29 de abril Día de la Danza

¿Cuándo se celebra?
El Día Internacional de la Danza se celebra cada año el 29 de abril.

Origen
El Comité de Danza del Instituto Internacional del Teatro de la Unesco (ITI/UNESCO) estableció el 29 de abril como el Día Internacional de la Danza para atraer a más público y llamar la atención sobre este arte. La fecha coincide con el nacimiento de uno de los coreógrafos más importantes, Jean Georges Noverre, nacido el 29 de abril de 1727, considerado como el creador del ballet moderno.

Danza
La danza hace referencia a la forma de expresión llevada a cabo mediante movimientos del cuerpo junto a la música. La danza tiene diversos fines como pueden ser de entretenimiento, artístico, religioso, etc.
Se considera que la danza puede ser una forma de comunicación entre dos o más personas. Un bailarín mediante gestos y movimientos puede llegar a comunicar y a expresar emociones en un lenguaje no verbal. Normalmente la danza va acompañada de una pieza musical o diferentes sonidos que ayudan a realizar los movimientos.

Género de danza
Existe un gran número de género de danza, como por ejemplo:
• Danza popular.
• Danza moderna.
• Danza clásica o ballet.
• Danza popular urbana.
• Danza contemporánea.
• Danza folclórica o regional.
• Danza autóctona o tradicional.

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“Para mí lo más importante, era llegarle al público”

Dora “Yiya” Nefer Migliaro Ocampo
Bailarina de Danza Clásica y actriz.

En la presentación de una tarjeta que “Yiya” guarda, como recuerdo de invitación a uno de los eventos del año 2003, se puede leer: “A los 45 años de mi primer festival”.
Dentro de la misma, estaba plasmado todo su sentir: “Agradezco a todas mis alumnas, a los familiares, siempre generosos y solidarios a la hora de exigir más, tanto en la danza que nos eleva el espíritu y el cuerpo, cual salto de una bailarina, como en la gimnasia que cuida físicos y músculos que perfeccionan nuestros movimientos.Yiya Migliaro
A los 45 años de aquel primer festival de Danza, hasta hoy, celebremos con alegría, el trabajo por nuestra cultura.
Llevaré a todos, dentro de mi corazón por siempre”.
Y es así que realmente lo demuestra hoy, nuestra “Yiya” Migliaro.
Comenzó la entrevista, narrándonos entusiasmada sobre sus años de niñez:
“Yo fui autodidacta, hasta los ocho años, porque no había profesores de danzas en ese entonces.
Vivíamos en calle Agraciada y mi madre un día me pierde: “¿Dónde está la nena?”.
La habían vestido de hawaiana y la nena estaba en un tablado ubicado en la esquina de la casa, bailando. (Sonríe).
Yo nunca le tuve miedo a subir a un escenario a bailar o a actuar. Igual me subía en una silla y recitaba, estudiaba de memoria las poesías y también lo hacía.
¿De dónde nacen los dotes de “esa nena”?
No tengo ni la menor idea.
Pero puede que en la familia haya alguna veta, por medio de mi madre que era bisnieta de Luciana Terra, hermana del Presidente. Una mujer con muchos dotes.
Y a veces creo que mi pasión por la danza nace, porque mi abuelo bailaba muy bien.
Yo andaba siempre de alpargatas y parada en puntitas de pie.
¿Cuándo comienza a estudiar su carrera profesional?
En el año 1946 comencé a estudiar, porque me encantaba.
Estaba ubicada la escuela, arriba de Radio Tabaré. Y fueron mis comienzos, con la profesora Mireya Alsina de Castelli, llegada del SODRE.
Luego llega un suplente de ella, Marta Cáses que era de Mercedes, luego llega otra profesora: Pérez Sicilia, del Colón, con la cual aprendí muchísimo. Y así comienzan a rodar mis estudios, en torno a la danza clásica, que fue para lo que me preparé y es la base de todas las danzas.
Estudiaba en una clase de mi edad, pero me pasaba para la clase de las chiquilinas más grandes. Estaba preparada para ello.
También estudié inglés, faltándome un examen para recibirme de profesora.
Incluso hasta hace poco, estaba estudiando teatro en el Ateneo, aprendiendo en ruso, con un profesor de Paysandú.
A mí, el método Stanislavsky me faltaba aprender, y con este profesor, lo estaba logrando. Una pena que él no pudo venir más.
También durante mucho tiempo, hacía voces. Como de la hormiguita, como de cualquier otro animal, para teatro.
¿Cuándo comienza su carrera profesional?
En el año 1958 comencé a dictar clases como Instituto.
Pero antes, lo hacía en las escuelas, recuerdo hacerlo desde siempre.
Acostumbraba, cuando iba yo, de niña a la escuela, a enseñarle a la maestra lo que sabía (sonríe).16806887_1444097955608679_5275959565954707384_n
En una época de mi carrera, mi esposo Blayner Nerú González, que era profesor de educación física, también tocaba el piano. Y yo junto a él, daba clases en Universitario.
Y llega a mi vida, en un momento muy importante para mí Silvia Pawelesky, en el año ´81.
Gran profesora y amiga. Con la que hemos bailado juntas en el Notariado.
¿Quién se hacía cargo de la vestimenta de teatro?
Yo me encargaba del diseño de las prendas a usar y luego contrataba las modistas que culminaban el trabajo totalmente.
¿Está siempre dispuesta, cuando se trata de apoyar a sus colegas, actualmente?
Sí, claro, siempre que me encuentre en condiciones, sí.
Me encanta y siempre me están convocando, para hacerlo.
¿Qué significó para usted, conquistar este triunfo en la Danza?
No, yo no triunfé.
Para mí lo más importante era llegarle al público, transmitirle eso. Luego con lo aprendido, traté de inculcarlo, en todo este tiempo que estuve brindándome a la danza.
¿Qué tiene que tener una bailarina que se jacte de serlo?
Tiene que sentirlo en el plexo solar (golpeándose el pecho). Es sentirlo. Sentirlo en la cabeza, conocer la música que está bailando.
Lo mismo pasa en lo teatral.
Porque si estamos brindando un espectáculo, uno se debe a ese público.
¿Hoy de qué disfruta?
Mi actividad sigue. Nunca ha cesado.
Aunque ya no es como cuando dictaba mis clases, me convocan actualmente para integrar los jurados y estoy cada día entretenida con invitaciones de distintos lugares.
¿Desea enviarles un mensaje a sus colegas?
Que intenten inculcarles a sus alumnas y que a su vez estas, traten de saber escuchar la música. Saber quién es el autor y qué es lo que están bailando.
Que busquen variaciones, de todas las interpretaciones.
Y que si están interpretando algo dulce, dramático o triste, tienen que transmitir esas sensaciones. Y en la cara se le tiene que notar.
¡Y que sigan adelante con esa ilusión de la danza!

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“La Danza  para mí, fue un despertar”

Myriam Beatríz Albisu Borrelli
Bailarina-Maestra- Escritora-Cantante-Pintora
Ex Directora de Cultura y del Centro Cultural Municipal.

Con todas estas actividades nos sorprendió Myriam durante su trayectoria.
En Danza Clásica comenzó a estudiar siendo niña y luego se recibió de maestra escolar, donde recogió los mejores frutos con alumnos que se hicieron inolvidables.
Con el tiempo se transforma en bailarina, faceta que bien conocemos y luego se volcó a pintar cuadros, siendo estos muy elogiados.
Y como si todo esto fuera poco, se dedica Myriam a escribir, donde logró con su talento, escribir tres libros.
Dejemos que Myriam nos continúe narrando su historia de vida: Myriam Albisu 1
“La Danza para mí fue un despertar, desde niña”, nos dice.
Me gustó mucho siempre, bailé todo lo que pude y enseñé todo lo que pude.
Pero además, el movimiento, el trabajo físico y musical, me fue llevando para otros caminos, como fue la parte de expresión corporal y la pantomima. La parte desde donde la persona pone la técnica al servicio de la expresión.
Me gustó mucho trabajar en el Instituto de Formación Docente, cuando teniendo en los programas una asignatura que da lugar a muchas cosas, con gente totalmente sin ninguna noción de lo que era la danza, llegaban a concretar realizaciones increíblemente buenas.
Y entre los buenos, con grandes actitudes, tuve el gran mimo de Sergio López, un grande.
También colaboraban otras profesoras, logrando cosas increíbles, solamente por la expresión corporal que podían hacer a su alcance.
¿Tuvo una gran academia?
Sí, una academia que se mantuvo por muchísimos años, con dos alumnas mías, que la prolongaron en el tiempo, pero resultó que por diferentes actividades suyas, fueron dejando este arte.
Fueron una semilla personal que sembré en cada una, muy buenas espectadoras además y muy buenas personas.
¿Tuvo una modalidad definida dentro de la danza?
Fue danza, ballet y de todo.
Porque a medida que iba encontrando cosas, las iba incorporando y habiendo trabajado con futuros maestros, que enriquecían aún más la parte interior.
Con los que hemos realizado espectáculos muy lindos y destacados, como fueron puestas en escenas: “Campos de Soria”, de Machado.
Son experiencias, que han sido válidas, en pantomima. Todos teniendo la base en la Danza, porque el movimiento en sí, es el origen de todo.
¿Comenzó desde muy pequeña a estudiar Danza?
Con ocho o nueve años.
Salto en aquella época era diferente, incluyendo las comunicaciones.
Contamos con una especie de suerte, al conocer a Virginia Tevenett, familiar de los propietarios de La Prensa. Ella convenció a una familiar que tenía para que viniera a darnos algunas clases acá y allí comienzo. Por iniciativa de mi madre y mis tías que eran siete, que me inscribieron.
¿Cuándo se recibe de maestra?
Con veintidós años. A partir de allí, es que comienzo a brindar clases de Danza y fue durante muchos años.
¿Dónde comienza con las clases?
Dios hizo una obra conmigo, que yo nunca voy a agradecerle lo suficiente.
Yo crecí desde los seis años en esta casa donde vivo, cuando esta era Radio Tabaré. La cual tenía toda una galería, que hoy es mi terraza. Y mi mamá trabajando en ella, como secretaria.
Era ella muy activa. Leía mucho y escribía, hacía audiciones, transmitiendo cine. Era muy completa mamá.
En una mitad del espacio propiedad de Radio Tabaré, se brindaban las clases de danza y en la otra mitad, había una fonoplatea con un pequeño escenario, donde se realizaban ensayos de todo lo que fueran espectáculos. Allí se hacía cultura.
Viví toda mi vida aquí y pasado el tiempo, la mitad del edificio,  pasa a ser vendido a Varesse, la otra mitad se remata y pasa a ser propiedad de Primaria.
No tuvimos que trasladar con mi mamá a Arenitas Blancas, donde vivimos veintitrés años. Resultó que mi mamá comienza con algunos problemas de salud, mi hermano que residía en Montevideo, a sugerir que nos viniéramos más al centro y es allí cuando encuentro a un amigo, que me ofrece el apartamento de al lado.
Cuando vuelvo a verlo, me quiere mostrar este.Obra de arte de Oscar Terrone dedicado a Myriam
Entro y mirándolo vacío, yo estaba nuevamente en el salón donde había crecido y bailado.
Donde tomé las clases y donde las di.
Entonces dije ¡acá me tengo que quedar!
En este lugar habían ensayado coros y conjuntos de teatro muy importantes. Donde había sido todo lo cultural. Y yo viviendo acá, estaba en todo lo que podía intervenir.
Además, todo lo que venía de Cultura a Salto, venía a la radio. Acá conocí al Príncipe Kalender, (pianista y compositor Italiano). El primer hombre que me besó la mano.
¿Qué profesión le gustó más?
¡Qué difícil responderte!
La Danza siempre fue una cosa ideal y muy querida.
Y la docencia la puse al servicio de la Danza.
Porque en todo lo que hice, algo hice.
La misma docencia me daba pie para insertar la danza y la música, porque también la hice.
Canté mucho tiempo con el Coro Municipal, pero además, llegué a tener una guitarra y canté folklore.
¿A quién admira?
A Julio Boca. Ha transformado al SODRE.
¿Hoy con qué disfruta?
Formo parte del Grupo Literario Horacio Quiroga, habiendo editado tres libros: “Cabitos de Naranja”, realizado con mi hermano Enrique que ya no está. El segundo se llama “Te doy mi palabra” y el último: “Palabras en cubierta”.
Además pertenezco a la Asociación Marossa Di Giorgio y siempre estoy en actividad en lo cultural.
¿Qué le ha dejado la vida, junto a toda su experiencia y trayectoria?
Entiendo que el que quiere bailar Danza Clásica en serio, tiene que dedicar su vida a eso y no puede quedarse acá.
Yo, todo lo que he realizado lo hago con el corazón.
Y si algo creo haber dejado, es algo despierto acá (señalando su corazón), una semillita en mis alumnas.
Lo único que lamento, es no haber tenido antes, lo que aprendí en el camino, para poder hacerlo mejor.

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Candombe

El candombe de Uruguay es el ritmo más tradicional de este país y tiene raíces africanas, traídas por los esclavos al llegar a estas tierras. Sus canciones hablan de la tradición africana que no se debe perder y la problemática de los esclavos en su largo proceso de liberación. La historia del Candombe de Uruguay está relacionada con la llegada de los esclavos de África a este país y el ingreso de nuevos ritmos musicales como parte de mantener sus tradiciones.
Este ritmo musical es considerado junto a la murga uno de los ritmos típicos del país, siendo una de las costumbres populares más instaladas en la sociedad.
Montevideo es la capital del Candombe del Uruguay, siendo el “desfile de llamadas” el evento más importante de esta música; desfile que tiene lugar todos los años en el mes de febrero cuando los grupos salen a tocar el tambor y a bailar por las calles del tradicional barrio Sur.
El candombe uruguayo callejero es una fusión de música y letras que componen canciones originales, con un toque de los tres tambores: chico, piano y repique, vestimenta tradicional, personajes africanos, coreografía, etc.
Los personajes del Candombe de Uruguay son:

– El gramillero: Era el Brujo de la tribu africana que curaba con yuyos y «gramillas». Su vestuario incluye barba, bastón y la valija de los yuyos.

– La Mama Vieja: Era el Ama de llaves y realiza una danza tradicional. En su vestuario nunca falta el abanico y la sombrilla.
– El Escobero: Es el antiguo «Bastonero» de la tribu. Se viste con un delantal de cuero con espejitos y cascabeles y desfila haciendo malabares con la escoba.

– La Vedette: Es la bailarina, que si bien no estaba presente desde el principio del candombe de Uruguay con los años se convirtió en uno de los personajes infaltables

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“Me siento una privilegiada por lo que hago”

Cecilia Lanzieri
Profesora de Danzas Folklóricas y Rioplatense. Directora de Escuela de Folklore Transitando Huellas.
Encargada del Taller de Danzas Folklóricas del Departamento de Cultura de Intendencia de Salto

A pesar de ser muy joven, Cecilia trae consigo una gran trayectoria. Sigue conquistando sueños y haciendo realidad el de otros.
Se multiplica en su actividad, ya que cuenta con diferentes talleres que lleva a cabo diariamente.
Está casada, tiene dos hijos, que acompañando su transitar, los siente muy apegados a ella.
Es esta su historia como profesora de Danza, cargada de horas de clases y de disfrute:Cecilia Lanzieri
“Nosotros en nuestro arte, mostramos algo de lo nuestro, pero también mostramos cosas argentinas. Estamos un poco en el límite”, nos dice.
¿Tu inclinación de dónde nace?
La familia de mi papá y él mismo, han bailado siempre Folklore.
Lo hacen mis hermanos, mis primos y comienzo yo con ocho años. Es mi padre que me lleva con la Escuela Ibirapitá, de Eduardo Piñeiro.
De allí seguí hasta el año 2010, siendo alumna de Eduardo.
Si bien acostumbraba a trabajar en forma honoraria para las escuelas cuando me lo solicitaban, daba una mano, encantada.
En ese año, es cuando él tiene un quebranto de salud y me solicitan me haga cargo de Escuela Ibirapitá, como para terminar el año y cumplir con los compromisos pautados por Eduardo.
Así lo hicimos, continuando en el 2011.
Llega el 2012 y por decisión de Eduardo Piñeiro, la Escuela Ibirapitá pasa a llamarse: Transitando Huellas, siguiendo con la misma modalidad.
Estamos en contacto permanente con Eduardo, porque somos como padre e hija. Siempre solicitándole sugerencias, porque él es todo un maestro, con una gran trayectoria.
¿Cómo te sientes al asumir tal responsabilidad?
Actualmente, se nos está haciendo bastante difícil, por no poder lograr la permanencia en el mismo espacio físico.
Siempre nos ha dificultado, tener cada año que comenzar a buscar salón para lograr desarrollar las actividades.
Mucha gente nos ha apoyado.
Considero que lo que hago es un trabajo sociocultural, con el grupo. La cuota es muy baja, alumnos que no pueden abonarla igual participan y es por ese motivo, que todavía no hemos podido lograr una estabilidad económica, como para reunir el dinero para un alquiler.
Este año estamos instalados en AUTE, de lunes a viernes a partir de la hora 20 y los sábados de 15 a 21.30. Es todo muy lindo, muy amplio y estamos muy cómodos allí.
¿Es difícil prepararse con el vestuario?
A las prendas para el baile se las prestamos, ningún alumno invierte en ello.
Hay veces que en cuanto a las zapatillas para las mujeres, que es algo muy personal, saben que lo tienen que tener. Pero las botas son algo caras, no podemos dejar que inviertan en ello.
Solamente concurrimos alumnos adultos a la Academia, pero también trabajo para la Intendencia, brindando clases a niños y adolescentes, en el taller de Danzas Folklóricas del Departamento de Cultura. Lunes miércoles y viernes de 18 a 20 hs.
¿Por qué la decisión de elegir esta modalidad en Danzas?
Cuando era pequeña, hice algunas otras modalidades como Danzas Españolas y expresión corporal, pero cuando llego a la Danza Folklórica, supe que ahí era mi lugar.
Y a lo largo de todo este tiempo, he trabajado honorariamente en escuelas, Salesiano, en Liceo Ipoll con sexto año de arte.
Pero siempre me dice Eduardo que me sale del alma.
¿Qué significa para ti el Folklore?
El folklore se fue fusionando con otros ritmos y otros instrumentos y es lo que está de moda.
Pero veo que cuando bailan folklore, el público no diferencia mucho de un paso u otro.
Como danza, en el Uruguay, el Folklore no está muy presente, pero está vivo sí, en la música.
Lo vemos con la Sinfónica de Tambores, con Larvanois Carrero, Zitarrosa. Lo vemos con Numa Moraes, el Pepe Guerra, Los Olimareños.
Incluso, han tomado música de Zitarrosa, la han hecho Rock y la gente empieza a conocerlo de esa forma.
Pero en la danza en sí, si la persona no la va a aprender, no la va a conocer, porque no se la transmitieron.
¿Qué encierra el Folklore?
Cuando uno habla con la gente del Folklore, lo primero que le viene a la mente es El Pericón, el Gato.
Y siempre digo que a mi, puede no darme la vida para conocer todo el folklore, porque es muy amplio.15401040_10210149207839650_4892635548768637746_n
No está en mi conocimiento si hay una falla en la escuela primaria cuando en el programa se enseña la danza, que no se lo llega a conocer tal cual es.
Me pasa con algunos alumnos, diciéndome que ya aprendieron en la escuela, luego se encuentran en la academia con un mundo totalmente distinto.
¿Cuándo comienzan tus primeros logros?
Lo que más me costó en realidad, fue pasar de ser una compañera, a dirigir el grupo.
Pero pudimos salir adelante y en el 2012, concurrimos al encuentro “Hermanando Patrias” en Rivera y logramos el primer premio, premio al mejor grupo y becas de viaje.
El próximo año, volvimos a ganar en todo lo que habíamos presentado. Nos fuimos a Durazno y también ganamos en todo lo que presentamos. Luego llegamos a Buenos Aires, entre otros.
¿Cuál es su próximo espectáculo importante?
Tenemos nuestra agenda anual, con la que ya estamos comprometidos y seguimos participando en eventos, escuelas y en distintos lugares de donde nos convocan.
Nos vamos nuevamente el 2 de Julio a Rivera, llevándome dos grupos como invitados especiales del taller de la Intendencia, y el 15 de diciembre será nuestro festival de fin de cursos.
¿La diferencia que se nota del comienzo a hoy?
La cantidad de gente grande que se animó a participar.
Este año ha sido diferente, estamos colmados de gente con horarios completos y con dos grupos en simultáneo, porque no damos abasto.
Me siento una persona súper privilegiada por ello.
Les envío un saludo muy especial a mis colegas de Danza.
Siempre tengo en cuenta a la Danza Clásica, porque es la base para todas las demás. Y está siempre vinculada con todos los ejercicios y la técnica que se necesitan, para un bailarín que se presenta a brindar un espectáculo.
¡Felíz día de la Danza!

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“¡La Danza es vida y conocimiento!”

Graciela María de Souza.
Profesora de Danzas.

Graciela ha logrado en nuestro medio, llegar a un lugar de privilegio con su profesión de bailarina.
Aunque ya no tan vinculada a la Danza, sigue en torno a ella, porque es su pasión y lo fue desde niña. Graciela de Souza
Comparte hoy con su familia, todos esos frutos que cosechó. Y su mayor deseo es disfrutar de su nieto Salvador y de otro nieto que viene en camino.
Le cuesta mucho desprenderse de su trayectoria y nos dice: “no sé vivir sin la Danza”.
En una charla muy amena, en la compañía de su hija Pamela, así comenzamos a dialogar:
¿Por qué elegiste ser bailarina clásica?
La danza en todas sus modalidades, es expresión, arte. Y el arte es expresar emociones y sentimientos.
Nos brinda la posibilidad de expresarnos por medio de movimientos y a través de la danza además, le damos una imagen visual a la música.
A un ritmo, a un compás.
Y es tan amplio, por eso digo que es arte, que puede haber muchas profesoras, a las que se les pone una música, diciéndoles que bailen, dancen y cada una va a hacer un baile y un movimiento creado, que le nace desde su interior.
Una va a hacer un movimiento cortado, la otra alargado,  otra con contracciones y todas están expresando la misma música de acuerdo a la emoción que sienten en ese momento.
Es darle al espectador, no solo el sentir. Es mostrar como a través de la herramienta del cuerpo, es el movimiento exacto para ese estilo, ese compás o ese sonido.
¿Cuándo te diste cuenta de que te apasionaba?15578864_10207724561058668_8406437654351823894_n(1)
Era una niña con cinco o seis años.
Una vez había un evento en el teatro y mamá me llevó. Actuaba una bailarina que hizo su interpretación haciendo saltos y era como que intentaba elevarse, volar y de repente, corría y saltaba y por unos pocos segundos volaba y caía nuevamente.
Me encantó y quería hacerlo. Al verlo me parecía que podía.
Luego me pasó con la Danza Española. Me regalaron unas castañuelas y yo hacía movimientos imaginarios con ellas.
A raíz de ello, con nueve años, mis padres decidieron enviarme a estudiar Danzas con una profesora que venía de Concordia.
Luego seguí con Blanquita Lasesuk, con Cristina Gaudín en Danzas Españolas. Y Ballet y Jazz lo realicé con Estela Francú que venía de Concordia.
Me recibí con veinte años.
¿Costó una salida laboral?
Comencé con una alumna y así de a poco, hasta que formé lindos e importantes grupos. Y allí comenzaron los éxitos.
¿Cuál fue el primero destacado?
Había formado en un año un grupo de treinta alumnas. Y allí, comenzó un camino nuevo.
Decidimos realizar el evento en el teatro y fue comenzar a ver que las chicas respondían a lo que se les había ensañado y lo que yo esperaba de ellas. Muchas veces superaban mi expectativa.
Ése primer año realizamos “La caja de Pandora” con las más grandes. Y con las más pequeñas, era con personajes en una obra de teatro.
Con el tiempo comencé a traer bailarines del SODRE, y el primero en llegar fue el maestro Eduardo Ramírez, que fue Director del SODRE, haciendo suite de ballet.
Pero con el tiempo deja de venir y traigo una revelación del año´88, Cristina Chamorro. Con ella se presentó el Ballet: “El Quijote, Cascanueces y las variaciones de “La Danza Rosa”.
Un solista del SODRE, también actuaban Ana Claudia Villamil y Edgardo March, bailando con las alumnas.
¿Cuál es tu actividad en la actualidad?
Fui dejando actividades de a poco, pero sigo en actividad, porque mis profesoras, las que se han recibido conmigo y dan clases, me las solicitan o que participe en la decisión cuando llega la época de exámenes.
Pero es lindo, porque al no tener actividad propia, tengo mi tiempo y no termino de desvincularme.13339669_10206245393560405_93885627234481082_n
¿Qué opinión tienes de Hip-Hop, Zumba o Bachata?
Yo creo que como todo en la vida, es bueno.
La Danza Clásica, que nace en la corte, tiene muchos movimientos elegantes, finos y estilizados. Era el sentir y la cultura de ese momento.
Pero como la vida comienza a acelerarse, a cambiar, hoy estas modalidades nuevas están buenísimas, porque se adaptan a lo que es la vida y la juventud de hoy. Acelerada, en movimiento.
Y siempre en la Danza, se van a seguir viendo cambios, que en definitiva son el sentir de la cultura de ese momento y ese lugar.
Lo mismo pasa con la bachata, con sus movimientos caribeños.
La danza, como todas las artes, tiene una raíz y una inspiración.
Son deformaciones de otras. Se van inspirando, transformando y es a lo que ha llevado a las cosas más modernas hoy en día.
¿Qué realidades fueron diferentes en todos estos años?
Además de las satisfacciones, la vida humana.
Y la parte linda que tiene la danza, es que une sentimientos.
Hoy podemos reunirnos a tomar un café en algún lugar, aquellas compañeras de Danza de siempre.
Hablamos de todo y obviamente que en algún momento hablamos de Danza.
Ese valor, nos une en todo sentido, porque uno socializa y es un vínculo creado, que queda por siempre.
La parte humana con un sentimiento: el amor por la Danza. Más allá de todo lo que nos une.
¡La Danza es vida y conocimiento!
¡Felíz día de la Danza!

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