Correcto, pero demasiado tarde

Las operaciones que se están llevando a cabo en la Capital para erradicar las mal llamadas “zonas rojas”, barrios enteros como el Casabó, el Borro, 40 Semanas y tantos más son seguramente acertadas, pero tardías.
Antes que nada digamos que estamos de acuerdo con quienes sostienen que no hay “barrios” en poder de la delincuencia, porque en todos ellos hay gente trabajadora, que vive de su laburo diario y es la gran mayoría, aunque es cierto que muchos de ellos han sido “copados” por los delincuentes y el narcotráfico.
Lo que sucede es que precisamente la delincuencia ha violentado esos lugares de tal forma que allí “mandan” ellos y obviamente no les importa las dificultades que puedan ocasionarle a los vecinos. Son barrios enteros donde se ha construido en lugares públicos, donde no se paga luz ni agua, sino que se roban estos servicios.
Hoy, cuando pensamos en los sicarios, tenemos la convicción de que la mayoría es gente que ha llegado al país, por la frontera y no son los delincuentes criollos. Craso error, los primeros sicariatos han gozado de tal impunidad que han hecho “escuela” y hoy muchos de los sicarios son adolescentes, casi niños, a quienes se les paga por esta acción y ellos además de creerse “poderosos” por la fama de que gozan, han hallado en la delincuencia la forma de obtener rápidas ganancias.
Todavía no vemos que las acciones que se están cumpliendo en Montevideo la delincuencia instalada tengan el respaldo y el apoyo colectivo que merecen. Llegan tarde cuando ya muchas de las consecuencias están a la vista, pero llegan y deben ser apoyadas.
No ignoramos los problemas que seguridad que tenemos en el país hoy. Lo que no admitiremos jamás es el manto de politiquería con que se quiere cubrirlo tratando de arrimar leña para nuestro fogón.
Al escribir estas líneas aún no hemos observado la denuncia de migrantes dominicanos de abuso policial, algo que muchos creían que se había terminado en el país una vez terminada la dictadura, esperemos que no se hayan equivocado.
Creemos que muchas veces hay policías que abusan de sus atribuciones. Ciertamente que se trata de excepciones, pero siguen existiendo y basta que haya un solo caso o un solo policía para que sea una transgresión que debe eliminarse.
La cuestión es tener claro que son abusos y nada tienen que ver con la verdadera función policial. Creemos que la Policía debe ser respaldada, pero pensamos en una Policía que cumpla debidamente su función. Que no mire para otro lado cuando vislumbra que en determinado lugar se está cometiendo un delito y que se abuse con quienes no son delincuentes ni con nadie, sino que cumpla su función como corresponde.
A.R.D.

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En el Día del Aire Puro

Es uno de los casos más paradigmáticos que conocemos. El aire que respiramos y sin el cual no viviríamos, más que unos minutos, es un elemento vital y sin embargo nadie que sepamos repara en este aspecto. Nada más gráfico en este sentido que la máxima muy conocida de que todo aquello que nos es regalado no se valora. Es como si “naturalmente” lo tenemos y no debemos por lo tanto de preocuparnos por protegerlo guardarlo o preservarlo.
Testarudos somos los hombres para entender que el planeta que habitamos es un gran equilibrio y todo lo que hacemos los seres humanos afecta la naturaleza, es decir, afecta este equilibrio y por lo tanto nos pone en riesgo. Tarde o temprano la naturaleza nos pasará factura y los desequilibrios atmosféricos son una muestra de lo que estamos provocando.
Desde 1977 el 15 de noviembre es el Día del Aire Puro, fijado por las Naciones Unidas. Es que hace muchas décadas ya que se sabe que las acciones humanas están degradando a naturaleza cada vez más aceleradamente, a punto tal que los desarreglos climáticos son cada vez mayores, más frecuentes y letales, aunque quienes de alguna manera lo están destruyendo sostengan que “siempre ha sido así” y “son temas cíclicos”.
Los indicios del recalentamiento global son cada vez más evidentes, a punto tal que amenazan con ser irreversibles. El deshielo, la destrucción de la capa de ozono, el avance de los plásticos y los elementos casi indestructibles contenidos en la basura electrónica, están cerrando el círculo paulatinamente.
A menudo escuchamos atribuirle a las naciones ricas toda la responsabilidad de la contaminación y el smog ambiental que amenaza la vida particularmente en las grandes urbes, pero si bien no pretendemos ignorar, ni ocultar esta responsabilidad innegable de las multinacionales con mayor poder incluso que los gobiernos, pero eso no nos exonera de nuestra responsabilidad social. Cada uno de nosotros es en alguna medida responsable de esta situación, por acción u omisión.
Todavía tenemos tiempo de revertir la situación, pero nunca sin tomar conciencia de la gravedad del problema. Todos debemos hacerlo, tanto los grandes intereses, las naciones ricas y más contaminadoras en primer lugar, pero además todos nosotros que en alguna medida también contaminamos.
Como muchos de los problemas que afectan a la humanidad son “invisibles”, porque hay intereses muy grandes en que lo sigan siendo así.
A.R.D.

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59 años después de aquella aventura

En la vida de un diario cumplir 59 años no es cosa de todos los días. Aquella visionaria idea de tener un medio de comunicación que respondiera a un concepto cristiano en el manejo tanto de la información como de la opinión, bajo el lema de la verdad en la caridad, aún se mantiene latente en las páginas de EL PUEBLO, donde a menudo se desechan rumores (de bombas, de robos de niños y similares), se desestiman incluso algunas “denuncias” si no se les hallan visos de veracidad. O se las ubica en su contexto, alertando a los lectores que es la versión de fulano o mengano, pero sin tomar posición, porque entendemos que sólo después de una exhaustiva investigación, puede sostenerse algo creíble y veraz. Hoy, inmersos en un mundo donde la tecnología de la comunicación muestra uno de los más grandes avances, luego de la invención de la imprenta móvil (atribuida a Johannes Gutenberg el siglo XIV), estamos convencidos que la esencia del periodismo no cambia ni cambiará jamás. En este contexto hay predictores del fin de la prensa papel, porque el avance del mundo digital – según predicen – pronto lo volverá obsoleto. No compartimos esta visión, porque luego de analizar durante algunos años las “olas” , el empuje de las redes sociales, de la denominada “prensa” digital, vemos que puede varias el soporte del papel a la computadora, el celular o cualquier otra tecnología, pero la esencia sigue siendo la misma. No hay periodismo sin investigación. No todos son hechos informativos y por lo tanto pueden darse muchos elementos tecnológicos que faciliten la tarea informativa, pero si los conductores o responsables de los medios no están capacitados no se han preparado, no saben exactamente cual es el rol de la comunicación, lamentablemente están condenados a la irrelevancia, a la intrascendencia y esa es una condena inapelable para un medio de comunicación.
En EL PUEBLO se ha apostado siempre a mantener esta tradición. Así fue desde el comienzo, cuando aquellos visionarios sacaron a la calle el primer ejemplar para competir con “Tribuna Salteña” que parecía inamovible. La misma que manifestó Walter Martínez Cerruti en esta segunda etapa en la que nos hallamos hoy. Si hemos logrado o no cobijar sus sueños, no nos corresponde a nosotros, sino a nuestros lectores señalarlo.

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No sólo por ellos, sino por nosotros

En ocasión de la denominada “teletón”, iniciativa que nació en Chile y se extendió a muchos países más, hay personas que se plantean si es válido el aporte o no a esta obra.
Para nosotros la cuestión de fondo va mucho más allá de esto. Es el concepto que empleamos para decidir si es válido o no aportar a determinada iniciativa.
Es que lamentablemente en algunos casos se han registrado actitudes que nada tienen que ver con el espíritu de la obra.
Tener un hijo, un familiar, un amigo o un conocido con determinada deficiencia física o intelectual es de por sí una cruz para esta familia y su entorno.
A lo largo de nuestra vida hemos conocido casos de gente que abandona y se retira despavorida ante un hecho de esta naturaleza, pero también hay personas heroicas que dejan de lado prácticamente todos sus objetivos en la vida para dedicarse de lleno a atender estos casos.
Para nosotros las iniciativas colectivas como Teletón son muy valiosas y más aún cuando están soportadas por un alto porcentaje de voluntarios, de gente que a veces no tiene que ver directamente con la obra pero la siente como suya, es de todos y además sin duda alguna que nos enriquece a todos.
Honestidad obliga a decir que no estamos de acuerdo con donar algo para sacarnos luego la foto con lo conseguido. Tampoco desconocemos que muchas veces lo “donado” se descuenta luego en alguna medida de los impuestos que deben pagarse al Estado y por lo tanto en realidad es este quien dona.
Pero en lo personal creemos que vale la pena apoyar lo máximo posible a la Teletón, como también la encomiable obra de UNICEF en todo el mundo y más aún la de Médicos sin Fronteras, cuyos integrantes frecuentemente viajan incluso a prestar asistencia en lugares donde se desarrollan conflictos bélicos. Más allá de quienes estén, de la vinculación que tengamos con su accionar. Más allá de todo, no sólo por aportar un granito de arena a esta gran obra y a quienes se benefician directamente, por todo lo que nos enriquece y nos aportan estas iniciativas colectivas estamos convencidos que vale la pena apoyarlas.
Por una sociedad más justa y solidaria, de la que podamos sentirnos orgullosos, ojalá se multipliquen las “Teletón”.

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Negar el tema no ayuda a resolverlo

Probablemente sea uno de los mayores problemas que permanecen ocultos “invisibles” en nuestra sociedad, pero no por ello inexistente.
Antes que nada y como intentos de cristianos, digamos que somos abiertamente anti aborto y opuestos tajantemente a toda muestra de intolerancia.
La reciente agresión sufrida por una persona transexual en nuestra ciudad es indicio precisamente de una intolerancia y una muestra de discriminación que aunque la neguemos o pretendamos “no verla”, es indiscutible que existe.
Si bien muchos nos manifestamos abiertamente heterosexuales y de acuerdo a nuestra fe cristiana acérrimamente aferrados a lo que dice la biblia “Dios los creó hombre y mujer (Génesis 1, 26-28) …” , no por ello aceptamos muestra alguna de intolerancia hacia las personas diferentes o que sencillamente han optado por otra preferencia sexual.
Pero tenemos muy claro que antes que nada estas personas son eso: personas y como tales debemos respetarlas e integrarlas con plenitud de derechos a la sociedad que componemos.
En esto hay algo muy difícil de entender y más difícil aún de asumir y es que una cosa es decirlo, sostenerlo teóricamente y otra muy diferente cuando el tema nos golpea con toda su crudeza y tenemos que asumirlo en el plano familiar mismo.
Es que no sólo provenimos de una formación “machista”, sino que el propio camino del cristianismo, puede ser malentendido o “interpretado” de forma diferente con tal de que “coincida” con nuestros conceptos.
Personalmente no hemos tenido nunca dificultades para aceptar las diferencias y tratar a todos los seres humanos con el mismo respeto, sabiendo que tienen los mismos derechos y sin más diferencias que el talento, la capacidad intelectual, la formación que pudiera tener cada cual.
No es simplismo, es asumir que se trata de un tema sumamente difícil, que cada uno lo enfrenta y asume como puede, lo que no debemos hacer es barrer para debajo de la alfombra, ignorarlo, simular que “no hay problema alguno”, porque indudablemente lo tenemos.
No estamos afirmando nada sobre el hecho en particular que mencionamos. No conocemos sus pormenores, pero lo que afirmamos es que no podemos ignorar que tenemos un problema latente, cuyas consecuencias se registran o agravan al menos porque muchos de nosotros preferimos seguir mirando para otro lado antes que asumirlo en toda su dimensión.
Que este caso no sea la excepción, sino que ayude a entender que la sociedad en su conjunto tiene un tema a resolver y debe ser pronto.
A.R.D.

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Si hay abuso o mal uso, es correcta la prohibición

En estas columnas hemos tratado de ser coherentes y eso nos ha costado bastante. Es que algunas veces la verdad y la justicia no están visibles a simple vista y obviamente que cada ser humano procura mostrar la parte de la película que le interesa mostrar, es decir la que lo favorece o al menos así lo cree.
Viene al caso la posición que hemos adoptado siempre en materia de comunicación y en especial las enormes ventajas que ofrecen las redes sociales, con la comunicación de imágenes, de audios, de textos, en forma prácticamente instantánea lo que en casos puntuales ha servido para superar las antojadizas barreras de dictadores y regímenes similares.
Toda la tecnología de la comunicación ha sido sacudida y hoy tenemos posibilidades que ni siquiera soñábamos años atrás que llegaríamos a tener.
De todas formas, siempre hemos sostenido que la esencia no ha cambiado. Lo que ha cambiado y para bien, es la tecnología, las posibilidades que ofrece la misma.
Pero por estos días hemos sabido que se ha prohibido el uso de teléfonos móviles (celulares) a determinado nivel de la Policía y en determinadas circunstancias.
A simple vista podría pensarse en una exageración y nos adelantamos a considerar que no nos contamos entre estas personas, por la sencilla razón que estamos seguros que si se ha llegado a implementar esta medida es porque hay suficientes sospechas de un mal uso o un abuso de las posibilidades que ofrece la tecnología.
Que sepamos lo que hay detrás de esta parte de la película, son las “preferencias” que tienen algunos medios y algunos periodistas, dentro de la Policía. Y no nos referimos a aquellas fuentes que se logran con capacidad, con conocimiento, con las vinculaciones profesionales propias de quien sabe cómo manejarse y quien muestra respeto a investigaciones y la debida ética para no prestarse a ser manejado ni a servir interés alguno.
En los hechos todos sabemos de las “filtraciones” de las imágenes de que han trascendido “nadie sabe cómo” de hechos o situaciones reservadas. En muchos casos estas filtraciones han servido para desbaratar las versiones o manifestaciones de las denominadas “fuentes oficiales”. Pero también hay que tener en cuenta que a veces han servido para dar a conocer versiones antojadizas o manipuladas, que nada tienen que ver con la realidad.
En el fondo volvemos a lo mismo, la herramienta no es mala ni buena, ni mucho menos culpable, sino que el uso que se haga de la misma puede ser el problema.
Quien siga pensando que es “dueño” de la verdad o que puede manipular hechos o situaciones a su antojo y conveniencia, debe entender que la verdad siempre resplandece y por lo tanto si una herramienta se usa mal o se abusa de la misma, luego de las notificaciones y advertencias correspondientes, es imprescindible prohibirla.
Ni más, ni menos.
A.R.D.

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Siempre a favor del pueblo

No queremos un gobierno autoritario con el pueblo y servil con los poderosos intereses internacionales. Esto lamentablemente es lo que notamos a nivel regional. ¡Ojalá nos equivoquemos!, pero mucho nos tememos que en el futuro veamos gobiernos muy cercanos a lo que sostenemos.
Los reclamos y las manifestaciones de los movimientos sociales, muchos de ellos defendiendo intereses legítimos, no mueven un pelo en la posición de estos gobiernos y en cambio los grandes intereses que generalmente tienen consecuencias nefastas para los más vulnerables, terminan siendo cobijados bajo el silencio o la inanición de quienes tienen el poder y las posibilidades de detenerlos.
En este mundo globalizado, Brasil es un exponente como pocos. Sólo en la cuenca del Río Uruguay ha encaminado obras que modificaron de tal forma la naturaleza que han llevado a la ruina a comunidades indígenas enteras, mientras que las grandes compañías se han llevado las mayores tajadas de estas obras.
El famoso salto del Moconá (únicas cascadas en el mundo porque se trata de un salto de agua longitudinal, es decir casi paralelo a la costa del rio), ya no existen como atractivo turístico) eran el segundo atractivo para la provincia argentina de Misiones en la costa opuesta del río).
El tema es que sobre el principal afluente del Uruguay en la zona Brasil levantó la represa Foz de Chapecó que modificó tanto las características del río Uruguay que en la mayoría de los días de la semana los saltos del Moconá (que llegaban casi a los siete metros) quedan reducidos a unos pocos centímetros.
Algunos kilómetros más arriba sobre el río Paraná, los otrora llamativos “escalones” de agua “Siete Quedas” (siete caídas o siete saltos de agua) también conocidos como los saltos del Guairá, ya no existen a pesar de que en determinado momento atrajeron la mayor cantidad de turistas de todo Brasil.
El embalse de la represa de Itaipú los sepultó y pese a la gran manifestación popular que se realizó para rechazar el proyecto de la represa, en 14 horas y bajo la añoranza de muchos indígenas que vivían en la floresta cercana, la conformación del embalse de Itaipú terminó sepultándolos.
No somos partidarios de preservar el planeta sin alterarlo en lo más mínimo, pero a nuestro entender existen dos condiciones esenciales: 1) Que se extremen las medidas para preservar lo más posible estos recursos y 2) Que la explotación de los mismos deje el mayor beneficio para los habitantes del lugar alterado.

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Seguridad, anticorrupción y trabajo

En esta triple fórmula podríamos resumir la llave del éxito para las próximas elecciones. Pero ojo, no es oro todo lo que vemos y cualquiera de estos aspectos puede ser manejado por populistas oportunos que “se cuelgan” en los resultados de la región para prometer lo que nadie ha logrado y darle a la gente lo que la gente (tomando por esta a la “masa” de personas que repiten sin examinar demasiado lo que otros sostienen) las “soluciones” al tema.
El simplismo de reclamar más seguridad, creyendo que en el amontonamiento de policías o en el endurecimiento de las penas está la fórmula de éxito para cambiar las cosas, le está errando de cabo a rabo y ojo que no nos oponemos a estas medidas, es más, también nosotros las reclamamos, pero no creemos que sólo ellas de por sí solucionarán la situación actual.
La seguridad es sin duda en estos momentos la piedra angular en la opinión pública. El reclamo más acentuado de la mayoría de los uruguayos y el elemento que puede determinar un resultado electoral. Nadie en su sano juicio puede ignorar esto, la cuestión es poder determinar con meridiana claridad dónde radican los problemas.
Para esto hay que detenerse a examinar aspectos claves de la cuestión. ¿No es llamativo acaso que los rapiñeros armados sepan a ciencia cierta dónde se hallan los lugares más desprotegidos? ¿No es acaso llamativo su “inteligencia” para determinar qué cajeros tienen dinero sin entintar? ¿Son tan predecibles que les basta un cartelito para saber qué cajero tiene el dinero entintado y cual no?, o sea bastaría un cartelito de “dinero entintado” para ponerlo a salvo de los delincuentes?
Estamos convencidos que muchos de estos casos son “entregados” y además los delincuentes cuentan con información muy fina y actualizada de los lugares donde golpearán. Otra interrogante para pensar, los coches robados en la capital son muchos y en forma permanente, actualmente luego de golpear y antes de cambiar a otro vehículo los incendian. ¿Quién o quiénes se hacen cargo en estos casos?
Son todas interrogantes que nos llevan a pensar, tanto en los orígenes del delito, como en sus causas, sus protagonistas y todos los involucrados que seguramente no son sólo los que empuñan un arma, roban y matan, porque los ideólogos, esos que nunca aparecen seguramente son los delincuentes más “pesados”. Si profundizamos un poco más en el tema, seguramente nos sorprenderíamos porque la corrupción también interviene en él.
A.R.D.

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Si queda impune domina el delito

Realmente inadmisible resulta el atentado sufrido por el comerciante de la calle Sarandí al 500 (cercano al Cementerio Central y a la ex Terminal) que tras sufrir numerosos robos meses atrás, ultimó en defensa propia a un delincuente que había ingresado a su comercio.
La Justicia le dejó libre, pero le “ató” las manos en cuanto según expresa no le permite tener un arma ni defenderse siquiera.
El tema es que días atrás un individuo que aparentemente venía a pasar frente a él que estaba al frente de su comercio, le agredió ferozmente con un objeto contundente dejándolo semi inconsciente.
La realidad es que el comercio se ubica cercano al lugar donde viven los familiares del delincuente muerto en aquella ocasión y el comerciante que sigue allí afincado no tiene mayor protección ante las posibilidades de represalias.
No tenemos elemento alguno para afirmar que ha sido lo que ha sucedido, pero nadie puede ignorar que es un hecho sumamente llamativo.
No se registró robo alguno y por supuesto no hemos tenido información sobre detenido alguno, pero son los hechos concretos.
Lo que nos atrevemos a señalar es que si hechos como estos quedan sin ser aclarados hay gente que se va convenciendo que puede hacer lo que quiere. Por lo tanto es imprescindible que estos hechos se aclaren como corresponde, nadie puede estar por encima de la ley y si alguien no acata sus decisiones está delinquiendo y como tal debe ser tratado.
Insistimos, no tenemos prueba alguna sobre el autor de los hechos, pero existen “puntas” para investigar y aclarar debidamente.
La Justicia también tiene responsabilidad en esto. No puede arrojar a una persona “a los leones” porque el peligro es que el deseo de hacer justicia por manos propias, llevándose por sospechas, han sido siempre las consecuencias de estas situaciones. Nadie puede dudar a esta altura que la seguridad será un elemento decisivo en las próximas elecciones uruguayas.
Quien no lo entienda o no lo quiera asumir, quien no sepa informar o comunicar debidamente lo que se hace y cómo se lo hace, está expuesto inexorablemente al fracaso.
La mayor tentación es inclinar la balanza de la voluntad popular hacia el candidato que aparezca ofreciendo “mano dura” o más represión al delito, aunque sea una salida archi conocida, casi tanto como fallida en el mundo, porque terminan siendo las personas en general y no sólo los delincuentes el blanco de quienes disponen del máximo poder para reprimir en forma totalmente impune a “todo lo que se mueve”.
No queremos llegar a este extremo, pero tampoco admitimos la actual inseguridad como algo “normal” y habitual de nuestros días.
A.R.D.

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A propósito del periodismo

El atroz crimen de Jamal Khashoggi reclama justicia a nivel internacional. Muchos de los denominados “periodistas” a nivel internacional prefieren callar o mirar para otro lado, temerosos de perder sus vínculos y favores del gobierno de turno.
Mal que nos pese, no nos alineamos a ellos. Para nosotros el periodismo no es el poder lisonjero, cercano al poder, dócil y útil a la hora de ocultar, disimular o sencillamente restar importancia a lo que no le conviene al poder de turno que tenga demasiado trascendencia y tratar de eclipsarlos con otros temas más “ruidosos” o sensacionalistas.
No nos alineamos al denominado “periodismo” de subsistencia, el que se acerca al poder para beneficiarse de sus dádivas, para poder seguir recogiendo las migajas que les tira el poder.
Mantener con firmeza esta línea, denunciar todo lo que está mal o es corrupto, venga de donde venga y sea quien sea el o los denunciados no es fácil. Va mucho más allá de las palabras bonitas, de los “favores” a la comunidad, de los actos de beneficencia.
La comunidad internacional ha reaccionado parcialmente y en forma muy tenue ante tamaño crimen. Es más los Estados Unidos, auto considerados “paladín” de la democracia, para uno de cuyos principales diarios escribía Khashoggi tampoco ha exigido con firmeza la aclaración del crimen.
Sólo Alemania reaccionó prontamente suspendiendo la venta de armas a Arabia Saudita, desde donde se considera que partió la orden de asesinato. Pero ni los Estados Unidos, ni Francia, ni Inglaterra y ni siquiera España, los restantes proveedores de armamento a Arabia Saudita, un negocio multimillonario, han imitado la medida. Es que la libertad de Prensa es cara e innegociable, sólo en las palabras y las declaraciones, pero al tiempo de demostrar en los hechos cuanto se la valora, mucha gente prefiere mirar para otro lado y hacerse la distraída.
Desde nuestro modesto puesto seguiremos alertando sobre los verdaderos intereses, los que habitualmente no se ven, porque se los oculta de ex profeso, o poderosos intereses prefieren que pasen desapercibidos.
Los únicos periodistas son para nosotros aquellos que investigan, que hurgan, que profundizan sin tener en cuenta el poder que gobierna, porque precisamente la función del periodismo libre y promotora de la democracia es la de inquietar al poder. Que este sepa que tendrá siempre a un elemento capaz de fiscalizarlo, de investigarlo y denunciarlo.
Para nosotros es la única forma de asegurar transparencia en una democracia.
A.R.D.

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Las redes pueden terminar enredándonos

El flamante presidente de Brasil, Jair Bolsonaro realizó el fuerte de su campaña para la segunda vuelta de las elecciones en su país desde las denominadas redes sociales.
El hecho es una muestra más del tremendo poder que actualmente tienen las redes sociales, como instrumento para la comunicación y la difusión de ideas.
Si bien el resultado de esta campaña no ha sido demasiado auspicioso, en cuanto fue mayor el porcentaje de recuperación de votos de su rival en el “balotagge”, que su avance tras el porcentaje logrado en primera vuelta, le sirvió para mantener 10 puntos de ventaja sobre su rival y llegar así a la presidencia de la República Federativa del Brasil.
Pero más allá del resultado en si de la campaña, podemos leer en él cuanta incidencia en la opinión pública tienen hoy día las denominadas redes sociales.
Si bien es cierto que mucha gente habla peste de ellas, las desacredita y les resta importancia, nadie puede ignorar la enorme trascendencia que estas alcanzan a la hora de evaluar una opinión.
Es que tal como lo hemos dicho en innumerables ocasiones, las redes sociales son un instrumento, una herramienta y todo depende de uso. Hay mucha gente que las utiliza debidamente, difundiendo sus opiniones, sus ideas y hay también quienes se prestan para usarlas con fines nefastos, mintiendo, manipulando y hasta denigrando a quienes interfieren en sus intereses.
Los beneficios de una buena utilización de las redes sociales no necesitan mostrarse. Han servido en el mundo entero para vulnerar dictaduras y férreas medidas de opresión a los pueblos, Irán, Venezuela, Nicaragua son claros ejemplos de esto.
Sin embargo también encierran un alto riesgo que la mayoría de los internautas ni siquiera podemos percibir. Es que de diversas maneras los impulsores delas redes logran reunir una serie de datos, gustos, tendencias de nosotros les sirven para lograr un “perfil” que saben será afín luego a determinadas ideas o propuestas políticas, religiosas y demás.
Esta es la cuestión. Manejarnos con prudencia, sabiendo a que nos exponemos y tratando de proporcionar la menor cantidad de información posible sobre nosotros es la mejor manera de manejarnos frente a las redes sociales.
Hoy día los políticos temen especialmente a los denominados “mass media” o medios de comunicación masiva a los que se han agregado en los últimos años las redes sociales.
En nosotros está entonces manejarnos debidamente y con la sapiencia necesaria frente a las redes sociales, como ante cualquier medio de comunicación masivo, que al fin y al cabo no son más que una herramienta a la que creemos o nó.
A.R.D.

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La financiación de los partidos políticos

El proyecto de ley del gobierno por el cual se establecen normas relativas a la financiación de los partidos políticos fue votado afirmativamente en noviembre de 2017 en el plenario del senado y ahora afronta la últimas etapa legislativa antes de convertirse en derecho positivo.
La oposición, que se opone a algunos términos del proyecto, considera que el mismo está hecho “a la medida del FA”, mientras que el oficialismo quiere que el mismo comience a regir desde las próximas elecciones, tanto internas como generales que tendrá lugar el año próximo.
Las críticas de la oposición que ya ha elevado varias modificaciones aspira a que el proyecto sea postergado para las elecciones siguientes (2024), porque se entiende que el mismo no agrega nada a la transparencia del tema, vale decir del manejo de fondos para la financiación de los partidos políticos y además como ha sido el MPP el sector del actual gobierno que mejor votó, se beneficiará en mayor medida con los minutos de televisión gratuita para propaganda electoral que según el anteproyecto se distribuiría en buena medida de acuerdo a la votación anterior.
Lo que realmente nos llama la atención, es que las modificaciones propuestas por la oposición apuntan a una postergación. Si no entendemos mal, lo único que puede cambiar esta postergación, es que el sector más votado puede ser de otro partido, pero la situación sería la misma, vale decir un sector que se beneficiará más que los demás.
La cuestión, para nosotros al menos, es que falta un verdadero sinceramiento en la cuestión. Hasta el momento, el aporte “condicionado” de fondos para determinados partidos políticos ha sido una de las causas habituales de corrupción, porque precisamente las “condiciones” apuntan a lograr favores de esos partidos si acceden al poder, beneficiándolos en licitaciones, obras públicas o similares.
Esto lleva a considerar que aunque se llevan varios años de discusión del tema, poco o nada se ha logrado. Es que en el fondo aún no se han dejado de lado los verdaderos intereses que confluyen en el tema.
Sólo cuando se entienda que lo que se debe resguardar necesariamente debe ser la transparencia en la cuestión electoral y no se trate de sacar ventaja en la “chiquita”, ya sea tirando la pelota hacia delante o procurando hallar la forma de que las normas dejen puertas abiertas a los aportes “dudosos”, no será posible cambio alguno en la cuestión.
A.R.D.

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Si queda impune domina el delito

Realmente inadmisible resulta el atentado sufrido por el comerciante de la calle Sarandí al 500 (cercano al Cementerio Central y a la ex Terminal) que tras sufrir numerosos robos meses atrás, ultimó en defensa propia a un delincuente que había ingresado a su comercio.

La Justicia le dejó libre, pero le “ató” las manos en cuanto según expresa no le permite tener un arma ni defenderse siquiera.
El tema es que días atrás un individuo que aparentemente venía a pasar frente a él que estaba al frente de su comercio, le agredió ferozmente con un objeto contundente dejándolo semi inconsciente.
La realidad es que el comercio se ubica cercano al lugar donde viven los familiares del delincuente muerto en aquella ocasión y el comerciante que sigue allí afincado no tiene mayor protección ante las posibilidades de represalias.
No tenemos elemento alguno para afirmar que ha sido lo que ha sucedido, pero nadie puede ignorar que es un hecho sumamente llamativo.
No se registró robo alguno y por supuesto no hemos tenido información sobre detenido alguno, pero son los hechos concretos.
Lo que nos atrevemos a señalar es que si hechos como estos quedan sin ser aclarados hay gente que se va convenciendo que puede hacer lo que quiere. Por lo tanto es imprescindible que estos hechos se aclaren como corresponde, nadie puede estar por encima de la ley y si alguien no acata sus decisiones está delinquiendo y como tal debe ser tratado.
Insistimos, no tenemos prueba alguna sobre el autor de los hechos, pero existen “puntas” para investigar y aclarar debidamente.
La Justicia también tiene responsabilidad en esto. No puede arrojar a una persona “a los leones” porque el peligro es que el deseo de hacer justicia por manos propias, llevándose por sospechas, han sido siempre las consecuencias de estas situaciones. Nadie puede dudar a esta altura que la seguridad será un elemento decisivo en las próximas elecciones uruguayas.
Quien no lo entienda o no lo quiera asumir, quien no sepa informar o comunicar debidamente lo que se hace y cómo se lo hace, está expuesto inexorablemente al fracaso.
La mayor tentación es inclinar la balanza de la voluntad popular hacia el candidato que aparezca ofreciendo “mano dura” o más represión al delito, aunque sea una salida archi conocida, casi tanto como fallida en el mundo, porque terminan siendo las personas en general y no sólo los delincuentes el blanco de quienes disponen del máximo poder para reprimir en forma totalmente impune a “todo lo que se mueve”.
No queremos llegar a este extremo, pero tampoco admitimos la actual inseguridad como algo “normal” y habitual de nuestros días.

A.R.D.

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El recuerdo de nuestros antepasados

Aún recordamos que años atrás cuando fallecía un familiar, a los niños se nos ponía una cinta negra como brazalete, en señal de luto. Así concurríamos incluso a la escuela para que nadie dejara de saber que habíamos perdido un familiar. No se podía escuchar radio más que con muy poquito volumen, no se asistía a fiestas ni nada parecido. Es más, las viudas vestían de negro durante varios meses y luego pasaban a llevar algo negro como “medio luto”. Los velatorios eran dramáticos a punto tal que había una especie de competencia de la vivencia del dolor por la muerte de un ser querido.
Todo esto ha cambiado a punto tal que hoy nadie usa el brazalete negro en señal de luto. Las viudas ya no visten de negro.
Todavía recordamos los 2 de noviembre, en que el Cementerio Central “reventaba” de familias completas, desde los niños a las personas mayores que concurrían a reunirse frente a la tumba de sus seres queridos.
Hoy la situación es muy diferente, al punto que las personas que concurren a la necrópolis el 2 de noviembre son pocas y los puestos de venta de flores y otros elementos que portaban los visitantes al cementerio tampoco son de un número elevado.
¿Significa que han cambiado los sentimientos de las personas? ¿Significa que la muerte es hoy el fin último de todo, cuando todo se termina?
En lo personal entendemos que juegan varios elementos. En primer lugar, más allá de que los cristianos sabemos que la muerte es en realidad una pascua, el inicio de la vida eterna, las personas que no son creyentes cristianos o de cualquier otra religión, seguramente consideran que la muerte termina todo y aunque parezca una gran diferencia, el concepto debería ser muy similar.
Si bien la muerte es el final de la vida terrenal, como señalara Teresa de Jesús: “vivir se debe la vida de tal suerte, que viva quede en la muerte”.
Es la verdadera lección. La vida (y no la muerte) debe ser el motivo de nuestros desvelos.
Los cristianos tenemos un camino trazado, el que nos ha fijado Jesucristo y nos lo recuerdan los evangelios.
Ninguna manera mejor de recordar a nuestros antepasados que señalar sus virtudes, tomar sus lecciones de vida y su aporte para que hoy disfrutemos lo que tenemos. La vida de cada persona es lo que debemos recordar, agradecer -quienes somos cristianos – y el aporte que debe ser recordado y agradecido por todos.

A.R.D.

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La única salida factible

Una sociedad enferma, irremediablemente enferma y afectada en sus valores espirituales es la única explicación que puede hallarse para la cadena de los denominados “femicidios” que se vienen registrando.
Curiosamente cuando los movimientos feministas, entendiendo por ellos a los que reivindican los derechos de la mujer, como persona con iguales derechos al hombre, desarrollan su más intensa lucha por la reivindicación de estos valores, el país se siente conmovido por los aberrantes hechos que se registran casi a diario.
Muchos de ellos tienen un mismo denominador. La disolución del vínculo de pareja y sobre todo el innegable machismo que ha denominado la sociedad hasta el momento.
Es probable que la situación que vivimos no tenga solución, no muestre un cambio radical en tanto no se registre un cambio cultural que sólo a través de la educación puede registrarse y obviamente no en el plano inmediato.
Sin pretender simplificar un tema tan delicado, entendemos que la enfermedad mayor de la sociedad es la pérdida de valor de la vida. Hoy las personas que cargan su propio cuerpo de bombas para hacerlas explotar, asesinando a la mayor cantidad posible de personas, muchas de ellas, sino todas inocentes, sabiendo que también ellos habrán de morir cuando lo hagan, no reparan en las consecuencias.
Es la misma actitud de quienes deciden poner fin a la vida de su ex pareja y luego a la propia, sin pensar en los hijos, a veces de su pareja, a veces incluso de ambos.
Sólo mediante una demencia circunstancial o un escepticismo total de la vida, se puede de alguna manera “explicar” estas actitudes, totalmente impensadas en épocas pasadas, salvo excepciones que sacudían la opinión pública.
Hoy necesitamos reencontrarnos como sociedad, saber que somos iguales, y que como dice nuestra ´constitución, sólo los conocimientos, la capacidad y los “saberes” deben marcar diferencias entre la gente, sin tratar de imponer nada, sino de conquistar, de convencer, mucho más allá del género de cada quien.
Saber que todos los integrantes de la sociedad somos iguales, mujeres, hombres, niños, ancianos, cada uno ha hecho, hace o hará su aporte a la comunidad que integramos y debemos asegurarnos que cada uno tenga las oportunidades que merece. Respeto y educación son ingredientes imprescindibles para tratar de salir de esta situación en que hemos caído y que hace que cada día nos sumerjamos más en un oscuro panorama de dolor y pesar que tanto daño nos hace.
Ojalá lo entendamos a tiempo…

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El delito se “aggiorna” mucho más rápido que la ley

En muchas ocasiones hemos sostenido la necesidad de adecuar rápidamente la ley y el marco jurídico a las nuevas modalidades delictivas porque la realidad muestra que el delito es mucho más rápido que la ley precisamente para “aggiornarse”.
La convicción viene de larga data, pero un hecho reciente nos reafirmó plenamente en la convicción de referencia.
Resulta que tras varias semanas de investigaciones finalmente cayó en poder de la Policía el hombre que había amenazado de muerte al sociólogo Gustavo Leal, cara visible del Ministerio del Interior en la demolición y las medidas que se llevan adelante en los famosos “palomares” de Casavalle, en Montevideo.
Sucede que el delincuente, cuñado de la mujer que está presa al comprobarse que se trataba de la líder del grupo criminal “Chingas” no sólo se ha burlado de la Policía, la ley, la Justicia y de toda la población en general, sosteniendo que no fue a la escuela, que no sabe leer ni escribir y no tiene padres burdas mentiras, sino que a esta altura tendría grandes posibilidades de quedar en libertad.
Sucede que en principio se lo había incriminado por el delito de amenazas, delito cuya sanción no prevé cárcel, sino otras medidas correctivas.
El delincuente amenazó esgrimiendo armas de fuego y sin embargo para la ley esto no es suficiente para encarcelarlo, aunque se sostiene que es el responsable del desalojo forzoso de 110 personas del lugar.
Una situación muy similar se registra cuando vemos que la Policía intenta un allanamiento en determinado lugar que ha sido identificado como centro de actividades delictivas.
Muchas veces vemos que los coches policiales llegan con la orden de allanamiento y con luces de colores titilando, cuando no con sirena abierta.
En estos casos los delincuentes que tienen por lo general todo previsto y aún cuando no hayan sido “alertados”, cosa que también suele suceder, los delincuentes rápidamente se cambian de lugar, pasando por los fondos de la vivienda allanada o incluso a veces a través de agujeros que han practicado en las propias viviendas, apareciendo tres o cuatro casas más allá, en viviendas en que la Policía no dispone de órdenes para allanarlas e incluso se sientan a observar la labor policial totalmente fuera del alcance de la ley.
Es lamentable, pero real y concreto. En muchas ocasiones vemos que no se trata de tener más recursos humanos, sino de darles las herramientas adecuadas para que puedan cumplir debidamente su función.
A.R.D.

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La Ley de Riego bajo la lupa

Como toda incidencia del ser humano sobre la naturaleza, la aplicación de la denominada Ley de Riego tiene factores benéficos y factores negativos o de riesgo al menos.
Recientemente nos referíamos al aprovechamiento de las tierras que hoy integran la Amazona, cuyo aprovechamiento se inscribe exactamente en la misma situación. La conversión de dichas tierras, ganándolas para la agricultura y la ganadería, seguramente que beneficiaría a mucho productores e inversores, aunque las consecuencias para la humanidad, más allá de estos grupos, podrían ser catastróficas.
En relación a la denominada Ley de Riego, aprobada por una amplia mayoría en el parlamento uruguayo, admite un análisis desde varios puntos de vista.
En principio y tal como lo hemos indicado, incluye el mayor y mejor aprovechamiento de tierras fértiles para la producción, las que de contar con riego seguramente aportarían mayores producciones.
La cuestión es entonces ver desde que visión se obtendrían estos frutos. Las asociaciones de productores permitirían que el agua dulce, necesaria para el riego de plantaciones pasara de ser un recurso individual a ser un recurso colectivo. La cuestión es que las inversiones para instalar estos tajamares y sobre todo el equipamiento necesario para su explotación significan inversiones de millones de dólares, que no están al alcance de pequeños y medianos productores.
La situación actual indica que al no estar al alcance de los dueños de los prodeios estas inversiones, el recurso permanece inexplotado, cuando no deteriorándose.
Es viable entonces que haya inversionistas interesados en realizar las inversiones? Aquí está la cuestión, se estima que una inversión de estas características comenzaría a ser rentable en 10 o 15 años y los inversores no siempre están dispuestos a invertir en estas condiciones.
¿En qué medida el Estado puede entonces hacerse cargo de las mismas, facilitando la producción para el país y resarciéndose en el mediano y largo plazo? Hasta el momento se ha afirmado que estas posibilidades no existen. La cuestión está entonces en abrir la puerta a las inversiones, pero bajo determinadas condiciones y esta es la cuestión.
Lamentablemente hay antecedentes de votos “comprados” en el parlamento bajo diferentes maneras que apuntan a conseguir las mejores condiciones para el inversionista que “paga” este favor.
En cambio no hay otras posibilidades que no sean las presiones de las movilizaciones y las manifestaciones populares para alertar de que esta ley no se transforme en una nueva forma de saqueo de los recursos del país, cuyos frutos recogen las multinacionales extranjeras.
A.R.D.

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Los motivos de una caravana y los gestos humanitarios

Que no sea sólo el primer hecho de la situación. La marcha casi heroica de miles de personas, en algunos casos familias enteras de centroamericanos que buscan llegar a los Estados Unidos caminando.

Los manifestantes parecen dispuestos a todo y el presidente de los Estados Unidos ha amenazado con llegar a utilizar la fuerza para impedir esto.
Los manifestantes ponen en primera fila a sus niños y personas de más edad, para que la represión aparezca como más sangrienta ante los ojos del mundo.
Más allá de esta situación en si que merece una situación de análisis más profunda, es necesario saber cómo y por qué se llega a estas situaciones extremas.
Procedente sobre todo de Guatemala, Honduras y El salvador países a los que EE.UU. ha amenazado con recortar fuertemente la asistencia económica que ofrece a estos países, porque “no ha sido capaces de evitar la salida de esta caravana humana hacia Estados Unidos”.
Es más, ya se está hablando de una segunda caravana con el mismo objetivo, lo que no nos extrañaría.
Pero los manifestantes que al llegar a México, comenzaron a ser acompañados por miles de mexicanos representantes del pueblo azteca han manifestado claramente que lo que los mueve es deseo de conseguir trabajo y una mejor calidad de vida para sus familias. Un deseo perfectamente “entendible” y atender a los manifestantes es sencillamente entender que tiene fine humanitarios.
Hay que tener muy claro que Estados Unidos han sido considerados como la verdadera “meca” del sistema capitalista donde todo parece ser más fácil y ofrecer mejores posibilidades de subsistencia que en sus países de origen donde abunda el desempleo, la pobreza e incluso las hambrunas, según señalan.
El hecho es claramente un indicativo de una situación que debe ser revisada en forma urgente. El trabajo es tomado actualmente como una mercancía cada vez más escasa, debido a que las nuevas tecnologías en los Estados Unidos han ido ganando cada vez más terrenos.
Cuando se llega a situaciones extremas como la que nos ocupa hoy, que no dudamos habrá de costar vidas humanas, no dudamos que es necesario revisar varias cosas. Que haya padres, madres y otros integrantes de las familias dispuestos a arriesgarse en alto grado para tratar de conseguir mejores condiciones de vida, esto indica que algo no anda bien. Por lo tanto es importante tener muy claro que esto no es más que una consecuencia previsible y si alguien se manifiesta sorprendido por estas situaciones es que no ha entendido nada o sencillamente no quiere entender.

A.R.D.

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El tema ambiental más allá de lo que nos dicen…

Uno de los objetivos pregonados por Jair Bolsonaro, si la preferencia de los brasileños le permiten llegar hoy a la presidencia de Brasil, es el de fomentar por todos los medios el aumento de la producción sobre todo de soja y carne, productos que en nuestros días tienen un comportamiento muy rentable en el mercado internacional.
A efectos de facilitar este objetivo había anunciado la supresión del Ministerio de Medio Ambiente, principal obstáculo para que continúe la eliminación de la selva amazónica incorporando esos terrenos a las tierras fértiles, aunque el precio a pagar por las futuras generaciones sea la destrucción total de ese verdadero “pulmón” del planeta.
El punto es harto discutible porque ¿Qué derecho tienen los países “ricos” en exigirle a Brasil, un país con millones de personas debajo de la línea de pobreza, que no explote sus recursos naturales para no poner en riesgo el bienestar de ellos y de sus futuras generaciones?
¿Qué están dispuestos a aportar para compensar a Brasil por este sacrificio? Por supuesto que entendemos que la reducción de la Amazonia es un crimen contra la naturaleza, pero hay que ver el tema en toda su dimensión y no cortar el hilo sencillamente por la parte más débil.
La cuestión es explotar los recursos que tenemos, preservándolos para que no se agoten y permanezcan en lo posible inalterables. A su vez tratando de que los frutos de esta explotación beneficien al mayor número posible de personas de la población del país.
Cuando se nos muestra sólo la parte de la película que interesa mostrar a quienes lo hacen, entonces nos están mintiendo, nos están manipulando, a veces con buenas intenciones y en ocasiones con las más deleznables.
Partiendo de un diagnóstico equivocado jamás se habrá de llegar a soluciones acertadas. El desmonte de la Amazonia es condenable debido a que deja poblaciones indígenas a la intemperie, que se elimina gran parte de la floresta nativa que cumple una acción ambiental esencial y se cambian las condiciones generales de la naturaleza.
Nadie ignora estas consecuencias, pero si hay quienes ignoran y esconden las consecuencias actuales de un sistema que deja millones de personas con hambre, con necesidades insatisfechas y sin recursos, ni siquiera les quedan aquellos que Dios o la naturaleza les han concedido gratuitamente.
Esto también hay que saberlo.
A.R.D.

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Que no sea saltar de la sartén para caer en las brasas

Que ha existido corrupción en todos los gobiernos regionales no es ninguna novedad.
Que esto se paga frente a la ciudadanía porque llega el momento en que será esta quien determine la continuidad o no de un gobierno o un partido gobernante es sin lugar a duda un hecho irreversible. Ha sucedido siempre y salvo sangrientas excepciones todo indica que así seguirá siendo.
Brasil no podía ser la excepción y de allí que la decisión del pueblo indica que una vez más será la de condenar la corrupción para buscar un viraje para tratar de conseguir algo que se asemeje más a los mejor para el pueblo brasileño.
La opción que habrán de definir hoy los brasileños parece clara e irreversible. El castigo a quienes han llevado adelante gobiernos corruptos, aún cuando ellos no hayan sido corruptos, como Lula da Silva y Dilma Rousseff, pero a su lado, sus colaboradores al menos han llevado adelante gobiernos sumamente corruptos con tentáculos en toda la región
La opción para la ciudadanía brasileña es la de volver a depositar su confianza en este mismo partido o procurar un cambio de rumbo, con un ex militar desconocido, fuertemente aferrado a la derecha y con opiniones francamente condenables. Estas han estado cargadas de racismo, xenóbogas, intolerantes y hasta extremas.
Muchas de las posiciones de Bolsonaro, quien hoy de no producirse un vuelco radical en la opinión de los brasileños, se parecen bastante a la opinión de Donald Trump, actual presidente de los Estados Unidos.
La eliminación de algunas conquistas de los trabajadores, la variante sustancial en materia de integración regional, y sobre todo la eliminación del Ministerio de Medio Ambiente, el que pasaría a ser un brazo más del Ministerio de Ganadería para favorecer la producción brasileña, sobre todo de carne y soja a cualquier costo, incluso ganando tierras fértiles a la Amazonia a costa de una cruel deforestación, son sólo algunas opiniones vertidas por quien hoy encabeza todas las encuestas.
En definitiva, un caro precio seguramente pagarán los brasileños, de ponerse en práctica estas ideas, aunque al principio todo parezca floreciente. Comprendemos perfectamente su deseo de castigar a los corruptos pero ojalá no sea saltar de la sartén para caer en las brasas, porque sería lamentable para Brasil, la región e incluso el mundo todo.
A.R.D.

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Se equivoca el INISA

La divulgación la semana anterior de varias ratas comiendo en una de las bandejas de alimentos del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA) tuvo una profunda repercusión en los días posteriores.
Ante el hecho, que en principio el INISA pretendió restar importancia, sosteniendo que la fotografía era vieja y afirmando que también los funcionarios del instituto consumen los mismos alimentos de los internados, se abrieron dos líneas de investigación.
La primera de ellas, es la que corresponde, revisar la fumigación y demás controles de roedores que se hacen en la dependencia del INISA donde se obtuvo la fotografía.
La segunda línea de la investigación es totalmente equivocada. Apunta a saber quién tomó la fotografía, lo que en otros términos es lo mismo que decir, “quién tuvo el atrevimiento de difundir semejante foto”.
Esto nos retrotrae a los años más oscuros de la dictadura donde un hecho semejante pasaba casi desapercibido y se acentuaban las tintas en saber “quién había tenido la osadía de publicar algo así sin autorización”, como si se precisara alguna autorización para difundir una fotografía de un hecho de esta naturaleza.
En realidad poco importa quién o quiénes tomaron la foto y quiénes la difundieron. Lo que realmente debe interesar es saber si realmente es verdadera la fotografía, o ha sido trucada, cosa que no merece aclaración alguna, porque ni siquiera las autoridades han ignorado oficialmente los hechos y se ha afirmado que no tiene más que algunos días.
Luego, quizás más importante aún es tomar las medidas que correspondan para evitar que la situación siga así. Es decir, evitar que las ratas como ilustra la fotografía de referencia, sigan incursionando en el lugar.
La situación, según el INISA no es lo habitual y no tenemos por qué dudar de esta afirmación porque en realidad no conocemos las situaciones en detalle, pero lejos de molestarse por la difusión de la foto, el INISA debería de maximizar el esfuerzo para evitar estas situaciones.
Lo que resultaría inadmisible sería cualquier tipo de represalia hacia quienes tomaron o difundieron la fotografía. Todo lo contrario, lo que corresponde en este caso es el agradecimiento porque gracias a la difusión del hecho se podrían tomar medidas para evitar que la situación se mantenga.
Lo otro es apuntar contra el mensajero, un hábito muy difundido en años que ojalá nunca más volvamos a vivir en nuestro país.
A.R.D. 

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La cuestión es entre el niño y el perro

Quienes nos conocen saben de cuanto cariño nos despiertan los animales y en particular los perros y las mascotas que se vuelven un integrante más en la familia.
Esto no obsta para que seamos acérrimos enemigos de introducir en nuestro hogar un perro feroz. Quienquiera responsabilizarse de uno de estos animales, a nuestro entender, debe legalmente hacerse cargo de todas sus acciones que en algunos casos llegan a constituirse en homicidios de los más sangrientos, por lo general de víctimas indefensas, como niños y adultos mayores, casi indefensos, porque es obvio que también es su responsabilidad.
Es que hay que entender -a pesar de la opinión de los profesionales en la materia que suelen no coincidir – que el animal doméstico, por más manso que sea nunca dejará totalmente de lado su instinto animal, esto es la competencia por el alimento y su estado anímico, que puede estar perturbado por factores totalmente ignorados por el ser humano.
Nada más lastimoso para una familia que tener que deshacerse o incluso sacrificar a una mascota, que a veces fue criada junto con el niño, pero este es el extremo de la cuestión.
Lo menos que pueden hacer quienes deciden tener uno de estos canes es interiorizarse de todas sus características y tomar las precauciones que correspondan.
Uno de los momentos de mayor riesgo para alguien que se aproxima a estos animales es cuando este se está alimentando precisamente. Sobre todo los niños de corta edad a quien habitualmente el animal incluso protege y defiende, puede no cerciorarse que el animal está comiendo y al acercarse a él en esta situación el animal defiende su comida atacando, porque su instinto animal así se lo indica.
Pero más allá de esta situación, como cualquier otro animal, el perro puede estar atacado por una dolencia circunstancial o no, que le ha hecho cambiar radicalmente su carácter.
Esto es imposible de notar, para un niño que tiene con la mascota de la casa habitualmente, así sea un mastín feroz, una relación amistosa, aunque nunca, jamás esta pueda ser tomada como garantía de que se trata de un animal inofensivo.
En resumidas cuentas, nosotros al menos estamos plenamente convencidos que no son convenientes los animales feroces, como Pitbull o los Rottwheiler, mastines argentinos y similares, porque creemos que nadie en su sano juicio tendrá duda alguna cuando se trata del niño o el anciano y el perro.
A.R.D.

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El ineludible objetivo de la misión periodística

El venerable Carlos de Focault (hermano Carlos para sus seguidores cristianos en todo el mundo), gustaba de repetir una máxima que apunta a ilustrar aspectos de algunos elementos que los vuelven inútiles.
“Perro mudo y centinela dormido”, gustaba decir para graficar aspectos que volvían inservibles a sus cultores.
Es que un perro que no ladre, no sirve más que para una mascota mimosa, porque ni siquiera sirve para “avisar” quien llega y un centinela que se queda dormido tampoco sirve para la misión que se le haya encomendado.
Compartiendo la visión del hermano Carlos, agregaríamos que un periodista que no se esfuerza por investigar y aproximarse lo más que pueda a la verdad, tampoco cumple su misión. Manteniendo la similitud diríamos que es “un centinela dormido”.
Es que la verdad suele estar escondida, taponeada por intereses detestables y ferozmente resguardada porque a muy pocos les interesa que se conozca, que se sepan todos los aspectos de un hecho, una situación o una acción.
Si bien es cierto que se puede hacer comunicación comercial, el comunicador puede informar o presentar una información y en el mismo programa o espacio aparecer vendiendo o “recomendando” que para la ocasión es lo mismo, un producto, no es recomendable que lo haga.
Así sea, por la sencilla razón que el lector, oyente, televidente y ahora los denominados “internautas” (usuarios de Internet) no sabrán nunca si se les está prestando el servicio de informar o se les está vendiendo.
Por estos días ha recobrado vigencia el tema de la información falsa o manipulada. Como se ha dicho es posible cometer un error o a firmar algo basado en un dato erróneo y esto puede pasar siempre. Lo que no es admisible es la manipulación antojadiza, de ex profeso con el propósito de favorecer una idea, una acción o incluso desprestigiar a alguien.
Hoy con el fenómeno de las redes sociales es más fácil difundir una supuesta “información” en forma anónima, para embaucar incautos, engañar a quien o quienes no saben distinguir entre una verdadera información, con fuentes identificadas y un “bolazo” difundido en forma anónima.
La información falsa puede ser disfrazada de diferentes maneras, mencionando supuestas fuentes, también falsas o incluso tergiversando o “sacando de contexto” alguna frase o afirmación.
Comunicados, versiones, intereses escondidos, sondeos de opinión o supuestas “encuestas” que nunca se sabe si fueron hechas realmente, cómo y quién o quiénes las hicieron sirven para manipular opiniones.
Hoy más que nunca hay que estar preparados para saber distinguir entre la verdad y la mentira.
A.R.D.

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Jamal Khashoggi: otro héroe para recordar

Seguramente que el nombre de Jamal Khashoggi no nos dice nada. Tampoco nos dice su nacionalidad. Pero estamos seguros que a todos los hombres libres del mundo y quienes albergan la idea de libertad de expresión en el mundo se acongojan al saber que se trata de un periodista cruelmente torturado y asesinado en la embajada de Arabia Saudita en Estambul (Turquía).

En principio hubo negativas de Arabia Saudita y luego difundió un comunicado absurdo en el que reconoce la muerte del periodista, pero le atribuye acciones poco creíbles como consecuencia de una discusión.
Khashoggi era un periodista reconocido en Arabia Saudita, pero cuando este país decidió “silenciar” a los disidentes, se refugió en los Estados Unidos, hace cuestión de un año atrás, publicando sus columnas en el Washington Post, donde permanentemente denunciaba la falta de libertad de expresión en Arabia Saudita.
Finalmente desde el 2 de octubre nada más se supo de él, antes había entregado lo que seguramente será su última columna en el diario estadounidense, que se publicara el 17 de octubre, reiterando el peligro para las democracias donde no hay libertad de expresión y el ciudadano sólo tiene una versión -la oficial- para informarse.
Un alto oficial turco manifestó que tienen un audio que posiblemente revele lo que en realidad pasó. Sostuvo que los asesinos de Khashoggi lo estaban esperando. A poco de su llegada lo interrogaron, lo torturaron, le cortaron los dedos de la mano, lo degollaron y desmembraron.
La crueldad del hecho nos exime de mayores comentarios. Esto debe servir para recordarnos que el periodismo es un oficio destinado a incomodar al poder, muy bien definido como “el tábano en el anca del caballo”, asemejando al periodismo al diminuto insecto cuya picadura hace saltar al equino cuando éste se adormece.
No debemos olvidar que fue en el 2018 mismo que Latinoamérica sufrió la muerte de varios periodistas ecuatorianos a manos supuestamente de la guerrilla y el narcotráfico.
Es que el periodismo de investigación, el verdadero periodismo que va más allá de las versiones, los comunicados o las manifestaciones de fuentes interesadas en los hechos, siempre estará amenazado desde varios frentes, corrupción, narcotráfico, delincuencia en general y muchos más.
No nos olvidemos de José Luis Cabezas en Argentina y de tantos otros héroes que han caído por investigar e “incomodar” al poder de turno.
Hoy, 23 de octubre, Día del Periodista en el Uruguay, es una buena ocasión para entender que nunca habrá una democracia sana y fuerte sin verdadera libertad de expresión y todos quienes se oponen a ella es porque prefieren ocultar sus acciones.

Alberto Rodríguez Díaz

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El periodismo bien entendido no admite las confusiones

Mañana se habrá de festejar en todo el país el Día del Periodista. La fecha recuerda cuando en 1815 (vale decir más de 200 años atrás) el Gral. José Gervasio Artigas saludaba la aparición del primer periódico estrictamente oriental y destacaba la importancia que reviste la prensa para la democracia.
Artigas abogaba en la salutación por la Libertad de Prensa, un valor esencial para el sistema democrático.
Hoy cuando, vivimos en un mundo totalmente diferente, con la irrupción de las redes sociales que más que la libertad de opinión transforman frecuentemente estas redes en libertinaje, donde vale todo y lamentablemente tienen su público y su incidencia entre un público incauto e ingenuo.
El periodismo uruguayo tiene aún largo camino por recorrer. Quienes entendemos el periodismo indisolublemente armónico entre la investigación, la información y la opinión, no podemos menos que abogar por un periodismo que haga honor a estas funciones esenciales.
Hoy se confunde a menudo el periodismo de opinión, e investigación, del que hay muy pocos exponentes en el país, como el espectáculo, los programas “periodísticos”, de una superficialidad inadmisible y en los que tanto vale informar como vender, anunciando las supuestas bondades de un producto.
En estos casos el televidente, el lector o el oyente, no sabe a ciencia cierta si se le está informando o se le está vendiendo algo y esto no puede considerarse periodismo, no al menos como lo concebimos nosotros.
El periodismo bien entendido, el que identifica debidamente las fuentes informativas, el que investiga y no se deja llevar por la primera versión u opinión que le trasmiten, aquel que va más allá de trasmitir o “comunicar” lo que interesa comunicar a otros, de acuerdo a sus intereses.
El periodismo debe ser masivo, vale decir entendido por las “masas”, por todos y no por un círculo de intelectuales. Significa que no debe usar términos rebuscados, que parecieran usarse para darle cierto “nivel” al periodista y no para tratar de cumplir uno de los conceptos esenciales de la prensa como es la sencillez de la escritura.
Sencillez que no debe confundirse con un léxico chabacano, bajo y ordinario que lamentablemente vemos a menudo, cuando se confunde sencillez con chabacanería.
En este día levantamos la copa por los buenos periodistas, de quienes hemos aprendido tanto y algunos quedan aún, porque ellos ayudan a elevar el nivel de análisis, de investigación y enriquecen la opinión, pilar esencial del sistema democrático.
A.R.D.

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Me genera grandes dudas

Luego de su comparecencia ante la Comisión de Lucha contra el Lavado de dinero de la Cámara de Diputados, el Director Nacional de Aduanas, Enrique Canon, manifestó la intención del organismo que preside de “poner la lupa” en el ingreso de personas, sobre todo argentinos en los puntos fronterizos con dicho país.
Antes, en el programa televisivo “Santo y Seña” (canal 4) formuló duras acusaciones un ex inspector de Aduanas (García Daglio) contra el Director Nacional de Aduanas a quien acusó por determinadas decisiones que “protegían” el contrabando, además de otros cargos de corrupción.
Canon calificó de “canallescas” a dichas afirmaciones y adelantó que a través de un connotado catedrático de Derecho (Gonzalo Fernández) estudiaría la posibilidad de demandar tanto al programa como a su entrevistado.
Hasta aquí la cuestión, que no es menor por supuesto. Las acusaciones periodísticas contra un Director Nacional de Aduanas, obviamente que deben de estar debidamente respaldadas porque en nuestro país no basta con acusar, sino que se debe probar las acusaciones que se hacen.
Otra puede llegar a ser la situación en realidad. Vale decir que sin considerar si un hecho es verdadero o no, si una acusación tiene asidero o no, es necesario probar lo que se dice.
Lamentablemente en este tema, las formas de eludir la comprobación están a la orden del día, tanto es así que muchos de los temas trascendentes en el país, quedan en la nebulosa de saberse si han sido hechos reales o falsas acusaciones.
Entre estos temas, enumeramos la famosa ruta del denominado “dinero k”, que ha arrastrado decenas de procesados en Argentina, pero la expresidente, sindicada como la “jefa” de estas maniobras sigue sosteniendo que todo es un plan “inventado” para acusarla a ella y su familia y ponerla entre rejas.
En el otro extremo aparecen varias personas de su entorno más cercano, que están en prisión, aunque el tema sigue sin tener suficiente claridad, como para que el ciudadano sepa como pararse frente a él.
No estamos tomando posición sobre el tema que nos ocupa. Carecemos de elementos tanto para defender la versión periodística, como para sostener que se trata de un “invento”.
Lo que no deja dudas es la permeabilidad de nuestras fronteras y ninguna prueba mejor que la existencia del denominado “bagashopping” de nuestra ciudad, donde es posible hallar cualquier tipo de producto extranjero a menor precio porque obviamente ha ingresado de contrabando o no paga impuestos, en caso de ser nacional.
A.R.D.

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Entendámonos debidamente

El tema Brasil está en el tapete, porque todo indica que la gran nación del norte habrá de dar mañana un violento giro hacia la derecha, aunque esta ha entendido que los extremos no conducen debidamente proceso alguno y ha “aflojado la mano” en algunas de sus opiniones.
Mucho y muy intensamente se ha escrito en estos días previos a la decisión final, en la que aparece con gran ventaja el derechista Jair Bolsonaro. Pocos entienden como las encuestas que daban hasta pocos días atrás una gran ventaja para el partido de los trabajadores (PT) con el recluido Lula da Silva a la cabeza, acusado de hechos de corrupción, pueda volcarse tan radicalmente hacia el otro extremo de la cuestión política.
La cuestión merece un análisis más profundo, desde el momento en que los actos de corrupción y el populismo campean por todo el subcontinente.
Es que para nosotros existe una gran decepción, un gran escepticismo con respecto a los gobiernos que ha tenido Brasil en los últimos años.
Nadie como la izquierda ha hecho campaña basándose en la transparencia, en la honestidad y la justicia social, subrayando específicamente la politiquería de partidos que habían gobernado hasta ese momento.
Sin embargo aquella máxima tan vieja como conocida de que “el poder corrompe”, también alcanzó a la izquierda y en los hechos nada ni nadie se salvó de mancharse de algún tipo de acciones que lindan en la corrupción.
Y conste que a nosotros no nos duelen prendas. Si bien tenemos muy claro que no es lo mismo la corrupción lisa y llana, cuando alguien hace algo u omite lo que debería hacer, para enriquecerse o enriquecer a sus amigos con aquello que se hace para favorecer a estos, pero sin enriquecerse, ambas cosas son lamentables, están mal y no condicen con la pregonada transparencia en la cuestión pública.
Hoy, horas antes de la gran decisión brasileña, que para nosotros no tiene forma de revertirse, deberíamos de aprender que los errores se pagan y tanto en política como en la vida real, si se promete una cosa y se hace otra, llegará el momento en que se tendrá que rendir cuentas.
Ojalá el precio a pagar por los gobernantes brasileños no vaya en detrimento de la población y además que sepamos leer lo que nos corresponde de esta situación, porque el escepticismo no es aconsejable para nadie precisamente.
A.R.D.

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La cuestión es el uso de la herramienta

Ha despertado muchas reacciones negativas la disposición del Ministerio del Interior de que los policías no usen sus teléfonos móviles (celulares) cuando están en servicio.
Esta medida se adopta -según el Ministerio del Interior- luego de varias recomendaciones infructuosas para que los Policías usen dicho aparatito con responsabilidad y sin descuidar su función específica.
Resulta obvio decir que la tecnología disponible en la telefonía móvil puede ser de gran utilidad para la función policial, pero también si se la utiliza para acciones maliciosas, puede resultar nefasto para la propia policía.
En estas columnas hemos sostenido en varias oportunidades que la telefonía celular, como así también todas las redes sociales son una herramienta y como toda herramienta puede ser de gran ayudad para fines beneficiosos o también tremendamente nocivas, cuando se la utiliza para hacer el mal.
Sin ir más lejos señalemos lo que sucede con el casco protector de los motonetistas. Nadie en su sano juicio puede ignorar que se trata de un elemento sumamente beneficioso para quien usa este medio de transporte, el mayor protagonista de los accidentes de tránsito.
Pero tampoco se puede ignorar y en los hechos no lo hemos hecho, que actualmente muchos delincuentes lo usan para proteger su identidad y de allí que nosotros, fervientes impulsores del uso del casco, hayamos llegado a la convicción que lo aconsejable es pedir la eliminación de la exigencia.
Volviendo al principio. La cuestión radica precisamente en el uso responsable de la herramienta y no sólo por parte de la Policía, sino de otros controladores, inspectores y similares.
Conocemos empresas privadas en que no se permite a los trabajadores ni siquiera portar su celular mientras trabaja.
Entendemos que es una decisión polémica, pero “un mal necesario”, desde el momento en que las recomendaciones no parecen dar resultado.
La cuestión radica no el uso de las tecnologías, sino en la madurez y la responsabilidad de quien o quienes la tienen disponible. De nada servirá esta disposición si hay policías que siguen vinculados al delito, porque hallarán la forma de continuar con sus actitudes y sobre todo si no se establecen claramente las disposiciones dela exigencia, quienes tendrán la responsabilidad de hacerles cumplir.
En los hechos, años atrás no había telefonía móvil y la policía de cualquier manera estaba comunicada. Sabemos que hoy no es lo mismo, que las comunicaciones son muchos más rápidas, pero también existen mucho más delitos y delincuentes.
Al que le caiga el sayo…
A.R.D.

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La seguridad en el tapete

Cuando vemos que la campaña electoral habrá de girar en torno al tema de seguridad – tema candente por supuesto – estamos convencidos que otros temas tanto o más importantes habrán de quedar relegados, porque la desocupación, los temas económicos y similares quedan relegados a un segundo plano.
Estamos totalmente de acuerdo con quienes se paran en forma totalmente frontal, como debe ser, frente a los delincuentes. No participamos de la idea de la justicia por mano propia, pero en las actuales circunstancias lo que vemos es que las respuestas que se está dando a la delincuencia no está acorde a las características del delito.
Dos casos registrados en las últimas horas, en las que hubo víctimas fatales y también víctimas entre los delincuentes, nos revela la crudeza del problema.
No hay justificación alguna para este tipo de acciones, pero el hecho de que los delincuentes aparezcan decididos a matar, obliga a pensar en medidas acordes. No se puede seguir asistiendo a este tipo de asesinatos que en su mayoría quedan impunes, viendo como aparentemente el tener un arma en las manos parece ser justificativo suficiente para meterme la ley en el bolsillo.
No ignoramos los riesgos del armamentismo doméstico, de los riesgos que supone una población armada, cosa que no compartimos, pero entendemos, pero tampoco vemos que se haga nada efectivo para evitar que la delincuencia se siga armando para asesinar.
Una armería, a la que le robaron decenas de armas y al menos una policía femenina a la que un delincuente baleó en las piernas para llevarse su arma de reglamento, nos dan idea de la situación a la que hemos llegado y la opinión pública no tiene información sobre el resultado de la investigación de estos hechos. ­Es necesario saber si se hace algo, si se investigan los hechos o sencillamente se los deja pasar, porque no hay recursos.
Este es el primer déficit de quienes tienen la responsabilidad de informar, de poner en conocimiento de la población qué es lo que se hace en cada caso y qué resultados se obtienen.
Seguramente que existe esfuerzo, que se está haciendo todo lo posible, aunque la población descree que sea la totalidad de la Policía, la que está asumiendo el rol que les cabe y esto puede ser muy humano, pero absolutamente inadmisible.
No pretendemos simplificar el tema, todo lo contrario, seguramente que se trata de algo muy complejo, pero es urgente encarar la cosa como se merece, imprescindible hacerlo ya.
A.R.D.

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Muy grave

La Asociación de Funcionarios Aduaneros decidió acusar penalmente al Director Nacional de Aduanas, Enrique Canon por omisión en las condiciones de seguridad en el trabajo en la aduana de Rivera.
Sostienen los trabajadores que los continuos enfrentamientos entre bandas mafiosas que continuamente saquean los depósitos de la Aduana local, se enfrentar a balazos y los trabajadores suelen verse afectados.
En el marco de esta situación enumeramos algunas puntas que se nos ocurren muy llamativas.
En primer lugar, nos llama la atención que en momentos en que hay otras acusaciones mucho más graves contra la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y en especial contra su director y principal figura, se hace público y con gran resonancia esta denuncia. No ignoramos lo importante que resultan los hechos, pero honestamente pensamos que son fácilmente solucionables y sin mayores consecuencias para nadie.
En cambio las demás denuncias públicas apuntan al gran contrabando, cigarrillos, drogas y demás.
En cambio algunas de las restantes acusaciones son -a nuestro entender – muchos más graves y dañinas para el país, al tiempo que hasta el momento no han tenido mayor repercusión y mucho menos vemos interés en solucionarlas.
Nos explicamos, con el tema del Puerto Camacho, frente a Argentina y donde no existen controles, salvo que quien ingresa al país por el lugar lo solicite, no se ha avizorado medidas. Es más, las explicaciones oficiales conocidas hasta el momento apuntan a justificar la situación con el argumento de que no se dispone de recursos humanos para hacer otra cosa. Totalmente absurdo. Al menos se debería de haber dado cuenta mucho tiempo atrás de que existía esta situación.
En segundo lugar, un programa televisivo (Santo y Seña), acaba de mostrar mediante filmaciones ocultas la tremenda realidad en otros aspectos, que involucran a los ómnibus departamentales e internacionales, donde se cómo los contrabandistas cargan los mismos.
También se denunció el accionar de determinados policías que “programan” de tal forma las recorridas que realizan, “liberando” otros puntos para el libre accionar de los contrabandistas.
En el mencionado programa se hacen acusaciones muy graves contra el Director Nacional de Aduanas, señalando que mediante órdenes verbales respaldan y fomentan estas situaciones.
Es más, en un caso se afirmó que un secretario del Director Nacional “recaudó” dinero de los funcionarios para solventar la campaña política del Director Nacional de Aduanas.
Todo esto habla de la presunta existencia de verdaderas organizaciones dedicadas a tareas delictivas ¿Alguien se interesará en aclarar estos temas?
A.R.D.

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Cuando la igualdad no iguala

Por estos días es frecuente oir hablar de igualdad de derechos, sentirnos orgullosos de tener una educación laica, gratuita e igualitaria, considerando que esto significa que todos los uruguayos tenemos las mismas posibilidades de educación, de formación y demás.
La igualdad de los ciudadanos uruguayos está establecida ya avizorada en la primera Constitución de la República de 1830 y concretada claramente en la reforma establecida por José Pedro Varela en 1876.
La igualdad de la educación en el Uruguay es así admitida incluso por estudios de la UNESCO, no lo ignoramos, pero honestamente no estamos de acuerdo.
Nadie puede ignorar que si tomamos dos niños uruguayos, de la misma edad, uno de ellos con alimentación, vestido y techo asegurado, lo que denominaríamos con un “buen pasar” y el otro sin tener esta situación, con condiciones precarias en los rubros anotados, no podemos pretender que les estamos dando las mismas posibilidades de acceso a la educación, porque aún cuando los dos concurran incluso al mismo centro de estudios y estén en el mismo grado, las condiciones son muy diferentes, la disposición para asimilar conocimientos y probablemente para ser educado son muy diferentes.
Mientras uno está totalmente “abierto” al conocimiento y a la educación y el otro seguramente de ser consciente y responsable, estará preocupado por la situación familiar, quizás sus familiares no tengan alimentación o estén sufriendo las consecuencias de vivir casi a la intemperie.
Conocemos casos y no son pocos en que personas con buena capacidad para los estudios y para incorporar conocimientos se quedaron sin estudiar nada y sin aprender oficio alguno.
Es difícil de entender, pero una educación gratuita no asegura igualdad, porque si partimos de puntos diferentes y no procuramos igualarlos, no procuramos darles las mismas condiciones de partida y durante todo el ciclo educativo, no podemos decir que tenemos una educación que confiere las mismas posibilidades a todos los pobladores.
Mientras no entendamos esto, mientras no terminemos de asumir la realidad no tendremos más que leyes vacías, que teóricamente establecen determinadas situaciones pero en realidad distan mucho de esto.
¿Cómo se arregla esto?. ¿por donde pasa la salida? El Estado tiene la palabra porque es el único que puede dar a todos los uruguayos la misma situación para educarse, que no son lo mismo que iguales condiciones de acceso a la formación y el conocimiento.
A.R.D.

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Condenable

En nuestra edición del pasado miércoles informábamos de la situación que se registra en un sector del barrio Quiroga, donde los vecinos del lugar denuncian la usurpación de lugares públicos restringiendo severamente el acceso de los vecinos del lugar sobre todo en lo que tiene que ver con el pasaje por el lugar en los días de lluvias.
Pero para nosotros lo que resulta realmente inadmisible de lo denunciado por los vecinos es el respaldo que según la denuncia prestaron tres ediles de la Junta Departamental de Salto a los usurpadores.
Se trata de tres de los ediles escindidos del Frente Amplio por una supuesta adulteración de boletas, ediles que hoy militan en filas del Partido de la Gente que orienta Edgardo Novick.
En más de una oportunidad hemos condenado estas acciones de politiquería que lindan en la delincuencia. Quienes han usurpado los sitios públicos, calles, plazas y similares tanto de este barrio como de otros, mantienen una situación inadmisible para el más mínimo concepto de ley y de justicia.
Usurpar uno de estos lugares es para nosotros algo inadmisible. Supongamos que alguien tuviera la idea de instalar una carpa en plena Plaza Artigas, lo más probable es que fuera rápidamente desalojado por la sencilla razón que se trata de un sitio público, donde se prohíben las instalaciones permanentes. Hay que entender que todos los sitios públicos, incluida la costa del río y demás, son de todos y nadie, absolutamente nadie debe apropiárselos.
Cobijar este tipo de conductas es francamente condenable. Cualquier autoridad que se precie de tener el poder y el mando de la cuestión pública se supone que también es capaz de proteger y preservar los bienes públicos. ¡Pobre de nosotros! Si no es así, porque pronto caeríamos en un caos donde lo que serviría sería “manotear” primero.
En estos casos no sólo se debe erradicar tajantemente estas acciones, sino que además se debería desenmascarar y denunciar debidamente en los estrados que corresponde la acción detestable de quienes se autodenominan “políticos” y sus acciones se asemejan más a la delincuencia.
Amparar estas acciones es pura politiquería, populismo, en nombre de la protección y defensa de la gente que menos tiene, es inadmisible, porque lo que se está haciendo en realidad es violando los derechos de los demás, violando las leyes y disposiciones que protegen este tipo de bien.
Que quede claro. Aquí hay responsabilidades concretas de personas y partidos. Lo primero a hacer es identificar debidamente a los responsables y luego hacer cumplir la ley como corresponde, ni más ni menos.
Alberto Rodríguez Díaz 

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Que nunca admitamos corrupción, ni corruptela

Hoy, más que nunca pretendemos ser claros y bien entendidos por todos. La pretensión apunta a establecer con claridad que saludamos al pueblo uruguayo y a todos los pueblos del mundo que condenan sin cortapisas tanto a la corrupción como a la corruptela.
Qué entendemos por aquella, la que directamente permite embolsar dinero o bienes económicos como fruto de una acción ilícita, ilegal, cometida por verdaderos delincuentes.
¿Qué entendemos por su prima hermana, la corruptela? Pues aquellas acciones u omisiones que si bien no representan obtención alguna de dinero o algún bien económico para sus participantes o los promotores de estas acciones o mejor dicho omisiones, permiten que personas o instituciones “amigas” o afines se beneficien con estas acciones.
Sencillamente en estos casos, bastante frecuentes, estamos ante personas que tienen la capacidad necesaria o la personalidad imprescindible para gobernar un país.
Felizmente nuestro país se ha manifestado claramente en este sentido. La corrupción que se ha abatido en algunos casos, ha sido decididamente rechazado, aunque muchas veces el sistema político y judicial ha tratado de restarle trascendencia o bien no ha hallado pruebas suficientes para condenar, la ciudadanía ha sabido identificar estos casos.
No es lo mismo, corromperse y sacar provecho de estas acciones, que hacer la vista gorda u omitir controles para que otras personas amigas saquen provecho y llegado el momento “paguen” por estos favores.
El rechazo a este tipo de acciones se manifiesta en un fuerte rechazo. Una decepción del sistema y de excepticismo, en ocasiones contraproducente, que rechaza tajantemente estas conductas.
Las expresiones de populismo que a menudo se sirven de este tipo de politiquería, deben ser tenazmente rechazadas.
Cierto es que rechazamos en forma tajante los asistencialismos, las formas de “pagar” de alguna manera la adhesión a estas formas de politiquería. Ojalá siga siendo así, porque para entender como deben ser las cosas en la conducción de un gobierno, es necesario entender que la única forma es en primer lugar exigiendo honestidad, trasparencia y justicia en los candidatos a los que respaldemos.
Nunca olvidaremos la lección recibida de nuestros mayores, quienes sostenían que quien es capaz de quedarse con un peso que no le pertenece, es capaz también de quedarse con un millón.
Las cosas por su nombre y al pan, pan y al vino, vino.
A.R.D.

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Brasil en la hora de Bolsonaro

Conscientes que el editorial publicado en la pasada edición, en referencia a Jair Bolsonaro, ha sido, como era de esperar, motivo de una gran controversia, proseguimos analizando el tema.
En primer lugar debemos decir que sabíamos de antemano que se plantearía esta situación, es que hay tantos detractores, como acérrimos defensores de las ideas que plantea Bolsonaro.
Por otra parte Brasil ha sido bastante imperialista y por lo tanto los gobiernos “fuertes” ideológicamente hablando constituyen un motivo de atracción para los millones de personas que integran su electorado.
¿Qué se puede esperar de un triunfo de Bolsonaro?
En primer lugar y en el plano inmediato una reacción favorable de los mercados internacionales, habida cuenta que los costos de la producción brasilera se verían fuertemente reducidos. Primero como una señal positiva hacia la población brasileña que sería muy interesante para el nuevo gobierno.
La eliminación de las ocho horas como horario para los trabajadores y de la exigencia de pagar más por las horas excedentes, han determinado una mayor competitividad de la producción brasileña.
A esto, ya vigente se le habrán de sumar medidas – de triunfar Bolsonaro y aplicar sus ideas – de la eliminación de decimotercer sueldo (aguinaldo) que según el mencionado político no tiene razón de ser porque “si se aporta por 12 meses (los trabajadores) deben cobrar por 12 meses.
Resulta obvio que esto redunde en mejores posibilidades para la producción de Brasil, mejora que se hace en detrimento del sueldo de los trabajadores. Nos gustaría saber si aportan y de cuanto sería el aporte patronal.
Entendemos además y nos parece lógico que el sistema basado en la reacción de los mercados vea con buenos ojos la política que habría de impulsar Bolsonaro en Brasil. Nada mejor para tener idea de ello, que saber como ha reaccionado el mercado estadounidense ante los planes de Trump, con buenos resultados internos, menos desocupación, más demanda de los mercados, más fortaleza de su moneda, pero nefastos para el mundo.
Idea inequívoca en este sentido es la reacción del presidente y multimillonario chileno, Sebastián Piñera, quien señaló que (Bolsonaro) va por buen camino.
No nos equivoquemos, Uruguay es muy diferente, no sólo por sus pequeñas dimensiones, su pequeño mercado, casi cien veces más chico que el brasileño, sino esencialmente porque estamos lejos y ojalá que sea muy lejos de las ideas de un Bolsonaro.
A.R.D.

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Brasil en una hora crucial

No acostumbramos a opinar sobre temas de otros países, aún cuando estos integren la región pero en un mundo globalizado como el de nuestros días, es imposible ignorar la trascendencia que tienen algunos países en el mercado regional y en las actividades en general de países integrantes de los mismos bloques.
De allí que hoy nos permitimos opinar sobre la situación electoral de Brasil, debido a que no tenemos la menor duda que habrá de incidir en la situación nacional.
Algunas de las manifestaciones de Jair Bolsonaro, el ultraderechista que está a un paso de obtener el triunfo electoral en el vecino país, sencillamente nos asustan.
En relación a los negros y los pobres señaló en el 2013, frente a la Cámara de Diputados de Brasil que: “el pobre sólo tiene una utilidad en nuestro país, votar. La cédula de elector en la mano es diploma de burro en el bolsillo. Sirve para votar el gobierno que está ahí, y nada más”.
De no creer que en pleno siglo XXI un hombre con muchas posibilidades de gobernar un gran país, como Brasil, tenga este concepto de la gente económicamente menos favorecida.
Durante una discusión con la diputada del PT María del Rosario, en momentos en que se debatía una ley contra la violación sexual, Jair Bolsonaro le dijo: “Quédate ahí, María del Rosario quédate. Hace unos días, me llamaste violador, en el salón verde y te dije que no iba a violarla a Ud, porque ud. no se lo merece.
Quédate aquí para oír”.
Al explicar la frase sostuvo que “ella no merece (ser violada) porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si fuera, no la iba a violar porque ella no lo merece”, agregó.
Son sólo algunos de los conceptos más tenebrosos que defiende Bolsonaro, por más absurdos y retrógrados que parezcan.
Cuando el mundo procura caminar hacia el entendimiento, la integración la participación de todos los seres humanos, por mas diferentes que seamos, estos conceptos nos asustan.
Constituyen el más puro y genuino fascismo, obviamente que en alguien que justifica la pena de muerte, como lo hace Bolsonaro, condice con su pensamiento y sus ideas. Ojalá Brasil pueda zafar al horror de estos pensamientos, porque ponerlos en práctica sería catastrófico y no sólo para Brasil.
A.R.D. 

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Brasil en una hora crucial

No acostumbramos a opinar sobre temas de otros países, aún cuando estos integren la región pero en un mundo globalizado como el de nuestros días, es imposible ignorar la trascendencia que tienen algunos países en el mercado regional y en las actividades en general de países integrantes de los mismos bloques.
De allí que hoy nos permitimos opinar sobre la situación electoral de Brasil, debido a que no tenemos la menor duda que habrá de incidir en la situación nacional.
Algunas de las manifestaciones de Jair Bolsonaro, el ultraderechista que está a un paso de obtener el triunfo electoral en el vecino país, sencillamente nos asustan.
En relación a los negros y los pobres señaló en el 2013, frente a la Cámara de Diputados de Brasil que: “el pobre sólo tiene una utilidad en nuestro país, votar. La cédula de elector en la mano es diploma de burro en el bolsillo. Sirve para votar el gobierno que está ahí, y nada mas”.
De no creer que en pleno siglo XXI un hombre con muchas posibilidades de gobernar un gran país, como Brasil, tenga este concepto de la gente económicamente menos favorecida.
Durante una discusión con la diputada del PT María del Rosario, en momentos en que se debatía una ley contra la violación sexual, Jair Bolsonaro le dijo: “Quedate ahí, María del Rosario quédate. Hace unos días, me llamaste violador en el salón verde y te dije que no iba a violarla a Ud, porque ud. no se lo merece. Quedate aquí para oír”.
Al explicar la frase sostuvo que “ella no merece (ser violada) porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si fuera, no la iba a violar porque ella no lo merece”, agregó.
Son sólo algunos de los conceptos más tenebrosos que defiende Bolsonaro, por más absurdos y retrógrados que parezcan. Cuando el mundo procura caminar hacia el entendimiento, la integración, la participación de todos los seres humanos, por más diferentes que seamos, estos conceptos nos asustan.
Constituyen el más puro y genuino fascismo, obviamente que en alguien que justifica la pena de muerte, como lo hace Bolsonaro, condice con su pensamiento y sus ideas. Ojalá Brasil pueda zafar al horror de estos pensamientos, porque ponerlos en práctica sería catastrófico y no sólo para Brasil.
A.R.D. 

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La pena de muerte que tememos aplicar, otros ya lo hacen

Antes que nada aclaremos que no somos partidarios de la instalación y mucho menos de la aplicación de la pena de muerte en el país.
Tampoco creemos que de por sí solo el endurecimiento de las penas al delito habrá de solucionar el innegable problema de seguridad que tenemos hoy.
Eso sí, se nos ha hecho ver fehacientemente que la pena de muerte que nosotros nos negamos a establecer y sobre todo a aplicar, otros ya la están aplicando en el país y matan hasta inocentes sin el menor resquemor.
Es así que quienes se les oponen, tratando de evitar una acción delictiva, como puede ser una rapiña, son frecuentemente asesinados a mansalva.
Sabe el delincuente que de ser identificado y detenido primero habrá que probarle su crimen y luego incluso puede beneficiarse hasta “acordando” con quien le condena y su contraparte sobre la pena a aplicarle.
Es una prueba más que la ley en nuestro país no se ha actualizado, no ha acompañado a los tiempos y hoy quienes delinquen tiene ventajas. Salen sin haber cumplido toda la pena, se benefician con reducciones muchas veces aplicadas a la ligera.
Muchos jueces parecen temerosos de ir a fondo en las denuncias por temor a los famosos derechos humanos, que parecen formulados para defender a quien delinque y no a quienes tratan de combatirlos. En estos casos algunos magistrados parecen mirar más su propia proyección que la justicia o injusticia de lo que decida.
En estos días, gente vinculada a la policía nos ha comentado hechos que le han sucedido.
Delincuentes que han sido detenidos y cuya responsabilidad aparece como muy probable, optan por “marcarse” o golpearse, para inculpar a sus captores ante el juez, invocando “malos tratos”. Ante este riesgo y para evitar complicaciones los policías, nos han explicado, a veces optan por dejarlos ir.
Admitimos que puede haber exageraciones, que a lo sumo serán excepciones y también que pueden ser excusas para no cumplir debidamente con la responsabilidad que les cabe a quienes tienen por deber, prevenir y disuadir, antes que reprimir el delito.
De todas formas si la ley tuviera la capacidad de actualizarse. Esto es si el legislador que hace las leyes (que no es sólo el PL, sino también el PE) seguramente que tendría en cuenta también esta posibilidad, como corresponde y con las garantías adecuadas para todos.
Es necesario saberlo, conocerlo y tenerlo en cuenta a la hora de hablar… y sobre todo de legislar.
A.R.D.

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Delinear una política firme y mantenerla

Uruguay es un país chico, de poca y envejecida población y por lo tanto también de un mercado interno muy reducido, como hemos sostenido en otras oportunidades.
Años atrás surgió una máxima que en sentido figurado nos da idea de la situación cuando se dice “Argentina estornuda y Uruguay se resfría”. Esto grafica la dependencia económica y comercial existente entre el mercado uruguayo y su similar argentino.
En este sentido se debe necesariamente reconocer que en las últimas décadas, Uruguay ha conseguido reducir esta dependencia en una gran medida. Tan es así, que en estos momentos, cuando los vecinos del Plata enfrentan graves problemas económicos, para los organismos financieros internacionales, Uruguay se halla lejos de esa situación, tan es así que varios de ellos mantienen para nuestro país el grado inversor, uno de los más altos.
El campo económico es de por si complejo y no todos estamos capacitados para manejarlo.
A la hora de negociar y aprobar un Tratado de Libre Comercio (TLC) Uruguay está obligado a mirarlo con lupa, teniendo en cuenta la mayor parte posible de intereses que están presentes en cada TLC.
Incluso en algunos casos, los mismos intereses pueden ser muy beneficiosos para algunos sectores, como ser para el sector exportador, que venden su producción en dólares, pero a su vez totalmente negativos y contraproducentes para otros sectores, también agropecuarios, como lo son todos aquellos que compran tecnología, maquinaria, vehículos y demás contrayendo obligaciones en dólares.
Es la misma situación de los productores que vuelcan su producción al mercado interno, debido a que es producción, como la hortifrutícola, sumamente perecedera y por lo tanto la exportación se hace muy dificultosa.
Esto obliga también a ser muy prudentes y cautelosos, más allá que sea imprescindible dejar los temas económicos en manos de técnicos, economistas y similares que deberían al menos conocer a fondo la materia a su cargo, a tener en cuenta en forma imprescindible a las características de nuestro país.
Obviamente que un paso en falso, como el de conceder ventajas excesivas ya sea a un país a un inversor, puede llegar a tener un costo sumamente lamentable para nuestro país.
Entiéndase bien. En el tema económico, deberían de analizarse las cosas despojados de todo apasionamiento, de toda ideología. No debe darnos escozor reconocer los logros en estas materias, vengan de donde vengan porque de esta manera estaremos dando una muestra de madurez.
A.R.D.

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Los coterráneos no somos más uruguayos que nadie, tampoco menos

Nunca ocultamos que como amantes de la naturaleza, si se nos consulta si estamos de acuerdo o no con que se haya quitado a Salto las cascadas que dieron nombre al departamento para levantar la represa de Salto Grande, tenemos nuestros reparos, no por la construcción en sí, sino por las condiciones con que se lo ha hecho.

Es que quienes conocimos las cascadas sabemos de la belleza extraordinaria que representaban el lugar, la pesca, la costa, la flora. Fuimos y somos amantes de la naturaleza, pero esto no nos nubla razón.
Somos de los que consideran que el “paisito” es uno sólo y aunque sabemos que mucha gente discrepa con nosotros defenderemos este concepto hasta que se nos pruebe lo contrario, porque la equidad no es sólo una frase, un buen argumento para congraciarse con una comunidad o un colectivo, sino que merece un análisis amplio, profundo y honesto.
Fuimos de los que defendimos años atrás, la eliminación de la absurda tarifa de antel de “larga distancia”, que tanto perjudicaba a quienes estábamos lejos de la Capital y debíamos pagar más para comunicarnos con familiares, amigos o hacer una gestión en la Capital donde se centralizaban casi todos los servicios. Seguimos considerando que actualmente las modernas tecnologías hacen posible que todas las comunicaciones sean “locales”, porque su costo es el mismo o muy similar al menos.
Somos de los que siempre nos opusimos a otorgar a Salto un beneficio específico en las tarifas de UTE, porque la represa de Salto Grande se ubica en “nuestro” departamento y por lo tanto es a los salteños a quienes se les ha enajenado un porcentaje de tierras fértiles para instalar la represa y su embalse. Sostenemos que lo justo y equitativo es que el producido de la represa favorezca a todos los uruguayos y sólo a los del litoral.
A que viene todo esto. Pues al hecho de que creemos y defendemos el concepto del correcto aprovechamiento de todos los recursos con que se ha bendecido esta tierra, siempre y cuando sea en beneficio de todos, pero en especial de los que menos tienen.
Los salteños no somos más uruguayos que quien vive en Montevideo o en cualquier otro departamento del Uruguay, de allí que una correcta planificación de los recursos del país debe tomar a este en su conjunto y no según lo que tenga o qué distancia esté de la generación del beneficio.
Cuando el entonces presidente de la República, Luis A. Lacalle decidió que el producido de Salto Grande fuera volcado a Rentas Generales, dejando de ser manejado por la CTM, nos opusimos. No por la decisión en sí, sino porque no concordamos con el sistema de distribución que han practicado generalmente los gobiernos nacionales.
Seguimos pensando lo mismo y aplaudimos la labor de la Fundación Salto Grande, que creemos merece mayor apoyo, pero sobre todo defendemos la equidad que entendemos es la mejor forma de emparejar a todos los uruguayos.

A.R.D.

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Patrimonio no para el recuerdo inerte

A lo largo y ancho del país podemos hallar vestigios de un pasado que nos ha dejado huellas y servido de base para el presente.
La humanidad toda tiene la misma situación y seguro que toda ella puede hallar motivos para conservar su patrimonio intelectual, cultural, con reminiscencias a un pasado que de alguna manera nos ha marcado a todos.
Sean estos hechos bélicos, acontecimientos políticos, culturales e incluso deportivos, que están en la base misma de lo que somos hoy.
Pero la cuestión es ubicar este patrimonio, estos testigos del pasado en su lugar correcto, no sólo para rememorar los hechos del pasado, cosa que entendemos debe hacerse, sino esencialmente para saber de dónde venimos, quiénes forjaron nuestro presente y cómo lo hicieron.
El pasado que nos une seguramente está signado por un denominador común. En todo el mundo la situación de la naturaleza era otra. La riqueza sobre todo de la fauna y la flora se notaba a todas luces.
Significa que la acción humana lejos de ser beneficiosa para el planeta que habitamos ha sido nefasta, destructiva y malogradora de una riqueza que ni siquiera logramos nosotros, sino que la recibimos gratuitamente.
Hoy quedan vestigios, sólo vestigios de esta riqueza y la naturaleza aparece cada vez más comprometida y si no se detuvieran a tiempo algunas acciones que consiguen seguir adelante a pesar de todos los argumentos que se oponen a ello, sobre todo el ya innegable daño que está haciendo el recalentamiento global, algo que ya no discute científico alguno.
En esta ocasión el tema central elegido para la conmemoración es el de los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que habrán de cumplirse en diciembre próximo.
A simple vista podría pensarse que este hecho nada tiene que ver con el patrimonio sin embargo ha sido un acontecimiento esencial en la vida humana y ha pretendido ser el punto final a una serie de desavenencias y atrocidades incluso que dejaban los conflictos bélicos.
Lamentablemente la codicia y la miseria humana han frustrado al menos parcialmente los objetivos de esta decisión de las Naciones Unidas.
En todo esto hay un denominador común, la acción humana ha sido y sigue siendo nefasta para el planeta que habitamos. Si seguimos rechazando o dando apenas pasitos cortos para disimular las consecuencias nos caerán encima, no sólo a nosotros sino a las generaciones futuras las que pagarán el mayor precio.
A.R.D.

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Somos transgresores

Generalmente cuando afirmamos que casi todos los uruguayos somos transgresores o al menos un alto número de nosotros lo somos y ni siquiera nos ponemos a pensar cuando estamos transgrediendo, nos encontramos con resistencia con gente que se ofende e incluso esa persona es capaz de apostar a “prima facie” que no se cuenta entre los transgresores.
De allí que anotemos hoy varias transgresiones, de las más frecuentes, así sean ínfimas, pero son transgresiones al fin.
• Quienes concurren al “bagashopping” a comprar algunos productos que encuentran un tanto más barato ­¿no sabemos que el contrabando es un delito y por lo tanto al contribuir con él de alguna forma estamos transgrediendo?
• Quienes conducen un vehículo hablando por teléfono ¿no sabemos que estamos violando una disposición?
• Quien estaciona junto a una vereda en la que puede verse claramente que está prohibido hacerlo aunque sea “un minuto” ¿ignora la disposición?
• Los peatones que atraviesan en cualquier parte de la cuadra, menos en la esquina donde está habilitado su paso ¿ignoramos que existe una disposición al respecto y que al haber un accidente podemos perder todos nuestros derechos sólo por pasar fuera del lugar habilitado?
• Cuando un conductor detiene el vehículo que conduce fuera del lugar habilitado para ello en las esquinas, dificultando el pasaje del peatón, ¿no sabemos que estamos cometiendo una infracción?
• Cuando se trata de evitar el pago de una multa onerosa o se procura conseguir una licencia de conducir mediante el pago de una “coima” que evite los controles y exámenes correspondientes, ¿no sospechamos siquiera que estamos haciendo algo que no corresponde?
• Quien estaciona sobre la vereda u ocupa toda la misma con diferentes artículos o mismo obstaculiza la visión en las esquinas con cartelería o similares, ¿no sabe que está infringiendo disposiciones municipales al respecto?
• Cuando se construye una vereda sin detenerse a respetar las disposiciones que rigen la misma (debe ser plana, no en declive), cuando se vierte el desagüe pluvial de un segundo piso o una balconada a la vereda librada para el paso de los transeúntes, o cuando se decide que los acondicionadores de aire desagoten el agua que condensan sobre la vereda, ¿ignoramos que hay disposiciones al respecto?
En algunos casos puede que las normas legales tengan vacíos u omisiones que posibiliten estas transgresiones, pero si no fuéramos proclives a transgredir deberíamos de regirnos por el sentido común evitando que nuestras decisiones perjudiquen a otros.
Es que lejos de esto, lo que vemos a diario es que se procura solucionar el problema o la dificultad que se nos presenta y los demás nos importan un corno. No es propio de una comunidad sana, que aspira a respetar y ser respetada como debe ser.
A.R.D.

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Cuidemos el agua

Aunque el Día Mundial del Agua, así declarado por la ONU es el 22 de marzo, la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay celebró ayer el Día del Agua y es importante conocer algunos datos en referencia al agua:
• El 70 por ciento del cuerpo humano es agua.
• Tres cuartas partes de la superficie terrestre es agua, pero casi toda salada.
• Tres por ciento del agua es dulce, pero menos del uno por ciento está accesible para su uso.
• Una de cada seis personas en el mundo carecen de agua potable.
• América del Sur es una región rica en agua potable, posee alrededor del 25 por ciento de esta y sólo un 6 % de la población mundial en su territorio.
• El consumo promedio de agua potable por persona en nuestro país es de 130 litros diarios y el lugar de la casa donde se consume más es en el inodoro.
• Un goteo permanente de una canilla o un caño puede significar una pérdida hasta de 100 litros por día.
Entre las recomendaciones que ha efectuado Naciones Unidas para tratar de aprovechar mejor y darle acceso a más gente al servicio se cuentan algunas que parecen ínfimas, pero resultan sumamente importantes para la vida.
• Una de ellas es la de llenar una botella de dos litros de agua e instalarla dentro de la cisterna. Por cada descarga ahorrará esos dos litros de agua, cuya superfie está ocupada por la botella, pero esta agua no se va.
• La revisión periódica y minuciosa de las instalaciones del agua, para evitar pérdida a veces invisible es otra de las medidas importantes a tener en cuenta.
• Lavar el automóvil familiar con baldes de agua en lugar de manguera es otra medida importante.
Todas estas medidas son importantes y están referidas al consumidor, pero también hay una parte importante que no siempre se tiene en cuenta. Suponiendo que nosotros los consumidores adoptemos todas o muchas de estas medidas, también el Estado proveedor del servicio debería de dar muestras de la misma valoración del agua porque frecuentemente hemos visto pérdidas que se mantienen durante varios días antes de ser reparadas.
Otro aspecto a tener en cuenta es la vetustez de las cañerías de la red que en algunos casos llega casi a los ochenta años y en ocasiones la ruptura de la red deja sin agua a importantes zonas de una ciudad.
Décadas atrás se predijo que el motivo de las próximas guerras de la humanidad sería el agua y muestras de ello ya tiene la humanidad aunque este no es nuevo, teniendo en cuenta que la gran rivalidad entre Montevideo y Buenos Aires han sido los puertos y en este caso también el conflicto fue causado por la explotación del agua.
A.R.D.

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El ciudadano tiene derecho a acceder a la información de instituciones públicas

La clasificación de la información reservada deberá realizarse por el sujeto obligado, en el momento en que esta se genere, obtenga o modifique mediante resolución debidamente fundada y motivada, en la que se demuestre la existencia de elementos objetivos que permitan determinar que la divulgación de la misma genera un riesgo claro y específico de daño al interés público protegido, de acuerdo a la excepciones referidas en el presente artículo” (artículo 9 de la Ley de Acceso a la Información Pública (No, 18.381).
La reciente negación de UTE – un documento que lleva la firma de un gerente general no puede considerarse de otra manera – no reúne las condiciones establecidas por la mencionada ley para ser reservada. La divulgación del número de apagones registrado en el año, las principales zonas afectadas y su comparación con años anteriores, no puede de manera alguna ser así considerada. Al contrario entendemos que se inscribe dentro de los objetivos de la ley que es de fomentar la transparencia en materia del manejo de los servicios públicos.
Ha hecho bien el presidente de UTE, al señalar desde los Estados Unidos, donde se encontraba, que el documento librado con la firma del gerente general no pasó por el directorio, ni mucho menos. Es más ha sostenido que a su regreso dará toda la información que se requiera sobre el tema.
Es precisamente la actitud que cabe esperar cuando un jerarca entiende y comparte los objetivos de la ley. Los que se creen “dueños de la información”, se equivocan totalmente. Han pasado los tiempos en que no se podía pedir información a autoridad alguna.
La Ley de Acceso a la Información Pública ha sido confeccionada, estudiada y analizada hasta en los mínimos detalles, tanto en su texto como en su reglamentación y establece con claridad meridiana los requisitos que debe reunir una información para ser considerada “reservada”.
Es más las diferencias debe resolverlas la Justicia y este alcance está también debidamente establecido en la propia ley. Honestamente, no creemos que el espíritu de quien hizo la ley haya sido el de sancionar a los infractores, sino el de proteger el derecho del ciudadano a conocer la información pública o semipública.
UTE está comprendida dentro de los servicios públicos y por lo tanto más que nadie debería de entender que la información que maneja no le pertenece, sólo la administra y es la población la que paga por ella.
Alberto Rodríguez Díaz

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Lo más importante es lo que no se ve

El tema de la contaminación de los cursos de agua, es uno de los más acuciantes. En estas columnas hemos planteado reiteradamente el grave problema que representa la proliferación de plásticos y las bolsitas de nylon. Lógicamente es este uno de los problemas ambientales a atender, pero siendo el más visible lejos está de ser el más “importante”, entendiendo por estos, aquellos problemas que causan mayor daño al ambiente y en el caso específico a los cursos de agua.
Seguramente que el daño que hacen los plásticos es grande y de ello nos hemos ocupado reiteradamente, pero con todo ni cerca del daño que hacen los residuos de los denominados “agrotóxicos”, denominación que es resistida por las multinacionales que los producen.
Es que los productos que se usan como fertilizantes, plaguicidas y similares suelen dejar residuos que van a parar al agua, incluso luego de pasar por la tierra fértil y por lo tanto terminan produciendo un severo daño ambiental.
Si analizáramos profundamente la riqueza ictícola de nuestros cursos de agua veremos que no es ni cerca de lo que era años atrás. Es más, muchos cursos de agua son ríos muertos debido a que la contaminación ha ido matando lentamente toda la vida animal y vegetal que la poblaba.
Bastará con observar el color del agua para notar los profundos cambios que se han producido. Claro está que ha simple vista no se ve mucho, a lo sumo la turbiedad del agua. Las consecuencias de esta irresponsabilidad recaerá sobre las futuras generaciones.

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La tenencia responsable de los perros

Testigo involuntario del ataque de un perro de importante porte a una señora adulta mayor que pasaba por el lugar, a quien mordió a la altura del muslo, cuando escapó del control de su dueña, una muchacha que lo mantenía asido de una correa, el hecho nos dio pie para reflexionar sobre la tenencia responsable de los animales.
En el caso que nos ocupa entendemos que fue más un accidente, un descuido o una desatención, que una irresponsabilidad.
Es que el can permanecía en la vereda controlado por su dueña, cuando en determinado logró escapar de dicho control, atacando a quien pasaba por el lugar.
De todas formas en el hecho no caben dos lecturas los perros peligrosos no pueden ser descuidados, ni siquiera cuando estén sujetados, porque siempre cabe la posibilidad de que se escapen a este control. Es más, tenemos entendido que la ley de Tenencia Responsable de los Animales establece que los canes sólo pueden estar en la vía pública provistos de bozal.
En caso de mordidas a personas el animal debe ser obligadamente sometido a cuarentena para determinar la posibilidad de que sea portador de enfermedades, en algunos casos muy graves.
Esto supone contratiempos para todos y pese a que estos controles debieran ser obligatorios, es sabido que son pocos los animales que tienen toda la documentación en regla y en cambio muchos propietarios que ignoran todas las exigencias existentes para esta tenencia.
Nada tenemos contra los animales, al contrario, somos partidarios de la tenencia de ellos, sobre todo en aquellos hogares en que hay niños y las mascotas adquieren una importante relevancia para ellos y para toda la familia.
Pero nobleza obliga. La responsabilidad de lo que haga el animal será siempre de la persona que lo tiene. No compartimos la tenencia de perros feroces, que no es del caso, pero existen razas de canes feroces que no debieran autorizarse, siquiera bajo estrictos controles, porque a la prueba está que han sido protagonistas de hechos lamentables que llegan incluso a la muerte de sus víctimas.
Es más mucho se debió batallar para que los propietarios de perros con Leishmaniasis autorizaran que estos sean sacrificados, dado que se trata de una enfermedad incurable y trasmisible a los seres humanos.
Como se verá las complicaciones pueden ser muchas, aún cuando se trate de un animal sano y de una persona, la mordida totalmente sana, por lo tanto lo mejor es adoptar las precauciones debidas a tiempo.
A.R.D.

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La música: ese formidable tranquilizante

El formidable poder de la música como tranquilizante y sedante no admite discusión. Nada más acertado para alimentar el espíritu que interpretar música o incluso escucharla, disfrutándola y abriendo el espíritu para dejarse captar por esta “caricia” al alma.
En nuestro país existe un importante esfuerzo para tratar de fomentar la música sobre todo entre los niños y los jóvenes, pero con todo respeto creemos que lo que se hace en materia de conservatorios gratuitos y escuelas de música, entre otras propuestas, es aún insuficiente.
En los dos casos mencionados, para acceder al aprendizaje de un instrumento o incluso para cultivar la voz, debe pasarse por una selección, que no sólo apunta a elegir a quienes demuestran talento para el aprendizaje de la música, sino que depende de cupos y de otros aspectos.
Hoy en el Día de la Música habrá diversas actividades, todas muy loables y beneficiosas, pero esto no quita lo que decimos. El difundir la música entre nuestros niños y jóvenes debería ser un objetivo mucho más importante.
Promoverla música es apostar a enriquecer los valores espirituales, es cultivar valores que están más allá de lo que habitualmente vemos como eje motor de la educación.
Se dice que “la música calma a las fieras”, lo que quizás no sea más que un dicho, pero en relación a los seres humanos, podemos dar fe que quien hace de la música su forma de expresión, máxime cuando la música constituye una pasión, es un hombre o una mujer admirado por los espíritus sensibles, aquellos que se ubican más allá de los material, del “éxito” económico o el mundo que se vale precisamente por aquello tangible, el que valora los bienes que se miden con el bolsillo.
La música obliga a elevarse por sobre estos falsos valores. Salto ha dado muy buenos músicos y toda ha sido gente que nos ha dejado y nos deja un legado invalorable.
Casi invariablemente nuestros músicos más destacados han debido emigrar, prueba de que “nadie es profeta en su tierra” y han logrado destacarse y ser valorados lejos, a veces muy lejos.
Esto obliga a pensar cuanto de posibilidades les ofrece el “paisito”. Cierto es que lejos han madurado, se han perfeccionado como músicos y la enorme mayoría de ellos ha regresado, así sea de paso a su “paisito”, pero seguimos sintiendo que aquí no son debidamente valorados.
Es hora de pensar para dar a la música la prioridad que se merece.
A.R.D.

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Que nunca calle el cantor

La búsqueda de los detenidos desaparecidos es sin duda alguna una materia pendiente para todos los ciudadanos demócratas de este país y del mundo.
Hoy es frecuente escuchar la reprobación a quienes siguen en esta lucha, sosteniendo que “se han quedado en el pasado”, que no son capaces de pensar en las futuras generaciones y otros argumentos tan superficiales como estos.
Es más, hemos escuchado sostener esto a hombres y mujeres que si bien no vivieron la dictadura o lo hicieron siendo niños de escasa edad que “no molestaban” mayormente, ni siquiera se enteraron de lo que sucedía o bien se hicieron los “distraídos” y prefirieron ignorar todo.
Es que muchas personas de aquel entonces no quisieron “enterarse” o prefirieron mirar para otro lado en lugar de reprobar y condenar como corresponde siempre todo exceso o acto criminal contra gente que piensa diferente.
Estamos en las puertas de un nuevo año electoral y estos casos que nunca terminaron de laudarse y ojalá que no terminen hasta que se encuentre el último cuerpo, o se sepa su destino final al menos, tiene una nueva etapa, se cumplen nuevas excavaciones en un predio militar.
No hay nada nuevo. Seguimos pensando de la misma forma. No desconocemos que en el país el Movimiento de Liberación Nacional “Tupamaros” llevó a cabo acciones que pusieron en riesgo el sistema democrático, pero desconocer los vicios y las “roscas” existentes en aquella democracia, es lo mismo que desconocer hoy los desaciertos y las incongruencias que han tenido quienes han gobernado en los últimos años.
Pero lo uno no justifica lo otro, vale decir que la lucha contra quienes habían optado por la lucha armada no justifica que se detuviera, asesinara y violara a mucha gente que en algunos casos ni siquiera tenía nada que ver con la lucha armada.
A esto nos referimos, quienes lo hicieron, quienes así obraron son asesinos, son criminales y deben enfrentar la ley. Obviamente que han optado por participar de un pacto de silencio que no hace más que refrendar su complicidad con estos hechos aberrantes.
Somos de los que entendemos que las acciones para tratar de dar con el paradero de las casi 200 víctimas de las que aún nada se sabe se justificará siempre, en todo momento y en cualquier lugar, porque será una forma de que estos criminales sepan que siempre estarán bajo la mirada sospechosa de los ciudadanos que creemos en la democracia de este país.
Alberto Rodríguez Díaz

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Que lo complejo no resulte nefasto

Si algo faltaba para hacer más complejas las cosas en este año pre electoral, es sin duda la fragmentación y la división interna en los partidos políticos.
Por estos días se ha consumado uno de los más importantes fraccionamientos. El diputado Fernando Amado, un joven “rebelde” en el Partido Colorado, que se proclama batllista, del viejo “Pepe” Batlle acaba de confirmar su alejamiento del Partido Colorado para independizarse y dar forma a un nuevo frente político, que conformaría junto al Partido Independiente, liderado por el senador Pablo Mieres y el escindido del Frente Amplio, Esteban Valenti, ex asesor del grupo Asamblea Uruguay, que lidera el Cr. Danilo Astori.
No es la primera vez que se producen desprendimientos internos en los partidos políticos. Tampoco es de extrañar que en un panorama tan complejo de la política nacional, que refleja lo que ha pasado en varios países de la región, se produzcan estos “desgarros” internos que suelen dejar grandes cicatrices.
Cada partido o fracción de partido, tradicional o nueva está “acomodando los tantos” para el año eleccionario que será el 2019.
Lo que se debe celebrar es que la democracia uruguaya siga vigente. Que los partidos políticos y las instituciones en general sean las que presenten propuestas y propongan determinadas personas como posibles gobernantes.
Lo más preocupante es el escepticismo que puede llevar a seguir cualquier “canto de sirena”, generalmente aquellos voceros que dicen lo que un sector ciudadano quiere oír, para tratar de lograr con ello un crédito de cinco años de gobierno.
La situación política en la región muestra grandes cambios, grandes interrogantes y decepciones en todos los ámbitos. Aún así en lo personal entendemos que el sistema democrático uruguayo sigue siendo el más confiable.
Nadie puede ignorar las consecuencias lamentables que han surgido cuando se ha optado por “lo nuevo”, sin saber exactamente que hay detrás. No con esto nos estamos oponiendo a los cambios, pero si tratamos de alertar sobre las personas, muchas veces las ideas son buenas, los propósitos son buenos, pero las personas elegidas para llevarlas adelante son desastrosas y terminan siendo tanto o más dañinas incluso que lo que combatieron.
No estamos refiriéndonos a nadie ni a nada en particular, que quede claro. Lo que estamos haciendo es alertando sobre los cambios para asegurarnos que si cambiamos que sea para mejorar y no como ha sucedido en otros lugares en que se terminó lamentando los cambios.

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Disfrutar del turismo cuidando a visitantes y el ambiente

Desde que las vacaciones fueron declaradas un derecho humano fundamental, el turismo ha seguido mostrando un crecimiento más que interesante.
Los desplazamientos de personas en función del turismo aumentaron a nivel mundial de 25 millones en 1950 a 1.200 millones en el 2015, en cuanto a los ingresos en el mismo período aumentaron de 2.000 millones de dólares a 1.260 billones de la moneda norteamericana.
Este año el lema elegido para celebrar el Día Mundial del Turismo, el pasado 27 del corriente, ha sido “por un turismo sustentable”, precisamente porque un mal manejo del turismo puede poner en riesgo los recursos naturales.
No olvidamos en oportunidad de estar en Tanzania (África), donde se halla el Kilimanjaro, la montaña más alta de África, con sus 6.000 metros de altura, que incluso dio origen a una película “las nieves eternas del Kilimanjaro”, en alusión a su pico nevado y la preocupación de los nativos del lugar, porque veían como el pico nevado retrocede año a año. Una de sus mayores preocupaciones provenía ya por entonces (diez años atrás) de las consecuencias que notaban de las bolsitas de nylon arrojadas por los turistas que ascendían al pico nevado.
Es que el nylon impedía que el suelo alcanzara la temperatura adecuada para la formación de la nieve y por eso ya regía la prohibición de ascender portando dichas bolsas, aunque era un elemento más aún así, contribuía al deterioro ambiental.
Ninguna otra actividad como el turismo deja tantos beneficios a tanta gente. Se estima que el 10 por ciento de los trabajadores mundiales se desempeña en el rubro turismo o sus derivados.
El turismo incide en tres aspectos esenciales de la humana. En aspecto económico, donde deja billones de dólares, con un mínimo de inversión. En la actividad social, donde las culturas de los distintos visitantes enriquecen a unos y otros y por último en la conducta ambiental, porque nadie más receptivo a la preservación de la riqueza ambiental que la gente que disfruta de ellos.
Por esto, Uruguay y Salto en particular deben acentuar algunas políticas sociales y ambientales para favorecer el turismo, pero más que nada deben cambiar el concepto tradicional que apuntaba a esquilmar al visitante “total capaz que no vuelve nunca más” a hacer carne la máxima que señala que el éxito en turismo sólo se logra cuando el visitante queda tan satisfecho de los servicios y el trato recibido que se va con la idea de volver.
Ese es el desafío y el único camino para lograrlo es atenderlos como corresponde, darle los mejores servicios y entender que en materia de turismo nada se debe imponer sino explicar y convencer amablemente.
A.R.D.

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Una distinción muy justa y trascendente

El doctor Tabaré Vázquez acaba de recibir en Washington, la distinción de “Héroe de la Salud Pública de las Américas”, máxima distinción otorgada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La distinción ganada por su lucha contra el tabaquismo (Hay que recordar que Vázquez enfrentó una demanda de la poderosa multinacional Philip Morris y el derecho internacional le dio la razón en un millonario juicio), es un reconocimiento, no sólo al médico oncólogo en particular, sino al político uruguayo que ha sido capaz de aunar ambas actividades. Vale decir que un oncólogo, por más que se preocupe por aquellas causas que afectan la buena salud de una población, no aporta nada a cambiar las cosas si no se ocupara de hacer todo lo que esté a su alcance para que el poder político asuma la necesidad de hacer frente a estos factores y eliminarlos, para que la salud de la población no sea privilegio de unos pocos, sino un derecho humano esencial de todos.
Siempre hemos sostenido que la relevancia o importancia de cualquier distinción o trofeo, radica en los tribunales, las instituciones o los integrantes de los jurados que los adjudican. Es así que sabemos de aquellas distinciones o trofeos que se compran, que se adjudican por intereses comerciales o similares y cuyo significado no es para nosotros al menos, de mayor relevancia.
También sabemos de las distinciones que se “auto otorgan”, vale decir que una empresa otorga a otra, que a la postre resulta subsidiaria de aquella.
Esto otorga más relevancia a la distinción obtenida por el Presidente uruguayo, recibiendo nada menos que de la máxima institución de salud humana de las Américas, como es la OPS, la máxima distinción que esta confiere.
Las palabras de Vázquez en la ocasión, las que dicho sea de paso no han tenido mayor destaque, han sido a nuestro entender de una gran significación. Ha reconocido en primer lugar el valor de la familia en el camino recorrido en la lucha antitabaco. Ha reconocido también y agradecido al país que le dio la oportunidad de formarse gratuitamente en la Facultad de Medicina y también ha reconocido y agradecido a sus pacientes, quienes le han aportado diversas experiencias que le han servido para apuntalar la lucha emprendida.
No se equivoca Vázquez cuando sostiene que el premio obtenido es para todos los uruguayos, porque gracias a este país pudo formarse y capacitarse tanto en la profesión de médico como en su lucha reivindicando el derecho a la salud de toda la población.
A.R.D.

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Se explica, pero no se justifica

Probablemente sea una de las instancias más difíciles de encarar por parte de quienes ejercen el periodismo. Se trata de los crímenes más aberrantes que tienen como víctimas a niños inocentes.
Es bastante frecuente que en estos casos, cuando se lleva ante la Justicia a los presuntos responsables, haya reacciones violentas por parte de familiares y del entorno de las víctimas.
Cubrir estos hechos trasmitiendo las situaciones fielmente, aún a sabiendas que en determinadas situaciones se puede estar cobijando a criminales, es un verdadero desafío.
Nada más explicable que estas reacciones humanas ante tan terribles situaciones. Vale decir estas reacciones son perfectamente explicables y entendibles. Escribir ignorando aspectos afectivos, que provienen del corazón, dejando de lado la inocuidad, la supuesta “objetividad”, es realmente muy difícil de lograr.
Tanto el periodismo, como los propios participantes en estas manifestaciones, debemos entender que mayor dolor y furia que nos mueva, la cuestión debe ser resuelta por la Justicia.
Que nadie se sienta totalmente ajeno a estos problemas, porque en buena medida hay políticas y medidas que inciden en estos temas. No con esto pretendemos culpar a nadie específicamente, pero sí apelar a la responsabilidad social que está detrás de la cuestión.
No se puede ignorar que la violencia sólo desencadena violencia y por más que nos duela, integramos una sociedad que de alguna manera está cobijando estas conductas, criando estos seres deformados y psicópatas capaces de estos crímenes aberrantes, pero no siempre la causa o la única causa al menos es la educación y la formación que haya recibido o dejado de recibir un menor de edad en estos hechos.
Ha sucedido en algunos casos, felizmente excepcionales, que las víctimas de estos hechos, por ser familiares o del entorno del presunto victimario, resultan inocentes para la ley e incluso ha habido casos en que hasta el principal sospechoso queda libre al no poderse probar su culpabilidad.
El daño de las represalias en muchos casos ya está hecho y nadie se hace responsable, aún cuando se pruebe que el presunto autor de un crimen es inocente.
De allí que en estos hechos de “justicia” por mano propia o de represalias, son siempre condenables, aunque se entiendan, pero jamás se podrán justificar, porque la humanidad ya ha tropezado con esta piedra más de una vez y sus consecuencias nunca han sido beneficiosas.
A.R.D.

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Más allá de lo que se ve

Para mucha gente, probablemente la mayoría de los uruguayos, el tema de la Caja Militar no queda claro. El Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, actualmente sancionado con un mes de arresto sin perjuicio (sin dejar de ejercer las responsabilidades inherentes al mando), ha quedado como un héroe al plantear la situación de la tropa, situación que por otra parte resulta innegable pero ¿ha sido realmente este su objetivo?
Lo que no se sabe es la otra parte de la película, vale decir la que lejos de preocuparse por la situación de la tropa, determina que el déficit actual de la Caja Militar llegue a los 400 millones de dólares anuales y las verdaderas causas de la situación.
Para esto hay que saber que en época de la dictadura militar, en la que ya se insinuaban los problemas de la seguridad social en el Uruguay, se afirmaba que la situación ideal era de tres activos, tres trabajadores en funciones y aportando, por cada pasivo que cobra ya sin trabajar, luego de aportar durante toda su vida.
Ya en esos momentos se veía venir el problema, dado que la situación en aquel entonces no llegaba a ser dos activos por cada pasivo.
Ahora bien, la situación de la Caja Militar hoy es de dos pasivos (el doble de activos), por cada activo y esto no se sabe, nadie lo maneja. Es que a pesar de las exiguas retribuciones que puede tener un soldado jubilado, en el otro extremo son tan altas las pasividades que se cobran y otros beneficios, como la temprana edad que se retiran o jubilan, que hay un porcentaje tan elevado que la cifra se dispara.
Pero seguramente el problema no se agota en la sangría económica que significan los privilegios que tiene la oficialidad militar frente a la propia tropa militar y las jubilaciones de otros cajas.
La cuestión va mucho más allá y mientras no queramos ver el tema en toda su dimensión, nos dejaremos “llevar por lo que se ve sobre el agua”. El tema de la caja militar es sólo uno más, quizás el más visible y elocuente, pero no el único, porque en este país las diferencias, las situaciones de discriminación siguen existiendo, pero obviamente se ocultan, entre otras cosas porque quienes se benefician de estas situaciones son poderosos, obran corporativamente y las comunicaciones en el país siguen siendo escasas y parciales, a pesar de todas las tecnologías y posibilidades disponibles.
No ignoramos la máxima artiguista que establece que las únicas diferencias entre los orientales sean las que provienen de sus virtudes y talentos. Vale decir de sus conocimientos, de su preparación y de la inversión en tiempo y dedicación que ha dedicado a cultivarse y prepararse para la vida de cada persona.
A.R.D.

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Una omisión inocultable

Más que el derecho de los consumidores consideramos que es su propio deber, el de asumir y controlar todos aquellos aspectos que las leyes han impuesto a las industrias.
Es sabido que la denominada ¨letra chica¨rige prácticamente en todos los casos en que los consumidores contraen un préstamo o cualquier otra obligación con una entidad financiera, la lectura de la denominada ¨letra chica¨es obviada, en primer lugar precisamente por su tamaño, demasiado chica, pero a su vez porque el consumidor confía demasiado en la empresa con la cual está contrayendo un compromiso.
Por estos días hemos tomado conocimiento de lo que está pasando con algunos productos, nacionales o importados hechos en base a transgénicos, cuya utilización no está autorizada en el país y esto no supone plantear un juicio de valor en el sentido de que sean buenos o malos.
El hecho es que desde hace mucho tiempo se ha convenido (entre instituciones de consumidores, industriales y autoridades sanitarias), detalles para advertir en las etiquetas correspondientes el uso de estos productos, pero ante la falta de regulación y controles se sigue sin poner en práctica la exigencia.
Pero no sólo se trata de la exigencia en sí, que en algunos casos se ha convenido tras arduas negociaciones, sino que además el consumidor debe estar debidamente informado sobre esos productos que pueden ser nocivos o no para la salud humana, pero sencillamente no están autorizados.
Más aún en países vecinos de la región existen prohibiciones concretas para el uso de algunos productos, no sólo transgénicos, sino químicos y similares y sin embargo en Uruguay su utilización está permitida.
Nuestro país tiene uno de los más altos índices de obesidad en niños y adolescentes. Esto se vincula al abuso de productos conservados en sal o con exceso de azúcares como en los denominados ¨refrescos¨, cuyo índice de azúcar no permite exportarlos a Europa, por ejemplo, dado que excede lo que este mercado tolera.
La conducta más frecuente en estos casos es cargarle las tintas a las industrias y responsabilizarlas de todo. No dudamos que estas tienen su cuota parte de responsabilidad, pero también sabemos que la principal responsabilidad es de nosotros, los consumidores, que no controlamos, ni ponemos en práctica nuestra responsabilidad de exigir que los productos que se nos expenden sean sanos.
A.R.D.

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La camineria debe estar pensada de acuerdo a lo que se necesita

El costo de la infraestructura vial de todo país es uno de los más altos en cualquier presupuesto.
En el Uruguay los temporales son frecuentes a veces con casi un mes seguido de lluvias y tormentas, y dejan la caminería rural en estado desastroso. Esto obliga a pensar en grandes sumas para poder recomponer el estado de dicha caminería.
En esta disyuntiva se ha dicho que el Presidente de la República ha vuelto a pensar en que lo más justo es imponer el sistema de que “el que rompe paga”, aspecto que compartimos parcialmente. Vale decir que a pesar de que nos parece parcialmente justo no siempre es factible de llevarlo a la práctica.
Cuando el daño mayor lo ha hecho el temporal, vale decir factores climáticos, ¿A quién responsabilizamos? ¿A quién se le debe facturar por los daños? ¿Si fueran buenos caminos, bien construidos hubieran sufrido el mismo daño?
Entendemos que es justo que el que rompe pague cuando se trata de responsables debidamente identificados, como el caso de cables, de columnas, de puentes dañados por exceso de peso o mal manejo, pero no en circunstancias dudosas o francamente originadas por factores que están fuera del control humano.
Nos explicamos, incluso aun cuando se trata de caminos que son usados preferentemente por determinadas empresas o productores, resulta cuestionable atribuirle a ellos toda la responsabilidad en el daño, dado que si bien pueden seguramente ser los más dañinos, también se trata de caminos de uso público y por lo tanto una cuota parte al menos corresponde a otros usuarios.
Ahora bien, se supone que la reparación de estas vías de tránsito de uso público debe correr por cuenta del Estado que para eso cobra impuestos. En buen romance, compartimos que el que más rompe debe pagar más, pero no en un cien por ciento de esa reparación, sencillamente porque no es justo.
Pero al mismo tiempo esto obliga a pensar en soluciones de fondo y no en remiendos circunstanciales. Sabemos que son costos muy onerosos, pero habría que saber también cuánto se gasta por las continuas reparaciones que requieren carreteras de baja calidad o sencillamente caminos mejorados en los que los desagües no están debidamente realizados y por lo tanto los destrozos son frecuentes cada vez que llueve.
En definitiva, el que rompe más, que pague más, pero no todo, es lo indicado.

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En el Día del Maestro

Signo de los tiempos la figura del Maestro uruguayo también ha sufrido fuertes cambios. Cambios que le ha impuesto la propia sociedad y cambios que han resultado del hecho de que hasta años atrás era la única “carrera” que una mujer o un varón, podía estudiar a nivel local.
Esto sin descartar que existen casos en mayor o menor grado de maestros que se preocupan únicamente por la retribución salarial, aspecto que no desconocemos y cuya lucha compartimos, pero que en ningún momento debe ocupar el centro de su actividad.
Recordamos hoy una máxima existente en aquellos tiempos, en que se afirmaba que el matrimonio ideal era una maestra desposada con un bancario y en varios casos se dio así.
De todas formas esto no impidió que surgieran grandes representantes del magisterio nacional, gente que se abocó al magisterio por vocación y gente que dejó su huella marcada a fuego en las generaciones en que les tuvo al frente en la escuela.
Es más, hoy existen muchos casos, diríamos que la mayoría de los maestros que muestran una gran vocación, verdadera dedicación a la educación de los niños que le son confiados.
Por supuesto que hay excepciones, como las hay en cualquier profesión o cualquier otra actividad humana, pero esto no eclipsa la labor de los maestros, considerados estos en forma genérica.
Otros eran los tiempos en que la figura del Maestro era tan respetada como la de los padres. Hoy ni una ni otra goza del mismo respeto. El Maestro, en quien los padres confiaban para la formación de sus hijos, después de ellos mismos y los padres que refrendaban casi automáticamente todo lo que hacía o exigía el maestro.
Estos tiempos han pasado y sin desconocer que el Maestro sigue teniendo una gran incidencia en la formación de la persona, nadie puede ignorar que ya no es lo mismo y no se trata de ser simples espectadores frente a esta situación, sino que necesariamente los padres tenemos la mayor responsabilidad en la formación de nuestros hijos, tarea que incluye obviamente el diálogo permanente con los maestros.
Esta labor en la que tenemos a los maestros como principales colaboradores, no puede ser desconocida. Los casos frecuentes de agresión a maestros, generalmente mujeres, son realmente inadmisibles y reflejan lo enferma que está la sociedad toda.
Antes eran otros los valores, quizás exagerados. Quizás inflexibles al tiempo que no concedían derecho alguno al educando, cosa que hoy es muy diferente, pero evidentemente mejor a la situación que tenemos hoy, donde frecuentemente se termina ante la Justicia.
Nadie mejor que el Maestro para atender y entender al niño y a ellos, a los buenos maestros nuestro mayor reconocimiento.
A.R.D.

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Mal olor le siento al gato…

En las últimas horas se confirmó que uno de los integrantes de la banda que rapiñó una importante remesa de dinero a escasa distancia del Parlamento Nacional, es hijo de un tupamaro que estuvo años preso y según los informes trascendidos “no se descarta” que haya más familiares de tupamaros que empuñando fusiles y disparando integren las denominadas “super bandas” que tienen a mal traer la tranquilidad en el país.
En esto queremos ser muy claros. En primer lugar todos los delincuentes responsables de estas acciones deben ser debidamente sancionados con lo que establece la ley que no son penas blandas precisamente.
Sea hijo de quien sea, o padre o hermano, o medio hermano…atribuir el parentesco para de alguna manera vincularlo a estas acciones nos parece no sólo erróneo, sino canallesco.
Nadie en su sano juicio pudo vincular al ex presidente Julio María Sanguinetti con las acciones de que es acusado su medio hermano en España. No es lógico, no es razonable, menos si no hay prueba alguna. Las discrepancias ideológicas no bajar al terreno canallesco de tratar de enlodar personas por consanguinidad.
No tenemos nada contra la mención, vale decir de quien es familiar un acusado o el autor de un delito, pero sería demasiado ingenuo ignorar los motivos por los cuales se hacen las menciones.
Pero esto no nos inhibe de analizar por qué se llega a estas situaciones. Sin pretender justificar nada, porque entendemos que ha quedado claro nuestra más enérgica condena a todo lo que se hace fuera de la ley, pero esto no quita que estemos convencidos de que es consecuencia de la política del “hacé la tuya”, de lo que se ha pregonado directa o indirectamente, dejando de lado el sacrificio, el esfuerzo para conseguir los objetivos deseados.
Si la cuestión es tener, lograr lo que pretendemos alcanzar, sea de la forma que sea, estos casos serán cada vez más frecuentes. Mientras la sociedad siga destacando a quienes “tienen”, por encima del conocimiento, de la preparación, del esfuerzo y sacrificio, de quienes eligen el mejor camino, pobre de nosotros.
Ahora bien, como sostiene el dicho: el quemado con leche ve la vaca y dispara, no podemos desvincular hechos como la mención a los tupamaros, el “malestar” de los militares y la numerosa concurrencia a la asamblea de militares retirados en El Prado.
Como quien dice, “mal olor le siento al gato…”.
A.R.D.

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Las cosas en su lugar

Un medio de comunicación masiva de alcance nacional al informar ayer de las dos sanciones impuestas por el Poder Ejecutivo a dos altos jerarcas del Ejército Nacional, Guido Manini Ríos y Marcelo Montaner, señalaba entre otras cosas, de la existencia de “malestar” en filas castrenses por estas sanciones.
Incluso se afirma en la nota que leímos ayer en El País, que 15 generales del Ejército Nacional estaban dispuestos a renunciar en caso que el P.E. hubiera decidido la baja del Gral. en Jefe del Ejército, Manini Ríos.
Todo bien en materia de información, eso sí, cuando se afirma que existe malestar en filas castrenses, necesariamente debería de mencionarse la fuente que afirma tal cosa, porque hay allí un gran campo para la especulación que en otros tiempos ha sido la forma más utilizada para “tirar la piedra y esconder la mano”.
No se detiene mayormente la nota en la justicia o no de las sanciones, probablemente el aspecto más polémico de la cuestión, sino que trasunta una especie de velada amenaza debido a que “alguien” se atrevió a sancionar a jerarcas de las FF.AA, en el país.
Es en este aspecto que pretendemos detenernos. En primer lugar, si el Gral. en Jefe del Ejército, ha violado disposiciones fijadas en la Constitución de la República, cabe la sanción y la misma no se puede discutir dado que un militar sabe muy bien qué es lo que le autoriza a hacer la Constitución de la República y qué es lo que le prohíbe.
En cuanto al Gral. Montaner sancionado por interpretar la Marcha Tres Árboles, una suerte del himno del Partido Nacional, en el acto de cierre de la máxima exposición ganadera del país lo que no admitiremos jamás es que no haya evaluado debidamente las consecuencias de lo que estaba haciendo.
Ni siquiera en el caso de que esta marcha integrara el repertorio autorizado de dicha banda, se puede obviar el hecho de que tiene un carácter partidario que ninguna autoridad del país puede ignorar.
En tiempos electorales como los que comenzamos a vivir en nuestro país, estas cosas deben ser evitadas porque existe una “hipersensibilidad” sobre ellos. Lo otro, la existencia de malestar o no en las FF.AA. por las sanciones no debería de atemorizar a nadie.
El pasado reciente nos ha dejado enseñanzas muy claras al respecto y si alguien de alguna manera añora con volver a esos tiempos, seremos los primeros en oponernos.
Alberto Rodríguez Díaz

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Decidir sin desconocer todos los intereses que el tema esconde

Por estos días se ha planteado una gran polémica a nivel nacional por el proyecto del dique de Mauá, en la costa capitalina. Este tema esconde varios más y ha logrado dividir incluso a las tiendas del Frente Amplio que otrora defendió a rajatabla el patrimonio histórico nacional y hoy buena parte de él acepta incluso la enajenación de parte de él.
Pero este tema no admite un simplismo tan vernáculo, en él confluyen: la extranjerización de la tierra, la preservación de los bienes públicos y también los beneficios de la explotación de los bienes naturales, ¿a quién y en qué medida deben beneficiar?
Son todos aspectos que parecen independientes uno del otro, sin embargo, están necesariamente vinculados. Tan importante es defender y preservar el mar, como la tierra y todos los recursos naturales con que Dios o la naturaleza nos ha privilegiado.
Pero este no es un problema exclusivo de los uruguayos, sino que a nivel mundial incluso las naciones se siguen rigiendo por la misma máxima: sacar el mayor provecho posible a un recurso, aunque esto signifique el exterminio o la enajenación, que no es otra cosa que la privatización de estos bienes.
Nadie puede desconocer que tras este tema existen otros intereses, comenzando por el político, el comercial y obviamente el de privatizar uno de los recursos más preciados de la población.
Es otra pata del mismo tema. Los países, sobre todo los más chicos los que tienen menos posibilidades de desarrollarse, de mejorar las condiciones de vida de su población tienen que definir las condiciones a establecer para la explotación de sus escasos recursos.
Días atrás nos manifestábamos sobre el tema del agua dulce. Un recurso que constitucionalmente no puede enajenarse, debido a que el acceso al agua ha sido declarado en el país un derecho humano fundamental.
Ahora bien, en estos momentos este recurso se pierde en buena parte debido a que el agua de lluvia escurre libremente hacia el mar a través de ríos, arroyos y otros cursos de agua mientras que la población uruguaya en general paga y a muy buen precio por el agua dulce que en buena medida se va por el saneamiento.
Nadie puede ignorar la problemática. Mientras no hallemos la forma de explotar estos recursos en beneficio de la población, sobre todo la de menos recursos, el país será cada vez más caro para el que trabaja.
A.R.D.

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A todos nos interesa

Días atrás nos ocupábamos en estas columnas de la basura. Estudios difundidos meses atrás dan cuenta que sólo un 5 por ciento del total de la basura posible de reciclar se está efectivamente reciclando en el mundo.
Los mismos estudios sostienen que para el 2.030 se espera que el aumento del consumo humano y las nuevas tecnologías determinen que cada ser humano “produzca” diariamente el doble de la cantidad de basura que produce actualmente.
A todas luces lo que se hace con la basura es hoy en día uno de los problemas a los cuales hemos hecho oídos sordos. Escuchamos lo que pasa, lo vemos incluso pero no le prestamos mayor atención.
Esto sin desconocer lo que se está estudiando o intentando incluso como salida al problema.
Obviamente que no es un tema fácil de resolver, pero mientras preferimos ocultarlo, esconderlo será más difícil aún. Nos preguntamos ¿Cuántos salteños conocen el Vertedero a cielo abierto que existe en la ciudad?.
¿Cuántos han visto la incidencia que ha tenido el depósito de todos estos residuos en un campo donde luego se entierra y en qué medida es esta una solución válida?
Los vecinos del lugar que son los que más padecen el problema ¿Qué tienen para decir?
¿En qué medida los plásticos, siendo un enorme problema constituyen el problema ambiental más grave?
Si bien es conocido el mayor problema que provocan, afectando la flora y fauna marítima, además de ensuciar y afear ríos, arroyos y todo curso de agua es evidente que no se trata del mayor problema ambiental.
Poco inciden estas islas de plástico y la desidia de muchas personas en corregir y eliminarlas, desde el momento en que su recolección, sobre todo de lo que flota en el agua es relativamente sencillo.
Aspirar esta basura para extraerla y darle otro destino es bastante factible, pero resulta imprescindible la voluntad de hacerlo porque obviamente la lucha ambiental no es rentable en materia de votos y por lo tanto resulta bastante lógico que se omita se descuide o sencillamente se la relegue.
Pero lo más importante es que la población asuma su rol y muestre un cambio de conducta ambiental. Mientras no sea así, estos temas no tendrán salida y aún quienes no somos catastróficos, vemos que el tiempo juega a favor de la destrucción del planeta y la omisión o negligencia no hará más que agravar las cosas.
Nosotros los pobladores tenemos una gran tarea a realizar en este aspecto y de nosotros depende en buena medida.

A.R.D.

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La cuestión de fondo: ¿no es mi problema?

Honestamente nos resulta lastimoso ver y escuchar las diferentes posiciones que defienden una y otra parte en temas sustanciales para el país.
La cuestión viene al caso luego de escuchar lo que ha sostenido tanto el senador García como el Ministro del Interior en relación a la falta de controles en algunos de los puntos fronterizos con Argentina, como puerto Camacho en Carmelo, Colonia.
El ministro Bonomi, aparentemente salió a defender su “chacra” que es la de la Dirección Nacional de Migración, que según afirma Bonomi realiza los controles a solicitud Prefectura que cuando entiende que el movimiento lo justifica o los visitantes así lo requieren, solicita el control de los servicios restantes, Aduanas o Migración, organismos que tienen cometidos específicos en estos temas.
Por su parte, el senador García ha hecho la presentación “manipulándola” como mejor le convenía, tratando de responsabilizar directamente al ministro del Interior de las omisiones.
Sobre el punto, para nosotros, lejos de todo interés político hay que entender que es inadmisible que haya estos “puntos oscuros” o “ciegos” en materia de controles fronterizos.
¿Por qué? Se dan estos hechos. ¿A quién corresponde planificar y verificar el funcionamiento de estos controles? No se trata tanto de saber “por qué” existen estos agujeros negros, sino sobre todo “por qué no se evitan”.
En definitiva, existe un gran trecho entre el dicho y el hecho. Todos sabemos que existen determinadas exigencias para el trasiego de mercadería en la frontera ahora ¿se cumplen? Nadie ha oído hablar del “bagashopping” o toda la mercadería es nacional? El hecho nos retrotrae algunas décadas atrás, cuando hacíamos notar que en el puente de Salto Grande los controles de personas no estaban a cargo de los organismos idóneos. Tanto es así que el Ministerio del Interior, organismo directamente relacionado con Interpol y por lo tanto el que está al tanto de los requeridos a nivel internacional, normalmente no realizaba control de personas alguno. Aduanas tenía a su cargo el control de mercadería y Migración se limitaba a exigir el ticket de ingreso y egreso al país. Ignoramos si hoy se sigue así o no, pero en los hechos se verifican falencias y omisiones que no parecen molestar a nadie.
En suma, el país sigue siendo sobre diagnosticado, pero esto no significa que se tome medida alguna para cambiar lo que está mal, a lo sumo nos defendemos sosteniendo aquello tan conocido de “no es mi problema”.
Mientras sigamos así seguiremos siendo un país en los papeles y otro muy diferente en la realidad.
A.R.D. 

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