil, considerado el funcionario más eficiente y comunicativo. Allí aprendí mucho de leyes.
Luego renuncié a la Intendencia, y me instalé con la Confitería Oriental, trabajando durante 22 años, donde realicé trescientas sesenta y una fiestas.
Con el honor en ese lapso, de que el presidente de Brasil, me llevara con todo mi personal, a hacer la inauguración del Puente La Concordia en Artigas y Quaraí. Acá el Presidente era Pacheco Areco en ese entonces.

Pleno centro de Salto

Pleno centro de Salto

Luego, llega el homenaje a éste último y fui yo con el servicio de comida y relaciones públicas. Allí lo conocí.
Pero eran personas que me llevaban, hacía la fiesta y después nunca más los veía.
Me relacionaba con todo el entorno del comercio, incluso, se realizó acá en Salto una cena para mil personas, para el ROTARY Salto y era el DR. Nery Campos Pierre encargado de la fiesta y tenía miedo de que las cosas no salieran bien.
Tenía miedo, por ser yo muy joven y con un servicio tan grande, a él le parecía imposible. Trajo un encargado de Montevideo, para que dirigiera todo el evento.
Luego que vi cómo lo hacía, lo imité en todo y así realizaba mis eventos.
De allí, me fui a Montevideo a realizar una fiesta para seiscientas personas y me animé a hacerlo solo, con mi esposa que me acompañaba en todo y mi personal.

Reuniones organizadas por Orlando

Reuniones organizadas por Orlando

Pero todas las confiterías trabajaban bien, hasta que llegó con su negocio Menoni y allí, fue como un receso, porque este empresario acaparó todo.
¿Recuerda algunos comercios de la zona céntrica?
Tomando Uruguay y Córdoba, estaba ubicado frente al ya existente Sanatorio Salto, cruzando la calle, Zapatería El Ruso y en la otra esquina una radio.
Y para el oeste, eran infinitos los comercios ubicados por Uruguay. Además existían los domingos a la noche, la Vía Blanca, donde la gente solía caminar por el medio de la calle y era toda una algarabía. Pero muy tranquilo todo y muy pacífico.
Por una vereda, la otra, de Uruguay y sin ningún orden, te puedo contar de los comercios, que comenzaban en París Londres ubicada en calle Larrañaga y culminaba en la Plaza Treinta y Tres.
Pasando por el Banco Comercial, donde antes había una plazoleta, luego un comercio y luego llegó el Banco, estaba ubicada enfrente, La Favorita y allí, el único ascensor que había en Salto.
Imposible olvidar a Méndez Hnos. Una zapatería, ubicada en Uruguay y Amorín. Enfrente estuvo la Cosechera, Sorocabana, La Fé, una gran tienda.

Reconocimiento de Salto Uruguay a Orlando

Reconocimiento de Salto Uruguay a Orlando

Luego, siguiendo por Uruguay, estaba Tabano, una casa de artículos de frío. Con todo lo que era heladeras. El Hotel Concordia y enfrente la florería Castaños, muy grande.
La tienda Alaska, estaba ubicada en el mismo lugar, con una entrada por Grito de Asencio, así como Casa Sixto, con artículos de tienda.
Pero también había farmacias, como la Farmacia Calero que se quedó hasta hoy en el mismo lugar. También la Sociedad Italiana, se conserva como hace cien años.
Como negocios que existen actualmente. Tal es el caso de Joyería Varesse, la primera joyería en Salto, porque fue fundada en el 1800 y algo, luego surgió Motta y luego Joyería Costa.
Pero había de todos los rubros, sin casi faltar ninguno. Muy famoso, también ubicado por Uruguay, el Cambio Guimaraens, así como tantos otros comercios. No había carencias de nada.
Lo que sí faltaban, eran edificios. Pero en el 1924, ya estaba el centro bastante poblado.
Por falta de tiempo y espacio, me va a quedar mucho por contarte, porque era muy movido nuestro centro. Y existían de todos los rubros, para todas las clases sociales.
¿Las plazas estaban equipadas?
En Plaza Artigas, al principio del 1900, estaba todo vacío, solamente árboles alrededor, hasta que colocaron el monumento a Artigas con otras figuras.
¿Quién hacía la recolección de la ciudad?
La Intendencia se encargaba.
Había constantemente un funcionario que recorría, con una escoba y una pala toda la ciudad y estaba muy limpia.
Nunca se veía nada de suciedad en nuestras calles.
¿Se destacaba alguna confitería por sus productos?
En la confitería París, hacían los más ricos caramelos de leche. ¡Los más exquisitos de Salto!
¿Las calles cómo estaban flechadas?
Uruguay, como está ahora, Artigas iba para arriba y calle Brasil tenía una doble vía, que permitía una mejor viabilidad.
Hasta para cuando transitaban los ómnibuses y autos que llegaron.
Porque hasta ese entonces, alquilábamos las carrosas, incluso para desfilar, con caballos, que hasta yo me disfrazaba. ¡Y una vez lo hice de mujer! (Sonríe).
¿Cambiaron sus nombres?
No, muy poco. De esas principales, quedaron prácticamente como estaban. Es ahora últimamente que lo están haciendo.
Las transversales a Uruguay, han cambiado.
¿Con sus cien primaveras, qué cambios ve hoy?
Hay muchos.
Principalmente, el cambio mas natural que veo, es el moral.
La gente ha cambiado mucho. La confianza que había entre las personas, la palabra, que hoy ya no hay.
A mi me pasó que cuando me ofrecen la Confitería Oriental, les respondí: ¿Y con qué te voy a pagar? Y me dijeron: ¡Pero vos no necesitás plata!
Y eso qué quería decir, que había una confianza depositada en mí.
Y mira que había que laburar sin ni un peso. Eran cuatro billares, cuatrocientas sillas y cien mesas. ¡Y yo sin ni un peso!
Lo intentamos nosotros dos y tres hermanos de Haidé y estuve trabajando allí, hasta el año ´75.
¿Cuáles son los mejores recuerdos que guarda de sus años en la ciudad de Salto?
Son todos muy buenos.
No tengo ni un enemigo, (sonríe).
En las redes sociales, este 10 de enero, con motivo de mis 100 años, tengo solamente en una cuenta, setenta y cinco mensajes de felicitaciones, pero además, tengo saludos, desde Suecia, Canadá, Hungría, de España.
Así que estoy muy contento con mi Salto y con la placentera vida que el destino me ha deparado.

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