El mensaje es lamentable

El robo de ganado, ovino, suino, equino y obviamente el bovino, es una pesadilla para todo productor rural, desde el más chico al más grande.
Por eso entendemos que el mensaje a la sociedad que se ha dado tras el caso reciente de las 300 cabezas bovinas que habían sido robadas y ahora devueltas, dejando a sus confesos autores sin antecedentes, luego de devolver los animales, es lamentable.
Con relación a este tema y teniendo en cuenta que no somos especialistas en temas legales, consideramos que tiene unas cuantas puntas.
En primer lugar, entendemos que es legal lo que se ha determinado por parte de la Justicia. Que quede claro, la ley faculta debidamente a los litigantes a hacerlo y por lo tanto el fallo es absolutamente ajustado a derecho.
En segundo lugar, este fallo tiene un beneficio que pocas veces hemos visto en materia judicial y es la reparación del daño a la víctima. Entendemos la posición de la víctima, puesto entre la espada y la pared. La opción era recuperar lo que le habían robado con el añadido de “retirar” la acusación o procesar (con o sin prisión) a sus autores.
Nos explicamos, cuando a Ud. le roban el celular, le arrebatan la cartera en la calle o incluso entran a su casa y le llevan lo poco que pueda tener, aún cuando se detenga a los autores del hecho, la víctima nunca recupera nada. Es más, sabemos de casos en que los autores del os hechos suelen pasearse delante de sus víctimas teniendo gestos de burla.
Estos hechos nos hacen pensar cuando escuchamos que no hay justicia, que hay una justicia para los ricos y otra para los pobres, sabemos en qué se basan.
Pero que quede claro, los fiscales y los jueces no son más que aplicadores de las leyes, es contra quienes las hacen, es decir el poder político el responsable de las mismas y por lo tanto de sus aciertos y sus errores.
Para decirlo con todas las letras, aquí lo que no nos gusta es precisamente la “limpieza” de antecedentes de quienes cometieron el delito de abigeato. Quiere decir que incluso de quererlo estarían habilitados para demandar a quienes dieron sus nombres, debido a que ellos no tiene antecedentes.
Es una barbaridad, un error garrafal, porque desde que el abigeato está considerado una falta y no un delito, el mensaje que subliminalmente se está dado a sus autores es el de “robá nomás que si pagás o devolvés luego no pasa nada”.
Un absurdo total.
Alberto Rodríguez Díaz

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Repetir una ignorancia nos convierte en ignorantes

En ocasiones como la que vivimos en nuestros días solemos escuchar un comentario que para nosotros al menos solo trasunta ignorancia. Cuando escuchamos sostener con cierto aire de convencimiento que la crecida del Río Uruguay es producto de la construcción de la represa y su manejo, realmente lamentamos tanta ignorancia. Quienes sufrimos la crecida de abril de 1959, cuando la ciudad de Salto quedó sin agua potable y sin energía eléctrica, servicios que eran suministrados por usinas ahora en desuso, como la de UTE que se encontraba en Colón y Rivera y la de OSE que se hallaba en Salto Chico, junto a la Costanera Norte y fueron miles las personas evacuadas por la crecida que alcanzó los 18,30 metros, sabemos que no es así. Esta marca no ha sido alcanzada nunca más, a pesar de que se van a cumplir 60 años desde entonces. Esto prueba también que crecida hubo siempre, antes y después de la represa. Es más, sabemos que las anteriores probablemente fueran más grandes que las actuales. Recordamos que viejos conocedores del río, que incluso tenían conocimientos de la época de los astilleros existentes en Salto e incluso nos hablaban de las jangadas de madera que eran traídas desde Brasil, aprovechando la crecida del río, nos relataban las odiseas que esto significaba. Hoy el río no es navegable y pensar en ir de Salto a Buenos Aires como según nos dicen se hacía en aquel momento, es una utopía porque el obstáculo de El Hervidero es insalvable. Salto Grande no es una presa reguladora y sus posibilidades de influir sobre el comportamiento del río no son muchas, pero una información adecuada permite saber con varios días de anticipación cual será el comportamiento del río varios días después. Por supuesto que no es una ciencia exacta, pero tiene un alto índice de probabilidades y para quienes ignoran este aspecto, deben saber que varias de las mayores crecidas del río en las décadas siguientes a la creciente de 1959 se habrían acercado mucho más a esta marca, si la represa no hubiera maniobrado con la suficiente antelación para esperar la masa de agua que vendría desde el Norte. No somos defensores a ultranza de la represa hidroeléctrica, porque como toda obra humana ha tenido un costo. Vale decir para construirla y disfrutar de la energía que hoy nos proporciona, hubo que sacrificar cosas muy importantes que nos había regalado laene madre naturaleza, una de ellas las cascadas del río Uruguay que dieron nombre al departamento que hoy disfrutamos.
Pero una cosa es deliberar y analizar con argumentos sólidos, valederos y reales y otra muy diferente sostener aspectos realmente absurdos.
A.R.D.

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Venezuela: la realidad más allá de lo que trasciende

El arresto del presidente de la Asamblea Nacional, opositora a Nicolás Maduro, en Venezuela, Juan Guaidó desató una serie de manifestaciones de condena a nivel internacional.
La situación de Venezuela es uno de los puntos más polémicos no sólo en Latinoamérica, sino en el mundo entero. Es que no se trata de un tema en blanco y negro como hemos visto considerar a la mayoría de las personas que opinan sobre el tema.
En un punto no hay divergencia alguna, Venezuela es en este momento centro de muchas violaciones de los derechos humanos y de una serie de situaciones que van contra toda democracia. Pero esto es una visión absolutamente personal, la información que nos llega proviene toda de países y centros de poder alineados a un sistema neoliberal, que económicamente ha sido condenado unánimemente por muchas naciones.
No estamos tomando posición alguna en este sentido. No ignoramos la cruel realidad que vive Venezuela, pero esto no nos obnubila. Si lo que se busca es fomentar determinada opinión y alentar situaciones de condena, mostrando sólo la parte de la película que nos favorece, no es ver precisamente el problema en toda su dimensión.
El presidente de la Asamblea Nacional fue liberado en 24 horas y el gobierno ha afirmado que todo ha sido una puesta en escena precisamente para condenar y repudiar al gobierno nacional venezolano que conduce Nicolás Maduro.
No tenemos elementos para opinar ni en una ni en otra dirección, pero nos llama poderosamente la atención el hecho de que fuera rápidamente liberado. No descartamos que las cosas sean muy diferentes al hecho que se nos presenta.
De todas formas por el bien de Latinoamérica, preferimos abrir un gran signo de interrogación, porque se dan condiciones que lamentablemente han sido llevadas a la práctica en otros lugares del planeta y donde posteriormente a determinados conflictos bélicos incluso, se pudo comprobar que los verdaderos intereses no eran los que se argumentaban.
No olvidemos que las armas químicas que supuestamente escondía Irak, jamás aparecieron, pero el petróleo que la zona tiene en grandes volúmenes, pasó a ser dominado por los Estados Unidos.
Probablemente esta opinión sea polémica, condenada por muchos, pero tenemos que expresarla, porque honestamente no nos gusta que nos tomen por tontos.
Alberto Rodríguez Díaz

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No confundamos integrar con improvisar groseramente

Años atrás se creía que bastaba para que un país se considerara alfabetizado, que sus habitantes supieran leer y escribir.
Por mínimo que parezca, aún recordamos que en el Uruguay había personas que firmaban con el dedo, por la sencilla razón que no sabían escribir, una realidad impensable en nuestros días.
A pesar de que nuestro país siempre estuvo en una posición privilegiada, debido a que no se registraban indígenas -elemento probablemente a lamentar más que a celebrar – pronto supimos que la alfabetización es mucho más que eso y hoy incluso nadie puede considerarse alfabetizado si no se maneja por lo menos aceptablemente en materia informática.
En contrapartida, sabemos que la informática tiene algunos defectos y desventajas. Por lo pronto, nadie puede ignorar que un gran porcentaje de las nuevas generaciones – no todas por supuesto – ya no saben escribir a mano ni mucho menos son capaces de entender una letra manuscrita.
Todo se maneja por computadoras y más aún por los teclados de los celulares. Unido a esto va el hecho que en buena medida la juventud pretender simplificar antojadizamente la escritura y de allí que nos encontremos con algunas aberraciones, que resultan en verdaderas agresiones idiomáticas.
Hoy sabemos además que alfabetizar significa ir mucho más allá de enseñar a leer y escribir. Básicamente se trata de darle al individuo las herramientas necesarias para que pueda comprender el mundo en que le tocará desempeñarse.
Prueba de ello es el intento de impulsar un “lenguaje de integración”, utilizando la terminación en “e”, en lugar de la “o” empleado para mencionar las denominaciones genéricas, vale decir de varón o mujer, en una grosera improvisación.
Nadie racionalmente puede imaginarse un mundo donde se improvise en detalles de un lenguaje que aprendimos y usamos desde hace al menos cientos de años y está regido por la Real Academia Española, que si bien no obliga, ni impone nada, la RAE es la autoridad máxima a la hora de organizar u ordenar un lenguaje que nos une y permite entendernos.
Si bien entendemos y estamos de acuerdo en respetar los regionalismos, no aceptaríamos nunca la terminología que se pretende impulsar en estos momentos, por la sencilla razón que no se trata de una simple innovación, sino de una grosera improvisación que en lugar de construir serviría para confundir, uno de los aspectos esenciales que debe evitar el lenguaje.
A.R.D. 

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Todo menos obsoleto

La detención del empresario Miguel Sofía, por parte de Interpol, luego de casi diez años que logró mantenerse prófugo de la justicia, a pesar de que se movía entre Punta del Este y Pocitos, ha causado determinado revuelo.
Cuando fuera detenido en Pocitos, Sofía presentó una cédula de identidad falsa, a nombre de otra persona y según se sostuvo se comprobó que había viajado a Brasil varias veces.
Al momento de escribir estas líneas ignoramos si el empresario es culpable o no de los cargos que pesan sobre él, fundamentalmente el de haber sido integrante del denominado “escuadrón de la muerte”, un grupo de paramilitares y ex policías que se dedicaba a asesinar tupamaros o supuestos tupamaros.
Pero el hecho de que haya pasado casi diez años huyendo de la Policía, es lógicamente un elemento negativo. Si es inocente de los cargos que se le imputan, homicidio entre otros, tortura, secuestro y demás, no vemos el porqué de la fuga. Con sorpresa hemos escuchado decir al profesional que lo defiende que sostendría que los cargos que se le hacen a su cliente son “inconstitucionales” porque ya habrían prescripto.
Más allá de toda consideración política, creemos que de ser así caeríamos en un grueso error. En primer lugar porque los denominados delitos de lesa humanidad, como las desapariciones forzadas, no caducan jamás.
En segundo lugar porque entendemos que las leyes deben ser para todos, y por lo tanto si alguien secuestró, mató o torturó, invocando la causa que sea, debe responder ante la justicia y sobre él debe caer todo el peso de la ley.
No tiene sentido a nuestro entender que a un policía que se defiende del ataque de un delincuente, se le complique a veces por detalles ínfimos y se libere o deje si consecuencia alguna a quien o quienes están acusados de hacer secuestrado y asesinado, simplemente porque ha pasado el tiempo. No somos partidarios de perdonarle todo y en cualquier circunstancia la policía, que para eso tiene disposiciones concretar que debe respetar, aunque éstas deben ser “aggiornadas”, pero mucho menos participamos de la idea de defender o perdonar a quienes optaron por tomar las leyes en sus manos.
Cuando se legisla es necesario hacerlo con la mayor meticulosidad posible, para que la ley realmente cumpla con los propósitos que la inspiró, y entre otros aspectos debe servir para poner freno y disuadir a quienes consideran que la salida está tomando la ley en sus manos y aplicándola según su gusto y gana.
Para nosotros no es así ni lo será nunca.
A.R.D.

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Dios no tiene color político

Por estos días ha ocupado el centro de la polémica en el país el video de la senadora Verónica Alonso, participando en un oficio religioso de diferentes iglesias apostólicas (evangélicas) e incluso de una judía, dirigiendo un mensaje e invocando a Dios que “tiene un plan para el país” (¿?), afirmó en su alocución ante los fieles de una de las iglesias visitadas.
Por estos días se ha hecho más frecuente la vinculación de la religión con la política y como en el caso que nos ocupa “involucrar” a Dios con una opción política determinada es a nuestro entender un error.
Uno de los mayores aciertos del país democrático y laico, como es el Uruguay ha sido no involucrar a la religión con la política.
De hecho, la Iglesia Católica – que sigue siendo la que más fieles aglutina – cobija a todos los cristianos, cualquiera sea su ideología. Siempre ha sido así y ha habido líderes católicos que en forma personal han afiliado y participado en diferentes ideologías, pero la Iglesia como tal nunca se pronunció específicamente por ninguna opción partidaria.
Esto es lo que entendemos acertado, por el hecho de que Dios no tiene filiación política y si bien la cuarta parte de la población uruguaya se sigue considerando “creyente” pero no practicante, pretender captar adhesiones por convicciones personales es a nuestro criterio un error evidente. Cuando se hace referencia a Dios como partidario de determinados valores o determinadas ideas, se está negando las convicciones de quienes tienen otra orientación política y para nosotros una cosa nada tiene que ver con la otra.
Que los políticos pregonen determinados valores, como la honestidad, la transparencia, la justicia, la equidad, es para nosotros un verdadero acierto, como lo es también el manifestarse abiertamente por la vida desde el vientre de la madre.
Ahora bien, pretender usar esto para “condenar” a los demás es errado. La cuestión está en demostrar y asumir los aciertos de cada opción, pero no en descalificar a los demás, porque si la posición que defiendo y de la que estoy convencido, es la acertada, seguramente que hay formas de explicarla para que sea convincente.
Lamentamos por la senadora, pero es imposible dejar de vincular sus actitudes y su insólita participación en los estrados de los templos evangélicos (a pesar de su confesa adhesión a la fe judía) del “fenómeno” Bolsonaro en Brasil que llegó a la presidencia de Brasil recibiendo un gran caudal electoral de las iglesias evangélicas precisamente.
A.R.D.

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No tropecemos con la misma piedra

Que los hombres de bien están sólo en un partido, que responden sólo a una ideología es un craso error. Nada más ver lo que ha pasado en el Uruguay para darse cuenta que la conducta de las personas a menudo nada tiene que ver con sus ideas.
Es más, hay gente que puede manifestar una cosa y hacer otra diametralmente opuesta. (“si es corrupto no es de izquierda y si es de izquierda no es corrupto”). No necesariamente quiere esto decir enriquecerse con los bienes públicos, porque a veces responde más a ineptitud que a otra cosa. Los hechos demuestran que esto no tiene lógica. La corrupción, que es la tentación más grande que tienen las autoridades, existe en todo momento y cualquiera sea la ideología vigente. No más remontarse a la Unión Soviética, que terminó hecha pedazos por la corrupción de sus líderes. Ni que hablar del enriquecimiento de Pinochet y Cía. en Chile.
En este año electoral volvemos a escuchar los mismos “cantos de sirena” que hemos oído reiteradamente y luego, lamentablemente termina siendo sólo eso. Hoy en los países latinoamericanos es relativamente fácil llegar al gobierno. Bastará con agitar el “fantasma” de la inseguridad, de la desocupación, del alto costo de vida, para conquistar la simpatía masiva del electorado.
La cuestión es hilar fino. Es saber en qué medida realmente se está capacitado para llevar adelante aquello de lo que se habla, lo que se sostiene y en qué medida se está dispuesto a hacerlo.
La corrupción se inmiscuye en todos lados. Basta conocer hoy las declaraciones de los adláteres del “Chapo” Guzmán, líder de la banda de Sinaloa en México, para tener una idea acabada de lo que es capaz la corrupción.
Líderes de las fuerzas armadas, de las milicias, del gobierno y de los principales partidos políticos, todos habían sido captados por el narcotráfico y eran utilizadas por el mencionado “cartel” para combatir a sus “adversarios” a través de las fuerzas que supuestamente estaban al servicio de la seguridad.
A nadie debe sorprender esta realidad, es que manda “don dinero” y los miles de dólares que recibían estos corruptos al mes, son una tentación para cualquiera.
Ojala prevalezca la experiencia y no tropecemos dos veces con la misma piedra, porque hasta el día de hoy se da la misma realidad. Los pobres y más desposeídos son quienes terminan pagando los privilegios de la gente que en su momento supo adoptar todas las medidas necesarias para asegurarse una situación de privilegio para el resto de sus días.
A.R.D.

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La cuestión es hallar la forma adecuada

Cuando en el 2004 se plebiscitó la declaración del agua dulce como un derecho fundamental del ser humano, que no podía enajenarse ni privatizarse de manera alguna, no tuvimos la menor duda de incorporarnos a este reclamo.
Dicha declaración establece la prohibición de tomar el agua, contaminarla, desviarla para beneficiarse directamente impidiendo el acceso a la misma de la población en general.
Ahora bien, en estos momentos se impulsa por parte del oficialismo un proyecto que a todas luces va contra esta decisión respaldada por la mayoría de los uruguayos.
Dicho proyecto autorizaría a particulares a embalsar el agua y establecer sistemas de distribución, en contrapartida a una prestación económica. Vale decir que autoriza a que haya inversores que construyan la infraestructura necesaria para un mejor aprovechamiento del agua dulce para producir en nuestro país.
Se sostiene que los productores no están dispuestos o no tienen los recursos suficientes como para llevarse adelante estas infraestructuras y en cambio sería factible captar inversiones que obviamente si estas les dejan un rédito económico estarían dispuestos a hacer las inversiones correspondientes.
En esto hay que entender que hoy gran parte del valioso recurso que es el agua dulce, se pierde sin ser aprovechado, pues escurre hacia ríos y arroyos.
Si los productores privados no tienen los recursos necesarios para un mejor aprovechamiento, ni el Estado puede facilitárselos (no donárselos), la situación es más difícil de lo que pensamos.
Si el mejor aprovechamiento de recurso no pone en riesgo ni la calidad, ni la preservación del mismo, no vemos por qué no puedan hacerse concesiones temporales, bajo estrictas condiciones. La cuestión es hacer estas concesiones por un tiempo determinado y bajo determinadas condiciones y fiscalizar debidamente su cumplimiento. En este punto hay que saber que ni siquiera las exigencias actuales a cargo de la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) se supervisan.
En este tema, lo más importante es disponer de un estudio serio y responsable sobre la incidencia de estas estructuras y luego controlar y fiscalizar el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
El Estado no debe “embretarse” llevado por la necesidad de disponer del recurso -como se afirma por parte de los sindicatos que ha sucedido con el tema de la energía eólica – pero si debe fomentar el mejor y mayor beneficio de la explotación de sus recursos naturales.
La cuestión está entonces en hallar la forma de que esta explotación sirva tanto al inversor, que debe obtener su ganancia, como al país y en especial a su gente que es en definitiva la usuaria al menos de los recursos naturales aquí existentes.
A.R.D.  

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La llave es la equidad

El país sigue sin resolver un tema clave, el que el pasado año originó una nueva discusión en la que las partes parecen opositoras acérrimas e irreconciliables. En esta oportunidad la división fue a partir de la denominada Ley de Reforma del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas (más conocida como Caja Militar.) Es que mientras no haya suficiente equidad en el país las diferencias nos pondrán frecuentemente de cara a estas situaciones.
Mientras haya unos pocos que tienen muy buenos sueldos y parecen vivir en un país diferente (los oficiales militares no son los únicos) la enorme mayoría de los uruguayos vive con sueldos que incluso no les permiten llegar a fin de mes, estas situaciones serán frecuentes. Hay que saber que determinados militares se pueden jubilar con poco más de 40 años y no sólo con el último sueldo completo, sino con el sueldo correspondiente al grado inmediato superior. Más allá de esto, los jubilados de la Caja Militar e incluso los funcionarios públicos en general pueden desempeñarse laboralmente luego de jubilados en estos sectores, en actividades regidas por otras cajas, como la privada, industria y comercio y demás. Posibilidades que no tienen quienes se desempeñan durante toda su vida en Industria y Comercio, como tampoco tienen los restantes privilegios. El mayor ejemplo de esto se da precisamente en las fuerza armadas, donde la oficialidad que se jubila lo hace con beneficios y privilegios que no tiene la tropa, vale decir los militares de menor rango, simples soldados que en su mayoría viven en lugares sumamente carenciados o incluso en asentamientos debido a que la mensualidad que reciben no les permite acceder a otra cosa e incluso frecuentemente los encontramos trabajando en el ámbito privado o con micro empresas luego de jubilados, cosas que su situación les permite. Si revisamos otras actividades, como la salud, y la mayoría de las profesiones nos encontraremos con situaciones similares. No significa que nos opongamos a la formación profesional. No desconocemos que para llegar a ejercer estos cargos las personas deben prepararse, capacitarse y en algunos casos concursar o esperar que haya una vacante. El tema no es menor porque la sociedad nos adiestró para aceptar estas inequidades, ya Florencio Sánchez con su “M´Hijo el Dotor” lo avizoraba e integramos generaciones donde la gran aspiración de todo trabajador ha sido darle a sus hijos la oportunidad de estudiar, de capacitarse y acceder a una profesión universitaria, porque de esta forma podría acceder a una situación privilegiada dentro de la sociedad. En muchos casos esto se logró y de allí que el sistema no sólo se mantuvo, sino que se fortaleció aunque no por ello justifica las grandes inequidades existentes.Estas es la realidad que de una vez por todas debemos entender y atender. Insistiremos en el tema.
A.R.D.

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El riesgo del análisis superficial

Por estos días se ha vuelto reiterativo, el rechazo a los migrantes que llegan al país, argumentando que “se quedan con algunos puestos de trabajo en momentos en que la desocupación es una de las preocupaciones del país”. Es un argumento erróneo, fruto de un análisis superficial del tema y esconde un rechazo intrínseco a quienes buscando condiciones de vida que no encontraron en su país.
Es un argumento erróneo, en primer lugar porque nos olvidamos que buena parte del pueblo uruguayo desciende de gente que llegó al país buscando las condiciones de vida que no tenían en su lugar de origen.
Es un argumento erróneo porque esos lugares de trabajo que supuestamente “nos quitan” los que llegan han estado allí, ociosos, inexplotados y bien valdría la pena analizar más “por qué” no se ocupaban.
Nos trae a la mente, el hecho que ante cualquier conflicto laboral uno de los argumentos recurrentes, es “la protección de la fuente laboral”, que se pone en riesgo en estas ocasiones.
No dudamos que en un conflicto todos pierden, los empresarios, los trabajadores y casi por lo general también los usuarios o consumidores. Pero este argumento no puede servir para justificar cualquier situación. A menudo un análisis superficial lleva a condenar a los trabajadores (que en ocasiones exageran y radicalizan las medidas tendientes a lograr sus reclamos), también es cierto.
Como también es muy cierto, sobre todo en el ámbito privado que a veces se trata de desconocer derechos, de los trabajadores, de amenazarlos en lugar de buscar el diálogo y el entendimiento que cualquier persona razonable y debidamente informada debería de entender y admitir.
La condena a los que llegan es un argumento erróneo, porque no hay que olvidar los miles de uruguayos que están en el extranjero, Argentina, España, Estados Unidos, por nombrar los destinos más frecuentes y han sido recibidos con cariño. Están trabajando y muchas veces aportando incluso recurso para sus familiares en nuestro país.
Con el mismo derecho los trabajadores, por ejemplo de España, donde “el paro llega a cifras pocas veces alcanzadas), tendrían que rechazar y resistir la llegada de extranjeros.
Es hora de que pensemos un país entre todos. Que analicemos las causas por las cuales hay extranjeros -no creemos que todos- llegan y hallan trabajo, mientras que en el país, las encuestas sigue indicando que el desempleo crece.
Es parte de la situación. Cuando un uruguayo se va, lo hace dispuesto a trabajar en cualquier cosa, incluso de barrendero, con tal de obtener dinero que aquí no le pagarían. Esos son los trabajos que ocupan los recién llegado y sin embargo a ellos les sirven.
¿No será hora de analizar por qué?
A.R.D.

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Los malos ejemplos de privatización

El recordado escritor uruguayo Eduardo Galeano ironizó la privatización de los recursos estratégicos argentinos dispuesta por Carlos Menen allá por la década del 90 diciendo algo así como que “es la forma mediante la cual el estado argentino pasa a ser propiedad del estado español”, aludiendo a la privatización de las telecomunicaciones (ENTEL), que pasaron a ser propiedad de capitales españoles.
Los argumentos esgrimidos por Menen para la privatización de recursos en Argentina han sido muy similares a los que volvemos a oír en nuestros días, pero del otro lado del Uruguay. Esperemos que las consecuencias no sean las mismas, porque el resultado de las privatizaciones en Argentina fue tan nefasto que el entonces presidente de la vecina nación terminó procesado.
Achicar el Estado. Disminuir el costo de la deuda externa (a manos de los grupos económicos que terminaron como dueñas de las empresas públicas).
En el entendido que el Estado no era capaz de gestionar debidamente estos recursos, como los hidrocarburos, las telecomunicaciones, el transporte y demás, porque promovía la burocracia y la corrupción, se promovió y facilitó la entrega de estas empresas a manos extranjeras o a propios grupos económicos nacionales que terminaron negociando con las extranjeras.
En momentos que los países, sobre todo los europeos ampliaban y fortificaban sus empresas estratégicas, Argentina optó por entregarlas, desprenderse de ellas, luego de “vaciarlas” para que valieran menos.
En buena medida el mayor daño de estas privatizaciones la sufrieron los trabajadores públicos que vieron como se desmantelaron las empresas donde trabajaban. Terminaron realizando una fuerte huelga que se fue desangrando.
El estado de entonces cumplió así el objetivo de desmantelar los sindicatos antes de entregar las empresas. Una de las armas principales fue el “retiro voluntario” para el cual las empresas compradoras destinaron grandes sumas y cuando el trabajador no aceptaba este retiro entonces era perseguido, trasladado lejos de su familia o dejado “a disposición”, con las consecuencias psicológicas que esto suponía.
En definitiva, las privatizaciones en Argentina arrojaron resultados nefastos. Ahora se habla de lo mismo del otro lado de nuestro país y Ud. se preguntará “por que” nos interesa el tema. Es que si a nuestros vecinos le va mal tarde o temprano también nos irá mal a nosotros.
No olvidemos que en el Uruguay ya han aparecido imitadores de Bolsonaro (algunos ridículos) y mucho nos tememos que también aquí resurjan estos intentos populistas que no hacen más que agravar las cosas de por sí complicadas en nuestros tiempos.
A.R.D.

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Salto merece un acceso de alta calidad

En estas columnas hemos sostenido reiteradamente nuestra convicción de que el acceso a la ciudad desde Salto Grande debería de ser de alto nivel, como corresponde al acceso a cualquier ciudad turística.
Así lo entendimos siempre y siempre sostuvimos que esta debería de ser la obra de absoluta prioridad para Salto. No desconocemos lo que se hizo, merced al aporte fundamental de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y la Intendencia de Salto, pero honestamente también tenemos que decir hoy que lo hecho lamentablemente no tuvo el nivel de calidad que se requiere. Ha sido un aporte y bienvenido sea, pero nunca fue el acceso que requiere “la cara de Salto”, porque es la primera imagen que tiene el visitante cuando llega.
Por estos días se ha producido un accidente que incluso pudo tener consecuencias más graves. Felizmente no ha sido así, pero sirve para alertar de la necesidad de mantener la ruta mencionada en las mejores condiciones posibles, no sólo por el tránsito que muestra, sino esencialmente porque es lo primero que ve el turista al llegar y por lo tanto debe necesariamente que despertar su curiosidad por conocer una ciudad que muestra un acceso bien cuidado y prolijo. No es la realidad de hoy precisamente.
No ignoramos tampoco los costos de que hablamos, de la inversión que se requiere y sobre todo de una obra que no necesariamente habrá de redundar directamente en votos para quien la haga, aspecto que un año electoral suele ser tenido en cuenta en forma prioritaria.
Pero la avenida Luis Batlle Berres. 0trora tramo de la ruta 3, sigue siendo el principal acceso a la ciudad. Si bien es cierto que quienes pasan de largo por Salto, hacia el Sur del país, no suelen usarlo, los amantes de la ciudad y la zona termal de sus alrededores muestran su predilección por él.
Hemos sostenido y seguimos sosteniendo que quien sea capaz de construir un acceso a la ciudad de un nivel acorde a la ciudad turística que se pretende, seguramente que será recordado como un gran realizador y será difícil eclipsar su obra al momento de elegir gobernante.
Salto merece tener un acceso de primer nivel de carpeta asfáltica o incluso de cemento, con el ancho necesario, la iluminación y la señalización que requiere una vía de gran importancia, aunque el tráfico que tenga no necesariamente justifique la inversión, porque la importancia de la obra está dada por otros factores que no siempre pueden medirse en términos económicos directos.
A.R.D. 

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Que es lo que no me gusta del 6 de enero

Resulta muy difícil explicar por qué no nos convence el Día de Reyes Magos y resulta difícil porque pareciera que no nos gusta la alegría de los niños, el sueño, la expectativa, la fantasía que despierta en ellos este día.
Pero lejos de esto, lo que no nos convence es precisamente el hecho de la discriminación, la injusticia que supone que haya niños que tengan sus reyes, sus regalos, mientras muchos otros no los tienen o no reciben lo que sueñan y nadie les da una explicación coherente, sencillamente porque no la hay.
El 6 de enero es discriminatorio y todos sabemos que si les regalamos a los niños, lo que ellos piden o sueñan, es precisamente porque no soportaríamos que hubiera niños que tengan sus regalos, tengan sus obsequios y los de nuestro entorno no los recibieran.
Esto es precisamente el motivo de nuestra desilusión. No ignoramos que hay muchos esfuerzos privados, mucha gente e instituciones que se esfuerzan por darle a la mayor cantidad de niños posibles un juguete para que al menos tengan un regalo el Día de Reyes.
Entendemos estos esfuerzos y los consideramos muy loables, pero en el fondo habría que pensar en qué medida no estamos disimulando la discriminación que cobija la sociedad.
Lo más justo y lo menos discriminatorio sería que todos los niños tuvieran su juguete, pero ¿cómo lograr esto?
Además si se trata de “democratizar” y que todos los niños tuvieran el mismo juguete determinado por sexo y edad, ¿sería lo ideal?
Honestamente lo dudamos. No todos los niños tienen las mismas fantasías y los mismos sueños.
Quizás lo mejor sería que el Estado se hiciera cargo y determinara varios “kits” de juegos para los niños según edad y sexo, por lo menos así se evitarían las diferencias más grandes.
Mientras esto no suceda, mal que nos pese, seguiremos sosteniendo que el Día de Reyes es una falacia, un día más de discriminación, en que quienes menos posibilidades económicas tienen, lo padecen y quienes tienen más posibilidades las disfrutan sin importarles las consecuencias que esto tiene sobre la sociedad.
No nos oponemos al Día de Reyes. No nos oponemos a que el comercio encare y promueva sus ventas como mejor le parezca.
Quizás podrá pensarse que se trata de un tema menor, que “no marca” a nadie para toda la vida, pero aún así entendemos que si buscamos una sociedad más justa y equitativa, también deberíamos de pensar en estos aspectos. A.R.D.

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En este año electoral

El año 2019 es un año electoral y que conste, no es que ignoremos que el año electoral en nuestro país comienza al día siguiente de conocerse el resultado de las elecciones anteriores, porque en cuanto a intereses políticos, sólo cambia la estrategia, pero ningún operador político mueve un dedo sin pensar al menos si esto irá a favor o en contra de sus propios intereses políticos.
Es así que mientras el oficialismo se enfrasca en colocar a toda su “gente de confianza”, la oposición se mueve tratando de poner palos en la rueda, de obstaculizar, de hacer lo indecible para que el gobierno del momento fracase. En caso contrario sabe que le será muy difícil ocupar su lugar.
Pero este será el año en que habrá varias campañas electoral, para las internas de cada partido primero, luego para las elecciones nacionales en las que se conforma el parlamento y por último, de ser necesario el “ballotage” o segunda vuelta que determinará en definitiva quién será el presidente.
Pero existe un enorme déficit atribuido a todos quienes integran la denominada “clase política”, porque todos (oficialismo y oposición) se las han ingeniado, a la hora de votar leyes de control y fiscalización para determinar y limitar las contribuciones anónimas a las campañas de cada partido o candidato, a efectos de que estas leyes resulten totalmente estériles, ineficaces para controlar y determinar debidamente la procedencia de los dineros, millones de pesos, que se gastan en cada campaña electoral.
Es así que proliferan las sospechas, de que este dinero puede provenir del narcotráfico, de rapiñas o incluso de algún empresario inescrupuloso que mediante este aporte confía en obtener favores del poder político o beneficios en determinadas licitaciones.
Cada vez que se vota una ley en este sentido se la difunde y promueve hasta el cansancio. Sin embargo nunca se dan a conocer resultados. No se sabe si en definitiva sirvió para los fines que supuestamente se buscaban o si se dejaron puertas abiertas para realizar las estratagemas necesarias a efectos de eludir dichas leyes.
Es más, un connotado político tradicional “aconsejó” a un empresario endeudado que solicitara un préstamo en el Banco de la República (hablamos de varias décadas atrás), que él lo avalaríae, “total después pagas dos o tres cuotas y no pagas más”, le habría dicho, según comentó un familiar directo del propio empresario.
No sabemos cuál fue el resultado del “consejo”, tampoco tenemos cómo probarlo, pero lamentablemente esto no significa que no sea cierto.
Así se ha manejado el mencionado “poder político” y es lo más injusto que conocemos.
Esperemos que las cosas cambien de una vez por todas, porque el pueblo no es tonto… y la transparencia solo se logra cuando se prueba la verdad de lo que se dice con las acciones correspondientes.
Alberto Rodríguez Díaz

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No es cuento precisamente…

Coterráneos que se ausentaron de Salto durante algunas décadas y retornaron en estos días no pueden creer las altas temperaturas que han hallado aquí. Siempre hizo calor en el Norte, pero jamás, o al menos no recordamos que haya alcanzado las temperaturas que se sienten hoy, nos dicen, ya decididos a regresar a Montevideo.
Sin duda que también la ciudad ha cambiado, que se extendieron las calles bituminizadas, el hormigonado y las construcciones en general, pero la verdad no esperábamos encontrarnos con esta realidad, nos expresó un coterráneo actualmente radicado en París, tras varios años de ausencia.
Es uno de los elementos más notorios del cambio. Sin duda que Salto no es el mismo que la ciudad de años atrás, pero también es innegable que las temperaturas que se alcanzan hoy día son también muy diferentes.
En tanto los uruguayos en general seguimos enfrascados en la va discusión si será verdad el deshielo, el aumento de temperatura y el nivel de los mares o será cierto lo que siguen sosteniendo empresarios interesados en difundir la versión de los fenómenos “cíclicos”, mientras explotan a mansalva los recursos naturales y siguen contribuyendo a agravar la situación, de que “siempre fue igual”.
Un par de décadas atrás tuvimos oportunidad de conocer las nacientes del río Uruguay, en el plano alto brasileño. Un río de vida, luminoso, que daba vida a innumerables poblaciones de Brasil primero, luego de Argentina y Brasil y en el tercer tramo, antes de desembocar en el Río de la Plata, a Argentina y Uruguay.
En tanto se iban sumando cada vez más voces que clamaban por detener las conductas inapropiadas que contaminaban los cursos de agua, al punto que se denunciaba ya en aquellos años, (más de dos décadas atrás) que había ríos “muertos”, debido a que los residuos químicos habían terminado con toda la vida animal y vegetal de estos cursos de agua.
Como suele suceder la política fue estéril. Se diluyó entre una y otra posición y el problema siguió agravándose.
Si miráramos la realidad de aquel entonces y la comparáramos con la que tenemos hoy, seguro que nos dará una clara idea de la gravedad del problema.
Hoy tampoco el río es el mismo. Sus aguas no son transparentes y mucho menos la de sus arroyos y demás efluentes.
Quien quiera ver el problema que lo haga, en tanto los necios e ignorantes seguirán siendo embaucados sin la mínima capacidad de darse cuenta de los intereses que se esconden detrás del tema.
A.R.D.

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A favor del nuevo CPP

Seguimos sosteniendo que al nuevo Código del Proceso Penal es necesario hacerle algunos retoques. Para nosotros ha demostrado que es acertado, sirve y además ha logrado solucionar algunos de los mayores problemas que muestra nuestro sistema penal, como es la falta de condena, que podía mantener preso, por varios años y sin condena efectiva a una persona.

El hecho de que hoy no se permita que una persona permanezca más de 24 horas detenida sin una acusación completa, que debe ser debidamente argumentada, es una garantía para el acusado, pero también una exigencia para los abogados defensores, así sean estos, defensores de oficio, como son la mayoría de ellos.
Frecuentemente escuchamos sostener que las sanciones son ridículas y el detenido puede “negociar” con sus acusadores, aspecto que muchos cuestionan, porque si un delincuente tiene suficiente poder como “negociar”, significa reconocerle determinado “derecho” que el mismo tiró por la borda al delinquir.
Sabemos que esta posibilidad no es para los delitos más graves, pero también -a nuestro entender – es cuestionable que a veces quienes delinquen “zafen” sin ir a prisión, con libertad vigilada o alguna tarea social… No tenemos dudas que el nuevo CPP tiene algunos defectos que deben ser ajustados, como se han ido ajustando varios defectos del proyecto original, pero sostenemos que es positivo. Otros de los aspectos a ajustar -a nuestro criterio – son los controles para quienes la justicia establece determinadas exigencias, como la de no acercarse a menos de tantos metros de su víctima o el control de la exigencia de presentarse durante tantas horas y con determinada frecuencia. Junto a esto quisiéramos saber cuándo se establece una reparación económica, por parte del delincuente o infractor, si esta se cumple, sobre todo sabiendo que los sancionados no tienen una ocupación estable. Otro punto a ajustar es el del control de la persona a la que se prohíbe abandonar su domicilio durante determinado período. ¿Realmente se controla el cumplimento de la exigencia? O solamente se lo difunde para “ejemplo” de quienes se sientan atraídos a delinquir?
Para que quede claro. Entendemos que el nuevo CPP es un acierto, pero evidentemente requiere ajustes, además como cualquier ley o disposición obligatoria, depende del momento de su aplicación, porque las mismas leyes que se ven como muy necesarias y acertadas durante una democracia, resultan terriblemente nefasta si son aplicadas durante una dictadura. Por lo tanto, si bien entendemos que la represión sola no soluciona nada, también entendemos que la misma es imprescindible para desestimular el delito.

A.R.D.

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Que conste: no nos gusta

La colocación de familiares, amigos o correligionarios en un puesto público cuando se asume un puesto político de relevancia o un cargo jerárquico es de por sí contraproducente.
Pero es importante separar los casos porque son muy diferentes. Sólo en el plano departamental debemos decir que esto siempre ha sido así y al menos desde que tenemos conocimiento de los mismos, ha habido amigos, hermanos, hijos, parejas, correligionarios y amigos ingresados a la Intendencia Departamental, “por la ventana”.
No es cuestión de dar nombres, porque cualquier salteño que haya pasado por estas etapas sabe a lo que nos referimos.
Hoy trascienden nombres y situaciones similares prácticamente en todos lados, en Intendencia y más allá, que trascienden todos los partidos que han tenido cargos de gobierno e incluso otros jerarcas que no están vinculados a ningún cargo dentro del gobierno, pero si del Estado, que mantienen también situaciones polémicas.
Pero como decíamos no todos los casos son lo mismo. Cuando alguien accede a un cargo de confianza, es obvio que el gobernante tiene la potestad de designar legalmente a quien entienda que es más capaz y de más confianza para el mismo.
Tampoco entendemos cuestionable cuando un cargo se cubre con una persona que por su capacidad o sus conocimientos es elegida, aún cuando se trate de un familiar, de un amigo o de un correligionario, pero en estos casos entendemos que quien lo designa tiene el compromiso de dar a conocer la situación, para que no sea secreta, para que no se haga a espaldas del pueblo y sea este quien avale o no la designación.
No es esto lo que habitualmente sucede. Se prefiere hacerlo “de callado” y en estos casos por lo general se esconde la verdad de la cuestión, se está ante un caso de corrupción o de corruptela que bien se sabe el pueblo no habrá de compartir.
Que sepamos nunca se dan a conocer estos ingresos y sería una sana costumbre, porque quien no tiene nada que esconder debe proceder en forma transparente.
En épocas pre electorales prácticamente todos los partidos se golpean el pecho y se declaran los más transparentes, pero no es así llegado el momento de poner en práctica lo que predican.
El mejor favor que se puede hacer a la democracia desde estas tiendas es obrar con la mayor transparencia, porque esta es la forma de prestigiar y engrandecer la democracia.
A.R.D.

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Que no sea un simple cambio de almanaque

El “clima” de las fiestas tradicionales es propicio para que los seres humanos nos sintamos más hermanados. Con ganas de abrir nuestros espíritus a las buenas obras, de contribuir a mejorar las condiciones de vida de muchos coterráneos. Este debe ser el verdadero sentido de las fiestas tradicionales, que muchos más allá de un cambio de almanaque o de una ocasión propicia para disfrutar de una fiesta familiar o reunirse con los amigos o compañeros de trabajo, debería de servir para que podamos compartir, armonizar y buscar canales de armonía para las buenas intenciones que suelen manifestarse en estas ocasiones.
Los uruguayos somos pasionales y de allí que durante todo el año nos separen las ideas políticas, ideológicas o religiosas y los más fanáticos o radicales son capaces de llegar al insulto y la agresión.
Es esto precisamente lo que tenemos que entender que no es compatible con nuestros valores democráticos. Las diferencias deben zanjarse en las discusiones, en las deliberaciones, exponiendo con claridad y escuchando con atención las posiciones diferentes a las nuestras.
En estas ocasiones también suele estar presente el alcohol, como un elemento que complica más las cosas porque las discusiones lejos de volverse racionales se dejan caer en la pasión.
Una prueba de ello es lo acontecido días pasados en la Costanera Norte, donde tras una batalla campal de decenas de jóvenes, se confirmaron diversos daños. Los propios participantes, una vez recuperada su lucidez no podían creer lo que había hecho.
Es los mismo que sucede en los espectáculos públicos, sobre todo en el fútbol, cuando uno o un grupo de exaltados inicia una agresión o un saqueo y muchos más los siguen. No es correcto y todos lo sabemos. No está de acuerdo a lo que pensamos, pero lo hacemos. Días atrás trascendió que en Europa 8 de cada 10 ciudadanos confía en los demás, tanto en el tránsito, como en la vía pública en general o en el propio vecindario.
En América Latina en cambio el porcentaje es casi a la inversa. Tres de cada 10 confían y los demás no lo hacen. Es que el viejo dicho de la “viveza” criolla o el “momentito”, cuando se comete una infracción, sigue rigiendo nuestra conducta social.
Todavía no entendemos que las disposiciones se toman en bien de todos o de la gran mayoría y por eso hay que respetarla a rajatabla.
Ojalá la última fiesta del año sea propicia para mostrarnos una conducta diferente en este sentido.
A.R.D.

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En el año que comienza

Comienza un año electoral y sería buen que los ciudadanos uruguayos demostráramos que hemos aprendido de nuestros errores, porque según la conocida sentencia popular: los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetir sus errores.
Esta es la cuestión. Lamentablemente nadie parece recordar que décadas atrás no se podía hablar de “dictadura”, sino de proceso “de facto” a lo sumo, porque aunque ya había regresado la democracia, hablar de “dictadura” era sacar carné de “comunista”, de rebelde o sencillamente de “tupamaro”, aunque estos hayan llegado luego al poder y hayan gobernado el país sin que Uruguay haya desaparecido del mapa como se temía, ni se haya convertido en una segunda Cuba, aspectos de los que felizmente estamos muy distantes.
Somos de los que nos sentimos orgullosos de la democracia uruguaya. No porque la consideremos ejemplar, ni perfecta, sino porque sencillamente ha demostrado que es capaz de escuchar atender y discutir todas las ideas, compartamos o no, sus argumentos.
Parece poco, pero sólo este aspecto es uno de los elementos sustanciales. Aprender a discutir, a discernir civilizadamente incluso las diferencias es la esencia mismo de la democracia.
Hoy iniciamos una nueva carrera electoral y nadie puede ignorar que el clima irá subiendo de todo a medida que se acerquen las fechas decisivas. Ojalá sepamos respetarnos y respetar las ideas diferentes, lo que no quiere decir que nos dejemos ganar por el conformismo, por la idea de bajar los brazos y permitir abiertamente el triunfo de otras ideas.
Lo que entendemos saludable para nuestra democracia es la aceptación de las diferencias, el respeto a quien o quienes piensan distinto, aún cuando no demuestren el mismo respeto y el mismo concepto de la democracia.
Un pueblo mira el desenlace y seguramente lo más positivo al día de hoy es que predomina el concepto de respeto, la valoración de lo que hemos predicado siempre y es aquella máxima que nos llegó a través de Manuel Flores Mora “Maneco”: “No comparto tus ideas, pero daría mi vida porque pudieras difundirlas libremente”.
Este debería ser el concepto que guiara nuestros pasos, pero para eso precisamos que todos, absolutamente todos, asumiéramos el debido respeto a las ideas ajenas y como tal nos manejáramos.
La democracia uruguaya no será perfecta, pero es lo que tenemos y hoy por hoy es la mejor para el país.
Dicho esto, ojalá que sepamos estar a la altura de los acontecimiednto y el 2019 será un año de paz y armonía, aún asumiendo las diferencias propias del año electoral. A.R.D.

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No es ficción precisamente

Un científico uruguayo de nuestros días entrevistado días atrás, quien se ha destacado por haber realizado un gran aporte para el tratamiento del Alzheimer, señalaba su preocupación por advertir un hecho a nuestro juicio muy preocupante.
La tecnología avanza hacia el campo virtual, donde todo es lindo, todo perfecto y poco o nada tiene que ver con la realidad de nuestros días.
Los niños desde temprana edad son llevados hacia el denominado “chupete electrónico”, que no es otra cosa que los jueguitos que ofrece Internet o los videos que puede hallar en la denominada red de redes.
En estas columnas hemos advertido hace mucho tiempo de este riesgo, porque las pocas veces que hemos incursionado en la situación nos vemos tan confundidos que incluso nos resulta difícil advertir cual es el mundo virtual y cual la realidad de nuestros días.
La cuestión es a nuestro entender, saber perfectamente en qué estamos incursionando, cosa que no es habitual. Vale decir saber diferenciar el mundo virtual del mundo real, de carne y hueso.
El riesgo que se corre es precisamente el de vivir tan ajeno a la realidad de nuestros días que si nos “desconectamos” del mundo virtual no sabemos ni siquiera el ABC de la realidad que nos rodea.
Esta realidad es la que nos retrotrae a aquella máxima que se atribuye a los indios pieles rojas de los Estados Unidos: cuando caiga el último árbol, cuando muera el último pez, ustedes se convencerán que el dinero no se come”, sabia sentencia.
Hoy tal como lo sospechamos desde un principio, se sustituye el mundo real por el virtual. Sobre todo para los pre adolescentes y los adolescentes, resulta muy difícil distinguir entre un mundo y otro.
La enorme diferencia es que cuando se sale al mundo real, la diferencia es grande. Muchas de las cosas que nos han parecido perfectas y fáciles de lograr porque se hallan (supuestamente) al alcance de la mano, y la realidad les indicará que no es así, que nada se obtiene sin sacrificio y cuando se lo hace mediante dinero se aprende que en este mundo que les han inculcado todo se mueve por medio de don dinero. Ojalá seamos capaces de abrir los ojos a tiempo, de servirnos de la tecnología y no dejarnos usar por ella, porque en realidad detrás de ella se ocultan grandes intereses económicos que se limitan a mostrarnos el mundo que ellos quieren mostrarnos, aunque este en realidad no exista.
A.R.D.

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La realidad agropecuaria de nuestros días

Al encarar este tema sabemos que como se dice en el campo, “estamos metiendo la mano en un hormiguero”.
Es que hablar del campo en nuestros días, es saber que existen tantas opiniones a favor como en contra y es difícil ser objetivo o lo más cercano a ello, porque el Uruguay, un país tradicionalmente agropecuario ha tenido en el campo, como se le dice, la herramienta fundamental incluso para el manejo político.
No olvidemos que el ruralismo y el famoso “chicotazo” de Nardone, son considerados armas fundamentales para el cambio de gobierno en su momento. Armas que terminaron poniendo fin a los cien años de gobierno colorado.
De todas formas, nobleza obliga, hay que señalar que la realidad del campo uruguayo hoy no es uniforme. No es la misma situación la de los ganaderos, cuando la carne y la lana se hallan entre los rubros con mayor demanda y mejores precios en el mercado internacional al que accede Uruguay, que la situación de los productores agrícolas, sobre todo del arroz, con bajos rendimientos y un aumento muy importante del costo de los insumos.
No es lo mismo la situación de los tamberos (según el MGAP) los hay más de 4.600 en el país, que no llegan muchas veces a ganar el mínimo que saca un empleado de CONAPROLE (La principal cooperativa lechera del país) que la situación de un horticultor, un citricultor u otro pequeño productor familiar.
No ignoramos las dificultades que tienen los productores ganaderos, pero no escuchamos absolutamente a nadie señalar la incidencia que tiene la apertura del mercado de los EE.UU. para la carne ovina con hueso, una antigua y relegada aspiración de los productores uruguayos.
Tampoco vemos que se admita el significado de la apertura del mercado japonés – considerado el más exigente del mundo – para las carnes vacunas uruguayas.
Ingresar como único país libre de aftosa con vacunación al mercado de Japón es un hecho sin precedentes para el Uruguay y ha sido posible gracias a la trazabilidad impuesta a la ganadería nacional, que permite saber desde que nace el animal hasta que es enviado al frigorífico, toda la información necesaria incluso como ha sido alimentado en los últimos meses antes de llegar a faena.
Sabemos perfectamente que lo hecho no es suficiente. Sabemos que hay sectores de la producción sumamente comprometidos, pero lo que no podemos admitir es que se diga que nada se ha hecho en el campo, porque sencillamente no es verdad.

Alberto Rodríguez Díaz

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Se reabre la herida y la sangría prosigue

En España, uno de los destinos preferidos por los uruguayos que deciden emigrar, a principios del 2018 había más de 25 mil conciudadanos empadronados como residentes. Vale decir que esta cantidad de compatriotas, superior incluso a la que salió del país en ocasión de la crisis del 2002, ya ha cumplido con los requisitos necesarios para obtener la ciudadanía en la Comunidad Europea.
La cifra resulta llamativa, pues luego de varios años de tendencia a volver a nuestro país en el último año la cuestión volvió a revertirse y es mayor la cifra de quienes salen, abandonando su país, sin volver, que quien llegan después de haber vivido en el extranjero.
Los motivos para irse suelen ser económicos y lógicamente la búsqueda de mejores condiciones de vida.
El deseo de volver siempre está latente en los uruguayos que se van, pero la realidad indica que es muy baja la cantidad de compatriotas que lo hacen.
La situación que les ofrece su país natal es por lo general menos atractiva que lo que encuentran en tierras lejanas y además por lo general también los que se van más jóvenes forman familia y se afincan definitivamente en estas tierras extrañas.
Lo más preocupante de todo esto, es que generalmente los emigrantes son jóvenes profesionales, vale decir, jóvenes que han recibido gratuitamente aquí su preparación y una vez capacitados y formados profesionalmente, emigran para ofrecer sus servicios a otros países.
No les reprochamos nada.
Cada uno es dueño de sacar el mejor provecho a su sacrificio, a su entrega y a sus posibilidades.
Nos consta que en la mayoría de los casos sueñan con volver a su país para devolver en alguna medida la formación gratuita en la que invirtió su país para formarlos. Sin embargo la realidad es otra, las posibilidades nada tienen que ver con sus deseos y por lo tanto la mayoría de ellos terminan dejando de lado estos deseos. A menudo irse cuesta lágrimas.
Cuesta dejar afectos y muchas cosas más que nos rodean y probablemente nunca valoramos debidamente, sólo la posibilidad de perderlos definitivamente nos hace valorar lo que tenemos, aunque sea poco, parcial o insuficiente.
Hoy la meca es el consumismo, el mundo material y tras eso van nuestros jóvenes y seguirán yéndose en la medida que no sepamos darle otra formación y otros valores, mostrándole sobre todo un mundo más justo y equitativo.

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Una afrenta a la dignidad humana

Si nada se ha sentido frente a la situación de los miles y miles de refugiados que atestan carreteras de México y otros lugares de América Central caminando con un tremendo costo humano, hacia la “meca” económica del consumismo (Estados Unidos), donde piensan hallar las posibilidades económicas y el nivel de vida que no les ofrecen sus países de origen, entenderá Ud. cuál es la situación de nuestros días, donde predomina la insensibilidad, se predica el “hacé la tuya”, lo que en buen romance significa también que si el problema no nos afecta directamente no tenemos por qué preocuparnos.
Cuesta entender como la muerte de niños (se estima que miles de ellos afrontan peligro de muerte por esta situación) no logra conmover a mucha gente.
Es la triste realidad. Un mundo cada vez más individualista e insensible, que cree que el futuro será de quienes sean capaces de encerrarse en su propia situación, olvidándose de todo lo que quede afuera.
Es así que hemos visto florecer los denominados “barrios privados”, generalmente rodeados de asentamientos y otras realidades muy parecidas.
Mientras no entendamos que la única salida a esta situación está en la integración, la equidad, la generación de trabajo digno y genuino que permitan a las personas forjar su propio futuro con tranquilidad y decencia, seguramente que no habrá más que mejoras cíclicas y desmejoras siempre latentes.
Seguramente la “mano dura” aplacará durante un tiempo la delincuencia que hoy prolifera, pero apenas se afloje la mano o lo que es peor, quienes aprieten, tomen el gusto a participar en ciertas situaciones delictivas, el problema puede llegar a ser peor aún. Es cierto que hablamos de situaciones hipotéticas, no de la realidad de nuestros días, pero también es cierto que hasta el momento todo lo que hemos visto y escuchado se agota en el endurecimiento de las penas, en leyes más estrictas y específicas, medidas que compartimos, pero sabemos que están muy lejos de significar una verdadera solución.
No puede ni debe llamarse cristiano quien no siente la más mínima preocupación ante esto. No buscamos “culpables” ni siquiera atribuimos responsabilidad a nadie en particular, pero sin duda que es un hecho que convoca a interceder urgentemente al menos para aliviar la situación de estos niños y esta gente que sólo quiere trabajar en paz y tranquilidad, con mejores resultados.
Se ha dicho que el problema mayor es que entre ellos hay muchos delincuentes que pretenden aprovechar el momento para ingresar a los EE.UU. Nunca admitimos que se hable en generalidades. Si es así se debe identificar debidamente a los inmiscuidos, pero jamás rechazar a todos con acusaciones de generalidad, porque sencillamente no es la realidad de la inmensa mayoría.
A.R.D.

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Que sea el anuncio de un mundo mejor

La conmemoración del nacimiento de Cristo para nosotros los cristianos y la llegada de “Santa Claus” o “Papá Noel” para el mundo no cristiano, que se produce esta noche, es de todas formas una fecha especial para todos.

La despedida del Año Viejo, o el año que se va para no volver y la llegada del nuevo año, es una de las primeras fechas en que la enorme mayoría de la humanidad se siente hermanada. Es una fecha en que solemos sentirnos “más buenos”, generosos, solidarios y sensibles.
Hasta en el caso de algunos de los más crueles conflictos bélicos han convenido treguas en estas ocasiones, aunque lamentablemente también hay que decirlo, muchas veces estas treguas han sido vergonzosamente violadas para sacar ventajas irracionales.
Vale decir que se trata de una fecha en que aunque no seamos cristianos, sentimos que es una fecha que nos mueve y el “clima” de las denominadas fiestas tradicionales nos lleva a sentirnos mejores personas.
No sólo se trata de la alegría de los niños, que han sido los tradicionales receptores de los regalos de Santa Claus, festejando ellos y celebrando sus mayores, sino que hasta el ser más insensible, suele conmoverse, para bien o para mal.
Sucede que estas fechas son también las que desatan las mayores depresiones y en ellas suelen desencadenarse las mayores crisis. Es el reflejo de un mundo en el que por más que nos esforcemos en predicar y afirmar otra cosa, reinan las desigualdades y existe un porcentaje de personas que se sienten excluidas o al menos desamparadas en la sociedad.
Es ingenuo pensar que sencillamente porque lo ambicionemos habrá mejores oportunidades, habrá un mundo con mayor justicia.
Un mundo donde don dinero sea relegado a un lugar prescindible porque como todo lo económico sólo es pasajero y su obtención suele producir grandes daños y consecuencias nefastas para la naturaleza y el planeta en el que vivimos.
La Navidad es buen motivo para sentirnos mejor, siempre y cuando tomemos conciencia de las injusticias y los desequilibrios a que tenemos sometidos no sólo a quienes nos precederán, sino sobre todo a quienes comparten con nosotros la misma época.
Quienes creemos en los valores cristianos, quienes tenemos Fe estamos convencidos que hay un mundo mejor que sólo depende de nosotros porque no es precisamente amasando fortunas y bienes económicos, que podemos aspirar a él.
¡Feliz Navidad para todos!

A.R.D.

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La nueva guerra comercial

Una de las mayores incongruencias a la que hemos asistido es la que muestra el trasfondo de la realidad económica actual. Quienes tenemos unos años más, hemos asistido a una lucha a rajatabla de la denominada China Comunista, contra el libre comercio y a su vez la denodada lucha de los Estados Unidos contra el proteccionismo en todos sus niveles.
Estas siguen siendo hoy las dos posiciones antagónicas predilectas, pero paradójicamente, quien antes defendía el proteccionismo (China) hoy está decididamente abogando por él, mientras que los Estados Unidos, otrora defensor acérrimo del libre comercio hoy realiza una defensa a ultranza del proteccionismo de la producción de su país.
Lo más paradójico de esto es que también otras naciones que antes practicaban y defendían el libre comercio, hoy ante la enorme expansión de China, optan por proteger su producción, su mano de obra y sus fuentes de trabajo seriamente amenazadas.
Esta “guerra comercial” silenciosa y sin un disparo deja sin embargo tantas víctimas como cualquier otro conflicto bélico, porque al pasar a quedar desocupadas, las personas se sienten desvalidas y desprotegidas, a tal punto que pronto engrosarán los miles y millones de personas que de pronto aparecen en “el paro”, como le llaman los españoles.
Todavía queda tiempo para tomar conciencia del tema. Nadie puede ignorar los daños colaterales que tienen tanto uno como otro sistema. Sin embargo a las grandes potencias parece no importarles más que la calidad de vida de sus conciudadanos.
La equidad consistente en dar lugar a cada ser humano para que se realice, para que pueda encarar la vida teniendo un horizonte aceptable, tanto en lo económico como en todos los demás aspectos que le permitirán afrontar una familia y sentirse realizado, queda muy lejos de la realidad de nuestros días.
A ninguna de las grandes potencias le mueve el deseo de equidad, sino ciertas ideologías que mucho más allá de centrarse en el ser humano, se centran en lo que llaman riqueza, es decir, en la acumulación de bienes económicos que lejos de asegurar una buena vida para él y los suyos lo inclinará hacia la infelicidad, hacia la miseria y hacia un mundo egoísta y consumista en que la equidad, la solidaridad y otros valores similares son los grandes ausentes. Hoy asistimos a otro capítulo de estas guerras económicas y hoy como ayer sólo sufriremos las consecuencias, porque como país pequeño que somos no tenemos otra posibilidad que observar el desarrollo de la misma.
A.R.D.

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Cuando la búsqueda de la verdad “molesta”

La muerte de otro periodista en México (tenemos entendido que van más de 40) ha tenido una singular repercusión, habida cuenta que México está en las puertas del inicio de un nuevo período gubernamental, en esta ocasión encabezado por López Obrador.
México es desde hace bastante tiempo, junto con Colombia de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo. Las investigaciones de circuitos de corrupción, los que suelen recurrir a crímenes alevosos a medida que se van sintiendo acorralados, es una realidad muy vigente en estos países.
Lamentablemente el sicariato, hoy también presente en nuestro país, también nos ha llegado desde allí, porque existe la convicción que Uruguay recién comienza a vislumbrar la lucha contra esta delincuencia, instalada ya desde hace mucho tiempo en aquellas naciones.
La corrupción que suele estar en la base de los crímenes, involucra muchas veces a policías, militares, políticos, jueces y demás. Es que hoy se recurre a estos crímenes como forma de eliminar “competencias” por lo general legales y debidamente desarrolladas, pero también en ocasiones se trata de enfrentamientos por los “territorios” dominados por diferentes bandas de delincuentes.
Lo de México no es nuevo y López Obrador ha prometido una lucha frontal contra el delito. Es más hasta el momento constituye una verdadera afrenta a cualquier democracia lo sucedido con casi 40 estudiantes que fueron asesinados y sus cuerpos “desaparecidos” sin que hasta ell momento se sepa a ciencia cierta su paradero.
Esconder estos cuerpos del delito no es factible en ninguna democracia que se precie de serlo, donde sus autoridades obren con la debida transparencia y responsabilidad, pero en México todo es posible porque hasta la más “insospechable” de las autoridades puede estar involucrada voluntaria o involuntariamente porque también la extorsión y las presiones usando incluso a los familiares de sus víctimas suele llevarse a la práctica en estos lugares. Tiempo atrás sosteníamos que estas situaciones no tienen salida si no cuentan con el involucramiento de la población y lamentablemente sigue siendo así. Aquello de que no es mi problema no rige en estas situaciones porque sólo se trata del involucramiento que estemos dispuestos a hacer con la búsqueda dela verdad esencia mismo del periodismo.
Cuando asumir el rol que corresponde al periodismo supone arriesgar la vida porque los sicarios y otros agentes de la muerte cuentan con “protección” en sus fechorías la democracia que tenemos será lastimosa y miserable porque mandará el delito y sus derivaciones.
A.R.D.

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El verano y nuestros propios desarreglos del clima

Según el calendario hoy 21 de diciembre comienza el verano en nuestro hemisferio. Una época muy importante para países como el Uruguay que obtiene buena parte de las divisas que le permiten financiar servicios y otros bienes que proporciona el Estado, a través del turismo o la explotación de sus playas tan agraciadas por la naturaleza.
Sin embargo nada ni nadie puede olvidarse que los veranos de nuestros días ya nada tienen que ver con aquellos que vivimos décadas atrás cuando los acondicionadores de aire no eran imprescindibles como hoy. Cuando ni se soñaba con la denominada telefonía móvil que hoy predomina y sin discusión es el elemento material más utilizado por los habitantes del planeta.
Nada tenemos contra estos avances tecnológicos, salvo que se hagan o se hayan hecho a costa del deterioro ambiental que tanto daño está causando a la humanidad.
Hoy prevalece la desacreditación de los científicos que desde hace varios años ya vienen alertando sobre los desastres que nos esperan de seguir por este camino.
Felizmente creemos que la humanidad está a tiempo de recapacitar, de usar las mismas tecnologías que hoy se usan desaprensivamente para producir sin reparar en el daño ambiental, con tal de obtener las ganancias económicas que posibiliten que engrosemos nuestros bolsillos.
El verano que antiguamente se caracterizaba por intenso calor, pero se soportaba cuando aúno se conocían los protectores solares, porque tampoco se registraba el enorme daño que se registra hoy por el cáncer de piel.
Llegará el momento en que tendremos que admitir el tremendo daño que hemos causado a la naturaleza. El recalentamiento global no es broma. El hombre en su ambición trata de vivir en la costa, cuanto más cerca del mar mejor y hasta a veces adentro del mar mismo.
Hoy cada vez son más los científicos coinciden en que el nivel del mar irá subiendo paulatinamente, causando desastres naturales y acentuando otros fenómenos. De allí que muchas construcciones que hoy se consideran privilegiadas por su cercanía al mar pasarían a ser de riesgo.
El hecho no parece preocupar demasiado a quienes habitan allí o tienen intereses en estos lugares. Todavía tenemos en nuestra retina la imagen de un papá que cuando el mar comenzó a levantarse en Indonesia corrió al puerto con su pequeño en hombros para ver este “fenómeno”.
Lamentablemente luego se transformó en el primer tsunami que conoció la historia y mucho nos tememos que aquel padre con su hijo se cuente entre las víctimas
La cuestión es que no nos sorprenda. Estamos a tiempo para prevenir muchos daños.
A.R.D.

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Un recuerdo en el Día del Trabajador de Imprenta

En la fecha, según la Cámara de Comercio del Uruguay, se celebra el Día del Trabajador de Imprenta. La ocasión parece propicia para recordar a un montón de gente, de coterráneos y otros que no lo fueron que sin embargo llegaron a nuestra tierra para desempeñarse en oficios propios de aquellos talleres de tinta y plomo tan particulares a la hora de hablar de las imprentas nacionales.

Hablamos de los linotipistas, de los tipógrafos, de impresores en las viejas máquinas de origen europeo, la mayoría alemanas, norteamericanas o similares. Para quien no conoce la historia de la imprenta a nivel global, digamos que la imprenta sufre una transformación fundamental cuando Johannes Gutenberg, en el siglo XV, después de Cristo (allá por1456) logró imponer lo que denominaba los “tipos móviles”, es decir las letras confeccionadas en moldes metálicos que permitían la conformación de diferentes palabras que hasta ese momento se imprimían confeccionando una suerte de “sellos” con cada palabra y luego se “desarmaba” para formar otras.
El Dia del Trabajador de Imprenta en nuestro país nos retrotrae a la memoría a mucha gente, recordamos sólo vinculados a nuestra experiencia personal, a Germán “Fochi” Piñeiro, tipógrafo vinculado también al ambiente murguero y no podemos sino recordarlo con sus rifas que hacía anotando en un cuaderno a quienes le compraban (nunca supimos de alguien que haya sido beneficiado con estas rifas) aunque tenemos dudas de que realmente los anotara.
Su “escuela” fue seguida por Juan Carlos Maciel “Maco”, tipógrafo, luego policía, almacenero y demás, afincado frente a la morgue del Cementerio Central.
Imposible nombrar en esta enumeración a don Avalos, a su hijo Ivo, a Anita Pasos, a Juan J. “Mireya” Hernández, Iris Lima, Pablo Massa, y tantos otros que se nos escapan de la memoría.
Más acá en el tiempo recordamos en EL PUEBLO, a los linotipistas, Hugo Peñaloza, Luis Carvallo, Néstor Flores, Gaspar Núñez, Limber Cardozo, don Ramón “Indio” Larrosa, Hugo Antúnez, Severino Añasco e Italo Suárez.
Nuestro emotivo recuerdo para los tipógrafos: al “brasilero” Silva, “Pekín” y “Toto” Acuña, Luis Ruperto Suárez, Enrique y Daniel Cattani. Imposible dejar de nombrar a la gente de Redacción que pudimos conocer: Carlos Ramón Carvallo, Francisco “Gallego” Arizcorreta, “Quito” Cardozo, Carlos María Díaz Cattanti y el maestro Carlos Díaz Abreu, Esc. Ariel Díaz Pérez “comandados” por el Esc.Enrique Agustín Cesio. Los “deportivos”, Aceré Francisco Etcheverz, Eleazar Rodríguez del Valle, José Luis Guarino y José Roque Alfieri. Sin olvidar que también incursionó en este sector Juan J. Campanella y Ramón Angel Fonticiella, que luego sería Intendente en Salto.
En esta etapa cuando ni siquiera se soñaba con la informática, ni tampoco con el grabador de voz, imposible no recordar a Matías Carvallo y Victor Hugo Flores, correctores y los fotógrafos: Darío Laureano Ferreira y Carlos María “Chino” o “mimo” Díaz, sector en el que también supo incursionar Armando Aguirre.
Vale la pena recordarlos hoy hacerlo para que al menos en esta página queden grabados sus nombres, como pioneros que lo fueron.

A.R.D.

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La protección de la “pacha mamma”

Desde el año 2015, gracias a la FAO, se celebra cada 5 de diciembre el Día Mundial de los Suelos, para revitalizar un recurso fundamental en la agricultura y la alimentación.

Los indígenas, discriminados y sometidos por nosotros los “civilizados” al escarnio público considerándolos ignorantes y brutos, sin embargo ya conocían y es más apreciaban el valor y la riqueza que nos regalaba la “pacha mamma” como le llamaban a la madre tierra.
Es que la desaparición de los suelos fértiles, es una de las mayores amenazas que tiene la preservación ambiental y en esta ocasión la FAO lo ha recordado. Más preocupante incluso de la disposición del agua dulce, al que FAO considera un recurso totalmente renovable, mientras que cada centímetro de pradera, según la misma fuente demora 1.250 años en recuperarse, es decir algo así como 15 generaciones humanas que deben proteger para revertir las condiciones de los suelos.
El agotamiento de los suelos por una explotación intensiva, por los monocultivos más rentables, los que circunstancialmente obtienen mejores precios, se cuentan entre las amenazas más frecuentes para la tierra fértil.
Uruguay es consciente del problema y hace ya algunos años que ha intentado llevar a la práctica medida como las curvas de nivel y los programas de explotación de los suelos que son aceptados o no por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, según las características de los mismos.
Uno de los factores que lo causan es la erosión, que no es otra cosa que el desgaste y la pérdida de la tierra fértil que recubre los suelos arrastrada por las fuertes lluvias, las que van volviendo estéril a estas tierras.
El uso abusivo delos denominados agroquímicos o bien “agrotóxicos”, según desde el ángulo que se los mire, es otro de los factores de mayor incidencia en la cuestión.
En materia de la riqueza de los suelos del campo productivo uruguayo, se sostiene que pese a la enorme diversificación y a la introducción de nuevas tecnologías y demás, todavía queda mucho más por hacer sin dañar el medio ambiente o la naturaleza del lugar.
Existen estudios que permiten sostener que Europa, Estados Unidos y otros países del denominado “primer mundo” están agotando sus suelos aceleradamente. De allí que aparezcan inversiones de estos orígenes en nuestros lares, aún muy explotables, aunque también muestran ya los signos de la degradación.
Resulta oportuno saberlo y tenerlo en cuenta porque es un factor geopolítico de tremenda importancia.

A.R.D.

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En el Día de la Policía

Como en toda actividad humana la labor policial está sujeta al concepto que tenga la persona que ejerce dicha acción. En otras palabras, hay policías buenos y malos.
Hay policías corruptos y los hay honestos y leales a su deber.
Los hay corruptibles o capaces de dejarse sobornar aún poniendo en riesgo la vida misma de sus compañeros de labor y hay quienes asumen el compromiso de dar su vida si el deber lo requiere en defensa de la ley y la seguridad ciudadana.
Este 18 de diciembre de 2018 encuentra a la Jefatura de Policía de Salto cubierta de una gran mancha. Es que el robo en el interior de la Jefatura misma, de elementos de prueba de un resonante caso que incluyó allanamientos a personas sospechosas de estar vinculadas al narcotráfico, no se ha podido aclarar. Al menos nada se ha dicho.
Es algo muy difícil de explicar. No creemos que haya muchas personas que puedan acceder a determinadas dependencias policiales y sobre todo a lugares donde se supone se guardan pruebas incriminatorias de interés para la Justicia.
No ignoramos las complejidades que pueda tener el caso. Si alguien está interesado en perjudicar la labor del o de los responsables de una Jefatura de Policía, nada mejor que someterlo a un hecho como el que nos ocupa, en el que el primer responsable es el máximo jerarca policial.
Es más, no creemos que en esto haya responsabilidad directa de las máximas jerarquías policiales, pero resulta obvio que alguien hizo “desaparecer” estas pruebas y probablemente no haya accionado sólo. Esto significa decir que la Policía honesta y bien intencionada y entendemos por ésta a la gran mayoría de la misma, tiene que saber que entre ellos, los policías, se encuentran colegas que en realidad son enemigos, que no vacilan en exponerlos incluso al riesgo de muerte con tal de satisfacer sus propios intereses, por lo general espurios.
Como no nos gustan los eufemismos, llamémoslos con todas las letras: son delincuentes, traidores y enemigos de sus colegas, hay que saberlo, entenderlo y asumirlo, porque este es buena medida uno de los elementos que hacen al problema de la inseguridad que nos rodea.
Mientras se lo siga escondiendo, mientras sigamos barriendo para debajo de la alfombra, tratando de convencernos que no es tanta la inseguridad, es muy poco probable que la situación cambie.
Por nuestra parte, honor a los buenos policías que felizmente siguen siendo la enorme mayoría de quienes ejercen la función, al menos en el interior.
Alberto Rodríguez Díaz

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La piedra en el zapato del turismo termal

En más de una oportunidad nos hemos ocupado en estas columnas de la enorme incongruencia que significa ofrecer o pretender ofrecer un atractivo turístico de primer nivel en Termas del Daymán, cuando el lugar sigue careciendo de saneamiento.
No tenemos duda alguna de las posibilidades del lugar, ni las condiciones que ofrece la naturaleza a quienes pueden disfrutar de ella, pero obviamente que esto no alcanza si no está debidamente enmarcado en un nivel de servicios de calidad que enmarque un ambiente de paz, tranquilidad y naturaleza que consista en un verdadero elixir de sosiego para el estrés y ajetreo que significa hoy vivir en las grandes ciudades.
No nos sorprende que este elemento sea marcado por los visitantes como el principal factor o la principal carencia del lugar.
Los servicios de saneamiento y agua potable son sin lugar a duda los que presentan mayor déficit allí.
Hasta hoy resulta sumamente dificultoso poder solucionar estas carencias y se buscan soluciones intermedias. El turismo termal debe ser uno de los elementos más rentables que existe en la región. A la prueba está que hoy tienen termas los tres principales países del MERCOSUR por lo menos y todos obtienen el agua termal del mismo acuífero, el Guaraní o Boto Catú en portugués, pero se trata de un elemento que la naturaleza formó tras años de acumular el agua de lluvia en buena condiciones y al hacerla salir nuevamente a la superficie lo hace a altas temperaturas.
No vamos a descubrir nosotros las propiedades que se le atribuyen al agua termal, pero no son pocas. En menor o mayor medida algunas de estas propiedades son comprobables, con todo el mayor atractivo del agua termal, a nuestro entender esta dado por el marco de la naturaleza que la rodea y en este sentido muy pocas en la región son capaces de ofrecer lo que tienen los centros termales salteños.
Pero salvo las termas de Salto Grande, donde fue posible el alumbramiento termal en el marco del proyecto de Salto Grande, debido a que complementa los buenos servicios que ofrece el hotel allí levantado en el mismo marco, los demás centros carecen hasta el momento de un servicio eficiente y confiable de saneamiento.
Cuando se vuelve a hablar del saneamiento de Daymán, esperamos que se trate deun intento serio, responsable y acorde a las necesidades del lugar, porque la gran inversión que requiere un proyecto sustentable allí seguramente será rentable a largo plazo y se justificará plenamente.
Ojalá así sea.
A.R.D.

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Una situación inexplicable

Cuando OSE sin decir “agua va” decidió hacer la perforación infrabasáltica del Cerro, en predio del cuartel, por supuesto que no consultó nada ni a nadie. Basada en sus atribuciones la empresa estatal no sólo gastó más de un millón de dólares para perforar y alumbrar agua termal, sino que una vez conseguida esta comprobó que servía para solucionar los problemas de abastecimiento de agua potable de la ciudad, que supuestamente se pretendía solucionar.
Lo que aconteció es que el agua termal que se consiguió salía a una temperatura tal que destruía toda la red de cañería al distribuir el agua.
Procurando enmendar el error. Se decidió hacer una segunda inversión, esta de alrededor de 600 mil dólares, para instalar una planta de enfriado del agua.
No sabemos por qué motivo pero la cuestión fue que tampoco esta solución fue acertada y hoy todo, la perforación, la planta de enfriado y ainda máis está totalmente abandonada y fuera de servicio.
En tanto los usuarios de OSE en Salto debimos pagar en la tarifa estas faraónicas inversiones que no sirvieron para nada, porque pronto se decidió construir la nueva planta de OSE en Salto la que solucionó todo el problema.
Pero no sólo se trata de estos errores, al decidir y ejecutar inversiones sin asesoramiento alguno, sino que además no sabemos por qué esa perforación permanece ociosa, sin ser aprovechada y todos los intentos y las gestiones que se han hecho para lograr su aprovechamiento en beneficio de sus legítimos dueños, vale decir, la población de Salto, hasta el momento han sido infructuosos. La Asociación Cristiana de Jóvenes, situada en la misma calle que la perforación y pocas cuadras al sur en pendiente, jamás logró la autorización correspondiente para tender una tubería que posibilitaría disponer de agua termal para su piscina, la que mediante convenio con el INAU atiende incluso a muchos niños de zonas carenciadas de la ciudad.
Que sepamos nunca hubo una argumentación clara y razonable de los motivos por los cuales se prohíbe disponer de dicha perforación.
Es sólo una de las incógnitas que tiene que resolver Salto y las autoridades nacionales, comenzando por las de OSE deben de explicar. Si los argumentos son válidos y razonables no tiene OSE, ni tampoco la institución militar donde se asienta dicha perforación que temer consecuencias contraproducentes.
Si no es así, insistiremos en el sentido común que nos indica queno tiene sentido alguno haber enterrado un millón y medio de dólares y luego abandonar la obra.
A.R.D.

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Una situación inexplicable

Cuando OSE sin decir “agua va” decidió hacer la perforación infrabasáltica del Cerro, en predio del cuartel, por supuesto que no consultó nada ni a nadie. Basada en sus atribuciones la empresa estatal no sólo gastó más de un millón de dólares para perforar y alumbrar agua termal, sino que una vez conseguida esta comprobó que servía para solucionar los problemas de abastecimiento de agua potable de la ciudad, que supuestamente se pretendía solucionar.

Lo que aconteció es que el agua termal que se consiguió salía a una temperatura tal que destruía toda la red de cañería al distribuir el agua.
Procurando enmendar el error. Se decidió hacer una segunda inversión, ésta de alrededor de 600 mil dólares, para instalar una planta de enfriado del agua.
No sabemos por qué motivo pero la cuestión fue que tampoco esta solución fue acertada y hoy todo, la perforación, la planta de enfriado y ainda máis está totalmente abandonada y fuera de servicio.
En tanto los usuarios de OSE en Salto debimos pagar en la tarifa estas faraónicas inversiones que no sirvieron para nada, porque pronto se decidió construir la nueva planta de OSE en Salto la que solucionó todo el problema.
Pero no sólo se trata de estos errores, al decidir y ejecutar inversiones sin asesoramiento alguno, sino que además no sabemos por qué esa perforación permanece ociosa, sin ser aprovechada y todos los intentos y las gestiones que se han hecho para lograr su aprovechamiento en beneficio de sus legítimos dueños, vale decir la población de Salto, hasta el momento han sido infructuosos.
La Asociación Cristiana de Jóvenes, situada en la misma calle que la perforación y pocas cuadras al sur en pendiente, jamás logró la autorización correspondiente para tender una tubería que posibilitaría disponer de agua termal para su piscina, la que mediante convenio con el INAU atiende incluso a muchos niños de zonas carenciadas de la ciudad.
Que sepamos nunca hubo una argumentación clara y razonable de los motivos por los cuales se prohíbe disponer de dicha perforación.
Es sólo una de las incógnitas que tiene que resolver Salto y las autoridades nacionales, comenzando por las de OSE deben de explicar. Si los argumentos son válidos y razonables no tiene OSE, ni tampoco la institución militar donde se asienta dicha perforación que temer consecuencias contraproducentes.
Si no es así, insistiremos en el sentido común que nos indica queno tiene sentido alguno haber enterrado un millón y medio de dólares y luego abandonar la obra.

A.R.D.

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Una realidad vergonzante

Los abusos sexuales contra niñas, niños y adolescentes se incrementan año a año en nuestro país. Este año se afirma que será cerca de 600 los casos de abuso sexual denunciados en el país, sin ignorar que aún hay muchos casos que no se denuncian, ya sea por vergüenza, por cortedad o porque sencillamente prefieren ocultar su realidad..
Y no sólo se trata del abuso sexual, sino del maltrato físico, el maltrato psicológico y demás. Como en muchas situaciones más, la aparición de Internet ha venido a facilitar el tráfico sexual, porque muchas veces los adultos se hacen pasar por adolescentes de edad muy cercana a los menores y la ingenuidad propia de los adolescentes les hace caer fácilmente en en la trampa.
Una de las situaciones de mayor riesgo para el comercio de niñas, niños y adolescentes, es la época de turismo. Es que es una situación en la que el proxeneta o el explotador, cree que está más allá de la ley.
Lamentablemente estamos seguros que hay en el plano local muchos cómplices de estas situaciones, por transportistas rentados y otros trabajadores que tienen contacto directo con el turismo, “consiguen” a las chicas.
Las grandes obras e incluso el turismo regional es una de las situaciones más complejas, de las que generan los abusos sexuales.
El trasfondo de esta situación es el concepto que tengamos de las demás personas. Uno de los argumentos más manejados por los explotadores es “no sabía que edad tenía”.
Es un argumento absurdo, porque la edad de la persona que “se compra” es responsabilidad de quien le paga.
Nadie puede ignorar esto. Respetar y ayudar a los menores de edad es la forma de enseñarles a su vez a respetar y lo que es más importante aún, enseñarles a amar de verdad, más allá de todo el placer que puede inculcarse a las personas adultas a través del sexo.
0800 5050 es el número telefónico gratuito dispuesto para recibir todas las denuncias en forma anónima y debe ser difundido mucho más intensamente por puede ser el arma más adecuada para proteger a estos jóvenes.
Cuando se argumenta “ella necesita y yo la ayudo”. Es una hipocresía total. Lo que mueve a los explotadores es un deseo sexual y muy alejado del deseo de ayudar a esas niñas. Si realmente hubiera deseo de contribuir y ayudar a esas niñas, tendríamos que hacer aportes en forma diferente.

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Demasiado “grosso”

Uno de los jóvenes participantes en la reciente manifestación realizada en Montevideo en rechazo de la asamblea del denominado G 20, realizada en Buenos Aires, fue procesado y como primario absoluto no fue a prisión, sino que se le “condenó” a cumplir tareas sociales.
El tema es que el procesado tiene fijado un viaje a Balizas en el departamento de Rocha, por dos semanas – no se informó con qué propósito – y el fiscal estuvo de acuerdo en que la parte principal de la pena la cumpliera luego de regresar de este viaje. Parece broma, pero no lo es. Cuando vemos estas marchas extremistas, cuyos participantes se manifiestan cubriendo sus rostros para no ser identificados, incendian y destruyen todo a su paso, no vemos precisamente sentido común, ni contemplación alguna hacia sus víctimas, que no sólo es la sociedad en su conjunto, sino que muchas veces resultan perjudicados con daños, destrozos e incluso robos, comerciantes y empresarios. La solicitud fiscal ha sido “demasiada grosso” contemplando en forma inusual al infractor. Admitimos que nunca habíamos sabido de algo igual. Es más cuando se trata de alguien que tiene conflicto con la ley y debe pagar determinadas sanciones, hemos sabido que se le retiene documentación para impedirle su evasión. En este caso no sólo no ha sido así, sino que en determinada forma se le facilitó su viaje. Queremos creer que el infractor usufructuará una beca o tiene un problema de salud grave o algo por el estilo y de otra forma esta posibilidad se frustraría. Todo bien, pero entendemos que este alcance debió tenerlo en cuenta antes de participar en una movilización totalmente fuera de la ley.
No basta con que el fiscal del caso haya reconocido que se equivocó, porque acá se ha desprestigiado y se ha contribuido fuertemente a desacreditar un sistema judicial como es el del nuevo CPP.
No nos convence que haya sido un error, porque no es un error más, sino que el más mínimo sentido común llevaría a denegar el viaje o los intereses del procesado.
Muchas patas tiene el tema, comenzando por la inacción de la policía, que se limitó a mirar los destrozos que realizaban los manifestantes.No nos convence tampoco el argumento esgrimido por una autoridad del FA que sostuvo que quizás la represión hubiera tenido peores consecuencias. Aquí hay algo claro y muy concreto. La policía debió abocarse a impedir la movilización, sobre todo cuando se hace en forma cubierta evidentemente tratando de impedir la identificación de los participantes. Tampoco se entiende que el Jefe de Policía de Montevideo haya sostenido que dio orden de reprimir la marcha y no le obedecieron. En todos estos años, jamás entendí como se puede desconocer la orden de un jerarca policial como si nada sin que desobediente ni tuviera ninguna consecuencia.
En fin, mucho para analizar….
A.R.D.

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A no quejarse

Cuando años atrás Argentina decidió “cerrar” sus fronteras al turismo que salía al exterior, al que exigía que pagara determinada tasa en dólares, a cuyos efectos además dificultaba la obtención de la moneda extranjera, decíamos que se podía discrepar con la medida, con la forma hallada por el vecino país para cerrar sus fronteras al éxodo veraniego hacia el exterior, pero siempre entendimos y seguimos haciéndolo, que el país vecino como cualquier país del mundo está en todo su derecho cuando decide fomentar el turismo interno y facilitarlo, aunque la forma de hacerlo puede ser discutible.
Es más, en nuestro país hemos visto algunas piezas publicitarias que apuntan a esta medida, fomentando el turismo interno, lo que indirectamente significa desalentar la salida del país.
Si somos coherentes no podemos aplicar en nuestro país determinada medida, aceptándola o mirando para otro lado incluso, y cuestionando cuando lo hace otro país, porque afecta nuestros intereses económicos.
Por estos días ha llegado a nuestro suelo una comitiva de representantes del sector turístico de Paraná (Entre Ríos, Argentina), que con todo derecho busca la visita de turistas uruguayos a sus lugares turísticos.
Algunos salteños miran con cierto “recelo” este tipo de visitas, entendiendo que afecta los intereses del país. Es una posición que entendemos, pero no compartimos.
Felizmente no hay cierres de frontera, ni real ni virtual, porque a veces se deja libre el tránsito fronterizo, pero se fijan determinados impuestos, directos o indirectos que prácticamente lo impiden.
Hoy los ciudadanos de uno y otro país, pueden optar libremente por hacer lo que más les plazca.
Veranear en el Uruguay o hacerlo en Argentina, donde circunstancialmente la realidad cambiaria nos favorece, es una determinación de cada uno que la puede tomar libremente.
Uruguay no puede ignorar la importancia que tiene el turismo regional para nuestros intereses y seguramente la relación con el vecino país, diez o quince veces más grande y poblado que el nuestro, es muy favorable para nosotros.
¡Bienvenidos! Entonces los promotores del turismo receptivo del vecino país. Estamos seguros que este año serán anfitriones.
En cambio en el Uruguay, donde todo indica que habrá una merma en el número de visitantes, hay que entender que en materia de turismo influyen varios componentes y la decisión no sólo se toma en base a los atractivos turísticos, aunque sean estos determinantes, sino que también inciden otros factores, que a veces favorecen la venida y a veces no, como en este caso.
Por lo tanto a no quejarse.
A.R.D.

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Tomar conciencia antes de golpearnos contra el muro

La constatación del primer caso de Leishmaniasis a nivel humano en nuestra ciudad no debe sorprender a nadie. Es la evolución “normal” o habitual de la aparición de la enfermedad. Vale decir donde está el flebótomo o la mosquita que lleva la enfermedad desde un animal enfermo, generalmente el perro, a los humanos tarde o temprano aparece la enfermedad.

La curiosidad es precisamente que aparezca pese a todas las campañas que apuntaron a que la población tomara conciencia del riesgo, que asumiera el rol que le cabe a la población, aunque en los hechos nunca hemos visto otra cosa que un extendido desinterés una falta de conciencia precisamente del riesgo a nivel humano que suponía la presencia del vector y de animales portadores de la enfermedad.
En realidad la experiencia indica que los uruguayos en general y no sólo los salteños somos “cabeza dura” en este sentido. Hasta que no chocamos con el muro y nos rompemos la cabeza no asumimos que tenemos un riesgo inminente.
Varios años ya han pasado desde que los estudios sobre esta mosquita dieron positivo en varios puntos de la ciudad, comenzando por Arenitas Blancas. Sin embargo la actitud de la población no fue todo lo positivo que era de esperar para tratar de impedir o dificultar al máximo al menos la transmisión de la enfermedad.
Mucho nos tememos que suceda lo mismo con las enfermedades que trasmite el mosquito Aedes Aegypti, tan temibles como la Leishmaniasis. Nos referimos al Dengue, La Chikungunya, el Zika, la fiebre Amarilla, la Malaria (o paludismo) y otros.
Muchos años hace que los muestreos realizados en nuestra ciudad dieron positivo de la existencia del mosquito Aedes Aegypti. Sin embargo hasta el momento no tenemos registro de casos de Dengue (la enfermedad más conocida y habitual causada por el Aedes) a nivel humano y casos autóctonos vale decir en personas que no han viajado a parte alguna.
La descacharrización, la eliminación de floreros con agua, de neumáticos en desuso y tantos otros implementos que sirven al mosquito como reservorio para la reproducción han sido de innumerables y permanentes campañas tendientes a la concienciación de los pobladores.
Sin embargo bastará una vuelta por la ciudad para encontrar cientos o miles de lugares donde existen elementos capaces de servir de reservorio a estos insectos. Es que a las dificultades propias para la eliminación de estos elementos, debe agregarse la poca voluntad de la población para hacerlo.
Ojalá que no tengamos que golpearnos contra el muro para asumir el riesgo que se corre.

A.R.D.

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Gatillo fácil jamás

Como reflejo a reciente medida adoptada por el gobierno de Mauricio Macri en argentina, se ha planteado en nuestro país una discusión que al menos nosotros creímos que nunca más la veríamos.
Se trata de la posibilidad de darle a la policía la potestad de abrir fuego ante un sospechoso de estar cometiendo un delito o con intenciones de hacerlo. Esta facultad es uno de los motivos de nuestro más tajante rechazo.
Significa que un policía podrá disparar, sin sufrir consecuencias, contra cualquier persona, argumentando luego que estaba “en actitud sospechosa”. En principio el argumento parece convincente, pero por aquello de que el quemado con leche ve la vaca y dispara, entendemos que aquí hay que ver el bosque y no el árbol.
Vale decir, es muy distinta la situación bajo un sistema de derecho democrático, como el que felizmente tenemos en el Uruguay, que bajo una dictadura, de la que pretendemos que jamás haya que vivir en nuestro país.
No podemos ignorar que el gobierno de Macri lleva más de mil muertos en diferentes circunstancias e incluso que una persona que iba huyendo recibió de parte de un policía siete disparos por la espalda. Estas son las situaciones que pretendemos evitar.
En estas columnas hemos reclamado más de una vez la necesidad de “aggiornar” las leyes y otras disposiciones para dar a la Policía mayor potestad a la hora de reprimir el delito, lo que no significa licencia para matar todo lo que se mueve y en cualquier circunstancia.
Lamentablemente nos tememos que la Policía o los militares dotados de estos poderes los aprovechen para eliminar a todo aquel que les “moleste” de una u otra forma. Por eso entendemos que sería un error garrafal, catastrófico darles estas atribuciones. Una cosa es que se defienda de un delincuente y otra muy diferente que use sus atribuciones contra gente que ni siquiera está armada.
Comencemos por analizar cuáles son las verdaderas causas que inciden para que la Policía no ejerza actualmente acciones para las que está facultada.
Comencemos por averiguar qué preparación recibe un policía. ¿Que instrucción tiene en el manejo de las armas de fuego? ¿Cada cuánto está obligado a concurrir a un polígono de tiro?
¿Qué exigencias tiene un aspirante a ingresar a la Policía?
Mucho nos tememos que en el pasado se cometió un error elemental. Ante la falsa urgencia de nombrar nuevos policías se facilitó este ingreso y se dejó la puerta abierta para que ingresaran muchas personas que necesitan un sueldo, pero jamás sintieron la función policial.
Este es el punto de partida.
A.R.D.  

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La esencia sigue vigente

Uno de los días más preciados para la humanidad. El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas firmó en Paris, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la que constaba de 30 artículos.
48 de las 58 naciones que integraban por entonces las Naciones Unidas aprobaron la Declaración, que tuvo la oposición esperada, de Sudáfrica (por entonces en pleno Aphartaid), la denominada Europa del Este, integrada por ocho países) y Arabia Saudita.
Aquel documento del cual mañana se habrán de cumplir setenta años, es un verdadero emblema para la humanidad. Luego de haber superado los conflictos mundiales, que tuvieron al mundo al borde del holocausto, cuando la ambición de algunos hombres costó millones de asesinatos y de muertes injustas y antojadizas.
Si tuviéramos que resumir los valores que resguarda esta Declaración diríamos que son dos: el Derecho a la vida y el Derecho a la libertad del individuo.
Obviamente que el Derecho a la Libertad debe ser seria y responsablemente sometido a límites, el único límite valedero y racional es el que surge del derecho de los demás individuos.
Lo que debiéramos hoy es revisar si realmente los gobiernos firmantes están cumpliendo con estos objetivos. El Derecho a la vida, para nosotros y de acuerdo a nuestro concepto, está hoy seriamente amenazado, cuando no lisa y llanamente negado, por el denominado derecho al aborto.
La libertad individual está también amenazada, en especial en aquellos regímenes totalitarios donde muchas veces en nombre de la libertad y de los derechos individuales se entiende necesario conculcar los derechos humanos, el derecho individual y legítimo de expresión.
Podría haber sido cualquier otra fecha, pero fue el 10 de diciembre de 1948 la fecha en que eligió la humanidad para recordar y recordarnos que cada ser humano tiene derecho a la esencia de la vida mismo.
Siendo una Declaración Universal, el documento no establece obligaciones concretas, ni sanciones, por la sencilla razón que no es ejecutiva, sino declarativa.
Fue adoptado para recordarnos que las ambiciones desmedidas siempre estuvieron en la base de las calamidades humanas.
El camino indicado es de la solidaridad, de la integración, de accionar en forma conjunta como única forma de lograr un mundo más justo, más equitativo y un mundo donde la soberbia y las ambiciones desmedidas, que están en la base de todas las penurias humanas, queden erradicadas definitivamente.
A.R.D.

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El citrus nuestro de cada día

La citricultura ha sido la actividad identificatoria de los salteños durante varias décadas, alcanzando a ocupar en época de zafra a más de 10 mil personas, que dicho sea de paso invariablemente han terminado estas zafras con reclamos gremiales por incumplimiento de parte de las empresas.
Recordamos que años atrás, mientras aún vivía don Pedro Benito Solari relataba una anécdota muy particular. A raíz del éxito de los citrus salteños en Europa se intentó “mechar” citrus producidos en Paysandú, departamento donde también había crecido mucho la citricultura.
Pero el rechazo fue rotundo. Europa percibió de inmediato que el sabor de la fruta que se remitía desde Paysandú no era el mismo y por lo tanto comenzó a rechazarla, poniendo incluso en riesgo el éxito alcanzado por la fruta salteña.
Viene al caso la anécdota, porque el origen de este éxito, según no explicaron técnicos en este terreno, no es otro que las condiciones agronómicas que se dan tanto en Salto como en la vecina zona de Entre Ríos, Argentina, también una gran productora de buenos citrus.
Vale decir que es uno de los frutos de la bendita tierra que habitamos. El hombre ha sabido aprovecharla hasta hoy, aunque en nuestros días la realidad de la citricultura es muy diferente, tanto es así que tenemos entendido que un importante número de chacras al menos han pasado de manos, empresarios extranjeros se han hecho cargo de ellas.
¿Cómo llegamos a esta realidad? Pues habría que hurgar entre las acciones adoptadas y su armonía con los principales mercados demandantes de la fruta.
Tiempo atrás el encuentro casual con un veterano citricultor nos explicaba que de no tomarse medidas tales como la sustitución total de variedades, instalando las nuevas que no tienen semillas, que tienen poco aroma y una cáscara fácil de despegar, nuestra citricultura estaría condenada a desaparecer, al menos del mercado internacional.
El tiempo parece haberle dado la razón, teniendo en cuenta la situación que tenemos entendido vive la citricultura salteña. Esto nos reafirma en la convicción que el empresariado uruguayo también necesita formarse, prepararse, estar al tanto de los cambios y las modificaciones que pueden presentarse en cada rubro.
De obstinarse en seguir sus propias convicciones y su experiencia, puede ser nefasto, no sólo para ellos, sino para todas las personas que de una u otra manera están involucrados en la actividad.
A.R.D.

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La hora de Latinoamérica

Curiosa situación la que vivirá Latinoamérica a partir de pocos días más. En efecto, Brasil, el gigantesco país de América del Sur, comenzará el viraje hacia la derecha adoptado semanas atrás y liderado por Jair Bolsonaro, un exmilitar que tendrá también a colegas militares en los principales puestos de conducción de su gobierno.
En tanto México, el otro gigante de los países que integran América Latina, iniciará a su vez el giro hacia la izquierda encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
Ambos tienen algo en común, vienen luego del fracaso de políticas opuestas. Mientras Bolsonaro surgió en forma explosiva en Brasil, tras el rotundo fracaso de los gobiernos de izquierda que encabezaron “Lula” da Silva primero y Dilma Rousseff, después, López Obrador llega en México luego que Enrique Peña Nieto lo venciera, por ínfimo margen que diera lugar a una severa polémica.
Ambos llegan también sabiendo que tendrán en la corrupción y la inseguridad sus principales enemigos.
Los izquierdistas gobiernos de Brasil fueron sacudidos por la corrupción de varios de sus principales líderes y del propio “Lula” da Silva cuya condena ha sido fijada en 12 años aún cuando sus fieles seguidores continúan discutiendo esta decisión, el pueblo brasileño les dio la espalda.
En México en tanto no sólo se trata de problemas de corrupción, sino esencialmente del enorme poder que ostentan las mafias del narcotráfico que tienen en la vecina “meca” del consumismo, como son los Estados Unidos de Norteamérica, el mayor consumidor y a su vez estas mafias son el mayor corruptor de gobiernos de Latinoamérica.
Tanto uno como el otro han expresado con claridad sus ideas y su pensamiento y no tenemos duda alguna que su conducción será totalmente diferente. Índice elocuente de ello es la posición adoptada por cada uno con respecto a Venezuela.
Mientras López Obrador no dudó en fotografiarse junto a Evo Morales (Bolivia) y Nicolás Maduro (Venezuela); Bolsonaro ha dicho claramente que será intransigente con el régimen de Venezuela al que condena.
Dos posiciones antagónicas, dos gobiernos seguramente muy diferentes que tendrán que responder a la confianza depositada por sus pueblos. Lo llamativo y lo particular es que precisamente la diferencia radica en las ideas, demostrando que a pesar de las diferencias, hay valores que no se negocian, que identifican tanto a unos como a otros, aunque ponerse de acuerdo y transitar los mismos caminos sean por el momento una utopía.
A.R.D.

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Quien comete una fechoría debe pagarla

No sé por qué esperamos otra cosa de estos chicos…, fue la afirmación reciente de alguien que se desempeña a cargo de menores infractores, simplificando y generalizando uno de los temas tan candentes en la opinión pública uruguaya.
Es que en alguna medida le cabe razón, cuando alguien nace en determinada situación, cuando debe enfrentar algunos inconvenientes que no buscó pero “heredó” de sus mayores o sus antecesores, es obvio que tiene un altísimo porcentaje de tomar el camino errado, el único que habrá de conocer en la mayoría de los casos y éste no otro que el de la delincuencia, como única forma de hacer dinero fácil y rápido, aunque esto signifique quitarle la vida a otro ser humano.
Cuando analizamos este tema no podemos desprendernos de la idea dada a conocer pocos días atrás por alguien que tiene que ver con la seguridad pública, el que señaló que hoy la mayoría de los sicarios que existen en el país, tienen entre 12 y 15 años.
Es que se trata de niños, a veces a quienes se les promete determinada suma de dinero y se le proporciona un arma de fuego para matar a “alguien” que no saben quien es, pero les proporcionan su foto y todos los datos necesarios para ejecutar la tarea.
Así son las cosas. Este es un problema complejo en el que se amalgaman, situación económica, social, educativa y demás. Es uno de los temas más delicados, que no tiene una solución fácil, ni mucho menos inmediata.
Somos partidarios del endurecimiento de las penas, en todos los casos en que se hayan cometido delitos graves, porque no podemos sino ponernos en la piel de la familia de ese trabajador que salió de su Soriano natal para trabajar en Maldonado y de madrugada fue asesinado para robarle.
No podemos detenernos en quien o quienes queden vivos, sino que somos de los que pensamos que las víctimas deben tener siempre en todos los casos la prioridad correspondiente.
Es lamentable lo que afirmaremos, pero estamos convencidos que a determinada altura de la vida y luego de haber demostrado determinada saña en la delincuencia, hay individuos que ya no son recuperables para la sociedad.
No participamos dela idea de “enterrarlos” para siempre en una cárcel, pero tampoco entendemos cómo es posible que se trate de perdonarles todo, aún sus crímenes y volverlos a la sociedad sin antecedentes.
Aun cuando tenemos muy claro que en democracia este sistema tiene determinado alcance y en dictadura, ojalá que nunca más, tiene otro muy diferente y nefasto, lo justo para nosotros es que quien comete un crimen, ya sea por dinero o por beneficio propio o incluso en el entendido que es lo que la patria le reclama, debe ser juzgado y sancionado como tal, es decir como asesino.
A.R.D.

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Un recuerdo merecido

Ayer se celebró el Día de la Publicidad en todo el país y la ocasión nos parece oportuna para recordar a algunos de los creativos locales que consideramos abrieron camino a la publicidad en Salto.
Leonardo “Cacho” Aztiazarán, Henry Ferradini Rossi y Antonio Oliva Stabilito. Cada uno con su estilo, con sus ideas y su talento. Aún recordamos la década del 70, cuando de no ser por los “avisos” de ellos la fecha del 4 de diciembre pasaba desapercibida.
Henry Ferradini, sin duda el más cuestionado, el más polémico, fue sin embargo un publicista de éxito. Entre sus creaciones recordamos “la república de Salto Nuevo”, en cuya consustanciación se llegó incluso a pintar de verde y blanco el puente Treinta y Tres.
Antonio Oliva fue un gran creativo, de excelentes condiciones que le llevaron a abandonar otras actividades para volcarse por entero a la publicidad. El mejor índice de su acierto es que hoy vemos a sus principales clientes aún en la cartera de sus familiares seguidores.
Fueron los que abrieron el camino a la publicidad creativa. La que forma parte de la comunicación, actualmente convertida en una ciencia, que involucra a la prensa (comunicación escrita), y los audiovisuales prioritariamente.
Aún recordamos la lucha, cuyos ramalazos aún puede hallarse en nuestros días, en que los publicistas luchaban por “convencer” a los anunciantes que la publicidad es mucho más que enumerar artículos y ponerles buenos precios.
Hoy las diferentes áreas de la comunicación audiovisual, incluida la prensa, comprende la publicidad institucional, la esporádica, la permanente. Según cual sea su objetivo, se determinan los aspectos de las piezas publicitarias.
Es más, admitimos que algunos de los últimos “avisos” (como les seguimos llamando quienes nos formamos en otra realidad) ni siquiera los entendemos, pero con el paso del tiempo nos damos cuenta cual ha sido su objetivo.
No nos olvidamos de Sebastián Orestes Guerra Apa, quien se firmaba SOGA, un hombre que a su vez defendía y ofrecía su antiguo concepto en publicidad y recordamos que tenía sus clientes, como Tienda Hora y Méndez Hnos. firmas que ya sólo existen en el recuerdo de los más veteranos.
La vieja escuela dejó pasó a la moderna tecnología y hoy vemos a la publicidad formando parte -como debe ser – de la comunicación humana, de la forma una parte muy importante.
La publicidad es capaz de direccionar las decisiones humanas a punto tal que hoy seguimos desconociendo muchos de sus formidables posibilidades, las que han sido maximizadas por las nuevas tecnologías, de las que mucho se habla y son poco los que la conocen.
Este 4 de diciembre nos pareció una fecha oportuna para brindarles a estos pioneros el recuerdo que se merecen, sobre todo por parte de los medios de comunicación a los que estuvieron vinculados.
A.R.D.

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Que siempre existan los voluntarios

Los voluntarios constituyen una fuerza sumamente valiosa en todas partes del mundo y en particular en aquellos lugares donde más se los necesita. En particular, se nos plantea el caso de quienes integran “Operación Techo”, actualmente “Techo”, quienes han tenido que soportar numerosas críticas por la calidad de las casas que entregan y también han sido acusados de ser “funcionales” al poder de turno, al disimular los efectos de las penurias que soportan algunos ciudadanos, responsabilidad que se estima corresponde a quienes gobiernan.
Para nosotros estos son aspectos menores, que no eclipsan la disposición de estos jóvenes y personas de buena voluntad que con la mejor disposición se acercan a dar una mano a quienes más lo necesitan.
Quienes critican y cuestionan suelen ser quienes se contentan con esto sin aportar nada más. Siempre tuvimos la convicción de que para cuestionar o criticar lo que hacen los demás debemos dar fe y mostrar lo que entendemos es mejor que lo que estamos cuestionando.
Si nuestros jóvenes fueron en su mayoría voluntarios, si estuvieran dispuestos a aportar y colaborar con las obras sociales, podríamos estar tranquilos del bienestar futuro y la subsistencia del planeta que habitamos.
Para nosotros, nunca hay argumentos que justifiquen una condena a los jóvenes voluntarios que se muestran dispuestos a hacer obras de buena voluntad.
Nadie puede cuestionar a la juventud que se compromete socialmente por la suerte o las condiciones de sus conciudadanos. Es probable que el único camino que tenemos para esperar un mundo mejor, pasa por tener mejores ciudadanos, hombres y mujeres más comprometidos, mejor intencionados y con valores más justos y genuinos.
Esto pasa necesariamente por el camino del voluntariado, porque preocuparse por sus conciudadanos es una forma de solidarizarse, de sentirse parte de la aventura humana que disfrutamos.
Por estos días se festeja el Día del Voluntariado, aspecto muy importante para consustanciar lo más importante de la actividad de los voluntarios, como es el relacionamiento, la comunicación y la armonía de equipo, el valor más importante en la materia.
No sólo se trata de manifestar en determinado momento de la vida el deseo de colaborar, de contribuir a aliviar la aflicción de compatriotas o incluso de quienes tienen otras nacionalidades, pero están necesitando de ese aporte que no siempre es económico precisamente, sino mantenerlo a través de toda la vida.
A.R.D. 

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A propósito del periodismo

El atroz crimen de Jamal Khashoggi reclama justicia a nivel internacional. Muchos de los denominados “periodistas” a nivel internacional prefieren callar o mirar para otro lado, temerosos de perder sus vínculos y favores del gobierno de turno.
Mal que nos pese, no nos alineamos a ellos. Para nosotros el periodismo no es el poder lisonjero, cercano al poder, dócil y útil a la hora de ocultar, disimular o sencillamente restar importancia a lo que no le conviene al poder de turno que tenga demasiado trascendencia y tratar de eclipsarlos con otros temas más “ruidosos” o sensacionalistas.
No nos alineamos al denominado “periodismo” de subsistencia, el que se acerca al poder para beneficiarse de sus dádivas, para poder seguir recogiendo las migajas que les tira el poder.
Mantener con firmeza esta línea, denunciar todo lo que está mal o es corrupto, venga de donde venga y sea quien sea el o los denunciados no es fácil. Va mucho más allá de las palabras bonitas, de los “favores” a la comunidad, de los actos de beneficencia.
La comunidad internacional ha reaccionado parcialmente y en forma muy tenue ante tamaño crimen. Es más los Estados Unidos, auto considerados “paladín” de la democracia, para uno de cuyos principales diarios que escribía Khashoggi tampoco ha exigido con firmeza la aclaración del crimen.
Sólo Alemania reaccionó prontamente suspendiendo la venta de armas a Arabia Saudita, desde donde se considera que partió la orden de asesinato. Pero ni los Estados Unidos, ni Francia, ni Inglaterra y ni siquiera España, los restantes proveedores de armamento a Arabia Saudita, un negocio multimillonario, han imitado la medida. Es que la libertad de Prensa es cara e innegociable, sólo en las palabras y las declaraciones, pero al tiempo de demostrar en los hechos cuanto se la valora, mucha gente prefiere mirar para otro lado y hacerse la distraída.
Desde nuestro modesto puesto, seguiremos alertando sobre los verdaderos intereses, los que habitualmente no se ven, porque se los oculta de exprofeso, o poderosos intereses prefieren que pasen
desapercibidos.
Los únicos periodistas son para nosotros aquellos que investigan, que hurgan, que profundizan sin tener en cuenta el poder que gobierna, porque precisamente la función del periodismo libre y promotora de la democracia es la de inquietar al poder. Que este sepa que tendrá siempre a un elemento capaz de fiscalizarlo, de investigarlo y denunciarlo.
Para nosotros es la única forma de asegurar transparencia en una democracia.
A.R.D.

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Mucho más allá del incidente

Si mal no recordamos fue el año anterior cuando la ministra de Turismo Liliam Kechichián, llegaba a Salto Grande para inaugurar una muestra de creativos regionales.
Al llegar a la obra, le sorprendió una delegación de obreros de la construcción, que participaban de una obra que construía una empresa privada, para el Ministerio de Turismo.
Los trabajadores esperaron la comitiva en la última curva antes de llegar al edificio de la delegación uruguaya de la CTM donde participaría de una actividad oficial. Allí se interpusieron ante el coche que traía a la ministra mostrando una pancarta en la que resumidamente planteaban la situación que les afectaba.
La reacción de la ministra al ver la pancarta fue detenerse, descender del coche y atenderlos. Escuchar lo que tenían que decir y prometerles que se ocuparía personalmente de la situación que no conocía en detalles.
No conocemos el final del hecho, pero lo traemos hoy a colación porque salvando las diferencias, se trata de una integrante del Poder Ejecutivo que aún se mantiene en su cargo, al igual que el ministro Eduardo Bonomi y sin embargo su actitud fue muy diferente.
Seguramente que la actitud de los trabajadores -que no sabemos si tuvieron solución a su problema o no – fue también muy diferente, respetuosa y ubicada entre sus derechos y el derecho de los demás.
Aquí se salvó la esencia de la cuestión que fue el derecho de los trabajadores de expresar su opinión. La democracia agradecida, es una buena forma de defenderla entre todos.
El gobernante escuchando con la empatía necesaria lo que tienen que decir algunos uruguayos, aún cuando su representatividad no sea la ideal y estos ubicándose en el lugar que corresponde, reclamando sus derechos pero sin arruinar el derecho ajeno, del gobernante en este caso.
Pero lejos de todo esto, aunque no totalmente ajeno al tema, para nosotros el hecho tiene una arista que pocos vislumbran y es la enorme trascendencia de los medios de comunicación, porque en el fondo el interés de los trabajadores manifestantes no era otro que mostrar a todo el país, no sólo al presidente, sino al país entero, aspecto que se logró con creces, pero no como los protagonistas pretendían, sino por la represión que fuera objeto.
Este es un aspecto tremendamente importante y no puede ni debe obviarse, porque ha trascendido más que la inauguración de la ruta 30, relegada durante muchísmos años, más que la situación de los tabacaleros que pretendían plantear su situación y para los medios de comunicación es una reafirmación de la enorme trascendencia que siguen teniendo.
A.R.D.

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El Hiv aún es temible

Dos mil de los 12.600 uruguayos que son portadores del Hiv Sida, ignoran que tienen el virus, por la sencilla razón que nunca se preocuparon por saber si son portadores o no., o quizás por el temor que produce saberse portadores.
El Hiv es una de las enfermedades que ha tenido mayor trascendencia. En primer término, fue el temor a haberla contraído, debido a que se consideraba una enfermedad mortal, nueva, sobre la cual no había investigación alguna.
Era además una enfermedad que tenía una gran reprobación social, dado que se la consideraba producto de un desorden sexual, se la denominó la “enfermedad rosa” y por lo tanto quien la padecía era visto como un condenado.
Debieron pasar varias décadas y sobre todo producirse ciertos cambios en la sociedad para que la consideración popular de la enfermedad fuera cambiando, atenuándose el estigma y quizás al haber un mayor sinceramiento de la sociedad, se le aceptó con más facilidad.
De todas formas aún existe en varios niveles y en particular en algunos ámbitos, el estigma hacia los enfermos de Hiv. Hasta hemos oído sostener que alguien evita sentarse en tal lugar porque allí estuvo sentado un paciente de Hiv, como si sólo por este hecho se pudiera contraer el virus.
Nadie puede ignorar que un paciente de HIV no tiene las mismas posibilidades de obtener trabajo que alguien que no padece el virus.
La investigación indica que hoy los pacientes de Hiv tienen casi la misma expectativa de vida que alguien que no lo padece. Lamentablemente mucha de la gente que es portadora hoy día pretende desconocer u ocultar su situación y es por eso que aún sigue teniendo una gran incidencia en el mundo.
“Todos cuentan. Terminemos con el Sida” este fue el eslogan de la Organización Panamericana de la Salud el año anterior.
En la oportunidad la OMS sostuvo que la prevención combinada del VIH, detección temprana y acceso al tratamiento antirretroviral son fundamentales para lograr detener la trasmisión del virus en los próximos años. Los gobiernos, los proveedores, los servicios de salud, los organismos de cooperación, la sociedad civil, las personas viviendo con VIH, las poblaciones clave y otros interesados, deben trabajar conjuntamente en la respuesta al VIH.
Hoy es el Día Internacional dedicado a la Lucha contra el Sida, una buena oportunidad para tomar conciencia, educarse y comprometerse en esta lucha en la que seguramente todavía habrá muchas víctimas.
A.R.D.

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Que el ingreso sea por la puerta principal

En estas columnas, hemos volcado siempre nuestra opinión en referencia al rol que debiera cumplir la mujer en la política uruguaya.
Por estos días se ha replanteado el tema, porque la cuotificación (una de cada tres candidatos en las listas de los partidos políticos debe ser mujer), tiene sus ventajas y también sus defectos.
Por nuestra parte entendemos que la incorporación de la mujer a la política, mediante una cuota no es la mejor solución, y obviamente la más deseada, pero resulta un escalón importante a la hora de la incorporación femenina.
De hecho, sostenemos que la mejor forma de hacerlo y seguramente la más valiosa es que la mujer obtenga su derecho a participar en política por su capacidad, su idoneidad o su preparación y no porque una ley exige a los partidos que lleven una cada tres candidatos.
Pero ojo, no es justo exigir para el ingreso de la mujer a la política uruguaya algo que obviamente nunca se exigió a sus congéneres masculinos. Si miráramos desapasionadamente hacia los costados nos encontraremos con innumerables casos en que el ingreso de un hombre a la política se da por otros motivos que nada tienen que ver con su idoneidad o su capacidad.
Mujeres capaces ha habido siempre y en algunos casos puntuales sobresaliente, no sabemos si en mayor o menor porcentaje que los varones, pero sin lugar a dudas que las ha habido.
Hoy existe mayor convicción de que las oportunidades para la mujer deben ser por lo menos las mismas que para los varones. En principio parece algo simple y totalmente justo, sin embargo la realidad indica que la mujer tiene mucho más dificultades que el varón.
Quedarse en la cuotificación sería imperdonable, porque sería como extender un certificado de acceso a determinados lugares por el simple hecho de ser mujer.
Nosotros entendemos que lo más justo y legítimo es propender a que como señala la Constitución de la República, la única diferencia entre los uruguayos (sean estos varón, mujer) sea su capacidad, su idoneidad o sus “saberes”, porque es la forma de reconocer la preparación, el conocimiento y su sacrificio para obtener una preparación.
En definitiva, entendemos que la mujer debe incorporarse a la vida política del país, con los mismos derechos y las mismas posibilidades que sus congéneres y debe hacerlo por la puerta “grande” y no por la del fondo.
A.R.D.  

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Las cosas en su lugar

Allá, por la década de los 70 se registraron las inauguraciones de turbinas y otras obras de Salto Grande. Siendo Presidente de la República de facto, el exnacionalista Aparicio Saravia en plena dictadura militar, recordamos que llegamos al edificio de Relaciones Públicas (donde hoy se halla la Prefectura Nacional Naval) y en esos momentos se corrió la voz de la llegada de la “primera dama”, es decir la esposa del doctor Aparicio Méndez.
Uno de los periodistas locales presentes, relator deportivo él en Radio Cultural y además informativista en la misma emisora, entendió oportuno hacerle algunas preguntas a la dama, por lo que se dirigió hacia ella. De inmediato dos militares lo tomaron por los brazos y lo retiraron del lugar. De la misma forma le “advirtieron” a la dama que no podía hacer declaraciones públicas. Que sepamos ningún medio se ocupó del caso ni informó del destino del colega retirado del lugar. La anécdota viene al caso a raíz del reciente hecho registrado en Artigas, donde dos extrabajadores de una tabacalera fueron retirados por la Policía por intentar de todas formas colocar una pancarta para hacer saber su situación.
Es que en todos los casos y en las inauguraciones se han registrado hechos similares, los tuvimos en la dictadura, pero también bajo la presidencia del Dr. Julio Sanguinetti, Dr. Luis A. Lacalle y también bajo los gobiernos frenteamplistas de José Mujica y Tabaré Vázquez.
Es decir que siempre ha habido y seguirá habiendo estas manifestaciones que no son otra cosa que el querer dar a conocer su opinión, valedera o discutible, en ocasiones en que se sabe que tendrá muchísima trascendencia y este derecho a la libre expresión, consagrada en la Constitución de la República no se puede prohibir, aunque hay que entender que también hay límites en estas cuestiones.
Que hubo errores ni, que hablar, siempre los hubo. Siempre se trató de opacar estas manifestaciones. Se equivocó el ministro Bonomi, seguramente. Se equivocaron los extrabajadores también. Pero nos gustaría ver que quienes hoy condenan la actitud del ministro, se comprometieran a obrar diferente en caso de ser los protagonistas, porque hoy, salvo durante el gobierno de Jorge Batlle, siempre hemos visto lo mismo. La cuestión radica en entender cuáles son los límites. El poder no puede ejercerse con tanta arrogancia de no escuchar ninguna voz disidente. Los manifestantes por su parte deben de saber que hay límites y formas de hacer escuchar su voz.
Mientras pretendamos “arrimar agua para nuestro molino” político en circunstancias como estas, a lo sumo cambiarán los protagonistas, pero no las situaciones.
Alberto Rodríguez Díaz 

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Mucho más de lo que reconocemos

Mientras no reconozcamos que la educación machista que hemos recibido está en la base del problema, seguiremos en la misma situación, porque muy a pesar de lo que podamos pensar la educación del país hasta el momento ha privilegiado al varón.

Nos llama la atención ver en las marchas condenatorias de la violencia -que compartimos – a mucha gente de la que sabemos ha tenido y tiene manifestaciones de violencia.
¿Como se llama esto? Hipocresía. Es una buena parte del problema, no darnos cuenta que también nosotros somos parte del problema, porque a menudo levantamos la voz, imponemos, exigimos y hasta podemos llegar a golpear en algunos casos, no sólo a los niños.
Mientras no cambiemos todos, los que integramos la sociedad, seguiremos llorando, haciendo marchas y participando del dolor ajeno, porque en realidad esto es más fácil que reconocer y admitir que somos parte del problema.
Hoy tenemos una situación delicada. Mucha gente está dispuesta a salir a la calle a manifestarse, a “cacerolear” a hacer ruido de cualquier manera, considerándose “libre de pecado”, pero en realidad forma parte del problema.
Nos atrevemos a decir que en nuestros días existen muchos más pedófilos de lo que imaginamos, nada más que no se manifiestan o no encuentran las condiciones que consideran propicias para sus execrables andanzas.
Tanto es así que la mayor parte de las violaciones y los casos de abusos sexuales se dan en el interior de las familias o su entorno cercano y la hipocresía de nuestra sociedad determina que gran parte de estos casos no salgan a luz nunca, pero existen.
Si en lugar de marchas, hiciéramos actos de verdadero sinceramiento, quizás se podría enfocar el tema con mayor profundidad.
Seguro que para mejorar la situación que nos hallamos, debemos encontrar la forma de participar obligatoriamente en talleres y otras iniciativas que nos alerten del problema y a la vez nos hagan ver
la profundidad del mismo.
En este sentido nos ha llamado poderosamente la atención la valentía de la joven madre de Brissa, la última niña asesinada, la que ha pedido que quiten de las redes sociales todos los mensajes de odio. Es una dolorosa, pero valiente muestra de entender que no es a través del odio y del rencor que habremos de salir de esta cruel situación, sino asumiendo la realidad que directa o indirectamente nos resistimos a admitir.
Tal como lo expresamos ya muchas veces en estas columnas.

A.R.D.

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Información o difamación

Días atrás, circuló en las redes sociales una afirmación que de ser verdadera sería muy grave.
No sólo para los comercios y las industrias que involucra, sino esencialmente para el público consumidor, porque que sepamos en ningún momento fue informado debidamente.
La versión da cuenta que, varias de las más importantes industrias del chacinado en el Uruguay, como también algunas de las grandes superficies comerciales fueron sancionadas por habérseles encontrado una bacteria muy nociva en sus productos.
Dicha bacteria atacaría sobre todo a personas con bajas defensas, a mujeres embarazadas y adultos mayores de 60 años. Téngase en cuenta que Uruguay tiene una población envejecida y por lo tanto la afección puede llegar a ser muy alta.
Ahora bien, la versión de referencia no establece si el hecho es reciente, tampoco se explica que se hizo con los productos decomisados. Faltó informar si los productos que no fueron mencionados en esta nómina, no están contaminados o sencillamente no fueron inspeccionados.
Por lo tanto, tampoco sabemos si el hecho es reciente o tiene antigüedad, porque la situación sería muy diferente.
Pero como establece la máxima: el que calla otorga mucho nos tememos que la versión sea fidedigna, de los contrario ante tamaño daño comercial suponemos que las empresas ya habrían iniciado las acciones judiciales correspondientes.
Una información veraz, seria y responsable obliga, sobre todo a los responsables de la difusión de estas versiones y sobre todos a controles a informar debidamente a la población y si no se lo ha hecho se ha cometido una grave omisión.
Si la cuestión no es verídica se está efectuando (la versión es del 13 del corriente) o se ha efectuado, un gravísimo daño a las empresas de referencia.
Cualquiera de las dos situaciones sea la que está atrás, desde ya entendemos que se ha cometido una omisión. Ya sea por no informar o por admitir silenciosamente la acusación.
En el segundo de los casos, podemos entender que sea política de una empresa no salir corriendo tras las versiones que difunden las redes sociales, porque asiduamente afirman cualquier cosa, pero el daño igualmente se hace y por lo tanto las empresas deberían de exigir al menos de los organismos de contralor la aclaración correspondiente.
Es una de las grandes falencias que tiene el sistema. Las disposiciones existen, pero no se cumplen y tampoco hay organismos que las hagan cumplir debidamente e informen al consumidor de lo que se hace.
A.R.D.

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No por el pasado, sino por el futuro

Aquellos de no vivamos con “los ojos en la nuca”, recriminando a quienes nos atrevemos a sostener que la historia enseña mucho más que cualquier libro, según desde donde se lo mire, según quien lo diga y qué intereses pueda esconder, es un mito, una falacia muy peligrosa. Es que precisamente uno de los mayores errores que podemos cometer es olvidarnos del pasado o minimizar los hechos, debido a que cuando pasa el tiempo, como la arena, lo va cubriendo todo y todo se hace más difuso, más desdibujado.
Cuando escuchamos a jóvenes de las nuevas generaciones, es decir de más de 30 años que hablan como si el Uruguay no hubiera vivido una dictadura. Si esta no hubiera cometido los atropellos que cometen todas. Como que los veteranos que vivimos aquellos años, deliráramos o estuviéramos inventando, entonces no gana una angustia ¿repetirán los mismos errores que cometimos nosotros por desconocer o minimizar hechos históricos?
“Ya fue” hemos oído sostener frecuentemente acusándonos de vivir “con los ojos en la nuca”, de aferrarnos al pasado y creer que hoy es lo mismo.
Es un error que conocemos, porque lo cometimos también, con la diferencia que nosotros lo pagamos y vaya a que precio.
La angustia nos viene porque vemos que se van dando pasos hacia el mismo destino. En la región va ganando espacio la certeza de que quedamos pocos, convencidos y capaces de analizar detenidamente los intereses que se esconden en cada ocasión.
Es que existe una máxima: quien tiene intenciones aviesas, quien no abriga transparencia en sus acciones, procura ocultarlas.
Ha sucedido así eternamente y cuando las verdaderas intenciones trascienden ya es muy tarde para corregirlas. Nuestra rica historia está plagada hechos como el relatado. Los sufrieron primero los indígenas de estas tierras a quienes les fue arrebatada y luego los exterminaron en hechos que ya no resisten siquiera la mínima discusión.
Que quede claro entonces, lo más preocupante no es la falta de verdad y justicia que sufrimos en aquellos años.
Lo que verdaderamente está en juego no es el pasado, sino el futuro, el que se juega hoy, se define más allá de cualquier superficialidad, porque ignorar el pasado es arriesgarse a cometer los mismos errores que se cometieron antes.
No olvidemos que desde que sabemos, el mayor riesgo que corrimos y el mayor error que cometimos, ha sido el mismo: la ingenuidad.
A.R.D.

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Luisa Cuesta, ha muerto viva Luisa

La muerte de Luisa Cuesta – a los 98 años de edad – no es más que un hecho natural, que no debiera sorprender a nadie, en tanto todo ser viviente debe asumir que la vida terrenal termina.
Es la vida de Luisa, una mujer honoris, causa para la Universidad de la República, lo que realmente debiéramos admirar y entender que cuando se decide vivir con dignidad, lo más importante de todo es lo que se deja, no lo que se lleva y Luisa vaya si nos dejó algo a todos los uruguayos.
Nos dejó en primer lugar una entereza indoblegable para luchar junto a todos los familiares de detenidos desaparecidos por verdad y justicia. Incluso capaz de relegar este último elemento con tal de saber que pasó con su hijo y donde se hallarían sus restos.
Nos dejó una incansable actitud de madre, permanentemente preocupada por saber de su hijo, como de saber también qué pasó con los demás en igual situación.
Nos dejó también una silenciosa recriminación a quien votaron a favor de la denominada ley de amnistía, cuando el voto amarillo obtuvo mayoría y por lo tanto los autores de torturas y asesinatos quedaban desde entonces “ilesos”.
Esa es la gran verdad y preocupación. La vida de Luisa debiera ser permanente recriminación a quienes no tuvieron el valor de anteponer la justicia a la mal llamada “paz y tranquilidad”.
No ignoramos el entorno que se vivía entonces, con una dictadura férrea, que se extendía no sólo en el tiempo, sino esencialmente que se iba desdibujando en cuanto a los “valores” pregonados y ya muy atrás en el tiempo había quedado la situación que teóricamente “justificó” el golpe, dejando traslucir cada vez más los hechos de corrupción que cobijaba.
El pueblo nunca se equivoca dice una máxima muy conocida y creemos que ésta ha sido una excepción, porque darle un manto de inmunidad a la tortura, los crímenes y los apremios de diversas formas, fue a todas luces un error.
Para nosotros “todos somos (o así deberíamos ser) iguales ante la ley y por lo tanto quienes torturaron, amenazaron, atropellaron e incluso asesinaron, deben ser responsabilizados por sus acciones, sean los tiempos que fueren, porque es ni más ni menos, que lo que dice la ley.
Luisa se fue sin saber el destino final de su hijo, que quizás recién ahora lo sepa y sólo una madre es capaz de saber lo que esto significa.
Luisa se fue y la herida sigue abierta…
Alberto Rodríguez Díaz

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Los policías enemigos de los policías

La conmemoración del Día del Policía Caído en Cumplimiento del Deber, que ha sido celebrada en todo el país, es una buena oportunidad para reflexionar sobre la función policial, sus derechos, sus obligaciones, sus responsabilidades, sus riesgos y sobre todo las condiciones que debe tener en el desempeño de su función.
Decimos esto porque indudablemente que cada uno de estos elementos merece un cuestionamiento particular, dado que también han sufrido alteraciones en los últimos años.
Las cosas deben ser muy claras y más allá de todo hecho puntual, pretendemos hoy establecer con nitidez las diferencias existentes entre el Policía que cumple a carta cabal con su función,
e incluso arriesga su vida y aquel que llevado por móviles espurios no sólo se ha corrompido, sino que corrompe con su actitud la credibilidad de la institución que integra ante la opinión pública. A estos los llamamos traidores.
La función policial también ha sufrido importantes modificaciones en la vida moderna, en cuanto a que la rigidez de la disciplina policial, en cuanto a horarios, a riesgos y demás debería ser debidamente revisada a la luz de la nueva situación.
Nadie puede ignorar que con todas las mejoras e incentivos que se han otorgado a la Policía, esta sigue siendo una de las funciones menos atractivas socialmente.
De allí que a la hora de ver quienes se presentan a los llamados para integrar los cuadros policiales, tenemos entendido que se han “flexibilizado” muchos las exigencias y éstas no siempre han sido adecuadas.
Lamentablemente en algunos casos – no en todos – este tema está en la base de situaciones lamentables, en los que la deformación sufrida en los primeros años de vida pesa a tal punto que pronto la corrupción del dinero fácil lleva a dejar de lado las responsabilidades de la función.
Un Policía corrupto no es un enemigo más, sino que siguiendo aquello de que “no hay peor astilla que la del mismo palo…”, se vuelve el peor enemigo, capaz de “advertir” y defender a sus compinches delincuentes de los planes de la PSolicía.
Es sólo uno de los elementos a considerar o quizás a reconsiderar porque sin duda alguna la inseguridad que vive la población uruguaya no tiene un solo motivo y por lo tanto nadie debiera sentirse totalmente del otro lado del mostrador…
Mientras no lo entendamos así, solo les estamos dando más tiempo y posibilidades a quienes no tienen ley alguna.
A.R.D.

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Priorizar lo más justo e importante

La tenencia de perros considerados peligrosos, es uno de los temas más debatidos en nuestros días y que sin embargo sigue sin tener una respuesta adecuada.
Pese a que se han producido accidentes y hechos fatales, que han costado la vida a algunas personas, generalmente niños o adultos mayores. Pese a que existen disposiciones específicas sobre la tenencia responsable de los animales, la falta de controles y de fiscalización, determinan que siga habiendo animales sueltos, escapados o sencillamente liberados pese a que se consideran feroces y constituyen un alto riesgo.
Los dueños o tenedores de estos animales deben tener muy clara su responsabilidad. Si el animal se escapa y causa un accidente o lo que es peor, ataca a una persona produciéndole graves lesiones, es necesario que sepa que ella será la responsable de los hechos.
De esto se ha debatido mucho, por largo tiempo ya en nuestro país, sin embargo que sepamos se siguen disputando carreras de galgos, como también hay “reñideros” donde los gallos adiestrados a efectos siguen peleando para “deleite” de sus propietarios.
Es sencillamente lamentable, una cosa es tener un animal, gato, perro o similar para mascota y como tal darle todos los cuidados que merece y otra muy diferente tenerlos como arma para defenderse o para atacar y lastimar.
Estos son los casos que nos preocupan, porque generalmente las personas atacadas nada tienen que ver con la delincuencia. Incluso se han registrado casos fatales en que las víctimas han sido integrantes de la propia familia.
Existen instituciones que defienden fuertemente los “derechos” de los animales a la vida, lo que nos parece bien, pero nunca se detienen a defender debidamente los derechos de las víctimas que resultan atacadas por los animales.
Salvado las diferencias hemos escuchado asiduamente a instituciones que se quejan y protestan por las condiciones “miserables” en que se hallan delincuentes en las cárceles uruguayas. Lo lamentable es que no se ponga ese mismo celo y se dirijan esas mismas acciones a visibilizar las condiciones en quedan las familias de sus víctimas, muchas veces inocentes y ajenas a sus fechorías.
Queremos ser muy claros en esto. No somos partidarios de los tormentos, ni mucho menos de la tortura, pero honestamente no nos condolemos por estas situaciones. Porque no se trata de víctimas inocentes, sino de delincuentes que no han tenido reparo a la hora de herir o matar.
Salvemos las diferencias, pero ubiquémonos de una vez por todas en su justo lugar.
A.R.D.  

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Demasiado grave como para quedar impune

El robo de valiosos elementos de investigación, probablemente pruebas de hechos graves, ocurrido en el seno mismo de la Jefatura de Policía de Salto, es un hecho demasiado grave como para quedar impune u olvidado.
Es que precisamente un robo en Jefatura de Policía, no es un robo más, golpea precisamente donde nadie espera. Vale decir que si alguien debiera al menos ofrecer seguridad y tranquilidad a la población debiera ser la Policía.
Se supone que nadie puede tener la osadía de robar precisamente en la sede policial, donde se supone que los bienes recuperados generalmente a delincuentes, están seguros y a buen recaudo.
No ignoramos que la mejor forma de perjudicar a un buen jerarca policial, a alguien que cumple debidamente con su función es realizar uno de estos hechos, en que directa o indirectamente se verá perjudicado.
Pero tampoco ignoramos que el tema tiene muchas puntas y no sería raro que los elementos robados en Jefatura, pudieran ser pruebas que comprometieran a más de un Policía.
Nuestra labor periodística, desarrollada durante 50 años, nos lleva a dar fe que el acceso a estas áreas de Jefatura, ya sea Dirección de Investigaciones u Oficinas del Jefe o Sub Jefe de Policía es muy restringido y sólo se llega o se llegaba al menos en nuestra época, tras pasar por varios “filtros” e incluso a veces dejando el documento de identidad en alguno de estos “filtros”, como exigencia imprescindible.
Si actualmente esto sigue siendo así de riguroso o no, lo ignoramos. Se nos dice que hoy basta con decir adonde se dirige la persona para que se le facilite el ingreso.
Esto mismo puede ser un elemento que juega en contra de la seguridad e incluso de los visitantes mismos, en cuanto estas “facilidades” sirven para cubrirse cuando pasan estos hechos de tanta gravedad.
Una buena Policía tiene como valor imprescindible la credibilidad de la gente, del público al que se debe y tiene por misión proteger y cuidar.
Hechos como el que nos ocupa y sobre el cual nada ha trascendido hasta el momento de escribir estas líneas, desmoronan toda credibilidad posible, por lo tanto sea cual fuere el motivo que llevó a su o sus autores a cometer tamaño
desatino debe ser aclarado, porque es demasiado grande el daño cometido como para quedar impune o en una nebulosa que envolvería a toda la Policía local.
Alberto Rodríguez Díaz

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El trabajo: mercancía cada vez más difícil

El trabajo es una “mercancía” cada vez más difícil de conseguir. En primer lugar porque es innegable que las modernas tecnologías con el avance de la robótica y la informática en general al ganar terreno relega el trabajo humano.
Esta es la cuestión esencial, debido a que sabedores de esta realidad los patronos y empresarios saben que pueden cernir más a sus trabajadores e incluso tomarlos con menos privilegios.
Consideramos al trabajo como “mercancía” teniendo en cuenta que es lo único que tiene para “ofrecer” el trabajador y a su vez el patrón o empresario como dueño de la situación, está en condiciones de exigir más y mejor a sus dependientes.
Hace ya varios años que la mano de obra no especializada tiene pocas posibilidades en el mercado laboral, sobre todo la que se hace en forma repetitiva, no necesita otra cosa que la atención del trabajador y por lo tanto es fácilmente sustituido por una máquina.
Esta es la difícil situación existente en el país y con características muy similares en todo el orbe.
Dicen las estadísticas que un uruguayo necesita por lo menos tres meses para conseguir trabajo, cuando lo consigue.
Ahora bien, si a esta situación le incorporamos las enormes desventajas que tienen quienes llegan al país, los inmigrantes, podemos imaginarnos las peripecias que significa para ellos esta situación.
Los uruguayos somos tradicionalistas, conservadores y quizás por ello mucho de nosotros nos resistimos a dejar nuestro “paisito”, donde al menos no nos sentimos extraños, tenemos un lugar donde cobijarnos, gente conocida y conocemos también los ambientes en que nos movemos.
Si nos quitaran estos elementos, si tuviéramos que trasladarnos a países donde no tuviéramos a nadie ni conociéramos los lugares, nos sentiríamos perdidos.
No ignoramos que en estos tiene mucho que ver la edad. Todo joven se siente con espíritu aventurero. Salir a conocer el mundo es una aventura. Lo realmente malo es cuando persiguiendo este sueño se dejan de lado las posibilidades de educarse, de superarse, de aprender un oficio que les de mejores herramientas para superarse en la vida.
No confundamos el éxito con esta posibilidad porque poco o nada tiene que ver.
El trabajo, cada vez más escaso en el mundo es un bien que como toda mercancía debe “convencer” a quien lo compra y para ello la única fórmula es entender que todo trabajo es digno y el trabajador tiene derecho y obligaciones.
Sólo cuando nos respetemos debidamente, tanto trabajadores como empleadores, podremos esperar un mundo mejor.
A.R.D.

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Uruguayos en su lugar

Las distinciones que acaba de obtener Jorge Drexler en la música latinoamericana, distinciones que continúan a las obtenidas en años anteriores, nos reafirman en un axioma: salvo contadas excepciones los uruguayos que han triunfado en el mundo son aquellos que han emigrado, sobre todo a la Argentina o Europa.

Esto nos reafirma en nuestra convicción de que Uruguay debe ceñirse estrictamente a sus posibilidades. Somos un “paisito” con sus valores y sus antivalores, con sus posibilidades y sus limitaciones. Para nosotros los uruguayos es lo mejor del mundo, sin embargo cuando nos analizamos y nos ubicamos en relación al mundo que nos rodea tomamos conciencia de nuestra pequeñez.
Desde Gardel a Francescoli, de Drexler a Suárez y Cavani, pasando por Rocha, Schiaffino, el mismo Horacio Quiroga, son prueba de ello.
Basta entonces de creernos el ombligo del mundo. Somos uruguayos u orientales (ubicados al oriente del Río Uruguay), y nada hay en el mundo con más valor sentimental para nosotros que el suelo donde nacimos, pero esto no debe cegarnos, no debe hacernos desconocer nuestras limitaciones y a ellas debemos ceñirnos.
Seguramente que en otros mercados. En otras realidades más grandes, las posibilidades pueden ser mayores o mejor la capacitación.
Es probable que con mejor gestión, más acertado manejo de los recursos de que disponemos podamos obtener mejores logros, pero no estamos tan lejos.
El lugar donde se nace es para nosotros sólo algo anecdótico. Seguramente que siempre estará en nuestras “añoranzas” pero esto no significa para sentirnos menos o más que nadie.
Las discusiones de si Gardel era uruguayo, argentino o francés, nos parecen ridículas. Lo que debemos celebrar es que ha sido, es y será alguien que nos regaló su arte, supo interpretar y captar los sentimientos de los pueblos de Latinoamérica, sobre todo de Argentina y Uruguay, con tanta popularidad que se consagró como un ídolo popular.
¿Donde nació? Poco importa. Lo realmente importante para nosotros al menos, es que pudimos disfrutarlo, tanto en vida -privilegio que no tuvimos – como muchas décadas después porque hasta el día de hoy quedan seguidores y cuando a alguien se lo quiere mencionar como ídolo indiscutido en su ambiente se le dice que es “Gardel”.
No más creernos el ombligo del mundo. Somos uruguayos y nos sentimos orgullosos de serlo, pero ni mejor ni peor que nadie.
Así lo vemos al menos.

A.R.D.

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Morir con los ojos abiertos

Las ventajas de la digitalización son muchas, pero también es grande el riesgo.

Siempre se destacarán quienes están capacitados para ver más allá del árbol de la primera fila, vislumbrando el bosque que está detrás.
La denominada “globalización”, con sus ventajas y desventajas no siempre juega a nuestro favor.
Tanto es así que un dato falso, repetido y retrasmitido por muchos pronto se vuelve masivo y por más que se nos alerte sobre el riesgo de estar haciéndonos eco de algo falso, de un rumor o de una mentira, hecha con o sin intencionalidad, para mucha gente terminamos “desubicados” u obsoletos nosotros, debido a que es mucha más la gente que adopta como verdadero lo que ve o lee y lo repite, que quien lo analiza, investiga y busca las fuentes de lo que le están diciendo o mostrando.
Es así además que las estafas por Internet suelen concretarse periódicamente.
Los denominados “hackers” o piratas informáticos suelen estudiar muy bien a sus víctimas, hacerles un perfil y luego comunicarse con ellas, ya sabiendo cómo piensan, cuáles son sus gustos, preferencias y similares.
Pasó con el grupo de extranjeros que acaba de estafar a varias personas de edad avanzada en nuestra Capital, tras “sugerirles” que retiraran su dinero del banco porque “se viene un corralito” económico y ellos saben muy bien el temor que tienen las personas de edad avanzada a este riesgo, porque muchas veces ya han pasado por ello. Para después robarles sus valores diciéndoles que “un gerente de su confianza” pasaría a retirarlos para ponerlos a buen resguardo (en realidad un cómplice integrante de la banda).
Pero también había pasado algo similar tiempo atrás, por parte de otros grupos de extranjeros también.
Por lo tanto no somos los más “despiertos” ni los más “vivos” de la galaxia como algunos creemos y si bien este “atraso” que tenemos en relación a otras partes del mundo hasta el momento no nos afectaba mayormente, dado que sólo significaba que el conocimiento, los adelantos tecnológicos y demás sólo nos llegaban tarde, probablemente varios años después que en otras partes, hoy no se limita a eso, sino que también significa que en muchos rubros estamos indefensos, somos vulnerables, presas fáciles de alguien con mayores conocimientos de las reales posibilidades de la informática.
Pero sobre todo, nos sucede que creyéndonos los más despiertos y avezados caemos fácilmente en sus redes.
En otros tiempos se señalaba que era como “morir con los ojos abiertos”, si bien no estamos hablando de muerte alguna, si estamos sosteniendo que la misma capacidad que tuvieron los europeos varios siglos atrás, para llevarse todo el oro y otros valiosos recursos de Latinoamérica, se pone de manifiesto hoy a veces por parte de extranjeros, pero no de tan lejos, eso sí, con mejores y mayores conocimientos que muchos de nosotros.
Nuestra ingenuidad es grande, precisamente por creernos los más despiertos y mejor capacitados.
No lo olvidemos.
A.R.D.

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Los puntos sobre las “íes”

En coincidencia con el centenario de la Declaración de la Independencia el Palacio Legislativo del Uruguay fue inaugurado el 25 de Agosto de 1925. Dicha construcción había comenzado a planificarse a principios del siglo XX, allá por el año 1903.
La construcción en si se inició en el 2008 y el lapso que medió entre su planificación y el inicio de la obra, llovieron las críticas, esencialmente por su costo.
Lo mismo pasó cuando durante el primer gobierno del Dr. Julio María Sanguinetti se proyectó la Torre de las Comunicaciones, finalmente inaugurada por uno de sus mayores críticos, el Dr. Jorge Batlle.
Pero todas las grandes obras han sido objeto de severos cuestionamientos, así pasó con el Túnel de 8 de Octubre y con varias mas. ¿Significa que deben hacerse de todas formas? NO, deben hacerse las que son estrictamente necesarias, oportunas, debidamente estudiadas justificadas, como el Palacio Legislativo que hoy nos enorgullece a todos, pero no las que son planificadas y proyectadas para prestigio de una persona, un partido o un gobierno determinado, cosa que muchas veces vemos.
Esto viene al caso ante la reciente inauguración del Antel Arena, una de las obras más costosas de los últimos tiempos y también una de las más controvertidas, dado que su costo fue estimado en 80 millones de dólares.
Nos contamos entre quienes cuestionamos dicho costo, teniendo en cuenta el costo de los servicios que presta ANTEL a sus usuarios, que está lejos de ser accesible para los que ganan menos.
Sin embargo esto no nos obnubila. Hay que saber, por ejemplo, que los 80 millones de dólares que ha costado el ANTEL Arena tendrán retorno, será en uno, dos o diez años, pero serán resarcidos.
En cambio sólo en el 2017 el país, a través de Rentas Generales ha “donado” 500 millones de dólares a la Caja Militar, lo que obviamente jamás retornarán a las arcas del Estado.
Es la parte de la película que no se ve, que no se expone, porque a algunos de los principales críticos del ANTEL Arena no les conviene que se exponga mucho.
Para entendernos. No participamos de la construcción del ANTEL Arena, porque entendemos que el país tiene muchas necesidades sociales que debieran ser prioritarias antes que esta obra, pero no por eso desconocemos lo otro.
Aquí lo que está en juego es el oportunismo de estas obras, la necesidad y sobre todo si son productivas que vayan en beneficio de los que menos tienen.
A.R.D.  

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