En el Día del Maestro

Signo de los tiempos la figura del Maestro uruguayo también ha sufrido fuertes cambios. Cambios que le ha impuesto la propia sociedad y cambios que han resultado del hecho de que hasta años atrás era la única “carrera” que una mujer o un varón, podía estudiar a nivel local.
Esto sin descartar que existen casos en mayor o menor grado de maestros que se preocupan únicamente por la retribución salarial, aspecto que no desconocemos y cuya lucha compartimos, pero que en ningún momento debe ocupar el centro de su actividad.
Recordamos hoy una máxima existente en aquellos tiempos, en que se afirmaba que el matrimonio ideal era una maestra desposada con un bancario y en varios casos se dio así.
De todas formas esto no impidió que surgieran grandes representantes del magisterio nacional, gente que se abocó al magisterio por vocación y gente que dejó su huella marcada a fuego en las generaciones en que les tuvo al frente en la escuela.
Es más, hoy existen muchos casos, diríamos que la mayoría de los maestros que muestran una gran vocación, verdadera dedicación a la educación de los niños que le son confiados.
Por supuesto que hay excepciones, como las hay en cualquier profesión o cualquier otra actividad humana, pero esto no eclipsa la labor de los maestros, considerados estos en forma genérica.
Otros eran los tiempos en que la figura del Maestro era tan respetada como la de los padres. Hoy ni una ni otra goza del mismo respeto. El Maestro, en quien los padres confiaban para la formación de sus hijos, después de ellos mismos y los padres que refrendaban casi automáticamente todo lo que hacía o exigía el maestro.
Estos tiempos han pasado y sin desconocer que el Maestro sigue teniendo una gran incidencia en la formación de la persona, nadie puede ignorar que ya no es lo mismo y no se trata de ser simples espectadores frente a esta situación, sino que necesariamente los padres tenemos la mayor responsabilidad en la formación de nuestros hijos, tarea que incluye obviamente el diálogo permanente con los maestros.
Esta labor en la que tenemos a los maestros como principales colaboradores, no puede ser desconocida. Los casos frecuentes de agresión a maestros, generalmente mujeres, son realmente inadmisibles y reflejan lo enferma que está la sociedad toda.
Antes eran otros los valores, quizás exagerados. Quizás inflexibles al tiempo que no concedían derecho alguno al educando, cosa que hoy es muy diferente, pero evidentemente mejor a la situación que tenemos hoy, donde frecuentemente se termina ante la Justicia.
Nadie mejor que el Maestro para atender y entender al niño y a ellos, a los buenos maestros nuestro mayor reconocimiento.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Mal olor le siento al gato…

En las últimas horas se confirmó que uno de los integrantes de la banda que rapiñó una importante remesa de dinero a escasa distancia del Parlamento Nacional, es hijo de un tupamaro que estuvo años preso y según los informes trascendidos “no se descarta” que haya más familiares de tupamaros que empuñando fusiles y disparando integren las denominadas “super bandas” que tienen a mal traer la tranquilidad en el país.
En esto queremos ser muy claros. En primer lugar todos los delincuentes responsables de estas acciones deben ser debidamente sancionados con lo que establece la ley que no son penas blandas precisamente.
Sea hijo de quien sea, o padre o hermano, o medio hermano…atribuir el parentesco para de alguna manera vincularlo a estas acciones nos parece no sólo erróneo, sino canallesco.
Nadie en su sano juicio pudo vincular al ex presidente Julio María Sanguinetti con las acciones de que es acusado su medio hermano en España. No es lógico, no es razonable, menos si no hay prueba alguna. Las discrepancias ideológicas no bajar al terreno canallesco de tratar de enlodar personas por consanguinidad.
No tenemos nada contra la mención, vale decir de quien es familiar un acusado o el autor de un delito, pero sería demasiado ingenuo ignorar los motivos por los cuales se hacen las menciones.
Pero esto no nos inhibe de analizar por qué se llega a estas situaciones. Sin pretender justificar nada, porque entendemos que ha quedado claro nuestra más enérgica condena a todo lo que se hace fuera de la ley, pero esto no quita que estemos convencidos de que es consecuencia de la política del “hacé la tuya”, de lo que se ha pregonado directa o indirectamente, dejando de lado el sacrificio, el esfuerzo para conseguir los objetivos deseados.
Si la cuestión es tener, lograr lo que pretendemos alcanzar, sea de la forma que sea, estos casos serán cada vez más frecuentes. Mientras la sociedad siga destacando a quienes “tienen”, por encima del conocimiento, de la preparación, del esfuerzo y sacrificio, de quienes eligen el mejor camino, pobre de nosotros.
Ahora bien, como sostiene el dicho: el quemado con leche ve la vaca y dispara, no podemos desvincular hechos como la mención a los tupamaros, el “malestar” de los militares y la numerosa concurrencia a la asamblea de militares retirados en El Prado.
Como quien dice, “mal olor le siento al gato…”.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Las cosas en su lugar

Un medio de comunicación masiva de alcance nacional al informar ayer de las dos sanciones impuestas por el Poder Ejecutivo a dos altos jerarcas del Ejército Nacional, Guido Manini Ríos y Marcelo Montaner, señalaba entre otras cosas, de la existencia de “malestar” en filas castrenses por estas sanciones.
Incluso se afirma en la nota que leímos ayer en El País, que 15 generales del Ejército Nacional estaban dispuestos a renunciar en caso que el P.E. hubiera decidido la baja del Gral. en Jefe del Ejército, Manini Ríos.
Todo bien en materia de información, eso sí, cuando se afirma que existe malestar en filas castrenses, necesariamente debería de mencionarse la fuente que afirma tal cosa, porque hay allí un gran campo para la especulación que en otros tiempos ha sido la forma más utilizada para “tirar la piedra y esconder la mano”.
No se detiene mayormente la nota en la justicia o no de las sanciones, probablemente el aspecto más polémico de la cuestión, sino que trasunta una especie de velada amenaza debido a que “alguien” se atrevió a sancionar a jerarcas de las FF.AA, en el país.
Es en este aspecto que pretendemos detenernos. En primer lugar, si el Gral. en Jefe del Ejército, ha violado disposiciones fijadas en la Constitución de la República, cabe la sanción y la misma no se puede discutir dado que un militar sabe muy bien qué es lo que le autoriza a hacer la Constitución de la República y qué es lo que le prohíbe.
En cuanto al Gral. Montaner sancionado por interpretar la Marcha Tres Árboles, una suerte del himno del Partido Nacional, en el acto de cierre de la máxima exposición ganadera del país lo que no admitiremos jamás es que no haya evaluado debidamente las consecuencias de lo que estaba haciendo.
Ni siquiera en el caso de que esta marcha integrara el repertorio autorizado de dicha banda, se puede obviar el hecho de que tiene un carácter partidario que ninguna autoridad del país puede ignorar.
En tiempos electorales como los que comenzamos a vivir en nuestro país, estas cosas deben ser evitadas porque existe una “hipersensibilidad” sobre ellos. Lo otro, la existencia de malestar o no en las FF.AA. por las sanciones no debería de atemorizar a nadie.
El pasado reciente nos ha dejado enseñanzas muy claras al respecto y si alguien de alguna manera añora con volver a esos tiempos, seremos los primeros en oponernos.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Decidir sin desconocer todos los intereses que el tema esconde

Por estos días se ha planteado una gran polémica a nivel nacional por el proyecto del dique de Mauá, en la costa capitalina. Este tema esconde varios más y ha logrado dividir incluso a las tiendas del Frente Amplio que otrora defendió a rajatabla el patrimonio histórico nacional y hoy buena parte de él acepta incluso la enajenación de parte de él.
Pero este tema no admite un simplismo tan vernáculo, en él confluyen: la extranjerización de la tierra, la preservación de los bienes públicos y también los beneficios de la explotación de los bienes naturales, ¿a quién y en qué medida deben beneficiar?
Son todos aspectos que parecen independientes uno del otro, sin embargo, están necesariamente vinculados. Tan importante es defender y preservar el mar, como la tierra y todos los recursos naturales con que Dios o la naturaleza nos ha privilegiado.
Pero este no es un problema exclusivo de los uruguayos, sino que a nivel mundial incluso las naciones se siguen rigiendo por la misma máxima: sacar el mayor provecho posible a un recurso, aunque esto signifique el exterminio o la enajenación, que no es otra cosa que la privatización de estos bienes.
Nadie puede desconocer que tras este tema existen otros intereses, comenzando por el político, el comercial y obviamente el de privatizar uno de los recursos más preciados de la población.
Es otra pata del mismo tema. Los países, sobre todo los más chicos los que tienen menos posibilidades de desarrollarse, de mejorar las condiciones de vida de su población tienen que definir las condiciones a establecer para la explotación de sus escasos recursos.
Días atrás nos manifestábamos sobre el tema del agua dulce. Un recurso que constitucionalmente no puede enajenarse, debido a que el acceso al agua ha sido declarado en el país un derecho humano fundamental.
Ahora bien, en estos momentos este recurso se pierde en buena parte debido a que el agua de lluvia escurre libremente hacia el mar a través de ríos, arroyos y otros cursos de agua mientras que la población uruguaya en general paga y a muy buen precio por el agua dulce que en buena medida se va por el saneamiento.
Nadie puede ignorar la problemática. Mientras no hallemos la forma de explotar estos recursos en beneficio de la población, sobre todo la de menos recursos, el país será cada vez más caro para el que trabaja.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

A todos nos interesa

Días atrás nos ocupábamos en estas columnas de la basura. Estudios difundidos meses atrás dan cuenta que sólo un 5 por ciento del total de la basura posible de reciclar se está efectivamente reciclando en el mundo.
Los mismos estudios sostienen que para el 2.030 se espera que el aumento del consumo humano y las nuevas tecnologías determinen que cada ser humano “produzca” diariamente el doble de la cantidad de basura que produce actualmente.
A todas luces lo que se hace con la basura es hoy en día uno de los problemas a los cuales hemos hecho oídos sordos. Escuchamos lo que pasa, lo vemos incluso pero no le prestamos mayor atención.
Esto sin desconocer lo que se está estudiando o intentando incluso como salida al problema.
Obviamente que no es un tema fácil de resolver, pero mientras preferimos ocultarlo, esconderlo será más difícil aún. Nos preguntamos ¿Cuántos salteños conocen el Vertedero a cielo abierto que existe en la ciudad?.
¿Cuántos han visto la incidencia que ha tenido el depósito de todos estos residuos en un campo donde luego se entierra y en qué medida es esta una solución válida?
Los vecinos del lugar que son los que más padecen el problema ¿Qué tienen para decir?
¿En qué medida los plásticos, siendo un enorme problema constituyen el problema ambiental más grave?
Si bien es conocido el mayor problema que provocan, afectando la flora y fauna marítima, además de ensuciar y afear ríos, arroyos y todo curso de agua es evidente que no se trata del mayor problema ambiental.
Poco inciden estas islas de plástico y la desidia de muchas personas en corregir y eliminarlas, desde el momento en que su recolección, sobre todo de lo que flota en el agua es relativamente sencillo.
Aspirar esta basura para extraerla y darle otro destino es bastante factible, pero resulta imprescindible la voluntad de hacerlo porque obviamente la lucha ambiental no es rentable en materia de votos y por lo tanto resulta bastante lógico que se omita se descuide o sencillamente se la relegue.
Pero lo más importante es que la población asuma su rol y muestre un cambio de conducta ambiental. Mientras no sea así, estos temas no tendrán salida y aún quienes no somos catastróficos, vemos que el tiempo juega a favor de la destrucción del planeta y la omisión o negligencia no hará más que agravar las cosas.
Nosotros los pobladores tenemos una gran tarea a realizar en este aspecto y de nosotros depende en buena medida.

A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La cuestión de fondo: ¿no es mi problema?

Honestamente nos resulta lastimoso ver y escuchar las diferentes posiciones que defienden una y otra parte en temas sustanciales para el país.
La cuestión viene al caso luego de escuchar lo que ha sostenido tanto el senador García como el Ministro del Interior en relación a la falta de controles en algunos de los puntos fronterizos con Argentina, como puerto Camacho en Carmelo, Colonia.
El ministro Bonomi, aparentemente salió a defender su “chacra” que es la de la Dirección Nacional de Migración, que según afirma Bonomi realiza los controles a solicitud Prefectura que cuando entiende que el movimiento lo justifica o los visitantes así lo requieren, solicita el control de los servicios restantes, Aduanas o Migración, organismos que tienen cometidos específicos en estos temas.
Por su parte, el senador García ha hecho la presentación “manipulándola” como mejor le convenía, tratando de responsabilizar directamente al ministro del Interior de las omisiones.
Sobre el punto, para nosotros, lejos de todo interés político hay que entender que es inadmisible que haya estos “puntos oscuros” o “ciegos” en materia de controles fronterizos.
¿Por qué? Se dan estos hechos. ¿A quién corresponde planificar y verificar el funcionamiento de estos controles? No se trata tanto de saber “por qué” existen estos agujeros negros, sino sobre todo “por qué no se evitan”.
En definitiva, existe un gran trecho entre el dicho y el hecho. Todos sabemos que existen determinadas exigencias para el trasiego de mercadería en la frontera ahora ¿se cumplen? Nadie ha oído hablar del “bagashopping” o toda la mercadería es nacional? El hecho nos retrotrae algunas décadas atrás, cuando hacíamos notar que en el puente de Salto Grande los controles de personas no estaban a cargo de los organismos idóneos. Tanto es así que el Ministerio del Interior, organismo directamente relacionado con Interpol y por lo tanto el que está al tanto de los requeridos a nivel internacional, normalmente no realizaba control de personas alguno. Aduanas tenía a su cargo el control de mercadería y Migración se limitaba a exigir el ticket de ingreso y egreso al país. Ignoramos si hoy se sigue así o no, pero en los hechos se verifican falencias y omisiones que no parecen molestar a nadie.
En suma, el país sigue siendo sobre diagnosticado, pero esto no significa que se tome medida alguna para cambiar lo que está mal, a lo sumo nos defendemos sosteniendo aquello tan conocido de “no es mi problema”.
Mientras sigamos así seguiremos siendo un país en los papeles y otro muy diferente en la realidad.
A.R.D. 

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Un tema complejo

Cuando en el 2004 se plebiscitó la declaración del agua dulce como un derecho fundamental del ser humano, que no podía enajenarse ni privatizarse de manera alguna, no tuvimos la menor duda de incorporarnos a este reclamo.
Dicha declaración establece la prohibición de tomar el agua, contaminarla, desviarla para beneficiarse directamente impidiendo el acceso a la misma de la población en general.
Ahora bien, en estos momentos se impulsa por parte del oficialismo un proyecto que a todas luces va contra esta decisión respaldada por la mayoría de los uruguayos.
Dicho proyecto autorizaría a particulares a embalsar el agua y establecer sistemas de distribución, en contrapartida a una prestación económica. Vale decir que autoriza a que haya inversores que construyan la infraestructura necesaria para un mejor aprovechamiento del agua dulce para producir en nuestro país.
Se sostiene que los productores no están dispuestos o no tienen los recursos suficientes como para llevarse adelante estas infraestructuras y en cambio sería factible captar inversiones que obviamente si estas les dejan un rédito económico estarían dispuestos a hacer las inversiones correspondientes.
En esto hay que entender que hoy gran parte del valioso recurso que es el agua dulce, se pierde sin ser aprovechado, pues escurre hacia ríos y arroyos.
Si los productores privados no tienen los recursos necesarios para un mejor aprovechamiento, ni el Estado puede facilitárselos (no donárselos), la situación es más difícil de lo que pensamos.
Si el mejor aprovechamiento de recurso no pone en riesgo ni la calidad, ni la preservación del mismo, no vemos por qué no puedan hacerse concesiones temporales, bajo estrictas condiciones. La cuestión es hacer estas concesiones por un tiempo determinado y bajo determinadas condiciones y fiscalizar debidamente su cumplimiento. En este punto hay que saber que ni siquiera las exigencias actuales a cargo de la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) se supervisan.
En este tema, lo más importante es disponer de un estudio serio y responsable sobre la incidencia de estas estructuras y luego controlar y fiscalizar el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
Toda injerencia humana sobre un recurso natural tiene consecuencias negativas, pero estas pueden atemperarse o acentuarse e incluso puede llegarse a eliminar o minimizar dicho daño, según lo que se establezca. La cuestión es que no quede en un papel, o una ley, sino que se establezcan los recursos y la forma correspondiente para el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Materia pendiente

El militarismo en los países de la región ha sido y es la piedra en el zapato de todas las democracias. Es que si bien las constituciones son muy claras al establecer que las únicas fuerzas legalmente autorizadas a utilizar armas de fuego, como las FF.AA. y la Policía, están estrictamente sometidas al poder político, en los hechos estas fuerzas han hecho prevalecer su situación y el militarismo sigue constituyendo un poder casi “intocable”. No así la Policía que aparece más apegada a la exigencia constitucional.
Es que en los hechos, el poder político no ha sido capaz de someter debidamente a las FF.AA. al rol que les cabe de acuerdo a la Constitución. En los hechos, más allá de algunas pequeñas modificaciones, la situación de la denominada Caja Militar, que nos cuesta a todos los uruguayos millones de dólares anualmente, debido al déficit que acumula, no ha sido “tocada” en los últimos 30 y tantos años.
Es que nadie o casi nadie al menos quiere “enemistarse” con la oficialidad de las FF.AA. y este es el punto en cuestión.
En primer lugar, hablar de la situación de “los militares” refiriéndose a los soldados no combatientes, el último escalafón de la fuerza es absurdo, es mostrar sólo la parte de la película que nos conviene.
Un soldado de segunda, que ingresa a la fuerza militar no llega a ganar 10 mil pesos, exclusivamente de sueldo y obviamente que integra las clases más empobrecidas del país, generalmente vive en un asentamiento y es obvio que su situación es inadmisible, aún cuando se puede jubilar antes de los 50 años y la ley le permite desempeñarse laboralmente en dependencias de otras cajas, como la de Industria y Comercio.
Cuando se hace referencia a esta situación, sin señalar al mismo tiempo, en el otro extremo, los generales tienen sueldos que superan los 160 mil pesos mensuales, que se jubilan antes de los trabajadores privados (incluso en casos puntuales con 38 años de edad y 20 de servicio pueden solicitar el retiro voluntario) con el cien por ciento del sueldo del grado superior al último ejercido no es honesto, trasunta un interés de engaño, de manipulación y de parcialidad de la situación.
Mientras no dejemos de hacer politiquería con este tema, de apuntar a no “molestar” a quienes ostentan el poder de las armas, no será posible modificar nada. Sólo cuando pensemos con honestidad y profundidad en relación a este tema ¿Cuántos oficiales de las FF.AA. precisa el Uruguay? ¿Qué beneficios se justifican y para quiénes? Como se puede rebajar al menos el déficit que supone la situación actual?
Este es el punto de partida de la cuestión.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

En el Día del Artista y del Escritor Nacional

Pocas veces hemos sabido que en el Uruguay se dedicara un día del año para homenajear especialmente a los artistas y a los escritores nacionales. Pero felizmente es así, hoy se festeja el Día del Artista y el Día del Escritor Nacional.
Más allá de la celebración en sí, nos parece valioso el recuerdo de tanta gente y tan valiosa, que nos ha catapultado a nivel internacional. El acervo cultural uruguayo consta de destacadas figuras en el plano internacional que han incursionado en todos los géneros y que hoy es difícil hallar un joven –salvo excepciones – que conozca vida y obra de estos uruguayos.
En el plano artístico, figuras de la talla de China Zorrilla, de Carlos Perciavalle y de los humoristas como D´Angelo, Espalter, Almada y tantos otros, no debieran ser olvidados jamás. No sólo porque han triunfado dentro y fuera de fronteras, sino porque su arte aún hace reír a generaciones enteras.
Ni que hablar de los grandes escritores, novelistas y poetas que ha dado esta tierra y en particular nuestro terruño.
Figuras de la talla de Horacio Quiroga, Enrique Amorim, Marosa di Giorgio, Víctor Lima por mencionar sólo algunos de los que nos vienen a la memoria. Pero es justo reconocer que hay muchos más que no han alcanzado tanto destaque, pero igual son dignos de admiración y de ser recordados por su obra y su talento.
Aquellos valores que nos regocijan el espíritu suelen pasar desapercibidos, eclipsados por los intereses comerciales, espúrios, a los que se vincula hoy estrechamente el éxito y la capacidad. Lamentablemente no es hasta mucho después de desaparecidos físicamente que se suele recordar a las personas que han dedicado su vida a esta labor.
Así ha sucedido con Enrique Amorim, Horacio Quiroga, la misma Marosa , Artigas Milans Martínez, Cziffery, y tantos otros.
Esto sin olvidar algunas figuras quizás sin tanta relevancia, pero igualmente dignas del recuerdo, como la coterránea radicada en Paysandú, Jesuína Sánchez, Elder “Coqui” Silva, Juancho Martínez, Silveira, “Poroto” Menoni y muchos más.
En otros planos, Bolívar Gaudín, que llevó su plástica a Francia, Leandro Silva Delgado, arquitecto paisajista quien vivió sus últimos años en Madrid.
Cuidar, recordar y destacar el aporte de ellos a nuestro acervo cultural intangible es lo mejor y más justo que podemos hacer por agradecimiento a ellos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Los puntos sobre las “íes”

La sanción de 30 días de arresto adoptada por el Poder Ejecutivo al comandante en Jefe del Ejército Nacional, Gral. Guido Manini Ríos ha levantado “polvareda” en tiendas políticas, que han tomado posición tanto en respaldo como en contra de dicha medida.
En este sentido entendimos oportuno dar a conocer nuestra opinión personal, propendiendo al respeto y a la búsqueda de una vida más justa e igualitaria, que sin desconocer a las instituciones, apunten a un país con mayor equidad, con más oportunidades de igualdad para la mayoría de los uruguayos.
Sobre el tema de fondo debemos decir:
1) Nunca nos han molestado las opiniones de nadie e independiente del lugar, el cargo o la posición desde donde se las hagan, son para nosotros tan respetables como cualquiera. A las ideas y las opiniones se las confrontan con argumentos y es el pueblo quien en definitiva debe pronunciarse sobre las mismas considerando el grado de validez que pudieran tener. Para entendernos, si por nosotros fuera todos los uruguayos deberían tener derecho a opinar, sea cuál sea el cargo que ocupen o la autoridad que invistan.
2) La Constitución de la República establece algunas limitaciones en este sentido y para nosotros, nos guste o no, deben respetarse. De allí que nos parece mal cuando el Presidente de la República concurre, ya sea invitado o no, a un baluarte partidario porque la Constitución le prohíbe tener cualquier participación política. De igual forma, entendemos que cuando un militar – ya amonestado – reitera su conducta, sabiendo que será pasible de una sanción, creemos que cabe sancionarlo.
3) A nuestro entender es absurdo creer que de esta forma se está buscando “humillar” a la institución o al jerarca. Lo que se está haciendo es dejar claramente establecido que la Constitución rige para todos los uruguayos y nadie puede desconocerla. Atrás han quedado aquellos años nefastos en que los ciudadanos uruguayos estábamos considerados clase “A”, “B” y “C”.
4) Una sanción en la vida militar es algo totalmente normal. Es más, resulta muy difícil hallar un solo militar que nunca haya sido sancionado.
Esta opinión es absolutamente personal y entendemos si no se comparte, pero queremos dejar muy clara una cosa: para nosotros no hay uruguayos “intocables” y así como puede llamarse “mentiroso” a un Presidente de la República, cuando se entiende que existen argumentos para así calificarlo, de allí para abajo a todos se nos puede cuestionar sin más limitaciones que las que establecen las leyes.
Ya nos pronunciaremos sobre la “mentada” reforma de la denominada Caja Militar, un tema que obviamente tiene muchas puntas.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El costo de la sangría humana

El “Documento Marco sobre Política Migratoria en Uruguay” de la Junta, Nacional de Migración, un organismo oficial integrado por la Presidencia de la República, los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior, Trabajo y Seguridad Social y de Desarrollo Social, reconoce que aún en momentos de crecimiento económico los profesionales uruguayos tienen una fuerte propensión a emigrar, debido a que las remuneraciones que pueden obtener en el territorio nacional no compiten con las que ofrecen otros países.
El Poder Ejecutivo aprobó tiempo atrás, señala que es necesario, por lo tanto, diseñar una Política de Retención.
El tema no es nuevo y es propio de un país chico como el nuestro. Desde hace muchas décadas que se registra este tema que incluso es muy conocido a nivel de la población, son contados los estudiantes que tienen posibilidades de especializarse afuera o hacer una carrera en el extranjero, que luego vuelven a radicarse en el país.
El estudio al que hacemos referencia constata algunos aspectos que son conocidos, pero no muy difundidos. En este aspecto, apuntamos específicamente al hecho de que los estudiantes que se van al exterior a hacer una carrera por lo general tienen altas calificaciones y de allí que al terminar sus estudios en el extranjero se les presenten posibilidades laborales que no tienen en nuestro país.
La información de que se habrá de diseñar una política migratoria que sea atractiva para el regreso de esos jóvenes al país, es sumamente interesante. Diríamos mas. Es trascendente, porque nadie ignora que el futuro pasa por el conocimiento y para competir en el mundo que se nos viene necesariamente habrá que estar preparado y bien preparado.
A nadie escapa que las grandes potencias han captado permanentemente a los “cerebros”, más destacados en cada disciplina y esto les ha permitido mantenerse en la cúspide del desarrollo no sólo tecnológico, sino en cuanto al nivel general de sus actividades.
Recién asumimos que esta política es trascendente y que más allá de las ventajas que representen personalmente para los jóvenes que emigran, esta sangría de cerebros tiene una contrapartida muy negativa para el país.
No somos partidarios de prohibir o sancionar el éxodo, sino por el contrario, de idear, como aparentemente se lo está haciendo políticas atractivas para que estos técnicos opten por quedarse, como estamos seguros sería el deseo de la mayoría de ellos, porque aunque se vayan, se radiquen y echen raíces por allá, el “paisito” no se olvida, aunque este los olvide a la hora de elegir autoridades…
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No más “casualidades”

Tal como nos temíamos ha pasado casi desapercibido a la opinión pública uno de los hechos delictivos más graves registrados en el país en los últimos años.
Nos referimos al atraco armado concretado casi frente al Parlamento uruguayo. Todo hace suponer que sus autores integran un grupo comando, dotado de poderosas armas de fuego y con una logística propia de estos tenebrosos grupos.
El hecho fue eclipsado apenas horas después por dos acciones delictivas, también muy graves, como ha sido el contrabando de 60 fusiles miras telescópicas y otros elementos que convertían en millonario a dicho contrabando. Aparentemente algunos de sus autores fueron apresados y están en la cárcel, pero lo más importante de esto, es que existe un mercado negro y sobre todo que nuestro país es usado por el mismo.
Esto sin dejar de observar la llamativa coincidencia de que dicho contrabando, del que alguien ya tenía información y la proporcionó a las autoridades, sirvió para eclipsar precisamente el hecho principal a que nos referíamos.
El tremendo asalto que dejó varios heridos, guardias de seguridad de la empresa rapiñada y algunos civiles que coincidieron con el lugar del asalto es hoy a la opinión pública no más que un recuerdo, del que ya nadie habla.
No se sabe exactamente cuanto se llevaron. Los autos usados por los delincuentes aparecieron incendiados y destruidos para borrar todo tipo de huellas.
Pero no ha sido el único hecho que se registró para sacar de la palestra pública aquel hecho, del que hoy ya nadie habla. Pocas horas antes en el puerto de Montevideo y a raíz de una información proveniente de la Argentina, se logró capturar uno de los más grandes contrabandos de cocaína de los que se tiene conocimiento.
También en este caso aparentemente algunas de las personas responsables del hecho fueron capturadas y enviadas a prisión, pero nadie ha aclarado como se logró desbaratar la maniobra.
En nuestro caso la experiencia indica que no existen casualidades, sino “causalidades” y por ello las “coincidencias” para nosotros no son tales hasta que al menos alguien nos demuestre que así ha sido.
Que en nuestro país hay acciones de grupos delictivos organizados y con alto poder tanto de fuego como de logística, no es nuevo. La cuestión es saber como dar con ellos y desbaratarlos. Mientras cada quién siga tratando de sacar rédito político de la situación, en lugar de tomar parte en la lucha contra el delito, seguramente las posibilidades de cambiar las cosas son casi nulas.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Diecisiete años después: el horror que no se olvida

Todavía tenemos fresca en nuestra mente la imagen de las torres gemelas cayéndose tras el impacto de grandes aviones. Era el caos, una catástrofe que nadie podía saber en esos momentos cuáles serían sus consecuencias, en qué terminaría, ni cómo, ni cuándo.
Ha sido el más grande atentado terrorista de todos los tiempos al mundo occidental.
Aún recordamos cuando “El Observador” del día siguiente usó un título que para nosotros fue el más acertado, tanto es así que hasta el día de hoy lo recordamos. “Nada será igual”, fue lo sentenciado por el matutino de la Capital en esta oportunidad, acompañando a una de las fotos que ilustraban la magnitud de la catástrofe.
Y vaya si fue acertado. No sólo para las más de cinco mil víctimas directas y todos sus familiares, sino para el mundo occidental todo, porque a partir de allí las consecuencias se pudieron palpar no sólo en materia de represión del terrorismo, sino esencialmente en los controles y las dificultades que se añadieron para todos los emigrantes que aspiraban a radicarse en países del occidente.
Pero aquel 11 de setiembre del 2001 no fue un atentado más, tampoco fue sólo el más grande, sino que fundamentalmente fue el más demencial de todos. Una acción que sólo resulta comparable con los ataques con armas químicas y las matanzas a mansalva, en las que no importan quiénes son las víctimas ni de qué lado pueden haber estado. Sencillamente lo que importa es graficar el terror, la peligrosidad de los atacantes que pretenden mediante el miedo imponer sus intereses.
Lamentablemente la humanidad no ha aprendido nada. Los intereses mezquinos, las ambiciones desmedidas y las injusticias siguen manejándose como prioridades en cualquier conflicto.
No hay derecho alguno que justifique las agresiones y los ataques que muestran hoy las guerras que se llevan adelante, en algunos casos estas guerras parecen eternas. Llevan registrándose varias décadas, casi un siglo en algunos casos y la paz no parece siquiera vislumbrarse.
Nadie en su sano juicio podría justificar la demencia de los ataques del aquel 11 de setiembre, pero tampoco puede juzgarse o condenarse a simple vista haciendo caso omiso de otros elementos que también inciden en el tema.
La inequidad existe, las ambiciones desmedidas y las injusticias también y a poco profundicemos en estos temas habremos de descubrir que nada es en blanco y negro, como nos han enseñado.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

A propósito de alfabetización

En el Día Mundial de la Alfabetización, resulta oportuno saber un poco más de este tema.
Años atrás se creía que bastaba para que un país se considerara alfabetizado, que sus habitantes supieran leer y escribir.
Por mínimo que parezca, aún recordamos que en el Uruguay había personas que firmaban con el dedo, por la sencilla razón que no sabían escribir.
A pesar de que nuestro país siempre estuvo en una posición privilegiada, debido a que no se registraban indígenas -elemento probablemente a lamentar más que a celebrar – pronto supimos que la alfabetización es mucho más que eso y hoy incluso nadie puede considerarse alfabetizado si no se maneja por lo menos aceptablemente en materia informática.
En contrapartida, sabemos que la informática tiene algunos defectos y desventajas. Por lo pronto, nadie puede ignorar que un gran porcentaje de las nuevas generaciones – no todas por supuesto – ya no saben escribir a mano ni mucho menos son capaces de entender una letra manuscrita.
Todo se maneja por computadoras y más aún por los teclados de los celulares. Unido a esto va el hecho que en buena medida la juventud pretender simplificar antojadizamente la escritura y de allí que nos encontremos con algunas aberraciones, que resultan en verdaderas agresiones idiomáticas.
Hoy sabemos además que alfabetizar significa ir mucho más allá de enseñar a leer y escribir. Básicamente se trata de darle al individuo las herramientas necesarias para que pueda comprender el mundo en que le tocará desempeñarse.
Días atrás analizando las pruebas PISA, de las que sosteníamos, que pretender calificar el sistema educativo tomando como referencia dichas pruebas, es como intentar tomar sopa con el tenedor.
Es que las pruebas PISA, tienen por objeto evaluar la practicidad de la educación, en cuanto a que la mayoría de las preguntas que se formulan, apuntan a saber cuantas veces y en que ocasiones los conocimientos adquiridos en las educación escolar o la enseñanza media le resultó práctica para desempeñarse en la vida.
Es sin duda un elemento trascendente, un aspecto que no se puede dejar de lado de las pruebas PISA, porque en este sentido son acertadas.
La cuestión es cuando se pretende sacar otras conclusiones para las que no fueron ideadas dichas pruebas.
Alfabetizar hoy es preparar al ser humano debidamente para los desafíos que tendrá que enfrentar, las encrucijadas que tendrá que resolver y por lo tanto, no nos dejemos engañar. Que lo importante es esto y por lo tanto debe ser la más absoluta prioridad, más allá de cualquier mezquino interés político partidario.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Uruguay el país donde las cosas demoran más

Nunca podré entender por qué en el Uruguay todo demora mucho más que en otro país. En estos días se está anunciando con mucho entusiasmo que “a fin de año estará vigente la exigencia de cobrar las bolsitas de nylon en los supermercados”.
“Vaya novedad” podrá pensar Ud. en Salto ya se ha puesto en práctica esta medida hace un par de meses, por lo menos y todavía tendrán que pasar otros cuatro meses para empezar a regir.
Si se tratara de un hecho aislado, que sucede por primer vez podría pensarse que esto es fruto de un problema inesperado o de un problema difícil de resolver.
Nada de esto sucede en el caso que nos ocupa, porque el tema del daño ambiental ocasionado por los plásticos se conoce hace décadas, pero nunca se lo asumió.
No somos partidarios de obrar al grito, de establecer medidas y exigencias sin evaluar debidamente un tema, pero tampoco es bueno demorar más de lo aconsejable.
El daño ambiental que ocasionan las bolsitas de nylon es muy alto, aunque no el mayor, pero es muy importante eliminarlas porque es uno de los problemas en que el ser humano puede hacer más y más rápidamente.
Por lo que vemos y sabemos para evitar las bolsitas de nylon sólo es necesario poner responsabilidad, que suponen no olvidarse de llevar otro recipiente o incluso de volver por un sustituto.
Lo que resulta innegable es que si hasta el momento no se ha hecho nada en este sentido se debe esencialmente a dos aspectos.
En primer lugar y para nosotros el más fácil de solucionar es el que requiere únicamente la voluntad del consumidor. Si este rechaza las bolsita no hay absolutamente nadie, ni nada que pueda obligarle a usarlas. Por lo tanto si seguimos teniendo este problema es porque los consumidores nunca asumieron el problema.
El segundo aspecto probablemente también muy influyente en el tema, y difícil de evitar es el hecho de que hasta el momento y por lo menos de acuerdo a lo que se anuncia hasta el año próximo, las industrias e importadoras de las bolsitas harán pesar sus intereses y no se podrán evitar su uso.
Por lo menos nos queda la esperanza de que aunque tarde, mejor que nunca y por lo tanto la medida llegue a tiempo para evitar las catástrofes que se anuncian como consecuencias de los desajustes, derroches y abusos que realizamos nosotros.
En este caso al menos aún estamos a tiempo de evitar un desastre mayor.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Recordando a “un negro peligroso”

El pasado 6 del corriente se celebró en el país, el día de la Lealtad Artiguista y es esta una oportunidad que no debería de pasar desapercibida para ningún uruguayo.
La fecha fue instituida durante la dictadura militar que sufrió Uruguay y entendemos que no por ello debiera suprimirse. La fecha fue instituida para reconocer la fidelidad de Ansina, quien acompañó al prócer desde su juventud hasta sus últimas días en Paraguay.
Eran otros tiempos, sin duda alguna, otros hombres y sobre todo otros valores. Nadie puede desconocer estos aspectos, pero tampoco puede ignorar que hoy se entiende los adultos mayores en buen porcentaje “molestan” y por lo tanto abundan los casos en que son depositados, alejados de sus afectos y de la vista de la gente, pensando que es humillante y deprimente ver aspectos de la ancianidad.
Casos como el que motiva esta celebración debiera servirnos para valorar de otra manera a quienes generalmente han dejado la vida por darnos lo que sus padres no les pudieron dar a ellos.
Es una de las mayores muestras de amor y de afecto que puede albergar el ser humano.
En tanto la entrega y servicio de Joaquín Lencina, conocido como Ansina junto al prócer es realmente emblemática. Habla de la lealtad de un figura casi ignorada por los historiadores y seguramente olvidada también por nosotros, las generaciones que seguimos a aquellos tiempos.
Esclavo en Brasil donde fuera vendido por los piratas que le había capturado, protagonizó varios intentos de fuga en San Pablo y finalmente fue comprado y liberado por Artigas, dado que era considerado “un negro peligroso”, según historiadores, en Misiones, -Argentina y desde entonces se convirtió no sólo en un soldado artiguista sino en su más fiel escolta. Tamaño acto de fidelidad jamás tuvo mayor difusión. Tampoco se conoce mucho sobre el último destino de Ansina. Una versión muy difundida sostiene que los restos repatriados como de Ansina, que descansan en Las Piedras, no son los de Ansina, sino los de Manuel Antonio Ledesma, otro soldado artiguista de origen africano que cobijó a Ansina en sus últimos años.
Si hay alguien que ha sido leal y honesto defensor de los ciudadanos uruguayos, de cualquier color y en especial de los menos afortunados en cuanto a los bienes económicos, ha sido el más grande de todos los compatriotas, es decir el Gral. José Gervasio Artigas.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Muy mala señal

El sistema político, más allá de declaraciones fáciles, no tiene interés en fortalecer el combate contra la corrupción”. Las precedentes declaraciones fueron formuladas por el presidente de la JUTEP, luego de saber que ninguno de los cuatro partidos que integran la Comisión de Presupuesto de la Comisión de Diputados, integrada con Hacienda había aprobado la solicitud de recursos efectuada en la Rendición de Cuentas. La frustración de Ricardo Gil, según nota publicada por “Búsqueda” se registró luego de leer el acta del 9 de agosto de dicho grupo legislativo.
Agregó que hay un “notorio interés” de los políticos de que la Junta Anticorrupción no tenga capacidad suficiente para controlarlos”.
El hecho es que ninguno de los cuatro partidos representados en dicha comisión aprobara las reformas al proyecto de Rendición de Cuentas que otorgaba más recursos a la JUTEP.
La cuestión es que lo obrado por la Comisión es una muy mala señal para el ciudadano. Se supone, de acuerdo a declaraciones y posiciones difundidas frecuentemente, que todos los partidos políticos serían los más interesados en tener una JUTEP fuerte, apolítica y transparente.
Al negarle los fondos que ella considera indispensables para cumplir una tarea acorde a lo que se le exige, se está borrando con el codo lo que se ha escrito con el puño. Hay que saber que según Gil, algunos de los artículos que no tuvieron respaldo significaban hasta un ahorro de fondos para la JUTEP.
Quienes no admitimos absolutamente ninguna sombra en el accionar de los políticos, entendemos que la JUTEP debe, en primer lugar ser integrada por hombres y mujeres probos, honestos y transparentes. Si no se le otorgan recursos ni se explica por qué, lo que se está haciendo es acentuar la desconfianza de ciudadano en los políticos y sospechar que en realidad se está favoreciendo la impunidad de los corruptos.
Hasta el momento representantes de prácticamente todos los partidos han recurrido frecuentemente a la JUTEP para que se pronuncie en relación a denuncias que afectan a integrantes de otros partidos. Vale decir que cuando se trata de acusar o probar actitudes corruptas de otros partidos, la JUTEP sirve, es idónea y su pronunciamiento es respetado, pero cuando se trata de fortalecer la Junta y de darle los recursos que entiende necesarios, todos se hacen los distraídos.
Esta es una actitud que el ciudadano común, el que vota, el que se pronuncia en relación a lo que se propone cada cinco años, debe tenerlo en cuenta, porque resulta muy significativo.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No hay peor ciego que el que no quiere ver…

Si cada una de las 66 miras telescópicas vale 15 mil dólares, como se ha afirmado, más los fusiles, los cargadores, la pólvora, la cocaína y demás, podemos estimar que el contrabando de armas recientemente incautado en Montevideo es millonario.
Ahora bien, se ha afirmado que desde abril último existía una denuncia anónima alertando de los pasos del responsable del contrabando.
Lo que nos “hace ruido” es entonces la coincidencia de que se produjera esta incautación y se la diera a conocer justo cuando la atención pública estaba concentrada en el puerto Camacho, considerado un “agujero negro”, en fuentes judiciales argentinas, debido a la inexistencia de controles aduaneros en el lugar y la corta distancia existente entre la costa argentina y la uruguaya de Carmelo (Colonia) en este punto, que según se afirma es posible de recorrer con embarcaciones rápidas en menos de una hora.
Es lógico que esta noticia ha sido eclipsada por la incautación de armas de fuego, como para armar un verdadero batallón de 60 personas y drogas entre otros elementos. Sabiendo que este contrabando no fue detenido partiendo de una labor de inteligencia, sino de una denuncia anónima, se nos antoja curiosa por lo menos esta coincidencia.
Lo que resulta absolutamente inadmisible son las declaraciones del Director Nacional de Aduanas, sosteniendo que es “un mito” que haya aduaneros en el país que poseen inmuebles de gran valor, imposible de obtener con el sueldo que poseen.
El señor Enrique Canon debe de considerar también un “mito” la existencia de un “bagashopping” en Salto o de aduaneros o familiares de aduaneros con valiosas posesiones fuera del país, o autos de alta gama…
Y conste que no estamos contra el denominado “contrabando hormiga” que siempre existió en la frontera del Uruguay con Brasil y Argentina. Es más, admitimos que quienes en otras épocas salían con sus bolsos casa por casa ofreciendo su mercadería respondían a una complicada situación social.
Lo único que hoy no queda ninguno de ellos y no precisamente porque la labor de “inteligencia” de Aduanas, que sostiene Canon que se hace, haya logrado desbaratarla. Es más, si esta es nuestra “inteligencia” cómo seremos los que no tenemos inteligencia.
En fin, no hay peor ciego que el que no quiere ver…

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Un riesgo que tenemos que conocer

El reciente anuncio del Ministerio del Interior que ha montado un sistema que permitirá “Chequear” las denuncias y llamadas a las autoridades dando a conocer supuestos delitos que o accidentes de gravedad que se están perpetrando en esos momentos y resultan ser falsos, haciéndose en realidad para distraer el esfuerzo policial, es un paso adelante muy importante.
Uno de los elementos más importantes en este sentido es poder dar con los autores de dichas llamadas y tenemos entendido que de proponérselo debidamente, el Poder Judicial, el Ministerio del Interior y las compañías telefónicas, no sería demasiado difícil.
Hoy en este mundo globalizado, donde la tecnología de la comunicación permite realizar cosas formidables, la existencia de llamadas, mensajes y sobre todo imágenes de video falsos, inventados o trucados para hacer creer a incautos de que son reales constituyen un gran problema.
Es el mismo, en todas partes, pero en especial en la India, donde se nos afirma que se ha llegado a apedrear y flagelar a algunas personas inocentes, debido a la existencia de estos videos falsos que circulan en las redes sociales.
Durante el reciente torneo mundial de fútbol de Rusia, nos llegó un video en el que aparecía Diego Armando Maradona descompensado. En el mismo video alguien afirmaba que Maradona había muerto esa noche, cosa absolutamente falsa.
Tenemos entendido que Maradona mismo se encargó de investigar sobre dicho video y habría dado con su autor.
La cuestión es que estas acciones se están usando como armas muy peligrosas y se acusa a grandes potencias de su uso, Rusia, Irán, los Estados Unidos entre otros y algunas de las redes sociales, al tiempo que han denunciado las dificultades que tienen para detectarlas, han expresado su voluntad de colaborar con las autoridades para tratar de desbaratar sus acciones.
El tema es que las redes sociales hoy manejan tanta información personal que sus posibilidades de influir en las decisiones de las personas son muy altas. Se afirma que sólo una de ellas, acusada de incidir en las últimas elecciones de los Estados Unidos, maneja información y con esto un “perfil” de alrededor de 50 millones de personas.
Este es sólo uno de los riesgos que tenemos en nuestros días, por el mal uso de las redes sociales y a su vez es uno de los desafíos que tenemos que resolver a la brevedad, porque en caso contrario, solapadamente nos estará usando.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El merecido recuerdo a uno de nuestros grandes poetas

“Tu, que ciego en el placer,

cierras al alma los ojos
contempla en estos despojos
lo que has sido lo que has de ser,
ven a este sitio a aprender
del hombre la duración,
que en esta triste mansión
de desengaño y consejo,
cada sepulcro es espejo,
cada epitafio lección.

Sabias palabras las de Francisco Acuña de Figueroa, al pronunciar esta sentencia que ha sido recogida en el portal principal del Cementerio Central de Salto.
La enseñanza que supone esta poema del autor del himno nacional uruguayo, es realmente trascendente.
La concurrencia a la necrópolis en todas partes del mundo es una oportunidad de reflexión para toda persona que tenga un mínimo de sensibilidad.
Al recordarse hoy al insigne poeta uruguayo, que también es autor de la letra del himno paraguayo, entendimos que cabe el recuerdo para alguien que pocas veces recibe el recuerdo que merece.
Quien realmente se siente conmovido por las estrofas del verso de Acuña de Figueroa, denotan una sensibilidad particular que debiera movernos a todos los uruguayos.
La vida del poeta uruguayo ha sido muy particular. Hijo de un emigrante español y de una ciudadana argentina, es el creador de los himnos nacionales de Uruguay y de Paraguay. Sin embargo personalmente nunca apoyo las luchas por la independencia de estos países, por entonces colonias de España o Portugal, sino que permaneció fiel a estas coronas y a su dominación.
De todas formas nadie puede dudar de las buenas intenciones de Acuña de Figueroa, porque su vida así lo demuestra.
Las enseñanzas que dejan sus reflexiones son innegables y están alineadas con el concepto de Teresa de Jesús (Santa Teresa de Avila) quien señalaba:
“Vivir la vida se debe
de tal suerte que
viva se quede en
La muerte”
Ambos conceptos armonizan entre sí y son sin duda alguna una lección no sobre la muerte, sino sobre la vida.
En algún momento tendremos que asumir que lo más seguro que tenemos en la vida, como cualquier ser viviente, ya sea animal o vegetal, es la muerte.
Hoy es el día que los uruguayos han establecido como apropiado para recordar a Francisco Acuña de Figueroa, uno de los poetas compatriotas que nos han dejado innumerables enseñanzas.
Y el mejor recuerdo para él es sin duda asumir las enseñanzas que nos ha dejado.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La realidad de las pruebas PISA de educación

En más de una oportunidad hemos sostenido en estas mismas columnas que tomar las denominadas pruebas “PISA”, como indicador del nivel del sistema educativo nacional es algo así como intentar tomar sopa con el tenedor.
Es que las pruebas PISA, de acuerdo a la explicación difundida por sus propios impulsores es una prueba evaluatoria que – a nuestro entender – evalúa la practicidad de los conocimientos que cada sistema educativo aporta.
Deducir de esto el nivel educativo, la calidad educativa de cada sistema es un gran error. Uruguay tiene uno de los sistemas educativos que ha sido destacado a nivel internacional y hoy cuando la realidad es muy diferente, cuando ya no existen “códigos”, sigue siendo un buen nivel.
Esto no significa que no se encuentre jaqueado por elementos que no están directamente vinculados a la educación, pero inciden directamente en ella.
Cuando queremos comparar nuestro nivel educativo, basándonos en elementos que no necesariamente son indicativos de esto, sino que pueden y en los hechos revelan otros aspectos nos estamos equivocando.
No con esto pretendemos restar importancia o despreciar la evaluación de referencia, sino que lo que en realidad pretendemos demostrar es que no son las pruebas PISA la herramienta más apropiada para determinar la calidad educativa de un sistema.
Lo que debemos entender y asumir es que hoy la educación sigue siendo un elemento trascendente para formar ciudadanía y tiene otros desafíos.
Nadie puede ignorar, aunque así lo manifieste, que la educación, como formadora de ciudadanía es la herramienta clave y de allí que tenga tanta importancia y ocupa un plano central en las aspiraciones de todos, absolutamente todos los partidos políticos.
Para entendernos, las pruebas PISA son importantes, siguen siendo importantes y no compartimos que alguien se oponga a su realización, la cuestión es saber usarlas, porque a partir de ellas se escuchan conclusiones absolutamente erróneas y rebuscadas.
La educación tiene hoy grandes desafíos, porque es uno de los elementos más preciados para cualquier sistema. Uruguay, sus docentes y los conductores de la educación en general tienen muy claro esto y el sistema educativo se halla perfectamente diagnosticado.
Ello no quiere decir que todo lo que se hace es acertado, como tampoco se puede tildar todo de errado. Cuando se afirman estos alcances, evidentemente se está tratando de sacar un rédito político de algo que debe ser a nuestro entender una política de Estado de absoluta prioridad.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Vivienda, trabajo y salud

Probablemente sea la trilogía de elementos más importante a la que aspire todo uruguayo y sin embargo hoy es prácticamente inalcanzable, debido a las condiciones que rigen para cada caso.
La vivienda es un tema muy difícil de resolver. Las parejas jóvenes que deciden casarse o compartir la vida en pareja, lo usual es que opten por arreglárselas en la casa de alguno de sus progenitores, porque salvo contadas excepciones hoy alquilar y mucho menos comprar una casa es utópico para todos ellos.
Lo que antes se resolvía al menos circunstancialmente, mientras se ahorraba para la compra de un terrero donde luego, generalmente mediante la autoconstrucción se iba levantando la vivienda eso hoy es casi impensable.
No sólo por el precio de los bienes inmuebles que dificultan al punto de hacer casi inaccesible poder hacerlo, sino que además se vuelve casi imposible lograr reunir una cantidad mínima de dinero como para pensar ya sea en comprar un terreno más o menos bien ubicado o levantar su propia vivienda.
Es este uno de los aspectos más trascendentes para la vida social y probablemente una de las claves que puede explicar varios temas más, debido a que se trata de uno de los problemas más difíciles de resolver y una de las preocupaciones permanentes sobre todo para la juventud.
El sistema cooperativo y lo que hace el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, son loables, pero a todas luces insuficientes para las necesidades que se presentan.
Han surgido esfuerzos igualmente loables, como el Plan Juntos, que sin embargo no dio los frutos esperados, probablemente porque no se preparó a sus beneficiarios para acceder a una de estas viviendas y vivir en comunidad, compartiendo muchas cosas que nunca han compartido y admitiendo además muchos derechos de los demás que nunca han respetado.
Es así que vemos como algunas de estas viviendas han sido saqueadas y desmanteladas, incluso sus elementos básicos, de la cocina o del baño robados o malvendidos, incluso a veces por sus propios beneficiarios.
Es que precisamente hay que entender que la vivienda es muy importante para una familia, pero esta sin un trabajo decente y permanente inexorablemente terminará por buscar otras salidas aunque nos resulten inadmisibles.
El tema de la salud en alguna medida es previsible y lo mejor que podemos hacer en este sentido es controlar para evitar caer en situaciones irrecuperables.
En algún momento tendremos que asumir que esta trilogía va muy unida y si las separamos estaremos comprometiendo el éxito de cualquier plan o programa.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Lamentable

En las últimas horas los uruguayos tuvimos que soportar una situación realmente vergonzosa. Desde Argentina se afirma que la banca uruguaya figura entre los lugares más corruptos de América, porque todo el dinero proveniente de la corrupción del vecino país salió hacia Uruguay y fue a través del sistema uruguayo que llegó a su destino final de los paraísos fiscales.
Más allá de la reacción impulsiva que esto nos genera, por supuesto, un análisis más profundo nos lleva admitir que en buena medida se dan condiciones que llevan a pensar que el sistema es tan permeable que facilita enormemente estas acciones.
Por ejemplo, resulta inexplicable que recién ahora, cuando en Argentina se llevan a cabo acciones profundas para aclarar este tema, sale a la luz las limitaciones y omisiones que
El exapoderado de “Madres de Plaza de Mayo”, Sergio Schoklender, actualmente procesado por defraudación fue mucho más allá en sus afirmaciones, llegando a sostener que a través de las “madres” Kirchner aportó dinero para beneficiar votantes del frente Amplio.
Todo esto es por ahora acusaciones que no han sido probadas, pero lo que nos dejar realmente sorprendidos ha sido el comunicado de la Dirección Nacional de Aduanas y de un alto jerarca de la Prefectura Nacional que admiten que los controles tanto de Aduanas como de Prefectura son prácticamente inexistentes en determinados puntos fronterizos que los argentinos llaman “puntos negros”. Nos cuesta entender cómo personas extranjeras pueden venir al país y comprar bienes inmuebles donde establecen prácticamente sus propias normas y disposiciones. Incluso estableciendo hasta el ·derecho de admisión” a algunas empresas. Esta es la situación que admiten tanto Aduanas como la Armada Nacional en relación a Puerto Camacho, denominado el “colador de Carmelo”, en Colonia por donde se sospecha que pudieran haber ingresado millones de dólares provenientes de Argentina.
Lo lamentable no es que la frontera uruguaya tenga puntos “porosos”, sino esencialmente lo más lamentable es que los uruguayos ignoren esta situación que de no ser por estos casos muy sonados, seguimos creyendo que tenemos un país casi incorruptible, al menos así lo indican algunas encuestas, cuando al menos existen sospechas muy graves y aunque se diga lo contrario, hasta que no se investigue debidamente no sabremos si se trata de afirmaciones descabelladas o de confesiones verosímiles y creíbles.
Esto es lo más lamentable porque es la mejor forma de caer en la corrupción, sino existen controles eficientes y éstos quedan a la voluntad y disposición de una o algunas personas.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La llave es la equidad

Pocas horas antes el país se sumió en una nueva discusión en la que las partes parecen opositoras acérrimas e irreconciliables. En esta oportunidad la división fue a partir de la denominada Ley de Reforma del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas (más conocida como Caja Militar).
Es que mientras no haya suficiente equidad en el país las diferencias nos pondrán frecuentemente de cara a estas situaciones.
Mientras haya unos pocos que tienen muy buenos sueldos y parecen vivir en un país diferente, la enorme mayoría de los uruguayos vive con sueldos que incluso no les permiten llegar a fin de mes, estas situaciones serán frecuentes. Hay que saber que determinados militares se pueden jubilar con poco más de 40 años y no sólo con el último sueldo completo, sino con el sueldo correspondiente al grado inmediato superior.
Más allá de esto, los jubilados de la Caja Militar e incluso los funcionarios públicos en general pueden desempeñarse laboralmente luego de jubilados en estos sectores, en actividades regidas por otras cajas, como la privada, industria y comercio y demás posibilidades que no tienen quienes se desempeñan durante toda su vida en Industria y Comercio, como tampoco tienen los restantes privilegios.
El mayor ejemplo de esto se da precisamente en las fuerzas armadas, donde la oficialidad que se jubila lo hace con beneficios y privilegios que no tiene la tropa, vale decir, los militares de menor rango, simples soldados que en su mayoría viven en lugares sumamente carenciados o incluso en asentamientos debido a que la mensualidad que reciben no les permite acceder a otra cosa.
Si revisamos otras actividades, como la salud, y la mayoría de las profesiones nos encontraremos con situaciones similares. No significa que nos opongamos a la formación profesional.
No desconocemos que para llegar a ejercer estos cargos las personas deben prepararse, capacitarse y en algunos casos concursar o esperar que haya una vacante.
El tema no es menor porque la sociedad nos adiestró para aceptar estas inequidades, ya Florencio Sánchez con su “M´Hijo el Dotor” lo avizoraba e integramos generaciones donde la gran aspiración de todo trabajador ha sido darle a sus hijos la oportunidad de estudiar, de capacitarse y acceder a una profesión universitaria, porque de esta forma podría acceder a una situación privilegiada dentro de la sociedad.
En muchos casos esto se logró y de allí que el sistema no sólo se mantuvo, sino que se fortaleció aunque no por ello justifica las grandes inequidades existentes.
Estas es la realidad que de una vez por todas debemos entender y atender.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Si no se sabe usar bien la herramienta son inútiles los avances…

De alguna manera las posibilidades que ofrece hoy la tecnología, sobre todo de la comunicación, parecen ser antagónicas con todo lo que hasta el momento sabemos y conocemos en la materia.
Sin embargo insistimos en que la esencia de la comunicación sigue siendo la misma y más aún, todo lo que se ha avanzado en cuanto a lograr que la comunicación sea hoy considerada entre las ciencias sociales, tiene más validez que nunca.
Hoy sabemos que las posibilidades de comunicación se han facilitado enormemente. Existen posibilidades y elementos tecnológicos que nos permiten comunicarnos en una medida tal que ni siquiera la ciencia ficción de siglos anteriores sería capaz de hacernos pensar que sería posible.
Por estos días hemos tenido oportunidad de conocer a una profesional uruguaya que tiene clientes (pacientes en el caso que nos ocupa) en el Caribe. La atención es por videoconferencias, vale decir, que se hablan y al mismo tiempo se están viendo, algo que ni siquiera soñábamos con hacerlo posible décadas atrás.
Esta es la realidad de nuestros días. El avance en materia de comunicación es formidable, pero casi al mismo tiempo vemos como la ignorancia, la falta de formación elemental en la materia sigue siendo el mayor riesgo y en los hechos deja a diario el tendal, porque la falsa información, la deformación y la manipulación de la información sigue captando incautos que creen y repiten noticias absurdas que nada tienen que ver con la realidad y exponen a quienes las repiten al absurdo.
Este mismo concepto es el que lleva a que muchos de los nuevos “comunicadores” desestimen la esencia de la información y se inclinen por atribuir mayor validez e importancia a elementos secundarios, desestimando la verdadera esencia, como la credibilidad, basada en fuentes debidamente identificadas, en pruebas irrefutables y demás. Asumen como creíble lo primero que puede verse u oírse sin detenerse a verificar su credibilidad.
Esta es la cuestión. Todas las ventajas de la nueva tecnología se pierden debido al mal uso o la negligencia de no saber identificar una información verdadera de una falsa o mal confirmada. Esto desnaturaliza y arruina todo lo bueno que puede aportar la tecnología.
No lo olvidemos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Más allá de lo que se ve

Lo que sigue es sólo una reflexión en alta voz, pero que entendemos tiene su razón de ser.
Es que muchos de los delitos más graves que llenan los noticieros y diversos medios de comunicación masiva no tienen explicación alguna más allá de una situación social general que ha sido promovida e impulsada de diversas formas, por el mismo concepto de, “hacé la tuya”.
En este sentido rige todo, porque supone tratar de satisfacer nuestro interés, nuestro placer, sin importar las consecuencias que pudiera acarrear.
Nos explicamos. Muchas veces hemos escuchado el reclamo de un mayor número de policías para enfrentar en mejores posibilidades el combate de la delincuencia.
Para nosotros y tal como lo hemos reiterado en estas columnas, no se trata tanto de cantidad, sino de calidad de las fuerzas policiales.
Una de las observaciones que recordamos efectuada por técnicos extranjeros llegados para analizar la situación existente en el país en materia de seguridad, expresaron que uno de los aspectos a revisar es sin duda la procedencia y la formación de los policías, porque frecuentemente procedían de realidades muy cuestionables.
Es en este sentido que la realidad es preocupante. Nos explicamos mejor. Un Policía, incluso con varios años en la fuerza de seguridad pública no se lleva a fin de mes más de 40 mil pesos en el bolsillo.
A esto debe sumarse el hecho de que la gran mayoría de ellos tiene compromisos económicos importantes que les reducen sensiblemente el sueldo debido a las retenciones.
En esta situación y siempre hablando hipotéticamente, si un delincuente le ofrece una suma importante en efectivo por “liberarle” una zona durante algunos minutos o mirar para otro lado, es difícil, muy difícil diríamos que decida rechazar la tentación.
No es bueno “demonizar” gratuitamente a quienes tienen por misión combatir el delito, sobre todo cuando no se tienen pruebas contundentes, pero tampoco es bueno desconocer la realidad, porque si no partimos de un diagnóstico acertado, no podremos hallar soluciones adecuadas.
El tema de la seguridad es multidisciplinario y quien crea que se resuelve cambiando un ministro, o endureciendo las penas se equivoca rotundamente.
La única solución a la difícil situación que vivimos requiere de un estudio profundo de las causas y luego de varias medidas conjuntas y adecuadas para enfrentarla.
Esto supone escuchar y atender aspectos que no siempre estamos dispuestos a escuchar y atender, porque siempre hemos preferido barrer para debajo de la alfombra y esconder lo que no nos agrada.
Si queremos mejorar en esta situación es imprescindible asumirlo en toda su dimensión.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El consumo de alimentos “chatarra”

Las cajas de los famosos cereales Zucaritas, de Kellogg´s, ya no lucen en Chile el simpático tigre que alienta a grandes y chicos a consumirlos; ya no hay huevos Kinder; entre las 6.00 y las 22.00 está prohibida la publicidad de alimentos altos en azúcar, sal, grasa y calorías en la televisión y las redes sociales y no está habilitada la venta de esos productos en centros de enseñanza preescolar, básica y media. Todo eso se desprende de la Ley 20 606, sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, que se promulgó en Chile en 2012 y comenzó a aplicarse en 2016, escribió en “la Diaria” Amanda Muñoz en la edición del miércoles 22 de agosto último.
En el país trasandino uno de cada cuatro niños de seis años, es obeso y además la cantidad de niños que presenta problemas cardiovasculares y problemas de sobrepeso y obesidad hacen pensar que dentro de pocos años habrá numerosos infartos y otras complicaciones en salud que hacen temer por la situación que habrá de presentarse en este sentido.
Un elemento fundamental en este sentido es la obligatoriedad que fija la ley para estos alimentos cuyo etiquetado frontal debe advertir “alto en contenido de…” (grasa, azúcar, sal y calorías).
En tanto en el Uruguay se prepara una ley que establezca exigencias similares en nuestro país. La principal oposición, tanto en el Uruguay, como en Chile es la industria, sobre todo de las trasnacionales que no se resignan a perder esta suculenta tajada del mercado consumidor.
Diversos “atractivos” son implementados para que los niños sean “atrapados” por una publicidad engañosa o resulten “enganchados” por el consumo de estos productos.
Frente a esta situación el camino hallado por los trasandinos ha sido la unión entre médicos, científicos y legisladores para establecer las condiciones correspondientes.
El desafío no es menor. El poder de las multinacionales en este sentido es conocido y seguramente impedir que continúen con la publicidad engañosa y las diferentes estratagemas halladas para burlar las disposiciones son múltiples y sobre todo, como toda la industria prácticamente, lo que busca es tentar al mercado para que el consumo sea cada vez mayor.
Este objetivo por supuesto que no es compatible con la salud humana, porque en realidad no se detiene en analizar las consecuencias que pueda tener un consumo masivo de estos productos, por la sencilla razón que no les importa, aunque se diga lo contrario.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Darles el lugar que les corresponde

Si hay alguien que en nuestro país de alguna manera se sienten discriminados, son precisamente los discapacitados, vale decir, las personas con capacidades diferentes, ya sean física, intelectuales u otros.
El prefijo “Dis” ya habla de una discriminación, porque somos capaces de realizar las mismas tareas que realizan las personas “normales”, sostenía uno de los carteles exhibidos en una de las últimas marchas realizadas en Montevideo.
Más allá de las diferencias que seguramente existen, es cierto que Uruguay tiene aún mucho por hacer si realmente quiere marcar rumbos en materia de igualdad de derechos para estas personas.
El acceso a las oficinas públicas y privadas, el acceso al transporte, las oportunidades laborales y hasta el acceso a la salud marcan las diferencias que existen con estas personas.
Lo que a una persona “normal” puede costarle determinado esfuerzo a quien presenta una discapacidad se le vuelve una montaña en algunos casos imposible de superar si no se le facilitan las cosas.
La marcha de referencia replanteó la situación que se vive en nuestros días. Es frecuente ver como el gobierno uruguayo se autoproclama como sensible e interesado en eliminar las muestras de discriminación existentes en la sociedad.
Sin embargo a poco nos interesemos en profundidad sobre alguno de los aspectos indicados habremos de verificar cuál es la situación real y concreta.
Que sepamos no existe en el país un organismo capaz de determinar qué tareas puede realizar una persona con alguna discapacidad. Es este el punto de partida, en cuanto las llamadas “discapacidades” pueden ser muy diferentes y por lo tanto también las tareas a realizar pueden ser muy distintas.
Existen esfuerzos privados dignos del mayor apoyo, pero lamentablemente no lo han logrado porque la comunidad misma parece desinteresarse en este aspecto.
Eso sí, a todos los partidos políticos les gusta proclamar su aspiración de atender la situación, de eliminar las discriminaciones y de lograr una comunidad donde todas las personas sean tratadas de acuerdo a sus posibilidades y su talento y no de acuerdo a su mal llamada “capacidad”.
En otros países hemos visto como personas con algún tipo de discapacidad han hecho carrera política y vaya si demuestran que tienen tanta o más capacidad que los “normales” que se han desempeñado antes en el cargo.
No quiere decir que por ser discapacitada una persona tenga más aptitud que alguien “normal” para desempeñar un cargo, pero tampoco que tenga menos si se le exige una tarea acorde.
Es lo que pensamos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

En esta noche nostalgiosa

Esta noche es la noche que los uruguayos han marcado en el almanaque para dedicarla a recordar música, canciones y otros elementos que marcaron épocas pasadas.
De la mano de Pablo Lecueder, el disc jockey que tuvo el gran acierto de buscar una fecha en el año en que los uruguayos se sintieran unidos por el recuerdo se programan fiestas y diversas veladas en que el común denominador es la alegría,
Hasta aquí todo bien, porque las estadísticas nos confirman que el 24 de agosto es la fecha en que más uruguayos salen de sus hogares para disfrutar de fiestas de la nostalgia, compartiendo éxitos musicales y hasta vestimentas.
En contrapartida en años anteriores también era esta la fecha en que se consumía más bebidas alcohólicas y las consecuencias eran lamentables porque también se registraba un grave índice de siniestralidad vial.
Felizmente en las últimas décadas esto se ha corregido en cuanto prácticamente no se han registrado accidentes de gravedad y esto indica que se ha asumido la responsabilidad que suponen los festejos sin excesos.
Nada mejor sobre todo para los adultos mayores que el reencuentro, que volver a vivir los éxitos de sus días, sus canciones, su música, su vestimenta, lo que desemboca en la reminiscencia de valores de épocas pasadas, una conducta que resulta altamente contagiante.
La denominada “noche de la Nostalgia” goza de una simpatía en general que lleva no sólo al recuerdo de los buenos valores vividos, sino que es una buena ocasión para participar en acciones sociales colectivas y bien inspirada que resultan altamente beneficiosas para una comunidad que necesita encontrar motivos para encontrarse, para unirse, para compartir por sobre todas las diferencias que existen y seguirán existiendo.
La Noche la Nostalgia es sólo una excusa para el encuentro y así debe ser. En muchos casos se reencuentran grupos de amigos, compañeros de aulas en diversos centros de estudio, pero también existen fiestas en las que se juntan personas que lo único que tienen en común es la edad, similar y en la que llegaron a compartir la música y las fiestas en general.
Es una buena ocasión para integrarse y para sentirse más unidos. Así como “la celeste” nos une a todos por encima de colores, de ideologías, de religiones y de partidos políticos en general, la nostalgia de esta fecha también debe ser un motivo de reencuentro y celebración.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Delitos más graves y leyes más flojas no armonizan

Algunas décadas atrás una persona nos comentó el significado de “ciudad de perros chicos y ciudad de perros grandes”.
La cuestión estaba relacionada a la seguridad precisamente. En aquel momento casi cuatro décadas atrás, Salto estaba entre “las ciudades de perros chicos”, porque los canes no tenían por función primordial la seguridad, sino que eran las mascotas, no tenían por qué ser feroces y por lo tanto sólo las excepciones lo eran.
Las “ciudades de perros grandes”, eran las más peligrosas, en televisión y en el cine veíamos las mansiones cuidadas por mastines y otros perros feroces, adiestrados para atacar.
Estábamos lejos de la realidad de nuestros días. Eran tiempos en que muchas familias aún acostumbraban dejar la puerta abierta, sobre todo a la hora de la siesta.
No es precisamente la realidad que tenemos en nuestros días, donde en la enorme mayoría de los casos los perros en las fincas son guardianes, han sido adiestrados para atacar a cualquier intruso y en más de una ocasión incluso se exagera esta misión y han habido casos – felizmente excepcionales – en que estos perros terminan mordiendo y hasta a veces matando a niños o personas ancianas.
Pero todo esto viene al caso para poner de manifiesto cómo han cambiado los tiempos y cómo estamos parados frente a esta realidad.
Hoy en la mismísima zona céntrica de Salto donde existe por lo menos una docena de financieras que trabajan con dinero, han optado por hacerlo a puertas cerradas y como precaución exhortan a sus clientes a llamar a la puerta para ser atendidos.
Es que lo que antes eran solo “rateros” o descuidistas, que hurtaban esporádicamente, hoy son rapiñeros que usan armas de fuego y ni que hablar de los temibles “motochorros”, que escondidos tras sus cascos cometen las peores tropelías.
Es decir, que es evidente que el delito se ha agravado. Antes eran robos de poca monta y sin sangre, porque había “códigos” incluso entre los delincuentes.
Hoy ya nada de eso existe. Los delincuentes no osan en disparar y matar. En cambio del otro lado del mostrador la ley parece haberse ablandado de tal forma que la policía ya no puede interrogar, salvo que haya un abogado presente y como la enorme mayoría de la delincuencia no es capturada “in flagrante delito”, es muy difícil, por no decir imposible, probarle su culpabilidad.
En buen romance, la delincuencia se ha agravado notoriamente y prolifera el uso de armas de fuego y en contrapartida las leyes parecen haber aflojado tanto su responsabilidad que existe la convicción que con un simple pedido de disculpas o un “acuerdo”, aún aquellos autores de delitos quedan libres.
¡Así estamos!
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Que la quietud no signifique dormidera

La difusión del monitoreo ambiental del río Uruguay en forma conjunta por los gobiernos de Argentina y Uruguay en el 2016, fue en su momento una demostración de madurez que indicó que más allá de las declaraciones, de las afirmaciones y contra afirmaciones, existe un verdadero interés en salvaguardar la salud del río Uruguay.
Lo que hay que saber en este sentido es que la parte del río Uruguay que comparten Uruguay y Argentina, no es más de la tercera parte del total del cauce del río. En total el río Uruguay tiene casi 1.600 kilómetros y la parte que comparten los países del Plata no llega a los 600 kilómetros. Si bien es la parte de la desembocadura en el Río de la Plata, más aún, es aquí adonde llegan todos los residuos que son volcados al curso de agua y sus afluentes, no es esta la parte esencial en materia de preservación ambiental, porque sencillamente está recibiendo lo que “cosechó” en su extenso transcurrir.
Cuando Uruguay y Argentina “discuten” por la contaminación que se podría estar generando en este tramo, olvidan qué es lo que pasa en el resto del río, vale decir, en sus otras dos terceras partes, desde sus nacientes en territorio brasileño, hasta el tramo compartido por Argentina y Brasil en el Uruguay medio donde seguramente hay muchos motivos de preocupación.
En estas dos terceras partes, como también en el tramo que comparten Argentina y Uruguay, hay numerosas poblaciones, muchas de las cuales hasta hoy vierten sus efluentes cloacales “en crudo” a las aguas del río Uruguay.
No sólo esto, sino que también van a parar al río los residuos químicos de plantaciones agrícolas y agropecuarias, de uno de los gigantes productores del mundo en esta materia como lo es Brasil y que son arrastrados por las lluvias a ríos y arroyos afluentes del Uruguay.
Los detergentes, hoy presentes en casi todas las cocinas de las poblaciones y demás ambientes que se higienizan constituyen una de las principales causas de contaminación de los cursos de agua y el Uruguay sigue recibiendo un enorme volumen de ellos a lo largo de todo su cauce.
Preservar la salud del río Uruguay debe ser un objetivo prioritario de los países que compartimos su uso para diversos fines, entre ellos el agua potable para las poblaciones ribereñas, el riego, la navegación y hasta la producción de energía en el caso de Salto Grande.
Tras varios años de controversia, donde nunca tuvimos la certeza de que el verdadero interés de las partes contendientes en la polémica que llegó a la Corte de La Haya fuera la salud del río, en la ocasión recordada vimos que las aguas volvían a su cauce y se prioriza lo que debió ser el objetivo esencial siempre: la salud del río. Conscientes que el periodismo debe ser “como el tábano, en el anca del caballo, para despertar a este cuando se adormece y cuando se ha informado de una nueva sanción a una pastera situada en el río Uruguay, conviene recordar la función esencial en este sentido, como es la buena salud del río.
No lo olvidemos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Mucho más allá del deporte

Cualquier aficionado al fútbol, que entienda que es la verdadera contienda deportiva escuchar los cánticos y las expresiones de las barras de hinchas de los clubes de fútbol hoy, nos da vergüenza.

Las obscenidades y las groserías que se cantan son realmente avergozantes y no parecen molestar ni inquietar a nadie, como si fuera una cosa “normal” de nuestros días.
El Ministro del Interior, Eduardo Bonomi afirmó en ocasión del pasado torneo del fútbol uruguayo, que la suspensión finalización, no es solución y al contrario podría agravar el asunto.
Es una opinión respetable, pero el ministro peca del mismo error que ha hecho ver reiteradas veces. El tema es que estamos ante un tema complejo, multidisciplinario, que seguramente no puede ser “resuelto” de raíz con una sola medida alguna ni tampoco puede esperarse que se logre resolver de un momento a otro.
Pero a diferencia de lo que sostiene el ministro, entendemos que la suspensión del fútbol, debido a que no están dadas las condiciones para tener este tipo de espectáculos, es una medida que ayudará a reflexionar sobre el problema y seguramente va en la dirección correcta, aún cuando es posible que active el problema de la violencia en otros ámbitos.
En estas columnas hemos sostenido que la violencia no es un problema de fácil solución, tiene muchas patas y lamentablemente nadie ha logrado dominar todas al mismo tiempo.
La violencia en los espectáculos públicos no es de ahora, sólo que ha ido creciendo y se ha escapado de las manos de todas las autoridades que tiene que ver con su control. Quizás porque se han tomado medidas “tibias”, pensando en que todos sus cultores tienen el mismo perfil de “víctimas” de problemas sociales y demás.
Hemos errado el camino, porque si bien puede haber casos como éstos, sólo hasta se ha dado casos de homicidios, sea el motivo que sea que lo lleva a tener esta conducta, conviene recordar que un homicida es un homicida.
No se puede perder de vista que en cualquier homicidio hay homicidas y víctimas y nada, ni nadie puede justificar tamaño delito.
Esta es la situación y que nadie se equivoque. No hay fórmulas mágicas para salir de ella, pero hay medidas que contribuyen, que van en la dirección correcta y esto hay que tenerlo muy claro. Es esto lo que hemos sostenido siempre y mal que nos pese a muchos estamos mal y necesitamos medidas serias y profundas, además de compromisos serios y claros para cambiar el rumbo.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Que no quede en nada como siempre

La noticia de que el coche de matrícula paraguaya que llevaba más de 23 kilos de cocaína, el que fuera detenido cerca de Montevideo, había ingresado al país por Salto Grande, no nos sorprende y tampoco debiera sorprender a las autoridades a cargo de los controles correspondientes.
Es que los controles en este acceso al país desde la Argentina, siguen siendo deficitarios y en buena medida se hacen en forma manual o visual, sin detenernos por supuesto a pensar en complicidades que evidentemente las ha habido en forma frecuente.
En estas columnas siempre hemos sostenido que así como pasa el contrabando sin que “nadie lo vea” aparentemente y prueba de ello son los grandes supermercados y otras empresas existentes en la ciudad, llegando a constituir un verdadero atractivo para el turismo, también puede pasar por no decir pasa la droga, los cigarrillos, las bebidas alcohólicas y otros elementos nefastos.
Esta situación se mantiene hace ya varias décadas y no ha habido nada ni nadie que fuera capaz de enfrentar la situación y quien tuvo el coraje de hacerlo terminó mal, sin que hasta hoy podamos entenderlo.
Si en esta ocasión se pudo desbaratar la maniobra y probar por dónde había ingresado al país, hay que pensar que obviamente es un pasaje frecuentemente usado, pero pocas veces se llega a detectarlos.
Es probable que exista déficit de recursos técnicos y humanos para llevar adelante controles satisfactorios. Pero también existe o por lo menos así lo entiende gran parte de la población, controles permeables, por no decir otras cosas. Unido a ello entendemos que no siempre los encargados de estos controles son las instituciones y los funcionarios que parecen más indicados para ello.
Entendemos que como todo tema fronterizo que involucra a más de un país, resulta complejo, pero esto no debe ser obstáculo para establecer un sistema realmente eficiente y adecuado para desbaratar los planes nefastos de gente sin escrúpulos, llevada por la política de satisfacer su propio interés, sin detenerse a pensar en las consecuencias y en los resultados de sus actividades.
No hay peor ciego que el que no quiere ver y no queremos que en esta oportunidad, como ha sucedido tantas veces antes, pronto nos olvidemos y todo quede igual que antes.
Seguramente si hay cámaras en el Paso de Frontera y esperamos que ya hayan sido instaladas, se podrá saber cuándo pasó este vehículo, a qué hora y cual era la guardia que estaba en ese momento.
Vale decir, si hay verdadero interés en saber quiénes son los responsables en cada caso, no es tan difícil.
A.R.D. 

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Ahora es la hora de cerrar filas

El Ministerio del Interior, en representación del Estado Uruguayo se ha puesto las pilas, encarando los denominados “palomares” de la unidad Casavalle en Montevideo.
Antes que nada debemos explicar de qué se trata, tanto los denominados “palomares” del Casavalle, como de la acción que ha emprendido en Ministerio del Interior, con el apoyo de la fiscalía Nacional y el Poder Judicial.
Los “palomares” constituyen una de las denominadas “zonas rojas” de Montevideo, donde prácticamente ningún servicio ni menos los distribuidores privados acceden al lugar.
Sucede que este es uno de los puntos que gente allegada al narcotráfico ha intentando implantar en nuestros país, repitiendo lo que sucede en otros lugares y no sólo en América Central, donde existen situaciones lamentables que todos conocemos.
En nuestros días hasta el Ministerio del Interior había reconocido que más de un centenar de personas había sido expulsado literalmente de sus viviendas en este lugar, para instalar en ellas a gente de su entorno, o usar las mismas como “aguantadero” o bocas de venta de droga.
Una situación realmente lamentable, un intento de replicar aquí entre nosotros estas situaciones con viviendas que se levantan a veces de la noche a la mañana en lugares públicos o sitios en los que sus legítimos propietarios han sido desalojados por la fuerza.
Y quien crea que esta situación se da sólo en la Capital está totalmente errado. En el interior la realidad no dista demasiado. Tanto es así que en nuestro Salto tenemos varios barrios en los que ya no todos los servicios ingresan, sobre todo en horas de la noche.
Sabemos que no el total de la gente que habita en estos lugares es delincuente, pero sería necio desconocer la problemática que existe en ellos.
Hoy el Ministerio del Interior está asumiendo su misión, como representante del Estado, en dar seguridad y proteger a todos los habitantes del país que se desempeñan legalmente.
Mucho tiempo hace que hemos reflejado nuestra opinión al respecto en estas columnas. Creer que podemos salir de la misma sin involucrarnos es erróneo. Lamentablemente tenemos que asumir nuestro rol, ya sea informando o denunciando lo que vemos.
Estos delincuentes usa el miedo como una de sus armas predilectas. Atemorizar a las familias, a los hijos, a los adultos mayores es una de las armas usadas más frecuentemente por ellos y contra la que hay que luchar, juntos. Me gustaría ver movilizaciones de apoyo a estas acciones del Ministerio de Interior porque es hoy y ahora cuando debemos asumir nuestro rol y pararnos frente al delito.
En caso contrario de nada servirá la queja o el lamento después.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La verdad siempre es lo mejor

Por estos días hemos asistido a un nuevo capítulo sobre cuál es la mejor forma de contribuir a proteger y preservar los puestos de trabajo y la industria del turismo.
Algunos empresarios sean molestado con el propio ministerio de turismo y con quienes han revelado que la ocupación en la región termal no fue la esperada.
El argumento que defienden estas personas es que cuando se dan a conocer números negativos en la industria se está atentando contra quienes viven de la misma, tanto porque trabajan en ella o porque viven de su explotación.
Para nosotros es un argumento equivocado. Cuando mucho se puede omitir la información, pero no es lo recomendable. Debemos aprender a que en todos los casos y todos los aspectos, lo mejor y más aconsejable es difundir la verdad.
Nada más erróneo que procurar ocultar o manipular la información en este y en todos los casos, porque cuando se trata de motivos sanitarios o similares, si alguien resulta afectado por falta de información o porque lisa y llanamente se le ha mentido, entonces tanto ese turista como todo su entorno se convierte en los más acérrimos opositores a concurrir al lugar.
Sabemos que muchos empresarios y hasta trabajadores sostienen que este tipo de información negativa no se debe difundir. Es una posición que no compartimos para nada.
La verdad siempre resplandece y pueden haber múltiples aspectos que influyen en este sentido. Hoy no se puede ignorar la coyuntura reginal, que indica que económicamente las ventajas indican que son favorables tanto para Argentina, como para Brasil y no para nuestro país.
Pero este es sólo un aspecto. Existen otros, para nosotros tanto o más importantes y en los cuales es más fácil influir. Uno de ellos, como lo indicáramos anteriormente, es la seguridad, la tranquilidad que buscan los visitantes a los centros termales uruguayos.
Otro de los aspectos fácilmente manejable es la atención y la hospitalidad que debe caracterizar a todas las empresas uruguayas relacionadas al turismo y a quienes las integran.
Son aspectos manejables y seguramente que no deben descuidarse jamás, porque aún en ocasiones como la presente, donde innegablemente los números no han sido todo lo satisfactorio que se esperaba, si preservamos los otros aspectos debemos sentirnos absolutamente tranquilos y satisfechos porque los elementos actuales indican que no se trata de un tiempo de cosecha, sino de siembra para que esta industria siga caracterizándose por aspectos positivos que el sector valora debidamente.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Seguridad y turismo

La seguridad sigue siendo el elemento determinante para la industria del turismo en cualquier parte del mundo y en Salto, un departamento que esperar mucho de este rubro no es diferente.
A pesar del deterioro innegable que viene sufriendo este tema en el Uruguay, nuestro país sigue siendo una de las naciones más seguras de Latinoamérica.
No hace mucho tiempo, una revista especializada en la materia publicó un ranking sobre las naciones consideradas con mejores condiciones de vida en América del Sur y en ella Uruguay ocupa el primer lugar.
Es indudable que es así, aún cuando quienes aquí vivimos sabemos que este tema se viene degradando, pero lo que hoy tenemos en el Uruguay dista muchísimo de asemejarse a lo que es la realidad de otros países de la región.
Y este es el punto. Estamos convencidos de que más allá de las declaraciones de preocupación, de los reproches y de las acusaciones de los errores o equívocos con que se enfrenta este tema a nivel nacional, no vemos que exista una política realmente seria y responsable de toda la comunidad para enfrentar la delincuencia y tratar de mantener al menos un índice aceptable de seguridad.
Enfrentarla no significa sólo reprimirla, aspecto absolutamente imprescindible, sino además, debe existir una política seria, profunda, comprometida en el tema, para el análisis y el combate de las causas sociales que “proveen” de delincuentes las calles del país.
Existe la obligación de comprometerse en el tema, no más “bla, bla”. No más quejas, como tampoco represión a mansalva, pero debemos atender realmente los orígenes del problema, sabiendo que no habrá soluciones a corto plazo.
Debemos apuntar a recuperar a todos los que quieran recuperarse, salir de la vida delictiva y armar una vida honesta, sacrificada, pero digna.
Esto requiere de compromiso social, de sensibilidad y de entrega a favor de la comunidad. Si seguimos poniendo el grito en el cielo, pidiendo poco menos que pena de muerte para todos los autores de delitos graves, pero no estamos dispuestos a mover un dedo para cortar la “fábrica” de delincuentes que tiene raíces conocidas, entonces sólo podemos esperar que se sigan agravando las cosas y a lo sumo será más tarde que en otros lados, pero seguramente también aquí llegará el caos que se vive en otros lados.
Quienes saben la importancia que tiene la seguridad, sobre todo para captar visitantes, deberían de ser los primeros en sumarse y exigir que haya políticas sociales y de seguridad adecuadas, como uno de los puntos esenciales, no el único, por supuesto.
Las raíces son muy profundas y muchas de ellas nos comprometen a todos. El consumismo que todo lo justifica, el deseo de tener, sea cual sea la forma de lograrlo, que está en la base de todos los problemas, tiene que ver con la educación, con la difusión de determinados lineamientos o “conducta” social, de las que todos preferimos no hablar, porque en el fondo, quien más, quien menos está en la misma situación.
Comencemos entonces por admitir que para mejorar, así sea parcialmente esta situación, debemos comprometernos, integrarnos y aportar trabajo para encarar una solución.
Ojalá lo asumamos cuanto antes.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Por el bien de la democracia y de los uruguayos

Al comenzar a escribir estas líneas tenemos muy claro que su lectura despertará tantas adhesiones como rechazo, pero en el entendido que esto no obsta en cada caso a expresar opiniones, las habremos de plasmar de todos modos.
Se trata de la decisión del expresidente José Mujica, un político que surgió de los niveles más carenciados de la población uruguaya, en tanto se formó siendo feriante y florista, vale decir, productor y comerciante de flores en la capital.
Como todo hombre político ha sabido despertar las mayores pasiones de adhesión a su causa y sus ideas y también como nadie ha cosechado un cúmulo de rechazo, sobre todo por su pasaje en el Movimiento de Liberación Nacional, Tupamaros.
Así ha sido tanto en nuestro país como más allá de fronteras, donde el libro sobre la vida de Mujica “Una Oveja Negra al Poder”, figura entre los más vendidos a nivel global, pero también allí se han escuchado las críticas más duras y tajantes contra su persona.
Sin embargo hay un aspecto que constituye su principal fortaleza y ha sido el elemento que coadyuvó para que hasta el rey de España se interesara por visitarlo y estuviera sentado en un modesta silla de su chacra de Rincón del Cerro, en Montevideo, y es su coherencia de vida, que lo lleva a vivir en la pobreza material, sin lujos, ni otras comodidades siquiera.
Mujica ha renunciado a su banca en la Cámara Alta y al hacerlo tuvo otro gesto de grandeza, el último quizás de su vida política, lo hizo por propia voluntad, entendiendo que llega ya a su última etapa en la vida política (tras un largo recorrido) ha dicho y por este motivo es consciente que también reniega de la posibilidad de cobrar el subsidio establecido en el sistema, que alcanza a los dos años, cuando un legislador es expulsado del sistema por otros motivos.
El optó por una jubilación que obviamente es bastante menos de lo que le correspondería como legislador.
Al renunciar Mujica también tuvo otro gesto de grandeza, solicitó disculpas a todos los que de alguna u otra manera pudieran haberse sentido agraviados por él y esto fue reconocido sólo por un legislador de la oposición, porque los demás optaron por el silencio, por la indiferencia, en una posición respetable, pero que no compartimos por supuesto.
Para nosotros y sin que esto signifique adhesión ideológica alguna, porque entendemos que su gobierno no fue todo lo bueno que era de esperar, por el bien de la democracia uruguaya y por el bien del país todo, ojalá aparecieran más mujicas, sin ambiciones económicas, sin codicia y sin aspiraciones de enriquecimiento en la política, enquistados cual verdaderos “zánganos” en el sistema.
Alberto Rodríguez Díaz 

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No tan ajenos

Montevideo tiene fama de ser una ciudad sucia y desprolija. Muchas administraciones municipales o departamentales, como se las denomina estrictamente hoy, han pasado, pero ninguna de ellas ha podido solucionar uno de los problemas básicos de los gobiernos departamentales, tal es así que integra el denominado ABC (Alumbrado, Basura y Calles) de los gobiernos departamentales o intendencias.
Sin embargo, siempre que nos referimos a este problema hacemos blanco en los gobiernos departamentales, cuya gestión en este sector es uno de los factores que inciden en el tema, pero quizás ni siquiera el más trascendente.
En estos días se ha difundido el reconocimiento por parte del propio Intendente de Montevideo, como también de alguno de sus jerarcas del sector, que en lo que va del año ha aumentado, no tanto la basura, sino sustancialmente del desorden que significan las bolsas de residuos que se arrojan afuera de los contenedores dispuestos para recoger la basura.
Esto tiene tres causas probables. La primera de ellas, la supuesta haraganería o mal llamada “comodidad” de quienes arrojan sus bolsas de residuos sin bajarse inclusive de su vehículo.
La segunda es la desprolijidad de quienes hurgan en busca de algún material o elemento que le sea útil, ya para comercializar, o para vender a recicladores y una vez “revisados” los contenedores arrojan las bolsas fuera de los contenedores sin preocuparse por el hecho de dejar las bolsas de basura en completo desorden y al alcance de perros, gatos y roedores, sin pensar además en la posibilidad de que el viento u otras causas naturales se encarguen de completar el desorden y la desprolijidad dejada por ellos.
El tercer factor, lamentablemente también presente en forma frecuente es el vandalismo, gente que “se divierte”, destruyendo, quemando, rompiendo o sencillamente desparramando la basura.
Todos estos factores son indicio de lo mismo. La poca conciencia social que tenemos muchos uruguayos, que no pensamos en el daño o simplemente el desorden que estamos causando muchas veces con nuestra conducta reprobable.
Son todos elementos a tener en cuenta si pretendemos al menos contribuir a mejorar esta situación. Lo que no podemos desconocer es que a todos nos cabe una cuota parte del problema, ya sea por contribuir al desorden o simplemente por ignorarlo, incluso cuando se observa que alguien rompe, daña o desordena.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No todo es descartable

Admitimos que pertenecemos a otra época y no compartimos aquello que “todo tiempo pasado ha sido mejor…” Para nosotros toda época tiene lo suyo, algunas cosas mejores y otras negativas.
En nuestros días, los de la Urreta S.A. a pleno, los de Orange Crush, los de Manzanares, sólo para mencionar tres emblemas de nuestros días, tenía su encanto, su acierto y sin duda sus valores. Como también existían sus limitaciones y sus antivalores que siempre existieron.
Hoy sobre todo la tecnología, muestra un avance incluso insospechado en décadas atrás, Internet a la cabeza, denominada como la red de redes, pero no sólo en materia de comunicación social, sino que también hay avances insospechados en el campo de la medicina y de muchos más.
Esto movido por políticas sociales que a nuestro entender han sido totalmente incapaces y no sólo en el Uruguay, sino en todo el mundo, de promover los valores humanos y disminuir los antivalores.
Todo lo contrario, si nos detenemos hoy a observar lo que está sucediendo en materia de seguridad nos daremos cuenta que en este campo no hemos avanzado precisamente.
Es que la política que ha movido todo es la de “hacé la tuya” y tras esta premisa todo vale.
Es lo que ha movido a la sociedad de nuestros días. Tiempo en el que todo es descartable, propio de una sociedad derrochona, donde todo se descarta. Pero también es la política que ha incentivado la soberbia y el ego de mucha de la gente joven de nuestros días, felizmente no toda, la que se muestra convencida que la experiencia no sirve que “ya fue…”. Hoy nada se repara, nada se arregla, todo se descarta y se compra nuevo, aunque la calidad diste muchísimo de la que teníamos décadas atrás.
Esta política es la responsable de la desaparición de los mimbreros, de los zapateros, de los colchoneros, de los muebleros, de los talabarteros y de tantos otros oficios más, que ya no tienen artesanos que los cultiven.
Pero los más lamentable es que se han perdido valores como el respeto tanto a las personas como a los bienes ajenos, la honestidad, la coherencia entre lo que se pregona y lo que se hace.
De la mano del “hacé la tuya” no se miran ni se tienen en cuenta estos valores, por la sencilla razón que a nadie parece preocuparles.
Ojalá aprendamos antes que sea demasiado tarde, que no todo es descartable…
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Ha sido lo menos malo

El Intendente de Maldonado se ha quejado y con razón, debido a que la alerta roja anunciada para el departamento que gobierna y para Rocha, tuvo varias consecuencias lamentables, oficinas públicas cerradas, escuelas sin clases, servicios municipales sin trabajar, entre otras.

Entendemos la molestia del Intendente, entre otras cosas porque evidentemente que un día perdido y sin estar previsto significa un montón de complicaciones.
De todas formas, es preferible que haya alertas anunciando catástrofes que luego no se cumplen en la realidad, como ha sucedido, a que no haya alerta alguna y se produzcan fenómenos naturales que no sólo causan daños materiales, sino hasta vidas humanas, como lamentablemente también ha sucedido.
Es obvio que la virtud está precisamente en los límites que tengan estas situaciones, si se abusa de las alertas rojas, que determinan entre otras consecuencias que los centros educativos no funcionen, entonces se está produciendo un daño totalmente innecesario a mucha gente.
Pero si se especula con que no pasará nada y pasa, entonces los daños son mayores y hasta pueden llegar a ser irreparables. Por lo tanto preferimos aquella situación, aunque lógica y naturalmente fruto de la sensatez y de la responsabilidad que cabe en cada caso.
Como llegar entonces a evitar daños mayores, sólo es posible conseguirlo con la mayor capacitación posible de quienes tienen la responsabilidad de librar estas alertas y a su vez dotando a estas personas de la máxima tecnología posible para que puedan apoyarse en ella y estén obviamente preparados para desempeñarse en la función que les cabe.
Siempre habrá otros motivos e intereses que influyen en estas decisiones. Una por ejemplo, se nos dice que existen seguros que se abonan si el fenómeno es imprevisto, vale decir, si no hubo alerta de la posible ocurrencia del mismo.
Esto a nuestro criterio determina que como aquello de que “el quemado con leche ve la vaca y dispara”, los meteorólogos “se cubren” alertando, porque es una gran responsabilidad no hacerlo.
En el caso que nos ocupa se había alertado de la posible ocurrencia de un ciclón tropical, que se formaría frente a la costa uruguaya golpearía el territorio con vientos de hasta 100 o 120 km por hora.
Felizmente no sucedió y los daños fueron ínfimos, los vientos estuvieron muy lejos de estas velocidades.
Por nuestra parte entendemos que el económico y otros daños ocasionados por la fallida alerta, ha sido el mal menor que siempre es preferible antes que la otra situación.

A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El precio es importante pero no es lo esencial

Cada año unos 1.200 millones de bolsas de plástico se incorporan al mercado local y cada uruguayo usa por unos minutos, alrededor de 400 bolsas al año, según el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.
La Cámara de Senadores aprobó por unanimidad una medida que obligará a todos los comercios del país a cobrar por las bolsas de plástico un precio que será establecido por la reglamentación del Poder Ejecutivo.
Pero de todas formas, con ser importante el precio no es lo esencial, como tampoco lo es la recaudación. No se trata de amontonar mediante esta medida un montón de dinero, sino de evitar un daño que se va acumulando día a día en el medio ambiente.
Si el precio que se cobra por las bolsas es demasiado bajo, obviamente que no incidirá demasiado en la voluntad del consumidor de llevarse o no una bolsa. Es que en la mayoría de los casos las bolsas se adquieren por comodidad y por este motivo muchas personas están dispuestas a pagar por esto si el precio es casi insignificante como sucede actualmente.
En cambio si el precio fuera mayor seguramente quien acostumbra a llevarse cuatro, cinco o más bolsas, tendrá un costo importante.
De todas formas existen aspectos pocos claros o muy poco definidos que mucho nos tememos se presten para evadir la medida. Es así que se exoneran de la obligación de cobrar las bolsas a aquellas que sirvan para transportar leche, carne, rutas y verduras.
Se supone que para fiscalizar esta disposición habrá inspectores u otros funcionarios que tendrán esta misión.
Más allá que Uruguay no es el primer país de América que establece esta obligación, el daño que se hace mediante el abuso en la utilización de los plásticos no degradables es tremendo.
La medida en nuestro país llega bastante tarde, cuando el daño ya está hecho y en buena medida ni siquiera ha sido evaluado. De todas formas más vale tarde que nunca, y entendemos que lo que se recaude por gravar las bolsas que se sigan vendiendo para el uso autorizado, debe de destinarse a la tarea de recolección de las bolsas que han quedado desparramadas por doquier o incluso colgadas en los árboles.
Esta seguramente no es tarea fácil, incluso en los vertederos a cielo abierto que mantiene la mayoría de las intendencias cuya imagen es precisamente dada por la proliferación de las bolsas de nylon semienterradas o llevadas por el viento. Allí “se esconde” el problema, pero tampoco se le ha dado solución aceptable.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Asusta, pero no le falta asidero

Las recientes afirmaciones de Mujica, sosteniendo que “un delincuente es un burgués “apurado” causaron un gran revuelo. Por una parte mucha gente que vive de su trabajo o de su actividad legal, se sintió ofendida considerando que a todo el que le va bien, que ha logrado “progresar” en la vida, es -de acuerdo al concepto de Mujica – un burgués o sea un delincuente en potencia.
Para nosotros lo que no ha estado acertado es la generalización. Si se hubiera afirmado que muchos burgueses (entendiendo por estos quienes disfrutan de una situación privilegiada en la sociedad, por tener más bienes económicos) sostienen el mismo concepto que los delincuentes, es decir, tratan de tener lo más rápido posible la mayor cantidad de dinero o de bienes muebles, sería más acertado.
Para nosotros no hay nada nuevo en esto. Es el fruto del concepto que ha sido impuesto o permitido al menos, del “hacé la tuya” y bajo el cual se han formado generaciones enteras. Lo que no se explicó es que la similitud está en que un “burgués” ambicioso no repara en escrúpulos, no se interesa por la situación de sus dependientes o incluso de sus familiares directos llegado el momento de tener más y vivir mejor. El delincuente busca exactamente lo mismo. Aplica el mismo concepto y sabe que el dinero o los bienes que otros tienen es lo que le dará poder, un automóvil, un inmueble, o un mejor nivel de vida, así sea esporádicamente. Si para obtenerlo tiene incluso que matar no habrá de detenerse para “hacerla de él”, aunque en realidad no sea suya precisamente…
Obvio que no es exactamente lo mismo, salvo que se extreme el concepto, pero lo rescatable es entender que cuando permitimos el establecimiento de verdaderos “antivalores” como el que nos ocupa, cuando se deja de lado la solidaridad, la sensibilidad social, el involucrarnos en los esfuerzos para tratar de mejorar la situación de los que sufren o los que menos tienen, para justificar el individualismo, el egoísmo y la total falta de escrúpulos luego no podemos lamentarnos y rasgarnos las vestiduras por el resultado porque salvo que nos hayamos detenido a analizar las consecuencias, nadie puede ignorar que llegaría este momento.
Mientras sigamos en esta posición superficial, no podemos esperar otra cosa que este resultado. Entendámoslo de una vez por todas.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Nunca por la puerta de atrás

El senado de la República acaba de aprobar por mayoría simple una ley que establece la conformación de una comisión para estudiar si cabe o no la habilitación del voto para la diáspora o los uruguayos que se hallan en el extranjero.
Una situación que no admite ya argumento alguno para seguir sosteniéndola. Días atrás pudimos observar una polémica televisiva donde precisamente se analizaba si se consideraba que corresponde esta habilitación o no.
Uno de los argumentos -para nosotros el más acertado – ubicó las cosas en su lugar. Es decir, sostuvo que aquí la cuestión radica en que el oficialismo cree que la mayoría de los votos de los uruguayos en el extranjero son de gente que se exilió por motivos políticos en las últimas décadas o por motivos económicos y por lo tanto, según estiman, son votos de izquierda. De allí que “peleen” por la habilitación.
En cambio la oposición, temiendo lo mismo, vale decir, que sean votos para la izquierda, se oponen tajantemente a esta habilitación.
Ambas posiciones responden a un cálculo electoral, acertado o no, pero se trata de una concepción vil, que no puede admitirse de ninguna manera.
Si algo es rechazable tajantemente es precisamente la situación actual. Por ejemplo, una paradoja, no hay nadie que represente más a los uruguayos en el exterior, que los futbolistas. Sin embargo es posible que algunos de estos futbolistas, como Cavani, Suárez, Godín y Cía, no puedan venir no por falta de dinero, sino porque generalmente los domingos o juegan o tienen que entrenar y los viajes son pocos y debidamente planificados.
Otra de las paradojas. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la mayoría de los compatriotas que están en el exterior residen en Argentina, país vecino y por lo tanto la mayoría de ellos concurre a votar y la situación no los afecta.
Otro error es pensar que todos los uruguayos que se hallan en el extranjero tienen interés en votar y por lo tanto una amplia mayoría lo haría si fueran habilitados. Para nosotros es un error. La mayoría de los compatriotas que están en el extranjero ya se desentendieron de nuestra problemática y es difícil que pierdan así sean horas de trabajo para ir a votar.
Quienes esperan votar algún día, ni son todos de izquierda, porque se informan a través de familiares y por lo tanto “muestran” las mismas tendencias y además no todos tienen interés en sufragar.
Por este motivo entendemos que forzar una solución, por un motivo vil, para habilitar su derecho a sufragar no es la salida adecuada para reconocer su legítimo derecho a hacerlo.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Uruguay un país cada vez más “armado”

Uruguay es el cuarto país del mundo con mayor número de armas “per cápita” es decir, por persona. Según el último estudio realizado por Small Arms Survey, institución especializada con sede en Suiza y dedicada a analizar la violencia armada en todo el mundo. Se estima que en el Uruguay hay más de 1.198.000 armas de fuego en poder de la población, de las cuales menos de un 50 por ciento se halla declarada.
En el informe anterior de la misma institución Uruguay estaba en el lugar octavo.
Esto equivale a decir que cada diez habitantes hay por lo menos tres armas de fuego. Lo que no quiere decir que uno de cada tres uruguayos posea un arma de fuego porque del mismo estudio se desprende que estas casi 1.200.000 armas, están en manos de 600 mil personas, lo que indica que cada persona posee promedialmente dos armas de fuego.
Esto equivale a decir que las normas y obligaciones que rigen tanto para quien posee o comercializa un arma de fuego son un rotundo fracaso, porque los hechos demuestran que solo la mitad de los uruguayos uruguayos que tienen un arma la ha declarado.
Este es uno de los elementos a tener en cuenta porque frecuentemente nos encontramos con que los ladrones se llevan armas de fuego y estas “desaparecen” porque hay un mercado negro, donde se compran, se alquilan y hasta “se prestan” armas de fuego.
En contrapartida cuando alguien es detenido portando un arma de fuego, tiene muchas formas de evadir la responsabilidad entre otros aspectos, porque al no estar declaradas estas armas se hace muy difícil establecer su procedencia.
Por otra parte el hecho de que no se declaren estas armas, lleva a que tampoco se denuncie su hurto.
Desde estas columnas hemos abogado por mayores sanciones a quienes portan armas de fuego, cuando estas son decomisadas a quienes se desplazan en forma sospechosa, ya sea en motos sin matrículas o con matrículas apócrifas o en automóviles que al verse detectados intentan fugar.
¿Cómo corregimos esto? En primer lugar capacitando con mayor profesionalización a quien o quienes tienen por misión investigar los hechos. Apoyando y sancionando con leyes adecuadas la posesión y el porte de armas de fuego.
De no ser así seguiremos pensando que el nuevo CPP ha beneficiado más a los delincuentes que a quienes tienen el compromiso de reprimir o prevenir las acciones de los delincuencia.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Auge o un poco de luz al problema

De acuerdo al reciente informe difundido por el Ministerio del Interior, se registró en el país en los últimos meses un importante aumento del número de rapiñas.
Entre quienes atribuyen este aumento a un auge innegable de los delitos de mayor gravedad, como los homicidios, las rapiñas, las voladuras de cajeros automáticos y demás, este aumento es indicador del auge de la delincuencia que ocasiona innumerables movilizaciones, reclamos y protestas por este motivo.
En otras tiendas se sostiene que el aumento del número de las rapiñas obedece a varios factores. Entre estos a una más estricta definición del delito.
Lo que parece un elemento menor es tremendamente importante. De acuerdo al derecho penal que nos rige, esta diferenciación entre una rapiña (cometida por quien mediante amenazas o algún tipo de violencia se aprovecha o hace que un tercero se aproveche de un bien mueble quitándoselo a su tenedor).
Es sancionada con una pena de 4 a 16 años de penitenciaría, es decir que no puede ser objeto de beneficio alguno en cuanto a los años de reclusión.
En cambio un hurto, aun cuando fuera agravado – cuando no hay aplicación de violencia contra la víctima, sino que se trata de la sustracción y el apoderamiento o uso en su provecho – es sancionado con tres meses de prisión como mínimo a seis años de penitenciaría como máximo.
La cuestión radica en que hasta este momento al menos, quienes califican de hurto o rapiña un delito, al menos ante la opinión pública, no era ni el juez, ni el fiscal, ni tampoco abogado alguno, sino el Ministerio del Interior al elaborar el “parte” (boletín) policial diario.
Esta es la posición que sostienen quienes explican el auge delictivo como una asunción más real de los hechos, porque muchas veces quienes los calificaban no estaban debidamente capacitados para hacerlo y no conocían los detalles.
Por ejemplo quienes roban mediante uso de armas de juguete o “simulando” que tienen un arma aplicada a las víctimas, para la Justicia están cometiendo una rapiña. La victima obra como si realmente estuviera amenazada con un arma de fuego.
Como se notará la diferencia es grande y aun cuando en cada caso sea el juez quien condena y sanciona, tras la investigación dirigida por la fiscalía de acuerdo al nuevo CPP, esto es trascendente para la famosa “sensación térmica”, que es medida por las encuestas y gráficas de las que suelen nutrirse los informativos y demás noticieros.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La absurda guerra a la “o”

Todes les diputades” es una de las frases usadas por quienes procuran impulsar el denominado “idioma inclusivo”, para nosotros es una verdadera aberración.

Si bien siempre hemos manifestado nuestra convicción de que todas las opiniones son respetables, aunque no la compartamos, también debemos decir con total claridad que el denominado “idioma” inclusivo (que hasta el momento no pasa de ser unos pocos morfemas debe figurar entre las iniciativas más absurdas de que hayamos sabido.
Sobre todo algunos colectivos de adolescentes han adoptado términos como “algunes”, por “algunos” porque entienden que la “o” es un término machista y entienden también que de esta forma están combatiendo ese aspecto y ayudando a la inclusión feminista.
Con todo respeto y a riesgo de ser tachados de “tradicionalistas” entendemos, como también lo ha entendido la Real Academia Española, que es una diferenciación innecesaria.
El idioma español es uno de los más ricos en términos para incluir absolutamente a todos los géneros. De todas formas no nos sorprende esta iniciativa, porque hemos tolerado o reaccionado con mucha tibieza ante otros absurdos como el “todas y todos”, otra aberración que en este caso ha sido adoptado incluso por altas autoridades nacionales y regionales.
En primer lugar, debemos aclarar que somos partidarios de la inclusión y la mayor igualdad posible para los géneros, pero hacerlo mediante estos términos ridículos, se le hace un flaco favor. No es este un camino acertado.
La inclusión debe buscarse – a nuestro entender – por el camino de la igualdad de oportunidades, de igual valoración de capacidades, de una más justa valoración de la mujer en otros campos, como el laboral, el ejercicio profesional y demás, no por el del lenguaje que lejos de disminuir la innegable brecha actual de la valoración de las mujeres frente a los hombres, en detrimento de éstas, ridiculiza un tema que merece mayor respeto y un enfoque de mayor seriedad. Para nosotros, ante el intento de comenzar a incluir dicho “idioma” en jardines de infantes y centro de la infancia, vale de entre los más chiquitos, el sistema educación debe expresarse mediante normas claras que no dejen resquicios para que cada uno haga lo que mejor le parezca o terminaremos en una situación muy parecida a la ilustrada en la famosa “torre de babel” donde nadie entendía a nadie.

A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una nueva etapa de un antiguo tema

En ocasión de catástrofes naturales como tormentas, inundaciones o de la extensión incontrolable de enfermedades temibles como hepatitis, el Hiv, el dengue o similares, el tema vuelve a la discusión pública. No es otro que el tratamiento de estos temas en los medios de comunicación masiva.
Honestamente, siempre hemos entendido que no hay mejor tratamiento del tema que el de la verdad absoluta.
Claro está que esta puede ser muy diferente para quien tiene algún interés específico en tema que para quienes están del otro lado del mostrador.
Nos explicamos, los empresarios turísticos que esperan con ansiedad la llegada de las denominadas temporadas “pico”, confiando en que el tiempo acompañe, que quienes esperan la llegada de familiares o amistades en esas ocasiones.
Mientras los primeros, es obvio que traten de minimizar las situaciones para que no se afecten sus intereses, los segundos son fácilmente presa de las exageraciones manejadas por algunos medios.
En medio de esto es obvio que también juegan otros intereses, porque la libre competencia en este aspecto también tiene su lugar.
Hoy, uno de los elementos que se manejan para la reacción de algunos empresarios del rubro turístico local, es que hay autoridades y medios que “manipulan” las situaciones que se presentan para perjudicar la llegada de visitantes a nivel local y favorecer otros destinos.
En medio de estas situaciones se ubican precisamente los turistas que no saben a ciencia cierta a qué atenerse. Hoy existe una situación innegable, que es la del cambio monetario que favorece la visita a la Argentina.
Por nuestra parte siempre hemos sostenido lo mismo. La mejor forma de plantarse frente a estas situaciones es mostrando la verdad, dando testimonio y buscando las mejores y más objetivas (si es que las hay) pruebas de lo que se dice y se afirma.
Buscarle patas a la sota y hacer afirmaciones a la ligera, no suele ser lo mejor precisamente. Nadie ignora el daño que puede generar la “corrida” hacia países vecinos en estos casos, en materia de ocupación, puestos de trabajo y demás, pero es una cuestión habitual y permanente sobre todo en los puntos fronterizos como es nuestra ciudad.
Quienes se desempeñan en estos lugares y sobre todo en el rubro mencionado deben saberlo y manejado, porque es sabido que estos movimientos que alguien ha llamado “pendulares”, favorecen a veces en un sentido y a veces en otro y debe saberse manejarlos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una nueva etapa de un antiguo tema

En ocasión de catástrofes naturales como tormentas, inundaciones o de la extensión incontrolable de enfermedades temibles como hepatitis, el Hiv, el dengue o similares, el tema vuelve a la discusión pública. No es otro que el tratamiento de estos temas en los medios de comunicación masiva.
Honestamente, siempre hemos entendido que no hay mejor tratamiento del tema que el de la verdad absoluta.
Claro está que esta puede ser muy diferente para quien tiene algún interés específico en el tema que para quienes están del otro lado del mostrador.
Nos explicamos, los empresarios turísticos que esperan con ansiedad la llegada de las denominadas temporadas “pico”, confiando en que el tiempo acompañe, que quienes esperan la llegada de familiares o amistades en esas ocasiones.
Mientras los primeros, es obvio que traten de minimizar las situaciones para que no se afecten sus intereses, los segundos son fácilmente presa de las exageraciones manejadas por algunos medios.
En medio de esto es obvio que también juegan otros intereses, porque la libre competencia en este aspecto también tiene su lugar.
Hoy, uno de los elementos que se manejan para la reacción de algunos empresarios del rubro turístico local, es que hay autoridades y medios que “manipulan” las situaciones que se presentan para perjudicar la llegada de visitantes a nivel local y favorecer otros destinos.
En medio de estas situaciones se ubican precisamente los turistas que no saben a ciencia cierta a que atenerse. Hoy existe una situación innegable, que es la del cambio monetario que favorece la visita a la Argentina.
Por nuestra parte siempre hemos sostenido lo mismo. La mejor forma de plantarse frente a estas situaciones es mostrando la verdad, dando testimonio y buscando las mejores y más objetivas (si es que las hay) pruebas de lo que se dice y se afirma.
Buscarle patas a la sota y hacer afirmaciones a la ligera, no suele ser lo mejor precisamente. Nadie ignora el daño que puede generar la “corrida” hacia países vecinos en estos casos, en materia de ocupación, puestos de trabajo y demás, pero es una cuestión habitual y permanente sobre todo en los puntos fronterizos como es nuestra ciudad.
Quienes se desempeñan en estos lugares y sobre todo en el rubro mencionado deben saberlo y manejado, porque es sabido que estos movimientos que alguien ha llamado “pendulares”, favorecen a veces en un sentido y a veces en otro y debe saberse manejarlos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La realidad del Sida en el Uruguay

Cada dos días muere una persona de Sida en el Uruguay.
• Tres de cada 10 personas portadoras de HIV en el Uruguay ignoran que son portadores.
• A 3 personas por día se les diagnostica la infección.
• La principal vía de transmisión en el Uruguay es la sexual.
• El acceso al tratamiento de la enfermedad es universal.
Esta es la realidad uruguaya con respecto al Sida. A pesar de que hoy poco o nada se habla del tema, la terrible enfermedad está presente entre nosotros y a pesar de parecer dominada sólo se ha reducido a una menor mortalidad.
Vale decir que lo poco que se ha conseguido es alargar la expectativa de vida del paciente, pero el mal sigue estando muy presente.
El pasado domingo se dedicó a recordar aspectos esenciales de la lucha que todos los uruguayos debemos dar ante esta cruel enfermedad que según los últimos datos revelados por el MSP afecta a 12.000 uruguayos y aunque la cifra es levemente inferior a la del año anterior, es aún muy preocupante.
Entre los departamentos con mayor incidencia de la enfermedad se encuentra Salto, porque la mayor incidencia se la vincula precisamente al turismo sexual que predomina en los puntos fronterizos, como Artigas, Salto, Rivera, Maldonado y la capital del país.
Los estados de la región han mostrado su voluntad de contribuir al combate de la enfermedad, pero esto no basta. Existen planes y normas que prohíben la discriminación por este motivo, pero esto no significa que no exista. El Hiv Sida sigue siendo un enorme problema. En algún momento se entendió que el mayor riesgo era para nuestros adolescentes y jóvenes, pero hoy la realidad muestra algo diferente, la mayor cantidad de infecciones se registra en la franja de edad que va de los 15 a los 44 años, lo que significa que no es un tema exclusivo de los adolescentes.
Porque precisamente la franja que le sigue a esta, vale decir, de los 44 a los 65 años es también la que sigue en materia de incidencia de la enfermedad. Cerca del 70 por ciento de los nuevos notificados de la infección son hombres y aunque el uso del preservativo es la forma de prevenir la infección, la experiencia indica que es relativamente insignificante la cantidad de usuarios del mismo.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Cuando comienza la actividad electoral

Por estos días prácticamente todos los partidos políticos han iniciados sus actividades con vistas al acto eleccionario que tendrá lugar el año próximo.
El año electoral se iniciará con las denominadas elecciones internas que habrá de determinar quienes serán los candidatos a Presidente de la República por cada partido.
Más allá de quienes serán los representantes en cada caso, es una buena ocasión para comenzar a marcar los elementos mas destacados que deberían de exhibir las personas elegidas para ser candidatos.
Es sabido que si atendemos lo que expresa cada candidato nos encontraremos con candidatos preclaros, honestos, sanos y justos. Sin embargo la experiencia indica que luego quien gana las elecciones ponen en práctica muy poco o nada de lo que ha pregonado.
Desde la financiación de los partidos y de las actividades eleccionarias, pasando por las acciones que impulsan y las actitudes que muestran en el cargo.
A nadie le ha importado nunca la baja votación que muestran las internas, aspecto que no dudamos sería muy similar si las elecciones nacionales no fueran obligatorias.
Es que no tenemos la menor duda de que existe una gran decepción, un escepticismo generalizado con todos los partidos políticos y esto es sumamente peligroso para el sistema democrático en general.
El mayor riesgo proviene de la posibilidad de que aparezcan oportunistas y saquen provecho de este escepticismo general, prometiendo lo que la mayoría de los ciudadanos anhela.
Seguridad y trabajo están en primer plano, luego seguramente nos encontraremos con el tema de la vivienda. Es que no se requiere de ninguna encuesta, ni de diagnóstico alguno para saber que estos son los temas que más preocupan a los uruguayos.
En otros lugares de la región esta situación ha derivado en situaciones lamentables que lejos de mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos ha mostrado los casos de mayor corrupción.
No ignoramos la decepción generalizada, la frustración que muestran los ciudadanos pero una cosa es innegable: el peor de los gobiernos democráticos es preferible ante que el mejor gobierno de facto o dictatorial para decirlo más directamente.
Hoy en la región ya se sienten voces que añoran las dictaduras, incluso las torturas lisa y llanamente, aspecto que parece absurdo en primera instancia, pero que directa o indirectamente luego se va imponiendo peligrosamente.
¡No lo olvidemos!

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Uruguayos tanto o más que nosotros

En varias oportunidades hemos expresado en estas columnas nuestra “vergüenza ajena”, debido al fracaso de los intentos por otorgar a los compatriotas que están en el exterior su derecho a votar.
Uruguay es de los pocos países que ni tiene voto consular ni forma alguna de que quienes no se hallan en el país puedan votar.
Entre los absurdos argumentos que fueron utilizados para negarle esta posibilidad a los compatriotas en el extranjero primó siempre el de que no estarían informados de la situación del país, argumento ridículo si tenemos en cuenta que las tecnologías actuales permiten informarse en minutos, muchas veces antes de quienes estamos aquí.
Los uruguayos en el extranjero son generalmente los primeros en reaccionar solidariamente ante las catástrofes, como inundaciones y demás. Los residentes en algunas naciones se han nucleado y han hecho llegar asiduamente las donaciones para socorrer a compatriotas que sufren estas penurias.
Como para muestra basta un botón, hagamos referencia a lo que ha pasado en Chile donde había una situación muy similar a la del Uruguay. Tras varios fracasos en las cámaras legislativas, en ocasión de las últimas elecciones los legisladores de la oposición a la entonces presidente, Michelle Bachelet dieron su respaldo a una iniciativa que habilitó el voto a los chilenos en el extranjero.
¿Qué pasó con el voto de estos? Pues bien, en primer lugar el porcentaje de votantes fue bastante inferior al que se esperaba y en segundo lugar, la mayoría de los votos fueron para el actual presidente, Sebastián Piñera, quien encabezaba la oposición precisamente.
En buen romance significó un tremendo revés para quienes entendían que los chilenos en el extranjero eran todos exilados o expulsados del país por las condiciones de vida existentes durante la dictadura militar de Pinochet y por lo tanto se consideraba que habría una amplia mayoría de votos para la izquierda entre quienes se hallaban en extranjero. ¡Nada más errado! La mayoría de los votos fueron para Piñera.
Independientemente del resultado, creemos que seguir negándoles el derecho al voto a la diáspora uruguaya es aberrante y no nos sirve tampoco el argumento que para consagrar este derecho habría que cambiar la Constitución, por la sencilla razón que nunca se hizo un plebiscito limpio, independiente de otros temas y lejos de cualquier acto eleccionario, sino que el que se hizo se lo “contaminó” con otros temas que nada tenían que ver.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Los animales sueltos, una gran responsabilidad

Los animales sueltos en la vía pública constituyen no sólo una irresponsabilidad, sino una conducta que puede llegar a ser criminal.
Es igual que sea un caballo (lo más frecuente en las rutas) o un perro, el animal que más frecuentemente se ve en las calles de la ciudad o una vaca en los caminos rurales o las rutas.
Muchas veces la situación se da por irresponsabilidad de los propietarios que no toman las debidas precauciones para que los animales se mantengan fuera de estos lugares y otras veces lisa y llanamente por negligencia, dado que se considera que los animales se manejarán diferente y no se atiende a la posibilidad de que no sea así.
Esto si, desconocer los imprevistos, vale decir que el animal se asuste o que “se motive” inesperadamente, por ejemplo cuando ante un perro aparece un gato, generalmente el animal más “odiado” por los canes que en estos casos no reparan en riesgo alguno con tal de alcanzar su presa.
Pero en estas situaciones generalmente corremos el riesgo de “culpar” a los animales, cuando es claro que la irresponsabilidad o la culpa no es de ellos, sino de sus dueños, que ante hechos graves nunca aparecen.
Diferente es la situación de las jaurías de perros supuestamente “cimarrones” que atacan y son capaces de diezmar una majada entera.
De acuerdo a lo que se ha manejado en las últimas horas, la mayoría de estos perros feroces no son “cimarrones” precisamente, ni salvajes, tampoco sin dueños.
Se trata de perros de estancias vecinas, los que son capaces de “oler” a un kilómetro de distancia a una perra en celo. Estas jaurías esporádicas son las más dañinas, debido a que atacan y dañan todo a su paso.
Ni que hablar si el animal llega a contraer leishmaniasis, una temible enfermedad presente en nuestra región y prácticamente incurable que hoy hasta por ley requiere sacrificar al animal.
Todos estos ejemplos sirven para señalar la enorme responsabilidad que constituye la tenencia de un animal y sobre todo de un perro. La mayoría de
sus propietarios lo toma como una mascota, una compañía y hasta un bello
adorno, cuando en realidad se trata de un integrante más de la familia, un ser viviente que tiene sus necesidades y requiere de cuidados y dedicación como cualquier otro.
Esto que parece tan simple y sencillo, lamentablemente es muy difícil de asumir.
A.R.D.  

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una entrega no siempre reconocida

Conversando con docentes y trabajadores sociales que se desempeñan en los denominados “contextos críticos” nos enteramos que en la capital, esa capital de la que sólo tenemos la imagen que nos traen los noticieros, es bastante frecuente que haya alumnos, o participantes de las obras sociales, que concurren armados con armas blancas o incluso armas de fuego.

Es una realidad que nos asusta, pero con la que lamentablemente tendremos que aprender a convivir. No porque aceptemos las armas, sino porque es una consecuencia del mundo de violencia en el que vivimos.
Hoy lamentablemente asistimos a un mundo en que se impone el poder, a través de la fuerza física (el más grandote suele ser el más “respetado”), de allí que hayan aparecido las armas como forma de “emparejar”, las posibilidades y es el más sangriento, el que tiene fama de ser más despiadado y sanguinario, el que se impone.
Es en este momento en que aparecen las armas, porque mientras no cambiemos las cosas, no se establezcan nuevas normas “no escritas” de convivencia, no habrá cambios en esta situación.
Hoy queremos destacar que hay personas que trabajan en este contexto, que se han formado para desempeñarse allí, a pesar de todo porque más allá de los riesgos y del temor que suponen estas tareas, hay una entrega desinteresada, una entrega que es capaz de cambiar las cosas.
Es un trabajo que debe valorarse. Sólo mediante su aporte, y su entrega generosa y valiente será posible rescatar y recuperar generaciones enteras.
En este sentido hay que tener muy claro que no es siendo simples espectadores o “asombrándonos” de las acciones extremas que ellos ponen en práctica que lograremos salir de la situación.
Quienes han dedicado su vida a tratar de recuperar y transformar a estos conciudadanos afirman que “las puntas se tocan”. Vale decir que tanto quienes se hallan en la extrema pobreza, viviendo de la basura y de lo que la gente tira, muestran “cero solidaridad”, porque allí rige la norma de “sálvese quien pueda” y por lo tanto si tengo que hacerlo a costa de quien está en la misma que yo, no lo pienso dos veces, lo hago.
Exactamente la misma norma que rige en quienes más bienes económicos tienen, el más rico se rige por la misma norma, con tal de obtener más o mejor, si tengo que pasar por sobre quien está en la misma que yo, no tendré ningún escrúpulo en hacerlo porque tampoco a este nivel existe solidaridad alguna.
Esta son las actitudes a cambiar y paradójicamente, resulta mucho más difícil hacerlo en el extremo de mayor riqueza.

A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Del artesano al use y tire

Proveniente de una generación en la que era habitual que en los barrios de Salto los niños anduviéramos remendados, frecuentemente descalzos y corriendo, no podemos desconocer que esta etapa tenía ventajas y desventajas, pero quizás siguiendo el hábito, añoramos aquellos días, como dice la canción “corriendo tras el andador”, algo que seguramente las nuevas generaciones ni siquiera saben de qué se trata.
Sin lugar a dudas con mayores penurias, con mayores sacrificios, pero también con un mundo de mayor y mejor naturaleza, con más y mejores aromas, con otras posibilidades.
El mundo en el que eran habitual los mimbreros, los zapateros, los colchoneros, los hojalateros, los sastres, las verdulerías con muchas y muy sabrosas frutas.
Del que hacía las cometas (pandorgas para nosotros) a mano y consiguiendo verdaderas artesanías, los relojeros capaces de reparar cualquier reloj por complicado que fuera.
Ni que hablar de la naturaleza silvestre de nuestros campos, del agua límpida de nuestros arroyos.
Aún recordamos una delegación de personas de la tercera edad, danesa, que llegó a Salto motivada por una de ellas que venía a visitar un familiar. Sus integrantes, alrededor de una veintena, se alojaron en el entonces hotel Biasetti y se manifestaron asombrados por un “fenómeno” impensable en la zona europea de donde provenían, era el de la cantidad de luciérnagas que se veía por las noches en la ciudad y de pájaros cuyo trino podía disfrutarse durante el día…. No estamos hablando de siglos atrás quizás apenas unas tres décadas.
No soñábamos con Internet y toda su “secuela”, de enormes avances en tecnología de la comunicación, de la década de la imagen desplazando a la letra, pero tampoco del riesgo de la manipulación de nuestros niños y adolescentes por las mismas redes sociales, de las rapiñas a mano armada, de los motonetistas suicidas y de los crímenes aberrantes.
Es que había códigos, había hechos como los anotados pero eran las excepciones y se los trataba como entendíamos que merecían.
Frecuentemente se nos pregunta ¿eran tiempos mejores aquellos? Para nosotros que los vivimos, aún con las penurias del caso y pudimos salir adelante, sin duda alguna que sí.
Para quienes no pudieron superarse y salir, lógicamente que no, pero hay una cosa que no podemos dejar de añorar: es la sociedad del repare y siga “tirando”, en contrapartida de esta sociedad actual del “use y tire” en la que nada se repara, se derrocha, se tira a la basura. Ojalá aprendamos rápido que hay cosas que no se pueden derrochar, porque la única exigencia de la naturaleza es precisamente que las preservemos, o viviremos en la miseria, cosa que no hemos aprendido aún.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Frente a una cruel enfermedad

En el Día Nacional de la Lucha contra el SIDA, es válido hacer una evaluación de lo que ha sucedido con esta cruel enfermedad que, según el último informe revelado por el Ministerio de Salud Pública afectaba en el 2016 a 12.000 personas en el país.
Surgió como una enfermedad “apocalíptica” que pronto se transformó en una pandemia (epidemia que trasciende un continente) y alcanzó rápidamente cifras que hicieron temer que sus consecuencias fueran irreparables.
Hoy día si bien las cifras y sobre todo su evolución no ha variado significativamente, “goza” de menos prensa. Es poco lo que se habla y los espacios que se dedican al tema en los medios de comunicación.
Todo indica que lo hemos asumido como un dato de la realidad y nos hemos acostumbrado a su existencia, tomándolo como algo “normal”, pese a que sigue existiendo y su evolución dista mucho de dejar de preocupar.
Es cierto que no se puede analizar el tema sin vincularlo a otros aspectos, como la problemática del costo de los medicamentos. Uno de los elementos que más incide para el control de la enfermedad y para mantenerla dentro de parámetros “dominables”, es mediante el uso de los denominados “antirretrovirales” (ANV), un medicamente de alto costo que felizmente los países integrantes del Mercosur han hallado la forma de abaratar su costo hasta en un 80 por ciento en algunos casos.
La compra conjunta por parte de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela (miembros plenos del MERCOSUR), ha sido el camino hallado para este logro. En este sentido el ministro de Salud Pública del Uruguay ha reconocido la buena disposición hallada en algunos de los fabricantes de los mismos, en tanto en otros no ha sido posible lograr esta disposición.
Es que no se puede olvidar que la salud humana está regida por intereses comerciales, al punto que la investigación y los intereses industriales en sí no dejan de lado sus intereses.
Es más, sigue siendo polémico si es válido y ajustado a derecho exigirles que “cedan” en sus intereses comerciales y su derecho a fijar los precios por su esfuerzo y sus conocimientos.
Del lado opuesto encontramos los intereses de los pacientes y sus familiares, que sufren de la terrible enfermedad. En el mismo tema rigen elementos como los moralistas que consideran que quienes han contraído el HIV se debe en su enorme mayoría a su desprolijidad y su desorden sexual.
Esto explica por qué estamos aún lejos de dominar un tema que interesa a Salto, una de las ciudades de mayor índice como toda la zona fronteriza en las que se registra una alta incidencia, debido al denominado “turismo sexual”.
Ojalá podamos superarlo pronto.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Diferentes, pero muy relacionados

Uno de los mayores problemas que tiene Uruguay, es la politización de los temas de mayor preocupación en la población.
El incipiente movimiento de “Vecinos en alerta”, que encontramos en varias partes de la ciudad merece un mayor apoyo, merece adiestramiento para tener muy claros sus derechos antes que los derechos humanos de quienes llenan las prisiones del país.
Es que tal como lo han indicado expertos en el tema de seguridad, participantes en un simposio. Uno de los mayores problemas del Uruguay y de otras naciones es confundir la ideología y la política con la seguridad.
Son temas relacionados, pero que no deben mezclarse. Si se trata de personas de buena voluntad, sean cuales sean sus ideas políticas, la postura frente a la delincuencia debe ser la misma: tolerancia cero.
Politizar la seguridad es intentar un atajo. Es valerse del tema más preocupante en la población para incidir en su voluntad. Creer que un partido que ha estado ya en el poder tiene la “fórmula” para recuperar la seguridad, es de ingenuos. Si volviera al poder seguramente pronto admitirá su impotencia frente al tema.
Es que la delincuencia en todos lados usa la misma política. Se escuda en las familias más desvalidas, más temerosas para que indirectamente, aún sin inmiscuirse en el tema juegue a su favor, ya sea dejando el terreno libre por aquello de “no te metás” o directamente interponiéndose ante el poder público con sus niños, ancianos y mujeres para volcar la opinión pública a su favor.
En esto no hay otro camino que asumir la responsabilidad que nos cabe a todos. Unos reprimiendo directamente y esto supone arriesgar la vida frente a los criminales y otros contribuyendo a denunciar todo lo que vemos en todos los aspectos irregulares.
Creer que no estamos involucrados en el tema, encerrarnos, alejarnos de los paseos públicos pensando que estaremos alejados del peligro es un error. Si bien hoy no somos el blanco de estos delincuentes, seguramente apenas se les cierren otros caminos vendrán por nosotros. Si no es la actual generación o nuestros vecinos, serán sus sucesores o sus compinches llegados de otros lugares y cobijados por ellos.
Esto es al menos lo que sucedido en todos lados y no hay ningún motivo para pensar que aquí será diferente. Es más, pensar que esto no tiene riesgo es pensar erróneamente porque seguro que alguna víctima habrá que lamentar, pero es preferible arriesgarnos y vivir de pie, antes que arrodillarnos y humillarnos frente a estos malvivientes.
Alberto Rodríguez Díaz.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una nueva etapa de un viejo tema

En reciente instancia la embajada de Uruguay en Argentina promovió en el vecino país las inversiones en el territorio nacional.
Esto reverdece un viejo tema, como es el de la extranjerización de la tierra. Se trata de determinar a ciencia cierta hasta qué punto es beneficiosa la inversión extranjera y esto depende exclusivamente de las condiciones que se fijen al momento de concretarlas.
Uruguay necesita inversiones y de no ser nacionales, estas deben buscarse en el extranjero, como se lo hace. Ahora bien, debe tenerse en cuenta qué se está manejando. Es tan legítimo el interés extranjero que decide invertir en nuestro país, como el de nuestros conciudadanos que ven como cada vez más territorio nacional es entregado a manos extranjeras.
No es esta precisamente una buena política, en cuanto prácticamente en ningún país del mundo puede un extranjero comprar tierra con todos los derechos de un ciudadano afincado en el país.
La oposición del país acusa al oficialismo de haber derrochado el famoso “viento de cola”, denominación que usan en referencia los años anteriores y a la que atribuyen los años de bondad económica.
Se sostiene que durante estos años se debe ahorrar y guardar para hacer frente a las necesidades de los años de restricción, en que la producción del país sea deficitaria.
Claro está, que lo que no se dice es que no ha sido esta la política de los gobiernos anteriores y el Uruguay no comenzó precisamente ayer, en los años de bonanza económica.
Acostumbrados a investigar el cangrejo debajo de la piedra nos tememos que sea este también un elemento de defensa de intereses, porque lamentablemente ha sido así.
Algunos de quienes hoy defienden esta tesitura han tenido oportunidad de estar en gobiernos anteriores y no fue precisamente esta su conducta.
Hoy teóricamente hay más organismos de control y más posibilidades de fiscalizar el correcto uso de los dineros públicos. Establecidos en leyes y potestades que otorgan más poder al pueblo para lograr la cristalinidad tan anhelada y también tan “proclamada” por todo el poder político, pero a su vez tan poco lograda.
La inversión extranjera es necesaria, pero también es necesaria y muy importante para el país, que se haga bajo condiciones muy estrictas. Esto es lo más beneficioso para todos.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La integración mucho más allá de las palabras

Se celebra hoy el Día de la Integración y mucho más allá del término, “integración” es una muestra más de la discriminación y del enorme divisionismo que aún soportamos los humanos.
En primer lugar debemos señalar cómo nace el término de “latino” acuñado para diferenciar estrictamente a una América anglófona (Estados Unidos, Canadá y algunas de las colonias de estos países, hoy mayoritariamente denominados “países asociados”.
Por América Latina, se entiende a todos aquellos países hispanohablantes, o sea que hablan el idioma español o el portugués, lenguas que tienen raíz latina.
Algunas fuentes incluyen a los países de habla francesa (francohablantes) en el término “Iberoamérica”.
Para decirlo con toda claridad y asumir la realidad. El término se instaló para diferenciar con mayor precisión a una “raza inferior”, frente a una “superior” y cualquiera que haya vivido o pasado por los Estados Unidos o Europa mismo, sabe que los latinoamericanos somos menospreciados y considerados un grupo más rudimentario, con menores valores culturales y sociales.
Esto recuerda una de las más nefastas historias de la humanidad, cuando el nazismo masacró a millones de personas buscando establecer una raza “superior”, como ellos consideraban a los alemanes.
Este es el cangrejo oculto debajo de la piedra. Mientras existan movimientos, grupos de naciones o de razas, que se consideren superiores no será posible una verdadera integración.
El trasfondo de esto es el concepto de discriminación que se sigue alentando por parte de algunos. De allí la aberrante actitud de algunas comunidades que no admiten a los migrantes, aún cuando si rascáramos a fondo nos encontraríamos que la diferencia radica sólo en el orden de llegada. Vale decir, algunos han llegado antes y otros intentan hacerlo después.
La verdadera integración requiere más que de declaraciones, de actitudes, de disminuir las diferencias para destacar más similitudes. En nuestros días la mayor diferencia radica en el concepto que tengamos sobre el medio ambiente. Las grandes potencias procuran acentuar su poderío haciendo conocer sus armas letales, las que en realidad se usan para defender execrables intereses que no se detienen en la preservación ambiental, legada por las generaciones futuras, sino que apuntan a acumular bienes económicos, caiga quien caiga y cueste lo que cueste.
Si queremos celebrar una integración verdadera no nos detengamos en las coincidencias, sino disminuir las diferencias.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No es un elogio precisamente

Uno de los conceptos más difíciles de revertir para los organismos oficiales, es el de que “la información es nuestra, del organismo, o del Estado, y yo la manejo”, la doy a quien quiero, cuando quiero y cómo quiero.
Décadas, sino siglos se lleva sosteniendo este concepto que hoy es totalmente erróneo.
No sólo que la información “pública”, de la población, del ciudadano y no del Estado, sino que además éste está obligado a proporcionarla gratuitamente “a toda persona que la requiera, sin tener que exponer para qué la quiere”.
El Estado, entendiendo por éste, gobiernos departamentales, locales, municipios y demás sólo tienen como posibilidad de negarse a entregar la información solicitada, determinados argumentos que son especificados por la ley y que el Estado en estos casos debe de determinar específicamente.
Vale decir que aquella estrategia que ha regido hasta el momento, sencillamente de “cajonear” los pedidos de información – cuando se consideraba inconveniente que trascendiera- que eran tramitados por cualquier vía, hoy ya no corre, al menos sin riesgo que quien solicita dicha información pueda recurrir a la vía judicial, como de hecho está ocurriendo.
Sin lugar a dudas que los organismos públicos estatales, para restringirnos a ellos, que no son los únicos comprendidos en esta ley, en Salto están muy lejos de llegar a un nivel satisfactorio de “manejo” de la información.
Significa romper esta situación y seamos sinceros. Si llegamos a esta situación, fue porque también muchos medios y periodistas han tenido una cuota parte de culpa. Generalmente aquellos periodistas “mimados” por el poder, privilegiados de alguna forma, directa o indirectamente, con carguitos, publicidad o cualquier otra forma, se han prestado para llegar a esto.
Obviamente que han sido y en algunos casos siguen siendo los más felicitados y “destacados” para los jerarcas públicos que entienden que estos son “los buenos periodistas”. Vale decir los que “no complican”, argumento que escuchamos permanentemente de parte de los entonces delegados de la CTM de Salto Grande. Lo que se profería pensando que se trataba de un elogio era en realidad – a nuestro entender – la peor ofensa.
Quedan también aún muchos jerarcas que sencillamente “miran para otro lado”, cuando se les solicita información específica. No están informados, no están asesorados y por lo tanto generalmente tienen temor a informar mal, a dar información “inconveniente” o lisa y llanamente siguen aferrados al concepto de que son “dueños” de la información que en realidad pertenece al público. Esto es, nos pertenece.
Creemos que en todos los casos hay una materia pendiente, que debe ser rendida a la brevedad. Si no se prepara e informa debidamente a los funcionarios, los organismos deberán responder ante la Justicia, debido a que el conocimiento de los detalles de la Ley hará que cada vez haya más pedido de información y la Ley de Acceso a la Información Pública limita el plazo legal para responder a los 20 días, prorrogables por otros 20 días, solo en caso de algunos de los argumentos que la ley especifica.
Queda por lo tanto poco tiempo para prepararse y seguramente a todos los responsables de organismos públicos debería de interesarles el tema, como también a los periodistas que seguimos desperdiciando una gran herramienta para nuestra función.

A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No somos ajenos al problema

Mientras no reconozcamos que la educación machista que hemos recibido está en la base del problema, seguiremos en la misma situación, porque muy a pesar de lo que podamos pensar, la educación del país hasta el momento ha privilegiado al varón.
Nos llama la atención ver en las marchas condenatorias de la violencia -que compartimos – a mucha gente de la que sabemos ha tenido y tiene manifestaciones de violencia.
¿Como se llama esto? Hipocresía. Es una buena parte del problema, no darnos cuenta que también nosotros somos parte del problema, porque a menudo levantamos la voz, imponemos, exigimos y hasta podemos llegar a golpear en algunos casos, no sólo a los niños.
Mientras no cambiemos todos, los que integramos la sociedad, seguiremos llorando, haciendo marchas y participando del dolor ajeno, porque en realidad esto es más fácil que reconocer y admitir que somos parte del problema.
Hoy tenemos una situación delicada. Mucha gente está dispuesta a salir a la calle a manifestarse, a “cacerolear” a hacer ruido de cualquier manera, considerándose “libre de pecado”, pero en realidad forma parte del problema.
Nos atrevemos a decir que en nuestros días existen muchos más pedófilos de lo que imaginamos, nada más que no se manifiestan o no encuentran las condiciones que consideran propicias para sus execrables andanzas.
Tanto es así, que la mayor parte de las violaciones y los casos de abusos sexuales se dan en el interior de las familias, o su entorno cercano y la hipocresía de nuestra sociedad determina que gran parte de estos casos no salgan a la luz nunca, pero existen.
Si en lugar de marchas, hiciéramos actos de verdadero sinceramiento, quizás se podría enfocar el tema con mayor profundidad.
Seguro que para mejorar la situación que nos hallamos, debemos encontrar la forma de participar obligatoriamente en talleres y otras iniciativas que nos alerten del problema y a la vez nos hagan ver
la profundidad del mismo.
En este sentido nos ha llamado poderosamente la atención la valentía de la joven madre de Brissa, una de las últimas niñas asesinadas, la que ha pedido que quiten de las redes sociales todos los mensajes de odio. Es una dolorosa, pero valiente muestra de entender que no es a través del odio y del rencor que habremos de salir de esta cruel situación, sino asumiendo la realidad que directa o indirectamente nos resistimos a admitir.
A.R.D.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...