El periodismo bien entendido no admite las confusiones

Mañana se habrá de festejar en todo el país el Día del Periodista. La fecha recuerda cuando en 1815 (vale decir más de 200 años atrás) el Gral. José Gervasio Artigas saludaba la aparición del primer periódico estrictamente oriental y destacaba la importancia que reviste la prensa para la democracia.
Artigas abogaba en la salutación por la Libertad de Prensa, un valor esencial para el sistema democrático.
Hoy cuando, vivimos en un mundo totalmente diferente, con la irrupción de las redes sociales que más que la libertad de opinión transforman frecuentemente estas redes en libertinaje, donde vale todo y lamentablemente tienen su público y su incidencia entre un público incauto e ingenuo.
El periodismo uruguayo tiene aún largo camino por recorrer. Quienes entendemos el periodismo indisolublemente armónico entre la investigación, la información y la opinión, no podemos menos que abogar por un periodismo que haga honor a estas funciones esenciales.
Hoy se confunde a menudo el periodismo de opinión, e investigación, del que hay muy pocos exponentes en el país, como el espectáculo, los programas “periodísticos”, de una superficialidad inadmisible y en los que tanto vale informar como vender, anunciando las supuestas bondades de un producto.
En estos casos el televidente, el lector o el oyente, no sabe a ciencia cierta si se le está informando o se le está vendiendo algo y esto no puede considerarse periodismo, no al menos como lo concebimos nosotros.
El periodismo bien entendido, el que identifica debidamente las fuentes informativas, el que investiga y no se deja llevar por la primera versión u opinión que le trasmiten, aquel que va más allá de trasmitir o “comunicar” lo que interesa comunicar a otros, de acuerdo a sus intereses.
El periodismo debe ser masivo, vale decir entendido por las “masas”, por todos y no por un círculo de intelectuales. Significa que no debe usar términos rebuscados, que parecieran usarse para darle cierto “nivel” al periodista y no para tratar de cumplir uno de los conceptos esenciales de la prensa como es la sencillez de la escritura.
Sencillez que no debe confundirse con un léxico chabacano, bajo y ordinario que lamentablemente vemos a menudo, cuando se confunde sencillez con chabacanería.
En este día levantamos la copa por los buenos periodistas, de quienes hemos aprendido tanto y algunos quedan aún, porque ellos ayudan a elevar el nivel de análisis, de investigación y enriquecen la opinión, pilar esencial del sistema democrático.
A.R.D.

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Me genera grandes dudas

Luego de su comparecencia ante la Comisión de Lucha contra el Lavado de dinero de la Cámara de Diputados, el Director Nacional de Aduanas, Enrique Canon, manifestó la intención del organismo que preside de “poner la lupa” en el ingreso de personas, sobre todo argentinos en los puntos fronterizos con dicho país.
Antes, en el programa televisivo “Santo y Seña” (canal 4) formuló duras acusaciones un ex inspector de Aduanas (García Daglio) contra el Director Nacional de Aduanas a quien acusó por determinadas decisiones que “protegían” el contrabando, además de otros cargos de corrupción.
Canon calificó de “canallescas” a dichas afirmaciones y adelantó que a través de un connotado catedrático de Derecho (Gonzalo Fernández) estudiaría la posibilidad de demandar tanto al programa como a su entrevistado.
Hasta aquí la cuestión, que no es menor por supuesto. Las acusaciones periodísticas contra un Director Nacional de Aduanas, obviamente que deben de estar debidamente respaldadas porque en nuestro país no basta con acusar, sino que se debe probar las acusaciones que se hacen.
Otra puede llegar a ser la situación en realidad. Vale decir que sin considerar si un hecho es verdadero o no, si una acusación tiene asidero o no, es necesario probar lo que se dice.
Lamentablemente en este tema, las formas de eludir la comprobación están a la orden del día, tanto es así que muchos de los temas trascendentes en el país, quedan en la nebulosa de saberse si han sido hechos reales o falsas acusaciones.
Entre estos temas, enumeramos la famosa ruta del denominado “dinero k”, que ha arrastrado decenas de procesados en Argentina, pero la expresidente, sindicada como la “jefa” de estas maniobras sigue sosteniendo que todo es un plan “inventado” para acusarla a ella y su familia y ponerla entre rejas.
En el otro extremo aparecen varias personas de su entorno más cercano, que están en prisión, aunque el tema sigue sin tener suficiente claridad, como para que el ciudadano sepa como pararse frente a él.
No estamos tomando posición sobre el tema que nos ocupa. Carecemos de elementos tanto para defender la versión periodística, como para sostener que se trata de un “invento”.
Lo que no deja dudas es la permeabilidad de nuestras fronteras y ninguna prueba mejor que la existencia del denominado “bagashopping” de nuestra ciudad, donde es posible hallar cualquier tipo de producto extranjero a menor precio porque obviamente ha ingresado de contrabando o no paga impuestos, en caso de ser nacional.
A.R.D.

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Entendámonos debidamente

El tema Brasil está en el tapete, porque todo indica que la gran nación del norte habrá de dar mañana un violento giro hacia la derecha, aunque esta ha entendido que los extremos no conducen debidamente proceso alguno y ha “aflojado la mano” en algunas de sus opiniones.
Mucho y muy intensamente se ha escrito en estos días previos a la decisión final, en la que aparece con gran ventaja el derechista Jair Bolsonaro. Pocos entienden como las encuestas que daban hasta pocos días atrás una gran ventaja para el partido de los trabajadores (PT) con el recluido Lula da Silva a la cabeza, acusado de hechos de corrupción, pueda volcarse tan radicalmente hacia el otro extremo de la cuestión política.
La cuestión merece un análisis más profundo, desde el momento en que los actos de corrupción y el populismo campean por todo el subcontinente.
Es que para nosotros existe una gran decepción, un gran escepticismo con respecto a los gobiernos que ha tenido Brasil en los últimos años.
Nadie como la izquierda ha hecho campaña basándose en la transparencia, en la honestidad y la justicia social, subrayando específicamente la politiquería de partidos que habían gobernado hasta ese momento.
Sin embargo aquella máxima tan vieja como conocida de que “el poder corrompe”, también alcanzó a la izquierda y en los hechos nada ni nadie se salvó de mancharse de algún tipo de acciones que lindan en la corrupción.
Y conste que a nosotros no nos duelen prendas. Si bien tenemos muy claro que no es lo mismo la corrupción lisa y llana, cuando alguien hace algo u omite lo que debería hacer, para enriquecerse o enriquecer a sus amigos con aquello que se hace para favorecer a estos, pero sin enriquecerse, ambas cosas son lamentables, están mal y no condicen con la pregonada transparencia en la cuestión pública.
Hoy, horas antes de la gran decisión brasileña, que para nosotros no tiene forma de revertirse, deberíamos de aprender que los errores se pagan y tanto en política como en la vida real, si se promete una cosa y se hace otra, llegará el momento en que se tendrá que rendir cuentas.
Ojalá el precio a pagar por los gobernantes brasileños no vaya en detrimento de la población y además que sepamos leer lo que nos corresponde de esta situación, porque el escepticismo no es aconsejable para nadie precisamente.
A.R.D.

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La cuestión es el uso de la herramienta

Ha despertado muchas reacciones negativas la disposición del Ministerio del Interior de que los policías no usen sus teléfonos móviles (celulares) cuando están en servicio.
Esta medida se adopta -según el Ministerio del Interior- luego de varias recomendaciones infructuosas para que los Policías usen dicho aparatito con responsabilidad y sin descuidar su función específica.
Resulta obvio decir que la tecnología disponible en la telefonía móvil puede ser de gran utilidad para la función policial, pero también si se la utiliza para acciones maliciosas, puede resultar nefasto para la propia policía.
En estas columnas hemos sostenido en varias oportunidades que la telefonía celular, como así también todas las redes sociales son una herramienta y como toda herramienta puede ser de gran ayudad para fines beneficiosos o también tremendamente nocivas, cuando se la utiliza para hacer el mal.
Sin ir más lejos señalemos lo que sucede con el casco protector de los motonetistas. Nadie en su sano juicio puede ignorar que se trata de un elemento sumamente beneficioso para quien usa este medio de transporte, el mayor protagonista de los accidentes de tránsito.
Pero tampoco se puede ignorar y en los hechos no lo hemos hecho, que actualmente muchos delincuentes lo usan para proteger su identidad y de allí que nosotros, fervientes impulsores del uso del casco, hayamos llegado a la convicción que lo aconsejable es pedir la eliminación de la exigencia.
Volviendo al principio. La cuestión radica precisamente en el uso responsable de la herramienta y no sólo por parte de la Policía, sino de otros controladores, inspectores y similares.
Conocemos empresas privadas en que no se permite a los trabajadores ni siquiera portar su celular mientras trabaja.
Entendemos que es una decisión polémica, pero “un mal necesario”, desde el momento en que las recomendaciones no parecen dar resultado.
La cuestión radica no el uso de las tecnologías, sino en la madurez y la responsabilidad de quien o quienes la tienen disponible. De nada servirá esta disposición si hay policías que siguen vinculados al delito, porque hallarán la forma de continuar con sus actitudes y sobre todo si no se establecen claramente las disposiciones dela exigencia, quienes tendrán la responsabilidad de hacerles cumplir.
En los hechos, años atrás no había telefonía móvil y la policía de cualquier manera estaba comunicada. Sabemos que hoy no es lo mismo, que las comunicaciones son muchos más rápidas, pero también existen mucho más delitos y delincuentes.
Al que le caiga el sayo…
A.R.D.

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La seguridad en el tapete

Cuando vemos que la campaña electoral habrá de girar en torno al tema de seguridad – tema candente por supuesto – estamos convencidos que otros temas tanto o más importantes habrán de quedar relegados, porque la desocupación, los temas económicos y similares quedan relegados a un segundo plano.
Estamos totalmente de acuerdo con quienes se paran en forma totalmente frontal, como debe ser, frente a los delincuentes. No participamos de la idea de la justicia por mano propia, pero en las actuales circunstancias lo que vemos es que las respuestas que se está dando a la delincuencia no está acorde a las características del delito.
Dos casos registrados en las últimas horas, en las que hubo víctimas fatales y también víctimas entre los delincuentes, nos revela la crudeza del problema.
No hay justificación alguna para este tipo de acciones, pero el hecho de que los delincuentes aparezcan decididos a matar, obliga a pensar en medidas acordes. No se puede seguir asistiendo a este tipo de asesinatos que en su mayoría quedan impunes, viendo como aparentemente el tener un arma en las manos parece ser justificativo suficiente para meterme la ley en el bolsillo.
No ignoramos los riesgos del armamentismo doméstico, de los riesgos que supone una población armada, cosa que no compartimos, pero entendemos, pero tampoco vemos que se haga nada efectivo para evitar que la delincuencia se siga armando para asesinar.
Una armería, a la que le robaron decenas de armas y al menos una policía femenina a la que un delincuente baleó en las piernas para llevarse su arma de reglamento, nos dan idea de la situación a la que hemos llegado y la opinión pública no tiene información sobre el resultado de la investigación de estos hechos. ­Es necesario saber si se hace algo, si se investigan los hechos o sencillamente se los deja pasar, porque no hay recursos.
Este es el primer déficit de quienes tienen la responsabilidad de informar, de poner en conocimiento de la población qué es lo que se hace en cada caso y qué resultados se obtienen.
Seguramente que existe esfuerzo, que se está haciendo todo lo posible, aunque la población descree que sea la totalidad de la Policía, la que está asumiendo el rol que les cabe y esto puede ser muy humano, pero absolutamente inadmisible.
No pretendemos simplificar el tema, todo lo contrario, seguramente que se trata de algo muy complejo, pero es urgente encarar la cosa como se merece, imprescindible hacerlo ya.
A.R.D.

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Muy grave

La Asociación de Funcionarios Aduaneros decidió acusar penalmente al Director Nacional de Aduanas, Enrique Canon por omisión en las condiciones de seguridad en el trabajo en la aduana de Rivera.
Sostienen los trabajadores que los continuos enfrentamientos entre bandas mafiosas que continuamente saquean los depósitos de la Aduana local, se enfrentar a balazos y los trabajadores suelen verse afectados.
En el marco de esta situación enumeramos algunas puntas que se nos ocurren muy llamativas.
En primer lugar, nos llama la atención que en momentos en que hay otras acusaciones mucho más graves contra la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y en especial contra su director y principal figura, se hace público y con gran resonancia esta denuncia. No ignoramos lo importante que resultan los hechos, pero honestamente pensamos que son fácilmente solucionables y sin mayores consecuencias para nadie.
En cambio las demás denuncias públicas apuntan al gran contrabando, cigarrillos, drogas y demás.
En cambio algunas de las restantes acusaciones son -a nuestro entender – muchos más graves y dañinas para el país, al tiempo que hasta el momento no han tenido mayor repercusión y mucho menos vemos interés en solucionarlas.
Nos explicamos, con el tema del Puerto Camacho, frente a Argentina y donde no existen controles, salvo que quien ingresa al país por el lugar lo solicite, no se ha avizorado medidas. Es más, las explicaciones oficiales conocidas hasta el momento apuntan a justificar la situación con el argumento de que no se dispone de recursos humanos para hacer otra cosa. Totalmente absurdo. Al menos se debería de haber dado cuenta mucho tiempo atrás de que existía esta situación.
En segundo lugar, un programa televisivo (Santo y Seña), acaba de mostrar mediante filmaciones ocultas la tremenda realidad en otros aspectos, que involucran a los ómnibus departamentales e internacionales, donde se cómo los contrabandistas cargan los mismos.
También se denunció el accionar de determinados policías que “programan” de tal forma las recorridas que realizan, “liberando” otros puntos para el libre accionar de los contrabandistas.
En el mencionado programa se hacen acusaciones muy graves contra el Director Nacional de Aduanas, señalando que mediante órdenes verbales respaldan y fomentan estas situaciones.
Es más, en un caso se afirmó que un secretario del Director Nacional “recaudó” dinero de los funcionarios para solventar la campaña política del Director Nacional de Aduanas.
Todo esto habla de la presunta existencia de verdaderas organizaciones dedicadas a tareas delictivas ¿Alguien se interesará en aclarar estos temas?
A.R.D.

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Cuando la igualdad no iguala

Por estos días es frecuente oir hablar de igualdad de derechos, sentirnos orgullosos de tener una educación laica, gratuita e igualitaria, considerando que esto significa que todos los uruguayos tenemos las mismas posibilidades de educación, de formación y demás.
La igualdad de los ciudadanos uruguayos está establecida ya avizorada en la primera Constitución de la República de 1830 y concretada claramente en la reforma establecida por José Pedro Varela en 1876.
La igualdad de la educación en el Uruguay es así admitida incluso por estudios de la UNESCO, no lo ignoramos, pero honestamente no estamos de acuerdo.
Nadie puede ignorar que si tomamos dos niños uruguayos, de la misma edad, uno de ellos con alimentación, vestido y techo asegurado, lo que denominaríamos con un “buen pasar” y el otro sin tener esta situación, con condiciones precarias en los rubros anotados, no podemos pretender que les estamos dando las mismas posibilidades de acceso a la educación, porque aún cuando los dos concurran incluso al mismo centro de estudios y estén en el mismo grado, las condiciones son muy diferentes, la disposición para asimilar conocimientos y probablemente para ser educado son muy diferentes.
Mientras uno está totalmente “abierto” al conocimiento y a la educación y el otro seguramente de ser consciente y responsable, estará preocupado por la situación familiar, quizás sus familiares no tengan alimentación o estén sufriendo las consecuencias de vivir casi a la intemperie.
Conocemos casos y no son pocos en que personas con buena capacidad para los estudios y para incorporar conocimientos se quedaron sin estudiar nada y sin aprender oficio alguno.
Es difícil de entender, pero una educación gratuita no asegura igualdad, porque si partimos de puntos diferentes y no procuramos igualarlos, no procuramos darles las mismas condiciones de partida y durante todo el ciclo educativo, no podemos decir que tenemos una educación que confiere las mismas posibilidades a todos los pobladores.
Mientras no entendamos esto, mientras no terminemos de asumir la realidad no tendremos más que leyes vacías, que teóricamente establecen determinadas situaciones pero en realidad distan mucho de esto.
¿Cómo se arregla esto?. ¿por donde pasa la salida? El Estado tiene la palabra porque es el único que puede dar a todos los uruguayos la misma situación para educarse, que no son lo mismo que iguales condiciones de acceso a la formación y el conocimiento.
A.R.D.

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Condenable

En nuestra edición del pasado miércoles informábamos de la situación que se registra en un sector del barrio Quiroga, donde los vecinos del lugar denuncian la usurpación de lugares públicos restringiendo severamente el acceso de los vecinos del lugar sobre todo en lo que tiene que ver con el pasaje por el lugar en los días de lluvias.
Pero para nosotros lo que resulta realmente inadmisible de lo denunciado por los vecinos es el respaldo que según la denuncia prestaron tres ediles de la Junta Departamental de Salto a los usurpadores.
Se trata de tres de los ediles escindidos del Frente Amplio por una supuesta adulteración de boletas, ediles que hoy militan en filas del Partido de la Gente que orienta Edgardo Novick.
En más de una oportunidad hemos condenado estas acciones de politiquería que lindan en la delincuencia. Quienes han usurpado los sitios públicos, calles, plazas y similares tanto de este barrio como de otros, mantienen una situación inadmisible para el más mínimo concepto de ley y de justicia.
Usurpar uno de estos lugares es para nosotros algo inadmisible. Supongamos que alguien tuviera la idea de instalar una carpa en plena Plaza Artigas, lo más probable es que fuera rápidamente desalojado por la sencilla razón que se trata de un sitio público, donde se prohíben las instalaciones permanentes. Hay que entender que todos los sitios públicos, incluida la costa del río y demás, son de todos y nadie, absolutamente nadie debe apropiárselos.
Cobijar este tipo de conductas es francamente condenable. Cualquier autoridad que se precie de tener el poder y el mando de la cuestión pública se supone que también es capaz de proteger y preservar los bienes públicos. ¡Pobre de nosotros! Si no es así, porque pronto caeríamos en un caos donde lo que serviría sería “manotear” primero.
En estos casos no sólo se debe erradicar tajantemente estas acciones, sino que además se debería desenmascarar y denunciar debidamente en los estrados que corresponde la acción detestable de quienes se autodenominan “políticos” y sus acciones se asemejan más a la delincuencia.
Amparar estas acciones es pura politiquería, populismo, en nombre de la protección y defensa de la gente que menos tiene, es inadmisible, porque lo que se está haciendo en realidad es violando los derechos de los demás, violando las leyes y disposiciones que protegen este tipo de bien.
Que quede claro. Aquí hay responsabilidades concretas de personas y partidos. Lo primero a hacer es identificar debidamente a los responsables y luego hacer cumplir la ley como corresponde, ni más ni menos.
Alberto Rodríguez Díaz 

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Que nunca admitamos corrupción, ni corruptela

Hoy, más que nunca pretendemos ser claros y bien entendidos por todos. La pretensión apunta a establecer con claridad que saludamos al pueblo uruguayo y a todos los pueblos del mundo que condenan sin cortapisas tanto a la corrupción como a la corruptela.
Qué entendemos por aquella, la que directamente permite embolsar dinero o bienes económicos como fruto de una acción ilícita, ilegal, cometida por verdaderos delincuentes.
¿Qué entendemos por su prima hermana, la corruptela? Pues aquellas acciones u omisiones que si bien no representan obtención alguna de dinero o algún bien económico para sus participantes o los promotores de estas acciones o mejor dicho omisiones, permiten que personas o instituciones “amigas” o afines se beneficien con estas acciones.
Sencillamente en estos casos, bastante frecuentes, estamos ante personas que tienen la capacidad necesaria o la personalidad imprescindible para gobernar un país.
Felizmente nuestro país se ha manifestado claramente en este sentido. La corrupción que se ha abatido en algunos casos, ha sido decididamente rechazado, aunque muchas veces el sistema político y judicial ha tratado de restarle trascendencia o bien no ha hallado pruebas suficientes para condenar, la ciudadanía ha sabido identificar estos casos.
No es lo mismo, corromperse y sacar provecho de estas acciones, que hacer la vista gorda u omitir controles para que otras personas amigas saquen provecho y llegado el momento “paguen” por estos favores.
El rechazo a este tipo de acciones se manifiesta en un fuerte rechazo. Una decepción del sistema y de excepticismo, en ocasiones contraproducente, que rechaza tajantemente estas conductas.
Las expresiones de populismo que a menudo se sirven de este tipo de politiquería, deben ser tenazmente rechazadas.
Cierto es que rechazamos en forma tajante los asistencialismos, las formas de “pagar” de alguna manera la adhesión a estas formas de politiquería. Ojalá siga siendo así, porque para entender como deben ser las cosas en la conducción de un gobierno, es necesario entender que la única forma es en primer lugar exigiendo honestidad, trasparencia y justicia en los candidatos a los que respaldemos.
Nunca olvidaremos la lección recibida de nuestros mayores, quienes sostenían que quien es capaz de quedarse con un peso que no le pertenece, es capaz también de quedarse con un millón.
Las cosas por su nombre y al pan, pan y al vino, vino.
A.R.D.

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Brasil en la hora de Bolsonaro

Conscientes que el editorial publicado en la pasada edición, en referencia a Jair Bolsonaro, ha sido, como era de esperar, motivo de una gran controversia, proseguimos analizando el tema.
En primer lugar debemos decir que sabíamos de antemano que se plantearía esta situación, es que hay tantos detractores, como acérrimos defensores de las ideas que plantea Bolsonaro.
Por otra parte Brasil ha sido bastante imperialista y por lo tanto los gobiernos “fuertes” ideológicamente hablando constituyen un motivo de atracción para los millones de personas que integran su electorado.
¿Qué se puede esperar de un triunfo de Bolsonaro?
En primer lugar y en el plano inmediato una reacción favorable de los mercados internacionales, habida cuenta que los costos de la producción brasilera se verían fuertemente reducidos. Primero como una señal positiva hacia la población brasileña que sería muy interesante para el nuevo gobierno.
La eliminación de las ocho horas como horario para los trabajadores y de la exigencia de pagar más por las horas excedentes, han determinado una mayor competitividad de la producción brasileña.
A esto, ya vigente se le habrán de sumar medidas – de triunfar Bolsonaro y aplicar sus ideas – de la eliminación de decimotercer sueldo (aguinaldo) que según el mencionado político no tiene razón de ser porque “si se aporta por 12 meses (los trabajadores) deben cobrar por 12 meses.
Resulta obvio que esto redunde en mejores posibilidades para la producción de Brasil, mejora que se hace en detrimento del sueldo de los trabajadores. Nos gustaría saber si aportan y de cuanto sería el aporte patronal.
Entendemos además y nos parece lógico que el sistema basado en la reacción de los mercados vea con buenos ojos la política que habría de impulsar Bolsonaro en Brasil. Nada mejor para tener idea de ello, que saber como ha reaccionado el mercado estadounidense ante los planes de Trump, con buenos resultados internos, menos desocupación, más demanda de los mercados, más fortaleza de su moneda, pero nefastos para el mundo.
Idea inequívoca en este sentido es la reacción del presidente y multimillonario chileno, Sebastián Piñera, quien señaló que (Bolsonaro) va por buen camino.
No nos equivoquemos, Uruguay es muy diferente, no sólo por sus pequeñas dimensiones, su pequeño mercado, casi cien veces más chico que el brasileño, sino esencialmente porque estamos lejos y ojalá que sea muy lejos de las ideas de un Bolsonaro.
A.R.D.

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Brasil en una hora crucial

No acostumbramos a opinar sobre temas de otros países, aún cuando estos integren la región pero en un mundo globalizado como el de nuestros días, es imposible ignorar la trascendencia que tienen algunos países en el mercado regional y en las actividades en general de países integrantes de los mismos bloques.
De allí que hoy nos permitimos opinar sobre la situación electoral de Brasil, debido a que no tenemos la menor duda que habrá de incidir en la situación nacional.
Algunas de las manifestaciones de Jair Bolsonaro, el ultraderechista que está a un paso de obtener el triunfo electoral en el vecino país, sencillamente nos asustan.
En relación a los negros y los pobres señaló en el 2013, frente a la Cámara de Diputados de Brasil que: “el pobre sólo tiene una utilidad en nuestro país, votar. La cédula de elector en la mano es diploma de burro en el bolsillo. Sirve para votar el gobierno que está ahí, y nada más”.
De no creer que en pleno siglo XXI un hombre con muchas posibilidades de gobernar un gran país, como Brasil, tenga este concepto de la gente económicamente menos favorecida.
Durante una discusión con la diputada del PT María del Rosario, en momentos en que se debatía una ley contra la violación sexual, Jair Bolsonaro le dijo: “Quédate ahí, María del Rosario quédate. Hace unos días, me llamaste violador, en el salón verde y te dije que no iba a violarla a Ud, porque ud. no se lo merece.
Quédate aquí para oír”.
Al explicar la frase sostuvo que “ella no merece (ser violada) porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si fuera, no la iba a violar porque ella no lo merece”, agregó.
Son sólo algunos de los conceptos más tenebrosos que defiende Bolsonaro, por más absurdos y retrógrados que parezcan.
Cuando el mundo procura caminar hacia el entendimiento, la integración la participación de todos los seres humanos, por mas diferentes que seamos, estos conceptos nos asustan.
Constituyen el más puro y genuino fascismo, obviamente que en alguien que justifica la pena de muerte, como lo hace Bolsonaro, condice con su pensamiento y sus ideas. Ojalá Brasil pueda zafar al horror de estos pensamientos, porque ponerlos en práctica sería catastrófico y no sólo para Brasil.
A.R.D. 

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Brasil en una hora crucial

No acostumbramos a opinar sobre temas de otros países, aún cuando estos integren la región pero en un mundo globalizado como el de nuestros días, es imposible ignorar la trascendencia que tienen algunos países en el mercado regional y en las actividades en general de países integrantes de los mismos bloques.
De allí que hoy nos permitimos opinar sobre la situación electoral de Brasil, debido a que no tenemos la menor duda que habrá de incidir en la situación nacional.
Algunas de las manifestaciones de Jair Bolsonaro, el ultraderechista que está a un paso de obtener el triunfo electoral en el vecino país, sencillamente nos asustan.
En relación a los negros y los pobres señaló en el 2013, frente a la Cámara de Diputados de Brasil que: “el pobre sólo tiene una utilidad en nuestro país, votar. La cédula de elector en la mano es diploma de burro en el bolsillo. Sirve para votar el gobierno que está ahí, y nada mas”.
De no creer que en pleno siglo XXI un hombre con muchas posibilidades de gobernar un gran país, como Brasil, tenga este concepto de la gente económicamente menos favorecida.
Durante una discusión con la diputada del PT María del Rosario, en momentos en que se debatía una ley contra la violación sexual, Jair Bolsonaro le dijo: “Quedate ahí, María del Rosario quédate. Hace unos días, me llamaste violador en el salón verde y te dije que no iba a violarla a Ud, porque ud. no se lo merece. Quedate aquí para oír”.
Al explicar la frase sostuvo que “ella no merece (ser violada) porque ella es muy mala, porque ella es muy fea, no es de mi gusto, jamás la violaría. Yo no soy violador, pero si fuera, no la iba a violar porque ella no lo merece”, agregó.
Son sólo algunos de los conceptos más tenebrosos que defiende Bolsonaro, por más absurdos y retrógrados que parezcan. Cuando el mundo procura caminar hacia el entendimiento, la integración, la participación de todos los seres humanos, por más diferentes que seamos, estos conceptos nos asustan.
Constituyen el más puro y genuino fascismo, obviamente que en alguien que justifica la pena de muerte, como lo hace Bolsonaro, condice con su pensamiento y sus ideas. Ojalá Brasil pueda zafar al horror de estos pensamientos, porque ponerlos en práctica sería catastrófico y no sólo para Brasil.
A.R.D. 

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La pena de muerte que tememos aplicar, otros ya lo hacen

Antes que nada aclaremos que no somos partidarios de la instalación y mucho menos de la aplicación de la pena de muerte en el país.
Tampoco creemos que de por sí solo el endurecimiento de las penas al delito habrá de solucionar el innegable problema de seguridad que tenemos hoy.
Eso sí, se nos ha hecho ver fehacientemente que la pena de muerte que nosotros nos negamos a establecer y sobre todo a aplicar, otros ya la están aplicando en el país y matan hasta inocentes sin el menor resquemor.
Es así que quienes se les oponen, tratando de evitar una acción delictiva, como puede ser una rapiña, son frecuentemente asesinados a mansalva.
Sabe el delincuente que de ser identificado y detenido primero habrá que probarle su crimen y luego incluso puede beneficiarse hasta “acordando” con quien le condena y su contraparte sobre la pena a aplicarle.
Es una prueba más que la ley en nuestro país no se ha actualizado, no ha acompañado a los tiempos y hoy quienes delinquen tiene ventajas. Salen sin haber cumplido toda la pena, se benefician con reducciones muchas veces aplicadas a la ligera.
Muchos jueces parecen temerosos de ir a fondo en las denuncias por temor a los famosos derechos humanos, que parecen formulados para defender a quien delinque y no a quienes tratan de combatirlos. En estos casos algunos magistrados parecen mirar más su propia proyección que la justicia o injusticia de lo que decida.
En estos días, gente vinculada a la policía nos ha comentado hechos que le han sucedido.
Delincuentes que han sido detenidos y cuya responsabilidad aparece como muy probable, optan por “marcarse” o golpearse, para inculpar a sus captores ante el juez, invocando “malos tratos”. Ante este riesgo y para evitar complicaciones los policías, nos han explicado, a veces optan por dejarlos ir.
Admitimos que puede haber exageraciones, que a lo sumo serán excepciones y también que pueden ser excusas para no cumplir debidamente con la responsabilidad que les cabe a quienes tienen por deber, prevenir y disuadir, antes que reprimir el delito.
De todas formas si la ley tuviera la capacidad de actualizarse. Esto es si el legislador que hace las leyes (que no es sólo el PL, sino también el PE) seguramente que tendría en cuenta también esta posibilidad, como corresponde y con las garantías adecuadas para todos.
Es necesario saberlo, conocerlo y tenerlo en cuenta a la hora de hablar… y sobre todo de legislar.
A.R.D.

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Delinear una política firme y mantenerla

Uruguay es un país chico, de poca y envejecida población y por lo tanto también de un mercado interno muy reducido, como hemos sostenido en otras oportunidades.
Años atrás surgió una máxima que en sentido figurado nos da idea de la situación cuando se dice “Argentina estornuda y Uruguay se resfría”. Esto grafica la dependencia económica y comercial existente entre el mercado uruguayo y su similar argentino.
En este sentido se debe necesariamente reconocer que en las últimas décadas, Uruguay ha conseguido reducir esta dependencia en una gran medida. Tan es así, que en estos momentos, cuando los vecinos del Plata enfrentan graves problemas económicos, para los organismos financieros internacionales, Uruguay se halla lejos de esa situación, tan es así que varios de ellos mantienen para nuestro país el grado inversor, uno de los más altos.
El campo económico es de por si complejo y no todos estamos capacitados para manejarlo.
A la hora de negociar y aprobar un Tratado de Libre Comercio (TLC) Uruguay está obligado a mirarlo con lupa, teniendo en cuenta la mayor parte posible de intereses que están presentes en cada TLC.
Incluso en algunos casos, los mismos intereses pueden ser muy beneficiosos para algunos sectores, como ser para el sector exportador, que venden su producción en dólares, pero a su vez totalmente negativos y contraproducentes para otros sectores, también agropecuarios, como lo son todos aquellos que compran tecnología, maquinaria, vehículos y demás contrayendo obligaciones en dólares.
Es la misma situación de los productores que vuelcan su producción al mercado interno, debido a que es producción, como la hortifrutícola, sumamente perecedera y por lo tanto la exportación se hace muy dificultosa.
Esto obliga también a ser muy prudentes y cautelosos, más allá que sea imprescindible dejar los temas económicos en manos de técnicos, economistas y similares que deberían al menos conocer a fondo la materia a su cargo, a tener en cuenta en forma imprescindible a las características de nuestro país.
Obviamente que un paso en falso, como el de conceder ventajas excesivas ya sea a un país a un inversor, puede llegar a tener un costo sumamente lamentable para nuestro país.
Entiéndase bien. En el tema económico, deberían de analizarse las cosas despojados de todo apasionamiento, de toda ideología. No debe darnos escozor reconocer los logros en estas materias, vengan de donde vengan porque de esta manera estaremos dando una muestra de madurez.
A.R.D.

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Los coterráneos no somos más uruguayos que nadie, tampoco menos

Nunca ocultamos que como amantes de la naturaleza, si se nos consulta si estamos de acuerdo o no con que se haya quitado a Salto las cascadas que dieron nombre al departamento para levantar la represa de Salto Grande, tenemos nuestros reparos, no por la construcción en sí, sino por las condiciones con que se lo ha hecho.

Es que quienes conocimos las cascadas sabemos de la belleza extraordinaria que representaban el lugar, la pesca, la costa, la flora. Fuimos y somos amantes de la naturaleza, pero esto no nos nubla razón.
Somos de los que consideran que el “paisito” es uno sólo y aunque sabemos que mucha gente discrepa con nosotros defenderemos este concepto hasta que se nos pruebe lo contrario, porque la equidad no es sólo una frase, un buen argumento para congraciarse con una comunidad o un colectivo, sino que merece un análisis amplio, profundo y honesto.
Fuimos de los que defendimos años atrás, la eliminación de la absurda tarifa de antel de “larga distancia”, que tanto perjudicaba a quienes estábamos lejos de la Capital y debíamos pagar más para comunicarnos con familiares, amigos o hacer una gestión en la Capital donde se centralizaban casi todos los servicios. Seguimos considerando que actualmente las modernas tecnologías hacen posible que todas las comunicaciones sean “locales”, porque su costo es el mismo o muy similar al menos.
Somos de los que siempre nos opusimos a otorgar a Salto un beneficio específico en las tarifas de UTE, porque la represa de Salto Grande se ubica en “nuestro” departamento y por lo tanto es a los salteños a quienes se les ha enajenado un porcentaje de tierras fértiles para instalar la represa y su embalse. Sostenemos que lo justo y equitativo es que el producido de la represa favorezca a todos los uruguayos y sólo a los del litoral.
A que viene todo esto. Pues al hecho de que creemos y defendemos el concepto del correcto aprovechamiento de todos los recursos con que se ha bendecido esta tierra, siempre y cuando sea en beneficio de todos, pero en especial de los que menos tienen.
Los salteños no somos más uruguayos que quien vive en Montevideo o en cualquier otro departamento del Uruguay, de allí que una correcta planificación de los recursos del país debe tomar a este en su conjunto y no según lo que tenga o qué distancia esté de la generación del beneficio.
Cuando el entonces presidente de la República, Luis A. Lacalle decidió que el producido de Salto Grande fuera volcado a Rentas Generales, dejando de ser manejado por la CTM, nos opusimos. No por la decisión en sí, sino porque no concordamos con el sistema de distribución que han practicado generalmente los gobiernos nacionales.
Seguimos pensando lo mismo y aplaudimos la labor de la Fundación Salto Grande, que creemos merece mayor apoyo, pero sobre todo defendemos la equidad que entendemos es la mejor forma de emparejar a todos los uruguayos.

A.R.D.

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Patrimonio no para el recuerdo inerte

A lo largo y ancho del país podemos hallar vestigios de un pasado que nos ha dejado huellas y servido de base para el presente.
La humanidad toda tiene la misma situación y seguro que toda ella puede hallar motivos para conservar su patrimonio intelectual, cultural, con reminiscencias a un pasado que de alguna manera nos ha marcado a todos.
Sean estos hechos bélicos, acontecimientos políticos, culturales e incluso deportivos, que están en la base misma de lo que somos hoy.
Pero la cuestión es ubicar este patrimonio, estos testigos del pasado en su lugar correcto, no sólo para rememorar los hechos del pasado, cosa que entendemos debe hacerse, sino esencialmente para saber de dónde venimos, quiénes forjaron nuestro presente y cómo lo hicieron.
El pasado que nos une seguramente está signado por un denominador común. En todo el mundo la situación de la naturaleza era otra. La riqueza sobre todo de la fauna y la flora se notaba a todas luces.
Significa que la acción humana lejos de ser beneficiosa para el planeta que habitamos ha sido nefasta, destructiva y malogradora de una riqueza que ni siquiera logramos nosotros, sino que la recibimos gratuitamente.
Hoy quedan vestigios, sólo vestigios de esta riqueza y la naturaleza aparece cada vez más comprometida y si no se detuvieran a tiempo algunas acciones que consiguen seguir adelante a pesar de todos los argumentos que se oponen a ello, sobre todo el ya innegable daño que está haciendo el recalentamiento global, algo que ya no discute científico alguno.
En esta ocasión el tema central elegido para la conmemoración es el de los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que habrán de cumplirse en diciembre próximo.
A simple vista podría pensarse que este hecho nada tiene que ver con el patrimonio sin embargo ha sido un acontecimiento esencial en la vida humana y ha pretendido ser el punto final a una serie de desavenencias y atrocidades incluso que dejaban los conflictos bélicos.
Lamentablemente la codicia y la miseria humana han frustrado al menos parcialmente los objetivos de esta decisión de las Naciones Unidas.
En todo esto hay un denominador común, la acción humana ha sido y sigue siendo nefasta para el planeta que habitamos. Si seguimos rechazando o dando apenas pasitos cortos para disimular las consecuencias nos caerán encima, no sólo a nosotros sino a las generaciones futuras las que pagarán el mayor precio.
A.R.D.

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Somos transgresores

Generalmente cuando afirmamos que casi todos los uruguayos somos transgresores o al menos un alto número de nosotros lo somos y ni siquiera nos ponemos a pensar cuando estamos transgrediendo, nos encontramos con resistencia con gente que se ofende e incluso esa persona es capaz de apostar a “prima facie” que no se cuenta entre los transgresores.
De allí que anotemos hoy varias transgresiones, de las más frecuentes, así sean ínfimas, pero son transgresiones al fin.
• Quienes concurren al “bagashopping” a comprar algunos productos que encuentran un tanto más barato ­¿no sabemos que el contrabando es un delito y por lo tanto al contribuir con él de alguna forma estamos transgrediendo?
• Quienes conducen un vehículo hablando por teléfono ¿no sabemos que estamos violando una disposición?
• Quien estaciona junto a una vereda en la que puede verse claramente que está prohibido hacerlo aunque sea “un minuto” ¿ignora la disposición?
• Los peatones que atraviesan en cualquier parte de la cuadra, menos en la esquina donde está habilitado su paso ¿ignoramos que existe una disposición al respecto y que al haber un accidente podemos perder todos nuestros derechos sólo por pasar fuera del lugar habilitado?
• Cuando un conductor detiene el vehículo que conduce fuera del lugar habilitado para ello en las esquinas, dificultando el pasaje del peatón, ¿no sabemos que estamos cometiendo una infracción?
• Cuando se trata de evitar el pago de una multa onerosa o se procura conseguir una licencia de conducir mediante el pago de una “coima” que evite los controles y exámenes correspondientes, ¿no sospechamos siquiera que estamos haciendo algo que no corresponde?
• Quien estaciona sobre la vereda u ocupa toda la misma con diferentes artículos o mismo obstaculiza la visión en las esquinas con cartelería o similares, ¿no sabe que está infringiendo disposiciones municipales al respecto?
• Cuando se construye una vereda sin detenerse a respetar las disposiciones que rigen la misma (debe ser plana, no en declive), cuando se vierte el desagüe pluvial de un segundo piso o una balconada a la vereda librada para el paso de los transeúntes, o cuando se decide que los acondicionadores de aire desagoten el agua que condensan sobre la vereda, ¿ignoramos que hay disposiciones al respecto?
En algunos casos puede que las normas legales tengan vacíos u omisiones que posibiliten estas transgresiones, pero si no fuéramos proclives a transgredir deberíamos de regirnos por el sentido común evitando que nuestras decisiones perjudiquen a otros.
Es que lejos de esto, lo que vemos a diario es que se procura solucionar el problema o la dificultad que se nos presenta y los demás nos importan un corno. No es propio de una comunidad sana, que aspira a respetar y ser respetada como debe ser.
A.R.D.

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Cuidemos el agua

Aunque el Día Mundial del Agua, así declarado por la ONU es el 22 de marzo, la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay celebró ayer el Día del Agua y es importante conocer algunos datos en referencia al agua:
• El 70 por ciento del cuerpo humano es agua.
• Tres cuartas partes de la superficie terrestre es agua, pero casi toda salada.
• Tres por ciento del agua es dulce, pero menos del uno por ciento está accesible para su uso.
• Una de cada seis personas en el mundo carecen de agua potable.
• América del Sur es una región rica en agua potable, posee alrededor del 25 por ciento de esta y sólo un 6 % de la población mundial en su territorio.
• El consumo promedio de agua potable por persona en nuestro país es de 130 litros diarios y el lugar de la casa donde se consume más es en el inodoro.
• Un goteo permanente de una canilla o un caño puede significar una pérdida hasta de 100 litros por día.
Entre las recomendaciones que ha efectuado Naciones Unidas para tratar de aprovechar mejor y darle acceso a más gente al servicio se cuentan algunas que parecen ínfimas, pero resultan sumamente importantes para la vida.
• Una de ellas es la de llenar una botella de dos litros de agua e instalarla dentro de la cisterna. Por cada descarga ahorrará esos dos litros de agua, cuya superfie está ocupada por la botella, pero esta agua no se va.
• La revisión periódica y minuciosa de las instalaciones del agua, para evitar pérdida a veces invisible es otra de las medidas importantes a tener en cuenta.
• Lavar el automóvil familiar con baldes de agua en lugar de manguera es otra medida importante.
Todas estas medidas son importantes y están referidas al consumidor, pero también hay una parte importante que no siempre se tiene en cuenta. Suponiendo que nosotros los consumidores adoptemos todas o muchas de estas medidas, también el Estado proveedor del servicio debería de dar muestras de la misma valoración del agua porque frecuentemente hemos visto pérdidas que se mantienen durante varios días antes de ser reparadas.
Otro aspecto a tener en cuenta es la vetustez de las cañerías de la red que en algunos casos llega casi a los ochenta años y en ocasiones la ruptura de la red deja sin agua a importantes zonas de una ciudad.
Décadas atrás se predijo que el motivo de las próximas guerras de la humanidad sería el agua y muestras de ello ya tiene la humanidad aunque este no es nuevo, teniendo en cuenta que la gran rivalidad entre Montevideo y Buenos Aires han sido los puertos y en este caso también el conflicto fue causado por la explotación del agua.
A.R.D.

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El ciudadano tiene derecho a acceder a la información de instituciones públicas

La clasificación de la información reservada deberá realizarse por el sujeto obligado, en el momento en que esta se genere, obtenga o modifique mediante resolución debidamente fundada y motivada, en la que se demuestre la existencia de elementos objetivos que permitan determinar que la divulgación de la misma genera un riesgo claro y específico de daño al interés público protegido, de acuerdo a la excepciones referidas en el presente artículo” (artículo 9 de la Ley de Acceso a la Información Pública (No, 18.381).
La reciente negación de UTE – un documento que lleva la firma de un gerente general no puede considerarse de otra manera – no reúne las condiciones establecidas por la mencionada ley para ser reservada. La divulgación del número de apagones registrado en el año, las principales zonas afectadas y su comparación con años anteriores, no puede de manera alguna ser así considerada. Al contrario entendemos que se inscribe dentro de los objetivos de la ley que es de fomentar la transparencia en materia del manejo de los servicios públicos.
Ha hecho bien el presidente de UTE, al señalar desde los Estados Unidos, donde se encontraba, que el documento librado con la firma del gerente general no pasó por el directorio, ni mucho menos. Es más ha sostenido que a su regreso dará toda la información que se requiera sobre el tema.
Es precisamente la actitud que cabe esperar cuando un jerarca entiende y comparte los objetivos de la ley. Los que se creen “dueños de la información”, se equivocan totalmente. Han pasado los tiempos en que no se podía pedir información a autoridad alguna.
La Ley de Acceso a la Información Pública ha sido confeccionada, estudiada y analizada hasta en los mínimos detalles, tanto en su texto como en su reglamentación y establece con claridad meridiana los requisitos que debe reunir una información para ser considerada “reservada”.
Es más las diferencias debe resolverlas la Justicia y este alcance está también debidamente establecido en la propia ley. Honestamente, no creemos que el espíritu de quien hizo la ley haya sido el de sancionar a los infractores, sino el de proteger el derecho del ciudadano a conocer la información pública o semipública.
UTE está comprendida dentro de los servicios públicos y por lo tanto más que nadie debería de entender que la información que maneja no le pertenece, sólo la administra y es la población la que paga por ella.
Alberto Rodríguez Díaz

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Lo más importante es lo que no se ve

El tema de la contaminación de los cursos de agua, es uno de los más acuciantes. En estas columnas hemos planteado reiteradamente el grave problema que representa la proliferación de plásticos y las bolsitas de nylon. Lógicamente es este uno de los problemas ambientales a atender, pero siendo el más visible lejos está de ser el más “importante”, entendiendo por estos, aquellos problemas que causan mayor daño al ambiente y en el caso específico a los cursos de agua.
Seguramente que el daño que hacen los plásticos es grande y de ello nos hemos ocupado reiteradamente, pero con todo ni cerca del daño que hacen los residuos de los denominados “agrotóxicos”, denominación que es resistida por las multinacionales que los producen.
Es que los productos que se usan como fertilizantes, plaguicidas y similares suelen dejar residuos que van a parar al agua, incluso luego de pasar por la tierra fértil y por lo tanto terminan produciendo un severo daño ambiental.
Si analizáramos profundamente la riqueza ictícola de nuestros cursos de agua veremos que no es ni cerca de lo que era años atrás. Es más, muchos cursos de agua son ríos muertos debido a que la contaminación ha ido matando lentamente toda la vida animal y vegetal que la poblaba.
Bastará con observar el color del agua para notar los profundos cambios que se han producido. Claro está que ha simple vista no se ve mucho, a lo sumo la turbiedad del agua. Las consecuencias de esta irresponsabilidad recaerá sobre las futuras generaciones.

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La tenencia responsable de los perros

Testigo involuntario del ataque de un perro de importante porte a una señora adulta mayor que pasaba por el lugar, a quien mordió a la altura del muslo, cuando escapó del control de su dueña, una muchacha que lo mantenía asido de una correa, el hecho nos dio pie para reflexionar sobre la tenencia responsable de los animales.
En el caso que nos ocupa entendemos que fue más un accidente, un descuido o una desatención, que una irresponsabilidad.
Es que el can permanecía en la vereda controlado por su dueña, cuando en determinado logró escapar de dicho control, atacando a quien pasaba por el lugar.
De todas formas en el hecho no caben dos lecturas los perros peligrosos no pueden ser descuidados, ni siquiera cuando estén sujetados, porque siempre cabe la posibilidad de que se escapen a este control. Es más, tenemos entendido que la ley de Tenencia Responsable de los Animales establece que los canes sólo pueden estar en la vía pública provistos de bozal.
En caso de mordidas a personas el animal debe ser obligadamente sometido a cuarentena para determinar la posibilidad de que sea portador de enfermedades, en algunos casos muy graves.
Esto supone contratiempos para todos y pese a que estos controles debieran ser obligatorios, es sabido que son pocos los animales que tienen toda la documentación en regla y en cambio muchos propietarios que ignoran todas las exigencias existentes para esta tenencia.
Nada tenemos contra los animales, al contrario, somos partidarios de la tenencia de ellos, sobre todo en aquellos hogares en que hay niños y las mascotas adquieren una importante relevancia para ellos y para toda la familia.
Pero nobleza obliga. La responsabilidad de lo que haga el animal será siempre de la persona que lo tiene. No compartimos la tenencia de perros feroces, que no es del caso, pero existen razas de canes feroces que no debieran autorizarse, siquiera bajo estrictos controles, porque a la prueba está que han sido protagonistas de hechos lamentables que llegan incluso a la muerte de sus víctimas.
Es más mucho se debió batallar para que los propietarios de perros con Leishmaniasis autorizaran que estos sean sacrificados, dado que se trata de una enfermedad incurable y trasmisible a los seres humanos.
Como se verá las complicaciones pueden ser muchas, aún cuando se trate de un animal sano y de una persona, la mordida totalmente sana, por lo tanto lo mejor es adoptar las precauciones debidas a tiempo.
A.R.D.

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La música: ese formidable tranquilizante

El formidable poder de la música como tranquilizante y sedante no admite discusión. Nada más acertado para alimentar el espíritu que interpretar música o incluso escucharla, disfrutándola y abriendo el espíritu para dejarse captar por esta “caricia” al alma.
En nuestro país existe un importante esfuerzo para tratar de fomentar la música sobre todo entre los niños y los jóvenes, pero con todo respeto creemos que lo que se hace en materia de conservatorios gratuitos y escuelas de música, entre otras propuestas, es aún insuficiente.
En los dos casos mencionados, para acceder al aprendizaje de un instrumento o incluso para cultivar la voz, debe pasarse por una selección, que no sólo apunta a elegir a quienes demuestran talento para el aprendizaje de la música, sino que depende de cupos y de otros aspectos.
Hoy en el Día de la Música habrá diversas actividades, todas muy loables y beneficiosas, pero esto no quita lo que decimos. El difundir la música entre nuestros niños y jóvenes debería ser un objetivo mucho más importante.
Promoverla música es apostar a enriquecer los valores espirituales, es cultivar valores que están más allá de lo que habitualmente vemos como eje motor de la educación.
Se dice que “la música calma a las fieras”, lo que quizás no sea más que un dicho, pero en relación a los seres humanos, podemos dar fe que quien hace de la música su forma de expresión, máxime cuando la música constituye una pasión, es un hombre o una mujer admirado por los espíritus sensibles, aquellos que se ubican más allá de los material, del “éxito” económico o el mundo que se vale precisamente por aquello tangible, el que valora los bienes que se miden con el bolsillo.
La música obliga a elevarse por sobre estos falsos valores. Salto ha dado muy buenos músicos y toda ha sido gente que nos ha dejado y nos deja un legado invalorable.
Casi invariablemente nuestros músicos más destacados han debido emigrar, prueba de que “nadie es profeta en su tierra” y han logrado destacarse y ser valorados lejos, a veces muy lejos.
Esto obliga a pensar cuanto de posibilidades les ofrece el “paisito”. Cierto es que lejos han madurado, se han perfeccionado como músicos y la enorme mayoría de ellos ha regresado, así sea de paso a su “paisito”, pero seguimos sintiendo que aquí no son debidamente valorados.
Es hora de pensar para dar a la música la prioridad que se merece.
A.R.D.

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Que nunca calle el cantor

La búsqueda de los detenidos desaparecidos es sin duda alguna una materia pendiente para todos los ciudadanos demócratas de este país y del mundo.
Hoy es frecuente escuchar la reprobación a quienes siguen en esta lucha, sosteniendo que “se han quedado en el pasado”, que no son capaces de pensar en las futuras generaciones y otros argumentos tan superficiales como estos.
Es más, hemos escuchado sostener esto a hombres y mujeres que si bien no vivieron la dictadura o lo hicieron siendo niños de escasa edad que “no molestaban” mayormente, ni siquiera se enteraron de lo que sucedía o bien se hicieron los “distraídos” y prefirieron ignorar todo.
Es que muchas personas de aquel entonces no quisieron “enterarse” o prefirieron mirar para otro lado en lugar de reprobar y condenar como corresponde siempre todo exceso o acto criminal contra gente que piensa diferente.
Estamos en las puertas de un nuevo año electoral y estos casos que nunca terminaron de laudarse y ojalá que no terminen hasta que se encuentre el último cuerpo, o se sepa su destino final al menos, tiene una nueva etapa, se cumplen nuevas excavaciones en un predio militar.
No hay nada nuevo. Seguimos pensando de la misma forma. No desconocemos que en el país el Movimiento de Liberación Nacional “Tupamaros” llevó a cabo acciones que pusieron en riesgo el sistema democrático, pero desconocer los vicios y las “roscas” existentes en aquella democracia, es lo mismo que desconocer hoy los desaciertos y las incongruencias que han tenido quienes han gobernado en los últimos años.
Pero lo uno no justifica lo otro, vale decir que la lucha contra quienes habían optado por la lucha armada no justifica que se detuviera, asesinara y violara a mucha gente que en algunos casos ni siquiera tenía nada que ver con la lucha armada.
A esto nos referimos, quienes lo hicieron, quienes así obraron son asesinos, son criminales y deben enfrentar la ley. Obviamente que han optado por participar de un pacto de silencio que no hace más que refrendar su complicidad con estos hechos aberrantes.
Somos de los que entendemos que las acciones para tratar de dar con el paradero de las casi 200 víctimas de las que aún nada se sabe se justificará siempre, en todo momento y en cualquier lugar, porque será una forma de que estos criminales sepan que siempre estarán bajo la mirada sospechosa de los ciudadanos que creemos en la democracia de este país.
Alberto Rodríguez Díaz

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Que lo complejo no resulte nefasto

Si algo faltaba para hacer más complejas las cosas en este año pre electoral, es sin duda la fragmentación y la división interna en los partidos políticos.
Por estos días se ha consumado uno de los más importantes fraccionamientos. El diputado Fernando Amado, un joven “rebelde” en el Partido Colorado, que se proclama batllista, del viejo “Pepe” Batlle acaba de confirmar su alejamiento del Partido Colorado para independizarse y dar forma a un nuevo frente político, que conformaría junto al Partido Independiente, liderado por el senador Pablo Mieres y el escindido del Frente Amplio, Esteban Valenti, ex asesor del grupo Asamblea Uruguay, que lidera el Cr. Danilo Astori.
No es la primera vez que se producen desprendimientos internos en los partidos políticos. Tampoco es de extrañar que en un panorama tan complejo de la política nacional, que refleja lo que ha pasado en varios países de la región, se produzcan estos “desgarros” internos que suelen dejar grandes cicatrices.
Cada partido o fracción de partido, tradicional o nueva está “acomodando los tantos” para el año eleccionario que será el 2019.
Lo que se debe celebrar es que la democracia uruguaya siga vigente. Que los partidos políticos y las instituciones en general sean las que presenten propuestas y propongan determinadas personas como posibles gobernantes.
Lo más preocupante es el escepticismo que puede llevar a seguir cualquier “canto de sirena”, generalmente aquellos voceros que dicen lo que un sector ciudadano quiere oír, para tratar de lograr con ello un crédito de cinco años de gobierno.
La situación política en la región muestra grandes cambios, grandes interrogantes y decepciones en todos los ámbitos. Aún así en lo personal entendemos que el sistema democrático uruguayo sigue siendo el más confiable.
Nadie puede ignorar las consecuencias lamentables que han surgido cuando se ha optado por “lo nuevo”, sin saber exactamente que hay detrás. No con esto nos estamos oponiendo a los cambios, pero si tratamos de alertar sobre las personas, muchas veces las ideas son buenas, los propósitos son buenos, pero las personas elegidas para llevarlas adelante son desastrosas y terminan siendo tanto o más dañinas incluso que lo que combatieron.
No estamos refiriéndonos a nadie ni a nada en particular, que quede claro. Lo que estamos haciendo es alertando sobre los cambios para asegurarnos que si cambiamos que sea para mejorar y no como ha sucedido en otros lugares en que se terminó lamentando los cambios.

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Disfrutar del turismo cuidando a visitantes y el ambiente

Desde que las vacaciones fueron declaradas un derecho humano fundamental, el turismo ha seguido mostrando un crecimiento más que interesante.
Los desplazamientos de personas en función del turismo aumentaron a nivel mundial de 25 millones en 1950 a 1.200 millones en el 2015, en cuanto a los ingresos en el mismo período aumentaron de 2.000 millones de dólares a 1.260 billones de la moneda norteamericana.
Este año el lema elegido para celebrar el Día Mundial del Turismo, el pasado 27 del corriente, ha sido “por un turismo sustentable”, precisamente porque un mal manejo del turismo puede poner en riesgo los recursos naturales.
No olvidamos en oportunidad de estar en Tanzania (África), donde se halla el Kilimanjaro, la montaña más alta de África, con sus 6.000 metros de altura, que incluso dio origen a una película “las nieves eternas del Kilimanjaro”, en alusión a su pico nevado y la preocupación de los nativos del lugar, porque veían como el pico nevado retrocede año a año. Una de sus mayores preocupaciones provenía ya por entonces (diez años atrás) de las consecuencias que notaban de las bolsitas de nylon arrojadas por los turistas que ascendían al pico nevado.
Es que el nylon impedía que el suelo alcanzara la temperatura adecuada para la formación de la nieve y por eso ya regía la prohibición de ascender portando dichas bolsas, aunque era un elemento más aún así, contribuía al deterioro ambiental.
Ninguna otra actividad como el turismo deja tantos beneficios a tanta gente. Se estima que el 10 por ciento de los trabajadores mundiales se desempeña en el rubro turismo o sus derivados.
El turismo incide en tres aspectos esenciales de la humana. En aspecto económico, donde deja billones de dólares, con un mínimo de inversión. En la actividad social, donde las culturas de los distintos visitantes enriquecen a unos y otros y por último en la conducta ambiental, porque nadie más receptivo a la preservación de la riqueza ambiental que la gente que disfruta de ellos.
Por esto, Uruguay y Salto en particular deben acentuar algunas políticas sociales y ambientales para favorecer el turismo, pero más que nada deben cambiar el concepto tradicional que apuntaba a esquilmar al visitante “total capaz que no vuelve nunca más” a hacer carne la máxima que señala que el éxito en turismo sólo se logra cuando el visitante queda tan satisfecho de los servicios y el trato recibido que se va con la idea de volver.
Ese es el desafío y el único camino para lograrlo es atenderlos como corresponde, darle los mejores servicios y entender que en materia de turismo nada se debe imponer sino explicar y convencer amablemente.
A.R.D.

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Una distinción muy justa y trascendente

El doctor Tabaré Vázquez acaba de recibir en Washington, la distinción de “Héroe de la Salud Pública de las Américas”, máxima distinción otorgada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La distinción ganada por su lucha contra el tabaquismo (Hay que recordar que Vázquez enfrentó una demanda de la poderosa multinacional Philip Morris y el derecho internacional le dio la razón en un millonario juicio), es un reconocimiento, no sólo al médico oncólogo en particular, sino al político uruguayo que ha sido capaz de aunar ambas actividades. Vale decir que un oncólogo, por más que se preocupe por aquellas causas que afectan la buena salud de una población, no aporta nada a cambiar las cosas si no se ocupara de hacer todo lo que esté a su alcance para que el poder político asuma la necesidad de hacer frente a estos factores y eliminarlos, para que la salud de la población no sea privilegio de unos pocos, sino un derecho humano esencial de todos.
Siempre hemos sostenido que la relevancia o importancia de cualquier distinción o trofeo, radica en los tribunales, las instituciones o los integrantes de los jurados que los adjudican. Es así que sabemos de aquellas distinciones o trofeos que se compran, que se adjudican por intereses comerciales o similares y cuyo significado no es para nosotros al menos, de mayor relevancia.
También sabemos de las distinciones que se “auto otorgan”, vale decir que una empresa otorga a otra, que a la postre resulta subsidiaria de aquella.
Esto otorga más relevancia a la distinción obtenida por el Presidente uruguayo, recibiendo nada menos que de la máxima institución de salud humana de las Américas, como es la OPS, la máxima distinción que esta confiere.
Las palabras de Vázquez en la ocasión, las que dicho sea de paso no han tenido mayor destaque, han sido a nuestro entender de una gran significación. Ha reconocido en primer lugar el valor de la familia en el camino recorrido en la lucha antitabaco. Ha reconocido también y agradecido al país que le dio la oportunidad de formarse gratuitamente en la Facultad de Medicina y también ha reconocido y agradecido a sus pacientes, quienes le han aportado diversas experiencias que le han servido para apuntalar la lucha emprendida.
No se equivoca Vázquez cuando sostiene que el premio obtenido es para todos los uruguayos, porque gracias a este país pudo formarse y capacitarse tanto en la profesión de médico como en su lucha reivindicando el derecho a la salud de toda la población.
A.R.D.

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Se explica, pero no se justifica

Probablemente sea una de las instancias más difíciles de encarar por parte de quienes ejercen el periodismo. Se trata de los crímenes más aberrantes que tienen como víctimas a niños inocentes.
Es bastante frecuente que en estos casos, cuando se lleva ante la Justicia a los presuntos responsables, haya reacciones violentas por parte de familiares y del entorno de las víctimas.
Cubrir estos hechos trasmitiendo las situaciones fielmente, aún a sabiendas que en determinadas situaciones se puede estar cobijando a criminales, es un verdadero desafío.
Nada más explicable que estas reacciones humanas ante tan terribles situaciones. Vale decir estas reacciones son perfectamente explicables y entendibles. Escribir ignorando aspectos afectivos, que provienen del corazón, dejando de lado la inocuidad, la supuesta “objetividad”, es realmente muy difícil de lograr.
Tanto el periodismo, como los propios participantes en estas manifestaciones, debemos entender que mayor dolor y furia que nos mueva, la cuestión debe ser resuelta por la Justicia.
Que nadie se sienta totalmente ajeno a estos problemas, porque en buena medida hay políticas y medidas que inciden en estos temas. No con esto pretendemos culpar a nadie específicamente, pero sí apelar a la responsabilidad social que está detrás de la cuestión.
No se puede ignorar que la violencia sólo desencadena violencia y por más que nos duela, integramos una sociedad que de alguna manera está cobijando estas conductas, criando estos seres deformados y psicópatas capaces de estos crímenes aberrantes, pero no siempre la causa o la única causa al menos es la educación y la formación que haya recibido o dejado de recibir un menor de edad en estos hechos.
Ha sucedido en algunos casos, felizmente excepcionales, que las víctimas de estos hechos, por ser familiares o del entorno del presunto victimario, resultan inocentes para la ley e incluso ha habido casos en que hasta el principal sospechoso queda libre al no poderse probar su culpabilidad.
El daño de las represalias en muchos casos ya está hecho y nadie se hace responsable, aún cuando se pruebe que el presunto autor de un crimen es inocente.
De allí que en estos hechos de “justicia” por mano propia o de represalias, son siempre condenables, aunque se entiendan, pero jamás se podrán justificar, porque la humanidad ya ha tropezado con esta piedra más de una vez y sus consecuencias nunca han sido beneficiosas.
A.R.D.

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Más allá de lo que se ve

Para mucha gente, probablemente la mayoría de los uruguayos, el tema de la Caja Militar no queda claro. El Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, actualmente sancionado con un mes de arresto sin perjuicio (sin dejar de ejercer las responsabilidades inherentes al mando), ha quedado como un héroe al plantear la situación de la tropa, situación que por otra parte resulta innegable pero ¿ha sido realmente este su objetivo?
Lo que no se sabe es la otra parte de la película, vale decir la que lejos de preocuparse por la situación de la tropa, determina que el déficit actual de la Caja Militar llegue a los 400 millones de dólares anuales y las verdaderas causas de la situación.
Para esto hay que saber que en época de la dictadura militar, en la que ya se insinuaban los problemas de la seguridad social en el Uruguay, se afirmaba que la situación ideal era de tres activos, tres trabajadores en funciones y aportando, por cada pasivo que cobra ya sin trabajar, luego de aportar durante toda su vida.
Ya en esos momentos se veía venir el problema, dado que la situación en aquel entonces no llegaba a ser dos activos por cada pasivo.
Ahora bien, la situación de la Caja Militar hoy es de dos pasivos (el doble de activos), por cada activo y esto no se sabe, nadie lo maneja. Es que a pesar de las exiguas retribuciones que puede tener un soldado jubilado, en el otro extremo son tan altas las pasividades que se cobran y otros beneficios, como la temprana edad que se retiran o jubilan, que hay un porcentaje tan elevado que la cifra se dispara.
Pero seguramente el problema no se agota en la sangría económica que significan los privilegios que tiene la oficialidad militar frente a la propia tropa militar y las jubilaciones de otros cajas.
La cuestión va mucho más allá y mientras no queramos ver el tema en toda su dimensión, nos dejaremos “llevar por lo que se ve sobre el agua”. El tema de la caja militar es sólo uno más, quizás el más visible y elocuente, pero no el único, porque en este país las diferencias, las situaciones de discriminación siguen existiendo, pero obviamente se ocultan, entre otras cosas porque quienes se benefician de estas situaciones son poderosos, obran corporativamente y las comunicaciones en el país siguen siendo escasas y parciales, a pesar de todas las tecnologías y posibilidades disponibles.
No ignoramos la máxima artiguista que establece que las únicas diferencias entre los orientales sean las que provienen de sus virtudes y talentos. Vale decir de sus conocimientos, de su preparación y de la inversión en tiempo y dedicación que ha dedicado a cultivarse y prepararse para la vida de cada persona.
A.R.D.

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Una omisión inocultable

Más que el derecho de los consumidores consideramos que es su propio deber, el de asumir y controlar todos aquellos aspectos que las leyes han impuesto a las industrias.
Es sabido que la denominada ¨letra chica¨rige prácticamente en todos los casos en que los consumidores contraen un préstamo o cualquier otra obligación con una entidad financiera, la lectura de la denominada ¨letra chica¨es obviada, en primer lugar precisamente por su tamaño, demasiado chica, pero a su vez porque el consumidor confía demasiado en la empresa con la cual está contrayendo un compromiso.
Por estos días hemos tomado conocimiento de lo que está pasando con algunos productos, nacionales o importados hechos en base a transgénicos, cuya utilización no está autorizada en el país y esto no supone plantear un juicio de valor en el sentido de que sean buenos o malos.
El hecho es que desde hace mucho tiempo se ha convenido (entre instituciones de consumidores, industriales y autoridades sanitarias), detalles para advertir en las etiquetas correspondientes el uso de estos productos, pero ante la falta de regulación y controles se sigue sin poner en práctica la exigencia.
Pero no sólo se trata de la exigencia en sí, que en algunos casos se ha convenido tras arduas negociaciones, sino que además el consumidor debe estar debidamente informado sobre esos productos que pueden ser nocivos o no para la salud humana, pero sencillamente no están autorizados.
Más aún en países vecinos de la región existen prohibiciones concretas para el uso de algunos productos, no sólo transgénicos, sino químicos y similares y sin embargo en Uruguay su utilización está permitida.
Nuestro país tiene uno de los más altos índices de obesidad en niños y adolescentes. Esto se vincula al abuso de productos conservados en sal o con exceso de azúcares como en los denominados ¨refrescos¨, cuyo índice de azúcar no permite exportarlos a Europa, por ejemplo, dado que excede lo que este mercado tolera.
La conducta más frecuente en estos casos es cargarle las tintas a las industrias y responsabilizarlas de todo. No dudamos que estas tienen su cuota parte de responsabilidad, pero también sabemos que la principal responsabilidad es de nosotros, los consumidores, que no controlamos, ni ponemos en práctica nuestra responsabilidad de exigir que los productos que se nos expenden sean sanos.
A.R.D.

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La camineria debe estar pensada de acuerdo a lo que se necesita

El costo de la infraestructura vial de todo país es uno de los más altos en cualquier presupuesto.
En el Uruguay los temporales son frecuentes a veces con casi un mes seguido de lluvias y tormentas, y dejan la caminería rural en estado desastroso. Esto obliga a pensar en grandes sumas para poder recomponer el estado de dicha caminería.
En esta disyuntiva se ha dicho que el Presidente de la República ha vuelto a pensar en que lo más justo es imponer el sistema de que “el que rompe paga”, aspecto que compartimos parcialmente. Vale decir que a pesar de que nos parece parcialmente justo no siempre es factible de llevarlo a la práctica.
Cuando el daño mayor lo ha hecho el temporal, vale decir factores climáticos, ¿A quién responsabilizamos? ¿A quién se le debe facturar por los daños? ¿Si fueran buenos caminos, bien construidos hubieran sufrido el mismo daño?
Entendemos que es justo que el que rompe pague cuando se trata de responsables debidamente identificados, como el caso de cables, de columnas, de puentes dañados por exceso de peso o mal manejo, pero no en circunstancias dudosas o francamente originadas por factores que están fuera del control humano.
Nos explicamos, incluso aun cuando se trata de caminos que son usados preferentemente por determinadas empresas o productores, resulta cuestionable atribuirle a ellos toda la responsabilidad en el daño, dado que si bien pueden seguramente ser los más dañinos, también se trata de caminos de uso público y por lo tanto una cuota parte al menos corresponde a otros usuarios.
Ahora bien, se supone que la reparación de estas vías de tránsito de uso público debe correr por cuenta del Estado que para eso cobra impuestos. En buen romance, compartimos que el que más rompe debe pagar más, pero no en un cien por ciento de esa reparación, sencillamente porque no es justo.
Pero al mismo tiempo esto obliga a pensar en soluciones de fondo y no en remiendos circunstanciales. Sabemos que son costos muy onerosos, pero habría que saber también cuánto se gasta por las continuas reparaciones que requieren carreteras de baja calidad o sencillamente caminos mejorados en los que los desagües no están debidamente realizados y por lo tanto los destrozos son frecuentes cada vez que llueve.
En definitiva, el que rompe más, que pague más, pero no todo, es lo indicado.

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En el Día del Maestro

Signo de los tiempos la figura del Maestro uruguayo también ha sufrido fuertes cambios. Cambios que le ha impuesto la propia sociedad y cambios que han resultado del hecho de que hasta años atrás era la única “carrera” que una mujer o un varón, podía estudiar a nivel local.
Esto sin descartar que existen casos en mayor o menor grado de maestros que se preocupan únicamente por la retribución salarial, aspecto que no desconocemos y cuya lucha compartimos, pero que en ningún momento debe ocupar el centro de su actividad.
Recordamos hoy una máxima existente en aquellos tiempos, en que se afirmaba que el matrimonio ideal era una maestra desposada con un bancario y en varios casos se dio así.
De todas formas esto no impidió que surgieran grandes representantes del magisterio nacional, gente que se abocó al magisterio por vocación y gente que dejó su huella marcada a fuego en las generaciones en que les tuvo al frente en la escuela.
Es más, hoy existen muchos casos, diríamos que la mayoría de los maestros que muestran una gran vocación, verdadera dedicación a la educación de los niños que le son confiados.
Por supuesto que hay excepciones, como las hay en cualquier profesión o cualquier otra actividad humana, pero esto no eclipsa la labor de los maestros, considerados estos en forma genérica.
Otros eran los tiempos en que la figura del Maestro era tan respetada como la de los padres. Hoy ni una ni otra goza del mismo respeto. El Maestro, en quien los padres confiaban para la formación de sus hijos, después de ellos mismos y los padres que refrendaban casi automáticamente todo lo que hacía o exigía el maestro.
Estos tiempos han pasado y sin desconocer que el Maestro sigue teniendo una gran incidencia en la formación de la persona, nadie puede ignorar que ya no es lo mismo y no se trata de ser simples espectadores frente a esta situación, sino que necesariamente los padres tenemos la mayor responsabilidad en la formación de nuestros hijos, tarea que incluye obviamente el diálogo permanente con los maestros.
Esta labor en la que tenemos a los maestros como principales colaboradores, no puede ser desconocida. Los casos frecuentes de agresión a maestros, generalmente mujeres, son realmente inadmisibles y reflejan lo enferma que está la sociedad toda.
Antes eran otros los valores, quizás exagerados. Quizás inflexibles al tiempo que no concedían derecho alguno al educando, cosa que hoy es muy diferente, pero evidentemente mejor a la situación que tenemos hoy, donde frecuentemente se termina ante la Justicia.
Nadie mejor que el Maestro para atender y entender al niño y a ellos, a los buenos maestros nuestro mayor reconocimiento.
A.R.D.

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Mal olor le siento al gato…

En las últimas horas se confirmó que uno de los integrantes de la banda que rapiñó una importante remesa de dinero a escasa distancia del Parlamento Nacional, es hijo de un tupamaro que estuvo años preso y según los informes trascendidos “no se descarta” que haya más familiares de tupamaros que empuñando fusiles y disparando integren las denominadas “super bandas” que tienen a mal traer la tranquilidad en el país.
En esto queremos ser muy claros. En primer lugar todos los delincuentes responsables de estas acciones deben ser debidamente sancionados con lo que establece la ley que no son penas blandas precisamente.
Sea hijo de quien sea, o padre o hermano, o medio hermano…atribuir el parentesco para de alguna manera vincularlo a estas acciones nos parece no sólo erróneo, sino canallesco.
Nadie en su sano juicio pudo vincular al ex presidente Julio María Sanguinetti con las acciones de que es acusado su medio hermano en España. No es lógico, no es razonable, menos si no hay prueba alguna. Las discrepancias ideológicas no bajar al terreno canallesco de tratar de enlodar personas por consanguinidad.
No tenemos nada contra la mención, vale decir de quien es familiar un acusado o el autor de un delito, pero sería demasiado ingenuo ignorar los motivos por los cuales se hacen las menciones.
Pero esto no nos inhibe de analizar por qué se llega a estas situaciones. Sin pretender justificar nada, porque entendemos que ha quedado claro nuestra más enérgica condena a todo lo que se hace fuera de la ley, pero esto no quita que estemos convencidos de que es consecuencia de la política del “hacé la tuya”, de lo que se ha pregonado directa o indirectamente, dejando de lado el sacrificio, el esfuerzo para conseguir los objetivos deseados.
Si la cuestión es tener, lograr lo que pretendemos alcanzar, sea de la forma que sea, estos casos serán cada vez más frecuentes. Mientras la sociedad siga destacando a quienes “tienen”, por encima del conocimiento, de la preparación, del esfuerzo y sacrificio, de quienes eligen el mejor camino, pobre de nosotros.
Ahora bien, como sostiene el dicho: el quemado con leche ve la vaca y dispara, no podemos desvincular hechos como la mención a los tupamaros, el “malestar” de los militares y la numerosa concurrencia a la asamblea de militares retirados en El Prado.
Como quien dice, “mal olor le siento al gato…”.
A.R.D.

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Las cosas en su lugar

Un medio de comunicación masiva de alcance nacional al informar ayer de las dos sanciones impuestas por el Poder Ejecutivo a dos altos jerarcas del Ejército Nacional, Guido Manini Ríos y Marcelo Montaner, señalaba entre otras cosas, de la existencia de “malestar” en filas castrenses por estas sanciones.
Incluso se afirma en la nota que leímos ayer en El País, que 15 generales del Ejército Nacional estaban dispuestos a renunciar en caso que el P.E. hubiera decidido la baja del Gral. en Jefe del Ejército, Manini Ríos.
Todo bien en materia de información, eso sí, cuando se afirma que existe malestar en filas castrenses, necesariamente debería de mencionarse la fuente que afirma tal cosa, porque hay allí un gran campo para la especulación que en otros tiempos ha sido la forma más utilizada para “tirar la piedra y esconder la mano”.
No se detiene mayormente la nota en la justicia o no de las sanciones, probablemente el aspecto más polémico de la cuestión, sino que trasunta una especie de velada amenaza debido a que “alguien” se atrevió a sancionar a jerarcas de las FF.AA, en el país.
Es en este aspecto que pretendemos detenernos. En primer lugar, si el Gral. en Jefe del Ejército, ha violado disposiciones fijadas en la Constitución de la República, cabe la sanción y la misma no se puede discutir dado que un militar sabe muy bien qué es lo que le autoriza a hacer la Constitución de la República y qué es lo que le prohíbe.
En cuanto al Gral. Montaner sancionado por interpretar la Marcha Tres Árboles, una suerte del himno del Partido Nacional, en el acto de cierre de la máxima exposición ganadera del país lo que no admitiremos jamás es que no haya evaluado debidamente las consecuencias de lo que estaba haciendo.
Ni siquiera en el caso de que esta marcha integrara el repertorio autorizado de dicha banda, se puede obviar el hecho de que tiene un carácter partidario que ninguna autoridad del país puede ignorar.
En tiempos electorales como los que comenzamos a vivir en nuestro país, estas cosas deben ser evitadas porque existe una “hipersensibilidad” sobre ellos. Lo otro, la existencia de malestar o no en las FF.AA. por las sanciones no debería de atemorizar a nadie.
El pasado reciente nos ha dejado enseñanzas muy claras al respecto y si alguien de alguna manera añora con volver a esos tiempos, seremos los primeros en oponernos.
Alberto Rodríguez Díaz

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Decidir sin desconocer todos los intereses que el tema esconde

Por estos días se ha planteado una gran polémica a nivel nacional por el proyecto del dique de Mauá, en la costa capitalina. Este tema esconde varios más y ha logrado dividir incluso a las tiendas del Frente Amplio que otrora defendió a rajatabla el patrimonio histórico nacional y hoy buena parte de él acepta incluso la enajenación de parte de él.
Pero este tema no admite un simplismo tan vernáculo, en él confluyen: la extranjerización de la tierra, la preservación de los bienes públicos y también los beneficios de la explotación de los bienes naturales, ¿a quién y en qué medida deben beneficiar?
Son todos aspectos que parecen independientes uno del otro, sin embargo, están necesariamente vinculados. Tan importante es defender y preservar el mar, como la tierra y todos los recursos naturales con que Dios o la naturaleza nos ha privilegiado.
Pero este no es un problema exclusivo de los uruguayos, sino que a nivel mundial incluso las naciones se siguen rigiendo por la misma máxima: sacar el mayor provecho posible a un recurso, aunque esto signifique el exterminio o la enajenación, que no es otra cosa que la privatización de estos bienes.
Nadie puede desconocer que tras este tema existen otros intereses, comenzando por el político, el comercial y obviamente el de privatizar uno de los recursos más preciados de la población.
Es otra pata del mismo tema. Los países, sobre todo los más chicos los que tienen menos posibilidades de desarrollarse, de mejorar las condiciones de vida de su población tienen que definir las condiciones a establecer para la explotación de sus escasos recursos.
Días atrás nos manifestábamos sobre el tema del agua dulce. Un recurso que constitucionalmente no puede enajenarse, debido a que el acceso al agua ha sido declarado en el país un derecho humano fundamental.
Ahora bien, en estos momentos este recurso se pierde en buena parte debido a que el agua de lluvia escurre libremente hacia el mar a través de ríos, arroyos y otros cursos de agua mientras que la población uruguaya en general paga y a muy buen precio por el agua dulce que en buena medida se va por el saneamiento.
Nadie puede ignorar la problemática. Mientras no hallemos la forma de explotar estos recursos en beneficio de la población, sobre todo la de menos recursos, el país será cada vez más caro para el que trabaja.
A.R.D.

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A todos nos interesa

Días atrás nos ocupábamos en estas columnas de la basura. Estudios difundidos meses atrás dan cuenta que sólo un 5 por ciento del total de la basura posible de reciclar se está efectivamente reciclando en el mundo.
Los mismos estudios sostienen que para el 2.030 se espera que el aumento del consumo humano y las nuevas tecnologías determinen que cada ser humano “produzca” diariamente el doble de la cantidad de basura que produce actualmente.
A todas luces lo que se hace con la basura es hoy en día uno de los problemas a los cuales hemos hecho oídos sordos. Escuchamos lo que pasa, lo vemos incluso pero no le prestamos mayor atención.
Esto sin desconocer lo que se está estudiando o intentando incluso como salida al problema.
Obviamente que no es un tema fácil de resolver, pero mientras preferimos ocultarlo, esconderlo será más difícil aún. Nos preguntamos ¿Cuántos salteños conocen el Vertedero a cielo abierto que existe en la ciudad?.
¿Cuántos han visto la incidencia que ha tenido el depósito de todos estos residuos en un campo donde luego se entierra y en qué medida es esta una solución válida?
Los vecinos del lugar que son los que más padecen el problema ¿Qué tienen para decir?
¿En qué medida los plásticos, siendo un enorme problema constituyen el problema ambiental más grave?
Si bien es conocido el mayor problema que provocan, afectando la flora y fauna marítima, además de ensuciar y afear ríos, arroyos y todo curso de agua es evidente que no se trata del mayor problema ambiental.
Poco inciden estas islas de plástico y la desidia de muchas personas en corregir y eliminarlas, desde el momento en que su recolección, sobre todo de lo que flota en el agua es relativamente sencillo.
Aspirar esta basura para extraerla y darle otro destino es bastante factible, pero resulta imprescindible la voluntad de hacerlo porque obviamente la lucha ambiental no es rentable en materia de votos y por lo tanto resulta bastante lógico que se omita se descuide o sencillamente se la relegue.
Pero lo más importante es que la población asuma su rol y muestre un cambio de conducta ambiental. Mientras no sea así, estos temas no tendrán salida y aún quienes no somos catastróficos, vemos que el tiempo juega a favor de la destrucción del planeta y la omisión o negligencia no hará más que agravar las cosas.
Nosotros los pobladores tenemos una gran tarea a realizar en este aspecto y de nosotros depende en buena medida.

A.R.D.

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La cuestión de fondo: ¿no es mi problema?

Honestamente nos resulta lastimoso ver y escuchar las diferentes posiciones que defienden una y otra parte en temas sustanciales para el país.
La cuestión viene al caso luego de escuchar lo que ha sostenido tanto el senador García como el Ministro del Interior en relación a la falta de controles en algunos de los puntos fronterizos con Argentina, como puerto Camacho en Carmelo, Colonia.
El ministro Bonomi, aparentemente salió a defender su “chacra” que es la de la Dirección Nacional de Migración, que según afirma Bonomi realiza los controles a solicitud Prefectura que cuando entiende que el movimiento lo justifica o los visitantes así lo requieren, solicita el control de los servicios restantes, Aduanas o Migración, organismos que tienen cometidos específicos en estos temas.
Por su parte, el senador García ha hecho la presentación “manipulándola” como mejor le convenía, tratando de responsabilizar directamente al ministro del Interior de las omisiones.
Sobre el punto, para nosotros, lejos de todo interés político hay que entender que es inadmisible que haya estos “puntos oscuros” o “ciegos” en materia de controles fronterizos.
¿Por qué? Se dan estos hechos. ¿A quién corresponde planificar y verificar el funcionamiento de estos controles? No se trata tanto de saber “por qué” existen estos agujeros negros, sino sobre todo “por qué no se evitan”.
En definitiva, existe un gran trecho entre el dicho y el hecho. Todos sabemos que existen determinadas exigencias para el trasiego de mercadería en la frontera ahora ¿se cumplen? Nadie ha oído hablar del “bagashopping” o toda la mercadería es nacional? El hecho nos retrotrae algunas décadas atrás, cuando hacíamos notar que en el puente de Salto Grande los controles de personas no estaban a cargo de los organismos idóneos. Tanto es así que el Ministerio del Interior, organismo directamente relacionado con Interpol y por lo tanto el que está al tanto de los requeridos a nivel internacional, normalmente no realizaba control de personas alguno. Aduanas tenía a su cargo el control de mercadería y Migración se limitaba a exigir el ticket de ingreso y egreso al país. Ignoramos si hoy se sigue así o no, pero en los hechos se verifican falencias y omisiones que no parecen molestar a nadie.
En suma, el país sigue siendo sobre diagnosticado, pero esto no significa que se tome medida alguna para cambiar lo que está mal, a lo sumo nos defendemos sosteniendo aquello tan conocido de “no es mi problema”.
Mientras sigamos así seguiremos siendo un país en los papeles y otro muy diferente en la realidad.
A.R.D. 

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Un tema complejo

Cuando en el 2004 se plebiscitó la declaración del agua dulce como un derecho fundamental del ser humano, que no podía enajenarse ni privatizarse de manera alguna, no tuvimos la menor duda de incorporarnos a este reclamo.
Dicha declaración establece la prohibición de tomar el agua, contaminarla, desviarla para beneficiarse directamente impidiendo el acceso a la misma de la población en general.
Ahora bien, en estos momentos se impulsa por parte del oficialismo un proyecto que a todas luces va contra esta decisión respaldada por la mayoría de los uruguayos.
Dicho proyecto autorizaría a particulares a embalsar el agua y establecer sistemas de distribución, en contrapartida a una prestación económica. Vale decir que autoriza a que haya inversores que construyan la infraestructura necesaria para un mejor aprovechamiento del agua dulce para producir en nuestro país.
Se sostiene que los productores no están dispuestos o no tienen los recursos suficientes como para llevarse adelante estas infraestructuras y en cambio sería factible captar inversiones que obviamente si estas les dejan un rédito económico estarían dispuestos a hacer las inversiones correspondientes.
En esto hay que entender que hoy gran parte del valioso recurso que es el agua dulce, se pierde sin ser aprovechado, pues escurre hacia ríos y arroyos.
Si los productores privados no tienen los recursos necesarios para un mejor aprovechamiento, ni el Estado puede facilitárselos (no donárselos), la situación es más difícil de lo que pensamos.
Si el mejor aprovechamiento de recurso no pone en riesgo ni la calidad, ni la preservación del mismo, no vemos por qué no puedan hacerse concesiones temporales, bajo estrictas condiciones. La cuestión es hacer estas concesiones por un tiempo determinado y bajo determinadas condiciones y fiscalizar debidamente su cumplimiento. En este punto hay que saber que ni siquiera las exigencias actuales a cargo de la Dinama (Dirección Nacional de Medio Ambiente) se supervisan.
En este tema, lo más importante es disponer de un estudio serio y responsable sobre la incidencia de estas estructuras y luego controlar y fiscalizar el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
Toda injerencia humana sobre un recurso natural tiene consecuencias negativas, pero estas pueden atemperarse o acentuarse e incluso puede llegarse a eliminar o minimizar dicho daño, según lo que se establezca. La cuestión es que no quede en un papel, o una ley, sino que se establezcan los recursos y la forma correspondiente para el cumplimiento efectivo de las condiciones establecidas.
A.R.D.

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Materia pendiente

El militarismo en los países de la región ha sido y es la piedra en el zapato de todas las democracias. Es que si bien las constituciones son muy claras al establecer que las únicas fuerzas legalmente autorizadas a utilizar armas de fuego, como las FF.AA. y la Policía, están estrictamente sometidas al poder político, en los hechos estas fuerzas han hecho prevalecer su situación y el militarismo sigue constituyendo un poder casi “intocable”. No así la Policía que aparece más apegada a la exigencia constitucional.
Es que en los hechos, el poder político no ha sido capaz de someter debidamente a las FF.AA. al rol que les cabe de acuerdo a la Constitución. En los hechos, más allá de algunas pequeñas modificaciones, la situación de la denominada Caja Militar, que nos cuesta a todos los uruguayos millones de dólares anualmente, debido al déficit que acumula, no ha sido “tocada” en los últimos 30 y tantos años.
Es que nadie o casi nadie al menos quiere “enemistarse” con la oficialidad de las FF.AA. y este es el punto en cuestión.
En primer lugar, hablar de la situación de “los militares” refiriéndose a los soldados no combatientes, el último escalafón de la fuerza es absurdo, es mostrar sólo la parte de la película que nos conviene.
Un soldado de segunda, que ingresa a la fuerza militar no llega a ganar 10 mil pesos, exclusivamente de sueldo y obviamente que integra las clases más empobrecidas del país, generalmente vive en un asentamiento y es obvio que su situación es inadmisible, aún cuando se puede jubilar antes de los 50 años y la ley le permite desempeñarse laboralmente en dependencias de otras cajas, como la de Industria y Comercio.
Cuando se hace referencia a esta situación, sin señalar al mismo tiempo, en el otro extremo, los generales tienen sueldos que superan los 160 mil pesos mensuales, que se jubilan antes de los trabajadores privados (incluso en casos puntuales con 38 años de edad y 20 de servicio pueden solicitar el retiro voluntario) con el cien por ciento del sueldo del grado superior al último ejercido no es honesto, trasunta un interés de engaño, de manipulación y de parcialidad de la situación.
Mientras no dejemos de hacer politiquería con este tema, de apuntar a no “molestar” a quienes ostentan el poder de las armas, no será posible modificar nada. Sólo cuando pensemos con honestidad y profundidad en relación a este tema ¿Cuántos oficiales de las FF.AA. precisa el Uruguay? ¿Qué beneficios se justifican y para quiénes? Como se puede rebajar al menos el déficit que supone la situación actual?
Este es el punto de partida de la cuestión.
A.R.D.

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En el Día del Artista y del Escritor Nacional

Pocas veces hemos sabido que en el Uruguay se dedicara un día del año para homenajear especialmente a los artistas y a los escritores nacionales. Pero felizmente es así, hoy se festeja el Día del Artista y el Día del Escritor Nacional.
Más allá de la celebración en sí, nos parece valioso el recuerdo de tanta gente y tan valiosa, que nos ha catapultado a nivel internacional. El acervo cultural uruguayo consta de destacadas figuras en el plano internacional que han incursionado en todos los géneros y que hoy es difícil hallar un joven –salvo excepciones – que conozca vida y obra de estos uruguayos.
En el plano artístico, figuras de la talla de China Zorrilla, de Carlos Perciavalle y de los humoristas como D´Angelo, Espalter, Almada y tantos otros, no debieran ser olvidados jamás. No sólo porque han triunfado dentro y fuera de fronteras, sino porque su arte aún hace reír a generaciones enteras.
Ni que hablar de los grandes escritores, novelistas y poetas que ha dado esta tierra y en particular nuestro terruño.
Figuras de la talla de Horacio Quiroga, Enrique Amorim, Marosa di Giorgio, Víctor Lima por mencionar sólo algunos de los que nos vienen a la memoria. Pero es justo reconocer que hay muchos más que no han alcanzado tanto destaque, pero igual son dignos de admiración y de ser recordados por su obra y su talento.
Aquellos valores que nos regocijan el espíritu suelen pasar desapercibidos, eclipsados por los intereses comerciales, espúrios, a los que se vincula hoy estrechamente el éxito y la capacidad. Lamentablemente no es hasta mucho después de desaparecidos físicamente que se suele recordar a las personas que han dedicado su vida a esta labor.
Así ha sucedido con Enrique Amorim, Horacio Quiroga, la misma Marosa , Artigas Milans Martínez, Cziffery, y tantos otros.
Esto sin olvidar algunas figuras quizás sin tanta relevancia, pero igualmente dignas del recuerdo, como la coterránea radicada en Paysandú, Jesuína Sánchez, Elder “Coqui” Silva, Juancho Martínez, Silveira, “Poroto” Menoni y muchos más.
En otros planos, Bolívar Gaudín, que llevó su plástica a Francia, Leandro Silva Delgado, arquitecto paisajista quien vivió sus últimos años en Madrid.
Cuidar, recordar y destacar el aporte de ellos a nuestro acervo cultural intangible es lo mejor y más justo que podemos hacer por agradecimiento a ellos.
A.R.D.

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Los puntos sobre las “íes”

La sanción de 30 días de arresto adoptada por el Poder Ejecutivo al comandante en Jefe del Ejército Nacional, Gral. Guido Manini Ríos ha levantado “polvareda” en tiendas políticas, que han tomado posición tanto en respaldo como en contra de dicha medida.
En este sentido entendimos oportuno dar a conocer nuestra opinión personal, propendiendo al respeto y a la búsqueda de una vida más justa e igualitaria, que sin desconocer a las instituciones, apunten a un país con mayor equidad, con más oportunidades de igualdad para la mayoría de los uruguayos.
Sobre el tema de fondo debemos decir:
1) Nunca nos han molestado las opiniones de nadie e independiente del lugar, el cargo o la posición desde donde se las hagan, son para nosotros tan respetables como cualquiera. A las ideas y las opiniones se las confrontan con argumentos y es el pueblo quien en definitiva debe pronunciarse sobre las mismas considerando el grado de validez que pudieran tener. Para entendernos, si por nosotros fuera todos los uruguayos deberían tener derecho a opinar, sea cuál sea el cargo que ocupen o la autoridad que invistan.
2) La Constitución de la República establece algunas limitaciones en este sentido y para nosotros, nos guste o no, deben respetarse. De allí que nos parece mal cuando el Presidente de la República concurre, ya sea invitado o no, a un baluarte partidario porque la Constitución le prohíbe tener cualquier participación política. De igual forma, entendemos que cuando un militar – ya amonestado – reitera su conducta, sabiendo que será pasible de una sanción, creemos que cabe sancionarlo.
3) A nuestro entender es absurdo creer que de esta forma se está buscando “humillar” a la institución o al jerarca. Lo que se está haciendo es dejar claramente establecido que la Constitución rige para todos los uruguayos y nadie puede desconocerla. Atrás han quedado aquellos años nefastos en que los ciudadanos uruguayos estábamos considerados clase “A”, “B” y “C”.
4) Una sanción en la vida militar es algo totalmente normal. Es más, resulta muy difícil hallar un solo militar que nunca haya sido sancionado.
Esta opinión es absolutamente personal y entendemos si no se comparte, pero queremos dejar muy clara una cosa: para nosotros no hay uruguayos “intocables” y así como puede llamarse “mentiroso” a un Presidente de la República, cuando se entiende que existen argumentos para así calificarlo, de allí para abajo a todos se nos puede cuestionar sin más limitaciones que las que establecen las leyes.
Ya nos pronunciaremos sobre la “mentada” reforma de la denominada Caja Militar, un tema que obviamente tiene muchas puntas.
Alberto Rodríguez Díaz

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El costo de la sangría humana

El “Documento Marco sobre Política Migratoria en Uruguay” de la Junta, Nacional de Migración, un organismo oficial integrado por la Presidencia de la República, los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior, Trabajo y Seguridad Social y de Desarrollo Social, reconoce que aún en momentos de crecimiento económico los profesionales uruguayos tienen una fuerte propensión a emigrar, debido a que las remuneraciones que pueden obtener en el territorio nacional no compiten con las que ofrecen otros países.
El Poder Ejecutivo aprobó tiempo atrás, señala que es necesario, por lo tanto, diseñar una Política de Retención.
El tema no es nuevo y es propio de un país chico como el nuestro. Desde hace muchas décadas que se registra este tema que incluso es muy conocido a nivel de la población, son contados los estudiantes que tienen posibilidades de especializarse afuera o hacer una carrera en el extranjero, que luego vuelven a radicarse en el país.
El estudio al que hacemos referencia constata algunos aspectos que son conocidos, pero no muy difundidos. En este aspecto, apuntamos específicamente al hecho de que los estudiantes que se van al exterior a hacer una carrera por lo general tienen altas calificaciones y de allí que al terminar sus estudios en el extranjero se les presenten posibilidades laborales que no tienen en nuestro país.
La información de que se habrá de diseñar una política migratoria que sea atractiva para el regreso de esos jóvenes al país, es sumamente interesante. Diríamos mas. Es trascendente, porque nadie ignora que el futuro pasa por el conocimiento y para competir en el mundo que se nos viene necesariamente habrá que estar preparado y bien preparado.
A nadie escapa que las grandes potencias han captado permanentemente a los “cerebros”, más destacados en cada disciplina y esto les ha permitido mantenerse en la cúspide del desarrollo no sólo tecnológico, sino en cuanto al nivel general de sus actividades.
Recién asumimos que esta política es trascendente y que más allá de las ventajas que representen personalmente para los jóvenes que emigran, esta sangría de cerebros tiene una contrapartida muy negativa para el país.
No somos partidarios de prohibir o sancionar el éxodo, sino por el contrario, de idear, como aparentemente se lo está haciendo políticas atractivas para que estos técnicos opten por quedarse, como estamos seguros sería el deseo de la mayoría de ellos, porque aunque se vayan, se radiquen y echen raíces por allá, el “paisito” no se olvida, aunque este los olvide a la hora de elegir autoridades…
A.R.D.

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No más “casualidades”

Tal como nos temíamos ha pasado casi desapercibido a la opinión pública uno de los hechos delictivos más graves registrados en el país en los últimos años.
Nos referimos al atraco armado concretado casi frente al Parlamento uruguayo. Todo hace suponer que sus autores integran un grupo comando, dotado de poderosas armas de fuego y con una logística propia de estos tenebrosos grupos.
El hecho fue eclipsado apenas horas después por dos acciones delictivas, también muy graves, como ha sido el contrabando de 60 fusiles miras telescópicas y otros elementos que convertían en millonario a dicho contrabando. Aparentemente algunos de sus autores fueron apresados y están en la cárcel, pero lo más importante de esto, es que existe un mercado negro y sobre todo que nuestro país es usado por el mismo.
Esto sin dejar de observar la llamativa coincidencia de que dicho contrabando, del que alguien ya tenía información y la proporcionó a las autoridades, sirvió para eclipsar precisamente el hecho principal a que nos referíamos.
El tremendo asalto que dejó varios heridos, guardias de seguridad de la empresa rapiñada y algunos civiles que coincidieron con el lugar del asalto es hoy a la opinión pública no más que un recuerdo, del que ya nadie habla.
No se sabe exactamente cuanto se llevaron. Los autos usados por los delincuentes aparecieron incendiados y destruidos para borrar todo tipo de huellas.
Pero no ha sido el único hecho que se registró para sacar de la palestra pública aquel hecho, del que hoy ya nadie habla. Pocas horas antes en el puerto de Montevideo y a raíz de una información proveniente de la Argentina, se logró capturar uno de los más grandes contrabandos de cocaína de los que se tiene conocimiento.
También en este caso aparentemente algunas de las personas responsables del hecho fueron capturadas y enviadas a prisión, pero nadie ha aclarado como se logró desbaratar la maniobra.
En nuestro caso la experiencia indica que no existen casualidades, sino “causalidades” y por ello las “coincidencias” para nosotros no son tales hasta que al menos alguien nos demuestre que así ha sido.
Que en nuestro país hay acciones de grupos delictivos organizados y con alto poder tanto de fuego como de logística, no es nuevo. La cuestión es saber como dar con ellos y desbaratarlos. Mientras cada quién siga tratando de sacar rédito político de la situación, en lugar de tomar parte en la lucha contra el delito, seguramente las posibilidades de cambiar las cosas son casi nulas.
A.R.D.

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Diecisiete años después: el horror que no se olvida

Todavía tenemos fresca en nuestra mente la imagen de las torres gemelas cayéndose tras el impacto de grandes aviones. Era el caos, una catástrofe que nadie podía saber en esos momentos cuáles serían sus consecuencias, en qué terminaría, ni cómo, ni cuándo.
Ha sido el más grande atentado terrorista de todos los tiempos al mundo occidental.
Aún recordamos cuando “El Observador” del día siguiente usó un título que para nosotros fue el más acertado, tanto es así que hasta el día de hoy lo recordamos. “Nada será igual”, fue lo sentenciado por el matutino de la Capital en esta oportunidad, acompañando a una de las fotos que ilustraban la magnitud de la catástrofe.
Y vaya si fue acertado. No sólo para las más de cinco mil víctimas directas y todos sus familiares, sino para el mundo occidental todo, porque a partir de allí las consecuencias se pudieron palpar no sólo en materia de represión del terrorismo, sino esencialmente en los controles y las dificultades que se añadieron para todos los emigrantes que aspiraban a radicarse en países del occidente.
Pero aquel 11 de setiembre del 2001 no fue un atentado más, tampoco fue sólo el más grande, sino que fundamentalmente fue el más demencial de todos. Una acción que sólo resulta comparable con los ataques con armas químicas y las matanzas a mansalva, en las que no importan quiénes son las víctimas ni de qué lado pueden haber estado. Sencillamente lo que importa es graficar el terror, la peligrosidad de los atacantes que pretenden mediante el miedo imponer sus intereses.
Lamentablemente la humanidad no ha aprendido nada. Los intereses mezquinos, las ambiciones desmedidas y las injusticias siguen manejándose como prioridades en cualquier conflicto.
No hay derecho alguno que justifique las agresiones y los ataques que muestran hoy las guerras que se llevan adelante, en algunos casos estas guerras parecen eternas. Llevan registrándose varias décadas, casi un siglo en algunos casos y la paz no parece siquiera vislumbrarse.
Nadie en su sano juicio podría justificar la demencia de los ataques del aquel 11 de setiembre, pero tampoco puede juzgarse o condenarse a simple vista haciendo caso omiso de otros elementos que también inciden en el tema.
La inequidad existe, las ambiciones desmedidas y las injusticias también y a poco profundicemos en estos temas habremos de descubrir que nada es en blanco y negro, como nos han enseñado.
A.R.D.

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A propósito de alfabetización

En el Día Mundial de la Alfabetización, resulta oportuno saber un poco más de este tema.
Años atrás se creía que bastaba para que un país se considerara alfabetizado, que sus habitantes supieran leer y escribir.
Por mínimo que parezca, aún recordamos que en el Uruguay había personas que firmaban con el dedo, por la sencilla razón que no sabían escribir.
A pesar de que nuestro país siempre estuvo en una posición privilegiada, debido a que no se registraban indígenas -elemento probablemente a lamentar más que a celebrar – pronto supimos que la alfabetización es mucho más que eso y hoy incluso nadie puede considerarse alfabetizado si no se maneja por lo menos aceptablemente en materia informática.
En contrapartida, sabemos que la informática tiene algunos defectos y desventajas. Por lo pronto, nadie puede ignorar que un gran porcentaje de las nuevas generaciones – no todas por supuesto – ya no saben escribir a mano ni mucho menos son capaces de entender una letra manuscrita.
Todo se maneja por computadoras y más aún por los teclados de los celulares. Unido a esto va el hecho que en buena medida la juventud pretender simplificar antojadizamente la escritura y de allí que nos encontremos con algunas aberraciones, que resultan en verdaderas agresiones idiomáticas.
Hoy sabemos además que alfabetizar significa ir mucho más allá de enseñar a leer y escribir. Básicamente se trata de darle al individuo las herramientas necesarias para que pueda comprender el mundo en que le tocará desempeñarse.
Días atrás analizando las pruebas PISA, de las que sosteníamos, que pretender calificar el sistema educativo tomando como referencia dichas pruebas, es como intentar tomar sopa con el tenedor.
Es que las pruebas PISA, tienen por objeto evaluar la practicidad de la educación, en cuanto a que la mayoría de las preguntas que se formulan, apuntan a saber cuantas veces y en que ocasiones los conocimientos adquiridos en las educación escolar o la enseñanza media le resultó práctica para desempeñarse en la vida.
Es sin duda un elemento trascendente, un aspecto que no se puede dejar de lado de las pruebas PISA, porque en este sentido son acertadas.
La cuestión es cuando se pretende sacar otras conclusiones para las que no fueron ideadas dichas pruebas.
Alfabetizar hoy es preparar al ser humano debidamente para los desafíos que tendrá que enfrentar, las encrucijadas que tendrá que resolver y por lo tanto, no nos dejemos engañar. Que lo importante es esto y por lo tanto debe ser la más absoluta prioridad, más allá de cualquier mezquino interés político partidario.
A.R.D.

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Uruguay el país donde las cosas demoran más

Nunca podré entender por qué en el Uruguay todo demora mucho más que en otro país. En estos días se está anunciando con mucho entusiasmo que “a fin de año estará vigente la exigencia de cobrar las bolsitas de nylon en los supermercados”.
“Vaya novedad” podrá pensar Ud. en Salto ya se ha puesto en práctica esta medida hace un par de meses, por lo menos y todavía tendrán que pasar otros cuatro meses para empezar a regir.
Si se tratara de un hecho aislado, que sucede por primer vez podría pensarse que esto es fruto de un problema inesperado o de un problema difícil de resolver.
Nada de esto sucede en el caso que nos ocupa, porque el tema del daño ambiental ocasionado por los plásticos se conoce hace décadas, pero nunca se lo asumió.
No somos partidarios de obrar al grito, de establecer medidas y exigencias sin evaluar debidamente un tema, pero tampoco es bueno demorar más de lo aconsejable.
El daño ambiental que ocasionan las bolsitas de nylon es muy alto, aunque no el mayor, pero es muy importante eliminarlas porque es uno de los problemas en que el ser humano puede hacer más y más rápidamente.
Por lo que vemos y sabemos para evitar las bolsitas de nylon sólo es necesario poner responsabilidad, que suponen no olvidarse de llevar otro recipiente o incluso de volver por un sustituto.
Lo que resulta innegable es que si hasta el momento no se ha hecho nada en este sentido se debe esencialmente a dos aspectos.
En primer lugar y para nosotros el más fácil de solucionar es el que requiere únicamente la voluntad del consumidor. Si este rechaza las bolsita no hay absolutamente nadie, ni nada que pueda obligarle a usarlas. Por lo tanto si seguimos teniendo este problema es porque los consumidores nunca asumieron el problema.
El segundo aspecto probablemente también muy influyente en el tema, y difícil de evitar es el hecho de que hasta el momento y por lo menos de acuerdo a lo que se anuncia hasta el año próximo, las industrias e importadoras de las bolsitas harán pesar sus intereses y no se podrán evitar su uso.
Por lo menos nos queda la esperanza de que aunque tarde, mejor que nunca y por lo tanto la medida llegue a tiempo para evitar las catástrofes que se anuncian como consecuencias de los desajustes, derroches y abusos que realizamos nosotros.
En este caso al menos aún estamos a tiempo de evitar un desastre mayor.

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Recordando a “un negro peligroso”

El pasado 6 del corriente se celebró en el país, el día de la Lealtad Artiguista y es esta una oportunidad que no debería de pasar desapercibida para ningún uruguayo.
La fecha fue instituida durante la dictadura militar que sufrió Uruguay y entendemos que no por ello debiera suprimirse. La fecha fue instituida para reconocer la fidelidad de Ansina, quien acompañó al prócer desde su juventud hasta sus últimas días en Paraguay.
Eran otros tiempos, sin duda alguna, otros hombres y sobre todo otros valores. Nadie puede desconocer estos aspectos, pero tampoco puede ignorar que hoy se entiende los adultos mayores en buen porcentaje “molestan” y por lo tanto abundan los casos en que son depositados, alejados de sus afectos y de la vista de la gente, pensando que es humillante y deprimente ver aspectos de la ancianidad.
Casos como el que motiva esta celebración debiera servirnos para valorar de otra manera a quienes generalmente han dejado la vida por darnos lo que sus padres no les pudieron dar a ellos.
Es una de las mayores muestras de amor y de afecto que puede albergar el ser humano.
En tanto la entrega y servicio de Joaquín Lencina, conocido como Ansina junto al prócer es realmente emblemática. Habla de la lealtad de un figura casi ignorada por los historiadores y seguramente olvidada también por nosotros, las generaciones que seguimos a aquellos tiempos.
Esclavo en Brasil donde fuera vendido por los piratas que le había capturado, protagonizó varios intentos de fuga en San Pablo y finalmente fue comprado y liberado por Artigas, dado que era considerado “un negro peligroso”, según historiadores, en Misiones, -Argentina y desde entonces se convirtió no sólo en un soldado artiguista sino en su más fiel escolta. Tamaño acto de fidelidad jamás tuvo mayor difusión. Tampoco se conoce mucho sobre el último destino de Ansina. Una versión muy difundida sostiene que los restos repatriados como de Ansina, que descansan en Las Piedras, no son los de Ansina, sino los de Manuel Antonio Ledesma, otro soldado artiguista de origen africano que cobijó a Ansina en sus últimos años.
Si hay alguien que ha sido leal y honesto defensor de los ciudadanos uruguayos, de cualquier color y en especial de los menos afortunados en cuanto a los bienes económicos, ha sido el más grande de todos los compatriotas, es decir el Gral. José Gervasio Artigas.
A.R.D.

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Muy mala señal

El sistema político, más allá de declaraciones fáciles, no tiene interés en fortalecer el combate contra la corrupción”. Las precedentes declaraciones fueron formuladas por el presidente de la JUTEP, luego de saber que ninguno de los cuatro partidos que integran la Comisión de Presupuesto de la Comisión de Diputados, integrada con Hacienda había aprobado la solicitud de recursos efectuada en la Rendición de Cuentas. La frustración de Ricardo Gil, según nota publicada por “Búsqueda” se registró luego de leer el acta del 9 de agosto de dicho grupo legislativo.
Agregó que hay un “notorio interés” de los políticos de que la Junta Anticorrupción no tenga capacidad suficiente para controlarlos”.
El hecho es que ninguno de los cuatro partidos representados en dicha comisión aprobara las reformas al proyecto de Rendición de Cuentas que otorgaba más recursos a la JUTEP.
La cuestión es que lo obrado por la Comisión es una muy mala señal para el ciudadano. Se supone, de acuerdo a declaraciones y posiciones difundidas frecuentemente, que todos los partidos políticos serían los más interesados en tener una JUTEP fuerte, apolítica y transparente.
Al negarle los fondos que ella considera indispensables para cumplir una tarea acorde a lo que se le exige, se está borrando con el codo lo que se ha escrito con el puño. Hay que saber que según Gil, algunos de los artículos que no tuvieron respaldo significaban hasta un ahorro de fondos para la JUTEP.
Quienes no admitimos absolutamente ninguna sombra en el accionar de los políticos, entendemos que la JUTEP debe, en primer lugar ser integrada por hombres y mujeres probos, honestos y transparentes. Si no se le otorgan recursos ni se explica por qué, lo que se está haciendo es acentuar la desconfianza de ciudadano en los políticos y sospechar que en realidad se está favoreciendo la impunidad de los corruptos.
Hasta el momento representantes de prácticamente todos los partidos han recurrido frecuentemente a la JUTEP para que se pronuncie en relación a denuncias que afectan a integrantes de otros partidos. Vale decir que cuando se trata de acusar o probar actitudes corruptas de otros partidos, la JUTEP sirve, es idónea y su pronunciamiento es respetado, pero cuando se trata de fortalecer la Junta y de darle los recursos que entiende necesarios, todos se hacen los distraídos.
Esta es una actitud que el ciudadano común, el que vota, el que se pronuncia en relación a lo que se propone cada cinco años, debe tenerlo en cuenta, porque resulta muy significativo.
A.R.D.

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No hay peor ciego que el que no quiere ver…

Si cada una de las 66 miras telescópicas vale 15 mil dólares, como se ha afirmado, más los fusiles, los cargadores, la pólvora, la cocaína y demás, podemos estimar que el contrabando de armas recientemente incautado en Montevideo es millonario.
Ahora bien, se ha afirmado que desde abril último existía una denuncia anónima alertando de los pasos del responsable del contrabando.
Lo que nos “hace ruido” es entonces la coincidencia de que se produjera esta incautación y se la diera a conocer justo cuando la atención pública estaba concentrada en el puerto Camacho, considerado un “agujero negro”, en fuentes judiciales argentinas, debido a la inexistencia de controles aduaneros en el lugar y la corta distancia existente entre la costa argentina y la uruguaya de Carmelo (Colonia) en este punto, que según se afirma es posible de recorrer con embarcaciones rápidas en menos de una hora.
Es lógico que esta noticia ha sido eclipsada por la incautación de armas de fuego, como para armar un verdadero batallón de 60 personas y drogas entre otros elementos. Sabiendo que este contrabando no fue detenido partiendo de una labor de inteligencia, sino de una denuncia anónima, se nos antoja curiosa por lo menos esta coincidencia.
Lo que resulta absolutamente inadmisible son las declaraciones del Director Nacional de Aduanas, sosteniendo que es “un mito” que haya aduaneros en el país que poseen inmuebles de gran valor, imposible de obtener con el sueldo que poseen.
El señor Enrique Canon debe de considerar también un “mito” la existencia de un “bagashopping” en Salto o de aduaneros o familiares de aduaneros con valiosas posesiones fuera del país, o autos de alta gama…
Y conste que no estamos contra el denominado “contrabando hormiga” que siempre existió en la frontera del Uruguay con Brasil y Argentina. Es más, admitimos que quienes en otras épocas salían con sus bolsos casa por casa ofreciendo su mercadería respondían a una complicada situación social.
Lo único que hoy no queda ninguno de ellos y no precisamente porque la labor de “inteligencia” de Aduanas, que sostiene Canon que se hace, haya logrado desbaratarla. Es más, si esta es nuestra “inteligencia” cómo seremos los que no tenemos inteligencia.
En fin, no hay peor ciego que el que no quiere ver…

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Un riesgo que tenemos que conocer

El reciente anuncio del Ministerio del Interior que ha montado un sistema que permitirá “Chequear” las denuncias y llamadas a las autoridades dando a conocer supuestos delitos que o accidentes de gravedad que se están perpetrando en esos momentos y resultan ser falsos, haciéndose en realidad para distraer el esfuerzo policial, es un paso adelante muy importante.
Uno de los elementos más importantes en este sentido es poder dar con los autores de dichas llamadas y tenemos entendido que de proponérselo debidamente, el Poder Judicial, el Ministerio del Interior y las compañías telefónicas, no sería demasiado difícil.
Hoy en este mundo globalizado, donde la tecnología de la comunicación permite realizar cosas formidables, la existencia de llamadas, mensajes y sobre todo imágenes de video falsos, inventados o trucados para hacer creer a incautos de que son reales constituyen un gran problema.
Es el mismo, en todas partes, pero en especial en la India, donde se nos afirma que se ha llegado a apedrear y flagelar a algunas personas inocentes, debido a la existencia de estos videos falsos que circulan en las redes sociales.
Durante el reciente torneo mundial de fútbol de Rusia, nos llegó un video en el que aparecía Diego Armando Maradona descompensado. En el mismo video alguien afirmaba que Maradona había muerto esa noche, cosa absolutamente falsa.
Tenemos entendido que Maradona mismo se encargó de investigar sobre dicho video y habría dado con su autor.
La cuestión es que estas acciones se están usando como armas muy peligrosas y se acusa a grandes potencias de su uso, Rusia, Irán, los Estados Unidos entre otros y algunas de las redes sociales, al tiempo que han denunciado las dificultades que tienen para detectarlas, han expresado su voluntad de colaborar con las autoridades para tratar de desbaratar sus acciones.
El tema es que las redes sociales hoy manejan tanta información personal que sus posibilidades de influir en las decisiones de las personas son muy altas. Se afirma que sólo una de ellas, acusada de incidir en las últimas elecciones de los Estados Unidos, maneja información y con esto un “perfil” de alrededor de 50 millones de personas.
Este es sólo uno de los riesgos que tenemos en nuestros días, por el mal uso de las redes sociales y a su vez es uno de los desafíos que tenemos que resolver a la brevedad, porque en caso contrario, solapadamente nos estará usando.
A.R.D.

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El merecido recuerdo a uno de nuestros grandes poetas

“Tu, que ciego en el placer,

cierras al alma los ojos
contempla en estos despojos
lo que has sido lo que has de ser,
ven a este sitio a aprender
del hombre la duración,
que en esta triste mansión
de desengaño y consejo,
cada sepulcro es espejo,
cada epitafio lección.

Sabias palabras las de Francisco Acuña de Figueroa, al pronunciar esta sentencia que ha sido recogida en el portal principal del Cementerio Central de Salto.
La enseñanza que supone esta poema del autor del himno nacional uruguayo, es realmente trascendente.
La concurrencia a la necrópolis en todas partes del mundo es una oportunidad de reflexión para toda persona que tenga un mínimo de sensibilidad.
Al recordarse hoy al insigne poeta uruguayo, que también es autor de la letra del himno paraguayo, entendimos que cabe el recuerdo para alguien que pocas veces recibe el recuerdo que merece.
Quien realmente se siente conmovido por las estrofas del verso de Acuña de Figueroa, denotan una sensibilidad particular que debiera movernos a todos los uruguayos.
La vida del poeta uruguayo ha sido muy particular. Hijo de un emigrante español y de una ciudadana argentina, es el creador de los himnos nacionales de Uruguay y de Paraguay. Sin embargo personalmente nunca apoyo las luchas por la independencia de estos países, por entonces colonias de España o Portugal, sino que permaneció fiel a estas coronas y a su dominación.
De todas formas nadie puede dudar de las buenas intenciones de Acuña de Figueroa, porque su vida así lo demuestra.
Las enseñanzas que dejan sus reflexiones son innegables y están alineadas con el concepto de Teresa de Jesús (Santa Teresa de Avila) quien señalaba:
“Vivir la vida se debe
de tal suerte que
viva se quede en
La muerte”
Ambos conceptos armonizan entre sí y son sin duda alguna una lección no sobre la muerte, sino sobre la vida.
En algún momento tendremos que asumir que lo más seguro que tenemos en la vida, como cualquier ser viviente, ya sea animal o vegetal, es la muerte.
Hoy es el día que los uruguayos han establecido como apropiado para recordar a Francisco Acuña de Figueroa, uno de los poetas compatriotas que nos han dejado innumerables enseñanzas.
Y el mejor recuerdo para él es sin duda asumir las enseñanzas que nos ha dejado.
A.R.D.

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La realidad de las pruebas PISA de educación

En más de una oportunidad hemos sostenido en estas mismas columnas que tomar las denominadas pruebas “PISA”, como indicador del nivel del sistema educativo nacional es algo así como intentar tomar sopa con el tenedor.
Es que las pruebas PISA, de acuerdo a la explicación difundida por sus propios impulsores es una prueba evaluatoria que – a nuestro entender – evalúa la practicidad de los conocimientos que cada sistema educativo aporta.
Deducir de esto el nivel educativo, la calidad educativa de cada sistema es un gran error. Uruguay tiene uno de los sistemas educativos que ha sido destacado a nivel internacional y hoy cuando la realidad es muy diferente, cuando ya no existen “códigos”, sigue siendo un buen nivel.
Esto no significa que no se encuentre jaqueado por elementos que no están directamente vinculados a la educación, pero inciden directamente en ella.
Cuando queremos comparar nuestro nivel educativo, basándonos en elementos que no necesariamente son indicativos de esto, sino que pueden y en los hechos revelan otros aspectos nos estamos equivocando.
No con esto pretendemos restar importancia o despreciar la evaluación de referencia, sino que lo que en realidad pretendemos demostrar es que no son las pruebas PISA la herramienta más apropiada para determinar la calidad educativa de un sistema.
Lo que debemos entender y asumir es que hoy la educación sigue siendo un elemento trascendente para formar ciudadanía y tiene otros desafíos.
Nadie puede ignorar, aunque así lo manifieste, que la educación, como formadora de ciudadanía es la herramienta clave y de allí que tenga tanta importancia y ocupa un plano central en las aspiraciones de todos, absolutamente todos los partidos políticos.
Para entendernos, las pruebas PISA son importantes, siguen siendo importantes y no compartimos que alguien se oponga a su realización, la cuestión es saber usarlas, porque a partir de ellas se escuchan conclusiones absolutamente erróneas y rebuscadas.
La educación tiene hoy grandes desafíos, porque es uno de los elementos más preciados para cualquier sistema. Uruguay, sus docentes y los conductores de la educación en general tienen muy claro esto y el sistema educativo se halla perfectamente diagnosticado.
Ello no quiere decir que todo lo que se hace es acertado, como tampoco se puede tildar todo de errado. Cuando se afirman estos alcances, evidentemente se está tratando de sacar un rédito político de algo que debe ser a nuestro entender una política de Estado de absoluta prioridad.
A.R.D.

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Vivienda, trabajo y salud

Probablemente sea la trilogía de elementos más importante a la que aspire todo uruguayo y sin embargo hoy es prácticamente inalcanzable, debido a las condiciones que rigen para cada caso.
La vivienda es un tema muy difícil de resolver. Las parejas jóvenes que deciden casarse o compartir la vida en pareja, lo usual es que opten por arreglárselas en la casa de alguno de sus progenitores, porque salvo contadas excepciones hoy alquilar y mucho menos comprar una casa es utópico para todos ellos.
Lo que antes se resolvía al menos circunstancialmente, mientras se ahorraba para la compra de un terrero donde luego, generalmente mediante la autoconstrucción se iba levantando la vivienda eso hoy es casi impensable.
No sólo por el precio de los bienes inmuebles que dificultan al punto de hacer casi inaccesible poder hacerlo, sino que además se vuelve casi imposible lograr reunir una cantidad mínima de dinero como para pensar ya sea en comprar un terreno más o menos bien ubicado o levantar su propia vivienda.
Es este uno de los aspectos más trascendentes para la vida social y probablemente una de las claves que puede explicar varios temas más, debido a que se trata de uno de los problemas más difíciles de resolver y una de las preocupaciones permanentes sobre todo para la juventud.
El sistema cooperativo y lo que hace el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, son loables, pero a todas luces insuficientes para las necesidades que se presentan.
Han surgido esfuerzos igualmente loables, como el Plan Juntos, que sin embargo no dio los frutos esperados, probablemente porque no se preparó a sus beneficiarios para acceder a una de estas viviendas y vivir en comunidad, compartiendo muchas cosas que nunca han compartido y admitiendo además muchos derechos de los demás que nunca han respetado.
Es así que vemos como algunas de estas viviendas han sido saqueadas y desmanteladas, incluso sus elementos básicos, de la cocina o del baño robados o malvendidos, incluso a veces por sus propios beneficiarios.
Es que precisamente hay que entender que la vivienda es muy importante para una familia, pero esta sin un trabajo decente y permanente inexorablemente terminará por buscar otras salidas aunque nos resulten inadmisibles.
El tema de la salud en alguna medida es previsible y lo mejor que podemos hacer en este sentido es controlar para evitar caer en situaciones irrecuperables.
En algún momento tendremos que asumir que esta trilogía va muy unida y si las separamos estaremos comprometiendo el éxito de cualquier plan o programa.
A.R.D.

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Lamentable

En las últimas horas los uruguayos tuvimos que soportar una situación realmente vergonzosa. Desde Argentina se afirma que la banca uruguaya figura entre los lugares más corruptos de América, porque todo el dinero proveniente de la corrupción del vecino país salió hacia Uruguay y fue a través del sistema uruguayo que llegó a su destino final de los paraísos fiscales.
Más allá de la reacción impulsiva que esto nos genera, por supuesto, un análisis más profundo nos lleva admitir que en buena medida se dan condiciones que llevan a pensar que el sistema es tan permeable que facilita enormemente estas acciones.
Por ejemplo, resulta inexplicable que recién ahora, cuando en Argentina se llevan a cabo acciones profundas para aclarar este tema, sale a la luz las limitaciones y omisiones que
El exapoderado de “Madres de Plaza de Mayo”, Sergio Schoklender, actualmente procesado por defraudación fue mucho más allá en sus afirmaciones, llegando a sostener que a través de las “madres” Kirchner aportó dinero para beneficiar votantes del frente Amplio.
Todo esto es por ahora acusaciones que no han sido probadas, pero lo que nos dejar realmente sorprendidos ha sido el comunicado de la Dirección Nacional de Aduanas y de un alto jerarca de la Prefectura Nacional que admiten que los controles tanto de Aduanas como de Prefectura son prácticamente inexistentes en determinados puntos fronterizos que los argentinos llaman “puntos negros”. Nos cuesta entender cómo personas extranjeras pueden venir al país y comprar bienes inmuebles donde establecen prácticamente sus propias normas y disposiciones. Incluso estableciendo hasta el ·derecho de admisión” a algunas empresas. Esta es la situación que admiten tanto Aduanas como la Armada Nacional en relación a Puerto Camacho, denominado el “colador de Carmelo”, en Colonia por donde se sospecha que pudieran haber ingresado millones de dólares provenientes de Argentina.
Lo lamentable no es que la frontera uruguaya tenga puntos “porosos”, sino esencialmente lo más lamentable es que los uruguayos ignoren esta situación que de no ser por estos casos muy sonados, seguimos creyendo que tenemos un país casi incorruptible, al menos así lo indican algunas encuestas, cuando al menos existen sospechas muy graves y aunque se diga lo contrario, hasta que no se investigue debidamente no sabremos si se trata de afirmaciones descabelladas o de confesiones verosímiles y creíbles.
Esto es lo más lamentable porque es la mejor forma de caer en la corrupción, sino existen controles eficientes y éstos quedan a la voluntad y disposición de una o algunas personas.
A.R.D.

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La llave es la equidad

Pocas horas antes el país se sumió en una nueva discusión en la que las partes parecen opositoras acérrimas e irreconciliables. En esta oportunidad la división fue a partir de la denominada Ley de Reforma del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas (más conocida como Caja Militar).
Es que mientras no haya suficiente equidad en el país las diferencias nos pondrán frecuentemente de cara a estas situaciones.
Mientras haya unos pocos que tienen muy buenos sueldos y parecen vivir en un país diferente, la enorme mayoría de los uruguayos vive con sueldos que incluso no les permiten llegar a fin de mes, estas situaciones serán frecuentes. Hay que saber que determinados militares se pueden jubilar con poco más de 40 años y no sólo con el último sueldo completo, sino con el sueldo correspondiente al grado inmediato superior.
Más allá de esto, los jubilados de la Caja Militar e incluso los funcionarios públicos en general pueden desempeñarse laboralmente luego de jubilados en estos sectores, en actividades regidas por otras cajas, como la privada, industria y comercio y demás posibilidades que no tienen quienes se desempeñan durante toda su vida en Industria y Comercio, como tampoco tienen los restantes privilegios.
El mayor ejemplo de esto se da precisamente en las fuerzas armadas, donde la oficialidad que se jubila lo hace con beneficios y privilegios que no tiene la tropa, vale decir, los militares de menor rango, simples soldados que en su mayoría viven en lugares sumamente carenciados o incluso en asentamientos debido a que la mensualidad que reciben no les permite acceder a otra cosa.
Si revisamos otras actividades, como la salud, y la mayoría de las profesiones nos encontraremos con situaciones similares. No significa que nos opongamos a la formación profesional.
No desconocemos que para llegar a ejercer estos cargos las personas deben prepararse, capacitarse y en algunos casos concursar o esperar que haya una vacante.
El tema no es menor porque la sociedad nos adiestró para aceptar estas inequidades, ya Florencio Sánchez con su “M´Hijo el Dotor” lo avizoraba e integramos generaciones donde la gran aspiración de todo trabajador ha sido darle a sus hijos la oportunidad de estudiar, de capacitarse y acceder a una profesión universitaria, porque de esta forma podría acceder a una situación privilegiada dentro de la sociedad.
En muchos casos esto se logró y de allí que el sistema no sólo se mantuvo, sino que se fortaleció aunque no por ello justifica las grandes inequidades existentes.
Estas es la realidad que de una vez por todas debemos entender y atender.
A.R.D.

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Si no se sabe usar bien la herramienta son inútiles los avances…

De alguna manera las posibilidades que ofrece hoy la tecnología, sobre todo de la comunicación, parecen ser antagónicas con todo lo que hasta el momento sabemos y conocemos en la materia.
Sin embargo insistimos en que la esencia de la comunicación sigue siendo la misma y más aún, todo lo que se ha avanzado en cuanto a lograr que la comunicación sea hoy considerada entre las ciencias sociales, tiene más validez que nunca.
Hoy sabemos que las posibilidades de comunicación se han facilitado enormemente. Existen posibilidades y elementos tecnológicos que nos permiten comunicarnos en una medida tal que ni siquiera la ciencia ficción de siglos anteriores sería capaz de hacernos pensar que sería posible.
Por estos días hemos tenido oportunidad de conocer a una profesional uruguaya que tiene clientes (pacientes en el caso que nos ocupa) en el Caribe. La atención es por videoconferencias, vale decir, que se hablan y al mismo tiempo se están viendo, algo que ni siquiera soñábamos con hacerlo posible décadas atrás.
Esta es la realidad de nuestros días. El avance en materia de comunicación es formidable, pero casi al mismo tiempo vemos como la ignorancia, la falta de formación elemental en la materia sigue siendo el mayor riesgo y en los hechos deja a diario el tendal, porque la falsa información, la deformación y la manipulación de la información sigue captando incautos que creen y repiten noticias absurdas que nada tienen que ver con la realidad y exponen a quienes las repiten al absurdo.
Este mismo concepto es el que lleva a que muchos de los nuevos “comunicadores” desestimen la esencia de la información y se inclinen por atribuir mayor validez e importancia a elementos secundarios, desestimando la verdadera esencia, como la credibilidad, basada en fuentes debidamente identificadas, en pruebas irrefutables y demás. Asumen como creíble lo primero que puede verse u oírse sin detenerse a verificar su credibilidad.
Esta es la cuestión. Todas las ventajas de la nueva tecnología se pierden debido al mal uso o la negligencia de no saber identificar una información verdadera de una falsa o mal confirmada. Esto desnaturaliza y arruina todo lo bueno que puede aportar la tecnología.
No lo olvidemos.
A.R.D.

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Más allá de lo que se ve

Lo que sigue es sólo una reflexión en alta voz, pero que entendemos tiene su razón de ser.
Es que muchos de los delitos más graves que llenan los noticieros y diversos medios de comunicación masiva no tienen explicación alguna más allá de una situación social general que ha sido promovida e impulsada de diversas formas, por el mismo concepto de, “hacé la tuya”.
En este sentido rige todo, porque supone tratar de satisfacer nuestro interés, nuestro placer, sin importar las consecuencias que pudiera acarrear.
Nos explicamos. Muchas veces hemos escuchado el reclamo de un mayor número de policías para enfrentar en mejores posibilidades el combate de la delincuencia.
Para nosotros y tal como lo hemos reiterado en estas columnas, no se trata tanto de cantidad, sino de calidad de las fuerzas policiales.
Una de las observaciones que recordamos efectuada por técnicos extranjeros llegados para analizar la situación existente en el país en materia de seguridad, expresaron que uno de los aspectos a revisar es sin duda la procedencia y la formación de los policías, porque frecuentemente procedían de realidades muy cuestionables.
Es en este sentido que la realidad es preocupante. Nos explicamos mejor. Un Policía, incluso con varios años en la fuerza de seguridad pública no se lleva a fin de mes más de 40 mil pesos en el bolsillo.
A esto debe sumarse el hecho de que la gran mayoría de ellos tiene compromisos económicos importantes que les reducen sensiblemente el sueldo debido a las retenciones.
En esta situación y siempre hablando hipotéticamente, si un delincuente le ofrece una suma importante en efectivo por “liberarle” una zona durante algunos minutos o mirar para otro lado, es difícil, muy difícil diríamos que decida rechazar la tentación.
No es bueno “demonizar” gratuitamente a quienes tienen por misión combatir el delito, sobre todo cuando no se tienen pruebas contundentes, pero tampoco es bueno desconocer la realidad, porque si no partimos de un diagnóstico acertado, no podremos hallar soluciones adecuadas.
El tema de la seguridad es multidisciplinario y quien crea que se resuelve cambiando un ministro, o endureciendo las penas se equivoca rotundamente.
La única solución a la difícil situación que vivimos requiere de un estudio profundo de las causas y luego de varias medidas conjuntas y adecuadas para enfrentarla.
Esto supone escuchar y atender aspectos que no siempre estamos dispuestos a escuchar y atender, porque siempre hemos preferido barrer para debajo de la alfombra y esconder lo que no nos agrada.
Si queremos mejorar en esta situación es imprescindible asumirlo en toda su dimensión.
A.R.D.

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El consumo de alimentos “chatarra”

Las cajas de los famosos cereales Zucaritas, de Kellogg´s, ya no lucen en Chile el simpático tigre que alienta a grandes y chicos a consumirlos; ya no hay huevos Kinder; entre las 6.00 y las 22.00 está prohibida la publicidad de alimentos altos en azúcar, sal, grasa y calorías en la televisión y las redes sociales y no está habilitada la venta de esos productos en centros de enseñanza preescolar, básica y media. Todo eso se desprende de la Ley 20 606, sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, que se promulgó en Chile en 2012 y comenzó a aplicarse en 2016, escribió en “la Diaria” Amanda Muñoz en la edición del miércoles 22 de agosto último.
En el país trasandino uno de cada cuatro niños de seis años, es obeso y además la cantidad de niños que presenta problemas cardiovasculares y problemas de sobrepeso y obesidad hacen pensar que dentro de pocos años habrá numerosos infartos y otras complicaciones en salud que hacen temer por la situación que habrá de presentarse en este sentido.
Un elemento fundamental en este sentido es la obligatoriedad que fija la ley para estos alimentos cuyo etiquetado frontal debe advertir “alto en contenido de…” (grasa, azúcar, sal y calorías).
En tanto en el Uruguay se prepara una ley que establezca exigencias similares en nuestro país. La principal oposición, tanto en el Uruguay, como en Chile es la industria, sobre todo de las trasnacionales que no se resignan a perder esta suculenta tajada del mercado consumidor.
Diversos “atractivos” son implementados para que los niños sean “atrapados” por una publicidad engañosa o resulten “enganchados” por el consumo de estos productos.
Frente a esta situación el camino hallado por los trasandinos ha sido la unión entre médicos, científicos y legisladores para establecer las condiciones correspondientes.
El desafío no es menor. El poder de las multinacionales en este sentido es conocido y seguramente impedir que continúen con la publicidad engañosa y las diferentes estratagemas halladas para burlar las disposiciones son múltiples y sobre todo, como toda la industria prácticamente, lo que busca es tentar al mercado para que el consumo sea cada vez mayor.
Este objetivo por supuesto que no es compatible con la salud humana, porque en realidad no se detiene en analizar las consecuencias que pueda tener un consumo masivo de estos productos, por la sencilla razón que no les importa, aunque se diga lo contrario.
A.R.D.

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Darles el lugar que les corresponde

Si hay alguien que en nuestro país de alguna manera se sienten discriminados, son precisamente los discapacitados, vale decir, las personas con capacidades diferentes, ya sean física, intelectuales u otros.
El prefijo “Dis” ya habla de una discriminación, porque somos capaces de realizar las mismas tareas que realizan las personas “normales”, sostenía uno de los carteles exhibidos en una de las últimas marchas realizadas en Montevideo.
Más allá de las diferencias que seguramente existen, es cierto que Uruguay tiene aún mucho por hacer si realmente quiere marcar rumbos en materia de igualdad de derechos para estas personas.
El acceso a las oficinas públicas y privadas, el acceso al transporte, las oportunidades laborales y hasta el acceso a la salud marcan las diferencias que existen con estas personas.
Lo que a una persona “normal” puede costarle determinado esfuerzo a quien presenta una discapacidad se le vuelve una montaña en algunos casos imposible de superar si no se le facilitan las cosas.
La marcha de referencia replanteó la situación que se vive en nuestros días. Es frecuente ver como el gobierno uruguayo se autoproclama como sensible e interesado en eliminar las muestras de discriminación existentes en la sociedad.
Sin embargo a poco nos interesemos en profundidad sobre alguno de los aspectos indicados habremos de verificar cuál es la situación real y concreta.
Que sepamos no existe en el país un organismo capaz de determinar qué tareas puede realizar una persona con alguna discapacidad. Es este el punto de partida, en cuanto las llamadas “discapacidades” pueden ser muy diferentes y por lo tanto también las tareas a realizar pueden ser muy distintas.
Existen esfuerzos privados dignos del mayor apoyo, pero lamentablemente no lo han logrado porque la comunidad misma parece desinteresarse en este aspecto.
Eso sí, a todos los partidos políticos les gusta proclamar su aspiración de atender la situación, de eliminar las discriminaciones y de lograr una comunidad donde todas las personas sean tratadas de acuerdo a sus posibilidades y su talento y no de acuerdo a su mal llamada “capacidad”.
En otros países hemos visto como personas con algún tipo de discapacidad han hecho carrera política y vaya si demuestran que tienen tanta o más capacidad que los “normales” que se han desempeñado antes en el cargo.
No quiere decir que por ser discapacitada una persona tenga más aptitud que alguien “normal” para desempeñar un cargo, pero tampoco que tenga menos si se le exige una tarea acorde.
Es lo que pensamos.
A.R.D.

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En esta noche nostalgiosa

Esta noche es la noche que los uruguayos han marcado en el almanaque para dedicarla a recordar música, canciones y otros elementos que marcaron épocas pasadas.
De la mano de Pablo Lecueder, el disc jockey que tuvo el gran acierto de buscar una fecha en el año en que los uruguayos se sintieran unidos por el recuerdo se programan fiestas y diversas veladas en que el común denominador es la alegría,
Hasta aquí todo bien, porque las estadísticas nos confirman que el 24 de agosto es la fecha en que más uruguayos salen de sus hogares para disfrutar de fiestas de la nostalgia, compartiendo éxitos musicales y hasta vestimentas.
En contrapartida en años anteriores también era esta la fecha en que se consumía más bebidas alcohólicas y las consecuencias eran lamentables porque también se registraba un grave índice de siniestralidad vial.
Felizmente en las últimas décadas esto se ha corregido en cuanto prácticamente no se han registrado accidentes de gravedad y esto indica que se ha asumido la responsabilidad que suponen los festejos sin excesos.
Nada mejor sobre todo para los adultos mayores que el reencuentro, que volver a vivir los éxitos de sus días, sus canciones, su música, su vestimenta, lo que desemboca en la reminiscencia de valores de épocas pasadas, una conducta que resulta altamente contagiante.
La denominada “noche de la Nostalgia” goza de una simpatía en general que lleva no sólo al recuerdo de los buenos valores vividos, sino que es una buena ocasión para participar en acciones sociales colectivas y bien inspirada que resultan altamente beneficiosas para una comunidad que necesita encontrar motivos para encontrarse, para unirse, para compartir por sobre todas las diferencias que existen y seguirán existiendo.
La Noche la Nostalgia es sólo una excusa para el encuentro y así debe ser. En muchos casos se reencuentran grupos de amigos, compañeros de aulas en diversos centros de estudio, pero también existen fiestas en las que se juntan personas que lo único que tienen en común es la edad, similar y en la que llegaron a compartir la música y las fiestas en general.
Es una buena ocasión para integrarse y para sentirse más unidos. Así como “la celeste” nos une a todos por encima de colores, de ideologías, de religiones y de partidos políticos en general, la nostalgia de esta fecha también debe ser un motivo de reencuentro y celebración.
A.R.D.

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Delitos más graves y leyes más flojas no armonizan

Algunas décadas atrás una persona nos comentó el significado de “ciudad de perros chicos y ciudad de perros grandes”.
La cuestión estaba relacionada a la seguridad precisamente. En aquel momento casi cuatro décadas atrás, Salto estaba entre “las ciudades de perros chicos”, porque los canes no tenían por función primordial la seguridad, sino que eran las mascotas, no tenían por qué ser feroces y por lo tanto sólo las excepciones lo eran.
Las “ciudades de perros grandes”, eran las más peligrosas, en televisión y en el cine veíamos las mansiones cuidadas por mastines y otros perros feroces, adiestrados para atacar.
Estábamos lejos de la realidad de nuestros días. Eran tiempos en que muchas familias aún acostumbraban dejar la puerta abierta, sobre todo a la hora de la siesta.
No es precisamente la realidad que tenemos en nuestros días, donde en la enorme mayoría de los casos los perros en las fincas son guardianes, han sido adiestrados para atacar a cualquier intruso y en más de una ocasión incluso se exagera esta misión y han habido casos – felizmente excepcionales – en que estos perros terminan mordiendo y hasta a veces matando a niños o personas ancianas.
Pero todo esto viene al caso para poner de manifiesto cómo han cambiado los tiempos y cómo estamos parados frente a esta realidad.
Hoy en la mismísima zona céntrica de Salto donde existe por lo menos una docena de financieras que trabajan con dinero, han optado por hacerlo a puertas cerradas y como precaución exhortan a sus clientes a llamar a la puerta para ser atendidos.
Es que lo que antes eran solo “rateros” o descuidistas, que hurtaban esporádicamente, hoy son rapiñeros que usan armas de fuego y ni que hablar de los temibles “motochorros”, que escondidos tras sus cascos cometen las peores tropelías.
Es decir, que es evidente que el delito se ha agravado. Antes eran robos de poca monta y sin sangre, porque había “códigos” incluso entre los delincuentes.
Hoy ya nada de eso existe. Los delincuentes no osan en disparar y matar. En cambio del otro lado del mostrador la ley parece haberse ablandado de tal forma que la policía ya no puede interrogar, salvo que haya un abogado presente y como la enorme mayoría de la delincuencia no es capturada “in flagrante delito”, es muy difícil, por no decir imposible, probarle su culpabilidad.
En buen romance, la delincuencia se ha agravado notoriamente y prolifera el uso de armas de fuego y en contrapartida las leyes parecen haber aflojado tanto su responsabilidad que existe la convicción que con un simple pedido de disculpas o un “acuerdo”, aún aquellos autores de delitos quedan libres.
¡Así estamos!
A.R.D.

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Recepción de Avisos Clasificados