“Si tuviera que elegirla como madre nuevamente, la elegiría sin dudas. Mamá fue, es y será un puntal fundamental en mi vida”.

Gonzalo Dufour. Empresario. Hijo de Enive Pereira Castro (Bibí)

Es impensado, imaginarse un lugar con Gonzalo sin su mamá Bibí, acompañándolo en toda actividad que realice.
El compañerismo que han forjado juntos, es digno de admiración.
Por el hecho de ser Gonzalo, además de empresario, principal de distintas orquestas del medio, donde su tarea es trasladarse con cada una de ellas a diferentes lugares, dentro y fuera del país, su mamá, es como su manager, su mano derecha,

Gonzalo Dufour con su familia

Gonzalo Dufour con su familia

acompañándolo en toda su tarea.
Hoy Gonzalo ya con una familia conformada, junto a Sandra y a sus tres niños: Mateo, Milagros y Matías, son un disfrute para su madre, acampándose mutuamente.
Así,  comienza Gonzalo a narrarnos su vida junto a mamá:
¿Qué recuerdos de pequeño vienen a tu mente?
Recuerdos, muchos.
De los lindos y de los otros, que no son tan lindos.
Sin embargo, mamá siempre ha estado a mi lado.
La recuerdo por ejemplo en la primaria, llevándome al Colegio María Auxiliadora.
Había también otras actividades que realizábamos juntos.
¿Cómo ha acompañado mamá toda tu vida?
Siempre, en todo momento.
En cuanto a los momentos lindos, ya mencionados, te puedo decir que tuve y los sigo teniendo día a día con ella.
Creo que si tuviera que elegirla como madre nuevamente en otra vida la elegiría seguro.
¿Han compartido un sinfín de actividades?
Muchísimas.
Tanto con los eventos que organizamos, bailes, los viajes con las orquestas, como en nuestro emprendimiento familiar que es la farmacia.

Mamá de Gonzalo Dufour y nietos

Mamá de Gonzalo Dufour y nietos

En realidad en mi vida cumplió un rol muy importante, pues fue madre y padre al mismo tiempo, ya que tuvimos la mala suerte de perder a mi papá cuando yo era muy chico y ella se puso al hombro todo. La verdad que la admiro. Y le voy a estar agradecido eternamente por los valores que me enseñó y hasta el día de hoy me sigue ayudando y aconsejando.
Sin lugar a dudas, que es, fue y será un puntal muy importante en mi vida.
¿Con qué disfruta hoy mamá?
Con los nietos: Mateo que tiene 9 años, Milagros de 4 y Matías que tiene un año y medio.
Los súper malenseña, así como está siempre muy pendiente de cada uno de ellos.
¡Es una abuela muy presente  y ellos le alegran la vida!
Existe además, una relación muy linda, especial, con mi señora Sandra y de esa manera, conformamos una familia muy unida.
¿Le gusta viajar?
Le encanta salir de viaje, pasear con amistades y con sus hermanos.
Muy seguido está viajando para aprovechar algunas semanas en distintos lugares, donde disfruta mucho.
 ¿Tienes planes con ella?
Sí, justamente estamos con proyectos de poder hacer un viaje en familia con mi señora, mis hijos y llevarla a mamá a conocer algún lugar del mundo.
Esa es una asignatura que tengo pendiente y espero que en breve la pueda cumplir.
¿Cómo la defines?
Por el hecho de verla siempre a mi lado, “peleándola” conmigo, siento esa seguridad de parte de ella, en todo lo que realizamos juntos.
Pero si tengo que definirla, mamá es: luchadora, trabajadora, servicial, con un espíritu de vivir la vida a pleno y nos hace disfrutar el tiempo a su lado.
¿Un mensaje a mamá?

Que no cambie nunca su forma de ser.
Que siga siempre así,  disfrutando todo lo que pueda de lo que le haga sentir bien.
Que no se prohíba de nada de lo que tenga ganas de hacer.
Y a mí,  por supuesto que me tendrá siempre para lo que necesite. ¡Al igual que  a sus nietos, que la re adoran, sin ninguna duda!
¡Que tengas un feliz día mamá

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“Mamá es una madraza. Siempre vivió para sus hijos y su casa”

Gabriella, Horacio y Patricia Albisu. Hijos de Nancy Galvalisi de Albisu

Estuvo Nancy muy pendiente siempre de su familia, apoyándola y compartiéndolo todo.
Dedicada de lleno al hogar, a su esposo, a sus plantas y a complacer a sus hijos: Adriana, Patricia, Gabriella y Horacio.
Son estos últimos lo que nos narrarán en forma muy emotiva, cómo es la vida junto a su mamá Nancy.
“Los recuerdos que tengo de mamá es preparándonos siempre la comida, atendiéndonos maravillosamente, haciendo todo el trabajo. Ese que no se ve”, nos dice Horacio.
“Recuerdo que mi padre salía de caza los fines de semana,  ella se quedaba con nosotros y  lidiando con toda la casa.
Estuvo al lado de un hombre como lo fue mi padre, que realmente era un gran compañero para ella y un padrazo para nosotros.IMG-20160508-WA0002
Mamá es una persona que se dedicó toda su vida a servir a los demás.
No se lo ve muchas veces, pero es un pilar fundamental en la familia.
Cuando se enfermó mi padre, estuvo al pie del cañón y no salió nunca de la casa y creo que eso demuestra, lo que es. Eso nos marcó a todos para siempre, porque fueron vivencias, para nosotros increíbles.
De no haber dejado ni un momento a mi padre, saliéndose de la casa.
-Patricia: Los recuerdos que tengo de niña son hermosos.
Luego de muy joven, me fui a estudiar a Montevideo y me instalé definitivamente, viajo a Salto en oportunidades a verla a mamá.
¿Cómo disfruta hoy de su vida?
-Horacio: haciendo las cosas de la casa. Tiene su casa bien arregladita, es muy prolija en todo. ¡Impecable!
Y otra cosa a valorar, es que a la casa siempre la mantuvo en excelentes condiciones ella solita. Lo recuerdo de niño y lo hace hasta ahora.
Le gusta además mirar televisión. Sentarse en el balcón en el verano, en invierno adentro y es una vida, elegida por ella, pero veo que disfruta.
Le gusta mucho que la vayan a visitar.
Hablar por un tiempo prolongado por teléfono con mi hermana Patricia que está en Montevideo y la llama siempre. Y Adriana, que sale de Lolita y se va para su casa a tomar el té, a estar un rato con ella. Y es muy importante. Cosas del diario vivir, que la llenan.
Y está pendiente de todo, así sea por teléfono.
Cocina increíblemente. ¡Yo vivo con ella y tengo el placer de disfrutar todas sus delicias!
Hay algo que le encanta y siempre que podemos lo hacemos, es pasear en auto y salir a la hora que ella crea adecuada.
Lo hacía siempre cuando vivía papá.
Los llevábamos al Ayuí los domingos, con sus sillas y los dejábamos tomando mate. Después los íbamos a recoger.
-Gabriella: Adora sus plantas.
Justamente, en éstos días le llevé dos y es increíble ver el cuidado que les brinda. Están todas impresionantes, se dedica mucho tiempo a ellas.
Gabriella, ¿Qué te gusta hacer con mamá?
Yo me encargo de llevarla a los supermercados y disfrutamos con esa salida.
Ella no es de salir mucho. Por lo general, somos nosotros los que la visitamos y los sábados, son puntualmente los días que lo hacemos.
Lo solemos hacer con mi hermana Adriana, a veces turnándonos.
El 16 de mayo es su cumpleaños y por ser una fecha tan especial, pensamos en hacer una reunión, pero ella no quiere salir de su casa. Así que allí será.
-Patricia: Yo formé mi familia en Montevideo, pero siempre estoy con ese deseo de querer viajar, para poder verla a mamá.
¿Qué satisfacciones te brinda el convivir con mamá?
-Horacio: mamá está siempre muy presente. Con todos los hijos.
Y en momentos muy difíciles, ha estado conmigo al pie del cañón.
Es muy importante para mí, poder contar con ella para todo.
¿Tienen planes con ella?
-Gabriella: Si, siempre tenemos planes de viajar juntos, pero le cuesta mucho el arranque.
Comparte la idea de querer hacerlo, pero luego cuando llega el momento, no lo hace.
-Horacio: me gustaría invitarla a pasear a Buenos Aires, pero ella está arraigada a su casa, le gusta quedarse allí.
Y lo más lindo, sería poder pasear con ella un poco más los días domingos.
Ella tiene a Pelusa, una compañera que la atiende, que es como una hermana para ella, desde que falleció papá.
-Gabriella: me parece que son tan compañeras, que es mamá quien atiende a Pelusa (sonríe).
Pero es una tranquilidad que Pelusa la acompañe.
A mí me gustaría estar más con ella, pero los tiempos no nos dan, cuando tenés una ocupación.
¿Un mensaje a mamá? IMG-20160508-WA0001
-Horacio: que es una madraza. Estoy orgulloso de tener la madre que tengo. En los momentos malos y lindos, siempre estuvo.
¡Que en los años que vienen y por mientras viva, sea muy felíz!
-Patricia: ¡Mi mayor deseo es venir a Salto siempre a verla a mi querida madre, a quien amo mucho! ¡Feliz día mamá!
-Gabriella: Que fue una gran madre.
Siempre estuvo. Y guardo recuerdos de cuando era niña, adolescente y llegaba con mis amigas que eran muchas. Les encantaba ir a casa, porque mamá nos esperaba con la tabla, con galletas, manteca y un rico café.
De despertarme a la mañana y verla entrar a mi dormitorio, llevándomelo.
He tenido la suerte de que siempre estaba y está presente en todas mis cosas.
Siempre vivió para sus hijos y su casa. Y como dice Horacio, el trabajo de la casa, no siempre se valora, pero ella no sabe lo importante que fue y es,  que ella estuviera en la casa y nos atendiera como nos atiende.
¡Tiene un significado enorme!
¡Feliz día mamá!

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“Si tuviera a mis tres hijos juntos, sería la mujer más feliz del mundo”

Silvia Rosa. Mamá de Bettania, Facundo y Mauro Arambarri

“Mis tres hermosos hijos son lo que más quiero.
Fueron criados en casa con mucho amor, de parte del padre y de mí”, nos comienza diciendo Silvia.
¿Cómo fue la crianza y estar todos juntos?
Fueron criados en la chacra de forma muy sencilla.Silvia Rosa, mamá de Mauro Arambarri
Me casé con 21 años, su padre Wilney con 26 y me fui a vivir allí. Nuestra condición siempre fue muy humilde, ya que Wilney trabajaba y yo era ama de casa.
Cuando llega nuestra primera hija Bettania, fue hermoso. Esperábamos a todos, pero tal vez por ser la primera, estaba la ilusión de no saber si era varón o mujer.
Recuerdo el llanto de emoción del padre cuando la ve por primera vez.
Fue una niña tranquila, al igual que los demás. Niños, que si salíamos y le decíamos hoy no tenemos, no pedían nada y si le decíamos que sí teníamos, esperaban muy tranquilos sin pedir, ni mucho menos exigir.
Sabían cuándo había y cuándo no. Hasta el día de hoy, se conforman con lo que tienen.

¿Cómo es Facundo?
Muy parecido a Mauro físicamente, pero el pizpireta de la familia.
Está jugando en Boston River en Montevideo y haciendo el liceo.
¿Cómo transcurre la vida de Bettania?
Está comenzando el curso de Chef en IGA.
Le encanta la cocina como a mí y es la segunda madre de los hermanos.
Otra madre para ellos, fue la abuela Ilda (Mimosa). Uno de los mayores amores de Mauro, sin quitarle mérito a mi mamá, porque la abuela Mimosa, convivía con todos en la chacra, dándole mucho amor a mis hijos. Ya no está con nosotros, por eso Mauro, cada vez que viene a Salto va al cementerio. Era todo para nosotros.
¿Cómo era Mauro de pequeño?
¡Mauro! Además de orgullo, siento admiración. A pesar de las adversidades que le tocó pasar, fue muy maduro desde pequeño. Ni una barrera lo hizo oponerse a su sueño.
Siempre estuvo bien firme. Ni las tristezas ni el dolor que nos causan las cosas que nos pasan, lo llevó a decir: “bajo los brazos y dejo todo”. Al contrario, creo que le dio más fuerzas para luchar por su sueño.
Fueron criados, diciéndoles nosotros los dos padres: “que se fijaran más en su vida que en la del otro”, “propónganse cosas y luchen por lo que quieren”.
¿Cómo fue la primera partida de Mauro?
No muy agradable para mí, ya que estaba él, jugando en la selección de Salto, viaja a Chile y cuando llega de vuelta a Montevideo, el padre me llama y me dice: “mira que Mauro no vuelve a Salto, se queda en Defensor”.
Parecía que moría. Hacía una semana que lo esperaba y estaba ansiosa por verlo.
Pensaba yo: “de la chacra a Montevideo, cuando él no quiso venirse a vivir al centro estando acá en Salto”.
Me preocupaba. Nos mensajeábamos. Hablábamos poco por teléfono, por temor a quebrarnos.
Un día me escribe un mensaje que me hizo llorar más de lo que lloraba: “Mamá, me senté en una plaza acá y veo un ómnibus, que creo, va para ése lado de Salto y me dan ganas de subirme e irme. Porque no sé acá, cuál es el norte o el sur”.
Luego aprendió todo rapidísimo estuvo cinco años, hasta que se fue a Francia.
¿Cómo recibes la noticia?
No pensé nunca, que fuera tan rápido, me cayó la noticia con alegría y con tristeza.
Sentimientos encontrados, de saber que era lo que el más anhelaba, pero a su véz ¡qué lejos se vá!
A principio de este año, justamente me dice que no quiere jugar más. Que “el tenía un sueño por cumplir”.
Se lo comunica al contratista y este le responde que estaba en primera y además, era el capitán del equipo.
“No me interesa eso”, le dijo. “Tratá de hacer algo, porque no me quiero quedar más acá”. Y a los pocos días, le comunican que fué vendido.
Pienso mucho en lo bueno que le pasa, pero también pienso que un hijo cuando se enferma, quiere estar con la madre. Aunque sea para llevarle un café y charlar un ratito, preguntándole que necesita.
Le pasó a él cuando lo subieron a primera en defensor, le atacó una gastritis. Y el médico nos decía, que cuando la cabeza no está preparada para algunas sorpresas que recibimos, pasan estas cosas.
Una noche me llama diciéndome que se sentía muy mal. Me tomé el ómnibus y me fui. Comenzamos a conversar y me dijo: “me doy cuenta mamá que llegué donde quería estar. Pero ahora, me doy cuenta que hay cosas más importantes en la vida, como la familia”.
“Sé que tengo todo. Voy a jugar con la selección, un auto, las mejores ropas, pero no es todo.

Tengo todo y no los tengo a ustedes que es lo más importante para mí”.
Es tan familiero, especial y sobre todo muy humilde.
¿Cómo es su vida en Francia?
Está muy cómodo. Lo tiene de amigo a Diego Rolan, excelente persona, si él no estuviera, no sé qué haría Mauro, porque aunque va a clases, hasta en el idioma lo ayuda.
Vive en un apartamento y su vida es: el complejo, salir a comer con Diego, algún otro amigo y la Play.
Lee mucho y se cocina. Le gusta el pescado, pollo, todo sano.
Solamente nos seguimos extrañando mucho.
Aunque su situación económica haya mejorado y el club le regale a la familia directa seis pasajes por año, para que estén más cerca y contenerlo, de todas formas me gustaría que estuviera acá, estudiando algo, más cerca.
¿Lo ves despegar a Facundo?
Si se lo propone sí. Tiene condiciones y es muy inteligente. Bettania también.
Son muy independientes.
¿Si los tuvieras a los tres juntos, cómo lo disfrutarías?
¡Sería la mujer más feliz del mundo! Mimándolos mucho.
Las palabras para los hijos, sirven mucho. Esperarlos con un té y un te quiero, es muy importante para ellos.
¿Un sueño?
Un nieto. Quiero verlos en un nieto. Me hará revivir todo lo feliz que fui con ellos.
¿Un mensaje?
A mis hijos, que son lo más importante en mi vida, que los amo y me siento orgullosa. Soy felíz y muy agradecida por todo lo que me brindaron.
Un saludo a todas las madres salteñas y en especial a mi mamá Blanca y a mis cuatro hermanas.
Las madres somos valientes, pero tengo el concepto de valentía, sobre las madres que han perdido a sus hijos y siguen de pie.

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“Mamá, con tanta fortaleza y positividad, ha sido siempre nuestro sostén y lo sigue siendo”.

Carlos Albisu. Hijo de Juana Emed de Albisu

Carlitos, para todos los salteños, es un referente de la medicina y es también reconocido por su participación en la política.
Lleva en su corazón al Partido Blanco, dejando todo por defenderlo.
Está casado con Natalia y tiene tres hijos: Martina, Ignacio y Benjamín.
Decidido siempre a tender su mano y estar en diferentes circunstancias al pie del cañón, para apoyar cualquier tipo de actividad social, que comprometa a su pueblo y a su gente: como su mamá.
Hoy lo convocamos, seguros de oír una de las historias más afectivas por su progenitora, porque la historia de amor que los une, es recíproca.Carlitos Albisu 1
¿Cuáles son los recuerdos de niño con mamá?
“Contarte de mamá, es un disfrute desde siempre.
Soy hijo único y eso tiene sus privilegios y también sus desventajas.
Mi mayor privilegio ha sido contar con mi madre apoyándome en todo lo que hacía y hago, desde que nací.
Desde las tareas en la escuela, en el liceo, en el correr de mi vida, su atención permanente como un plus, que uno como hijo, lo ha sabido disfrutar.
Mi padre Néstor ha tenido un sinfín de actividades, primero desde su profesión como Odontólogo, luego desde El Club de Leones, en la política, en Salto Uruguay, como Presidente.
Salía muy temprano de casa para realizarlas y volvía muy tarde, por todo lo que le correspondía hacer. En la actualidad, uno ya no lo hace.
¿Dónde cursaste tu primaria?
En la Nº 3 y mamá ya estaba en la Comisión Fomento, apoyando todas las actividades. Entonces de una u otra forma, estaba presente.
Siempre ha sido una gran compañera. Y ni hablar de lo bien que cocina. Solía ayudarla mucho yo, cuando era pequeño en la cocina y tal es así, que el que cocina en casa soy yo.
Y en esta etapa en que vivimos, ha sido una pieza fundamental, en algo que es clave. Porque tanto yo como mi esposa Natalia nos decidimos por una carrera muy larga, ya que es con especialidades. Y en estos casos, el médico se recibe muy tarde y sus hijos, muchas veces llegan antes.
Mamá nos brindó todo de sí, para que lográsemos terminar nuestra carrera, poder hacer nuestra especialización que lo hicimos viajando a Montevideo y por si esto fuera poco, ayudar a cuidar a nuestra primera hija Martina primero y luego a los dos varoncitos: Ignacio y Benjamín.
En cuanto a lo político, no existe acto que realicemos, que junto a mi padre no concurra.
Y si te resumo lo que es mamá, ha sido siempre nuestro sostén. Enseñando siempre desde sus afectos. La contagiosa y positiva forma de hacer las cosas hasta en los momentos más complicados.
No se puede entender que una persona pueda tener tanta fortaleza y positividad, en momentos tan adversos.
Creo que mamá se ha protegido siempre en su fe cristiana. Es cuando por la mañana va a la Iglesia y “carga sus pilas”.
Su fortaleza la saca de allí y la reparte entre sus seres queridos para darnos positividad.
Haciéndonos ver que todo tiene solución y que uno tiene que pelearla.
¿Conversan mucho?
¡Es que te hace ver tantas cosas!
He tenido la suerte de contar con la madre que he tenido en todo sentido, ese apoyo afectivo, sobre todo. Pero también ha sido parte de lo que le ha dado a mis hijos y se lo debemos.
¿Es como un disfrute para ella?
Lo hace con gusto y sabemos que a ella le hace mucho bien.
A nosotros también nos da mucha tranquilidad, saberlos a nuestros hijos con ella. Tiene un muy buen carácter y los niños disfrutan estando en su compañía.
¿Cuándo logran reunirse a disfrutar de un almuerzo?
Los domingos. Nos reunimos mi familia, la de mi señora, llegamos a ser veinte personas charlando y disfrutando del día, cargando las pilas para la semana entrante.
Ya que, lamentablemente, nos tenemos que ver de cruce, cuando llevamos a los niños o los vamos a levantar.
¿Cómo son tus niños con ella?
Ellos realmente la aman.
Reconocen, sobre todo Martina. Lo que ha sido el apoyo para ella.
Teniendo a los dos padres médicos, con guardias, por las cuales durante veinticuatro horas, no estamos en casa.
Capaz de acompañar a los nietos durante tres días seguidos, haciendo de madre, en todo ese tiempo.
Sienten ese afecto y advierten, como ella se desvive en alguna situación, aún cuando tenga algún tema puntual de salud, todo lo da disimulando su problema.
Siempre para brindar todo a sus nietos, sin reclamar nada a cambio.
Y el gran disfrute es de mis hijos, poder tener una abuela con esa calidad de persona. Es para nosotros una gran riqueza.
Carlitos Albisu 2¿Tiene mucha actividad?
Sí. Se encuentra muy seguido en la Iglesia Del Carmen, también en la Catedral, también en la Comisión Fomento de la Escuela Nº 3.
Apoyo siempre a papá cuando fue jefe de Policía, trabajando mucho con la familia policial. El CAIF cumplió 25 años y mamá sigue yendo con mi hija a ayudar a la hora de la merienda.
Creo que es ahí donde uno ve la energía de alguien que con su edad, tiene una vitalidad de una persona de veinte años.
Le deseo enviar un mensaje a esa mamá que amo, un agradecimiento eterno, por todo lo que se brindó a su familia, a mi familia, mi señora y mis hijos.
Ha sido el soporte fundamental para uno haberse desarrollado como persona y como profesional.
No tengo la menor duda, de que si no fuera por ella, no habría logrado nada de lo que hoy tengo.
Mamá fue la base fundamental, de todo lo que pude hacer.
Y lo más lindo, poder agradecerle a Dios que con la edad que tengo, pueda seguir disfrutando de una madre vital, que tiene mucho para dar. Tener la certeza que en todo momento, basta con girar la cabeza para saber que está presente y a veces si no está en forma física, sabemos que está. Para los suyos y para la gente toda.
Soy un agradecido a la vida por tener los padres que tengo por habernos iluminado muy bien para no perdernos.
¡Feliz día mamá!

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“Mi deseo es seguir siendo muy compañeras con mamá”.

Belén de Brum Martínez

Cuando le propusimos a Belén la entrevista, obtuvimos un “no” rotundo.
Como lo imaginamos.
Motivo de un perfil muy bajo por parte de ella. Casi impensado para nosotros poder lograrlo.
Igual nos arriesgamos a tratar de convencerla. Y pasadas las horas, nos sorprende. Diciéndonos que luego de haberlo pensado e imaginando con certeza de que a su mamá Adriana le gustaría, aceptaba.
Belén, es estudiante de la carrera de Contadora en la Universidad Católica, trabaja en una empresa familiar, junto a su hermano Matías y su papá Julio y es la hija de nuestra Directora de Diario EL PUEBLO. Señora Adriana Martínez de de Brum.
Su historia nos conmueve, por apreciar de ambas partes, un compañerismo en todo lo que comparten:
“Si me pides recuerdos de mi vida al lado de mamá, son infinitos y todos agradables”, nos dice Belén.CORTAR A MEDIO CUERPO
“Cuando yo nací, mamá ya tenía un jardín, donde está actualmente la juguetería de Office, que se llamaba Mi jardín y era maestra.
Me llevaba y me quedaba con Ana, una gran compañera para mí y mi hermano Matías, ya que ella estuvo siempre con nosotros, desde que mamá se casó. Prácticamente Ana nos crió.
A la tardecita, cuando terminaban las clases, me quedaba con Ana, ya que era ella la encargada de hacer el mantenimiento de los salones.
Estuve concurriendo dos años al jardín de mamá, luego comencé en El Jardín de Ana y terminé esa etapa en el Botón-Tolón.
Mirando fotografías de aquella época, podemos ver a papá y mamá siempre presentes en las reuniones del colegio de fin de cursos.
¿Recuerdas la llegada de tu hermano Matías?
No logro recordar porque tenía apenas dos años cuando él nació.
Supuestamente, me trajo una muñeca de regalo.
Sí recuerdo la etapa del Colegio Salesiano, donde concurrimos con Matías.
Mamá me llevaba. Y muchas veces, pasábamos las amigas por la casa de otra, hasta que llegábamos a la escuela, en un grupo.
¿Cómo la veías a mamá en aquella época?
Re laburadora, pero siempre muy presente con nosotros.
Nunca descuidó, al igual que papá, a pesar del trabajo, la casa, nosotros y nuestras cosas.
Recuerdo de mamá que cuando salían del diario, siempre al mediodía, nos traía alguna golosina o alfajor del Kiosco que está al lado.
¿Cómo era un fin de semana juntos?
Cuando éramos niños, siempre salíamos a dar una vuelta o a comer en algún lugar.
Cuando se instalaban las calesitas, siempre nos llevaban y disfrutábamos mucho. Y de vacaciones, nos íbamos juntos con mis primos, abuelos, toda la familia.
Tengo muy presente a mamá, cuando yo tenía unos quince años, acompañándome a comprar ropa los fines de semana, para salir.
Es que tuvimos siempre la costumbre de combinar todo con ella, o avisarle a dónde iba o lo qué hacía. Hasta el día de hoy es así.
Fuimos criados de esa forma, porque somos muy unidas.
¿Cómo es hoy un fin de semana juntos?
El tiempo ha pasado, ya somos grandes y mamá tiene sus actividades, yo las mías.
Pero hay todavía cosas que las seguimos haciendo, como por ejemplo ir los sábados de tarde al supermercado juntas.
Yo la voy a buscar o va ella caminando, nos encontramos y luego de allí, salimos a dar una vuelta. Siempre.
A veces comparto ese paseo junto a una amiga y vamos las tres.
Y los domingos también salimos, vamos juntas a la capillita de Adoración Perpetua que está abierta las 24 horas. Solo que el trabajo del diario, muchas veces nos impide compartir más tiempo.
Pero ella también tiene sus amigas y sale frecuentemente a compartir un té o un café con ellas.
Le gusta mucho reunirse y charlar.
¿Cómo la defines a mamá?
¡Mamá es la mejor madre!
Me llevo re bien con ella, conversamos mucho y sé que le puedo contar lo que sea. Tengo esa tranquilidad.
Si me pasa algo malo o bueno, se lo cuento. Sé que puedo confiar en ella, porque me entiende y me apoya.
¡A veces me reta también! Pero es como que veo una amiga en ella.
Mamá estuvo y está en todo lo mío y en lo de la familia.
¿Qué te gustaría compartir con ella?
Siempre hemos realizado un viaje a Buenos Aires, una vez por año. Y tenemos pensado volver a hacerlo este también.
El año pasado lo hicimos y me encanta eso de ir de compras allá con ella. ¡Me encanta la ropa! (sonríe).
Hemos ido con papá y Matías también todos a algún paseo de vacaciones.
¿Ya tienes pensado el regalo que le vas a entregar en su día?
Todavía no. Estoy estudiando y tengo que salvar una tesis la semana que viene, después de eso, sí me voy a dedicar a encontrarlo.
Porque ella cuando viaja me trae hermosos regalos y siempre me queda todo bien, sabe perfectamente mi talle y mis gustos.
¿Un mensaje a mamá?
Que me gustaría siempre, siempre, seguir con la relación que nos une.
Que pueda continuar contándole lo más mínimo, hasta lo más feo que pueda pasarme. Que sigamos siendo siempre compañeras, porque es alguien en quien confío y deseo que eso nunca cambie.
¡Aunque a veces, me rete!
¡Que tengas un feliz día mamá!”.

 

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“No me lo imagino a Gennaro sin hermanos”

Gianella Duarte. Una muy joven mamá

Muy responsable y organizada, llega a ser un ejemplo de mamá joven.
Completó los doce años de novia con Alexander, para comprometerse con lo más lindo y anhelado de una mujer: traer su bebé al mundo.
Se siente orgullosa y feliz, con su familia. Y cuando habla de Gennaro su hijo, se emociona hasta las lágrimas.
¿Cómo es ser mamá tan joven?

Gianella Duarte

Gianella Duarte 

Yo siempre quise.
Y Gennaro fue deseado, buscado desde hace mucho tiempo, ya que hace doce años, que estamos en pareja con Alexander.
Nos conocemos desde pequeños con él. Nos pusimos de novios en la adolescencia y seguimos juntos nuestra vida.
Y en el 2013, decidimos darle un vuelco a nuestra pareja y aunque no vino el anillo, decidimos buscar a nuestro hijo.
Todo bien organizado fue como lo quisimos hacer.
Con una visita previa al médico, con todas las precauciones y lo que conlleva encargar un bebé, lo buscamos durante siete meses, hasta que llegó.
¿Cómo fue la noticia del embarazo?
Siempre quise ser mamá, era como un sueño.
El día que llegó fue el día más feliz. Uno se lo imagina, pero cuando llega, es diferente. No es como nadie te lo cuenta.
Hay etapas lindas y de las otras. Me ha tocado vivir una etapa de un control de rutina, donde los médicos, nos decían que había posibilidades de lo que podía tener y fue muy feo todo lo que pasamos.
Por suerte pasó, contando con el apoyo de nuestras familias, que estuvieron presente en todo momento y gracias a ellos, pudimos salir adelante.
Gennaro para mí, es un sueño realizado, un compañero de vida, es una parte mía. Creo que todas las mamás, daríamos todo por ellos.
Esa conexión que nos brinda la maternidad, solo las madres la entendemos.
Fue para mí y es, una experiencia única.
¿Cómo transcurrió el embarazo?
Estuve muy acompañada. Fue un embarazo precioso.
Siempre soñé que mi hijo naciera en verano y nació el 12 de enero. Es muy pegado a mí, pero con sus dos añitos, puedo apreciar el apego impresionante con su papá también.
Lo imita y copia todos los gestos, entonces, veo que ellos están en pleno disfrute, mientras que yo trabajo y cumplo la meta, que tenía de estudiar.
¿Cómo es la rutina de Gennaro?
Desde que tenía tres meses, concurre a un CAIF una vez por semana. Y ahora que cumplió los dos años, ya puede quedar solito allí.
Es como una adaptación que se logra y al principio costó, pero ahora creo se va acostumbrando.
¿Qué hacen juntos?
Todo. Y cuando estamos los tres, es todo más fácil, porque los papás se dividen los roles y yo disfruto de verlos interactuar.
Jugando a la pelota, por ejemplo, que son cosas que conmigo nos las hace. Cuando está conmigo, pintamos y es más tranqui.
Si hablamos del fin de semana, cuando mis amigas nos invitan a salir, es tan nuestro el sábado que no queremos salir de casa, porque son nuestros momentos.
Nos acostamos en la cama, miramos películas, le leemos un cuento, charlamos, miramos videos de él, comparando y asombrándonos con su cambio.
Gennaro es muy imaginativo, súper activo, bien desenvuelto.
Es muy conversador y pregunta todo. Y ahí puedo apreciar el cambio y como voló el tiempo.
Y quiero aprovecharlo todo, para no perderme detalle.
¿Qué planes tienes?
Nuestro plan y mayor proyecto, es la casa propia.
Pensando en Gennaro y en los otros hijos que van a venir, porque no me lo imagino a Gennaro sin hermanos.
Va a ser siempre un apoyo para él.
Además, como plan, tenemos pensado con mi hermana Lorena, realizar un viaje y estamos en pleno proyecto para hacerlo.
¿Cómo te las arreglas para trabajar y atender la casa?
Bastante bien, porque luego de aceptar el trabajo cubriendo una licencia de una amiga en una joyería, me surge el poder estudiar. Y aprovechando de que Gennaro ya cumplió sus dos añitos, me animé a un sueño que lo tenía reservado, que es el de poder estudiar Auxiliar preescolar.
Me costó un poco desprenderme, además muy rápido de Gennaro y nos extrañamos mutuamente.
Ellos amnifiestan éstos cambios. Pero estoy cumpliendo las ocho horas en mi trabajo y dos veces a la semana, concurro al curso, que es de noche y queda él con el papá
¿Un sueño?
Tener otro hijo o hija me encantaría.
Terminar mis estudios y tener nuestra casa propia.
¿Un mensaje a las mamás salteñas?
Cada madre es única, cada hijo es único y hay que disfrutarse.
Es una bendición tener un hijo.
¡Felíz día a mi mamá y a todas las madres en su día!!!

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

Hijo de Cecilia Chiara Reca de Berretta: Profesora de Inglés.

Alfredo Pablo Berretta Chiara.

Cecilia, la mamá de Alfredo, fue una madre muy dedicada a sus hijos y a su hogar.
Compartió muchos años de su vida en el campo, entre la naturaleza, esa paz y tranquilidad que allí reina, junto a su esposo Alfredo e hijos: Alfredo, Martín, Gabriel, Cecilia, Marcelo y Carolina.
Pasa el tiempo y luego de tener a sus seis chicos, se recibe de profesora de inglés,  para luego trabajar en el Anglo, durante casi treinta años.
La historia de vida de Alfredo junto a mamá, es bastante particular y así, comienza a relatárnosla:
“Mamá es oriunda de Montevideo, papá de Salto y se conocieron en Montevideo, en una kermese realizada en el Colegio Sagrada Familia.
Se pusieron de novios y fue difícil poder mantener ese noviazgo,  ya que al poco tiempo de haberse iniciado, se viene papá a Ñaquiñá, cerca de Bella Unión, motivo por el cual tuvo que ser a la distancia.
Cada cuatro meses iba papá a visitar a mamá. Se comunicaban por cartas, con vicisitudes económicas también, ya que  se iba en motocar, para ahorrar y entonces, poder invitarla al cine a mamá o a tomar algo, cuando llegara.
Esas, sus vivencias,  son partes de los valores que nos dejaron a nosotros, sus hijos.
Se casan siendo muy jóvenes. Mamá con 21 y papá con 24 años. Cumplirían este 4 de Junio 50 años de casados.
¿Se quedan viviendo en el campo luego?
La familia de mamá contrata a papá, para que administre la estancia de ellos en el pueblo Rizo, en el departamento de Soriano y allí es, donde nacemos todos con mis hermanos.
Pero los mayores recuerdos de mamá de su infancia, los vivió en una estancia que se llama María Estancia.
La cual encierra el pueblo, hoy dividida en cinco estancias, porque son cinco hermanos.
¿Cómo era el sistema de vida de aquella época?
Muy particular, porque mamá se instalaba diez días antes del parto en Montevideo, nos paría, ya que su papá era médico allá y a los quince días luego del parto, volvía a Soriano con su bebé.
Así pasó con todos los hermanos. Y cuando comenzamos a concurrir a la escuela y mamá realizaba este viaje, nos quedábamos los hermanos con papá, junto a un matrimonio que colaboraba en la estancia con nosotros: Margot y Francisco.
Hasta que llegó la etapa, de que yo siendo el mayor de los hermanos tenía que comenzar el liceo en Soriano, no había y no hay hasta hoy liceo en el pueblo que vivíamos y así fue que nos vinimos para Salto, ya que la idea de papá y mamá, era darnos una mejor educación.
Nos adaptamos muy bien.
¿Los acompañaba mamá a la escuela?
Sí, siempre nos llevaban en una camioneta que teníamos.
Mamá era una madre bien dedicada a las tareas domésticas y a la crianza de sus hijos. Papá, pasaba todo el día en el campo.
Pero acá en Salto, también era una madre muy presente, dedicada a nosotros y a la casa.
¿Tenía alguna actividad?
Sí, antes de casarse había abandonado el profesorado de inglés. Al llegar a Salto, lo retoma y  se recibe de profesora en el Anglo. Inmediatamente de recibirse, comienza a trabajar allí como docente y estuvo, hasta que papá comenzó con algunos problemas de salud. Ella abandona y se jubila, para acompañarlo.
¿Cómo fue tu adolescencia con ella?
Siempre muy atenta a nuestra educación, tratando de que estudiáramos inglés. Tengo  varios hermanos que lo han hecho y otros no lo hemos terminado.
Siempre muy cerca nuestro y apoyándonos  en todo lo que podía. Tuvo la voz más contemplativa, que la de papá, ya que era muy estricto. Hoy yo se lo agradezco.
Mamá tenía su parte más cariñosa, blanda y la válvula de escape estaba por parte de ella.
Pero nos enseñó a todos lo mismo. A lavar los platos, a tender una cama, limpiar una casa. Era todo integral, muy cooperativo.
Pero siempre muy presente, con palabras de aliento y por sobre todo, inculcándonos aspectos religiosos.
¿Qué actividades tiene mamá hoy?
En el uso de su tiempo al estar jubilada, la parte religiosa la tiene muy presente, por sobre todo. Cumple un turno en la Capilla Don Calabria. Pinta además. Mi madre es una muy buena pintora. Lo hace en el taller de Elsa Trolio, expone y tiene además dotes para las manualidades. Trató siempre de inculcárnoslo a nosotros.
¿Cuál es su disfrute?
Sus catorce nietos.
Y como la pasión de ella es el inglés, todos sus nietos tienen un horario de clase con ella, en su casa.
Y para los más chiquitos que todavía no van al Anglo, les hace como un jardín de infantes de inglés y allí pasa acompañada por ellos.
Pero siempre está para apoyarnos con los hijos. Pero además en mi caso, no quiero dejar pasar la oportunidad de un saludo y agradecimiento a mi suegra, Teresa Gaudín, que es otra  abuela muy presente.
foto de Cecilia Chiara, mama de Alfredo Berretta
Más que el mensaje a mi madre, me gustaría que sea un mensaje para la familia, fuente de nuestra sociedad.
Debiendo concluir en que esta, está muy mal.
La madre es la que cumple el rol preponderante, fundamental. Y mi madre es un gran ejemplo de cómo se puede cuidar una familia, haciendo lo que le gustaba y lo que no.
En ambientes menos propicios, como en el caso ya mencionado en que papá no se encontraba casi nunca, cuando ella iba a dar a luz.
Hoy yo he entrado al parto de mis hijos y en ese aspecto todo ha cambiado. Lo hacen muchos hombres.
Mamá es un claro ejemplo de cómo se puede trabajar, contemplando y acompañando al marido, construir una familia, manteniendo a todos unidos y vivir en paz.
Sabiendo acompañar siempre todo. Pero hay que valorar también, la posición que el esposo tiene que darle a la mujer dentro de la familia.
A pesar de haber perdido a papá, quien vivió su vida intensamente, este le ha brindado mucho respeto, admiración, mucho valor y ella está muy tranquila con ella misma.
Creo además, que las madres deben estar encima de la formación de sus hijos. Son ellas, el punto de partida, creándole valores y con sus autocríticas también.
Mamá fue así y creo que es una persona que se siente lograda, viéndola muy bien. Deseo que los hijos, traten de admirar a la madre, como ejemplo y como guía, ya que ella, está siempre muy presente.
¡Felíz día mamá!

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

“A todas las madres, que no dejen de soñar”

Paula Viettro

Productora de Agro 1- 1 TV Canal 5 Cable Visión Salto. Colaboradora en TELETÓN

Paula es una mamá decidida, entregada a su familia y a su tarea diaria, como integrante de un equipo de televisión, que hoy felizmente solo recoge sus frutos.

Es mamá de dos hijos: Juan Carlos y Alfonsina Ambrossoni, conformando en la actualidad un hermosa familia.
Es Paula quien continúa con el relato de su vida, contagiándonos, con tanta fuerza, positividad y amor por sus hijos:
“Me casé con 21 años, con una persona que quise muchísimo, el papá de mis hijos: Juan Carlos Ambrossoni, Juancho para los amigos. Que hoy ya no está entre nosotros, pero yo sigo insistiendo en que está. Siempre lo tenemos presente y además, mirándolo a Juancho, mi hijo, es el calco del padre.
¿Cómo fue la llegada de Juancho, el primer hijo?
Tenía tan solo 23 cuando llegó Juancho.
Él es el hijo que todos queremos tener, porque es bueno,Paula Viettro 3 querible y muy estudioso.
Está realizando 5º año de humanística en el Colegio Salesiano.
Muy compañero, muy querido y a mí como madre, me enorgullece.
Y mi hija Alfonsina llegó cuando tenía yo 29 años.
Naciendo con una lisa-encefalia, una malformación congénita y esta llegada, cambió nuestro mundo.
Fue todo un aprendizaje de vida, tanto para el padre, que era muy joven, como para mí.
¿Una gran experiencia de vida?
Sí, porque el diagnóstico decía que Alfonsina, solo iba a vivir unas pocas horas. Hoy tiene 12 años.
En aquel entonces, recorrimos todo lo que pudimos en busca de una solución posible y todos los médicos, nos transmitían la misma versión.
Recurrimos a distintos médicos en diferentes lugares y no había otra versión de los hechos.
¿Cómo es su vida hoy?
Una niña que con todo el amor, paciencia y el cariño que todos le brindamos, ¡está divina!
¿Cómo es la tarea que realizas en tu trabajo?
Ingresé al Canal al poco tiempo de que mi esposo Juancho falleciera en un accidente y su lugar de trabajo era el que ocupo hoy yo.
El grupo humano que trabajaba, con él me ayudó, tal vez sin darse cuenta, muchísimo a sobresalir de aquella situación.
Porque me dieron un respaldo, brindándome un lugar de trabajo, al que yo sabía que tenía que ir y con excelentes compañeros.
Porque la relación y el contacto que nos unía hasta ese momento, era el de compañeros de trabajo de mi esposo.
Cuando me integré, me recibieron de forma espectacular, trabajé y lo sigo haciendo muy bien, muy cómoda. Somos un equipo de trabajo y el Canal es como mi segunda casa.
Hace 10 años que lo hago y es algo que me gusta hacer. Me siento muy cómoda y siempre que puedo, se lo repito a Jorge Jacques. Que más que Director, es un amigo.
¿Cuál es el mayor disfrute con tus hijos?
Comparto todo con ellos y me encanta.
Desde que me levanto a la mañana, disfruto de Juancho al prepararle la leche, aunque tenga 16. Lo acompaño hasta que se vaya al Liceo, sigue luego mi tarea como ama de casa y después, le dedico mi tiempo a Alfonsina.
Aprontando su desayuno, organizando los medicamentos, la disfruto al igual que a Juancho. Sigo con el almuerzo y en definitiva, realizo todas las tareas posibles en casa.
Mi vida hoy ha cambiado rotundamente, porque el destino me ha regalado un compañero maravilloso, como lo es Víctor Hugo.
Tenemos una familia maravillosa juntos, con su hija de 15 años, que se encuentra en Estados Unidos y un hijo de 26, recibiéndose de Contador, que estuvo hasta hace muy poco, compartiendo nuestro hogar y actualmente independizado.
Logramos una familia muy sólida, complementándonos.
¿Cómo es la familia reunida?
Disfrutar de todo lo que podemos de la casa.
Contamos por suerte con muchos amigos, con los cuales nos podemos reunir yendo a sus casas. Un fin de semana en un lugar, otro fin de semana en otro y la pasamos bárbaro.
Con algunas limitaciones, pero es todo cuestión de acostumbrarse.
El 20 de abril, festejamos el cumpleaños de Alfonsina y llenamos de globos la casa. Ella desbordaba de felicidad.
Siempre que escucha en otro cumpleaños, cantar el cumpleaños feliz, se pone muy contenta, porque entiende que es para ella.
¿Tenés algún sueño por cumplir?
Sí, el de que se reciba Juancho, y vivir el día a día con Alfonsina.
¡En mi trabajo, estoy felíz!
Muy cómoda, con un equipo de trabajo inigualable, donde se encuentra Juan José Díaz, que es mi gran compañero.
Pero en realidad, son todos muy buena gente. Divinos y varones todos.
Mi tarea es organizar todo, llamando a los clientes, les vendo, coordino las notas, hago de chofer, porque los llevo a hacer las entrevistas.
Estamos siempre juntos y me encanta.
Le brindo una especial dedicación al programa y es recíproco, porque vemos día a día, como la gente nos lo trasmite.
Mi meta es seguir en el canal.
¿Qué te hace feliz?
Ver a mis hijos bien.
Que la familia esté tranquila, con salud y unida.
Una madre siempre quiere ver a sus hijos felices, creo firmemente, que lo son a pesar de todo.
Alfonsina con una sonrisa nos demuestra todos los días que es feliz. Y eso es la tranquilidad que me da.
¿Cómo te sientes hoy?
¡Soy feliz!
A pesar de las adversidades. Considero que a pesar de todo lo que ha pasado, uno puede volver a reinventarse y a construir otra familia, sin olvidarse de nada.
A tener ilusiones y sueños. La vida me ha hecho muy fuerte. Y lo tuve que hacer por mis hijos, con la ayuda de la familia por supuesto y de los amigos que siempre están, es fundamental.
Y este compañero que me dio la vida, se adaptó a mi situación y es muy buen padre para mis hijos. Se lo voy a agradecer siempre.
¿Un mensaje a las madres de Salto?
Antes que nada, desearles un muy feliz día a todas las madres en su día. Y que no dejen de soñar.
¡Que todo se puede!

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)

Profesora de Geografía Manager en Relaciones Públicas, Ceremonial y Protocolo

Susana Tafernaberry de Pirotto.

Una de las fundadora del Liceo Nº 3 Zona Este.

La vida de Susana, pasa siempre por etapas muy entretenidas y que la hacen sentir muy a gusto.
Brindó clases durante veinticinco años, actualmente lo sigue haciendo y asiste a cursos, conferencias y actividades culturales. Es peregrina de Salta y por tal motivo, mantiene un encuentro semanal con sus hermanos en la FE.
Se desempeñó durante veinticuatro años como Guía de Turismo, Manager de Susana Tfernaberry 1Relaciones Públicas, Ceremonial y Protocolo en CTM.
Le gusta mucho vivir en Salto, pero asegura que le gustaría viajar, porque no conoce todo lo que quisiera.
Tiene una hermosa familia y entre las diferentes actividades que toma como hobby, le gusta leer mucho como libro de cabecera tiene la Biblia, le gustan las novelas de Fisher, Vargas Llosa, Ciro Alegría y Benedetti.
Le gustan las comidas en familia, la música toda, las películas de Kevin Costner, su actor preferido.
De la gente le agrada el respeto, la sinceridad, la solidaridad, la empatía y la confianza en las relaciones interpersonales.
Es Susana quien nos seguirá narrando parte de su vida.
¿Qué significa ser madre para ti?
¡La tarea más dulce y difícil que nos regala Dios y la vida!
Es una gran responsabilidad que demanda atención, respeto, paciencia y disciplina. De la que recibimos a cambio el amor más sincero y transparente del mundo: El de nuestros hijos.
Debemos honrar lo que de Dios hemos aprendido y criarlos sobre todo con ejemplos. Pero ellos deben también entender, que no somos perfectos, ni infalibles. Simplemente seres humanos con defectos y virtudes.
¿Qué significa ser hijo?
Los hijos todos, heredamos el manual de nuestros padres, algo que no se puede evitar. Pero sobre todo en la adolescencia y juventud, y en la sociedad globalizada en que vivimos, los chicos tienen incertidumbres, que junto a su rebeldía, los hace ser creativos y diferentes. Agregando al modelo que recibieron de su propio manual, con otros aprendizajes, mientras nosotros los padres, tratamos de que no pierdan su esencia.
¿Cómo fueron tus comienzos como mamá?
Me casé muy joven y ya trabajaba, así que como tantas madres, corría todo el día. De todas formas, priorizaba la atención de mis niños y pienso que tuve suerte de transitar el camino que elegí con serenidad y paz interior como dice Bucay, porque comprobaba que no me alejaba de mi objetivo ni me sentía perdida… Esa sensación, traté de transmitírsela a ellos.
A lo largo de la vida traté de brindarles lo mejor de mí y a pesar de que las madres nos transformamos en sus referentes, nadie enseña a ser madre…
Solamente la experiencia de cada una…todas sin dudas diferentes…
¿Cuántos hijos tienes?
Tres: María Noel, que es Bioquímica Clínica y Química Farmacéutica, Ana Lucía, Licenciada en Fisioterapia y Podología y Luis Eduardo, que se dedica a la música, la radio y a la organización de diferentes actividades.
Son los tres distintos. Por eso con mi esposo, les dimos las mismas oportunidades para que alcanzaran sus metas y desarrollaran su vocación.
¿Cómo son ellos?
En lo que si son iguales, pero ni perfectos, ni únicos, es en ser trabajadores y luchadores. ¡Parece que los genes de mis ancestros vascos siguen transmitiéndose!, (sonríe).
Por todo esto agradezco siempre y en momentos que recuerdo anécdotas, alegrías y sueños, más de una lágrima compartida, pasan por mi mente.
¿Con qué disfrutas?
De mi familia fundamentalmente. Tengo siete hermosos nietos, entre 3 y 24 años, que amo.
Tres mujeres y cuatro varones, que han logrado reconciliarme con la vida. Son ellos mis maestros en la parte tecnológica.
Felizmente he podido acompañar y ayudar en su formación, hoy les dedico todo el tiempo que puedo.
Ellos junto a la familia me impulsan a seguir adelante, en esta etapa de la vida, en la que como todos, hemos pasado por momentos difíciles.
Me gusta mucho la lectura además. En toda actividad que haya en el Teatro o Ateneo, trato de acercarme, porque todos los temas me interesan.
¿Qué te han dejado todos estos años de trayectoria en tu trabajo?
Enormes satisfacciones y los mejores recuerdos de una tarea que sin conocerla, me apasionó luego.
El contacto con la gente, la relación interpersonal, no se paga con nada. Y fue una etapa maravillosa.
¿Un sueño por cumplir?
Tener salud para todos en la familia, los amigos y la gente que quiero.
Que la fe me siga acompañando para seguir sobrellevando mi salud y otro menor: viajar. Es como una asignatura pendiente.
¿Qué crees es lo más importante para los hijos?
Me parece que en cualquier edad que tengan, es importante insistir en la educación, en la compañía, en el abrazo oportuno, en el oído atento, manteniendo el diálogo inter generacional, siempre desde el corazón, pero con la verdad y sobre todo con mucho amor.
Creo que esto los hace sentirse acompañados, queridos, aconsejados y sobre todo, libres.
En el buen sentido de la palabra, pues ¡no hay amor, si no hay libertad!
Y entonces, dejarlos volar… aunque nos cueste aceptarlo.
¡Eso sí me lo enseñó la vida!

Nietos de Susana

Nietos de Susana

Nietas de Susana

Nietas de Susana

Susana acompañada de dos de sus nietos

Susana acompañada de dos de sus nietos

Hijos de Susana

Hijos de Susana

Publicado en 2016, Día de la MadreComentarios (0)




El tiempo

Ediciones anteriores

enero 2017
L M X J V S D
« dic    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031