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25 años con la profesión “Toda una vida de satisfacciones”

Mirian de Paula Giménez. Maestra.

¿Cómo fue esa decisión de ser maestra?
Desde siempre me ha gustado el magisterio.
Y con el correr del tiempo, siendo yo adolescente, comienzo en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, como Catequista, porque lo que más me gustaba era trabajar con niños.
Hacíamos trabajo social, siendo compañera de   Adriana Martínez, y junto  a un gran grupo de gente fantástica.
Tenía alrededor de 18 años cuando terminé el secundario, y me quedo una materia pendiente que fue Literatura, pero sí tenía dos cosas en claro,  dos posibilidades.
O me decidía por la Psicología o por el magisterio, y por motivos económicos, tomé la segunda opción.
Hoy, con 25 años de trabajo, te puedo decir que fue la mejor decisión,  y que para nada estoy arrepentida.
Trabaje en distintas escuelas de Salto que han llenado mi vida.
Recuerdo ejemplos como en 2001, trabajando en dirección rural y terminando  ese ciclo en 2005.
Me vine al centro,  luego a Escuela N° 3, que en parte es mi escuela, porque me encanta y luego concursé  por dirección de escuelas de práctica. Trabaje un año en la  N°105.
Lo he hecho muchas veces en dirección y actualmente hace dos años que estoy en la  sub dirección de escuela Nº 9 de Ceibal, con un contexto no muy fácil, con un precioso equipo de veintitrés docentes, desde donde se pueden hacer muchas cosas y se  trabaja muy lindo.
Además, contamos con profesores de educación física, maestros comunitarios  en la parte social,  maestros en la parte de computación, y equipos de sicólogos.
Es una escuela grande, antigua y muy linda.
¿Te ha dado muchas cosas buenas la docencia?
Sí. Es una profesión que me llena de orgullo.
Lograr algo con cada uno de ellos,  con la familia, ver cómo evolucionan con los cambios, me llena el alma.
Y aunque han cambiado muchísimo los valores, los seguimos inculcando.
Nosotros tenemos que acompañar el cambio con esos valores, sin dejar de lado aquellos que son importantes.
Y aunque la profesión es hermosísima, requiere mucho trabajo, mucha dedicación y a veces dejamos de lado incluso a la familia.
Tengo una riquísima experiencia de seis años, en San Antonio, donde trabajamos en forma conjunta con la Directora María del Rosario Ghioldi, que fue como mi referente. Logramos fundar el liceo rural del lugar y fue hermoso.
Luego me fui a Corralitos, zona de chacras, me encantó trabajar allí,  haciéndolo durante  cinco años en la dirección. Con una fiestas hermosísimas,  muchas veces con reuniones con los padres en horas de la noche, que era cuando ellos podían, pero con la compañía de mi hija y de mi esposo.
O sea que lo mío, son 25 años de satisfacción.
¿Estabas ya recibida,
cuando formas tu familia?
Sí. Estaba trabajando en el área rural, en el año ´94, cuando me casé con mi esposo Gustavo, también dedicado a la comunicación.
En el año 1996, llega mi primera y única hija María Estefánia.
¿Cómo se sobrelleva
ser mamá y maestra?
No es fácil, porque el magisterio te absorbe. Aunque trabajes cuatro u ocho horas, traemos el trabajo a casa,  además atendiendo a niños, fuera de hora, lleva mucho tiempo. Y sin querer, dejas a la familia de lado.
Evito trabajar los fines de semana, ya que son los momentos que podemos aprovecharlos y disfrutar juntos.
¿Te gusta ser mamá?
Nuestra hija es adolescente, le gusta salir los sábados, y con la excusa de ir a almorzar a la casa  de mi mamá política Elba, que es la que se encarga de toda la cocina, incluyendo unos deliciosos postres caseros, la levantamos un poco más temprano.
Pero ser mamá es compartirlo todo. Tanto Gustavo como yo lo compartimos, desde el estudio, sus experiencias y todas sus cosas, con mi hija.
Es muy compañera de los dos y de la abuela Elba.
El merendar y desayunar juntas, el comprarnos la ropa juntas, es como que siempre nos estamos esperando, y es un todo juntas.
¿Qué esperas de tu hija?
Que se realice como persona, como ser humano, y en lo que haga.
Porque yo soy feliz con lo que hago y quiero que mi hija sea también feliz.  Un mensaje a todas las mamás:
¡Un feliz día a todas las mamás! Que disfruten de ese día con sus hijos, los valoren por lo que son y no pretendan cambiarlos, sino ayudarlos a ser mejores personas, a ser seres humanos de bien y a ser buenos miembros de una sociedad en cambio.

¿Cómo fue esa decisión de ser maestra?

Desde siempre me ha gustado el magisterio.

Y con el correr del tiempo, siendo yo adolescente, comienzo en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, como Catequista, porque lo que más me gustaba era trabajar con niños.

Hacíamos trabajo social, siendo compañera de   Adriana Martínez, y junto  a un gran grupo de gente fantástica.

Tenía alrededor de 18 años cuando terminé el secundario, y me quedo una materia pendiente que fue Literatura, pero sí tenía dos cosas en claro,  dos posibilidades.

O me decidía por la Psicología o por el magisterio, y por motivos económicos, tomé la segunda opción.

Hoy, con 25 años de trabajo, te puedo decir que fue la mejor decisión,  y que para nada estoy arrepentida.

Trabaje en distintas escuelas de Salto que han llenado mi vida.

Recuerdo ejemplos como en 2001, trabajando en dirección rural y terminando  ese ciclo en 2005.Mirian de Paula

Me vine al centro,  luego a Escuela N° 3, que en parte es mi escuela, porque me encanta y luego concursé  por dirección de escuelas de práctica. Trabaje un año en la  N°105.

Lo he hecho muchas veces en dirección y actualmente hace dos años que estoy en la  sub dirección de escuela Nº 9 de Ceibal, con un contexto no muy fácil, con un precioso equipo de veintitrés docentes, desde donde se pueden hacer muchas cosas y se  trabaja muy lindo.

Además, contamos con profesores de educación física, maestros comunitarios  en la parte social,  maestros en la parte de computación, y equipos de sicólogos.

Es una escuela grande, antigua y muy linda.

¿Te ha dado muchas cosas buenas la docencia?

Sí. Es una profesión que me llena de orgullo.

Lograr algo con cada uno de ellos,  con la familia, ver cómo evolucionan con los cambios, me llena el alma.

Y aunque han cambiado muchísimo los valores, los seguimos inculcando.

Nosotros tenemos que acompañar el cambio con esos valores, sin dejar de lado aquellos que son importantes.

Y aunque la profesión es hermosísima, requiere mucho trabajo, mucha dedicación y a veces dejamos de lado incluso a la familia.

Tengo una riquísima experiencia de seis años, en San Antonio, donde trabajamos en forma conjunta con la Directora María del Rosario Ghioldi, que fue como mi referente. Logramos fundar el liceo rural del lugar y fue hermoso.

Luego me fui a Corralitos, zona de chacras, me encantó trabajar allí,  haciéndolo durante  cinco años en la dirección. Con una fiestas hermosísimas,  muchas veces con reuniones con los padres en horas de la noche, que era cuando ellos podían, pero con la compañía de mi hija y de mi esposo.

O sea que lo mío, son 25 años de satisfacción.

¿Estabas ya recibida, cuando formas tu familia?

Sí. Estaba trabajando en el área rural, en el año ´94, cuando me casé con mi esposo Gustavo, también dedicado a la comunicación.

En el año 1996, llega mi primera y única hija María Estefánia.

¿Cómo se sobrelleva ser mamá y maestra?

No es fácil, porque el magisterio te absorbe. Aunque trabajes cuatro u ocho horas, traemos el trabajo a casa,  además atendiendo a niños, fuera de hora, lleva mucho tiempo. Y sin querer, dejas a la familia de lado.

Evito trabajar los fines de semana, ya que son los momentos que podemos aprovecharlos y disfrutar juntos.

¿Te gusta ser mamá?

Nuestra hija es adolescente, le gusta salir los sábados, y con la excusa de ir a almorzar a la casa  de mi mamá política Elba, que es la que se encarga de toda la cocina, incluyendo unos deliciosos postres caseros, la levantamos un poco más temprano.

Pero ser mamá es compartirlo todo. Tanto Gustavo como yo lo compartimos, desde el estudio, sus experiencias y todas sus cosas, con mi hija.

Es muy compañera de los dos y de la abuela Elba.

El merendar y desayunar juntas, el comprarnos la ropa juntas, es como que siempre nos estamos esperando, y es un todo juntas.

¿Qué esperas de tu hija?

Que se realice como persona, como ser humano, y en lo que haga.

Porque yo soy feliz con lo que hago y quiero que mi hija sea también feliz.  Un mensaje a todas las mamás:

¡Un feliz día a todas las mamás! Que disfruten de ese día con sus hijos, los valoren por lo que son y no pretendan cambiarlos, sino ayudarlos a ser mejores personas, a ser seres humanos de bien y a ser buenos miembros de una sociedad en cambio.

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“Tengo el privilegio y hoy el orgullo de tenerlos a mi alrededor”

Con una maestría en criar niños, de forma espectacular, su vida se fue colmando de mucho trabajo, pero también de muy buenos momentos, junto a toda la familia.
Le gusta San Antonio, el lugar donde vive hace veinticuatro años, ya que dice, es una ciudad completa.
Le preguntamos a esta feliz mamá:
¿Cómo es un día
de Olga?
Me levanto a las cinco de la mañana, apronto mate, limpio toda la casa y luego, nos vamos a trabajar.
Actualmente lo hacemos  en la chacra de Guillermo Da Silva.
Colaborando en la tarea de plantación de cebolla de lunes a sábado al medidía.
Trabajamos durante ocho horas diarias, volvemos, y después de unos mates, a la cocina.
Mi tarea siempre ha sido en chacras con propietarios de la zona, trasladándome en sus camionetas, hasta el lugar de trabajo que es en Garibaldi.
También con la tarea de la plantación de tomate, morrones y frutilla, estuvimos siempre con excelentes patrones.
¿Se casó muy joven?
Sí. Me casé con 18 años y lo tuve a los 19 a mi primer hijo, llevándose un  año de diferencia cada uno.
Mi esposo era albañil, además trabajó siempre de boletero en los remates que realizaba Gaudín. Cuando él fallece, quedé con dos hijos de 17 y 18 años, los más pequeños, y comencé a hacerme cargo sola de toda la familia.
Desde siempre, dejaba a mis hijas mayores a cargo de los más chicos y me iba a trabajar. Pero siempre lo hice con mucho sacrificio para criar a todos. Me ha ayudado siempre la policía, con lo que hiciera falta, incluso con vestimenta para mis niños. Hubo policías muy buenos, como Souto, Trindade, Rodríguez, entre otros en San Antonio.
Pero eso era antes, ahora ha cambiado mucho todo.
Tuve el privilegio de nunca tener problemas con mis hijos, gracias a Dios.
Y hoy, tengo el orgullo de decir que actualmente todos me ayudan económicamente hablando.
¿Cómo está conformada
la familia?
Por 14 hijos, dos fallecidos:  Rosa Mariel, Lourdes María,  María Esther, Luis Alberto, Carlos Néstor, Mónica Mercedes, Edelvi Leticia, Gabriela Miguelina, Mirian Mafalda, Selva Natalia, María Milagros, María Noel, María Ana, Marianela.
¡Y a ellos, hay que sumarle treinta cinco nietos divinos y cinco bisnietos!
¿Había planeado
tener una familia
numerosa?
Pasa que antes, no estaba la ciencia tan avanzada como ahora para evitar el embarazo. Hoy ya las madres, tienen otras precauciones. En vista está que mis hijas, la que tiene más, tiene cinco.
Estoy muy conforme con todos los míos.
¿Qué es lo lindo
de esas reuniones?
Que todos los domingos, podemos juntarnos.
La diversión de todos es jugar a la conga, con el espacio muchas veces reducido, nos acomodamos siempre en un largo pasillo que tenemos en casa y allí nos divertimos.
Tenemos que tener muchas sillas, porque además de los hijos, son treinta y cinco nietos y cinco bisnietos, chiquitos todavía.
¿Qué es ser mamá?
Las madres de ahora, no son como las de antes. Ya no existe esa preocupación por los niños, como lo hacían personas de mi edad. Porque  a los niños hay que cuidarlos, mucho y bien.
Las épocas han cambiado y es todo mucho más relajado, más light.
¿Qué espera
de sus hijos?
Que estén muy bien de salud, que salgan adelante en todo, que mis nietas puedan estudiar, ya que todos mis hijos son muy trabajadores y a mis nietos los veo muy entusiasmados con el estudio. Como Lucía, que se encamina para el lado de veterinaria.
Y el que no estudia, trabaja.
¿Cómo se siente
trabajando tanto?
Muy bien de salud, solo quedé muy mal con la pérdida de mi hijo, pero uno trata de seguir y salir adelante. También por los que están.
Trato para despejarme y porque a la vez, no me puedo quedar quieta, de hacer manualidades, carpetas, gorros, camperas, buzos, para mis nietos, todo lo que sea tejido.
Y como entretenimiento, miro un poco de tele.
Un mensaje a las madres:
Hay que cuidar mucho a los niños, y los hijos grandes tienen que cuidar a las madres. Porque luchamos mucho para poder criarlos, tenerlos con nosotras y estar unidos.
¡Un muy feliz día, a todas las madres, que lo disfruten! Y un saludo especial al Dr. Ricardo Scaparone, que sin su aporte,  no hubiese sido posible esta entrevista.

Con una maestría en criar niños, de forma espectacular, su vida se fue colmando de mucho trabajo, pero también de muy buenos momentos, junto a toda la familia.

Le gusta San Antonio, el lugar donde vive hace veinticuatro años, ya que dice, es una ciudad completa.

Le preguntamos a esta feliz mamá:

¿Cómo es un día de Olga?

Me levanto a las cinco de la mañana, apronto mate, limpio toda la casa y luego, nos vamos a trabajar.

Actualmente lo hacemos  en la chacra de Guillermo Da Silva.

Colaborando en la tarea de plantación de cebolla de lunes a sábado al medidía.

Trabajamos durante ocho horas diarias, volvemos, y después de unos mates, a la cocina.

Mi tarea siempre ha sido en chacras con propietarios de la zona, trasladándome en sus camionetas, hasta el lugar de trabajo que es en Garibaldi.

También con la tarea de la plantación de tomate, morrones y frutilla, estuvimos siempre con excelentes patrones. Olga Muñoz

¿Se casó muy joven?

Sí. Me casé con 18 años y lo tuve a los 19 a mi primer hijo, llevándose un  año de diferencia cada uno.

Mi esposo era albañil, además trabajó siempre de boletero en los remates que realizaba Gaudín. Cuando él fallece, quedé con dos hijos de 17 y 18 años, los más pequeños, y comencé a hacerme cargo sola de toda la familia.

Desde siempre, dejaba a mis hijas mayores a cargo de los más chicos y me iba a trabajar. Pero siempre lo hice con mucho sacrificio para criar a todos. Me ha ayudado siempre la policía, con lo que hiciera falta, incluso con vestimenta para mis niños. Hubo policías muy buenos, como Souto, Trindade, Rodríguez, entre otros en San Antonio.

Pero eso era antes, ahora ha cambiado mucho todo.

Tuve el privilegio de nunca tener problemas con mis hijos, gracias a Dios.

Y hoy, tengo el orgullo de decir que actualmente todos me ayudan económicamente hablando.

¿Cómo está conformada la familia?

Por 14 hijos, dos fallecidos:  Rosa Mariel, Lourdes María,  María Esther, Luis Alberto, Carlos Néstor, Mónica Mercedes, Edelvi Leticia, Gabriela Miguelina, Mirian Mafalda, Selva Natalia, María Milagros, María Noel, María Ana, Marianela.

¡Y a ellos, hay que sumarle treinta cinco nietos divinos y cinco bisnietos!

¿Había planeado tener una familia numerosa?

Pasa que antes, no estaba la ciencia tan avanzada como ahora para evitar el embarazo. Hoy ya las madres, tienen otras precauciones. En vista está que mis hijas, la que tiene más, tiene cinco.

Estoy muy conforme con todos los míos.

¿Qué es lo lindo de esas reuniones?

Que todos los domingos, podemos juntarnos.

La diversión de todos es jugar a la conga, con el espacio muchas veces reducido, nos acomodamos siempre en un largo pasillo que tenemos en casa y allí nos divertimos.

Tenemos que tener muchas sillas, porque además de los hijos, son treinta y cinco nietos y cinco bisnietos, chiquitos todavía.

¿Qué es ser mamá?

Las madres de ahora, no son como las de antes. Ya no existe esa preocupación por los niños, como lo hacían personas de mi edad. Porque  a los niños hay que cuidarlos, mucho y bien.

Las épocas han cambiado y es todo mucho más relajado, más light.

¿Qué espera de sus hijos?

Que estén muy bien de salud, que salgan adelante en todo, que mis nietas puedan estudiar, ya que todos mis hijos son muy trabajadores y a mis nietos los veo muy entusiasmados con el estudio. Como Lucía, que se encamina para el lado de veterinaria.

Y el que no estudia, trabaja.

¿Cómo se siente trabajando tanto?

Muy bien de salud, solo quedé muy mal con la pérdida de mi hijo, pero uno trata de seguir y salir adelante. También por los que están.

Trato para despejarme y porque a la vez, no me puedo quedar quieta, de hacer manualidades, carpetas, gorros, camperas, buzos, para mis nietos, todo lo que sea tejido.

Y como entretenimiento, miro un poco de tele.

Un mensaje a las madres:

Hay que cuidar mucho a los niños, y los hijos grandes tienen que cuidar a las madres. Porque luchamos mucho para poder criarlos, tenerlos con nosotras y estar unidos.

¡Un muy feliz día, a todas las madres, que lo disfruten! Y un saludo especial al Dr. Ricardo Scaparone, que sin su aporte,  no hubiese sido posible esta entrevista.

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Ana Irina Manassi

Médica Dermatóloga

Muy alegre y  positiva. Así la vemos.
Una mujer decidida a conseguir en la vida lo que se proponga.
Una Ana Manassi, ama de casa, doctora, pero por sobre todo, mamá de tres hijos.
¿Cómo es un día de Ana?
Un día que obviamente, tiene un antes y un después de la operación de Martina.
Me levanto muy temprano, seis y cuarto de la mañana, y por lo general, los  malenseño, llevándole el desayuno a la cama a mis tres amores: Nicolás, Sara y Martina.
Como entro a las ocho a trabajar, los llevo al colegio y cuando vuelvo ya es a cocinar. Y lo bueno de todo esto es que los tres  colaboran en las tareas de la casa, y yo rezongo mucho (sonríe).
A la tardecita tenemos los deberes, el baño y la cena más o menos a las 21hs, ya que nos acostamos muy temprano, porque  durante la semana tienen muchas actividades, los veo muy responsables y quieren cumplir con todas.
¿Cómo es un domingo?
Temprano, todos duermen menos Martina. Era ella muy independiente antes, porque se levantaba, jugaba y se preparaba su chocolatada, junto a sus cosas.
Ahora la levanto la traigo al sillón a mirar tele y  con sus muñecas.
Nos vamos a lo de mis papás, Rosario (Tati), y papá, José (el Abu), a tomar unos mates, que son los pilares de nuestras vidas. Y no quiero dejar pasar la oportunidad, de saludar públicamente a mi mamá en el día de la madre, porque me siento muy orgullosa de la mamá que tengo.
Fue una luchadora y lo sigue siendo.
Ya el domingo a la tarde, me recuesto un ratito, y llega el momento de que Sara y Nicolás, un poco independientes, se reúnen con sus amigos.
Y Martina y yo, por lo general, estamos todos juntos con mis hermanos, mis papás, y para mí es maravilloso.
¿Tienes una anécdota
con ellos?
Sí! ¡Muchísimas!
Me encanta hacer cosas con ellos. Una costumbre que fuimos tomando, es agradecer cuando llega el momento del almuerzo, o la cena.
Todos los días agradece uno de nosotros, pero cuando le toca hacerlo a Martina, no te puedo decir lo gracioso que puede llegar a ser ( pero no podemos reírnos).
Esto era en los días que hablábamos de la operación, estábamos por cenar un día que le tocó a ella, y agradeció por la familia, la comida, etc. muy bien lo hizo, hasta, que cuando va terminando de agradecer, dice: ”Gracias, porque tengo una mamá casi millonaria”. Nos tentamos de la risa.
Tiene esa chispa que te hace reír, muy positiva.
Te cuento otra anécdota, de “Martina solidaria”: por tema de la operación tuvimos que viajar a Santa Fe. Veníamos en el trayecto, pasando en un momento por un lugar, donde estaba sentada una nena chiquita en el borde de la vereda, con su mamá.
Martina llevaba su apreciada muñeca apretada a su bracito. La mira a la niña, seguimos unos metros, hasta que me mira y me dice que quiere volver.
-¿Para qué?, le pregunto.
-Es que la vi muy triste a esta nena. Le quiero regalar mi muñeca.
Pero lo más lindo, fue cuando terminamos con lo de su operación, y me pregunta un día qué íbamos a hacer si sobraba dinero.
-Vamos a guardar para otra operación. (Le contesté).
-¿Y si sobra? Me dijo.
-Guardaremos para otra, por si surge, le dije.
-Pero si sobra, ¿podríamos enviarle algo a la nenita que estaba sentada en Santa Fe?
Esa es Martina. Con todo quiere ayudar y estar presente.
¿Cómo mamá, qué pretendes para el futuro de tus tres hijos?
Siempre les digo, que traten de apoyarse unos a otros, porque yo no voy a estar siempre. Lo tienen bien claro.
Lo único que pretendo como madre, es dejarle su estudio, para que salgan adelante. Esas son las herramientas para poder ser felices.
Les inculco que traten de serlo, que sean unidos y tengan sus valores.
Se van a encontrar con situaciones buenas y de las otras. Y cuando los vea ir saliendo de todo eso, yo voy a estar tranquila.
Envíale un mensaje a las mamás.
El ser mamá, es una tarea muy difícil.
Un día te encontrás siendo mamá, no sabes cómo hacerlo y nadie te enseña.
Vamos haciendo lo que podemos, y lo que nos sale, nos equivocamos muchas veces, pero todo, lo hacemos con el amor mas desinteresado que creo que existe.
Hay que poner muchísima esfuerzo, porque he cruzado por  malos momentos, y pensé que no me daba la fuerza y solamente mis hijos me la han dado. Soy feliz como mamá, me siento una mujer plena. Porque estoy haciendo lo que hago con la mayor felicidad, que una madre puede hacer.
El hecho de saber que estás haciendo algo por un hijo, ¡y le estás dando tu vida, si es necesario!
Y cualquier madre del mundo seguro que anhela, ver bien a sus hijos.
Soy una convencida de que vine a la vida con este propósito. Estoy feliz, orgullosa de los hijos y de los padres que tengo.
No me falta nada, y no sé si alguna vez fui feliz así. Además contando con la pronta recuperación de Martina y a los demás encaminados, para una madre y desde que uno lo es, no debe haber felicidad más grande que ver salir adelante a sus hijos. Es lo más importante.
No me siento una madre modelo. Somos todas madres modelo. Ojalá pudiéramos ser el mejor, para que ellos tengan ese ejemplo.
Les envío un saludo grande, para un gran día a todas las madres y bríndenles mucho amor a sus hijos. ¡Feliz día de la madre!

Muy alegre y  positiva. Así la vemos. Una mujer decidida a conseguir en la vida lo que se proponga. Una Ana Manassi, ama de casa, doctora, pero por sobre todo, mamá de tres hijos.

¿Cómo es un día de Ana?

Un día que obviamente, tiene un antes y un después de la operación de Martina. Me levanto muy temprano, seis y cuarto de la mañana, y por lo general, los  malenseño, llevándole el desayuno a la cama a mis tres amores: Nicolás, Sara y Martina. Como entro a las ocho a trabajar, los llevo al colegio y cuando vuelvo ya es a cocinar. Y lo bueno de todo esto es que los tres  colaboran en las tareas de la casa, y yo rezongo mucho (sonríe). A la tardecita tenemos los deberes, el baño y la cena más o menos a las 21hs, ya que nos acostamos muy temprano, porque  durante la semana tienen muchas actividades, los veo muy responsables y quieren cumplir con todas.

¿Cómo es un domingo?

Temprano, todos duermen menos Martina. Era ella muy independiente antes, porque se levantaba, jugaba y se preparaba su chocolatada, junto a sus cosas. Ahora la levanto la traigo al sillón a mirar tele y  con sus muñecas. Nos vamos a lo de mis papás, Rosario (Tati), y papá, José (el Abu), a tomar unos mates, que son los pilares de nuestras vidas. Y no quiero dejar pasar la oportunidad, de saludar públicamente a mi mamá en el día de la madre, porque me siento muy orgullosa de la mamá que tengo.

Fue una luchadora y lo sigue siendo.

Ya el domingo a la tarde, me recuesto un ratito, y llega el momento de que Sara y Nicolás, un poco independientes, se reúnen con sus amigos. Y Martina y yo, por lo general, estamos todos juntos con mis hermanos, mis papás, y para mí es maravilloso.

¿Tienes una anécdota con ellos?

Sí! ¡Muchísimas! Me encanta hacer cosas con ellos. Una costumbre que fuimos tomando, es agradecer cuando llega el momento del almuerzo, o la cena. Todos los días agradece uno de nosotros, pero cuando le toca hacerlo a Martina, no te puedo decir lo gracioso que puede llegar a ser ( pero no podemos reírnos).

Esto era en los días que hablábamos de la operación, estábamos por cenar un día que le tocó a ella, y agradeció por la familia, laAna Manassi con su flia. comida, etc. muy bien lo hizo, hasta, que cuando va terminando de agradecer, dice: ”Gracias, porque tengo una mamá casi millonaria”. Nos tentamos de la risa.

Tiene esa chispa que te hace reír, muy positiva. Te cuento otra anécdota, de “Martina solidaria”: por tema de la operación tuvimos que viajar a Santa Fe. Veníamos en el trayecto, pasando en un momento por un lugar, donde estaba sentada una nena chiquita en el borde de la vereda, con su mamá.

Martina llevaba su apreciada muñeca apretada a su bracito. La mira a la niña, seguimos unos metros, hasta que me mira y me dice que quiere volver.

-¿Para qué?, le pregunto.

-Es que la vi muy triste a esta nena. Le quiero regalar mi muñeca.

Pero lo más lindo, fue cuando terminamos con lo de su operación, y me pregunta un día qué íbamos a hacer si sobraba dinero.

-Vamos a guardar para otra operación. (Le contesté).

-¿Y si sobra? Me dijo.

-Guardaremos para otra, por si surge, le dije.

-Pero si sobra, ¿podríamos enviarle algo a la nenita que estaba sentada en Santa Fe?

Esa es Martina. Con todo quiere ayudar y estar presente.

¿Cómo mamá, qué pretendes para el futuro de tus tres hijos?

Siempre les digo, que traten de apoyarse unos a otros, porque yo no voy a estar siempre. Lo tienen bien claro.

Lo único que pretendo como madre, es dejarle su estudio, para que salgan adelante. Esas son las herramientas para poder ser felices.

Les inculco que traten de serlo, que sean unidos y tengan sus valores.

Se van a encontrar con situaciones buenas y de las otras. Y cuando los vea ir saliendo de todo eso, yo voy a estar tranquila.

Envíale un mensaje a las mamás.

El ser mamá, es una tarea muy difícil.

Un día te encontrás siendo mamá, no sabes cómo hacerlo y nadie te enseña.

Vamos haciendo lo que podemos, y lo que nos sale, nos equivocamos muchas veces, pero todo, lo hacemos con el amor mas desinteresado que creo que existe.

Hay que poner muchísima esfuerzo, porque he cruzado por  malos momentos, y pensé que no me daba la fuerza y solamente mis hijos me la han dado. Soy feliz como mamá, me siento una mujer plena. Porque estoy haciendo lo que hago con la mayor felicidad, que una madre puede hacer.

El hecho de saber que estás haciendo algo por un hijo, ¡y le estás dando tu vida, si es necesario!

Y cualquier madre del mundo seguro que anhela, ver bien a sus hijos.

Soy una convencida de que vine a la vida con este propósito. Estoy feliz, orgullosa de los hijos y de los padres que tengo.

No me falta nada, y no sé si alguna vez fui feliz así. Además contando con la pronta recuperación de Martina y a los demás encaminados, para una madre y desde que uno lo es, no debe haber felicidad más grande que ver salir adelante a sus hijos. Es lo más importante.

No me siento una madre modelo. Somos todas madres modelo. Ojalá pudiéramos ser el mejor, para que ellos tengan ese ejemplo.

Les envío un saludo grande, para un gran día a todas las madres y bríndenles mucho amor a sus hijos. ¡Feliz día de la madre!

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Giselle Turino Machiavello

Emprendedora

El rubro en el que trabaja la familia en conjunto, nos lleva a realizarles la entrevista a los tres integrantes, con un destaque especial y haciendo énfasis en la labor de Giselle.
Una mamá muy emprendedora y comprometida con su empresa.
Giselle se crio y vivió durante mucho tiempo en zonas suburbanas.
Con trabajos muy sacrificados, pero que la llenaron de experiencia y también de satisfacciones.
¿Cómo fueron Giselle, esos principios con tanta responsabilidad?
Comencé muy joven a trabajar, puesto que mis padres, residían en un establecimiento hortícola, y nuestra tarea era el trabajo de chacra.
Con plantaciones de frutilla, tomate, morrón, etc.
Me casé muy joven, con 17 años y doy a luz a mi primera hija con 18.
¿Cómo está conformada
tu familia?
Por José, mi esposo, Fernanda, mi hija mayor, y Emmanuel con 5 años.
Fernanda, recibida de  Técnica Agraria, se encuentra actualmente en Nueva Zelanda, ya que obtuvo una propuesta laboral y viajó hace ya unos años.
¿Cómo es un día de Giselle?
Nos levantamos muy temprano, preparamos mate y partimos a nuestro trabajo, que nos queda a 6 kms. y medio de la ciudad, del lugar donde vivimos.
Es de lunes a sábados, pero muchas veces, surge trabajar el domingo y también lo hacemos.
¿Cuál es tu actividad,
actualmente?
Es un emprendimiento familiar, iniciado ya hace unos cuantos años, basado en la elaboración y venta de ladrillos.
¿Y cómo comienza esta
sacrificada labor?
Salgo a caminar un día al fondo de la chacra donde vivía y mirando a unos obreros del mismo rubro, se me ocurre que podía ser una buena salida laboral.
Al principio me costó, ya que mi nena era pequeña y se me hacía todo muy dificultoso. No tenía nada para poder comenzar.
Unos vecinos, me ofrecen trabajar en su chacra arrancando frutilla, encajonándola,  y mientras tanto comencé a elaborar la idea de cómo lo iba a hacer,  contando con muy poco dinero.
Sabía que todo lo que necesitara, para realizar los ladrillos, lo tenía que pagar. Desde un caballo para el pisadero, hasta el corte de los mismos.
¿Qué se necesita para comenzar un emprendimiento así?
¡Ganas! Y sobre todo, muchísima voluntad.
Es un trabajo que no tiene nada liviano para hacer. Desde el comienzo fui acarreando  el material que necesitaba en un carro y caballo, con mil dificultades.
Con el tiempo, fue mejorando la situación y pudimos obtener un camioncito para cargar el pisadero, llevar la leña  y alquilamos la retroexcavadora de Bisio.
Además está el tema de poder conseguir gente, con ganas de trabajar.
¿Alguna anécdota que
tengas de esa época?
Mis comienzos han sido lamentables. Si tuviera que volver a vivirlo, pienso que no lo haría. Porque he pasado tantas cosas que no han sido del todo agradables, que cuando las pienso, me parecen insólitas:
Había conseguido prestado un caballo mansito y un carro, que me servía para el traslado de la leña y el aserrín.
Venía yo un día, frente a Campichuelo con el carro cargado de leña, justamente a las 15 hs, cuando es el horario de salida de la gente de CTM por la ruta, y se le sale la rueda al carro.
Fue espantoso, todo un desastre en la ruta. Y además me asusté muchísimo.
¿Cómo fue el avance
en cuanto al trabajo?
Cuando obtenemos el camión, ya la cosa fue cambiando. Salimos del carro y del caballo para el traslado de los materiales.
Pero actualmente, contamos con una retroexcavadora nuestra y además con un grupo de colaboradores. Pero de cualquier manera, el trabajo fuerte lo hacemos José y yo.
¿La empresa va
en alza, José?
-José: Sí. La cantidad de clientes con los que contamos es muy importante.
Trabajamos seriamente, y cumpliendo, con nuestra clientela. Para nosotros es fundamental.
Trabajamos de boca a boca, pero por suerte, nos ha pasado casos en que por referencias de trabajar con un buen material, nos ha llamado gente desde Estados Unidos, España, Brasil, solicitándonos una cantidad importante de ladrillos , entregándolos uno, en zona de termas de Daymán y recibiendo el importe de la venta por medio de Abitab.
Después de esas dificultades, ¿has tenido también satisfacciones?
-Giselle: ¡Sí! Claro, trabajo mucho menos.
El trabajo fuerte los seguimos haciendo nosotros dos, por ejemplo el acarreo del aserrín, el abono para la mezcla con la tierra lo hace José y el fuego para el horno, lo organizo yo, y él se encarga de quemar. Nos complementamos muy bien los dos. Incluso para la carga en el camión después de prontos.
Solo para el corte,  se está tomando gente.
¿Cuánto demora en
estar pronto un ladrillo?
-José: 6, 7 u 8  horas. Depende del estado en que se encuentre el adobe, que le llamamos.
¿Te sientes bien
físicamente?
-Giselle: Me siento muy bien. Con algún dolorcito en la cadera de vez en cuando, pero estoy muy a gusto trabajando, porque lo hacemos en familia, y es bien importante para todos. Estamos siempre juntos, muy unidos y también eso nos lleva a tener momentos muy lindos de esparcimientos.
¿Cómo es ser mamá?
Me tomo el tiempo de ser mamá. Me encanta. Están primero siempre mis hijos, y tratamos de darle siempre lo mejor. En cuanto a mi hija mayor, es ya adulta y encaminada en un país que tiene mucho futuro. La veo muy bien.
Me siento realizada como mamá y con un hijo mimosísimo. Que continuamente me está demostrando afecto.
Envíale un mensaje a las mamás. Que siempre hay tiempo para ser mamá. Y es hermoso y fácil.
¡Un saludo grande en su día a todas las mamás!
No podemos revela r la conversación que mantuvimos con Emmanuel en esta entrevista, puesto que nos confesó en secreto  el regalo que tiene pensado para su mamá.
¡Que obviamente no podemos contarlo!

El rubro en el que trabaja la familia en conjunto, nos lleva a realizarles la entrevista a los tres integrantes, con un destaque especial y haciendo énfasis en la labor de Giselle. Una mamá muy emprendedora y comprometida con su empresa. Giselle se crio y vivió durante mucho tiempo en zonas suburbanas. Con trabajos muy sacrificados, pero que la llenaron de experiencia y también de satisfacciones.

¿Cómo fueron Giselle, esos principios con tanta responsabilidad?

Comencé muy joven a trabajar, puesto que mis padres, residían en un establecimiento hortícola, y nuestra tarea era el trabajo de chacra. Con plantaciones de frutilla, tomate, morrón, etc. Me casé muy joven, con 17 años y doy a luz a mi primera hija con 18.

¿Cómo está conformada tu familia?

Por José, mi esposo, Fernanda, mi hija mayor, y Emmanuel con 5 años. Fernanda, recibida de  Técnica Agraria, se encuentra actualmente en Nueva Zelanda, ya que obtuvo una propuesta laboral y viajó hace ya unos años.

¿Cómo es un día de Giselle?

Nos levantamos muy temprano, preparamos mate y partimos a nuestro trabajo, que nos queda a 6 kms. y medio de la ciudad, del lugar donde vivimos. Es de lunes a sábados, pero muchas veces, surge trabajar el domingo y también lo hacemos.

¿Cuál es tu actividad, actualmente?

Es un emprendimiento familiar, iniciado ya hace unos cuantos años, basado en la elaboración y venta de ladrillos.

¿Y cómo comienza esta sacrificada labor?

Salgo a caminar un día al fondo de la chacra donde vivía y mirando a unos obreros del mismo rubro, se me ocurre que podía ser una buena salida laboral. Al principio me costó, ya que mi nena era pequeña y se me hacía todo muy dificultoso. No tenía nada para poder comenzar. Unos vecinos, me ofrecen trabajar en su chacra arrancando frutilla, encajonándola,  y mientras tanto comencé a elaborar la idea de cómo lo iba a hacer,  contando con muy poco dinero.  Sabía que todo lo que necesitara, para realizar los ladrillos, lo tenía que pagar. Desde un caballo para el pisadero, hasta el corte de los mismos.

¿Qué se necesita para comenzar un emprendimiento así?

¡Ganas! Y sobre todo, muchísima voluntad. Es un trabajo que no tiene nada liviano para hacer. Desde el comienzo fui acarreando  elGiselle Turino 1 material que necesitaba en un carro y caballo, con mil dificultades. Con el tiempo, fue mejorando la situación y pudimos obtener un camioncito para cargar el pisadero, llevar la leña  y alquilamos la retroexcavadora de Bisio. Además está el tema de poder conseguir gente, con ganas de trabajar.

¿Alguna anécdota que tengas de esa época?

Mis comienzos han sido lamentables. Si tuviera que volver a vivirlo, pienso que no lo haría. Porque he pasado tantas cosas que no han sido del todo agradables, que cuando las pienso, me parecen insólitas:  Había conseguido prestado un caballo mansito y un carro, que me servía para el traslado de la leña y el aserrín. Venía yo un día, frente a Campichuelo con el carro cargado de leña, justamente a las 15 hs, cuando es el horario de salida de la gente de CTM por la ruta, y se le sale la rueda al carro.

Fue espantoso, todo un desastre en la ruta. Y además me asusté muchísimo.

¿Cómo fue el avance en cuanto al trabajo?

Cuando obtenemos el camión, ya la cosa fue cambiando. Salimos del carro y del caballo para el traslado de los materiales.

Pero actualmente, contamos con una retroexcavadora nuestra y además con un grupo de colaboradores. Pero de cualquier manera, el trabajo fuerte lo hacemos José y yo.

¿La empresa va en alza, José?

-José: Sí. La cantidad de clientes con los que contamos es muy importante.

Trabajamos seriamente, y cumpliendo, con nuestra clientela. Para nosotros es fundamental. Trabajamos de boca a boca, pero por suerte, nos ha pasado casos en que por referencias de trabajar con un buen material, nos ha llamado gente desde Estados Unidos, España, Brasil, solicitándonos una cantidad importante de ladrillos , entregándolos uno, en zona de termas de Daymán y recibiendo el importe de la venta por medio de Abitab.

Después de esas dificultades, ¿has tenido también satisfacciones?

-Giselle: ¡Sí! Claro, trabajo mucho menos.

El trabajo fuerte los seguimos haciendo nosotros dos, por ejemplo el acarreo del aserrín, el abono para la mezcla con la tierra lo hace José y el fuego para el horno, lo organizo yo, y él se encarga de quemar. Nos complementamos muy bien los dos. Incluso para la carga en el camión después de prontos.

Solo para el corte,  se está tomando gente.

¿Cuánto demora en estar pronto un ladrillo?

-José: 6, 7 u 8  horas. Depende del estado en que se encuentre el adobe, que le llamamos.

¿Te sientes bien físicamente?

-Giselle: Me siento muy bien. Con algún dolorcito en la cadera de vez en cuando, pero estoy muy a gusto trabajando, porque lo hacemos en familia, y es bien importante para todos. Estamos siempre juntos, muy unidos y también eso nos lleva a tener momentos muy lindos de esparcimientos.

¿Cómo es ser mamá?

Me tomo el tiempo de ser mamá. Me encanta. Están primero siempre mis hijos, y tratamos de darle siempre lo mejor. En cuanto a mi hija mayor, es ya adulta y encaminada en un país que tiene mucho futuro. La veo muy bien.

Me siento realizada como mamá y con un hijo mimosísimo. Que continuamente me está demostrando afecto.

Envíale un mensaje a las mamás. Que siempre hay tiempo para ser mamá. Y es hermoso y fácil.

¡Un saludo grande en su día a todas las mamás!

No podemos revela  la conversación que mantuvimos con Emmanuel en esta entrevista, puesto que nos confesó en secreto  el regalo que tiene pensado para su mamá. ¡Que obviamente no podemos contarlo!

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“Desde que comencé, han sido todas satisfacciones”

Noelí Belzarena Testa –  Escritora

El hecho de que su mamá fuera maestra, hacía que todo transcurriera entre libros, en su casa. Desde muy pequeña, le gustaba la lectura y la escritura.
En una riquísima historia de escribir es que transcurre el tiempo de nuestra visita a Noelí.
También está la manera más feliz de vivir como mamá: entre sus hijos, nietos y toda la familia constituida de la escritora.
¿Cómo es un
día de mamá Noelí?
Estoy actualmente dedicada por completo a mis nietos, a mi casa, y a  algo que me gustó siempre, que es escribir.
Solamente que por motivos de trabajo, no lo podía hacer. Mi trabajo anteriormente ha sido en el Poder Judicial, luego en una empresa familiar de negocios rurales, y uno de los negocios de los que me encargaba, en la parte administrativa, es actualmente Inmobiliaria La Porta, donde  hoy, se encarga mi hijo.
¿Cómo está
compuesta
su familia?
Está conformada por mi esposo Milton, y mis tres hijos: Nicolás, Gabriel, y María  Laura. Mis hijas políticas, Natalia y Natalia,  divinas las dos y Matías, un yerno también divino.
Además mis nietos van a ser cinco: Daniel y Sofía, Ana Paula y Victoria y está llegando Pía, ahora a fin de mes.
¿Cómo es una
reunión en
familia?
Los domingos es el día más tranquilo, como para poder hacerlo, y lo disfrutamos todos juntos. Luego de almorzar en familia, se van cada uno a sus casas y nosotros nos quedamos leyendo el diario que nos encanta. Puede ser El País, El Pueblo, entre otros.
¿Qué cosas
cotidianas
te gustan?
En lo cotidiano, me gusta cocinar. Estoy continuamente buscando recetas, me encantan las plantas, aunque en realidad, se encarga más mi esposo de ellas. Me gusta también de vez en cuando sacar la máquina de coser, y arreglar las prendas de mis nietos.
¿Cómo es la historia de Noelí escritora?
En el año 2000, comencé realizando un taller con la Escribana Beatriz Corbella. Hasta ahí, siempre me había gustado escribir, pero nada relevante.
No me había dedicado, porque realmente no tenía tiempo.
Hice tres años con Beatriz, y me enganché muchísimo con este taller y luego una amiga, Ema Meloni, me invita para ir a un taller de un grupo de amigos. Me sentí muy cómoda allí  y actualmente, nos reunimos en la Biblioteca Felisa Lisasola.
¿Su primer
concurso,
dónde fue?
En el departamento de San José, por medio de la Intendencia, donde saqué un primer premio. En el 2001 fue, todo por impulso de mis compañeros, que les gustaba. Para mí fue una enorme felicidad, y a partir de allí, seguí enviando, participando en antologías. Envié dos años a una editorial de  Buenos Aires, donde me lo aceptaron, y ese trabajo fue en conjunto publicado.
Luego sacamos un libro del grupo. Allí estaban: Ema Meloni, Beba Hemet, Darío Favier, entre otros.
Pronto Editorial Rumbos, me da la oportunidad de publicar, y luego en el Club Naval saco un premio, que era incluirme en el libro de ellos.
¿Esta publicación es entonces la primera solamente suya?
Sí. Fue publicado mi primer  libro, en el 2012, y fue como darme un gusto.  Tengo grandes proyectos de realizar una novela, que ya la comencé pero me va a llevar, en tiempo, todo este año. Luego tengo que conseguir publicarla.
¿Qué esperas
de tus hijos?
Como mamá, creo que ya he cumplido. Me siento muy satisfecha de lo que pude esperar y de lo que espero de ellos. Los tres son muy buenas personas, los considero formadas y maravillosas. Han logrado formar sus familias, así que mi sueño es poder seguir viendo esta unión y que ellos sigan progresando en lo suyo.
¿Qué es ser mamá?
Lo más grande que puede pasarnos. Algo maravilloso para toda la vida. No puedo pedir más, han colmado mi expectativa.
¿Un mensaje
a las mamás?
El mensaje que pretendería dejar, es que las madres estén siempre pendientes de sus hijos. Hacerles un seguimiento en la adolescencia, una etapa muy importante y decisiva.  El ojo de la madre es el ojo bueno, fundamental, y tenemos un sexto sentido.
Les envío un saludo a todas las madres con mucho afecto, porque ser madre es algo muy especial y muy lindo. ¡Pero una tarea extraordinaria!

El hecho de que su mamá fuera maestra, hacía que todo transcurriera entre libros, en su casa. Desde muy pequeña, le gustaba la lectura y la escritura. En una riquísima historia de escribir es que transcurre el tiempo de nuestra visita a Noelí. También está la manera más feliz de vivir como mamá: entre sus hijos, nietos y toda la familia constituida de la escritora.

¿Cómo es un día de mamá Noelí?

Estoy actualmente dedicada por completo a mis nietos, a mi casa, y a  algo que me gustó siempre, que es escribir.

Solamente que por motivos de trabajo, no lo podía hacer. Mi trabajo anteriormente ha sido en el Poder Judicial, luego en una empresa familiar de negocios rurales, y uno de los negocios de los que me encargaba, en la parte administrativa, es actualmente Inmobiliaria La Porta, donde  hoy, se encarga mi hijo.

¿Cómo está compuesta su familia?

Está conformada por mi esposo Milton, y mis tres hijos: Nicolás, Gabriel, y María  Laura. Mis hijas políticas, Natalia y Natalia,  divinas las dos y Matías, un yerno también divino.

Además mis nietos van a ser cinco: Daniel y Sofía, Ana Paula y Victoria y está llegando Pía, ahora a fin de mes.

¿Cómo es una reunión en familia?

Noeli Belzarena TestaLos domingos es el día más tranquilo, como para poder hacerlo, y lo disfrutamos todos juntos. Luego de almorzar en familia, se van cada uno a sus casas y nosotros nos quedamos leyendo el diario que nos encanta. Puede ser El País, El Pueblo, entre otros.

¿Qué cosas cotidianas te gustan?

En lo cotidiano, me gusta cocinar. Estoy continuamente buscando recetas, me encantan las plantas, aunque en realidad, se encarga más mi esposo de ellas. Me gusta también de vez en cuando sacar la máquina de coser, y arreglar las prendas de mis nietos.

¿Cómo es la historia de Noelí escritora?

En el año 2000, comencé realizando un taller con la Escribana Beatriz Corbella. Hasta ahí, siempre me había gustado escribir, pero nada relevante.

No me había dedicado, porque realmente no tenía tiempo.

Hice tres años con Beatriz, y me enganché muchísimo con este taller y luego una amiga, Ema Meloni, me invita para ir a un taller de un grupo de amigos. Me sentí muy cómoda allí  y actualmente, nos reunimos en la Biblioteca Felisa Lisasola.

¿Su primer concurso, dónde fue?

En el departamento de San José, por medio de la Intendencia, donde saqué un primer premio. En el 2001 fue, todo por impulso de mis compañeros, que les gustaba. Para mí fue una enorme felicidad, y a partir de allí, seguí enviando, participando en antologías. Envié dos años a una editorial de  Buenos Aires, donde me lo aceptaron, y ese trabajo fue en conjunto publicado.

Luego sacamos un libro del grupo. Allí estaban: Ema Meloni, Beba Hemet, Darío Favier, entre otros.

Pronto Editorial Rumbos, me da la oportunidad de publicar, y luego en el Club Naval saco un premio, que era incluirme en el libro de ellos.

¿Esta publicación es entonces la primera solamente suya?

Sí. Fue publicado mi primer  libro, en el 2012, y fue como darme un gusto.  Tengo grandes proyectos de realizar una novela, que ya la comencé pero me va a llevar, en tiempo, todo este año. Luego tengo que conseguir publicarla.

¿Qué esperas de tus hijos?

Como mamá, creo que ya he cumplido. Me siento muy satisfecha de lo que pude esperar y de lo que espero de ellos. Los tres son muy buenas personas, los considero formadas y maravillosas. Han logrado formar sus familias, así que mi sueño es poder seguir viendo esta unión y que ellos sigan progresando en lo suyo.

¿Qué es ser mamá?

Lo más grande que puede pasarnos. Algo maravilloso para toda la vida. No puedo pedir más, han colmado mi expectativa.

¿Un mensaje a las mamás?

El mensaje que pretendería dejar, es que las madres estén siempre pendientes de sus hijos. Hacerles un seguimiento en la adolescencia, una etapa muy importante y decisiva.  El ojo de la madre es el ojo bueno, fundamental, y tenemos un sexto sentido.

Les envío un saludo a todas las madres con mucho afecto, porque ser madre es algo muy especial y muy lindo. ¡Pero una tarea extraordinaria!

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“Mis hijos me han dado un enorme impulso”

Una
mamá, con proyectos muy bien concretados.
Se arriesgó, puso todo de sí y salió adelante con su familia.
Hoy, es una mamá realizada.
¿Cuándo comienza ese gustito por tu
profesión?
Desde muy pequeña.
Siempre me interesó, aunque las ciencias económicas quisieron arrastrarme, cuando tenía yo 17 años.
Comienza luego mi rol de madre  y al tiempo el hecho de regresar de Montevideo, cambió mi rumbo con la llegada de la carrera de  Psicología a la Regional Norte, en el año 2002.
Contaba yo con 34 años, y me daba mucho miedo, vergüenza de comenzar a estudiar, ya que imaginaba a mis compañeros la mayoría adolescentes.
Me equivoque, allí encontré de todas las edades.
La carrera fue en forma cíclica, y si no podía avanzar por ciclos, quedaba fuera y no podía seguirla en Salto, eso fue mucho más difícil, realizarla.
Además, tenía yo mis cuatro hijos, estaba sola, era jefa de hogar y además trabajaba ocho horas.
Miro para atrás y no sé como lo hice. Fue con mucho sacrificio.
¿Cómo está
conformada
tu familia?
Por mi hija Valentina, Ismael, Bruno, Y  Ramiro.
Los tres primeros, en Montevideo estudiando, y Bruno en Salto conmigo.
Una nueva relación de pareja junto a Richard, sumada a la satisfacción que me brinda mi profesión, me hace sentir como en un buen momento.
Soy consciente que con el tema de estudios, y trabajo les robé a mis hijos muchas horas de mi tiempo. Hoy  la oportunidad se presta, para agradecerles públicamente todo el apoyo que he recibido de ellos. Si no contara con todo lo que me han brindado, no lo hubiese podido hacer.  Me dieron un enorme impulso y fue un logro a nivel familiar. Estoy orgullosa de ser su madre.
¿Cómo es ser mamá
Psicóloga?
Es muy difícil.
Uno en la casa, no puede ser  Psicóloga, se mezclan mucho las emociones.
Y en su adolescencia es un poco más difícil, pero a medida que van creciendo, existe el acercamiento, y se hace todo mucho más fácil.
Como mamá, aunque me llevo un tiempo, actualmente me siento realizada.
Las satisfacciones, se empiezan a ver cuando uno está bien con uno, y ahí puede ver a sus hijos. Ellos  entendieron mi sacrificio y soy muy reconocida por ellos.
También ocupo mi tiempo realizando meditación, técnica de relajación, musicoterapia, arte terapia y dinámicas grupales, de juego, etc.
¿Qué esperas
de tus hijos?
Decir que sean felices, es una frase muy trillada, pero es eso.
Si su vida es amorosa, sintiendo amor por los demás y se sienten amados, si hacen lo que les gusta, y porque lo deciden hacer, eso, los va a hacer sentir muy bien. Que en definitiva es lo que uno como madre espera.
¿Te gustaría
hacer un viaje
con tus hijos?
Sí, incluso hemos veraneado muchísimas veces, y fue fantástico, con muy lindos recuerdos. Pero en nuestros planes está conocer las Cataratas de Iguazú.
Un mensaje a las mamás: Las mamás, tienen un alto grado de estrés.
Que se cuiden, que se den su importancia. Que se mimen, y que se den sus espacios.
Hay que cuidar al cuidador.
¡Un saludo especial a todas las mamás en su día!

Silvia Correa Sosa Licenciada en Psicología

Unamamá, con proyectos muy bien concretados. Se arriesgó, puso todo de sí y salió adelante con su familia. Hoy, es una mamá realizada.

¿Cuándo comienza ese gustito por tu profesión?

Desde muy pequeña. Siempre me interesó, aunque las ciencias económicas quisieron arrastrarme, cuando tenía yo 17 años. Comienza luego mi rol de madre  y al tiempo el hecho de regresar de Montevideo, cambió mi rumbo con la llegada de la carrera deSilvia Correa Psicología a la Regional Norte, en el año 2002. Contaba yo con 34 años, y me daba mucho miedo, vergüenza de comenzar a estudiar, ya que imaginaba a mis compañeros la mayoría adolescentes. Me equivoque, allí encontré de todas las edades. La carrera fue en forma cíclica, y si no podía avanzar por ciclos, quedaba fuera y no podía seguirla en Salto, eso fue mucho más difícil, realizarla. Además, tenía yo mis cuatro hijos, estaba sola, era jefa de hogar y además trabajaba ocho horas. Miro para atrás y no sé como lo hice. Fue con mucho sacrificio.

¿Cómo está conformada tu familia?

Por mi hija Valentina, Ismael, Bruno, Y  Ramiro. Los tres primeros, en Montevideo estudiando, y Bruno en Salto conmigo. Una nueva relación de pareja junto a Richard, sumada a la satisfacción que me brinda mi profesión, me hace sentir como en un buen momento. Soy consciente que con el tema de estudios, y trabajo les robé a mis hijos muchas horas de mi tiempo. Hoy  la oportunidad se presta, para agradecerles públicamente todo el apoyo que he recibido de ellos. Si no contara con todo lo que me han brindado, no lo hubiese podido hacer.  Me dieron un enorme impulso y fue un logro a nivel familiar. Estoy orgullosa de ser su madre.

¿Cómo es ser mamá Psicóloga?

Es muy difícil. Uno en la casa, no puede ser  Psicóloga, se mezclan mucho las emociones. Y en su adolescencia es un poco más difícil, pero a medida que van creciendo, existe el acercamiento, y se hace todo mucho más fácil. Como mamá, aunque me llevo un tiempo, actualmente me siento realizada. Las satisfacciones, se empiezan a ver cuando uno está bien con uno, y ahí puede ver a sus hijos. Ellos  entendieron mi sacrificio y soy muy reconocida por ellos. También ocupo mi tiempo realizando meditación, técnica de relajación, musicoterapia, arte terapia y dinámicas grupales, de juego, etc.

¿Qué esperas de tus hijos?

Decir que sean felices, es una frase muy trillada, pero es eso. Si su vida es amorosa, sintiendo amor por los demás y se sienten amados, si hacen lo que les gusta, y porque lo deciden hacer, eso, los va a hacer sentir muy bien. Que en definitiva es lo que uno como madre espera.

¿Te gustaría hacer un viaje con tus hijos?

Sí, incluso hemos veraneado muchísimas veces, y fue fantástico, con muy lindos recuerdos. Pero en nuestros planes está conocer las Cataratas de Iguazú. Un mensaje a las mamás: Las mamás, tienen un alto grado de estrés. Que se cuiden, que se den su importancia. Que se mimen, y que se den sus espacios. Hay que cuidar al cuidador.

¡Un saludo especial a todas las mamás en su día!

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