Que dejen de jugar para la tribuna

En varias ocasiones nos hemos referido a este tema y no es otro que la existencia de algunos organismos públicos que tienen funciones, atribuciones, pero no recursos ni potestades para aplicar sanciones concretas.

En esta línea enumeramos a la Junta para la Transparencia y Etica Pública (JUTEP), al Tribunal de Cuentas y a la mismísima Corte Electoral.
La JUTEP tiene potestades específicas y es el control de la trasparencia de los funcionarios públicos. Para ello se basa en las declaraciones públicas, supuestamente obligatorias que los funcionarios tienen que hacer cada dos años y actualizarlas.
De acuerdo a lo que hemos sabido sólo son excepciones los funcionarios públicos que cumplen con esta norma, pero ¿Qué pasa con quienes no cumplen?
Absolutamente nada. Por la sola razón de que la JUTEP no tiene potestades para sancionar y por lo tanto la norma “de papel” se queda en eso. Nos preguntamos ¿De qué sirve pagar a los integrantes de la JUTEP, cuyos sueldos deben ser interesantes, si no les damos los recursos que realmente necesita para cumplir funciones?
En la misma línea incluimos al Tribunal de Cuentas, que tiene por misión analizar los gastos e inversiones de los organismos públicos, como intendencias y demás. Cuando entiende que algún proyecto es disparatado, no está de acuerdo con el ingreso factible del organismo, lo que hace es observar este gasto.
Pero aquí, la trampa. El organismo observado sólo tiene que reiterar el gasto para poder hacer éste. Vale decir la observación del T.C. no tiene incidencia alguna.
Por último, en esta enumeración, incluimos el rol de la Corte Electoral, que tiene a su cargo hacer cumplir las disposiciones que establecen la prohibición de hacer publicidad partidaria en las últimas 48 horas, antes de la apertura de las urnas para un acto eleccionario.
En los hechos ha señalado algunas infracciones constatadas, pero allí se agota su función, porque lamentablemente no tiene potestades para sancionar nada.
En suma y perdonando la expresión, son organismos “al pedo”. No entendemos para que sirven. Cuando los políticos los ponen en funcionamiento sólo están “jugando para la tribuna”, pero la realidad indica que no están realmente interesados en lograr trasparencia y en disponer de controles estrictos a la corrupción.
Nadie escapa de esto y es una grave deficiencia del sistema político.

A.R.D.

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Los Derechos del Niño

De acuerdo a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios en la presente jornada se celebra el Día Internacional de los Derechos del Niño en el Uruguay.
Con todo respeto nos atrevemos a decir que nunca estuvimos de acuerdo con estos días, por la sencilla razón que entendemos que los derechos de los niños deben ser respetados siempre.
Pero la cuestión es mucho más profunda de lo que se supone. Tanto es así que si bien la fecha puede ser concebida como una oportunidad para recordar todos los derechos de los niños, también es bueno saber que hay muchos de estos menores que han sido olvidados y están totalmente perdidos en el mundo adulto.
Niños que se hallan abandonados, con padres abandónicos, la mayoría de las veces presos o marginados.
Niños cuyo único camino es la delincuencia. Es más recientemente se ha afirmado que la mayoría de los sicarios en el Uruguay son niños, que han encontrado en el asesinato la única fuente de ingresos fáciles, porque no tienen otra.
En contrapartida, quienes se han visto afectados por ellos y gran parte de la sociedad que se siente insegura pide para ellos “penas duras”, rebaja de la edad de imputabilidad y demás. No desconocemos que en algunos casos las sanciones pueden ser “blandas” o demasiado benévolas, pero la única forma de cambiar esta realidad sería atenderlos socialmente, evitar al máximo posible que estos niños, llamados “menores” (puede tener 8 ó 17 años), tratar que tengan otras oportunidades que no sea únicamente el camino del delito.
Que las posibilidades de educación son las mismas para todo el mundo, no es cierto. Un joven de un barrio humilde, hijo de un trabajador no tiene las mismas posibilidades de un hijo de alguien de clase media, ni mucho menos de alta clase.
Porque lo hemos afirmado muchas veces en estas columnas, no se trata sólo de darle las herramientas mínimas a los menores para que se formen, estudiando o aprendiendo un oficio, sino también ocuparse de su entorno, de su familia, del lugar donde vive y demás para que realmente tenga las mismas posibilidades que los demás de su edad.
Seguramente que esta tarea no empieza cuando estamos ante un adolescente o un preadolescente, sino que necesariamente debe iniciarse desde el CAIF y en forma simultánea, porque de nada sirve poner en práctica una o dos medidas e ignorar las demás, porque el resultado “no moverá la aguja”, como se dice en nuestros días.
Ojalá lo terminemos de aprender de una buena vez.
A.R.D.

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Se llama “tirar el chico lejos…”

Es probable que sólo los jugadores de billar entiendan lo que decimos. Pero la manipulación y desviación del centro de esto: el vil asesinato del estudiante de agronomía Roberto Gomensoro, hacia las responsabilidades del presidente de la república u otras autoridades es una maniobra estúpida y cobarde que intenta desviar el centro de la cuestión.

Aquí el centro de la cuestión es el cobarde asesinato y las torturas previas a que fue sometido el joven tupamaro. No tiene sentido, más que la intención explícita o implícita de disimular este crimen y esta acción que “no salpica el honor de las fuerzas armadas”.
Que quede claro, no somos tupamaros ni mucho menos participamos de lo que han hecho las fuerzas armadas en los años de dictadura y los momentos previos.
Hoy para algunos ya es “historia vieja” no hay que estancarse en la historia antigua, bla, bla, bla…Es lamentable, quienes así piensan están condenados a repetir estos errores.
Dejar pasar impunemente estos crímenes significa aceptar que hay gente que por llevar armas de fuego puede someter y hacer lo que se le antoja ante el pueblo.
Se nos ha dicho y entendemos que es un hecho cierto, que la ideología de las fuerzas armadas, se halla “contaminada” por la doctrina de la seguridad nacional, la que guio y fue seguida al pie de la letra por los militares de la dictadura, poniendo en práctica el tristemente célebre Plan Cóndor.
No somos partidarios de darle nuevas atribuciones a las fuerzas armadas en el Uruguay en tanto no expresen específicamente su subordinación al poder del pueblo, al Estado democrático y sobre todo, mientras no se pongan en práctica los mecanismos ineludibles que obligarán a los militares a someterse al poder popular.
Esta es la única forma de que el pueblo las respete, que las consideren su misma vereda y no en la de enfrente.
Por estos días hay una persona acusada de un crimen atroz, sindicado por todas las semiplenas pruebas como autor de un asesinato horrendo. Sin embargo se mantiene en silencio y no habla.
El hecho nos rechina a todos los ciudadanos de este país y se oye más de una voz diciendo “si estuviéramos en dictadura, seguramente ya lo hubieran hecho hablar…”
Y seguro que hubiera sido así. Pero por más que nos rechinen los dientes, comprobando como hay asesinos que se valen de los derechos que otorga la democracia para tratar de ocultar sus acciones, mantenemos nuestra convicción de que no se puede por ello justificar la tortura y los apremios ilegales.
Corresponde a quienes defendemos la democracia y los derechos humanos, preparar debidamente a quienes imparten justicia para desbaratar la acción de estos criminales.
Al menos es lo que pensamos.

Alberto Rodríguez Díaz

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Inexplicable inequidad cobija el poder político

La Cámara alta o de senadores del Uruguay ha rechazado la posibilidad de aprobar la ley que establecía un porcentaje obligatoria para la distribución de la propaganda oficial entre los medios del interior del país.
En las últimas horas el hecho ha sido dado a conocer por la Organización de la Prensa del Interior (OPI) con mucha pena porque en un año electoral esta omisión se presta para muchas lecturas, todas en desmedro de los parlamentarios y de menosprecios de los medios del interior del país.
El texto de referencia ya había sido aprobado por la cámara baja o de diputados y todo hacía prever, de acuerdo a las manifestaciones de diferentes legisladores y de las colectividades en si, que también recibiría la aprobación correspondiente en el senado.
Como lo explica OPI, hasta el momento la distribución de la publicidad oficial favorece notoriamente a los medios capitalinos que se llevan más del 90 por ciento de estos recursos económicos.
El nuevo texto que fuera ignorado en la cámara alta y ha vuelto a comisión, establecía la obligación de destinar por lo menos el 30 por ciento de estos recursos para el interior del país, distribuido de acuerdo a estudios de audiencia y/o tirajes debidamente certificados.
Los medios capitalinos tienen obviamente la mayor llegada en el territorio nacional y de allí que se explique razonablemente que se lleven la mayor parte de estos recursos, aunque nunca compartiremos que lo hagan en el porcentaje actual.
Obviamente que el rechazo sufrido por la ley impulsada nos lleva a pensar si realmente no estamos ante un doble discurso. ¿Realmente están los legisladores interesados en distribuir en forma más equitativa estos recursos?
No disponemos en estos momentos de las cifras, pero son realmente llamativas. Lo que se lleva principalmente la televisión montevideana, frente a todos los demás medios masivos del interior del país, es realmente llamativo.
Sin embargo, cuando los propios líderes de estas colectividades visitan las localidades del interior, no hay ninguna llegada superior, ni más requerida por supuesto, que la cobertura de los medios locales.
No es por lo tanto algo antojadizo, ni mucho menos injusto sino que sólo se trata del reconocimiento del trabajo de cada medio y su incidencia en cada comunidad.
Esperemos que haya una profunda revisión del tema, porque lo merece y es de justicia.
A.R.D.

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Reafirmando un concepto: las falsas alarmas no son noticia para nosotros

En lo personal, hemos tratado siempre de no prestarnos a las falsas alarmas, no dejando de cubrir las llamadas de emergencia, pero si luego resultan falsas, como sucede en la mayoría de los casos, evitamos difundirlas.

Es así que una denuncia de colocación de bomba, tan frecuentes en época de exámenes de los centros de estudios, no son noticia para nosotros en tanto se compruebe que ha sido una falsa alarma.
Lo que pretendemos explicar es que no es para nosotros ninguna broma. En el más leve de los casos, se trata de una estratagema promovida por malos estudiantes a efectos de evitar la realización de un examen u otra instancia puntual y ya programada, cosa a la que obviamente no estamos dispuestos a prestarnos.
Sólo en primer semestre del año 2019 se produjeron cerca de 200 llamadas falsas de colocación de bombas.
Cada una de estas llamadas obligan a la fuerza pública a realizar determinado tipo de operaciones, desalojando área, inspeccionando y revisando edificaciones, por las mal llamada “bromas” de estos malentretenidos y en suma dedicando tiempo y esfuerzo de mucha gente para poder cerciorarse que se trata de una falsa alarma.
Vale decir que no nos prestamos, ni nos prestaremos a estas acciones que consideramos nocivas, porque sencillamente no queremos ser “usados” para estas acciones detestables. Por supuesto que nos encontramos entre quienes tenemos que reaccionar prontamente cada vez que hay una alarma, porque a priori nadie sabe si es falsa o se trata de un desequilibrado que atenta contra muchos inocentes.
Pero para nosotros prestarse a informar de las acciones y operaciones a que se ven sometidas las fuerzas de seguridad en estos casos, es un error. Esto es precisamente lo que buscan los autores de bromas malsanas.
Es probable que su mentalidad enfermiza no les permita darse cuenta del costo social que tienen sus “bromas”, pero el sólo hecho de distraer el esfuerzo de quienes tienen por misión tratar de darnos seguridad debiera considerarse como una cuestión grave.
No entendemos como hay gente – de acuerdo a la información proporcionada por el Ministerio del Interior- que tiene como habitual la realización de estas llamadas por hechos falsos e incluso luego de estar varias veces bloqueados, se los rehabilita prontamente, sin otras consecuencias.
Evidentemente algo estamos haciendo mal, para evitar que estas llamadas proliferen…

A.R.D.

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Ni rejas, ni púas, ni alarmas

Prevenir la posibilidad de que nos roben o ingresen intrusos a nuestro hogar, es lo que nos ha llevado a cubrir nuestras viviendas de rejas, de alambre de púas o similares. Hoy quienquiera que recorra la ciudad se encontrará con la misma imagen.
Es lo mismo que nos ha llevado a asegurarnos de tener una buena iluminación, a evitar circular por determinadas zonas, sobre todo después de horas avanzadas o a tener perros feroces en nuestros hogares.
Ni que hablar de las alarmas electrónicas que se pueden hallar en numerosas viviendas de la ciudad.
No podemos ni debemos ignorar que detrás de esto ha surgido una industria, que instala y vende sistemas de alarmas, fabrica y vende rejas, alambres de púas y similares. Pero esto no es quizás lo más preocupante-
Es que a pesar de todo nada nos asegura que no nos roben y en algunos puntos de la ciudad es impensable salir y dejar sin ocupantes una vivienda porque hay personas que están todo el día ociosas y saben perfectamente cuantas personas viven en cada casa y quienes son.
O sea bastará que los vean salir o los encuentren en otra zona de la ciudad para concluir que su casa está sola.
De allí que los esfuerzos que hagamos en materia de prevención no nos dan ninguna seguridad. Incluso en algunas ocasiones se asegura que es preferible no informar a nadie, ni siquiera a la Policía, lo que habla de que desconfiamos hasta de nuestra propia sombra…
Es lamentable, pero hay hechos que lo avalan. En algunas ocasiones se ha confirmado la complicidad al menos de algunos malos policías.
Frente a estos hechos, lo primero que se reclama es seguridad, entendiendo por esta, penas más duras, mayor vigilancia, más policías en la calle y hasta la presencia de militares.
Para nosotros son todas medidas parciales. No quiere decir que no contribuyan a encarar una salida. Lo que queremos decir es que ninguna de ellas por separado nos dará una salida viable. Se trata de un tema social complejo y mientras no lo encaremos en forma multidisciplinaria, que comienza por los CAIF y las edades más tempranas y se ocupa hasta de quienes salen de la reclusión y de sus familias, no habrá salida posible.
Ni rejas, ni alarmas, ni perros, ni púas podrán devolvernos por lo menos parte de la tranquilidad que poco a poco nos han ido robando.
A.R.D.

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La represión de por si sola no soluciona nada

Cuando escuchamos algunos argumentos de tiendas políticas que albergan la idea de endurecer las penas y reprimir con máxima dureza al delito, afirmando que es la forma de solucionar el tema de la inseguridad que nos preocupa.
Entendemos la posición, sobre todo cuando responde impulsivamente a hechos alevosos sufridos en carne propia. Pero es un grave error creer que la salida al problema la encontraremos endureciendo las penas o persiguiendo con mayor dureza a quienes los cometen.
En estas columnas reiteradamente hemos sostenido y seguimos haciéndolo que no hay soluciones “mágicas” o inmediatas y lo aconsejable ha sido y sigue siendo un enfoque multisectorial, que de tanta importancia a la prevención, a la represión, y a la condena de los hechos.
Pero en materia de prevención no se trata de tomar las medidas que entendemos nos van a poner a salvo de la delincuencia, sino que esencialmente se trata de entender que tenemos problemas sociales.
Desde los CAIF o los jardines de infantes, la educación debe apuntar a dar una respuesta adecuada, vale decir a preparar a las generaciones futuras para que tengan su lugar y se integre debidamente a la futura sociedad.
Quienes hacen hincapié en el endurecimiento de las penas como solución, no conocen la realidad del sistema carcelario, por ejemplo. Días atrás el fiscal de Corte, Dr. Jorge Díaz, informaba que hoy hay en el país más del doble de reclusos, personas privadas de libertad y esto lejos de disminuir el problema de la cantidad de delitos, entre ellos los más graves, rapiñas, homicidios, hurtos, agresiones y demás, aumentó notoriamente su número.
El tema es que en algún momento estas personas privadas de su libertad salen a la calle nuevamente y su pasaje por la cárcel no les aportó nada. Siguen sin tener un oficio, sin saber trabajar y a veces hasta sin saber leer o escribir. Sólo saber delinquir y por lo tanto pronto vuelven a las andadas porque no tienen otro camino.
Esto indica que gran parte del problema radica en la política carcelaria, donde el delincuente debería ser sometido a un tiempo en que demuestre que está capacitado para salir y ser un sujeto positivo para la sociedad.
No pensamos en alargar su reclusión, sino en aprovecharla mejor y mantener vigilados a quien evidencia que no le interesa cambiar de vida. Sabemos que son armas que pueden llegar a ser contraproducentes, pero para ello hay que ajustar las leyes y vigilar su estricto cumplimiento.
A.R.D. 

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Salvando el error de olvidar una actitud heroica

El pasado 11 del corriente nos ocupábamos en estas columnas del recuerdo de las víctimas del atentado de las torres gemelas. Afirmábamos y lo seguimos haciendo que quienes lo perpetraron son los que apuestan por la muerte y no por la vida.
Pero cometimos una omisión imperdonable, porque en el mismo día se conmemora la inmolación del Dr. Salvador Allende, para nosotros y entendemos que para todos quienes defienden la democracia, una figura heroica, que llegó a defender con su vida el sistema político que representaba.
Su muerte a manos del sanguinario dictador Pinochet, está aún rodeada de una nebulosa que no permite sabe si realmente se inmoló para no caer en manos del dictador o si fue asesinado por estas fuerzas sanguinarias que no osaron con atacar la democracia para apoderarse del poder.
Esto no supone justificar todo lo que se vivía en el país trasandino, ni siquiera opinar al respecto, porque sería atrevido de nuestra parte, sino sencillamente condenar lo condenable. Esto es sustituir el diálogo por la fuerza, el poder y las armas.
El Dr. Salvador Allende es para nosotros un héroe. Un hombre que aún no ha tenido el reconocimiento suficiente de los hombres libres del mundo.
En su memoria y en la línea de sumarnos a este reconocimiento que entendemos totalmente merecido, es que asumimos nuestro error y pedimos las disculpas del caso, porque en la misma línea de las vidas inocentes que fueron usurpadas en las torres gemelas, también colocamos la heroicidad del Dr. Allende, capaz de defender con su vida los valores de la vida civil que representaba.
Cuando aún no se conoce todavía todo el alcance de los bienes que fueron apropiados y continúan en poder del dictador y sus seguidores, existe la convicción que tanto el Dr. Allende como su entorno, que en buena medida también pagó con su vida su fidelidad a la democracia, han tenido un gesto digno del mayor reconocimiento por parte de las democracias del mundo.
El Dr. Salvador Allende ha sido una de las grandes figuras de nuestros días y quienes valoramos la libertad y el derecho de los pueblos a decidir su futuro le deben un reconocimiento a la altura de su inmolación.
En este aspecto quien calla o mira para otro lado no es neutral, que lo tenga bien claro, sino que se suma o justifica las acciones de los usurpadores o sea es sencillamente un cómplice y de estos hay en todos lados y muy cerca nuestro.
A.R.D.

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Lejos de un país natural

Uruguay país natural, reza una de las frases emblemáticas del Ministerio de turismo. Sin embargo varios aspectos descubiertos en los últimos meses demuestran que en realidad estamos muy lejos de ser un país natural y por lo tanto afirmar esto, es exponernos a hacer el ridículo a nivel internacional.
Si bien nadie puede negar algunas medidas tomadas en la dirección correcta en los últimos tiempos, también es cierto que existen muchos aspectos que van contra lo que se entiende como un país natural.
Entre ellos enumeramos la aparición de las cianobacterias (algas verdosas) que contaminan el agua y el temor a su incidencia negativa obliga a vetar el acceso de la población a las playas contaminadas. El fracking que aún está pendiente en el país, el mal uso de los cursos de agua en general que pese a algunas medidas favorables tomadas en los últimos tiempos, sigue contaminándose y por lo tanto estamos ante un serio riesgo de ver agravarse la situación.
En cuanto al aire, otro de los elementos vitales para la vida, sigue sin tener cuidados suficientes y por lo tanto en algunas ciudades, fuera de fronteras pero no muy lejanas a nuestra región, como Ciudad de México, Santiago de Chile, entre las conocidas y más cercanas a nosotros, en las que la vida se hace cada vez más difícil.
Ni que hablar del tema de los residuos domiciliarios y sobre todo de los plásticos, problemas que siguen sin tener una solución ambientalmente aceptable.
Lamentablemente una prueba irrefutable de que la población no confía demasiado en estos “eslogans”, es la cantidad de agua en bidones, supuestamente más “purificada” que se vende en los comercios del país. Es que aunque no se haga mucho para cambiar las cosas, no quiere decir que el tema no “trabaje” la cabeza de la población que sabe que no se hace mucho por cuidar el ambiente y sabe además que la preservación ambiental no depende sólo de nosotros, ni de nuestro país.
Lo que nos parece totalmente contraproducente es tomar como emblema del turismo nacional un argumento tan liviano y cuestionable como el del “país natural”, cuando es fácilmente comprobable que hay problemas ambientales que están indicando que el Uruguay no escapa a esta realidad y por lo tanto si hay una cosa que no se debería tomar como emblema para promover la llegada de visitantes, es precisamente este.
En este tema, como en otros, lo más importante es lo que se hace, y no lo que se dice.
A.R.D.

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Una buena noticia

Una buena noticia para nosotros radica en las posibilidades que parece recuperar la lana en los principales mercados del mundo, uno de los productos más nobles para un país en el que la ovinocultura, ocupa un lugar muy importante.
Es que para nosotros las posibilidades que ofrecen los productos naturales nunca serán emulados por similares producidos por la industria, aunque tenemos muy claro que en el mercado Manda el precio.
La lana y el cuero, aún muy relegado y hoy casi desahuciado, y dejados de lado en el mercado hoy no compiten debido a que la industria produce elementos similares, que cumplen casi con el mismo propósito de estos elementos, aunque la calidad en realidad muy inferior.
En momentos en que irrumpe en el lugar la denominada “carne sintética”, otro producto de la industria que pretende sustituir a la carne de animal, principal rubro de la producción uruguaya, apuntando a quitar los elementos más cuestionados de la carne animal y competir al mismo tiempo con el precio que en algunos lugares remotos llega a ser muy importante.
Conocemos gente que ha sorteado momentos muy difíciles y sostiene que la oveja “nunca te deja a pie” y han impulsado hasta monumentos a este animal cuya crianza ha sabido estar muy extendida en el país.
La lana es un producto sumamente noble y sus virtudes no han podido ser eclipsadas por la industria a pesar de todos los sustitutos que hoy se dispone en el mercado.
La crianza ovina en el país es uno de los elementos de producción que distinguen a Salto, dado que los campos de basalto del norte del país se prestan fundamentalmente para la cría de estos animales y las razas más valiosas.
Es decir de la lana fina utilizada en los casimires más valiosos y caros del mundo del mundo, como el Merino Australiano e Ideal se adaptan fácilmente a las condiciones de nuestros campos.
Si de nosotros dependiera, diríamos que nunca se debiera descuidar la cría de ovejas, productoras de la mejor lana y de la mejor carne de nuestro país. Felizmente el camino genético recorrido hasta el momento parece indicar que este ha sido el objetivo, porque la lana uruguaya está entre las mejores del mundo y en buena parte se produce en Salto y la región del norte uruguayo.
Una razón más para bendecir esta tierra salteña, privilegiada con una naturaleza tan rica, que disfrutamos.
A.R.D.

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Los cultores de la muerte deberían aprenderlo

Cada 11 de setiembre será una fecha diferente, desde el 2001, cuando próximo a nuestro mediodía comenzaron los atentados suicidas más sanguinarios que conoce la historia de Sudamérica.
Tres aviones secuestrados en diferentes vuelos por comandos suicidas se estrellaron, dos de ellos contra las dos torres y el tercero contra el pentágono, edificio que constituye la sede central de la defensa de los Estados Unidos.
Los atentados marcaron un antes y un después en la lucha contra el terrorismo mundial: Han sido y seguirán siendo una demostración del desprecio a la vida, propia y la de los demás, en cuanto el honor o vaya saber quien, los autores no se detienen a analizar las consecuencias, sino que el hacer el mayor daño posible a quien o quienes consideran sus enemigos, está en la base misma de sus acciones.
Es una clara demostración de lo que significa estar del lado de la vida o de la muerte. Es un antes y un después, porque no se detienen a pensar que su demencial accionar asesina a miles de inocentes, niños, ancianos, hombres y mujeres que nada tienen que ver con su lucha y sus ideas, pero ellos en su demencial concepto consideran enemigos.
No admitimos el concepto que cada quien puede hacer con su vida lo que más le plazca. Es más nunca estaremos de acuerdo con la acción suicida, pero puestas en la balanza una y otra acción, lógicamente que es más condenable la acción de asesinar vidas inocentes por el sólo hecho de no estar de acuerdo con sus ideas, que tomar una drástica decisión con la propia.
No es este el mundo que quisiéramos, para nosotros y nuestros sucesores. Eso es de Perogrullo, pero entendemos que es a través de nuestras acciones, nuestras actitudes diarias que iremos mejorándolo paulatinamente.
Dejar la lucha y asesinar a gente inocente, sin ni siquiera llegar a quienes dominan el mundo y toman las decisiones que tarde o temprano rigen nuestras acciones, es en el fondo una cobardía.
Aquello que “triunfa quien lucha, no quien gime”, tiene hoy más vigencia que nunca, porque no se trata de entregarse y entender que nada puede hacerse para cambiar las cosas, sino de denunciar, difundir y hacer ver los desastres que se están dado y sus responsables.
A la prueba está, que tras los amargos crímenes de aquel 11 de setiembre poco o nada ha cambiado el mundo. Sólo se ha agravado la represión y la condena, de quienes entendemos que no es el camino para hacerlo.
A.R.D.

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Mucho para aprender

En estas columnas hemos expresado nuestro temor de que hayamos llegado tarde con la lucha contra las cianobacterias o mejor dicho contra la posible erradicación de las causas de la eutrofización que posibilita la aparición de las cianobacterias o algas verdes que amenazan a uno de los principales rubros de ingresos del Uruguay, el turismo.
Es que se ha probado que las principales causas de la aparición de las cianobacterias, es el exceso de fósforo y nitrógeno, elementos presentes fundamentalmente en los residuos de agroquímicos que vierte la agricultura y la ganadería al ambiente y terminan contaminando fuertemente a todos los cursos de agua.
Pero en la misma medida, existe una causa que probablemente sea tanto o más difícil de combatir que aquellas, y es la que proviene de la enorme cantidad de detergentes, jabón líquido, que se utiliza prácticamente en todos los hogares uruguayos para la higiene. Los residuos de detergentes son altamente contaminantes, porque precisamente son ricos en estos elementos que favorecen la aparición de las algas que dan un color verdoso a las aguas.
En la última temporada turística ha sido alta la concentración de algas en las playas uruguayas, comprometiendo incluso durante algunos días la posibilidad de disfrutar las playas más lejanas y consideradas fuera del alcance de estas algas.
Hoy la gravedad de este tema es muy alta. Al punto que aunque no se diga el problema preocupa seriamente a los responsables del turismo uruguayo, debido a que la nocividad de estas algas obliga a clausurar las playas y de reiterarse el problema comprometerá seriamente la atracción que el turismo de playa, el más fuerte del turismo receptivo en el Uruguay, se verá seriamente restringido.
Hemos dicho que las cianobacterias han llegado para quedarse y la posibilidad de eliminarlas o evitarlas al menos, pasa esencialmente por la posibilidad de eliminar o limitar a márgenes aceptables al menos a los detergentes y otros residuos químicos.
Tan sencillo y tan simple como esto. Claro está que esto no sólo depende del Uruguay y los uruguayos, porque nuestro país recibe en muchos casos el producto de lo que hacen otras poblaciones en la región.
Por lo tanto entender que esto es un ecosistema y lo que hacemos nosotros incide en las posibilidades que tendrán otras poblaciones es un verdadero desafío y de allí la responsabilidad que nos cabe a todos en el planeta.
A.R.D.

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Cuando no todo cambio es positivo

Cuando no se sabe cuales deben ser las bases del cambio, se corre serio riesgo de cambiar para mal. Vale decir probablemente lejos de conseguir los objetivos buscados.
Es que en nuestros días la palabra “cambio” se maneja pronto y fácilmente. Poca gente o nadie incluso es la que se opone al cambio. Pero nadie sabe muy bien tampoco, sobre qué bases debe hacerse este cambio y por lo tanto no todo cambio es bueno.
Cambiar para mejorar es un objetivo muy compartido, pero no todo cambio cumple con este requisito. Al punto que cuando se menciona el cambio únicamente para salir de la situación que tenemos e ir a algo diferente, no siempre se acierta. Mas diremos, hay cambios lamentables porque no basta con el voluntarismo, con las buenas intenciones porque cambiar ignorando absolutamente todo lo que se ha hecho en el buen rumbo, es regresar a un pasado que no ha sido bueno, que ha tenido luces y sombras y no es precisamente la aspiración de la mayoría.
Cuando pensamos en cambiar obviamente que lo que se pretende es mejorar, desarrollarnos, hallar mejores condiciones de vida. De allí que quien o quienes prometen “cambios” obtienen cierta adhesión, sobre todo de quienes entienden que las condiciones de vida actuales no son las mejores, aspecto que no tiene mayores opositores.
Sin embargo de allí a la construcción de mejores condiciones de vida hay un abismo, una enorme a separación, porque es fácil prometer cambiar. Lo difícil es hallar la forma de hacerlo sin hipotecar lo bueno que puede haberse hecho o las mismas bases que indican el mejor camino para transitar hacia lo que se pretende.
Hoy, mucha gente promete cambios, pero no todos saben como hacerlo. No todos los caminos coinciden y no todos están movidos por las mismas ideas.
Cambiar cuando es sinónimo de superación. Cuando se trata de hacerlo atendiendo las ventajas de las nuevas tecnologías y las bases que el conocimiento académico coinciden en que apuntalan la mejor calidad de vida, en un mundo tan convulsionado y tan cambiante, es altamente positivo.
Sin embargo, cuando el cambio es sencillamente una forma de captar el descontento popular, transformándolo en votos, entonces debemos tener mucho cuidado. Uno de los mayores defectos de nuestro sistema políticos, es comenzar nuevamente de cero, en muchos casos, cada cinco años, porque en buena medida significa retroceder, obviamente cosa nada positiva por cierto.
A.R.D.

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Cuidado con los nuevos “cuentos del tío”

En la presente campaña electoral uruguaya ha irrumpido un nuevo elemento y totalmente condenable, dado que apunta a sacar provecho de la ignorancia de mucha gente en aspectos elementales de las nuevas tecnologías.
Sin duda alguna que la difusión de “noticias” falsas encuentra campo fértil en aquellos sectores de la población que muestran menor conocimiento y son proclives a difundir estas mentiras o “verdades a medias” como les llaman algunos, sin analizar su procedencia y sobre todo sus fuentes para determinar su autenticidad.
La misma veta que han hallado muchos embaucadores que sacando provecho de la ignorancia en materia de las nuevas tecnologías, sobre todo en personas de edad avanzada, les embaucan a diario con distintos “cuentos del tío”.
Por estos días han aparecido en Salto algunos “colombianos” (su nacionalidad nada tiene que ver) o bien uruguayos que han incursionado por allá, y han instaurado los “préstamos con cobranza diaria o semanal).
Es también una forma de embaucar pues sus intereses son leoninos y el porcentaje de quienes logran salir luego de este círculo infernal, sobre todo atrás de estos préstamos se mueven muchos otros intereses manejados por verdaderas “mafias”, es prácticamente nulo.
Otro de los cuentos del tío que circula en Salto es la llamada telefónica. Generalmente a un número que han obtenido vaya a saber de qué forma y que saben porque algún amigo o familiar les ha contado en algún momento, que tienen determinado pariente, amigo o conocido lejos de Salto.
Es así que llaman, imitando la voz de estas personas que de alguna manera han conseguido y le hacen el cuento que hay billetes que quedarán sin valor en las próximas horas, lo que es mentira por supuesto. La convulsionada situación económica argentina es la preferida para usar como argumento en estas circunstancias.
Cuando la persona de edad avanzada cae, le mandan una persona que está en las inmediaciones, comunicado por GPS y se mueve en moto o automóvil, a recoger los billetes que supuestamente caducarán.
No sabemos si en Salto hay víctimas de este cuento, pero no sería raro. En Argentina hay abuelas que han perdido hasta 500 mil pesos argentinos, todos los ahorros de su vida, de esta forma.
Se sospecha que estas nuevas modalidades de estafa están manejadas desde los establecimientos carcelarios o su entorno y en Salto hay una base local, porque sabemos de personas que han recibido estas llamadas.
Por lo tanto urge estar alertados, para que al menos mediante esta estratagema no nos embauquen.
A.R.D.

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No sólo cuando hay elecciones

Que el Uruguay tiene grandes problemas no es nuevo. Que en las épocas electorales todo el mundo parece tener “la solución” para cada uno de estos problemas y pasó la proclama también.
Sin embargo estas épocas se registran en el Uruguay, cada cinco años, tiempo en los que unos han ejercido el gobierno y otros han tenido poder desde en el Parlamento y por lo tanto no parece que ninguna de estas soluciones haya sido viable o ejecutable antes de un lustro.
La realidad indica que cualquier salida a un problema en nuestro país es mirada a través del cristal que nos interesa. Vale decir antes de apoyar o rechazar un proyecto miramos quien lo impulsa, a quien o quienes beneficiaría políticamente y demás.
No es secreto para nadie todos los problemas que tiene el Uruguay, en el BPS, en seguridad, en educación, en el campo laboral. Sin embargo han pasado cinco años y nadie ha logrado soluciones al menos parciales para estos problemas.
No estamos señalando culpables específicos, ni siquiera nos interesa. Lo que estamos reclamando es la voluntad de entender que gobierne quien gobierne hay temas que sólo evidenciarán una mejoría si se los encara como política de Estado.
Seguramente que cada partido tendrá su propia óptica, su propia visión y es totalmente entendible que trate de no dejarse usar, de no beneficiar abiertamente a adversarios.
Entendemos que se procure marcar un perfil propio, necesario y que no se preste a confusiones, pero debe entenderse también que alcanzar el gobierno de un país que presente algunos de los graves problemas que hoy padece el Uruguay no le sirve a nadie, puede se verá en situaciones muy similares a las que se presentan actualmente.
Lamentablemente esta película la vamos viendo varias veces, porque aún está latente el intento de “concertación” que rigió en nuestro país al regresar a la democracia.
Partiendo de la mejor buena voluntad los partidos parecían interesados en sentar las bases para el futuro gobierno y de allí que se mencionaron varios temas en los que cabía esperar acuerdos.
Sin embargo poco a poco todo se fue diluyendo y quedó en “aguas de borrajas”. El Uruguay que hoy tenemos no dista mayormente del que teníamos años atrás. Cada cual defendiendo su chacrita y aunque se rajen vestiduras afirmando que lo que les interesa más es defender los valores del país, nada más lejos que ello.
Ojalá hayamos aprendido algo y así lo demostremos en el mes de octubre próximo.
A.R.D.

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No se trata sólo de endurecer sanciones

Cuando escribíamos nuestro editorial anterior, sabíamos que despertaríamos muchas reacciones, tanto de adhesión como adversas. Sabíamos que más de una persona no estaría de acuerdo con nuestro punto de vista y por ello entendemos necesaria esta explicación.
Existen niños, adolescentes y jóvenes en nuestra sociedad, a los cuales miramos con cierto tipo de rechazo, porque es evidente que han dejado de estudiar, no trabajan, se ven despreocupados, sin buenos modos de vida y seguramente viciosos.
Pero llegando más a la profundidad de estos temas, tratando de saber “por qué” se registran estos casos y llegan a vivir frecuentemente robando, rapiñando o revolviendo los contenedores de basura. Tenemos que entender que no alcanza con “becarlos”, darle comida o incluso algunos pesitos cuando son adolescentes para tratar de meternos en su situación.
Nadie puede concentrarse en el estudio, es decir prestarle la debida atención a su educación si sabe que su entorno familiar, vale decir sus afectos, padre, madre, hermanos, abuelos, están pasando mal, no tienen comida o sufren determinadas penurias.
No basta entonces con atenderlos socialmente a estos niños o menores, porque los resultados no serán los mejores. Incluso se ha dicho y vaya si es verdad, que muchas veces la comida de la escuela es la única que tienen estos niños. Ni que hablar de su ropa, de sus zapatillas y demás.
Entonces, cuando se habla a la ligera, se relativiza o se simplifica los problemas de la educación, nos damos cuenta que falta mucho para que haya una verdadera empatía.
Para meternos en la situación del otro, para entender cual es realmente el problema que vive.
Es obvio que esto se puede transformar en un asistencialismo tan negativo o más que lo otro, si no se evalúa debidamente. Pero nada más erróneo y equivocado que creer que es por el camino de la represión y de la sanción que habrá de llegar la salida al problema.
Estamos ante un problema social que va mucho más allá de las manifestaciones. Hay crímenes horrendos, que sin duda resultan muy difíciles de admitir y superar, pero debemos mantener firme el rumbo, porque en caso contrario solo estaríamos tomando posición, igual que si tuviéramos un arma en la mano y quisiéramos arreglar todo a balazos.
En estas columnas, hemos dicho una y otra vez que compartimos las sanciones, que para nosotros son suficientes, pero el mayor esfuerzo y los mejores resultados, provendrán siempre de la prevención y es hacía allí que debemos apuntar.
A.R.D.

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No a los populismos falaces

No me gustan los tiempos electorales y trataré de explicar por qué.
Es tiempos electorales cuando escuchamos todo tipo de promesas populistas.
Es en tiempos electorales cuando algunos “descubren” que hay problemas en la educación, que falta trabajo, que hay inseguridad.
Es en tiempos electorales cuando se anuncian soluciones “mágicas” que habrán de llevarnos a vivir en un país paradisíaco, sin problemas de ninguna especie.
En reciente programa, un canal de televisión capitalino, enumeró a los tres temas que mencionamos, preguntando a la audiencia a su criterio, cual consideraba el más importante y a cual le asignaría la prioridad absoluta. Las respuestas fueron disímiles, pero en realidad el público se inclinó por priorizar la seguridad, luego el trabajo y por último la educación.
Es lógico y obvio que así haya sido. Si se le pregunta la población uruguaya en general ¿Cuál es el problema que más le preocupa? Seguramente que expresarán que es la
seguridad.
Esto es lo que explica el populismo. No hay duda que cualquier político que procure capotar votos en el Uruguay debe tener entre los temas más importantes a encarar y tentar solucionar, la seguridad.
Es probable que en Montevideo, con casi 15 veces más población que Salto, la seguridad no sea la mayor preocupación, porque la visión que existe allí en general es diferente a la que se tiene desde el interior del país.
Para nosotros, en primer lugar hay que saber que en las medidas que pueden darnos soluciones de fondo, por lo general sólo pueden dar buenos frutos en el mediano y largo plazo, nunca en lo inmediato, aunque se puede sembrar paulatinamente para ir mejorando la situación o empeorándola, según lo que hagamos y según cómo lo evaluemos.
Además todo comienza – a nuestro entender – por la educación. Se trata de adoptar medidas desde los centros maternales, para proteger a esos niños y su entorno familiar a efectos de cortar “la fábrica” que alimenta la inseguridad que hoy tiene a muchos protagonistas entre menores de edad y jóvenes.
Es que ellos ya son fruto de la situación. Hay que saber que sin una educación adecuada, que trate de sacar de este entorno a esos niños, no habrá nunca bueno es trabajadores, capaces de asumir un puesto en el nuevo mercado laboral y mucho menos habrá seguridad, porque los desocupados y los desorientados serán muchos más incluso.
Es lo que pensamos.
A.R.D. 

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Dignos del mayor reconocimiento

En 2018 los equipos de Médicos Sin Frontera (MSF) brindaron asistencia médica y humanitaria a personas en situaciones extremas en más de 70 países. La respuesta de emergencia continuó siendo fundamental: tratando heridos de guerra cada vez más cerca de la línea de frente en Yemen, respondiendo a brotes epidémicos (por ejemplo de cólera en Niger), y brindando asistencia a quienes huyen de la violencia en República Centroafricana (RCA).
A fines del 2018 la República Democrática del Congo (RDA) se encontraba en medio del segundo y más grande brote de Ebola del año. Fuimos parte de la respuesta liderada (allí) por el Ministerio de Salud.
Esto es parte de lo que informa el reporte anual del 2018 de Médicos Sin Frontera y aunque ya hay más de 6,3 millones de personas en el mundo que comprenden y se han sensibilizado con el dignificante trabajo de MSF y se han asociados a la labor, la cifra es aún ínfima (no alcanzan a ser uno por cada mil habitantes del planeta) y la labor de MSF no ha despertado la conciencia que todos los hombres libres y justos en el planeta deberían de asumir.
En el mencionado reporte leemos: Médicos sin Frontera (MSF) es una organización humanitaria internacional que brinda asistencia médica a poblaciones víctimas de catástrofes de origen natural o humano, de conflictos armados, de epidemias y de enfermedades olvidadas; sin ninguna discriminación por etnia, religión o ideología política.
MSF cuenta con 446 proyectos de acción médica y humanitaria en 74 países, y con el 6,3 millones de socios, donantes y colaboradores en todo el mundo.
En 2018 MSF envió a terreno a más de 3.800 profesionales, que colaboraron con más de 39.500 trabajadores contratados localmente por la organización.
En reconocimiento a su labor humanitaria, MSF recibió el Premio Nobel de la Paz 1999.
Es una de las instituciones más loables y dignificantes del ser humano, de las que rara vez vemos en los noticieros pero cumple una labor digna del mayor reconocimiento por todos. Todavía sigue siendo una utopía pensar en conseguir un mundo que haya eliminado las guerras, el sufrimiento innecesario y las ambiciones desmedidas, como es de desear que acontezca.
De todas formas también deberíamos de apostar a multiplicar los aportes a las instituciones como MSF, que resultan un verdadero ejemplo de la sensibilidad humana y de las preocupaciones que resultan realmente valederas a la hora procurar justicia e igualdad para todos los seres humanos.
A.R.D.

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Por qué controlar a los controladores

Sólo 24 horas después que un renombrado programa televisivo capitalino (Santo y Seña) se ocupara del descontrol existente en el puerto de Montevideo, las cosas sufrieron un vuelco tan grande que bien vale la pena rescatar en sus principales elementos.
Alguien que a diario llevaba gente que trabajaba en el puerto envió un mensaje al programa para informarles que hacía varios años que cumplía esta tarea y nunca le había parado para pedirle explicación alguna de que era lo que hacía y adonde se dirigía en el puerto.
Al día siguiente del programa, en cambio, le detuvieron siete veces antes de llegar al sector del puerto adonde se dirigía, afirmó.
Es el colmo de lo insólito y por eso nos pareció sintomático. Si durante varios años nunca se le había controlado, significa que de no hacerse ninguna investigación periodística las cosas jamás hubieran cambiado, como esperamos que lo hubiera hecho hoy.
Recordamos que todo surge cuando en un puerto alemán se comprueba que dentro de uno de los contenedores que había salido en el puerto de Montevideo había nada menos que 4,5 toneladas de cocaína.
Y si bien aún no está confirmado que el contenedor tal como fue transportado hacia Europa salió de Montevideo, este descontrol explica precisamente como es posible que lo hubiera hecho.
Al mismo tiempo se detectó una carga de ¡40 bolsos! Llenos de cocaína que partieron desde el aeropuerto uruguayo de Carrasco hacia Francia.
Esto sin olvidar lo que nos afecta directamente, una persona oriunda de Salto se encargaba de llevar droga desde Salto hasta el Sur, donde era acopiada. No hay que ser demasiado sabueso para sospechar que toda esta droga ingresaba al país por Salto Grande.
En alguna oportunidad planteamos en estas columnas la necesidad de controlar a los controladores y cuando tenemos policías involucrados en el delito, cuando hay funcionarios públicos que evidentemente “miran para otro lado” en lugar de cumplir sus funciones, se puede entender debidamente de qué hablamos.
No nos quedamos en la constatación de la realidad, ni siquiera en sus causas, sino que entendemos imprescindible cumplir con la función de prevención y represión que comprende.
Una cosa es innegable, cualquier solución que se intente requiere en forma ineludible que se pase por este control y las sanciones que corresponden. Cuando alguien nos llama “república bananera” nos duele y enerva, pero en realidad debiéramos analizar si realmente no nos corresponde el término.
A.R.D.

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Una obligación que no admite renuncia

El próximo 5 del corriente se habrá de recordar en el país el Día del Retirado de las Fuerzas Armadas. La fecha estará teñida sin duda por la aparición de un nuevo cadáver en el batallón 13 del país donde ya ha aparecido el del escribano y profesor universitario Fernando Miranda.
Nadie puede ocultar que hubo en el país 12 años de oscuridad, sin derechos, sin garantías y sobre todo sin vigencia de la justicia como tal.
Quienes participaron en los hechos registrados casi cuatro décadas atrás, y aún viven, están hoy precisamente retirados y viviendo en un país donde rigen todos los derechos, comenzando por la plenitud de los derechos.
Se asegura que existe un pacto de silencio, que sería realmente aberrante. En esto a nuestro entender debe de primar el criterio de justicia por sobre cualquier otra cosa. No hay ninguna otra razón, ni argumento capaz de relegar la verdad y la justicia.
No debe verse en esto ninguna otra cosa que no sea la prevalencia de la verdad y la Justicia. Nada más acertado que esto ni nada más altruista.
La cuestión es entonces mirar en profundidad, analizar y ser honestos con nosotros mismos, porque nadie puede exigirnos lo que no es honesto y justo.
Todos sabemos que lamentablemente hay intereses que no siempre traslucen honestidad, sino que esconden actitudes mezquinas y ruines que pretender esconder o justificar acciones que no siempre son las más justas y dignificantes de quienes las impulsan o exigen.
En esto también ha habido deshonestidad, corrupción, y mucho engaño, a veces consciente y a veces inconsciente, llevado por una deleznable manipulación del sentido de la obediencia y de confiabilidad.
Por lo tanto quienes se hallan en esta situación tienen una gran responsabilidad porque el reloj biológico marca las últimas horas y todo quien o quienes guardan alguna información tienen el deber de revelarla.
No tenemos dudas que los retirados, luego de recibir una formación particular, en la que les inculcaron valores que hoy se sabe que no son tales, como la tortura, la violación, los apremios y otras arbitrariedades que en realidad no son otra cosa que manifestaciones de cobardías infamantes.
Cobijar este tipo de conductas es ser cómplices de actitudes infames de las que obviamente no quisiéramos formar parte. De allí que entendemos que mientras no aparezca el último de los cadáveres, la herida seguirá abierta.
A.R.D.

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Una herida que seguirá abierta en tanto no aparezca hasta el último

La Federación Latinoamericana de Asociaciones de Detenidos Desaparecidos ha denominado al 30 de agosto del Día Internacional del Detenido Desaparecido. Casi coincidentemente en nuestro país se produce la aparición de nuevos restos humanos en el batallón militar No. 13 del país.
Casi como una paradoja la aparición de este nuevo cuerpo, que al momento de escribir estas líneas aún no estaba identificado, replantea para todos los uruguayos el tema que constituye una herida abierta que así seguirá hasta tanto no aparezca el último de los casi 200 compatriotas detenidos desparecidos.
En estos tiempos en que los uruguayos nos aprestamos a votar para elegir al próximo gobierno nacional. No debemos dejar de lado temas tan importantes como el que señalamos.
Y corresponde reconocer un gesto de grandeza conocido en las últimas horas y que esperamos que no quede en simple voluntarismo. Nos referimos a la actitud asumida por el candidato presidenciable del Partido Nacional, Dr. Luis Lacalle Pou, quien reconoció que se equivocó cuando sostuvo que a su criterio había que “pasar página” al tema.
Lacalle Pou reconoció luego, incluso ante algunos de sus amigos que se había equivocado, porque entendía que la herida seguía abierta.
Es que los uruguayos no podemos pasar raya y olvidarnos del tema, como que nunca hubiera pasado o fuera algo de ínfima importancia.
Quienes así opinan y los hay unos cuantos, es porque o tienen algo que esconder y enterrar definitivamente o bien no han conocido de primera mano las aberraciones efectuada por quienes usurparon el poder en nuestro país durante 12 años.
Y que conste que esto no significa ponernos de acuerdo con ninguna ideología, sino sencillamente asumir que todos debemos ser realmente iguales ante la ley y por lo tanto quienes cometen excesos, o arbitrariedades, totalmente reñidas con la ley, deben responder por ellos, como lo establecen las leyes del país.
Si callamos y olvidamos lo sucedido estamos propiciando que aparezcan imitadores porque no en vano se establece que aquellos pueblos que olvidan sus errores del pasado están condenados a repetirlos.
Por lo tanto no admitimos otra salida a este tema que no sea justicia, sin rencor, sin odio, pero también sin olvido y sin dejar pasar por alto las arbitrariedades de quienes se creyeron con derecho a hacer lo que se les anotojaba.
Ni más, ni menos.
A.R.D.

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Mucho más allá de lo superficial

Entre los enfoques del tema seguridad que hemos escuchado, hay de una amplia gama. Desde quienes enfocan las posibles soluciones al problema con mayor represalia, medidas y sanciones más duras, hasta quienes todo lo justifican con enfoques sociales.
Para nosotros, tal como lo hemos expuesto innumerables veces en estas columnas, se trata de un tema de alta complejidad en el que confluyen tanto aspectos sociales, como la delincuencia, aspectos educativos y judiciales.
Quienes piensan que se soluciona endureciendo las penas, las leyes y reprimiendo mediante estas normas, se equivocan tanto como quienes todo lo justifican.
El delincuente que empuña un arma de fuego y sale dispuesto a matar y muchas veces mata a inocentes, puede haber sido a la vez víctima de una sociedad que sólo es capaz de mirarse el ombligo.
Una mayor represión es probable que saque de las calles a mucha de la gente que hoy delinque sin escrúpulo alguno. Pero detrás de esta generación de jóvenes que se los lleva a las cárceles, aparece como por arte de magia otra de adolescentes y niños que sienten que no les queda otro camino para satisfacer sus necesidades mínimas que delito.
En una palabra es lo único que han aprendido. Empuñar un arma de fuego para amenazar o matar si es necesario, como forma de obtener, usurpar diríamos los bienes que otros tienen y a los que ellos no pueden acceder.
La mirada “tradicional” o más represiva sostiene que se arregla con mano más dura, leyes más estrictas y respuesta acorde a la violencia que muestran los delincuentes. Quienes son capaces de ver más allá en la cuestión son capaces de observar el problema en toda su dimensión saben que ninguna de estas medidas adoptadas en forma independiente aportarán solución, a lo sumo permitirán un alivio momentáneo.
Cuando se encarcela a un delincuente y para nosotros todo aquel que delinque debe estar preso, no nos podemos desentender de todas las consecuencias que ello implica. Conocemos casos de niños que quedan abandonados a la buena de Dios, con padre y madre presos, ingresan a viviendas desocupadas o viven en la calle y no tienen otra posibilidad de alimentarse y subsistir que no sea robando y si es necesario hiriendo o matando.
Conocemos excepciones y sabemos de obras sociales muy loables, tanto estatales como privadas, pero tenemos claro que son excepciones y quizás por allí deberíamos transitar si queremos hallar caminos valederos.
Hallar una salida para esos niños y recuperar a todos quienes tengan interés en recuperarse, debe ser una obligación ineludible para todos si es que pretendemos asumir la cuestión con la seriedad y la responsabilidad que supone.
A.R.D.

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La tragedia de la Amazonia

Probablemente aún no hayamos calibrado en toda su dimensión la enorme tragedia que significa para la humanidad el incendio de la Amazonia.
Comenzando por las etnias indígenas que viven allí y tienen en la Amazonia su habitad natural. Esos que decimos “indios” analfabetos y atrasados que viven de la razonable explotación de los recursos naturales y de los que seguramente tenemos mucho para aprender , están sufriendo las peores consecuencias.
Los animales y los árboles muertos o destruidos por el fuego demorarán décadas en recuperarse. En todo este tiempo el recalentamiento global se acentuará y no nos engañemos, gran parte de la preocupación de las grandes potencias se debe a que seguramente también serán afectadas por la situación.
Las consecuencias a mediano y largo plazo seguramente serán muy lamentables. La Amazonia no sólo es considerada un pulmón del planeta, debido al oxígeno que aportan al planeta los árboles, sino que además constituye uno de los ecosistemas más extensos y ecológicamente ricos, del mundo.
Uruguay está lejos de la Amazonia, pero no por ello ajeno al tema. Los primeros síntomas han llegado con el humo y también la incidencia en el agua nos llega con la lluvia y que se conoce como “lluvia ácida”, pero seguramente que no serán las únicas.
Cuando el hombre aprenda que su subsistencia está estrechamente relacionada a la preservación ambiental seguramente tendrá mayor interés en cuidarla y conservarla. La incidencia de los recursos ambientales es mayor de lo que se supone.
No en vano prácticamente todo el mundo está pendiente del desastre que suponen los incendios en la Amazonia que además comprende varios países, entre ellos: Brasil, Colombia, Ecuador y Bolivia.
Pero de todas formas las grandes potencias y en especial los países “ricos” jamás aportaron nada a su preservación. Más aún, toda extracción ilegal o clandestina de recursos naturales, ya sea madera o piedras preciosas o semi preciosas, han ido a parar a ellos por diversos caminos.
Es sabido que ninguna intervención humana sobre la naturaleza es inocua, pero la cuestión es saber determinar, primero en qué medida permite preservar lo más inalterable posible el recurso y en segundo lugar en que medida es posible que la naturaleza reponga el recurso extraído o alterado.
El pasaje humano ya ha dejado huellas nefastas sobre el planeta y sobre todo en lugares que no se ven a simple vista, vale decir en el fondo de los océanos, en los témpanos y enterrados en los desiertos.
Es importante entonces dejar de lado la hipocresía para asumir las responsabilidades que corresponden.
A.R.D.

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Una condena cuestionable

No debí dejarlos solos, pero no tenía un peso”, declaró la compungida madre del bebé de pocos meses que quedó a cargo de una niña de 12 años, su hermana y murió de muerte súbita.
Esta madre trabajadora sexual con cuatro niños, que no recibe aporte alguno de los padres de los niños fue condenada por omisión de responsabilidades. Más aún, su entorno, de vecinos o conocidos o sencillamente del público se dieron el lujo de amenazarla con incendiar su casa o robarle… como forma de castigarla.
El tema es hoy objeto de una fuerte controversia. En primer lugar, ¿los padres no tienen responsabilidad alguna? Si esa madre, que tenía todos sus pequeños controlados y debidamente asistidos fue procesada porque salió a cumplir con su “servicio” es decir a vender su cuerpo para conseguir dinero para alimentar a sus chicos.
Seguramente que cometió alguna irresponsabilidad porque como ella mismo reconoce no debió dejar solos a sus pequeños pero ¿Qué ayuda y de quien tenía? Nadie tiene derecho a juzgar a los demás sobre las causas que llevaron a esta madre a dejar sus hijos pequeños con la hermana de 12 años.
Ahora bien, sabe la magistrada que la condenó a libertad vigilada que más de uno de cada cuatro adolescentes de escasos recursos en el país, cuida o incluso queda a cargo de otros integrantes de la familia, hermanos menores o adultos mayores?
Aquí la mayor responsabilidad debe buscarse en dos aspectos, los padres, hombres, que se “desentienden” de sus hijos y el propio Estado, que es capaz de reprimir, pero jamás de dar una respuesta acorde a esas madres. Probablemente no en todos los casos ni siempre, pero es la propia sociedad uruguaya que debe replantearse este tema.
Deben estas madres ser “condenadas” a mendigar o pasar hambre junto a sus hijos, antes que dejarlos solos. ¿Si a raíz de la falta de una alimentación adecuada presentan desnutrición u otra consecuencia, la justicia las condenará igual por omitir responsabilidades?
Cobrar al grito o dejarse presionar no es precisamente la labor que debe cumplir la justicia y este caso todo parece indicar que fue lo que se hizo. La tragedia de esta mujer va mucho más allá de la condena que le podemos dar los hombres y está mucho más allá de una irresponsabilidad, porque ¿no fue precisamente por sentirse responsable que decidió arriesgarse a dejarlos solos y salir a trabajar?
Esto es lo que conviene analizar debidamente.
A.R.D.

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No es tiempo de rencillas

Una enorme tristeza es lo primero que sentimos ante la cantidad de incendios que han devastado y siguen devastando la Amazonia.
Una de las zonas más ricas del planeta ambientalmente hablando. Miles de especies de animales, desde insectos, peces y mamíferos que sólo se hallan en el lugar, habitan en la Amazonia, donde periódicamente se descubren nuevas especies.
El daño causado por los incendios es invaluable. Días atrás se explicaba por qué se registra la mayoría de los incendios. Sucede que los traficantes de madera, muchas de ellas declaradas patrimonio y de talado prohibido, como el pino Brasil, muy similar al cedro africano. Son capaces de desmontar, motosierra mediante, miles de hectáreas en pocos días, dado que trabajan día y noche.
Si bien sólo usan el tronco de los árboles de madera más valiosa, luego vienen los ganaderos – muchas veces de las mismas empresas- y proceden a talar el resto de los árboles y arbustos. Una vez acumulados estos, se les incendia para “limpiar” los predios que luego de ser convertidos en pasturas se les cubre de dotaciones de ganado para producir carne.
El tema está en que además del daño ambiental que produce la tala de los árboles, con lo cual se pierde gran parte de su aporte como generadores de oxígenos mediante la descomposición del CO2, el incendio de la tierra elimina numerosos nutrientes y microorganismo que son sustituidos por elementos químicos y otros agrotóxicos.
Esto es una gran apuesta a la desertificación de estos suelos, cuya propiedad si bien es del Estado brasileño, su conservación interesa a todo el planeta porque en muchos casos aportan valores naturales irrecuperables.
Por estos días la atención del tema se ha desviado hacia un fuerte entredicho entre el presidente brasileño y su par francés, al punto que Brasil rechaza la ayuda de los países ricos para combatir estos incendios de los que forma parte Francia.
Es lamentable, pero es así. Mientras la Amazonia se desangra y pierde muchas especies irrecuperables, carbonizadas en los incendios y se hipoteca el futuro mismo de la tierra, estos dos líderes parecen más enfrascados en su propia imagen que en enfrentar el problema para tratar de disminuir al máximo sus consecuencias.
Es una prueba del lamentable lugar que adjudican al problema. Si bien es por todos sabido que más vale prevenir que lamentar y en buena medida se ha fallado y se falla en los controles para evitar estas tragedias, la misma miopía es la que nos está poniendo al borde del abismo y seguramente lo pagaremos muy caro, aunque es probable que los dos líderes mencionados, ni siquiera se enteren de todas las consecuencias que acarreará el problema.
A.R.D.

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Una piedra en el zapato

La Jefatura de Policía de Salto tiene una piedra en el zapato y es el robo de algunos elementos considerados probatorios en el caso de uno de los grupos delincuentes más peligrosos del medio, recientemente desbaratado o golpeado al menos.
Que hayan “desaparecido” estos elementos de la propia dirección de investigaciones es mucho más que una afrenta. Es en una palabra que les hayan robado nada menos que a quienes tiene por misión darnos seguridad y ponernos a resguardo de la posibilidad de ser víctimas del delito.
Suponemos que en la Jefatura de Policía nadie puede tomar y salir con algo en forma ilícita o sospechosa, porque a ningún delincuente se le ocurriría robar en la Jefatura.
Sin dejar de lado el hecho de que se trata de una excepción, porque que sepamos nunca nos enteramos al menos de que se hubiera registrado otro robo en Jefatura, a nadie le pasa por la cabeza que sería posible concretarlo sin la complicidad de “alguien” dentro de la propia jefatura.
Es obvio que mientras esto no se aclare seguirá hablando muy mal no sólo de la Jefatura de Salto, sino de toda la Policía.
En más de una ocasión hemos oído reclamos porque la población ha perdido la confianza en la Policía. Nos preguntamos, si no se aclara un robo registrado en la propia Jefatura, ¿Qué se puede esperar de los demás hechos denunciados?
Por estos días, más de ocho meses después del hecho, se ha anunciado la posibilidad de aclarar uno de los crímenes de mayor relevancia en los últimos tiempos, el de Luis “Chito” Bidart, una persona ampliamente vinculada al deporte en nuestra ciudad.
La captura de dos personas en la capital, Montevideo, con profusos antecedentes y sindicados como sicarios “pesados”, dentro del mundo delictivo, aparece como un hecho de relevancia para llegar al fondo del asunto, aspecto que hasta el momento.
Cuando se pide un mayor número de policías, o incluso militares en las calles para bajar el delito, deberíamos tener muy en cuenta que probablemente no sea la mejor solución.
El combate a la delincuencia requiere de soluciones multidisciplinarias, vale decir que tienen diversos aspectos, porque en el fondo se lucha contra “don dinero”, poderoso caballero capaz de corromper a gente que incluso podemos considerar incorruptibles.
Recuérdese que uno de los hechos delictivos de mayor relevancia en nuestros días (robo de la recaudación en Termas del Daymán en la última semana de turismo), fue perpetrado precisamente por policías.
A.R.D.

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Que no sea más que un mal trago

Son las cosas que probablemente no tengan mayor valor fuera de fronteras. Sin embargo para los uruguayos son más que valiosas. Nos referimos a la solidaridad mostrada por el sistema político al presidente de los uruguayos, Dr. Tabaré Vázquez, quien confirmó personalmente la detección de un nódulo maligno en su pulmón derecho.
Es probable que no pase de algo protocolar, algo que más allá de las buenas intenciones que expresan no signifique más nada.
De todas formas, es una característica del sistema político uruguayo, capaz de demostrar que en determinadas situaciones se dejan de lado las diferencias ideológicas, para dar prioridad a aspectos humanos.
Habla de la madurez del pueblo uruguayo, porque no tenemos duda alguna que quien hable mal o desee otra cosa que no sea una pronta recuperación del presidente uruguayo, sería mal visto, por la sencilla razón que no estaría en sintonía con el sentimiento de sus compatriotas.
Sucedió antes, en ocasión de la muerte del Dr. Jorge Batlle, para hablar del último caso y vaya si tenía adversarios y gente que lo cuestionó, pero seguramente seguirá sucediendo porque no creemos que ningún uruguayo bien nacido puede sentir otra cosa que no sea dolor ante una situación tan lamentable.
No significa que olvidemos las diferencias, que dejemos de lado los cuestionamientos y lo que entendemos que está mal hecho, pero primero lo primero y en estos casos lo más importante es el aspecto humano, de lo que no escapa nadie.
Paradoja del destino, el Dr. Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión dedicó gran parte de su vida a la lucha contra el cáncer, el tabaquismo y otras causas. Hace medio siglo que dejó el cigarrillo, convencido del daño que este representa para la salud y en especial para la aparición del cáncer de pulmón.
De todas formas, con sus aciertos y sus errores, el Dr. Vázquez seguramente será recordado como un hombre probo y más allá de lo que deseamos sean aún muchos años de vida, nadie puede cuestionar su honestidad y su voluntad por tratar de buscar un país más equitativo, con menos pobres y mejores condiciones de vida, aspectos que seguramente muchos comparten, pero los caminos para lograrlo pueden y serán cuestionables siempre.
No podemos dejar de destacar la entereza con que el Presidente Vázquez encaró la confirmación del nódulo que lo aqueja, decidiendo informar personalmente al pueblo uruguayo.
Ha sido un acierto. Eliminar toda especulación y hacer frente al difícil trance con total valentía, con total firmeza y sabiendo a que atenerse.
Es por eso que deseamos de corazón, con la enorme mayoría del pueblo uruguayo, que no sea más que un mal trago.
A.R.D.

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Ni fracking ni nada que dañe el ambiente

Uruguay es uno de los pocos países latinoamericanos que tiene al menos una moratoria (prohibición) por cuatro años que vencen a fines del 2020, de realizar el denominado “fracking” o sistema de perforación de la roca basáltica, mediante la inyección de agua con diversos productos químicos, cuyos desechos van luego al ambiente en forma de barro tóxico, afectando tanto la flora como la fauna.
El gran riesgo en la región (donde aún se practica “fracking”, tanto en Argentina (Mendoza y Neuquén, en el yacimiento Vaca Muerta) como en Brasil donde el gobierno actual apaña este tipo de acciones y otras tanto o más nefastas en algunos estados, es la afectación del acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del planeta.
Pero esta moratoria existente en el Uruguay ha establecido al mismo tiempo otros aspectos, como la formación de una comisión dedicada a estudiar en qué medida afectaría el fracking a la región y si es oportuno extender la prohibición en forma permanente (como ya lo han hecho varios países europeos, como Alemania, Francia y el propio estado de Nueva York en los Estados Unidos y otros) o no.
Es que para lograr la famosa “fractura hidráulica”, única técnica conocida hasta el momento para extraer el gas combustible que se halla atrapado a gran profundidad en la roca es necesario inyectar no sólo agua y arena, sino también algunos productos químicos que dañan el ambiente.
En la región del acuífero Guaraní que se extiende al menos en tres países del Mercorsur (Argentina, Brasil y Uruguay) sabemos que tanto Paraná, como Río Grande do Sul (Brasil), como ya han prohibido el Fracking, en Uruguay rige la mencionada moratoria y en Argentina se estudia algo similar.
Pero en buen romance lo que se ha hecho hasta el momento es “patear la pelota hacia delante” o pasarle el problema a las futuras generaciones.
La cuestión para nosotros es determinar en que medida la explotación de recursos naturales afecta la preservación del mismo y sobre todo afecta la naturaleza.
Hoy en día sabemos que en buena medida quienes se oponen a esta técnica no lo hacen defendiendo la naturaleza, sino defendiendo sus propios intereses, porque la explotación de los recursos naturaleza actualmente los favorece a punto tal que se explota el agua dulce, los suelos y en buen medida la flora y la fauna, en beneficio de unos pocos.
La explotación de los bienes naturaleza debe hacerse en beneficio de la mayor parte de la población y no de unos pocos.
Esta es la cuestión.
A.R.D.

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Es un grave error

Creer que bajando la cantidad de empleados públicos se logrará abatir el déficit presupuestal del país, es un grave error y mucho nos tememos que cuando se note déficit en los servicios públicos y en otras áreas, paulatinamente se los irá reponiendo.
Para entendernos. Se estima que a fines del 2018, había en el Uruguay más de 4.500 empleados públicos con causal jubilatoria. Vale decir con edad y años de trabajo suficientes para jubilarse.
Teniendo en cuenta que a su vez habrá cientos de pasividades menos a pagar debido a las defunciones naturales y demás, puede estimarse que de todas formas se habrán de incorporar al sistema previsional un número importante de trabajadores a los que el Estado deberá pagarles y a su vez dejarán de aportar (salvo el famoso IASS).
En buen romance y como se dice actualmente este aspecto, la eliminación de miles de puestos de trabajo, suponiendo que no se los reponga, “no mueve la aguja”.
Al contrario, agravará el problema, porque habrá menos aportantes y mayor demanda de retribuciones.
Creer que por este camino se logrará “achicar” el presupuesto del Estado es un grave error. A lo sumo habrá que sacar el dinero de un bolsillo y pasarlo a otro.
En este tema la cuestión es otra. Se trata de reducir los comensales (cosa que muchos pretenden) o de agrandar la torta, vale decir investigar y buscar la forma para que haya menos informalidad, menos desempleo y más aportantes.
Todos sabemos que al menos en alguna medida – no en todos los casos – las personas que quedan sin trabajo agravan la situación general del país, porque no les queda otro camino que la informalidad, si es que tienen chance, o lamentablemente la mendicidad o la delincuencia.
Es difícil entender de este tema si no se ha sufrido la situación de estar sin trabajo, de tener una familia que demanda cubrir sus necesidades de vestimenta, de alimentación, vivienda y demás y no tener recursos.
En un gran porcentaje estas situaciones terminan en forma lamentable, el alcoholismo, la separación, la delincuencia y otras calamidades muy actuales.
Si realmente pretendemos encarar soluciones a estos temas, debemos de sincerarnos y dejar de lado los intereses individuales, para tratar de entender cuales son sus causas.
No somos de los que pretenden tapar el sol con un dedo, hoy vemos personas revolviendo los contenedores de basura. Vemos gente pidiendo y hay cifras preocupantes de desempleo, pero pretender simplificar esto y resolver todo con sanciones “duras” o mirando para otro lado, no es una buena manera de buscar soluciones de fondo.
A.R.D. 

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Educación al alcance de todos

Uno de los aspectos esenciales para mejorar nuestro nivel educativo es sin lugar a duda investigar para descifrar lo que nos deparará el futuro.
Si algo es real y concreto en nuestros días, es la convicción de que el futuro ofrecerá cambios drásticos, severos, al punto tal que existen voces que sostienen que muchos trabajos existentes hoy serán eliminados en el futuro.
Ello seguramente aumentará el desempleo. Este es uno de los mayores desafíos que el país debe resolver para el futuro y esto sólo será posible con investigación, mucha investigación para saber a que atenernos.
En estos momentos asistimos a la eliminación de diferentes oficios, algunos ya desaparecidos hace muchos años y otros recientemente, pero la realidad indica que se van eliminando. El mundo cambia y debemos estar preparados para hacerle frente. Años atrás y en algunos casos sólo meses antes, ni soñábamos con las tecnologías que hoy vemos en el mundo. Las personas que se ponen determinados tipos de lentes (5 D por ejemplo) que les hacen “ver” una realidad que no existe, emocionarse y sentir tal como lo harían en la realidad nos sigue sorprendiendo. No nos consideramos reacios a las nuevas tecnologías. No desconocemos que en algunos aspectos significan un gran aporte y un gran avance, mejorando la calidad de vida de las personas. Pero esto no significa que no cuestionemos algunos aspectos de este desarrollo.
Mientras la investigación sea costosa y reservada para ciertas clases dominantes, seguramente el resultado y los productos que de ella resulten sólo sirvan para aumentar la inequidad, para conseguir mayor dominio sobre otros grupos y eternizar el dominio de las denominadas clases privilegiadas sobre la masa ignorante y con pocos conocimientos. Alguien ha sostenido y no es de descartar sin el consiguiente análisis, que la educación y el conocimiento es poder. De allí que haya a quienes interese mantener al pueblo lejos de la posibilidad de educarse.
Nosotros entendemos que la educación es democracia. Un pueblo culto es difícil que se deje engañar, engatusar por falsas promesas, por populismos acentuados que se limitan a enunciar con fuerza lo que el pueblo quiere escuchar. Un pueblo culto le hace bien a la democracia. Es capaz de analizar. No vota con el corazón, sino con la razón, el cerebro y va mucho más allá de las risas fáciles, de los abrazos y el apretón de manos facilongo…
No lo olvidemos….
A.R.D.

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Aunque lo neguemos nuestra herencia genética lo revela

Uruguay es un país en el que frecuentemente nos jactamos de ser descendientes de europeos, migrantes durante diferentes épocas difíciles en el denominado “viejo continente” y al mismo tiempo nos jactamos de no tener indígenas, aunque en el mundo es casi unánime el reconocimiento del futbolista uruguayo por su “garra charrúa”.
Recientes estudios genéticos indican que la mayor parte de la sangre uruguaya de nuestros días es de procedencia indígena. O sea mal que nos pese nuestros antepasados en su mayoría fueron indígenas.
Es un aspecto que en lo personal nos enorgullece. Hay que saber que si fuéramos a considerar la verdadera génesis de la cuestión, esto indica que cuando vinieron los “descubridores” españoles, estas tierras estaban habitadas y seguramente sin los vicios que luego nos acarrearía el desarrollo junto a innegables adelantos que no debemos desconocer.
Claro está que a la hora de reconocer méritos y defectos no es fácil concluir si el “descubrimiento” fue bueno o nocivo para los intereses de quienes aquí ya vivían.
Se recuerda hoy el Día del Descendiente de indígenas en el Uruguay y seguramente serán pocos los que admitirán este alcance, celebrando el acontecimiento, porque admitir un pasado indígena hoy es admitir pobreza, determinados rasgos faciales, color de piel y demás.
Tanto los descendientes de indígenas, como los descendientes afro, traídos como esclavos desde su lejano origen no tienen mucho para celebrar de lo que les haya concedido el hombre blanco.
Es más, sólo algunas excepciones pueden contarse entre los privilegiados, porque en nuestro país tampoco existen reservas o tierras indígenas, debido a que el hombre blanco se ha proclamado ”dueño” de las mismas.
Hoy cuando se cuestiona todo y cuando los derechos humanos es un valor incuestionable, sería interesante determinar si en realidad los españoles y portugueses, potencias de entonces, han sido “descubridores” o usurpadores, porque a la vista de lo que ha pasado y sigue pasando en el mundo, cada vez más nos convencemos que el término correcto es el segundo y no el primero.
Sin pretender desconocer, ni cambiar nada, la verdad debe resplandecer, porque de lo contrario nos seguiríamos mintiéndonos a nosotros mismos.
Hoy el mundo gasta sumas cada vez más grandes para tratar de preservar las condiciones naturales del planeta que halló en su incursión por estas tierras.
Esta es la única verdad , quien no quiera verla que no la vea, pero llegará el momento en que ya no se podrá ocultar.
Así la menos.
A.R.D.

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Hacia la ciudad universitaria

Días atrás sosteníamos en estas columnas que resta mucho camino para denominar con argumentos válidos, que Salto puede ser considerada una “ciudad universitaria”. Esto no significa desconocer lo que se ha avanzado hacia esta característica. Tampoco puede dejar de señalarse la existencia en nuestra ciudad de más de 6.000 estudiantes universitarios y de varias dependencias vinculadas a estos centros de estudios.
Bienvenidas todas estas conquistas. Bienvenidas las posibilidades de estudio que encuentran en nuestra ciudad muchos de los jóvenes que se ven impedidos de viajar a estudiar a Montevideo, por diversas razones.
Pero nuestra opinión, va en la necesidad de acentuar las ventajas que aquí se pueden ofrecer. Deben ser muy ventajosas con respecto a Montevideo, porque más allá de los kilómetros que nos separan de la región, es necesario actualizar carreras, investigar, ofrecer verdaderas salidas a la situación actual y asegurar un nivel académico que represente una formación adecuada para enfrentar el desafío futuro.
Nadie puede ignorar que muchos de los actuales estudiantes universitarios en Salto son los primeros de su familia que tienen la posibilidad de acceder a un título universitario.
Nadie puede dejar de reconocer que esta lucha de Salto y la región se remonta a 1948 (setenta años atrás), con los primeros cursos universitarios.
Nadie puede ignorar que se han registrado aportes muy importantes y felizmente en Salto y la región se ha demostrado que hay intereses comunitarios que merecen ubicarlos mucho más allá que la ideas políticas, religiosas, filosóficas y demás.
Quienes reconocemos el camino recorrido, no podemos dejar de lado la posibilidad de llegar un día a disfrutar de una verdadera ciudad universitaria y en este sentido hay organismos que pueden y deben dar una mano realmente trascendente para el desarrollo regional.
Permítasenos soñar y en este sueño no podemos dejar de lado la posibilidad de tener en la privilegiada zona de Salto Grande, instalaciones que verdaderamente sean adecuadas para atraer a nuestros jóvenes interesados en prepararse para el futuro.
Mucho más allá del papelito colgado, para el gozo de algunos políticos, Salto debe probar que es una ciudad amigable para todos los jóvenes interesados en prepararse para un futuro que les ofrezca mejores posibilidades de vida.
Quizás algún día podamos dejar de soñar para ver una realidad tangible.
A.R.D.

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Entre el papelito y la realidad

Si mal no recordamos, Salto fue declarada “Ciudad Universitaria” en más de una oportunidad y con bombos y platillos. Sin embargo la realidad indica que sólo son excepciones las personas que llegan de otro lado y logran mantenerse aquí, hallar alojamiento, hacer frente a los gastos propios de la carrera que estudien y demás hasta culminar exitosamente su carrera y que egresen con un nivel académico adecuado. Si la denominación de “Ciudad Universitaria”, es un término, un mote, un emblema que queda en eso, pero la realidad indica que no significa prácticamente nada diferente a otras ciudades que no tienen este mote, pero ofrecen lo mismo al estudiante, no significa nada. Una ciudad universitaria es para nosotros aquella que ofrece miles de soluciones habitacionales, sin costo o con costo ínfimo a quienes llegan a estudiar.Ciudad universitaria es aquella que ofrece ventajas muy apreciables, no sólo en las carreras que pueden estudiarse aquí, sino en las ventajosas condiciones, tanto en hospedaje, como en transporte, en mantención y en condiciones generales para hacerlo. Hemos oído muchas críticas y diagnósticos al sistema educativo uruguayo. Con algunas de ellas estamos de acuerdo, con otras no, pero sin embargo no escuchamos ningún aporte sustancial para que más allá del voluntarismo que supone la designación de “Ciudad Universitaria” se hagan realidad las condiciones concretas para que la oferta de Salto sea mejor que las que ofrecen otros lugares. Y estamos convencidos que las condiciones que muestre el futuro de la región y el país están estrechamente vinculadas a la educación. Trabajar en este sentido, para fortalecer la población más educada, con mayores conocimientos, con mejor nivel educativo, es ofrecer posibilidades a quienes están interesados en prepararse para conseguir un mejor nivel de vida. Hay mucho por hacer allí. Mucho por trabajar aún y si bien a nuestro criterio se ha avanzado, porque las posibilidades que ofrece Salto hoy no son las que tenía en el pasado, todavía resta muchísimo para conseguir lo que se pretende. No es cuestión de colgar un papelito o poner un cartel más en la ruta. Es trabajar con este objetivo, demostrar que lo que se pretende No es sólo esto, sino lograr una ciudad amigable y apta para que todos los uruguayos interesados en superarse y prepararse para el futuro, tengan aquí la posibilidad real y concreta de hacerlo.Por el momento no más repetir que “Salto es una Ciudad Universitaria”, porque este objetivo está muy lejos de conseguirse. Seguiremos con el tema.
A.R.D.

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Tremendamente preocupante

En estas columnas nos hemos ocupado reiteradamente de este tema. La situación del trabajo en los años venideros es más que preocupante por diversos motivos.
Seguramente el más preocupante es el concepto con que se manejan actualmente las nuevas tecnologías y la robotización en particular.
Es cada vez más frecuente concurrir al supermercado -por señalar sólo una de las muchas empresas involucradas en el tema – y encontrarnos que la tarea que ante cumplía una o más personas, hoy la cumple una máquina y de alguna manera nos vemos obligados a participar en esa eliminación.
Quienes defienden esta modalidad de trabajo sostienen que sencillamente es un cambio de los tiempos modernos, que así como eliminan algunos puestos de trabajo crean otros. La cuestión está en la cuantificación. Si una máquina hace la tarea de varios trabajadores no es precisamente un aporte.
Otro elemento de este tema es el denominado “trabajo por computadora” gente que trabaja y gana buenos sueldos, pero a través del mercado informal. Vale decir que deberá hacerlo durante toda su vida, debido a que no tiene posibilidad de jubilarse.
Esto a su vez supone que al no haber aporte no sólo no recibirá jubilación alguna sino que tampoco harán aporte alguno al sistema de previsión social que se basa precisamente en el aporte de los trabajadores, cada vez menor, el de los empresarios y el del propio gobierno nacional.
Es este uno de los aspectos más preocupantes. A la prueba está que uno de los aspectos a estudio actualmente es la posibilidad de fijar un arancel o una especie de pago por máquina. Vale decir que si un robot o una máquina sustituye a un trabajador, se pague un impuesto, similar al aporte del trabajador.
La cuestión es que si bien con esto no se perderían aportes al BPS, si se seguirían perdiendo los puestos de trabajo.
La cuestión de fondo en todo esto es el concepto central con que se está manejando las tecnologías. Vale decir se las está usando para tratar de reducir puestos de trabajo y aportes, aunque de esta forma se eliminan puestos de trabajos y se evitan aportes, aspectos muy “tentadores” para las grandes empresas multinacionales, movidas por un apetito que no repara en estos aspectos, precisamente.
Los planes que conocemos de Naciones Unidas establece como una aspiración para el 2030 desempleo cero y una fuerte reducción de la pobreza a nivel mundial.
No es por este camino que se vislumbran estos objetivos precisamente, porque en estos momentos las máquinas se están usando para profundizar la desigualdad y no para reducirla precisamente.
A.R.D.

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Aunque no se ve existe…

Días atrás se dio a conocer una encuesta realizada en todo el país a nivel liceal, entre los centros de estudios privados y públicos sorteados y la que trascendió por un aspecto relacionado a la educación sexual.

Pero como siempre hemos sostenido entendemos que hay que ver cada tema en su contexto. Más allá de que sea acertada o no la pregunta cuestionada, lo que nos interesa es analizar precisamente todo el entorno.
El tema que pretendemos poner sobre el tapete, se desprende de la misma encuesta y tiene que ver con la discriminación. Se preguntó a los adolescentes si alguna vez se sintió discriminado y por qué motivo.
Un alto porcentaje de estudiantes (algo así como uno de cada tres) se sintió discriminado alguna vez y al hablar de las causas, por su orden señaló. 1) por su color de piel 2) por su inclinación sexual 3) por la situación económica de su familia. 4) Por su calidad de discapacitado o migrante.
Es una prueba irrefutable de algunos que han sufrido en carne propia el tema. Los afrodescendientes “negros” o indígenas que tanto han aportado a forjar la nación que hoy tenemos, son discriminados, no son tratados de la misma manera que los demás conciudadanos, aunque las leyes y la Constitución de la república así lo establecen.
Pero quizás lo más preocupante, sin desconocer que esto lo es, no es que los propios estudiantes discriminen, sino ese 4 por ciento de docentes, profesores, que sostienen los estudiantes consultados que les han discriminado en algún caso concreto.
Es también una prueba más, que una cosa es el mundo de las declaraciones, de la formalidad y otra muy diferente es la realidad. Uruguay se jacta de ser una nación donde no se discrimina. Sin embargo en los hechos, cualquier persona sincera, debe admitir que no se trata de la misma manera una persona negra, indígena o con alguna discapacidad que alguien que no tenga estas particularidades.
Si realmente existe interés en considerar y tratar a todos los uruguayos de la misma forma, hay mucho camino por recorrer. Una cosa es teóricamente rechazar la discriminación sea cual sea su motivación y otra muy diferente asumirla.
Cuando tengamos una ciudad amigable con los ciegos o personas de baja visión. Cuando tratemos de la misma forma y demos las mismas posibilidades a las personas, sea cual sea el color de su piel. Cuando consideremos de la misma forma a alguien pobremente vestido que a aquel que luce indumentaria “de marcas” o se mueve en costosos vehículos, quizás entonces podamos sostener que vivimos en un país que no discrimina.
¡ojalá llegue ese día!

A.R.D.

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Las manos manchadas de sangre

Cuando se discute sobre Venezuela, nadie, absolutamente nadie, pone sobre la mesa los verdaderos intereses que hay detrás de lo que se ve. Hoy se discute si se trata de una dictadura o no. Si el pueblo está pasando penurias, si hay derechos humanos conculcados o no. Todo esto es cierto pero lo que nadie dice y nos sorprende que el informe de Michelle Bachelet tampoco lo mencione, es que se afirma que en Venezuela existen dos yacimientos del denominado “oro azul” (Coltán), imprescindible para los chips de los teléfonos celulares inteligentes, para la medicina altamente especializada y hasta en la industria espacial y los temibles misiles.
Tanto es así, que se considera que las modernas tecnologías serían imposibles si no se contara con el Coltán.
Si esto es cierto o no, pocos lo saben. Pero al menos así figura en Wikipedia, donde se afirma que el 80 por ciento de este elemento que a su vez combina dos metales, está en la República Democrática del Congo (RDC) la que vive en permanente guerra y disputa. Quienes ponen los muertos son los habitantes del lugar, las diversas tribus que viven en condiciones de esclavitud sus mujeres y niñas sometidas a constantes violaciones, infectadas de HIV y viviendo permanentemente un verdadero tormento. Mientras que los niños varones son raptados para convertirlos en sangrientos soldados.
Con suerte ganan dos dólares por día si hallan el metal en las minas de cielo abierto en la que escarban. A su vez las naciones limítrofes con el Congo como Ruanda y Burundi, exportan el elemento, aunque no tienen yacimientos, porque se lo compran a traficantes y contrabandistas que a su vez lo roban o compran para negociarlo.
Tanto es así que se lo considera la maldición del Congo (RDC) y un informe atribuido a Naciones Unidas librado en el 2006 señalaba que para entonces habían muerto casi 5,5 millones de personas en el Congo.
Según UNICEF hay en el Congo 40.000 niños (menores de edad) trabajando en el Congo. Es que por su tamaño se los usa prioritariamente para meterlos en los túneles de donde se extrae el Coltán. Los mismos túneles que muchas veces se derrumban y quienes se hallan en ellos mueren atrapados. En época de lluvias los derrumbes se multiplican a causa de los deslaves. Sólo el 3 % de estas minas son “oficiales”, vale decir controladas por el Estado congoleño y donde se estima que no hay explotación infantil.
Cuando el tema del Congo es tratado a nivel internacional se afirma que la causa es un enfrentamiento entre etnias, hutus y tutsi, pero si se profundiza se notará la intervención de varias naciones, generalmente en forma indirecta apoyando a Ruanda o Burundí y lo que es peor aún, detrás de estas naciones aparecen las todopoderosas multinacionales, que se aprovechan directa o indirectamente de todos los recursos naturales, oro diamantes, cobre, cobalto, estaño, uranio y sobre todo el Coltán u oro azul.
Es por esto que se considera que el Congo huele a sangre y todo el que se sirve de uno de estos servidores, tiene las manos manchadas de sangre.
A.R.D. 

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Los”delivery” en bicicleta, o la tentación de la muerte

El mercado nunca fue un buen fiscalizador y controlador de las disposiciones sociales, por la sencilla razón que el objetivo de alguien o algo que incursione en un mercado es obtener las mayores ganancias en el menor tiempo posible.
Uno de los mejores y más contundentes elementos que nos debería de servir como evidencia es lo que acaba de suceder en Argentina. Concretamente en la ciudad de Buenos Aires, un juez “ordenó” a la gobernación que prohíba los delivery en bicicleta, habida cuenta de los accidentes, muchos de ellos fatales, que protagonizan quienes se dedican a esta actividad.
Los ”delivery”, en nuestros tiempos repartidores, se retribuyen de acuerdo a la cantidad de pedidos que entregan y en el menor tiempo posible. Esto hace que a menudo cometan todo tipo de infracciones de tránsito, incluso viajando contraflecha, pasando los semáforos en rojo o ignorando lisa y llanamente todas las disposiciones de seguridad establecidas para quienes transitan en bicicletas. En contrapartida, es de los empleos más fáciles de conseguir y menos exigentes.
En el caso que nos ocupa, la disposición judicial se puso en práctica. Los delivery en bicicleta están prohibidos en Buenos Aires, lo que no quiere decir que no existan. Sencillamente que si no se controlan debidamente lo único que se ha logrado es aumentar la informalidad, pero no resguardar la vida de esos jóvenes, generalmente víctimas de accidentes a veces irreparables.
Aplaudimos la medida judicial, porque muchas veces es la única vía para evitar al menos parcialmente males mayores. Ahora bien, ¿somos totalmente inocentes quienes conformamos el “mercado” de los delivery o sencillamente nos hemos desentendido del tema?. Nunca hemos hecho un pedido y preguntado ¿Cuánto demora?.
Esta es la cuestión. Si no existiera un mercado que de alguna manera está ”exigiendo” la existencia de los “delivery”, estos no existirían. Por lo tanto que nadie se sienta ajeno al tema.
En el Uruguay hemos visto incluso publicitar la actividad de estos, infringiendo todo tipo de normas y a muchos hasta les resulta “simpático” ver las maniobras y el tremendo riesgo que asumen estos jóvenes en el tránsito urbano.
Es una consecuencia de la falta de trabajo. Los jóvenes no miden el riesgo y mucho menos lo hacen los comerciantes inescrupulosos, que luego se rasgan las vestiduras ante los accidentes.
Comencemos por asumir que todos tenemos al menos parte de la culpa en este tema y porlo tanto lo menos que se puede pretender es exigir el cumplimiento de las disposiciones correspondientes en el tránsito y controlar su estricto cumplimiento
A.R.D.

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No antes de que las cosas hagan crisis

En nuestro país se ha hecho casi costumbre la burocracia, que entre otras dificultades retrasa “eternamente” la aceptación de un problema, en tanto este no hace crisis.
Es lo que ha sucedido recientemente en el sistema de control de las exportaciones e importaciones de Uruguay.
A pesar de todas las denuncias anteriores, de las afirmaciones y de los hechos constatados, hace muchos años que se sabe que las posibilidades de entrada y salida a través de nuestras fronteras son muchas.
Nadie ignora que las fronteras son muy “permeables” o “porosas”, como se han dado en llamar en los últimos tiempos.
Sin embargo recién ahora, luego de la renuncia del Director Nacional de Aduanas y de comprobarse la incautación de alrededor de 6.000 kilos de cocaína, la mayor parte en Europa, luego de haber estado o pasado al menos por puerto o aeropuerto uruguayo, se han anunciado algunas medidas para “mejorar” los controles.
Recién ahora luego de que el país perdiera en buena medida las ventajas que tenía su puerto llega el anuncio – no la concreción aún – de nuevas medidas para mejorar los controles. Lo que no entenderemos jamás, es por qué no se asumió antes el problema. Por qué no se ha reconocido antes que las fronteras son “porosas”, porque nunca se asumió debidamente que había muchas dificultades.
Hay voces que sostienen que revelar este aspecto, asumir las dificultades es dar información a los delincuentes, jugar para quienes buscan precisamente burlar los controles.
No estamos de acuerdo. Si no se ejerce presión popular para exigir medidas que permitan mejorar los controles, se contribuye a ignorar el problema a minimizarlo y desconocerlo.
Sin duda que para tomar medidas no se requiere difundir el tema, lo que se hace imprescindible es tomarlas, pero lamentablemente no es lo que sucede habitualmente.
Hoy se anuncia la incorporación de otro escáner para controlar las mercaderías y la adopción de otras medidas. Es como que aquí no ha pasado más. El público se quedará sin saber cual ha sido la realidad hasta hoy y ¿Cómo es posible que pase tamaña cantidad de droga por nuestros puertos?. ¿No hay responsables?
En tanto el país ha perdido porque en adelante todos los contendedores a exportar tendrán más exigencias y por lo tanto mayor costo al pasar por puerto. ¿Quién asumirá este costo, estimado en alrededor de 500 euros, algo así como 20 mil pesos?
Pues el país, el mismo que ya está considerado uno de los más caros del mundo.
A.R.D.

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No bajar la guardia nunca

Las nuevas tecnologías son una herramienta formidable, aunque se conozcan – como en nuestro país – luego de varios años de puesta en vigencia en otros lugares más avanzados tecnológicamente hablando.
Sólo así se explica la cantidad de intentos de estafas, algunas que se quedan en estos intentos y otros que realmente se concretan al dar con víctimas que no están alertadas al respecto.
Nos explicamos. El número de intentos de estafas es muy superior al que se denuncia y las hay de muy diferentes formas.
Hay algunos aspectos esenciales para evitar caer en estos intentos y a nuestro entender deberían de ser difundidos permanentemente por los medios de comunicación masiva, como forma de contribuir a mantenernos “en guardia”.
En primer lugar nadie debería de proporcionar jamás, ni telefónica ni personalmente, el número de cuenta personal, la numeración de billetes en su poder, o los ahorros que pudiera tener. Tampoco omitir la denuncia en caso de robo o extravío de tarjetas.
Nadie debe jamás proporcionar información sobre su entorno familiar o sus conocidos o amigos, que no estén a su alrededor.
La elección de las víctimas es uno de los elementos esenciales y cada vez se hace con mayor precisión. De allí que es necesario también tomar mayores precauciones para no caer en las redes de estos delincuentes.
Precisamente quienes corren mayores riesgos son los que se consideran “debidamente” informados y alertados para no ser embaucados. Lo que no se puede hacer es estar permanentemente actualizados sobre los riesgos que a diario se intensifican, se “perfeccionan” o se mejoran y por lo tanto nadie debe considerarse a salvo de esta posibilidad.
Hoy se cuenta con tecnología capaz de captar o reproducir determinadas llamadas, incluso el “timbre” de voz. Vale decir que cada vez se dispone de mayor tecnología, de mejores recursos para engañar. Vale decir estas tecnologías no se producen para el engaño, pero su mal uso o su manejo malévolo permite delinquir.
Una de las medidas que no puede obviarse es la denuncia, por más que resulte molesta o haga perder tiempo, permite tener mayor información y conocer otras modalidades de delito.
El pago electrónico, que ha sido impuesto en nuestro país. Tiene ventajas y desventajas, como toda iniciativa, pero tiene una gran ventaja: es la de sacar el dinero efectivo de la calle.
Todavía hay mucho por limar, por enderezar para hacerlo viable y lo más beneficioso posible, pero nadie puede negar que se está en el buen camino y seguro que cuando se lo profundice, nos pondrá debidamente alertas ante muchos de los riesgos que hoy corremos.
A.R.D.

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Las políticas de Estado

Antes o después de las elecciones. Esta parece ser la disyuntiva de cuatro de los principales partidos políticos uruguayos a la hora de ponerse de acuerdo o no sobre las medidas imprescindibles a tomar en referencia a los tres o cuatro principales problemas del país.

Esto es precisamente mirar con el ojo chico o semi cerrado, porque si hay algo que los uruguayos han vislumbrado hace ya muchos años es precisamente la necesidad de ponerse de acuerdo y obrar de la misma manera, sea quien sea que gane las próximas elecciones.
Es que hay problemas, como la educación, la seguridad y el trabajo que necesariamente debería de mirarse y encararse más allá de las ideas que tengamos al respecto.
Claro que la idea no es nueva y cuando hablamos de esto nos viene a la cabeza, la famosa “Concertación” que se hizo a nivel departamental y a nivel nacional allá en los albores del regreso de la democracia al país (1985) y luego nadie la respetó. Si te he visto no me acuerdo.
Es que participar en estas ideas es muy “simpático” para quienes lo hacen. Pero luego hallar puntos de coincidencia para obrar de acuerdo a ello ya no es tan fácil. Mucho menos aún es obrar y cumplir con lo acordado.
Hoy se vuelve a hablar de este tema. Hay coincidencia en la necesidad de hablar y ponerse de acuerdo al menos en alguno de estos temas, pero hasta el momento no pasa de buenas intenciones.
Ojalá en este caso se vaya más allá de las buenas intenciones.
Algunos de los principales líderes políticos del país, de los que tienen las cosas más claras. Los que son capaces de ir más allá de los intereses políticos corporativos para priorizar los intereses del país, han manifestado su acuerdo en participar en esta idea.
Es una señal auspiciosa.
Es entender que la población uruguaya espera que haya otras actitudes.
Frente a bandas de delincuentes que obran como corporaciones, que se han unido para llevar adelante sus intereses y que tienen actitudes y políticas comunes para delinquir, nuestros partidos políticos no se ponen de acuerdo para enfrentar al delito de la misma forma.
Siempre lo hemos dicho en estas columnas: si realmente queremos cambiar la realidad de nuestros días en los temas mencionados, debemos comenzar por cambiar algunas de las bases que tenemos actualmente.
Acordar estas bases es también hablar de la grandeza de quienes son capaces de hacerlo y llevarlo a la práctica.

A.R.D.

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En el reino del absurdo

Si el ladrón reclamara la presencia policial estaríamos en el reino del revés, que sólo es entendible cuando se trata de la mayor de las fantasías.
Sin embargo que la Dirección de Aduanas diga que hay controles que sólo se cumplen “a pedido” de los propios interesados, nos parecen tan absurdos como aquello.
Es un tema del que ya nos hemos ocupado y a nadie parece interesarle. ¡pobre de nosotros! Alguien parece tomarnos por tontos. A nadie se le ocurre que si tengo algo que ocultar, o algo que no quiero que se lo vea, vaya a pedir la vista de Aduana, a menos que cuente con la complicidad de algún aduanero.
Es de “Ripley” lo que ha trascendido que en algunos puertos y aeropuertos del país.
No existe aduana y sólo se revisa si el interesado. Esto es quien llega al país pide que se lo revise. Es el propio ratón pidiendo la presencia de un gato.
Que a esta altura una autoridad nacional, cualquiera sea, pueda sostener algo así, es de no creer. Esto explica en parte porqué Uruguay está sospechado de ser parte de la ruta del narcotráfico.
Tampoco participamos de lo que sostienen algunos que habría que legalizar por completo el consumo de drogas, porque de esta manera se terminaría el tráfico y los consumidores tendrían la posibilidad de manejarse dentro de la ley.
Es una barbaridad y no participamos de esta idea. No debemos olvidar que hasta hay niños que a veces comienzan a consumir por curiosidad y luego les es muy difícil salir de esta situación.
No ignoramos que hasta el momento la lucha contra el narcotráfico ha fracasado, pero a nuestro criterio porque la propia miseria del ser humano ha demostrado que la corrupción campea y cada día son más los funcionarios factibles de ser corrompidos. Es que don dinero, que reina en el narcotráfico es el más poderoso caballero a la hora de comprar voluntades.
Esto unido al tema de que cada vez es mayor también el número de consumidores, debería de hacernos pensar en cual es la mejor forma de hacerle frente al problema, que seguramente no es la que se ha intentado hasta el momento.
Es sin duda uno de los más grandes y graves problemas de nuestros días, pero nadie se equivoque, es también una consecuencia del nivel de vida de los denominados países “ricos” donde se registra el mayor consumo y esto no depende necesariamente de que sea legal o ilegal su consumo.
A.R.D. 

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La “recomendación” es inoportuna

Que los Estados Unidos hubieran bajado de categoría al Uruguay, pasándonos de país sin problemas para ser visitado a país “poco recomendable” aconsejando a sus conciudadanos que adopten una serie de precauciones al venir, es realmente insólito.
Que sepamos es la primera vez que se hace algo similar y precisamente pocas horas después de haber efectuado esta “recomendación” se produce un par de matanzas en aquel país, que cuesta la vida a más de veinte personas y deja heridas a otras tantas.
Parece absurdo esta recomendación cuando entre los países menos recomendables para visitar debiera figurar precisamente el de los Estados Unidos.
No quiere esto decir que desconozcamos la situación que vivimos. El Uruguay de nuestros días ya no ofrece la misma paz y tranquilidad que ofrecía tiempo atrás, pero tampoco lo es el mundo entero.
Que hay lugares y zonas “poco recomendables” de visitar no lo descubriremos ahora. Los hubo siempre y en los EE.UU. hasta hay zonas enteras dominadas por asiáticos o africanos en los que prácticamente se “prohibía” la entrada a la gente que no era de su misma etnia, debido al riesgo que representaba.
Que se haga esta “recomendación” en estos momentos es un absurdo y sólo se nos ocurre que su propósito ha sido interferir en los próximos comicios, porque ni siquiera cuando en el país se torturaba y asesinaba a mansalva los Estados Unidos hicieron semejante recomendación a sus conciudadanos.
No creemos que vaya a tener efecto alguno, ni mucho menos la contrapartida efectuada por la cancillería uruguaya, pero al menos es un acto de soberanía que a nuestro criterio cabe porque no se puede dejar pasar inadvertidamente.
Todo turista sabe que debe manejarse con prudencia, tanto en el Uruguay como en cualquier país del mundo. Que existen denominadas “zonas rojas” dominadas por el delito tanto en nuestro país como en cualquier otro, también es cierto.
No vemos entonces razón alguna para que a poco menos de tres meses de las elecciones parlamentarias en nuestro país se formulen estas advertencias, como si se estuviera descubriendo su existencia.
Uruguay no es el país más peligroso de América Latina. Mucho menos lo es que los Estados Unidos y por lo tanto no cabe la “recomendación” efectuada. Aunque a algunos les venga bien y consideren que cabe debido al auge delictivo.
A.R.D.

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Dictadura si, pero en todos los casos

Quienes nos desempeñábamos en medios de comunicación masiva desde antes de la dictadura militar y luego durante la misma, podemos dar fe de unas cuantas cosas que lamentablemente sufrimos y hoy vemos que amenazan con repetirse.
Una de ellas es la “preparación” o el entorno en la opinión pública de la minimización de la pérdida de derechos en la población y el atropello de todas las garantías.
Aún recordamos, por ejemplo, cuando era nefasto llamar “dictadura” a lo que nos rigió desde febrero de 1973 hasta 1985. Hoy vemos como personajes que jugaron un papel clave en aquel entonces y que acuñaron términos como “gobierno cívico-militar”, “gobierno de facto”, “proceso” para no denominar dictadura al gobierno de entonces y demás hoy están aferrados a que lo que vive Venezuela, Cuba, Nicaragua y demás sea denominado lisa y llanamente “dictadura”.
No nos duelen prendas en este sentido, pero tampoco somos tan tontos como para olvidar lo anterior. Simplemente han dejado pasar el tiempo para volver por sus fueros. Ha sido tan sangriento y dictadura, el nefasto Plan Cóndor, que secuestró y mató, como lo es hoy Venezuela, y hasta Nicaragua.
Lo único que no vimos a estos personajes reclamar con igual celo en aquellos años y sólo ellos saben por qué. No los culpamos, tampoco nosotros lo hicimos, porque no había chance de hacerlo sin correr serios riesgos en la familia, en el trabajo, o en cualquier otro ámbito.
Lo que nunca haríamos sería reclamar hoy, en democracia, cuando se puede reclamar, manifestar y vociferar, que se proclame estas dictaduras como tales, cuando no lo hicimos en aquel momento.
Es cínico hacerlo. Es mostrar la parte de la película que nos favorece y ocultar lo que no queremos mostrar. Reclamar intervención de una potencia extranjera o admitir esta posibilidad mirando para otro lado no es de recibo.
Para nosotros tiene valor si siempre y en todos los casos tenemos la misma actitud, el mismo celo e igual coherencia.
No creemos en quienes nos vienen a dar lecciones de moral o de honestidad porque los conocemos y lamentablemente no los vimos reclamar en otras situaciones. Para nosotros sólo tienen autoridad moral para reclamar quienes han sido coherentes en todos los casos.
Dictadura fueron, son y serán todos los gobiernos dictatoriales. Los que desconocieron los derechos ciudadanos y cometieron todo tipo de arbitrariedades. Digámoslo claro y siempre porque en otro caso sólo es acomodar el cuerpo del lado que sale el sol y no nos comemos este hueso.
A.R.D.

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Los riesgos de volver a gobiernos populistas

Días atrás escuchábamos afirmaciones de Mario Vargas Llosa, escritor peruano-español, premio nobel de literatura, reconocido por ser un hombre de centro derecha, que incluso compitió por la presidencia de su país.

El mencionado escritor sostenía que pese al avance de las fuerzas de derecha, abiertamente partidarias de los gobiernos “fuertes”, afines al militarismo en la región, sigue siendo preferible tener gobiernos como los actuales, en Argentina, Chile, Brasil, entre otros, que tener dictaduras o militares en el poder.
Sin duda alguna que en todos los países mencionados han llegado al poder los partidos políticos populistas, y pronto, muy pronto también habrán de sufrir los males de la época, vale decir esencialmente la corrupción que significa tener el poder en las manos y determinar que es lo que se hace.
Hoy, cuando aún rigen en alguna medida ciertos derechos, es posible pedir el sometimiento de los corruptos a la Justica. Alcance imposible de concretar cuando existen las dictaduras en el poder.
Lo sabe muy bien Vargas Llosa, por haberlo vivido y aún siendo de centro derecha, que el militarismo es sinónimo de dictadura, por la sencilla razón que de que nada se conquista, sino que todo se impone, se manda, se determina y punto, y guay de quien se atreva a pedir explicaciones.
Hoy vemos una peligrosa tendencia a olvidar el pasado, a dejar de reconocer las barbaries y arbitrariedades cometidas en los años de la dictadura.
Vemos como el mundo se encamina hacia posiciones extremas, desde Cuba y Venezuela a Brasil y los Estados Unidos.
Hoy existe una suerte de “limbo” entre los jóvenes que no se percatan que perder las garantías individuales es perderlo todo.
Sin lugar a dudas que detrás de esta situación existen grandes intereses que no se pueden ver a simple vista. La seguridad, el trabajo, las posibilidades de consumo son los puntos más sensibles para quienes manejan el populismo, a sabiendas que es lo que la población entera está reclamando y con todo derecho.
Nada más que una vez en el poder quienes pregonan el populismo, lejos de enfrentar y tomar medidas para combatir debidamente estos flagelos, lo que harán será desentenderse para establecer la forma de sacar provecho para sí.
En todos los casos que conocemos los gobiernos “fuertes” han sido preámbulo de dictaduras y no es lo que queremos para nuestro país, precisamente.

A.R.D.

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El terrible desafío de nuestros días

Toda reconversión y adaptación a los tiempos modernos necesita hacerse sobre determinados postulados. Vivimos una época que ha descartado prácticamente de plano la intuición el “ojo de buen cubero”, como decían nuestros mayores.

Hoy es la ciencia y la tecnología la que domina todo. El mercadeo está en la base de toda innovación y de todo emprendimiento porque la viabilidad y el éxito de cualquier emprendimiento requiere de estudios y análisis a la luz de la ciencia y no de “intuición”, aunque ésta siga siendo muy importante.
Con esto nos estamos refiriendo a que muchas de las empresas que conocemos que hasta el día de hoy hemos visto y considerado como empresas exitosas hoy están severamente amenazadas por el avance de otras opciones con mayor tecnología y con más estudios y análisis de los que conocemos.
El avance de los soportes digitales en el mundo supone desafíos para muchas otras empresas vinculadas. Una de ellas la gráfica, que a pesar de las innovaciones y modernización, conlleva los desafíos de la situación general del mundo moderno en el que se desarrolla una feroz lucha entre el denominado “mundo papel” y el “mundo virtual o de la electrónica”.
Existen quienes vaticinan incluso el fin de las imprentas, como antes sucumbió el papiro y otros soportes ante un formidable derivado de la celulosa vegetal: el papel.
Nadar contra la corriente ha sido siempre difícil y a menudo extenuante, pero es lo que queda. Felizmente hasta el momento la letra escrita en papel sigue teniendo un formidable impacto a la hora de la credibilidad.
Quizás lo único a tener en cuenta es que esta no es una época de expansión, sino todo lo contrario y en estas circunstancias sólo habrán de subsistir lo que mejor se hayan adaptado a los nuevos tiempos.
El desafío es “aggionarse”, adaptarse a las nuevas tecnologías y qué cosas tener en cuenta para prepararse lo mejor posible a efectos de subsistir. No es una situación exclusiva de las imprentas gráficas que tienen en el papel y materiales similares su “materia prima”.
El mismo desafío rige para todas las empresas y los emprendimientos de nuestros días, donde las tecnologías son tan cambiantes y avanzan tan rápidamente que quien no se adapta a ellas, prontamente quedan rezagadas y condenadas a hacer malabares para subsistir.
Con ellas también quedan en similar situación sus trabajadores que van engrosando la fila de desocupados, un mal terrible de nuestros días.

A.R.D.

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Una realidad innegable: nunca pasa nada

La Dirección Nacional de Aduanas, la Prefectura Nacional Naval, la Armada Nacional, el Ministerio de Defensa Nacional, la Policía Aeronáutica y el Ministerio del Interior, en diferentes medidas pero estas seis instituciones oficiales en diferentes medidas tienen incidencia en el control de todo lo que entra y sale del país.
Esto sin olvidar otros organismos complementarios que hemos visto allí instalados, como la Dirección de Sanidad Vegetal (MGAP) y la Dirección Nacional de Migración (DNI).
Sin embargo a pesar de todo acaban de “Escaparse” 4.500 kilos de cocaína en un contenedor, que al menos estuvo en el puerto de Montevideo; 600 kilos en un avión privado que salió de Carrasco hacia Europa y apresados 800 y tantos kilos de cocaína que se hallaban acopiados en el sur, luego de haber ingresado al país, supuestamente desde Salto. Al menos así parece indicarlo la detención de al menos dos personas oriundas de nuestra ciudad.
Esto reafirma lo que hemos dicho en estas columnas, los controladores aduaneros son al menos ineficientes, si no se comprueba otra cosa. Pero que un avión privado haya pasado todos los controles, transportando por lo menos 600 kilos de cocaína valuada en 180 millones de euros en aquel continente.
Cuando nos enojamos porque se nos considera una república bananera, lamentablemente hay que poner en la balanza estos hechos, como también lo que acaba de trascender, que la cúpula del sindicato que domina los puertos sobre el Paraná, tiene propiedades en Punta del Este y otros puntos de nuestro país valuadas en cientos de millones de dólares.
Esto sin olvidar el “reino” de Balcedo, otro alto sindicalista (de la mafia que se ha enquistado en las instituciones de los trabajadores argentinos), compuesto por una mansión y varios coches de altísimo valor, entre otros bienes que posee en Punta del Este.
Esto dicho con todas las salvedades del caso. Es cierto que existe la posibilidades que muchos de estos delitos se hubieran consumado fuera de fronteras y traídos aquí, pero esta tesitura es la que precisamente ha servido para ignorar o restar trascendencia a una realidad inocultable.
Las fronteras uruguayas son permeables y no tanto porque son fácilmente franqueables, sino esencialmente porque están contaminadas, corrompidas y esto nadie puede ignorar.
Insistiremos en dar visibilidad a una realidad que ya no se puede ignorar, pero sin embargo en diferentes medidas los poderes públicos, responsables del tema insisten en ignorar, pasándose la pelota unos a otros…
Insistiremos en el tema, única forma de combatir la convicción popular que nunca pasa nada…
A.R.D.

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Algunos malos hábitos…

Existen dos malas costumbres, hábitos lamentables que se suelen poner en práctica a la hora de organizar lo que suele llamarse una “conferencia de prensa”.
En primer lugar debemos decir que en nuestro suelo se organiza cualquier evento donde se “invite” (generalmente con algún grado de compromiso) a representantes de los medios de comunicación masiva y no todo es conferencia de prensa.
En primer lugar porque una conferencia requiere un conferencista y éste es una persona capaz de dar su visión, o su enfoque sobre un tema. En cambio una rueda de prensa, es una persona capaz de responder a todas las preguntas y las inquietudes planteadas por los periodistas.
Las malas costumbres a que nos referíamos son:
1) Organizar una rueda de prensa con el marco de partidarios o de seguidores de quien o de quienes protagonizarán o responderán a las preguntas y participarán aplaudiendo o rechazando mediante gesto o actitudes, aquellas preguntas que consideren que no están “alineadas” a sus intereses.
2) Organizar una rueda de prensa, pero estableciendo como condición esencial que no se responderán preguntas. Esta es precisamente la mejor forma de echar por tierra la autenticidad de lo que se denomina una “conferencia” de prensa. Se supone que en estos casos el interés principal debe ser precisamente responder a todas las preguntas, a todas las inquietudes que puede tener la población sobre el tema.
Siempre rechazamos este condicionamiento porque desvirtúan precisamente los objetivos de estas iniciativas y además desmerecen la credibilidad de los medios que se prestan a este condicionamiento y a nuestro entender deben de darse a conocer mediante comunicados, con fuentes y origen debidamente identificadas.
Cuando analizamos estos temas llegamos a la conclusión que la responsabilidad principal radica precisamente en los medios que se prestan a esto. Por que convierte al periodista en un mandadero, que se limita a recoger una versión a difundir sólo una parte del tema y omite a sabiendas las que no coincidan con este interés.En segundo lugar afecta la credibilidad el medio, que pierde de esta manera la confianza, la credibilidad del lector, oyente o televidente… y éste debe ser el factor más difícil, por no decir irrecuperable para un medio.
Aunque parezca algo sencillo y elemental, no es frecuente que se tengan claros y se conozca de antemano precisamente el alcance de estos factores, que deberían conocerse siempre.
A.R.D. 

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Un justo reconocimiento

No por su reciente fallecimiento, sino por una razón que consideramos de estricta justicia nos interesa hoy destacar la labor de una persona, María Auxiliadora Delgado de Vázquez en relación a lo que consideramos esencial desde el punto de vista humano, tema del que nos hemos ocupado reiteradamente en estas columnas, como es la salud bucal.
Como lo hemos expresado en otras oportunidades es uno de los aspectos en que notamos mayor y más favorable avance. Décadas atrás era frecuente hallar fundamentalmente en los barrios más pobres a adolescentes y jóvenes con su boca mutilada. Alguien a quien le falta una pieza dental sobre todo en los lugares más visibles, es alguien que no tiene las mismas posibilidades que los demás.
Los planes de salud bucal que tenemos hoy en el país, han permitido prácticamente erradicar esta situación y vemos que es un factor muy positivo socialmente a punto tal que se ha eliminado de esta manera uno de los factores de mayores diferencias en los jóvenes de menores recursos.
Nadie que no haya pasado por esta enorme situación de injusticia social puede entender la verdadera dimensión que adquiere en la población de menores recursos.
Hoy se dispone de planes de salud bucal a nivel escolar que han logrado reducir a su mínima expresión esta situación y en esta lucha la señora María Auxiliadora Delgado tuvo mucho que ver, poniéndose al frente de un equipo que ha mostrado el máximo esfuerzo por dar a todos los uruguayos las mismas posibilidades a la hora de competir.
Ha sido uno de los rubros sociales en los que se ha desempeñado con mayor acierto, exhibiendo su bajo perfil característico y su bonhomia destacados unánimemente tanto por adversarios políticos, como por correligionarios, por su entrega desinteresada y sin condicionamientos a obras sociales que tanto bien hacen y tanto se necesitan si realmente pretendemos verdaderas salidas a los problemas sociales que se enfrentan.
Es probable que sólo las personas de más edad entiendan cabalmente, lo que pretendemos trasmitir en estas columnas, sencillamente, porque hoy el problema no tiene la misma visibilidad que años atrás. Pero no nos engañemos, la importancia y la trascendencia, sigue siendo la misma. Nada más que hoy se le da, el valor social que tiene y no siempre fue así.
Es justo reconocerlo.
A.R.D.

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Cuidar la frontera y controlar a los controladores

Los planes del Ministerio del Interior al instalar en Salto otra sede de la policía Republicana, son bienvenidos, pero no por eso dejan de ser llamativos. Se tratar de vigilar sobre todo el trasiego de todo tipo de mercadería a través del río Uruguay, desde Argentina al Uruguay. Y consideramos llamativo este alcance, porque aún recordamos cuando tiempo atrás se decidió suprimir el puesto de la Prefectura Nacional Naval ue existía en Corralito, un lugar del río factible de ser pasado de una orilla a la otra en no mas de 5 o 10 minutos en lanchas rápidas. Esto a tiempo que favoreció el trasiego de mercadería ha sido complementado con la adquisición de las chacras que dan hacia el río por parte de personas relacionadas precisamente a la actividad ilícita. Uruguay es un país que odia ser denominado «república bananera», sin embargo se comprueba, un día sí y otro también, que existen aquí condiciones muy apropiadas para las actividades ilícitas y corruptas. Tanto es así que es posible ingresar al principal aeropuerto del país 600 los de cocaína, valuada en 180 millones de euros en Europa, sin que nadie perciba nada «raro». No entendemos cual fue el propósito de eliminar este control y sobre todo a los controladores de este punto del río Uruguay, uno de los más frecuentemente señalizados a la hora del ingreso del contrabando al país. Pero no con esto es el único, porque los controles en el puente de Salto Grande no son todo lo exigentes que cabe pensar precisamente. Es que por algún punto ingresa la droga que se comercializa en el Uruguay, un país que no produce cocaína y sin embargo a menudo se descubren cantidades importantes que salen de nuestro país, es decir aquí estaba, vino y se acopió para ser llevado a otros mercados donde su valor se acrecienta notoriamente. Pero más que apresar y desbaratar el ingreso al país, punto seguramente muy importante, saber también donde y quienes la acopian aquí, porque la droga ingresa al país por determinados puntos, pero luego sale de allí y es llevada a puerto o aeropuertos. Salto está en una situación delicada, en cuanto tiene límites muy fácilmente franqueables, tanto con Argentina como con Brasil y estos límites están facilitados por la falta de controles y sobre todo por la corrupción que todo lo contamina. Es hora de controlar a los controladores y sobre todo de hacer lo que corresponde donde y cuando corresponde. Los corruptos deben estar en la cárcel, provengan de donde provengan, porque es el lugar que les corresponde en una democracia que se precie de tal. A.R.D.

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UPM 2 centro de discusión

El verdadero centro de discusión y para nosotros el único válido, es la incidencia que tendrá la obra de UPM 2 sobre el medio ambiente uruguayo.
Luego de observar lo que se discute durante varios días, creemos que es necesario hacer algunas puntualizaciones.
En primer lugar la incidencia que tendrá la obra y su funcionamiento sobre el medio ambiente. Los argumentos manejados por algunos voceros, para nosotros muy válidos, en virtud de sus conocimientos académicos son los únicos atendibles.
Más allá de los intereses particulares, algunos de ellos perfectamente entendibles, desde el momento que se afectan intereses particulares, deben sin embargo someterse a nuestro entender al interés público, pero sin perjudicar o haciéndolo lo menos posible a los intereses privados.
Esto siempre ha sido así y es de lo más polémico, pero no se puede discutir cuando lo que prima es el bien mayor, vale decir el mayor beneficio posible para la mayoría de los uruguayos.
Sin duda que no existe ninguna obra de desarrollo que no afecte los recursos naturales, ya sea tierra, agua o aire, pero la cuestión central, tal como lo hemos sostenido en varias ocasiones en estas mismas columnas, la cuestión es tratar de hallar la forma de que afecte lo menos posible, preservando y evitando en lo más posible los daños que originen estas obras.
En contrapartida a esta posición debemos establecer los intereses de la mayor parte de las personas locales y de la región donde estará instalada la planta y todo su entorno.
Comenzando por el trabajo de aquellas personas que en estos momentos carecen del mismo, teniendo en cuenta las dificultades que en la materia atraviesa el país, la región y el mundo todo.
Al mismo tiempo existen otros intereses, tan legítimos como éstos, que son los de aquella gente no está directamente vinculada a la obra, pero si relacionada, porque aspiran a ofrecerles diferentes servicios.
La mayoría de los uruguayos, según los sondeos parciales que se han difundido están en contra de este emprendimiento, pero sin embargo jamás se han opuesto a las diferentes formas de explotación que sean puesto en práctica y siguen vigentes en nuestro país.
Para ser claros. No descartamos que UPM 2 tenga su lado dañino, pero no nos convencen los argumentos esgrimidos hasta el momento.
Si se trata de explotar recursos naturales, preferimos abiertamente que el beneficio económico de esta explotación vaya en su mayor medida a la gente más necesitada.
Ni más ni menos.
A.R.D.

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Puede servir para explicar, pero jamás para justificar

Lo recientemente sucedido con un desfibrilador, mejor dicho con dos desfibiladores frente mismo a la sede central del Ministerio de salud Pública, es sintomático de un país que carece fundamentalmente de un sistema de control de los controladores.
Nos explicamos. Desde hace una década atrás una ley estableció la obligación de que los lugares que presentan un alto tránsito de público o una concentración de personas, como shopping, el BPS, el Ministerio de Salud Pública y otros.
De esta forma se llegó a contar con alrededor de 3.500 de estos aparatos que se utilizan para recuperar -en algunos casos – a las víctimas de dolencias cardíacas. Lo que ha fallado ahora y no es un caso aislado precisamente, es el control, la fiscalización del cumplimiento como es debido de las disposiciones establecidas en la ley.
Lo mismo sucede en diversos rubros. En uno de ellos, es el control de las disposiciones legales que establecen prohibiciones de acercamiento a responsables de casos de violencia doméstica.
Lo mismo sucede cuando se trata de penas alternativas, vale decir para aquellos casos de faltas, no de delitos, pero ¿Quién controla el cumplimiento de las penas fijadas por la Justicia a los infractores?
La pesca, tanto en ríos, como en el mar presentan los mismos problemas, porque muchas veces vemos las infracciones “in fraganti” y no nos consta que haya control alguno.
Este es precisamente el punto. Existen determinadas leyes y formas de control establecidas debidamente en la sociedad, pero a menudo faltan los controles. No es que no se hayan establecido los controles correspondientes, sino que por diferentes motivos, falta de recursos, desidia o incapacidad, éstos no funcionan.
El Ministerio de Salud Pública (MSP) sostuvo recientemente que el caso registrado ante su sede central no hubiera tenido un desenlace diferente de contar con un desfibrilador en condiciones.
De todas formas, para nosotros esto no justifica el hecho de que varios de los aparatos existentes en las cercanías del MSP no estuvieran en condiciones. Como la revisión de los aparatos, de su proveedor y de quien se encarga de su matenimiento puede servir para explicar la situación, pero jamás para justificarla.

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En la defensa de los océanos va nuestra propia vida

La reciente jornada sobre la preservación de la calidad de vida de los océanos en el mundo nos pone de cara a la realidad de nuestros días con respecto a un tema trascendente que sin embargo no integra la agenda diaria de los uruguayos.

Uruguay es un país que tiene mayor extensión de agua, (arroyos, ríos, mares, océano entre otros), que de tierra mismo.
Es sabido que sin agua no hay vida posible y de allí nuestra casi obsesión por la conservación en condiciones adecuadas de este elemento.
Entre las principales carencias de nuestro país se cuentan precisamente la falta de los recursos adecuados e imprescindibles para controlar y vigilar adecuadamente este recurso natural. Prueba de ello es que periódicamente trasciende cuando las autoridades marítimas nacionales detienen algunas naves piratas que hallan pescando sin autorización y dentro de las aguas territoriales uruguayas.
Este tema es particularmente caro para Uruguay, desde el momento que la riqueza ictícola de Uruguay y todo lo que lo que supone un mar prácticamente inexplotado debería de suponer. Sin embargo más allá de los robos y las extracciones ilegales, lo que nos llega es el daño ocasionado por la contaminación y la destrucción de estos recursos.
Esto no significa que dejemos pasar las responsabilidades que corresponden, porque el mar uruguayo tiene una riqueza enorme y alguien las ha estado explotando, con la complicidad de malos uruguayos o sin ella, pero el daño está hecho.
Hay que entender que se llega al punto de que la destrucción es irreversible a punto tal que el agua pierde su potencial principal como es el de generar vida. Felizmente los expertos participantes en la instancia que nos ocupa han coincidido en sostener que Uruguay todavía está a tiempo de tomar las medidas correspondientes para revertir la situación que se verifica.
A su vez esto nos obliga a entender que la naturaleza es una sola y los ecosistemas están tan vinculados que cuando se deterioran y se pierden, tarde o temprano afectan al resto del planeta.
En el mundo teórico Uruguay se ha incorporado a los países que adhieren a políticas de preservación de la naturaleza, prohibiendo por ejemplo caza de las ballenas, uno de l os recursos de los mares y océanos que se hallan amenazados de extinción.
Sin embargo al no contarse con los recursos correspondiente para hacer efectiva esta política de control, sólo tiene un valor teórico, porque en la práctica nada cambia y la piratería y el hurto de estos peces se sigue verificando.

A.R.D.

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Sobre la segunda planta de UPM

Inmersa en una gran polémica, la pastera finlandesa UPM acaba de anunciar la construcción de la segunda planta de celulosa en el Uruguay. Y más allá de la noticia en si que ha tenido tanto defensores como detractores, es importante analizar con frialdad lo que habrá de aparejar la nueva planta para el Uruguay y los uruguayos.
En primer lugar es importante reconocer que como toda intervención humana sobre la naturaleza tiene sus beneficios y su daño. Lo más importante para nosotros es precisamente tener en cuenta estos aspectos.
Cada pueblo debe enfrentar el desafío de explotar sus recursos naturales, obteniendo de esta explotación el máximo beneficio posible y que este beneficio vaya al pueblo y no uno pocos “afines”. Al mismo tiempo. Es importante asegurarse que el daño sea mínimo o sea que se preserve el recurso, asegurándose que sea capaz de superar dicha explotación.
Entendemos ambas posiciones y confiamos en que se hayan tomado los recaudos correspondientes. En lo que no confiamos en los radicalismos, debajo de los cuales suelen esconderse los verdaderos intereses, políticos, económicos y demás.
Se trata de la mayor inversión que recibe el Uruguay en toda su historia y se trata también de la mayor inversión que hace la empresa finlandesa, fuera de su país de origen.
Uno de los mayores reparos que se le hacen al emprendimiento es el daño -según dicen irreparable – que habrá de significar para el ambiente, Río Negro, campo, ruta e incluso poblaciones por donde pasará el tren y demás.
Sobre este punto hay que saber que Finlandia y Suecia son los países que están a la cabeza del cuidado ambiental en el mundo y por lo tanto es de esperar que su conducta en nuestro país sea la misma que aplican en el suyo.
En contrapartida, vemos la enorme alegría de los pobladores y las autoridades de la zona por el anuncio. Se espera que sea una fuente de trabajo y oportunidad laboral para mucha gente no sólo local, sino de la región que se ha preparado para esta instancia.
Es entendible por lo tanto su optimismo, porque ellos están pasando penurias y privaciones propias de la falta de trabajo y de esta manera aguardan que hay un cambio en la situación que enfrentan.
Es hora de entender que haciendo las cosas con la responsabilidad que corresponde podemos explotar y sacar los beneficios posibles, sin destruir y ocasionar daños irreparables a la naturaleza que nos ha bendecido con las posibilidades que nos ofrece.
No ponemos las manos en el fuego, por nada, ni por nadie, pero tampoco ponemos palos en la rueda en forma antojadiza, tratando de sacar rédito de una situación que nadie desea.
A.R.D.

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Los animales sueltos, una gran responsabilidad

Los animales sueltos en la vía pública constituyen no sólo una irresponsabilidad, sino una conducta que puede llegar a ser criminal.
Es igual que sea un caballo (lo más frecuente en las rutas) o un perro, el animal que más frecuentemente se ve en las calles de la ciudad o una vaca en los caminos rurales o las rutas.
Muchas veces la situación se da por irresponsabilidad de los propietarios que no toman las debidas precauciones para que los animales se mantengan fuera de estos lugares y otras veces lisa y llanamente por negligencia, dado que se considera que los animales se manejarán diferente y no se atiende a la posibilidad que no sea así.
Esto sin desconocer los imprevistos, vale decir que el animal se asuste o que “se motive” inesperadamente, por ejemplo cuando ante un perro aparece un gato, generalmente el animal más “odiado” por los canes que en estos casos no reparan en riesgo alguno con tal de alcanzar su presa.
Pero en estas situaciones generalmente corremos el riesgo de “culpar” a los animales, cuando es claro que la irresponsabilidad o la culpa no es de ellos, sino de sus dueños, que ante hechos graves nunca aparecen.
Diferente es la situación de las jaurías de perros supuestamente “cimarrones” que atacan y son capaces de diezmar una majada entera.
De acuerdo a lo que se ha manejado en las últimas horas, la mayoría de estos perros feroces no son “cimarrones” precisamente, ni salvajes, tampoco sin dueños.
Se trata de perros de vecinos, los que son capaces de “oler” a un kilómetro de distancia a una perra en celos. Estas jaurías esporádicas son las más dañinas, debido a que atacan y dañan todo a su paso.
Ni que hablar si el animal llega a contraer leishmaniasis, una temible enfermedad presente en nuestra región y prácticamente incurable que hoy hasta por ley requiere sacrificar al animal.
Todos estos ejemplos sirven para señalar la enorme responsabilidad que constituye la tenencia de un animal y sobre todo de un perro. La mayoría de
sus propietarios lo toman como una mascota, una compañía y hasta un bello
adorno, cuando en realidad se trata de un integrante más de la familia, un ser viviente que tiene sus necesidades y requiere de cuidados y dedicación como cualquier otro.
Esto que parece tan simple y sencillo, lamentablemente es muy difícil de asumir con la responsabilidad que corresponde.
A.R.D.

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Una buena medida

A comienzos de la década del sesenta, llegaba a las redacciones de los periódicos y otros medios de comunicación masiva, un periódico editado en la entonces Alemania Federal (por entonces todavía estaba vigente “el muro”, que separaba a la Alemania Occidental (RFA), de la Oriental (RDA). Felizmente hoy ya sólo un mal recuerdo.
Recordamos haber leído en dicho periódico “Tribuna Alemana”, una nota que se nos antojó “curiosa” y llamativa. Es que los alemanes se comenzaban a preocupar por un tema ambiental que veían venir. Las bolsitas de nylon que comenzaban a ser conocidas en el Río de la Plata, ya estaban atestando el ambiente en Europa, al punto que el gran problema que veían por entonces era la proliferación de estas bolsitas en las playas, donde se llenaban de arena y permanecían en estos lugares, dando una terrible mala imagen.
Todavía no se había detectado en toda su dimensión el daño que hacían a la fauna marina, dado que los peces las tragaban confundiéndolas con amebas y morían asfixiados.
Pero la proliferación continuó y hoy hasta en los países más pobres del África se muestran preocupados por el daño ambiental que están provocando las bolsitas, tan prácticas y cómodas… que llegan sobre todo en manos de turistas y otros visitantes.
Hasta las famosas nieves que dieron nombre a la película “Las Nieves Eternas del Kilimanyaro” (la montaña más alta del Africa), están en peligro, debido entre otros motivos a la proliferación de bolsitas de nylon que caen sobre al suelo y no permiten a este que alcance las temperaturas que conllevan a la formación de la nieve.
Hoy las nieves ya no son eternas y el pico nevado del Kilimanyaro está retrocediendo al punto que entre otras cosas Tanzania (país donde se encuentra la montaña), ha prohibido las temibles bolsitas.
Pero estas pueden verse en los ríos y arroyos, que a veces como hilos de agua corren entre grandes pendientes.
Esto nos lleva a celebrar la exigencia de cobrar desde el primero de julio las bolsitas de nylon, por más prácticas que resulten, y aunque aún se haya demorado la entrada en vigencia de las disposiciones son muy convenientes para todos.
Aún cuando como muchas cosas en nuestro país, la medida llegue tarde, quizás muy tarde porque el daño en gran parte ya está hecho, no deja de ser un buen comienzo en materia ambiental, tema en el cual Uruguay está obligado a acelerar también más medidas como las que hoy comentamos, mientras haya tiempo y entre ellas la erradicación total de las bolsitas, tal como como lo hemos pregonado en estas columnas.
A.R.D.

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Un terrible desafío de nuestros días

Toda reconversión y adaptación a los tiempos modernos necesita hacerse sobre determinados postulados. Vivimos una época que ha descartado prácticamente de plano la intuición el “ojo de buen cubero”, como decían nuestros mayores.
Hoy es la ciencia y la tecnología la que domina todo. El mercadeo está en la base de toda innovación y de todo emprendimiento porque la viabilidad y el éxito de cualquier emprendimiento requiere de estudios y análisis a la luz de la ciencia y no de “intuición”, aunque ésta siga siendo muy importante.
Con esto nos estamos refiriendo muchas de las empresas que conocemos que hasta el día de hoy hemos visto y considerado como empresas exitosas y hoy están severamente amenazadas por el avance de otras opciones con mayor tecnología y con más estudios y análisis de los que conocemos.
El avance de los soportes digitales en el mundo supone desafíos para muchas otras empresas vinculadas. Una de ellas la gráfica, que a pesar de las innovaciones y modernización, conlleva los desafíos de la situación general del mundo moderno en el que se desarrolla una feroz lucha entre el denominado “mundo papel” y el “mundo virtual o de la electrónica”.
Existen quienes vaticinan incluso el fin de las imprentas, como antes sucumbió el papiro y otros soportes ante un formidable derivado de la celulosa vegetal: el papel.
Nadar contra la corriente ha sido siempre difícil y a menudo extenuante, pero es lo que queda. Felizmente hasta el momento la letra escrita en papel sigue teniendo un formidable impacto a la hora de la credibilidad.
Quizás lo único a tener en cuenta es que esta no es una época de expansión, sino todo lo contrario y en estas circunstancias sólo habrán de subsistir lo que mejor se hayan adaptado a los nuevos tiempos.
El desafío es “aggionarse”, adaptarse a las nuevas tecnologías y qué cosas tener en cuenta para prepararse lo mejor posible a efectos de subsistir. No es una situación exclusiva de las imprentas gráficas que tienen en el papel y materiales similares su “materia prima”.
El mismo desafío rige para todas las empresas y los emprendimientos de nuestros días, donde las tecnologías son tan cambiantes y avanzan tan rápidamente que quien no se adapta a ellas, prontamente quedan rezagadas y condenadas a hacer malabares para subsistir.
Con ellas también quedan en similar situación sus trabajadores que van engrosando la fila de desocupados, un mal terrible de nuestros días.
A.R.D.

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La verdad no debe molestar

Una forma de engaño, muy utilizada y sobre todo a quien poco analiza es la de esconder la identidad ya sea tras un anonimato o un personaje ficticio. Nieuchowitz, el verdadero apellido del denominado Orlando Petinatti, seguramente que no contribuiría para nada a su profesión.
Ha sucedido siempre, desde varias décadas atrás. Admitimos que acabamos de enterarnos y probablemente no seamos los únicos, que Mirtha Legrand no es otra que Rosa Martínez, pero lo que más nos llama la atención es que el admirado Eduardo Galeano no es otro que Eduardo Germán Hughes…, ni que Sergio Gorzy se llama en realidad Sergio Gorzyczanski.
Siempre hemos rechazado escondernos tras un seudónimo ficticio, debido a que siempre entendimos que la verdad debe prevalecer y no puede molestar, porque para nosotros las personas en si son mucho más que un simple lugar de nacimiento o un simple origen genético.
Salvo cuando se considera que un seudónimo es más acertado artísticamente que la identificación real no compartimos que se esconda esta e incluso cuando se lo hace entendemos imprescindible advertir al lector, oyente o televidente “¿por qué”? se lo hace.
Cuando estamos hablando de temas muy caros y serios, como es el de los torturados y asesinados durante los años de la dictadura militar no compartimos para nada que se utilicen seudónimos o “personajes” como se ha dicho.
Los personajes se “fabrican”, se construyen de acuerdo a lo que se considera que será más exitosa a los fines que se persiguen. De esta forma, hemos visto y oído personajes que aparecen con mucho impacto, con evidente sorna e ironía respondiendo a un mercado sediento de escuchar y ver temas poco analizados, poco profundos, que sirven para distraer más que para pensar y analizar.
Este mercado, este tipo de escuchas y oyentes, lamentablemente es muy numeroso y no habla bien precisamente del ciudadano que pretendemos formar, que analice, que sea capaz de ver un tema en profundidad, que descubra los cangrejos que pueden haber debajo de cada piedra.
Vivimos en un mundo donde rigen grandes intereses que son cada vez más difíciles de descubrir. Esto lo sabemos y estamos convencidos que así será cada vez más, debido a que tiene que ver con el avance de las tecnologías, con las formas de engaño y las posibilidades de hacernos creer lo que otros quieren que creamos. No nos gusta el mal uso y abuso que se hace de una herramienta formidable de nuestros días como son las redes sociales.
Por el bien de todos y sobre todo por el futuro del país esperemos que sigamos madurando en este sentido.
Alberto Rodríguez Díaz

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Debate pero no obligado

Obligatorio o no, el debate político es a nuestro juicio, cuestión de formato. En este sentido entendemos que a efectos de evitar los monólogos, el formato debe asegurar para cada uno de los debatientes, la posibilidad de repreguntar, con límites horarios idénticos por supuesto y es al conductor a quien corresponde hacer cumplir estrictamente el formato.
Y no se trata de privilegiar a nadie, sino sencillamente de evitar que los debatientes se limiten a “recitar” el verso o la fórmula que tienen preparada para hablar de cada uno de los temas en debate.
Conocemos y hemos visto a lo largo de estos tiempos gente muy hábil para debatir, que no quiere decir que también lo sea a la hora de gestionar, o incluso gente que acapara la palabra e impide que su eventual contrincante pueda exponer con claridad, sin interrupciones.
Aún así y a todos los efectos, digamos que para nosotros el debate tanto político como en cualquier otro tema es el grito para la tribuna. Es a esta que satisface o no y por lo general esta posición está tomada de antemano.
No conocemos a nadie que haya cambiado de posición o sencillamente adherido a una idea por la contundencia de un debatiente.
Hemos tenido posibilidades de escuchar algunos “en vivo y en directo” y otros en los registros grabados que han quedado, a oradores brillantes, expositores contundentes, como Wilson Ferreira Aldunate y Zelmar Michellini y sin embargo a la hora de medir la eficacia traducida en votos, se nos ocurre que es poco o nada lo logrado, salvo claro está lo que significa reafirmar las convicciones de quienes ya adherían a sus ideas.
En contrapartida conocemos oradores francamente poco atractivos, incapaces de enfervorizar a su público, que sin embargo se han impuesto precisamente porque sus votantes ya habían asumido posición antes de escucharlos.
Es que el don de la palabra es una herramienta formidable, un don nada despreciable sobre todo para quien se desempeña en la vida pública, pero no lo es todo. Puede abrir camino, pero nada indica que de la misma manera asegure convicción en quienes le escuchen.
Hoy se discute si el debate político debe ser obligatorio o no. Hasta el momento sólo ha sido tomado como un elemento especulativo. Quien es favorito para las encuestas se niega a debatir, así ha sido siempre y quien le sigue trata de alcanzar mediante el debate una cercanía o una supremacía esquiva.
Honestamente nos da lo mismo. No somos partidarios del debate obligatorio, quizás porque no le asignamos a este la importancia que le dan otros.
De todas formas, bienvenido un debate justo, equitativo y profundo porque el ciudadano tiene derecho a conocer las ideas de cada uno.
A.R.D.

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Motivos para celebrar

Cuando pasamos por cualquier obra de construcción en nuestra ciudad y observamos que lo primero que se instala en cualquier caso es un pequeño recinto que hace las veces de baño químico, no podemos ocultar nuestra satisfacción.
Es que se trata de la confirmación de que las leyes laborables conseguidas u obtenidas en los últimos años han representado un avance en materia de protección prevención de condiciones de los trabajadores. Recordamos las penurias de los trabajadores cuando no se les preveía este tema.
Lo mismo ha sucedido con las disposiciones que han establecido la exigencia de contar con un experto en seguridad industrial para empresas de determinado porte, que tenemos entendido son todas las que tienen más de 15 trabajadores.
En esta misma línea de discusión hallamos la ley que establece la responsabilidad de los accidentes laborales debidos a negligencias o imprevisiones, a los responsables de las obras.
Aún recordamos cuanto se debatió y cuando se la cuestionó a esta disposición, llegando incluso a sostener que ahuyentaría inversores porque podrían terminar presos, aspectos que sepamos hasta hoy no ha sucedido.
Es más, recordamos sólo un caso en que se aplicó dicha ley y los procesados no fueron los dueños de la obra, sino el arquitecto y un capataz, identificados como los verdaderos responsables por la omisión de elementos de seguridad que resultaron fatales.
De todo esto, lo que seguramente es lo más destacado es la responsabilidad puesta de manifiesto, lamentablemente en forma obligatoria, por empresarios y trabajadores a la hora de tomar los recaudos necesarios para evitar desenlaces muchas veces perfectamente evitables.
Hoy está en discusión otra medida tanto o más polémica que las anteriores y es la ocupación de los lugares de trabajo. Los trabajadores sindicalizados sostienen que se trata -tal como lo reconoce la ley- de una extensión del derecho de huelga.
Los empresarios que la discuten sostienen que es inconstitucional y afecta el derecho de propiedad, al impedir que el propietario de una empresa pueda acceder a su propiedad. Para nosotros se halla precisamente en la frontera entre una y otra cosa.
Entre ambas posiciones entendemos que debe primar la responsabilidad, el diálogo correspondiente y la madurez de los sectores que si bien saben que cuenta con tal o cual herramienta, no se debe abusar de su uso y sólo se debe ponerla en vigencia una vez agotadas todas las demás disposiciones.

A.R.D.

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La información sobre los suicidios

Proveniente de una época en que los medios de comunicación masiva respetaban a rajatabla, una medida no escrita ni tampoco fácilmente identificable en sus orígenes, pero muy vigente que era de no informar sobre los suicidios nos sentimos en la obligación de actualizar esta reflexión.
La convicción, atribuida a la Asociación de Psicólogos del Uruguay, era en aquella época que los suicidios tenían una especie de efecto “contagio” y cuando se registraba uno, otras personas depresivas o que ya habían intentado autoeliminarse se decidieran a hacerlo.
El motivo que llevaba a esta postura de los medios, era el deseo de contribuir a la lucha contra los suicidios, a evitar que creciera el número de ellos. Hoy, cuando en buena medida sigue rigiendo esta actitud, recientes estudios consideran que evitar informar, ocultar los suicidios, ha sido un error. A todas luces, la mayor parte de los uruguayos -para nosotros acertadamente – considera que los medios deberían de ocuparse y analizar el tema con el propósito de contribuir a enfocar y combatir este flagelo que tiene tanta incidencia en nuestro país. El Uruguay está a la cabeza de los países latinoamericanos en cuanto al índice de suicidios, a pesar de que en materia de sensibilidad social es de los países más avanzados en materia de consideración de la población marginada.
De acuerdo a la información revelada a través del Ministerio de Salud Pública en el 2018 la tasa de suicidios en el Uruguay superó a las 20 personas cada 100 mil. Esto es más del doble del objetivo fijado por la Organización Mundial de la Salud para el año 2020, estipulada en 10 personas cada cien mil habitantes.
La cifra corroborada en el Uruguay es realmente alta, significa que prácticamente dos uruguayos se quitan la vida cada día. Para nosotros la mejor forma de contribuir a encarar estos hechos, es analizar sus causas, identificarlas y combatirlas, porque estamos seguros que muchas de ellas son eliminables.
La segunda conclusión es que hoy la mejor actitud para contribuir es diferente a la que fue décadas atrás. A nuestro entender hay que diferenciar lo que es información de lo que es análisis y opinión. Para nosotros tomar los suicidios como un hecho informativo, sin añadir más detalles que los estrictos que hacen al hecho, es lo correcto. En cambio cuando se añaden detalles, aspectos del entorno, y demás se corre el riesgo de convertir estos hechos en verdaderos shows o espectáculos, que nunca compartiremos, por respeto al dolor ajeno.
A.R.D.

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