Faltan salones y el incremento estudiantil obliga a dictar clases fuera del local, la Intendencia y otras instituciones colaboran con la situación

La matrícula de estudiantes de la Regional Norte de la Universidad de la República está en su pico más alto con más de 5.000 alumnos y su capacidad locativa (12 aulas) está colmada, con grupos de distintas Facultades que tienen clases en instituciones públicas o privadas que colaboran auxiliando con sus locales a la Regional Norte.
Los profesores de algunos grupos de distintas facultades dictan sus clases en locales como la Biblioteca Municipal cedida por la Intendencia de Salto, la Escuela Hiram, la Cooperativa Víctor Lima o el local sindical de AEBU.
Dichas instituciones prestan los salones de sus locales sin ningún tipo de remuneración a cambio, lo hacen en completo apoyo y colaboración con la Regional Norte de la Universidad de la República, según comentó a EL PUEBLO, su director, Alejandro Noboa.
“El edificio ya venía saturado desde hace un tiempo y en la tardecita teníamos posibilidad de contar con más aulas, pero en la mañana nos vemos apretados, porque es cuando se juntan más docentes, tratamos de organizarnos dentro de la Universidad pero a veces no podemos y hay grupos que se establecieron afuera, donde ya el docente y los alumnos saben, como puede pasar con algun grupo de las licenciatura de Turismo, de los cursos de Derecho, los de la Licenciatura en Diseño y otros más”, informó Noboa.
El director de la Regional Norte calificó como un “buen síntoma” el hecho de que la poblacion salteña y las instituciones se comprometan con la Universidad y colaboren “a mi me parece bárbaro esa buena disposición, es un buen síntoma para la institución y un gran respaldo, sabemos que no podemos contar con esa colaboracion por siempre y no es nuestra intencion abusar de eso, pero por un tiempo es una muy buena ayuda y la agradecemos profundamente”, dijo Noboa.
EL ALUMNADO HA LLEGADO A SU TOPE MÁXIMO CON 5.000 ESTUDIANTES
El director de la Regional Norte, Alejandro Noboa, confirmó a este diario que son más de 5.000 los alumnos que actualmente asisten a dicho centro de estudios. Este año ingresaron 1.055 alumnos, los cuales sumados a los 4.200 estudiantes que ya asistían a la Regional, sobrepasan los 5.000 alumnos en una infraestructura que tiene ya 10 años y permanece con la misma capacidad locativa.
La incorporación de nuevas opciones a través de las distintas facultades que se han sumado en los últimos años, generó una importante aceptación entre los jóvenes y por consiguiente un incremento destacado en la matrícula que se ha comenzado a notar año tras año.
“Es dificil prever con anticipacion como va a ser la matrícula, veníamos con un nivel de 500 a 800 inscriptos y este año superamos los 1.000 estudiantes, era difícil prever una aceptación tan importante como la que se tuvo, sobre todo porque estábamos ofrereciendo carreras nuevas y no sabíamos cómo eso iba a repercutir en los estudiantes, no teníamos una certeza en la aceptacion de las distintas opciones”, comentó el director de la Regional Norte.
Las estimaciones que realizan las autoridades de dicho centro educativo, en cuanto a nuevos ingresos de estudiantes para los próximos años, pasa por una expectativa de estabilidad y mantenimiento del mismo, “hemos llegado a un tope de crecimiento del alumnado, podría crecer más si se completa la carrera de Medicina, pero sino, se estima que los ingresos a primer año bajen un poco a partir del 2014, creo que este año hemos llegado a la cúspide de alumnos”, agregó.
Noboa considera que el crecimiento que se da en Salto, forma parte del crecimiento que se estima para el interior del país, pero considera que el mismo se debe dar con equidad.
“Si Salto crece, se piensa hacer crecer Paysandu y Tacuarembó, hay que equilibrar el crecimiento y la capacidad de respuesta que se puede ofrecer, porque la expectativa de crecimiento desde la obra pública siempre es más lenta” dijo.
LA PRIMERA ETAPA DEL LOCAL ANEXO SOLO SERÁ PARA LABORATORIOS
En lo que tiene que ver con las ampliaciones previstas para la creacion de un local anexo en el mismo predio donde está ubicado el edificio central de la Regional Norte, con acceso por calle Misiones casi Varela, Noboa comentó que para la segunda mitad de este año, está previsto que la Universidad realice el llamado a apertura de licitación, “pero allí básicamente se construirán salones que se usarán como servicios de laboratorios, no habrá más salones para clases, aunque el traslado de los laboratorios al nuevo local implicaría la liberación de salones que ya se vienen usando con ese destino en el edificio central de la Regional”, afirmó su director.
Asimismo, Noboa señaló que “el nuevo local que se piensa construir nos permitirá liberar salones del edificio central, estamos tratando de que se amplíe la construccion de ese nuevo edificio y se incorporen aulas, que en un principio no estaban previstos, ya que formarían parte de una segunda etapa, pero estamos en tratativas y esperamos que se hagan las dos plantas, aunque eso no es fácil”, concluyó Noboa.

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Departamento de Ciencias Sociales: pasado, presente y futuro…

Dr. Mauricio Tubío (Director de D.C.S.)

Desde el año 1989 la Facultad de Ciencias Sociales viene realizado un fuerte proceso de descentralización de sus funciones universitarias: enseñanza de grado, investigación y extensión, en la Regional Norte de la UDELAR.

Como resultado de dicho proceso, desde la instalación de la Licenciatura en Sociología en el año 1992, se ha ido conformando un equipo docente radicado en Salto que ha sustentado el desarrollo de la enseñanza de grado, y que en la actualidad sostiene el dictado de dos licenciaturas en forma completa, a saber, la Licenciatura en Ciencias Sociales (pensada exclusivamente para ser impartida en la Regional Norte) y la Licenciatura en Trabajo Social. En la actualidad se cuenta con más de 200 egresados y 50 profesores, muchos de los cuales se han radicado en la región.
Paralelamente, en el mismo año, se instaura la Unidad de Estudios Regionales (UER) teniendo como cometido primordial la generación de investigación científica, de calidad, que atienda las especificidades regionales del país desde las Ciencias Sociales y; la extensión de sus resultados al conjunto de la sociedad local. En este sentido, desde entonces, la enseñanza de grado se ha apoyado en la investigación realizada en la UER, contando con líneas propias de investigación en el área del “Desarrollo Regional”, contando con un cúmulo de publicaciones, organización y presentación en  congresos y eventos académicos de carácter  nacional y/o internacional.
Esta actividad de investigación científica se acompasa con la suscripción de convenios y acuerdos de trabajo con actores e instituciones de la región, además de apoyos financieros brindados por la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC), Fundación Rockefeller, Convenios Alfa con Unión Europea para la formación de estudios doctorales, etc.
Este impulso académico se vio reforzado por parte de la Facultad siendo el servicio universitario que ha implementado el Primer Diploma de Posgrado en el interior del país. Así, con apoyo de los departamentos de Sociología y Ciencia Política a nivel central, en el año 1997 comenzaron los cursos correspondientes a la Primera Edición del Diploma en “Gestión del Desarrollo Regional”.
En suma, han pasado ya 20 años desde la fundación de la Unidad de Estudios Regionales, teniendo como corolario la formación del Departamento de Ciencias Sociales (DCS) de la Regional Norte en el presente año. Este hecho marca un hito de gran importancia en la generación de institucionalidad basada en las capacidades radicadas en la Regional Norte, donde, a partir de una nueva ordenanza se comienza a avizorar el desarrollo disciplinar en un contexto descentralizado y autónomo. El DCS se suma a ese proceso, aportando un colectivo de recursos humanos de alto nivel de formación, con niveles de Maestrías y Doctorados, realizados tanto en el país como fuera.
Por medio del Programa de Consolidación de la Investigación de Calidad, financiado por la CSIC, se ha mejorado la dotación de recursos humanos y materiales, de cara al mantenimiento y consolidación de dos líneas de investigación generales, las cuales agrupan aproximadamente 15 investigadores, estas son:
1) Transformaciones productivas y desarrollo territorial
2) Transformaciones en los marcos políticos-institucionales a escala regional
Finalmente, se encuentra a nivel de propuesta la implantación de la Maestría en Desarrollo e Integración Regional. Esta oferta ha sido diseñada por los servicios del área social radicados en la RN, cerrando así la tríada que vincula la enseñanza integral, con la investigación y extensión universitaria.
La serie de trabajos publicados en esta separata, son productos surgidos de dichas líneas, las cuales han sido sintetizadas para difundir los principales hallazgos de las investigaciones en curso.

TubioComo resultado de dicho proceso, desde la instalación de la Licenciatura en Sociología en el año 1992, se ha ido conformando un equipo docente radicado en Salto que ha sustentado el desarrollo de la enseñanza de grado, y que en la actualidad sostiene el dictado de dos licenciaturas en forma completa, a saber, la Licenciatura en Ciencias Sociales (pensada exclusivamente para ser impartida en la Regional Norte) y la Licenciatura en Trabajo Social. En la actualidad se cuenta con más de 200 egresados y 50 profesores, muchos de los cuales se han radicado en la región.

Paralelamente, en el mismo año, se instaura la Unidad de Estudios Regionales (UER) teniendo como cometido primordial la generación de investigación científica, de calidad, que atienda las especificidades regionales del país desde las Ciencias Sociales y; la extensión de sus resultados al conjunto de la sociedad local. En este sentido, desde entonces, la enseñanza de grado se ha apoyado en la investigación realizada en la UER, contando con líneas propias de investigación en el área del “Desarrollo Regional”, contando con un cúmulo de publicaciones, organización y presentación en  congresos y eventos académicos de carácter  nacional y/o internacional.

Esta actividad de investigación científica se acompasa con la suscripción de convenios y acuerdos de trabajo con actores e instituciones de la región, además de apoyos financieros brindados por la Comisión Sectorial de Investigación Científica (CSIC), Fundación Rockefeller, Convenios Alfa con Unión Europea para la formación de estudios doctorales, etc.

Este impulso académico se vio reforzado por parte de la Facultad siendo el servicio universitario que ha implementado el Primer Diploma de Posgrado en el interior del país. Así, con apoyo de los departamentos de Sociología y Ciencia Política a nivel central, en el año 1997 comenzaron los cursos correspondientes a la Primera Edición del Diploma en “Gestión del Desarrollo Regional”.

En suma, han pasado ya 20 años desde la fundación de la Unidad de Estudios Regionales, teniendo como corolario la formación del Departamento de Ciencias Sociales (DCS) de la Regional Norte en el presente año. Este hecho marca un hito de gran importancia en la generación de institucionalidad basada en las capacidades radicadas en la Regional Norte, donde, a partir de una nueva ordenanza se comienza a avizorar el desarrollo disciplinar en un contexto descentralizado y autónomo. El DCS se suma a ese proceso, aportando un colectivo de recursos humanos de alto nivel de formación, con niveles de Maestrías y Doctorados, realizados tanto en el país como fuera.

Por medio del Programa de Consolidación de la Investigación de Calidad, financiado por la CSIC, se ha mejorado la dotación de recursos humanos y materiales, de cara al mantenimiento y consolidación de dos líneas de investigación generales, las cuales agrupan aproximadamente 15 investigadores, estas son:

1) Transformaciones productivas y desarrollo territorial

2) Transformaciones en los marcos políticos-institucionales a escala regional

Finalmente, se encuentra a nivel de propuesta la implantación de la Maestría en Desarrollo e Integración Regional. Esta oferta ha sido diseñada por los servicios del área social radicados en la RN, cerrando así la tríada que vincula la enseñanza integral, con la investigación y extensión universitaria.

La serie de trabajos publicados en esta separata, son productos surgidos de dichas líneas, las cuales han sido sintetizadas para difundir los principales hallazgos de las investigaciones en curso.

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Inversión I+D y desarrollo humano: la región tiene la palabra

Investigación científica soberana, con nivel internacional
y sensibilidad social. R. Arocena

Investigación científica soberana, con nivel internacional y sensibilidad social. R. Arocena

Si observamos las estadísticas internacionales se puede concluir de manera inequívoca que la correlación entre laNoboainversión en investigación científica y el nivel de desarrollo humano de la sociedad es estrecha y se asocian fuertemente de manera positiva, vale decir cuando crece uno crece el otro. Basta tener en cuenta que los países con más altos índices de desarrollo humano como es el caso de Alemania y Suecia invierten de manera intensiva en investigación científica y ello repercute en sus estándares de desarrollo.

Si analizamos los gráficos siguientes, que  muestran la evolución de la inversión en investigación y el índice de desarrollo humano en una serie histórica (parcial) podemos reafirmar esta hipótesis:

La evolución en ambos casos (Inversión en I+D e IDH) se acompasan creciendo hasta el año 2009 y comienzan a descender luego producto seguramente de la disminución de la inversión por la crisis europea.

En el Uruguay, que como se observa en el cuadro, aún estamos muy lejos de los niveles analizados para otros países, como son los casos mencionados. Pensando en un modelo país de innovación donde no sólo la Universidad desarrolle esta actividad sino que otros organismos públicos y privados también lo hagan este porcentaje deberá aumentar aún más.

A diferencia de los países desarrollados, en Uruguay, la investigación se hace fundamentalmente, casi en un 80%, en la Universidad de la República. Por poner un ejemplo en España este tipo de actividades fueron financiadas por la administración pública (el 44,5 por ciento).

Ahora bien, el otro eje que cruza esta función es el eje territorial, la mayoría de la investigación  científica se hace en la capital del país, apenas un pequeño porcentaje se hace en el interior. Es por ello que la presentación de la actividad de investigación social que estamos realizando con esta publicación tiene una doble virtud, coopera al desarrollo humano del Uruguay pero además lo hace redistribuyendo la tarea en otro punto del territorio nacional lo suficientemente distante, en un contexto socioeconómico y cultural específico y diferente. Cabe citar que recientemente hemos organizado en la Regional Norte las III Jornadas de investigadores en las cuales se presentaron más de 140 trabajos de autores que desarrollan su actividad en la región, sin duda una muestra de lo que se está haciendo en ese sentido.

DibujoddddddddddddLa importancia que tiene ver desde las ciencias sociales y desde la región la realidad del país es sustantiva si pretendemos la construcción de un país democrático y equitativo. Las hipótesis que se pueden formular desde un contexto donde se cultiva el desarrollo regional son muy diferentes que las que se pueden plantear desde el centro del poder nacional. Las necesidades observadas desde el territorio, históricamente relegado, ponen en el foco de la discusión sobre las políticas públicas a las poblaciones. Es necesario cambiar la construcción que se hace de la realidad nacional para que cambie definitivamente el sentido de la inversión pública. Todos conocemos el país del sur y del este (lo que a un amigo le gusta llamar el país de la autopista) pero es clave que se haga conocer el país del norte con sus particularidades productivas, culturales y sociales. Entender esto es extender las posibilidades de desarrollo en el futuro de la región, resulta fundamental que los actores territoriales públicos y privados lo entiendan y lo adopten como premisa para orientar sus políticas. Contar con una política de ciencia y tecnología con enclave regional es cimentar las bases para la mejora del bienestar de la sociedad regional, no tengamos duda de ello.

Por último y para terminar, parafraseando al Dr. Arocena, hay tres factores que deben jugar en el desarrollo de la investigación científica soberana: que sea de primer nivel, que sea pertinente a la región y que además sea socialmente sensible, lo que aquí se presenta es un ejemplo de ello.

Dr. Alejandro Noboa

Director de RN

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Inversiones, empleo y desarrollo. La situación de Salto en el contexto de la región y el país

A pesar del reducido tamaño del país, es posible observar diferencias significativas en el desarrollo de los diferentes espacios subnacionales que lo componen. Una de las estrategias pensadas a los efectos de corregir estos desequilibrios territoriales es, la del estímulo a la radicación de inversiones (Ley 16.906, entre otros), las que se supone generarán empleo, tanto directo como indirecto.
En el artículo se analizan algunos indicios del resultado de esta política para la región y el departamento.
Grandes rasgos del
empleo regional
Considerando a la región litoral, como aquella conformada por los departamentos de Salto, Paysandú, Río Negro y Soriano, se puede decir que la misma fue afectada por el proceso de restructuración económica de fines del siglo pasado, con una recomposición de ramas y sectores de actividad, lo que tuvo consecuencias sobre el mercado laboral.
Estas cuestiones han sido abordadas en diferentes estudios realizados en el Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República. En los mismos se ha dado cuenta de las características y funcionamiento de los mercados de trabajo sectoriales y sus consecuencias para la calidad de vida de los trabajadores y sus hogares. Es así, que se ha indagado en los fenómenos de desindustrialización; de las condiciones del empleo en sectores como el citrícola o el hortícola; así como en los denominados servicios turísticos directos y; más recientemente, en otros de dinamismo reciente, como el forestal y el de la producción de arándanos.
En estas investigaciones se pudo ver que, el carácter temporal de las ocupaciones agrícolas, sumado a las malas condiciones en que se realizan y a los bajos salarios; los que también predominan en el sector de los servicios turísticos y, en buena parte de los empleos industriales tercerizados; plantea dudas acerca del posicionamiento favorable de la región en el contexto nacional a corto y mediano plazo.
La situación del empleo regional y departamental
La población ocupada lo está principalmente en dos ramas de actividad, la correspondiente a agricultura, silvicultura y pesca; y la de comercio; las que tomadas en conjunto representan un 36,7% en el departamento de Soriano, un 37.6% en Paysandú, un 38,53% en Río Negro, y un 41,9% en Salto.
El desempleo – Si bien la tasa promedio de desocupación de la región para 2011 se situaba en los niveles del total del país, al interior de la misma presentaba comportamientos dispares, con Soriano (5,2) por debajo de la media nacional (6,0); Paysandú casi en el promedio (5,9); en tanto que Salto (6,8) y Río Negro (6,7) se ubicaban por encima del mismo.
Son justamente los sectores que ocupan más cantidad de trabajadores (agricultura y comercio), además del servicio doméstico, aquellos que contribuyen en mayor medida a la tasa de desocupación.
Empleo no registrado – considerando a este indicador del empleo con restricciones, si bien el mismo se viene reduciendo sistemáticamente para el total del país, esa tendencia no es acompañada por los departamentos que integran la región, situándose los cuatro por encima de la media nacional en 2011. En el caso específico de Salto, esta tasa era 6,4 puntos superior al promedio del país.
En términos generales las ramas que más contribuyen al empleo no registrado son aquellas que ocupan mayor cantidad de trabajadores, y donde también el desempleo es más alto, es decir, el comercio y  la correspondiente a agricultura, silvicultura y pesca; aunque también destaca en algún caso el de la construcción (Paysandú) y la industria manufacturera (Río Negro y Soriano); además del servicio doméstico, sector que se caracteriza por un alto componente de trabajo “en negro”.
Tendencias a corto plazo, de acuerdo a las inversiones proyectadas en el marco de la COMAP
A continuación se realiza un análisis de los proyectos presentados en 2011 a la Comisión de Aplicación de la Ley de Promoción y Protección de Inversiones (N°16.906), las que si bien no son todas las que recibirán los diferentes departamentos, constituyen un indicador de la distribución espacial de la actividad económica y del empleo que se espera crear en los próximos años.
En lo que a eso respecta, se puede ver que la mitad de los proyectos tienen como destino a la capital del país y, si se considera a los departamentos de la zona sur en su conjunto, allí se localizarán el 74% de las propuestas.
En cuanto a la cantidad de capital que se prevé invertir, llama la atención el caso del departamento de Durazno, el que con apenas 11 proyectos, recibiría algo menos de la mitad del monto total; aunque eso solamente signifique un 5% de los empleos comprometidos.
Finalmente, en lo referente a la cantidad de empleo que se espera generen los proyectos, casi ocho de cada diez nuevos puestos de trabajo (78,9%) serán para los departamentos de la zona sur (Montevideo, Canelones, San José, Maldonado y Colonia).
Observando concretamente a la región litoral, si bien la misma aparece como una de las que mayor cantidad de proyectos recibirá, es donde menos cantidad de capital se invertirá, además de ser la segunda donde menos empleo se creará como resultado de los proyectos presentados.
También al interior de la misma se presenta un panorama heterogéneo, con departamentos que captarán mayor volumen de divisas y de empleos.
Del cuadro surge que es a Río Negro donde irá la mitad del dinero que se invierta, así como adonde se generarán la mayor cantidad de empleos. Lo opuesto sucede en el caso de Salto, el segundo destino en cantidad de propuestas, pero con una participación en el total de la inversión regional que no alcanza a ocho puntos, lo que implica que, en promedio por proyecto, la misma es la más baja entre los cuatro departamentos.
Por otra parte, la mitad de las propuestas presentadas para Salto corresponden a actividades de alojamiento y servicios de comida, lo que reafirma el perfil del territorio como destino turístico. En términos amplios, 6 de cada 10 inversiones se realizarán en el sector terciario y un 18% en el primario, lo que ayuda a reforzar los rasgos predominantes de la estructura económica departamental.
Otra forma de clasificar a los empleos que se generarían es según los requisitos de calificaciones. En lo referente a este aspecto, el caso de Salto destaca como el que menores beneficios obtendrá, ya que casi seis de cada diez empleos previstos son no calificados. Esto podría estar indicando la incidencia que tendrán las inversiones proyectadas en el desarrollo del departamento, manteniéndose la situación actual, donde el mismo destaca por tener mayor cantidad de ocupados no calificados.
Se aprecia entonces que, además del desequilibrio norte-sur, también al interior de los espacios regionales se producen especializaciones que pueden dar lugar a desarrollos desiguales.
Comentarios
finales
El escenario negativo de los indicadores del mercado laboral en el departamento se mantendría a corto plazo, al menos considerando las propuestas presentadas a la COMAP, las que muestran una baja participación en la cantidad de capital a invertir y de puestos de trabajo a generar. Además, el empleo que se produciría sería en mayor medida no calificado, en actividades donde éstos son, generalmente, peor pagos. De hecho, los puestos de trabajo en los principales sectores de la demanda (agricultura, comercio, servicio doméstico y otros servicios), se encuentran entre los más “sumergidos” en materia salarial.
Fuentes
consultadas
- Instituto Cuesta Duarte/PIT-CNT (2012), El nivel de salarios 2011, revisado el 14 de octubre de 2012 en http://www.cuestaduarte.org.uy/portal/
- Leal J. (1997), El mercado de empleo en el sector de los servicios turísticos en el departamento de Salto, Documento de Trabajo Nº 32 UER FCS- RN, Salto, Uruguay.
- Leal, J.; Borrelli, J. y Rundie, C. (2012),  Turismo, empleo y desarrollo en el litoral termal de Uruguay, aceptado para su publicación en Revista Estudios y Perspectivas en Turismo, Centro de Investigaciones y Estudios Turísticos, Argentina.
-MTSS/OMT (2012), Serie informes departamentales. Principales indicadores del mercado de trabajo, incluyendo proyectos de inversión. MTSS, Unidad de Evaluación y Monitoreo de Relaciones Laborales y Empleo, Observatorio de Mercado de Trabajo, Montevideo.
-Núñez A. y Leal J. (1997),  IV Censo a Productores con Cultivos Hortícolas bajo Invernáculos del departamento de Salto, Documento de Trabajo Nº29, UER- RN-UdelaR, Salto, Uruguay.

A pesar del reducido tamaño del país, es posible observar diferencias significativas en el desarrollo de los diferentes espacios subnacionales que lo componen. Una de las estrategias pensadas a los efectos de corregir estos desequilibrios territoriales es, la del estímulo a la radicación de inversiones (Ley 16.906, entre otros), las que se supone generarán empleo, tanto directo como indirecto.

En el artículo se analizan algunos indicios del resultado de esta política para la región y el departamento.

Grandes rasgos del empleo regional

Considerando a la región litoral, como aquella conformada por los departamentos de Salto, Paysandú, Río Negro yDibujollllSoriano, se puede decir que la misma fue afectada por el proceso de restructuración económica de fines del siglo pasado, con una recomposición de ramas y sectores de actividad, lo que tuvo consecuencias sobre el mercado laboral.

Estas cuestiones han sido abordadas en diferentes estudios realizados en el Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República. En los mismos se ha dadoDibujollllllll cuenta de las características y funcionamiento de los mercados de trabajo sectoriales y sus consecuencias para la calidad de vida de los trabajadores y sus hogares. Es así, que se ha indagado en los fenómenos de desindustrialización; de las condiciones del empleo en sectores como el citrícola o el hortícola; así como en los denominados servicios turísticos directos y; más recientemente, en otros de dinamismo reciente, como el forestal y el de la producción de arándanos.

En estas investigaciones se pudo ver que, el carácter temporal de las ocupaciones agrícolas, sumado a las malas condiciones en que se realizan y a los bajos salarios; los que también predominan en el sector de los servicios turísticos y, en buena parte de los empleos industriales tercerizados; plantea dudas acerca del posicionamiento favorable de la región en el contexto nacional a corto y mediano plazo.

La situación del empleo regional y departamental

La población ocupada lo está principalmente en dos ramas de actividad, la correspondiente a agricultura, silvicultura y pesca; y la de comercio; las que tomadas en conjunto representan un 36,7% en el departamento de Soriano, un 37.6% en Paysandú, un 38,53% en Río Negro, y un 41,9% en Salto.

El desempleo – Si bien la tasa promedio de desocupación de la región para 2011 se situaba en los niveles del total del país, al interior de la misma presentaba comportamientos dispares, con Soriano (5,2) por debajo de la media nacional (6,0); Paysandú casi en el promedio (5,9); en tanto que Salto (6,8) y Río Negro (6,7) se ubicaban por encima del mismo.

Son justamente los sectores que ocupan más cantidad de trabajadores (agricultura y comercio), además del servicio doméstico, aquellos que contribuyen en mayor medida a la tasa de desocupación.

Empleo no registrado – considerando a este indicador del empleo con restricciones, si bien el mismo se viene reduciendo sistemáticamente para el total del país, esa tendencia no es acompañada por los departamentos que integran la región, situándose los cuatro por encima de la media nacional en 2011. En el caso específico de Salto, esta tasa era 6,4 puntos superior al promedio del país.

En términos generales las ramas que más contribuyen al empleo no registrado son aquellas que ocupan mayor cantidad de trabajadores, y donde también el desempleo es más alto, es decir, el comercio y  la correspondiente a agricultura, silvicultura y pesca; aunque también destaca en algún caso el de la construcción (Paysandú) y la industria manufacturera (Río Negro y Soriano); además del servicio doméstico, sector que se caracteriza por un alto componente de trabajo “en negro”.

Tendencias a corto plazo, de acuerdo a las inversiones proyectadas en el marco de la COMAP

A continuación se realiza un análisis de los proyectos presentados en 2011 a la Comisión de Aplicación de la Ley de Promoción y Protección de Inversiones (N°16.906), las que si bien no son todas las que recibirán los diferentes departamentos, constituyen un indicador de la distribución espacial de la actividad económica y del empleo que se espera crear en los próximos años.

En lo que a eso respecta, se puede ver que la mitad de los proyectos tienen como destino a la capital del país y, si se considera a los departamentos de la zona sur en su conjunto, allí se localizarán el 74% de las propuestas.

En cuanto a la cantidad de capital que se prevé invertir, llama la atención el caso del departamento de Durazno, el que con apenas 11 proyectos, recibiría algo menos de la mitad del monto total; aunque eso solamente signifique un 5% de los empleos comprometidos.

Finalmente, en lo referente a la cantidad de empleo que se espera generen los proyectos, casi ocho de cada diez nuevos puestos de trabajo (78,9%) serán para los departamentos de la zona sur (Montevideo, Canelones, San José, Maldonado y Colonia).

Observando concretamente a la región litoral, si bien la misma aparece como una de las que mayor cantidad de proyectos recibirá, es donde menos cantidad de capital se invertirá, además de ser la segunda donde menos empleo se creará como resultado de los proyectos presentados.

También al interior de la misma se presenta un panorama heterogéneo, con departamentos que captarán mayor volumen de divisas y de empleos.

Del cuadro surge que es a Río Negro donde irá la mitad del dinero que se invierta, así como adonde se generarán la mayor cantidad de empleos. Lo opuesto sucede en el caso de Salto, el segundo destino en cantidad de propuestas, pero con una participación en el total de la inversión regional que no alcanza a ocho puntos, lo que implica que, en promedio por proyecto, la misma es la más baja entre los cuatro departamentos.

Por otra parte, la mitad de las propuestas presentadas para Salto corresponden a actividades de alojamiento y servicios de comida, lo que reafirma el perfil del territorio como destino turístico. En términos amplios, 6 de cada 10 inversiones se realizarán en el sector terciario y un 18% en el primario, lo que ayuda a reforzar los rasgos predominantes de la estructura económica departamental.

Otra forma de clasificar a los empleos que se generarían es según los requisitos de calificaciones. En lo referente a este aspecto, el caso de Salto destaca como el que menores beneficios obtendrá, ya que casi seis de cada diez empleos previstos son no calificados. Esto podría estar indicando la incidencia que tendrán las inversiones proyectadas en el desarrollo del departamento, manteniéndose la situación actual, donde el mismo destaca por tener mayor cantidad de ocupados no calificados.

Se aprecia entonces que, además del desequilibrio norte-sur, también al interior de los espacios regionales se producen especializaciones que pueden dar lugar a desarrollos desiguales.

Comentarios finales

DibujolllllllllllllllllllEl escenario negativo de los indicadores del mercado laboral en el departamento se mantendría a corto plazo, al menos considerando las propuestas presentadas a la COMAP, las que muestran una baja participación en la cantidad de capital a invertir y de puestos de trabajo a generar. Además, el empleo que se produciría sería en mayor medida no calificado, en actividades donde éstos son, generalmente, peor pagos. De hecho, los puestos de trabajo en los principales sectores de la demanda (agricultura, comercio, servicio doméstico y otros servicios), se encuentran entre los más “sumergidos” en materia salarial.

Fuentes

consultadas

– Instituto Cuesta Duarte/PIT-CNT (2012), El nivel de salarios 2011, revisado el 14 de octubre de 2012 en http://www.cuestaduarte.org.uy/portal/

– Leal J. (1997), El mercado de empleo en el sector de los servicios turísticos en el departamento de Salto, Documento de Trabajo Nº 32 UER FCS- RN, Salto, Uruguay.

– Leal, J.; Borrelli, J. y Rundie, C. (2012),  Turismo, empleo y desarrollo en el litoral termal de Uruguay, aceptado para su publicación en Revista Estudios y Perspectivas en Turismo, Centro de Investigaciones y Estudios Turísticos, Argentina.

-MTSS/OMT (2012), Serie informes departamentales. Principales indicadores del mercado de trabajo, incluyendo proyectos de inversión. MTSS, Unidad de Evaluación y Monitoreo de Relaciones Laborales y Empleo, Observatorio de Mercado de Trabajo, Montevideo.

-Núñez A. y Leal J. (1997),  IV Censo a Productores con Cultivos Hortícolas bajo Invernáculos del departamento de Salto, Documento de Trabajo Nº29, UER- RN-UdelaR, Salto, Uruguay.

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Turismo, empleo y desarrollo en la región termal

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años realiza investigaciones vinculadas al Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión la temática que se presenta refiere al aporte del turismo al desarrollo de la región.
Cuando un sector de la economía presenta un grado significativo de dinamismo, se depositan sobre él muchas expectativas, entre ellas la relacionada con su capacidad para crear puestos de trabajo. Esto ha sido así en lo que respecta al turismo termal, sector protagonista de las estrategias de desarrollo local desde los años noventa, pensado como alternativa a la caída del empleo en otros sectores afectados por la restructuración económica (por ejemplo el industrial). A partir de esto, cabe indagar en las características de este sector del mercado de trabajo, los perfiles de trabajadores requeridos y las condiciones de asalarización. Sobre algunas de estas cuestiones se da cuenta en el presente artículo.
Algunos datos de contexto
El turismo se ha consolidado como uno de los sectores más dinámicos de la economía uruguaya, para el año pasado se estimaba que el mismo representaba el 4,6% del PBI, además de emplear a unas 120.000 personas de manera directa. En este contexto el litoral termal se sitúa como el tercer destino turístico del país, sólo por detrás de Montevideo y Punta del Este (INE).
La importancia de la actividad ha determinado que en torno a la misma se hayan generado importantes expectativas, principalmente referidas a su capacidad para generar empleo y, en consecuencia, desarrollo. Esto viene siendo objeto de investigación por parte del Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte, centrándose la indagación en los denominados Servicios Turísticos Directos (gastronomía y hotelería).
Para ello se realizaron dos estudios, el primero en el año 1997 y el segundo en 2010, donde en primer lugar se caracterizó a la estructura empresarial a través de un censo a unidades económicas, para posteriormente aplicar un cuestionario de encuesta a los trabajadores ocupados. A continuación se presentan algunos datos seleccionados.
Un sector conformado por
pequeñas empresas
Entre los principales rasgos identificados surge que el sector está constituido principalmente por empresas pequeñas (no más de diez ocupados), por lo que, a pesar de que existe una cantidad significativa de emprendimientos, aún tomados en su conjunto éstos no alcanzan a constituirse en una demanda significativa de puestos de trabajo. Si bien obviamente el dato refiere a empleo directo, el mismo parece ser una característica estructural del desarrollo de este sector, manteniéndose la tendencia registrada en la primera medición. Ello remite al debate acerca de si el turismo puede constituir una alternativa a la crisis de actividades que tradicionalmente ocupan mayores volúmenes de trabajadores por empresa. En este sentido, los datos manejados estarían indicando que es más probable que se deba desarrollar una estrategia económica diversificada, donde el crecimiento del turismo sea compatible con el de otros sectores de actividad.
La importancia de la estabilidad
Más allá de esto, cabe destacar que se trata de empleos formales y estables y que, a diferencia de los que habitualmente se supone para el caso de esta rama de actividad, no se trata de un trabajo de temporada para jóvenes, sino que quienes allí están ocupados son jefes de hogar en la mayor parte de los casos, siendo éste su único o principal empleo.
Al consultar acerca de la antigüedad en el sector, el 66% respondió contar con más de cinco años, y un 46% está trabajando hace por lo menos diez. Además, nueve de cada diez interrogados manifestaron su intención de permanecer en el puesto de trabajo, valor similar al del primer relevamiento (93%).
En cuanto a las protecciones derivadas del puesto, se destaca el indicador de cobertura de la seguridad social, el que presenta cifras superiores al 90%. Esto cobra especial significación en un contexto donde algunos de los principales sectores de la economía regional se caracterizan por proveer de empleos temporales (citrus, arándanos, forestación, horticultura).
El problema de las bajas calificaciones
Un aspecto que se presenta como deficitario es el de los bajos niveles educativos formales, así como también de calificaciones específicas para las tareas que desempeñan.
En cuanto a lo primero, quienes cuentan con nivel terciario completo (Universidad/ Magisterio/ Profesorado) constituyen solamente el 13% del total de los ocupados, mientras que quienes han culminado sus estudios secundarios representan un 14% del total. Por su parte, quienes no han completado sus estudios secundarios conforman el grupo más numeroso, constituyendo dos terceras partes de los ocupados; destacándose el hecho de que un 18,3% presente como máximo nivel la primaria completa.
Tampoco parece ser necesario poseer calificaciones específicas para obtener un empleo en el sector, puesto que el 60% de los trabajadores encuestados manifestó no haber realizado curso de capacitación alguno. En lo que a esto respecta, se detecta una escasa conexión entre la oferta de formación en turismo (UTU, UdelaR, e Institutos privados), con la demanda de dichas calificaciones por parte de los empleadores.
Tanto la formación como las calificaciones son aspectos que no parecen ser determinantes en las contrataciones de los trabajadores, los que ingresan principalmente a través de la intermediación de familiares o amigos, tratándose del mecanismo principal para el acceso a un puesto de trabajo.
Un intento por explicar el porqué de la aparente escasa importancia de la variable formación/calificación implicaría ensayar algunas respuestas tentativas, las que podrían estar referidas a que los empresarios no encuentran los perfiles de formación requeridos; o que el tipo de turista (con una estadía promedio de 4,5 días y capacidad de gasto reducida) resulta poco exigente, por lo que no presiona sobre los niveles de formación de los recursos humanos que brindan el servicio o; que los salarios no son atractivos para los trabajadores formados; entre otras posibles explicaciones, las que no necesariamente tienen que darse por separado o ser mutuamente excluyentes.
El mencionado problema (las bajas calificaciones) parecería ser un indicador de baja profesionalización del sector, algo sobre lo que se debería trabajar de forma articulada entre empresarios, trabajadores y el Estado (municipio). El mismo debería ser considerado en las instancias de reclutamiento de personal, además de ser tenido en cuenta en las posibilidades de promoción en las carreras funcionariales.
Los bajos niveles salariales: las diferentes situaciones según género y otros aspectos
Vinculado con lo anterior, no se sabe si es como causa o consecuencia de esas escasas formaciones, que la mayoría de los ocupados se ubica en los niveles salariales más bajos. Esto se corresponde con los datos del informe del Instituto Cuesta Duarte – PIT CNT recientemente publicado, donde con relación a la situación del empleo en el país en 2011, se destaca el hecho de que en la distribución salarial por grandes sectores de actividad, el sector de comercio, restaurantes y hoteles se encuentra entre los más “sumergidos”.
Además, existen perfiles de trabajadores particularmente afectados por la desigualdad de ingreso; así, si bien la participación de las mujeres en el empleo en los STD supera en un 20% a la de los hombres, las mismas continúan concentrándose en las franjas salariales más bajas. Esto está relacionado con el predominio de puestos de poca calificación, asociados a roles tradicionalmente femeninos (ej. mucama). En lo que a esto respecta, atender la cuestión de la desigualdad de género debería ser prioritario, máxime considerando que se trata de un sector del mercado de trabajo altamente feminizado.
Otros aspectos que están relacionados con la posibilidad de obtener bajas remuneraciones son, el tamaño de la empresa (medido en cantidad de personal ocupado) y, el origen de la misma, esto es, que cuanto más pequeña sea la unidad económica, y/o si se trata de una inversión de origen local, mayor es la probabilidad de encontrar trabajadores en los grupos de menores salarios.
La necesidad de seguir avanzando en el conocimiento del sector
El caso analizado muestra entonces, que al interior de los STD se pueden encontrar diferentes situaciones en lo que respecta a las condiciones de asalarización y, por ende, de bienestar de los trabajadores. En cuanto a esto, la problemática principal del empleo en el turismo termal no es la temporalidad, sino los bajos salarios en general y dentro de esto el diferencial de condiciones, además de aspectos referidos a la calificación de los trabajadores.
Ello implica continuar las investigaciones sobre las múltiples dimensiones del fenómeno, con especial atención a la calidad del empleo, en tanto determinante para los procesos de desarrollo territorial. Dicho de otra forma, de lo que se trata es de reflexionar acerca de la viabilidad de una estrategia de desarrollo basada en el turismo como actividad protagónica.
Fuentes:
Instituto Cuesta Duarte – PIT CNT El nivel de los salarios en 2011 (www.cuestaduarte.org.uy)
Instituto Nacional de Estadística
Ministerio de Turismo y Deporte de Uruguay

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años realiza investigaciones vinculadas al Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión la temática que se presenta refiere al aporte del turismo al desarrollo de la región.

Cuando un sector de la economía presenta un grado significativo de dinamismo, se depositan sobre él muchasDibujosexpectativas, entre ellas la relacionada con su capacidad para crear puestos de trabajo. Esto ha sido así en lo que respecta al turismo termal, sector protagonista de las estrategias de desarrollo local desde los años noventa, pensado como alternativa a la caída del empleo en otros sectores afectados por la restructuración económica (por ejemplo el industrial). A partir de esto, cabe indagar en las características de este sector del mercado de trabajo, los perfiles de trabajadores requeridos y las condiciones de asalarización. Sobre algunas de estas cuestiones se da cuenta en el presente artículo.

Algunos datos de contexto

El turismo se ha consolidado como uno de los sectores más dinámicos de la economía uruguaya, para el año pasado seDibujossestimaba que el mismo representaba el 4,6% del PBI, además de emplear a unas 120.000 personas de manera directa. En este contexto el litoral termal se sitúa como el tercer destino turístico del país, sólo por detrás de Montevideo y Punta del Este (INE).

La importancia de la actividad ha determinado que en torno a la misma se hayan generado importantes expectativas, principalmente referidas a su capacidad para generar empleo y, en consecuencia, desarrollo. Esto viene siendo objeto de investigación por parte del Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte, centrándose la indagación en los denominados Servicios Turísticos Directos (gastronomía y hotelería).

Para ello se realizaron dos estudios, el primero en el año 1997 y el segundo en 2010, donde en primer lugar se caracterizó a la estructura empresarial a través de un censo a unidades económicas, para posteriormente aplicar un cuestionario de encuesta a los trabajadores ocupados. A continuación se presentan algunos datos seleccionados.

Un sector conformado por pequeñas empresas

Entre los principales rasgos identificados surge que el sector está constituido principalmente por empresas pequeñas (no más de diez ocupados), por lo que, a pesar de que existe una cantidad significativa de emprendimientos, aún tomados en su conjunto éstos no alcanzan a constituirse en una demanda significativa de puestos de trabajo. Si bien obviamente el dato refiere a empleo directo, el mismo parece ser una característica estructural del desarrollo de este sector, manteniéndose la tendencia registrada en la primera medición. Ello remite al debate acerca de si el turismo puede constituir una alternativa a la crisis de actividades que tradicionalmente ocupan mayores volúmenes de trabajadores por empresa. En este sentido, los datos manejados estarían indicando que es más probable que se deba desarrollar una estrategia económica diversificada, donde el crecimiento del turismo sea compatible con el de otros sectores de actividad.

La importancia de la estabilidad

Más allá de esto, cabe destacar que se trata de empleos formales y estables y que, a diferencia de los que habitualmente se supone para el caso de esta rama de actividad, no se trata de un trabajo de temporada para jóvenes, sino que quienes allí están ocupados son jefes de hogar en la mayor parte de los casos, siendo éste su único o principal empleo.

Al consultar acerca de la antigüedad en el sector, el 66% respondió contar con más de cinco años, y un 46% está trabajando hace por lo menos diez. Además, nueve de cada diez interrogados manifestaron su intención de permanecer en el puesto de trabajo, valor similar al del primer relevamiento (93%).

En cuanto a las protecciones derivadas del puesto, se destaca el indicador de cobertura de la seguridad social, el que presenta cifras superiores al 90%. Esto cobra especial significación en un contexto donde algunos de los principales sectores de la economía regional se caracterizan por proveer de empleos temporales (citrus, arándanos, forestación, horticultura).

El problema de las bajas calificaciones

Un aspecto que se presenta como deficitario es el de los bajos niveles educativos formales, así como también de calificaciones específicas para las tareas que desempeñan.

En cuanto a lo primero, quienes cuentan con nivel terciario completo (Universidad/ Magisterio/ Profesorado) constituyen solamente el 13% del total de los ocupados, mientras que quienes han culminado sus estudios secundarios representan un 14% del total. Por su parte, quienes no han completado sus estudios secundarios conforman el grupo más numeroso, constituyendo dos terceras partes de los ocupados; destacándose el hecho de que un 18,3% presente como máximo nivel la primaria completa.

Tampoco parece ser necesario poseer calificaciones específicas para obtener un empleo en el sector, puesto que el 60% de los trabajadores encuestados manifestó no haber realizado curso de capacitación alguno. En lo que a esto respecta, se detecta una escasa conexión entre la oferta de formación en turismo (UTU, UdelaR, e Institutos privados), con la demanda de dichas calificaciones por parte de los empleadores.

DibujojjTanto la formación como las calificaciones son aspectos que no parecen ser determinantes en las contrataciones de los trabajadores, los que ingresan principalmente a través de la intermediación de familiares o amigos, tratándose del mecanismo principal para el acceso a un puesto de trabajo.

Un intento por explicar el porqué de la aparente escasa importancia de la variable formación/calificación implicaría ensayar algunas respuestas tentativas, las que podrían estar referidas a que los empresarios no encuentran los perfiles de formación requeridos; o que el tipo de turista (con una estadía promedio de 4,5 días y capacidad de gasto reducida) resulta poco exigente, por lo que no presiona sobre los niveles de formación de los recursos humanos que brindan el servicio o; que los salarios no son atractivos para los trabajadores formados; entre otras posibles explicaciones, las que no necesariamente tienen que darse por separado o ser mutuamente excluyentes.

El mencionado problema (las bajas calificaciones) parecería ser un indicador de baja profesionalización del sector, algo sobre lo que se debería trabajar de forma articulada entre empresarios, trabajadores y el Estado (municipio). El mismo debería ser considerado en las instancias de reclutamiento de personal, además de ser tenido en cuenta en las posibilidades de promoción en las carreras funcionariales.

Los bajos niveles salariales: las diferentes situaciones según género y otros aspectos

Vinculado con lo anterior, no se sabe si es como causa o consecuencia de esas escasas formaciones, que la mayoría de los ocupados se ubica en los niveles salariales más bajos. Esto se corresponde con los datos del informe del Instituto Cuesta Duarte – PIT CNT recientemente publicado, donde con relación a la situación del empleo en el país en 2011, se destaca el hecho de que en la distribución salarial por grandes sectores de actividad, el sector de comercio, restaurantes y hoteles se encuentra entre los más “sumergidos”.

Además, existen perfiles de trabajadores particularmente afectados por la desigualdad de ingreso; así, si bien la participación de las mujeres en el empleo en los STD supera en un 20% a la de los hombres, las mismas continúan concentrándose en las franjas salariales más bajas. Esto está relacionado con el predominio de puestos de poca calificación, asociados a roles tradicionalmente femeninos (ej. mucama). En lo que a esto respecta, atender la cuestión de la desigualdad de género debería ser prioritario, máxime considerando que se trata de un sector del mercado de trabajo altamente feminizado.

Otros aspectos que están relacionados con la posibilidad de obtener bajas remuneraciones son, el tamaño de la empresa (medido en cantidad de personal ocupado) y, el origen de la misma, esto es, que cuanto más pequeña sea la unidad económica, y/o si se trata de una inversión de origen local, mayor es la probabilidad de encontrar trabajadores en los grupos de menores salarios.

La necesidad de seguir avanzando en el conocimiento del sector

El caso analizado muestra entonces, que al interior de los STD se pueden encontrar diferentes situaciones en lo que respecta a las condiciones de asalarización y, por ende, de bienestar de los trabajadores. En cuanto a esto, la problemática principal del empleo en el turismo termal no es la temporalidad, sino los bajos salarios en general y dentro de esto el diferencial de condiciones, además de aspectos referidos a la calificación de los trabajadores.

Ello implica continuar las investigaciones sobre las múltiples dimensiones del fenómeno, con especial atención a la calidad del empleo, en tanto determinante para los procesos de desarrollo territorial. Dicho de otra forma, de lo que se trata es de reflexionar acerca de la viabilidad de una estrategia de desarrollo basada en el turismo como actividad protagónica.

Fuentes:

Instituto Cuesta Duarte – PIT CNT El nivel de los salarios en 2011 (www.cuestaduarte.org.uy)

Instituto Nacional de Estadística

Ministerio de Turismo y Deporte de Uruguay

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La marihuana: ¿puerta de entrada o de llegada?

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al consumo de marihuana.
Metodología Aplicada
El diseño metodológico aplicado fue de carácter exploratorio para de esta manera plantear una estrategia que busque “abrir” pistas, acercarse al problema investigado y posteriormente poder plantear hipótesis que puedan orientar a la comprensión y explicación del fenómeno estudiado en próximos estudios. Para ello, la metodología aplicada fue cuantitativa, aplicándose la técnica de encuesta de tipo polietápica, para lo cual se tomo como fuente de información los datos de la Encuesta Continua de Hogares 2008 del Instituto Nacional de Estadística (en adelante INE) para la Ciudad de Salto, con los cuales se diseño la muestra de hogares.
El diseño muestral desarrollado fue del tipo aleatorio estratificado, tomando como unidad de muestreo los hogares que componen los tres estratos socioeconómicos construidos en función de las Necesidades Básicas Insatisfechas (en adelante NBI), el primer estrato aquellos hogares con menos del 10% de NBI; el segundo estrato hogares entre 11 y 35% de NBI y por último, hogares con más de 35% de NBI, luego de conformados los estratos el muestreo desarrollado fue aleatorio simple para la selección de las manzanas de los hogares que conformaron los estratos, posteriormente la selección de los hogares de dichas manzanas obedeció a un muestreo aleatorio sistemático en función de la densidad de hogares por manzana y estrato. Al ser esta la tercera medición, se esta en condiciones metodológicas de controlar la muestra por dichos estratos socioeconómicos y desarrollar una metodología panel, pero en este caso serían las manzanas y no los hogares las unidades de análisis del panel.
El tamaño de la muestra fue de 401 casos, lo que representan un 95% de confiabilidad estadística y un margen de error entre el 3 y 3,5%. Cuando se menciona muestreo aleatorio sistemático se refiere a que en la operativa, la/os encuestador/es tomaran en promedio cada 3 hogares por cuadra de las manzanas que al azar fueron seleccionadas, es decir, la persona mayor de 18 años  que atiende en el hogar 3 (tres) es la que se encuesta.
La encuesta se realizo entre los días 8 y 10 de octubre de 2011, durante horarios de mayor flujo de las personas en los hogares para evitar sesgos en la conformación de la muestra, aparte de ello se realizaron controles de los formularios para analizar y controlar posibles sesgos muestrales. La entrevista se llevo adelante por medio de un formulario que se componía mayoritariamente por preguntas denominadas cerradas, con la opción a algunas preguntas de carácter abierto.
En tal formulario se relevo información acerca de datos sociales y demográficos por un lado, por otro, información referente a las actitudes y opiniones de los ciudadanos salteños acerca del consumo de drogas en la Ciudad de Salto. Se asegura al informante la privacidad de la misma mediante el secreto estadístico, de acuerdo a lo establecido por la ley 16.616. Una vez realizado el trabajo de campo y controlados los formularios, se realizó la construcción de la base de datos en soporte magnético, al procesamiento de la información y al análisis estadístico de la misma en un procesador estadístico para tales fines.
La tabla 1 muestra los resultados obtenidos en los estudios entre los años 2009 y 2011 respecto del consumo de marihuana, destacándose que quienes manifestaban consumir esta sustancia en 2009 eran el 8,8% de la población y en 2010 la cifra desciende al 4,7%, en cambio en 2011 la cifra vuelve a aumentar llegando a un 7,4% quienes manifiestan consumir marihuana, esto hace pensar que puede haber habido subdeclaración por parte de los entrevistados en el año 2010. Estos consumidores son en su mayoría hombres jóvenes, con secundaria incompleta como nivel de instrucción adquirido, de sectores medios, residiendo en su mayoría en la Zona Sur de la ciudad, iniciando su consumo hace más de tres años, considerando a la edad de inicio a partir de los 16 años. Se estima entre 5.450 y 5.750 consumidores de marihuana, de los cuales entre 1.330 y 1.400 jóvenes, considerando que habitan entre 73.763 y 77.646 personas mayores de 14 años en la Ciudad de Salto  y que de las mismas aproximadamente el 24,0% son jóvenes, se debe advertir que la estimación es de carácter lineal.
A continuación la información que se presenta plantea debatir las condiciones que conllevan al consumo, partiendo de la hipótesis que la marihuana no sería una sustancia de inicio o entrada hacia otras sino de llegada luego de un proceso de involucramiento con las de consumo legal desde el núcleo familiar.
El presente gráfico presenta por medio del análisis de correspondencias, la asociación existente entre el núcleo familiar y el consumo problemático de alcohol y los diferentes grupos de edades de consumidores de marihuana. Lo que se manifiesta con claridad es que los jóvenes entre 18 y 25 años tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol, en definitiva dicha conducta individual se construye en un contexto de consumo de drogas lícitas pero con una relación problemática con las mismas por parte de sus familiares.
En esta línea de análisis, la información a continuación complementa algunas características socioeconómicas de los consumidores de marihuana locales.
Se aclara que la selección de tales variables obedece a que son variables en común en las diferentes bases de datos, lo que permite la comparación. Los consumidores de marihuana tienen en común que la mayoría se encuentra entre los 18 y 25 años, forman parte de sectores medios, trabajan a tiempo completo y tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol y/o drogas ilícitas.
En definitiva, se consolida el contexto familiar y social del consumidor como un factor que influye en la construcción de una relación adictiva con la sustancia sea esta legal o ilegal. Lo que estaría siendo colocado en cuestión en el caso local es el estereotipo creado acerca de dicho consumidor, la mayoría de estos trabajan a tiempo completo y no serían de sectores sociales pobres por lo que habría que buscar respuestas en el contexto familiar y las relaciones que se generan desde el mismo con sustancias adictivas y como dichas relaciones se legitiman por parte del colectivo social.
Ante ello, la información que sigue plantea alguna pista en el inicio del consumo de sustancias adictivas planteando más preguntas que respuestas.
La tabla 2 hace referencia a tres elementos que configurarían el proceso constitutivo del consumo de sustancias adictivas.
Como se aprecia los consumidores de marihuana tuvieron al alcohol y al cigarrillo como sustancias de entrada, dado que se iniciaron en ambas a los 15 años promedio y posteriormente en la marihuana. También queda demostrada la capacidad de reincidencia en tales drogas, dado que en el caso del alcohol el 73% volvió a consumirlo, un poco mayor en el caso del cigarrillo (76%) y menor la reincidencia en la marihuana (3,2%) bastante menor que el indicador de prevalencia nacional (8,7%) según la última encuesta realizada por la Junta Nacional de Drogas del año 2011 por otra parte, prácticamente la totalidad no son consumidores recientes sino que hace más de un año lo han comenzado a realizar indicando que se está ante procesos con trayectoria en la sociedad local.
A lo que se suma lo anteriormente descrito, la situación de consumo problemático de alcohol en el entorno familiar del joven estas condicionantes estarían generando el ámbito propicio para el inicio en el consumo de la marihuana, no se descartan otras variables tanto de contexto social como personales que se asocien a tal consumo pero los estudios que se han llevado adelante señalan las mencionadas como factores que operan en tales conductas.
En resumen: el consumo de marihuana entre los jóvenes de 18 a 25 años no es el inicio hacia el consumo de otras drogas sino que para la mayoría es la llegada, por medio del alcohol y el cigarrillo iniciado en una etapa de la vida como la adolescencia en un contexto familiar de consumo problemático de alcohol.
A modo de conclusión se entiende que estas prácticas sociales de consumo de estimulantes hacen a las relaciones sociales para determinados grupos, en el caso de la marihuana es una sustancia de llegada luego de una trayectoria iniciada en el alcohol y el cigarrillo en un contexto familiar en donde el consumo de alcohol ya es un problema. Si se pretende como sociedad construir caminos de respuesta a estas situaciones, un primer paso está en la desnaturalización del consumo de alcohol y cigarrillo como medio para la diversión y recreación, asumir el riesgo que implica para la salud personal y familiar su abuso dado que aumenta la probabilidad de ingreso al consumo de sustancias ilegales.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al consumo de marihuana.

Metodología Aplicada

El diseño metodológico aplicado fue de carácter exploratorio para de esta manera plantear una estrategia que busque “abrir” pistas, acercarse al problema investigado y posteriormente poder plantear hipótesis que puedan orientar a la comprensión y explicación del fenómeno estudiado en próximos estudios. Para ello, la metodología aplicada fue cuantitativa, aplicándose la técnica de encuesta de tipo polietápica, para lo cual se tomo como fuente de información los datos de la Encuesta Continua de Hogares 2008 del Instituto Nacional de Estadística (en adelante INE) para la Ciudad de Salto, con los cuales se diseño la muestra de hogares.

El diseño muestral desarrollado fue del tipo aleatorio estratificado, tomando como unidad de muestreo los hogares que componen los tres estratos socioeconómicos construidos en función de las Necesidades Básicas Insatisfechas (en adelante NBI), el primer estrato aquellos hogares con menos del 10% de NBI; el segundo estrato hogares entre 11 y 35% de NBI y por último, hogares con más de 35% de NBI, luego de conformados los estratos el muestreo desarrollado fue aleatorio simple para la selección de las manzanas de los hogares que conformaron los estratos, posteriormente la selección de los hogares de dichas manzanas obedeció a un muestreo aleatorio sistemático en función de la densidad de hogares por manzana y estrato. Al ser esta la tercera medición, se esta en condiciones metodológicas de controlar la muestra por dichos estratos socioeconómicos y desarrollar una metodología panel, pero en este caso serían las manzanas y no los hogares las unidades de análisis del panel.

El tamaño de la muestra fue de 401 casos, lo que representan un 95% de confiabilidad estadística y un margen de error entre el 3 y 3,5%. Cuando se menciona muestreo aleatorio sistemático se refiere a que en la operativa, la/os encuestador/es tomaran en promedio cada 3 hogares por cuadra de las manzanas que al azar fueron seleccionadas, es decir, la persona mayor de 18 años  que atiende en el hogar 3 (tres) es la que se encuesta.

La encuesta se realizo entre los días 8 y 10 de octubre de 2011, durante horarios de mayor flujo de las personas en los hogares para evitar sesgos en la conformación de la muestra, aparte de ello se realizaron controles de los formularios para analizar y controlar posibles sesgos muestrales. La entrevista se llevo adelante por medio de un formulario que se componía mayoritariamente por preguntas denominadas cerradas, con la opción a algunas preguntas de carácter abierto.

En tal formulario se relevo información acerca de datos sociales y demográficos por un lado, por otro, información referente a las actitudes y opiniones de los ciudadanos salteños acerca del consumo de drogas en la Ciudad de Salto. Se asegura al informante la privacidad de la misma mediante el secreto estadístico, de acuerdo a lo establecido por la ley 16.616. Una vez realizado el trabajo de campo y controlados los formularios, se realizó la construcción de la base de datos en soporte magnético, al procesamiento de la información y al análisis estadístico de la misma en un procesador estadístico para tales fines.

La tabla 1 muestra los resultados obtenidos en los estudios entre los años 2009 y 2011 respecto del consumo deDibujo1marihuana, destacándose que quienes manifestaban consumir esta sustancia en 2009 eran el 8,8% de la población y en 2010 la cifra desciende al 4,7%, en cambio en 2011 la cifra vuelve a aumentar llegando a un 7,4% quienes manifiestan consumir marihuana, esto hace pensar que puede haber habido subdeclaración por parte de los entrevistados en el año 2010. Estos consumidores son en su mayoría hombres jóvenes, con secundaria incompleta como nivel de instrucción adquirido, de sectores medios, residiendo en su mayoría en la Zona Sur de la ciudad, iniciando su consumo hace más de tres años, considerando a la edad de inicio a partir de los 16 años. Se estima entre 5.450 y 5.750 consumidores de marihuana, de los cuales entre 1.330 y 1.400 jóvenes, considerando que habitan entre 73.763 y 77.646 personas mayores de 14 años en la Ciudad de Salto  y que de las mismas aproximadamente el 24,0% son jóvenes, se debe advertir que la estimación es de carácter lineal.

A continuación la información que se presenta plantea debatir las condiciones que conllevan al consumo, partiendo de la hipótesis que la marihuana no sería una sustancia de inicio o entrada hacia otras sino de llegada luego de un proceso de involucramiento con las de consumo legal desde el núcleo familiar.

El presente gráfico presenta por medio del análisis de correspondencias, la asociación existente entre el núcleo familiar y el consumo problemático de alcohol y los diferentes grupos de edades de consumidores de marihuana. Lo que se manifiesta con claridad es que los jóvenes entre 18 y 25 años tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol, en definitiva dicha conducta individual se construye en un contexto de consumo de drogas lícitas pero con una relación problemática con las mismas por parte de sus familiares.

En esta línea de análisis, la información a continuación complementa algunas características socioeconómicas de los consumidores de marihuana locales.

Dibujo5Se aclara que la selección de tales variables obedece a que son variables en común en las diferentes bases de datos, lo que permite la comparación. Los consumidores de marihuana tienen en común que la mayoría se encuentra entre los 18 y 25 años, forman parte de sectores medios, trabajan a tiempo completo y tienen dos o más familiares o amigos con consumo problemático de alcohol y/o drogas ilícitas.

En definitiva, se consolida el contexto familiar y social del consumidor como un factor que influye en la construcción de una relación adictiva con la sustancia sea esta legal o ilegal. Lo que estaría siendo colocado en cuestión en el caso local es el estereotipo creado acerca de dicho consumidor, la mayoría de estos trabajan a tiempo completo y no serían de sectores sociales pobres por lo que habría que buscar respuestas en el contexto familiar y las relaciones que se generan desde el mismo con sustancias adictivas y como dichas relaciones se legitiman por parte del colectivo social.

Ante ello, la información que sigue plantea alguna pista en el inicio del consumo de sustancias adictivas planteando más preguntas que respuestas.

La tabla 2 hace referencia a tres elementos que configurarían el proceso constitutivo del consumo de sustancias adictivas.

Como se aprecia los consumidores de marihuana tuvieron al alcohol y al cigarrillo como sustancias de entrada, dado que se iniciaron en ambas a los 15 años promedio y posteriormente en la marihuana. También queda demostrada la capacidad de reincidencia en tales drogas, dado que en el caso del alcohol el 73% volvió a consumirlo, un poco mayor en el caso del cigarrillo (76%) y menor la reincidencia en la marihuana (3,2%) bastante menor que el indicador de prevalencia nacional (8,7%) según la última encuesta realizada por la Junta Nacional de Drogas del año 2011 por otra parte, prácticamente la totalidad no son consumidores recientes sino que hace más de un año lo han comenzado a realizar indicando que se está ante procesos con trayectoria en la sociedad local.

A lo que se suma lo anteriormente descrito, la situación de consumo problemático de alcohol en el entorno familiar del joven estas condicionantes estarían generando el ámbito propicio para el inicio en el consumo de la marihuana, no se descartan otras variables tanto de contexto social como personales que se asocien a tal consumo pero los estudios que se han llevado adelante señalan las mencionadas como factores que operan en tales conductas.

En resumen: el consumo de marihuana entre los jóvenes de 18 a 25 años no es el inicio hacia el consumo de otras drogas sino que para la mayoría es la llegada, por medio del alcohol y el cigarrillo iniciado en una etapa de la vida como la adolescencia en un contexto familiar de consumo problemático de alcohol.

A modo de conclusión se entiende que estas prácticas sociales de consumo de estimulantes hacen a las relaciones sociales para determinados grupos, en el caso de la marihuana es una sustancia de llegada luego de una trayectoria iniciada en el alcohol y el cigarrillo en un contexto familiar en donde el consumo de alcohol ya es un problema. Si se pretende como sociedad construir caminos de respuesta a estas situaciones, un primer paso está en la desnaturalización del consumo de alcohol y cigarrillo como medio para la diversión y recreación, asumir el riesgo que implica para la salud personal y familiar su abuso dado que aumenta la probabilidad de ingreso al consumo de sustancias ilegales.

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Sobre el consumo de sustancias adictivas en la ciudad de Salto

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al comportamiento en materia de consumo de sustancias adictivas  de la población de la ciudad de Salto.
Los  resultados que se presentan en este artículo son producto de “La Encuesta de Diagnóstico Local Sobre el Consumo de Drogas en Salto” realizada en el marco del curso de Estadística Social I por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Dicho estudio se viene realizando desde 2009 hasta la fecha de forma ininterrumpida lo que permite tener  un panorama más acabado del comportamiento en materia de consumo de sustancias adictivas en nuestra ciudad.
En cuanto al consumo de dichas sustancias se analizan por un lado las  sustancias adictivas socialmente aceptadas y legitimadas, como son el consumo de tabaco y alcohol; y por otro  las sustancias adictivas socialmente aceptadas pero no legitimadas como son: la marihuana,  cocaína y pasta base.
El consumo de  sustancias socialmente aceptadas y legitimadas
En este grupo de sustancias tal como se mencionó anteriormente ese encuentran el alcohol y el cigarrillo. Son estas las que más se consumen y las  más problemáticas en cuanto a las consecuencias del consumo abusivo tanto en lo que refiere a la salud como las problemáticas  sociales que ello trae aparejado.
En lo que refiere al consumo de alcohol se puede decir que esta es la  sustancia más consumida en la ciudad viéndose que  la cifra ronda en el 70% en 2009 y 2010  respectivamente. Esta última cifra es coherente con los datos obtenidos por  la Junta Nacional de Drogas en la “Cuarta Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas” . La misma indica que quienes han consumido alcohol alguna vez en su vida (prevalencia de vida) son también alrededor del 70%. En 2011 quienes manifiestan consumir alcohol  aumenta a un 74%.
Se puede decir que el consumo de alcohol es elevado en la población estudiada, observándose  una tendencia al aumento de los consumidores de la misma.
El cigarrillo es la segunda sustancia de mayor consumo en nuestra ciudad declarando consumirla en 2009 el 64% de los entrevistados, en 2010 esta cifra desciende a 44% manteniéndose en este número en 2011. En esta categoría se incluyen tanto aquellos que lo hacen en la casa, lugar de trabajo o con amigos, no se considero el momento, ni la cantidad, ni frecuencia sino el hecho de consumir cigarrillos. La proporción que lo manifiesta a pesar del descenso sigue siendo importante, adelantando desde ya que es la sustancia adictiva por excelencia y con gran aceptación social.
El marcado descenso (casi un 20%) de la tasa de fumadores puede ser una consecuencia de las intensas campañas gubernamentales procurando cambiar este hábito, cabe señalar  que no se consulto sobre la conducta de no fumar en lugar cerrados por lo cual se desconoce de las medidas tomadas al respecto.
Dentro de quienes declaran fumar y respecto de la frecuencia en el consumo en 2009, se destacaba con clara mayoría aquellos que fuman de forma ininterrumpida, le siguen lo que fuman de manera ocasional y por último, aquellos que lo realizan entre largos períodos. Esta característica en cuanto a la forma en que se consume  se  mantuvo prácticamente incambiada en el año 2010, excepto quienes manifiestan ser fumadores ocasionales los que aumentaron un 12% respecto del año anterior. En cambio en 2011 se observa un leve descenso de quienes manifiestan fumar de forma ininterrumpida siendo la cifra de 48%, este pequeño descenso puede considerarse importante ya que es este grupo de fumadores el de mayor riesgo, considerándose su descenso positivo en términos de salud poblacional.
En este sentido es importante destacar que casi un 20% de los fumadores, fuman entre 20 y 40 cigarrillos diariamente y por lo tanto es la población más expuesta a los riesgos del consumo de cigarros.
El consumo de sustancias socialmente aceptadas pero no legitimadas
En este grupo de sustancias encontramos la marihuana, la cocaína y la pasta base. Si bien su consumo es de menor importancia respecto del alcohol y el cigarrillo el hecho de no estar legitimadas  propicia  una connotación negativa siendo sus consumidores asociados directamente a  la delincuencia y la violencia dando una explicación causal  entre consumo de drogas y delincuencia y dejando de lado otras variables de gran importancia en estas temáticas.
Respecto del consumo de marihuana podemos decir que los resultados obtenidos muestran que el consumo de la misma en 2009 rondaba  el 8,8% observándose una pequeña merma llegando a ser  en 2011  un 7,4%  quienes manifiestan consumir dicha sustancia. De manera similar ha sido el comportamiento en cuanto al consumo de cocaína ya que  en 2009 se observo que un 3,8 % de la población consumía descendiendo en  2011  a 2,7%.
Para el caso del consumo de la pasta base la tendencia ha sido también a la baja observándose un consumo de 3,8% en 2009, 3,00% en 2010, descendiendo al 1,0% en 2011.
Resumen
En cuanto al consumo de sustancias adictivas se constata que el alcohol es la sustancia adictiva que más se consume (74,4% de la población), le siguen cigarrillos (44%), la marihuana (7,4%),  cocaína (2,7%) y la pasta base (1,0%).
Quienes consumen cigarrillos lo hacen mayoritariamente de forma ininterrumpida y en su gran mayoría (46,6%) fuman hasta 10 cigarrillos por día.
Fuente: elaboración propia. En el caso del consumo de marihuana y Cocaína en el año 2009 el análisis de los datos nos dejan suponer que hubo sub declaración por parte de los encuestados, razón por la cual se observa una baja importante subiendo luego en 2011.
Es importante destacar que los datos muestran una importante merma en la cantidad de  consumo y de consumidores de cigarrillos desde el  año 2009 habiendo descendido un 20% el número de consumidores.
Los datos respecto del consumo de marihuana, pasta base y cocaína si bien ha habido una pequeña baja,  la tendencia es a estabilizarse, siendo las cifras aproximadamente de  7,4%,  1,0%,  y 2,7%  respectivamente.
Se puede aventurar la hipótesis de que el importante porcentaje de merma en el consumo de cigarrillos y estas otras sustancias- aunque en menor escala- pueda ser consecuencia de las normativas de prohibición de fumar en espacios cerrados y de las intensas campañas de información y concientización respecto del consumo de las mismas.
Es importante destacar que si bien en este artículo no se presentan datos específicos sobre los consumidores el estudio arrojó datos que nos muestran que quienes más consumen en todas las drogas mencionadas no son los jóvenes como generalmente se tiende a pensar. Esto tiene que ver con que el consumo de sustancias adictivas se manifiesta de forma más visible socialmente en los jóvenes  que en los adultos, y con el hecho de que  vivimos  en una  sociedad adulto céntrica con pautas culturales muy arraigadas por las cuales se tiende a presumir que  los más jóvenes son los grandes responsables de todos los males.
El consumo de alcohol que es el más problemático  en cuanto a cantidad y a los efectos colaterales que trae aparejado se da mayoritariamente en adultos, siendo este dato de gran importancia ya que en muchos casos es causante de problemáticas sociales como son: la violencia intra familiar, el  desempleo, los accidentes de tránsito, el abuso, etc. Sin embargo como en su mayoría este consumidor lo hace  en el ámbito privado por lo que se hace menos visible socialmente al igual que las consecuencias que su consumo trae aparejado a nivel familiar, de salud, etc.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al comportamiento en materia de consumo de sustancias adictivas  de la población de la ciudad de Salto.

Los  resultados que se presentan en este artículo son producto de “La Encuesta de Diagnóstico Local Sobre el Consumo deDibujoDrogas en Salto” realizada en el marco del curso de Estadística Social I por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Dicho estudio se viene realizando desde 2009 hasta la fecha de forma ininterrumpida lo que permite tener  un panorama más acabado del comportamiento en materia de consumo de sustancias adictivas en nuestra ciudad.

En cuanto al consumo de dichas sustancias se analizan por un lado las  sustancias adictivas socialmente aceptadas y legitimadas, como son el consumo de tabaco y alcohol; y por otro  las sustancias adictivas socialmente aceptadas pero no legitimadas como son: la marihuana,  cocaína y pasta base.

El consumo de  sustancias socialmente aceptadas y legitimadas

En este grupo de sustancias tal como se mencionó anteriormente ese encuentran el alcohol y el cigarrillo. Son estas las que más se consumen y las  más problemáticas en cuanto a las consecuencias del consumo abusivo tanto en lo que refiere a la salud como las problemáticas  sociales que ello trae aparejado.

En lo que refiere al consumo de alcohol se puede decir que esta es la  sustancia más consumida en la ciudad viéndose que  la cifra ronda en el 70% en 2009 y 2010  respectivamente. Esta última cifra es coherente con los datos obtenidos por  la Junta Nacional de Drogas en la “Cuarta Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas” . La misma indica que quienes han consumido alcohol alguna vez en su vida (prevalencia de vida) son también alrededor del 70%. En 2011 quienes manifiestan consumir alcohol  aumenta a un 74%.

Se puede decir que el consumo de alcohol es elevado en la población estudiada, observándose  una tendencia al aumento de los consumidores de la misma.

El cigarrillo es la segunda sustancia de mayor consumo en nuestra ciudad declarando consumirla en 2009 el 64% de los entrevistados, en 2010 esta cifra desciende a 44% manteniéndose en este número en 2011. En esta categoría se incluyen tanto aquellos que lo hacen en la casa, lugar de trabajo o con amigos, no se considero el momento, ni la cantidad, ni frecuencia sino el hecho de consumir cigarrillos. La proporción que lo manifiesta a pesar del descenso sigue siendo importante, adelantando desde ya que es la sustancia adictiva por excelencia y con gran aceptación social.

El marcado descenso (casi un 20%) de la tasa de fumadores puede ser una consecuencia de las intensas campañas gubernamentales procurando cambiar este hábito, cabe señalar  que no se consulto sobre la conducta de no fumar en lugar cerrados por lo cual se desconoce de las medidas tomadas al respecto.

Dentro de quienes declaran fumar y respecto de la frecuencia en el consumo en 2009, se destacaba con clara mayoría aquellos que fuman de forma ininterrumpida, le siguen lo que fuman de manera ocasional y por último, aquellos que lo realizan entre largos períodos. Esta característica en cuanto a la forma en que se consume  se  mantuvo prácticamente incambiada en el año 2010, excepto quienes manifiestan ser fumadores ocasionales los que aumentaron un 12% respecto del año anterior. En cambio en 2011 se observa un leve descenso de quienes manifiestan fumar de forma ininterrumpida siendo la cifra de 48%, este pequeño descenso puede considerarse importante ya que es este grupo de fumadores el de mayor riesgo, considerándose su descenso positivo en términos de salud poblacional.

En este sentido es importante destacar que casi un 20% de los fumadores, fuman entre 20 y 40 cigarrillos diariamente y por lo tanto es la población más expuesta a los riesgos del consumo de cigarros.

El consumo de sustancias socialmente aceptadas pero no legitimadas

En este grupo de sustancias encontramos la marihuana, la cocaína y la pasta base. Si bien su consumo es de menor importancia respecto del alcohol y el cigarrillo el hecho de no estar legitimadas  propicia  una connotación negativa siendo sus consumidores asociados directamente a  la delincuencia y la violencia dando una explicación causal  entre consumo de drogas y delincuencia y dejando de lado otras variables de gran importancia en estas temáticas.

Respecto del consumo de marihuana podemos decir que los resultados obtenidos muestran que el consumo de la misma en 2009 rondaba  el 8,8% observándose una pequeña merma llegando a ser  en 2011  un 7,4%  quienes manifiestan consumir dicha sustancia. De manera similar ha sido el comportamiento en cuanto al consumo de cocaína ya que  en 2009 se observo que un 3,8 % de la población consumía descendiendo en  2011  a 2,7%.

Para el caso del consumo de la pasta base la tendencia ha sido también a la baja observándose un consumo de 3,8% en 2009, 3,00% en 2010, descendiendo al 1,0% en 2011.

Resumen

En cuanto al consumo de sustancias adictivas se constata que el alcohol es la sustancia adictiva que más se consume (74,4% de la población), le siguen cigarrillos (44%), la marihuana (7,4%),  cocaína (2,7%) y la pasta base (1,0%).

Quienes consumen cigarrillos lo hacen mayoritariamente de forma ininterrumpida y en su gran mayoría (46,6%) fuman hasta 10 cigarrillos por día.

Fuente: elaboración propia. En el caso del consumo de marihuana y Cocaína en el año 2009 el análisis de los datos nos dejan suponer que hubo sub declaración por parte de los encuestados, razón por la cual se observa una baja importante subiendo luego en 2011.

Es importante destacar que los datos muestran una importante merma en la cantidad de  consumo y de consumidores de cigarrillos desde el  año 2009 habiendo descendido un 20% el número de consumidores.

Los datos respecto del consumo de marihuana, pasta base y cocaína si bien ha habido una pequeña baja,  la tendencia es a estabilizarse, siendo las cifras aproximadamente de  7,4%,  1,0%,  y 2,7%  respectivamente.

Se puede aventurar la hipótesis de que el importante porcentaje de merma en el consumo de cigarrillos y estas otras sustancias- aunque en menor escala- pueda ser consecuencia de las normativas de prohibición de fumar en espacios cerrados y de las intensas campañas de información y concientización respecto del consumo de las mismas.

Es importante destacar que si bien en este artículo no se presentan datos específicos sobre los consumidores el estudio arrojó datos que nos muestran que quienes más consumen en todas las drogas mencionadas no son los jóvenes como generalmente se tiende a pensar. Esto tiene que ver con que el consumo de sustancias adictivas se manifiesta de forma más visible socialmente en los jóvenes  que en los adultos, y con el hecho de que  vivimos  en una  sociedad adulto céntrica con pautas culturales muy arraigadas por las cuales se tiende a presumir que  los más jóvenes son los grandes responsables de todos los males.

El consumo de alcohol que es el más problemático  en cuanto a cantidad y a los efectos colaterales que trae aparejado se da mayoritariamente en adultos, siendo este dato de gran importancia ya que en muchos casos es causante de problemáticas sociales como son: la violencia intra familiar, el  desempleo, los accidentes de tránsito, el abuso, etc. Sin embargo como en su mayoría este consumidor lo hace  en el ámbito privado por lo que se hace menos visible socialmente al igual que las consecuencias que su consumo trae aparejado a nivel familiar, de salud, etc.

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Presupuesto Participativo: impulso a la Democracia (Primera parte)

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere al Presupuesto Participativo como política que impulsa la democracia.

Este articulo es el primero de dos entregas en los que se presentan algunas reflexiones vinculadas al análisis del Presupuesto Participativo (PP) como política pública que destina ciertos montos del presupuesto municipal para que la comunidad planifique, decida y ejecute qué hacer con ellos. De este modo, se ha optado por trabajar desde la percepción de los propios actores involucrados en el proceso de PP desarrollados entre los años 2008-2010 en Salto y 2006-2010 en Paysandú. Para ello se realizaron cuatro grupos de discusión (dos de ellos compuestos por hombres y los otros dos por mujeres) en los departamentos de Salto y Paysandú, y veinte entrevistas (cinco hombres y cinco mujeres en cada departamento).
Existen numerosas investigaciones sobre los procesos participativos de los PP, pero son muy pocas las que abordan estos estudios desde la percepción de los actores involucrados en los mismos. Nuestro interés se centró en conocer desde la propia voz de los sujetos implicados los mecanismos de conocimiento de la propuesta, la participación según sexo, los resultados apreciados, el rol de los técnicos, la evolución de la participación, la percepción sobre más democracia, y dignificación personal. En este artículo se desarrollarán los cuatro primeros puntos, y los tres restantes en la próxima entrega.
En la mayor parte de la literatura sobre el tema se presenta al PP como una invención del Partido de los Trabajadores (PT) en Porto Alegre en el año 1988. Sin embargo, sus orígenes son más complejos ya que sin utilizar el nombre existen otras experiencias anteriores en Brasil en las que se sometía el presupuesto al debate público. En el Uruguay la política fue incorporada a sus estrategias de participación ciudadana a través de la Intendencia Municipal de Montevideo en el año 1990 y posteriormente es implementada también por los departamentos de Florida, Rivera, Maldonado, Canelones, Paysandú y Salto.
Los diseños de PP de Salto y Paysandú
Las experiencias de PP desarrolladas en las ciudades de Salto y Paysandú son diferentes. En Salto, la implementación del PP, comenzó en 2007 con la agrupación de los barrios de la ciudad en siete Coordinadoras Zonales, y en el interior según proximidad y división administrativa de las Juntas Locales. El trabajo grupal y comunitario fue considerado por el gobierno de turno como la estrategia de intervención territorial privilegiada, promoviendo la participación de los interesados en el diseño, ejecución y evaluación de cada proyecto zonal. Los proyectos ejecutados incluyeron actividades vinculadas a salud, educación, recreación, deportes y medio ambiente, dirigidos a distintos sectores de la población. La implementación del PP  implicó las siguientes etapas:
o Identificación de los actores locales (organizaciones sociales e instituciones formales y no formales)
o Discusión colectiva de necesidades y demandas de cada barrio y priorización de las mismas a nivel de zona o localidad.
o Definición de líneas estratégicas comunes para la zona.
o Diseño del Proyecto Zonal a partir de una pauta general.
o Votación del/los proyectos por parte de los vecinos residentes en cada zona.
o Firma de Acuerdos con las organizaciones e instituciones zonales que elaboraron el proyecto.
o Transferencia del dinero previsto para el inicio de las actividades planteadas en cada proyecto.
o Seguimiento de los proyectos por parte de técnicos municipales y organizaciones de cada zona.
En el caso de Paysandú, el diseño fue diferente en sus dos primeras ediciones. En la primera, se podía participar presentando proyectos tanto de forma individual, como dentro de las organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas. Luego de realizada la elección de la edición 2006, el gobierno decide avanzar hacia una modalidad de co-gestión necesitando para ello una organización con personería jurídica que se haga cargo de la ejecución de los proyectos. Esto coloca un poco más el acento en las organizaciones a la hora de elaborar los proyectos. No obstante, buscando una mayor base popular, a partir del 2008, además del aval de la organización se necesita el respaldo de al menos veinte firmas ciudadanas. En lo que refiere a la votación, la participación en la elección se hace de forma individual. Los proyectos presentados por la ciudadanía no tenían limitaciones temáticas, por lo que la actividad sobre la cual se desarrollaban proyectos podía ser de competencia departamental, como el arreglo de una plaza, o de competencia nacional, como la conformación de un grupo multidisciplinario en una institución educativa.
En el caso del PP general de Paysandú la participación fue organizada en distritos, contemplando elementos identitarios y  el acceso a servicios. A pesar de que los fondos se asignan para cada distrito hay que precisar que las personas pueden participar en proyectos que no sean del distrito en el que residen y que la votación incluye la posibilidad de votar hasta tres proyectos los que pueden ser de diferentes distritos. Los convocados a votar eran todos los habitantes de Paysandú, mayores de 14 años, con documento de identidad, al tiempo que en Salto la votación era a partir de los 16 años.
Las etapas de intervención desarrolladas en Paysandú fueron:
o Presentación de propuestas para ser estudiadas por técnicos de la Intendencia quienes evaluaban su factibilidad.
o Realización de una votación (en noviembre) para seleccionar los proyectos que se ejecutarían en el próximo año.
o Ordenación de los proyectos presentados según el resultado de la misma, partiendo del más votado al menos votado. En ese orden se asignaban los recursos hasta sumar la totalidad dispuesta para el distrito.
o La Comisión de Seguimiento (integrada por un representante titular y un suplente por cada distrito) verifica el cumplimiento de los proyectos y asesorar a los ciudadanos y organizaciones encargados de ejecutar los mismos en caso de dudas.
Se trata de dos diseños institucionales diferentes: uno, Paysandú, poniendo el énfasis en la competencia: individuos y organizaciones presentan proyectos que luego elige la ciudadanía. Otro, el de Salto, colocando el acento en la cooperación: organizaciones presentan ideas que luego se discuten y se formulan como un solo proyecto por coordinadora zonal y luego se plebiscitan.
Mecanismos de conocimiento de la propuesta por parte de los vecinos
Los involucrados en el proceso expresan haber desarrollado distintas estrategias con el fin de dar a conocer sus propuestas de trabajo, apelando a la llegada masiva de los medios de comunicación así como a encuentros más directos con los vecinos, a través de volanteadas  y reuniones: “Anduvimos de acá para allá, volantes, todo, pidiendo entrevistas en las radios” (Hombres Paysandú), “Hicimos una campaña muy linda para hablar con la gente, para concientizar a la gente” (Hombres Salto)
Las mujeres consideran que la población estaba en conocimiento de la política y de los proyectos. Para dar a conocer las propuestas así como para la instancia de votación, hicieron uso de los medios de comunicación, pero el énfasis estuvo puesto sobre todo en el contacto cara a cara con los vecinos, aprovechando la llegada y convocatoria de determinadas instituciones, como es el caso de las escuelas: “La gente de Paysandú sabe de qué se trata, entonces apoya y vos tenés tu gente”. “Nosotros, los del apoyo escolar, hicimos primero un censo casero, que necesitaba la gente de ese barrio, así arrancamos” (Mujeres Paysandú)
La participación según sexo
Haciendo referencia a la participación por sexo, en tres de los cuatro grupos, se destaca el protagonismo de las mujeres en el liderazgo de los procesos participativos que se movilizaron a partir de los PP. “Se involucra más la mujer que el hombre…la mujer fue la protagonista número uno de los proyectos del PP”.
Por otra parte, destacan diferencias significativas en la forma de participación de los hombres, poniendo énfasis en su sentido práctico, su poco interés por participar en espacios de discusión o su falta de constancia, sobre todo en instancias donde existe una presencia femenina fuerte. “Los hombres no se niegan, pero hacen lo justo y lo necesario. Se resisten a las reuniones extensas; sobre todo cuando hay mujeres bien ubicadas”. “A los hombres les cuesta mucho integrarse cuando son muchas mujeres”.
Resultados
Haciendo referencia a los resultados alcanzados mediante la implementación de los PP, se destacan algunos vinculados a mejoras materiales concretas y visibles, otros al desarrollo de nuevas estrategias para trabajar en forma colectiva y organizada con los vecinos y otros, referidos al crecimiento personal y ciudadano que implicó la identificación y priorización de las problemáticas a ser abordadas por el proyecto, más allá de los intereses particulares de cada organización. Cabe señalar que estos últimos dos tipos de resultados fueron expresados por los grupos de Salto quienes sostuvieron que “…el PP nos llevó a vincularnos con otras personas, porque no fue solo la comisión de nuestro barrio sino que estuvieron las escuelas, las instituciones públicas, centros deportivos, los CAIF…””Cada uno estaba en su Mesa y se preocupaba porque el otro también participara y por lo que le estaba pasando…íbamos recorriendo las otras coordinadoras para ver las otras experiencias”.
Asimismo, todos los grupos destacan la importancia de los logros materiales para dar legitimidad y credibilidad a los demás vecinos y actores del territorio. “No fue en vano el trabajo ni todo lo que se hizo, hubieron logros…logros que se ven y eso es lo que le da credibilidad a la gente…una infraestructura, el arreglo de una cancha, o un taller importante para los jóvenes…”.
Rol de los  técnicos
En términos generales los grupos de Salto consideran que el rol de los técnicos en la experiencia ha sido fundamental en términos de guía y acompañantes del proceso. Al respecto los involucrados expresan: “Fueron las Asistentes Sociales las que nos guiaron para poder aprender a armar esto, porque nunca lo habíamos hecho…la parte técnica fue una de las principales que nos ayudó muchísimo”. En términos generales, en el caso de Salto, se destaca la importancia de la presencia de los técnicos sociales del SOCAT y de la Intendencia como promotores y guías de los proyectos.
En algunos casos se entiende que la presencia del técnico en las instancias de discusión e intercambio, estimula en mayor medida, el acercamiento y compromiso de los vecinos. “Nosotros en el barrio tuvimos a una Asistente Social que fue un bastión, siempre estuvo ahí, para nosotros la Intendencia tiene que estar, porque se dice que va a estar cierta persona de la Intendencia la gente se compromete más y se crea otro compromiso”.
Las percepciones de los grupos respecto al fenómeno presentan algunas similitudes y algunas diferencias. Los mayores consensos se generaron en relación a la valoración altamente positiva de los resultados obtenidos con y durante el PP, así como al rol de los técnicos como orientadores y acompañantes activos del proceso. Por otro lado, a lo largo del estudio se pudieron detectar valoraciones distintas respecto a la participación de las mujeres y de los varones en el proceso, resaltando el fuerte involucramiento de las mujeres en el mismo.  Algunas de estas diferencias en alguna medida responden a las diferencias en el diseño institucional de las propuestas de los PP de cada departamento.

Este articulo es el primero de dos entregas en los que se presentan algunas reflexiones vinculadas al análisis del Presupuesto Participativo (PP) como política pública que destina ciertos montos del presupuesto municipal para que la comunidad planifique, decida y ejecute qué hacer con ellos. De este modo, se ha optado por trabajar desde la percepción de los propios actores involucrados en el proceso de PP desarrollados entre los años 2008-2010 en Salto y 2006-2010 en Paysandú. Para ello se realizaron cuatro grupos de discusión (dos de ellos compuestos por hombres y los otros dos por mujeres) en los departamentos de Salto y Paysandú, y veinte entrevistas (cinco hombres y cinco mujeres en cada departamento).

Existen numerosas investigaciones sobre los procesos participativos de los PP, pero son muy pocas las que abordan estos estudios desde la percepción de los actores involucrados en los mismos. Nuestro interés se centró en conocer desde la propia voz de los sujetos implicados los mecanismos de conocimiento de la propuesta, la participación según sexo, los resultados apreciados, el rol de los técnicos, la evolución de la participación, la percepción sobre más democracia, y dignificación personal. En este artículo se desarrollarán los cuatro primeros puntos, y los tres restantes en la próxima entrega.

En la mayor parte de la literatura sobre el tema se presenta al PP como una invención del Partido de los Trabajadores (PT) en Porto Alegre en el año 1988. Sin embargo, sus orígenes son más complejos ya que sin utilizar el nombre existen otras experiencias anteriores en Brasil en las que se sometía el presupuesto al debate público. En el Uruguay la política fue incorporada a sus estrategias de participación ciudadana a través de la Intendencia Municipal de Montevideo en el año 1990 y posteriormente es implementada también por los departamentos de Florida, Rivera, Maldonado, Canelones, Paysandú y Salto.

Los diseños de PP de Salto y Paysandú

Las experiencias de PP desarrolladas en las ciudades de Salto y Paysandú son diferentes. En Salto, la implementación del PP, comenzó en 2007 con la agrupación de los barrios de la ciudad en siete Coordinadoras Zonales, y en el interior según proximidad y división administrativa de las Juntas Locales. El trabajo grupal y comunitario fue considerado por el gobierno de turno como la estrategia de intervención territorial privilegiada, promoviendo la participación de los interesados en el diseño, ejecución y evaluación de cada proyecto zonal. Los proyectos ejecutados incluyeron actividades vinculadas a salud, educación, recreación, deportes y medio ambiente, dirigidos a distintos sectores de la población. La implementación del PP  implicó las siguientes etapas:

o Identificación de los actores locales (organizaciones sociales e instituciones formales y no formales)

o Discusión colectiva de necesidades y demandas de cada barrio y priorización de las mismas a nivel de zona o localidad.

o Definición de líneas estratégicas comunes para la zona.

o Diseño del Proyecto Zonal a partir de una pauta general.

o Votación del/los proyectos por parte de los vecinos residentes en cada zona.

o Firma de Acuerdos con las organizaciones e instituciones zonales que elaboraron el proyecto.

o Transferencia del dinero previsto para el inicio de las actividades planteadas en cada proyecto.

o Seguimiento de los proyectos por parte de técnicos municipales y organizaciones de cada zona.

En el caso de Paysandú, el diseño fue diferente en sus dos primeras ediciones. En la primera, se podía participar presentando proyectos tanto de forma individual, como dentro de las organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas. Luego de realizada la elección de la edición 2006, el gobierno decide avanzar hacia una modalidad de co-gestión necesitando para ello una organización con personería jurídica que se haga cargo de la ejecución de los proyectos. Esto coloca un poco más el acento en las organizaciones a la hora de elaborar los proyectos. No obstante, buscando una mayor base popular, a partir del 2008, además del aval de la organización se necesita el respaldo de al menos veinte firmas ciudadanas. En lo que refiere a la votación, la participación en la elección se hace de forma individual. Los proyectos presentados por la ciudadanía no tenían limitaciones temáticas, por lo que la actividad sobre la cual se desarrollaban proyectos podía ser de competencia departamental, como el arreglo de una plaza, o de competencia nacional, como la conformación de un grupo multidisciplinario en una institución educativa.

En el caso del PP general de Paysandú la participación fue organizada en distritos, contemplando elementos identitarios y  el acceso a servicios. A pesar de que los fondos se asignan para cada distrito hay que precisar que las personas pueden participar en proyectos que no sean del distrito en el que residen y que la votación incluye la posibilidad de votar hasta tres proyectos los que pueden ser de diferentes distritos. Los convocados a votar eran todos los habitantes de Paysandú, mayores de 14 años, con documento de identidad, al tiempo que en Salto la votación era a partir de los 16 años.

Las etapas de intervención desarrolladas en Paysandú fueron:

o Presentación de propuestas para ser estudiadas por técnicos de la Intendencia quienes evaluaban su factibilidad.

o Realización de una votación (en noviembre) para seleccionar los proyectos que se ejecutarían en el próximo año.

o Ordenación de los proyectos presentados según el resultado de la misma, partiendo del más votado al menos votado. En ese orden se asignaban los recursos hasta sumar la totalidad dispuesta para el distrito.

o La Comisión de Seguimiento (integrada por un representante titular y un suplente por cada distrito) verifica el cumplimiento de los proyectos y asesorar a los ciudadanos y organizaciones encargados de ejecutar los mismos en caso de dudas.

Se trata de dos diseños institucionales diferentes: uno, Paysandú, poniendo el énfasis en la competencia: individuos y organizaciones presentan proyectos que luego elige la ciudadanía. Otro, el de Salto, colocando el acento en la cooperación: organizaciones presentan ideas que luego se discuten y se formulan como un solo proyecto por coordinadora zonal y luego se plebiscitan.

Mecanismos de conocimiento de la propuesta por parte de los vecinos

Los involucrados en el proceso expresan haber desarrollado distintas estrategias con el fin de dar a conocer sus propuestas de trabajo, apelando a la llegada masiva de los medios de comunicación así como a encuentros más directos con los vecinos, a través de volanteadas  y reuniones: “Anduvimos de acá para allá, volantes, todo, pidiendo entrevistas en las radios” (Hombres Paysandú), “Hicimos una campaña muy linda para hablar con la gente, para concientizar a la gente” (Hombres Salto)

Las mujeres consideran que la población estaba en conocimiento de la política y de los proyectos. Para dar a conocer las propuestas así como para la instancia de votación, hicieron uso de los medios de comunicación, pero el énfasis estuvo puesto sobre todo en el contacto cara a cara con los vecinos, aprovechando la llegada y convocatoria de determinadas instituciones, como es el caso de las escuelas: “La gente de Paysandú sabe de qué se trata, entonces apoya y vos tenés tu gente”. “Nosotros, los del apoyo escolar, hicimos primero un censo casero, que necesitaba la gente de ese barrio, así arrancamos” (Mujeres Paysandú)

La participación según sexo

Haciendo referencia a la participación por sexo, en tres de los cuatro grupos, se destaca el protagonismo de las mujeres en el liderazgo de los procesos participativos que se movilizaron a partir de los PP. “Se involucra más la mujer que el hombre…la mujer fue la protagonista número uno de los proyectos del PP”.

Por otra parte, destacan diferencias significativas en la forma de participación de los hombres, poniendo énfasis en su sentido práctico, su poco interés por participar en espacios de discusión o su falta de constancia, sobre todo en instancias donde existe una presencia femenina fuerte. “Los hombres no se niegan, pero hacen lo justo y lo necesario. Se resisten a las reuniones extensas; sobre todo cuando hay mujeres bien ubicadas”. “A los hombres les cuesta mucho integrarse cuando son muchas mujeres”.

Resultados

Haciendo referencia a los resultados alcanzados mediante la implementación de los PP, se destacan algunos vinculados a mejoras materiales concretas y visibles, otros al desarrollo de nuevas estrategias para trabajar en forma colectiva y organizada con los vecinos y otros, referidos al crecimiento personal y ciudadano que implicó la identificación y priorización de las problemáticas a ser abordadas por el proyecto, más allá de los intereses particulares de cada organización. Cabe señalar que estos últimos dos tipos de resultados fueron expresados por los grupos de Salto quienes sostuvieron que “…el PP nos llevó a vincularnos con otras personas, porque no fue solo la comisión de nuestro barrio sino que estuvieron las escuelas, las instituciones públicas, centros deportivos, los CAIF…””Cada uno estaba en su Mesa y se preocupaba porque el otro también participara y por lo que le estaba pasando…íbamos recorriendo las otras coordinadoras para ver las otras experiencias”.

Asimismo, todos los grupos destacan la importancia de los logros materiales para dar legitimidad y credibilidad a los demás vecinos y actores del territorio. “No fue en vano el trabajo ni todo lo que se hizo, hubieron logros…logros que se ven y eso es lo que le da credibilidad a la gente…una infraestructura, el arreglo de una cancha, o un taller importante para los jóvenes…”.

Rol de los  técnicos

En términos generales los grupos de Salto consideran que el rol de los técnicos en la experiencia ha sido fundamental en términos de guía y acompañantes del proceso. Al respecto los involucrados expresan: “Fueron las Asistentes Sociales las que nos guiaron para poder aprender a armar esto, porque nunca lo habíamos hecho…la parte técnica fue una de las principales que nos ayudó muchísimo”. En términos generales, en el caso de Salto, se destaca la importancia de la presencia de los técnicos sociales del SOCAT y de la Intendencia como promotores y guías de los proyectos.

En algunos casos se entiende que la presencia del técnico en las instancias de discusión e intercambio, estimula en mayor medida, el acercamiento y compromiso de los vecinos. “Nosotros en el barrio tuvimos a una Asistente Social que fue un bastión, siempre estuvo ahí, para nosotros la Intendencia tiene que estar, porque se dice que va a estar cierta persona de la Intendencia la gente se compromete más y se crea otro compromiso”.

Las percepciones de los grupos respecto al fenómeno presentan algunas similitudes y algunas diferencias. Los mayores consensos se generaron en relación a la valoración altamente positiva de los resultados obtenidos con y durante el PP, así como al rol de los técnicos como orientadores y acompañantes activos del proceso. Por otro lado, a lo largo del estudio se pudieron detectar valoraciones distintas respecto a la participación de las mujeres y de los varones en el proceso, resaltando el fuerte involucramiento de las mujeres en el mismo.  Algunas de estas diferencias en alguna medida responden a las diferencias en el diseño institucional de las propuestas de los PP de cada departamento.

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Presupuesto Participativo: impulso a la Democracia (Segunda parte)

Tal como fuera desarrollado en la primera parte, el Presupuesto Participativo (PP) se define como una política pública que destina ciertos montos del presupuesto municipal para que la comunidad planifique, decida y ejecute qué hacer con ellos. En dicha oportunidad se presentaron algunas reflexiones entorno a los mecanismos de conocimiento de la iniciativa por parte de la población, a la participación de hombres y mujeres en el PP, a los resultados apreciados y al rol asignado a los técnicos en el proceso de implantación de la política. Hoy se presenta un análisis sobre la evolución de la participación durante la ejecución del PP, percepciones sobre los aportes del mismo a la democracia y a la dignificación de las personas.
Evolución de la participación
Al comienzo, cuando se presenta la propuesta, se percibe cierta resistencia o  descreimiento, producto en algunos casos del temor a lo nuevo, a lo diferente, y en otros, a la desconfianza en la capacidad de respuesta o de iniciativa de los gobiernos departamentales y otros organismos públicos para atender sus problemáticas. No obstante ello, cuando se comienza a consolidar el proceso y se materializa en resultados concretos, el interés e involucramiento se hace mayor: “Después vieron que empezó a haber un movimiento, que la gente se reunía cada quince días para armar el proyecto y vieron que estaba buena la propuesta y empezaron a reunirse” (Mujeres Salto). Otro aspecto altamente significativo para las participantes, sobre todo en la experiencia desarrollada en Salto, refiere al interés gradualmente mayor que fue adquiriendo la elaboración colectiva de propuestas que trascendieran los reclamos particulares o individuales de cada organización barrial.  Los hombres evidencian consenso respecto a que la participación actualmente es escasa, se identifica una suerte de falta de interés en formar parte de los espacios colectivos a nivel de la comunidad, así como una pérdida del hábito de participar. “Y la gente ha perdido el hábito y el interés por la participación. Si bien acá en la institución es uno que tiene que poner el hombro primero y después se suman algunos, pero en el resto de la sociedad no hay ganas de participar.” (Hombres Paysandú) Esta “crisis” de participación puede estar vinculada a experiencias previas de frustración de los sujetos en otros ámbitos participativos.
Percepción sobre más
democracia
Haciendo referencia a la percepción sobre el desarrollo de mecanismos democráticos para el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad en la que se insertan, se destaca que la experiencia de los PP ha permitido que los sujetos se reúnan a compartir ideas, a aprender de los otros, a escuchar a otros y a ser escuchados, a comprometerse con problemáticas que los atañen personalmente, en este sentido, los involucrados entienden que el proceso tiende a más democracia. “Nadie va a negar que eso es bueno, porque es pura participación democrática de la gente de los dineros públicos, porque está muy bien.”(Hombres Paysandú). Las mujeres hacen énfasis en el proceso de negociación colectiva y de contralor que implicó la elaboración y seguimiento de los proyectos; y en el caso de Paysandú, la construcción de alianzas entre los referentes de los distintos proyectos, cuya competencia se libraba, básicamente, en las urnas: “Se trabajo siempre priorizando las necesidades de los demás, o sea yo no podía ir a pelear solo por mejorar el lugar donde vivo y trabajo por la comunidad…también importaba el interés en general de las otras personas” (Mujeres Paysandú). Los hombres tienen una percepción diferente, realizan determinadas  objeciones  hacia el diseño competitivo del PP de Paysandú, que por sus propias características elimina las posibilidades de negociación, de gestión conjunta, de deliberación y acuerdo de prioridades; y que a través del mero ejercicio de votación perpetúa el triunfo de determinadas instituciones, aportando poco al proceso democrático:”Al momento de ir a la votación prestigiosas instituciones que trabajan diferentes dolencias médicas son cantadas que ganan siempre. Que tienen lógicamente un trabajo muy bueno. Entonces con esos ya no competís porque toda la población los apoya”. (Participante Grupo Paysandú). Por su parte, las mujeres de Paysandú ante la instrumentación del PP en dicho departamento, manifiestan que “acá hay instituciones que cobran mucho dinero en el BPS y se presentaron al presupuesto participativo y lograron  siempre el primer lugar… hay gente que ganó el PP y no precisa…  no tengo nada contra esa gente, pero vamos a ser más equitativos…Eso tiene que estar dentro de las reglas” (Mujeres Paysandú) Otro aspecto que las mujeres destacan, se vincula al fortalecimiento del vínculo y de los canales de comunicación entre el ciudadano y las autoridades (tanto ministeriales como del Gobierno Departamental que los representa), así como también entre los pobladores de un mismo territorio. “Nos fortaleció como personas para poder llegar al Intendente o al Director de cierta área de la Intendencia,  poder llegar y decirle con lo que estábamos desconformes o conformes o que queríamos de ciertas instituciones, y hasta negociar ciertas cosas”, “Hubo un antes y un después de los PP. Para todos, los vecinos, las instituciones, porque juntarse en una mesa a trabajar y discutir para hablar de un proyecto no es tan fácil” (Mujeres Salto)
Dignificación
personal
Los discursos recogidos permiten confirmar que la participación de los sujetos  en temas que afectan sus vidas cotidianas, genera procesos de afirmación de la subjetividad y mayor dignificación de las personas. La percepción de la importancia de hacer algo por el bien común promueve la satisfacción de las personas. El hecho de destinar horas del tiempo de uno para dedicarlas a un beneficio común, de todos y todas, genera un sentimiento de “enriquecimiento” en los ciudadanos. “Uno tiene que sacar del tiempo de uno para dedicar a la vida o al trabajo o a las cosas de los demás, en beneficio de los demás. Me parece que es algo muy enriquecedor”.
La priorización del bienestar común sobre el individual, sumada al enriquecimiento personal que significa el conocimiento de problemáticas y realidades tan diversas, son algunos de los principales elementos de dignificación personal que las mujeres rescatan.
“El PP reafirmó mis ganas de seguir trabajando con la gente, y que uno pueda dar aunque sea un cachito de su tiempo para poder ayudar a alguien y eso me parece fantástico”. “Crecí como persona, reafirmó mis valores, conocí muchas personas…Te reconforta porque se beneficia a un montón de gente, no solo a unos poquitos.
(También destaco que) es un aprendizaje formal, aprendimos a mejorar las gestiones, los contactos, los vínculos. Saber cómo ayudar, apoyar y orientar a los vecinos para un trámite, para una gestión, a quien dirigirse, cómo hacerlo”…”El conocimiento que obtenés no lo pagas con nada”.
La necesidad de profundizar
los procesos democráticos
generados con el PP
A lo largo del estudio se pudieron detectar valoraciones distintas -de acuerdo al territorio y al sexo- respecto a la participación de las mujeres y de los varones en el proceso, y a la evolución de la misma. Estas diferencias en alguna medida responden a las variaciones en el diseño institucional de las propuestas de los PP de cada departamento; Paysandú, poniendo el énfasis en la competencia y Salto  colocando el acento en la cooperación. La instrumentación del PP genera procesos de innovación promoviendo la implicación de las personas en ellos. Aprender a desarrollar instancias de negociación y de competencia electoral parecen ser dos procesos internalizados por los participantes en ambos departamentos. Cooperación y competencia son dos caras de una misma moneda que generan en ambos casos, satisfacción y maduración en los participantes. No obstante ello, el diseño institucional del PP de Salto promueve otro tipo de participación y organización colectiva.
La priorización de necesidades, la definición de estrategias consensuadas y la elaboración  de  proyectos de forma colectiva que exige el diseño del departamento de Salto, promueven no sólo la erradicación de la pasividad en la toma de decisiones, sino sobre todo, la responsabilidad por sus logros y fracasos. Sin duda que el estudio de estos procesos dibuja la sociedad del futuro, donde los ciudadanos están más implicados en la toma de decisiones y asumen responsabilidades de gobierno aunque más no sea local. Los efectos de las dinámicas organizacionales fortalecen las sociedades democráticas a partir de experiencias prácticas concretas, donde además los individuos logran, sin olvidar algunos obstáculos, una percepción de satisfacción y realización personal, que para ser sustentables en el tiempo deben ser institucionalizadas.

Tal como fuera desarrollado en la primera parte, el Presupuesto Participativo (PP) se define como una política pública que destina ciertos montos del presupuesto municipal para que la comunidad planifique, decida y ejecute qué hacer con ellos. En dicha oportunidad se presentaron algunas reflexiones entorno a los mecanismos de conocimiento de la iniciativa por parte de la población, a la participación de hombres y mujeres en el PP, a los resultados apreciados y al rol asignado a los técnicos en el proceso de implantación de la política. Hoy se presenta un análisis sobre la evolución de la participación durante la ejecución del PP, percepciones sobre los aportes del mismo a la democracia y a la dignificación de las personas.

Evolución de la participación

Al comienzo, cuando se presenta la propuesta, se percibe cierta resistencia o  descreimiento, producto en algunos casosDSCN6002 del temor a lo nuevo, a lo diferente, y en otros, a la desconfianza en la capacidad de respuesta o de iniciativa de los gobiernos departamentales y otros organismos públicos para atender sus problemáticas. No obstante ello, cuando se comienza a consolidar el proceso y se materializa en resultados concretos, el interés e involucramiento se hace mayor: “Después vieron que empezó a haber un movimiento, que la gente se reunía cada quince días para armar el proyecto y vieron que estaba buena la propuesta y empezaron a reunirse” (Mujeres Salto). Otro aspecto altamente significativo para las participantes, sobre todo en la experiencia desarrollada en Salto, refiere al interés gradualmente mayor que fue adquiriendo la elaboración colectiva de propuestas que trascendieran los reclamos particulares o individuales de cada organización barrial.  Los hombres evidencian consenso respecto a que la participación actualmente es escasa, se identifica una suerte de falta de interés en formar parte de los espacios colectivos a nivel de la comunidad, así como una pérdida del hábito de participar. “Y la gente ha perdido el hábito y el interés por la participación. Si bien acá en la institución es uno que tiene que poner el hombro primero y después se suman algunos, pero en el resto de la sociedad no hay ganas de participar.” (Hombres Paysandú) Esta “crisis” de participación puede estar vinculada a experiencias previas de frustración de los sujetos en otros ámbitos participativos.

Percepción sobre más democracia

Haciendo referencia a la percepción sobre el desarrollo de mecanismos democráticos para el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidad en la que se insertan, se destaca que la experiencia de los PP ha permitido que los sujetos se reúnan a compartir ideas, a aprender de los otros, a escuchar a otros y a ser escuchados, a comprometerse con problemáticas que los atañen personalmente, en este sentido, los involucrados entienden que el proceso tiende a más democracia. “Nadie va a negar que eso es bueno, porque es pura participación democrática de la gente de los dineros públicos, porque está muy bien.”(Hombres Paysandú). Las mujeres hacen énfasis en el proceso de negociación colectiva y de contralor que implicó la elaboración y seguimiento de los proyectos; y en el caso de Paysandú, la construcción de alianzas entre los referentes de los distintos proyectos, cuya competencia se libraba, básicamente, en las urnas: “Se trabajo siempre priorizando las necesidades de los demás, o sea yo no podía ir a pelear solo por mejorar el lugar donde vivo y trabajo por la comunidad…también importaba el interés en general de las otras personas” (Mujeres Paysandú). Los hombres tienen una percepción diferente, realizan determinadas  objeciones  hacia el diseño competitivo del PP de Paysandú, que por sus propias características elimina las posibilidades de negociación, de gestión conjunta, de deliberación y acuerdo de prioridades; y que a través del mero ejercicio de votación perpetúa el triunfo de determinadas instituciones, aportando poco al proceso democrático:”Al momento de ir a la votación prestigiosas instituciones que trabajan diferentes dolencias médicas son cantadas que ganan siempre. Que tienen lógicamente un trabajo muy bueno. Entonces con esos ya no competís porque toda la población los apoya”. (Participante Grupo Paysandú). Por su parte, las mujeres de Paysandú ante la instrumentación del PP en dicho departamento, manifiestan que “acá hay instituciones que cobran mucho dinero en el BPS y se presentaron al presupuesto participativo y lograron  siempre el primer lugar… hay gente que ganó el PP y no precisa…  no tengo nada contra esa gente, pero vamos a ser más equitativos…Eso tiene que estar dentro de las reglas” (Mujeres Paysandú) Otro aspecto que las mujeres destacan, se vincula al fortalecimiento del vínculo y de los canales de comunicación entre el ciudadano y las autoridades (tanto ministeriales como del Gobierno Departamental que los representa), así como también entre los pobladores de un mismo territorio. “Nos fortaleció como personas para poder llegar al Intendente o al Director de cierta área de la Intendencia,  poder llegar y decirle con lo que estábamos desconformes o conformes o que queríamos de ciertas instituciones, y hasta negociar ciertas cosas”, “Hubo un antes y un después de los PP. Para todos, los vecinos, las instituciones, porque juntarse en una mesa a trabajar y discutir para hablar de un proyecto no es tan fácil” (Mujeres Salto)

Dignificación personal

Los discursos recogidos permiten confirmar que la participación de los sujetos  en temas que afectan sus vidas cotidianas, genera procesos de afirmación de la subjetividad y mayor dignificación de las personas. La percepción de la importancia de hacer algo por el bien común promueve la satisfacción de las personas. El hecho de destinar horas del tiempo de uno para dedicarlas a un beneficio común, de todos y todas, genera un sentimiento de “enriquecimiento” en los ciudadanos. “Uno tiene que sacar del tiempo de uno para dedicar a la vida o al trabajo o a las cosas de los demás, en beneficio de los demás. Me parece que es algo muy enriquecedor”.

La priorización del bienestar común sobre el individual, sumada al enriquecimiento personal que significa el conocimiento de problemáticas y realidades tan diversas, son algunos de los principales elementos de dignificación personal que las mujeres rescatan.

“El PP reafirmó mis ganas de seguir trabajando con la gente, y que uno pueda dar aunque sea un cachito de su tiempo para poder ayudar a alguien y eso me parece fantástico”. “Crecí como persona, reafirmó mis valores, conocí muchas personas…Te reconforta porque se beneficia a un montón de gente, no solo a unos poquitos.

(También destaco que) es un aprendizaje formal, aprendimos a mejorar las gestiones, los contactos, los vínculos. Saber cómo ayudar, apoyar y orientar a los vecinos para un trámite, para una gestión, a quien dirigirse, cómo hacerlo”…”El conocimiento que obtenés no lo pagas con nada”.

La necesidad de profundizar los procesos democráticos generados con el PP

A lo largo del estudio se pudieron detectar valoraciones distintas -de acuerdo al territorio y al sexo- respecto a la participación de las mujeres y de los varones en el proceso, y a la evolución de la misma. Estas diferencias en alguna medida responden a las variaciones en el diseño institucional de las propuestas de los PP de cada departamento; Paysandú, poniendo el énfasis en la competencia y Salto  colocando el acento en la cooperación. La instrumentación del PP genera procesos de innovación promoviendo la implicación de las personas en ellos. Aprender a desarrollar instancias de negociación y de competencia electoral parecen ser dos procesos internalizados por los participantes en ambos departamentos. Cooperación y competencia son dos caras de una misma moneda que generan en ambos casos, satisfacción y maduración en los participantes. No obstante ello, el diseño institucional del PP de Salto promueve otro tipo de participación y organización colectiva.

La priorización de necesidades, la definición de estrategias consensuadas y la elaboración  de  proyectos de forma colectiva que exige el diseño del departamento de Salto, promueven no sólo la erradicación de la pasividad en la toma de decisiones, sino sobre todo, la responsabilidad por sus logros y fracasos. Sin duda que el estudio de estos procesos dibuja la sociedad del futuro, donde los ciudadanos están más implicados en la toma de decisiones y asumen responsabilidades de gobierno aunque más no sea local. Los efectos de las dinámicas organizacionales fortalecen las sociedades democráticas a partir de experiencias prácticas concretas, donde además los individuos logran, sin olvidar algunos obstáculos, una percepción de satisfacción y realización personal, que para ser sustentables en el tiempo deben ser institucionalizadas.

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La producción de arándanos en el Uruguay: sus trabajadores

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a las características de los trabajadores de la producción de arándanos en el Uruguay.
Introducción
En el anterior artículo describimos las características generales de la producción de arándanos en nuestro país, ahora nos abocaremos a la descripción de la fuerza de trabajo que se emplea en esta cultura productiva y se enmarca en un proceso de trabajo específico.
Volumen de la Demanda de Trabajadores
Por ser un fruto fresco de características biológicas y productivas específicas, su alta velocidad de maduración hacen necesario su rápida conservación en frío, por lo que es un producto de especial cuidado, tratamiento y necesidad de fuerza de trabajo en tiempos picos específicos. Para ello, a diferencia de otros frutos, los empaques se localizan en el medio rural, los que trabajan concatenados a posterioridad de la cosecha del día, embarcando el arándano hacia su destino en la misma noche.
De acuerdo a estas características, el proceso de trabajo requiere un alto porcentaje de trabajadores asalariados zafrales, siendo uno de los rubros que demanda mayor mano de obra en el medio rural proporcionalmente a la superficie explotada. En la etapa de plena producción se necesitan para el cultivo entre 15 y 20 trabajadores por hectárea.
De esta forma, si bien la producción de arándanos demanda mano de obra permanente en baja proporción, en las etapas de cosecha y pos- cosecha se produce una alta concentración de trabajadores. En la región litoral norte, (Salto y Paysandú) se estima que en la zafra se emplean más de 2500 trabajadores al mes.
Formas de Reclutamiento de la Mano de Obra
La producción de arándanos se realiza mediante dos formas contractuales, unos pocos contratos de carácter permanente más capacitados, estrechamente ligados a los mandos medios de las empresas, (capataz, jefes de cuadrilla, peones polivalentes) y contratos por jornal con una producción mínima obligatoria y luego premios por productividad (destajo) en los puestos de cosecheros, bandejeros que son a mayoría de trabajadores contratados.  La zafralidad es característica de las fases de cosecha (recolección de la fruta) y post- cosecha (packing) y cubre los meses de noviembre y diciembre. Estos trabajadores temporales son menos calificados, realizan tareas más simples y rutinarias que los anteriores, con mayor esfuerzo físico y manualidad de las tareas.
La captación de esta fuerza de trabajo es cada vez mas intermediada por contratistas que pueden ser empresas con diferentes grados de formalización que reclutan, movilizan y venden fuerza de trabajo a empresas del sector para determinadas labores. Los servicios son pagados por la empresa directamente al contratista, quien a su vez paga el salario a los trabajadores.
Para el caso del arándano estos contratistas están fuertemente centrados en las localidades que hacen el reclutamiento, donde se valen de redes y capital social preponderantemente basado en lazos primarios, de conocimiento cara a cara, existiendo, en cierta forma, un compromiso verbal de disponibilidad para la siguiente zafra. En este sentido, la figura del contratista refuerza la incorporación de nuevos sectores de esas localidades del mercado de trabajo (desempleado, empleado en otros rubros, activo o inactivo).
En el Uruguay no existe tradición de reclutamiento de grandes contingentes de fuerza de trabajo fuera del país. Esto implica que la demanda de fuerza de trabajo impulsa al fuerte enganche de mujeres y otros miembros inactivos del hogar, sobre todo en los meses de cosecha del arándano, sólo como una actividad parcial durante el año, asociada a estrategias hogareñas de reforzamiento de ingresos salariales a hogares urbanos y suburbanos. Estas características son comunes en el trabajo rural de la región, donde, frecuentemente quienes ofrecen su fuerza de trabajo en estos mercados de trabajo son sectores vulnerables de la población, generalmente con dificultades en el acceso a mejores condiciones de trabajo. Además, por lo general, caso logren acceder a ocupaciones urbanas, con mejores condiciones laborales, abandonan los mercados de trabajo rurales.
Características Generales de sus Trabajadores
Los trabajadores del arándano cuando recién se insertan al mercado laboral lo hacen en trabajos que se caracterizan por carecer de calificación. Tiene un peso importante el grupo de trabajadores (de sexo femenino y masculino), que se han ocupado en el medio rural, en chacras, en la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras, en el rubro hortícola, frutícola y en la forestación. Otros se han empleado en la agroindustria en lo referente a la etapa packing.
Si diferenciamos el primer trabajo obtenido según el sexo de los trabajadores podemos decir que entre las mujeres las ocupaciones destacadas son las de cuidados personales (niñera) y de empleo doméstico. El sexo masculino se ha empleado principalmente en la construcción,  como conductores de vehículos,  vendedores, mecánicos y servicio de protección.
De los estudios exploratorios realizados por este equipo de investigación se desprende que los trabajadores del arándano desde que comenzaron a trabajar hasta el presente no tuvieron trabajos estables, siendo en general, los empleos obtenidos de carácter zafral. Todos los trabajos detectados requieren de muy baja calificación para la tarea. De ello podemos deducir que estos trabajadores jóvenes tendrían muy poco incentivo para escolarizarse, ya que solo podrán en su mayoría obtener trabajos sin calificación y de baja remuneración.
En la trayectoria laboral de las mujeres podemos apreciar que principalmente se han empleado como trabajadoras domésticas, niñeras, atención al cliente, vendedoras en verdulerías, fábrica de ropa y alimentos. Los hombres han trabajado en la forestación, caña de azúcar, jardinería, construcción, militar, mecánico, vendedor, supermercado y en seguridad. Se detecta que la cosecha de frutas y verduras es el único trabajo que es común a ambos sexos.
Si analizamos esa trayectoria con más detenimiento vemos que los jornaleros del arándano provienen principalmente de ocupaciones en el medio rural como chacras, la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras y en algunos casos de la forestación. Pero también hay ocupados de los sectores urbanos. Entre las mujeres las ocupaciones que se destacan son las de cuidados personales (niñera) y de empleo doméstico. Los varones por su parte, se han empleado principalmente en la construcción, como conductores de vehículos, vendedores, mecánicos y servicio de protección.
Aspectos a remarcar
La producción de arándanos en Uruguay con una antigüedad que apenas supera una década, se inserta en el país debido a las condiciones favorables de la coyuntura internacional y siguiendo la lógica global del sistema agroalimentario. Sin embargo, lo novedoso en estas cadenas agroalimentarias es la fuerte racionalización del trabajo, (Taylorismo creciente) con un uso de una sofisticada tecnología, de mano de obra abundante pero muy estacional.
En esta producción existe una formalización legal de los trabajadores, combinada con un férreo control del tipo de trabajo (jornada laboral intensa, descansos, etc.). Estos mecanismos o dispositivos permiten maximizar el rendimiento y la productividad del trabajo de una fuerza de trabajo cada vez más difícil de disponer (de acuerdo a la actual coyuntura de bajo desempleo).
Aún se mantienen viejas formas de pago por cantidad cosechada, existiendo un dilema para las empresas en el presente, siendo como lograr mayor disciplinamiento de la mano de obra para este tipo de trabajo con una tensión en la organización del trabajo entre el pago por cantidad o por calidad.
En este marco, en el mercado de empleo del arándano se destacan dos fenómenos peculiares: la participación y trayectoria de las mujeres y la emergencia de nuevas modalidades de contratismo.
Respecto al género, se constata que no existe distinción en cuanto a la realización de las actividades de cosecha, dada la escasez de mano de obra rural existente en nuestro país.
Las trabajadoras de la agroindustria del arándano desde su inserción al mercado laboral han tenido trabajos que se caracterizan por requerir de baja calificación para el desarrollo de la tarea, poca estabilidad de los empleos y caracterizados por la zafralidad/ temporalidad de los mismos.
En función de la trayectoria laboral, podemos construir la siguiente tipología de las mujeres cosechadoras de arándano: Mujeres que provienen de trabajar en el ámbito urbano y se insertan en tareas rurales (en tareas de cuidados personales y empleadas domésticas, empresas de limpieza. tiendas, fábricas de procesamiento de alimentos o taller textil). Mujeres que siempre trabajaron en el ámbito rural en otras actividades eventuales (chacras, en la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras, en el rubro hortícola, frutícola y  packing de frutas). Trabajadoras que no trabajan como  asalariadas el resto del año y se insertan en el trabajo rural sólo para el arándano (amas de casa, mujeres que estudian, o que trabajan en su casa en actividades como costuras, cocina para afuera, repostería).
Las formas contractuales en este tipo de actividades está marcada por la existencia de unos pocos contratos de carácter permanente para los trabajadores más capacitados, estrechamente ligados a los mandos medios de las empresas, (capataz, jefes de cuadrilla, peones polivalentes). Contratos por jornal con una producción mínima obligatoria y luego premios por productividad (destajo) en los puestos de cosecheros, bandejeros que son a mayoría de trabajadores contratados. La figura del contratista en el agro uruguayo no es reciente pero se ha ido transformando a partir de los requerimientos de las empresas contratantes y la legislación imperante en el país. En la actualidad éste se ha constituido en un empresario moderno, adaptado a las lógicas del mercado de empleo local, y juega un papel central en la configuración moderna en el arándano uruguayo.
En el caso que hemos estudiado en el arándano uruguayo, durante el período de intensa labor (cosecha) éste actor opera bajo estrictas condiciones impuestas por las empresas contratantes, que establecen no sólo los requerimientos de mano de obra sino también la productividad deseada por trabajador, las normas técnicas y fitosanitarias. Estas condiciones de trabajo han ido especializando la función del contratista, haciendo aumentar su tamaño (manejan entre 300 y 400 trabajadores), desplazando a los más pequeños y tradicionales.
Pero estas modernizaciones esconden formas de reclutamiento muy tradicionales por mandos medios (capataces) que se encargan de reclutar su cuadrilla de trabajo. Cada capataz recluta y controla aproximadamente 25 trabajadores encargados de cosechar y un “bandejero” con funciones de contralor y conteo de las bandejas cosechadas. Tanto el capataz como el bandejero reciben salarios diferenciales y pagos extras por productividad.
El  empresario contratista domina los aspectos productivos requeridos por la empresa contratante y posee capacidad logística de comunicación, de transporte y formas de administración y gestión de los recursos humanos para gran cantidad de personal. Pero delega el control social del trabajo a los capataces en tanto los trabajadores a su cargo son sus conocidos y éstos responden ante él y no a la empresa (aunque son formalmente empleados de la misma). El capataz posee la función de controlar  la intensidad y la calidad del  trabajo. Tiene el poder de suspender y pagar adelantos a sus trabajadores, lo que hace a un sistema de dominación muy propicio para vulnerar los derechos de los trabajadores
En síntesis, puede decirse que hemos encontrado nuevas modalidades de trabajo y empleo pero que no alteran en forma sustantiva las condiciones estructurales de empleo en el sector. De hecho, éstos trabajadores y sus condiciones laborales presentan características estructurales y de subordinación como se observó años atrás en los Boias Frias en Brasil, Peludos (trabajadores de la caña de azúcar), Arrancadores de frutas del sur de Argentina y los Trabajadores golondrina, entre otros. En general, todas estas ocupaciones muestran una fuerte “discontinuidad en el mercado de empleo”: formas precarias y de baja calidad del empleo que apenas pueden considerarse trabajo decente. Salarios insuficientes y a destajo. Baja capacidad de organización colectiva y poca visibilidad política.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a las características de los trabajadores de la producción de arándanos en el Uruguay.

Introducción

En el anterior artículo describimos las características generales de la producción de arándanos en nuestro país, ahora nos abocaremos a la descripción de la fuerza de trabajo que se emplea en esta cultura productiva y se enmarca en un proceso de trabajo específico.

Volumen de la Demanda de Trabajadores

Por ser un fruto fresco de características biológicas y productivas específicas, su alta velocidad de maduración hacen necesario su rápida conservación en frío, por lo que es un producto de especial cuidado, tratamiento y necesidad de fuerza de trabajo en tiempos picos específicos. Para ello, a diferencia de otros frutos, los empaques se localizan en el medio rural, los que trabajan concatenados a posterioridad de la cosecha del día, embarcando el arándano hacia su destino en la misma noche.

De acuerdo a estas características, el proceso de trabajo requiere un alto porcentaje de trabajadores asalariados zafrales, siendo uno de los rubros que demanda mayor mano de obra en el medio rural proporcionalmente a la superficie explotada. En la etapa de plena producción se necesitan para el cultivo entre 15 y 20 trabajadores por hectárea.

De esta forma, si bien la producción de arándanos demanda mano de obra permanente en baja proporción, en las etapas de cosecha y pos- cosecha se produce una alta concentración de trabajadores. En la región litoral norte, (Salto y Paysandú) se estima que en la zafra se emplean más de 2500 trabajadores al mes.

Formas de Reclutamiento de la Mano de Obra

La producción de arándanos se realiza mediante dos formas contractuales, unos pocos contratos de carácter permanente más capacitados, estrechamente ligados a los mandos medios de las empresas, (capataz, jefes de cuadrilla, peones polivalentes) y contratos por jornal con una producción mínima obligatoria y luego premios por productividad (destajo) en los puestos de cosecheros, bandejeros que son a mayoría de trabajadores contratados.  La zafralidad es característica de las fases de cosecha (recolección de la fruta) y post- cosecha (packing) y cubre los meses de noviembre y diciembre. Estos trabajadores temporales son menos calificados, realizan tareas más simples y rutinarias que los anteriores, con mayor esfuerzo físico y manualidad de las tareas.

La captación de esta fuerza de trabajo es cada vez mas intermediada por contratistas que pueden ser empresas con diferentes grados de formalización que reclutan, movilizan y venden fuerza de trabajo a empresas del sector para determinadas labores. Los servicios son pagados por la empresa directamente al contratista, quien a su vez paga el salario a los trabajadores.

Para el caso del arándano estos contratistas están fuertemente centrados en las localidades que hacen el reclutamiento, donde se valen de redes y capital social preponderantemente basado en lazos primarios, de conocimiento cara a cara, existiendo, en cierta forma, un compromiso verbal de disponibilidad para la siguiente zafra. En este sentido, la figura del contratista refuerza la incorporación de nuevos sectores de esas localidades del mercado de trabajo (desempleado, empleado en otros rubros, activo o inactivo).

En el Uruguay no existe tradición de reclutamiento de grandes contingentes de fuerza de trabajo fuera del país. Esto implica que la demanda de fuerza de trabajo impulsa al fuerte enganche de mujeres y otros miembros inactivos del hogar, sobre todo en los meses de cosecha del arándano, sólo como una actividad parcial durante el año, asociada a estrategias hogareñas de reforzamiento de ingresos salariales a hogares urbanos y suburbanos. Estas características son comunes en el trabajo rural de la región, donde, frecuentemente quienes ofrecen su fuerza de trabajo en estos mercados de trabajo son sectores vulnerables de la población, generalmente con dificultades en el acceso a mejores condiciones de trabajo. Además, por lo general, caso logren acceder a ocupaciones urbanas, con mejores condiciones laborales, abandonan los mercados de trabajo rurales.

Características Generales de sus Trabajadores

Los trabajadores del arándano cuando recién se insertan al mercado laboral lo hacen en trabajos que se caracterizan por carecer de calificación. Tiene un peso importante el grupo de trabajadores (de sexo femenino y masculino), que se han ocupado en el medio rural, en chacras, en la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras, en el rubro hortícola, frutícola y en la forestación. Otros se han empleado en la agroindustria en lo referente a la etapa packing.

Si diferenciamos el primer trabajo obtenido según el sexo de los trabajadores podemos decir que entre las mujeres las ocupaciones destacadas son las de cuidados personales (niñera) y de empleo doméstico. El sexo masculino se ha empleado principalmente en la construcción,  como conductores de vehículos,  vendedores, mecánicos y servicio de protección.

De los estudios exploratorios realizados por este equipo de investigación se desprende que los trabajadores del arándano desde que comenzaron a trabajar hasta el presente no tuvieron trabajos estables, siendo en general, los empleos obtenidos de carácter zafral. Todos los trabajos detectados requieren de muy baja calificación para la tarea. De ello podemos deducir que estos trabajadores jóvenes tendrían muy poco incentivo para escolarizarse, ya que solo podrán en su mayoría obtener trabajos sin calificación y de baja remuneración.

En la trayectoria laboral de las mujeres podemos apreciar que principalmente se han empleado como trabajadoras domésticas, niñeras, atención al cliente, vendedoras en verdulerías, fábrica de ropa y alimentos. Los hombres han trabajado en la forestación, caña de azúcar, jardinería, construcción, militar, mecánico, vendedor, supermercado y en seguridad. Se detecta que la cosecha de frutas y verduras es el único trabajo que es común a ambos sexos.

Si analizamos esa trayectoria con más detenimiento vemos que los jornaleros del arándano provienen principalmente de ocupaciones en el medio rural como chacras, la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras y en algunos casos de la forestación. Pero también hay ocupados de los sectores urbanos. Entre las mujeres las ocupaciones que se destacan son las de cuidados personales (niñera) y de empleo doméstico. Los varones por su parte, se han empleado principalmente en la construcción, como conductores de vehículos, vendedores, mecánicos y servicio de protección.

Aspectos a remarcar

La producción de arándanos en Uruguay con una antigüedad que apenas supera una década, se inserta en el país debido a las condiciones favorables de la coyuntura internacional y siguiendo la lógica global del sistema agroalimentario. Sin embargo, lo novedoso en estas cadenas agroalimentarias es la fuerte racionalización del trabajo, (Taylorismo creciente) con un uso de una sofisticada tecnología, de mano de obra abundante pero muy estacional.

En esta producción existe una formalización legal de los trabajadores, combinada con un férreo control del tipo de trabajo (jornada laboral intensa, descansos, etc.). Estos mecanismos o dispositivos permiten maximizar el rendimiento y la productividad del trabajo de una fuerza de trabajo cada vez más difícil de disponer (de acuerdo a la actual coyuntura de bajo desempleo).

Aún se mantienen viejas formas de pago por cantidad cosechada, existiendo un dilema para las empresas en el presente, siendo como lograr mayor disciplinamiento de la mano de obra para este tipo de trabajo con una tensión en la organización del trabajo entre el pago por cantidad o por calidad.

En este marco, en el mercado de empleo del arándano se destacan dos fenómenos peculiares: la participación y trayectoria de las mujeres y la emergencia de nuevas modalidades de contratismo.

Respecto al género, se constata que no existe distinción en cuanto a la realización de las actividades de cosecha, dada la escasez de mano de obra rural existente en nuestro país.

Las trabajadoras de la agroindustria del arándano desde su inserción al mercado laboral han tenido trabajos que se caracterizan por requerir de baja calificación para el desarrollo de la tarea, poca estabilidad de los empleos y caracterizados por la zafralidad/ temporalidad de los mismos.

En función de la trayectoria laboral, podemos construir la siguiente tipología de las mujeres cosechadoras de arándano: Mujeres que provienen de trabajar en el ámbito urbano y se insertan en tareas rurales (en tareas de cuidados personales y empleadas domésticas, empresas de limpieza. tiendas, fábricas de procesamiento de alimentos o taller textil). Mujeres que siempre trabajaron en el ámbito rural en otras actividades eventuales (chacras, en la cosecha de diferentes variedades de frutas y verduras, en el rubro hortícola, frutícola y  packing de frutas). Trabajadoras que no trabajan como  asalariadas el resto del año y se insertan en el trabajo rural sólo para el arándano (amas de casa, mujeres que estudian, o que trabajan en su casa en actividades como costuras, cocina para afuera, repostería).

Las formas contractuales en este tipo de actividades está marcada por la existencia de unos pocos contratos de carácter permanente para los trabajadores más capacitados, estrechamente ligados a los mandos medios de las empresas, (capataz, jefes de cuadrilla, peones polivalentes). Contratos por jornal con una producción mínima obligatoria y luego premios por productividad (destajo) en los puestos de cosecheros, bandejeros que son a mayoría de trabajadores contratados. La figura del contratista en el agro uruguayo no es reciente pero se ha ido transformando a partir de los requerimientos de las empresas contratantes y la legislación imperante en el país. En la actualidad éste se ha constituido en un empresario moderno, adaptado a las lógicas del mercado de empleo local, y juega un papel central en la configuración moderna en el arándano uruguayo.

En el caso que hemos estudiado en el arándano uruguayo, durante el período de intensa labor (cosecha) éste actor opera bajo estrictas condiciones impuestas por las empresas contratantes, que establecen no sólo los requerimientos de mano de obra sino también la productividad deseada por trabajador, las normas técnicas y fitosanitarias. Estas condiciones de trabajo han ido especializando la función del contratista, haciendo aumentar su tamaño (manejan entre 300 y 400 trabajadores), desplazando a los más pequeños y tradicionales.

Pero estas modernizaciones esconden formas de reclutamiento muy tradicionales por mandos medios (capataces) que se encargan de reclutar su cuadrilla de trabajo. Cada capataz recluta y controla aproximadamente 25 trabajadores encargados de cosechar y un “bandejero” con funciones de contralor y conteo de las bandejas cosechadas. Tanto el capataz como el bandejero reciben salarios diferenciales y pagos extras por productividad.

El  empresario contratista domina los aspectos productivos requeridos por la empresa contratante y posee capacidad logística de comunicación, de transporte y formas de administración y gestión de los recursos humanos para gran cantidad de personal. Pero delega el control social del trabajo a los capataces en tanto los trabajadores a su cargo son sus conocidos y éstos responden ante él y no a la empresa (aunque son formalmente empleados de la misma). El capataz posee la función de controlar  la intensidad y la calidad del  trabajo. Tiene el poder de suspender y pagar adelantos a sus trabajadores, lo que hace a un sistema de dominación muy propicio para vulnerar los derechos de los trabajadores

En síntesis, puede decirse que hemos encontrado nuevas modalidades de trabajo y empleo pero que no alteran en forma sustantiva las condiciones estructurales de empleo en el sector. De hecho, éstos trabajadores y sus condiciones laborales presentan características estructurales y de subordinación como se observó años atrás en los Boias Frias en Brasil, Peludos (trabajadores de la caña de azúcar), Arrancadores de frutas del sur de Argentina y los Trabajadores golondrina, entre otros. En general, todas estas ocupaciones muestran una fuerte “discontinuidad en el mercado de empleo”: formas precarias y de baja calidad del empleo que apenas pueden considerarse trabajo decente. Salarios insuficientes y a destajo. Baja capacidad de organización colectiva y poca visibilidad política.

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La producción de arándanos en el Uruguay: sus características

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a las características de la producción de arándanos en el Uruguay
Introducción
La producción de arándanos es considerada como uno de los últimos rubros agrícolas que se establecieron en nuestro país dentro de lo que se ha conocido como productos de exportación de origen agrícola no tradicional.
Sabido es, que el Uruguay no tiene cultura de consumo de dicho fruto, direccionando casi la totalidad de su producción hacia la exportación.
Este artículo, conjuntamente con el siguiente, intenta abordar las características de su producción y las características de los trabajadores necesarios para desarrollar esta cultura productiva.
La producción de
arándano en Uruguay como
una cadena global
La instalación de las plantaciones de arándanos en nuestro país, se explica por la constitución y lógicas de Cadenas Globales de Producción de Alimentos en Fresco. Estas Cadenas tienden a configurar escalas productivas donde se establece un sistema global de producción de arándanos integrado por varios países y regiones de diferentes continentes, proveyendo, así, frutos a lo largo de todo el año (efecto neutralizador de la estacionalidad biológica de la producción agropecuaria y captación de un mayor excedente).
En suma, la producción del arándano en Uruguay es así moldeada y organizada desde sus orígenes por el interés del capital comercial y sus cadenas de distribución, estableciendo, por un lado, los tiempos, volúmenes y calidad de la producción; y por otra parte los requerimientos específicos de mano de obra vacante en dichos tiempos.
El crecimiento del arándano en el país y su importancia principalmente en las localidades de la región litoral oeste de país, pero estos territorios están, al igual que su producción, conectados globalmente y su suerte depende poco de los contextos regionales o nacionales, ya que está ligada casi exclusivamente a los avatares de las redes de distribución internacional. Por tanto es un territorio frágil, un enclave de producción en fresco, con muy poco poder sobre las cadenas comercializadoras y de distribución, pero paradójicamente con un poder local importante por su importancia económica y social a nivel de la región.
La producción
internacional
de arándano
Los principales productores de arándanos a nivel mundial son Estados Unidos y Canadá: la producción de arándanos frescos de América del Norte representa el 59%, del total producido. Le siguen en importancia América del Sur (24%), Europa (14%), Asia y el Pacífico responden al 3% de la producción mundial (Ozer Ami, 2010). Ello se puede observar en la siguiente figura:
El calendario mundial de producción de arándanos marca una diferencia entre los hemisferios. El Norte produce entre abril y setiembre, siendo sus principales productores Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Alemania y Polonia. En el mercado de contra- estación, en el Hemisferio Sur, el cultivo se lleva a cabo entre los meses de setiembre y marzo, con diferencias en el período según el país del cual estemos haciendo referencia. Siendo los principales productores del Sur: Chile, Argentina, Nueva Zelanda y Australia (www.donana.es).
Chile, Argentina y Uruguay son los principales exportadores de América del Sur . Las características climáticas de estos tres países son ideales para este tipo de producción y sobre todo en la producción a contra estación con el Hemisferio Norte. Ello ha llevado a un vertiginoso crecimiento de las plantaciones de arándanos, cercano al 45% entre 2009 y 2010. La producción y exportación de arándanos está en continuo aumento, por la creciente demanda de los países desarrollados del Hemisferio Norte.
En el año 2010 las exportaciones de arándano del Hemisferio Sur tuvieron una variación del 45% respecto al año anterior. Uruguay fue el país que presentó una mayor variación, aumentando su producto exportado en un 82%, lo que en valores absolutos significó que las exportaciones fueran de 2246 toneladas en 2010 respecto a las 1231 toneladas del año 2009. Le sigue en importancia Chile con un aumento del 50% y la variación en Argentina equivale al 22% en relación al año precedente (http://revista.berriesandcherries.cl).
La producción de
arándano
en Uruguay
En Uruguay el desarrollo de la cultura del arándano es reciente, pues, las plantaciones de estos frutos se hicieron inicialmente entre los años 2001 y 2002 y la posterior exportación del fruto en fresco se realizó por primera vez en el año 2003 hacia Estados Unidos.
En la actualidad podemos encontrar 850 hectáreas plantadas, instaladas en 17 de los 19 Departamentos pero la mayor concentración de plantaciones y empresas se da en la región Litoral Norte, especialmente en las cercanías de Salto y Paysandú (Ozer Ami, 2010).
Actualmente existen 80 empresas productoras de arándanos, entre ellas encontramos productores frutícolas tradicionales y nuevos inversores que no están vinculados al sector agropecuario. Los emprendimientos surgen principalmente de iniciativas nacionales y regionales, aunque las dos grandes empresas -que controlan más de la mitad de la exportación nacional- son con participación de capitales extranjeros vinculados a las grandes corporaciones transnacionales de la industria alimentaria.
El crecimiento de la producción como se refleja en la evolución de exportaciones de la siguiente gráfica (en toneladas), ha hecho que a pocos años de la instalación del cultivo en el país, se haya transformado en uno de los principales rubros frutícolas de exportación. La principal exportación frutícola de Uruguay son los cítricos y actualmente la exportación de arándanos se posiciona en segundo lugar, lo que da una idea de la importancia del desarrollo de este cultivo en un breve lapso. [Figura 6] La exportación de la fruta se hace principalmente a los países del Hemisferio Norte, que en su conjunto representan casi la totalidad del mismo: Europa (55%), EEUU (40%) y Canadá (2%).
En el año 2009, 17 empresas uruguayas exportaron arándanos. El 60% de la producción exportada la concentran dos empresas del norte del país: Midgold SA y Gamorel SA (las incluidas en nuestro estudio de caso). Por su parte, Grindpan SA exportó el 14%, Berries del Sur SA aportó al 10% de la exportación, y las restantes 13 empresas tuvieron una contribución a la exportación menor al 10%.
El desarrollo de esta actividad ha llevado a que en la región Norte se esté conformando un cluster o conglomerado territorial (Stoper y Harrison 1994) en torno al arándanos, donde se nuclea a las dos empresas más grandes, proveedores de tecnologías, sistema de riego e insumos agronómicos, viveros, productores, acopiadores, servicios de cosecha, packing y bromurado, compañías de transporte, servicios de puerto y aeropuerto, servicios financieros y de seguros etc. También existen centros especializados de investigación en producción en plantas in- vitro de las diferentes variedades existentes.
Se han desarrollado dos gremiales de empresas de productores de arándanos: la Unión de Productores de Arándanos (UPROA) y la Unión de productores y exportadores frutihortícolas del Uruguay (UPEFRUY).
Finalmente, cabe destacar que el Estado ha tenido un papel relevante en la promoción y apoyo de esta actividad a través de diferentes instituciones públicas como el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), el Banco Republica (BROU) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a las características de la producción de arándanos en el Uruguay

Introducción

La producción de arándanos es considerada como uno de los últimos rubros agrícolas que se establecieron en nuestro paísarandanos_cajon dentro de lo que se ha conocido como productos de exportación de origen agrícola no tradicional.

Sabido es, que el Uruguay no tiene cultura de consumo de dicho fruto, direccionando casi la totalidad de su producción hacia la exportación.

Este artículo, conjuntamente con el siguiente, intenta abordar las características de su producción y las características de los trabajadores necesarios para desarrollar esta cultura productiva.

La producción de arándano en Uruguay como una cadena global

La instalación de las plantaciones de arándanos en nuestro país, se explica por la constitución y lógicas de Cadenas Globales de Producción de Alimentos en Fresco. Estas Cadenas tienden a configurar escalas productivas donde se establece un sistema global de producción de arándanos integrado por varios países y regiones de diferentes continentes, proveyendo, así, frutos a lo largo de todo el año (efecto neutralizador de la estacionalidad biológica de la producción agropecuaria y captación de un mayor excedente).

En suma, la producción del arándano en Uruguay es así moldeada y organizada desde sus orígenes por el interés del capital comercial y sus cadenas de distribución, estableciendo, por un lado, los tiempos, volúmenes y calidad de la producción; y por otra parte los requerimientos específicos de mano de obra vacante en dichos tiempos.

El crecimiento del arándano en el país y su importancia principalmente en las localidades de la región litoral oeste de país, pero estos territorios están, al igual que su producción, conectados globalmente y su suerte depende poco de los contextos regionales o nacionales, ya que está ligada casi exclusivamente a los avatares de las redes de distribución internacional. Por tanto es un territorio frágil, un enclave de producción en fresco, con muy poco poder sobre las cadenas comercializadoras y de distribución, pero paradójicamente con un poder local importante por su importancia económica y social a nivel de la región.

La producción internacional de arándano

Los principales productores de arándanos a nivel mundial son Estados Unidos y Canadá: la producción de arándanos frescos de América del Norte representa el 59%, del total producido. Le siguen en importancia América del Sur (24%), Europa (14%), Asia y el Pacífico responden al 3% de la producción mundial (Ozer Ami, 2010). Ello se puede observar en la siguiente figura:

El calendario mundial de producción de arándanos marca una diferencia entre los hemisferios. El Norte produce entre abril y setiembre, siendo sus principales productores Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Alemania y Polonia. En el mercado de contra- estación, en el Hemisferio Sur, el cultivo se lleva a cabo entre los meses de setiembre y marzo, con diferencias en el período según el país del cual estemos haciendo referencia. Siendo los principales productores del Sur: Chile, Argentina, Nueva Zelanda y Australia (www.donana.es).

Chile, Argentina y Uruguay son los principales exportadores de América del Sur . Las características climáticas de estos tres países son ideales para este tipo de producción y sobre todo en la producción a contra estación con el Hemisferio Norte. Ello ha llevado a un vertiginoso crecimiento de las plantaciones de arándanos, cercano al 45% entre 2009 y 2010. La producción y exportación de arándanos está en continuo aumento, por la creciente demanda de los países desarrollados del Hemisferio Norte.

En el año 2010 las exportaciones de arándano del Hemisferio Sur tuvieron una variación del 45% respecto al año anterior. Uruguay fue el país que presentó una mayor variación, aumentando su producto exportado en un 82%, lo que en valores absolutos significó que las exportaciones fueran de 2246 toneladas en 2010 respecto a las 1231 toneladas del año 2009. Le sigue en importancia Chile con un aumento del 50% y la variación en Argentina equivale al 22% en relación al año precedente (http://revista.berriesandcherries.cl).

La producción de arándano en Uruguay

En Uruguay el desarrollo de la cultura del arándano es reciente, pues, las plantaciones de estos frutos se hicieron inicialmente entre los años 2001 y 2002 y la posterior exportación del fruto en fresco se realizó por primera vez en el año 2003 hacia Estados Unidos.

En la actualidad podemos encontrar 850 hectáreas plantadas, instaladas en 17 de los 19 Departamentos pero la mayor concentración de plantaciones y empresas se da en la región Litoral Norte, especialmente en las cercanías de Salto y Paysandú (Ozer Ami, 2010).

Actualmente existen 80 empresas productoras de arándanos, entre ellas encontramos productores frutícolas tradicionales y nuevos inversores que no están vinculados al sector agropecuario. Los emprendimientos surgen principalmente de iniciativas nacionales y regionales, aunque las dos grandes empresas -que controlan más de la mitad de la exportación nacional- son con participación de capitales extranjeros vinculados a las grandes corporaciones transnacionales de la industria alimentaria.

El crecimiento de la producción como se refleja en la evolución de exportaciones de la siguiente gráfica (en toneladas), ha hecho que a pocos años de la instalación del cultivo en el país, se haya transformado en uno de los principales rubros frutícolas de exportación. La principal exportación frutícola de Uruguay son los cítricos y actualmente la exportación de arándanos se posiciona en segundo lugar, lo que da una idea de la importancia del desarrollo de este cultivo en un breve lapso. [Figura 6] La exportación de la fruta se hace principalmente a los países del Hemisferio Norte, que en su conjunto representan casi la totalidad del mismo: Europa (55%), EEUU (40%) y Canadá (2%).

En el año 2009, 17 empresas uruguayas exportaron arándanos. El 60% de la producción exportada la concentran dos empresas del norte del país: Midgold SA y Gamorel SA (las incluidas en nuestro estudio de caso). Por su parte, Grindpan SA exportó el 14%, Berries del Sur SA aportó al 10% de la exportación, y las restantes 13 empresas tuvieron una contribución a la exportación menor al 10%.

El desarrollo de esta actividad ha llevado a que en la región Norte se esté conformando un cluster o conglomerado territorial (Stoper y Harrison 1994) en torno al arándanos, donde se nuclea a las dos empresas más grandes, proveedores de tecnologías, sistema de riego e insumos agronómicos, viveros, productores, acopiadores, servicios de cosecha, packing y bromurado, compañías de transporte, servicios de puerto y aeropuerto, servicios financieros y de seguros etc. También existen centros especializados de investigación en producción en plantas in- vitro de las diferentes variedades existentes.

Se han desarrollado dos gremiales de empresas de productores de arándanos: la Unión de Productores de Arándanos (UPROA) y la Unión de productores y exportadores frutihortícolas del Uruguay (UPEFRUY).

Finalmente, cabe destacar que el Estado ha tenido un papel relevante en la promoción y apoyo de esta actividad a través de diferentes instituciones públicas como el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), el Banco Republica (BROU) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).

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Principales características de los procesos de integración y desarrollo en la microrregión de triple fronteras

Barra do Quaraí (Brasil) – Bella Unión (Uruguay) – Monte Caseros (Argentina) en el período 2007 – 2011.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a los Estudios de Frontera.
En este artículo se presentan, de manera sucinta, algunos de los resultados más significativos arrojados por la actividad realizada en ese campo especializado.
Entre las distintas acciones fronterizas: Sobresale la importancia que están teniendo una serie de iniciativas conjuntas con diferentes grados de maduración. Donde aparecen actores sociales de las tres localidades conjugando aspectos sectoriales y territoriales. Dotándolas de un grado de coherencia y convergencia, respecto a los diferentes intereses y necesidades locales en juego. Así, se registra una especial atención en los temas relativos a la calidad de vida y bienestar social.
En esa trayectoria de acciones colectivas, empieza a tomar forma un perfil de estrategia de integración y desarrollo, combinando aspectos de las tres localidades a través de la frontera.
Varios de los emprendimientos y proyectos impulsados localmente, tienden a generar aprovechamientos mutuos y dinamismos positivos en la triple frontera.
En diferentes temas trabajados, las iniciativas fronterizas trascienden la escala  microregional, llegado a influir – tomándoselas más en cuenta -, entre las diferentes posiciones de los respectivos niveles nacionales.
En la construcción de un sistema de relacionamientos fronterizos: Se registran apoyos puntuales interlocales con fines específicos. Adicionalmente, están multiplicándose tipos de intercambios y vinculaciones integradoras, abarcando varias dimensiones vinculadas con el desarrollo integral de las comunidades. De ese modo, lo transfronterizo toma fuerte expresión, otorgándole una posición de relevancia al referido sistema de interrelaciones en la microrregión trinacional.
Se manifiestan como constructos de comunidad de orden microregional y transfronterizo, configurándose a través de un proceso de lenta y larga gestación. No exento de marchas y contramarchas.
Las relaciones de orden regional más amplias, aunque se presentan en el horizonte discursivo de los actores locales, aún no se trabajan como parte de una estrategia preconcebida, apuntando a la construcción de lazos sociales de larga distancia. Para la gestión de los problemas y canalización de soluciones, frente a necesidades locales fronterizas que escapan a sus ámbitos formales de intervención.
En el espacio de los flujos fronterizos, encontramos que:
Producto de una historia forjada en común desde las primeras horas de formación de los poblados fronterizos, se despliegan flujos sociales, es decir, movilidades espaciales regulares, frecuentes y recurrentes de actores sociales individuales y colectivos, superando posturas de cerramiento, reparo o reticencia, frente a los movimiento externos que se producen en la vecindad fronteriza.
Dichos flujos, vienen favoreciendo el estrechamiento y afianzamiento de un sistema de vínculos entre agentes de diferente origen, constituyentes de las estructuras locales. De tal forma, por medio de una lógica territorializada, se van combinando flujos que asocian a las partes y permiten colaborar, cooperar y complementar esfuerzos translocalmente. Donde los agentes comienzan a valerse de prácticas sociales innovadoras, haciendo un uso más óptimo de las energías y recursos locales a su alcance: acceso a oportunidades de empleos, servicios y algunos bienes, que tienen un alto impacto para el sostén de los hogares de estratos sociales locales más bajos.
Lo cual está generando un reforzamiento del tejido social transfronterizo. Constituyéndose, poco a poco, movimientos que abarcan ese orden territorial -movimientos sociales trifronterizos-, y promueven al empoderamiento y construcción de sentido transfronterizo entre las comunidades. Contactos interpersonales, transmisión de informaciones, conocimientos y culturas locales interpenetradas, en sentido amplio. Son los componentes que circulan con más intensidad a través de la frontera. De forma instrumental- pragmática, e irregular también, aparecen flujos de mercancías de distinto tipo y con diferente fin, es decir, más segmentados y dispersos socialmente.
Específicamente, en lo que respecta a la práctica de la integración en la triple frontera, cabe señalar algunos aspectos salientes:
Se da una evidente inclinación a favorecer y potenciar formas nuevas, y otras no tanto, en los intercambios locales (en cuanto a los rasgos típicos con que se vienen forjando desde el pasado en la proximidad fronteriza), proyectando articulaciones interlocales, transfonterizas, que incluyen a las tres comunidades urbanas. Haciendo a la construcción de identidad territorial de triple frontera, con la trasmisión e interiorización mutuamente referida, de valores, pautas culturales y simbólicas.
Coexisten, en virtud de unas lógicas de tipo binacional, cuando se presentan ciertos órdenes de temas o contenidos, que tocan a la vida de las sociedades locales como parte de la cimentación de lazos sociales. Tejidos de manera interindividual e intergrupalmente, entre dos de las localidades. Mudando, por momentos, de una dirección a otra, la priorización e intensificación bilateral de los intercambios en el sistema de relaciones fronterizas.
Localmente, las tres comunidades exhiben avances significativos, en cuanto a la superación de ciertos déficits sociales, robusteciendo el tejido social local hacia adentro. Con lo cual se va estableciendo una base más sólida, para afrontar los nuevos desafíos de la integración transfronteriza. En tiempos de globalización y trasnacionalización de los procesos, que trastocan las fundamentos convencionales del estado-nación.
Este formato de la integración social y cultural transfronteriza, quizás menos económica y mercantíl, no implica que los agentes locales estén desatendiendo cuestiones importantes que hacen a la agencia de la integración con un sentido regionalizado y transnacionalizado, es decir, para una escala mayor de territorio. Pero, por la vía de los hechos, esto se presenta como concurrencia a foros, encuentros, manifestaciones de intereses que intentan hacerse oír.
Si bien, se traduce por la concreción de acciones conjuntas y articuladas, que se están ganando un lugar en la agenda de los gobiernos y estados nacionales. Cuando, hasta ahora, aparecían como escenarios y tematizaciones marginalmente atendidos.
Asociado a las proyecciones del desarrollo en el escenario de la triple frontera: entre cruces, atravesamientos, ocupaciones, apropiaciones y distintos usos de los lugares, advertimos que: Con sucesión de cambios y transformaciones significativas, producidas en la transición interurbana y transfronteriza, se va configurando un perfil de desarrollo cuyo sentido y contenido se expresa en una tridirecionalidad recíproca, novedosa. Con aprovechamientos y logros en diferentes dimensiones: sociales, culturales, materiales, políticas, y en algunos aspectos también económica (empleos, ingresos, comercialización a pequeña en el escenario de la triple frontera).
Consecuentemente, el formato del desarrollo fronterizo en la microrregión, reúne aspectos que tienden a definirlo por su búsqueda de integralidad, inclusión y énfasis éndogeno. Todos ellos, son componentes que se combinan con la incorporación y tratamiento de otras fuerzas y factores exógenos. Resultando funcionales a la agregación de los intereses diversos, en el escenario de la triple frontera.
En los últimos años, las conquistas cosechadas a nivel del desarrollo local, respectivamente, ofrece un campo fértil para avanzar hacia el desarrollo integrado a través de la frontera. Sirviéndose del aprovechamiento de distintas posibilidades y oportunidades, para elevar el nivel de vida de los individuos, hogares y comunidades. Sin que un tipo de camino por el que se opte, implique excluir o bloquear al otro.
Sintomáticamente, están pasando de una situación de franco declive, falta de dinamismo, depresión social y económica.
A una situación de reparación, animación y activación de las fuerzas locales y fronterizas. Con evidencias sólidas de recuperación de las actividades económicas y productivas. Concedidas desde una perspectiva estratégica, respecto a la función y el rol que está jugando la posición fronteriza y colindante de los estados- nación y sus comunidades locales.

El Departamento de Ciencias Sociales de la Regional Norte de la Universidad de la República desde hace veinte años  realiza investigaciones sobre el Desarrollo Regional. Actualmente está integrado por trece investigadores con niveles de Maestría y Doctorado. En esta ocasión  la temática que se presenta refiere a los Estudios de Frontera.

En este artículo se presentan, de manera sucinta, algunos de los resultados más significativos arrojados por la actividadDSCN5661realizada en ese campo especializado.

Entre las distintas acciones fronterizas: Sobresale la importancia que están teniendo una serie de iniciativas conjuntas con diferentes grados de maduración. Donde aparecen actores sociales de las tres localidades conjugando aspectos sectoriales y territoriales. Dotándolas de un grado de coherencia y convergencia, respecto a los diferentes intereses y necesidades locales en juego. Así, se registra una especial atención en los temas relativos a la calidad de vida y bienestar social.

En esa trayectoria de acciones colectivas, empieza a tomar forma un perfil de estrategia de integración y desarrollo, combinando aspectos de las tres localidades a través de la frontera.

Varios de los emprendimientos y proyectos impulsados localmente, tienden a generar aprovechamientos mutuos y dinamismos positivos en la triple frontera.

En diferentes temas trabajados, las iniciativas fronterizas trascienden la escala  microregional, llegado a influir – tomándoselas más en cuenta -, entre las diferentes posiciones de los respectivos niveles nacionales.

En la construcción de un sistema de relacionamientos fronterizos: Se registran apoyos puntuales interlocales con fines específicos. Adicionalmente, están multiplicándose tipos de intercambios y vinculaciones integradoras, abarcando varias dimensiones vinculadas con el desarrollo integral de las comunidades. De ese modo, lo transfronterizo toma fuerte expresión, otorgándole una posición de relevancia al referido sistema de interrelaciones en la microrregión trinacional.

Se manifiestan como constructos de comunidad de orden microregional y transfronterizo, configurándose a través de un proceso de lenta y larga gestación. No exento de marchas y contramarchas.

Las relaciones de orden regional más amplias, aunque se presentan en el horizonte discursivo de los actores locales, aún no se trabajan como parte de una estrategia preconcebida, apuntando a la construcción de lazos sociales de larga distancia. Para la gestión de los problemas y canalización de soluciones, frente a necesidades locales fronterizas que escapan a sus ámbitos formales de intervención.

En el espacio de los flujos fronterizos, encontramos que:

Producto de una historia forjada en común desde las primeras horas de formación de los poblados fronterizos, se despliegan flujos sociales, es decir, movilidades espaciales regulares, frecuentes y recurrentes de actores sociales individuales y colectivos, superando posturas de cerramiento, reparo o reticencia, frente a los movimiento externos que se producen en la vecindad fronteriza.

Dichos flujos, vienen favoreciendo el estrechamiento y afianzamiento de un sistema de vínculos entre agentes de diferente origen, constituyentes de las estructuras locales. De tal forma, por medio de una lógica territorializada, se van combinando flujos que asocian a las partes y permiten colaborar, cooperar y complementar esfuerzos translocalmente. Donde los agentes comienzan a valerse de prácticas sociales innovadoras, haciendo un uso más óptimo de las energías y recursos locales a su alcance: acceso a oportunidades de empleos, servicios y algunos bienes, que tienen un alto impacto para el sostén de los hogares de estratos sociales locales más bajos.

Lo cual está generando un reforzamiento del tejido social transfronterizo. Constituyéndose, poco a poco, movimientos que abarcan ese orden territorial -movimientos sociales trifronterizos-, y promueven al empoderamiento y construcción de sentido transfronterizo entre las comunidades. Contactos interpersonales, transmisión de informaciones, conocimientos y culturas locales interpenetradas, en sentido amplio. Son los componentes que circulan con más intensidad a través de la frontera. De forma instrumental- pragmática, e irregular también, aparecen flujos de mercancías de distinto tipo y con diferente fin, es decir, más segmentados y dispersos socialmente.

Específicamente, en lo que respecta a la práctica de la integración en la triple frontera, cabe señalar algunos aspectos salientes:

Se da una evidente inclinación a favorecer y potenciar formas nuevas, y otras no tanto, en los intercambios locales (en cuanto a los rasgos típicos con que se vienen forjando desde el pasado en la proximidad fronteriza), proyectando articulaciones interlocales, transfonterizas, que incluyen a las tres comunidades urbanas. Haciendo a la construcción de identidad territorial de triple frontera, con la trasmisión e interiorización mutuamente referida, de valores, pautas culturales y simbólicas.

Coexisten, en virtud de unas lógicas de tipo binacional, cuando se presentan ciertos órdenes de temas o contenidos, que tocan a la vida de las sociedades locales como parte de la cimentación de lazos sociales. Tejidos de manera interindividual e intergrupalmente, entre dos de las localidades. Mudando, por momentos, de una dirección a otra, la priorización e intensificación bilateral de los intercambios en el sistema de relaciones fronterizas.

Localmente, las tres comunidades exhiben avances significativos, en cuanto a la superación de ciertos déficits sociales, robusteciendo el tejido social local hacia adentro. Con lo cual se va estableciendo una base más sólida, para afrontar los nuevos desafíos de la integración transfronteriza. En tiempos de globalización y trasnacionalización de los procesos, que trastocan las fundamentos convencionales del estado-nación.

Este formato de la integración social y cultural transfronteriza, quizás menos económica y mercantíl, no implica que los agentes locales estén desatendiendo cuestiones importantes que hacen a la agencia de la integración con un sentido regionalizado y transnacionalizado, es decir, para una escala mayor de territorio. Pero, por la vía de los hechos, esto se presenta como concurrencia a foros, encuentros, manifestaciones de intereses que intentan hacerse oír.

Si bien, se traduce por la concreción de acciones conjuntas y articuladas, que se están ganando un lugar en la agenda de los gobiernos y estados nacionales. Cuando, hasta ahora, aparecían como escenarios y tematizaciones marginalmente atendidos.

Asociado a las proyecciones del desarrollo en el escenario de la triple frontera: entre cruces, atravesamientos, ocupaciones, apropiaciones y distintos usos de los lugares, advertimos que: Con sucesión de cambios y transformaciones significativas, producidas en la transición interurbana y transfronteriza, se va configurando un perfil de desarrollo cuyo sentido y contenido se expresa en una tridirecionalidad recíproca, novedosa. Con aprovechamientos y logros en diferentes dimensiones: sociales, culturales, materiales, políticas, y en algunos aspectos también económica (empleos, ingresos, comercialización a pequeña en el escenario de la triple frontera).

Consecuentemente, el formato del desarrollo fronterizo en la microrregión, reúne aspectos que tienden a definirlo por su búsqueda de integralidad, inclusión y énfasis éndogeno. Todos ellos, son componentes que se combinan con la incorporación y tratamiento de otras fuerzas y factores exógenos. Resultando funcionales a la agregación de los intereses diversos, en el escenario de la triple frontera.

En los últimos años, las conquistas cosechadas a nivel del desarrollo local, respectivamente, ofrece un campo fértil para avanzar hacia el desarrollo integrado a través de la frontera. Sirviéndose del aprovechamiento de distintas posibilidades y oportunidades, para elevar el nivel de vida de los individuos, hogares y comunidades. Sin que un tipo de camino por el que se opte, implique excluir o bloquear al otro.

Sintomáticamente, están pasando de una situación de franco declive, falta de dinamismo, depresión social y económica.

A una situación de reparación, animación y activación de las fuerzas locales y fronterizas. Con evidencias sólidas de recuperación de las actividades económicas y productivas. Concedidas desde una perspectiva estratégica, respecto a la función y el rol que está jugando la posición fronteriza y colindante de los estados- nación y sus comunidades locales.

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