El frío digital y el futuro de los diarios

El sólo hecho de tener que decir “prensa papel”, para referirme a los diarios impresos, me obliga a reconocer el avance de la denominada “prensa digital”. Es que si no precisáramos el término papel, sería poco menos que inentendible esta reflexión.
Formo parte de una generación, ¿la última?, que lleva incorporado el diario de todos los días, como el informativo de radio Salto, como algunos otros programas, en forma referencial.
Es más, el hábito de la lectura pasaba ineludiblemente por la presencia cotidiana del diario en casa y el día que por alguna razón el diario no llegaba o no había sido editado, el vacío que se sentía es difícil de graficar.
Una generación que mientras no veíamos escrito en un periódico una información no terminábamos de creerla y asumirla como verdadera.
Sin embargo hoy, las nuevas generaciones se rigen por otros parámetros.
El atractivo de las nuevas tecnologías es innegable. Es más, resulta difícil hoy hallar un adolescente o un joven que no porte celular.
Estamos a nuestro entender en un momento en que a todas luces a menudo exageramos el uso de la herramienta, que como tal nos permite muchos usos, pero de nosotros depende que estos sean beneficiosos y adecuados. Vale decir, de nosotros depende que le demos buen uso a la tecnología.
En muchos casos la tecnología ha pasado a ser quien “nos manda”, nos ordena y nos mantiene pendientes de ella. Vale decir, hemos perdido el señorío, la potestad de disponer de ella cuando entendemos que la precisamos y podemos darle un buen uso.
Quienes mantienen el señorío sobre la misma, le dan su lugar, la mantienen dominada y sólo acceden a ella cuando quieren y como quieren. Esto es, mantienen el señorío, el dominio de la herramienta para usarla en el momento adecuado.
Así debería ser siempre. No debemos vivir pendientes de la tecnología, sino servirnos de ella, como de cualquier otra herramienta, sólo cuando entendemos que la necesitamos.
En materia de periódicos rigen las mismas reglas. Un lector formado y bien informado debe saber cuándo está frente a una noticia, investigada, confirmada e irrefutable y cuándo está simplemente ante el primer trascendido que circula.
En nuestros días las denominadas redes sociales transmiten todo tipo de versiones, pero de allí a que realmente esto tenga valor de información es bastante diferente.
Por eso entendemos que esto es una particularidad de los medios “de papel” y no la debemos perder, porque en ello radica gran parte de las posibilidades de subsistir.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Maltratar a la tierra: ¿no merece castigo?

El pasado sábado se conmemoró el Día de la Tierra y esta vez la repercusión de esta celebración ha sido muy superior a la habitual. Es que felizmente cada vez es mayor la conciencia que vamos adquiriendo sobre el deterioro que le estamos causando a la tierra, también conocida en la cultura del mundo indígena como “pacha mama” o la madre tierra, de donde provenimos y adonde vamos.
Los innumerables problemas que causa la humanidad, cada vez más numerosa al planeta tierra están comprendidos aquí. Mucha tierra fértil ha sido transformada en desértica por el monocultivo practicado por el hombre. Pocos antepasados han reparado en el daño ambiental, vale decir que una vez que llegó la industrialización, impuso la explotación de los recursos naturales a cualquier precio, sin reparar en el daño que pudiera ocasionar.
Hoy sabemos, porque además el mundo científico es unánime en el reconocimiento del tema, de que si no subsiste en buenas condiciones la tierra, tampoco hay posibilidades de subsistencia para la humanidad. La naturaleza tiene una incidencia determinante sobre la salud humana, la economía, el medio ambiente y las relaciones sociales en sí. Existe una interdependencia indisoluble entre la vida, animal y vegetal y de estas con la tierra.
Si no hay vida vegetal no habrá vida animal, ni sobre la tierra, ni en el agua, ni en el aire.
Parece una cosa muy sencilla de entender y sin embargo se nos hace muy difícil, por la sencilla razón que preferimos ignorar el tema, minimizarlo o relegarlo atribuyéndolo a estos “desatinados” de los ecologistas.
Sin embargo lo que se está haciendo en muchos casos, tanto en la tierra como en los mares es un verdadero crimen contra la humanidad. Esto determina la necesidad de intensificar la lucha contra este desatino.
Más diremos, a nuestro entender el maltrato comprobado contra la tierra, sobre todo cuando se trata de grandes emprendimientos, debería ser castigado, porque en alguna medida es también maltrato animal.
Por el momento no sólo hemos logrado establecer sanciones al maltrato animal, directo y entendiendo por este el maltrato físico, pero tendrá que llegar el momento de castigar también el maltrato a la tierra, porque hay industrias y actividades, como la deforestación, la minería en ciertas condiciones, algunas explotaciones productivas, que constituyen verdaderos atentados contra la madre tierra y por lo tanto también merecen un castigo.
Ojalá podamos rever lo que estamos haciendo mientras tengamos tiempo.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una forma de involucrarse

La puesta en funcionamiento de tres centros estudiantiles (Montevideo, Minas y Pan de Azúcar) por parte del Sindicato de la Bebida, centros que funcionan a contraturno de la Escuela pública, en principio sólo en horas de la tarde, pero en el futuro también lo harían durante la mañana, es una forma plausible de involucrarse en uno de los temas más preocupantes que tiene hoy la sociedad uruguaya, como lo es el tema de la educación.
Fuentes del sindicato han explicado que lo que se busca es recuperar valores y ampliar el compromiso social de los trabajadores con la sociedad que integran, sobre todo en los barrios uruguayos.
En estas columnas hemos sostenido varias veces que los mayores problemas que tenemos los uruguayos, llámense seguridad, falta de honestidad, falta de solidaridad y demás, están indisolublemente vinculados a la educación y sólo a través de esta podremos algún día cambiar las cosas.
Cuando un sindicato de trabajadores, que ha logrado cosas muy importantes y a veces impensadas en el país, como la reducción de las horas de trabajo, haciéndolo de lunes a viernes, la reducción de la jornada laboral y demás, se involucra también en el tema educativo, creemos que es una actitud que merece destacarse.
Nadie ignora que no es esta una tarea específica, que poco tiene que ver con la labor sindical, sin embargo la FOEB ha decidido involucrarse, aportar, en lugar de quedarse en la crítica y aún con todos los inconvenientes que seguramente tendrá que sortear para salir adelante, ha entendido que es lo que debe hacer, nos parece una lección de mucho valor.
Buena falta nos hace a los uruguayos buscar caminos de salida, aportar y comprometernos con los mismos, más allá de la crítica fácil, el cuestionamiento a todo lo que se intenta hacer y el mirar de lejos, entendiendo que “no nos corresponde” a nosotros buscar la salida.
Bienvenidos los centros de estudio de la FOEB y ojalá haya más sindicatos comprometidos en el tema. Sobre la marcha seguramente habrá que corregir y hallar solución para muchas dificultades, pero la iniciativa es valiosa y como tal debe ser valorada.
Celebramos la decisión de la FOEB, porque entendemos que se trata de una iniciativa comprometida y valiente, que seguramente recibirá críticas y condenas de algunos sectores, incluso educativos, pero mucho nos tememos que de no tomar iniciativas como estas, la educación y todo lo que conlleva luego, seguirá postergándose casi que eternamente.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El rol de los municipios

Se celebra hoy el Día de los Municipio de América y el rol de los municipios en América ha ido cobrando importancia. En el Uruguay han pasado a ser los gobiernos de tercer nivel y en Salto en particular existen seis municipios en el interior del departamento que hoy son al menos más conocidos.
Las posibilidades de un gobierno exitoso de los municipios radican esencialmente en el adecuado relacionamiento tanto con el gobierno departamental, como con el nacional.
En el caso del Uruguay, la autonomía electoral, no ha significado autonomía económica y por lo tanto los recursos dependen en buena medida del aportes de estos dos últimos.
Más allá del famoso “abc” (alumbrado, basura y calles) de los gobiernos locales, en nuestros días la exigencia para estos gobiernos es muy superior. Un buen gobierno local además de ocuparse del sistema de alumbrado, de un adecuado sistema de recolección de residuos y limpieza en general y del estado de las calles, debe necesariamente facilitar dentro de sus posibilidades la instalación de fuentes de trabajo para sus conciudadanos, facilitar la construcción de viviendas y en general propender a una vida digna de todos los habitantes de sus municipios.
Cuanto más grande y más habitado es un municipio es mayor la demanda en este sentido. En los hechos, hay, por ejemplo, municipios de Montevideo que tienen mucho más habitantes que el departamento de Salto y por lo tanto la problemática es aún mayor.
Pero el éxito de un gobierno local depende en buena medida de la capacidad de razonar y demandar de los propios habitantes del lugar. Cuando asumimos que somos parte de estos gobiernos, en cuanto debemos saber cual es su potencial, cuales sus posibilidades y cuales sus recursos, para exigir en forma adecuada a ellos,, entonces estamos siendo justos y razonables.
Si no conocemos esta información y elegimos sencillamente a quien nos resulta más simpático, más “entrador” o sencillamente a quien mejores promesas nos hace, entonces estamos sencillamente atentando contra nuestras propias posibilidades.
Los gobiernos locales tienen la gran posibilidad de ser cercanos a la gente, de constituirse en un vecino mas, sólo con mayor responsabilidad frente a la problemática local.
Esto es, fomentar el estrecho relacionamiento con la gente, pero procurando mejoras, soluciones y haciendo todo lo que esté a su alcance para mejorar el nivel de vida de los habitantes del lugar, constituye el gran desafío en cada caso.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No a la minería a cielo abierto

Uruguay tiene en la minería a cielo abierto un gran debe. Es que hay situaciones que se han llevado adelante de hecho, sin que a nadie parezca importar y el daño ambiental que han significado y en algunos casos significa, es mayúsculo.
La fotografía que acompaña a esta nota editorial ha sido tomada en uno de los cerros que compone la cadena de las sierras de Minas, contigua al cerro que en su cúspide porta la imagen a la virgen del Verdún.
Esto también fue un cerro y de allí la cementera que ganó la licitación correspondiente extrajo todo el material, de roca con hierro que necesitaba para la fabricación de cemento.
Pero el gran daño ambiental está en las consecuencias de esta destrucción, no sólo en cuánto ha afectado el paisaje del lugar, sino por el cerro ahuecado, que constituye en nuestros días un gran hueco que habrá de permanecer así por los siglos de los siglos, pues nada, ni nadie, ha hallado la forma de rellenarlo.
Es uno de los mayores problemas que tiene el país. La minería a cielo abierto, que parece tener grandes posibilidades en el país, tiene en contrapartida estos inconvenientes, que para quienes entendemos que la naturaleza debe tocarse lo menos posible, es injustificable el daño que le produce la minería.
Salto se ha incorporado a aquellos lugares que se oponen al denominado “Fracking” o sea la extracción de minerales u otros elementos presentes en estos lugares, mediante la fractura de la roca mediante la inyección de gases y otros elementos.
Como se ha explicado, esta técnica no sólo cambia las características del lugar, sino que constituye un gran riesgo de contaminación para las napas de agua subterráneas que existen en la naturaleza.
Nadie ignora lo difícil que resulta mantener un pueblo empobrecido sobre un territorio que muchas veces posee importantes riquezas materiales en su suelo, pero ningún argumento justifica que se exponga el suelo al riesgo de contaminación para obtener una riqueza económica que frecuentemente no beneficia al pueblo, sino que va a parar al bolsillo de algún político corrupto.
En lo personal nos sumamos a la oposición al sistema de fragmentación, perforación del suelo con la técnica del “fracking” porque en definitiva significa envenenar el suelo y sobre todo el agua que se nos ha confiado por parte de las generaciones futuras.
Entendemos que los países deben hallar la forma de armonizar la obtención de recursos económicos con el menor daño posible a la naturaleza.
Este es el desafío.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Que la zona de cañada…

Que la zona de cañada “doña Jacinta y El Chircal”, próxima a Termas del Daymán, ha tenido siempre víboras venenosas como las yararás, no es nuevo. Sin embargo pocas veces han sucedido hechos lamentables por el ataque de estos ofidios.

De todas formas, aún hoy sigue sorprendiendo su presencia en estos lugares. Una persona que acostumbra a caminar por la ciclovía, nos comentó que el pasado viernes por la mañana, se encontró con dos ofidios, uno de importantes dimensiones, con la cola trozada y aparentemente ya muerto.

El restante que alcanzó a divisar era una víbora más chica que cruzó la ruta y se fue, nos dijo. Es que ese día por la mañana se procedía a cortar la gramilla en las banquinas y seguramente esto sacó a las víboras de sus refugios, nos expresó.

La Asociación de Jubilados y Pensionistas Escolares Filial Salto, comienza los talleres de lecturas literarias, a cargo de Erlinda Testa, mañana lunes 24 de abril,a las 16 hrs, en Zorrilla Nª 151. La actividad es libre y abierta para los socios y todo el público en general.

Debe tener el récord de espera, nos referimos al foco de calle 18 de Julio y Artigas, vereda oeste, el que permanece apagado hace ya varios meses, sin que nadie lo haya notado a pesar de las reiteradas quejas en estas páginas.

Seguramente es uno de los elementos que ayuda a que del estacionamiento de motos existente frente al mismo hayan “desaparecido” algunas motos en los últimos meses.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No vacunarse es ignorancia

Esta semana se inició en el Uruguay la campaña de vacunación antigripal 2017. Conseguir las dosis (600 mil) de vacuna adecuada y necesaria para la demanda de los uruguayos tiene un costo muy importante para nuestro país y por lo tanto debe entenderse el costo que tiene para todos.
La vacuna comienza a hacer efecto, contra las tres cepas más frecuentes de la gripe, recién a los 15 días de inoculada.
Pero muchos uruguayos en general somos reacios a vacunarnos. Con argumentos pueriles o cualquier excusa rechazamos frecuentemente esta acción sanitaria.
Prueba de ello es que el año anterior, los niños que constituyen una de las franjas de edad de mayor riesgo y posibilidades de contraer la enfermedad, sólo alcanzó a hacerlo un 29 por ciento, vale decir poco más de la cuarta parte del universo que conforma esta franja.
Hay que saber que la influenza es causada por un virus y se trata de una enfermedad respiratoria contagiosa que cuando se registra junto a algunas complicaciones puede incluso ser mortal.
Uruguay ha asumido la debida responsabilidad en relación a eta enfermedad a menudo frecuente en todos los países de la región y de allí que haya priorizado la vacunación a los denominados “grupos de riesgo”. Con esta denominación se designa a las embarazadas, los niños, a partir de los seis meses y hasta los cuatro años, al personal de salud todo (médicos, enfermeros y demás), a los adultos mayores de 65 años y a las personas que tienen patologías crónicas de enfermedades respiratorias.
Precisamente el personal médico y no médico ha reiterado su convicción que la vacuna preventiva es la mejor forma de evitar consecuencias lamentables.
Tanto es así que los primeros que aparecieron en televisión vacunándose ha sido el Ministro de Salud Pública, el Director Nacional de Salud y otras altas autoridades.
Ahora bien, queremos dejar muy en claro que la obstinación en no vacunarse, porque “alguien” alguna vez sostuvo que se vacunó y la gripe le dio más fuerte es pura ignorancia. Para esto hay que entender que la vacuna no nos pone a salvo de todas las cepas de gripe existentes, sino de las tres mas frecuentes y de mayor gravedad.
Es probable entonces que alguna persona enferme, pero será de menor gravedad y seguramente de alguna de las cepas que la vacuna no cubre, por lo tanto reiteramos añgo que se nos ha inculcado desde el propio sector médico: no vacunarse es sencillamente de ignorantes.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Los puntos sobre las íes

El libro de María Urruzola, una destacada periodista compatriota, sobre el difunto Fernández Huidobro (“Eleuterio Fernández Huidobro, sin remordimientos” editado por la editorial Planeta) comenzó a circular en cuanto a su contenido esta semana, aún anes de llegar al público, luego de una entrevista a Urruzola en el El Espectador que generó una reacción moderada del mujiquismo, revoluciona el ambiente de nuestros días y por lo tanto es necesario analizarlo fríamente.
No tenemos elementos de investigación suficientes como para verificar o descartar sus afirmaciones, atribuidas a un extupamaro que no se identifica, pero sí tenemos elementos que son importantes tener en cuenta al tiempo de tratar de saber si realmente estamos ante un hecho cierto o una “novela” sobre una persona ya fallecida hecha para ganar “rating”.
Si bien se dan indicios de quién sería la persona mencionada, nos llama la atención que no se la identifique debidamente.
Y no estamos afirmando nada. Al contrario, Urruzola es una periodista que nos merece mucho respeto porque siempre ha sido seria en lo que ha escrito y lo ha hecho sobre temas muy serios y controvertidos, pero esto no significa confiar a ciegas en lo escrito.
Hay que entender que cuando no se mencionan fuentes que se puedan chuequear, entrevistar o escuchar, una versión pierde gran parte de sus posibilidades de ganarse la credibilidad del lector.
La posibilidad de lo que supuestamente relata su fuente, sobre la financiación del MPP en base a atracos y delitos armados que habrían consumado extupamaros, no es de descartar en primera instancia, pero tampoco tenemos elementos verificables para saber si ha sido así.
Los hechos de despojo ilegítimos mediante el uso de armas de fuego o de estratagemas económicas, corrupción política o similar, han sido, son y serán siempre “patrimonio” del sistema político. En algunos casos -quizás como en este – trascienden a nivel público, en la mayoría de los casos no.
Son tan detestables y condenables los únicos como los otros casos, la diferencia radica en que muchas veces no los conocemos, porque precisamente están hechos a resguardo a de la opinión pública.
En buen romance, no descartamos que realmente haya sido así, y sería totalmente condenable, pero en tanto no tengamos elementos suficientes para verificar o descartar, no tiene para nosotros más valor que el de una simple versión.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El desafío del futuro energético

Días atrás leíamos un análisis de Eduardo Blasina (en El Observador), donde el autor de dicho trabajo sostiene que el “Tesla” (en alusión al pionero de estos estudios, el austríaco Nikola Tesla) sistema de generación de energías limpias, vehículos, automóviles y camionetas y ahora camiones y ómnibus, los que se suman a trenes, techos solares y hasta naves espaciales, está avanzando a pasos agigantados en el mundo, al punto que el sistema ya ha superado en valor a la Ford y a General Motors y el interés de los inversores por el Tesla no para y en lo que va del año 2017 su valor ha aumentado el 41 por ciento.
La definitiva instalación del Tesla, cuyo líder es el ingeniero sudafricano Elon Musk no sólo constituye un gran avance en materia de aprovechamiento de las denominadas energías limpias y renovables, como el sol y el viento, sino que además estarían marcando a mediano plazo el fin de la era liderada por el petróleo, el costoso hidrocarburo que Uruguay debe importar gastando millones y millones de dólares para poder mover su flota de vehículos y sus principales industrias.
En el Uruguay, tal como lo plantea el análisis mencionado, esto obligaría a replantearse el rol de ANCAP una empresa estratégica para el país, y las grandes inversiones previstas, como lo es esencialmente la planta de refinería, que según el analista podría carecer de sentido.
Obviamente que no se trata de un tema fácil y que es lógico que tenga una gran oposición incluso a su simple análisis, porque políticamente sería contraproducente profundizar los estudios sobre el futuro de ANCAP y ver que en el futuro que se avecina una planta de su tipo prácticamente no tendría sentido.
El actual gobierno ha mostrado hasta el momento una gran sensibilidad estratégica y a ello se debe el hecho de que Uruguay haya dado pasos agigantados en materia de la sustitución de la energía producida en base a hidrocarburos, por las energías “limpias”, la hidroelectricidad, la energía eólica o la solar.
De allí que es de esperar que lo que se advierte como una nueva situación en este aspecto también sea pasible de un análisis serio y profundo. En los hechos esto ya ha comenzado porque es UTE la empresa estatal que ha liderado la introducción de vehículos eléctricos y está extendiendo una red de cargadores que desde Montevideo llegaría en principio hasta Colonia.
Si el futuro del país debe pasar por esta sustitución, lo más coherente es estudiar debidamente y con el tiempo necesario cómo sería posible hacerla para que tenga el menor costo social posible y a su vez rinda los mayores beneficios para el pueblo uruguayo.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Alguien juega a la guerra como quien juega a los botones

Cuando Siria, con la complicidad de Rusia y China arroja armas químicas sobre el territorio en que se desarrolla la guerra intestina, sin importar a quienes matará. Cuando Rusia y China accionan su complicidad para impedir que se investigue y sancione la barbarie. Cuando los Estados Unidos arrojan “la madre” de las bombas sobre Afganistán, supuestamente para castigar a quienes arrojaron las armas químicas. Cuando Corea del Norte hace alarde de sus armas nucleares y no nucleares y de su poderío militar. En estas ocasiones tenemos la sensación que hay personajes mundiales, Putin, Trump, King Jon, un entre otros que parecen divertirse jugando a la guerra y poniendo al mundo al borde de la histeria.
Lejos de reparar en los daños y las víctimas que su conducta apareja, los líderes de estas poderosas naciones parecen obstinados en demostrar su poderío al mundo.
Lejos de interesarse en la paz mundial, en la tranquilidad y el bienestar de la humanidad para que avance en valores solidarios y en compromisos sociales. La barbarie que significó, tanto el ataque con armas químicas como la réplica estadounidense y las amenazas de una guerra despiadada que parece a punto de desencadenarse por parte de Corea del Norte, constituyen una insanía, un acto inmoral e inconsciente absolutamente inadmisible en nuestros días.
Duele ver como el hombre en lugar de aportar al desarrollo de la ciencia y la tecnología para que la humanidad pueda superarse, para que alcance grados de bienestar hasta ahora impensable y que sin embargo de la mano de la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías serían perfectamente factibles, siguen apostando a extender su poderío a masacrar a naciones enteras lideradas por gente que piensa diferente a ellos, es realmente lastimoso.
Cuesta creer que haya tanta irresponsabilidad, tanta insensibilidad para perjudicar a los más vulnerables, a los más débiles y más pobres económicamente hablando.
Precisamente por estos días en que se supone que los valores espirituales deberían de primar sobre cualquier otro aspecto, la amenaza de guerras catastróficas son mucho más que un atentado inmoral, son una flagrante provocación a la destrucción parcial o total del planeta que se nos ha prestado para vivir y el que deberá de servir de hogar a las futuras generaciones.
Realmente inconcebible.
Ojalá que no pase de una demostración de “juegos” bélicos y triunfe la sensatez.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El mercado individualista no puede seguir determinando nuestros días

Todavía recordamos décadas atrás, cuando nuestros años de niño, las mantas y frazadas eran de lana, las frutas y verduras tenían un aroma inconfundible. El calzado hecho a mano por artesanos uruguayos y de una marca famosa en el mundo, ostentaba una calidad innegable. Hasta existía el infaltable piolín para las “pandorgas” de nuestros días.
Hoy es la era del plástico, muchas partes del calzado son de plástico, también lo son las telas y textiles y hasta el hilo para las pandorgas (que en otros lados les llaman cometas), ya no vienen más que de plástico, este es el rey del mercado, de la fruta y verdura bonita, pero sin aroma y con muy poco sabor.
Los textiles e incluso el mercado de la vestimenta y el calzado está dominado por las industrias asiáticas.
No se puede ignorar que no todo son desventajas, porque también supone algunos beneficios, como la innegable disminución del precio de venta al público.
Pero lo más lamentable de todo es que ya el compromiso social, la solidaridad, la vida comunitaria es observada con recelo y relegada a un segundo plano, para casos especiales o circunstancias en que los grandes medios masivos determinan qué debemos hacer.
Hoy vivimos en una sociedad hedonista, donde la motivación que mueve el mundo es la búsqueda del placer, ya sea mediante el dinero, la fama, el sexo y el materialismo en general.
La premisa es “hacé la tuya” (aunque los demás “revienten”), cuando concedemos un préstamo, cuando convenimos en alquilar un inmueble, la motivación es saber cuánto es el máximo que podemos obtener y ayudados por un mercado totalmente insensible, que se rige por estas reglas, tratamos de asegurarnos esto.
Aquello que elimina mano de obra uruguaya a nadie parece interesar. Obviamente que esta política va dejando “el tendal” de afectados, de personas sin vivienda, endeudadas, angustiadas, que lógicamente están pensando en la mejor forma de obtener recursos y el “hacé la tuya es una tentación”.
Lo más triste, es ver cómo cuando se cree que se dan las circunstancias,en ocasión de tornado, de un corte de energía o de un saqueo masivo, muchas personas que consideramos justas y “honestas”, caen en la tentación de llevarse algo usurpado, que no es suyo, sin importar a quién está perjudicando.
Es la triste realidad. Quien no “aprovecha” estas ocasiones es considerado un “sonso” o ingenuo. Lamentablemente es lo que vemos, lo que dejamos y lo que han logrado imponer los grandes intereses, esos que ni siquiera conocemos.

Publicado en - EditorialComentarios (1)

No tropecemos dos veces con la misma piedra

Cuando tiempo atrás nos ocupábamos en estas columnas de la temible amenaza que significa la presencia del HLB o HBL (según nos referimos en español o en inglés), obviamente que a nivel masivo nadie se interesó en el tema, ni a nadie preocupó.
Es normal que así fuera, por la sencilla razón que se trata de una plaga vegetal, no afecta a la salud del ser humano. Sin embargo el daño que es capaz de hacer a la citricultura, una producción de vital interés para nuestra región, es devastador.
La primera referencia hecha a la plaga en estas columnas data de varios meses atrás, cuando trascendía la primera comprobación de la presencia de la plaga en la vecina región argentina de Entre Ríos, donde la citricultura también es uno de los renglones más importantes de la producción.
Lamentablemente hasta el momento salvo algunos organismos técnicos y otros que nuclean a algunos productores, a nadie más ha interesado la situación. Es que en este asunto también rige una regla de oro manejada por quienes saben que en periodismo, no es lo mismo lo importante que lo interesante. Nos explicamos. Si a alguien se le ocurriera preguntar en cualquier barrio salteño si le resulta interesante saber más sobre el HLB o plaga del citrus, seguramente que la respuesta sería siempre negativa y no estamos discriminando a quienes viven en estos sectores de la población.
Sencillamente estamos afirmando que de acuerdo a lo que se nos ha inculcado como interesante, ya sea mediante la cultura o la educación, este tema no entra dentro de este concepto.
Sin embargo, el tema es mucho más que importante, es diríamos vital para la comunidad, debido a que podría afectar gran parte de los 15 puestos de trabajo que existen en derredor de la citricultura.
Allí es donde se debe dar la lucha. Hay que entender que aunque no se trate de algo interesante, es un tema de vital importancia para la zona y nada podremos lograr si la comunidad toda no se involucra en el combate a esta plaga.
No cometamos los mismos errores cometidos en la lucha contra el cancro cítrico, cuando las dudas surgidas a veces desde sectores técnicos, fomentaron las divergencias y sólo beneficiaron a la plaga cuya expansión fue explosiva. El HLB, puede comprometer la existencia de la citricultura del país, pero también puede ser una gran oportunidad de expansión del rubro, lamentablemente por los daños causados en otros lares.
Dependerá de lo que hagamos.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

HLB: 15 mil puestos de trabajo en riesgo

A principios de la década del 70, tuvimos oportunidad de escuchar una disertación del experto brasileño, Dr. Ary Salibe, técnico de FAO, quien llegó para asesorar sobre la enorme amenaza que por entonces se cernía sobre la citricultura uruguaya: el cancro cítrico o cancrosis.
Dijo por entonces el Dr. Salibe: “en diez años Uruguay puede tener una de las mejores citriculturas del mundo o bien puede asistir a su desaparición”, según el experto dependería de lo que hiciera frente a la enorme amenaza que ce cernía sobre esta actividad frutícola del país, dado que ya estaba en Argentina y Brasil.
Lamentablemente luego la lucha contra el cancro cítrico tuvo enormes dificultades, marchas y contramarchas y en tanto la enfermedad avanzó rápidamente. Aunque sin llegar a terminar con la citricultura del país, causó enorme daño.
Todo esto nos viene a la memoria porque quiso el destino que hoy a más de 40 años de aquella recordada sentencia del Dr. Ary Salibe, el Ing. Agr. Claudio Pinilla, de Chile, (en este caso llegó representando a un conocido laboratorio multinacional), insinúa lo mismo. Hoy la plaga, también presente en toda la región, incluida Argentina y Brasil, es el HBL (Huanglongbing (HLB en inglés) y el futuro de la citricultura uruguaya dependerá de lo que se haga para prevenir la llegada de la plaga o combatir su explosiva expansión.
En otros lugares ha diezmado la producción citrícola al punto que en California, donde fue detectado por primera vez años atrás, redujo al 60 por ciento la producción citrícola que abastece a los Estados Unidos y ocupa alrededor de 75 mil personas.
En cambio en Brasil donde también fue descubierta su presencia tiempo atrás, y teniendo conocimiento de lo sucedido en los EE.UU. los pequeños y medianos productores, víctimas más vulnerables de la situación, se unieron, apostaron a la investigación y con medidas acordes aconsejadas por ésta, han logrado al menos enlentecer la expansión de la plaga y lentamente recuperar hectáreas sanas, libres de la plaga.
Vale decir que el daño que haga esta enfermedad dependerá en gran medida de la actitud que tengamos frente a su llegada.
La citricultura es la principal fuente laboral del departamento, se estima que cerca de 15 mil personas tienen en ella su fuente de ocupación y por lo tanto es elemento de vital importancia para nosotros.
Lo bueno de esto es que el Ing. Agr. Pinilla se mostró gratamente sorprendido por lo que está haciendo el INIA para enfrentar la plaga que se viene, aunque estimó que aún falta incorporar otros actores a la lucha, como a los productores, a todos los técnicos del sector y a la comunidad toda.
En resumidas cuentas lo que se está haciendo es bueno, pero no alcanzará si se pretenden resultados satisfactorios.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La letra chica

Un médico de origen chino bajado mediante brutal desalojo de un aparato de United Airlines sobre el que ya estaba instalado se ha vuelto furor en las redes sociales y muchos pasajeros usuales de la compañía de aviación están llamando a boicotear a dicha compañía.
Más allá del hecho en sí, obviamente inadmisible debido a que el motivo del desalojo fue que la capacidad de pasajeros del avión había sido “sobrevendida” o sea excedida, cuando se presentó la necesidad de transportar en el mismo vuelo a cuatro tripulantes de la compañía que debían hacerse cargo de otro servicio, nos interesa detenernos en los “por qué” se llega a estas situaciones.
El hecho es que la letra chica, habitualmente ilegible a simple vista, que contienen muchos documentos y otros recibos, como un boleto de avión, establece, según se ha explicado que la compañía mantiene “el derecho de admisión”. Esto significa que cuando lo considere necesario, a su exclusivo entender (es decir, que no necesita explicar nada ni a nadie por qué), puede cancelar dicho boleto, cambiar de horario o sencillamente devolverlo.
Precisamente basada en este aspecto, lo que habitualmente hacen las compañías es ofrecer “comprar” los boletos a quienes los tienen. Según se supo en este caso la compañía ofreció 800 dólares (se supone que es más que su costo) y una noche de hotel a cuatro pasajeros del avión. Como nadie se interesó en el ofrecimiento, la compañía mediante un sistema informático “eligió” al azar a cuatro pasajeros para que devolvieran el pasaje.
Tres de ellos lo hicieron, pero el médico asiático se resistió a hacerlo, aduciendo que necesitaba llegar a su hogar porque además sus pacientes lo estaban esperando.
Ante esta resistencia fue desalojado por la fuerza y otro pasajero filmó la acción en el que se ve incluso con el rostro ensangrentado a dicho pasajero cuando se lo retira del avión.
Todo esto nos lleva a asumir la necesidad de leer la letra chica, esa tan extensa y diminuta que parece destinada a desalentar a cualquier lector y que muchas veces, sobre todo en los casos de transacciones financieras (cuando uno admite las condiciones en que le hacen un préstamo por ejemplo), desestima su lectura, llevados por la premura con que muchas veces recurrimos a estas asunciones de compromisos, cuyos términos ignoramos.
Es posible que en nuestro país la enorme mayoría de los usuarios de boletos aéreos ignoren estos aspectos, como también los ignoramos nosotros frecuentemente y el hecho reciente demuestra que es necesario tener pleno conocimiento de las condiciones que establecen.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Responder a una barbarie con otra, no es aconsejable

El ataque con armas químicas registrado en Siria es una cruel barbarie, tanto como la respuesta a esta barbarie que realizó en este caso Estados Unidos unilateralmente.
Es una manifestación de lo que hoy tenemos. “Mandamaces” a quienes no les importa el costo humano de sus decisiones. Las armas químicas dejaron decenas de muertos y afectados, entre ellos muchos niños y mujeres que tuvieron una horrenda muerte.
Si bien hasta hoy no tenemos claro quién o quiénes fueron sus responsables, es casi ineludible la responsabilidad del gobierno sirio y sus aliados, principalmente Rusia e Irán, aunque atribuyan la acción a otros.
Claro está que esto de acuerdo a la información que nos llega al mundo occidental, la que también es dudosa, porque puede ser manipulada como en los hechos lo ha sido innumerables veces.
El mismo “mundo” liderado por los Estados Unidos y Europa que no se detuvo ante el derecho internacional para responder con misiles tan destructivos como lo otro, a la barbarie de las armas químicas.
También en este caso el mayor costo lo sufrieron personas inocentes, niños, mujeres y ancianos.
Cobijar una u otra acción, directa o indirectamente es asumir complicidad en los hechos. Uruguay, que ha condenado explícitamente el ataque con armas químicas, pero no así – al menos hasta el momento de escribir estas líneas – la reacción de Estados Unidos ignorando flagrantemente a las Naciones Unidas, al Derecho Internacional y demás, debe tener muy claro este aspecto.
A nuestro entender el único camino respetable y a tener en cuenta en estos casos es el que indica el Derecho Internacional, el que emana de la voluntad de los pueblos reunidos en Naciones Unidas. En caso contrario este tipo de derecho y de voluntad de las naciones, pasa a ser letra muerta, simples declaraciones, bla, bla, bla, que todos esgrimen, pero sólo las naciones más pequeñas se sienten presionadas u obligadas a respetar.
Que en pleno siglo XXI tengamos actitudes como las que motivan estas líneas es realmente lamentable.
Que hay quien antes que el diálogo intente hacer “hablar” a las armas y cuanto más letales mejor, es de no creer.
Pero los hechos indican que así es. Hay personas que siguen creyendo que la salida a estas situaciones pasan por el aniquilamiento de todo aquel que piensa diferente. Nada los detiene, niños, mujeres y ancianos, lo mismo da, la cuestión es aniquilar todo vestigio enemigo.
Es hora de entender que la paz verdadera, el desarrollo de los pueblos sólo puede provenir del diálogo, del respeto y del entendimiento correspondiente.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Que alguien lo explique por favor…

Días atrás un noticiero televisivo daba cuenta del secuestro y fallido intento de robo a un local de pagos de una de las firmas más conocidas de la capital. En resumidas cuentas, cuatro hombres encapuchados y provistos de chalecos antibalas secuestraron a un adolescente cuando salía de su casa hacia un centro de estudios a las siete de la mañana.
Le obligaron a volver a entrar a su casa y entraron tras él. Allí encañonaron al dueño de casa que salía del baño, a su esposa que aún dormía y a otra hija, a todos, a excepción del empresario dejaron en la casa esposados a cargo de uno de los maleantes y con el hombre secuestrado se dirigieron a su empresa “porque sabían que allí había dinero”.
A todo esto, alguien que presenció el secuestro del hombre avisó a la Policía y dos patrulleros arribaron minutos después a la puerta de la empresa casi en coincidencia con el coche que conducían los delincuentes.
Luego de la voz de alto correspondiente, hubo un intercambio de disparos. El empresario logró zafar de su situación y huir, pero también fugaron los delincuentes, ilesos y asimismo lo hizo el delincuente que custodiaba a la familia, obligando a uno de los integrantes de esta a que le abriera la puerta del fondo.
A todo esto nos llama mucho la atención. En primer lugar el uso de elementos propios de la Policía, como los chalecos antibalas y las esposas.
Pero también nos llama la atención el hecho de que un par de patrulleros, que han sido alertados de la situación, que coinciden casi con la llegada de los delincuentes armados no logren siquiera herir en una pierna o un brazo a ninguno de los delincuentes, que huyen ilesos.
Ni hablar del hecho de que resulte imposible detenerlos en su huida.
Las interrogantes que nos surgen son: ¿es posible en nuestro país manejar libremente los chalecos antibalas, las esposas y las armas que utilizaron estos delincuentes sin que sepamos al menos su procedencia?
Está la Policía preparada para hacer frente a situaciones difíciles como es la existencia de delincuentes armados y detenerlos cuando ha sido alertada de su presencia y de la acción que están desarrollando?
Las interrogantes son muchas, la información muy poca y sobre todo nos falta conocer los pormenores de esta situación para saber exactamente ante qué estamos.
Que alguien lo explique por favor.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Merece el recuerdo

Cuando aquella niña de corta edad, que estrenaba junto a su familia una de las primeras viviendas de MEVIR, se le preguntó qué era lo que más le había gustado de la conquista de la vivienda fue categórica en afirmar “el ver llover desde adentro…”
La frase de aquella niña fue luego tomada como emblema por el Movimiento Erradicador de la Vivienda Insalubre Rural (MEVIR), un programa del recordado Dr. Alberto Gallinal Heber, que felizmente ha logrado sortear todos los gobiernos, de todos los partidos y de todos los colores, para exhibir hoy como conquista los miles y miles de viviendas levantadas por MEVIR en toda el área rural de nuestro país.
Es que hasta en los más recónditos lugares del territorio nacional, pueden verse hoy las blancas viviendas de MEVIR, a las que seguramente les falta mucho para constituirse en la mejor vivienda para albergar una familia de alta clase, pero tiene el mínimo imprescindible para alojar a una familia uruguaya de clase media.
Quien no ha pasado por la amarga experiencia de vivir en una vivienda precaria, en un lugar con pocos o ningún servicio, que no ha pasado por la amarga experiencia de sufrir la lluvia o ser desalojado por las crecientes, seguramente que no le dará el mismo valor y el mismo significado a tan contundente frase infantil.
Pero ellos si. Las personas que han sufrido permanentemente la angustia de tener que vivir en tan deplorables condiciones son las únicas capaces de valorar estos programas en su justa dimensión.
Es una buena forma de organizarse para un país solidario. No se les regala nada a quienes lo necesitan, pero se les da la posibilidad de acceder en condiciones muy favorables a una vivienda confortable.
Esto es para nosotros – un país solidario – en el que nadie recibe nada de regalo, es decir no hay lugar para las “avivadas” o el manoseo político, “repartiendo” bienes del Estado entre sus seguidores, pero si hay posibilidades solidarias, de facilitar el acceso a una vivienda, pagándola de la forma más accesible que exista.
Esto es para nosotros, preocuparse por disminuir las injusticias, evitar las diferencias surgidas específicamente del hecho de haber nacido con más o menos recursos económicos.
Esto es, darle a todos los pobladores de este bendito país que estén interesados en superarse, la posibilidad de hacerlo, de trabajar y asumir su condición de necesidad.
Es por eso que más allá de toda idea política, entendemos que el Dr. Alberto Gallinal Heber sigue siendo merecedor de nuestra mayor admiración, porque su iniciativa ha sido y es un verdadero emblema de democracia.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

A propósito de la atención al visitante

En la vorágine de lo que se vive en nuestros días, en que la ciudad y el departamento reciben la mayor cantidad de visitantes en todo el año, es importante formular varias puntualizaciones.
En primer lugar, reafirmamos nuestra convicción de que la primera imagen que deja en el turista el lugar que se eligió para visitar en esta época, es la más importante. Ello tiene que ver con la imagen que recibe el turista al ingresar al departamento que será su anfitrión en estos días y en el caso específico de Salto, el centro de atención más importante en cuanto al recibimiento de visitantes extranjeros es el puente internacional de Salto Grande y la ruta de acceso desde allí a la ciudad, que constituye la exruta, hoy avenida Luis Batlle Berres y por la que ingresa el grueso de los turistas argentinos e incluso algunos paraguayos y chilenos.
Durante varios años este tramo de ruta mostró un estado calamitoso. Con más baches que carretera en buen estado y otros descuidos, como animales sueltos y demás.
Felizmente hace un par de años que se logró su recuperación y aún cuando no se haya constituido – a nuestro entender – en la ruta de acceso a la ciudad que debería tener una ciudad turística, como pretende ser Salto, hoy la ruta está al menos en muy buenas condiciones, con el señalamiento debido y al menos no deja la pésima imagen que dejaba años atrás al recibir al visitante.
Cierto es que existe una alternativa, la ruta del nuevo acceso que siempre ha estado en buenas condiciones, pero esto significa transitar alrededor de 20 kilómetros más para quienes vienen a la ciudad de Salto.
El segundo punto, tan vital como el primero, es el hecho de la acogida, el buen trato, la amabilidad que debemos dispensar siempre al visitante, porque dejar en él una buena impresión es vital para el objetivo primordial que es su deseo de volver.
Seguramente que entre quienes nos visitan hay también casos de gente que se queja, que protesta por cualquier minucia e incluso que rezonga frecuentemente con o sin razón, actitudes que podrían despertar en nosotros deseos de reacción.
Esto es lo que debemos evitar, vale decir que quienes deben estar preparados incluso para soportar en determinada medida la impertinencia del visitante, es su anfitrión, el que está brindando el servicio.
Quienquiera que opte por ser el receptor del turista, debe poner “buena cara” siempre, aún en los casos de mayores disgustos. Seguramente que todo tiene su límite. Pero sólo de esta manera podremos reconocer a la buena gente, al visitante culto y educado a quien nos interesa servir debidamente y a su vez este sabrá valorar el servicio que le estamos ofreciendo.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Ante una nueva Semana Santa

Ante una nueva Semana Santa, la misma que generalmente se suele utilizar para descansar o “hacer turismo”, entendemos necesario asumir que en materia de servicios al turista, nuestro departamento nunca fue un ejemplo precisamente.
Salto tiene muchas posibilidades de albergar un turismo todo el año, dado que los centros termales principales de nuestro departamento se halla junto a cursos de agua fría muy importantes, tanto el río Uruguay, como el Arapey y el Daymán, ofrecen estas posibilidades.
Pero si bien es muy importante el atractivo natural, de igual manera resulta trascendente el aporte humano, o sea la calidad y calidez del factor humano que durante algunos días recibe al visitante que se hospeda aquí.
En materia de turismo se sabe que el mejor logro se obtiene cuando el visitante queda convencido que debe volver. O sea que el concepto que se lleva de nuestra gente y los atractivos que se le han ofrecido han colmado su expectativa.
Pero más allá de esto, entendemos que la ocasión es oportuna para tratar de convencer a propios y visitantes de la necesidad de cuidar y preservar nuestros recursos naturales.
En el mundo conservacionista existe una máxima muy oportuna que sostiene que “se necesitan más
protectores del medio y menos turistas. Eso es que fundamentalmente se entienda necesario preservar el planeta en las mejores condiciones naturales posibles, antes que seguir recibiendo turistas sin conciencia ambientalista, que contaminan y destruyen a veces “hábitats” muy poco frecuentes.
Nadie se opone a la visita y al disfrute de los bienes naturales que se nos ha concedido en usufructo, pero sí al derroche y a la destrucción sin el más mínimo reparo. El turista que no tiene conciencia ambiental es el que contamina, destruye y arruina sin la más mínima conciencia.
Tanzania, en africa, tiene un gran problema. Consiste en ver cómo día a día van retrocediendo “las nieves eternas del Kilimanjaro” el volcán más alto del africa, que otrora dieron nombre incluso a una película.
El problema, según se nos ha explicado es que el deshielo se agudizó cuando el turismo se intensificó y había muchas personas que acostumbraban arrojar bolsas de nylon y plásticos diversos que iban al suelo e impedían que la tierra llegara a las temperaturas frías que conservan la nieve desde miles y miles de años.
Es sólo una muestra del daño ambiental que pueden llegar a causar las pequeñas cosas, pero debería servirnos para aprender a cuidar mejor lo que se nos ha dado.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El blanqueo en Uruguay sigue oculto

La existencia de una importante cantidad de dinero en nuestro país, proveniente de Argentina no es ninguna novedad. Es más, incluso se menciona insistentemente al país como uno de los destinos en la denominada “ruta del dinero K”, aunque hasta el momento esto no ha pasado de ser un rumor, una sospecha si se quiere, pero que no ha sido probada.
Ahora surge desde el vecino país un cifra que realmente debería por lo menos ponernos en alerta.
Argentina acaba de cerrar el programa que se conoció como “blanqueo” de capitales. Esto es dinero y bienes de argentinos que se hallan en el exterior y que no se declaran en el circuito formal del vecino país.
El resultado de este “blanqueo”, que consistió en la posibilidad de declarar dichos bienes bajo especiales facilidades otorgadas por el gobierno argentino, significó para este la obtención de miles de millones de dólares.
Pero el hecho que entendemos debe accionar luces amarillas en nuestro país, es que el propio gobierno argentino ha hecho saber que casi la mitad de esas inversiones están hechas en el Uruguay.
Si bien no vemos como nada de riesgo en la inversión financiera, siempre y cuando se haga en el circuito formal, en cambio sí entendemos que es por lo menos preocupante el hecho que exista la posibilidad que un alto porcentaje de los inmuebles y la tierra del territorio nacional esté en manos extranjeras.
Siempre nos llamó la atención las facilidades que existen en nuestro país para que personas extranjeras puedan comprar tierra en el Uruguay, incluso sin vivir permanentemente aquí.
Uruguay tiene un viejo problema en este aspecto y recordamos la lucha del entonces legislador nacional Carlos Julio Pereyra, líder del denominado Movimiento de Rocha por la denominada “extranjerización de la tierra”, un tema que consideraba de alto riesgo.
Sin embargo pese a haber pasado más de 40 años desde el desvelo nacionalista, las cosas no han cambiado mucho en este aspecto y muchas de las preocupaciones de Pereyra, seguramente conservarán vigencia, porque hasta el momento a nadie parece interesarle realmente. De allí que ni siquiera sepamos qué porcentaje del territorio nacional se halla en manos extranjeras y si bien como dijera el ex presidente Mujica “a la tierra no se la van a llevar”, hay aspectos delicados en materia de soberanía,sobre todo cuando haya leyes nacionales que no beneficien a quienes no residen en el país, precisamente.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No nos gusta

La medida adoptada por el gobierno venezolano que encabeza Nicolás Maduro, levantando los fueros de los parlamentarios y restringiendo funciones de la cámara legislativa, era a todas luces un absurdo, que felizmente horas más tarde fue dejado sin efecto.
Conste que no ignoramos las maniobras que se pueden hacer desde un legislativo conducido por la oposición a un gobierno, ya sea local, departamental, nacional o internacional.
Pero es – a nuestro entender – una falta de respeto a la capacidad analítica del ciudadano común, creer que “la masa” es tan ingenua que se la puede conducir abiertamente con medidas populistas o sea con aquellas que el pueblo quiere escuchar porque le han convencido que son posibles y que si no se las adopta es sencillamente porque no se quiere o se trata de beneficiar a ciertos sectores o ciertos votantes…
Sabemos que no son verdades en blanco y negro, sino en tono de grises, porque lamentablemente hay de todo en todos lados.
Ahora bien, volviendo al tema inicial, la disolución de un parlamente o la restricción del mismo, sea en el estado que sea, en el regimen o el sistema que sea, ha sido, es y será siempre un golpe de Estado disimulado.
La separación de los poderes y el funcionamiento con plena independencia de ellos, es decir el Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo ha sido la base de toda constitución democrática.
No somos defensores a ultranza del actual regimen venezolano, al que cuestionamos diversas medidas, en especial el mantener presa a gente que piensa diferente, sin motivos claros y específicos, pero tampoco suscribimos todo lo que se dice sin mostrar la mano.
El tema Venezuela seguramente que es harto difícil y complicado. Está plagado de intereses que no suelen verse en la superficie, sino que se manejan lejos de la opinión pública, donde se deciden los temas, se adoptan las decisiones y se determinan las estrategias para la difusión. De esto no se salva nadie y quien crea que “tal o cual” está diciendo toda la verdad sin otro interés que difundir ésta, es un ingenuo.
Sabemos que cada quien tiene sus intereses en el tema y Venezuela, como Irak en oriente medio, es una nación rica en petróleo, el hidrocarburo más preciado y que hasta el momento no tiene nada capaz de sustituirlo adecuadamente, eclipsando todas sus ventajas y por lo tanto quien tenga directa o indirectamente el poder de decisión allí será por lo menos un socio estratégico vital para cualquier política.
Dicho esto, reiteramos, no nos gusta y jamás compartiremos la decisión de vetar o reducir las atribuciones constitucionales que tiene un órgano elegido por la voluntad popular como es una rama parlamentaria, porque está en la esencia de toda democracia y mal que nos pese a ello debemos ceñirnos.
¡Que conste!
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Que el placer de hoy no sea el dolor de mañana

El Presidente estadounidense, Donald Trump acaba de aprobar un decreto que anula el compromiso de su antecesor, Barack Obama en materia de control ambiental para frenar el recalentamiento global.
La excusa hallada por Trump, un magnate al que obviamente interesa darle a las personas mayores beneficios económicos y para ello promueve la producción industrial, aunque esto signifique la destrucción irrevocable del planeta, ha sido la incredulidad en las afirmaciones de contaminación.
Donald Trump ha prometido mayor ocupación para los estadounidenses, más trabajo, mejores salarios y demás, todas cosas que el habitante común de los Estados Unidos comparte y aplaude, porque le han instruido para no pensar más allá de sus narices. Esto es, una sociedad hedonista a la que le resulta trascendente sólo que podrá recibir en cuanto a “beneficios” económicos en el corto plazo para tener más placer, así signifique esto la miseria para quienes vendrán detrás.
Desde su campaña proselitista Trump ha sostenido que el calentamiento global no es tal. Que es un “invento” de los chinos para frenar la competencia de la industria estadounidense y obviamente que las personas que ha elegido para conducir las diferentes políticas en la materia están en línea con este pensamiento, y las medidas por lo tanto irán en contrasentido con las medidas destinadas a proteger el medio ambiente.
Paradójicamente China, una de las grandes potencias y también gran contaminadora del medio ambiente, que se contaba entre quienes se oponían a las medidas ambientales, asumidas por un enorme cantidad de naciones en Kyoto, ha variado su opinión sobre tema y ha adherido, aunque aún muy tímidamente, a la adopción de medidas de protección del ambiente.
En tanto el pensamiento de Trump obviamente que se da de patadas con la opinión del 97 por ciento de la comunidad científica internacional que hoy opina que el calentamiento global es un hecho innegable. Tanto es así que 10 de los 12 últimos años están entre los de mayor temperatura en toda la historia conocida y registrada hasta el momento.
Las medidas de Trump no harán más que acelerar la destrucción de los recursos naturales que aún conserva el planeta y obviamente habrán de comprometer la supervivencia de los futuros habitantes de nuestro planeta.
La liberación de la emisión de gases industriales es un contrasentido. Una afrenta a la comunidad científica internacional, que obviamente no profesa ninguna posición política y mucho menos sentimiento alguno anti Estados Unidos, porque la mayoría de ellos proceden y viven precisamente allí.
Ojalá que cuando el daño demuestre a Trump cuán equivocada ha sido su política, aún haya tiempo de revertir este daño, cosa que no siempre será posible.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El riesgo de errarle al blanco

Aún a riesgo de ignorar detalles del hecho en si, consideramos que tal como se ha planteado el hecho de la compra de un inmueble por parte de la Intendencia de Montevideo, se está por lo menos errando en cuanto a quienes son los responsables de la situación.
Nos explicamos, el Tribunal de Cuentas observará los gastos de la IMM, debido a que una empresa compró un inmueble en 750 mil dólares y 48 horas después se presentó a una licitación de la Intendencia de Montevideo y logró venderlo casi al doble.
Una única oferta se presentó cumpliendo con todos los requisitos mínimos del pliego. La resolución informa que el equipo técnico de catastro avaluó y la dirección superior de la IMM no fijaron un valor de tasación del inmueble ya que para esto es necesario contar con los planos a escala legible. En ese sentido, se limita a expresar que “el precio ofertado es conveniente a los intereses departamentales”.
La observación del TCR se debe, según se indica, a ya que no consta que se haya cumplido el procedimiento correspondiente para determinar si el inmueble se ajusta o no a los requisitos que se exigían. Además denunciará a la Junta Departamental por no ajustarse al principio de buena administración establecido por la Constitución de la República, se señaló.
Así planteadas las cosas aparece como un pecado el de la empresa que hizo un “negocio redondo”, al vender en 48 horas un inmueble por casi el doble del valor que pagó por él. Es decir ganó 740 mil dólares en 48 horas.
Aquí lo que hay que determinar, según nuestra forma de ver las cosas, es que si existió algún tipo de irresponsabilidad estuvo de parte de la Intendencia, de sus técnicos y de quienes debieron asesorar debidamente al gobierno departamental, porque si este inmueble estaba disponible para la venta 48 horas antes y no fue detectado por los técnicos aludidos no ha sido culpa de la empresa, salvo que se logre probar lo contrario, cosa que nadie ha insinuado siquiera hasta el momento.
Vale decir que aquí lo que habría que analizar es el rol que ha cumplido cada uno de los organismos técnicos que deben asesorar a la comuna. Apuntar contra la empresa, por más que haya realizado un “negocio redondo”, sin tener siquiera un atisbo de connivencia entre dichos organismos y la empresa vendedora, no nos parece lo más acertado.
A primera vista surge como un caso de incapacidad, negligencia o impericia de parte de los organismos aludidos y por que no, un oportuno aprovechamiento de la situación por parte de la empresa, aunque nada fuera de la ley.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Más allá de lo que se ve o se sabe

Antes de emitir la presente opinión hemos analizado sus posibles consecuencias e incluso consultado a gente de confianza, que consideramos con buena capacidad analítica.
Se trata de reconocer e identificar concretamente a las personas que se inmiscuyen en la política únicamente con la intención de obtener un rédito personal, vale decir de aprovecharse de algún carguito para obtener un sueldo jugoso. La estrategia más conocida es la del populismo, el que consiste en decirle a la gente lo que quiere oir o incluso tirarle alguna migaja para tenerlo consigo.
Nos explicamos, en materia de viviendas – tema del que nos estamos ocupando en estas columnas desde hace varios días. Todos sabemos que ha habido un partido político que al menos en dos períodos se ha encargado de “repartir” o exhortar a determinadas familias de necesitados a ocupar terrenos fiscales o no, porque una vez conformado un asentamiento, “alguien” tendrá que hacerse cargo de dotarlo de los servicios imprescindibles y ningún gobierno departamental puede desentenderse del problema.
Los salteños sabemos muy bien como surgió el barrio Bello Horizonte primero y quien fue el promotor de la ocupación, lo mismo que se reiteraría años más tarde con el barrio Horacio Quiroga, cuando otro director de la Intendencia, del mismo partido exhortó a la ocupación y tras idas y venidas con la Policía recibiendo órdenes y contraórdenes para el desalojo inclusive, se conformó el asentamiento.
Para nosotros estos es lo imperdonable. El aprovechamiento de las necesidades de la gente para congraciarse con ella y buscar su voto.
Si bien entendemos que la Intendencia debería de jugar un papel esencial para la solución del problema que aqueja a tanta gente y si no lo hace está demostrando una alta insensibilidad al menos, “tirar” toda estas familias en el primer lugar que se les ocurre, no sólo resulta imperdonable, sino que además es la peor y más onerosa forma de resolver el tema, dado que generalmente llevar los servicios a esos lugares es altamente costoso.
Más aún de estos malos políticos es de quien luego oímos críticas y cuestionamientos luego a los planes sociales, hechos sobre bases más razonables y democráticas, porque según sostienen “crea vagos, atorrantes y fomenta el ocio”.
Nunca tuvieron espejo, porque en realidad si se detuvieran a analizar honestamente el tema, tendrían que admitir que nadie puede vivir de lo que le proporciona un plan social y además es en los asentamientos donde surgen los mayores problemas, entre otras cosas porque se les ha improvisado una salida a sus problemática de vivienda, pero jamás significa una salida a una forma de vida honesta y respetuosa con sus semejantes.
Esto es lo que hay que saber, porque el cangrejo suele estar escondido debajo de la piedra.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (1)

Por donde pasa el desorden e improvisación

Siguiendo con el tema de la vivienda, para nosotros uno de los más acuciantes de nuestros días. Digamos que es muestra del gran desorden y la improvisación que hemos tenido y seguimos teniendo no sólo aquí sino en todo el país.
Las jóvenes parejas que se forman en nuestros días sufren poco a poco esta realidad y obviamente que las que peores posibilidades tienen de resolver satisfactoriamente el problema son las que menos tienen, para decirlo sin eufemismos, las parejas de mayor pobreza material.
Esto determina que la salida – nos resistimos a llamarle solución – a esta realidad es afincarse, con lo que se tiene y en el primer lugar que se encuentre cuyos propietarios no están visibles o bien son lugares públicos.
Esto obviamente que crea un gran desorden, una improvisación de tal grado que en realidad origina asentamientos y hacinamientos similares donde las problemáticas se multiplican, los servicios son pocos o inexistentes y la forma de hacerse un lugar generalmente es “a los codazos”, léase mediante formas violentas, discusiones, agresiones o similares.
Salto no escapa a esta realidad y quien crea que este es un problema sólo de gente que está fuera de la ley se equivoca. Una sociedad individualista, la que promueve el bienestar y el placer individual, exhortándose a olvidar a los demás, obviamente que genera estos “bolsones” de rencor, de violencia y de resentimientos, en los que se vive con muchas penurias y a nadie se le ocurra convencer a los habitantes de estos lugares que “la vida es agradable, es un regalo y es placentero sencillamente vivir el día a día…”, porque no es su caso precisamente.
Se nos dirá que el Estado no tiene por qué hacerse cargo de quienes no han querido estudiar o prepararse para la vida, de quienes no han sido prolijos para presentarse a un trabajo o no se han disciplinado lo suficiente como para tener otras posibilidades.
Es una verdad a medias, porque también cabe preguntarse en qué medida han tenido ellos la posibilidad de hacerlo. No se trata sólo de tener un sistema gratuito, sino que integrarlos a él y para ello necesita alimentarse, vestirse y tener las mismas posibilidades que los demás, aspectos que generalmente no se ven, pero vaya si se sufren.
Por ejemplo, es difícil que un o una adolescente se concentre en los estudios si sabe que en su casa su madre o sus hermanos en esos momentos pasan hambre o sufren otro tipo de penurias.
¿Se hace cargo el Estado de estas situaciones? ¿Está en conocimiento de la situación social de cada alumno? ¿Se preocupa el sistema por saber y conocer más en detalle la problemática de cada alumno?
Como se verá una problemática muy difícil y si hay una cosa que no debemos hacer es sentirnos totalmente ajenos a ella.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El gran tema de las viviendas

Días atrás nos ocupábamos en estas columnas, entre otras cosas del tema de la ocupación de los espacios públicos y el gran tema de la vivienda para la enorme mayoría de la población.
Es que seguramente este debe estar entre los más preocupantes, sobre todo para la gente joven que necesariamente debe resolver este tema para realizarse en la vida.
“El que se casa, casa quiere…”, decían nuestros mayores y no les faltaba razón. La vida en pareja requiere de construir su propia familia en un ámbito que se siente de su dominio, más allá que sea de su propiedad o arrendado, pero donde puedan tomar sus propias decisiones, ver el resultado de sus aciertos y también reconocer y evaluar los errores cometidos.
Esta es la necesidad, pero ¿cuál es la realidad de nuestros días en materia de vivienda?
En primer lugar, son muy pocos, las más estrictas excepciones que tienen posibilidades de adquirir un terreno y levantar su propia vivienda. Algo absolutamente vedado para las parejas de trabajadores y de clase media en general.
La salida de emergencia entonces es el arrendamiento y un arrendamiento de una vivienda con las comodidades mínimas para una familia “tipo”, con dos hijos, ubicada en un lugar con todos los servicios y en zona “potable”, desde el tema de seguridad, y demás, no puede hallarse siquiera por un monto igual o menor a un sueldo mínimo. En todos los casos es superior a este y por lo tanto al menos uno de los dos cónyuges o integrantes de la pareja debe trabajar para costear el alquiler.
Del sueldo del otro, que necesariamente deberá ser superior al mínimo, deberá costearse alimentación, vestimenta, servicios, educación y demás.
Esta es la realidad y esto determina que haya hoy un enorme problema social, aunque no siempre trascienda en toda su dimensión.
Lamentablemente nos constan casos en que el problema que surge de estas situaciones, sobre todo en lo económico que entra a complicarse día a día, es tan grave que desemboca en casos de violencia doméstica, cuando no en la disolución lisa y llanamente del vínculo de la pareja, con el abandono a los hijos a su suerte a menudo de las malas compañías que van hallando en las calles.
Quienquiera auscultar el tema más allá de lo que puede verse a simple vista, se encontrará con raíces de la violencia doméstica, la delincuencia, la drogodependencia y necesariamente deberá analizar estos aspectos, porque están en la génesis del problema.
Seguiremos con el tema.

Publicado en - EditorialComentarios (1)

Insistimos: el 1º de abril debe ser declarado el Día de Salto Grande

El primero de abril de 1974 fue un día emblemático para Salto y Concordia, como lo fue también para Uruguay y Argentina. Es que ese día, hace hoy 43 años, se comenzó la construcción de la represa de Salto Grande, un sueño largamente acariciado por los pueblos hermanos de Salto y Concordia.
Las gestiones para el aprovechamiento de la energía de los rápidos de Salto Grande fueron muchas y muy sacrificadas. En nuestro país incluyeron una marcha promovida y liderada por el Comité Popular Pro Represa de Salto Grande, integrado por notorios pioneros de la obra en las comunidades de Salto y Concordia que hacía casi un siglo atrás habían vislumbrado la posibilidad de este aprovechamiento que reclamaban.
Finalmente cuando expiraba la década del 60 las gestiones dieron resultado y los gobiernos de Montevideo y Buenos Aires fueron contestes en aprobar el proyecto definitivo y encarar la construcción.
Vinieron luego los años más recordados de la obra, en que alrededor de 5.000 personas trabajaron directamente en ella (no los ciudadanos clase “C” para los militares por haber participado en algún movimiento democrático) y muchos otros se beneficiaron del movimiento comercial que deparó la obra y el trabajo de sus obreros.
Fue otro primero de abril, el de 1979 cuando se comenzó a formar el lago de Salto Grande que desde entonces cubre 78.000 hectáreas, de tierras costeras en su mayor parte de alta fertilidad.
Aún así, el proyecto original de la construcción de la represa para que se convirtiera en un polo de desarrollo regional, teniendo entre sus cometidos, el abastecimiento de agua a las poblaciones aledañas, la navegabilidad del río, la producción de energía quedó reducido prácticamente a esta última, porque después todo el rend¡miento económico que según se había pensado serviría para fomentar el desarrollo regional, fue derivado en el Uruguay a las arcas del gobierno central.
Si bien Salto Grande sigue jugando un rol muy importante en cuanto al apoyo a emprendimientos locales y regionales, las posibilidades están muy lejanas de lo que se soñó e incluso hoy estas limitadas posibilidades descansan en la voluntad personal de sus delegados y otros jerarcas que con buena disposición han dado forma a la Fundación Salto Grande.
Es por eso y apuntando a un acto de justicia y reconocimiento con aquel grupo de coterráneos y concordienses tan insignes que hoy renovamos la solicitud para que el primero de abril sea declarado el Día de Salto Grande, como un hito en la verdadera integración regional, en la que tanto nos falta avanzar aún.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Desatar las manos a la ley

Ayer en estas columnas opinábamos sobre la irregularidad de ciertas acciones de organismos de seguridad que se hacen al margen de la ley y obviamente la Justicia no puede ni debe avalar.
Esto es sucintamente, involucrarse en las acciones de determinados grupos delictivos para investigarlos “desde adentro”.
Esta es una de las medidas impulsadas y aprobadas en el período inmediato a la dictadura militar, debido a que se tenían suficientes elementos para pensar que había casos en que se temía que estas acciones hubieran incluso sido fomentadas desde el interior de estos grupos y por personas infiltradas. Vale decir, no se tenía claro si quienes las llevaban a cabo eran sus impulsores o habían sido impulsados a ello.
En buen romance, por entonces compartimos la medida y ante la sospecha nos pareció un acierto prohibir dichas infiltraciones.
Ahora bien, hoy tenemos una realidad muy diferente y la propia Policía está impedida no sólo de infiltrarse, sino de investigar y hacer el seguimiento de personas-
Esto lleva a que se vea impedida, por ejemplo, de investigar y tener bajo vigilancia a gente “pesada” con antecedentes y que se tienen suficientes elementos como para sospechar que están participando de ciertas acciones delictivas. Por ejemplo, cuando son blanco o participan de un tiroteo.
Vale decir que aquello que se adoptó bajo determinadas circunstancias hoy aparece como totalmente contraproducente.
Muchas veces nos preguntamos ¿por qué la Policía no los mantuvo bajo vigilancia o los siguió para estar al tanto de sus andanzas cuando se trata de gente del ámbito delictivo?
Es cuando hay que saber que la Policía está específicamente maniatada en este sentido. Si vigilara o mantuviera bajo sospecha a alguien que ha sido liberado por la Justicia estaría cometiendo una irregularidad, cosa que algún jerarca se ha apresurado en negar.
Vale decir que en estos casos la ley parece como proteger al delincuente.
Esto significa que se hace necesario adecuar las leyes a los tiempos que vivimos, porque en caso contrario sencillamente vamos a ser testigos de cómo la delincuencia sigue ganando terreno y sus acciones son cada vez más audaces.
Por estos días hemos visto en Salto, la agresividad incluso de gente que se ha instalado en la vieja estación del ferrocarril noroeste. ¿Es válido esto? ¿Es legal? ¿Nada puede hacerse en estos casos?
La invasión de los lugares públicos es cada vez más evidente. Son muchos ya los paseos públicos, incluso algunos que han sido declarados patrimonio departamental, que han sido ocupados y usurpados, sin que aparentemente nadie pueda hacer nada para recuperar estos lugares para el dominio público.
Entiéndase bien. No estamos contra quienes no tienen vivienda y se instalan en el primer lugar que encuentran a mano, pero creemos que esto debe tener límites y es el gobierno departamental quien despojado de todo interés político, debe dar una solución al tema.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Las cortinas de humo

Vivimos un tiempo donde el pensar y profundizar en los temas se considera casi una pérdida de tiempo. A menudo vemos como la gente opina por las apariencias, por lo que manifiesta la mayoría de las personas que se involucra en el tema, pero mediante análisis simplistas, llevados por lo que ven, o mejor dicho por lo que se les muestra o dice y obviamente que cada quien muestra la parte de la película que le interesa que se vea.
Una prueba más de ello es lo que ha afirmado por parte de uno de los investigadores infiltrados en el movimiento anarquista “Memoria y Justicia”. Al respecto aclaremos.
1) Tenemos entendido que es esta una tarea ilegal, la ley uruguaya no permite involucrarse en un grupo que supuestamente realiza tareas delictivas, porque al participar de ellas podría estar fomentándolas.
2) En este caso específico se reconoce que se lo hizo a sugerencia de la Embajada de Israel que denunció preparativos de actividades específicas por parte del grupo. Esto roza la posibilidad de inmiscuirse en temas específicos del país.
3) Aún así, a pesar de estas irregularidades vale la pena prestar atención a lo que se afirma como sistema de acción de estos grupos. Si bien reconocemos las anomalías en la forma de obtener la información, tampoco somos tan ingenuos como para ignorar sus métodos. Cuando se afirma que se procuraba enojar a algún policía para que le dira una paliza a un jovenzuelo, acción que gente del grupo estaba presto a filmar y fotografiar, sabiendo que sería rechazada por “la masa”, es necesario detenerse y saber dónde se halla la verdad.
Quien opina por lo que ve, mejor dicho, por lo que le muestran, corre el riesgo de estar errando garrafalmente el centro de la cosa.
De la misma forma, existe la posibilidad, más de una vez probada, que las propias fuerzas del orden cometan tropelías para que “la masa” condene a quienes ellos hacen aparecer como culpables de dichas tropelías.
Es de las cosas que los periodistas debemos estar advertidos. Los “opineros” quienes opinan a la ligera, sin investigar, sin llegar más allá de lo que dicen, suelen errarle como a las peras y por sobre todas las cosas, suelen ser usados estúpidamente, por quienes usando sus artimañas manipulan la opinión pública a su antojo y lamentablemente de estos personajes tenemos en todos los ámbitos.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No pueden apañarse las transgresiones

Seguramente que entre los conductores que en los últimos días han visto incautados sus vehículos, motos o autos, por diversas irregularidades, hay personas que utilizan estos vehículos para trasladarse a su trabajo o cumplir tareas habituales.
Ahora bien, si la incautación se ha debido a alguna suerte de irregularidad o transgresión, nadie puede quejarse. Cuando circulamos en estas condiciones sabemos que estamos arriesgando una incautación porque así debe ser.
No es de recibo entonces “victimizarse” o sentirse “injustamente” afectado. Tampoco nos sirve aquello de que seguramente el fin es recaudatorio o se apunta a perjudicar a quien trabaja, no a los delincuentes y otros que usan sus vehículos para sus fechorías, las denominadas “picadas” y similares que muchas veces se dan con vehículos incluso sin luces que son capaces de atropellar a quien pretende detenerlos antes de asumir su infracción.
Ordenar el tránsito en la ciudad debe ser una premisa. Siempre lo sostuvimos y a diario vemos un alto número de transgresiones evidentes, desde quienes hablan por celular sosteniendo el aparatito con una mano mientras conducen con la otra, quienes adelantan en zonas no autorizadas y no faltan “los dueños de la calle” que circulan por la izquierda o apenas alguien demora más de lo previsto para estacionar o aguarda que termine su pasaje algún peatón dándole la preferencia que corresponde, para hacerles sonar su bocina urgiéndole pasar.
Ni que hablar de las infracciones que se ven en las esquinas céntricas, vehículos que se detienen donde no pueden hacerlo y allí permancen obligando a los peatones a dar un amplio rodeo para pasar, los que “atropellan” para pasar antes que el peatón e incluso como ha sucedido, embisten en una cebra donde el peatón tiene absoluta preferencia. Están también los que aceleran en lugar de detenerse ante la aparición de la luz amarilla del semáforo.
Son sólo algunas muestras del desorden que a diario puede verse en el tránsito urbano. Que alguien decida hacer cumplir las normas de tránsito nos parece excelente. Seguramente serán pocos los conductores que tengan todo en orden, pero cuando se fiscaliza recién nos acordamos que debemos regularizar alguna irregularidad.
Aquello de que la letra con sangre entra también es aplicable en estos casos, donde las infracciones sólo pueden disminuirse o quizás eliminarse, mediante la aplicación de las multas correspondientes.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Cuidar a nuestros mayores es buena cosa

El sistema de cuidados para la tercera edad y las personas que no pueden valerse por si mismas, cuando esté totalmente implementado (se estima que en el 2020), será sumamente caro para el país, costará algo así como 240 millones de dólares al año.

Pero más caro aún es no tenerlo, ha dicho el presidente de la República. Es que no sólo en lo económico, sino esencialmente en cuanto a las señales que damos como comunidad cuenta en este tema y nadie puede sentirse satisfecho con la comunidad que integra si ésta no se ocupa como es debido de las personas más necesitadas o más vulnerables.
En la misma línea pensamos que no se trata sólo de pensar y administrar el medio ambiente que nos ha tocado en nuestros días, sino esencialmente en pensar cómo lo dejaremos para las generaciones futuras, vale decir nuestros hijos, nietos y demás descendientes.
Cuando caminamos por las veredas de la ciudad y vemos a algunas personas, sobre todo adultos, que desaprensivamente arrojan sus desperdicios a la calle, botellas de plástico, papeles, cartones y similar, aún cuando tengan un contenedor cerca, nos da ganas de detenerlos y explicarles que este planeta no es sólo nuestro, sino que lo hemos tomado prestado de las generaciones que lo habitarán en el futuro y a su vez lo recibimos de nuestros antecesores.
Cuando vemos gente que es capaz de tirar sus residuos en lugares donde sencillamente no se ven, nos da vergüenza ajena, porque una cosa que funciona debidamente en nuestros días es la recolección de residuos urbanos.
Ni que hablar cuando vemos que muchos de nosotros somos capaces de pasar por alguien discapacitado o sencillamente entrado en años al punto de moverse con mucha dificultad, sin prestarle siquiera la mínima atención, recién entonces asumimos el descarnado individualismo que nos mueve.
“No es mi problema”, se siente muchas veces, cuando el tema no nos ha involucrado directamente. Sin embargo, si no hacemos nada, si no tomamos parte del compromiso social, es probable que en determinado momento sea problema nuestro directamente.
Prestar asistencia a nuestros adultos mayores habla bien de nuestra comunidad. Nuestros abuelos y nuestros mayores han forjado mucho de lo que hoy tenemos y no porque pensaran con egoísmo individual precisamente.
Se nos dirá que hoy es diferente, que aquello “ya fue”, pero honestamente creemos que existen valores esenciales que no cambian y si no rectificamos el rumbo en varias cosas entonces llegará el momento en que lo lamentaremos.
Al menos, así pienso yo.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El turismo: una gran palanca de desarrollo

El turismo es la actividad que deja mayores y mejores dividendos al país. De acuerdo a los estudios que se manejan, es el turismo la actividad que más y mejor distribuye las divisas que trae. Vale decir, el visitante requiere de todos los servicios, desde la alimentación, el alojamiento, la gasolina en caso de llenar en sus coches, los “presentes” ( o souvenirs) para sus afectos que esperan su regreso y todo lo demás.
Pero no sólo se trata de los visitantes del extranjero, sino que también los propios compatriotas que provienen de otras partes del país dejan, en este caso en los centros termales de nuestra ciudad, dividendos más que interesantes para la zona.
Ahora bien, el turismo social, esto es impulsado en forma muy tímida aún, es capaz de constituir un elemento muy interesante y permanente de dinamización del turismo.
En realidad los centros termales son más apropiados para el turismo familiar, el de la tercera edad, que para el turismo que atrae a la juventud, si bien no desconocemos que en fechas puntuales es esta la que “copa” los centros como las Termas del Arapey.
Dentro del potencial que tiene Salto en materia de desarrollo, seguramente que el turismo está en los primeros lugares y no podemos hablar de turismo en Salto si no es relacionado a los centros termales.
Ahora bien, siempre hemos abogado por mantener la actividad en manos de técnicos o personas realmente idóneas en la materia, porque una planificación a largo plazo requiere, en primer lugar saber el potencial de nuestros recursos. Vale decir ¿cuánto sabemos sobre la potencialidad del acuífero de donde extraemos el agua termal?
¿De qué depende su conservación en las condiciones de pureza y cristalinidad que las hemos conocido?
¿Qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal en este sentido?
Las respuestas a estas interrogantes, que deben evacuarse en forma seria, debidamente argumentadas y basadas en estudios responsables, son el punto de partida para un desarrollo responsable, sensato y serio de su potencialidad.
Tenemos que saber que el agua termal no es un recurso infinito, que no es posible extraer cada vez más, sin importarnos de su preservación.
El agua dulce, como lo es el agua termal que tenemos en la región en este caso, es uno de los recursos más valiosos en nuestros días. De nosotros depende conservarlo o destruirlo para las generaciones futuras, porque ellas son quienes heredarán de nosotros.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El desafío de planificar las comunicaciones viales

Seguramente el desarrollo de los países pasa por la infraestructura de servicios y entre éstos uno de los más importantes es el de la infraestructura vial.
Tanto el ferrocarril, como el transporte fluvial y marítimo, el transporte carretero e incluso el transporte aéreo tienen un rol destacado en este sentido.
De hecho en el Uruguay ninguno de estos servicios tiene las cosas fáciles.
Un país que no tiene montañas se supone que debería de tener l menos buenas carreteras para comunicarse debidamente por vía terrestre.
Pero también existen otros servicios de transporte que tienen buenas posibilidades en el país, aunque tratándose como se trata de un pequeño país, con un pequeño mercado interno, estas posibilidades son bastante diferentes a las que ofrecen otros países de la región mismo.
A la prueba está que uno de los cuellos de botella que aparece a la hora de concretar la segunda planta de celulosa de UPM (la ex Botnia), es precisamente la infraestructura vial que requiere la empresa para instalar dicha planta.
Se trata de una costosa infraestructura vial de la cual dependería la viabilidad de la inversión.
El gobierno uruguayo parece dispuesto a agotar las gestiones para concretar el tendido de las vías del ferrocarril desde la ubicación en el centro del país hasta la costa del Río de la Plata por donde saldría la producción de celulosa hacia el exterior.
Una situación similar enfrenta el transporte fluvial. Inicialmente el proyecto de Salto Grande incluyó el canal de navegación, previsto para remontar el obstáculo de la represa. Incluso llegó a construirse, aunque permanece ociosa, la escula de aguas arriba, en el costado argentino dela represa. En cambio ni la esclusa de aguas abajo (que iría en las inmediaciones de Salto Chico), ni menos aún el canal de navegación que correría paralelo al río en territorio argentino, llegó a concretarse. Su alto costo y la baja rentabilidad que tendría según los estudios realizados, llevaron a desecharlo.
En su momento se impulsó el canal de navegación en margen uruguaya a través del arroyo San Antonio que permitiría “escapar” a la represa con una inversión menor, pero el mayor obstáculo seguiría latente: la baja rentabilidad debido al poco interés detectado en las grandes industrias insataladas en la zona, que no son muchas.
Ni que hablar del transporte aéreo, el que sería el más caro, debido a su baja capacidad de carga.
Por todos estos elementos pensamos que se sigue “apagando incendios” en materia de comunicación vial, reparando carreteras o mejorando algún trazado, pero los grandes proyectos capaces de impulsar el desarrollo regional siguen dormidos.
Aún no sabemos qué es lo más aconsejable y que necesitamos para la realidad de la zona.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Fortalecer la cultura del trabajo

Entre los objetivos anunciados por el Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez al evaluar los dos primeros años de su gobierno, anunció como uno de los objetivos para el presente año “fortalecer la cultura del trabajo”.
Así dicho y para quienes piensan que los uruguayos somos pocos afectos al trabajo, pareciera que se tratara de poner en movimiento a un país de holgazanes, de gente que ha nacido más afecta a vivir “lagarteando” al sol, para decirlo con palabras del expresidente Mujica, antes que agachar el lomo y vivir del producto de su trabajo.
Esa tesitura fortalece a quienes sostienen que los actuales planes sociales de la presidencia fomentan el ocio y la haraganería. A nuestro entender nada más errado.
Si hay jóvenes que prefieren vivir sin trabajar, juntarse en una esquina y cobrar “peaje” o salir a robar, antes que trabajar, poco o nada tiene que ver con los planes sociales.
Lo que conocemos en este sentido, nos permite asegurar que nadie puede vivir con lo que paga un plan social, así tenga todos los beneficios existentes.
Asignaciones, tarjeta del Mides, canasta y demás no alcanzan a reunir siquiera una media canasta básica ni mucho menos.
Quienes sostienen que la haraganería se debe a este factor, están simplificando el tema, por ignorancia o para disimular las verdaderas causas, que van mucho más allá de esto.
La deserción de los planes de estudio que abastece de jóvenes ociosos, y los empuja hacia el delito y el consumo de estupefacientes, tiene que ver con otros factores. Son factores de pobreza en una sociedad que les “convence” que deben usar tal o cual marca, tal o cual celular, tal o cual perfume, que por lo general son inalcanzables para los hijos de los trabajadores y les inculca que esta es la única forma de ser “exitosos”.
Convendría auscultar, hablar con quienes desertan del sistema educativo para saber qué causas le llevan a ello y sobre todo analizar y profundizar en los verdaderos motivos que le llevan a tomar la decisión, como también se ve luego en la volatilidad de los jóvenes que trabajan y a los pocos meses prefieren “disfrutar” de lo poco que han cosechado económicamente antes que cuidar su trabajo.
Ocuparnos seriamente de esta situación es la mejor forma de fomentar la verdadera cultura del trabajo.
El paso siguiente será fomentar fuentes de trabajo suficientes y adecuadas, con trabajo digno, estable y seguro para todos aquellos que se han preparado para trabajar, cosa nada fácil por supuesto.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Cuidemos la pesca

La problemática de nuestros días en materia de pesca de Salto Grande, nos retrae a uno de los temas endémicos. Es que nadie que sea habitué a la zona de Salto Grande, puede ignorar las flagrantes transgresiones que se hacen a las normas existentes.
La supuesta “pesca con devolución” o “pesca deportiva” que es permitida por la ley con ciertas limitaciones, sólo existe en el papel. La policía marítima es la Prefectura Nacional Naval y por lo tanto en dicha jurisdicción todo lo que sucede es absoluta responsabilidad de dicho organismo.
Ahora bien, esto no significa que se esté a salvo del riesgo de corrupción. A la prueba está que un par de años atrás, se puso al descubierto una red de corrupción entre efectivos de la Armada Nacional que terminó con cuatro de ellos procesados por haberse quedado con elementos decomisados a contrabandistas y esto fue sólo el primer paso para descubrir una amplia red de corrupción.
Ahora aparece el tema de la pesca en Salto Grande. Un tema de por sí muy polémico porque existen varios elementos al menos cuestionables que hacen a la preservación de las especies ictícolas en el lugar. Incluso se ha considerado en algún momento que en la región de Salto Grande se hallan los dorados más grandes del mundo.
Nunca pudimos saber a ciencia cierta por qué hay lanchas argentinas que pescan debajo de la represa mismo y que sepamos las uruguayas no pueden o no podrían hacerlo debido a que se trata de una zona de exclusión.
Tampoco somos convencidos del funcionamiento de las denominadas esclusas de peces que existen en la represa y que fueron establecidas con el propósito de lograr que los peces siguieran remontando el río para desovar cerca de las nacientes del río Uruguay como lo han hecho siempre.
Lo que refuerza nuestras dudas en la materia es la visión de peces de enorme tamaño golpeándose contra las compuertas del río…
No ignoramos que de tanto en tanto se toman medidas y se hacen controles para saber al menos si se cumplen las disposiciones legales en la materia, pero estos operativos sólo sirven si se hacen periódicamente, en forma sorpresiva y sin que nadie se entere antes o pueda “correr la voz”.
Vale decir, todos sabemos de que hablamos y es de esperar que quien tenga la responsabilidad de hacer cumplir las leyes cumpla con su función, porque no hay nada más lamentable que una ley que existe, pero no se cumple.

Publicado en - Editorial, - GeneralesComentarios (0)

Cuidemos el planeta que tomamos prestado

El mayor problema de nuestros días es la falta de conciencia de los problemas ambientales. Las bolsas de nylon proliferan y siguen causando graves daños, no sólo a la tierra, sino a la fauna y flora acuática.
Los agrotóxicos, que se utilizan, cambian de fórmula o utilizan otras artimañas para evadir las disposiciones en la materia, aunque todos sabemos que es lo que se está haciendo, se sigue dañando tierra mar y aire.
Las pilas de todo tipo y materiales que todo lo contaminan y se ha explicado que arruinan miles y miles de litros de agua, cuando no las napas enteras y también mucha tierra fértil, pero a nadie parece preocuparle mayormente.
Pero probablemente entre los problemas principales se ubica el de la basura electrónica. Una cuestión absolutamente grave, que sin embargo aún no se lo reconoce públicamente o se lo disimula lo más que se puede.
Sin embargo la basura electrónica, restos de celulares, computadoras, grabadores y demás se amontona por toneladas y contienen elementos altamente contaminantes.
Sabemos que hay empresas (de las que uno supone que tendrían que tener mayor compromiso ambiental) que optan por quemarla y sacarla de la vista, pero lamentablemente sólo transfieren el daño y lo aceleran porque transformada en gases esa basura se acumula en la atmósfera, de la que dependemos todos y obviamente que el daño es mayúsculo.
Hace poco días incluso ha pasado en Salto, en zona céntrica y los vecinos alarmados por la humareda y el olor inconfundible de plásticos y otros elementos incinerados, no salían de su asombro, quien los estaba quemando era una de las empresas consideradas líderes en el cuidado ambiental. Una de las que habitualmente vemos patrocinando o participando abiertamente en estas campañas dedicadas a concientizar sobre los problemas ambientales.
Es que este es uno de los temas que nos convoca asiduamente, de los que se habla mucho, pero se hace poco o nada. Porque aún aquellos que predicamos una conducta ambiental responsable, a la hora de optar entre la comodidad y la responsabilidad que cabe en estos temas, muchas veces nos olvidamos que nuestra responsabilidad llega más allá del mundo que tenemos hoy, porque lo que corresponde es preservarlo para nuestros descendientes, hijos, nietos y demás de quienes hemos tomado prestado el planeta en las condiciones que ya hoy no tiene.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El enorme avance en salud bucal

Seguramente una de las políticas sociales más acertadas del país en los últimos tiempos es el programa de salud bucal.
Hoy pocos son los niños y adolescentes de zonas carenciadas que presentan carencia de piezas dentarias importantes, como era habitual en décadas atrás, en que por más que se quisiera la política sanitaria del Ministerio de Salud Pública era mutilante.
O sea que los odontólogos del MSP, eran conocidos como “saca muelas”, no había reparación, ni mucho menos políticas de prevención que evitaran las extracciones y era habitual observar tanto a varones como a mujeres con la falta de las principales piezas dentarias.
Esto conllevaba un enorme daño psicológico fundamentalmente a los adolescentes y en especial a las niñas a las que se les prohibía reír porque en este caso sentían vergüenza propia por su situación.
Esta fue una de las maneras más vergonzosas de discriminación y sin embargo al Estado no parecía preocuparle porque se entendía que la misión esencial era quitar el dolor y como aquello de “muerto el perro se acabó la rabia…”, sacada la pieza dentaria que fuera, desaparecía el dolor físico, aunque aparecía el “dolor” psicológico en muchos casos irreparable que condenaba de por vida, porque ni pensar en que ese joven o adolescente pudiera estudiar y prepararse para la vida en esas condiciones.
Hoy difícilmente se encuentre un adolescente sin piezas dentarias importantes al menos. Quienes sufren de esta carencia es porque han sido demasiado descuidados consigo mismo o porque han desertado tempranamente del sistema educativo público donde se les proporciona entre otros el cuidado de la salud bucal.
Cabe el reconocimiento para el sistema de salud bucal, porque el beneficio que se ha logrado para miles y miles de escolares en estas condiciones es inmenso. Es probable que quienes no han pasado por aquellas etapas de discriminación no tienen ni idea de lo que hablamos, pero es la esencia de la igualdad de condiciones y la esencia del hecho de sentirnos todos iguales, porque la salud bucal tiene mucho que ver con la imagen y en nuestros días esta tiene una gran importancia en todos los sentidos.
El aporte de Salto Grande, concretado la semana anterior en este sentido ha sido esencial, los niños de las escuelas más alejadas deben tener los mismos derechos y las mismas posibilidades en materia de salud bucal y a través de este móvil ahora tendrán mejores posibilidades de hacer realidad sus derechos.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Dos objetivos claramente beneficiosos

Ampliar el Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) y el sistema de control por cámaras, así como extender a todo el país el sistema de tobilleras.
Consolidar la presencia de Uruguay en Asia Oriental y Africa, diversificar exportaciones e inversiones extranjeras, impulsar el dragado y monitoreo ambiental binacional en los ríos compartidos con Argentina, profundizar el canal Martín García a 34 pies.
Son estos los dos primeros objetivos dados a conocer por el Presidente de la República en ocasión de evaluar ante la ciudadanía lo hecho y los compromisos asumidos para el presente.
De ellos nos interesa ocuparnos hoy en cuanto al uso de las tobilleras electrónicas y el dragado del río Uruguay y Río de la Plata.
En cuanto a las tobilleras electrónicas, hemos sostenido y seguimos sosteniendo que la cuestión radica en la fiscalización severa de las infracciones.
Hoy día muchos de los denominados “femicidios” o “feminicidios” han sido ejecutados por hombres que tenían prohibición de acercamiento y sin embargo aún cuando fueran vistos en flagrante infracción de nada ha servido, porque no hay posibilidades de una rápida respuesta o sea de tomar medidas inmediatas, debido a la falta de recursos o al hecho que generalmente no se considera un problema de gravedad.
La implantación de las denominadas “tobilleras electrónicas” que se colocan a las personas con prohibición de acercamiento puede sin dudas ayudar en este sentido, dado que es posible al menos alertar a la posible víctima, pero no es la solución de fondo, que pasa por la educación, el respeto a los derechos de la personas y la valoración de la vida.
En buen romance, será una ayuda, pero no esperemos que sea la solución de fondo.
En materia del dragado, sobre todo el río Uruguay, creemos que es un tema de vital importancia para el desarrollo regional. Argentina ha relegado incluso las posibilidades de sus provincias costeras con tal de impedir el aprovechamiento del río por parte de nuestro país.
No debemos olvidar que en otras épocas el río era navegable, al punto que existía un servicio entre Salto y Buenos Aires.
Hoy hay escollos insalvables, porque se ha preferido descuidar la limpieza del río y el limo ha ganado terreno al punto de convertirlo en un curso de agua no navegable por embarcaciones de carga o de cierta capacidad de pasajeros que viabilicen el servicio.
Bienvenidos los objetivos y ojalá se logren, será sencillamente encaminar temas que han sido largamente postergados en detrimento de los intereses locales o regionales.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Despejemos la humareda

No acostumbramos a inmiscuirnos en temas de otros países, por la sencilla razón de que no nos incumbe, pero en este caso, la cuestión nos involucra como nación.
Se trata del proyecto de provincialización de la parte argentina de la represa de Salto Grande (50 por ciento), que está reclamando un legislador de la provincia de Entre Ríos, que busca mediante esta iniciativa concitar la atención de una importante masa de conciudadanos.
Nos llama la atención de que este proyecto tome fuerza precisamente en tiempos electorales. Vale decir, en un año en que la vecina nación se apresta a realizar una elección legislativa muy importante.
Por estos días hemos oído todo tipo de versiones, desde que Entre Ríos reclamaría la propiedad (total) de la represa, lo que suena obviamente a un absurdo que sólo puede confundir a algún incauto ignorante, hasta el hecho que parecería que es cuestión unilateral de Argentina, cuando quienes tienen noción del tema saben que Salto Grande se basa en un convenio entre los estados de Argentina y Uruguay y por lo tanto para que Uruguay, con status pleno de Estado, pudiera celebrar un convenio con una provincia, es decir, con una parte del estado argentino, resulta prácticamente impensable, salvo que se cambie hasta las raíces del Derecho Internacional.
Por lo tanto para nosotros esto no es más que una humareda. Una iniciativa populista que tiende a encolumnar a mucha gente, que obviamente se deja llevar como rebaño, por el canto de sirenas que supone la idea de hacerse de la propiedad de la cuotaparte argentina de la represa y obviamente así ganarse su simpatía y lo que más importa en estos momentos, su voluntad en las urnas en el mes de octubre próximo.
Entendámonos bien, Salto Grande es tan argentina como uruguaya y por lo tanto pensar en que se cambie el acuerdo marco que dio lugar al aprovechamiento conjunto de los rápidos del río Uruguay por parte de ambas naciones, para derivarlo hacia una provincia es una utopía.
Al menos debe hablarse del producido y de los dividendos que genera la represa, pero nunca de la propiedad de una obra binacional.
Que sepamos existe en la vecina nacional una forma de regalías y de derechos internos – que no existen en nuestro país – que apuntan precisamente a compensar el daño ambiental que pudiera haber tenido la región por la construcción de la obra hidroeléctrica, pero estas son las condiciones económicas, vale decir el producido económico que cada nación lo administra de la forma que entienda más conveniente, incluso en el Uruguay fue cambiado, ya que inicialmente lo manejaba por completo la delegación de nuestro país y posteriormente mediante una ley del Partido Nacional pasó a ser administrada por el gobierno nacional.
Pero una cosa es la administración de los beneficios y otra muy diferente la propiedad de la misma.
En buen romance, nos parece que sólo es humo electoral que se habrá de acabar después de octubre.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Mandatados por la tecnología

El mundo de las nuevas tecnologías es particularmente atractivo. Las computadoras, los celulares y demás todo lo dominan al punto que aunque no lo reconozcamos, son los elementos que verdaderamente “mandan” en nuestros días.
Nos explicamos, un funcionario de banco o de una financiera, requiere todos los datos del cliente y luego espera para saber “qué le dice la computadora”, si le aprueba la gestión o “le convencen” los datos, autoriza la operación, ya sea esta de concesión de un préstamo, de facilitación de dinero en efectivo y demás.
Cuando un avión de pasajeros, frecuentemente con 300 o 400 pasajeros a bordo, debe volar en la oscuridad, se vale por los instrumentos tecnológicos de que dispone y que proporcionan su lectura a través de la computadora.
Más aún, el famoso “botón rojo” que según se señala es capaz de desencadenar un ataque nuclear de los Estados Unidos, teóricamente para defender la nación, también se rige por un sistema informático, que obviamente creemos que debe tener más de un sistema de seguridad, pero como toda la informática también puede resultar vulnerable.
A la prueba está que los famosos “hackers” han logrado entrar incluso al sistema de la CIA, o agencia de inteligencia estadounidense.
Lo que se estafa a través de las nuevas tecnologías, ya sea averiguando datos confidenciales de la actividad bancaria o falseando datos es realmente alarmante.
Como estos ejemplos hay muchos más, una infinita cantidad porque la informática “manda” en nuestros días y ha pasado a ser requisito “sine qua non” (imprescindible) en los llamados a trabajadores, dado que alguien que no tenga al menos conocimientos generales de informática, difícilmente pueda conseguir trabajo.
La precedente reflexión no significa renegar de las modernas tecnologías, sólo significa que debemos ser necesariamente precavidos, más de lo habitual porque si bien la utilización de estas tecnologías significan un gran avance y nos dan muchos beneficios, también un mal uso puede exponernos y aparejar un riesgo muy grande.
Cuando vemos que los objetivos habituales son la sustitución de los elementos humanos por las computadoras o máquinas similares, cajeros automáticos, etc.., realmente nos infunde temor porque no sabemos exactamente a qué nos exponemos ni qué riesgos estamos corriendo y no creemos que este sea el mejor camino para incorporanos a las nuevas tecnologías.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Difícil de entender

Teniendo en cuenta que la capacidad del estadio Centenario está calculada en poco más de 60 mil espectadores, resulta muy difícil entender como en un solo recital en Argentina puede hablarse de 300 mil personas, esto es de cinco veces mas o de cinco estadios centenarios juntos.

Nuestro asombro es aún mayor cuando nos enteramos que hubo mas de cien ómnibus! Que partieron desde el Uruguay hacia el recital en Olavarría, Buenos Aires, Argentina que daba “el indio” Solari, un argentino actualmente residente en Nueva York.
Más aún, nos hemos enterado en los últimos días que han sido varios los jóvenes y adolescentes que fueron desde Salto para ver el recital.
Hurgando entre algunos de estos hemos notado que la concurrencia a este tipo de recitales se toma como “un sueño” una aspiración capaz de dar prestigio, o fama a quien concurra.
Es más no enteramos ahora que muchos de los uruguayos que fueron, aún teniendo entrada para el recital debieron contentarse con verlo desde afuera, por las pantallas gigantes, porque tal fue el caos que hubo gente que entró sin tener entrada y gente con entradas que debió permanecer afuera.
De todas maneras, con las personas que hemos hablado, luego de asistir a este concierto, ninguna, salvo algún adulto que ofició de acompañante de sus hijos adolescentes, se mostró desconforme o decepcionado de lo visto o vivido.
Ni la locura de la proliferación de alcohol o de drogas de todo tipo, ni el desorden y ni siquiera el caos vivido en algún momento que dejó muertos y heridos, parece espantar a la gente muy joven “adicta” a este tipo de recitales.
Evidentemente estamos viejos, pertenecemos a otra generación, en la cual eran otras las formas de divertirse, de bailar, de disfrutar. Eran otros los valores cuando se hablaba de amistad, de compañerismo, de complicidades bien entendidas que jamás llegaban a estos caos.
Hoy estamos ante un cruce de caminos. A nadie parece preocuparle que estas cosas sucedan y hay quienes lucran con ellas.
Argentina que hoy más de 12 años después de la tragedia de “Cromagnon”, nadie parece responsable de los controles del cumplimiento de las exigencias y las normas que teóricamente se requieren para concentraciones masivas y lo que es peor aún, los jóvenes y adolescentes, a nuestro entender insensatos, siguen siendo atraídos por este tipo de “recitales” donde abunda el alcohol y las drogas y nadie se espanta.
Se nos podrá tildar de saurios, pero ojalá recuperemos al menos parte de la prudencia y la responsabilidad que supimos tener en décadas atrás, donde estas cosas eran impensables.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Médicos alertan: el ambiente nos está enfermando

El Consorcio de la Sociedad Médica sobre el Clima y la Salud, grupo que representa a más de la mitad de los médicos de Estados Unidos y pretende ayudar a quienes delinean las políticas públicas a comprender los peligros para la salud del calentamiento global y orientar sobre qué hacer para protegerse en los próximos años ha advertido en un estudio que piensa hacer llegar a todos los congresistas de aquel país, que el medio ambiente está enfermando a las personas.
A los problemas de la contaminación de las fuentes de agua, de diversas maneras, el aumento de la temperatura y la humedad que apareja la proliferación de los mosquitos, como el Aedes Aegypti y en los últimos tiempos los graves incendios forestales que están afectando el planeta han aparejado la aparición de enfermedades en lugares donde no existían o se las consideraba extinguidas.
“Los doctores de todos los rincones del país vemos que el cambio climático está generando más enfermos”, dijo Mona Sarfaty, una médica y directora del nuevo consorcio.
“Los médicos están en la primera línea y ven los impactos en los exámenes. Lo peor es que los daños los están sintiendo en su mayoría los niños, las personas mayores, de bajos recursos o que sufren males crónicos, y las que viven en comunidades negras, afirmó.
El grupo divulgó un informe que explica cómo afecta el cambio climático a la salud e insta a una rápida transición a energías limpias renovables.
El informe “¡Alerta médica! El cambio climático está perjudicando nuestra salud” será distribuido entre los miembros del Congreso estadounidense.
Algunas de sus advertencias claves se relacionan con problemas respiratorios y del corazón asociados con el aumento de los incendios forestales y el aire.
Ni que hablar con aquellos aspectos que tienen que ver con la producción de alimentos y productos agrícolas, animales y demás en cuya producción se manipula cada vez más con productos que no siempre resultan inocuos para las personas humanas.
Vale decir que la alerta médico que se está emitiendo en estos momentos no debería de caer en saco roto. Es sólo una parte del enorme riesgo que nos amenaza y no queremos ver.
La cuestión es asumirlo mientras tengamos tiempo para revertir las cosas, aspecto que muy pocas veces trasciende porque los poderosos intereses que hay detrás no dejan que trascienda y si algún medio escapa a este control es pronto acusado de “apocalíptico” o “sensacionalista”.
No se trata de esto, pero tampoco de ser manejados como conejillos de india limitando el conocimiento de estas cuestiones sólo a la parte que estos intereses les interesa que se conozcan. Esto tiene una enorme cantidad de aspectos vinculados, desde la producción de alimentos, la producción farmacéutica para el control de las enfermedades, el consumismo en general y otras.
De allí que siempre es bueno hurgar más y en fuentes confiables.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Wikileads aún derrumbará varios ídolos

La aparición de Wikileads ha sido un verdadero forúnculo para los Estados Unidos, no tanto para el presidente Obama, como para sus antecesores inmediatos.
El mayor problema no es lo que ha trascendido concretamente en cuanto a la comprobación de los espionajes y otras “tareas secretas” que siempre hizo Estados Unidos y sólo que nunca permitió que se conociera, sino que es la autoconvicción de que “matando” al mensajero se termina el problema.
De allí la persecución, obviamente no reconocida al responsable de Wikileads, a quien se endemonizará y se tratará de exterminar.
No parece vislumbrar que el gran tema aquí es la credibilidad de la nación.
Cuando años atrás los Estados Unidos sostenían algo, la mayoría del público consumidor se alineaba a esa afirmación como verdad absoluta. Acusar a los EE.UU. de espionaje “sonaba a fábula” de la izquierda o de otros “enemigos de occidente, que pretendían imponernos regímenes autoritarios…”.
Amparado en esa credibilidad EE.UU. llevó adelante acciones muy cuestionables, que si se hubieran conocido en sus detalles seguramente no tendrían el respaldo popular que alcanzaron.
Una de las revelaciones ha sido la acción en medio oriente y en particular la invasión a Irak “en búsqueda de las armas químicas que poseía el régimen de Sadam Husein”.
Hoy nadie, ni siquiera los Estados Unidos mismo oculta que este fue el pretexto para poner las botas de los marines en una de las naciones más ricas del mundo en petróleo y quedarse con el mismo, hace ya más de 25 años. Al reconocer que “no pudo hallar armas químicas”, no se ruboriza para nada, como tampoco lo hace ante los miles y miles de muertos que causó esta invasión, hombres, mujeres y niños inocentes han pagado con su vida esta acción, como muchas otras, que el autodenominado “gendarme del mundo” sigue tomando sin ningún escrúpulo.
El gran tema es que hoy las posibilidades de informarse y de acceder a fuentes que hasta pocos años atrás eran impensables, está al alcance de la mano, mejor dicho de la computadora con acceso a Internet.
Ahora trasciende otro tema tan aterrador como aquel, la CIA puede espiar a cualquier mortal del mundo a través del celular o la televisión, aparatos que la tecnología que posee le permite transformar en micrófonos para escuchar.
Seguramente wikileads aún derrumbará algunos “ídolos” y fortalecerá a otros.
Es de esperar que la verdad resplandezca sobre toda falsedad para que una vez por todas sepamos dónde estamos parados.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Propio de un país de transgresores

Cuando surgen a la palestra pública casos como el del “Cambio Nelson”, nos damos cuenta que en realidad tenemos dos países. El real y el virtual.
En el país virtual, somos todos buenos, las declaraciones de honestidad y responsabilidad abundan, los políticos bien intencionados, los que buscan el bien común, pululan en este país.
Pero cuando surgen estas situaciones nos encontramos conque en el país real, esos mismos políticos, aparecen en las “listas negras” de gente que evade impuestos, que se desempeña fuera de la ley y que todo aquello por lo que es capaz de rasgarse las vestiduras en el mundo virtual, se cae estrepitosamente cuando vemos lo que realmente son sus acciones.
No pretendemos con esto responsabilizar a ningún partido en particular, porque en realidad este tema ha salpicado prácticamente a todos, pero si hacer ver que cuando uno confía a ciegas en lo que le dicen, puede cometer grandes equivocaciones.
Como periodistas somos desconfiados, recelosos, acostumbrados a hurgar hasta el hueso cada vez que aparecen los grandes temas y detrás de ellos se alinea mucha gente. Esto nos lleva generalmente a nadar contra la corriente, pero si se quiere informar con la verdad, con honestidad y tratar de aproximarse el máximo posible a la razón de ser del periodismo, la investigación, ordenada, profunda, meticulosa y sin ataduras debe ser un elemento ineludible.
Hechos como el del cambio mencionado nos revela que muchas personas dicen lo que no hacen. Sucede siempre y desgraciadamente somos muchos los uruguayos que si podemos evadir una norma, un impuesto o una exigencia cualquiera sea, lo hacemos.
El grado de informalismo de nuestro país es alto y sin embargo las mismas voces que reclaman contra él, suelen aparecer luego en la misma situación.
Esta incoherencia es la que mayor daño hace. Puede considerarse como algo “normal”, pero sin embargo muchas veces linda con lo que es un delito.
Probablemente sea un problema cultural, es que la corruptela que ha existido desde hace mucho tiempo aquí, nos ha llevado a ser condescendientes con lo informal, lo ilegal y se ha perdido de vista el límite entre lo legal y lo ilegal. En muchos casos se considera que da lo mismo y quien no piensa así va quedando como “un bicho raro”, cuando en realidad esta debería ser la actitud mayoritaria en nuestra sociedad.
Tan “normal” se vuelve lo ilegal que en estos casos vemos como se engaña o al menos no se alerta del riesgo que se corre a gente de buena voluntad, pero confiada y en estos casos a las personas más sencillas, que realmente ignoran estos aspectos y eso es imperdonable.

 

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Una riqueza que no debe perderse

La bienvenida ofrecida ayer por la Universidad de la República a los más de mil estudiantes que comenzaron su pasaje por las aulas de la mayor universidad del país es un hecho que no debe perderse de vista.

El país no tiene aún la Universidad que queremos, vale decir de un país donde todo aquel que quiera estudiar y cumpla con los pasos correspondientes para hacerlo pueda hacerlo. Mas aún, quienes no tengan motivación en el seno de su familia, pero si tengan interés en estudiar y prepararse, se sientan apoyados y respaldados para hacerlo.
Para esto hay que entender que todos somos parte de esta gran casa de estudios, en cuanto como cualquier otro servicio del Estado, se solventa con el dinero que aportan los habitantes del país de diversas formas.
Seguramente que hay muchos resortes para ajustar, el monto de lo que se aporta -que no es poco para los profesionales nuevos que aportan casi que directamente para las becas que permiten que muchos de los aspirantes las obtengan – y la población en general que aporta en sus impuestos, directos, como el IVA y otros o indirectos para financiar los gastos del Estado.
La Universidad de la República debe estar entre los primeros presupuestos a atender, pero también como expresión de un país pequeño, con pocos pobladores y posibilidades limitadas en muchos aspectos, debe ajustarse el cinturón.
Nada tenemos contra quienes reclaman sueldos del primer mundo, olvidando que no estamos en él. Si tenemos contra quienes pretenden amasar fortunas, que luego se van al extranjero, en forma individual, desentendiéndose por completo de los semejantes que viven en el país a quienes sólo ven como aportantes.
Es esta sólo una pata de un mundo “globalizado” en el que el individualismo ha prevalecido notoriamente y los valores comunitarios son cada vez más escasos.
Esto hace que cada vez sean más las personas excluidas de la salud, de la educación, del mejor nivel de vida y obviamente que estas personas terminan decepcionándose y tomando muchas veces decisiones equivocadas, que tienen que ver con el resentimiento, la depresión y el suicidio, la droga, el delito…
Es fácil reclamar, pedir, exigir, criticar. Lo difícil es mirar para dentro ¿en que medida aporto?. ¿pago mis impuestos?. Me interesa aportar a obras sociales para tratar de atender al mayor número posible de compatriotas o sólo miro, critico y trato de exponer el delito, la inseguridad y demás, que es real y concreta, pero no surge por generación espontánea?
¡Bienvenida la generación 2017 y ojalá entendamos que cuanto más jóvenes motivados por el estudio y las posibilidades de prepararse para la vida tengamos, habrá menos delito, menos injusticias y menos individualismo en las calles.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Nuestro máximo compromiso con el nuevo jefe

Desde luego que el haber asumido la Jefatura de Policía de Salto es un enorme compromiso. Salto es en estos momentos uno de los departamentos más complicados en materia de seguridad, a cinco minutos de la Argentina a través del río y con una buena embarcación y cercano a la frontera brasileña.
Son sólo algunos de los elementos a tener en cuenta a la hora de tratar de combatir el alto nivel de delincuencia existente en estos momentos, con hurtos, rapiñas y arrebatos a toda hora y en cualquier parte de la ciudad.
No pretendemos alarmar, sino sencillamente asumir cuál es la realidad que enfrenta Salto en esta materia. No somos de los que entienden que debemos esperar todo de la Policía, porque la labor preventiva, la disuasiva y la represiva, son sólo aspectos que hacen a tratar de evitar o sancionar a los delincuentes, pero la génesis del problema no se arregla con ninguno de estos aspectos.
Aquí se trata de cambiar las reglas de juego, de educar en valores y el respeto hacia los bienes ajenos desde el seno familiar, como era antes y debería seguir siendo ahora.
Lamentablemente no es así y hoy a través de todos los medios de comunicación masiva nos tratan de convencer que lo importante es tener, conseguir ya sea dinero o un buen pasar, sin reparar en los medios por los cuales se logre acceder a los mismos. Es más, si para ello hay que dejar en la calle a nuestros padres o abuelos, sacarles lo poco que tienen o incluso “condenarlos” a un asilo o depósito de ancianos “no importa, lo único que interesa es tener, conseguir lo que me permita acceder a lo que quiero.
Una gran contribución a esta situación es también la maldita droga. Hoy vemos cada vez más jóvenes deambulando en la calle totalmente destruidos, mendigando, cuando no robando, para conseguir la maldita pasta base de cocaína u otras drogas.
Seguramente que no es una tarea fácil tratar de conseguir más seguridad, de poner en vereda a los delincuentes, pero principio quieren las cosas y para ello habría que comenzar por saber quiénes están de un lado de la vereda y quiénes están del otro. Entiéndase bien, no quienes dicen estar de un lado, sino quienes demuestran estar que es muy diferente, porque en buena medida este es un elemento esencial.
Basta con mirar para otro lado, para no complicarse, en algunos casos, para que la delincuencia se sienta con las manos libres para robar, lastimar e incluso matar.
Que nadie crea que estamos exagerando, porque en realidad sólo estamos tratando de hallar las profundas raíces que tiene la situación.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

El tiempo adecuado para reparar lo absurdo

Cuando tomamos conocimiento de las cifras de votantes que maneja Brasil y el porcentaje de participación del colegio electoral en las comisiones, realmente nos asombra. Más de 110 millones de ciudadanos.
Significa que votan unas 50 veces más del número de votantes que en el Uruguay. Si bien Brasil ha logrado instrumentar debidamente el voto electrónico (de otra manera sería terriblemente complejo), aún así asombra la velocidad del escrutinio y sobre todo mueve a admiración el hecho de que nadie parece tener recelo de la fidelidad del resultado electoral.
Esto es una lección para muchas democracias que todavía se revuelven entre artimañas y similares tratando de manipular o desdibujar la voluntad popular.
Por ejemplo, el hecho de que Uruguay no haya aprobado el voto por correspondencia o el voto consular de los compatriotas que están en el exterior, es una de las aberraciones de nuestro sistema.
De la misma manera que lo es – a nuestro entender – el impedimento de voto cruzado en las elecciones municipales.
En este último caso el argumento esgrimido desde la Corte Electoral, para oponerse resultó absurdo. Se señaló el interés en “mantener la tradición”, de votar en un solo sobre.
Esto es, si se habilita el voto cruzado, el ciudadano debería depositar su voto departamental en un sobre y el voto municipal (para la elección de alcaldes), cuando corresponda, en otro.
La verdad es que este argumento escapa a nuestra pobre capacidad de razonamiento.
Teniendo en cuenta que en Salto hubo seis municipios, esto hubiera sucedido en un máximo de 40 o 50 mesas electorales, o sea en aquellos circuitos donde corresponde la doble elección.
Aún cuando se determinara que los votos fueran depositados en urnas aparte – que no vemos que sea necesario – tampoco creemos que este aspecto fuera a entorpecer nada.
Por lo tanto, entendámonos bien. El voto cruzado no se habilita por una pretendida e ilógica actitud de querer “atar” al elector a determinado lema o Partido.
De la misma manera se impidió el voto de quienes están fuera del país, en un absurdo intento de restar votos a la izquierda, cuando a pesar de todo en las tres últimas elecciones esta logró ganar igual.
A nuestro entender, quienes así razonan se están equivocando diametralmente. Casi tanto como quienes impulsaron la segunda vuelta o el “ballotage” y hoy están insinuando que debería ser eliminada porque ya no es eficiente para nada.
Este es el tiempo, lejos del ruido electoral, de analizar estos temas sin apasionamientos y darles la solución que corresponde.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La villa no es una isla en la globalización

En reciente publicación de diario «El País», de Montevideo, vimos por primera vez reflejada la crisis que vive villa Constitución.

Nadie ignora que la situación de la villa no se diferencia de lo que viven otras localidades del interior del departamento y que no difieren de lo que enfrentan pueblos de otros puntos del país e incluso de países del denominado «primer mundo», porque aún en Europa los pequeños pueblos han quedado despoblados. Sólo permanecen en ellos los ancianos, mientras que los jóvenes y niños encandilados por las nuevas tecnologías y las posibilidades de acceder a otro nivel de confort en las grandes urbes, sólo vuelven para pasar sus vacaciones.
Vale decir que la situación que enfrenta la villa, no es atípica, no es inusual en nuestros días, donde de todos lados se acentúa el éxodo hacia las grandes ciudades y el campo se va quedando sin habitantes.
Ahora bien, hay que entender los avatares que ha enfrentado Constitución, que no son muy diferentes de los que ha enfrentado y enfrenta Belén.
En primer lugar, hay que saber que cuando se construyó Salto Grande, una de las opciones que se manejó para las localidades de Belén y Constitución, fue reunir a la parte de la población que quedaría afectada por el embalse en un solo pueblo que se haría desde cero. El dinero para dicha construcción, los servicios, el entorno y demás, sería aportado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el mismo que financió la construcción de la represa y el traslado íntegro del pueblo de Federación, en Argentina, porque allí el embalse inundó todo el pueblo y no sólo una parte y no se consultó a la población, sencillamente se procedió a construir la nueva ciudad.
El nuevo pueblo a construirse entre pobladores de Belén y Constitución se ubicaría, según el proyecto junto a la nueva ruta 3. Consultados los habitantes de ambos pueblos coincidieron en una cosa: no querían unirse.
La opción fue entonces construir nuevas viviendas en los mismos pueblos, pero alejados del embalse.
Posteriormente el gobierno de Luis Alberto Lacalle decidió cerrar definitivamente El Espinillar, una planta azucarera deficitaria, pero que cumplía un rol social trascendente sobre todo para ambas localidades, es decir, Belén y Constitución. Desde entonces ambos pueblos, jamás se repusieron.
Vale decir que es un largo proceso. Encima de eso llegó después la expectativa por las posibilidades del turismo termal, abrigando esperanzas de una perforación. Cosa que nunca sucedió.
En su momento advertimos del riesgo de crear estas falsas expectativas. Porque en el mejor de los casos son proyectos a largo plazo, no en el plano inmediato.
Hoy la cuestión se analiza desde la realidad de nuestros días y eso, a nuestro entender, es mirar con un sólo ojo, ver sólo lo que tenemos hoy, ignorando el pasado y cómo se ha llegado a esto y esa es la mejor forma de volver a equivocarse, cosa que no queremos por aquello que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Cuando se endiosan criminales

Cuando años atrás alguien de esta casa periodística realizó una entrevista a una persona que se ufanaba de ser de “profesión ladrón”, pero a su vez de tener casa propia, hicimos saber de nuestra discrepancia.

Con los años esa misma persona (el entrevistado) llegó hasta EL PUEBLO para pedir por favor una entrevista porque tenía problemas de salud y no tenía ni dónde vivir…
Le consultamos entonces ¿a qué venía, que años antes se hubiera sentido orgulloso de ser ladrón, pero haber conseguido así su casa propia? Porque se había sentido orgulloso de ser un delincuente.
La respuesta fue “la ignorancia, fue la ignorancia, de uno cuando no sabe lo que hace o lo que dice…”.
Pero nuestra óptica sigue siendo la misma. Un medio de comunicación social tiene una gran responsabilidad. No se trata sólo de responder al mercado, o sea de publicar aquello que vende o que tiene más “rating”, si así fuera seguramente deberíamos dedicarnos a la pornografía o darle absoluta preferencia a la crónica roja, sino que consideramos que esencialmente el medio debe tener siempre presente que es formador de opiniones y por lo tanto debe promover valores y no hacerse eco sencillamente de “famosos” o personajes “tenebrosos” porque según se los presente puede mover a imitadores y esto es nefasto.
En esta línea recordamos que Pablo Escobar fue un criminal, que vivió y murió en su ley, pero llevarlo al cine, hacerlo personaje de una novela o de una película es a nuestro criterio lamentable, sobre todo si no se deja muy claro que asesinó, robó y violó a todos cuantos quiso. Esta película a nuestro criterio es una afrenta a las familias de las más de 30 mil personas que ultimó Pablo Escobar.
Pero en la misma línea nos encontramos ahora con la noticia de que una poderosa empresa multinacional ha comprado los derechos de autor para llevar al cine la vida del “Chapo” Guzmán, otro tenebroso asesino, en este caso mexicano, también acusado de miles de crímenes.
Lo más triste de esto es que hay periodistas o en fin…que están de acuerdo, sólo miran los resultados, si son interesantes para la gente, si venden…, no importa para ellos, el fin justifica los medios y por lo tanto el hecho que el mercado lo considere “interesante” les basta. Y así estamos, no vemos lo que realmente hay detrás de ese tipo de acciones.
No importa nada más que no sea el mercado, el resultado económico, la posición del medio en materia de aceptación popular y como dijera alguien hace muy pocas horas “muchas veces al público sin que se lo manejan como rebaño”, se lo engaña, como a los asnos se le muestra la zanahoria muy cerca de sus narices, sin dejarle ver que está atada a su propio cuello con un palo y por lo tanto jamás podrá alcanzarla…
Sabemos que es odioso decirlo y hablar así del mercado, pero lamentablemente es la realidad…

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Recuperar los espacios públicos

Si mal no recordamos uno de los objetivos del actual gobierno nacional era la recuperación de los espacios públicos, meta que ha sido muy bien vista, en Salto por cuanto existe casi la convicción de que en los últimos períodos “todo daba igual”. En la medida que se insistía y se fuera persistente en un objetivo, formal o no, se terminaba consiguiéndose lo que se pretendía, máxime si se lograba comprometer a un aspirante a Intendente que por esas cosas de la vida terminaba electo.
Incluso sabemos de gente que trataba de asegurarse, “conversando” a todos los candidatos. Esto explica la invasión de algunos lugares públicos que luego se vuelven privados. Los ranchos de la costa y otros lugares, otrora paseos públicos se ven ahora alambrados o incluso con construcciones que terminan por adueñarse de estos lugares.
Claro que encarar la tarea que corresponde, de acuerdo a la ley, es decir, recuperar estos espacios públicos, que debieran estar para todos los salteños y visitantes, donde supuestamente está prohibido acampar o hacer construcciones permanentes, y máxime alambrarlos, es una tarea “antipática” y no todos los políticos están dispuestos a encararla.
Puede haber diferentes situaciones, pero los espacios públicos, La Vasca, entre ellos, tienen una rica tradición y forman parte de un pasado que los salteños deberíamos de honrar y reconocer como parte de ese gran esfuerzo que han hecho nuestros antepasados para legarnos la ciudad que hoy tenemos.
No pretendemos usurpar nada, ni mucho menos perseguir o despojar arbitrariamente a alguien que tenga derechos, pero entendemos que en estos lugares que hayan sido declarados o no patrimonio departamental, nadie, que no sea el gobierno departamental puede abrogarse derecho alguno.
Ahora bien, si la desidia de los gobernantes, o la corruptela de algunos de ellos, ha permitido que haya personas que se instalen en estos lugares y pasado determinado tiempo en ellos, se consideran con derechos posesorios, es la ley la que debe pronunciarse.
En lo personal queremos ser muy claros. Llámese chatarrería, desarmadero o lo que sea, el adefesio que constituye esta montonera de pedazos de automóviles frente a La Vasca es una verdadera afrenta a nuestros antepasados.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (1)

No por mujer, sino por capacitación

Siempre hemos sostenido que la mejor forma de reconocer el valor de una persona, su idoneidad, sus conocimientos, su preparación, su nivel de inteligencia es dándole el lugar que merece en la sociedad de acuerdo a esta capacidad, sin fijarse si se trata de un hombre o una mujer.

Por eso no compartimos las iniciativas de las cuotas políticas, de la contemplación en mejores condiciones laborales para la mujer frente al hombre por el sólo hecho de ser mujer.
Hemos sostenido en estas columnas y seguimos sosteniendo que hay mujeres a quienes la comunidad toda debería de reconocer como personas sumamente valiosas, que han contribuido y aportado mucho a la conformación de la sociedad desde todos los puntos de vista y no sólo los que tienen que ver con su género.
Sin embargo esto no significa que por el sólo hecho de ser mujer deba dársele un lugar de preponderancia. Nuestro sistema democrático de gobierno reconoce felizmente la igualdad de condiciones de hombres y mujeres y más allá de las limitaciones que enfrentan todas las mujeres por su género, por la maternidad, por su dedicación en buena medida a tareas que son vistas como “propias de las mujeres”, ha habido en toda la historia del país, mujeres que han llegado a ocupar cargos destacadísimos incluso la presidencia de la Suprema Corte de Justicia.
Y obviamente que a ellas nadie les ha regalado nada y no tenemos dudas que también aquí en algún momento una mujer llegará a la cúspide del sistema político, pero no compartimos que lo haga por la sencilla razón de ser mujer, vale decir por “esnobismo” o porque a alguien se le ocurra la “originalidad” de impulsar la candidatura de una mujer, sino que sea por capacidad, por lo que demuestre en cuando a dones y a capacidad para dirigir un país.
Obviamente que no nos oponemos a todo lo que sea un avance hacia la igualdad real de condiciones dentro de la sociedad, pero sencillamente creemos que la mejor forma de darle el lugar que merece a la mujer uruguaya, es precisamente reconociendo sus méritos y no otorgándole “favores” por su género.
La cuestión a nuestro entender es reconocer las particularidades del género y considerarlas, pero sin que esto por si solo determine un privilegio, sino una simple cuestión de justicia.
Al celebrar hoy el Día Internacional de la Mujer, pensamos que es una buena oportunidad para reconocer su aporte a la comunidad que integramos.

Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

No cambian la esencia

Las medidas represivas, como las sanciones ayudan, pero no son la esencia.
Por estos días se ha destacado el anuncio de la llegada de las tobilleras electrónicas a nuestra ciudad, una medida vista con muy buenos ojos, pero debemos tener muy claro que no es más que un complemento.
No desconocemos la utilidad del aparatito que permitirá saber cada caso de violación de la disposición judicial por parte de quien la usa, pero si nos equivocamos hasta el momento la cuestión no está determinada sólo por ignorar donde se halla el infractor, sino esencialmente por la imposibilidad (¿o desidia?) de concurrir para detener al infractor.
Lo mismo sucede – a nuestro entender – con la declaración de la figura delictiva del “femicidio” cuando se mata a una mujer por el simple hecho de ser mujer, vale decir cuando “alguien” considera que es de su propiedad y ante una divergencia termina ultimándola.
Hay que tener muy claro que se trata de medidas complementarias, que ayudan, que deben tomarse y son bienvenidas, pero si alguien cree que por este camino llegaremos a solucionar el tema de fondo se equivoca.
Nos explicamos, alguien que esté decidido a llegar a la execrable determinación difícilmente se detendrá por el hecho de que la tobillera electrónica “denuncie” que se la ha quitado o que está fuera del radio que la ley le permite.
Tampoco creemos que “el temor” a una pena muy dura detenga su mano asesina, porque lamentablemente muchas veces el propio asesino termina suicidándose a continuación.
Vale decir, para entendernos. Si pretendemos lograr una comunidad donde cada individuo sea respetado en sus derechos, donde tanto mujeres, como niños y ancianos sean objeto del debido respeto establecido en la comunidad internacional, debido respeto de sus derechos como personas, del reconocimiento social que corresponde, a veces por cuestión de edad, a veces por género o ambas cosas o por cualquier otro motivo que le otorgue derechos, el camino es la educación.
Y no sólo se educa en la escuela, o en la familia. Educa o mejor dicho influye, lamentablemente más para destruir que para educar, para podrir la educación, los medios masivos (aunque haya alguna excepción), pero la televisión, internet, el cine y demás están orientados al hedonismo, a la satisfacción de los placeres, llámese dinero, poder, fama de cualquier manera y subliminalmente deja el mensaje de que cualquier medio es válido para lograr lo que queremos.
Esto es lo que hay que cambiar, claro está, si es que alguien está interesado realmente en respetar el mundo que hemos tomado prestado de nuestros hijos, nietos y demás descendientes, porque en caso contrario, sólo les dejaremos una pocilga hedionda, nauseabunda e inhabitable.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

A propósito del sistema educativo

Se produce hoy el regreso de estudiantes escolares y de los primeros niveles de Secundaria a las aulas. Es más que las fechas de regreso a clases, es un año más de educación y de esfuerzo tanto por parte de los educandos como de los educadores y de quienes fijan las líneas que rigen cada consejo descentralizado.
Más allá de todo lo que se cuestiona del sistema educativo uruguayo, debemos agradecer las bondades, los puntos altos que sigue teniendo nuestra enseñanza obligatoria, gratuita y laica. No se puede desconocer los cuestionamientos que se formulan hoy día a la actualidad de la educación uruguaya, pero tampoco es admisible olvidar los beneficios que esta demuestra.
Coincidimos plenamente en la necesidad de actualizar el sistema, de adecuarlo a la nueva realidad que tenemos hoy y de “aggiornar” la educación a las nuevas tecnologías que suponen grandes ventajas, pero también conllevan un gran riesgo, si les damos un mal uso.
La educación es el tesoro más ambicionado por toda ideología política, religiosa o filosófica porque la formación ideológica de las futuras generaciones es clave para las décadas futuras y la mejor forma de incidir o de alguna forma “direccionar” su elección cuando estas tengan que elegir gobernantes, es incidiendo desde temprana edad en su educación.
Precisamente por este motivo la educación es de los temas más controvertidos permanentemente y aunque nadie lo admita, lo que en realidad se discute son los valores o antivalores -según desde dónde se los mire – que debe contener el sistema.
En buen romance, una generación de jóvenes y gente de mediana edad, que reflexione con profundidad, que cuestione y sepa ver más allá de lo que anda en la superficie no a todos los sistemas les interesa.
Mas diremos, a todos las ideologías les interesa promover y darle visibilidad a los valores y aspectos positivos del sistema que promueve y a su vez esconden u ocultan los antivalores, los aspectos negativos que pueden llevar.
Obviamente que no nos interesa individualizar a ningún sistema en particular, porque a nadie escapa los méritos y antivalores que cada uno tiene.
Lo que pretendemos rescatar hoy, porque es además de justicia hacerlo, es todo lo bueno que sigue teniendo un sistema que esencialmente procura igualar la educación y sobre todo de hacer realidad el derecho de educarse de cada uruguayo, aspecto que obviamente no se arregla con la obligatoriedad de la escuela o del liceo, sino que va mucho más allá de esto.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Otra inversión malograda

Cuando años atrás se impulsó la denominada Ley de Privatización nos plantamos frontalmente en contra de la iniciativa.
Felizmente fue lo que también entendió como más conveniente la mayoría de la ciudadanía uruguaya que sabiamente rechazó el proyecto.
En aquella ocasión dijimos y lo seguimos sosteniendo, que no se trata de si privatizar o no, si vender o no, o si comprometer o no estos bienes que son de todos los uruguayos.
Lo más importante, es establecer debidamente ¿en qué condiciones se lo hace? ¿Quién lo hace? Y sobre todo ¿para qué?
Veamos. En estos momentos se halla en aplicación el proyecto de asociación público – privada y creemos que es un camino acertado.
Que el interés público y el privado lleguen a un acuerdo para participar equitativa y razonablemente de emprendimientos, nos parece acertado.
No es lo mismo que pretendía años atrás la ley de privatización de los principales bienes y servicios del Estado.
Eso sí, debe también conformarse al mismo tiempo una comisión dedicada a fiscalizar, controlar e informar a la población con absoluta transparencia sobre cada uno de los pasos que se den en este sentido.
La población debe estar informada paso a paso de lo que se hace con sus bienes. Es lo menos que puede hacerse y quien o quienes se desviaran de los objetivos trazados, deben asumir su responsabilidad ante la ley.
Ni más ni menos.
Dicho esto, debemos decir también que consideramos que la explotación de algunos recursos por parte del Estado debe hacerse hoy, sin más demora.
Existen casos puntuales. En Salto, por ejemplo, la perforación infrabasáltica de OSE, pagada por todos los salteños mediante una sobrecuota en el consumo del servicio, permanece ociosa.
La perforación costó más de un millón de dólares y luego hubo que instalar una planta enfriadora con un costo bastante parecido, para poder usarla en la red de agua de la ciudad.
Lo peor de todo es que pronto esta perforación debió ser prácticamente tapiada, porque la nueva planta potabilizadora la volvió innecesaria y hace de esto ya varios años.
Si era imprescindible hacerla o no, sólo los técnicos podrían decirlo.
El tema es que desde entonces esta perforación está ociosa, inactiva. Está también la aspiración siempre latente de la Asociación Cristiana de Jóvenes de poder acceder de alguna manera a ese recurso, que es de Salto y de los salteños, por lo tanto, debería de ponerse de alguna manera a su disposición.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La necesidad de ver más allá de la superficie

Muchas cosas cambian, la mayoría por la influencia del hombre ya sea sobre el medio ambiente o sencillamente sobre las condiciones de vida o los hábitos culturales que profesan. Pero también hay cosas que cambian con el simple transcurrir del tiempo, debido a que cualquier acción humana influye sobre el ambiente y las condiciones de vida en general.
Ahora bien, hay cosas que no cambian y no cambiarán jamás. La esencia del periodismo, que es la investigación, la verificación para que lo que se publique o se difunda por otros medios, sea irrefutable, es uno de estos elementos.
Esto va muchas veces contra el hábito de alguna gente que acostumbra opinar según le va en la feria, o de dejarse llevar por la correntada. Es más fácil opinar a favor de grandes masas, que chequear, analizar y tratar de descubrir hasta el último aspecto que influye en cada tema.
Siempre ha sido así y entendemos que seguirá siéndolo. No somos “opinadores” profesionales, apenas intentamos profundizar en algunos temas, pero como dijera gente de campaña “desconfiado como pingo tuerto”. Cuando vemos confluir detrás de un tema a gente que sabemos que piensa diametralmente opuesto a lo que pensamos, no podemos menos que tratar de ver más allá de la superficie.
Y conste que no estamos haciendo referencia a ningún tema específico, aunque haya gente que pueda sentirse aludida, pero una de las cosas que vemos a menudo y nos llama la atención, es la facilidad con que las nuevas generaciones pierden de vista la historia, incluso la más reciente, vivida por sus propios mayores.
No importa que la hayan vivido y sufrido gente de su propio entorno, gente que ellos conocen y saben como piensa, los mensajes explícitos o subliminales que se emiten hoy son “una apuesta al futuro”, una apuesta a que “lo pasado pisado”, lo que pasó ayer “ya fue”, ahora es otra cosa.
Reflexiones como estas son las que cimentan la frivolidad, la superficialidad, y dejan a la vista acciones que llevarán inexorablemente, apenas las pongamos a la luz de la historia, a repetir los errores que en el pasado nos costaron tan caro.
Muchas de las cosas que sucedieron e incluso de las obras que hoy tenemos, muchas con aciertos y otras tantas con “errores” (por usar un término benévolo), fueron impulsadas o autorizadas por alguien, probablemente el o los mismos que hoy están cuestionando lo existente.
Esta es la cuestión, al que le caiga el sayo, que se lo ponga…

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Por lo menos es falta de idoneidad

Que haga cinco o seis años que alguien esté burlando el sistema nacional de salud y sacando provecho económico de esta estafa, sin que nadie pueda descubrirlo, es algo que realmente no entenderemos jamás.
Cuando al trabajador se le descuenta hasta el último impuesto y a veces algo más (como en el caso del FONASA), que haya gente inventando empresas “fantasmas” y dándolas de baja al mes siguiente o a lo sumo en los próximos meses y haga esto permanentemente.
Que haya logrado hacer supuestos “depósitos” en la red bancaria, sin enviar el dinero, logrando que los bancos paguen las sumas que debió depositar, es realmente insólito.
Queremos pensar al menos que quien o quienes hayan sido responsables de la estafa deberán pagar debidamente lo que nos han robado y entiéndase bien, no se trata de un robo contra una institución (FONASA) en este caso, sino contra todos los uruguayos que deberemos pagar ya sea en impuestos, en las tarifas de los servicios o de cualquier otra forma el “déficit” dejado.
Es bueno saberlo, porque se escuchan opiniones que poco menos que “idolatran” a quien logra hacer este tipo de estafas y en realidad están idolatrando a un delincuente, a quien nos ha estafado abiertamente y en lo personal no me gusta aplaudir a la delincuencia.
Pero lo que nos da vergüenza ajena, es ver a las autoridades “festejando” que se hayan descubierto las maniobras, y que prometan investigar hasta el fondo para evitar que vuelvan a registrarse y descubrir a todas las personas involucradas.
Ante esto sólo se nos ocurre pensar ¿y el hecho de que se haya demorado cinco o seis años en descubrirse la maniobra no cuenta? ¿No hubo personas que tendrían que haber inspeccionado y controlado este tipo de cosas? ¿El hecho de que se hubiera descubierto por un tema fortuito ¿tampoco importa?
Realmente nos asombra. Descubrir que se puede engañar al Estado y embaucarlo logrando que page millones de dólares o cientos de miles, da lo mismo, es realmente tristísimo.
Hay mucha gente que si no está involucrada, por lo menos debería ser removida de sus cargos por incompetencia. Suponemos que deben existir controles que de alguna manera fueron burlados durante tanto tiempo y eso no puede quedar así, vale decir, el que sea el responsable debería ser removido, sea el que sea el cargo que ocupe, desde el ministro, pasando por los directores y hasta el funcionario de menor jerarquía que no haya cumplido debidamente su función.
¡Que alguien lo explique por favor!

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La insólita estafa que deberemos pagar todos los uruguayos

Varios años lleva el BPS procediendo a la devolución del dinero aportado demás por algunos de los trabajadores afiliados al FONASA. En los últimos años se ha “amenazado” con no devolver este dinero, que representa unos cuantos millones de dólares, para solventar con él parte del déficit de sistema.
Siempre nos hemos opuesto a esta medida, que por suerte no ha pasado de ser una propuesta luego dejada sin efecto. Es que como lo hemos explicado sería una apropiación indebida, algo que se descontó sin el consentimiento del cliente, porque se lo hace en forma coercitiva y que luego no se lo devuelve, a pesar de reconocer que se descontó más de lo que correspondía, linda con delito, por más ley que probara el parlamento, porque sería absolutamente inconstitucional.
Pero el tema que hoy nos ocupa no es ese, sino el hecho que ha concitado la atención de gran parte de la población y es la multimillonaria estafa que se acaba de descubrir contra el FONASA, que se vendría registrando desde el 2011, sin que nadie lo notara, aunque en Montevideo es “vox populi” la acción de los promotores de las mutualistas para captar afiliaciones de trabajadoras mediante empresas “truchas”.
Se dice que en los últimos meses al menos esto habría representado para el sistema del FONASA, una sangría de más de cuatro millones de dólares ¡por mes! Uno sólo de estos estafadores habría cobrado 60 mil dólares en un mes.
Nos llama poderosamente que esto hubiera escapado a todos los controles durante tanto tiempo, porque se supone que existen muchos controles y cualquiera de ello podría haber notado en estos seis años en que se produjo la estafa, que había irregularidades.
Lo más lamentable de todo esto, es que caiga quien caiga, el gran perjudicado es el pueblo que deberá pagar por el perjuicio cometido contra dineros del Estado.
Cuando escucho autoridades rasgándose las vestiduras para sostener la transparencia del sistema y las promesas de llevar las investigaciones a lo más profundo para detectar a todos los responsables, se nos ocurre pensar que o somos los reyes de los ingenuos o somos los ases de la corrupción.
El Uruguay debe ser la única nación del mundo donde algo así pasa durante tanto tiempo, sin que nadie note nada y no se trata de la sanción a los autores, pero queremos creer que serán duras, aunque no es lo habitual en estos casos y definitiva, Ud, yo, doña María y Juancito, todos los uruguayos terminaremos pagando, como siempre.

Publicado en - EditorialComentarios (0)

La cuestión es saber qué comunidad queremos tener

Julia Elena Stewart, profesora de inglés jubilada del Instituto Crandon, había salido de compras por el barrio Atahualpa, a las 10 de la mañana, cuando dos delincuentes en moto le tironearon el bolso que llevaba colgado al hombro y la arrastraron varios metros por la calle provocándole serias heridas que resultaron en muerte cerebral. Fue intervenida en Casa de Galicia. Nunca recuperó la conciencia y el sábado le quitaron el respirador artificial.
Pocos días atrás había fallecido su esposo, luego de una penosa enfermedad de varios años. Todos los homicidios son condenables y detestables, pero en casos como el que nos ocupa resultan mucho más, en cuanto sus autores no repararon nunca en que podían estar provocando la muerte a su víctima.
En tanto en Banda Oriental, Canelones un adolescente que pretendió defender a su madre que estaba siendo víctima de una rapiña, murió al recibir un balazo.
Lamentablemente el hecho está dentro de las posibilidades en la situación que vivimos en todo el país. Sin ir más lejos, en Salto hay varios arrebatos por día y en algunos casos puntuales la víctima es lastimada.
Vale decir, sólo es cuestión de tiempo y si las condiciones siguen siendo favorables a la delincuencia, para que también aquí tengamos hechos como estos.
No ignoramos que la seguridad es el talón de Aquiles de cualquier sistema político, pero tampoco queremos con esto afiliarnos a aquella afirmación de que se trata de “una sensación térmica”. Tanto lo uno como lo otro es ignorar la realidad y pretender sacar provecho de la situación.
En el primer caso se debiera obrar con absoluta prescindencia de los intereses personales o grupales y concretamente en estos casos los intereses políticos ideológicos.
No es admisible tratar de sacar provecho en estos casos en que la población debería estar sólidamente unida y mancomunada para perseguir al delito, como única forma de enfrentar a la delincuencia con éxito.
Seguramente alguna persona debió haber visto estos hechos, pero la enorme mayoría de los uruguayos hemos llegado a convencernos de que lo mejor es “no meterse” si no somos concretamente las víctimas. Los vericuetos de la justicia y los plantones en la Policía han contribuido en buena medida a esto.
Sin embargo, tendremos que admitir que sin comprometernos no habrá salida, porque sencillamente les estamos dejando el campo libre a los delincuentes que cada vez más se convencen de que la gente les tiene miedo…

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Ni ocultamos ni exageramos, sólo alertamos

En más de una oportunidad hemos manifestado nuestra opinión con respecto al tema. En ocasión de inundaciones, en ocasión de enfermedades y problemas sanitarios y similares, en que hemos alertado de su existencia y por coincidencia se han registrado en momentos en que Salto esperaba turistas, se nos acusó de estar en contra de los intereses salteños, de perjudicar fuentes de trabajo. etc. etc.
Quienes esto han sostenido y sostienen, pretenden que los medios de comunicación masiva, oculten o ignoren la realidad, “pintando” una cosa diferente para captar visitantes.
Por respeto a nuestros antecesores, que nunca han transado en la búsqueda de la verdad y nos han legado el más preciado tesoro de un medio de comunicación masiva, como es la credibilidad, seguimos en la misma tesitura. Así lo pagaron ellos y lo seguimos pagando nosotros. Por publicar informaciones que a veces resultan perjudiciales para determinados sectores de la comunidad, hemos sufrido represalias. Es el precio que sabemos que arriesgamos tener que pagar, pero no estamos dispuestos a ser manejados por intereses sectoriales o grupales.
En estas columnas preferimos analizar, profundizar, tratar de hurgar para descubrir todos los aspectos que comprende un tema, antes de tomar una posición concreta. Siempre nos jugaremos a esto, convencidos de que no hay mejor servicio a los lectores, oyentes o televidentes, que informarles sobre la realidad y tratar de acercarlos lo más posible a la verdad de la cuestión.
Hoy Salto presenta una realidad inocultable de inseguridad, proliferan los hurtos, las rapiñas y similares, pero también hay policías en las calles que están haciendo lo posible por desbaratar estas acciones y capturar a sus autores.
Alertar cuál es la situación es el mejor servicio a hacer a los visitantes. No quisiéramos estar en la piel de quien o quienes sostienen lo contrario cuando alguien que no había sido advertido o incluso había sido informado de que “no pasaba nada”, les reclama por haber sido víctima de la delincuencia.
Para que se entienda. Debemos asumir que Salto no es una isla y la misma delincuencia que golpea en muchos otros lugares de la región, golpea también aquí, por lo tanto todos, visitantes y coterráneos, debemos tomar algunas precauciones inusuales en otros tiempos, porque la situación de hoy es bastante diferente.
Alberto Rodríguez Díaz

Publicado en - EditorialComentarios (0)

Cada vez menos “raras”

Que el hombre es lo que come no es nuevo, no es un descubrimiento de nuestros días. Pero es también lo que absorbe del ambiente en que vive.
Es así que no sólo el hombre sino toda la naturaleza y por ende el ser humano como parte de ella, está afectado por su propia intervención en el medio.
El próximo martes se conmemora el Día Mundial de las enfermedades Raras, las que se están haciendo cada vez menos raras y más frecuentes.
Las enfermedades autoinmunes, que consisten en un desorden del propio organismo, en el que el sistema inmunológico se siente atacado y acelera sus mecanismos de defensa exageradamente, produciendo mayor daño aún es una de las características de varias de estas enfermedades.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 7 por ciento de la población mundial padece alguna de estas enfermedades y hay 7.000 enfermedades clasificadas como “raras”.
En el Uruguay se han detectado al menos 8 de ellas, que cada vez son menos raras, aunque según las estadísticas conocidas afectarían promedialmente unas 40 personas cada 100.000.
Una de las recomendaciones que se formulan en estos casos es precisamente tener mucha paciencia, debido a que la etapa del diagnóstico suele insumir mucho tiempo y muchos análisis precisamente porque se consideran que no son casos frecuentes, sino que escapan a lo habitual.
Más allá de lo científico y lo que puede probar la ciencia, hay que reconocer que el hombre (genéricamente hablando) y todos los demás seres vivientes animales o vegetales vivimos hoy en un ambiente muy diferente al que se nos legó y al que incluso nos han dejado nuestros mayores.
Por una parte las nuevas tecnologías nos han dado un formidable avance en algunos sentidos, pero también la obtención de algunos recursos tecnológicos hacen que ocasionemos un enorme daño al medio ambiente, a la naturaleza.
Los residuos químicos que podemos hallar hoy en los alimentos que consumimos son muchos y muy variados y sus consecuencias no han sido debidamente investigadas, precisamente porque hace poco tiempo que se conocen.
Esto unido a que el mercado no está interesado en que se investigue, porque puede tener algo contraproducente para la salud humana y mucho menos menos interesadas en investigar están las grandes multinacionales que fabrican determinados productos porque podría determinarse que el costo ambiental es nefasto.
Cuando nos demos cuenta que en esto nos va la vida, no sólo de nosotros, sino de las futuras generaciones y pretendamos asumir responsabilidades, seguramente que las posibilidades ya no serán las mismas.

Publicado en - EditorialComentarios (0)




El tiempo

Ediciones anteriores

abril 2017
L M X J V S D
« mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930