Reaccionar a tiempo

Que el hombre es la peor amenaza para la vida sobre el planeta no es nada nuevo y las acciones del máximo depredador constituyen el problema más serio para la preservación ambiental.
Lo testifican 100 millones de toneladas de desperdicios plásticos que han sido arrojadas a los océanos y permanecen allí formando verdaderas islas. Es sólo lo que se ve, pero seguramente sólo una de las más grandes amenazas para la subsistencia de la vida en el planeta.
Pero no solo se trata de los desperdicios, sino de las acciones que evidencian un interés de hacer daño, de perjudicar al otro. Neófitos en psicología entendemos que esto evidencia problemas sociales. Siempre existieron resentidos y personas que tratan de perjudicar o dañar a quien se halla en mejor situación, ostentan un mejor nivel de vida o sencillamente tienen más recursos económicos, pero hasta el momento habían sido una ínfima minoría que estaba controlada y no representaba mayor riesgo.
Pero actualmente nos tememos que ese número se disparó, a tal punto que sus acciones constituyen un verdadero peligro. Un elemento que prueba lo que decimos son los incendios que se registran anualmente.
En verano, cuando los bosques de pinos y eucaliptos que suelen rodear a casas veraniegas en los balnearios uruguayos constituyen un gran riesgo de incendio, se producen éstos y según bomberos más del 90 por ciento de los mismos, son producidos de ex profeso, o sea intencionalmente o por descuidos. En ambos casos estas acciones denotan al menos una falta de responsabilidad y al menos una falta de sensibilidad ante el riesgo que constituyen los denominados fogones, tan nuestros en esta época.
Pero no es la única mala acción de nuestros días, porque basta observar las denuncias de los servicios médicos por ataques, robos y rapiñas ya sea contra los propios médicos o los funcionarios de las ambulancias, cuando están cumpliendo funciones.
Son a nuestro entender muestra de que algo anda mal. Quienes incendian de ex profeso son resentidos o sencillamente delincuentes. Quienes lo hacen por irresponsables son al menos seres inconscientes e insensibles.
Los que atacan a las ambulancias o los médicos y otros funcionarios, seguramente que no están cubiertos por estos servicios y odian a quienes lo están. Lejos entonces de justificar estas acciones, creemos que es necesario revisar algunas cosas, porque esto no nace por generación espontánea y seguramente hay algo que está originando conductas impropias y no queremos qué estas hagan eclosión, como en otros países latinoamericanos, con un costo que no quisiéramos lamentar jamás.
A.R.D.

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Preferimos alinearnos a la defensa de la vida

Uruguay ha marcado un rumbo firme, inexpugnable y decidido contra el tabaquismo. A pesar de ser un país de dimensiones minúsculas y sólo alcanzar dimensiones de un pequeño granito de arena en el inmenso mar de los mercados del mundo, decidió enfrentarse a una de las tabacaleras más poderosas del planeta.
En defensa de la salud de la población el presidente saliente, Dr. Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión y hoy paciente de la dolencia mencionada, decidió plantear una demanda judicial internacional por los daños a la salud que comprobadamente tiene el tabaco.
Luego de un largo camino, la Justicia internacional le dio la razón y permitió que el país recibiera un jugoso resarcimiento que Vázquez destinó a fines benéficos. Cuando se juzga de alguna manera la labor de Vázquez entendemos que debe hacérselo con todas sus acciones, errores y aciertos, virtudes y defectos, yerros y demás deben figurar para hacer una valoración justa de su función como presidente.
Estamos haciendo mención al tema porque se ha planteado una acertada discusión sobre lo obrado por Vázquez en referencia al consumo legal de marihuana en el país. Entendemos que a primera vista podría decirse que existe casi una contradicción entre la lucha anti tabaco y la admisión del consumo de marihuana.
Pero seamos honestos. En primer lugar la legalización de la marihuana no es de su gobierno y mal que le pese a Vázquez y aún en la posibilidad de vetar la ley correspondiente al asumir, cosa que no hizo, nos parece muy respetable la decisión de respetar – valga la redundancia – la decisión soberana de autorizar la legalización.
No nos gusta el consumo de marihuana y no compartimos su consumo, por más que sea denominada una droga “blanda” altamente consumida sobre todo por las generaciones jóvenes.
Siempre consideramos que debe trabajarse por defender la vida y no por atacarla. Si de algo estamos seguros es que la marihuana fumada no es precisamente beneficiosa. Respetamos y seguimos pendiente por saber si ajo otras formas y determinadas especies resulta medicinalmente adecuada, cosa que no es disparatada ni mucho menos, pero esto no justifica lo otro.
Mucho menos justifica el narcotráfico, en una lucha reiteradamente usada como argumento para la legalización, porque en algún momento habrá que revisar si realmente ha sido eficaz y eficiente en esta área.
En tanto día a día se incautan miles de kilos de la droga que sigue entrando por el mercado ilegal al país. Se impone revisar como ha resultado en este sentido.

A.R.D.

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Una norma que debe mantenerse

La obligación de los colonos de vivir en el predio adjudicado, es a nuestro entender una medida justa y entendible. Existen motivos valederos para pensar que se deben establecer, como en los hechos los hay, razones justificadas para otorgar excepciones, pero éstas no pueden ser la regla general.

Nos explicamos, cuando no existía o no se cumplía al menos esta exigencia, lo que determinó fue que los objetivos del Instituto Nacional de Colonización se perdieran por completo y mientras numerosas familias de colonos seguían esperando turno y posibilidades de acceder a alguna chacra, cientos de políticos avivados o sus amigotes, se adueñaron de las tierras y en un alto porcentaje siguieron residiendo en las ciudades dejando a alguien a cargo del campo.
Esto es lo que nos tememos, porque seguro que a ellos le sirve suprimir esta exigencia. Tenemos muy claro que hay trabajos y funciones que justifican la ausencia de los titulares de los campos de colonización y esto debe mantenerse. Pero también debe mantenerse la exigencia de residir en el predio, que no debe ser tenido como una casa de vacaciones, sino de una unidad productiva que debe ser explotada en toda su potencialidad.
Más que la exigencia legal en si, interesa aquí la vigencia de los controles y la fiscalización que se haga. Ni que hablar de la forma “non santa”, o sencillamente sin ética ninguna que han permitido a algunos personajes hacerse de la propiedad de algún campo por unos pocos pesos.
Seguramente que a ellos y su entorno no les sirve la exigencia de vivir en el campo, debidamente fiscalizada como lo estamos planteando. Es que si se cumpliera se evitaría que muchos “avivados” se alzaran con estas tierras, relegando los legítimos derechos de familias enteras que hace muchos años aguardan sus posibilidades.
En estas columnas ya hemos expresado que nada tenemos contra quienes abrazan la política como una acción destinada a servir a los demás, a proteger a los desvalidos y proteger a los más humildes, que pocas veces tienen verdaderos defensores de sus intereses.
Pero si nos hemos opuestos y seguiremos haciéndolo, y denunciando a quienes con máscara de benefactores, buscan “hacer la suya”, pisoteando y pasando sobre los derechos de los demás.
Es obvio que resulta difícil descubrirlos, porque tiene muy bien guardados sus intereses y además las relaciones existentes en nuestra sociedad hace que estos personajes puedan desempeñarse y hasta ser valorados por su “entrega desinteresada”, cuando en realidad no hacen más que esconder sus verdaderos y nefastos intereses.

A.R.D.

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Quien no conoce el pasado no entenderá el futuro

En estas mismas columnas nos hemos ocupado de dar nuestra opinión sobre el nuevo parlamento y más allá de las posiciones que cada quien adopte creemos importante dar a conocer nuestro concepto sobre el tema.
Entendemos que un representante popular debe ser antes que nada una persona capaz de razonar con honestidad intelectual, es decir de valorar lo que realmente hay detrás de cada tema y de tomar posición en base a esto.
Nos explicamos. El pasado domingo vimos publicada en la contratapa de EL PUEBLO, una interesantísima nota a alguien que nos ilustró sobre algunos temas desconocidos para los salteños, porque sencillamente han estado ocultos o disfrazados bajo el manto de acusaciones ideológicas o similares.
Lidio Néstor Bertolotto, un veterano salteño a quien Salto seguramente le debe un merecido reconocimiento, es una verdadera biblioteca, un archivo viviente de temas pocos conocidos en nuestra ciudad.
Bertolotto era por allá en el 70 un orgulloso horticultor que experimentaba con el primer invernáculo y recordamos los preciosos tomates que obtenía.
Pero lo más sabroso de su experiencia en el puerto de Salto, uno de los tantos lugares en que trabajó fue la confirmación de lo que ya sospechábamos. El río Uruguay, la más barata de las vías de transporte que venía desde el Planalto brasileño y traía las jangadas de madera, se terminó como tal por exigencia del FMI.
Es que el organismo crediticio internacional estaba presionado por las petroleras, que no sólo nos vendían el petróleo, sino también pusieron como condición que se favoreciera el transporte carretero, en el que tenían intereses, para seguir vendiéndonos petróleo.
Estas cuestiones desconocidas a nivel popular estaban en las denominadas “cartas intenciones”, firmadas por el FMI y los gobiernos de turno por entonces. No se daban a conocer al público, precisamente porque de lo contrario se revelaría la corrupción y la deshonestidad de quienes no dudaban en hipotecar los intereses del pueblo uruguayo con tal de obtener jugosas ganancias.
Esto explica la temprana muerte del puerto de Salto, cuyos empleados “famosos” por entonces eran conocidos porque cobraban, pero no trabajaban, camino que luego siguió al ferrocarril otro de los medios de transporte más económicos
Quien no conoce el pasado no puede entender el futuro. Allí está la explicación de tanto relegamiento, de tanta postración. Negarlo es hacerse cómplice de acciones deshonestas y vergonzantes que nunca debieron existir.
A.R.D.

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No olvidemos lo esencial en el departamento

La actividad de los próximos meses seguramente estará volcada a la elección departamental. Intendente y Junta departamental, vale decir el gobierno del departamento, conjuntamente con los seis alcaldes existentes en Salto, serán elegidos el próximo 10 de mayo.
Por eso se nos ocurre importante refrescar la memoria en referencia a algunos puntos habituales en estos casos.
En primer lugar, debemos admitir que quiérase o no, cuando alguien hace una opción política, esconde un interés y son muy pocas las excepciones. Un empleo o un cargo ya sea para un hijo, un hermano, una pareja o cualquier otro familiar, es la aspiración más común, cuando no se trabaja directamente en post de una retribución mediante un cargo político.
¿Que hay de malo en esto? Precisamente que no responde a lo que es la mayor justicia. Nada tenemos contra quien o quienes deciden dedicarse a la política, porque entendemos que ésta, bien entendida es el trabajo por el bienestar del pueblo y nada hay más dignificante que esto.
Lo malo es cuando se aspira a sacar un rédito del voto, hipotecando el suyo y comprometiendo el de todo el entorno con tal de sacar un provecho.
El segundo elemento a tener en cuenta, es para nosotros imprescindible. Es planificar, planificar y organizar la tarea a cumplir. Es por eso que asumimos que los intendentes más destacados que ha tenido el departamento han sido todos arquitectos o se han acompañado de arquitectos destacados.
Se dice que el sueño de todo arquitecto es planificar una ciudad nueva (como en su momento se plebiscitó entre los pobladores de Belén y Constitución que iban a ser desalojados por el lago de Salto Grande, que optaron por seguir en sus pueblos y las nuevas viviendas fueron construidas allí y no junto a la nueva ruta como se proponía).
Es que además de las viviendas en si, debe tenerse en cuenta la existencia o nó de los servicios, agua, luz, saneamiento o si está cerca y en condiciones factibles de ser llevados al nuevo urbanismo.
Es frecuente escuchar que tal barrio o asentamiento pide servicios, porque no tiene y es lógico que lo haga, aunque debiera explicarse por qué es difícil que se lleven. Resulta antipático, pero responde a una realidad. Las obras de los servicios deben ser planificadas, por costo, por condiciones favorables o nó.
Muchas veces por un tema de costos los asentamientos y los nuevos barrios son instalados en lugares donde el acceso de los servicios es prácticamente imposible. En tanto en otros puntos, donde incluso hay servicios o éstos están muy cerca, vemos extensos predios vacíos.
Es una situación absolutamente inadmisible y debería dejarse librada a los vaivenes del mercado.
A.R.D. 

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El nuevo parlamento

Nadie puede ignorar que en el nuevo parlamento hay representantes nacionales que hacen sus primeras armas en la política, como los hay también viejos abonados del sistema. Si esto es bueno o malo. Si es lo aconsejable o no, nadie lo sabe. Es lo que ha decidido el pueblo y por lo tanto son los hombres que le merecen mayor confianza en el desempeño de su representación.
Hay un elemento positivo – a nuestro entender – y es que nadie puede considerarse “dueño” del poder. Si bien quien asume la labor parlamentaria tiene ventaja sobre los políticos que no alcanzan esta distinción, tampoco significa mucho si su labor no trasciende o no logra al menos la resonancia que le mantendrá en la consideración pública.
De hecho, la mejor prueba surge del ámbito local mismo, donde ninguna de las tres diputadas (dos del FA y una del Partido Colorado), fueron reelectas.
Nuestra posición ha sido siempre la misma, entendemos que la labor parlamentaria, lejos de ser regida por posiciones ideológicas, debe ser regida por el razonamiento y la vigencia de valores como la honestidad, la justicia social, la equidad y la igualdad de posibilidades para todos los uruguayos, sin otras diferencias que su leal saber y entender, como lo da a entender la Constitución de la República.
Las denominadas “manos de yeso”, (una acepción muy gráfica para ilustrar el accionar de algunos parlamentarios) ejemplifican la falta de razonamiento, de capacidad para levantarse por sobre las barreras ideológicas.
Para nosotros sólo determinados temas merecen una conducta así, nadie puede ignorar que el presupuesto nacional y unos pocos temas más requieren de este tipo de actitud, porque sencillamente es lo que ha elegido el pueblo, en el acierto o el error.
En los demás asuntos, para nosotros la enorme mayoría. Deberían buscarse bases comunes, sentando políticas de Estado destacando las coincidencias y minimizando o reduciendo las discrepancias.
Seguramente que las denominadas “manos de yeso” o disciplina partidaria, seguirán viéndose y escondiendo flagrantes ignorancias en algunos temas. No deberían existir, porque para nosotros al menos, la razón debiera de prevalecer por sobre la ideología y nadie, nunca debiera compartir leyes o medidas que terminen siendo contra los intereses del pueblo.
Por el momento veremos que nos depara este anteproyecto, cuando sea presentado en el parlamento, porque seguramente nos dará idea de cuál será el panorama que tendremos en los próximos cinco años.
A.R.D. 

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La primera pulseada

La denominada ley de urgente consideración, ley de urgencia en una denominación popular, constituye la primera gran pulseada entre el actual gobierno, que será oposición desde el próximo primero de marzo y la oposición conformada por la denominada coalición multicolor que será gobierno desde dicha fecha.
Nadie ignora que tras la discusión planteada, que por el momento se limita más que nada a cuestión de forma y no de fondo, se esconde la primera gran pulseada, entre gobierno actual y el próximo.
Es que mientras el gobierno electo considera que hay muchos asuntos que aunque no resultan de urgente consideración, deben de encararse a la brevedad y por lo tanto es necesario tener resuelta su implementación cuanto antes para quienes habrán de asumir la responsabilidad de gobernar desde el próximo primero de marzo.
Como mantener o no el carácter de urgente, depende de la decisión del parlamento, ya impuesto y en el que hay una mayoría del nuevo gobierno, en los hechos esto resulta casi utópico cambiarlo.
Pero tratándose de un anteproyecto (aún no llegó al nuevo parlamento con forma de proyecto), es factible que haya alguno de los temas que sea sacado del proyecto definitivo y presentado como una ley común, sin el exiguo plazo que requiere una ley de urgencia.
Considerando la expuesta intención del gobierno entrante de dialogar y negociar, no vemos imposible que finalmente se opte por este camino.
Ahora bien, que quede claro. Sacarle el rótulo de urgente consideración a algunos proyectos, no puede transformarse en un elemento más de burocracia, el que se discute por años y cuando se llega – si es que se llega – a una definición esta es obsoleta, porque la realidad ha cambiado.
Creemos que el paso correcto está en lo intermedio. Hay temas de urgente consideración y sabemos muy bien cuales son y también hay temas que requieren mayor revisión, pero no una eterna discusión que lo que logra es mantenerlo lejos de las decisiones debidas.
Que nadie se equivoque. Lo que se discute son elementos ideológicos y por lo tanto es necesario darles el lugar que les corresponde. El pueblo no puede ser rehén de estas discusiones, porque es en definitiva quien será beneficiado o perjudicado por el resultado de esas decisiones.
Nuestra opinión es que hay asuntos que deben ser considerados con urgencia y otros que no. Que quienes serán oposición pretenden “hacer tiempo”, para decirlo con términos futboleros y quienes serán gobierno a su vez pretenden tener resuelta (de acuerdo a su concepción) la mayor cantidad de temas posibles lo sabemos, el tiempo dirá en que se equivocan unos y otros, porque esto no es una ciencia exacta.
A.R.D.

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Un homenaje desacertado

Fuerte polémica se ha desatado a raíz del homenaje que realizara el PIT- CNT al presidente de la República en ejercicio, Tabaré Vázquez. Sin pretender involucrarnos en esta polémica, creemos oportuno dar a conocer nuestra opinión al respecto.
Lo primero a establecer es que en lo personal no estamos de acuerdo. No nos parece acertado realizar una distinción por parte de un sindicato, de una institución representativa de los obreros del país, innegablemente identificada con la izquierda del país, a un presidente que debe representar a toda la población uruguaya, más allá de sus ideas y de su color político.
Es la misma posición que esperamos expresar y defender si el homenajeado fuera de cualquier otro partido o ideología. Sencillamente no cabe el homenaje estando en ejercicio del cargo.
No somos ingenuos. Sabemos que nadie como un presidente de izquierda puede armonizar con el reclamo de derechos de los obreros. No podemos desconocer que durante la presidencia de Vázquez los obreros vinculados al PIT CNT y todos los que existen en el país lograron conquistas importantes, las ocho horas para los trabajadores del campo, el pago de salario vacacional y licencia para los mismos y ni que hablar todo lo que han logrado las trabajadoras domésticas.
Ni que hablar que todavía es poco, que estamos lejos de lograr equidad, de desterrar el trabajo esclavizante, pero se han dado grandes pasos hacia esta conquista.
Es probable que se haya errado al realizar este homenaje, pero no se puede desconocer las posiciones que se han mantenido a lo largo de estos años. Es más las estadísticas indican que en toda Latino América nadie ha realizado más medidas en reclamo de sus derechos ante un gobierno nacional que el PIT-CNT en el Uruguay.
Tampoco es posible olvidar que Vázquez tuvo posiciones antagónicas con el PIT.CNT en algunos casos, como en referencia al aborto, en que el presidente de la República vetó lo decidido por el Parlamento y apoyado por el PIT- CNT.
De todas formas, consideramos que hacer este reconocimiento durante el mandato de Vázquez es casi mojarle la oreja a quienes pensamos diferente sobre este tema y ello no es lo mejor. No nos parece acertado incluso decidir hacerlo aún a sabiendas que varios sindicatos no lo consideran oportuno. Respetar la mayoría puede ser democrático, pero es al menos muy antipático.
No por ello dejamos de reconocer los argumentos esgrimidos y para nosotros valederos, pero hay una cuestión de forma y diríamos de oportunidad, que opacan e invalidan – para nosotros – lo demás.
A.R.D.

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Aprender a escuchar

Uno de los errores que hemos visto cometer a diario sobre todo por parte de las personas más jóvenes, es no escuchar. A menudo vemos que a lo sumo se escucha a las personas mayores como quien oye llover, vale decir escuchando, pero sin prestar la debida atención y sin la más mínima intención de analizar lo que se le está tratando de trasmitir.

En este contexto luego los vemos cometer gruesos errores que seguramente pudieron ser salvados de escuchar debidamente y a tiempo la voz de la experiencia.
Pero no es privativo de los jóvenes, porque uno de los errores que vemos cometer casi ineludiblemente a todo nuevo gobierno, así sea del mismo partido gobernante, es cambiar aspectos de política educativa, comercial, de relacionamiento internacional y en definitiva casi de todo lo que se le antoja a cada nueva fuerza política que asume cada cinco años en nuestro país.
Aquello de “cada maestrito con su librito”, es aplicable aquí como en ninguna otra parte y el costo de la improvisación lo paga invariablemente el pueblo uruguayo todo.
Seguramente si aprendiéramos a escuchar como corresponde, no para seguir al pie de la letra lo que se nos afirma, sino para analizarlo y recoger todo lo bueno y desechar lo malo, evitando en lo posible cometer los mismos errores, parece lo más sabio e inteligente.
No significa esto que desconozcamos los cambios. Que no entendamos que los tiempos que vivimos hoy son muy diferentes a los de décadas atrás. Los avances de la tecnología y de la ciencia sobre todo se notan a inciden en muchos aspectos de la vida diaria, pero lo que no cambia son los valores humanos.
Pero lamentablemente la experiencia indica que la enorme mayoría delos jóvenes “le ha colgado una tarjetita” a las personas adultas y sobre todo a los ancianos, considerando que “ya fue” y todo lo que diga o haga está referido a tiempos que ya no existen.
El pensar con honestidad. El valorar la solidaridad y el compromiso comunitario por sobre el individualismo y el placer personal, son aspectos que no debiéramos perder y sin embargo cada día son más raros.
En el mejor de los casos el que piensa en los demás o demuestra ser solidario, es un “gil” como dicen los porteños y por lo tanto el concepto de felicidd y de disfrutar la vida se reduce a disfrutar, a darse placer, dinero, fama, sexo y todo aquello que me permita “vivir bien”, ganar “plata fácil” y nada mas.
Así nos va en la vida…

A.R.D.

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Que alguien lo explique

Que alguien explique por qué un recluso fugado hace ya varios meses de la cárcel departamental (hoy llamada Instituto Nacional de Rehabilitación INR), puede mantenerse prófugo durante tanto tiempo y además seguir cometiendo rapiñas con armas de fuego, vale decir hasta cabe la posibilidad de que cometa homicidios.

Se ha sabido ahora que es uno de los dos delincuentes que intentó “copar” una chacra de las inmediaciones de la cárcel central. Vale decir que ha estado y se ha desenvuelto muy cerca del lugar donde a diario transitan muchos policías y lo hizo por lo menos durante tres meses sin que nadie lo advirtiera.
Esto nos replantea la manida interrogante ¿lo que necesitamos es más policías o mayor compromiso?. Los policías han sido en los últimos tiempos el blanco principal de la delincuencia y obviamente que esto nos preocupa, pero antes que nada deberíamos revisar qué policías están decididamente cumpliendo con su deber y quienes de alguna manera apoyan o facilitan al menos el desempeño de los delincuentes.
En el caso que nos ocupa quedan muchas interrogantes. ¿Quién es el delincuente fugado? ¿Cómo pudo fugar? ¿Qué antecedentes tiene? ¿Nadie sabía donde estaba ni con quien andaba?.
Generalmente estas interrogantes quedan sin respuestas. Nadie se hace cargo de brindar la información correcta y completa, como debiera ser. Mucho menos de investigar los hechos. Cobijar la delincuencia de alguna manera es apoyarla, ponerse de su lado y como lo hemos sostenido reiteradamente, en estas columnas, de esta situación no hay salida posible si no nos involucramos.
Aunque los visitantes entiendan otra cosa, los salteños sabemos que nuestra ciudad ya no es lo que era. Aquella ciudad que alguien denominó “de los perros chicos”, dado que los canes eran mascotas y no mastines guardianes, ya no existe, pero de nosotros depende recuperarla.
Si seguimos de alguna manera cobijando a la delincuencia, seguro que no volveremos a tenerla. Cuando un Policía mira para otro lado para “no complicarse”, debe saber muy claramente, primero que está cometiendo una omisión a su deber y en segundo lugar que es probable que dejándole el campo libre a un delincuente, puede incluso estar poniendo en riesgo la integridad física de algún compañero de armas o un conciudadano.
Cuando se cometen robos dentro de la propia sede de la Policía, como es la Jefatura de Salto y “se tapa” con silencio, estamos tomando partido por la delincuencia.
Por lo menos debiera informarse debidamente de todo lo que la ley permite y en caso de ser un prófugo, seguramente con antecedentes penales (sino no estaría preso) la ley faculta a informar con pelos y señales. ¿No se lo hace por ignorancia, por comodidad o por complicidad?.

A.R.D.

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Endurecer la represión sin apuntar a una mayor equidad no es el camino

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Los abigeatos o robos de ganado y con ello nos referimos específicamente al robo de lanares o vacunos que son los más frecuentes, es uno de los más graves problemas que tiene el país. Es que como lo han explicado las propias autoridades en la materia hoy no se trata de quien roba una oveja para comerla, sino de verdaderas organizaciones que disponen hasta de vehículos adecuados para trasladar numerosos animales por vez.

Para probar lo que decimos basta con recurrir a los pocos casos que se han aclarado en este sentido.

El gobierno electo ha manifestado que habrá de crear una Dirección en el Ministerio del Interior para atender a los casos de la seguridad rural e incluso estudia la posibilidad de ampliar las posibilidades para la defensa personal.

Si bien tenemos temor de que las cosas se salgan de su cauce y vuelvan a repetirse casos como el reciente en que resultó víctima fatal un adolescente al tocar un alambrado electrificado, no podemos menos que entender que el dueño de una propiedad privada, cansado por los frecuentes robos de sus bienes tome las precauciones que la ley le autoriza.

No podemos compartir siquiera el hecho de que alguien robe para alimentar a su familia, por la sencilla razón de que entendemos que en un país que existiera equidad, nadie debiera tener necesidad de robar para satisfacer sus necesidades o las de los suyos.

Preferimos luchar por lograr equidad dentro de la ley y no por usurpar lo que no es nuestro.

Pero es la realidad de adonde hemos llegado. La política del “hacé la tuya”, o de lograr dinero fácil, nos ha llevado a esto. Hoy no hay códigos, nos hay límites para tener, tener y tener, que es lo que se ha pregonado y por lo tanto de lo que se trata es de conseguir lo que otro tiene sea a precio que sea.

Para tener una idea concreta de esto, bastaría con preguntar a cualquier niño de los asentamientos o barrios carenciados o incluso de otros ámbitos donde se conoce o padece con mayor crudeza por estos temas, ¿Qué quiere ser cuando sea mayor?. La respuesta es conocida “narcotraficante”.

Es que existe al menos el mito de que quien vive mejor, no trabaja, maneja dinero en cifras importantes y demás, es que se dedica a esto.

Obviamente que no compartimos y que entendemos que algo debe hacerse para enfrentar esta situación, pero no es con la sola represión, sino con normas  y leyes más justas que podamos lograrlo algún día.

A.R.D.

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Algo anda mal en el tránsito

Que el tránsito en la ciudad es un caos no es ninguna novedad para quien circula habitualmente por ella. Sin embargo a menudo vemos irregularidades, faltas, infracciones que no son corregidas por algunos de los inspectores de tránsito como corresponde.
Nos explicamos ¿Quién no ha observado motos estacionadas sobre una vereda? O lo que es peor aún, autos u otros vehículos atravesados sobre la acera por la que están obligados a transitar los peatones, según establecen las normas municipales.
No estamos pidiendo sanciones en estos casos, pero si advertencias, notificaciones para que quienes lo hacen por ignorancia de la ley lo puedan evitar y quienes reincidan y persistan en su falta a sabiendas de lo que están haciendo, sean sancionados como corresponde.
La cuestión es quien controla a los controladores. Tampoco es secreto para nadie que salvo en la zona céntrica donde los inspectores hacen la zafra, multando a quienes no han comprado su boleta para estacionar en las horas en que está prohibido hacerlo sin exhibir esta boleta, en los demás casos hemos presenciado personalmente las omisiones, que se dan incluso en la zona céntrica.
Esto es parte del problema. Algunos motonetistas -no todos por supuesto – adelantan a los demás vehículos por donde notan un hueco circunstancial, derecha izquierda, en las esquinas, en lugares donde no tiene preferencia y demás.
Estamos seguros que la mayoría de ellos no sólo no tiene documentación alguna del vehículo, sino que ni siquiera ha pasado por la cercanías de los lugares donde se expiden estos documentos.
Lo triste del caso es que tampoco esto les trae consecuencia, porque a veces sus temerarias maniobras se registran ante los ojos mismo de los inspectores y estos “no los ven” o prefieren mirar para otro lado para no complicarse.
Aun así el número de vehículos decomisado a diario por irregularidades es alto. Lo lamentable de esto es que no se registra al infractor, sino sólo al vehículo y por lo tanto, es probable que el conductor se haga de otro vehículo, vaya a saber de qué manera, y pueda circular nuevamente hasta que lo vuelvan a detener.
Es evidente que el sistema no funciona correctamente y por lo tanto debemos revisarlo. Quien maneja un vehículo en irregularidad debiera ser sancionado e impedido de conducir nuevamente mientras no haga frente a la multa por lo menos.
En esto sigue siendo rescatable el emblema de la bandera brasileña “Orden, e Progreso”.
A.R.D.

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Tomar conciencia del alcance de nuestras acciones

En estas columnas nos hemos referido reiteradamente a la educación popular y es probable que no haya quedado suficientemente claro que no nos referimos al conocimiento de una profesión o de un oficio, sino lisa y llanamente a lo que significa la prolijidad, la higiene y el orden que debemos mostrar en los lugares públicos.
Apenas observemos la conducta de los compatriotas en estos lugares, nos daremos cuenta a que nos referimos “la gente es sucia” hemos escuchado reiteradamente y no compartimos esta aseveración.
En primer lugar porque cuando se generaliza, se corre el riesgo de cometer injusticias. Hay compatriotas que nos hacen sentir orgullosos del país que integramos, prolijos, ordenados y correctos. ¿Cuántos son o qué porcentaje de la población obra así? Eso no lo sabemos.
Se nota en el tránsito y en toda ocasión que estos se desenvuelven en espacios públicos compartidos.
Seguro que también hay de los otros, la gente que tira papeles, botellas, envases de plástico y todos sus desperdicios fuera de lugar, así haya papeleras o contenedores cerca para recoger ordenadamente estos residuos.
Las ciudades son un reflejo de la conducta de quienes les habitan y no basta con que el gobierno departamental o municipal haga el máximo esfuerzo en este sentido para anular los malos hábitos, porque si nosotros seguimos mostrando nuestra desprolijidad de poco o nada servirán estos esfuerzos políticos.
Sabemos que estamos refiriéndonos casi a una utopía, pero para explicarlo gráficamente vayamos a la eliminación del mosquito del Dengue (Aedes Aegypti), depende de la eliminación total de los recipientes que contienen agua limpia, desde las tapitas a aquellas plantas que las contienen, ninguna población del mundo ha logrado eliminar este zancudo una vez que se instala pero eso no es excusa para que bajemos los brazos en esta lucha.
Es que mal que nos pese y sabemos que con esta opinión nos estamos ganando la antipatía de mucha gente, los pobladores somos parte de estos problemas y en buena medida la solución de los mismos depende de lo que hagamos.
Cuando obramos dando a entender que no nos importa lo que estamos incidiendo, es decir si para bien o para mal con nuestra conducta, seguiremos en esta situación, mostrando que no merecemos otra cosa que este mundo miserable, que ve proliferar los basureros tanto en el agua, como en los baldíos o en cualquier lugar público.
Es probable que esta conducta esconda otros problemas sociales, pero lo primero a tener en cuenta tiene que ser el tomar conciencia de nuestra realidad. Nadie puede encarar una solución adecuada a algo que no ve o no considera un problema.
Comencemos por el principio.
A.R.D.

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No basta, pero es una buena muestra

La palta o aguacate como se le llama más allá de Sudamérica, es considerada actualmente el “oro verde” por sus grandes beneficios para la salud, que determina una gran demanda a nivel internacional, con buenos precios. Todo esto estimulado por su generosa producción de frutos.
Esto explica por qué el cultivo ha proliferado y se ha extendido en muchos casos desplazando otros cultivos hortícolas o frutícolas.
Lo que poca gente o nadie sabe es que la palta para producir un fruto requiere cientos de litros de agua y por lo tanto las miles de hectáreas sembradas en países como Chile, que ha aumentado notoriamente su producción y exportación de paltas, es la crisis de agua dulce que hay detrás.
Es el denominado lado oscuro de la palta, lo que constituye el centro de la actual “guerra por el agua” en Chile. Petorca es un pueblo chileno cuyos habitantes hace siete años que no tienen agua potable.
Desde que las llamadas “agrícolas”, comenzaron a perforar pozos más profundos que se llevaron el agua para el oasis que puede verse casi al otro lado de la calle consistente en un monte o plantación de aguacates de miles de hectáreas.
Es que además la legislación chilena establece que el agua puede extraerse libremente y basta contar con un permiso o autorización de Estado para llevarse todo lo que se pueda extraer.
Es más los excesos al permiso, en caso de ser constatados son sancionados como falta administrativa y por lo tanto se zanja con una multa. Las grandes empresas pagan las multas y pueden seguir consumando sus infracciones.
Es por eso que en esta región de Petorca, donde antes existió un río en el que los habitantes del lugar se bañaban e incluso pescaban salmones, hoy sólo se ve tierra árida y reseca. Los pobladores del lugar dependen del camión cisterna municipal que les abastece para sus necesidades mínimas.
Nadie, ni el gobierno, ni los políticos, ni nadie hace nada para devolver este derecho humano a los pobladores, a excepción de Holanda, uno de los más importantes puertos del mundo para la fruta, que ha prohibido importar aguacates desde Petorca.
Es sólo un granito de arena, pero es caminar en la dirección correcta. El aguacate producido en grandes cantidades daña el ambiente donde sea producido esto es en Chile, México, España o cualquier otro lugar y por lo tanto la prohibición debería de ser total venga de donde venga.
Es obvio que no alcanza el ejemplo holandés, pero al menos es una muestra de buena voluntad.
A.R.D.

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Que nunca se nos olvide

Auschwitz (1940-1945), centro de un complejo grupo de campos de exterminio. 6.000.000 de personas asesinadas. El doble de la población uruguaya. Entre ellas había niños, mujeres, hombres. No importa su nacionalidad no deja de ser menos barbarie atroz, los tormentos y las masacres.
Ruanda (1994) casi un millón de muertos, pertenecientes en su mayoría a una raza o una tribu africana, lo que no hace menos aberrante y condenable los crímenes. En este caso el horror duró 100 días y la mayoría de los tutsi, víctimas de la mayoría hutu, de Ruanda (Africa), fueron asesinados en sus propias casas, en iglesias u otros lugares donde se habían refugiado.
Esto sin olvidar el denominada genocidio armenio, del que se afirma que dejó más de 2.000.000 de víctimas entre asesinados y deportados de Armenia durante la primera guerra mundial 1915 -1917.
En todos estos casos hubo un común denominador. Las cosas no se dieron por generación espontánea, sino que fueron creciendo y desarrollándose con la complicidad de los países poderosos y de otros poderes que prefirieron mirar para otro lado, antes que comprometerse por defender la vida y la libertad ante los atropellos a que eran sometidos.
Más acá en el tiempo se han dado en nuestro sub continente, hechos muy similares. No creemos que haya una sola persona que justifique por ejemplo, la tortura, los tormentos y el asesinatos así sea de criminales que han cometido muertes aberrantes.
Entendemos que hay leyes para juzgarlos y una sociedad organizada debe de obrar de esta manera, no con el ánimo de escarmentar, sino para que se sepa que quien delinque debe pagar a la sociedad que integra por su delito.
Así sea una persona carente de recursos, debe de alguna manera resarcir el daño provocado y sobre todo, lo más importante tanto para ellos, como para nosotros, es el hecho de que se asuma, de que se tome conciencia del daño y la injusticia que se ha hecho.
El crimen no compensa, decían nuestros mayores y seguramente que es así, pero no sólo se trata de no asesinar por el hecho de que no compense, sino porque lo justo es respetar la vida y los derechos de los demás. Sólo así podremos dar forma a una comunidad en la que sea dignificante vivir.
Asiduamente nos encontramos con la afirmación de que “Nunca más” deben de repetirse estas masacres, estos crímenes de lesa humanidad, pero seguramente el riesgo está latente, por dos motivos esenciales: 1) El olvido de lo espeluznante de estas masacres, por parte de quien no las vivió en carne propia 2) La costumbre cómoda y cobarde de mirar para otro lado y dejar pasar los primeros síntomas sin condenarlos como se debe.
A.R.D.

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Resta mucho en el camino hacia la equidad

Frecuentemente escuchamos a mucha gente proclamar con orgullo que el sistema uruguayo establece que la educación es gratuita e igualitaria para todo el mundo.

Si bien esto es filosóficamente así, en cuanto el acceso a la educación incluida la universitaria es totalmente gratuita para todo el mundo, lejos estamos de tener una educación igualitaria.
Nos explicamos porqué se habla de “bullying” en los centros educativos. Es que las diferencias siguen siendo notorias. No es cierto que haya equidad, aún cuando se haya avanzado hacia ésta.
Un estudiante de clase media alta o más aún de clase adinerada, nunca concurrirá a la escuela o el liceo o cualquier otro centro educativo, “a media barriga”. No sabrá nunca lo que es mojarse cuando llueve y permanecer con los pies mojados, porque seguramente concurrirá en el coche de sus padres o de algún vecino cercano.
No así el hijo del trabajador, del obrero que en el mejor de los casos tendrá que hacer determinada distancia a pie para tomar un ómnibus.
Un estudiante que no esté bien alimentado obviamente tendrá desventajas, pero máxime cuando está pensando en el panorama que queda en su casa, con padre desocupado o con menguado salario, con hermanos, padres o abuelos sin tener para alimentarse. Si “su cabeza” está enfrascada en esta situación, en lugar de concentrarse en los estudios, difícilmente rinda y logre las mismas calificaciones de quien no tiene estos problemas.
Esto es también violencia doméstica, sobre todo cuando los docentes y otras autoridades de los centros educativos miran para otro lado y no prestan suficiente atención a estas inequidades.
No afirmamos que sea en todos los casos, ni mucho menos hacemos responsable de ello a los estudiantes, pero si entendemos como padres, docentes y autoridades, tenemos responsabilidad y nos tenemos que hacer cargo de estas situaciones.
En tanto no eliminemos aspectos como los que hoy nos ocupan, seguiremos navegando en una burbuja y de nada valdrá poner el grito en el cielo, cuando estas situaciones de inequidades, estas diferencias de posibilidades exploten, con la misma o mayor violencia aún de la que les hemos impuesto nosotros.
Si se apunta sólo a la represión como forma de solucionar el tema de fondo estaremos errando el biscochazo. Los que “caen” o son apresados, son sólo los menos eficientes, los menos inteligentes porque los demás es probable que nunca los descubramos y seguramente son los más peligrosos.

A.R.D.

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Que nunca más falte el agua potable

Quienes tenemos algunos años más, recordamos con total claridad aquellos veranos crueles, en que Salto además había crecido o se había desarrollado urbanísticamente más rápido de lo que podían responder los servicios.
Es así que recordamos varios años en que la noticia del verano era invariablemente la escasez o nulo suministro de agua potable a la Zona Este. Muchos vecinos debían levantarse de madrugada para juntar un poquito de agua en algún cubo.
Después la responsabilidad, como la culpa nadie la quería, OSE que culpaba a la exageración en el consumo, los vecinos que afirmaban que fuera cual fuera su conducta el agua no les llegaba y la Intendencia que pese a no ser de su estricta incumbencia trataba de abastecer mediante camiones cisternas a los barrios donde la escasez de agua potable era evidente.
Así fue la situación hasta que OSE con una inversión importante y también una fuerte presión del entonces intendente Eduardo Malaquina, optó por ampliar la capacidad de “producción” de agua potable, construyendo la nueva potabilizadora. Desde entonces no hemos escuchado reclamo alguno.
Pero el tema no es nuevo, se trata del huevo o la gallina. Tanto las autoridades de OSE, como jerarcas de la Intendencia sobre todo de las anteriores, han explicado que el tema radica actualmente en los asentamientos y es probable que alguno de éstos carezca de agua potable.
Es que generalmente los asentamientos se instalan en lugares donde OSE no tiene previsto dotar agua potable, por las condiciones del terreno o su baja ocupación poblacional sobre todo.
Claro está que generalmente los servicios están lejos de estos lugares y por lo tanto llevarlos tiene un alto costo para las empresas estatales, que generalmente no están previstos.
Conviene saberlo, porque es frecuente ver o escuchar los reclamos vecinales, aspecto que no condenamos, pero hay que ver toda la película y no sólo la parte que me da la razón.
Hablar de estos temas, cuando no hay una emergencia, como puede ser la falta de agua potable ante una ola de calor, es lo que consideramos más apropiado, debido a que no existen presiones y cada uno sabe a qué atenerse.
No compartimos la falta de agua a ningún habitante del planeta. En primer lugar porque el acceso al agua es un derecho de toda persona, en tanto en ello le va la vida. Pero tampoco ignoramos que muchas veces se presiona partiendo de un hecho muy cuestionable.
Así las cosas esperemos que a ningún uruguayo le falte el agua en estos días de tanto calor.
A.R.D.

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¡Basta ya!

Son de las actitudes que nos causan mayor enfado. Cuando vemos que alguien baja el vidrio de la ventanilla del coche en que viaja para arrojar así sea un papel de caramelos, una colilla de cigarrillo, un envase vacío o cualquier otro residuo, no sólo nos enfada, sino que lamentamos que haya gente que entiende que no tenga responsabilidad alguna en relación a la preservación ambiental del planeta que comparte y prefiere obrar desaprensivamente.
En realidad no sabemos si hemos avanzado o retrocedido en este aspecto en los últimos años, porque no podemos ignorar la cantidad de gente, que por fortuna demuestra otra actitud, arroja sus residuos en las papeleras instaladas en los lugares públicos y también los residuos domiciliarios en las volquetas instaladas con el propósito de recoger ordenadamente estos residuos.
No sabemos cómo nos hubiéramos comportado años atrás, si hubiéramos conocido los residuos plásticos, el polietileno, la denominada espumaplast y otros tantos elementos que acostumbramos arrojar en cualquier lado o a un curso de agua directa o indirectamente, donde terminan y luego van a los mares y forman las famosas islas de plástico que hoy constituyen una severa amenaza para la flora y fauna marina.
Vivimos en una época donde enfrentamos las consecuencias de una educación individualista, regida por el “hacé la tuya” y por lo tanto todo cambio cultural, que debe apuntar más que nada a lo social, es decir a tener en cuenta las consecuencias de nuestra conducta y de nuestras acciones en el universo de las demás individuos, ya sea una comunidad, un pueblo, una nación o el conjunto de éstas es casi una utopía.
En realidad hay que ser muy obstinado y confiar mucho en los humanos para asumir que algunas de las personas que hoy obran desaprensivamente, entendiendo que los bienes públicos, como ríos, calles y la naturaleza en general, son ajenos y por lo tanto no tenemos obligación de cuidarlos, tienen chance de llegar obrar distinto de lo que hoy lo hacen.
La cuestión es por lo tanto saber si llegaremos a tiempo para lograr que cambien de actitud o si llegaremos tarde y ya nada será posible salvar.
Es necesario entender que en esto nos va la vida misma, no tanto la de nosotros, sino la de todos los que nos sucederán.
Por lo tanto, así como recibimos este mundo de nuestros mayores debemos de entregarlo a quienes nos sucedan. Es nuestra responsabilidad y ¡basta ya! de tanta irresponsabilidad.
Caminemos en el sendero correcto.

A.R.D.

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Tarda pero ¿llega?

Dentro de pocas semanas la ciudadanía uruguaya concurrirá a las urnas por tercera vez en ´- forma obligatoria – en pocos meses. En esta oportunidad será para elegir a las autoridades departamentales y municipales.

En relación a este tema tenemos varios puntos a considerar, pero probablemente los dos más importantes sean, si ha sido acertado o nó la separación de la elección paralela con las elecciones nacionales, que regía en el país, hasta pocos años atrás.
No dejemos de lado el costo de cada acto eleccionario, esto es tanto en logística, como en todos los materiales que se requieren para consumar una elección.
Vale decir, estamos hablando de millones de dólares y la gran pregunta es si es necesario y conveniente que estas elecciones sean realizadas por separado, a pesar del costo que suponen o si lo aconsejable, a pesar de algunos inconvenientes, es realizarlas en forma paralela a las elecciones nacionales.
Es más entra en este tema el famoso “voto cruzado”, al que gran parte del sistema político se opone tajantemente y al ejecutar por separado estos actos eleccionarios lo que se está demostrando es precisamente que hay ciudadanos que prefieren optar por algunas ideas hombres en el plano nacional, vale decir para gobernar el país y otras u otros en el plano departamental, así sean candidatos de otro partido diferente.
Otro aspecto a considerar son las acusaciones que suelen hacerse en estos períodos. Algunas de estas denuncias suelen llegar incluso a la Justicia, como sucedió en ocasión del último acto eleccionario departamental y luego nada más se sabe. La Justicia no se pronuncia, ni para confirmar la pertinencia de la denuncia, ni para desestimarla por falta de elementos.
Esto es lo inadmisible, porque ya sea para limpiar el nombre de alguien que ha sido enlodado injustamente, o para reafirmar la pertinencia de las acusaciones, debería de pronunciarse.
La ciudadanía no es hemipléjica en esto y bien que nos acordamos de las serias acusaciones que se han hecho en los últimos meses. De rebote nos enteramos que la acusación de que fuera objeto Marcelo Fonticiella, varios años atrás, cuando se desempeñaba como Director de Turismo, recién fue archivada por la Justicia ahora, vale decir meses atrás, cuando han pasado varios años.
Al comenzar el reciente período la administración Coutinho, uno de los ex intendentes que va nuevamente por el sillón de la Intendencia Departamental, fue objeto de varias y severas acusaciones.
Que sepamos la Justicia recibió el detalle de una pre auditoría, conteniendo estas denuncias. Sin embargo hasta el momento más nada. Ni hemos sabido de su archivo, ni mucho menos si han tenido andamiento estas denuncias.
Por lo tanto, es necesario que se informe a la ciudadanía, porque un ciudadano correctamente informado es la mejor forma de contribuir a la democracia.

A.R.D.

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El riesgo de reaccionar a los balazos

La vida de un Policía – sea éste varón o mujer- vale exactamente lo mismo para nosotros que la de un cuidacoches o de cualquier otro trabajador.

En estos días se han producido varios hechos que nos llevan a explicar la irritabilidad de la población uruguaya con respecto al tema de la delincuencia, las leyes y la labor de la Justicia.
No dudamos que existe en el país un auge de la delincuencia, y un agravamiento de la peligrosidad de esta. Es que hoy los delincuentes cuyas acciones a diario son reflejadas en los medios de comunicación ya no son los tradicionales rateros o “rastrillos” que ven algo descuidado y se lo llevan.
Hoy no sólo ingresan a su domicilio, copan y matan porque en su mayor número portan armas de fuego y están decididos a usarlas.
Que el Estado tiene un papel a jugar en esta situación, ni que hablar. Que se debe proteger la vida de los policías que hoy parece el blanco principal de los delincuentes para hacerse del arma que portan, tampoco.
Es más, el Estado debe de proteger la vida de cualquier poblador, permanente o no, y ya sea un Policía, un cuidacoches o un turista.
Es tan errado, pensar que un Policía, por ser tal debe estar mejor cuidado que el ciudadano común, como entender que como va armado y se le ha dado facultades específicas para usar su arma, debe ser librado a su entero riesgo.
Ni una cosa ni la otra. La Policía debe estar siempre alerta, como es y como debió ser siempre, pero también el poblador común, el trabajador, el empresario debe sentirse seguro, custodiado y defendido por el sistema. Sabemos que hay riesgos a asumir, como la posibilidad de llegar al denominado “gatillo fácil”, vale decir de reaccionar a los balazos ante el primer indicio del uso de la violencia.
Esta es una posibilidad que se debe tener clara, porque el riesgo siempre existe y no podemos abandonar a quien lo protagoniza, aunque si marcarle límites y hacerlos cumplir.
Tirar a matar como primera medida no lo toleraremos jamás a nadie, ni a delincuentes ni a policías, porque no es la forma de construir.

A.R.D.

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El éxito no debe medirse según el dinero que se reúna

Por estos días hemos asistido a una fuerte polémica por los dichos de José Mujica al Dr. Alvaro Villar -uno delos candidatos del FA a la Intendencia de Montevideo, sobre algunos médicos especialistas.

Mujica al referirse a los médicos dijo que “algunos” médicos especialistas se dedican a hacer plata y necesitamos más médicos que piensen un poco en los demás” Sobre este tema en particular tenemos varios puntos a analizar.
En primer lugar, analizadas las palabras de Mujica no vemos que se desprenda de las mismas que la emprendió contra todos los médicos, sino contra algunos. Y lo que Mujica afirma es innegable. De hecho se ha acuñado el término de “mafia blanca” y no lo hemos hecho nosotros ni creemos que haya sido en el país, porque esta situación se verifica casi en todos los países del mundo.
Seguramente que son pocos – conocemos algunos – que partiendo de muy escaso casi nulo capital hoy tienen estancias pobladas.
No vemos mal que quienes se han esforzado para realizar una especialidad y en algunos casos aún se mantienen estudiando, ganen mejor que otros, pero no compartimos ni compartiremos jamás, que se asocie este hecho (el acumular dinero) al éxito.
En primer lugar porque sería irrespetuoso y una falta de consideración con quienes consideramos verdaderos “héroes”, como los integrantes de Médicos Sin Frontera que dejan de lado sus expectativas personales y aún sabiendo el riesgo que corren, concurren a ejercer su profesión y a veces pagan su osadía con su vida y obviamente que no reúnen el capital que hacen cómodamente otros.
Nadie ignora que existen grandes corporaciones, de laboratorios, de médicos especializados, de sanatorios que disfrutan de una situación privilegiada, de primer mundo diríamos, La cuestión está en los límites tanto hacia arriba como hacia abajo.
El Sindicato Médico del Uruguay se sintió agredido por las palabras de Mujica. Nosotros entendemos que no hubo agresión alguna por aquello de que “Con la Verdad ni Ofendo ni Temo”.
No nos ofenderíamos si alguien sostiene que hay malos periodistas, incluso quienes se han dedicado a sacar provecho de su posición privilegiada e incluso a aprovecharse con artimañas de alguna situación coyuntural.
De hecho nadie como el SMU sabe que existen situaciones totalmente injustas en la medicina. médicos comunitarios y médicos rurales, entre otros que renuncian a una serie de posibilidades de hacer dinero para ejercer a conciencia su profesión.
Sabe el SMU y ha sido objeto muchas veces de sus plataformas de reivindicación estas situaciones injustas que aspira a corregir.
Sabe el SMU que el mutualismo recaudando muy buen dinero, tiene cuentas pendientes con sus propios profesionales a quien no remunera como se debe.
Sabe el SMU que la Reforma de la Salud tiene muchas cosas a corregir, pero también sabe que se ha avanzado mucho hacia una situación socialmente más justa y equitativa.

A.R.D.

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Primera prueba

Dentro de diez días asumirá el nuevo parlamento uruguayo, en el marco de una gran expectativa. Por diferentes motivos en esta ocasión la mayoría que se requiere para aprobar determinadas leyes y acciones en general, estará dada por una mayoría autodenominada “multicolor”. El primer desafío que tendrá el nuevo parlamento que ha proclamado como una de sus principales banderas el bajar el costo del Estado, es la designación de secretarios.

Esto constituye uno de los vicios más antiguos y el “secreto mejor guardado” por los propios legisladores. Para tener idea de lo que decimos basta señalar que cada legislador tiene “derecho” a tener varios secretarios.
Para tener idea de lo que decimos, un senador uruguayo (son treinta) puede tener hasta ¡treinta asesores!
Para tener idea exacta del tema bastaría con ingresar a la página del parlamento, donde encontraremos secretarios, sub secretarios, coordinadores, sub coordinadores y demás.
Cuando se maneja la posibilidad de reducir los gastos del parlamento uruguayo, es probable que no se sepa a cuento asciende este gasto.
Pero lo más importante – para nosotros al menos- es el criterio con que se eligen los secretarios que en alguna medida cumplen el rol de asesores. Hasta el momento lo que hemos visto es que se pague la militancia o la armonía de ideas, con un cargo de secretario.
Esto es lo más criticable, porque si bien no dejamos de reconocer que un secretario debe ser una persona de total confianza del legislador, se suele perder de vista la capacitación, la idoneidad que debiera tener para ejercer la función que se le encomendará.
Nos gustaría saber cuántos secretarios hay en el parlamento, dado que nos ha resultado definitivamente intrincado conocer su número y remuneración, a pesar de que se supone que ítem “transparencia” de que dispone dicha página debiera informarlo con sencillez y muy claramente, cosa que al menos para nosotros no ha sido así.
Estamos seguros que la designación de los secretarios será la primera muestra de cómo se manejará el nuevo parlamento.
Por el bien de todos esperemos que sea con transparencia, con honestidad y justicia social, porque en caso contrario sólo asistiríamos a más de lo mismo.
La denominada ley de urgencia requiere de un tratamiento especial y seguramente un parlamento prestigioso podría convencer y sacar adelante muchos temas polémicos. En cambio si se trata de un parlamente que va desprestigiándose, poco o nada podrá aportar para convencer de sus intenciones.

A.R.D

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La oposición debe estar representada en todos los directorios de empresas públicas

El papel de la oposición en los directorios de las empresas públicas es imprescindible. No nos gusta que no haya representantes de la oposición en algunos directorios.
Concretamente, de acuerdo a lo que ha trascendido el gobierno electo no estaría dispuesto a dar lugar a integrantes de la oposición en los directorios de empresas que cumplen un rol social.
Una de ellas es el Instituto Nacional Colonización, donde a priori se establece que se eliminaría la exigencia de que el colono y su familia viven en el predio arrendado. Entendemos que cuando hay motivos fundados (como el hecho de ser parlamentario y vivir cerca del Palacio Legislativo donde se desempeña), se establecen las excepciones del caso, cosa que creemos absolutamente justificada.
La cuestión es que conocemos casos en que se ha comprado un predio de colonización de más de 70 hectáreas, en una colonia distante no más de media hora de la ciudad, con casco y monte de citrus, por algo así como 8.500 dólares.
Si no hay error alguno, es que el beneficiado fue un íntimo amigo del entonces presidente del INC que pagó la base que se pedía por dicho campo, que según se nos explicó vale por lo menos unas 50 veces más.
Lo que tememos es que al no haber representante de la oposición en estos directorios, se preste para estos chanchullos.
Precisamente lo que no vemos es argumento válido alguno para omitir estas representaciones que son absolutamente minoritarias, pero su sola presencia puede significar un freno a estas acciones.
La denominada coalición multicolor tiene por delante un gran desafío puede ser la última oportunidad de gobernar el país por parte de la derecha y de centro derecha, según su definición, pero también es sabido que de fracasar será muy difícil que vuelva a tener una oportunidad como la que hoy se presenta.
No creemos que la alternancia en el poder de por sí sea mala. Lo que no nos convence es que no se exprese con claridad de que manera se garantizará honestidad y justicia social en las acciones de todos los nuevos integrantes del gobierno nacional.
No hay vacuna contra la corrupción que aqueja a todos los gobiernos del mundo, pero hay formas de control que si se aplican debidamente disminuyen notoriamente estas posibilidades. De esto se trata.
A.R.D. 

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Demasiado riesgoso

De acuerdo a lo que se ha difundido en cuanto al contenido de la ley de emergencia, uno de los aspectos que contiene en materia de seguridad es que permite la detención de personas ante su presunta participación en hechos delictivos.
Desde estas columnas hemos abogado reiteradamente por el “aggiornamiento” o sea la actualización de las leyes y las potestades de quienes tienen como misión la disuasión y represión del delito. Pero esto no significa que se habilite cualquier medida. La potestad que se le daría a la policía de esta manera, es casi un cheque en blanco y por lo tanto si no se lo controla debidamente, o sea si no se determinan las formas de control necesarias, puede resultar en acciones nefastas.
Nos explicamos, si la potestad se aplica debidamente, tal como lo establecen sus impulsores y si se determinan con claridad la forma de controlar y reprimir los excesos y los abusos que podrían llevarse a la práctica no tenemos nada que decir.
Pero nuestro temor apunta precisamente a que si no se establecen los límites y las formas de control, como también lo encargados de llevarlos a la práctica, esta potestad puede prestarse para reprimir a cualquier persona que se considere que “molesta”, o que sencillamente se le tengan ganas de sacarlo del medio.
Aún cuando se proceda por la ocurrencia de un hecho delictivo cercano al lugar de la detención, pueden cometerse excesos y abusos que nadie quiere, pero están dentro de las posibilidades.
Si la policía no debe rendir cuentas a nadie de las detenciones y la ley le habilita a detener a quien se le antoje, con el sólo argumento que se lo cree vinculado a un delito, es demasiado riesgoso.
No pretendemos con esto cortar los brazos a la policía, que quede claro. No creemos que actualmente no tenga esta potestad, lo que importa a nuestro entender es determinar fehacientemente cuando y en qué medida no sólo puede ponerla en práctica, sino que debe hacerlo siempre, cuando tenga fundadas sospechas de estar frente al autor o co autor de un delito, para evitar abusos.
En definitiva, tratándose de un anteproyecto, creemos que estamos a tiempo de limarlo, de llegar a un texto que cumpla la función para lo cual fue fijado y pretende por parte de todos sus impulsores, que esperamos que seamos todos los uruguayos, porque lo que se busca es compartido por todos.
A.R.D.

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Menos voluntarismo y más realismo

Para un país pequeño como el Uruguay, que además no tiene combustibles fósiles, el argumento energético y sobre todo la rebaja del precio de los combustibles, es siempre una promesa electoral con mucho de voluntarismo, pero poco de realidad.
En los hechos todavía nos acordamos del eslogan que fue emblema en la campaña nacionalista de las elecciones presidenciales de 1995, dicho sea de paso, período presidencial nefasto para Salto porque no sólo se cerró definitivamente El Espinillar, sino que los recursos generados por Salto Grande que hasta ese momento se administraban aquí fueron volcados a Rentas Generales, que desde entonces se limitó a cubrir el presupuesto que demandaba la central hidroeléctrica.
Pero en ese mismo período aparecieron los famosos pegotines -similares a los que vemos hoy en el mismo sector – que decían “gasoil sin impuesto”. Este gasoil nunca llegó porque hasta el día de hoy el gasoil como las naftas y los combustibles en general tienen de los más onerosos impuestos que sepamos.
Es lógico que así sea. Uruguay no tiene petróleo, al menos no en cantidad ni en la calidad del que se precisa para sustituir al que se compra en el extranjero y al mismo tiempo para cubrir la tremenda inversión que significaría su extracción. O bien si lo tenemos no lo sabemos porque los estudios también tienen un costo millonario manejado por muy pocas multinacionales.
De cuando en cuando surgen noticias “fantasiosas” en este sentido, se hacen prospecciones, se dan a conocer expectativas que luego no se cumplen. En definitiva, seguimos y seguiremos siendo rehenes de esta situación, porque dependemos de lo que hagan terceros países en cuanto a precios internacionales y obviamente en cuanto a impuestos.
No hay que olvidar que el combustible es uno de los consumos de mayor demanda, por la sencilla razón de que los uruguayos priorizamos el transporte frente a muchas otras necesidades.
Hoy se anuncian nuevas medidas en el rubro. Esperemos que el resultado sea diferente a lo que ya conocemos, pero no somos optimistas precisamente. El petróleo hasta el momento sigue siendo uno de los elementos que mueve la aguja de los países en materia económica y Uruguay carece de él.
Quienes lo tienen especulan abiertamente con ello y las potencias que lo tienen lo guardan y tratan de obtenerlo a cualquier precio y generalmente no pagan por él, pero disimulan muy bien sus verdaderos intereses.
Desmantelar lo que tenemos en el país, refinerías y demás, es pasar a depender aún en mayor grado del extranjero, que obviamente puede ofrecer precios coyunturales, pero no mantenerlos, porque sabe que es un nuevo escalón en la especulación con el combustible.
A.R.D.

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En el ojo de la tormenta

Desde luego que nadie puede o podría al menos mantenerse al margen e indiferente frente a la situación de inseguridad que en los últimos días parece apuntar contra la policía uniformada.
No por considerar a los uniformados como diferentes a la población civil, ni tampoco porque se considera que cumplen un servicio de mayor riesgo, sino sencillamente porque para enfrentar a los delincuentes que en los últimos tiempos han demostrado haber aprendido de otros lugares a obrar sin escrúpulos, sin código alguno y por lo tanto matan sin reparar absolutamente en nada, se impone proteger y amparar a quienes tienen por misión combatir la delincuencia.
En estos días llegó a nuestros oídos lo sucedido en Montevideo a un estudiante salteño. Sucedió que los delincuentes que estaban al tanto de la rutina del joven, estaban esperando que llegara a su casa y cuando lo hizo lo encañonaron y obligaron a entrar con ellos.
No obstante con desvalijarle la casa y llevarse todo lo que hallaron a mano obligaron al joven a tomar casi un frasco de pastillas, antidepresivas, que el joven consumía periódicamente, una por día.
El resultado pudo ser mortal. Felizmente no lo fue, pero esto da la pauta de cómo se maneja la delincuencia en nuestros días. Ya no se contenta con robar, sino que el objetivo es además dañar y hacerse de “fama” en el mundo delictivo por su maldad.
Es lo mismo que sucede cuando nos enteramos que una y otra vez se roba, rompe y destruye en centros CAIf, en escuela, en clubes de baby fútbol. Vale decir hay algo más que la aspiración de robar y hacerse con los bienes que tienen otros.
Esto lógicamente que mueve al odio, al rencor y la “vendetta”, una situación que obviamente no queremos en nuestro país, pero que está mucho más cerca de lo que pensamos.
Esto indica que más allá de que nos guste o no, existen en estos momentos motivos muchos más profundos de lo que vemos a simple vista, de lo que manejamos llevados por impulsos o reacciones lógicas, pero “en caliente”.
No tenemos duda alguna que todo delito debe pagarse frente a la sociedad y hoy el delito mira en especial a los menores de edad, porque sabe que tienen un régimen especial de sanciones, más “blandas”, menos rigurosas, que los mayores de edad y están formados en la misma temática del “hacé la tuya”.
En esto no puede haber dos lecturas y por lo tanto se impone aunar esfuerzos, entre todos, para entender que se trata de un tema complejo, que no tiene soluciones simples y por lo tanto, se trata de hallar la mejor salida entre legisladores, Poder Judicial, Poder Legislativo y Poder Ejecutivo, para analizar el tema en toda su dimensión.
A.R.D. 

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El horror de nuestros días

La situación de los migrantes que un día y otro también se lanzan al mar en embarcaciones precarias para tratar de llegar a un lugar donde se les permita vivir en paz y tranquilidad, lejos de las bombas, de los misiles, de las guerras que no han provocado, pero igualmente les involucra, es cuestionante.
Cuesta entender como la muerte de niños (se estima que miles de ellos afrontan peligro de muerte por esta situación) no logra conmover a mucha gente.
Es la triste realidad. Un mundo cada vez más individualista e insensible, que cree que el futuro será de quienes sean capaces de encerrarse en su propia situación, olvidándose de todo lo que quede afuera.
Es así que hemos visto florecer los denominados “barrios privados”, generalmente rodeados de asentamientos y otras realidades muy parecidas.
Mientras no entendamos que la única salida a esta situación está en la integración, la equidad, la generación de trabajo digno y genuino que permita a las personas forjar su propio futuro con tranquilidad y decencia, seguramente que no habrá más que mejoras cíclicas y desmejoras siempre latentes.
Seguramente la “mano dura” aplacará durante un tiempo la delincuencia que hoy prolifera, pero apenas se afloje la mano o lo que es peor, quienes aprieten, tomen el gusto a participar en ciertas situaciones delictivas, el problema puede llegar a ser peor aún.
Es cierto que hablamos de situaciones hipotéticas, no de la realidad de nuestros días, pero también es cierto que hasta el momento todo lo que hemos visto y escuchado se agota en el endurecimiento de las penas, en leyes más estrictas y específicas, medidas que compartimos, pero sabemos que están muy lejos de significar una verdadera solución.
No puede ni debe llamarse cristiano quien no siente la más mínima preocupación ante esto. No buscamos “culpables” ni siquiera atribuimos responsabilidad a nadie en particular, pero sin duda que es un hecho que convoca a interceder urgentemente al menos para aliviar la situación de estos niños y esta gente que sólo quiere trabajar en paz y tranquilidad, con mejores resultados.
Se ha dicho que el problema mayor es que entre ellos hay muchos delincuentes que pretenden aprovechar el momento para ingresar a los EE.UU. Nunca admitimos que se hable en generalidades. Si es así se debe identificar debidamente a los inmiscuidos, pero jamás rechazar a todos con acusaciones de generalidad, porque sencillamente no es la realidad de la inmensa mayoría.
A.R.D.

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El turismo termal

Reiteradamente hemos tratado de explicar aquí que si bien existen marcadas diferencias con los vecinos del Plata, la honestidad obliga a reconocer que en buena medida seguimos dependiendo de ellos.
Es lo que sucede en materia de turismo y no depende sólo de lo que hagamos en el Uruguay. Somos un país chiquito y muchas actividades, como el turismo, requieren de un mercado más grande.
En varias ocasiones hemos visto pregonar con bombos y platillos la cantidad de entradas vendidas en Termas del Daymán, o en Arapey, batiendo el parche sobre “la cantidad de turistas” que esto supone.
Afirmar esto, es sencillamente de ignorantes. No se puede desconocer que la mayoría de los visitantes a Termas del Daymán, que siempre han tenido que pagar su entrada, son salteños. Familias enteras que van a pasar el día al paraje termal que no es sólo agua caliente, sino vegetación y un entorno privilegiado.
Prueba de ello es la cantidad de personas que a diario se desplazan ya sea en los ómnibus que realizan el traslado hasta allí o en sus propios vehículos, automóviles o incluso motos, cuyo origen denuncian las matrículas.
Ya nadie “se come la pastilla” de que el número de entradas vendidas revela la cantidad de turistas, porque no es así. Si consideramos que es turista quien pernocta en el lugar, quien consume allí, ya sea en un restorán o su propio alojamiento, entonces el número de “turistas” se ve muy reducido.
En todo momento se ha trabajado en pro de Daymán, sobre todo en materia de infraestructura pública y varios organismos han contribuido a que hoy el centro termal tenga un nivel reconocido en la región.
Pero también es cierto que la aparición de las termas argentinas y algunas brasileñas, han reducido las posibilidades de Daymán. Esto unido a las innegables ventajas que ofrece el cambio monetario hoy a favor de Argentina, han inclinado la preferencia popular hacia las termas que se ubican del otro lado del río.
A nuestro entender no hay que alarmarse por esto, porque es una realidad sólo modificable en una ínfima parte, porque la preferencia popular, a similitud de servicios, se volcará siempre hacia donde debe pagar menos.
Los operadores del tema saben de las posibilidades que les ofrece el turismo termal, saben también que muchas veces se lo ha usado políticamente, afirmando lo que no es y sobre todo saben que se trata de un negocio cíclico que depende mucho de otras condiciones bastante distantes a las que están en sus manos.
Así las cosas conviene revelar la película en toda su extensión…
A.R.D.

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Cuando la vida poco importa

En la mañana del 8 de enero último un avión ucraniano, que había partido de Paris y se dirigía a Alaska, fue derribado cerca de la capital Teherán, de Irán. Esa misma noche Irán lanzó un ataque a dos bases norteamericanas ubicadas en la ocupada Irak y luego explicó que el avión ucraniano fue derribado por “accidente” debido a un error humano, creyendo que era una respuesta estadounidense al bombardeo de las bases norteamericanas en Irak.
El hecho costó la vida a 82 iraníes, 57 canadienses, 11 ucranianos, 10 suecos, 4 afganos, 3 alemanes y 3 británicos, entre otros. En total se informó de 178 víctimas, porque no hubo sobrevivientes ni entre los pasajeros, ni entre la tripulación.
Seguramente más de una familia y de personas que esperaron mucho para realizar este vuelo de vacaciones, de trabajo o sencillamente de expectativas lejos del convulsionado mundo donde vivían.
Hasta el momento el reclamo de Ucrania por el hecho se limita a que Irán pague un resarcimiento a familiares de las víctimas, a que pida disculpas y asuma que fue el responsable del hecho.
Es una cruel muestra del mundo de nuestros días, en que la vida humana poco importa. Se trata de 178 personas, no trascendió cuántos de ellos eran niños, que sin tener nada que ver con la maldita guerra, pagaron con su vida el “error” humano que llevó a derribar el avión en que viajaban.
No se trata de un “accidente” (¿o negligencia?) humano que nadie explica como pudo suceder, pero que los involucrados en la guerra admiten que “puede suceder”, porque están proclives a ver enemigos en todas partes y se mantienen en estado de alerta máximo.
Así estamos. La vida de estas personas ha pasado a ser números, ¡Vaya error! El que se ha cometido. Para nosotros son 182 asesinatos, crímenes de los que lisa y llanamente alguien deberá responder algún día y obviamente que no es quien ha apretado un botón para disparar los mortíferos misiles, sin quien o quienes están detrás de cada guerra, mercaderes de la muerte a quienes no les importa otra cosa que satisfacer su ambición de dinero, bienes o poder como paso previo para lo otro.
Por nuestra parte entendemos que no basta con el resarcimiento económico o el reconocimiento del “accidente”, sino que es necesario poner fin a la barbarie y a estas guerras irracionales, sólo motivadas por las ambiciones humanas y sobre todo por los fabricantes de armas.
A.R.D.

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Que no sea abandonar a los más débiles

La ley de inclusión financiera obligatoria, que al día de hoy obliga a las empresas a pagar a sus trabajadores mediante un banco, ha tenido sus ventajas y desventajas.

Entre las primeras lógicamente hallamos todo lo que significa documentar debidamente todas las acciones de un trabajo formal, no sólo el monto de lo que se paga, sino de cuando se paga y demás.
No se puede ignorar que también ha servido para sacar de la calle bastante dinero en efectivo, porque el pago con “dinero plástico” es también ventajoso desde en este aspecto.
Vale decir que se trata de una buena herramienta para combatir la informalidad, en cuanto teóricamente todo movimiento queda registrado y documentado.
Entre las desventajas para el trabajador, enumeramos obviamente el hecho de que la coercitividad significa una pérdida de libertad. Vale decir que el trabajador ya no puede elegir la forma de cobro, sino que está obligado a hacerlo en un banco.
Se ha señalado que esto es también una desventaja en los lugares rurales más apartados en que no hay cajeros y por lo tanto el trabajador debe moverse a veces varios kilómetros para hacerse con sus haberes.
El gobierno electo ha hecho saber de su intención de eliminar tal obligatoriedad, dejando a la voluntad del trabajador la forma en que prefiere cobrar.
Respondiendo algunas de las primeras críticas que apuntan a señalar que fomentaría la informalidad, recordó no sin razón que pese a la vigencia de esta ley que incluso obliga a declarar sumas de dinero importantes y negocios millonarios, esto no impidió que un connotado argentino manejara millones de dólares, hubiera comprado una mansión y hasta “cortado” un cerro en Maldonado.
Ahora bien hasta aquí es entendible, puede compartirse o no, aunque la tendencia mundial indica que este es el camino que se está recorriendo. Pero lo que más nos preocupa es la vulnerabilidad del trabajador que es en realidad siempre la parte más débil.
En tiempos de escasez de trabajo, de poco o casi nulo respaldo oficial, es el gran riesgo que se corre, debido a que el empresario tiene campo para especular.
No decimos que siempre sea así, porque el buen empresario sabe que cuanto más preparado y eficiente sean sus empleados, mejor le irá en su producción, Pero lo que decimos es que el riesgo existe y si no se adoptan medidas para evitar las especulaciones, las persecuciones laborales, seguramente los que vendrán serán tiempos difíciles.

A.R.D.

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Respetar el Derecho de los demás

Los acondicionadores de aire se han vuelto casi imprescindibles en nuestro país. Tanto es así que la imagen de las ciudades y en especial de los edificios muestra invariablemente estos aparatos en el exterior.
En el norte del país lo sabemos muy bien, estos aparatos han desplazado en ventas a los tradicionales ventiladores y son cada vez más imprescindibles durante los veranos. Solamente el precio, bastante diferente entre una cosa y la otra mantiene todavía las ventas de los ventiladores.
Seguramente el recalentamiento global está incidiendo en esta situación.
Ahora bien. La cuestión es que algunos de los instaladores los colocan de tal forma que el agua que generan los aparatos al condensar la humedad ambiente se vierte a las veredas, formando zonas resbaladizas que constituyen un alto riesgo para los peatones sobre todo para adultos mayores.
Según explican los responsables que así los instalan esto se hace por un tema de costo, debido a que en caso contrario deben agujerear paredes y buscar otras soluciones más costosas para que los aparatos evacúen sin afectar derechos de nadie.
No se puede desconocer el tema económico y sobre todo los impedimentos existentes cuando se vive en fincas arrendadas, pero es necesario entender que nuestros derechos no deben afectar al de los demás.
Cuando se libera hacia las veredas, tanto las aguas de los aires acondicionados, como las aguas pluviales, debe saberse que se están infringiendo normas municipales y sobre todo se está afectando el derecho de los demás individuos.
Una sociedad organizada tiene leyes, normas y disposiciones que han sido convenidas entre las mayorías y se supone que en beneficio de todos. Respetar estas disposiciones es entender que se trata de convivir y no de hacerlo antojadizamente, sin importarnos de los demás.
Los vecinos frentistas deberían de conocer sus derechos y también sus deberes, pero sobre todo quien debe conocerlos y hacerlos respetar son las autoridades municipales, las que muchas veces visto pasar lugares donde se transgreden las disposiciones, generalmente por ignorancia y ellos no se molestan siquiera en informar a los infractores de las disposiciones existentes en la materia.
El tema que nos ocupa se halla comprendido en esta situación y por lo tanto de eso se trata, de respetar para ser respetado y en este aspecto hay disposiciones concretas que debemos respetar, tanto cuando nos benefician como cuando nos molestan.
A.R.D.

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En blanco y negro no

En estas columnas nos hemos pronunciado recientemente sobre el texto denominado “Ley de Urgente Consideración”, formalidad que establece determinado plazo al parlamento para pronunciarse y hemos tratado de ser claros y directos.
Consideramos que la presentación de este anteproyecto tiene varios aciertos, que compartimos.
En primer lugar la presentación casi al mismo tiempo tanto ante los legisladores de la coalición del gobierno entrante de quienes dependerá que sea aprobada o no, como dela ciudadanía en general. Este aspecto puso sobre la mesa el texto de referencia y habilitó la discusión veinte días antes de su presentación formal ante el nuevo parlamento.
En segundo lugar también consideramos un acierto insistir en que se trata de un anteproyecto, modificable en lo que sea necesario siempre y cuando los argumentos que se presenten para esto, así lo aconsejen.
Este aspecto determina que si realmente se lo aplica de esta forma, si se tiene suficiente apertura para ello, trate de contener y satisfacer a la mayoría de la ciudanía, sin olvidar nunca que la potestad de decidir y de impulsar la aprobación corresponde al gobierno que tiene para eso la mayoría correspondiente en el parlamento.
Dicho esto, digamos también con claridad que estos aspectos están referidos a la forma, al envase, el continente, pero no el contenido de dicho anteproyecto.
En cambio algunos de los aspectos concretos que han trascendido no nos merecen el mismo concepto. Es más, consideramos que son un error. Nos explicamos. En primer lugar el nuevo texto pretende establecer a texto expreso un delito para aquellos denunciados por violencia doméstica que rompan o intenten romper las tobilleras electrónicas que les ha impuesto la Justicia.
No consideramos esto un acierto, no porque no compartamos la medida, sino porque como lo ha dicho el Fiscal General de la Nación, Dr. Jorge Díaz, este delito “ya existe”. Quien infringe esta disposición comete el delito de desacato y daño.
La realidad es que pocas veces se hallan suficientes pruebas como para aplicarlos y por lo tanto quienes los cometen “zafan” de la ley fácilmente, es aquí donde está el punto que hay que revisar.
Vale decir entonces que no es una lectura acertada de la realidad. Lo que debe hacerse es poner más cuidado a la hora de investigar los hechos y aplicar la ley en toda su amplitud.
Otro aspecto que nos parece errado es el considerar que hay “buenos y malos”.
Se habla fundamentalmente de la Policía considerando que son todos buenos, como lo son en su mayoría, pero no en su totalidad. En esto hay que ser también muy claros. Así como hay delincuentes que tienen diferentes objetivos y si bien sólo las excepciones pueden ser entendibles, hay policías y militares buenos y malos.
Proteger a quien obra correctamente nos parece totalmente acertado. Estamos de acuerdo, pero no se puede desconocer que también hay policías corruptos, hay policías capaces de mentir y de engañar, de alquilar sus armas o “liberar” zonas y esto hay que tenerlo en cuenta porque éstos también son delincuentes.
A.R.D.

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El paso inicial es acertado

Que el texto del anteproyecto de ley de urgencia haya sido puesto a disposición de toda la ciudadanía casi al mismo tiempo que lo conocieron los legisladores de la electa coalición que habrá de asumir el mes próximo es un acierto y lo compartimos.

Que se haya insistido que se trata de un anteproyecto abierto y sus impulsores estén dispuestos a escuchar a todos quienes tengan algo para sugerir, modificar o suprimir es seguramente otro acierto.
Obviamente que cuando esto decimos no estamos pronunciándonos sobre el contenido que aún no hemos leído en profundidad, sino con respecto al sistema elegido, la propuesta, en una palabra el continente y no el contenido.
Sabemos que el extenso texto se pronuncia y sugiere medidas en relación a los problemas más candentes que afligen a los uruguayos. Entre éstos: seguridad, educación, trabajo, vivienda, medio ambiente.
Seguramente luego vendrá la discusión, los diferentes enfoques y el tiempo de las discrepancias, pero eso también es positivo para la democracia, si se hace con el debido respeto.
No se trata de imponer, sino de exponer y los argumentos más sólidos deben ser capaces de convencer a todas las personas capaces de razonar. En pocas palabras no se trata de imponer “la razón de la fuerza”, sino de convencer con “la fuerza de la razón”.
Cuando las posiciones ideológicas “copan” la discusión, esta se vuelve un diálogo de sordos y esto marca inexorablemente el final del diálogo, de la apertura y del razonamiento, para dar paso a posiciones necias, testarudas y soberbias que en el ambiente parlamentario se conoce como las “manos de yeso”, cuando se vota por “disciplina” política y se deja de lado la razón. Nada bien le hace a una democracia precisamente.
Uruguay es un país altamente politizado, seguramente no más que otros países de la región, pero no por eso debe mostrarse como una ciudadanía testaruda, incapaz de analizar y de ver más allá de lo que se muestra o presume por parte de los lideres u otras personas que tienen sus intereses.
Es en estos momentos en que se deben limar asperezas, encontrarse todos los ciudadanos capaces de analizar, de ver más allá de sus narices, para hallar el mejor camino para lograr lo que de alguna manera todos queremos.
Tener un país en el que todos podamos vivir mejor, que haya paz, tranquilidad, trabajo y buenas perspectivas para todos es lo que anhelamos. En cuanto admitamos que este es el objetivo más preciado para todos, seguramente hallaremos los caminos para lograrlos.

A.R.D

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Convivir con la naturaleza, evitando daños innecesarios

Es uno de los precios más elevados que hemos tenido que pagar los salteños para la construcción de la represa de Salto Grande. El Parque José Luis, uno de los puntos más cercanos a la central hidroeléctrica es quizás de los lugares más perjudicados en este sentido.
Nadie ignora que los vaivenes de la represa son la principal causa de que las aguas del río “se coman” cada vez más la costa y aún no sabemos hasta donde llegará esta erosión.
Pero para ser honestos, cuando se analizan estos temas hay que necesariamente poner en la balanza beneficios y perjuicios que causan estas obras.
Somos amantes de la naturaleza y seguimos pensando en el privilegio que fue conocer las cascadas de Salto Grande que dieron nombre al departamento. Una zona privilegiada sin lugar a duda en cuanto a la pesca, a la convivencia con la naturaleza toda, con la fauna y flora del lugar.
Cuando el Ing. Daniel Panario inició el desmonte de lo que habría de ser embalse y se instaló en las cercanías del ex parador Quiroga, conocido por entonces por estar en manos de la familia Galbarini Dondo, sabíamos que asistíamos a los últimos extintores de las aguas majestuosos y cantarinas.
Hoy la realidad es otra y los beneficios que aporta la central hidroeléctrica, tanto a Uruguay como a Argentina son inocultables.
El tema pasa por otro lado. Es en qué medida debemos preservar los bienes naturales. En qué medida podemos y debemos evitar daños innecesarios.
Que quede claro, fuimos, somos y seremos partidarios del aprovechamiento de los rápidos de Salto Grande y los beneficios que ha arrojado su aprovechamiento justifican la obra. La cuestión está en preservar, en explotar sin arruinar más allá de lo necesario e imprescindible o interferir lo menos posible.
El alcance de la erosión sobre las costas de Salto y Concordia (Entre Ríos, Argentina) es uno de los temas que a nuestro entender no fue estudiado en plenitud o bien el desconocimiento propio del tema hizo inevitable la realidad que hoy tenemos.
Mitigar el daño en lo más posible debe ser el objetivo a perseguir, reconocer la incidencia y lograr que los gobiernos destinen parte de las enormes ganancias que arroja la represa en la generación energética, a estudiar y en lo posible reparar este daño es lo que se debe procurar.
A.R.D.

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Opinar con argumentos

Los uruguayos gustamos ser todos “opineros”, vale decir de opinar a la ligera, por la información primaria o elemental -no siempre verídica – que nos llega.

Es el error más común. Deberíamos saber que nada más revelador de la capacidad analítica de una persona que su opinión.
Y en este sentido digamos antes que nada que opinar frente a un tema determinado es plantear tajantemente, sin confusión alguna que “esto está bien o está mal”, que no queden dudas y para los que entienden del tema esto es “jugarse”, pronunciarse a favor o en contra de algo.
Es la diferencia entre una reflexión que procura aportar elementos para el análisis y una opinión que condena o absuelve vale decir “juzga” con claridad, emitiendo un juicio de valor.
Por eso entendemos que las opiniones deben estar siempre firmadas o con iniciales fácilmente identificables, pueden compartirse o no, pero reflejan la forma de pensar de quien firma y en alguna medida desnudan la profundidad analítica de su autor.
En lo personal nunca apuntamos con nuestra opinión, contra persona alguna, sino contra acciones, iniciativas, porque somos demasiado respetuosos de las personas.
Una opinión debe basarse en datos concretos, demostrables e irrefutables, nunca en vaguedades como “dicen que…”, o “fuentes de la investigación…” No lo que confiere credibilidad y respeto a una opinión es la consistencia de los argumentos en que se basa y la identificación de sus fuentes, con pelos y señales.
Pocas veces he coincidido plenamente con la opinión de alguien, porque es algo personal, pero todas las opiniones bien intencionadas me han merecido siempre el mayor de los respetos, puedo discrepar, disentir, pero jamás denigrar a quien opina diferente.
Entiendo que así debe ser la democracia. Opinar, discutir, discrepar en el libre juego de la democracia, nunca imponer.
Quien opina con propiedad, con argumentos sólidos, no grita, no impone, trata de mostrar sus razones y la justicia de lo que piensa, buscando el bien de las mayorías.
El que levanta la voz, el que grita, es para nosotros al menos, una clara señal que no tiene argumentos convincentes, que no tiene otra razón que la violencia para imponer lo que piensa.
Esto ha sido siempre un camino equivocado y es culpa nuestra si le hemos dejado avanzar. Por educación, por cultura y sobre todo por sabiduría, deberíamos acostumbrarnos a rechazar las opiniones violentas y aprender a dialogar con firmeza y serenidad, antes que a gritar e imponer nuestra opiniones a la fuerza.

Alberto Rodríguez Díaz

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Primero las personas

A fuerza de ser honestos, debo decir que soy un profundo amante de los animales. Porque entiendo que con ellos compartimos el planeta y tanto ellos dependen de lo que hagamos nosotros, más que dependemos nosotros de lo que ellos hagan, que no es mucho por otra parte, porque es el hombre quien impone las reglas y no siempre éstas son justas.

Decimos esto para que se entienda cuanto amamos a los animales, en tanto tenemos muy claro que somos parte de este reino. Pero una cosa es incuestionable para nosotros y es que la prioridad absoluta debe darse a los niños y a aquellos hombres y mujeres que hoy sufren hambre, malas condiciones de vida, marginación y pobreza, mientras otros acrecientan sus riquezas materiales.
No nos sirve la “justificación” de que hay gene que nació pobre y va a morir pobre, porque no tendrá acceso a los bienes existentes. Menos nos sirven los ejemplos de los golpes de suerte, en que un hombre o una mujer se hacer rico monetariamente de la noche a la mañana y es ampliamente difundido, porque lo que no se dice es cuantos millones de personas apostaron y no ganaron nada…
Un informe reciente afirma que mil “super millonarios” en el mundo tienen tanto bienes económicos, como el resto de la humanidad. Vale decir que han acumulado tanta riqueza material que no les alcanzará la vida seguramente para gastarla.
El mismo informe establece que estas personas eluden mediante diversas artimañas por lo menos el 30 por ciento de sus obligaciones fiscales (ínfimas de acuerdo al capital que poseen).
Nos alegra que los seres humanos vayamos tomando conciencia que somos parte del reino animal y como tal debemos velar por ellos. Pero esto no debe hacernos perder de vista que la mayor prioridad como seres humanos que somos debe ser velar por nuestros congéneres, hombres, mujeres, niños y ancianos y luego por la naturaleza toda.
Lo que no puede admitirse es que el costo de este aporte a mejorar las condiciones de los animales, sea hecho en detrimento de los seres humanos.
Para entendernos, primero deberíamos de ocuparnos de los seres humanos, que no haya hambre en el mundo y para ello no debe haber guerras, no debe haber explotados, no debe haber gente arriesgando su vida en el mar en pequeñas y endebles embarcaciones, ofrecidas por traficantes con la esperanza de ser libres y obtener mejores condiciones de vida, cosa que sólo una ínfima parte de ellos logrará, como aquellos que logran beneficiarse de un golpe de suerte, mientras millones de sus coterráneos mueren en el intento de escapar a la pobreza.
Así de claro: primero los niños y las personas en general.

A.R.D.

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Por Justicia: trabajar para convencer y no someter

El tema de la seguridad o inseguridad como se prefiere llamarlo en nuestros días, no sólo ha confirmado ser el talón de Aquiles (punto vulnerable del guerrero según la mitología griega), sino que ha demostrado que no depende de quien esté en el poder para manifestarse en toda su crueldad.
Hay diferentes conceptos a la hora de buscar una solución de fondo. Desde quienes entienden que endureciendo las penas y aplicando la denominada “Ley del Talión” (ojo por ojo y diente por diente), hasta quienes exagerando la benevolencia entienden que lo que debe hacerse es dedicarse a “reeducarlo”, asumiendo que son las condiciones sociales las que lo vuelven ruin y asesino al individuo.
En medio de estos dos conceptos aparecen infinitos puntos intermedios. Desde quienes prefieren seleccionar los individuos “reeducables”, hasta quienes prácticamente piden pena de muerte para quienes cometen determinados delitos.
Somos de los que entendemos que ni una cosa ni la otra en cuanto a los extremos. En buena medida el sistema y las condiciones que ofrece la sociedad influye en la formación del individuo y también es cierto que existen personas cuya “reeducación” es casi humanamente imposible, por la sencilla razón que ellos no tienen interés en reeducarse.
Ya están a tal punto deformados que sienten rechazo hacia todos los “normales”, vale decir a quienes viven, trabajan y desempeñan su rol “normalmente” en la sociedad.
Este odio es el que puede explicar (jamás justificar), los apedreos a los ómnibus, los atracos a las ambulancias e incluso los crímenes aberrantes que se cometen y se trata de hallarles una “explicación” sensata.
Quienes procuran razonar con la cordura que el tema impone, se preguntan ¿no piensan que quizás esa ambulancia o esos médicos van a asistir a un familiar de ellos mismos?
Es que no se trata del mundo de la razón, sino del que de alguna manera les hemos inculcado “lo importante es tener y no importa la forma en que lo obtengas…”
Claro está que en los hechos hoy nadie se hace responsable de esto, pero cuando se incentiva el consumo, cuando se “endiosa” al que tiene riquezas materiales, un buen coche, un buen pasar etc etc., indirectamente se está incentivando a llegar a esto y no importa “como se lo haga”. Rige el “hacé la tuya…”
Debería ser lo primero a analizar y revisar, porque de otra forma nunca lograremos una salida aceptable, pues sólo estaríamos poniéndole parches de agua fría al dolor de cabeza de un enfermo terminal.
“Aprendámoslo de una vez”
A.R.D.

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La cuestión de fondo

Uno de los primeros asuntos que tendrá que tratar el parlamento electo, cuando asuma funciones el 15 de febrero, será el pedido de desafuero de la justicia en contra del senador electo Guido Manini Ríos, por considerar que incumplió sus obligaciones al no denunciar la información recibida en las declaraciones del Cnel. José Nino Gavazzo, ante un “tribunal de honor”, en referencia al asesinato de Roberto Gomensoro.
La conveniencia o no de aprobar este desafuero no debe verse como un apoyo o no a los desafueros, para aprobar un desafuero la Cámara Alta requiere dos tercios, vale decir la aprobación de por lo menos 20 de los 30 senadores que integran la cámara.
Aquí lo que está en juego es el valor de la vida humana. No es posible que alguien que confiesa y admite ser el autor de un asesinato aberrante, como al que nos referimos, siga manejándose en el seno de la sociedad sin responder por sus actos y no es el Gral. Manini Ríos, precisamente.
Es harina de otro costal si el Gral. Manini Ríos ya tenía fueros parlamentarios cuando fuera acusado o si aún no los tenía, pese a ser electo por la ciudadanía, debido a que aún no había jurado como senador.
También es harina de otro costal, si se debe o no aprobar este desafuero, teniendo en cuenta sus consecuencias. A pesar de la voluntad de Manini Ríos que reiteradamente ha manifestado su voluntad de presentarse sin fueros ante la Justicia para probar su inocencia, la cuestión de fondo no es esta.
Para nosotros la cuestión es saber en qué medida todos los militares están contestes en ocultar sus obligaciones de aportar información a la Justicia sobre estos hechos. Aún en el caso de que la cuestión ya hubiese sido juzgada y no hubiera elementos nuevos, como se ha señalado, la obligación, tenemos entendido es elevar a la justicia los elementos surgidos de estas confesiones.
Mucho nos tememos que el hecho de fondo, vale decir el crimen aberrante del Gomensoro, quede sin aclararse. Nadie duda quien lo cometió y quien fue uno al menos de los participantes, pero no parece ocupar el centro de atención del parlamento, lo que permite que siga existiendo un gran margen de dudas que influye a la hora de invocar el debido respeto a los uniformados.
Los fueros del parlamento fueron concebidos y determinados para impedir persecuciones políticas, vale decir esencialmente para impedir que los legisladores sean acusados de crímenes o delitos comunes a efectos de impedir o limitar al menos su derecho de libertad de opinión.
El manejo de este tema puede tener consecuencias que favorezcan o perjudiquen a acusado, pero no son de recibo, al menos para nosotros, porque a pesar del probable error, a nuestro criterio no es bueno que la justicia desconozca la voluntad popular, que en forma expresa le ha dado su respaldo al Gral. A pesar de que el tema que nos ocupa ya se conocía.
A.R.D.

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No se trata del “chancho” sino de quien lo tira desde un helicóptero

Se hizo “viral” rápidamente como se dice en la actualidad, para graficar con cuanta rapidez se ha propagado el video. Es que la cuestión del cordero arrojado desde un helicóptero a una piscina en Punta el Este, y en principio confundido con un chancho, nos da idea de cuanto de razón tienen quienes sostienen que alguien hace lo que quiere en aquella zona del país.
Se nos ha dicho y con razón que si el cordero era de quienes participaron en el hecho, no hubo delito alguno y es probable que así sea.
A lo sumo se puede hallar faltas al código aeronáutico, porque el helicóptero no tenía plan de vuelo, no tenía autorización, volaba casi nueve veces más bajo del mínimo permitido y demás.
Es más, es probable que se haya tratado de una apuesta entre gente que no sabe ya más que hacer con su ocio, que no encuentra otra forma de divertirse y que no repara en llegar a límites extremos, así sea infringiendo normas o disposiciones de países o de lugares donde residen.
No se trata sólo de las normas infringidas cuando se arroja un cordero faenado desde un helicóptero y cuánto daño pudo provocarse con esta actitud, sino del debido respeto que nos merecen a los uruguayos los animales vivos o muertos, porque si no todos somos veganos o vegetarianos, no significa que no respetemos a los animales y los sacrifiquemos sólo para alimentarnos, como por otra parte sucede en la propia naturaleza.
No se trata tanto del cordero, sino del concepto con que se maneja cierta gente. Tampoco interesa su nacionalidad, ni su “status” social porque a poco investiguemos un poco más nos daremos cuenta que los mismos no tienen otro origen que de donde se les de mayores facilidades para explotar gente y recursos, poseen sus propios puertos, sus propias “normas” o disposiciones que a menudo significan que no respetan nada y lamentablemente saben que el dinero todo lo corrompe, comenzando por los controles.
Cierto es que necesitamos del turismo, porque somos un país chico, con un mercado reducido y muy pequeño a la hora de enfrentarnos al mundo “globalizado” que integramos.
Ha trascendido y no ha sido desmentido, la intención de atraer hacia nuestro país a capitales e inversores con buenas posibilidades de radicarse aquí y de invertir para producir y desarrollarse.
No está mal, pero creemos que por el bien del país y de los uruguayos mismos, que no queremos pasar a integrar la servidumbre que vive en el fondo de las mansiones, que no es admisible que venga cualquier extranjero por más dinero que traiga y halle aquí lo que no halla siquiera en su propio país, porque su proceder es lamentable.
A.R.D.

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El tema de la seguridad

Desde luego que no es nada nuevo para quienes siguen nuestra opinión, pero siempre hemos considerado que creer que puede ubicarse a personas que puedan no ser corrompidas es un error porque aunque tenga muchos años aquella máxima de “todo hombre tiene su precio” sigue teniendo plena vigencia.
No vemos un análisis serio y profundo del tema. No vemos que haya sido manejado en profundidad el tema de los militares que presuntamente vaciaban a los aviones oficiales en Maldonado y vendían el combustible a los veraneantes dueños de aviones privados.
No vemos que hayan sido manejados reiteradamente, como otros temas policiales, los casos de los policías que extorsionaban a familiares de reclusos para concederles “favores” a estos.
No vemos que se haya aclarado fehacientemente para la opinión pública el caso de las 40 fotos de policías en poder de personas vinculadas al narcotráfico.
No ha trascendido si se aclaró o no, el robo en plena Jefatura de Policía de Salto.
Esto es lo que nos llevó a considerar equivocada la propuesta de reforma a la seguridad nacional, impulsada por quien será el próximo ministro del interior y por lo tanto conductor de la política en la materia, el senador nacionalista Jorge Larrañaga.
No nos opusimos nunca por considerar que impulsaba medidas equivocadas o fuera del alcance de la ley. Nos opusimos siempre por considerar que no era este el camino acertado para buscar una solución de fondo en la materia.
En los hechos se trató de la segunda iniciativa en la materia que fracasó y ello nos llevó a pensar que la ciudadanía uruguaya, sabiamente estaba en lo cierto.
La primera iniciativa fue impulsada por el senador Pedro Bordaberry y se trató de la baja de la imputabilidad de los 18 a los 16 años para los menores de edad.
En el mismo sentido nos opusimos, no por considerar que fuera equivocada, sino por creer, por parte de quienes impulsaban la idea, que era el camino correcto para intentar una solución de fondo al tema y no fijar controles efectivos en casos de excesos.
Hoy seguimos pensando lo mismo y pese a que siguen sucediéndose crímenes aberrantes, entendemos que la solución para el tema no viene por la represión, aspecto imprescindible en la cuestión, sino que basándonos en las experiencias internacionales que se conocen y pese a que hay algunas medidas represivas muy aplaudidas, lo único que arroja resultado favorable y permanente camina por el lado de la educación y de aspectos sociales que inexorablemente deben acompañar a las medidas represivas.
En las últimas horas trascendió el asesinato de un policía y el robo de sus armas a otros dos, uno de ellos baleado en el cuello. No vemos que se haya tomado en serio la advertencia de que las principales mafias brasileñas planeaban mudarse al Uruguay.
Todo lo contrario se comprueba que por nuestros puertos y aeropuertos siguen saliendo toneladas de droga, ni que hablar de la situación en los puentes. ¿Cómo pasa esta droga?. Nadie lo explica y si alguien “cae” cuando se descubre uno de estos cargamentos, pronto el tema se olvida y no se “quema” el sistema.
Aquí está el punto y esperemos que las cosas cambien pronto..
A.R.D.

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Obligado a demostrar una gran sabiduría

Algunos sostienen que ha sido la razón o el motivo mismo que permitió la creación del pequeño Estado uruguayo enclavado entre dos grandes potencias sudamericanas.
Pero haya sido o no éste el rol que motivó su creación, la hora actual exige que el próximo gobierno uruguayo desempeñe ineludiblemente un papel de mediador entre dos grandes potencias vecinas y con sistemas claramente antagónicos.
El gobierno que habrá de encabezar Luis A. Lacalle Pou está llamado a ser permanentemente una bisagra entre estas dos grandes potencias, Brasil y Argentina, que no sólo lo habrán de observar permanentemente, sino que también lo habrán de aplaudir uno y condenar el otro, según interpreten sus posturas.
La posibilidad de acercarse a un gobierno, significa instantáneamente alejarse y ponerse en la otra vereda, frente al país contrario.
La hora llama a tomar las mejores decisiones para nuestro país, como debiera haber sido siempre y mucho más allá de posturas ideológicas que algún gobierno aplauda y otro condene, está los intereses del país.
No significa que se trate de sacar provecho siempre, sea cual sea su ideología y sea cual sea su concepto de democracia. Pero más allá de toda ideología y toda “armonía” ideológica, entendemos que el nuevo gobierno uruguayo tendrá que poner en práctica un gran poder negociador, apelar a una gran sabiduría y a un poder de convicción superior si se pretende navegar con éxito en este mar embravecido que representa hoy la situación regional.
El acercamiento tanto a una como a otra potencia sudamericana tiene ventajas y desventajas, en cuanto precisamente un Estado tan pequeño como el nuestro tiene su mayor (y única diríamos) influencia en el campo de la diplomacia.
Para desempeñar este rol con acierto debe merecer el respeto y la confianza de ambas potencias que hoy aparecen como irreconciliables.
Ciertamente que tenemos expectativas por ver la posición que habrá de adoptar Uruguay con respecto a temas urticantes, como lo son Venezuela, Bolivia, Chile mismo, todos países alineados en América del Sur que tienen posturas muchas veces irreconciliables con lo que ha pregonado Uruguay.
En definitiva, una hora complicada para asumir un gobierno en la región y el gobierno electo uruguayo, que tendrá la mayor responsabilidad en este sentido, deberá demostrar que está preparado para asumir todos los desafíos que supone hoy gobernar nuestro “paisito”.
Las presencias y ausencias del primero de marzo próximo seguramente nos darán un indicio de cómo serán las cosas en este campo.
A.R.D.

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El camino no es fácil pero es reconfortante

Nadie duda de que el camino de la recuperación, después de haber pasado por la cárcel es harto difícil para todos los involucrados. Y en este sentido uno de los aspectos más difíciles de entender, es que todos estamos involucrados de una u otra manera.

En este sentido no hay lugar para los románticos, para quienes todos los que roban o delinquen son una especie de “Robin Hood”, vale decir que roban para repartir o bien roban por necesidad. Los hay, pero también hay mucha gente que aprendió a que este es el camino para tener “plata fácil”, como lamentablemente se les ha inculcado.
Tampoco hay lugar para quienes entienden que es la sociedad la que los “empuja” a delinquir y no tienen ellos la culpa de llegar a esta situación.
Entendámonos bien. Para nosotros quien delinque sea por el motivo que sea, debe pagar su deuda con la sociedad, no con castigos “ejemplarizantes”, léase tormentos, que en forma explícito o bien cobijados por determinadas “autoridades”, existen hoy en el sistema carcelario, sino de acuerdo a lo que establecen las leyes que en este sentido deben ser justas y ajustadas a los delitos cometidos.
Lo que aún no hemos entendido es que la sociedad genera la mayor parte de los delincuentes. Generalmente por situaciones muy difíciles de revertir.
Decía poco tiempo atrás una alta autoridad del Ministerio del Interior que hoy los sicarios y rapiñeros “pesados” no pasan de 13 ó 14 años.
La introducción de las armas de fuego como algo de uso cotidiano ha agravado sensiblemente esta situación.
Pero hay que saber que en muchos casos esos niños tienen sus padres, sus hermanos u otros familiares cercanos, presos o han sido muertos delinquiendo.
Existen casos en que estos “menores” (término que encierra un montón de cosas subliminales), viven solos, en asentamientos o construcciones abandonadas.
No ocultamos que se trata de personas que generalmente no tiene hábitos de trabajo. En la mayoría de los casos no sabe siquiera hablar “normalmente”, porque se maneja con los pocos términos del ambiente carcelario. Tampoco tuvieron las condiciones necesarias para estudiar o formarse y ni que hablar que los ejemplos que recibieron del entorno fueron condenables.
Lamentablemente no creemos que todos ellos sean recuperables (aunque la experiencia indique que jamás debe descartarse de antemano a nadie) pero tampoco se sabe de antemano quienes lo son y quienes no, porque siempre existe una posibilidad de escapar al camino delictivo y sólo Dios sabe quien puede escapar y quién no.
El camino es – para nosotros – el que enseña la DINALI (Dirección Nacional de Apoyo al Liberado, ex “Patronato del liberado”), y algunas de las intendencias, como la de Canelones y Salto, que ofrecen pasantías de algunos meses a procesados y liberados.
Cuando negamos trabajo o incluso alguna “changa” a un ex recluso, estamos tomando parte y no siempre en forma acertada en este tema que reconocemos no es un tema fácil precisamente.
A.R.D.

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Cuando la naturaleza se enoja

El hombre se resiste a considerarse como parte de la naturaleza y no lo hace de ex profeso, sino que lo demuestra con actitudes y con acciones que permiten calificarle como el mayor depredador, sin que parezca para nada preocupado por los efectos nocivos que sus acciones puedan tener en el planeta.
Pero la sabia naturaleza tiene sus propias normas y fija los límites que en su pequeñez el hombre no es capaz de notar.
No explicamos. Diez años atrás, un terremoto, grado siete en la escala de Richter, devastó Haití, al punto que se considera que 360 mil haitianos perdieron la vida en aquella catástrofe.
Sólo seis años antes, vale decir en el 2004 el mundo conocía por primera vez la palabra “tsunami” (ola en el puerto, en japonés), cuando el mundo conoció la furia del océano Indico, se estiman que las olas en Tailandia, uno de los países más afectados por aquel el primer tsunami que recuerda la historia, alcanzaron más de 30 metros de altura.
El fenómeno se llevó la vida de más de226 mil personas, según las estimaciones conocidas a la fecha.
Aún recordamos algunas escenas, como la de un padre, con su pequeño hijo sobre los hombros, que se hizo presente en el puerto para observar el aún lejano oleaje, que nunca había golpeado con tanta fuerza en la costa y no logró ponerse a resguardo (casi nadie lo pudo hacer), seguramente habrá sido arrastrado.
Vale decir que entre estos dos fenómenos de la naturaleza, tuvo un costo de más de casi 600 mil vidas humanas (algo así como la quinta parte de la población del Uruguay).
Pero existen responsabilidades concretas. Una vez superado el tsunami, aparecieron en las costas del océano, restos nucleares y otros residuos tóxicos que había sido arrojados a las profundidades del mar, en la tesitura que como nadie los vería, no habría quejas, ni protestas.
No se contó con la reacción de la propia naturaleza que una vez que “se enojó” arrojó toda esa basura fuera de sus aguas.
Esto es historia reciente. En un caso han pasado 16 años y en otros 10 años y ya son pocos los que recuerdan estas tragedias, el hombre sigue contaminando, depredando y destruyendo porque la naturaleza sigue soportando esta destrucción.
No deberíamos olvidar que no hay planeta “B” y por lo tanto en algún momento tendremos que pensar en controlar la depredación, antes que sea demasiado tarde, porque una vez que la naturaleza se enoja ya será demasiado tarde.
A.R.D.

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No parece el camino acertado

Luis Alberto Lacalle Pou cabeza del nuevo gobierno no ha desmentido la afirmación de que no concederá cargo alguno a la oposición en los directorios de las empresas públicas, por lo menos en aquellas empresas que suponen planes sociales, como el MIDES, Salud Pública y similares.
El hecho de que no haya desmentido esta versión, nos lleva a suponer que el trascendido es verídico y aunque no sería la primera vez que la oposición queda afuera de la conducción de las empresas públicas, no impide que digamos nuevamente, como lo hemos dicho siempre que no nos gusta.
La Constitución de la República sabiamente estableció el rol de los representantes de la oposición en los directorios de las empresas públicas. Este rol se limita casi que exclusivamente al contralor, a la fiscalización de las políticas de gestión que lleva a la práctica cada directorio.
La representación de los partidos de oposición en estos directorios, sirve en caso de que se “contaminen”, para evitar lo que lamentablemente era una práctica habitual en estos directorios, vale decir llevar a la práctica lo que se conoció como la compensación con un cargo político a quien o quienes les supongan la adhesión de determinado grupo de personas.
Esta corruptela fue la que llevó a ofrecer cargos en direcciones o simplemente en el estado a cambio del voto. Se dejó de lado el concurso o el sorteo como forma justa de ingreso. Tampoco se eligió a los más capaces o preparados para ejercer un cargo, sino que se optó por favorecer a los adherentes políticos.
No me gusta, como tampoco me gusta que designen pariente o amigos sólo por el hecho de ser sin que deban probar su idoneidad para el cargo que se los designa. Tampoco me gusta lo que se afirma que se sigue poniendo gente en cargos públicos por parte del gobierno saliente, gente que quedará firme en el cargo en el mes de mayo de este año, si su labor se aprueba.
Lo que no se dice – según el gobierno actual – es que estos puestos fueron cubiertos antes del año electoral (últimos 12 meses previos a la asunción del nuevo gobierno, período en que no se puede legalmente designar a nadie) y si el Tribunal al que serán sometidos al finalizar su contrato encuentran que han cumplido debidamente con la función encomendada, serán legalmente presupuestados.
Cada gobierno que asume, es obvio que tiene que poner gente de su confianza y de su afinidad ideológica en aquellos cargos en que deben tomar decisiones, pero esto nunca debe manosearse y usarse para compensar adhesiones, porque es una muestra de corrupción.
A.R.D.

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Por el buen camino

Seguramente las actividades de verano del hoy llamado “Verano Educativo”, es uno de los pocos programas que ha sido implementado y mantenido más allá de los gobiernos de turno y constituye uno de los mayores aciertos en el rubro. Es más a nuestro criterio debería de perfeccionarse y extenderse.
Diríamos que es una de las piedras angulares del rubro, en cuanto a que la inactividad veraniega es la que tradicionalmente ha fomentado el ocio y la vagancia entre los niños y jóvenes que una vez terminadas las clases, en su mayoría se “olvidan de los libros”, aún cuando tengan materias para rendir exámenes.
Las actividades veraniegas que se han implementado a través de este programa, que consisten fundamentalmente en actividades lúdicas y extra curriculares, resultan a nuestro entender tan importantes o más aún que estas en la formación de niño.
Es que muchas veces en las aulas el niño escucha hablar de lugares y otras cosas que nunca llega a conocer. Nos explicamos, hemos sabido de niños montevideanos que no conocen el mar, a pesar de que viven muy cerca de él, porque el Río de la Plata, a pesar de ser de agua dulce tiene mucha similitud con el mar.
Ni que hablar de los niños de las escuelas públicas particularmente, del interior de la República y también algunos de los alumnos de escuelas privadas, que escuchan hablar de muchos de los atractivos que tiene el país, pero nunca les conocen.
Días pasados se puso en práctica en el país un nuevo “Verano Educativo”, que comprende campamentos, muchos juegos y otras actividades beneficiosas para los escolares.
Aún cuando se trate sólo de algunas semanas, el aporte de estas actividades a la formación del niño es muy alto. Tan es así que tenemos entendido hay muy pocas inasistencias de los niños que se inscriben para participar de estas actividades, pese a que las mismas son totalmente voluntarias.
Es que esto demuestra cual es el camino correcto en materia de educación. No se trata tanto de obligar a los niños y sus padres de que los envíen a la escuela, sino de darles las condiciones adecuadas, en el momento oportuno y de responder a sus expectativas.
Ningún campo mejor para sembrar la semilla educativa que un alumno motivado, interesado en lo que se le esta enseñando y de la forma que más se aproxime a su interés.
Entendemos que en materia educativa no siempre se trata de conceder al niño todo lo que le antoje o lo que sus caprichos, hoy tan actuales se les ocurra, pero nada mejor tampoco que aproximarse lo más que se pueda a ello, sabiendo que de esta manera es más probable que se despierte su interés y su motivación en lo que se procura inculcarle.
A.R.D.

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Cuando el riesgo de contraer enfermedades se acrecienta

La constatación de dos casos de infección de perros con Leishmaniasis en la ciudad de Rivera, ha disparado las alarmas, al punto que el Ministerio de Salud Pública, en conjunto con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, decidió adoptar medidas especiales de contralor de las enfermedades que trasmite el mosquito Aedes Aegypti y que no son pocas.
El Dengue, la Fiebre Amarilla, la Chikunguña y el Zika entre otras son trasmitidas por este mosquito cuya presencia se ha probado ya hace muchos años en la región. Si bien las Leishmaniasis no es trasmitida por el Aedes Aegypti, sino por un flebótomo, especie de mosquita de menor tamaño, constituye también una seria dificultad a la hora de intentar su eliminación.
Las condiciones ambientales, de aumento de las temperatura y el depósito de agua crean un caldo de cultivo propicio para el Aedes Egypti, mientras que el flebótomo que utiliza al perro como reservorio del causante de la enfermedad se reproduce generalmente debajo de las hojas secas y otros desechos húmedos.
Cabe señalar que la Leishmaniasis puede llegar a ser mortífera para el hombre, que depende fundamentalmente del tipo de la enfermedad que le afecte, debido a que existe de tres o cuatro tipos.
Tenemos entendido que la lucha contra el flebótomo se limita a eliminar los perros callejeros, aunque también se ha hallado el flebótomo que trasmite la enfermedad en otros animales silvestres y a mantener severos controles de diagnósito en humanos..
Aunque que constituye un serio problema, la posibilidad de aparición de la Leishmaniasis en el país, enfermedad de la que ya han habido casos en Salto, parece bastante real. También se ha registrado casos de Dengue incluso autóctonos, es decir contraída en gente que no ha viajado al exterior y aún así no vemos que la población uruguaya haya asumido el riesgo de contraer estas peligrosas enfermedades.
A poco se recorra la ciudad no encontraremos con neumáticos arrojados a la basura, con cacharros de todo tipo, e incluso con dos o tres cacharrerías diseminadas a lo largo y ancho de la ciudad que constituyen depósitos de agua de lluvia ideales para la reproducción del Aedes Aegypti.
Debe tenerse en cuenta que basta un tapita de plástico lleva de agua de lluvia para que el mosquito deposite allí su huevos y las larvas se críen.
La eliminación del mosquito es de por sí difícil, si a ello le sumamos nuestra desidia, seguramente que nos lamentaremos las consecuencias.
A.R.D.

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Que no sea negativo

Por estos días ha recobrado impulso el proyecto del puente vecinal Salto –Concordia y todo parece indicar que finalmente será construido, uniendo ambas ciudades.
Aún recordamos cuando años atrás el proyecto del puente bi nacional tuvo un fuerte impulso a manos del Rotary Club y a pesar de todo no logró convencer a las autoridades nacionales de ambos países para llevarlo a la realidad.
Hoy se está hablando fuertemente de la posibilidad de concretar además un puerto de barcazas en Saladero o la desembocadura del río Daymán, más al sur del punto indicado y no queremos ser mal pensados, pero no se puede obviar el hecho de que se reflota la idea pocos meses antes de las elecciones en departamentales en el Uruguay.
Honestamente no vemos hasta el momento que hayan sido estudiadas fehacientemente las limitantes que llevaron a impedir la construcción del puente en una primera instancia.
En primer lugar, a pesar de que no existe el puente peatonal, ha quedado más que probado que el puente internacional de Salto Grande ha sido utilizado reiteradamente por la delincuencia que por este lugar ha intentado pasar droga en doble pisos y de otras formas. Mucho nos tememos que teniendo a disposición un puente peatonal, por el que podrían transitar además los vehículos de menor porte, estas posibilidades se acrecentarían notoriamente.
En relación al tránsito de barcazas, tenemos entendido que existen escollos que hasta el momento han resultado insalvables. No sólo se trata de las escolleras rocosas naturales que existen a la altura del Hervidero y casi frente mismo a La Conserva, que han hecho fracasar el último intento de una barcaza de importante porte como la “Amambay”, encallada cuando intentaba surcar el río Uruguay, a la altura del Hervidero con una importante carga de granos, sino que al no tener dragado durante muchos años el río ha perdido profundidad y por lo tanto los barcos que antes le navegaban incluso hasta Buenos Aires, según nos cuentan, hoy no lo podrían hacer.
Los pueblos de Salto y Concordia nunca tuvieron un solo día de verdadera integración y un puente binacional facilitaría este propósito. Pero es necesario ser inflexible con los controles, tanto de personas como de mercadería, porque en caso contrario en lugar de acarrear beneficios traerá más dificultades y dolores de cabeza que beneficios.
Nada tenemos contra esta iniciativa, pero entendemos que los planes deben ser muy estudiados antes de ser llevados a la práctica, porque no queremos que se transformen en una nueva dificultad, como la que ya ha acarreado indirectamente el puente internacional de Salto Grande, con la eliminación del transporte fluvial de pasajeros, un motivo de recreación que ya no está disponible.
A.R.D.

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Investigar hasta los tuétanos

La gravedad del hecho de la impresión de las fotos de 40 policías de la Jefatura de Policía de Salto no puede ser minimizada. Se ha probado o al menos así lo entienden fuentes policiales, que las fotos originales fueron proporcionadas por una efectiva de la Policía perteneciente precisamente a la lucha contra el narcotráfico.
La persona que encargó el fotocopiado de las fotos estaría relacionada al tráfico de estupefacientes y a su vez habría realizado una denuncia ante la fiscalía contra estos policías, a quienes acusa de corrupción.
El tema es demasiado grave y esperemos que así se lo considere. En primer lugar si hay un solapado interés en presionar de alguna forma a estos policías, como se ha afirmado y que no es de descartar, debe de quedar debidamente comprobado y castigado como corresponde.
En segundo lugar si se prueba que se trata de policías corruptibles, que de una u otra manera han sido “captados” por la mafia también debe quedar muy claro y obrarse por parte de la ley y la Justicia como corresponde.
Pero lo más preocupante en esto es el hecho de la vinculación existente entre las mafias del narcotráfico y la Policía y otros agentes que tienen por misión precisamente enfrentar o impedir la circulación o el ingreso al país de estas drogas.
Salto es uno de los denominados puntos calientes del país que tiene fronteras más permeables y los controles, si existen, son absolutamente ineficaces. A la prueba está la cantidad de mercaderías de contrabando disponibles en cantidades voluminosas que han pasado por la frontera y “nadie se explica cómo”.
En materia de prevención y represión diversas fuentes han coincidido que en todos lados las actividades del narcotráfico se iniciaron de la misma forma, aprovechando las redes de corrupción que tiene vigentes el contrabando pero de todas formas aquí nada se ha hecho, no hay controles, no hay quien pueda enfrentar una situación que rompe los ojos.
El narcotráfico y no es precisamente quien esté autorizado para acusar de corrupción, se ha intensificado tanto al punto que el pasado año sólo en los últimos meses se incautaron más de 6 toneladas de cocaína, cuyo valor en Europa llega a ser de millones de dólares y nadie ni nada parece tener verdadero interés en investigar, ni mucho menos en desbaratar estas redes de la delincuencia.
A.R.D.

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La citricultura en una hora angustiante

Entre las cosas que han quedado en el tintero en Salto sin duda alguna que debe figurar la situación de la citricultura.
Si no es la principal fuente laboral del departamento anda muy cerca, en algún momento se habló de 14 mil puestos de trabajos directos e indirectos, entre plantación, cultivo, mantenimiento, empaque y transporte. Sin embargo no se puede ignorar que los trabajadores del sector que han puesto de su parte un enorme esfuerzo, se hallan pasando por serias dificultades.
Hay aquí a nuestro entender varios aspectos.
El primero de ellos es el mercado, Aún recordamos cuando la embajada de los EE.UU, anunció con bombos y platillos la reapertura del codiciado mercado estadounidense para los citrus uruguayos. Claro lo que nunca dijo fue que Uruguay no tenía los citrus que demandaba el mercado estadounidense y por lo tanto seguiría quedando afuera del mismo.
¿Cual fue la diferencia? Ninguna.
Antes los citrus de Uruguay no estaban habilitados para ingresar a aquel mercado por razones sanitarias (cancro cítrico entre otros, que dicho sea de paso nunca supimos que se hubieran erradicado), ahora no se puede exportar por la sencilla razón que el mercado estadounidense requiere citrus sin semilla, con cáscara fácilmente despegable, con poco aroma y mucho sabor. Vale decir, esos citrus que en el Uruguay no hay o hay muy poco, por la sencilla razón que nuestra citricultura ha quedado obsoleta y para actualizarla habría que erradicarla toda y plantar las nuevas variedades.
En el mejor de los caso estos supondría por los menos cinco años sin posibilidades de tener fruta para exportar.
En suma seguimos quedando afuera de los mejores mercados, los que mejor pagan.
Unido a ello digamos que a pesar de que la producción citrícola ha sido una de las más favorecidas, está muy lejos de hallarse saneada y en este aspecto habría que determinar fehacientemente que se ha hecho con los fondos aportados por el Estado.
En otros lugares se ha logrado producir más fruta y adecuada a los requerimientos de los mercados más exigentes, abaratando costos y compitiendo con mejores posibilidades que los citrus uruguayos.
Así las cosas esta situación requiere de miradas y medidas multisectoriales que es justo que se las encuentre con la contribución de todos porque son muchas las familias que están padeciendo una situación demasiado afligente.
Son familias de trabajadores, que siempre han tenido en esta fuente laboral su medio de vida y por justicia social no podemos abandonarles.
A.R.D.

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Bastante, pero aún insuficiente

Que las becas que se otorgan a los estudiantes universitarios, con ser importantes, resultan aún insuficientes, no puede ser un hecho desconocido para nadie.

Se inscribe dentro de la mencionada equidad. Vale decir un país en el que las diferencias entre quienes tienen bastante dinero, o posibilidades económicas para estudiar y quienes no tienen nada o muy poco, se vayan acortando, acercando por un tema de justicia social.
Decimos esto porque el gobierno saliente gusta en destacar el hecho de que los profesionales que egresan de la Universidad de la República hoy son en muchas ocasiones los primeros profesionales de la familia. Esto no es poco, porque seguramente sus descendientes también serán encaminados de la misma forma y esto no es poco, pero si creemos que es suficiente para lograr la equidad estamos equivocados. Apenas diríamos que estamos en camino, pero resta mucha distancia aún.
En primer lugar porque si bien Salto se halla en una situación privilegiada en cuanto a las posibilidades de cursar una carrera universitaria en el departamento, no es así con quienes tienen que viajar a otros lados.
Tampoco se responde adecuadamente a las necesidades sociales de un estudiante. Hay que entender que no se trata de alimentarse y vestirse para concurrir a estudiar, porque la Universidad es gratuita.
Las condiciones sociales también pesan al punto que un estudiante si es un buen hijo, hermano y demás no puede concentrarse en los estudios si piensa que en su casa sus seres queridos sufren desempleo u otras penurias…
A ello debemos agregar que un novel profesional no siempre halla trabajo enseguida. Somos partidarios de los estudios universitarios, pero tenemos muy claro que no siempre la vida se realiza de esta forma.
Las posibilidades laborales siguen pasando por un “filtro” muchas veces injusto. Sigue pesando el apellido, las vinculaciones, el relacionamiento y otros aspectos que poco tienen que ver con la capacidad de cada persona.
Tenemos muy claro que las mejores posibilidades surgen para quienes están preparados, es decir para quienes se han formado ya sea en un profesión universitaria, en un oficio o algo parecido, pero no siempre es suficiente.
En definitiva, las becas que hoy se aportan en casi todos los casos a los estudiantes universitarios, constituyen un muy buen aporte, no tenemos duda alguna de ello, pero es un aporte que aún no resulta suficiente si aspiramos a tener un país mas justo y equitativo.

A.R.D.

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El desafío de Andrés Lima

A poco de haber asumido el gobierno departamental, el actual Intendente Andrés Lima, perdió la mayoría de la Junta Departamental, que tal como lo establece la Constitución del República le corresponde automáticamente.
Es un principio de innegable justicia, porque tiene que ver con la famosa “gobernabilidad”. Tanto a nivel nacional, dado por las mayorías parlamentarias, como en el plano departamental, donde la Constitución establece que esta mayoría de ediles en la Junta Departamental (un mínimo de 16 en 31), se adjudica automáticamente.
Sin embargo el actual Intendente, que según se establece habrá de dejar su cargo próximamente para pelear por su reelección al frente de la Intendencia salteña, parece contar con una amplia mayoría en la ciudadanía.
Esto significaría que a los ediles “disidentes”, los que fueron acusados por el Intendente debido a una adulteración de boletas, la ciudadanía les ha dado la espalda y lejos de hacerle un daño a la imagen de Andrés Lima, el tema le habría beneficiado.
Todavía resta pasar mucha agua por este molino y seguramente la lucha por el cargo de Intendente será ardua, pero en principio no vemos que le haya perjudicado el Intendente actual.
La enumeración de las iniciativas que le han quedado en el debe en su mandato, dada a conocer recientemente por el Intendente Lima, demuestra que de contar con un fuerte respaldo es probable que sus logros hubieran sido mayores aún dado que a pesar de los contratiempos la población parece haberle dado su preferencia.
Cuando esto escribimos sabemos que tendremos muchos desacuerdos. Seguramente hay muchos salteños que no piensan igual, pero no pretendemos polemizar sino que decimos lo que vemos, interpretamos, sin entrar a dar opinión sobre si es justo o no.
Sabemos también que habrá personas que no entenderán nunca las diferencias existentes entre interpretación y opinión.
En este caso lo que estamos haciendo es interpretando y más allá de todo lo que se pueda opinar sobre el tema hay un elemento innegable. La elección de hermano del Intendente como diputado, cuando había varios candidatos más, indica que el respaldo hacia su lista es amplio y mayoritario.
Dicho sea de paso, nunca compartimos la elección de familiares directos para cargos públicos, aún cuando entendamos que se trata de cargos de confianza, donde el Intendente tiene que tener un respaldo casi incondicional. Ello no quita reconocer que la mayoría de la ciudadanía salteña no piensa lo mismo y de allí que haya elegido al hermano del Intendente como representante en la Cámara Baja.
Veremos si el tiempo le da la razón o no.
A.R.D.

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Aprender ciudadanía

Aprender ciudadanía es –para nosotros – aprender a comportarnos civilizadamente, asumiendo que convivimos en el mismo país y por lo tanto tarde o temprano tendremos que vernos, compartir espacios, participar en iniciativas comunes.
Los servicios de una ciudad, por ejemplo, como recolección y barrido, saneamiento, agua potable y demás, son compartidos responden a una organización civilizada y ordenadas que debe ser administrada con honestidad y además la única forma de que funcionen bien estos servicios es contando con la colaboración de todos los pobladores.
Días atrás nos enteramos que alguien que profesa la ideología triunfadora en las últimas elecciones nacionales, ante el justo reclamo de un dependiente le “recordó”, “ahora mandamos nosotros y si no te gustan (las condiciones laborales) puedes irte nomás que hay una larga fila de gente esperando para trabajar”.
Para nosotros nada más necio. Creer al menos que por haber ganado unas elecciones presidenciales, en un país dividido casi al medio, vale decir donde hay tantos oficialistas como opositores, es al menos necio.
Es la mejor forma de perjudicar a quien gobierna, porque creerse “dueño” del poder así sea por cinco años, despierta resentimientos, rencores y hasta odios que poco o nada contribuyen a un buen clima de trabajo i desenvolvimiento del país.
El mensaje es para todos los partidos, porque en todos ellos encontramos gente que se maneja con soberbia, creyéndose superiores y con derechos sobre los demás. Por nuestra parte hemos aprendido, porque así nos han enseñado, que la mejor fórmula pasa por la humildad, por la sencillez, haciendo carne en nosotros aquellos de “sin vencidos ni vencedores”, porque nadie debe considerarse “dueño” precisamente del poder en una democracia.
Uruguay ha dado muestras de que así entiende las cosas y más allá de los gestos y actitudes esperemos que la cuestión se haga carne en la ciudadanía y demos muestras fehacientes que entendemos que estamos en el mismo barco y por lo tanto es imprescindible remar en el mismo sentido.
Como ciudadanos entendemos que es necesario manejarnos con prudencia, con respeto y humildad hacia los demás y en especial hacia quienes profesan ideas distintas a las nuestras.
En una América Latina convulsionada y agitada por permanentes levantamientos, tenemos casi que la obligación de mostrar la otra cara de la moneda, resolviendo nuestras diferencias en paz y en orden.
Es lo que corresponde y nos hará bien a todos.
A.R.D.

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Prohibamos el uso del casco

Fuimos de los más acérrimos defensores del uso del casco protector por parte de los motonetistas, que resultaban y resultan las víctimas más frecuentes de los accidentes. Si bien la obligatoriedad de su uso no eliminó los accidentes, tenemos entendido que la gravedad de los mismos disminuyó notoriamente.
Tras una larga lucha se logró y nos sentimos orgullosos de haber contribuido a que el uso de dicho elemento sea obligatorio.
Pero pasados algunos años la realidad es otra. Si bien el casco sigue siendo un elemento primordial a la hora defender la integridad física de los motonetistas, también se ha vuelto un elemento frecuentemente usado por rapiñeros y otros delincuentes para esconder su identidad.
De allí que tras una larga meditación nos sumamos hace ya varios meses a quienes piden la eliminación y más aún, la prohibición del uso del casco por parte de los motonetistas.
Sabemos que esto no impedirá que la acción de los denominados “motochorros”, como tampoco lo lograrán medidas similares, pero lo que esperamos es que al menos, dificulte su accionar y disuada a algunos de ellos.
Tenemos muy claro que no es con este tipo de medidas parciales que lograremos bajar la cantidad ni la gravedad de los delitos, pero al menos puede ser el inicio de un camino. También planteamos y seguiremos insistiendo en endurecer las penas para quienes se pasean portando armas de fuego no autorizadas, cuando no robadas, y “zafan” de la Justicia con facilidad, a lo sumo tras pocos meses en prisión, usando diferentes argucias.
La seguridad, uno de los temas más preocupantes en el país, es compleja. Probablemente los mayores delincuentes, no sean visibles a simple vista. Mientras la población se queja de las “bocas de venta”, debido a la delincuencia que fomenta en su entorno, hay toneladas de cocaína que ingresan libremente a nuestro país y hasta el momento no se sabe “cómo” ni por dónde lo hace.
La prohibición del casco para los motonetistas puede ser considerada una medida que no incide, que “no mueve la aguja”, como se gusta en decir actualmente, pero es al menos un indicio de que remamos para el mismo lado.
En contrapartida a quienes esto sostienen les preguntaríamos ¿Cuántos delitos cometidos por motonetistas de casco en nuestra ciudad han sido aclarados?
Prohibir el uso de estos elementos no solucionará la situación, pero al menos dar un mensaje claro y contundente a quien o quienes acostumbran a vivir del delito.
A.R.D.

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Un elemento clave del buen periodismo

Cada vez estamos más convencidos que el periodismo tiene un elemento básico e ineludible: la investigación. En años recientes se difundió frecuentemente pero tal vez no con la insistencia necesaria, en que “la verdad oficial” no es necesariamente la verdad, única verdad y la que no puede desdibujarse, porque muchas veces se aleja bastante de ésta.
Pero es obvio que investigar es sumamente caro y difícil. Es caro porque requiere de tiempo y muchas veces del trabajo en equipo de varias personas. Junto a ello debe tenerse en cuenta que a veces se investiga un tema, pensando en que se llegará a descubrir algo y tras largo y minucioso trabajo se descubre, que no hay nada, que las hipótesis fueron equivocadas.
Quizás sea este un elemento fundamental a la hora de explicar por qué existe casi que nula investigación en el interior del país y muy poca a nivel de la Capital. Es probable que también incida la conducción de los medios de comunicación, hoy día encarados por lo general como una empresa más, que tiende a ser lucrativa, antes que una inversión con una enorme responsabilidad social.
Es probable que la falta de preparación de equipos de investigación, responda también a su costo (es necesario estar preparado y saber investigar), tener uno más orientadores, analizar y escuchar todas las opiniones de los investigador, y sobre todo tener un orientador claro y con sentido común, elementos que se suman para que no haya buenos equipos de investigación en el interior del país.
Es necesario saber y tener muy claro hasta donde me permite llegar la ley, que es lo que me impide y hasta donde el sentido común y la responsabilidad periodística me lleva a sumir riesgos incluso a veces personales.
Esto explica por qué muchas veces aplicamos la denominada “ley del mínimo riesgo”, vale decir la versión que nos recita algún vocero oficial que obviamente nos revela la parte de la película que lo favorece o al menos la que no lo compromete o perjudica y no toda la verdad…
Tenemos entendido que informar es cumplir un servicio. No solamente dar a conocer una versión, sino tratar de satisfacer plenamente la expectativa de los lectores, oyentes o televidentes y sobre todo llegar mucho más allá de la versión oficial, la que por otra parte debe incluirse siempre.
A.R.D.

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¡Que sea un buen año!

Comienza un nuevo año, pero de ninguna manera un año más. Comienza un nuevo año y más allá de los deseos de buenos augurios y de felicidad que son típicos y característicos de estas fechas, creemos tener motivos para esperar que éste sea un año en el que se haga nítidamente visible el desarrollo y el crecimiento personal de todos los uruguayos.

No será un año fácil seguramente. Dificultades y problemas siempre hubo y las habrá en nuestro “paisito”. Las enfrentará en esta ocasión un nuevo gobierno, un grupo de gente y de partidos que entiende está capacitado para intentar otro camino hacia el bienestar y el mejor nivel de vida de los uruguayos.
No nos contamos entre quienes desean que a este gobierno le vaya mal, así dentro de cinco años, nosotros intentamos volver y hacer las cosas a nuestra manera.
No nos contamos entre quienes llevados por la soberbia del poder recuerdan que “ahora mandamos nosotros…” y son partidarios de alentar medidas que beneficien a determinados grupos o sectores.
No es la forma en que concebimos la gestión presidencial y la forma de gobernar un país que busca un mejor para todos sus habitantes.
El que comienza es un año signado por la expectativa. Es un año en el que quienes asumen el gobierno tras quinces años de ser oposición, tendrán que demostrar que es posible recorrer otro camino y obtener mejores resultados para la población.
No nos contamos entre quienes tratan de poner “palos en la rueda” para que quien o quienes asumen fracasen estruendosamente.
A lo sumo nos limitaremos a observar el resultado de las cosas nuevas que se impulsan, a analizarlas a fondo y sacar de estas actitudes las mejores lecciones posibles.
No somos ni nunca fuimos partidarios de “apoltronarnos” en el poder. Si bien consideramos que no todas las cosas y los caminos pueden ser cambiados cada cinco años, por la sencilla razón de que hay elementos que requieren medidas a largo plazo, tampoco tememos a los cambios y la alternancia en el poder, para que nadie se crea “dueño” del mismo.
Ojalá que el año que se inicia nos muestre el camino correcto. La búsqueda honesta, justa y sincera que identifica a los hombres de buena voluntad.

A.R.D.

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Erradicar la violencia doméstica

Entre los grandes problemas a resolver en el país, figura la famosa “violencia doméstica”, con los denominados femicidios a la cabeza. Se trata de los hechos de violencia que suceden el ámbito familiar a veces hasta delante de los niños y muchas veces con víctimas totalmente inocentes.
Nuestro país ostenta uno de los principales lugares en América Latina en materia de esta violencia, la que no es otra cosa que una manifestación más de machismo y la sociedad patriarcal en que hemos sido formados y se halla en pleno auge.
Lamentablemente debemos decir que décadas atrás los casos de respeto y equidad entre la mujer y el varón eran las excepciones. La mujer “ama de casa” tenía como función “intrínseca” la de criar a los hijos y ocuparse de los quehaceres de la casa. Sólo las excepciones, generalmente de mujeres solteras, lograban prepararse, seguir una carrera profesional y obtener el reconocimiento de la sociedad que integraban.
Hoy no terminamos de erradicar este concepto y hay varones que muchas veces se creen “dueños” de una mujer y cuando ésta propone separarse por algún motivo que le impide sentirse plena, cometen crímenes aberrantes. También es justo decirlo, que a veces las denuncias femeninas resultan falsas o injustificadas y esto también daña el sistema concebido para proteger a la mujer.
Muchas veces las mujeres buscan protección a través de la Justicia y ésta hasta el momento ha mostrado ser ineficaz en un grado inadmisible. Tenemos claro que los casos en que el denunciado termina cumpliendo sus amenazas o ultimando a su víctima, es un porcentaje muy reducido, pero de todas formas injustificable.
Se han establecido medidas como las tobilleras electrónicas y hasta los guardias personales, medidas ambas que están en discusión en cuanto a su eficacia, debido a que en más de un caso han resultado ineficaces.
Hoy felizmente las cosas van cambiando. Las mujeres reclaman su lugar y más allá de todo exceso, que a veces se cometen, entendemos que es justo y razonable que estando debidamente capacitadas para asumir su lugar lo hagan en las mismas condiciones que el varón.
Pero esta plaga no dejará de preocuparnos como sociedad mientras no cambiemos culturalmente las cosas y no compartimos los extremos, los radicalismos que pretenden cambiar hoy mismo la cuestión. Creemos en los cambios graduales, lentos pero firmes y seguros, porque están enraizados en la razón y en la lógica y no en los impulsos intempestivos.
A.R.D.

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Analicemos situaciones a fondo

Estas fechas son generalmente motivo de reflexión y de actitudes de dialogo, generando asiduamente acercamientos familiares. Son fechas propicias y así lo entendemos, para dejar de lado pequeñas rencillas, resentimientos y desavenencias que no tienen sentido y han nacido de actitudes propias de soberbia, de falso orgullo y de falta de comprensión.
Hoy queremos hacer votos para el reencuentro, para dejar atrás las rencillas que han surgido siempre en un año difícil, como lo es el año electoral, donde la pasión suele ocupar el lugar de la razón y donde con frecuencia se suele ver a los adversarios, sin duda vecinos y hasta amigos o compañeros de trabajo, más que como adversarios, como verdaderos enemigos.
La solidaridad deja paso a la indiferencia, al rechazo y al “no me importa” que puede ser explícito o implícito, cuando se habla de gente, compatriotas a veces y a veces inmigrantes que no tiene un trabajo estable, que no tiene una ocupación digna.
Es por eso que hoy queremos hacer votos por un país donde no haya gente haciendo malabares en las calles, donde no haya “barras” de muchachos cobrando “peajes” en algunos barrios, donde no haya que dedicarse a cuidar motos u otros vehículos para parar la olla al menos.
Son todos casos que nos debieran preocupar, pero mucho más allá de las palabras, porque la solidaridad no se proclama, se ejerce y se demuestra preocupándose por el que sufre y no rasgándonos las vestiduras en demostración que compartimos sus reclamos, cuando los hay.
Hoy miles de uruguayos se hallan, lamentablemente, sufriendo la consecuencias de las malditas drogas, sobre todo las denominadas “pesadas” como la pasta base y se los ve caminando como “zombies”, revolviendo tachos de basura, cuando no delinquiendo y matando a mansalva.
Son todas situaciones de las que no deberíamos sentirnos ajenos. Son conciudadanos y habría que detectar por qué terminan en esta situación.
Lo más fácil y superficial es decir “yo no tengo culpa de nada”, “yo no lo llevé a consumir”. Esto es relativamente cierto. Diría que nosotros también somos parte de su situación. Integramos una sociedad movida por el afán de tener cada vez más bienes materiales y quien no está preparado para conseguirlos queda al costado del camino.
El y su hijos, sus familia muchas veces que está condenada a seguir el mismo camino, porque el sistema no le deja otra opción.
Es cuestión de analizar en profundidad y hoy es una buena fecha para asumir también nuestra responsabilidad.
A.R.D.

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Detener la caída a tiempo

Alguien nos ha hecho ver que el “bloqueo” de los celulares no es la medida adecuada para impedir que desde la cárcel se ordenen determinadas acciones delictivas.

En primer lugar porque de no contarse con un celular habilitado, la misma orden podría darse a través de un familiar o cualquier otro amigo que conociera al “ideólogo” del hecho.
De la misma fuente recibimos otro apunte y es que llama poderosamente la atención el hecho de que un cabecilla narcotraficante “pesado” como es el que actuó en el caso que nos ha ocupado, no haya elegido para trasmitir su orden un sistema encriptado que también lo hay y en el que lo que se trasmite a través de él solo es conocido por el remitente y el receptor, pues el sistema impide que sean entendible por cualquier otra persona que acceda al mismo.
Para poder acceder al contenido del mismo es necesario contar con una orden judicial y se vuelve tremendamente complejo autorizar la escucha, en buena medida porque violar la privacidad del sistema significa en alguna medida dejarlo sin efecto.
Es lo que pretendimos exponer. No se solucionará la inseguridad mediante la ley del talión, por la sencilla razón de que entendemos que el alcance de estas acciones tiene su origen mucho más allá de lo que se ve.
Mientras existan medidas y decisiones que de alguna manera alienten estas acciones seguiremos viendo y asistiendo a las acciones como las que nos ocupan.
Es que habrá delincuentes que sigan ocupando espacios que hallan cedidos por quienes procuramos obrar bien, manejarnos de acuerdo a la ley, pero muchas veces la corrupción que campea nos hace la cuestión difícil.
Desde luego que entendemos que la solución real y valedera sólo puede llegar a través de la educación y de medidas sociales, que no sólo indiquen el camino correcto sino que proporcionen las medidas imprescindibles para recorrerlo. Es la única forma de intentar erradicar estas acciones, cuando se tenga la convicción de que no se debe tolerar y además que toda personas honesta, policía, periodista o simple ciudadano, tiene la obligación de comprometerse con la verdad y de aportar al esclarecimiento de estos hechos aberrantes.
Aquí existe un alto grado de corrupción. La misma corrupción que ha carcomido los cimientos de la sociedad en otros lugares del mundo. Es que mientras no tengamos claro que el dinero no es todo, ni justifica cualquier cosa, estaremos en riesgo de manos criminales que continuarán avanzando hacia sus objetivos.
Ojalá sepamos detener esto a tiempo.

A.R.D.

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Las cosas en su lugar

Ayer comentábamos en estas columnas la destacada intervención popular y la del periodista (Gabriel Pereira) para desentrañar uno de los crímenes más aberrantes de los últimos tiempos en el ámbito deportivo.
Quiérase o no y aunque se nos diga que el hecho no fue dentro del estadio, para nosotros es ridículo pretender ignorar que uno de los “ingredientes” del crimen fue el hecho deportivo. El triunfo que era festejado por quien a la postre perdió la vida estuvo presente en los “motivos” (si es que hay alguno) esgrimido por el ideólogo de la detestable acción para asesinar.
Y este es el punto. Mientras haya gente incluso “cobijada” desde la cárcel o desde cualquier otro ámbito capaz llevar a cabo estas acciones, seguiremos lamentando estos hechos.
Y no pretendemos cargar las tintas sobre una institución en particular, porque quien más o quien menos, todas ellas tienen en su seno barras similares, más o menos peligrosas, pero todas de accionar aberrante. Gente que no hace otras cosa que cobijarse tras una enseña deportiva pero que en realidad no sienten pasión alguna por ningún color.
Tampoco pretendemos cargar las tintas sobre la dirigencia, que nos consta que algunos pasos ha dado para tratar de erradicar a los violentos del deporte. Pero tenemos que tener muy claro el riesgo que supone hoy ser dirigente de una institución deportiva.
Más allá de que siguen existiendo los corruptos que proporcionan entradas o incluso dinero a los cabecillas de estas barras para que “alienten” a los suyos. También hay dirigentes que son presionados con amenazas a diferentes familiares cuyos datos se proporcionan, para que ellos tengan tal o cual actitud.
Pero lo que debemos decir es que a nuestro juicio la única forma de mantener a raya a estos delincuentes es denunciando y tratando de desenmascararlos. Sabemos del riesgo que se corre en estas circunstancias, pero es la única forma de decirles que no hay lugar para quien o quienes se manejan de esta forma.
Cerrar filas y responder con todo el peso de la ley es lo único que puede permitirnos erradicar a esta gentuza del ámbito deportivo. Quienes soñamos con volver un día al fútbol familiar, cuando toda la familia concurría al integrante de la misma que competía, exigimos que se ponga en vereda a la delincuencia.
Permitirles que “copen” este ámbito sería haber perdido gran parte de la batalla. Es hora de direccionar adecuadamente la acción. Hagámoslo de una buena vez, pero cederles el espacio nunca.
A.R.D. 

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La represión y la prevención siguen siendo imprescindibles

Cuando se presentan hechos como el que nos ocupa, se impone hacer una lectura didáctica desde nuestro concepto periodístico.
No referimos al alevoso crimen del joven Lucas Langhais a quien la insania de un sicario que habría tirado “al azar” le quitó la vida.
A estas horas hay ya tres procesados por el hecho. La pareja que quedó registrada en las cámaras de la zona cuando baleaba a la multitud y el narcotraficante ideólogo del hecho que planeó y ordenó todo desde la cárcel mismo.
Lo más triste de esto, es que ha costado la vida a un joven que no hacía otra cosa que festejar un triunfo deportivo.
Pero más allá de esto nos interesa resaltar hoy la contribución, tanto de quienes aportaron para lograr la identidad de los criminales, como del periodista que obró con una gran responsabilidad, haciendo lo que para nosotros es y será la esencia del periodismo: investigar mucho más allá de las versiones “oficiales” que se le proporcionen por parte de los “voceros autorizados”.
El hilo inicial, según la información que obra en nuestro poder fue el acceso a la grabación de una llamada telefónica vía celular desde la cárcel en la que el ideólogo daba la orden de matar a alguien, que él dice era un cabecilla de la barra brava rival, y todo indica que fue tirar a mansalva hacia quienes festejaban para arruinar el festejo precisamente.
En este punto, más allá de la forma en que se llega a la grabación, de quien la hizo llegar al periodista, surge un aspecto inocultable: ¿recién después de acontecer un hecho grave se sabe que existen en las cárceles las posibilidades de hacer llamadas privadas?.
¿No existen bloqueadores? Si los hay y alguien los destraba momentáneamente para que “pase” una llamada. ¿Quién es el corrupto?. ¿Quiénes tiene acceso a esta función?. ¿No es tan culpable como el ideólogo y los ejecutores?´
Esta es la mejor prueba que hay mucha cosas inexplicables en el ámbito carcelario.
No somos de los que piensan que la represión dura y el “ojo por ojo y diente por diente” es la forma de solucionar el problema, pero entendemos que la represión, como lo establecen las leyes es imprescindible.
Lo dijimos años atrás y nunca fuimos escuchados, aunque no por ello dejamos de decirlo. La seguridad fue y es el talón de Aquiles de cualquier sistema político y de no hallarse la forma de enfrentarla debidamente en toda su complejidad, también tendrá un alto costo para quienes hoy conducen las instituciones responsables.
A.R.D. 

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