“Las diez últimas de la última”

La alegría de poder haber visto nuevamente un Congreso Merino en el Uruguay

Jorge Enrique Grasso Jones

En nuestra sección las diez últimas de la última presentamos hoy a Jorge Enrique Grasso Jones. Criador de la raza Merino Australiano, que estuvo participando en las actividades vinculadas al Congreso Mundial Merino Australiano realizado la semana anterior por segunda vez en nuestro país.
El pasado lunes, Jorge Enrique al igual que otros ocho socios, fue nombrado socio vitalicio por la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU) y recibió una medalla.
A sus 82 años, y una vida dedicada a la cría de esta raza, siendo incluso jurado en Australia en dos ocasiones, Grasso no pierde oportunidad de intervenir en cada actividad vinculada al Merino.daniel y jorge grasso

1- ¿Acompañando las actividades del Congreso?
Quiero expresar la alegría que tengo de poder haber visto nuevamente un Congreso Merino en Uruguay, estoy maravillado de lo lindo que está saliendo y muy contento sobre todo por la cantidad de amigos que he encontrado –de todos lados- y eso, la gente mayor como yo, lo valoramos muchísimo.

2- ¿Cuantos años en la cría de la raza?
(Se ríe) Unos cuantos años, cuando tenía 17 años ya teníamos Merino…Ha evolucionado el Merino maravillosamente; como todo, a lo largo de los años, la raza ha ido mejorando de acuerdo a las necesidades, hemos tratado de ir haciendo esfuerzos para mejorar y realmente se ha conseguido un nivel excepcional.
Estas majadas (comerciales en La Magdalena) que acabamos de ver recién, es imponente ver un lote de borregas Merinas con ese desarrollo y esa sanidad; eso creo que solamente acá se puede ver, yo he estado en Australia y no hay gran diferencia con esto.
Sin lugar a dudas que ellos (en Australia) tienen un clima mucho mejor para la oveja, nosotros acá estamos siempre luchando con un clima que sobre todo lo más malo que tiene es que es muy desparejo. A veces viene un verano muy seco donde andan bien las ovejas, pero al otro verano siguiente te viene muy llovedor y tenés cantidad de problemas con la oveja.

3- También se observó el trabajo con perros kelpie
Sí, y es otra cosa que hoy me deja muy contento, haber visto los kelpie trabajar.
El primero que trajo los kelpie al Uruguay fui yo, a mi un australiano me enseñó a trabajar con los perros y todos los que están trabajando son hijos de los que trajimos; es maravilloso ver trabajando a esos animalitos; la ayuda es fuera de serie, fundamentalmente cuando se trabaja con mucha oveja en cantidades grandes.
Recuerdo hace muchos años un remate, no se si eran alrededor de dos mil capones sin lana que los estábamos por vender en el remate, y el capón cuando está sin lana y es arisco, veía la cantidad de gente y disparaban, allí intervinieron los kelpie y es maravilloso verlos trabajar, ellos hacen lo que uno les manda, claro que lleva un tiempo enseñarlos como toda cosa.

4- ¿Qué recuerda del Congreso del año 1994 donde Uruguay fue sede?
Fue fantástico, y desde luego que estuve en la organización, siempre cuando hay algún Merino, tanto yo o mi hermano (Daniel) o los dos, siempre estamos a la orden, en esa oportunidad, la primer llegada que hicieron los australianos fue a El Totoral, recuerdo que les hicimos un recibimiento con todos los muchachos compañeros de Ana Lis mi hija, que eran todos jovencitos y los esperamos en el portón de la entrada con las banderas y todos iban al costado de los vehículos corriendo con las banderas desplegadas, fue un recibimiento fantástico.
Era mucha gente igual que ahora.

5- ¿Qué anécdotas tiene de esa instancia?
En casa (El Totoral) había un asado para compartir, habíamos hecho un asado grande como obsequio, pero yo como cosa criolla, tengo una olla grande de hierro y le había puesto unas presas de carne a hervir, y cuando quisimos acordar la gente (extranjeros) que ya habían comido asado, se ve que querían probar alguna cosa diferente, y pedían el caldo de esa olla para tomar, estaban enloquecidos y hubo un momento que se nos terminó y yo tengo un sobrino a quien aprecio mucho que era el que atendía, y como no teníamos más, trajo unos caldos de esos que vienen preparados y le agregó no se qué cantidad a la olla para que siguiera teniendo gustito.

6- ¿Cual era el objetivo de la raza entonces?
Igual que ahora, sobre todo dispersar la idea de lo que es el Merino, y realmente de aquella época hasta ahora, ha aumentado impresionante. De hecho el porcentaje hoy es mucho mayor, y no solo la raza, sino los cruzamientos que se han hecho con otras razas siempre tratando de afinar las lanas, ya que los valores de lana fina han ido en aumento y es más fácil la venta de las lanas finas que el resto.
Es importante resaltar que la comercialización está mucho más organizada que en aquella época y eso ayuda muchísimo.

7- ¿A qué cree usted que se debió la gran caída del stock ovino?
Creo que uno de los motivos es que la oveja precisa mucha gente que le guste la oveja para trabajar, y se ha ido perdiendo ese gusto, recuerdo cuando yo era joven que al empelado le gustaba mucho trabajar con ovejas y hoy casi que le mostrás al personal que tenés ovejas para trabajar y si bien no se va, se nota que no le gusta.
La oveja da trabajo sobre todo cuando vienen los años complicadas (por el clima) porque cuando vienen los años normales no da trabajo.

8- Los problemas como el pietín que en los años 90 estaba muy avanzado, ha mejorado bastante
Se ha mejorado porque los años que han venido son buenos, yo hace tiempo que no veo pietín como hubo en aquel momento, recién hablaba con un brasilero –se ve que ellos tienen mucho pietín porque el clima de ellos es más húmedo, y él me preguntaba cómo estaba acá el tema, y le decía que está mejor pero un poco es porque el clima ha ayudado.

9- La familia sigue la tradición en la cría de Merino…
Si, toda mi familia continúa en la raza, mi nieto Enrique (Rodríguez Grasso) trabaja en El Totoral y mi hermano Daniel trabaja en El Boquerón pero el que le sigue es un hijo de el así que eso se va a seguir.
Es lindo ver cómo la familia sigue trabajando en eso.

10- ¿Qué mensaje le daría a los criadores de Merino?
Primero quiero agradecer a la gente que nos ha acompañado (en este congreso) especialmente a los que vienen del exterior pero además a los uruguayos y a los brasileros que han venido, nos llena de orgullo y alegría.
A la gente joven que siga trabajando que la oveja siempre sale adelante, cuando vienen años complicados que andamos mal de dinero, la oveja siempre nos ha sacado adelante.

 

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“Las diez últimas de la última”

Con Oscar Fabián Amaral García – figura icónica de los medios de comunicación locales
“Duden… sean más curiosos y busquen la verdad debajo de muchas alfombras”

Su nombre ha logrado consolidarse desde hace mucho tiempo en el entorno de la comunicación de nuestro departamento y a lo largo del tiempo fue logrando un buen número de seguidores con los que fue construyendo un importante vínculo a través de la radio. Oscar Fabián Amaral García (52), a su etapa infantil la define como “feliz itinerante de hermosos pueblitos de Uruguay. A su pre adolescencia la vivió en el barrio Talleres Norte (Zona Este. aldorso001Concurrió a la Escuela No 8, al Liceo Nº3 “José Pereira Rodríguez” de la Zona Este y a posteriori concluyó el Bachillerato en el Liceo Nº 1 “Instituto Politécnico Osimani y Llerena” IPOLL. Desde su lugar de comunicador y periodista. Amaral deslizó una frase que sintetiza su labor hecha a consciencia… “Informamos… formamos y entretenemos” – enfatizó

1- ¿Cuándo comenzó formalmente en los medios?
-”En el año 1982, mientras realizaba turismo radial (iba a otros lugares del Uruguay y mientras los demás preferían conocer playas, plazas o museos, yo buscaba donde estaban las radios y pedía permiso para conocerlas), el director sanducero de Radio Charrúa, don Raúl Francolino, acepta un programa escuchar un programa piloto destinado a la juventud. Vuelvo a Salto y embarco en esa aventura a un amigo, Sergio Hornos y entre ambos iniciamos Modulando Música… fue el debut de ambos en la radio.
El programa luego se emitió también en Salto (Radio Tabaré), en Artigas (Radio La Voz de Artigas) y en Bella Unión (Radio Bella Unión).

2- ¿Qué análisis hace del manejo de los medios de otrora y del actual?
-“Hoy los medios masivos son distintos, algunos son mejores, porque usan los adelantos tecnológicos y consiguen resultados realmente atractivos para quienes los reciben. Otros no tanto, diría que hasta han involucionado Mi análisis pasa por tres simples reglas: información, formación y recreación. Si cumple las tres reglas en forma aceptable el medio sirve a la población…no me gusta aquél que para entretener, dice impropedios, falta el respeto, se olvida que hay jóvenes atentos a su mensaje. Entretiene, pero no suma a la formación social del individuo.

3- Desde su experiencia… ¿Qué responsabilidad supone estar frente a un micrófono, estableciendo un significativo vínculo con la audiencia?
-”Establecer vínculos con alguien que no puedes ver a los ojos, ni sabes lo que le está pasando es una responsabilidad aterradora.
El poder de influir en el estado de ánimo de alguien que te ha hecho el honor de dedicarnos su tiempo es una responsabilidad que si todos la tuviéramos presente, cada vez que encendemos un micrófono, seríamos más prudentes. Una frase puede hacer que alguien sonría, se preocupe, o le aporte una enseñanza.
Recuerden… informamos, formamos y entretenemos.
Son tareas muy importantes, y si las hacemos bien, podemos contribuir positivamente a la sociedad.”

4- ¿Qué lectura hace de los medios de comunicación locales?
-”Hacen lo que pueden.
Yo soy parte de esa industria y siempre sostuve que no por mayor cantidad hay mejor calidad.
La enorme cantidad de medios de comunicación que hay se otorgaron con el argumento de que a mayor cantidad, más diversidad de opiniones, más democracia, es un razonamiento rengo, porque nunca tuvo en cuenta la viabilidad económica y profesional de esos medios.
Éstos, se sustentan con publicidad y los comerciantes y empresarios deben ahora elegir en un impresionante abanico de medios que hacen casi lo mismo.
No es la cantidad lo que hace la diversidad, es la orientación de cada uno.
Uno o dos de información política, otros deportivos, otros musicales etcétera.
Un periodista hoy corre de un empleo a otro porque en una sola empresa periodística no consigue ni la tercera parte de una canasta básica con su sueldo.
En este contexto, ¿Cómo hace un periodista para sostener una familia? Hace un poquito de periodismo express por acá y otro por allá.
No hay tiempo para investigación, para profundizar lo que nos pasa como sociedad. Hay gente con capacidad y voluntad… pero eso no basta”.

5- De todos los proyectos que ha emprendido. ¿Cuál fue el que más lo sorprendió gratamente?
-”Me sorprendo todos los días por igual, con cada mensaje, llamada o visita de la gente que me “hace una devolución” de lo que digo. El oyente es mi cliente más importante. Que se alegre, me felicite o me pegue un buen reto, hace que valga la pena el día siguiente”.

6- ¿Qué reflexión le merece el mundo actual?
– “El mundo hoy es una aventura fascinante y frenética. No todos tenemos la capacidad de adaptarnos a esa velocidad. A veces extraño otras épocas en las que luego de tus ocho horas de trabajo, te sentabas con tus amigos, o familiares a charlar o jugar un picadito en el baldío de la esquina Dejamos que la televisión de 24 hs, la internet y el celular nos quitaron eso y nos enchufamos en una autopista tan veloz que te despeina el cerebro, a veces, hasta te arranca neuronas.
Pero son nuevos tiempos…te subes o te quedas al costado del camino”.

7- ¿Qué cambiaría de su vida, si tuviera la oportunidad de hacerlo?
-”Lo que viví, o me trajo alegrías, o me dejó enseñanzas. No puedo rechazar ninguna de las dos cosas. No cambiaría nada”.

8- ¿Alguna vez rechazó una propuesta de trabajo por no estar de acuerdo con las condiciones?
“-Sí, traté de negociar, pero cuando no se pudo, las rechacé. No podría llegar a viejo y tener que avergonzarme por hacer algo a sabiendas que no iba en línea con mis principios. Sería una traición a mis viejos y a todos los que en el camino me aconsejaron.

9- ¿Qué aspiraciones de futuro se ha marcado?
-”Seguir siendo feliz. Soy creyente así que… Dios proveerá (claro que siempre pongo lo mejor de mí. No espero todo de la Providencia)”

10- A partir de su larga trayectoria. ¿Qué mensaje compartiría con sus seguidores?
-”¡Duden!, sean curiosos, busquen la verdad debajo de muchas alfombras (es ahí donde la mayoría de las veces se esconde).
Tengan fe en los amigos y muy importante: hagan de su lugar de trabajo, un lugar de armonía.
Pasamos más horas en nuestro trabajo que en nuestra casa. Si no somos felices en el laburo, llevamos la frustración al hogar y nuestros afectos no tienen la culpa”.

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“Las diez últimas de la última”

Con Dr. Carlos Orihuela:
“Mi forma de ayudar al futuro, es aportar un grano de arena al mejoramiento de Salto y de Uruguay”

Es, sin lugar a dudas, uno de los mayores referentes de la producción citrícola nacional y de la política de los mejores tiempos. También, un abogado comprometido con su profesión que lo llevó a declinar en varias oportunidades, postulaciones a cargos públicos que le impidiesen el ejercicio de la misma. El Dr. Carlos Orihuela representa al Salto que muchos no conocimos y que nos gustaría haberlo hecho. Esposo, padre, abuelo y un incansable luchador de varias causas, hoy, cuando todo indicaría su alejamiento absoluto de la pelea política, asegura regresar a la misma, pensando en sus nietos y en el país y el Salto que les tocará vivir. Con él hablamos para esta entrega de Al Dorso, recorriendo sus pasiones y bienvenidas reflexiones de la realidad nacional y local.AL DORSO DR. CARLOS ORIHUELA

1- La citricultura ha sido una tarea importante en su vida; ¿podría considerarse un empresario de dicha actividad?

Yo diría que más que empresario –incluso mis hijos me han dicho con cierta cojosidad que yo nunca fui un buen empresario porque subsidié siempre mis actividades con mis ingresos profesionales-, lo real y lo cierto es que siempre estuve vinculado a la actividad productiva citrícola, donde tuve una trayectoria y un desarrollo desde que me recibí de abogado, momento en el cual comencé a plantar e inmiscuirme en toda esa actividad. Eso fue durante muchos años; incluso, fui Presidente de la Comisión Honoraria del Plan Citrícola, en la época en que Malaquina estaba en la Intendencia, y teníamos el problema de los cortes de árboles por el cancro, donde desarrollé una extensa actividad y si se quiere conflictiva, en ese momento. Después, continué trabajando en las gremiales citrícolas, hasta hace muy poco tiempo, cuando tomé distancia de toda esa actividad.
También tuvo vínculo con otros rubros productivos, pero con menor intensidad que con los citrus.

2- ¿Existen políticas claras al respecto?
Nosotros venimos de los tiempos de la ley del Plan Citrícola. Ésta concedía una amplia asistencia a los productores chicos, constituyendo realmente el gran impulso que tuvo la citricultura en el Uruguay, sobre todo en Salto. La gente piensa, y nosotros también, que la citricultura es algo íntimamente vinculado con Salto, y, sobre todo, una de las fuentes más importantes de trabajo, cosa que en este momento está con dificultades muy importantes, que no son nuevas, que vienen de tiempo ya, y que sería un tema muy largo de tratar. Sobre dichas problemáticas, mantuvimos como dirigente gremial, varias reuniones con el exministro Aguerre y demás autoridades.
La citricultura está pasando por una situación totalmente distinta, con problemas sanitarios, de reconversión de variedades, de altos costos, de dificultades para la exportación por los aranceles, en fin, una enorme cantidad de cosas, que ha llevado a que el productor chico, prácticamente esté desapareciendo del escenario.
La nueva citricultura exportadora, con nuevas variedades y demás, está, lamentablemente, diseñada para las empresas, porque no hay como antes, subsidios para los productores chicos, asistencia, etc. Ahora en Uruguay se está haciendo la reconversión citrícola en base de plata del bolsillo del productor; eso es inabordable, por los productores chicos.

3- Abogado de profesión; ¿es verdad que resignó postularse a cargos políticos por continuar ejerciéndola?
La actividad profesional la ejercí con mucha intensidad, durante más de 40 años. Fui directivo de la Asociación de Abogados de Salto en varios períodos, donde recuerdo alternarme con el Dr. Carlos Rodríguez Iribarne en la presidencia, en momentos muy difíciles como fueron los de la dictadura, donde nos digitaban los candidatos a las comisiones directivas. Estuvimos a punto de cerrar la Asociación como sucedió en Paysandú, por ejemplo, como otras tantas que dejaron de funcionar, porque no pudieron soportar esa situación. Nosotros, en cambio seguimos, con dificultades, con mucho esfuerzo y sacrificio.
Hacíamos jornadas interesantes, como una en la que se trató el Contrato de Transporte Internacional, cuyo disertante fue el Dr. Didier Opertti, etc. Recuerdo que ejercí la presidencia en varias oportunidades, manteniéndome vinculado a la actividad gremial profesional, después de dejar el cargo.
Tuve la satisfacción que al cumplir 50 años de recibido, el Colegio de Abogados del Uruguay, me realizara –como a todos los colegas que cumplen tantos años en la profesión-, un homenaje, al cual me acompañó mi familia y fue muy emotivo.

4- ¿Cuándo comenzó su militancia política en el Partido Colorado?
En la política comencé a poco de recibirme de abogado y empezar a trabajar, hablamos del año 1965 -1966, de lo cual ya hizo más de 50 años. Eduardo Malaquina me llevó, de una manera u otra a participar en la Lista 1, Departamental José Batlle y Ordóñez. Ahí empezamos, él por su lado y yo por el mío, pero casi en la misma época. Recuerdo a la vieja dirigencia como Vinci, Ferro, etc.; con quien no alcancé a tener demasiado trato fue con Barbieri, porque él ya estaba retirándose de la actividad política municipal.
En la Lista 1 nos iniciamos, con mucho furor. En aquel entonces –siempre lo recuerdo-, empecé atendiendo un consultorio jurídico que había en la Departamental, ya que en aquella época no había Defensoría de Oficio, con el cual se trabajaba muchísimo. Y así siguió mi trabajo; aunque, nunca quise ser candidato a Diputado por ejemplo, porque no quería dejar el ejercicio de mi profesión; me aguanté en esa postura, sin perjuicio de que continué teniendo una labor política muy intensa, sobre todo, junto a Malaquina. Estuvimos en varios períodos en la Junta Departamental, etapa de la que recuerdo mucho al Dr. Juan Carlos Roca, que era una persona muy especial, pero lo considerábamos nuestro Maestro, por su sabiduría en el derecho municipal; a Avellanal (padre del Escribano), y Horacio Tafernaberry.
También tuve mucho trato con el Cr. Betancur, que entonces era el contador de la Intendencia, y a tantos más. Tuve muy buen relacionamiento con los gobiernos del momento, sobre todo con los hermanos Minutti, con los que tuve bastante relación; es más, mi chapa profesional me la diseñó “Pitín”, con quien éramos muy amigos, sin perjuicio de que no teníamos afinidad política. Luego vino el duro período de la sedición y la dictadura. Después que ésta comenzó a ablandarse, comenzamos con las actividades clandestinas que las organizábamos en el escritorio que teníamos con Malaquina, corriendo muchos riesgos; a quien recuerdo mucho en esas andanzas es a Hugo Corti, quien siempre andaba para arriba y para abajo en el tema. En fin, esos podríamos decir que fueron los comienzos.

5- ¿Es verdad que durante la dictadura le ofrecieron formar parte del gobierno local?
Llegué a tener buena relación con los intendentes militares. Con De Nava, teníamos una relación buena, pero hubo un momento, después del plebiscito del 80, en el que quedó muy incómodo, muy mal, y ahí tuvimos distanciados durante mucho tiempo. Con Loureiro, mantuvimos una relación bastante amistosa, incluso fue él quien me llegó a ofrecer un trabajo en la Intendencia, a lo cual le contesté que le agradecía el ofrecimiento, pero que él sabía que yo no era un hombre afín al proceso, y que el hecho de que tuviera una amistad con él, no significaba otra cosa. Me contestó con mucha altura y con una sonrisa, que sabía que esa sería mi respuesta.

5- ¿Qué recuerdos tiene de sus años en el gobierno?
Luego de lo que le mencioné, llegaron las intendencias de Malaquina, donde de una forma u otra tuvimos una actividad importante, desde la Departamental, desde la Junta y después, en el último período de gobierno, desde la Secretaría General y como primer suplente a la Intendencia, ocupando el cargo de intendente durante los seis meses en los que Malaquina buscó su reelección.
Es decir que, la actividad municipal la manejamos con mucho fervor y con mucho cariño, teniendo muy buenos recuerdos de esos tiempos, aun habiendo enfrentado la crisis del 2002, que fue muy difícil. Tuvimos un acuerdo con Adeoms, que bajar los sueldos de los funcionarios para no tener que echar a nadie, y una vez que mejoró la situación, se les reembolsó lo que se había descontado. Esa fue una experiencia muy interesante e importante. Las administraciones de Malaquina, lo quiero mencionar, siempre fueron muy austeras y responsables en lo que refiere a las finanzas, sin perjuicio de que tuvo un importante protagonismo en todo lo que tuvo que ver con el desarrollo de Salto, como la Universidad, la producción, el Shopping, etc.

7- Tenemos entendido de que volvió al ruedo político, ¿es verdad?
Hace un montón de años que estaba con el caballo desensillado, pero, en los últimos meses del año pasado, nos empezamos a involucrar. En el escenario departamental, tras la aparición de la persona de Miguel Feris; y en lo nacional, al aparecer la posibilidad de la candidatura a la Presidencia de la República del Dr. Ernesto Talvi.

8- ¿Por qué elige a dichas figuras?
A Miguel Feris lo conozco de aquí de Salto, si bien no teníamos una amistad, sí una buena relación. Cuando empecé a concurrir a las reuniones del Centro Comercial y él era Presidente, al ver su desenvolvimiento, me llamó la atención su sensibilidad, condiciones y ganas de trabajar. Y, cuando me enteré que deseaba intervenir en la actividad política dentro del Partido Colorado, decidí apoyarlo ante una eventual candidatura a la Intendencia. En cuanto a Ernesto Talvi, por su trayectoria en lo académico y su conocimiento de la realidad del país y sus propuestas para contrarrestar muchas problemáticas existentes; es un hombre serio y en quien siento confianza en llevar adelante cambios importantes.

9- ¿Le preocupa el futuro de Salto?
Salto está inmerso en un proceso difícil; yo no quiero ser pesimista, nunca lo fui, pero justamente, en mis últimos tiempos de Presidente de la Unión de Citricultores del Litoral Norte, participé en reuniones que hacía el Centro Comercial, donde convocaban a todas las fuerzas vivas, para tomar nota de ese famoso estudio de la OPP, en que se estipulaba que en los próximos 30 años, Salto iba a estar con un porcentaje de desarrollo muchísimo menor que el resto del país, lo cual preocupó. Desde ahí, me puse a pensar, qué problema enfrentarían los gobernantes, las personas con protagonismo en el quehacer salteño.
Lamentablemente, esos hechos se están dando y ha transcurrido ya bastante tiempo. Ese proceso se viene acelerando, donde la actividad productiva ha decaído, donde las empresas tienen serias dificultades, donde hay problemas de desempleo, donde la actividad citrícola ha tenido un retroceso importante, donde hay otras actividades que han tenido un mayor desempeño como la hortícola, pero sin tener un crecimiento importante, y donde el turismo viene teniendo un protagonismo importante, sin una gestión, a mi juicio, acertada y correcta de la Intendencia.
Entonces, todo ello lleva a que uno tenga una preocupación por el futuro del Departamento de Salto.

10- ¿Quedan deudas pendientes en el haber?
Con mis 78 años, no puedo pretender tener el vigor y el protagonismo que tuve a los 30 o 40 años; tuve la fortuna de cumplir 50 años de casados con mi señora Cecilia Supparo, tengo cuatro hijos y doce nietos, y realmente, vivo permanentemente atento a ellos, y es ahí donde está la mayor preocupación.
Por eso, mi forma de ayudar al futuro, es trabajar para aportar un grano de arena al mejoramiento de Salto y de Uruguay.

Hoy por Adrián Báez.

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La única mujer que arbitra en las canchas salteñas

“Las diez últimas de la última”

Hoy con María Catalina Fernández García:

Oriunda de barrio Progreso, de chica aprendió las reglas de este deporte que más adeptos y pasiones despierta en nuestro medio. Su tío, fue su inspiración y su temple le dio la fortaleza para tomar las riendas de un oficio netamente masculino.AL DORSO - foto CATALINA
Su entrada a las canchas de fútbol marcó un hito con la presencia de la mujer en el fútbol, demostrando que podía llevar adelante la tarea de árbitro con total neutralidad, rigurosidad y diplomacia, tal como debe ser un árbitro.
Su condición de mujer no le fue obstáculo para cumplir su sueño y hoy es respetada tanto dentro como fuera de la cancha y reconocida por sus colegas del Colegio de Árbitros, por su desempeño y su personalidad.

1- ¿Qué la llevó a ser árbitro de fútbol?
“Yo iba a las canchas de chica porque me llevaban y me gustaba el fútbol, pero nunca se me dio por jugar. Cuando tenía 30 años, Carlos Fraga (que en ese entonces era árbitro de fútbol) me invitó a entrar a la escuela de árbitros. Me anoté en la escuela, en el 2007, eramos como 30 y quedamos cinco para dar el examen. Decían que era difícil y bueno, ta, me inscribí igual. Me acuerdo que habían dos mujeres más conmigo, pero ellas perdieron el examen físico”.

2- ¿Cómo se preparó?
“El (examen) físico antes era menos exigente que ahora, eran seis pasadas de seis metros o diez vueltas de cuatro metros alrededor de una pista. Ahora, es mucho más difícil la prueba física. Las preguntas en cambio son más fáciles porque tenes tres opciones para elegir en la respuesta y no tenés que escribir tanto. En la época que yo fui, estudié todo sobre las reglas del juego en los libros que conseguía o me compraba. Cuando dí el examen salvé con 98/100 puntos. Después, en la prueba física me fue bien de bien también”.

3- Cuando se recibió de árbitro, ¿cómo lo tomó su familia y sus amigos?
“Cuando salvé la prueba mi madre quedó contenta porque todos decían que nadie salvaba, que era una prueba difícil. En esa época me mentalicé en que tenía que salvarla y me preparé dos años para eso. Después que salvé la prueba acá, al año más o menos, di una prueba de OFI (Organización de Fútbol del Interior), fue en Artigas y la salvé también”.

4- ¿Cuál fue su primer partido?
“Mi primer partido fue en la cancha de Salto Uruguay, fui árbitro y asistente, en la categoría A en Sub 15 y Sub 18. Fue en el 2009. En la terna estábamos González, da Cruz y yo. Fue un lindo partido, todo salió muy bien. Mucha gente me gritaba porque era la primera vez que veían una mujer arbitrando”.

5- ¿Hoy, cómo es el trato con los jugadores, la gente y sus colegas?
“A mi, siempre me trataron muy bien, con mucho respeto. Al principio, por ahí me daban la mano y me miraban raro porque no estaban acostumbrados a ver una mujer arbitrando pero ahora ya están acostumbrados y me tratan muy bien. Me hablan bien y yo les hablo bien. No importa si son “gurises” de la Sub 15 o más grandes, siempre les hablo bien, con respeto, les digo – ¿qué le pasa Señor? – si viene a protestar alguna jugada o algo. Siempre le doy la palabra y lo escucho y le digo – si me habla bien yo le hablo bien, no da para complicar un partido, esto es un juego-”.

6- ¿Pasó por situaciones complicadas o difíciles de resolver?
“No, no recuerdo situaciones así. A veces hay partidos más difíciles que otros, pero nunca tuve una situación complicada o que no haya podido resolver. Los jugadores quieren sacar ventaja en el juego y como yo ya los conozco a casi todos, ya se como manejarlos. Yo siempre cobro todo lo que veo, si hay alguna patada fea o un insulto muy feo entonces lo cobro; a veces ves que se dicen algo entre ellos que no es para tanto y lo dejo pasar, me hago la que no los escucho porque tampoco podés parar el partido por todo, son situaciones que se dan y se dejan pasar. Cuando ves que el partido se va para otro lado, entonces sí, tenés que resolver para que no se vaya de las manos”.

7- ¿Cómo es arbitrar para Usted?
“Tenés que estar bien atenta. Arbitrar es pensar. No es tan complicado, tenés que sacar el partido lo mejor posible, que no haya líos o problemas. Siempre hay que hablarle al jugador como -señor- y así marcás una distancia y un respeto, así sea un “gurisito” o una “gurisita” de 15 años. El respeto tiene que estar en la cancha siempre. El arma que se tiene en la cancha es la tarjeta. Si ves que un jugador empieza a complicar, le sacás (tarjeta) amarilla y se tranquiliza y si vuelve a meter una patada o actúa mal le sacás la otra amarilla y la roja y se tiene que ir. Entonces, ellos ven que el árbitro está dispuesto a expulsar y que no va a dejar que el partido se le vaya de las manos”.

8- ¿Y la tribuna, qué papel juega?
“Yo me adapté a lo que pasa en la cancha, yo hago mi trabajo y me concentro en eso. Lo que hagan los parciales no me afecta en el trabajo. Insultos, siempre hay y siempre van a haber, me han gritado cosas a mí y a mi familia pero si te ponés a hacer caso a todo lo que te gritan estás con la cabeza afuera y no adentro (de la cancha). Entonces, lo que tenés que hacer es concentrarte mentalmente adentro de la cancha y concentrada en el partido y con tus compañeros, porque es un trabajo de a tres”.

9- ¿Qué opina de la violencia en el fútbol?
“La violencia en el fútbol es casual. Uno no sabe como va a salir un partido, cada partido es diferente. Pero uno siempre tiene que cuidarse la espalda por más que sea la C, la A o la B. Uno no sabe la reacción de la gente y por más que estés arbitrando muy bien se puede complicar un partido por cualquier cosa. Nosotros ahora trabajamos con seguridad pero para mí adentro de las canchas tiene que estar la policía. Pero nosotros como árbitro si tenemos una agresión y tenemos que parar el partido lo hacemos, porque estamos trabajando y no tenemos que soportar esas cosas”.

10-¿Le gustaría que hubieran más mujeres árbitros?
“Sí, me parece que sería bueno. Ojalá que hayan más mujeres que les guste el fútbol y las pongan a arbitrar y las acepten. Porque es un trabajo más como cualquier otro, que se aprende y una mujer lo puede hacer muy bien igual que cualquier hombre. Me gustaría que se llega otra mujer la acepten y la traten bien como ha sido conmigo. Yo no tengo queja ninguna de mis compañeros ni de los jugadores, me tratan bien y me siento bien también”.

Hoy por: Wanda Aranguren.

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Una vida detrás del mostrador

Con Wilson “Chuchila” Beltramelli y sus 56 años abriendo las puertas de un bar, que fue el centro de referencia de un barrio entero

Cuando Wilson Beltramelli tenía 20 años cuando uno de sus hermanos lo fue a buscar a una chacra donde vivía con una tía, para que atendiera el bar que su padre ya fallecido, había comprado para ellos. Lo que no sabía, es que pasaría los próximos 55 años de manera ininterrumpida detrás del mostrador, hablando con todos los que allí llegaban, escuchando historias, viendo nacer y morir gente, teniendo en brazos a bebés que luego serían sus propios clientes acodados en ese emblemático mostrador.
Mientras la vida pasaba delante de sus ojos, Wilson “Chuchila” Beltramelli, no se daba cuenta que cada mañana al girar la perilla que abría la puerta del Bar La Amistad, uno de los resabios culturales de otra época ubicado como no podía ser de otra manera en una esquina (en la de Andrés Latorre y 18 de Julio) estaba dando luz al barrio Almagro, cuya sede llegó a funcionar prácticamente en su boliche cuando la institución no tenía casa propia, como ahora.
Pero 55 años después de haber llegado al mostrador que adquirió su padre, decidió cerrar las puertas y entender que el ciclo se había terminado. Que su momento de compartir su vida con todos los parroquianos que atravesaron alguna vez el umbral de ese lugar, ya había sido, y que ahora solo resta empezar de nuevo, cerrar con llave y vivir una nueva vida. A su lado, estuvo siempre María Montero, su esposa y madre de sus tres hijos, Federico, Valeria y Leticia, la que tuvo una despensa que fue “el almacén del barrio” durante algunos años menos en cantidad, pero igualmente válidos.
Afable y cordial como siempre, Wilson Beltramelli, un ícono del barrio Almagro y paradigma del Don de Gentes, hoy en nuestra sección semanal.wilson beltramelli

1- Wilson ¿cuándo empezó a vivir detrás del mostrador?
Al bar primero lo tenía mi padre que lo compró en el año 1956, por ahí, pero el que lo atendía era mi hermano, Ivo “Tilo” Beltramelli, que jugaba al fútbol y había salido campeón con la Selección de Salto en el 1961. Después se fue a jugar a Montevideo y jugó en Central Español, entonces me fueron a buscar a mí para que me quedara en el boliche, pero eso ya era en el año 1962. Y desde entonces trabajé todos los días allí.

2- Desde el año 1962 hasta ahora son casi 56 años ¿imagino que ha visto pasar de todo ahí? Desde la transformación del barrio, la cantidad de vecinos que llegaron y se fueron…
Sí totalmente, hubo generaciones enteras que pasaron por acá y que se terminaron, vi a mucha gente que llegó alguna vez y otros que llegaron toda la vida, el barrio cambió, todo cambió acá.

3- ¿Cómo era tener un bar en esa época y en esa zona en particular?
Uh…, era muy pesado, porque estaba la pasión del fútbol y como no había otra cosa, pasaban hablando toda la semana del partido que se ganó o que se perdió el domingo. Y así transcurrían los días. Además como el Club Almagro no tenía sede en ese entonces, todos iban siempre para el bar, porque lindero al mismo donde después pusimos el almacén, se juntaban todos y ahí ya hacían las reuniones. Y traían jugadores al club, pero pasaba de todo, había desde trompadas, hasta alegrías también, pero de todo.

4- ¿El barrio se resumía ahí en el bar?
Sí, totalmente. Todos iban para ahí, era el epicentro de toda la zona, porque llegaba gente de muchos lados y había intercambios de todo tipo.

5- ¿Después vino la sede social y deportiva del barrio y el bar ya cobró otra forma?
Mirá cómo se dieron las cosas, vino un Cónsul que no me acuerdo si era brasilero o argentino, y había dispuesto que le pagaría ‘un metro’ de terreno para una nueva sede, por cada gol que hiciera Almagro en ese campeonato y por cada partido que ganara.
Entonces ese año Almagro andaba volando, eran cuatro o cinco goles por domingo y jugó hasta la final con Salto Uruguay, entonces ganaba cuatro o cinco metros de terreno por cada partido, hasta que al final tuvo su sede. Pero en este barrio hubo de todo. Acá pasaron desde un guitarrista como el Totón (Omar) Espinosa (reconocido guitarrista uruguayo radicado en París) hasta trabajadores, gente del fútbol, de todo un poco.

6- ¿Qué es lo que más extraña del bar?
Sinceramente no extraño nada por ahora, porque para mí ya era una etapa cumplida. Incluso hasta había llegado a tener problemas de salud, me estaba enfermando de los nervios, pero era más que nada para mí una etapa superada, ya había cumplido.

7- De igual forma ¿es consciente que el Bar La Amistad era un bastión de la cultura de barrio de otra época, de una que ya no existe?
Claro y se fue terminando todo, porque en Salto todo lo que era boliche de ‘copetín’ y de ‘codillo’, ya no queda más, el mío era de los pocos que iban quedando, pero últimamente se me estaban enfermando hasta los clientes, se me fueron muriendo algunos y digo bueno ‘acá está, no da para más’-
8- ¿Hasta una película se llegó a filmar allí no?
Sí, acá vino mi hijo Federico (Beltramelli, docente y exdirector de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República, realizador audiovisual y experto en las ciencias de la comunicación), y filmaron El Escolaso (que refiere a la escuela de vida que da el boliche), así se llamaba el cortometraje (se ríe) y allí fue una ocasión para reunir a varios parroquianos de esos de toda la vida. Muchos de ellos ahora ya no están, porque fallecieron, pero la película anda por ahí todavía y es un buen testimonio.

9- Detrás del mostrador se casó, vio crecer a sus hijos, pasó toda su vida…
Sí, toda mi vida. Cuando me vine a vivir acá a mi casa (que está en la misma cuadra del bar, pero para el lado de calle Vilardebó) Federico tenía 12 años y Valeria un poco menos, pero mi vida se desarrolló en este barrio, transcurrió acá, incluso construí mi casa acá en este barrio, así que puedo decir que prácticamente mi vida es este barrio.

10- ¿Si bien cerró las puertas el 30 de diciembre, cómo es su vida ahora?
Por ahora estoy muy tranquilo, no siento deseos de salir, a veces que doy vuelta para un lado y para el otro y medio que me aburro porque antes pasaba todo el día de farra con uno y con otro, y me divertía de a ratos. Pero ahora estoy esperando a ver qué reacción voy a tener, no sé si estoy viviendo una realidad nueva, una forma nueva de vivir la vida distinta. Y quizás esta es la manera de ser que tengo en realidad, pero la estoy descubriendo recién ahora, porque allá no era como yo quería, siempre estaba expuesto a todos, a los demás. Ahora soy yo mismo, creo.

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“Las mascotas nos brindan mucho amor y nos humanizan”

“Las diez últimas de la última”

María Celia Cavallo: Rescatista de animales en situación de abandono y maltrato

Nació en el barrio Zona Este y desde su niñez tuvo una especial sensibilidad hacia los animales y conmovida por un mentado caso de maltrato animal que hace unos años se registró en el barrio La Amarilla, decidió vincularse al rescate de mascotas.
María Celia Cavallo (37) se siente muy agradecida a la sociedad salteña todo el apoyo brindado, ya que por cuestiones de trabajo suele manejarse por las redes sociales y de esa forma contacta a familias o personas interesadas en la adopción de los animalitos maltratados o en situación de abandono.

1 ¿Cómo recuerda su niñez y en qué momento es movilizada a trabajar en el rescate de mascotas?
“Hermosa, única hija y muy mimada. Toda la vida los amé, pero fue cuando hubo un caso de maltrato muy fuerte en barrio La Amarilla hace mucho tiempo”.

2 ¿Cómo se enteró sobre ese hecho de maltrato animal?
-”Por las redes sociales… le ayudé en lo que pude en ese momento ahí me fui involucrando poco a poco.
Se logró sacarlo y salvarlo lamentablemente después el perrito falleció por la edad pero sobre todo por la mala vida que llevó durante esos años.
No, no pude ir por tema de trabajo pero ayude a difundir y contactando compañeras que ayudan de diferentes formas”.Cecilia Cavallo junto a su querida mascota Laika

3 ¿Es usted una rescatista independiente o pertenece a algún grupo?
“No pertenezco a ningún grupo es mejor sola pero por supuesto que con la ayuda y apoyo de la gente hago todo lo que está a mi alcance ya que por trabajo a veces estoy complicada, realmente a veces no publico porque se solucionan gracias a Dios pero la gente es fundamental ya que sin ese apoyo no se solucionarían ni la mitad de los casos”.

4 ¿Fue el caso de maltrato que más la sensibilizó?
Un caso muy conmovedor fue este ultimo de hace pocos días.
Una Collie, hermosa había aparecido en una casa hace un tiempo atrás, ¡muy linda! Llegó a una casa donde una mujer y su hijo la ataron en cadena los vecinos nos dieron aviso porque justamente estaba preciosa y seguramente tendría dueños.
Fuimos al lugar y efectivamente estaba así.. en un rincón oscuro atada con una cadena gruesa le pedimos que la soltaran y que la dejaran seguir su rumbo por mientras nosotros la publicaríamos pidiendo transitorio
La soltaron y la perrita feliz… súper agradecida, no dejaba de saltar.
Nos volvimos y publicamos su historia en las redes sociales por más de dos semanas y nadie apareció así que creímos que ya estaría en su casa.
Hace una semana el vecindario nos avisa que se había escapado de esa casa una Collie y que ya no era la misma estaba muy mal – flaquita, con sarna maltratada y muy pero muy triste, cuando fuimos no podíamos creer era la hermosa perrita que habíamos conocido con una desnutrición absoluta un caso que nos conmovió mucho, muchísima impotencia y tristeza.
Ese es el último caso que estamos viviendo hoy en día, tratando de recuperarla poco a poco… sin dudas lo lograremos”.

5 ¿Por qué piensa que existe tanto maltrato hacia los animales?
-”La verdad es que no puedo entender el maltrato hacia los animales… con qué finalidad se apoderan de un inocente animalito hermoso y bien cuidado para atarlo en cadena y dejarlo en ese triste y lamentable estado.
Después se preguntan por qué no les va bien en la vida… lastimosamente hay gente muy mala.
Los pondría a ellos así para que vean lo que se siente , nunca voy a entender esas mentes sin dudas no están bien muy tristes… son seres inocentes que lo que saben es dar y recibir amor sin pedir nada a cambio”.

6 ¿Cree usted que las leyes son muy benévolas?
Las leyes están… hay que ponerlas en marcha! También va en la seccional y los policías por ejemplo… policía comunitaria es muy buena nos ayuda muchísimo no son indiferentes así como la seccional Primera muy buenos policías que se preocupan los nombro a ellos porque son con quienes he tratado por algunos casos, pero hay que aplicar multas y sanciones sino ésto nunca se va a solucionar”.

7 ¿Cómo reacciona la gente en las redes sociales cuando usted publica un hecho de maltrato o abandono animal?
-”Muchas veces con muchísimo enojo por cual o tal caso pero siempre con ese apoyo y esas ganas de ayudar ese apoyo incondicional que nos brindan es maravilloso.
Económicamente siempre aportan ese granito de arena para veterinarias ayudando con rifas que se hacen comprando o vendiendo… también con alimento siempre están, nunca miran para otro lado en mi caso estoy muy agradecida”.

8 ¿Cuáles son las responsabilidades que debe asumir cualquier persona al adoptar a una mascota?
-”Tener su veterinaria por cualquier cosa que suceda, es fundamental un lugar cerrado para que no escapen y no los tengan en cadena y lo que siempre recomendamos es la castración es muy buena en todo sentido, tanto como para el can como para el dueño todo cambia para bien y no hay reproducción se termina el abandono.

9 ¿Qué análisis hace con respecto a la actitud de la sociedad?
-”Hay muchísimo más conciencia comparando con años atrás… se nota el cambio en las personas para bien por supuesto es muy satisfactorio y muy valorable.
Pienso que juntos cada uno poniendo su granito de arena se termina la crueldad – el maltrato, que es nuestro principal objetivo… terminar con este flagelo.
Sumaría muchísimo, años atrás una compañera nos había propuesto me pareció una hermosa idea para concientizar a esos niños que no lo están y potenciar a los que ya están concientizados a que un animal es una vida que siente al igual que nosotros y lo único que les falta es hablar como siempre digo”.

10 La llegada de una mascota al hogar, ¿qué nos brinda?
-”La vida nos cambia drásticamente… primero que nada que humaniza muchísimo lo que es a niños aprenden a cuidar a dar amor y recibirlo por supuesto que siempre con la ayuda de los padres enseñarles a valorar un animalito, aprender aprendemos muchísimo quien te va a ver salir 5 veces el mismo día y el mismo día saludarte con esa emoción y ese entusiasmo que ellos lo hacen la lealtad el amor incondicional aprendemos muchísimo de ellos”.

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Pedro A. Valiente: En nuestra época el fútbol era otro

Pedro Argentino Valiente Saldivia nació en Belén (Salto) el 29 de julio de 1951, reconocido en nuestro medio por su vinculación al fútbol, tanto como jugador, como director técnico. De carácter fuerte, defensor de la disciplina, a sus más de 60 años aún está dispuesto a seguir aportando sus conocimientos a las nuevas generaciones; «Me encanta enseñar, me encanta el fútbol y si me piden que dirija, pudiendo, voy». Su esposa comparte su gusto por el fútbol y así la conoció; él jugando en Dublín y ella como espectadora. Tiene dos hijos y tres nietos. pedro valiente

¿Dónde y cuándo nació?
Nací en Belén. Mi padre trabajaba en Concordia, el día que llegaron a Salto nací yo, el 29 de julio del año 1951.
¿Dónde transcurrió su infancia?
Fui a la Escuela en Belén, y a los 14 años nos vinimos a vivir a la ciudad de Salto. Vivíamos en calle Cerrito donde ahora está la Universidad. Después nos mudamos a calle Cervantes, donde estaba el Club Huracán y ahí empecé a jugar (al fútbol).

¿Por qué comenzó su carrera ya siendo adolescente?
Porque éramos pobres, y en aquel tiempo para tener un par de championes, costaba. Yo hice mis primeros pasos en el baby fútbol jugando de alpargatas. Después, pude comprarme los primeros championes, trabajaba en los galpones en la naranja. Un día un amigo me dijo: ‘Mira que en Dublín te dan zapatos, camisetas, buenos equipos; no querés ir a jugar?’

¿Y así comenzó a crecer como jugador?
En Huracán jugaba en la (categoría) Tercera Extra, que hoy es la “C”, luego estaba la intermedia (hoy B) y la A. Ahí hubo un intercambio, vino un jugador de Dublín Central para Huracán y yo me fui a Dublín. Empecé jugando en tercera, y encontré a una persona; Miguel Arrestia que tenía el Salón San Cono (frente a lo que es hoy “Garage Uruguay en calle Beltrán) que me empezó a trabajar (entrenar) y ese mismo año; con 16 años debuté en primera.

¿Cuánto tiempo estuvo en ese equipo?
Jugué hasta los 27 años. Jugaba de zaguero izquierdo, y era el que marcaba al número 9.
Empecé a jugar de 3, en aquel tiempo se respetaban los números, eran del 2 al 11. Durante ese período en Dublín, llegué a ser capitán los últimos 5 años que estuve. Tuve un pasaje muy bueno porque ahí me formaron. En el año 1980, Salto Uruguay estaba interesado en un zaguero, y Dublín me vendió en 16 mil pesos. Ahí jugué 4 años y salimos campeones.

¿Cuándo decidió dejar de jugar?
Por una lesión en la rodilla dejé de jugar por dos años, después volví a Universitario, pero la pierna no quedó bien, jugué dos o tres partidos y dejé. En el año 86 jugué en Tercera Extra en Paso del Bote pero seguía con esa molestia y decidí dejar definitivamente, ya había cumplido…

¿Qué le ha dejado esa experiencia?
El fútbol me dio muchas satisfacciones, muchos amigos, compañeros; era otro fútbol.
¿Qué ha cambiado?
Está más actualizado, yo soy de la época donde se jugaba con cuatro atrás, tres en el medio y tres adelante y uno de adelante bajaba. Las tácticas van terminando con el fútbol, ahora tocas a un jugador, te dan amarilla y a la vuelta para afuera. En nuestra época los jueces te ayudaban, no había tarjeta. Había más libertad, adentro de la cancha nos peleábamos, nos agarrábamos a trompadas, pero salíamos afuera de la cancha y nos abrazábamos. Otra cosa que ha cambiado es que en Salto hay mucho fútbol (Sénior, súper Sénior, baby fútbol, comercial, A, B y C), no estoy contra eso, simplemente que los sponsor están cansados, hay muchos cuadros. Yo jugaba por amor a la camiseta, hoy ya no es así, éramos fuertes, teníamos ganas de jugar, de triunfar.

Siguió después vinculado al fútbol como técnico.
Después empecé a dirigir la tercera extra de Huracán que era mi cuadro, llegamos a la liguilla pero no tuvimos suerte, después me fui a Parque Solari y estando allí un amigo me recomendó para Tigre que había ascendido de la C a la B, estuve un año, después dirigí Dublín, llegamos arriba pero no pudimos ascender. Volví a Tigre, que iba muy mal, ganamos cuatro partidos y nos salvamos del descenso. Luego volví a Dublín, pero anduvimos muy mal y tuve que renunciar. También estuve trabajando en el Club Barcelona, en el super Sénior, y en Columbia.
Como técnico, siempre fui exigente con los jugadores, aunque no les decía que no hicieran tal o cual cosa; les decía ‘hagan lo que quieran, que yo no los vea, pero el domingo rindan’. Siempre hubo un respeto, de mi persona hacia el jugador y viceversa.
Nunca hice el curso de técnico, pero todo lo que aprendí lo aprendí de otros, observo al que sabe más, escucho y lo aplico; tengo 80% de práctica, 10% de teoría y 10% de actualización.
Siempre le pido al jugador respeto y humildad, que sean caballeros dentro de la cancha, que se saluden y se abracen cuando hacen un gol, siempre me gustó la disciplina de la ropa, que entren en hilera y saluden a la gente de las tribunas.
Ahora ves que unos van por un lado, otros por otro, se están vistiendo y calzando en la cancha, y queda feo. La gente paga para ver un espectáculo, tenés que salir de la sede bien vestido, pronto para jugar y pensando en el partido, no en tu novia que está en la tribuna.

¿Cuál fue su mayor satisfacción en esta carrera?
Tuve la oportunidad de ir a Danubio de Montevideo a practicar, pasa que estaba pasado de edad. Pero tuve la suerte de llegar a Salto Uruguay que era y es una de las mejores instituciones y tuve la suerte de salir campeón, y tuve la suerte de ir a una preselección. Me lo propuse y lo logré, si hoy corría 10, mañana corría 15, y si llegaba a los 15, llegaba a los 20. Nunca decía hoy terminé el entrenamiento, me quedaba y entrenaba más. Fui elegido mejor jugador en varias oportunidades y daban como premio una cena en el CRES, en la zona Este. Para mi el fútbol y todo lo que uno siente por el fútbol es una alegría, una diversión. Estoy contento con el fútbol de Salto, me gustaría encontrar jugadores como los de mi época, o formarlos. Destaco el coraje de muchos técnicos que tienen coraje para dirigir con pocos recursos, ya que a veces no hay colaboración.

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“Mi hijo fue y seguirá siendo mi maestro”

Alba Violeta Curbelo: una madre que sobrevivió al dolor y eligió ser útil a los demás

Después de unos cuántos años recorridos con este espacio intitulado “Al Dorso”, nuestros queridos lectores saben que aquí se intenta plasmar las historias de vida de personas y personalidades de nuestra ciudad sin dudas para conocerlos y conocer más de nosotros mismos… de una esencia humana que no deja jamás de sorprendernos.albacurbelo001
Alba Curbelo es una madre que experimentó la experiencia más triste que puede vivir un ser humano que es la pérdida de un hijo… su único retoño llamado Gonzalo.
A casi diez años de tal pérdida, Curbelo recuerda la intensidad y el amor vividos esos breves años con su hijo y cómo luego del dolor se unió al grupo “Rutas” – integrado por víctimas y familiares de víctimas de siniestros de tránsito, con el motivo de ayudar y contribuir a la sociedad y a que los índices de siniestros puedan descender y que la sociedad pueda tomar conciencia de ésta realidad…

¿Qué recuerda de su vida parvularia?
“Mi niñez transcurrió en Salto ciudad… recuerdo los juegos en el patio de la casa de mi abuela. Mi primer año escolar… mi primer compañero de banco en la Escuela No. 1.
Bastante recuerdo de mi niñez. Recuerdo una adolescencia con muchas expectativas. Comienzo secundaria en el IPOLL y los tengo muy presentes a mis compañeros y docentes”.

¿Qué aspiraciones tenía en esa época?
-”Quería ser abogada. Pero en aquel entonces no estaba la Universidad en Salto y era imposible hacer mis estudios en Montevideo. Entonces me inscribí en un curso de dactilografía y contabilidad en el Instituto Eureka”.

¿Cómo siguió su vida después?
-”A mis 18 años comencé a trabajar en las oficinas administrativas de Caputto. En principio fue para ayudar a mi familia. Estuve en Caputto casi dos años y luego trabajé en otros comercios… siempre con el fin de mejorar. A los 22 años conocí a quien fuera luego el papá de Gonzalo. Estuvimos juntos hasta que cumplí 30 años. Nuestro hijo nació en 1984”.

Y esos primeros años con Gonzalo ¿Cómo fueron?
-”Desde que llegó me hizo muy feliz. Éramos muy cercanos los dos… un niño muy tranquilo que se entretenía sin problemas en casa. Empezó el jardín… era un niño muy alegre y que se integraba fácilmente con sus pares. El día que lo dejé en el jardín de inmediato se puso a jugar con los otros niños y tenía muchos compañeros aquí en el barrio. Cursó la Escuela No. 4 Zorrilla de San Martín. Todos sus años pasó con Sobresaliente o Sobresaliente Muy Bueno. Fue elegido escolta y luego hizo secundaria en el IPOLL. Allí también fue muy buen alumno. Él se crió conmigo. Siempre fuimos muy compañeros y tuvimos siempre una excelente comunicación madre – hijo. Me contaba todo. Hablábamos de sus estudios, de sus proyectos… de sus dudas… le gustaba mucho dibujar. Era muy cariñoso y extremadamente agradecido… su sonrisa transmitía muchas cosas y en sus planes continuamente me incluían. Me tenía presente en las conversaciones con sus amigos”.

Esa conexión especial la llevó a presentir de algún modo lo que iba a suceder?
-”Unos días antes de su accidente fatal me hizo escuchar una canción de Rock Metal y luego cuando analicé la letra me quedé muy impresionada. El título de la canción es La Musa y el Espíritu. Una parte de esa canción dice No llores viejita, te estoy mirando. Es muy fuerte de contarlo. Después que pasó todo un día descargué la letra y la música de la canción… era una premonición. Esos días había cambiado su look y se compró un pantalón, camisa de vestir y se cortó el pelo. La ropa nunca llegó a usarla. Solamente se vistió para sacarse una foto. Se había inscripto para trabajar en la Intendencia durante el gobierno de Fonticiella y meses después de lo que pasó llegó su nombramiento”.

¿A qué se debió su cambio?
-”A que comenzaba una etapa de mayor madurez, dejando atrás la adolescencia. Se había planteado nuevos planes para su vida. En marzo van a ser 10 años de su desaparición física. Fue muy duro… recién éste año pude celebrar con mi familia la Navidad”.

¿Cómo uno se va sobreponiendo ante tanto dolor?
-La existencia después de él fue una verdadera montaña rusa. Siempre llevaré conmigo los buenos recuerdos que tengo de él. Y estoy agradecida de haberlo acompañado en su corta vida”. Mi hijo fue y seguirá siendo siempre mi maestro… muchas cosas pude aprender con él.

¿Qué enseñanza le dejó?
-”Me ayudó a descubrir todas las necesidades que tienen las víctimas de los siniestros de tránsito”. Alba decidió con el tiempo integrarse al grupo RUTAS como forma también de honrar la memoria de Gonzalo y de evitar que otras familias pasen por lo que ella pasó.
Desde entonces ha formado parte de varios trabajos e iniciativas y ha concurrido a varios seminarios y talleres. Cabe destacar que RUTAS surgió con la finalidad de propiciar campañas de sensibilización y concientización de la ciudadanía a respetar las normas de tránsito y evitar siniestros.

¿En qué momento decide vincularse al grupo RUTAS?
-“Me movilizó la necesidad de ayudar a esas personas. El grupo también tiene sus altibajos pero no voy a desistir hasta lograr todo lo que se necesite. Seguimos con las actividades y tratamos de mantener los vínculos con las instituciones para que se pueda cumplir lo establecido por ley. Tenemos integrantes nuevos y a pesar de todo su dolor también intentan aportar. Ahora hay un gran canal en la Justicia que es la Fiscalía. Pienso que allí tenemos que buscar respuestas para la ayuda y contención de la víctima. Habrá que trabajar. Así que siempre hay expectativas y oportunidades para mejorar la atención.

¿Los siniestros han disminuido?
-“Lamentablemente no. En lo que va de este año hubo más que en el período anterior. Incluso los siniestros han ocurrido en varias oportunidades en el colisionar de vehículos. Es debido a la actitud y accionar de los conductores. La historia de Alba como muchas lleva a la reflexión y a concebir a la vida como un preciado don. A entender que somos muy vulnerables y que tenemos que valorar cada día como si fuera el último porque nuestra realidad puede cambiar drásticamente de un momento a otro.

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María del Rosario Bocking de Moor, formadora de generaciones de jóvenes

Formadora de generaciones de jóvenes en un terreno tan especial como lo es el religioso; nuestra entrevistada es, sin lugar a dudas, un ejemplo cabal, de que la entrega a una convicción, en tiempos en los que dicha virtud escasea a montones; no es nada más que una cuestión de fe. 

¿Cuándo adoptó a Salto como su hogar?
La vida me llevó por muchos caminos. De haberme criado y formado en Montevideo, donde hice mi carrera de profesorado de historia, terminé viniéndome a vivir a Salto en 1994, pero al medio del campo, pasando Cuchilla de Guaviyú; fueron 14 años en los cuales estuve circunscripta pura y exclusivamente a mi familia, mi esposo y mis cuatro hijos. Por supuesto que mi título de Profesora de Historia quedó guardado; pero, siempre me dije que, el día que volviera a vivir en una ciudad, sería Montevideo, donde quizás retomaría mi actividad.
Así lo hice. Un año antes de la fecha en la que volveríamos, ya sabiendo inclusive al colegio al que quería enviar a mis hijos, al Jesús María, fui a inscribirlos y me dijeron que podían ingresar solamente dos de ellos; eso cambió todo. Me fui a casa de mi madre y le dije; ¿qué estoy haciendo aquí? No puedo quedarme; me vuelvo a Salto.
Tomé el teléfono, llamé al Colegio Crandon y los inscribí. Queríamos que fueran a un lugar chico y con buena carga horaria, teniendo en cuenta que venían de criarse en campaña; en ese momento, creo que Jesús fue quien me mostró el camino a seguir. Y desde entonces, me afinqué con mi familia definitivamente en Salto. Fue lo mejor. Hubiese sido una disgregación muy fuerte de la familia; mi esposo trabajando en Guaviyú de Arapey, y mis hijos y yo en Montevideo. No era lo mismo estar, como estuvimos, a unos 180 kilómetros de distancia que a 500. Y sabe qué: valió la pena.

¿Por qué catequista?
Es difícil de explicar qué me llevó a ser catequista. Creo que los caminos los vamos haciendo a medida que el Señor nos va llevando de la mano. Siempre tuve adentro mío, la conciencia y la seguridad de que tenía que dar algo, pues había recibido mucho (una familia, padres que me querían mucho); basada, claro está, en una educación fuertemente cristiana, por lo tanto, comprometida.
Me formé desde muy pequeña en el Colegio del Sagrado Corazón en Montevideo, el cual lamentablemente luego se vendió (fuimos la última generación), a la Escuela Italiana. Allí tuve una educación muy abierta, moderna, con una sensación de que uno pisaba la tierra; eso me indicó que, algo iba a hacer en algún momento.
Un buen día una amiga me dijo que tenía que ser catequista, más que nada de Comunión, ya que siempre concurría a misa y era tan creyente. Me pareció una buena idea; hablé con el Padre Emilio Ghidotti, le pareció bien, y ahí me largué al agua, sin tener más formación que la que había recibido desde chica.

¿Cómo fueron los primeros pasos?
Siempre me gustó relacionarme mucho con los jóvenes. Pensando en su momento, me dije a mi misma que, trabajar de profesora de historia, no iba a poder, porque me cortaría la libertad de poder irme para afuera con mi familia; por lo tanto, mi opción de vida fue volcar todo el conocimiento que recibí tanto del Estado en la formación pedagógica, sumado a la religiosa, a la catequesis.
A los dos o tres años de dar clases para tomar la Comunión, el Padre Emilio (Ghidotti), me llamó y pidió que acompañara a Mirtha Goursing que preparaba para la Confirmación, y comprobé que era lo que me gustaba más. La verdad es que fueron unos cuantos años. Comencé como catequista en 1996; en 1998 empecé con Confirmación y cuando Mirtha dejó el curso, me hice cargo del mismo.

¿Fue difícil abordar una temática tan particular como la fe?AL DORSO
Cuando comencé teníamos una muy buena preparación en el oficio catequístico. Todos los lunes teníamos cursos de profundización y preparación, con un equipo bárbaro, con el cual me fui formando más a fondo. Muchos chicos pasaron por nuestros cursos, varias generaciones. A veces, si ya venían con una preparación, comenzado el camino al tomar la Comunión, se preparaban para la Confirmación; si no se hacía la preparación para los tres sacramentos (Bautismo – Comunión – Confirmación). Era una preparación casi de adulto; venían personas adultas, también. Durante esos años puedo decir que fui feliz, muy afortunada. Ese ida y vuelta con los jóvenes, me permitió ir viviendo la ebullición del futuro.

Actualmente, ¿qué actividad desempeña dentro de la vida parroquial?
En estos momentos, después de tantos años trabajando con los chicos en la Confirmación, estamos trabajando con los equipos de bautismo, algo que es muy lindo y es tan importante para el cristiano. Formar parte del mismo me da la posibilidad de acercarme de nuevo a las generaciones de mis hijos, quienes vienen con sus bebés y sus niños para prepararse para el Bautismo. Ese es un gran desafío; el ver cómo te acercás a ellos, cómo les despertás el interés y las ganas de acercarse a Jesús. Es también una manera de estar en contacto con las familias, con los jóvenes; creo que es algo importante, lo reitero, y que hay que decirlo, por lo lindo que es esa etapa de preparación de ese primer sacramento. Es un volver a pasar por el corazón; retrotraernos a todas esas cosas lindas que aprendimos de chicos, y que ahora, son los hijos, los que hacen que nuevamente haya un acercamiento a la fe.

Tenemos entendido que tuvo un intervalo en la catequesis en el cual dictó cursos sobre la Historia de la Iglesia, ¿es así?
Luego de mucho tiempo de trabajar con los jóvenes, como lo manifesté; consideré que había pasado el tiempo y que al ir aumentando de años, porque los chicos siempre tenían la misma edad, 17, 18 años, 19; llegó un momento en que vi que la brecha generacional era grande, y que tenía que aparecer gente joven, que le hablara a los muchachos con espíritu de joven. Si bien la maravilla de la vida es que podemos tener 80 años y sentirnos muy jóvenes, y yo me siento así; los años los tengo y la diferencia cultural influye. Entonces, decidí dar un paso al costado. Pero, el Padre Guillermo me invitó a dar unas charlas sobre la Historia de la Iglesia, lo que para mí fue un regalo del cielo. Me volví a preparar, esta vez sobre dicho tema, conjugando mi profesión de docente con las temáticas que me gustaban y en las que me formé.
Al principio de los cursos, que duraron tres años, la salvedad que hacía era que, no se trataba de historia como la conocemos, sino que de una historia que parte desde la subjetividad y se asienta en la fe de la Iglesia, ya que la historia de ésta, no se separa jamás de lo que es su fe. Mirar al pasado, reconociendo momentos que no fueron buenos, los que hay que saber juzgar y evaluar, pero a grandes rasgos, creer que en esa historia, estuvo la mano de Dios.

¿Ser cristiano es un compromiso?
Un buen cristiano, un buen católico, tiene que pisar la tierra y saber dónde está. Tiene que tratar de dar lo mejor de sí, tanto para su Iglesia, como para la sociedad, la comunidad en la que vive, para su país. El cristiano no puede estar separado de la realidad del mundo, dedicándose solamente a la parte espiritual; recordemos que Jesús fue un hombre comprometido con su tiempo, quien nos enseñó que hay que darse a sí mismo, pero también a los demás. Su venida al mundo cambió ese mundo, cambiando las relaciones entre los hombres. El valor que tuvo la semilla de los mártires que se desparramó como un fuego desde Jerusalén hacia todo el Imperio Romano, y más, es importante recordarlo.

Esa indiscutible fe que vemos le sale por los poros, ¿se encuentra pasando por un período de decaimiento o de mutación?
No sé si la fe; porque para mí ésta es personal. Lo que sí creo que está en crisis, son las religiones y las iglesias en general; moviéndonos el piso a los feligreses, como parte de las mismas que somos. Nos enfrentamos a una cultura relativista, de la pos verdad, donde cualquiera puede afirmar cualquier cosa y se lo toma como verdad revelada, sin ser objetiva. Existe un permanente enfrentamiento entre la Iglesia y la razón, cuando la fe de la Iglesia va de la mano de la razón. La fe no es solamente un sentimiento, sino que es algo mucho más profundo que se asienta en verdades del ser humano, inclusive científicas, aunque muchos puedan refutarla. El cuestionamiento moral de hoy en día, lleva a que la cultura dominante, se contraponga a lo que es la fe vista desde la óptica de la Iglesia, ya que ésta tiene unos valores inmutables y universales, como el valor de la dignidad del hombre; el valor de la familia tradicional conformada por un hombre y una mujer que se aman y tienen a sus hijos, la cual no puede ser ninguneada ni menospreciada, sino que continúa siendo la base de la sociedad, le pese a quien le pese, lo cual no va en detrimento de otras opciones; el valor y la dignidad del trabajo; valores que hoy se encuentran bombardeados por una cultura light, fácil. Por lo tanto no creo que sea la fe, sino que lo que está en declive es la cultura. La Iglesia se va adaptando a su tiempo, ante este nuevo mundo; nosotros, los adultos, nos vamos adaptando también, a nuestro tiempo, a este mundo.

Háblenos de su familia
Para mí es fundamental. La mía se conforma por cuatro hijos: dos varones: Juanca, de 34 años, casado, quien me dio dos nietos (Pilar y Manuel), es Agrónomo y vive acá, y Diego, que es el más chico, que se acaba de recibir de Licenciado en Gestión y Producción Agropecuaria y vive acá; y dos mujeres: Rosario, de 36 años quien hace 10 años vive en Barcelona, es Licenciada en Relaciones Internacionales, y Milagros que tiene 30 años, es Contadora y vive en Montevideo. Los hijos son lo mejor que nos puede dar la vida. Y mi esposo, Johnny, con quien estamos juntos hace casi 38 años, ha sido fundamental para mí.

¿Le queda alguna deuda pendiente?
Debo de darle gracias a la vida por todo lo que me ha dado. La experiencia de vivir en el campo, con todas sus dificultades; el haber criado bien a mis hijos; el de compartir toda una vida con mi esposo y poder hacer lo que me gusta, hoy ver crecer a mis nietos. Creo que estoy en paz con la vida y ella conmigo, y que uno debe darse más, agradecer más. Siempre me planteo cómo ser mejor persona, lo cual es difícil.

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Jhon Jorge, forjador de comparsa La Estrella y su lucha por seguir viéndola

Toda una vida vinculada al carnaval salteño lo hizo merecedor de una entrevista para esta sección de EL PUEBLO. El fundador de la comparsa La Estrella, volvió a ver su sueño hecho realidad de la mano de sus cuatro hijos, Pablo, Yuliana, Ayrton y Luciana Jorge, quienes tras tres años de ausencia llevaron a la Avda del Samba a una comparsa legendaria y multipremiada.AL DORSO - Jhon Jorge junto a sus hijos
Hoy, acuciado por una enfermedad que no parece darle tregua (cáncer), Jhon Jorge, lucha por seguir adelante para seguir viendo a su Estrella de pie y cuando termine este carnaval volver a empezar a desarmar y armar nuevamente los instrumentos pensando en el próximo que vendrá.
Carnavalero de corazón, carpintero, artesano, creador de la estatuilla del tan prestigioso premio Fausto de APC (Asociación de Profesionales de la Comunicación) que se entrega a aquellos salteños destacados por sus logros.
Pero por sobre todas las cosas, un gran padre, compañero y abuelo, al punto que sus hijos quisieron regalarle la posibilidad de que viera a su Estrella nuevamente brillar.

¿Viene de familia carnavalera?
“Sí, vengo de familia carnavalera. Yo desde los cuatro años salía en los carros (alegóricos) con mi padre en el carnaval, porque él hacía carros. Yo iba arriba y mi tío los manejaba. Somos diez hermanos y todos carnavaleros. Mi infancia la viví siempre en este barrio, en La Estrella, acá viví toda mi vida y sigo acá”.

¿Pero antes de la comparsa, pasó por una batucada?
“A los 14 años tuve una batucada, se llamaba Lonjas de Salto. Ahí había muchos mayores y como yo era más chico me dejaban de lado, hasta que fui más grande. Me acuerdo que competíamos con Made in Salto Nuevo, que era otra batucada fuerte. En ese entonces yo tocaba el bombo”.

¿Y cuándo aparece La Estrella?
“Con la batucada competimos hasta que yo cumplí los 21 años más o menos, después fue cuando salimos por primera vez en la comparsa. Carlos Ardaix me ayudó mucho, entonces salimos. También salían otras comparsas, Los Playeros y Arapeyanas de Termas de Arapey. Fueron más de treinta años y quince primeros premios. La primera vez que salimos le ganamos a Los Playeros que eran los que tenían más plumaje. Después con el tiempo salió La Salteñita, de Previale, pero Previale nunca ganó, siempre que salíamos nosotros, le ganábamos”.

¿Cómo fue ganar por primera vez y en su primer desfile?
“Fue muy bueno. Y la gente se entusiasmó. Ganar es un premio para el sacrificio de todo un año, porque el dinero que te dan no da para nada, no es nada comparado con tantos gastos que uno tiene y todo el tiempo que te lleva armar todo. Los premios son bajos”.

¿Con cuánto tiempo de anticipación comienzan a trabajar para el carnaval?
“Nosotros, para poder desfilar en este carnaval, empezamos en marzo del año pasado. Fue prácticamente todo un año entero de trabajo. Nos costó mucho más todo porque hacía tres años que no salíamos. Lo primero que hicimos fue buscar beneficios, tratar de conseguir la plata. La gente colabora lo necesario, porque no es fácil golpear las puertas cada fin de semana para que te ayuden. Por eso en marzo hay que arrancar también con el tema de las publicidades, bien temprano, porque después va gente de otra comparsa y se comprometen con ellos. Con cada publicidad podes pedir 500 pesos, más no te dan y con 500 pesos tenés tres plumas, no da para más nada. También usamos mucha silicona pero cada barrita sale seis pesos y no te da para nada tampoco. Este año quisimos comprar un traje hecho, para las chicas del cuerpo de baile y nos salía casi 50 mil pesos y de ahí para arriba. Entonces, no se puede. Además, no te fían. Por eso arrancamos a armar todo nosotros”.

¿Y usted trabajó todo el año para salir en este carnaval?
“Yo pasé casi todo el año armando los instrumentos y a veces en el primer ensayo se rompen. Ahora, cuando termine este carnaval vamos a tener que volver a desarmar, tirar todo lo que no sirve y armar de nuevo. Pero todo lo que se hizo este año es gracias a mis hijos porque yo no puedo salir por mi enfermedad. Fueron mis cuatro hijos y mi mujer que se pusieron más con todo esto. Ahora, estamos con ganas de ir a Arapey a desfilar, porque es lindo salir, pero eso nos trae más gastos todavía, hay que ir hasta allá”.

Es mucho trabajo el que se hace por sacar la comparsa a la calle solo por el sentimiento de verla desfilar porque, ¿ no hay una retribución económica significativa?
“Sí, es así, es mucho trabajo y sacrificio, es por el amor de ver la comparsa desfilar. A mi, me gusta todo el desarrollo, todo lo que pasa antes de salir. El bullicio que hay en la casa es impresionante, la gente entra y sale y yo ando ahí, con todos. Cuando yo voy afuera y estoy con ellos un rato, todos me aplauden. Entonces, la gente me ve bien y se pone contenta y eso me emociona. A la gente que es de la Estrella de corazón le pido que siga porque no queda otra que seguir y seguir y eso es lo que motiva. Por eso, tenemos que agradecer a los amigos que ayudan a sacar a La Estrella adelante”.

Este año no pudo estar presente, ¿la vio por la televisión, que sintió?
“La miré por la tele sí. ¡Ah, fue una gran felicidad! Estaba buena, quedó linda.

¿Y la gente, aplaude igual que antes?
“La gente aplaude sí, se mete en el desfile, pero el carnaval viene decayendo. Nosotros hacemos todo lo posible, lo que pasa que las murgas se ponen en contra de nosotros. Las murgas dicen que a ellos le pertenece el Parque (Harriague) pero la vez que se recaudó más y se juntó más gente en el Parque fue cuando estuvimos nosotros (las comparsas) también. Entonces, al Parque lo agarran las murgas y recaudan ellas nomás”.

¿Qué siente al saber que sus hijos hicieron todo esto por usted, por verlo feliz con La Estrella desfilando nuevamente?
“Estoy muy orgulloso, de mis hijos, de todos. Tengo cuatro hijos y nueve nietos. La idea es que yo pueda seguir porque todo el sacrificio que hicieron mis hijos para sacar la comparsa … (toma una pausa para tomar aliento y continuar hablando). Ellos lo hacen por mí (vuelve a tomar una pausa para seguir respirando). A mi me gusta todo lo que hacen mis hijos y mi familia, porque yo sin ellos no sería nada (entra en un emocionado y profundo llanto)”.

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Tras 35 años de actividad solo resta el agradecimiento

Con el Ing. Agr. Danilo Bartaburu

Docente, Agrónomo, ex director de la Regional Norte del Plan Agropecuario con una gran trayectoria a lo largo de su carrera, hoy jubilado y agradecido a quienes lo acompañaron y apoyaron en las distintas áreas donde se desempeñó, habla sobre la experiencia recogida y su trayectoria en la zona.

¿Dónde y cuándo nació?
Nací en Paysandú, el 20 de julio de 1957.

¿Dónde cursó sus estudios?DaniloBartaburu3001
Fui a la escuela pública en Paysandú, luego cursé la secundaria en el Colegio Rosario en Paysandú y la Facultad de Agronomía, los primeros años (1º y parte de 2º) en Salto, tuvimos el honor de inaugurar la carrera en Salto, en el año 1975 con una generación de salteños. Posteriormente cerraron los cursos en Salto y terminamos la carrera en Montevideo, excepto 4º año, que estaba en Paysandú y los que hicimos la orientación agrícola ganadera la cursamos en ese departamento.

¿Por qué eligió la carrera de agrónomo?
Vengo de una familia muy vinculada con el agro; mi padre era administrador de un establecimiento ganadero y desde chiquito mamamos ese contacto con los animales, la naturaleza y cuando tuve que optar por una profesión, opté por la agronomía que es una carrera muy linda de ejercer y muy atractiva porque uno tiene un fuerte vínculo con los aspectos de la naturaleza, pero también con los seres humanos. Siempre digo que la ganadería es una actividad humana, más allá de que se trabaja con ganado, con pasturas, básicamente se trabaja con seres humanos y en definitiva se tiene contacto con casi todos los componentes del ambiente, desde seres humanos, las vacas, las ovejas, el pasto.

¿Cómo se desarrolló su carrera?
Me recibí en el año 1982, concursé y entré de docente en la Facultad de Agronomía en la cátedra de lechería y seguí haciendo investigación y docencia hasta el año 2000. Fui docente además en la Universidad Católica cuando estaba el curso en Paysandú. Y en paralelo a eso en el año 1985 concursé para un cargo extensionista en Inlacsa (Salto), concurso que gané como agrónomo y el Dr. Julio Irigoyen como veterinario y trabajamos prácticamente diez años asesorando a productores lecheros.

¿Cuándo ingresó al Plan Agropecuario?
En el año 1987 concursé para el Plan Agropecuario también gané el concurso, de manera que gran parte de mi trayectoria profesional la hice dentro del Plan Agropecuario hasta el 31 de diciembre de 2017 que me jubilé. A lo largo de esos más de 35 años de desempeño profesional tuve la suerte de hacer todas las tareas que puede hacer un agrónomo; hice docencia, investigación, extensión, es decir que las grandes áreas de trabajo profesional tuve la suerte de explorarlas.
También tuve el honor de haber iniciado una línea de investigación en el país -que por suerte se continúa- y tiene que ver con el estrés calórico de los animales. Esa línea de investigación la inauguramos nosotros en Salto, a partir de una consultoría que hizo el Plan Agropecuario.

Dentro del Plan Agropecuario, ingresó como técnico y luego fue avanzando hasta llegar a director de la Regional Litoral Norte…
Ingresé como técnico regional de campo, entré en la Comisión Honoraria del Plan Agropecuario que pasó después a ser el Instituto Plan Agropecuario y tuve la suerte de quedar dentro del Instituto y a los pocos años del cambio institucional, en el año 2002 renunció el director que estaba y me ofrecieron el cargo de dirección donde estuve hasta diciembre.

¿Qué le ha dejado esa experiencia?
El trabajo en el Plan Agropecuario tiene una exposición pública elevada, tanto por las jornadas, como los cursos, y los informes. Para mí, es un gran honor y un orgullo pertenecer a esa institución que tiene como objetivo colaborar- aunque sea en forma modesta- con el desarrollo de los productores y sus familias. Lo que te deja haber pertenecido y trabajado en dicha institución, es un gran aprendizaje , porque todo ese trabajo con los productores a lo largo de tantos años, uno pasa por situaciones muy diversas, desde épocas muy buenas, como fue desde el año 2002 para adelante hasta el año 2012 aproximadamente, pero también pasamos épocas muy malas.
El hecho de haber estado más de 30 años trabajando en esa institución deja una gran enseñanza en cuanto a los aspectos humanos, y ni que hablar en los aspectos estrictamente técnicos.
También el Plan Agropecuario es una institución que permite que los técnicos se desarrollen, con capacitaciones, estando al día, actualizado técnicamente.
De hecho a través de la institución salí muchas veces al exterior, permite ver otras realidades en el mundo y al regreso poder aplicar esos conocimientos.
También me permitió hacer un posgrado que lo terminé casi junto con la jubilación, hice una maestría en un tema muy sentido para la zona, que es el tema de vulnerabilidad y adaptación a la sequía en la zona ganadera.

¿Cuál fue la época más difícil?
La seca del año 1988-1989 que fue tremenda para esta zona, y fue sin dudas una situación difícil y las consecuencias de esa seca después se juntaron con algunos problemas que hubo al inicio de la década del 90, como una gran caída en los precios de la lana – en esa época eran muy importante los lanares en esta zona- y un atraso cambiario muy importante entonces se juntaron tres factores negativos, y eso hizo que esa fuera una década muy complicada para la ganadería, para los productores, para las familias de los productores donde había un endeudamiento muy grande de todo el sector y el trabajo del Plan fue sobre cómo lidiar con los endeudamientos.
Fue una época muy difícil y todo lo contrario fue la década del 2002 donde cambió notablemente el contexto en general y fue una década muy buena para el desarrollo y el crecimiento de los productores.

¿Cómo ve la situación actual?
Independientemente de los movimientos que están ocurriendo en este momento , la situación ya la veníamos viendo desde el Plan , una situación que se viene complicando hace 3 o 4 años , los ingresos netos, los resultados económicos de las carpetas que presenta el Plan, muestran una reducción paulatina, gradual año a año de los resultados económicos y se ha venido achicando enormemente esos resultados y eso hace que el 80% de los productores con el resultado de sus empresas no logren cubrir los costos de un presupuesto familiar, eso tiene una lectura de que la situación está complicada y cuando vienen complicaciones de este tipo es claro que empiezan a haber procesos de endeudamientos que agudizan aún más el problema y esa es la situación que ya está planteada hoy.

Un mensaje a la gente que lo ha acompañado en estos años…
El mensaje es básicamente de agradecimiento. En estos más de 30 años los productores han tenido siempre un trato muy correcto, muy amable que hizo que mi actividad fuera muy linda. Agradezco a todos ellos que siempre me trataron bien aún en momentos difíciles. Y por otro lado a la interna de las instituciones donde tuve oportunidad de trabajar, tanto el Plan Agropecuario como en Inlacsa con las familias Chapuis – Dreyer, los compañeros de la Facultad de Agronomía y de la Universidad Católica, con todos tuve una preciosa relación de manera que es una expresión de agradecimiento por el apoyo, el buen trato, la cordialidad aún en el disenso que es normal.

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Con un “guerrero de la vida”

Néstor “Bocha” Sánchez, un músico y artesano salteño que transmite su vocación con pasión

Se define como un guerrero de la vida, es un luchador y está convencido que oportunidades para trabajar y demostrar aptitud siempre existen, por eso se siente con ganas de seguir superándose y aprendiendo de la vida para crecer en sus dos pasiones, la música y las artesanías. Así es Néstor “Bocha” Sánchez, un salteño de origen humilde que ha deleitado con su voz a mucha gente dentro y fuera del departamento durante mucho tiempo, pero que además se ha destacado como artesano tanto en Salto como en Montevideo y Punta del Este. sanchez nestor
Hasta hace poco tiempo estuvo a cargo de transmitirle su conocimiento a los internos del Centro de Rehabilitación de Salto, quienes aprendieron el oficio de la artesanía como una salida laboral. Tiene dos hijos que han seguido sus pasos en la música y se siente orgulloso de lo que ha logrado hasta ahora. Con Néstor Sánchez, tal como él lo dice “un guerrero de la vida”, nuestras Diez Últimas de la Última.

¿En qué barrio naciste y cómo fueron tus inicios?
Nací en Salto entre los barrios Florida y Peñarol, en mi casa estaba mi madre que enviudó joven y que además tuvo que quedar temprano al cuidado de sus hermanos más pequeños, por lo tanto me crié con mis tíos y mis dos hermanas. Fui a la Escuela Nº105 y después cursé dos años de UTU, fue cuando me dediqué a trabajar porque en mi casa precisábamos para vivir.

¿Cuándo descubriste tu veta artística?
Creo que lo traigo en los genes, porque a mi madre le gustaba mucho la música, pero a cierta etapa de mi vida lo tomé como un hobby y como en los lugares donde yo trabajaban me decían que lo hacía muy bien, me impulsaron para que me dedicara y trabajara también con el canto y me profesionalicé en el rubro, he cantado en varios grupos, en fiestas y en distintos lugares del país, donde pude comercializar con el arte del canto.

¿Pero cuándo empezó a verte el público?
Comencé a salir al público, después de perder los miedos, por el año 92, donde cantaba con grupos y en el año 2000 armé el conjunto Combate donde tuvimos una importante cantidad de presentaciones con compañeros de Salto y de Villa Constitución. Y de ahí en más nunca paré con la música. Y si bien desde hace unos años tengo un trabajo fijo en la Intendencia de Salto, nunca paré con la música hasta ahora.

¿Es difícil para un artista local vender sus producto?
Siempre fue, en los años que estuve volcado a la organización de espectáculos con la gremial de músicos de Salto y la gente de acá, vender nuestras propuestas siempre fue difícil. Porque si bien este es un departamento grande, el área musical que hoy está más desarrollada, nunca hubo mucho apoyo. Fueron muy pocos los comercios que con esfuerzo han apoyado a algún artista local, pero aún así hay mucha gente que hace muy buenas cosas, aún así siempre hay que rebuscarse.

Tenés otra aptitud que es la artesanía
Sí exactamente, eso ya me viene también en la sangre y la artesanía fue un medio de vida que tuve que me ayudó en muchos momentos muy difíciles. Y lo sigo haciendo hasta ahora e incluso hoy tengo la oportunidad desde el área de Cultura de la Intendencia de Salto, de poder enseñar artesanía y todo lo que aprendí en esos momentos de carencias de mi vida.

¿Y cómo surge tu vocación por la artesanía?
Exactamente el artesano que es destacado y le gusta como pasión la artesanía siempre empieza con algo, con un rubro, que puede ser metal, madera u otro material dependiendo lo que recicle. Yo empecé con el hierro y el metal y empecé a reciclar piezas de bicicleta, de motos, como ser rulemanes, bujías, etc., con un poco de imaginación y buenas manos, como le puse a mi puesto que presenté en el LATU en el año 2000 con el que obtuve un reconocimiento por los trabajos que presenté.
¿Se puede vivir de la artesanía o se pasan momentos duros?
Y las dos cosas. Yo estuve situado 10 años en las Termas del Daymán con un local y hubo distintas épocas, porque agarramos la crisis del 2002 y 2003, donde hubo etapas duras para todo el mundo, pero de una manera u otra el artesano siempre resiste, porque al final de cuentas siempre hay un ciudadano humilde que reconoce el trabajo que se hace y la adquiere, y con eso el artesano subsiste.

¿Tenes dos hijos que son artistas como vos?
Tengo dos hijos, un hijo y una hija, que han seguido mis pasos y de los que siento mucho orgullo, yo los guié y ellos lo tienen como un hobby y una vocación, porque la música alegra el alma y la música como el deporte mejoran a las personas en nuestra sociedad.

¿Cómo se te puede definir, un hombre talentoso o una persona que se rebusca?
Soy un guerrero de la vida, porque a los 14 años de edad tuve que dejar los estudios porque mi madre contaba con pocos recursos para sustentarnos a mi y a mis hermanas, éramos una familia muy numerosa y con muchas dificultades y tuvimos que salir a rebuscarnos a temprana edad.

Si hoy tuvieras que empezar de nuevo, ¿volverías al arte del canto y las artesanías?
Sin dudas, si bien hoy tengo la suerte de tener un trabajo fijo, si el día de mañana no lo tuviera, volvería a comenzar con el desarrollo de mis aptitudes que son el canto y la artesanía.

 

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Lo primordial es darle a mis hijos la mejor educación

Cr. Alejandro Grilli García da Rosa

El entrevistado, es un salteño radicado hace varios años en Montevideo, el Cr. Alejandro Grilli García da Rosa, quien tras realizar una meteórica carrera a base de esfuerzo y dedicación, ocupa hoy, un destacado lugar en el ámbito académico y profesional. EL PUEBLO dialogó con él para esta entrega de Al Dorso, en su reciente visita a su Salto querido, al que aseguró, extraña mucho. AL DORSO

A pesar de su joven edad, en estos momentos ocupa un cargo de responsabilidad dentro de la DGI, ¿hace cuántos años integra el organismo, y cómo es su labor?
Trabajo en DGI desde el año 2004, cuando ingresé por concurso. Luego de estar durante un tiempo en el Departamento de Asistencia al Contribuyente -justamente con consultas tributarias, temática que dicto como docente universitario-, pasé a ejercer el cargo de Subdirector de Fiscalización durante dos años; y desde el 2012, ocupo la Dirección de la División de Atención y Asistencia, que es una División compuesta por 160 funcionarios; de la cual depende también la parte de comercio exterior; el Certificado de Vigencia Anual; la recepción y emisión de los Certificados de Créditos; constituyendo una tarea, sin lugar a dudas, de mucha responsabilidad.

¿Se ha evolucionado, desde su óptica, en lo que respecta a la temática tributaria?
La realidad es que, en los últimos años, los impuestos han tenido un protagonismo cada vez mayor, teniendo una carga tributaria bastante relevante. Por suerte, debido a la modernización que se ha dado en la DGI, tenemos una alta eficiencia en la recaudación de los impuestos, lo que siempre se puede mejorar, estando con niveles de evasión similares a los de los países OCDE; y de América Latina, junto con Chile, desde hace dos años, tenemos la menor evasión en cuanto al IVA, que es el principal impuesto. Esto es importante porque nuestros principales acreedores, siempre cuestionan la capacidad de repago de los préstamos; sí hay una administración tributaria que sea eficiente, bueno, parecería que la capacidad de pago es mejor.

Nos habla de una buena recaudación; entonces, ¿por qué cree que la población en general ve a la DGI con desagrado?
Sucede que los obligados a cumplir con las normas tributarias, son cada vez más; y la DGI, tiene mejores herramientas para asegurarse la recaudación. Hay países que las tienen mejores y más potentes que nosotros, pero Uruguay, con los mecanismos que posee, trabaja muy bien. Lo de los impuestos es muy relativo. Personalmente percibo que tenemos una carga tributaria alta, y que algunos considerarán que por los servicios que se reciben a cambio de esos impuestos que se pagan, está bien; otros considerarán que no. Creo que va unido a eso, a la calidad de servicios prestados por el Estado y a la concepción que cada uno tenga de los mismos.

Recientemente publicó un libro que trata de las formas jurídicas y tributarias para emprendimientos comerciales, ¿qué lo motivó a escribirlo?
La idea surgió de parte del Dr. Pedro Bellocq; él me planteó la idea, entendiendo que se necesitaba un manual práctico que recopilara en un sólo texto, toda la parte societaria comercial y tributaria. Creo que la virtud del libro y lo que lo hizo interesante, fue el combinar la parte letrada en lo jurídico del Dr. Bellocq, con la parte impositiva que fue mi aporte como Contador Público. Apuntábamos a que el uso del texto fuera algo ágil, fácil de leer, comprensible, a pesar de contar con XIX Capítulos, los cuales pueden ser leídos en base al interés del lector. Uruguay tiene un abanico de formas jurídicas para emprender; pero resulta que, entre Unipersonales, Sociedades de Hecho, SRL y Sociedades Anónimas, estamos abarcando la amplia mayoría de los emprendimientos del país. Sin embargo, siempre surgen otros emprendimientos, por los cuales, alguien intenta canalizar su inversión. Por eso, el libro intenta cubrir esa amplia posibilidad que existe hoy, en el mercado, analizando también el aspecto tributario en cada paso de ese emprendimiento; situaciones que se dan siempre y que son importantes.

Leyendo el libro, hemos visto que en los últimos años -a pesar de la idea de que se ha retrocedido desde el punto de vista del poder adquisitivo-, se han abierto Zonas Francas, Unipersonales, Sociedades Anónimas, ¿cómo explicaría ese fenómeno?
Básicamente, creo que la complejidad de los negocios, ha llevado a que cada vez más, en la medida que los mismos crecen -y se ha dado en los últimos años un crecimiento global de la economía uruguaya, con tasas por encima de lo histórico, lo cual es relevante-, sea necesaria la adaptación de las formas jurídicas de esos negocios. Esos emprendimientos que, comenzaron a írseles de las manos a sus propietarios, por decirlo de alguna forma, terminan por no ajustarse a la forma jurídica con la que comenzaron a transitar, escapando de la realidad que ese crecimiento refleja, con las responsabilidades que conlleva, así como también, los riesgos, que van de la mano. Un claro ejemplo, es el de aquél emprendedor que empieza con una Unipersonal y tiene la posibilidad de captar inversores para seguir desarrollando su producto y acceder a nuevos mercados, pero resulta que, tiene que buscar una nueva forma jurídica (Sociedad Anónima o SRL), que son la mejor opción para ese crecimiento que marca otra realidad, que permitirá la incorporación de acciones o cuotas sociales, e invertir en la empresa para que se proyecte y crezca.

¿El pasado 15 de diciembre le fue entregado en la sede de la Universidad ORT en Montevideo, el “Premio anual a la excelencia docente”?
Sí, a sí es. Esta es una premiación que se hace anualmente. Se premia al docente destacado en grado, posgrado y a la Cátedra destacada. La Cátedra destacada fue la de Finanzas, que es una materia más blanda, y que tiene más marketing; mientras que Impuesto (la que dicto), es una materia más dura, poco atractiva. La verdad que con el Catedrático de Impuesto, estábamos muy contentos por el reconocimiento.

¿En qué consiste la materia que dicta en la Universidad?
Como le dije, dicto la materia Impuesto, la cual es bastante compleja por la temática que trata. De todas maneras, el año pasado se dio el caso de que había alumnos con bastantes conocimientos, que hicieron muchas preguntas profundas; por lo cual, el curso -que dura un año y medio la Especialización, y si se lo quiere complementar con la Maestría llega a dos años-, se hizo muy interactivo.
En el posgrado, por suerte, se nota la diferencia, sobretodo cuando los alumnos ya están ejerciendo su profesión y tienen alguna experiencia, con lo cual, se aprecia el conocimiento que tienen en el campo, hacen preguntas específicas, sobre situaciones de negocios concretos o situaciones particulares que se dan a diario, y que enfrentan en la profesión. Ahí se nota, que hay un buen respaldo de atrás. A fin de año se realiza un trabajo tipo tesis, dónde se evalúa el aprendizaje, y al aprobarse, se obtiene el título (Máster en Contabilidad, Máster en Impuesto y Máster en Contabilidad e Impuesto).

¿Por qué y para qué ser docente, y cuál o cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta?
Por qué ser docente; porque gusta, porque se lo lleva en el interior. Eso se lo tengo que agradecer a mi abuela materna, Elba Picción, docente de Idioma Español, por donde quizás vino la veta. Es algo que lo hago porque lo disfruto. Se da la curiosidad, de que la docencia se encuentra en el tapete, es un tema complejo, se nota en los alumnos –sobretodo en los de grado-, que es necesario tenerse a veces algún apoyo adicional. En definitiva, cuando uno se pone en el lado docente, es porque quiere transmitirle, a las nuevas generaciones, de la mejor manera posible, parte de lo que uno aprendió. Justamente, una de las principales críticas que tenemos hoy, como una de las principales carencias, es el poder trasladar y consolidar el conocimiento, por lo que para mí gusto, eses es el principal punto, el principal aporte del para qué ser docente. Uno de los principales problemas que enfrentamos en la educación, es que la gente quizás no tenga la costumbre, que existía antes, de ir a leer por qué –y me refiero a mi área-, algo está gravado o exento, o el tratamiento tributario es tal o cual. Por eso, en el grado y en el posgrado, hemos intentado innovar un poco, haciendo cuestionarios con ciertas situaciones, y se los ponemos on line, para que los alumnos los contesten desde su celular, lo que para mi, como docente, me resulta muy práctico, porque es una aplicación que ya me envía el resultado identificando al alumno (quien se identifica antes de comenzar a responder las preguntas), con lo cual es mucho más fácil para la posterior corrección. Innovar, dentro del aula, es lo más complejo, más en una materia tan dura como Impuesto; captar la atención de las nuevas generaciones, es a veces complicado.

Háblenos de su familia, y cuéntenos su experiencia como padre, en tiempos tan diferentes a los que usted se crió.
Mi familia se conforma de mi señora (María) y mis tres hijos (Paulina, Joaquín y Santiago). Vivimos en Ciudad de la Costa, escapándonos un poco del bullicio de la gran ciudad. Creo que uno de los mayores desafíos y más complejos que enfrentamos cuando somos padres, es buscar el equilibrio entre el uso de la tecnología –de la cual aislarlos es una utopía-, y el límite para que no se abuse. Por eso, con María (esposa), tratamos de que siempre estén en contacto con nosotros, vayan al club, hagan deportes, cosas que sumado al estar con los afectos (padres, abuelos, tíos, primos, etc.), es muy bueno, porque los acerca a aquellos valores que nos enseñaron cuando éramos niños.

La del estribo, ¿le quedan deudas pendientes?
Objetivos, sí; desafíos, seguro. De todas maneras creo que hoy, el desafío más grande que tengo y el que siento que es el primordial, es el poder darle a mis hijos la mejor educación y estar cerca de ellos, y acompañarlos en su crecimiento. Ese es el desafío más grande. Y en lo profesional, le puedo decir que siempre hay objetivos, más en la materia a la que me dedico, dónde siempre hay algo que aprender, constantemente.

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Férrea defensora de los animales

María Cavallo

Una mujer diferente, que para muchos “no tiene todos los patitos en fila”(como ella misma lo dice), pero que digan eso de su persona no le importa, lo que la muestra como una mujer que superó todos los “que dirán” que marca la sociedad y reprime. Cavallo
María Cavallo superó el afuera y el adentro, en esa lucha constante entre ser y hacer lo que uno quiere y la presión de los demás. Ahora, sumida en su lucha por los derechos de los animales en cautiverio, recordada por haberse encadenado en el Zoológico de Salto en su reclamo por la liberación de la osa Eva, María Cavallo continúa firme como activista y convencida en que así como la sociedad superó la esclavitud también podrá superar el hecho de ver a los animales como cosas respetando su derecho a vivir sanamente en su hábitat natural.

¿Su lucha por los derechos de los animales surge con la osa Eva o ya lo sentía de antes?
“Yo me crié como muchos de mi generación viendo en los fondos de nuestras casas como se criaban gallinas o lechones y se mataba a esos animales como algo normal. Como muchas otras cosas en la sociedad que se naturalizan y se legitiman hasta que alguien lo cuestiona porque no esta bien. Me acuerdo que de niña fui al fondo y vi un perro que se estaba comiendo la mitad de una gallina viva. Eso fue algo que me dolió mucho, todavía lo recuerdo y fue muy fuerte para mi. Hoy, incluso vemos como se carnean animales delante de los niños y nos criamos como adaptándonos a cosas que nuestro corazón y nuestra alma rechazan, por eso yo le digo siempre a mis hijos, si ustedes un día están en una situación que no les gusta o sienten que no está bien, se van de ese lugar, no se queden sufriendo. Y eso es válido para todos los órdenes de la vida”.

¿Qué es el maltrato animal para usted?
“El maltrato no es solo el del zoológico, es también el abuso, el sufrimiento, el golpe, en seres que tienen carne y hueso, que lloran, que sienten, que se aferran a una persona cuando sienten un poco de cariño. A veces pasa que muchas personas se crían viendo ese maltrato y lo ven como algo normal, que esta bien que sea así, como pasa con la violencia doméstica. Muchas personas viven en familias donde el golpe, el grito es habitual y después se repite eso también en las parejas que se elijen pensando que es normal. Por eso siempre busco demostrarle a mis hijos con el ejemplo que cuando uno siente que algo no esta bien tiene que salir de eso, que buscar ayuda y denunciarlo y eso pasa en la violencia familiar y también en la violencia hacia los animales. Siempre dicen, toda la vida pasó, y así fue con la esclavitud, los golpes a la mujer y el maltrato a los animales, que se legitima por la sociedad y la costumbre”.

Se la ve como muy sensible al dolor o más que otras personas, ¿se siente así?, (mientras la entrevistada dejaba lucir sus ojos húmedos de lágrimas al hablar del maltrato)
“Yo a veces me siento sola en esta lucha, porque por ejemplo me parece mucho más importante hablar de leyes contra el maltrato animal en lugar de hablar como esta vestida fulana o que hizo. Y a veces veo que la sociedad está muy metida en eso y no en temas realmente importantes. Pero hubo una época en que yo también era así, subía solo fotos mías al facebook, como que el centro era yo y por eso hoy en día trato de ir más allá”.

¿Cuándo se dio ese cambio en usted?
“Hubo muchos momentos. Yo tuve una infancia complicada porque mis padres se peleaban mucho. Me casé, tuve dos hijos, el padre de mis hijos me prohibió una cantidad de cosas y yo pensaba que eso era normal. Tuve problemas con el alcohol, tuve Cáncer. Yo no me daba cuenta que me tenía que separar, que me estaba muriendo. Y ta, acá estoy, hice lo que tenía que hacer para salir adelante y enfrenté un montón de cosas. Trabajaba todo el día, hasta como las once de la noche en la peluquería para poder criar a mis hijos, yo estaba terriblemente sobrepasada con todo y todo mi cuerpo me llevaba a pedir auxilio. Fui a Alcohólicos Anónimos y empecé a superar eso del que dirán, porque muchas personas creen que es una vergüenza ir a Alcohólicos Anónimos y prefieren seguir tomando. Por el Cáncer pasé como dos años con quimioterapia y la gente como que se fijaba mucho en mi apariencia. Un día fui y me compré una peluca fucsia y salí por calle Uruguay solo para ver la reacción de la gente que se codeaba y se reía de mí, era como para desafiarla y también una terapia para mí y para vencer el que dirán. En ese momento no estaba consciente del tema de la defensa de los derechos de los animales, estaba sanándome a mi misma”.

¿Pero superó todas esas cosas?
“Después, tengo mi vida como cualquier persona, trabajo en la peluquería, hago cosas que me gustan como reformar o crear ropas o carteras. La peluquería es todo para mí, mis alegrías y mis tristezas, todo lo pasé en la peluquería. Durante muchos años di clases de música en la UTU porque yo era profesora de piano y como tenía formación en derecho también di clases de una materia que se llamaba educación moral y cívica. Pero la peluquería fue más que todo lo demás y terminé dejando de dar clases”.

¿Y cuándo empieza su lucha por la osa Eva?
“Un día vi una foto de la osa Eva en facebook y me llegó mucho.
Sentí su tristeza. Empecé a luchar por su libertad sin pensar mucho en todo lo que se vendría. Después me encadené por Eva y mi lucha siempre fue buscando lo mejor para ella. Desde ahí empieza todo esto que es sin retorno.
No es que salí a buscar prensa, no sabía que hacer y yo hice lo que sentía que tenía que hacer, es mi forma de ser y busqué el facebook como forma de expresar todo eso”.
¿Pasó por momentos difíciles en esa lucha?
“Una de las cosas que más me dolió en esto de la osa Eva fue que un funcionario del Zoológico me dijera que yo era una persona no grata y que no era bienvenida, cuando lo único que quiero es lo mejor para los animales. Después, otro episodio feo fue cuando nos cayó como una lluvia de piedras un día que estábamos protestando por la liberación de Eva. Ese tipo de cosas me dan miedo, e incluso a veces cuando voy al zoológico aviso antes a la policía como diciendo que si me pasa algo es porque fui al zoológico. Después, lo que la gente diga, no me afecta”.

¿Todavía quiere que la osa Eva sea liberada?
“Yo quería que la liberaran, después, cuando vi lo que pasó con el león Tito (del zoológico de San Carlos – Maldonado) que por negligencia cuando lo iban a trasladar lo mataron, no quería que movieran a Eva de acá. Pero yo me pregunto, ¿qué pasa con las crías de muchos animales que nacen en el zoológico y después ya no están más y nadie dice ni sabe nada? Y yo no culpo a nadie pero el zoológico tampoco me da la garantía de lo que pueda pasar con esos animales, por eso prefiero que estén libres y en su hábitat natural. El intendente tiene que dar explicación de lo que pasa con los animales que mueren o desaparecen porque si son bienes del pueblo como dicen que es la osa Eva, tiene que dar explicaciones de esos animales también”.

¿Está conforme con la situación actual del Zoológico en Salto?
“Los animales que están en el zoológico están en exhibición y mucha gente pasa y los mira y se ríe como pasa con los monos. Pero esos animales viven toda una vida en una jaula y tienen que soportar un clima que no es el adecuado. Que se tomen a los animales como cosas, que se canjean y se compran y venden no está bien. Por eso, culpo al Estado que puede poner leyes contra el maltrato animal y castigar a quienes hacen sufrir a los animales”.

¿Ese mensaje se lo transmite a sus hijos?
“Yo trato de enseñarle a mis hijos que cuando vean una situación que no les agrada que salgan a pedir ayuda, porque lo que te ahoga no es la inmersión sino el permanecer debajo del agua y hay un mensaje que me lo transmitió a mi una activista y creo que es válido también para llevarlo como insignia ¡cinco minutos de duelo y a continuar! Eso también se lo enseño a mis hijos, a no quedarse varados sufriendo mucho tiempo, porque así como hay otros animales que te necesitan también hay otras personas que te esperan, la vida sigue y hay que continuar”

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“Es mucho mejor dar que recibir”

Con la Pastora Ana Marcela Rivero de Minondo

La Pastora Ana Marcela Rivero Berni tiene 49 años y nació en la capital del país. Desde que contrajo matrimonio con el Pastor Robert Minondo, decidieron radicarse en nuestro departamento. Ambos están al frente de la Iglesia Misión Vida y de los Hogares Beraca, llevando adelante una importantísima obra que les permite recuperar muchos jóvenes de las adicciones y proponerles un rotundo cambio de vida.aldorso 001

¿Cómo se desarrolló su historia de vida?
-”A los 25 años, estaba de novia hacía siete años con un chico a punto de casarnos , teníamos la casa amueblada y nos faltaban algunos detalles cuando surgió una situación de que tenía que cobrar un dinero y que no habían nada de posibilidades de cobrarlo… recuerdo que mi madre que iba a la iglesia al verme preocupada, me dijo que oraría por mí y que cuando Jesus hiciera el milagro, yo tendría que acompañarla a la iglesia para dar gracias al Señor”.
Así fue que en esa misma semana se cobró ese dinero… lo más llamativo de esta anécdota es que no me alegré tanto del milagro en sí, sino de que cuando supuestamente hice la oración, dije Dios si vos existís, que pase lo que esperaba que pasara …
Entonces mi alegría fue poder creer que realmente Dios existía, le hablé y me había escuchado y aún más, me había contestado.
Fue así que cumplí con lo prometido y acompañe a mi madre a la iglesia para dar las gracias.
Resultó que no me casé con aquel chico, pero después de ese día, en donde tuve una experiencia real con Dios, sentí su presencia, supe que perdonó mis pecados…
desde ese día nunca deje de buscar a Jesús”.

¿Qué significado tiene para usted la Iglesia Misión Vida?
-”La iglesia Misión Vida tiene un significado precioso para mí ya que esa fue la primera y la única iglesia a la que he concurrido.
Allí fui escalando peldaños de la fe, que me llevaron a servir a Dios en muchas áreas, comencé con los niños, reuniones , tuve la bendición de inaugurar el primer programa de radio infantil Dulces sueños en la FM Gospel Zoe que existe hasta el día de hoy, realizamos programas en Enlace TBN (un canal cristiano) un programa también para niños que es el actual Chiquivida, en nuestro ministerio y también hace 19 años, Dios nos permitió ser parte del equipo que inauguramos los campamentos Beraca Kids”.

¿Qué rescate hace de esa experiencia?
-”Me gustó mucho trabajar con niños, para mí fue un regalo de Dios.
Allí en la iglesia me hice muchísimos amigos y uno de ellos muy especial, el cual terminó siendo mi novio, mi actual esposo Robert Minondo.
En nuestra iglesia en lo que más trabajamos es ayudando a los necesitados, obra que me enternece y nos anima en la fe, al ver cómo a través de la ayuda las personas son transformadas, comienzan a creer qué hay esperanza para su futuro y se vuelven emprendedores y valientes para hacer lo bueno…
Es así que se desarrolló el brazo social de la iglesia a través de los Hogares Beraca, comenzamos ayudando a algunos chicos que por distintas problemáticas no tenían en donde vivir, les hicimos lugar y les compramos cuchetas, con la ayuda de los fieles a la obra y cuando quisimos ver eran siete los jóvenes que teníamos viviendo en la iglesia, ellos vendían productos de limpieza con lo que se compraban lo que necesitaban, animándoles a que ellos podían trabajar y salir adelante.
Luego de un par de años el grupo comenzó a crecer y fue así que decidimos alquilar una Chacra…

¿Cómo se inicia ese nuevo proyecto?
“En la zona del Hipódromo, y abrimos el primer hogar de varones en la ciudad a los dos años abrimos el de damas ya que venían pidiendo ayuda, ellas mismas o familiares y tres años más tarde abrimos el hogar de madres.
Recuerdo que llego a una de nuestras reuniones una joven madre de mellizos que no tenían donde vivir , la llevamos a casa y ella era muy delgada pero la notamos con mucha panza y a las semanas termino contándonos que estaba embarazada y no se lo había dicho a nadie, la ayudamos y la acompañamos al doctor y a los meses nació un hermoso varoncito, siendo alegría para esa madre, junto a ella se sumaron otras madres con casos de violencia doméstica, situación de calle y otras circunstancias hasta abrir en 2010 el hogar de madres .
También pudimos establecer un hogar de madres en Paysandú y otro en Artigas, con gente que voluntariamente salieron desde Salto para seguir ayudando a personas en ambas ciudades”.

¿Qué respuesta solidaria han tenido desde la sociedad salteña?
-“La respuesta de la sociedad salteña a la hora de colaborar ha sido siempre muy buena.
Generalmente les contámos de la obra y de los desafíos o proyectos que realizamos durante el año, además del diario apoyo que recibimos con aquellas personas que consumen nuestros productos, realizados ya sea en la panadería, taller de costura, taller de serigrafía o en el proyecto de carpintería”.

¿Qué testimonios de vida le vienen a la mente para compartir?
-”Hay muchos testimonios de los chicos que quedan marcados en mi corazón… uno se encariña tanto con ellos, y sabemos que su pasaje por los distintos Hogares Beraca es transitorio, pero en la gran mayoría queda una linda relación, un lindo recuerdo, de historias.
Porque llegan a casa en un estado en donde es difícil aguantarlos, vienen drogados, sucios con un mal genio, muy malhumorados, mintiendo y muchos de ellos/as llevando una vida de robarle hasta a su propia familia, así que cada persona que ingresa es un poco difícil de tratar, pero el amor de Dios hace que a los pocos días sus semblantes cambien y sus actitudes también.
Recuerdo a una joven que llego con su hijo y con un ojo negro, porque había peleado con su pareja con quien se drogaban y luego de esa situación decidió irse de su casa y buscar una salida, se encontró en la calle con una joven de Beraca que vendía pasteles y la trajo a casa, dentro de un sin fin de episodios logró salir adelante, dejó las drogas, se encaminó y hasta el día de hoy su hijo es el mejor amigo de mi hijo y aún ella es como una hija para nosotros a quien queremos mucho”.

¿Qué le ha significado llevar adelante una vida cristiana?
-”El llevar una vida cristiana me ha enseñado a ser menos egoísta… aprendí que compartir aunque sea poco lo que uno tenga es lo mejor que nos puede pasar. Aprendí a conmoverme por la gente, a saber que siempre hay algo que podemos dar desde una palabra de aliento, un abrazo afectuoso… me gusta mucho abrazar a la gente.
Me parece un gesto de aprobación, de aceptación que hace tanto bien.
Antes de conocer a Jesús me preocupaba más lo que podía recibir… pero como dice la Biblia es mejor dar que recibir”.

¿Cómo se perfilaron las actividades éste año?
-”Fueron muy intensas, dentro de todo lo diario y lo que normalmente hacemos.
Se sumaron tres actividades en tres meses consecutivos en Salto, Paysandú y Artigas con una campaña evangelística titulada Dios está vivo, al ser responsables en los dichos departamentos tanto de la obra social y de Mision Vida, la tarea fue ardua por lo que llegaban al rededor de 50 jóvenes a apoyar dicha campaña sumándose a la gente nuestra y debíamos hospedar, alimentar y estar en la movida de los recitales y programas preparados en las tres ciudades.
Gracias a Dios todo salió muy lindo y bien coordinado, llegando a obtener los logros esperados.
Está campaña en nuestra ciudad se desarrolló en el mes de julio y los recitales fueron en Plaza Artigas.
En Paysandú en agosto y en Artigas en septiembre.
Ahora ya estamos trabajando para el campamento juvenil a realizarse en la última semana de enero de 2018 en la capital, donde iremos con jóvenes de aquí de Salto y también de Paysandu y Artigas, allí se reunirán casi 2000 chicos del Uruguay y de otros países, festejando el cumpleaños número 20 del campa Beraca, así que muy entusiasmados para ir”.

¿Cuál es la riqueza mayor de vuestro trabajo?
-”Nos gusta mucho poder alentar a los jóvenes que son el presente de nuestro país, necesitamos forjar en ellos el estímulo de que sepan que pueden lograr mucho , si se lo proponen, hemos recibido chicos que estuvieron viviendo en la calle, comiendo de la basura y una vez que descubren cuánto vale su vida y cuanto potencial tienen para desarrollar.
Al momento de estar recuperados no se van de casa, sino que se quedan voluntariamente para seguir ayudando a otros, teniendo así una actitud de liderazgo. .
Ese es el premio de lo que hacemos con la ayuda de Dios, ver sus vidas transformadas por el obrar del Señor es lo más maravilloso”.

Una reflexión para la vida….
-“Como reflexión para la vida… a veces pensamos que los logros personales es lo mejor que podemos tener.
Un título, el buen testimonio de vida, etcétera, pero esa es solo una cara de la moneda; la otra cara es lo que puedo hacer por otros, que mi mayor logro no sea solamente ver cuánto me puedo desarrollar y crecer en lo que hago, sino en cuanto puedo ayudar a que otros se desarrollen y crezcan. Entonces podremos hacer que haya más bondades que maldades… dice una persona que amo mucho si todos hacemos un poco, entre todos haremos mucho. Dios les bendiga grandemente. Feliz 2018 de la mano de Jesús”.

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“El arte nos abre la cabeza, el espíritu y la imaginación”

María Bernarda Lima Menéndez

Oriunda de Paysandú, pero radicada desde hace muchos años en Bella Unión, María Bernarda Lima Menéndez, puede considerarse como un cabal ejemplo de perseverancia.
Habiendo descubierto su faceta artística ya de grande, ha incursionado en la escritura –por la cual fue galardonada en Uruguay y Argentina-, la escultura, el canto y la pintura. Recientemente expuso en el Palacio Córdoba, su obra pictórica, junto a sus compañeros del taller dirigido por la profesora Elsa Troglio, volviendo a destacarse en éste ámbito tan selecto, donde el talento debe de ser sin lugar a dudas, un requisito primordial.
EL PUEBLO dialogó con ella en dicha instancia, para otra entrega de Al Dorso.

¿Qué significa para usted el arte?
El arte, desde mi punto de vista es una forma, una manera de expresión, donde uno puede transmitir libremente tantas cosas, como por ejemplo: sentimientos, religión, política, aspectos sociales o sea, un sin fin de ideas y vivencias, que quizás, de otra manera, no pueda hacerlo o no sepa cómo hacerlo. El arte nos abre la cabeza, el espíritu y la imaginación; revela al mundo qué piensa uno, cómo siente uno, y lo vuelca en un libro, en una escultura, en una pintura, o en una canción.

Da la casualidad que usted se ha inmiscuido en todas esas facetas artísticas, ¿es así?
Sí, es verdad. En estos momentos me dedico a la pintura, pero también, anteriormente, me he dedicado a la literatura, a la escultura y formo parte del coro “Abuelos del Norte”, desde hace cinco años, que es un grupo de jubilados y pensionistas, con el cual hace unos días atrás, estuvimos cantando en el Ateneo de Salto. Aclaro que mi voz no es muy buena, pero, si no me echaron todavía, es porque tan mala no soy.

¿Ese compromiso la ha obligado a viajar permanentemente a nuestra ciudad?
Así es. Vengo a los talleres de Elsa Troglio, ya es el segundo año, y he avanzado mucho con las técnicas que nos ha enseñado; muy lindo taller, muy lindo grupo humano, donde trabajamos de forma muy amena, con compañeras que son muy cordiales, por lo que estoy encantada con la profesora y con el equipo. Este tipo de talleres, como los que lleva adelante la Intendencia de Salto, ha permitido que, por ahí, se despierte las vocaciones en personas que, a lo mejor, hasta el momento de llegar a uno de dichos talleres, desconocía poseer, como la pintura, por ejemplo. Hay muchos talentos que no salen a la luz, porque no se animan, por lo cual convocamos a esa gente, la que tiene escondido el gusto por algún aspecto particular del arte, a que se anime a expresarlo, pues expresarse es bueno, hace bien.
¿Por qué la pintura?
Es otra cara del arte que deseaba explorar, como también lo hice con la escultura en años anteriores, cuando cursé clases con Federico Arno, trabajo que pude exponer en Bella Unión. Siempre me gustó el arte, desde muy pequeña; siempre estuvo presente en mí. Sucede que, nunca pude desarrollarlo, al no tener quién me guiara; allá en Bella Unión, como estamos prácticamente aislados del mundo, lamentablemente no van talleristas, lo cual debería de cambiar.

¿Hobby, trabajo o vocación?
Más que un hobby, es una vocación; la que conlleva esfuerzo y dedicación, porque venir desde Bella Unión varias veces a la semana, significa gastos, nervios (a veces se pierde el ómnibus), o sea, un sin fin de cosas, pero, si a uno le gusta, lo supera todo.

Vemos en su exposición de pintura la masiva presencia de las aves, ¿podía explicarnos el por qué?
Para mí las aves representan la libertad; por eso verá que todas las aves que pinté, se encuentran libres y no enjauladas, ya que verlas encerradas no me gusta; sí me gusta verlas en su hábitat natural, por eso les saco fotografías más que nada en Rincón de Franquía, donde se las puede apreciar libres, como deben de estar. Luego, basada en esas fotos, trato de aplicarlas en las obras.

¿Siempre es usted quien elije los temas que volcará en sus obras, ya sea en la escritura, la pintura o la escultura?
Siempre soy yo quien elije la temática y la plasmo en la rama artística a la que me estoy dedicando en ese momento. Pero por ejemplo, hablando de la pintura, por ahora no me he dedicado a hacer retratos de personas, solamente me estoy dedicando a las aves, ya que es un proyecto que elegimos en conjunto a principio de año en el taller de pintura; recién estamos comenzando, por lo cual, no descartamos que más adelante podamos estar realizando otro enfoque pictórico.

Háblenos de sus libros
Como le dije anteriormente, también me he dedicado a la literatura; otro arte que uno también va desarrollando de a poco. Ya voy por el tercer libro publicado. El primero se llama “Clarisa la lanchera” – que está dedicado a mi esposo-, cuenta con diez cuentos, cinco de los cuales fueron premiados, cuatro en Uruguay y uno en Argentina. Después, el segundo, “Cuando salga la luna”, es una novela corta, juvenil, que cuenta con 18 capítulos. Y por último, “Plumas y tinta china”, el que tiene poemas y narrativa, y le dediqué a mi madre, quien tiene 88 años. ¿Por qué a ella?, porque fue quien luchó por y con nosotros, sus hijos, ya que desde muy pequeños quedamos sin padre, quien nos abandonó, y ella nos sacó adelante a los cuatro hijos (dos varones y dos mujeres), todos nacidos en Salto, menos yo, que soy oriunda de Paysandú, porque por razones laborales se mudaron y allí nací.

¿Cómo se conforma su familia?
Mi familia está formada por mis tres hijos (los que están todos casados), seis nietos y mi esposo, quien es una persona adorable, ya que me banca en todo. No es nada fácil que lo apoyen y toleren que varias veces a la semana, por varios años, uno viaje porque quiere hacer algo que le gusta, no son todos; él sí.

Se dice que para completar el ciclo vital, hay que plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro, ¿plantó el árbol, o lo adeuda?
He plantado más de un árbol. Por lo tanto, de acuerdo a su máxima, debería de estar completa, que de hecho lo estoy. Me siento una persona realizada; pero por suerte, tengo varios proyectos de vida aún, porque quiero seguir adelante en todo lo que es el arte.
Me considero una mujer multifacética; soy madre, esposa, abuela, hija, y artista.

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Yldemaro Yarrus el hombre invitado por Canaro como bailarín de tango y lo rechazó

Yldemaro Yarrus nació el 10 de abril de 1923, según dice su Cédula de Identidad y por los documentos tendría 94 años pero él asegura que fue inscripto tarde y que en realidad tiene más de cien años.
Se lo puede ver muy bien de salud, lúcido y sentado junto a su señora Nélida Giménez en la vereda de su casa todas las mañanas.AL DORSO
Entre sus anécdotas recuerda cuando Francisco Canaro lo invitó a unirse a su grupo como bailarín de tango luego de verlo bailar muy bien una noche en Concordia (Entre Ríos, Argentina). Sin embargo, no se animó a vivir una vida de viajes y eligió quedarse en Salto.
Aquí, conoció a su mujer, con quien este mes cumple 68 años de casado, formó su familia y se siente muy orgulloso de sus dos hijos, sus nietos y bisnietos.

¿Qué recuerdos tiene de su infancia?
“Cuando yo tenía seis años más o menos nos mudamos para el hipódromo con la familia, íbamos a la escuela de ahí y al poco tiempo empecé a cuidar caballos. Mi primer trabajo fue de jockey, yo era muy chico, tendría 9 años pero corrí una carrera sola porque cuando estábamos por llegar a la meta y yo iba a ganar porque venía contra los palos, el otro compañero me vino a pasar y yo agarré y le di un lasazo en la cara y le corté la oreja. Yo gané esa carrera pero no se que pasó porque apenas terminó me fui a mi casa y no salí de ahí como por tres meses. Ni al boliche iba, porque ese compañero si me veía había jurado que me iba a pegar”.

Después, ¿como siguió su vida?
“Después empecé a vender verduras, venía hasta Salto todos los días. En esa época había que trabajar para mantener a la familia desde muy chico y además yo era el mayor de mis hermanos. Tenía una bruta clientela y vendí verduras hasta los 12 o 13 años”.

Tiene una anécdota con Francisco Canaro…
“Sí, es cierto. Cuando era muchachito yo era muy buen bailarín de tango. Un día, que había ido a bailar a Concordia, estaba Canaro ahí, pero yo no sabía quien era él. En un momento habló con la gente que estaba ahí y me pidió que bailara la Cumparsita con una muchacha y todos se quedaron mirando. Después me invitaron a ir con él para formar parte del grupo como bailarín en sus presentaciones. Estuvimos charlando un rato, me dijo que me pagaba una plata para estar en Francia, me pagaban el pasaje de ida y vuelta y me daba un sueldo en plata Argentina. Pero yo no quise ir, no me animé, además en esa época los aviones se caían o salías en un barco y no sabías si llegabas y él iba a viajar a Francia. Así que no pelé irme” (risas).

¿Se terminó quedando en Salto?
“Al final me quedé acá en Salto y empecé a trabajar en lo de Montanari, pero lo único que hacía era rosca y golpear el marrón para estirar las rejas. Trabajaba desde las siete de la mañana a las ocho de la noche así que duré poco ahí. Después, el viejo Di Nápoli me vino a buscar para trabajar con él y me dio una reja para hacer y cuando la terminé quedó sorprendido de lo que había hecho pero me despioné enseguida. Después trabajé casi treinta años en lo de Guzzetti Ambrosio y ahí hacía todo tipo de trabajo, lo que venía, desde arreglar un auto, un camión o lo que fuera. El primer día que llegué me dio la eléctrica y nadie sabía usarla porque había una en lo de Montanari y había visto como se usaba y yo me di maña para usarla. Después, cada vez que precisaban un herrero siempre me llamaban. También trabajé en lo del loco Casola como un año y medio y al final puse taller en mi casa. Llegué a tener 103 clientes, y hacía de todo, trabajaba solo y me terminé jubilando como patrón”.

¿Trabajó bien de forma independiente?
“Trabajé muy bien y la verdad que hice plata. Tenía el taller, esta casa que estaba para abajo porque el terreno tiene un desnivel, la levanté todita. Compré una chacra en San Antonio y cuando dejé el taller nos fuimos a vivir ahí. Después a la chacra se la regalé a mi hijo y tenía un terreno que le regalé a mi hija”.

¿Cómo formaron su familia?
“Mi señora vivía en Corralito y salió un baile en la Escuela de Nueva Hespérides y ahí nos conocimos. Había mucha gente pero ella se había interesado por mí que le hacía guiñadas desde la ventana. Después la saqué a bailar y conversamos ahí. Como ella venía todas las semanas a aprender a coser conversamos cuatro o cinco veces más y ahí le dije – yo soy así y así y así, los gustos míos son éstos y éstos, si vos estás de acuerdo en cinco meses nos casamos-”.

¿Se casaron en cinco meses?
“Pero los padres de ella nos pidieron seis meses de novio porque decían que todavía no nos conocíamos bien y no había plata como para hacer una fiesta de casamiento. Y al final, después de los seis meses nos casamos y hasta ahora estamos juntos”.

¿Cuántos años llevan juntos?
“Hace 67 años que estamos casados, criamos los hijos, hicimos la casa. El 17 de diciembre van a hacer 68 años de casados porque ella cumplió los 18 años el 7 de diciembre y nos casamos enseguida. Mi señora siempre se dedicó a los hijos y la casa y está con 87 años y yo trabajando en el taller”.

¿Se los ve muy bien de salud?
“Estamos los dos muy bien, gracias a Dios. Los dos tuvimos una operación en la vista y de vesícula y nada más. Lo que pasa que siempre comimos muy sano, muchas verduras y frutas. A los dos nos gusta la música pero cada uno tiene su propio equipo”.

¿Les queda algo por pedirle a la vida?
“Nosotros no le podemos pedir más nada a la vida, ha sido muy generosa. Así que solo nos queda agradecer por todo lo que hemos vivido y poder disfrutar de los hijos, los nietos y los bisnietos”.

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La encomiable lucha de los “Sueños Compartidos”

Ana Paula Viettro

Ana Paula Viettro es conocida en nuestro medio por estar vinculada a la televisión, siendo la productora de AgroUno; un programa agropecuario, pero además es una de las caras visibles del grupo solidario Sueños Compartidos, dedicado a ayudar a aquellas familias que tienen que lidiar con niños con discapacidad.
Paula, es un ejemplo de solidaridad teniendo en cuenta que es madre de una niña con discapacidad y es justamente ella quien la impulsa a dedicar su tiempo ayudando a otros, a través de distintas actividades que se realizan a lo largo del año con el objetivo de recaudar fondos.
Pese a haber tenido contratiempos, como fue la pérdida de su esposo y padre de sus hijos; nuestro compañero de tareas Juancho Ambrosoni, periodista agropecuario muy querido y respetado en nuestro medio, que falleció en febrero de 2006, como consecuencia de un accidente de tránsito ocurrido en octubre del año 2005 cuando cumplía tareas en su labor agropecuaria. Paula es una persona alegre, que supo rehacer su vida sacando adelante a su familia con amor y dedicación aceptando los retos que la vida le impuso.

¿Cuándo y dónde nació Paula Viettro?
Nací en Salto el 28 de agosto del año 1976, me crié en calle Artigas 943 arriba de la panadería El Trigal ( que era de mi tío), con mi abuela y mis tíos, donde hoy se halla la farmacia del Centro Médico.

¿A qué edad fue madre de su primer niño?
Me casé el 5 de diciembre de 1997 con Juan Miguel Ambrosoni (Juancho), con quien tuve dos hijos. A los 23 años tuve a Juan Carlos y a los 27 a Alfonsina.

¿Cómo fue el proceso con Alfonsina?
Cuando nació nos enteramos que sufría lisencefalia; y ahí comenzó nuestra lucha.

¿Cómo es esa patología?
Es una patología poco común y significa cerebro liso. Antes no había la tecnología que hay ahora por lo que no se vio nada en los estudios de rutina en el embarazo. Cuando nació fue todo una sorpresa pero a la vez sabíamos que teníamos que luchar por ella, todos juntos hasta el día de hoy.
Alfonsina es como un bebé, tiene hoy trece años, pero no camina, no habla, aunque sí entiende si le hablas con amor, con ternura.

¿Cuándo comenzó su vínculo con la Teletón?
Hace ocho años cuando fui al Centro de Teletón en Montevideo donde Alfonsina se sometió a un programa de cuatro días donde se le hizo un diagnóstico de la enfermedad y te dan pautas de lo que podés hacer. Ella no tiene rehabilitación, pero sí la llevamos a controles con fisiatras en la Teletón de Fray Bentos.

¿La Teletón le ha sido de ayuda para sobrellevar la situación?
Sí, lo que necesitas, la Teletón te lo brinda; si no tenes cómo acceder a ciertos materiales (aunque no es mi caso), te lo brindan, además de los tratamientos.
¿Cuándo comenzó a brindar su ayuda para esta institución?
Decidí integrar y ayudar como una forma de devolver lo que ellos hicieron por nosotros y a la vez poder darle la oportunidad a otros niños de poder rehabilitarse y para ello se necesita recaudar dinero para que ellos puedan asistir.
Nuestro trabajo es honorario, volcamos todo a la Teletón, así como también con el grupo Sueños Compartidos hacemos rifas y ventas para juntar dinero para el pasaje de la gente que va, ya que muchos no pueden, o para comprar pañales, etc.

¿Cuantas personas dependen de esos ingresos en Salto?
El número de personas va variando, porque tratamos de que no siempre estén dependientes de nosotros, para poder de esa manera ayudar a todos. Hay más de 140 niños, de los cuales la mayoría va al centro Teletón de Fray Bentos. Son niños con discapacidades motrices e intelectuales.

¿Qué expectativas tienen para esta nueva edición de la Teletón?
Las expectativas siempre son buenas, siempre queremos llegar a la meta, el año pasado fue muy difícil, este año no va a ser fácil, pero sí esperamos que todos nos apoyen. Cuando llega el momento la gente apoya. Falta mucho por mejorar, la gente ve a una persona con discapacidad y lo mira distinto. Pero es una discapacidad, son personas, somos todos iguales, con capacidades diferentes.
A mi como madre me choca si alguien mira diferente a mi hija. Pero por lo general no me pasa, porque trato de estar con mi grupo de amigos, mis familiares, y ella ya está integrada.

¿La familia es lo esencial?
Si, la familia es fundamental. La figura de mi pareja; Víctor Hugo Solís, es fundamental para mis hijos, sabemos que no es su padre biológico, pero cumple ese papel. Cuento además con la ayuda de Claudia que hace muchos años que está con nosotros, y yo salgo a trabajar tranquila porque es como si estuviera yo.

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Con las ganas de “pelear por lo que es justo”

Con el abogado, escribano y presidente de la Liga Salteña de Fútbol, Alan Kuchman

Joven, dinámico y responsable, con muchas ganas de mejorar a diario, esas son las cualidades que lo ayudan a mejorar en todo lo que hace, y sobre todo a superarse como persona. A sus 32 años de edad, mantiene su autocrítica intacta, algo muy importante que no se ve en cualquier lado, cree en el trabajo en equipo y considera que eso es elemental para cumplir con los objetivos que se proponga. Si bien su familia está establecida en el campo desde sus ancestros, él nació en la ciudad de Salto y fue al Colegio Salesianos donde se hizo amigo de Edinson Cavani, el astro futbolístico que nos representa en el mundo. alan kuchman

Pero si bien le gustan las tareas de campo, optó por estudiar Derecho por ese ideal de “pelear por lo justo”, merced a las enseñanzas de un profesor suyo de liceo. Actualmente es abogado y escribano, y asumió la responsabilidad de liderar la Liga Salteña de Fútbol, cargo de enorme responsabilidad por ser la de nuestro departamento, una de las ligas con mayor cantidad de clubes y divisionales del interior del país. Con Alan Kuchman, que apuesta a estudiar ruso algún día para hablar el idioma de sus antepasados, nuestra sección semanal Al Dorso.

¿Dónde naciste, cómo se compone tu familia, dónde estudiaste?

Si bien mis padres (Carlos y Rosario) estaban en campaña (Itapebí Chico), nací en Salto ciudad. Somos 4 hermanos: tres varones (yo soy el tercero) y después la mas chica María Noel que cumplió 25 años de edad. Estudié en el Colegio Salesianos con buenos amigos que hice, luego el bachillerato en el Liceo Nº1 IPOLL y luego estudié Derecho en la Universidad de la República, Regional Norte.

Siendo hombre de campo ¿de dónde sale tu pasión por el Derecho?
El amor por la campaña uno lo trae en la sangre y el Derecho lo que es seguro que no fue por influencia de mi familia. Elegí la carrera en Derecho por ese ideal de lo justo y por la sensibilidad en el bien común, y quién me motivó fue un gran Profesor que tuve en el Liceo IPOLL, el Dr. Héctor Ferreira.

¿Qué es lo que más te gusta de esa carrera y a qué materia te dedicas especialmente?
Lo que mas me gusta de mi carrera es poder solucionarle los problemas a las personas que confían en uno, ese es el gran compromiso. La materia que mas me gusta es la Civil, la parte de los bienes de familia, tanto en lo que corresponda de abogacía como de escribanía, poder prevenir los problemas o tratar de hacer todo lo posible por solucionarlos.

¿Haces trabajo en el campo junto a tu familia?
Sí, sobretodo antes de ejercer era de pasar meses allá ayudando a la familia, haciendo de todo un poco. Cada uno de mi familia hoy ya tiene su rol, yo tengo un hermano que es (ingeniero) agrónomo y que trabaja con mi padre.

¿Qué es lo que más te gusta del campo?, ¿estar en familia, disfrutar de la naturaleza?
Tal cual, la tranquilidad de nuestra naturaleza, el arroyo, o la pesca, son cosas inigualables para mi, que no las cambio por nada.

¿Cómo te metiste en el mundo del fútbol?
Me metí por (el expresidente de la Liga Salteña de Fútbol) Luis Arreseigor, fue el que me invitó a formar parte de su equipo.

¿Fue difícil para alguien tan joven tomar semejante responsabilidad como la de conducir el fútbol de un departamento como Salto por la importancia de su Liga?
Es un honor y a su vez una gran responsabilidad estar al frente de una Liga como es la Salteña, pero uno cuenta con un gran grupo de trabajo donde cada uno aporta y entonces de esa manera todo se hace mucho más sencillo.
¿Cuáles son tus objetivos en ese rol que te toca desempeñar? y en lo personal, el mismo ¿tiene fecha de vencimiento?
Como grupo de trabajo tenemos como objetivo el poder modernizar la Liga en todos los aspectos, pero sin perder la base de la historia e importancia de una Liga centenaria como la nuestra, cuyas tradiciones generan compromiso y responsabilidad. Y sí, el ejercicio de la presidencia es hasta el mes de marzo del año 2019.

Sos amigo de Edinson Cavani ¿pensás que Salto es mirado de otra manera por sacar al mundo estrellas como él?, ¿le has conversado justamente a estas cosas?
Edinson es amigo desde la época del Salesiano, es un referente para todos nuestros niños y nuestros jóvenes. Más que “sacar” estrellas, nosotros pensamos y él también, que el fútbol como deporte es una de las herramientas socializadoras más importantes que tenemos para nuestros jóvenes. Sentirse parte de un equipo y tener una actividad, es algo fundamental para ellos. El gobierno debería tener claro este punto y de nuestra parte apuntamos a que nuestros clubes sean los bastiones en cada barrio, juntos a las escuelas de cada lugar, para que las cosas sean de esa manera.

¿Cuál es tu materia pendiente?
Seguir estudiando idiomas, sobre todo el idioma ruso, que es el de mis ancestros. En fin, continuar aprendiendo de la vida…

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“Desde niño tuve un especial acercamiento con el arte”

Con Gabriel Jesús Román Criado: Talento y sensibilidad a flor de piel

Gabriel Jesús Román Criado nació en Salto, en el barrio Malvasio el 20 de enero de 1969.
Tiene 48 años y es hijos de padres comerciantes. “Trabajaban en mi hogar y papá se dedicaba a la fotografía, a mi me gustaba mucho revelar los rollos de negativos y pasar horas dentro del laboratorio mirando como aparecían las aldorso 001imágenes en blanco y negro; aún recuerdo aquellos sobres que contenían los papeles fotosensibles ensobrados para evitar el contacto con la luz. Muy buenos recuerdos que me marcaron y acercaron al arte desde niño. Siempre me gustó el dibujo desde la escuela” – nos relata.

¿Cuándo se percató de su vocación por las artes plásticas?
– “El inicio fue prácticamente con la fotografía.
Durante la niñez, admiraba las imágenes y sobre todo el revelado artesanal de la época, luego hubo una etapa de Secundaria – donde trabajé sobre dibujo técnico – todo fue sumando hasta comenzar a trabajar en fotografía por un largo período. Creo que todo influyó hasta que aparece el deseo de plasmar en el lienzo la belleza de la naturaleza y la figura humana. Siempre admiré a los grandes maestros europeos como Rembrant, Renoir, Caravagio, Van Gogh , Cezanne, etc; es así que el realismo y el impresionismo dejaron sus huellas en mi”.

¿En qué etapa de su vida dio inicio formalmente a su carrera dentro del arte?
-”En el 2009, ya de regreso en Salto comienzo a pintar en talleres de Aplas guiado por el profesor Matías Bernaola y posteriormente por Carolina Albernaz. De allí en más entendí lo que siento por la pintura y un día lo escribí y dice así:
pintar por pintar
pintar por placer
pintar por necesidad…
Pintar mirando más allá de sentimiento
que nos lleva a ensuciar una tela,
ordenar colores para que simulen
nuestros pensamientos, sueños, recuerdos
de esta vida o quizás otra ya vivida
que anida en un rincón del ser etéreo.
Ordenando a una mano a poner
matices sobre matices,
agrisar, mezclar, aclarar, oscurecer,
pintar, pintar,pintar para mi.
Lo que imagino lo puedo pintar,
lo que existe lo puedo pintar,
lo que no existe igual.
No puedo pintar un sentimiento,
pero me arriesgo y ya está en la tela,
pinto para mí.
Las luces y sombras lo dicen todo,
pintar para trascender, pintar para no morir,
pintar para mí” .

¿Cuáles son las realidades que lo inspiran a crear?
“Me complace el universo en si mismo, todo me parece maravilloso en la tela, pero son aquellas imágenes que un día selecciona mi retina, ya sean vívidas y reales o apreciadas en un film y sobre todo la naturaleza y la mujer son mi musa inspiradora.
En la naturaleza los paisajes salteños, el río y los trigales ya los he podido llevar al lienzo. También me inspiran las postales marítimas del este”.

Cuéntenos cómo surgieron y las particularidades de sus muestras «Trigo y Agua» y «Deja Vú”.
-”Déjá vu fue una muestra individual realizada para la Casa de Cultura de Maldonado y se presentó en la sala Ángel Tejera en agosto de 2016, en ella está visualizada todo una época e inspirada en el film Tess del director Roman Polanski. La muestra contaba con 15 obras dentro de las cuales podría destacar las “Trigueras de 1900”, “la Madre del Trigal”, “el viaje”, “tarde de Campo”, “Desde lo Alto”; que hoy se encuentran en los hogares de amantes y coleccionistas de arte”.
Trigo y Agua, representan en mi sentir la esencia de la vida, nada más noble que un cultivo de trigo y nada más importante que el agua. Ésta muestra se presentó el 30 de junio en Sarandi 108 con el auspicio del laboratorio Roemmers y cuenta con 12 obras, óleos de 60 x 90 cm, dentro de los cuales destaco paisajes salteños, el puerto, cultivos trigo, algunas de las obras son: “la joven del mar”,”caminando en el trigal”, “el descanso”, “los juncos”, “el paso”, “serenidad”, etc,

¿Cómo ha vivido la experiencia de recorrer diferentes lugares con sus muestras?
-”Fue muy fructífero recorrer lugares, representando a mi ciudad.
El contacto con artistas, público en general y las devoluciones de ellos es el motor para seguir. Recuerdo lo reconfortante que fue en la Casa de Maldonado las largas charlas con quienes visitaban la muestra.
En un libro de opiniones, la emoción fue enorme al leer por ejemplo: me llegaste al corazón, awesome (increíble), un disfrute para el alma…
Un señor estuvo largo tiempo observando cada obra y mi esposa se acerca y al preguntarle si deseaba algo él le dice: hay cosas que se miran y otras se disfrutan, estoy disfrutando.
Te imaginas que es la mayor recompensa para un artista el saber trasmitir lo que uno siente.

¿Qué balance hace del 2017?
-”Desde hace años agradezco a Dios, a la vida y a mi familia, poder hacer lo que me gusta, en estos últimos años solo he tenido satisfacciones, han sido años muy buenos y creo que el 2017 me mostró un nuevo camino a seguir donde mi destino está unido a la creación de estos lienzos que son parte de mí.
Hoy puedo afirmar que mi dedicación es plenamente a crear y exclusiva al óleo.
Desde octubre están en el Hotel Salto algunas obras como muestra permanente y en noviembre las obras estuvieron en el piso 3 del Hotel Radisson Victoria Plaza, en los próximos días, para ser exactos el domingo 26 de noviembre tendré el orgullo de estar presente en el concierto de Doménico Nordio por Conciertos del Este, mostrando las obras en una muestra exclusiva en el Hotel del Lago de Punta del Este, creo que éste es el cierre de un año espectacular”.

¿En qué proyecto está trabajando en la actualidad?
-”Estoy trabajando en la presentación del Hotel del Lago y en la temporada de verano en el Este”.

¿Con cuál corriente artística se identifica?
-”Me identifico con el arte figurativo”.
Vale destacar que el arte figurativo es un arte, manifestado sobre todo en la pintura y la escultura, que imita la naturaleza, copiándola, lo que los griegos denominaban “mímesis” y tuvo una gran manifestación en el arte clásico. No exige en el observador ningún esfuerzo mental para comprenderlo, pues todo está expuesto ante los ojos de quien lo contempla.

¿Qué proyectos tiene en mente para ponerlos en práctica en el futuro?
-”Proyectos hay muchos a corto y largo plazo, pero me gusta hablar de lo concreto.
En la actualidad se están cumpliendo todas mis expectativas, pero un gran deseo es llevar los óleos a Europa, en realidad ya viajaron telas a España a pedido”.

Un mensaje para compartir con el público que lo sigue…
-”Deseo trasmitir mi agradecimiento a todos aquellos que han compartido mis presentaciones y decirles a todos que en la vida siempre hay tiempo para realizar lo que se desea, que la entrega tiene que ser completa y que la mayor satisfacción viene de la mano del trabajo y la constancia.
Descubrí que el arte transforma la vida y solo espero que pueda seguir pintando mirando más allá del sentimiento”.

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“Soy un agradecido a la vida; tengo una familia incondicional”

“El Escribano Avellanal”, como lo conoce la gente; es ese tipo de persona que ostenta la típica forma de ser del uruguayo, a quien el haber ocupado cargos importantes, siendo una personalidad destacada y reconocida, cuya palabra es tenida en cuenta; no le ha impedido continuar con su honesta sencillez y don de gentes. Quizás, esa manera de pararse frente a la vida, sumado a la siempre mano tendida para quien lo precise, sin pedir nada a cambio; le ha valido merecidamente el respeto de su terruño.
Con él dialogamos, para otra entrega de AL DORSO.

Comencemos hablando de una de sus pasiones – y sabemos que tiene varias-, el atletismo; ¿en cuántas competencias participó y cómo hizo para alternar el deporte con sus diferentes actividades?
Es verdad. Una de mis aficiones deportivas –todos lo saben- ha sido el Maratón. Creo que participé en más de 150 carreras, con el entrenamiento previo y permanente, con el continuo cuidarse en la alimentación, y en el descanso. Éste deporte me llevó a participar en pruebas en París, Madrid, tres veces en Buenos Aires, cuatro en Santiago de Chile, todas con más de 25.000 participantes. En estos momentos me estoy recuperando de un problema en el tendón de Aquiles, que espero me permita volver, aunque sea para despedirme del atletismo corriendo, no lo descarto.
Pude hacerlo gracias al apoyo de mi familia, como lo tuve en todos los emprendimientos que realicé; pero, en éste en particular, ya que debía cuidarme en la alimentación, nutrientes, medicamentos y todo lo que conlleva este deporte tan popular, pero que exige un esfuerzo que, solamente quienes lo practicamos sabemos de su exigencia.

También tuvo suerte en el fútbol, ¿es verdad?
Campeón con Salto Uruguay 98 – 99 en el plantel, y en el 2000 como técnico. Imborrables recuerdos. Campeón Salteño de fútbol, ya con algunos años en 1998 y 1999, formando parte de un tetra campeonato, no digo que irrepetible, pero, se hará difícil. En el 2000, junto con Walter Guarino, asumimos la dirección técnica, llegando al Campeonato Salteño del 2000 y a la final del Campeonato de Clubes de OFI en el que alcanzamos el Vice Campeonato. Luego, en el 2011, fui Presidente de la Liga Salteña de Fútbol hasta el 2012; asumí el compromiso en el año del centenario. Allí conocí a mucha gente, distintos procederes, con muchos intereses clubistas que dificultaron un poco la gestión, pero tenemos la satisfacción del deber cumplido al final del período.

¿Escribano de profesión o vocación?
Quizás y sin quizás, lo que siempre quise hacer y lo que he puesto por encima de todo; una profesión que te enseña a andar derecho en la vida, a marcar pautas de trabajo y de lineamientos de comportamiento. Arranqué con “maestros en el Notariado”, como lo fueron Enrique Urchoeguía y Julio Arís; a ellos les debo una parte importante de lo que soy como Escribano, como Notario, tal como decían ellos. Durante este tiempo supe mantener una clientela estable, a los cuales creo haber tratado siempre bien, no en balde han seguido junto al escritorio y hoy tengo la satisfacción de que mis hijos -“Iaio” y Valentina-, sigan la tradición notarial del padre. Es una profesión que hay que ejercerla con nobleza de espíritu, sin que la parte económica sea el objetivo principal; con responsabilidad, respetando al cliente y a todos los que de una u otra manera se han acercado a la Escribanía en casi 40 años. Por lo tanto, culmino diciendo, que siempre ha sido una vocación.

Actuario del Poder Judicial, ¿desde cuándo?
Desde junio de 1980 hasta el presente, que continuo en el cargo. Asumí esta responsabilidad propia de mi profesión, habiendo pasado en estos 37 años por todas las vicisitudes, problemas, casi siempre carencias de todo tipo; me tocó trabajar con más de 35 jueces, hoy dos de ellos Ministros de la Suprema Corte de Justicia como los Dres. Chediak y Minvielle, y con Actuarios como Manuel Ferreira, Lorenzelli, Malvasio, entre otros, que me marcaron sin duda un estilo de trabajo y de responsabilidad. Hoy, cuando creo ya haber cumplido mi ciclo en el Poder Judicial, y estando como se dice, por encima del bien y del mal, miro para atrás y valoro lo vivido, la experiencia adquirida, la gente y profesionales que conocí, y agradecido por los momentos vividos.

Su multifacética personalidad lo llevó a transitar también por la arena política, cuéntenos al respecto
En realidad, mi actividad política con responsabilidades, comenzó en 1980, cuando asumí como Presidente de la Junta Electoral. Me tocó difícil esa. Desde el año 1971 estaba paralizado el aparato electoral y nos tocó actualizar todos los padrones, depurarlos y aprontar todo para noviembre de 1980, cuando el Plebiscito del SI y el NO. Todo impecable, gran trabajo de la Junta Electoral y la Oficina, un trabajo que hicimos y que fue muy reconocido por todos los partidos políticos y la opinión pública, por la objetividad y responsabilidad que pusimos en el trabajo.

¿Pero continuó una vez recuperada la democracia, es así?
Sí. En 1990 asumí como Edil en la Junta Departamental por la Lista 904 del Partido Nacional liderada por Ruben Moriondo junto a Lacalle, quien fue electo Presidente y presidía desde el 1º de marzo. Precioso grupo de trabajo, conformamos en conjunto, comisiones con gente de todos los partidos, forjamos una amistad personal con todos que sirvió para gobernar, construir, hacer crecer a Salto y cumplir con los objetivos trazados. Debí renunciar a la Junta en el año 1993, para ocupar el cargo de Jefe de Policía.

Qué tarea y cuánta responsabilidad la del Jefe de Policía, ¿no?
Me desempeñe en dicho cargo desde 1993 al 1º de marzo de 1995; el Dr. Lacalle me honró con la designación como Jefe de Policía de Salto, responsabilidad que la asumí convencido de que podía llevar adelante una política de seguridad y de prevención ya iniciada por mi antecesor el Dr. Albisu. En el período que me tocó en suerte el cargo, tuve la honrosa responsabilidad de servir a la ciudadanía salteña, ofreciéndole lo mejor de mis esfuerzos; conté con un comando de primer nivel, un Subjefe, el Inspector Garagorri, que me asesoraba permanentemente en la función y 677 efectivos que distribuyeron el esfuerzo en todo el departamento cumpliendo siempre con la misión encomendada.

Si bien tenemos entendido, ¿también fue miembro del Directorio del Banco de Seguros del Estado?
Una preciosa experiencia entre el año 2003 y el 2005, en uno de los Entes del Estado con mayor movimiento económico y administrativo. Asumí por la minoría por el Partido Nacional, colectividad que me honró con ese nombramiento; viajaba todas las semanas a Montevideo, pero sin abandonar mis actividades en Salto. También allí conocí a gente con pensamientos distintos, interese económicos que se plasman en pedidos, tramitaciones difíciles; me tocó estar muy cerca de las sucursales del interior del país, y la verdad que repito, fue una experiencia enriquecedora.

No podemos omitir hablar de su condición de gremialista y de integrante de la Asociación Española
Todas las etapas de la vida de un gremio son difíciles y tienen sus preocupaciones y problemas específicos. Mi etapa como Presidente de la Asociación de Escribanos no fue la excepción. Fueron momentos de cambios trascendentales, generaciones nuevas que se incorporaban al ejercicio profesional; se puso en práctica el sellado notarial (hoy papel notarial de actuación) con todos los cambios que significaban y siempre los cambios traen dificultades. Pudimos crear un buen grupo directriz con el cual trabajamos muy junto a la Directiva Nacional, no faltando tampoco el contacto con la Caja Notarial. Por ese entonces, éramos no más de 120 Escribanos en Salto, los que parecían bastante (hoy ni les digo los que hay). Fueron años de problemas con la función notarial, quizás por el deterioro del propio ejercicio profesional, pero luchamos contra esos problemas, los que lamentablemente han ido en aumento.
En cuanto a la Asociación Española de Salto -institución que este año está cumpliendo 150 años-, ingresé a la directiva en los primeros años de la década del 80 y sobre el año 1987 asumí por vez primera la presidencia, en la que estuve varios períodos separados (un total de 20 años); y éste año del sesquicentenario me tocó otra vez esa responsabilidad, junto a un grupo directriz que me enorgullece tener como compañeros. La Asociación es una institución saneada económicamente y que cumple con sus objetivos de beneficiencia social, ayuda a socios (medicamentos, anteojos, panteones, ayuda persona); una beneficiencia social que nos deja contentos de poder cumplir tras ser prometida.

La del estribo; ¿le quedan deudas pendientes en su vida?
Soy un agradecido a la vida; tengo una familia incondicional: me casé con Juanita (docente de matemáticas por 42 años), con quien tuvimos tres hijos: Jorge, el mayor, quien se desempeña como técnico de Antel en Montevideo; “Iaio” y Valentina, quienes viven en Salto y ejercen la escribanía; hijos por quienes estoy satisfecho como padre.
En cuanto a lo personal, hice prácticamente todo lo que quería y estaba a mi alcance; me restan fuerzas y objetivos todavía, pero, Dios dirá.

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Hoy con Miguel Ángel Silva Márquez

“Mi vida ha sido muy dura”, comenzó diciendo Miguel para esta sección de EL PUEBLO. Sin embargo, nunca dejó de creer en que siempre se puede salir adelante y que un problema enorme se puede hacer pequeño manteniendo la fe en Dios.
“Con mi negra no tenemos nada, somos muy pobres, ni casa tenemos, pero nos queremos mucho que es lo más importante”, dijo a modo de lección de vida.

¿De dónde es oriundo?IMG_9056
“Nací el 4 de marzo de 1944, pero estoy apuntado el 4 de mayo. Nací en Salto, pero mi familia es oriunda del pueblo Tropiezo de la Bolsa. Somos 18 hermanos, más dos hermanos de Corrientes por parte de mi padre que no los conozco. Ahora vamos quedando siete. Yo soy uno de los del medio. A mi me dieron de muy chiquito para mis padrinos, Delmiro Salgado y Ernesta Montanari, que siempre fueron amorosos conmigo. Mi madre estaba embarazada y como eramos tantos gurises un día mi padrino le tocó la pancita y le dijo – petisa, nosotros no podemos tener hijos ¿por qué no me lo das como ahijado y yo te lo crío? – y mi madre le dijo que no, porque un hijo no se da. Pero antes de los dos años me dio para vivir con ellos. Tuve la mala suerte de que mi padrino muriera cuando yo tenía 11 años y entonces mi madrina que había quedado con muchas deudas porque se habían comprado una casa, un día me dijo – mijo, yo no quiero que pases hambre a mi lado, te voy a mandar con tus padres de nuevo – Y bueno, con esa edad me volví para mi casa”.

¿Cómo fue su infancia?
“Mi infancia la pasé con mis padrinos y tengo muy lindos recuerdos. Yo era muy diablo, no malo, pero sí era tremendo, era muy peleador, me metía con los más grandes y todo. Tengo una anécdota de que le robé 10 pesos a mi madrina y le juego a la quiniela y entonces saqué como 700 y algo de pesos que en aquel momento era un mundo de plata. Cuando venía de la escuela mi madrina me estaba esperando con una vara porque le había robado 10 pesos y yo ahí le digo -sí madrina, pero me avisaron del quiosco que vaya a cobrar porque se ganó como 700 pesos – ahí ella me miró y me dijo – Miguel, no sé si darte una paliza o abrazarte”.

¿Pero al tiempo volvió con su madre?
“A los 11 años volví a vivir con mi madre. Tuve que salir a conseguir trabajo porque la cosa en mi casa no era fácil y enseguidita conseguí trabajo en un tambo. Yo salí de una cuna de oro a levantarme a la una y media de la mañana con el barro por las rodillas para empezar los ordeñes con un hermano mío que también trabajaba ahí.
A las siete terminábamos el ordeñe y desayunábamos y después seguíamos trabajando hasta la una, nos pegábamos una siesta y a la tarde seguíamos trabajando. Trabajé tres años en esa estancia a 45 pesos por mes, le pedí aumento al capataz y me dijo que no, entonces me despioné. Yo en ese entonces ya sabía carnear, arrancaba toscas, ya estaba jineteando, sabía de alambrados, y me dije, – trabajo en cualquier lado – entonces agarré para otros lados”.

Cómo siguió su vida?
“Yo seguí trabajando. Un día voy a un pueblo y me encuentro con un hermano, porque nos veíamos cada tanto porque todos estábamos trabajando en diferentes estancias y le conté donde estaba. Entonces él me dice –¡vamos pa San Andrés, precisan gente!- y yo le digo – sí, pero ¿cuánto pagan?- Y resulta que pagaban 10,80. Pasar de ganar 1,50 por día a 10,80 era un mundo de plata. Entonces, fui y le dije a mamita, – yo me voy a despionar y me voy pa San Andrés con el Mario – Y ella me dijo – Usted trabajando y trayendo plata, haga lo que quiera – Entonces, me fui con mi hermano, ahí aprendí mucho del trabajo de campo y aprendí de todo, trabajé muchos años en Bayucuá de Mattos y Laureles. Dejé el campo a los 23 años cuando conocí a mi negrita (su señora)”.

Con su negrita, ¿hace mucho tiempo que están juntos?
“El 14 de mayo del año que viene harán 50 años que estamos juntos con mi negrita, Irma Teresa Delgado, pero yo le digo mi Paloma. Hace 6 meses casi se me muere. Tenemos hijos pero perdimos tres. Con mi negra no tenemos nada, somos muy pobres, ni casa tenemos, pero nos queremos mucho que es lo más importante”.

¿Y cuándo surge el problema con su pierna?
“Yo fui policía, trabajé años en la construcción y ahí hice plata, había comprado buenos muebles pero decidimos irnos a Montevideo después que perdimos al último nene. Allá nos fue mal, hasta que empecé a trabajar con unos italianos, pero se trabajaba de setiembre hasta abril y cuando terminé el trabajo nos volvimos para Salto. Anduvimos rodando de allí para acá. Después, entro a trabajar en una empresa y ahí me levanté una uña en un accidente y por una infección perdí la pierna. Primero me amputaron el pie y después llegó un momento en que tuvieron que cortarme más la pierna hasta abajo de la rodilla. Yo tenía un terreno pero después del accidente con mi pierna estuve dos años y cuatro meses en el seguro y la cosa se vino peor. Mi negrita trabajaba en seis o siete lugares, lavando y planchando, iba a trabajar con los hijos porque la más chiquita tenía dos o tres años. Fue una época muy difícil para todos”.

Habla de su señora y se emociona, ¿significa mucho para usted?
“Yo a mi paloma le debo todo, ella me cuidó como no me cuidó mi madre. Yo era un paisano bruto y ella me enseño todo, hasta me dio mis hijos” (dijo entre lágrimas de emoción y agradecimiento).

Después llegó la pierna ortopédica …
“Cuando estuve internado en Montevideo por lo de la pierna yo hasta me quise matar, porque estaba muy mal. Ahí me pusieron una pierna ortopédica y estuve como dos años para poder adaptarme y sí fue una solución. Ahora sigo trabajando, juego al fútbol con mi nieto, ando en bicicleta. Estuve como vigilante muchos años en el Centro Médico y después el Dr Preve me mandó llamar y ahí estoy, sigo trabajando con él, haciendo de todo, jardinería y cualquier cosa que haya para hacer”.

¿Pero también es conocido en Salto por ser curandero?
“Yo soy conocido porque curo mucha gente. Curo aire, espasmo, ojeo, desgarro, paletilla, parásitos y muchas cosas. Es increíble ese don que tengo. Mi madrina me enseñó a vencer el aire y el pasmo cuando yo tenía 8 años. Pero mi madre fue una gran curandera, y tres días antes de morir me pasó todo el don. Me hizo juntar las manos y cuando me agarró sentí una fuerza imponente, como si fuera Dios. Pero yo no cobro a la gente, si me dejan algo que me dejen y es impresionante la cantidad de gente que va a mi casa por eso”.

¿Tiene una gran fe en Dios?
“Yo creo mucho en Dios y en que siempre se puede salir adelante. Yo me quería matar pero si no fuera por Dios no estaría acá.
Cada uno es dueño de creer o no, pero ¡qué bueno sería el mundo si cada uno creyera un poquito más! Yo lo único que le digo a la gente es que no se amargue con cualquier cosa y que creyendo en Dios es posible estar mejor”.

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La confianza que 70 años avalan

Hoy con el transportista Juan Mario Muzzetti

Juan Mario Muzzetti, nació el 11 de mayo de 1969, es la segunda generación de la empresa Transportes Muzzetti, dedicada hoy exclusivamente al transporte de haciendas, la cual tiene la particularidad de haber sido la responsable del traslado de los animales de cabaña Bayucuá al Prado durante los 70 años de presencia interrumpidas de la cabaña en dicha exposición.

¿Quién inició la empresa?IMG-20171030-WA0013
La inició mi padre (Juan Muzzetti), quien falleció cuando yo tenía ocho meses. Fue entonces que mi padrino (Víctor Bellacci) –hermano de mi madre, y ella, se juntaron para continuar con la empresa y así fue como continuó.

¿Cuándo comenzó usted a trabajar como camionero?
La verdad es que toda la vida fui del camión, hice secundaria completa y en el año 1988 empecé a trabajar en los camiones.

Más allá de la responsabilidad o el compromiso de continuar con la empresa; ¿siempre le gustó este trabajo?
Sí, lo que pasa es que es de cuna, lo llevo en la sangre. Vengo de una familia que siempre se dedicó al transporte, tengo sobrinos y tíos que fueron camioneros.

Para ser camionero hay que tener vocación…
Si no se nace camionero, se puede trabajar, pero podes estar toda la vida desconforme por andar arriba del camión. El que nace camionero, lo hace con gusto.
En la ruta se deja afuera la competencia entre las empresas y pasamos a ser compañeros de ruta, uno sale a la ruta y teniendo comunicación con los demás, se siente más seguro.
Gracias a Dios en esto uno cosecha amigos y es bien conceptuado por todos.

Esta labor implica estar mucho tiempo fuera de la casa, lejos de la familia
Siendo camionero de ganado, ahora las cosas cambiaron, porque como está frigorífico acá en Salto, se vuelve cada dos o tres días, pero hay temporadas que se pasa una semana arriba del camión, durmiendo en la cabina y lejos de la familia.WhatsApp Image 2017-10-31 at 15.10.56
Navidades, Año Nuevo, fecha patria, todos los días se carga. Además hay muchos percances, arroyos crecidos, barro, y sucede que el 1º de enero es feriado, pero el frigorífico tiene que faenar el 2 y usted tiene que cargar el ganado el 1º, dejar a la gente en la mesa familiar e irse a trabajar.

¿La empresa siempre se dedicó al transporte de hacienda?
Cuando la empresa empezó en el año 1927-1930 se hacían cargas generales, se llevaba mercadería a las estancias y se volvía con lana, después cuando se empezó a trabajar con haciendas, se pusieron barandas y desde ese momento se empezó a cargar ganado general y cambiamos para hacienda. Hacemos fletes para todo el país, tanto traslados de campo a campo, como cargas a frigoríficos, de animales de cabañas, y reparto de cabañas.

¿Qué significa para usted la confianza que ha tenido Cabaña Bayucuá durante estos 70 años?
Hoy me toca a mí hacer la nota, pero se lo debo más al trabajo en familia, a mi padre y mi padrino.
Pero cuando uno trabaja con gente buena, uno se acomoda y es prácticamente uno más dentro de la familia de Bayucuá; han pasado cabañeros excelentes, capataces excelentes, los patrones también han tenido mucha confianza con mi familia, hoy me toca a mi, y tenemos que seguir el legado y así como intento continuar el legado, tengo que dar todo de mi para continuar dentro de la firma.
Clientes tan antiguos como Bayucuá en la empresa, es la única firma, ya que los demás cambian de generación y van cambiando; aunque tenemos varios clientes de punta.
Desde que empecé a trabajar con los camiones, el traslado de los animales que van al Prado, lo hago yo, pero el personal que tengo es muy de confianza porque los animales del Prado tienen un plus, pero no es tanto eso, sino el hecho de conocer el interior de la Rural del Prado para descargar rápido y demás.
Tengo buen personal y cuando no puedo, dejo en manos de otro y estoy tranquilo porque saben cómo es el trabajo con esos animales.
En el 2001 la empresa creció y ahora son cuatro camiones, yo ando en uno porque nací camionero (se ríe). No soy de cambiar mucho de personal y tengo el orgullo de que algunos estuvieron, y volvieron a la empresa, lo que me da más confianza y ellos ya conocen el sistema de trabajo.

Qué cuidados tiene en cuenta para el bienestar de los animales durante la carga y el transporte
Estamos siempre tratando de concurrir a charlas de bienestar animal, acondicionar los camiones como para que no se machuquen y demás.IMG-20171030-WA0010
En el caso de los animales de Bayucuá, María Mattos (integrante de Bayucuá), es muy especial en el cuidado de los animales, ella sabe de qué manera los cargo, y los animales del Prado van con arena, con bolsas de pasto al costado para que no se pelen.

En qué consiste el trabajo del transporte de hacienda en general
Primero se pregunta si hay que pesar el camión, porque hay muchos negocios al peso, hay que ver las guías, luego se va al establecimiento y acomoda a los animales de manera que viajen cómodos dentro del camión y después uno sale y a veces te lleva todo el día. Hay que tener en cuenta que la caminería está muy mal y las rutas han decaído mucho por el gran tránsito que hay y las distancias son enormes; antes se cargaba solo en el departamento de Salto, Artigas, Tacuarembó pero ahora tanto los frigoríficos como la venta de cabañas nos obliga a andar por todo el país.

¿Alguna vez tuvo un accidente?
Una vez tuve un accidente, en el año 1989, pero me recuperé bien, y en eso también tuvo mucho que ver la gente de Bayucuá.
Estoy agradecido a la firma, a todos los cabañeros como Máximo Pintos (quien trabajó varias décadas en la cabaña) a quien tuve el orgullo de conocer y trabajar con él.
A mi familia, a mi hermana (María del Carmen Muzzetti), que desde que mi padre falleció fue otro de los pilares de la empresa, a mi señora (Fabiana Porley) y a mi hija Francesca.

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El creador de una expresión de colores que dice mucho El creador de una expresión de colores que dice mucho

Con José Gallino, un graffitero profesional

José Gallino no sabía que su arte podría despertar tanta admiración como polémica. Le encantó venir a Salto, su tierra natal donde pudo expresar su arte sin censuras y homenajeando a un grande, a quien entendió que se le debía un reconocimiento en las paredes de su ciudad, y así pintó a Edinson Cavani en el Muelle de Alta Creciente, y días después a Cero Pelo “porque se lo merece por lo que fue en vida”, aduce sin titubeos y aclara que su intención es hacer más retratos de personajes populares de nuestra tierra. Pero estuvo en Salto días pasados pintando en dos días un inmenso mural que puede apreciarse en calle Uruguay al 300, aclara que le cedieron el muro como parte de un evento denominado Se Pinta Salto y que el lugar estaba en mal estado. Pero apuesta a que la gente valore y disfrute el arte tal como puede verse sin mirar atrás. gallino
Con este salteño que anda pintando muros en las ciudades más importantes del país y la región, nuestra sección semanal Al Dorso.

¿Cómo es tu historia, naciste en Salto, tu familia es de acá?
Sí, nací en Salto en 1986, tengo 31 años de edad, toda mi familia es salteña y si bien estoy viviendo en Montevideo y tengo hermanos que están radicados allá, como el caso de Diego que es artista también, somos todos salteños de pura cepa. Fui al Colegio María Auxiliadora, al Liceo y a la UTU, pero nunca hice Facultad ni escuela de Arte que me habría gustado. Aunque estoy a tiempo aún.

¿Como surge tu vocación o vinculación con la pintura y el arte callejero?
Empecé pintando en el año 2013, si bien siempre dibujaba desde chico y eso, comencé pintando en la calle de manera ilegal en algunos lados de Montevideo, iba de noche, o sea sin pedir permiso y después pude ingresar al terreno de lo legal, es decir, empezar a hacer graffitis pero con permiso de los dueños de los muros que íbamos a pintar, ahora siendo un arte mejorado, es decir, pude mejorar la técnica.

¿Y cómo fue eso de pintar ilegal?
Y era salir a pintar en la noche, me juntaba con algún grupo y andaba por Montevideo en algún muro dejaba plasmado algo. Y con la Policía siempre había problemas en estos casos (se ríe…), pero siempre fui por mi cuenta, empecé a pintar con un grupo pero después me independicé. Ahora estoy mejorando solo nomás.

¿Recordás cuál fue tu primer graffiti?
Sí, el primero que hice era un dibujo (piensa…) a ver, el primero que hice está pintado en la calle Cerrito (ahora Carlos Bortagaray) frente al Sanatorio Salto, y me llevó unas cinco horas hacerlo, pedí permiso allí, ese fue totalmente legal.

¿Cómo surge el mural que pintaste de Edinson Cavani en el Puente de Alta Creciente?
La idea fue mía nomás, vine a pintar a Salto porque me invitaron a participar para ilustrar ese lugar y me dijeron que trajera una idea y la saqué en el aire, cuando venía en el viaje en el ómnibus pensé, si Luis Suárez ya tenía una estatua, Cavani se merecía un homenaje así en su ciudad, porque era un reconocimiento para él. Me parecía que algo así para Cavani hacía falta.

Pero al astro futbolístico se te sumó la idea de pintarlo a Cero Pelo también ¿por qué?
-Sí mi idea era hacerle un homenaje a personajes salteños, personajes populares que todo el mundo conoce y siempre recuerda, uno que ya no está en Salto desde hace años recuerda a Cero Pelo por lo que era de pintoresco y de generoso. Entonces era un reconocimiento que valía la pena. Pero ahora con lo que pasó (se refiere a la polémica por el mural que acaba de pintar junto a Patricio Iurato en calle Uruguay donde antes había un dibujo de Rodríguez Musmanno).

Pero fue un accidente o ¿qué fue lo que sucedió con ese espacio?
La historia es que se hizo el evento este Se Pinta Salto, que estuvo muy bueno y había muros para pedir. Pero quienes se encargaron de gestionarnos ese muro en particular fueron los representantes del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y de la Intendencia de Salto, y en realidad nos explicaron que ese muro estaba en la ruina y que si bien tenía la obra que proyectó el arquitecto (Rodríguez Musmanno) estaba toda descascarada la pared y el arte como en el graffiti siempre se renuevan las cosas. Lo único que parece que en Salto no tienen esa cabeza y quieren como perpetuar las cosas por más que pase el tiempo y queden mal.

¿Cómo fue la invitación para venir a Salto?
Nos juntamos con la gente del MEC y también fui partícipe de generar la idea del Se Pinta Salto, y las cosas fueron saliendo, yo creo que estuvo divino el evento, a mi me encantó, porque he participado siempre de eventos de otros lugares y poder venir a Salto y poder hacerlo, estuvo buenísimo.

¿Dónde más has regado tus pinturas además de Salto y Montevideo?
He estado en eventos en Montevideo, pero además he podido pintar muros en el exterior, invitado por gente con la que me he contactado y me han invitado de Buenos Aires donde pinté murales y también en Río de Janeiro y San Pablo en Brasil. Yo viajaba por mi cuenta por ir de vacaciones a conocer esos lugares y me contacté con graffiteros conocidos de esos lugares y bueno, hemos podido hacer algo ahí.

Sos un graffitero profesional ¿te vas a dedicar a esto el resto de tu vida?
Bueno, ojalá pudiera vivir de esto, pensaba dar charlas en escuelas y promover un poco más el arte del graffiti, dar a conocer la técnica de cómo se pinta. Hace un tiempo tuve la oportunidad de hacerlo en Salto Nuevo, en el Liceo Nº4, donde me invitaron y me encantó poder charlar con los alumnos y compartir con ellos esta expresión artística, creo que fue una experiencia muy valiosa. Ojalá se repitiera. A fin de mes vamos a tener en Montevideo un encuentro con un grupo de graffiteros y vamos a ver qué pinta.

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“Contar con el apoyo de la familia es fundamental para desarrollarse profesionalmente y lograr éxitos en todos los aspectos de la vida.”

Con Mary Esther Rossi Aranguren Maestra Directora de la Escuela No. 83 de Colonia Rubio

POR: María Fernanda Ferreira

Mary Esther Rossi Aranguren tiene cuarenta años y desde hace dieciocho ejerce como docente y lleva seis años como Maestra Directora de la Escuela Rural No. 83 de Colonia Rubio, donde concurrió en su niñez. Su rica experiencia docente acompañada de un fuerte llamado vocativo la han ido fortaleciendo en la labor de educar y siente que ha elegido el camino correcto para desarrollarse integralmente.

1 – ¿Cómo y cuándo descubre su vocación por el magisterio?
-”Fui alumna de una escuela rural y eso marcó de forma muy positiva mí vida. Tuve maestros maravillosos Elsita De Sousa y Néstor Vairo a quienes admiro y respeto mucho porque fueron mí inspiración para elegir la carrera de Magisterio. Para asistir a la escuela recorriamos 5 km a caballo con mis dos hermano Luis y Mario.
Cuando terminé la escuela para seguir el liceo tuve que trasladarme a la ciudad de Salto. Separarme de mí familia fue muy difícil porque extrañaba muchísimo. Estuve en el Hogar Estudiantil Municipal por 8 años allí. Lo que me permitió hacer el liceo y parte de mi carrera de Magisterio”.

2-¿Cómo vivió la experiencia de formarse en el medio rural?
“Cuando estaba en 6to año de Liceo nos hicieron un test vocacional y a mi me dio cómo opción Magisterio. Desde que comencé mis estudios lo hice para ser maestra rural.
Siempre pensando en darle a mis alumnos rurales las mejores posibilidades para que puedan desarrollar sus talentos y brindarles igualdad de oportunidades que es lo que muchas veces les falta en el medio rural, tener las mismas posibilidades que un alumno urbano.
Soy maestra rural de vocación .Trabajé algunos años en escuelas urbanas pero en cuánto tuve la oportunidad de irme a la zona rural lo hice muy contenta. Poder volver a trabajar en la escuela donde fui alumna es una experiencia espectacular.
Trabajar en Colonia Rubio donde viven mis padres y donde conozco desde siempre a los vecinos de la zona es muy lindo”.
3 – ¿Cuál es la realidad de niños y jóvenes que viven en la zona rural?
“En la actualidad los niños rurales tienen muchas posibilidades en la comunicacion porque cuentan con acceso a Internet y a televisión por cable. Lo que les falta es la posibilidad a acceder a otras formaciones educativas y deportivas . Todo lo que reciben en ése aspecto es lo que se les brinda desde la escuela. Los niños rurales tienen a la familia muy presente en su educación y reciben corrección y apoyo constante de los padres. Hay formación en valores y respeto y éso se nota y valora mucho en la escuela”.
4-Compártanos alguna experiencia conmovedora que le haya marcado a lo largo de su experiencia docente…
-”Una experiencia súper emotiva la tuve éste año cuando mis alumnos y sus madres me prepararon una sorpresa para festejar el dia del maestro.
Prepararon vídeo con mensajes hermosos de mis pequeños y también de mis ex alumnos que a través de videos me enviaron su cariño y saludos muy emotivos.
La verdad que fue una sorpresa maravillosa. Ver todos los carteles y dibujos que me prepararon con tanta dedicación. Es un impulso para seguir trabajando y dedicando mucho cariño a la escuela rural”.
5- ¿Cómo se vive la experiencia de estar al frente de una escuela rura? ¿Cómo han sido sus vivencias en la escuela de Colonia Rubio?
-”Ser directora en una escuela rural es un desafío diario . Demanda mucho trabajo y dedicacion porque todo lo tiene que solucionar la directora.
Si falta la auxiliar tiene que cocinar y limpiar además de dar clases. Hay que hacerse cargo de llevar el surtido porque si falta algo no hay comercio o supermercado cerca.
Si se rompe la bomba lo tiene que solucionar. Tiene que cortar el pasto del parque, hacer la huerta, el jardín.
Mantener en buenas condiciones el local escolar. Organizar beneficios para comprar lo que la escuela necesita ya sea desde una cotina hasta papeles para armar las carteleras. Porque es responsabilidad del director que la escuela presente todas las condiciones necesarias para que los alumnos realicen su aprendizaje. Al ser maestra unidocente también se debe planificar las actividades para 8 clases que aunque tengas una en cada grupo tiene el mismo derecho a aprender los contenidos de su grado como si estuviera el un grupo de muchos niños.
En la Escuela No. 83 de Colonia Rubio se trabaja muy bien porque se cuenta con el apoyo de la comunidad de padres que colaboran y trabajan muchisimo para que la escuela les brinde lo mejor a sus alumnos”.
6-¿Cuáles son las fortalezas y vulnerabilidades de los medios rurales?
Las fortalezas que encontramos en la zona rural es las personas que viven allí. Consideran a la escuela cómo un lugar especial e importante para la zona y por éso siempre están dispuestos a ayudar siempre que se les pide colaboración.
Las vulnerabilidades de los medios rurales está dada por las grandes distancia que nos separamos y el mal estado de los caminos que dificulta el encuentro de la comunidad.
7-Una reflexión para compartir, desde su lugar de docente…
-”Desde mi lugar de docente creó que trabajar en la zona rural va mucho más allá del trabajo en el aula. Es necesario integrarse a la comunidad para que el trabajo en en la escuela tenga mayor éxito. Para que los alumnos logren un aprendizaje de calidad es necesario que la familia éste comprometida con el aprendizaje de sus hijos.
Éso se logra involucrandolos en los proyectos de la escuela y brindando espacios de participación.
Creó que el docente rural debe ser peomotor de cultura y participación . Por ése motivo desde el año 2013 integro el Grupo de Mujeres Rurales de Colonia Rubio.
Es un grupo de mujeres de la zona que trabajan para lograr mejoras sociales, económicas y culturales para su comunidad.”
8- ¿Cuéntenos sobre estos proyectos como el que se ha presentado en “Túnicas en Red”… como se involucran los niños y sus familias en estos emprendimientos?
-”Participar en concursos cómo el de Túnicas en Red que es organizado por UTE o los que organiza cada año Salto Grande nos brinda la posibilidad de investigar con un propósito que es presentar los resultados para ser evaluados por un jurado.
Investigar de esa manera es motivador para los alumnos y las familias que siempre se involucran y apoyan .
Más allá de los premios que se obtienen los concursos te brindan la posibilidad de integrar los contenidos del programa de cada grado para que a los alumnos les resulte interesante y disfruten de aprender. Todo eso se lo brinda la motivación de participar por un premio que aunque no se lo obtenga siempre se logra mucho aprendizaje y éso es lo más importante para nuestros alumnos.
9-A nivel personal. ¿Cuáles son sus aspiraciones y proyectos futuros?
-”Soy madre y esposa y mi deseo es continuar desempeñando ésos roles lo mejor posible. Acompañar a mis dos hijos en su crecimiento y formación es muy importante para mi. Creo que la familia es la base para ser feliz y cumplir con tus obligaciones laborales con entusiasmado y compromiso.
Tengo a mis padres y a uno de mis hermanos que viven cerca de la escuela donde trabajo y puedo visitarlos seguido.
Ello es muy reconfortante. Contar con el apoyo de la familia es fundamental para desarrollarse profesionalmente y lograr éxitos en todos los aspectos de la vida.”
10 -¿Qué rescate hace da haber elegido la carrera de magisterio? ¿Volvería a hacer la misma elección?
-”El rescate más importante que hago de mí carrera docente es que me permitió conocer muchas personas maravillosas.
Me permitió colaborar con la formación y aprendizaje de muchos niños . Todos mis alumnos me dejaron a su vez hermosos recuerdos.
Si tuviera la oportunidad de volver a elegir una carrera volvería sin dudarlo a ser una maestra rural”.

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Cristina Corbo: “Me siento honrada de trabajar en el Poder Judicial”

Tacuaremboense de cuna y salteña por adopción, es una carismática Alguacil del Poder Judicial, quien siempre, con una sonrisa, se encuentra dispuesta a colaborar con todo aquel que se arrime hasta la Sede Judicial y su despacho, pidiendo una orientación o la solución de algún “temita” jurídico de última hora.AL DORSO CRISTINA CORBO
Madre, esposa y abuela, reconoce haber dado su vida por el trabajo al que “ama”, y que mucho la privó de estar con sus seres queridos, aunque también confiesa que, es un compromiso que lo volvería a asumir, tras más de 30 años de servicios. Cristina, con su clásica espontaneidad, dialogó con EL PUEBLO, para esta entrega de AL DORSO que compartimos con ustedes.

¿Cuántos años trabajando en el Poder Judicial?
Ingresé al Poder Judicial un 18 de mayo de 1983, a través del primer concurso que realizó la dictadura, el que salvé y así quedé como funcionaria por el interior. Elegí desempeñarme en el Departamento de Tacuarembó (del que soy oriunda y del que me siento muy orgullosa); y a la vez, era estudiante de 2do año de lo que era la Escuela Universitaria de Servicio Social, carrera reglamentaria, que tuve que abandonar, porque en Montevideo no había vacantes en el Poder Judicial y así decidí venirme al interior como le mencioné.
Comencé a dar mis primeros pasos en la mesa penal; allí fui aprendiendo con un Alguacil, al que le tengo mucho cariño y ya no está entre nosotros, de apellido Amatriaín, quien se estaba por jubilar, y quien noblemente y con paciencia fue orientándome en la función.

¿Qué significa para usted su trabajo?, al que le ha dedicado la vida.
Después de muchos años entendí lo que aquél Alguacil que me enseñó a querer nuestro trabajo me dijo: “que lo que él dejaba era un trabajo hecho con amor”. Hoy lo sé y siento así; en aquella época para mí era una forma de ganarme la vida y una novedad; pero, poco a poco y más con los años, me fui encariñando y fui viendo la función social que cumplía a través de la materia penal, la cual estaba muy cercana a la persona que estaba privada de la libertad; ahí fui creciendo y madurando como mujer, como persona y como funcionaria.
Comencé a entender, de que me debía a esas personas que estaban privadas de la libertad, y a aquella esposa que no tenía más al compañero que la proveía de la subsistencia diaria, por ejemplo; de esas vivencias, tengo un montón, porque sabe qué, a esa gente también hay que tenerla en cuenta, porque lamentablemente no tuvieron las mismas oportunidades que tuvimos nosotros, por diferentes motivos; nadie es ladrón porque sí -refiriéndome a ciertos estractos sociales, claro está-; la vida no a todos les da las mismas oportunidades.

¿Recuerda alguna anécdota en particular?
Como no. Hubo un partido de fútbol en Tacuarembó – hablo de plena época de la dictadura-, jugado por el Club Policial y el Club Alerta (de los militares), el que fue tomando calor, hasta que el Director Técnico del cuadro de los militares-, sacó una pistola -que si mal no recuerdo era una 9 milímetros-, y disparó sobre el arquero, porque no pudo atajar un penal; lo que provocó una trifulca generalizada, razón por la cual estuvimos unos tres días tomando declaraciones en el Juzgado. En definitiva, se pudo probar que la culpabilidad del hecho la tuvo el Oficial que disparó y dos policías, los que fueron procesados –como era evidente en esa época-, sin prisión; hete aquí que, un buen día, llegó dicho Oficial al Juzgado, se reunió con el Juez, éste me llamó al Despacho, y me pidió que le entregara (al Oficial), el expediente; éste se lo llevó y nunca más lo devolvió. Ese episodio me marcó, pues esa injusticia, no teníamos a quién denunciarla. Eran los tiempos en que el Ministro de Justicia era el Dr. Bayardo Bengoa. Así fue.

Sabemos que le preocupa mucho la situación carcelaria; en su años de trayectoria, ¿ha percibido avances al respecto?
A lo largo de todos estos años he visto muy pocos cambios en las cárceles; pabellones que fueron construidos para albergar a unas 46 personas, termina con un hacinamiento de 80; hay presos que duermen en el suelo. Lo que hemos hecho es darles la oportunidad de trabajar en chacras, pero en lo demás, podemos decir que la mayoría continúa viviendo peor que los animales, tanto es así, que me atrevo a decir que, quisieran muchos presos de Santiago Vázquez u otras cárceles del país, poder vivir como los animales del zoológico de Salto, pues estos tienen mejor trato, una comida digna y un hábitab como corresponde. Se supone que la persona debe de salir rehabilitada, cosa que no vemos que suceda y si sucede, esa persona es estigmatizada. Sabemos que le cuesta mucho al Estado, pero con más razón, debería rehabilitar, resocializar y dar oportunidades.

La Justicia, por todo lo que ella significa, ¿es respetada y tenida en cuenta en la forma que debería?
Me siento honrada de trabajar en el Poder Judicial; por eso veo con tristeza que nunca se le ha dado el valor, el reconocimiento y el respeto que se le debe. Porque no todo pasa por una independencia económica que nosotros plebiscitamos y perdimos; pero al mismo tiempo sí. El Poder Judicial no puede ser rehén de ninguno de los otros Poderes del Estado, porque él, representa a la Justicia y ésta, no puede, no debe estar a la orden de la política. Lamentablemente vemos cómo todo se ha judicializado, y en vez de dirimirse cuestiones familiares, de trabajo o políticas en esos ámbitos, se involucra a la Justicia para que sea ella la que ponga paños fríos, cuando su deber es sí velar por solucionar controversias, pero no cosas que otros deberían hacerlo.
Creo que el propio sistema le ha quitado rédito y ha establecido en la creencia popular que, la Justicia es así nomás y demora a su antojo; ojo, recordemos que no es la Justicia la que hace las leyes ni establece los parámetros. La Justicia no es inoperante, tiene sus tiempos y hay que concedérselos.

¿Tuvo o tiene inquietudes gremiales?
Recuerdo que el primer paro en el que participé fue en plena dictadura, un 27 de junio de 1984, fecha en que se dio el Golpe de Estado; yo recién había ingresado al Poder Judicial, y le pregunté a mi compañero Alguacil, qué hacía, porque yo ni siquiera estaba afiliada –imagínense en esos tiempos-, y él me dijo: “hacélo gurisa”, y lo hice, sin tener demasiado conciencia de por qué lo estaba haciendo; hoy, lo puedo decir con orgullo, le hice el primer paro a la dictadura. También es verdad que fuimos muy pocos los que no entramos a trabajar, porque estábamos bajo amenaza de que si no lo hacíamos, íbamos a ser sancionados, presos, nada de lo cual sucedió; solamente anotaron que no habíamos concurrido. Evidentemente las cosas ya estaban cambiando en el Uruguay. Hoy en día nos enfrentamos a una realidad triste a causa de que el gobierno no cumple con una sentencia judicial en la que se le ordena cumplir con el pago de una deuda generada por el Estado, lo cual fue reconocido por el propio expresidente Mujica; ese dinero le corresponde al funcionario judicial, pues se lo ganó legalmente. Bueno, ese derecho, y todos los que lleguen a ser vulnerados, me tendrán en la fila de defensa, porque es lo que corresponde, pero, con medidas fuertes y contundentes, que creo es la mejor manera de lograr lo que se persigue.

Cuéntenos sobre su familia
Tengo tres hijos: Evangelina, María Virginia y Juan Pedro, y dos nietos: Evangelina me regaló a Felipe y María Virginia a Faustina. La vida me dio la posibilidad de ser madre y doblemente madre al ser abuela. Puedo decir que, en lo personal y familiar, me siento realizada como abuela, con ausencias como madre y completa en el trabajo. Tengo a mi madre, a quien quiero mucho, que vive con nosotros, y es quien nos congrega a la mesa como se hacía antiguamente, aunque no es tan fácil, por más que se esmera en cocinar delicias.

Por lo que acaba de decirnos podemos concluir que, fue difícil conciliar el tiempo entre su hogar y el trabajo.
Sí, absolutamente. Muchas veces volvía de trabajar y encontraba a mis hijos dormidos en el sofá junto a mi esposo, quien fue el que tuvo la posibilidad de estar más cerca de ellos. Trabajar en la mesa penal no era fácil; muchos domingos, por ejemplo, me iban a buscar y les prometía que volvía enseguida, y lo hacía recién a altas horas de la noche cuando terminaba el trabajo. Durante mucho tiempo me fue reprochado y con razón; hoy en día entiendo a mi esposo cuando me pedía frenar un poco, y por eso como abuela, hago de todo para cumplir, corro, voy, vengo, pero estoy. Ahora, también es cierto que hoy mis hijas, que ya son madres, me reconocen el esfuerzo, pues ellas también, en cierta forma, están pasando por lo que pasé yo en su momento.

¿Le preocupa el mundo en el que tendrán que abrirse paso sus nietos?
Por su puesto; en el que vivirán mis nietos y el de todos. Este tiempo es muy distinto al tiempo en que se criaron mis hijos y al mío propio, donde cometías travesuras que si hoy se las contamos a los jóvenes se ríen; éramos sanos, tanto física como psicológicamente. Estamos en una época de pérdida de valores, lo que es muy triste; el respeto del joven al adulto y entre estos, se ha deteriorado; la familia y su concepto ya no es el mismo y eso es una lástima porque la familia, es la base del todo.

¿Tiene deudas pendientes con la vida?
Tengo una enorme deuda que pienso saldarla cuando me jubile, y que es formar parte activa del Patronato de Encarcelados y Excarcelados; esa gente necesita de una mano, y creo que debo dársela.

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“Carlitos” Pereira, Un trabajador atento y servicia

Muchos lo hemos visto en el estacionamiento del supermercado El Revoltijo, ordenando el tránsito vehicular interno, haciendo ademanes a los conductores, saltando ágilmente la rampa para acomodar los vehículos. Siempre atento, sonriente y con mucha educación, dispuesto a guardar las bolsas con las compras de los clientes en el baúl de los autos, ganándose el cariño y la admiración de quienes acuden al supermercado céntrico.
Carlos Enrique Pereira, “Carlitos, tiene treinta y siete años, nació el nueve de enero de 1980, en Montevideo, pero de muy chiquito se vino a vivir a Salto con su madre y su hermana. Tenía 8 años cuando llegó, por eso los recuerdos de su niñez son en su mayoría de esta tierra de los azahares. Vivió un tiempo en calle Bilbao cerca del Parque Solari, y allí pasó muchos veranos jugando descalzo. Fue al Jardín 115 y a la Escuela 105 y después, cuando a su madre le dieron un apartamento cerca del Hospital, continuó sus estudios en la Escuela 3. Su padre falleció cuando él era apenas un niño y su madre, que murió hace algunos años, lo crió junto a su hermana, inculcando a ambos los valores de la amabilidad, el respeto y el buen trato para con la gente.
Fue justamente eso, su cordialidad y simpatía en la atención al cliente lo que lo distinguió entre tantos funcionarios del lugar y por eso hoy forma parte de esta sección donde cuenta su historia de vida y sus anhelos por progresar “para darle lo mejor” a sus hijos.

¿Cómo era de chico?al dorso - carlitos 2
“Era bastante pícaro (risas), jugué al fútbol en Almagro y después me dediqué a trabajar. A los 25 años arranqué en el Packing de Caputto”. Después estuve en varios lados, siempre buscando crecer y mejorar. Arranqué en lo Caputto, después estuve en la mueblería Llovet que ya cerró y con Ítalo Supparo en su supermercado, trabajé con Venturini en los productos Fénix como seis años, con Bordenave trabajé tres años más, también en la empresa de seguridad de Alberto Subí y actualmente estoy en el Revoltivo (supermercado del centro), ya hace tres años”.
¿Qué recuerdos tiene de su primeros trabajos?
“En todos los lugares que trabajé siempre me trataron muy bien, no tengo queja ninguna. A mi me gusta ir siempre progresando y por eso fui cambiando mucho de trabajos, buscando mejorar los sueldos y las condiciones. Pero en todos los lugares que trabajé siempre estuve muy bien y solo tengo agradecimiento por la oportunidad que me dieron”.
¿Cómo ingresó en esta empresa?
“Acá entré a trabajar porque los clientes hablaban con la patrona sobre como yo era con ellos, como los trataba, que era muy amable y bueno en lo que hacía. Mi función acá es cuidar autos, atiendo a la gente que viene con los carritos con sus compras, los acompaño hasta el coche y les descargo la mercadería. A los que llegan les hago señas donde hay lugar para estacionar, si tienen que esperar les digo que esperen un segundo y ordeno de la mejor manera el tránsito acá adentro”.
Tiene una forma muy particular de trabajar, es muy atento con los clientes …
“Sí, me gusta que la gente se vaya contenta y ando siempre saltando para acá y para allá. Lo que pasa que a mi me gusta que salga todo bien y poder irme a mi casa sabiendo que estoy haciendo bien mi trabajo”.
En su forma de ser, ¿salió parecido a alguien de su familia en particular?
“Yo salí así a mi padre, Rufino Gómez Pereira, fallecido hace muchos años, pero mi hermana tiene otra actitud y otro carácter, es más seria, salió más parecida a mi madre. Yo me casé con María Celeste Silveira y hace quince años que estamos juntos, mis hijos son Valentina de siete años, Camila de nueve y Carlitos de trece años que va al Liceo Nº 5. De mis hijos, Carlitos es el más parecido a mí. Todo el mundo en la calle le dice -¡el hijo de Carlitos que trabaja en el Revoltijo!- y eso es lindo, a uno lo incentiva a trabajar mejor”. Pero todos mis hijos de alguna manera salieron parecidos a mí, tienen un buen carácter, se dan con todo el mundo. Trato de enseñarles esos valores de amabilidad y respeto”.
¿Cómo es el trato con el público?
“El público no es fácil, hay de todo. Hoy en día se perdió mucho la honestidad y muchos valores. Trabajar con la gente no es fácil, a veces llegan malhumorados de la casa y uno tiene que ir viendo como llegan para saber como los va a tratar. Entonces yo observo cuando llegan y ya veo si vienen con pocos ánimos de conversar los dejo pasar nomás, pero a todos los saludo bien. Lo primero que me enseñaron mis padres fue que cuando uno llega a un lugar tiene que saludar a la gente y eso siempre lo hago”.
¿Le pasó alguna vez qué un cliente reaccione mal?
“Cuando alguna persona reacciona mal, yo hablo con el encargado y le informo lo que pasó. Porque este estacionamiento es privado y muchas veces viene gente que no va a comprar y estaciona acá. Mi función es informar que el estacionamiento es para quienes vienen a comprar acá, pero siempre de una forma muy cordial, trato de que la gente se vaya bien igual”.
¿Seguramente tiene algunos clientes preferidos?
“(Risas) Sí, tengo algunos clientes preferidos sí. Lo que pasa que la gente me quiere mucho acá. Algunos son más cariñosos o atentos conmigo, son macanudos, buenos conmigo, me tratan bien. A veces a fin de año me regalan cosas y son muy atentos y eso yo lo valoro mucho. A veces me ven por ahí y me saludan, me tocan bocina y eso me encanta, porque se ve que me quieren, y eso es lindo porque significa que estoy haciendo las cosas bien”.

¿Qué opina de la gente que va a trabajar de mal humor?
“Yo opino que la gente no tiene que ser así, venir de mala gana al trabajo. Si uno tiene problemas en la casa tiene que dejarlos en la casa, como siempre me decía mi padre. Y si uno tiene problemas en el trabajo no hay que llevarlos a la casa tampoco, porque la señora y los hijos no tienen nada que ver con eso. Yo tengo problemas, como todo el mundo y sin embargo no los traigo al trabajo. Una vez me pasó que mi hija Valentina, estuvo internada al borde de la muerte, cuando ella tenía tres años, estuvo en Ucinsa en el Sanatorio Panamericano. Fueron momentos muy difíciles, pero salimos adelante y por más que eso me afectaba mucho yo siempre iba a trabajar con la mejor cara”.

¿Tiene algún sueño para sí mismo o su familia?
“Conmigo acá están todos felices y contentos y me dicen que siga así, que voy a progresar en la vida. Mi sueño sería poder ir mejorando para darle lo mejor a mis hijos. Me gustaría que ellos sigan estudiando y se reciban de algo. A mi hijo Carlitos, le encanta el inglés y tiene buenas notas en inglés y quiere ser profesor. Yo por mis hijos hago todo, y voy a seguir trabajando para progresar y que se sientan orgullosos de mí y que vean que su padre sale siempre adelante. Quiero darles lo mejor a ellos. También quiero decir que agradezco a todos los clientes por el trato que me dan y a todos los patrones de los lugares donde trabajé”.

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El artista Wilkinson Freitas

Wilkinson Freitas Caballero “Neno”, es oriundo de Tacuarembó, pero está vinculado a nuestro departamento ya que cursó prácticamente toda la primaria en la escuela Rural Nº 84 de Colonia Aparicio Saravia.
Es pintor, fotógrafo y aventurero, se define como artista porque le encanta todo lo que hace.
El año pasado obtuvo el segundo premio del concurso de arte urbano y graffiti organizado por la Dirección de Turismo de Tacuarembó.

Cuándo y dónde nació; y cómo estaba compuesta su familia

Nací en Tacuarembó el día 14 de julio de 1984.
Soy de Tacuarembó, me encanta sus tierras, pero tengo un sentimiento muy profundo en la zona de Colonia Aparicio Saravia, una parte de mi está en Salto.
Somos siete hermanos, cuatro varones y tres mujeres; mi madre, y mi padre que hace once años que falleció.
Hoy estoy en pareja y tengo una hija de 3 años.

Dónde cursó la escuela
En Tacuarembó hice primero y parte de segundo, ya que ese año nos mudamos a Colonia Aparicio Saravia (Salto). En la Escuela de Colonia Aparicio Saravia cursé hasta sexto año.
Nos fuimos a la Colonia porque mi viejo se fue a trabajar a una estancia en la zona.
En esa época éramos entre once y dieciséis alumnos.
Qué distancia debía recorrer a diario para llegar a la escuela
Quedaba siete kilómetros, al principio íbamos a caballo, a veces en la camioneta de algún vecino, y luego mi viejo nos compró una bicicleta –creo que de ahí vino el amor a la bicicleta-.

Cómo surgió su iniciativa por ser artista
Eso ya desde niño lo traía, recuerdo que ya dibujaba o algún compañero me pedía que le hiciera algún trabajo.
También recuerdo que en la estancia donde me crié no había luz eléctrica, y me alumbraba con un farolito a querosén para dibujar. Ahí surgió todo.
Una de mis primeras obras manejando el pincel –que hasta el día de hoy la tengo en casa- es de un personaje muy popular de Salto; Horacio Quiroga. Tenía entonces unos trece o catorce años.
Mi hermano mayor es pintor y observándolo a él aprendí, y una vez que surge la iniciativa de pintar, compré las mismas tintas y pinceles acordes a lo que él usaba.

Estuvo participando de la Expo Prado este fin de semana
Sí, estuve exponiendo una obra en conjunto con las tres intendencias del norte; Artigas, Tacuarembó y Rivera donde la temática era fusionar paisajes u objetos relacionados con cada departamento y plasmarlo en la misma obra. Allí pinté ese collage con los tres cerros chatos de Rivera, arriba a la derecha representé el departamento de Artigas que si bien tiene las amatistas, pinté el tema carnaval; por eso la bailarina, y más abajo un atardecer con el Río Negro en San Gregorio de Polanco y luego la cascada del Indio próximo a Colonia Aparicio Saravia.

También ha recorrido muchos lugares en bicicleta
Sí, he recorrido muchos lugares tanto por hobbie o como fotógrafo de la naturaleza, y también como guía, llevado a grupos de bikers.
Mis recorridos son todos en bicicleta, tanto para fotografiar o como aventura.

Cuál es su obra favorita
Hubo obras que me llegaron mucho, tengo obras guardadas hasta el día de hoy. Creo que a todos los artistas les pasa que se enamoran de sus obras y no las quieren vender, o no quieres deshacerte de ellas, pero está esa parte que si quieres vivir eso, te tienes que desprender.

Qué trabajos importantes ha realizado
He pintado murales en la ciudad, así como en interior de casas, tengo una obra de hace unos siete años –un dibujo de mi autoría, porque también me piden réplicas llevándola a mi estilo-, soy muy amante del comic, también dibujo mucho y realicé el dibujo de un guerrero criado por una loba –parecido a la historia de Rómulo y Remo- donde muere la loba que viene a ser su madre, y donde él entra a un lugar tenebroso con la loba en brazos para darle sepultura, y es una pintura que está muy buena.

Qué lo inspira para realizar las obras
Depende mucho el momento emocional; hay veces que la inspiración está mucho más a flor de piel y surgen esas cosas espontáneas.
Si bien tengo mis horarios, pinto en cualquier momento. No necesariamente tengo que estar en un lugar tranquilo para hacerlo, ahora el Prado había mucha gente observando, pero yo estaba en lo mío, conversando pero también pintando.
Cuando estoy tranquilo en casa, me gusta pintar a la noche, es cuando está más calmo y la noche tiene otra magia.

Alguna vez se propuso dedicarse a otra cosa
No, incluso últimamente me estoy proponiendo salir adelante con esto, ampliarlo, de alguna manera voy subiendo un escalón más, voy haciéndome conocer, porque nunca era de mostrar mucho más que a mis compañeros y familiares, y no hacía caso cuando me decían que me animara a participar de algún concurso.
Ahora estoy en un proyecto con otro ciclo viajero; José Fernando Pou Rava que tiene la misma pasión de bicicletear., nos conocimos este año y surgió la idea de recorrer el país profundo, por caminos pocos transitados y hacer notas, fotos y videos a diferentes personas. Tenemos el espacio en una revista donde ya publicamos.
N de R- Como artista Wilkinson tiene muchas anécdotas, pero al ser consultado rápidamente recuerda una: “Dentro del mundo del arte, me gusta todo, me gusta lo abstracto, lo real, lo sub rea, impresionismo, etc, y también hago remeras personalizadas. Un día me pasó que tenía un trabajo que me pidieron de un día para el otro, estaba pintando y tenía el frasco destapado, se me cae al suelo y salpicó pintura para todos lados, se me manchó toda la remera… Podía lavarla, pero ya tenía una parte pintada entonces se me ocurrió dejarla secar, agilicé con un secador de pelo, y como era la espada de Arturo clavada en una roca, a las manchas le agregué como si fueran manchas de sangre, y después unas manchas más grandes le fusioné un efecto de humo; en definitiva le conté al cliente lo que me había pasado, pero le encantó e incluso me preguntó si le iba a costar más.

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Una joven que lucha por las causas justas

Con la Lic. Natalia Pintos Villa

Natalia Pintos Villa podría llegar a ser una salteña del montón, una gurisa de barrio, una persona que se cuela entre las miles que andan por la ciudad haciendo su trabajo, cumpliendo su rol y ejerciendo su profesión con nobleza, seriedad y dedicación. Sin embargo, su historia dice mucho.
Viene de un barrio por el cual aduce que fue siempre estigmatizada, cuenta que pasó penurias en su niñez por las IMG_2477precarias condiciones económicas, pero que el esfuerzo de sus padres los que siempre la sacaron adelante, hicieron que esas situaciones pasaran a ser solamente una anécdota.
Con metas claras y objetivos trazados, y con un claro ejemplo de superación, tomando a la educación como única herramienta que puede generar las condiciones de igualdad en la vida, esta salteña que se dedicaba a cocer día y noche para pagar sus estudios en el liceo nocturno y culminar posteriormente una carrera universitaria, cuenta su historia en nuestra sección semanal Al Dorso.

¿Natalia, hija de qué barrio sos?
Nací y crecí en el barrio Fátima hace 30 años. Viví allí siempre con mi familia, donde mi padre era obrero y mi madre ama de casa, junto a tres hermanos. Fui a la Escuela Nº105 y crecí en ese entorno, yendo a la escuela y estudiando, porque sabía que era la forma de salir adelante. Luego fui al Liceo y completé mis estudios en el Nocturno. Pero para esto tuve que ponerme a trabajar desde muy chica, primero para ayudar en mi casa y segundo para poder cubrir los gastos que me imponían los estudios y me hice modista, entonces pasaba todo el día cociendo y haciendo trabajos, aunque trabajé de todo un poco para poder terminar el Liceo al cual iba de noche. Para mi fue una gran satisfacción poder hacerlo.

Después vino la posibilidad de entrar a la Universidad, ¿por qué elegiste estudiar Ciencias Sociales?
-Primero que fue mi esposo, Diego, con quien tenemos un hijo de 6 años y una hija suya de 16 y que convive con nosotros, quien me impulsó a hacer esa carrera, quizás por todo lo que yo siempre hablaba de la justicia social y de trabajar para ayudar a las personas que viven en estado de vulnerabilidad. Pero creo que fue una buena opción y actualmente también estudio profesorado de Sociología porque he encontrado una vocación en la docencia tanto con los más chicos, como con los adultos.

¿Y qué aprendizaje sacaste de todo esto?
Mis padres me transmitieron muchos valores, lo más importante de la vida que es el trabajo, la honestidad, la seriedad, el compromiso, la humildad. Cosas que intento aplicar en cada momento, porque fue mucho el sacrificio que hice en base a ese aprendizaje de vida, pero todavía siento que no he logrado mis metas, yo quiero ser y quiero hacer. Tengo mucho por hacer para salir adelante en la vida y demostrar que uno por más sacrificio que haya pasado, siempre se tiene tiempo para salir adelante y desarrollarse en lo que uno se propone. Porque en mi nunca estuvo el pensar que una vez recibida, consigo un puesto en un lugar y ahí me quedo, no, para nada, yo quiero ser y quiero hacer posible muchas cosas y estoy seguro que podré lograrlo.

¿Pasaste dificultades?
Sí, claro, hubo momentos difíciles pero de todo uno aprende algo, como por ejemplo que nada es imposible. Hubo momentos en los que no teníamos ni para comer, pero asimismo mis padres me dieron todo lo que podían y sobre todo me enseñaron muchas cosas.

¿Decís que por mencionar que eras del barrio Fátima te discriminaban, te sentiste así alguna vez?
-Sí, en realidad por el solo hecho de decir que venía del barrio Fátima, muchas veces la gente te miraba de costado o te decía cosas como haciéndote saber que venías de un barrio peligroso. Puede ser que haya personas que lamentablemente entraron en el consumo de drogas o se prestaron a la delincuencia, pero también hay mucha gente trabajadora y honesta en el barrio, y no se puede andar mirando pequeñeces. Porque somos un barrio de gente humilde, pero no gente mala.

¿Cuál es entonces una de las causas que consideras que son justas para la sociedad?
Una de las causas por las cuales considero que hay que luchar porque es de estricta justicia social, es el proyecto para lograr una jubilación para las amas de casa. Porque considero que son mujeres luchadoras que son el puntal de un hogar y en ese caso, merecen una recompensa por tanto trabajo dedicado a sacar adelante una familia, y para que las mismas brinden un aporte a la sociedad.

¿Dijiste que encontraste tu vocación por la docencia, eso fue cuando estuviste dictando clases por el Plan Ibirapitá en los cursos de alfabetización digital del Ministerio de Educación y Cultura?
-Sí allí hubo bastante de esto, los cursos son del MEC, impartidos por la coordinación local de la que el referente es Marcelo Rodríguez de Ávila y la idea es formar a los adultos mayores que accedieron a su tablet a través del Plan Ibirapitá. Los cursos se dictaron en forma gratuita y allí se les enseña lo básico, como para introducirse en el tema y en ese plan tuvieron cinco clases, cuatro de aprendizaje y una de repaso. Fue una experiencia muy linda, porque ellos entre todos se ayudaban, eran muy colaborativos y se armó un lindo grupo, incluso se hizo hasta una despedida que terminó siendo muy emotiva cuando terminaron el curso y eso que fueron solo cinco clases.

¿Allí surge la vocación por la docencia?
Sí, pero sobre todas las cosas quiero especializarme y en ese caso poder lograr cosas positivas y como todo lo que me gusta está relacionado con las ciencias sociales, estudio profesorado de sociología.

¿Crees en la educación como pilar de la sociedad para el desarrollo individual de las personas?
Sí claro, creo que es la herramienta que tiene la gente para lograr la igualdad, pero además es la oportunidad que tiene para alcanzar el crecimiento y el desarrollo personal en todos los aspectos. La educación debe ser accesible a todo el mundo, todos deben poder llegar y por causas como esas hay que luchar.

¿Cuándo consideras que llegarás a cumplir tus objetivos?
Ah, yo quiero hacer un aporte y que trascienda, quiero trascender en mi trabajo, no por vanidad ni nada por el estilo, sino para hacer algo que valga la pena el haber pasado tanto esfuerzo. No puedo quedarme en un título, tengo que apostar a seguir trabajando para darle un aporte importante a la sociedad y sobre todo a los que vengan después de mi. Quiero trabajar por mi ciudad, por su gente, por los distintos barrios, por la comunidad, quiero que las cosas sucedan y para eso hay que trabajar y aportar en serio. Y cuando sienta que lo estoy haciendo, voy a considerar que estoy logrando hacer algo por mi gente y por las causas por las que he querido luchar siempre.

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Karina Carrara: una artista en creación permanente

“¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡Oh gracia! brotaron rosas como estrellas”
(Juana de Ibarbourou)

“Pinto desde siempre y agradezco haberme formado con grandes maestros”.
Karina Carrara es una de las exponentes del arte pictórico salteño que ha sabido marcar presencia por su talento y creatividad, tanto en su Salto natal como en varios países del mundo donde sus obras han tenido un importante impacto. “Pinto desde siempre y doy gracias de tener la posibilidad de haber conocido diferentes partes del mundo donde pude formarme en muchos talleres y con grandes maestros” – nos cuenta. Carrara es una artista plástica convencida de que el arte juega un rol fundamental en el ser humano…. el arte genera una fuerza que mueve al karina carrara001mundo y hace la vida mucho más bella y llevadera. Si nos introducimos a la historia, podemos saber que pintores y escultores de la escuela clásica se dedicaban a imprimir en sus obras la majestuosidad que las élites del país querían reflejar. Todos los artistas tenían que conocer las técnicas, y para estar a la vanguardia, apropiarlas a sus contextos culturales.

¿En cuál momento de su vida se percató de su vocación?
-”No tengo idea, es algo que nació conmigo, es mi forma de vivir, es mi pasión, es mi combustible, oxígeno… así que creo que es desde el comienzo y hasta el fin. Es como respirar.
La respiración es lo primero que hacemos y lo último… entre uno y otro transcurre la vida”.

¿Cuál fue su primera obra pictórica?
No podría definir.
Me recuerdo haciéndole cartitas a los Reyes Magos Melchor Gaspar y Baltasar… como no sabía escribir…les dibujaba para que me entendieran…. Siempre me entendieron!!!! El arte es universal !!!

¿Cuán necesario es para el ser humano que se exprese mediante el arte?
“Creo que sin arte la vida seria una gran tristeza, un desierto infinito monocromático, un lugar donde yo me escaparía, no podría respirar.
Sin música, sin colores… NO”.

Cuéntenos como fue su experiencia con las rosas…
Las Rosas nacieron desde mi admiración a Juana de Ibarbourou y su poema Dulce Milagro.
Fue mi inspiración pero, al exponerlas, la gente se hizo dueña de mis rosas y cada quien le dió la devolución que sentía.
Desde una versión mística relacionada a la fé, pasando por lo romántico, laberintos de pétalos sinuosos que sirven para meditar, hubo interpretaciones infinitas.. hasta eróticas, etcétera y me encanta.
¿Cómo se genera la conexión entre el público y la obra?
-”Un círculo energético se forma entre la obra y quien se para en frente… es una interrelación única, cada cual ve y siente lo que quiere.
El artista no hace concesiones… pinta… suelta.. crea… luego todo fluye”.
“Es mágico. Las obras eligen con quien irse. Quienes las merecen. Quien las necesita. Dónde y con quién amanecer y ser testigo de la vida familiar”.

Cuéntenos sobre sus exposiciones….
-”Hace mucho tiempo que empecé a exponer colectivamente y personal. Viviendo en la Turquía profunda y en plena guerra del Golfo, recuerdo una Navidad que pinté un mural de esperanza para celebrar la misa cristiana en un país musulmán, un invierno muy crudo, mucha nieve, con temor, lejísimo de mis padres, ese mural, esa exposicion me salvó, me dió esperanza, mientras pintaba recuerdo que sentí que era posible superar ese momento. Cada color que ponía pedía volver a abrazar a mis padres. Si podré creer que el arte salva vidas . Por eso cuando tengo la posibilidad de poner color en un muro gris… soy enormemente feliz”.
“APUESTO A PINTAR SOBRE EL AMOR, LAS FLORES Y LOS PÁJAROS”

Si tuviera que reflejar en una obra la realidad que estamos viviendo— ¿Cómo sería la misma?
-”Hay tanto conflicto. Un caos. Yo apostaría a pintar amor, flores que nacen, dan perfume en silencio, pájaros que a pesar de estar peligrando su vida por los químicos y la violencia humana… siguen cantando cada amanecer y saludan al sol cuando se quiere ir …”
¿Cómo define su personalidad?
-”Fui una niña muy mimada por mis padres, muy amada por compañeros de vida, adoro a mis hijos y mis nietas, mis amigas son las de siempre y siempre están…debo de haber recibido algún agravio, pero juro que no lo registré, sólo voy viajando en esta vida en la energía del amor. Creo en las leyes universales, causa y efecto… Doy y recibo, recibo y doy.
Pero también corre sangre tana por mis venas, soy pura pasión. La pasión por lo que amo y creo, me dura mucho… alguna rabieta… un ratito, suelto, no me hago cargo de problemas ajenos”.
ESCRIBAN POEMAS… VIVAN CON ARTE…..

Una reflexión para compartir desde su larga experiencia en el arte…
-”Yo creo que sin arte la vida es muy difícil y si tienen ganas de cantar… no lo hagan solo bajo la ducha, busquen un grupo de coros, no se priven de cantar.
Si les gusta dibujar, dibujen, si quieren pintar busquen un taller donde encontrarse con otras personas con las mismas ganas, si les gusta bailar, bailen, hay muchos profesores de danzas. Escriban poemas, lean libros, vivan con arte.
Cocinen con arte. Es más fácil y llevadero.
Darse la oportunidad de dar rienda suelta a la creatividad hace bien al alma”.

¿Qué características tiene el taller que dirige para niños?
-”A mi casa vienen niños de 10 y niños de más años vividos pero con alma de 10.
Cuando cruzan la puerta, la edad queda afuera. Los colores sanan, rejuvenecen, dan paz, armonía, alegría. Me entrego a cada uno y juntos disfrutamos de los logros”.

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Hoy con Esc. Alberto Beriau

Notario y nacionalista de vocación; supo caminar entre gigantes como Wilson Ferreira, Fernando Oliú y otros tantos, en los momentos más difíciles de la historia del país.
Hombre de una conducta intachable, tanto en la area cívica como en la profesional, es, sin lugar a dudas, uno de los más destacados y queridos salteños; respetado y admirado por propios y extraños.
Sobre su vida -trabajo y pasiones-, conversamos con él, para esta entrega de AL DORSO.ESC. ALBERTO BERIAU

¿Qué lo hizo elegir la carrera de Escribano Público?
Yo estaba cursando tercer o cuarto año del liceo, y tenía que definir mi futuro estudiantil. Tenía un tío materno, Juan Alberto Errándonea Guerra, quien era rematador y estaba vinculado al sector inmobiliario, que siempre me impulsó a que siguiera esa carrera, por lo cual comencé a cursar tanto notariado como abogacía, inclinándome por la primera; si bien pensé en continuar, cuando se comienza a ejercer la profesión, no se hace tan fácil, más en aquellos tiempos en los que se tenía que viajar a Montevideo porque no se la podía hacer en el interior, aunque en Salto ya habían comenzado los cursos.
Notariado se ejerce dentro de lo que se concibe como la “paz jurídica”, donde el dar fe de actos, es una misión importante dentro de una sociedad, principio que he tratado de seguir en todos mis años de ejercicio, más de 44 años, -presumo que a fin de año me estaré jubilando-, donde creo haberlo hecho de la manera más profesional posible.

Dicha profesión, ¿le ha dado satisfacciones?
Durante tantos años, la profesión me ha permitido cosechar muchas amistades, tanto dentro del gremio como fuera de él; y al cabo de tanto tiempo, puedo decir que me siento conforme por la decisión que tomé en su momento de elegir la profesión de Escribano Público.
Recuerdo a grandes colegas de aquella época en la que recién me había recibido, como los escribanos Zunini -con quien trabajé mi primer mes como profesional-; Irazoqui, con quien tuve una estrechísima relación de amistad y profesional, teniendo juntos el primer estudio notarial por muchos años; Cazabán Goncalvez, Macció, y muchísimos más, por supuesto, que han sido referentes aquí en Salto, no solamente dentro de la profesión, sino que también como ciudadanos.

En los últimos tiempos, el gobierno nacional ha tomado determinadas medidas que muchos de sus colegas, o la mayoría de ellos, consideran golpes directos a la escribanía, ¿cuál es su opinión?
Uno, que ha ejercido la profesión durante tantos años en un esquema jurídico y social determinado, donde el secreto profesional, por ejemplo -uno de los aspectos que creo son a los que se refiere-, era invulnerable, o tendía a serlo; hoy, se enfrenta a distintos factores, que creo que son los que juegan, que hacen que esa libertad individual y el derecho incluso a la privacidad, se esté vulnerando, se esté perforando, de alguna manera, en parte, por organizaciones internacionales que presionan a los gobiernos para obtener información, por distintas razones: combate al narcotráfico, tráfico de armas, etc., etc. Por un lado, exigen que los gobiernos tomen determinadas medidas de invasión de la actividad privada, para conocer datos o para evitar la proliferación del delito. Por otro, también hay un afán recaudatorio, o un afán de conocer, de investigar para obtener más información, a los efectos de poder tener más elementos para aumentar la tributación. Entre esas dos líneas -que pueden considerarse presiones-, surgen este tipo de normas que dificultan la actuación y comprometen, muchas veces, al propio Escribano, porque en definitiva, lo hacen partícipe de cierta falta de confianza hacia el propio cliente, lo cual no es nada fácil para ningún profesional. La pregunta apunta a un tema muy álgido en estos momentos, donde no es fácil ni agradable manejarse.

Sumado a su condición de notario, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que otra pasión –pues hay varias- es el Partido Nacional, ¿por qué blanco?
Porque es una convicción. Mi padre y mis familiares más cercanos eran blancos; por lo tanto, el primer impulso fue ser blanco, por una razón de sangre. Pero después, a medida que empecé a leer la historia de Uruguay, me sentí más convencido de esa decisión tomada de niño. Entonces, podríamos decir que, los factores emocionales fueron los que de pequeño me llevaron a ser del Partido Nacional, y fueron los factores racionales los que me impulsaron a militar cada vez con mayor determinación en el Partido, teniendo la suerte que siendo joven, apareció la figura de Wilson y el Movimiento Por la Patria, sector donde milité siempre y con el que me sentí muy identificado.

Cuéntenos cómo conoció a Wilson
Tuve la suerte de conocer a Wilson personalmente, el 29 de diciembre de 1981, con Adela, mi esposa. Recién nos habíamos casado y fuimos a Londres; lo primero que hicimos al llegar, fue ir a ver a Wilson. Recuerdo que hablamos por teléfono, y nos dijo que fuéramos a su casa; cuando llegamos, a las 6 de la tarde, estaba con su señora, Susana Sienra, y charlamos hasta las 11 de la noche.
Me acuerdo patente que llevamos una carta de Fernando Oliú, una gran figura del Partido Nacional, y un salteño notable.
Wilson parecía un hombre duro, y de hecho lo era en el combate; pero, al mismo tiempo, siempre tenía una sonrisa y una proximidad con el otro, que reflejaba lo que era: un hombre de muy buen corazón.

Háblenos de Fernando Oliú
Fernando Oliú fue una gran figura del Partido Nacional en esos años. Fue Sub secretario del Ministerio de Instrucción Pública, como se llamaba e aquélla época, en el segundo período de gobierno blanco -, colegiado (1963 -1966)-, cuyo titular era el Profesor Juan Pivel Devoto, quien no tengo la menor duda, fue el mejor Ministro de Instrucción Pública que tuvo éste país, desde todo punto de vista.
Cuando el Plebiscito del 80, era él (Oliú), quien venía a Salto, en todo el período previo; informó sobre el proyecto de reforma constitucional que se estaba esbozando en las reuniones que se hacían en varios lugares, como en los estudios de colegas y en el mío propio. Hasta el período posterior, en las elecciones internas de 1982, Fernando fue la figura que aquí permanentemente venía e informaba sobre lo que estaba sucediendo a nivel nacional. Lamentablemente, murió muy joven, a los pocos días del inolvidable acto en el obelisco, el de “Por un Uruguay libre sin exclusiones”, en cuyo estrado él estuvo presente; fue una enorme pérdida para el Partido Nacional. Tuve la suerte de tener una gran amistad con él, así como la que tuve con muchos otras figuras de “Por la Patria”, con los que compartí esos tiempos tan difíciles.

Como le preguntamos respecto a la profesión, ¿la política, también le dio satisfacciones?
Sí, absolutamente, no sólo dentro del Partido, sino que también fuera de él. En aquélla época, después del plebiscito del 80, acá en Salto se creó lo que se llamó la Interpartidaria; reunión en la que se juntaban integrantes de distintos partidos políticos, que trataban de intercambiar información, y a veces tomar resoluciones comunes respecto a temas que interesaban a toda la ciudadanía. Entonces, realizábamos reuniones, muchas de las cuales se hicieron en mi escritorio, en calle Artigas 926; muchos lo recordarán. Allí, iban dirigentes de todos los partidos: colorados; blancos, por supuesto; frenteamplistas, recuerdo a Andrade Ambrosoni y al Dr. Carlos Texeira; y cívicos. Por lo tanto, puedo decir que tuve siempre buena relación con gente de todos los partidos, que en esa época luchábamos por una misma causa: la democracia.

Militando en tiempos tan turbulentos, ¿sintió que en algún momento puso su vida o la de sus seres queridos en peligro?
Poner en riesgo la vida, no; nunca me pareció que lo estaba haciendo. Lo que sí le puedo decir, es que no era un tiempo en el que fuera fácil hablar; había menos posibilidades de hacerlo en los medios, y ahí sí, se sentía la presión. Pero nunca creía que estaba en riesgo ni mi vida, ni la de mis seres queridos; nunca creí tener tanta importancia como para merecer ser objeto o el objetivo de alguien, para eliminarme. Lo que hice en ese entonces, lo hice por convicción, me pareció que debía hacerlo, porque ese era mi pensamiento, esas eran mis ideas.

En la histórica noche del 15 de junio de 1984 en el Ciudad de Mar del Plata II, que trasladó a Wilson desde la Argentina al Uruguay, ¿Alberto Beriau, estuvo presente?
Sí, estuve. Fue algo impresionante. El Ciudad de Mar del Plata II, tenía capacidad apenas para unas 300 personas, y las que habían eran mucho más, casi 500, como usted dijo. La organización del Partido Nacional trató de que pudiera haber gente de todo el país, la cual no toda era perteneciente al partido. De Salto fuimos: el Esc. Edison Zunini, el Dr. Leonel Etchenagusía, y yo. Tomamos el ómnibus en la Terminal de Concordia, y al llegar a Buenos Aires nos fuimos directo al puerto. Y la verdad que, cuando llegamos, había una multitud con tal entusiasmo – pese a que era una jornada de incertidumbre, porque no sabíamos qué iba a pasar en esa travesía ni en la llegada-, tan emotivo de ver, que nos olvidamos de qué pasaría.
En ese momento llegó Wilson con el Dr. Hipólito Solari Irigoyen, nieto de Hipólito Irigoyen, una figura importante en el gobierno de Alfonsín, y subimos al barco. Bueno, como la capacidad superaba a la del barco, pasamos toda la noche en la cubierta, pues no había camarotes disponibles. Ahí nos cruzamos con personas de todo el país; era una noche de mucha niebla, la que al empezar a disiparse, al alba, nos permitió ver que estábamos rodeados de barcos de guerra; pero claro, no sabíamos en qué parte estábamos, y un militante blanco, marinero, nos dijo: estamos frente a Punta Espinillo, cerca de la desembocadura del Santa Lucía. Recuerdo que el Capitán Giani -quien subió con dos oficiales más a entrevistarse con Wilson-, tenía ordenes de bajarlo allí, y Wilson le dijo que él había sacado un pasaje a Buenos Aires – Montevideo, y que como pasajero que era, se bajaría en el Puerto, no antes, y desde el Ciudad de Mar del Plata; en fin… Lo demás es conocido. Lo que puedo decir es que, Wilson, estaba sereno, tranquilo, con una determinación clara: volver al Uruguay.

¿Se considera un hombre familiero?
La familia para mi es la base de todo, la base primordial de la sociedad. Ojalá la misma pudiera tener mayor vigencia, pues creo que una de las principales causas de las dificultades que pasamos como sociedad, proviene de la destrucción del concepto de familia y los valores que ella representa.
Hace varios años que estoy casado con Adela, con quien tuvimos dos hijas, María Adela y Agustina. Creo que con Adela conformamos un hermoso hogar, por lo cual estoy agradecido.

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La mamá del corazón de Alejandra, la niña Piel de Cristal

Hoy, con María Martins

Un ejemplo de lucha y entrega de amor, así es el caso de María Martins, una mujer, madre de seis chicos, entre ellos, de Alejandra Morales, su hija del corazón, que padece Ictiosis Ampollosa, un derivado de la enfermedad Piel de Cristal.
Hoy, continúa en la lucha para que Alejandra pueda alcanzar día a día una mejora en su calidad de vida a la vez que sigue al frente de su familia, buscando la felicidad de todos sus hijos.

¿Cómo entró en contacto con Alejandra?
“Ella sabe que es mi hija del corazón, que su mamá fue a tener familia y la dejó conmigo porque no podía tenerla. Lo que pasó fue que ella quedó de pasar a buscarla en unos días y no volvió más. Cuando llegó a mi, no estaba controlada ni medicada, estaba fuera de salud pública. Nació y estuvo treinta días internada, pero la mamá no volvió a los controles por eso cuando yo la agarré (un año y tres meses) estaba tan mal”.

¿Fueron difíciles esos primeros momentos?
“Al principio fue muy difícil para todos. A mi me detuvieron, porque ella estaba requerida por salud pública y yo la tenía conmigo pero no tenía ningún papel. Pasó que en esos días, ella se brotó toda y yo no sabía que hacer. Cuando llegamos a emergencia se armó todo un lío, incluso había gente que me decía que yo podía ir presa. Ese día estuve en emergencia, hasta que encontraron a la madre y la trajeron para que explicara porque la tenía yo. En ese momento, en la situación en que ella se encontraba, todos me decían que no me involucrara porque el panorama era muy difícil. Entones me fui a Montevideo para tratarla y allá se armó otro problema enorme, porque en el Pereira Rossell me pedían los papeles y yo no tenía nada. Cuando volví, tuve que empezar con el tema de la tenencia y ver como iba a hacer para atenderla”.

¿Ella necesitaba mucha atención?
“En ese entonces, yo estaba sola, embarazada y tenía cinco gurises, el más chiquito de un año y medio y todavía usaba pañales y se sumó Alejandra, con todas las dificultades que tenía. Ella necesitaba muchas cosas, pañales especiales, medicación, aceites, una atención permanente y eso era pesado para mí, era caro. Yo tenía una retención, pero eso no me alcanzaba, además, alquilaba. Le dije a (el Dr. César Suárez), ¡si yo dejo de trabajar no puedo! No tenía ni siquiera una cama que me sobrara y ella tenía que dormir solita, no tenía un latón especial para bañarla porque ella se baña con agua con avena y así muchas cosas más”.

¿Ahí comenzó la campaña televisiva para recaudar cosas para Alejandra?
“En ese momento yo veía una enorme montaña frente a mí y nadie me daba una salida. Habían pasado casi tres meses y me hablaron para salir a los medios a pedir ayuda. Decidimos no pedir plata, pedíamos pañales, cremas, aceites, cosas para ella. El día que llegaron a hacerme la nota, no tenía ni para comer, porque estaba pasando muy mal, pero solo pedí cosas para ella, en ningún momento pedí nada para mí y recalqué una cantidad de veces que no me dieran plata. Lo importante para mí era conseguir la medicación, las cremas, los aceites, para levantarla. En aquel momento el gobierno no nos ayudaba, en el Hospital nos daban algunas cremas pero no eran suficientes. Entonces, largamos eso y empezamos a salir en los medios”.

¿Recaudaron muchas cosas?
“Durante dos años la gente me siguió llevando pañales, teníamos la cuna de ella llena de cosas. Me acuerdo que un niño me dijo que había juntado la plata de su merienda y me había comprado un frasquito de vaselina. Ese tipo de gestos eran inmensos para mí. Todo me ayudaba, por más poquito que fuera. Una señora se vino desde la Colonia 18 a traerme un litro de vaselina y se lamentó porque no había podido traerme más, pero esas cosas así y el esfuerzo de cada uno permitió que ella se mejorara y yo estoy inmensamente agradecida”.

¿Alejandra continuó creciendo y mejorando?
“Con la medicación y la atención necesaria, ella repuntó. Arrancó en el CAIF Mi Refugio y después sentí un poco el rechazo porque no querían anotarla en ninguna escuela, hasta que en el Colegio Sagrada Familia la aceptaron. El grupo de padres ayudó mucho en la campaña para que ella se integrara porque había mucha gente que decía que ella tenía lepra, que tenía algo contagioso. Además, tenía que estar muy cuidada, porque no se podía golpear, iba a ir de pantuflas porque no podía usar zapatos. Ya le habíamos podido sacar su pensión, su Cédula de Identidad y entre todos, Alejandra se iba acomodando. Ahora, el 4 de setiembre nos van a dar por primera vez la medicación en Montevideo, que durante todo este tiempo la pagaron del Colegio. Ahora hace dos años que no se ampolla, le pica un poco la piel, pero no ha tenido crisis”.

¿Hubo personas fundamentales para usted en este tiempo?
“Suárez es un sol para ella. Yo he visto muchos médicos, pero a Suárez lo vi llorar por ella. Hubo un momento en que me dijo que no sabía que más hacer, porque ver a un niño en carne viva como estuvo ella, era muy difícil y él siempre estuvo presente. Hubo mucha gente más que me ayudó, la madrina de Alejandra, me iba a buscar a las cinco de la mañana cuando tenía controles y ahí cargábamos a todos mis gurises, y en un coche enorme para mellizos que me habían regalado cargaba al más chiquito mío y a Alejandra y salíamos para el Hospital”.

¿Flaqueó alguna vez en esto que estaba haciendo por Alejandra?
“Me llegué a preguntar, ¿qué hago yo? ¿qué estoy haciendo con ella? ¿estoy enterrando al resto de mi familia, desatendiendo a mis otros hijos? Pero ella también me necesitaba. Mi hija más grande tenía 15 años, los otros iban a la escuela, después tenía el más chiquito que iba al CAIF y la verdad, no sé como hice, hoy te puedo decir que no tengo explicación, andaba con todos a cuesta. Los gurises más grandes al principio me preguntaron ¿porqué la vas a agarrar si no tenemos ni para nosotros? Pero yo sé lo que es estar sin madre, criarse en un asilo, sé lo que es andar de aquí para allá, que nadie de tu familia te aprecie, lo viví en carne propia, mi abuela terminó criándome. Y yo la miraba a ella y no sé porque, pero me transmitía eso de que me necesitaba”.

¿Cuál es su sueño para ella?
“Yo le digo a mis hijos, ustedes pueden casarse, tener sus cosas, pero a ella todo le va a costar más. Esto puede estar bien como estamos ahora, o estar abajo como pasó hace dos años. Es un proceso. Si es cierto que nos van a dar la medicación de por vida, eso nos ayuda mucho.
Hoy, la miro y me digo, algo hice bien, porque la veo bien. Ahora, mi meta es que llegue a los 15 años, es mi sueño, que pueda disfrutar de su fiesta, ella quiere andar en bicicleta y quiero poder comprarle una de tres ruedas para que no se caiga y pueda disfrutar la vida dentro de sus posibilidades”.

¿Y cómo piensa seguir usted?
“Yo ahora tengo una pareja, siempre fui doméstica, pero ahora trabajo por mi cuenta y estoy en otra situación económica. Pero a veces la gente lo ve con otros ojos. Hay gente que dice – ella esta bien gracias a la niña- pero la gente no sabe que la casa que yo tengo (en barrio La Amarilla) la trabajé. Hubo mucha gente que ayudó, es cierto y que gracias a todos los que nos ayudaron hoy estamos mejor, pero yo también seguí trabajando y pienso seguir luchando por toda mi familia”.

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20 años trabajando al servicio de la sociedad

Eduardo y Gloria:

Este año hará veinte, que Eduardo (66) y Gloria (64) se dedican a la venta de tortas fritas en la Costanera Norte de nuestra ciudad.
Como es sabido por los salteños, y quienes visitan asiduamente nuestra ciudad, la Costanera es uno de los paseos preferidos los domingos, pero también los días de semana, quien tiene la posibilidad, la Costanera es una buena opción para despejarse.
Pero a diferencia de los domingos, los días de semana, no se ven puestos de venta al servicio de los visitantes, a largo de la costa. Aunque al llegar al Ayuí, y como desde hace veinte años, están Eduardo y Gloria vendiendo tortas fritas, pasteles, entre otros productos, o simplemente sirviendo como informantes para los turistas.

¿Cuántos años hace que están en este lugar? y ¿cómo surgió la idea de poner este puesto?
Este año se cumplen veinte años, y siempre estuvimos en el mismo lugar.
Cuando era niño venía a este lugar con mis padres a acampar junto a otras familias que lo hacían tanto en verano como en Semana de Turismo, antes eran 10 o 12 personas por familia que se reunían frente a donde hoy tengo el puesto de venta.
Veía que los padres sacaban agua del río para consumo, ponían un asado, cocinaban y fui creciendo mirando ese detalle.
Y al transcurrir de los años, surgió la idea con el objetivo de brindar un servicio a la comunidad en la costanera.
Mi oficio es zapatero, y Gloria es peluquera, pero cuando empezó a mermar el trabajo como zapatero, porque entraron zapatos paraguayos y chinos que tienen bajo costo, se terminó el trabajo y tuvimos que buscar un modo de vivir.

Así los dos comenzaron juntos este emprendimiento…
Sí, parece que Dios nos juntó, cuando éramos niños vivíamos a una cuadra de distancia, vivimos siempre en el Cerro, transcurre el tiempo, nos hicimos novios y hoy llevamos 45 años de casados, tenemos tres hijos (Juan Eduardo, Enrico y Carolina) y cinco nietos (Agustín, María Eugenia, Valentina, Joaquín y Evangelina).
Cuando el trabajo de zapatero empezó a escasear, comenzamos este trabajo, luchando y remando, empezamos con una carpita, vendiendo torta fritas y pasteles.

¿Tenían una receta específica?
Uno se va perfeccionando. Pero comenzamos los dos a trabajar desde niños. Ambos a partir de los 8 años, entonces son años de trabajo, pero la receta es personal (risas) -y agrega- el secreto es el siguiente; cuando vas a pintar algo, tenés que pintar con amor, sino no pintes. Yo cocino, pero con amor, sino no sale. Además usamos buena grasa (añade Gloria). Con los años hicimos el carro y anexamos más cosas, porque la gente viene y te pide un Perifar o un pañuelo descartable, agua, refrescos, galletitas, además hacemos donas, bolas de fraile, alfajores caseros que hace nuestra hija, empanadas de carne. Y en definitiva brindamos un servicio a la comunidad, la gente para no sólo a comprar, sino a preguntar dónde quedan las termas, etc.

Toda la familia colabora
Sí, para los días que hay mucha demanda, hacemos la masa en casa.
Pero también hacemos en el momento, tanto la masa de tortas fritas como la masa de hojaldre para los pasteles.
Los domingos por ejemplo, nos dividimos la tarea entre Gloria y Enrico preparan la masa y la fritan, y yo cobro, también nuestra hija hace alfajores, y cuando un hijo no puede viene el otro a ayudar.

Alguna vez se quedan sin mercadería
Si, muchas veces, hemos llegado en un turismo hace dos o tres años a amasar 330 kilos de masa en la semana. Pero estaban los tres hijos y nosotros dos trabajando.

¿Cómo es el trato con la gente?
Tenemos nuestros clientes, somos prácticamente una guía turística en la Costanera, porque somos los únicos que estamos todos los días del año.
Felizmente acá vienen a comprar desde autoridades, hasta profesionales.
Si haces una consulta popular, creo que la gran mayoría está conforme, por algo vienen.

Tienen poco tiempo libre, pasan mucho de su tiempo allí; ¿les gusta su trabajo?
Es la costumbre. De mañana tenemos los quehaceres de la casa, los mandados… y no tenemos horario, nos quedamos hasta la noche, según el movimiento que haya.

Han criado a sus hijos y aún hoy ¿ayudan a sus nietos con este ingreso?
Sí, este es nuestro único ingreso, no tenemos pensión, porque vivimos de esto. Estamos todos los días, bajo lluvia, bajo sol, con viento. Hoy venimos en moto, pero durante muchísimos años veníamos caminando. Este es nuestro sostén. Incluso cuando inundaciones, enganchamos el carro y nos vamos a otro lado, pero siempre seguimos trabajando.

¿Ha mermado la venta en los últimos años?
Sí, ha bajado la venta, antes llegabas a la carpita y había colas de gente de un lado y de otro. Cuando hacían La Redota, que se juntaba mucha gente en el Ayuí, vendíamos mucho. También influye el clima, este no ha sido un invierno frío, los domingos es el día clave, durante la semana es más tranquilo.

¿La receta pasará a nuevas generaciones?
Toda la familia ayuda, y hasta nuestros nietos ayudan, nuestra idea antes de irnos de este mundo, es dejar a cada uno puesto distinto.
Ellos van a tener que continuar, porque esto está hecho, es solo continuar.

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“Debemos ser conscientes de que como docentes debemos ser eternos aprendices”

Con el Profesor Aldo Rodríguez Chopitea

El Profesor Aldo Rodríguez tiene ya un importante camino recorrido en la docencia y una rica experiencia para compartir acerca de las instancias vividas en el exterior a partir del programa Fullbright al que accedió luego de presentar sus méritos.
Aldo considera que el intercambio docente brinda la posibilidad de crecimiento y el trabajo en red promueve el fortalecimiento tanto en el aprendizaje como en la enseñanza.aldorso001

¿En qué momento se encontró con su verdadera vocación?
”Cuando entré a un salón de clases por primera vez. Yo estudiaba abogacía y por cuestiones de la vida tuve que trabajar. Yo lo hice sin pensar mucho en la vocación pero cuando estuve dentro del salón de clases me di cuenta que esa y no la abogacía era mi vocación… ello pasó hace veinte años y mi vocación sigue intacta”.

¿Cómo fue su infancia?
Mi infancia fue muy normal, hacia las cosas que los demás niños hacen. Yo vivía en Mercedes, Soriano. En mi barrio no había muchos niños entonces estuve mucho en contacto con gente mayor. Mi mamá trabajaba en el sanatorio que era a la vuelta de donde yo vivía. Mucho de mi tiempo transcurría allí o en el Club Independiente.
Hacía muchas actividades: inglés, francés, informática, música, teatro, natación y remo. Así que estaba en contacto con muchas personas y muy ocupado”.

¿Ello de algún modo definió su carrera docente?
Creo que definió muchas cosas. Definió mi capacidad para trabajar muchas horas y para relacionarme fácilmente con personas de diferentes contextos.
Considero que lo que definió la docencia fue el alto número de compañeros a los que le daba clases particulares de diferentes asignaturas, porque les costaba entender”.

¿En qué momento decidió emprender su carrera como docente de Inglés?
Mientras estudiaba en la Facultad llegó un momento en que necesité trabajar para subsistir. Fue allí que una amiga que era docente me habló de la necesidad de profesores de Inglés que había y lo que yo podía enseñar desde mis conocimientos.
Me inscribí y empecé. La vocación vino después”.

¿Cómo fue la experiencia de esos primeros años?
Bueno. Con muchas ganas y energía. Trabajando con gente que sabía mucho y que me pudo enseñar. Ellos fueron y aún son mis mentores.
“Yo tuve la suerte de trabajar con gente muy generosa y con muchas ganas de compartir y de nutrirse también de las ideas nuevas y ganas de aprender de un docente joven”.

¿Qué le significó ser un fulbrighter?
Ser un fulbrighter fue excelente. Me abrió las puertas a un país, a una cultura que muchas veces se cree conocer pero no se conoce bien y me permitió aprender y formarme con referentes en lo suyo.
Viajar en general rompió el cascarón de mi mundo y me hizo conocer la riqueza y diversidad cultural. Sin juzgar sino simplemente conociendo otras realidades. Mi experiencia en las aulas en el exterior fue algo totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado”.
El programa Fulbright apunta a ayudas de estudio para intercambio de titulados superiores estadounidenses y de los países miembros del programa que pueden investigar, estudiar o enseñar en los países del programa o en los Estados Unidos.
A tolerancia y el entendimiento mutuo. El Programa Fulbright proporciona fondos para estudiantes, eruditos y profesionales para emprender estudio de graduación, investigación avanzada, enseñanza en la universidad y enseñanza en escuelas elementales y secundarias al exterior. El alcance inicial de este programa se centró en Europa, pero hoy el programa funciona en todo el mundo.
El programa es administrado por 51 Comisiones Fulbright binacionales, las embajadas de los Estados Unidos y las organizaciones asociadas. Sus primeros participantes viajaron en 1948, financiado por indemnizaciones de guerra y reembolsos de préstamos extranjeros a los Estados Unidos. Hoy, es financiado por fondos del congreso y aportaciones de los gobiernos asociados. El programa también recibe ayudas financieras importantes de instituciones académicas, fundaciones y del sector privado.
Los primeros intercambios tuvieron lugar en el año 1948 cuando 35 estudiantes y un profesor viajaron a los Estados Unidos y 65 estadounidenses viajaron al extranjero. Actualmente, en los casi sesenta años que ya lleva funcionando, más de 250. 000 personas han participado en el Programa Fulbright, de ellos más de 100 000 estadounidenses y más de 150.000 ciudadanos de otros países.

¿Qué balance hace de la realidad educativa actual?
Puedo hacer un balance de mi realidad. Creo q en estos tiempos es cuanto más nos debemos formar, más debemos abrirnos a nuevas opciones y debemos ser flexibles.
El balance de esta realidad se centra en el docente. Gracias a la Internet el alumno sabe más. Por ello, lo que enseñamos debe propender en una enseñanza para la vida.
Hablo de estrategias, resolución de problemas y demás. Obvio que como docentes debemos ser conscientes de que somos eternos aprendices”.

¿Cómo ha abordado sus proyectos?
Estoy trabajando mucho para que mis proyectos salgan. Dedico muchas horas a cada cosa y todos los proyectos me apasionan.
También estoy buscando generar cambios en mi vida y que no sea una rutina.
Lo que más me desmotiva es la rutina. Terminé una maestría, estoy finalizando un doctorado y haciendo investigación en conjunto con algunos colegas, dando talleres y mis clases”.

¿Cómo define su desempeño en el exterior?
Fue una experiencia muy diferente a la que estaba acostumbrado. Tenía que leer permanentemente en inglés, pese a que daba clases en inglés, nunca era la misma exigencia. Y eran muchas las propuestas a merced que se me presentaban para estudiar allí. Pude conectarme con las diferentes culturas y formas de expresión y en el intercambio con mis compañeros fui conociendo un millón de nuevas realidades y ello me ayudó mucho a darme cuenta dónde estaba parado.
Las experiencias de intercambio docente siempre son increíbles. Una de las cosas que he aprendido con el tiempo y que me gusta.
Resulta muy productivo poder aprender del otro y con el otro. Poder compartir ideas y de repente de una pregunta que te hacen pueden hacernos re pensar toda nuestra estrategia.
Ello nos lleva a seguir aprendiendo.
El intercambio docente nos brinda la posibilidad de estar trabajando siempre en redes.
Entonces cuando estamos estancados o con la creatividad baja nos vigoriza”.

¿Qué reflexión comparte desde su camino recorrido?
”El esfuerzo, la tenacidad y la vocación juegan un rol fundamental para el crecimiento dentro del ejercicio docente, sumado a la profesionalización”.

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Un agradecido de la vida

Con el “Negro” Daniel García, tocó 25 años el redoblante en Punto y Coma y es de Dublín Central “hasta que la muerte lo separe”

El recuerdo emocionado de su padre, el orgullo por sus tres hijos, el encanto inconmensurable de ser abuelo de Nacho y Delfina, los “parientes” de Dublín Central, la murga Punto y Coma del alma, los amigos de siempre, el bar, los comercios de toda la ciudad que recorre cada día para vender sus cigarrillos, la alegría de estar vivo a los 56 años y tener mucho para contar. Y sobre todo el redoblante, que desde hace 25 años no deja de tocar y que lo acompañó en su murga desde el primer momento desde la infinidad de ensayos en el Club Fénix, hasta el teatro de verano Víctor Lima, los glamorosos desfiles por el centro y los corsos de los barrios.
Sencillo, afable, cordial y sensible, así es Daniel “el Negro” García, alguien que es parte indisoluble del paisaje cotidiano de la ciudad, cuando recorre en su vehículo muchísimos de los comercios de todos los barrios con su venta diaria.

¿Nació y vivió casi toda su vida en el Cerro?
Sí, prácticamente que sí. Al año que nací nos mudamos a Chiazzaro 985, que es mi casa paterna. Pero cuando me tocó ir a la Escuela fui a la de los “Curas” (Colegio Salesiano), fui once años y después hice cuatro años de liceo, pero como quedé repetidor en cuarto me aceptaron igual, cuando antes no aceptaban repetidores, porque como había ido toda la vida ahí. Era divino aquello, éramos todos varones, pero eran otras épocas, había más solidaridad y generosidad que la que seguramente hay ahora por los propios tiempos porque mirá que en ese momento éramos toda gente de padres trabajadores que hacían un sacrificio para mandarnos al colegio.

¿Cuándo comenzó a trabajar en la calle visitando comercios así como se lo ve ahora?
Yo empecé a trabajar con “Papino” (Rúben Ciocca), hacíamos repartos y un día una cliente quería uno de los cigarrillos que él vendía, entonces me mandó a mí a llevárselo porque él ya no quería trabajar más distribuyendo esa mercadería y así empecé. Luego Trincavelli me dio los clientes que tenía y empecé a ofrecer todos las marcas de cigarrillos y ahí armé un reparto.

¿Ahora trabaja con su hijo, lo ayuda para continuar el negocio?
Sí, él me ayuda, pero más que nada por temas de seguridad. Hubo un día que me robaron una caja entera con cartones en la esquina de la cancha de River Plate, (Orestes Lanza y Treinta y Tres), pero alguien solidariamente lo corrió y lo detuvo. Entonces mi hijo anda conmigo y en eso reforzamos la seguridad.

¿Ha cambiado el tema de andar con plata en la calle?
Claro que ha cambiado, aparte que nosotros seguimos con la mentalidad pueblerina de que no va a pasar nada. Uno llega a un comercio y el bolichero le está pagando al cobrador delante de todo el mundo un montón de plata en efectivo manejándola ahí nomás. Esas cosas no pueden ser, solo acá pasa todavía. Incluso cuando hubo una ola de asaltos, fuimos advertidos que en las escuchas telefónicas que hicieron los investigadores para capturar a los delincuentes, estos hablaban de un cigarrero, que no sabemos si éramos nosotros, pero uno hoy en día tiene que cuidarse.

La murga, la Punto y Coma específicamente, siempre fue parte de tu vida. ¿Cómo llegaste a participar?
Yo hasta ahora comparto la barra del Mono en la esquina de Julio Delgado y Guaraní, nosotros fuimos toda la vida al bar. Yo no era de mirar murga, pero mi tío el Toto Núñez salía en los Nueve Peloduros, mi padre salía en La Carcajada de Paysandú y muchos más eran murguistas, entonces tengo alma de murguero, entonces con el Milton (Trindade) y el Ramón Santana me dijeron vamos a hacer una murga. Y un día, me acuerdo como si fuera hoy, voy al Papa Frita (local frente al Liceo Nº2) y el Mono (dueño del bar) me dijo que iban a hacer una comida para fundar la murga y yo le dije textualmente: mirá que yo aunque sea llevo el estandarte. Y como yo siempre andaba tocando en las batucadas, me dijo el Cacho Tironi, Negro vos tocá el redoblante. Y desde la primera comida hasta hoy siempre estuve.

Ha cambiado mucho las exigencias para que salgan las murgas, ¿cómo ve esto?
Yo hace más de 20 años que no tomo, pero a mi me gustaba tomar. Y un domingo me tomé un vino con mi suegro y me fui para la casa de mi madre y ahí, me tomé un vino con mi padre (ahora fallecido) y me voy para mi casa. Cuando hago eso de pasada me quedo en el bar cerca del club de Tiro, que era un bodegón que le decían El Boyo, tomo otro vino y me emborraché, entonces me fui para mi casa y me acosté a dormir. Al rato golpeaban la casa porque parecía que se venía el mundo abajo y eran el Tronco Zanotta y el Nicolás Marín, me baño y me llevan al Club Fénix, cuando me voy a poner el traje ¿te acordás de William (un hombre que tenía síndrome de Down y que era muy conocido en Salto pero además era uno de los valores más importante que tenía la murga), tenía el mismo traje que el mío, y se puso el mío. Entonces me pongo el del, y me quedaba corto de todos lados, aún así subimos al escenario y ganamos. Hoy en día te ponés un traje así, y no pasas el mataburro.

William era parte de aquella Punto y Coma…
Sí claro, a William lo cuidábamos, nosotros lo vestíamos, llegaba de los tablados y él se bañaba y siempre con la misma ropa, entonces con el Julio Viera, el Chino y el Ney Santurio lo vestimos, era brillante, lo cuidábamos, no dejábamos que nadie le tomara el pelo, era brillante.

¿Cuántos años tocaste el redoblante?
Yo toqué 25 años el redoblante, hasta que mis gurises estaban grandes, ya querían ellos. Entonces un día les dije no toco más.
Y un día fui a ensayar un día y estaba dirigiendo la murga, Walter Silva y le dije que quería cantar y me probaron en la cuerda de bajo, pero volví a tocar el año pasado porque no había quién toque, era mediado de diciembre y me puse a tocar yo.
Pero este año ya apalabré a un gurí, que está en otra murga pero es hincha de la Punto y agarró viaje. Entonces el otro día estando en un comercio, un conocido me dijo cómo iba a estar la murga este año y le dije ‘mirá vamos a estar bien, se está armando, yo conseguí un gurí que va a tocar el redoblante’. Y sin saber que era yo el que tocaba, el tipo me dijo “menos mal que el que estaba se fue”. ¿Te das cuenta? Me mató y no sabía nada.

A esta altura, más allá de la murga, te conquistan más tus hijos y tus nietos.
Mis hijos crecieron con el tema de la murga. Yo tengo tres hijos Fernando de 31, Pablo 29 y el Rodrigo de 23 años. Yo soy abuelo, tengo dos nietos (y se emociona) el Nachito tiene 7 años y Delfina tiene 3 meses. Nacho me roba los sábados de tarde con el fútbol, es el que me saca de todo, cuando va a jugar al fútbol yo hasta las prácticas a veces voy. Pero cómo no me va sacar de contexto el gurí. Escribió un libro, me lo regaló, hizo una cartulina enorme con un arco y un jugador y puso siete números en escala descendiente y cuenta los días para saber cuánto le queda para los partidos y tiene 7 años, como no voy a estar enloquecido. Hincha del Barcelona, se sabe todos los jugadores. Es una cosa de locos. Palabras que terminen con la letra O le puso la maestra y él escribió: Cristiano Ronaldo (se ríe a carcajadas) y vos querés que no me babee, es increíble.

¿Qué te hubiera gustado hacer en la vida, que por alguna no pudiste o no lo hiciste?
Pucha… (piensa) lo que me hubiera gustado tener más tiempo fue mi padre (se emociona), mi padre fue lo máximo. Y después no sé, ya cumplo 56 años de vida, un compañero mío cumplió 60 años de edad hace poco y me dijo “miro para adelante y me queda poquito y miro para atrás y no he hecho nada”, es brillante. Y yo tomo eso como referencia. Hasta cuando jugué al fútbol, porque yo soy de Dublín (Central) hasta que la muerte me separe. Voy a ver Dublín siempre, yo heredé ser de ese cuadro. El himno lo hizo un primer hermano de mi madre, a la sede no la remataron porque había un tío abuelo mío enfermo. Todos los “Chirimino”, yo voy a ver Dubín y entro diciéndoles: pariente, pariente, pariente, y mi hermana me dice ‘no son todos parientes tuyos’, y para mi son todos parientes, aunque la sangre a esa altura ya esté aguada. También me hubiera gustado tener otra oportunidad para haberle dejado más cosas a los gurises. Aunque todavía la estoy luchando. Pero yo siempre digo: si yo lograra que mis hijos me quisieran o me recordaran la mitad de lo que yo recuerdo a mi padre, estoy cumplido (dijo, y se quebró).

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Maestra y Educadora Ambiental: una acérrima defensora de los bienes naturales

Adriana Carbajal Conti tiene 48 años y es Maestra de Educación Primaria, con 25 años de antigüedad en la docencia directa. Siempre se destacó como maestra, ejerciendo la docencia directa, trabajando con niños de todos los niveles. Y en escuelas de diferentes modalidades, en Salto: Educación Común, Escuelas de Práctica, Escuelas Aprender y actualmente hace 8 años en Escuelas de Tiempo Completo. Educadora Ambiental:ReNEA (Red Nacional de Educación Ambiental) MEC-Uruguay.

¿Cómo se recuerda en las primeras etapas de su vida?
-“Me recuerdo desde siempre con interés por los temas medioambientales, creo desde que comenzamos las prácticas como estudiantes, con ejemplos de maestros que siempre los hubo con inquietudes para que los niños salieran de la adriana carabajal contiEscuela con saberes para la vida.
Siempre intenté alinearme con ese tipo de actividades, desde las huertas escolares, los invernáculos, las buenas prácticas de cultivos orgánicos, cómo tratar bien el suelo, cómo sacar el mejor provecho de la naturaleza sin dañarla, sino viviendo en la forma más armónica posible con ella.
¿Y cómo surge su interés por los temas medioambientales?
-“Desde hace unos 4 años me interesé profundamente por lo medioambiental, asistiendo a Encuentros Ambientales, realizando cursos, participando en Mesas Redondas, Congresos, Diálogos de intercambio, Foros, Simposios, Asambleas con otras comunidades inquietas por mitigar los impactos ambientales que se dan cada vez con más frecuencia y efectos negativos sobre el medio en todo su espectro y la vida del ser humano en el planeta, para que sea lo más amigable posible en el territorio y ambiente que le toca interactuar.
¿Desde cuándo está vinculada al grupo “Amigos del Viento”?
-“Tengo oportunidad de ser desde 2014 referente para el norte y litoral, de sociedad Civil Amigos del Viento: Amigos del viento es un grupo humano multidisciplinario, técnico y profesional que se dedica al estudio de las temáticas ambientales de relevancia para la mitigación y adaptación del Cambio Climático y la Gestión de Riesgos de Desastres, de manera multidisciplinaria, incorporando conceptos y prácticas participativas en educación, desarrollo humano, comunicación y ciudadanía ambiental.
En Amigos del Viento creemos que la participación, el intercambio y el trabajo colectivo son fundamentales para el funcionamiento de una organización. Es por eso que formamos parte de diferentes redes.
Por eso me reconozco como una ciudadana comprometida socialmente, en mi modo de actuar diario, y a la vez intento que en ello se reconozca la comprensión que tengo de la naturaleza como lo que sustenta la vida.
El ser consciente de que en la naturaleza se deben reconocer los niveles, que forman parte de una red de otros sistemas que sostienen a los demás para mantener la vida en el planeta.
El participar con otras personas jóvenes, con experiencia, inteligentes y motivados, que comprenden la red de comunidades que pueden influir para que esto devenga en más resiliencia.
¿Qué análisis global hace usted de la realidad medioambiental existente?
Sabido es que el ser humano para poder vivir en el planeta ha ido modificando el ambiente, realizando construcciones, de calles, autopistas, puentes, edificios, parques, pero esas modificaciones siempre traen aparejado cambios o efectos en el ambiente, y cada vez son más profundas.
La necesidad de generar energías, de generar fábricas, los diferentes modos de producción cada vez más potentes en cuanto a los efectos de degradación de los suelos, trayendo aparejado, la desertización o aridización de la tierra, empobrecimiento de los suelos, el uso de productos químicos para obtener mejores y mayores producciones, la quema de combustibles fósiles, el exceso de contaminación del aire, fruto de la actividad humana, los efectos sobre el cambio climático, la caza y pesca indiscriminada, pérdida de biodiversidad, la deforestación o tala excesiva de árboles, conjuntamente con el uso del suelo para la actividad minera o de explotación para obtención de hidrocarburos, con la consiguiente contaminación del agua, el suelo, el aire…
Creo que en ese afán de avance el hombre no ha sido totalmente consciente de su relación “destructiva” sobre el aspecto ambiental, generando hoy día una crisis de la que sólo es posible salir juntos, entre todos, poniéndose de acuerdo, pero parece demasiado fácil para lo difícil que es hoy pelear contra las mega empresas, las transnacionales y los gobiernos ávidos de dinero acceden a entregar nuestros bienes naturales en pos del progreso y empobrecimiento de la naturaleza.
¿Cómo fue a partir de su etapa parvularia su vínculo con la Naturaleza?
-”Desde niña fui alguien que disfrutaba de la vida al aire libre.
Me agradaba jugar bajo la lluvia, sentir los aromas de la naturaleza, el frescor del pasto, los pies descalzos, el chapoteo en los charcos, creo que la naturaleza está impregnada en todo mi ser.
Amo el día, el sol, el aire, el viento, el agua, los colores, los olores y sabores de la naturaleza, el contacto con el verde me carga de energía y de amor a lo que me rodea.
El apreciar las cosas bellas que tenemos, la biodiversidad en todas sus formas que cumple toda ella su fin dentro de este gran ecosistema llamado planeta tierra, en fin me atraviesa firmemente la naturaleza, creo como a muchas personas, que amamos nuestra tierra”.
¿Cómo está posicionada la educación ambiental en el programa educativo?
-“La educación ambiental, vino a dar completitud a esos saberes a veces aprendidos de la vida, en el contacto con el otro, en la propia autoformación e interés por aprender y mi compromiso de seguir formándome como educadora ambiental, y en forma continua.
Siento hoy a mis casi 50 años de edad la necesidad, de hacer algo por mi comunidad. Por los niños y jóvenes que son nuestro futuro y que tienen sus cabezas mucho más abiertas y se empoderan más fácilmente.
La educación ambiental está contemplada en nuestra Ley General de Educación Nº18.437, artículo 40, previendo la incorporación de la educación ambiental como eje transversal en cualquiera de sus modalidades y señala que la educación ambiental… “tendrá como propósito que los educandos adquieran conocimientos, con el fin de fomentar actitudes y comportamientos individuales y colectivos, para mejorar las relaciones entre los seres humanos y de éstos con el entorno”. Cosa que es viable desde mi rol como educadora por poseer formación pedagógica y didáctica que me da mi profesión de maestra.
Me permitió conocer más a fondo el significado de la educación ambiental, que implica la participación directa de las comunidades en la apropiación y transformación de los recursos y sistemas ambientales!”.
¿En qué momento tomó la decisión de formar parte de una organización que preservara los bienes naturales?
-La decisión de formar parte de una organización para la preservación de los bienes naturales, no la tuve en un comienzo, sino que fue tomando fuerza en la medida que estábamos ante una problemática ambiental severa y amenazada grandemente por ese uso irracional del hombre sobre los “bienes naturales para nosotros”, para ellos llamados “recursos”, haciendo hincapié del significado de la palabra “bien” como una forma de vida que cumple con las necesidades de la generación actual, al tiempo que sustenta la habilidad inherente de la naturaleza de sostener la vida en el futuro.
¿Cómo se plantea la crisis a la que nos enfrentamos?
-“La crisis ambiental que enfrentamos en la actualidad deriva del negativo comportamiento humano, experimentando consecuencias graves a raíz del desarrollo tecnológico, que nos facilita el acceso, la producción y el uso de combustibles fósiles, pero percatándonos de los impactos negativos que derivan de su dependencia, como son la contaminación, los conflictos internacionales y el cambio climático.
Nuestra organización se formó con la finalidad de informar, divulgar información útil, que hoy se centra en la preocupación de las explotaciones petroleras en nuestro territorio, pero que tenemos como misión el seguir trabajando en todos los aspectos que hacen al cuidado del medio ambiente en general.
Llevar adelante una educación ambiental que lleve a aumentar la resiliencia y la reducción de los impactos negativos en las personas, los seres vivos y el planeta. De alguna manera ayudar a hacer visible lo invisible, ya que producto de una economía globalizada hace que se hayan creado obstáculos que impiden ver las implicaciones de nuestras acciones a largo plazo, y en este caso cito el uso de combustibles fósiles interfiriendo con tal magnitud en el clima de la tierra, y la contaminación del agua, el suelo en sus capas superficiales y las profundas con el consabido daño a los acuíferos naturales, de agua dulce que es una riqueza de nuestros países y que es el origen y el ser de la vida. Y por ello vamos a seguir bregando hasta las últimas consecuencias.
¿Qué rescate se hace del contacto con las autoridades para poner este tema en tela de acciones?
-“En el contacto e intercambio con las autoridades hasta el momento, podemos agregar que por suerte se ha puesto sobre la mesa este tema de los contratos para exploración y explotación de hidrocarburos. Manifiestan a nivel general que no tienen gran información al respecto, que se tiene poco acceso a la información, es restringida. Necesitan más evidencias de los daños ambientales que tales actividades provocarían. Consideran a nivel general los efectos positivos de los posibles yacimientos sobre la economía podrían ser muy valiosos para el país, producto de la desinformación y la inconsciencia de la inmediatez y no del efecto a futuro de los impactos ambientales que tienen dichas prácticas extractivitas que no tienen reversibilidad, son para siempre y sobre un bien “finito” como lo es el “agua”, elemento indiscutible para la sustentabilidad y sostenibilidad de la vida en el planeta.
Hemos encontrado receptividad por quiénes accedieron a darnos entrevista, en cuanto a los peligros que encierran estas perforaciones para nuestro SAG (Sistema Acuífero Guaraní), desde la importancia que reviste el agua para la salud, vida y el futuro de la producción y la actividad turística del departamento.
¿Cómo se ha planteado la agenda de actividades?
-“Hemos mantenido reuniones con representantes departamentales Sra, Catalina Correa, y Manuela Mutti, fuimos recibidos por el Sr Intendente departamental: Dr Lima, la Sra Jefa de Desarrollo de la Intendencia: Angelina Bassano, el Sr Juan Carlos Cattani, encargado de la gestión de aguas de la Intendencia, el Centro Comercial e Industrial de Salto, con quienes estamos a días de fijar una fecha para una mesa redonda de intercambio de opiniones que será según lo planteado abierta a la comunidad y a la prensa. También está fijada una reunión con CTM para el día 4 de agosto en horas de la mañana, queda a confirmar un encuentro con Centro de Horticultores, que mostraron interés por el tema, lo mismo que la Asociación agropecuaria de Salto.
Todavía no hemos tenido respuesta de los demás representantes políticos de Salto, Diputada Sra Cecilia Eguiluz, ni el Senador Germán Coutinho, así como tampoco de la Mesa del Partido Nacional, y del Partido Independiente con quienes hemos solicitado entrevista hace un tiempo atrás.
Como positivo destacamos el apoyo de la Intendencia en cedernos la Sala de Conferencias ubicada en Palacio Córdoba para el Foro Regional que venimos organizando desde “Salteños en Defensa de los bienes Naturales”.

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Hoy con: Dra. María Noel Biassini

Tras más de 20 años de ejercer como Abogado, la Dra. María Noel Biassini, es una de las profesionales del derecho más conocidas del medio. Actuando también en la docencia universitaria, ha colaborado con significativo interés a la formación de muchos jóvenes que optaron por seguir la carrera de las leyes, de los que asegura aprender mucho a diario.
Madre de un hermoso niño de cuatro años -por medio de la fertilización in vitro-, envía un mensaje positivo al respecto de dicha manera de procreación, felicitando al Estado por haberse ocupado de un aspecto tan importante.
De éstos temas y otros tantos, dialogó con EL PUEBLO para ésta edición de Al Dorso.maria noel biassini

¿Por qué y para qué el Derecho?
Para mí fue muy difícil tomar la decisión de qué camino seguir – pues por lo general a los 18 años, no tenemos las cosas tan claras como se tienen algunos años después-, naciendo la opción del derecho más que nada como una inquietud, como una gran interrogante, pues si bien sabía de cierta forma qué hacían los abogados, no estaba cien por ciento consciente de lo que significaba. Así digamos que surgió el por qué. En cuanto al para qué, desde mi punto de vista, y lo sigo sosteniendo, pues es como ejerzo la profesión, el derecho es una herramienta para aliviar, para ayudar a las personas con los problemas que tienen, los que para ellos es su mundo. A veces cuando llegan al estudio uno les advierte que el dilema no es tan grave cómo lo creían, o al contrario, le hacemos ver que están ante uno serio y grave. Por lo tanto, mi primer abordaje es, cómo poder ayudar, más allá inclusive de lo jurídico, encontrándonos muchas veces con personas –hombres y mujeres-, que únicamente lo que necesitan es un oído, un desahogo.

¿Cuál es la problemática que considera que está más acentuada en nuestra sociedad y que requiere los servicios del Abogado?
Quizás el problema que más veo latente y que siempre estará, es el familiar (divorcios, tenencias, pensiones alimenticias, incumplimientos, etc.); no en vano creo que los juzgados que más trabajan son precisamente los de familia, sumándole el considerable aumento de los casos de violencia doméstica. Lo que no terminará nunca de sorprenderme, es el tema de los menores de edad y su situación. Cada vez más vemos a menores en situación de riesgo, casi que abandonados por sus padres, donde no hay referentes, ni nadie que se haga cargo de ese menor; teniendo pocas veces un abuelo o un tío que asumen la responsabilidad del cuidado. En 22 años de ejercicio nunca vi ni recuerdo que alguien me haya contado lo que se está pasando en éste sentido, habiéndose producido un cambio radical. Antes era prácticamente imposible que se le sacara un hijo a una madre; hoy, vemos madres a los que se los sacan, y también, madres que no los quieren, directamente.

¿Satisfecha de su gestión como Presidente de la Asociación de Abogados de Salto?
Sí. La presidencia de la Asociación de Abogados de Salto fue una experiencia bellísima e inolvidable para mí; conté con el respaldo de muchas personas que debo nombrar, porque no fue una tarea en solitario. En primer lugar al Dr. Fulvio Gutiérrez, apoyo incondicional; al Dr. Hugo Ferreira; a la Dra. Verónica Gancharov; pilares fundamentales, junto a quienes hicimos un equipo fuerte y que trabajó mucho, contando también con el apoyo de otros invalorables colegas.
Creo que conseguimos un logro fundamental para Salto, como fue la concreción del Juzgado de 7mo Turno. En su momento surgió la inquietud entre jueces y la colectividad de abogados, de qué hacer ante la sobrecarga de expedientes, pues veíamos que precisábamos urgentemente otro Juzgado, no solamente en el tema familia sino también en lo laboral. En base a ello, hicimos un relevamiento del trabajo entre los Magistrados, y las necesidades que se tenían, para trasladárselos a los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, y plantearles la realidad de Salto. Luego de mantener una reunión con los Ministros -cuyo nexo fue el Dr. Raúl Oxandabarat-, de la cual no nos volvimos con las manos vacías, al poco tiempo se habilitó otro Juzgado en familia, lo cual fue una gratísima noticia y un logro sumamente importante, si bien no tuvimos suerte en lo que respecta a los juzgados laborales.

¿Cómo ve a la Justicia hoy en día?
Veo una Justicia quizás lenta, pero no por las personas que trabajan en el sistema, sino por el sistema mismo. Existen cosas que sigo sin entenderlas, por ejemplo -y son críticas que efectué en su momento-, cuando se aprobó la Ley de Abreviación de Juicios Laborales, los alegatos que se hacían por audiencia, a partir de dicha ley comenzaron a entregarse en baranda, lo que se podría haber hecho para todos los juicios, para agilizarlos, ahorrándose muchísimo tiempo. Estamos ante una Justicia frente a la cual se está judicializando lo político, que es un tema que ojalá no siga ocurriendo, porque hace muchísimo daño; pero de todas formas, más allá de algunas críticas, creo en la Justicia uruguaya, pues luego de tantos años de ejercicio conozco a gente dentro del Poder judicial que siempre está dispuesta a solucionar los problemas, constituyéndonos quizás en una gran familia, a pesar de poder tener en algún momento alguna diferencia, que no significa problema. Sí creo, que la gran deuda, es la poca cantidad de funcionarios que trabajan, ya que lamentablemente, los que están no dan abasto.

Ese compromiso con el derecho, ¿la hizo emprender también el camino de la docencia universitaria?
Podemos decir que sí. Gracias a Dios he tenido la oportunidad de dar clases en Consultorio Jurídico de Facultad de Derecho, cuya labor es importantísima, al servir a gente que, no solamente no puede muchas veces acceder a un abogado particular por causa de los honorarios, sino que también por no poder hacer frente a los timbres para iniciar el juicio, o las inscripciones, o los edictos, etc. Y ahí está la tarea de Consultorio Jurídico, que es darle la oportunidad a esa persona que tiene un problema, de acceder a la Justicia de forma absolutamente gratuita. Después está, obviamente el trato con los estudiantes, el que me encanta, y de los cuales aprendo mucho y no dejo de sorprenderme a diario.

¿Le gustaría compartir la historia de su embarazo?
Mi historia como madre creo que es corta y larga a la vez. Santino, mi hijo, no venía –de hecho me casé grande con 38 años-, y reconozco que nunca antes había sentido la necesidad o el sentimiento de ser mamá. Había vivido mi vida intensamente, gracias a Dios había viajado, me había realizado como profesional, también en lo material, y nunca me lo había planteado. Luego de casarme, y ya con 42 años, viendo que no quedaba embarazada, recurrí a Cerhín, y tras una consulta y los estudios correspondientes de por medio, hice el tratamiento en tan sólo 18 días, único tratamiento al que me sometí, y me embaracé. Fue en el año 2012; me realizaron la transferencia de los embriones (tres), y me dijeron que tenía que hacer reposo, cosa muy difícil en mí por la propia actividad. Luego de tomar consciencia, el 26 de diciembre me hicieron la primera ecografía en Montevideo, a las seis semanas, y el 27 hice un acv isquémico, que era el segundo que sufría, y quedé con todo el lado izquierdo paralizado, prácticamente no veía. En Montevideo me sometí a todo tipo de exámenes, volví a Salto, con mucha fuerza de voluntad, pensando siempre en querer ser una madre para mi hijo, y al regresar a Montevideo a realizarme otros estudios, entré caminando, lo cual fue todo un logro.

¿La fuerza para superar dicha circunstancia tan complicada, fue su hijo, entonces?
Recuerdo estar internada en el Sanatorio Americano, intentando llegar a plantearle a mi bebé que, si no me quería acompañar y ver en esas condiciones, que yo lo iba a entender; quizás suena ridículo y cursi lo que estoy contando, pero fue lo que sentí y se me pasó por la cabeza ante aquella situación. Haciendo catarsis pensaba: qué tipo de madre iba a poder ser en esas condiciones, no podía casi caminar, ni ver; entonces, hoy en día vivo por él; quien me conoce me verá siempre de su mano, porque ya que no me quiso dejar a mí, decidiendo quedarse, trato de estar bien por él. Ambos superamos ese difícil momento.

Por su propia experiencia, ¿aprueba la existencia de la Fertilización in vitro?
Me parece muy bien, estoy de acuerdo y felicito al Estado por haber visto que era un tema del que debía de ocuparse. Y me gustaría dejar un mensaje alentador al respecto, si bien creo que hay temas complementarios que también deberían ser abordados, como por ejemplo el tema de la adopción, lo cual en Uruguay es una batalla titánica; porque si bien hay que apostar al nacimiento, no podemos olvidarnos de todos los niños que esperan acceder a un hogar, siendo los más perjudicados por el paso del tiempo.

¿La familia es un pilar importante en su vida?
Mis padres han sido fundamentales en mi vida. Mi padre, aunque ya no está, me enseñó el concepto del valor del trabajo; mi madre, además de ser la única persona que me puede retar (risas), es quien siempre está, es un apoyo insustituible, importantísimo, es lo positivo.
En cuanto a Pablo (Perna), quien además de ser mi esposo, es también abogado, lo admiro mucho.
Es un apoyo fundamental tanto en lo personal como en lo profesional; es una persona que siempre me incentiva a seguir adelante en todo lo que me propongo y jamás me desalienta. Y mi hijo, bueno, ya lo expresé, vivo por él.

¿Le quedan deudas pendientes?
Tener más hijos, lo que no descarto a pesar de mi edad.
En las demás áreas, creo que no.

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“En el silencio siento la maldad Con total frialdad… Y cruel encanto Yo me pregunto donde esta el final entre el bien y el mal Pa’ ponerse de acuerdo” (Pichón Dutra)

Hoy, con Sergio “Pichón” Dutra: músico y compositor que vive la música desde su naturaleza esencial

Sergio Daniel “Pichón” Dutra da Costa tiene veintinueve años y es músico, sesionista, arreglador, compositor y docente salteño. En la actualidad está al frente del Conservatorio Musical Darío Alegre en nuestro departamento.
Desde muy pequeño recibió la influencia de su padre Denis Dutra, uno de los músicos referenciales en el ámbito murguístico de Salto.3B0A5265
Esa experiencia tan cercana lo catapultó al despertar temprano de su vocación y ese camino lo llevó a alternar con músicos de la talla de Hugo Fatorusso, Darío Alegre y otros de relieve internacional.

¿Qué recuerda de su niñez?
-“Recuerdo mi pasaje por el baby fútbol en Nacional… mis primeras intenciones en música ingresando al Conservatorio Municipal de Salto para estudiar guitarra donde tuve la suerte de tenerlo al Profesor Antonio López y seguir muy de cerca toda la movida de las murgas.
Me recuerdo yendo con mi padre a los ensayos… recorriendo tablados, desfiles y concurso de murgas, donde ese ámbito me hizo interesar por los arreglos corales, la armonía, la rítmica de distintos estilos musicales.
Con diez años comencé en el Conservatorio y luego mi formación continuó en la Escuela Universitaria de Música en la capital del país”.
¿En cierta medida su padre Denis Dutra – también músico y compositor – fue su referente?
-”Siempre estuve cerca de todo lo que mi padre hacía, observaba atentamente su facilidad para tocar varios instrumentos y para armonizar voces…él fue el que despertó en mí lo más lindo de la música.
Me enseñó que para hacer música la técnica y el estudio son muy importantes, pero el secreto esta en lograr sacar las emociones y sentimientos que están en lo más profundo de nuestro ser, trasladándolos al instrumento”.
¿Por qué eligió la guitarra al emprender su carrera profesional dentro de la música?
-”Seguramente porque fue el primer instrumento que incorporé de inmediato por la marcada influencia del Profesor Antonio López en mi tránsito por el Conservatorio Municipal.
López fue para mí un gran maestro en todos los sentidos…. él lograba que el estudiante comenzara no solo a querer la guitarra sino la música en todas su dimensiones… que la música fuera un integrante más de la familia”.
El proceso de componer canciones fue paulatino o desde el comienzo descubrió que tenía la inspiración para hacerlo?
-”Comencé tocando y cantando canciones de grandes compositores a mi parecer pero siempre en mi cabeza estaba la idea de componer… además de hacer cosas de otros que si bien eran muy importantes, cuando se interpreta algo de autoría propia, tiene otro sabor”.
Qué experiencias más significativas rescata de su vida académica musical?
-”Mi gran experiencia fue y es, descubrir que la música es infinita, es amor, es humildad, es saber compartirla de la forma más auténtica”.
Conocer a Malosetti y a mi actual amigo y Maestro Darío Alegre, me dieron la oportunidad de trasmitirme ese conocimiento… pude proyectarme de otra manera, siento que tengo mucho por conocer y mucho para andar…. mucho para aprender”.
¿Qué estrategias son importantes a la hora de transmitir los conocimientos?
-“No sé si se le puede llamar estrategia… tuve la suerte de tener y aún tengo grandes maestros y no podría transmitir diferente a como me lo han transmitido ellos a mí.
Mi padre, Antonio López, Malosetti, Darío Alegre fueron y son mis guías y espero significar de igual manera para mis alumnos. Ellos me enseñaron trasmitir la música con mucho respeto y transparencia”.
¿Cómo han sido sus vínculos con los músicos de trayectoria con los que ha tenido la oportunidad de alternar?
No puedo dejar de nombrar a Darío Alegre que aparte de ser mi maestro actual, es el músico con el que más me vinculo, el me dio la oportunidad de tocar con músicos que nunca pensé que llegaría a compartir escenarios. Hugo Fatorusso me ha dejado un montón de cosas en lo personal y en lo profesional…esos valores que tengo la oportunidad de rescatar en cierta manera me están formando y enriqueciendo no solo como músico sino también como persona”.
¿Cuáles son los factores son los que permiten a un músico que pueda crecer en conocimientos y a nivel artístico?
-”En primer lugar la dedicación. Si quieres crecer musicalmente deberás de exigirte un día más que el anterior.
Es necesario tener la cabeza abierta a todas las propuestas, en la conjunción de propuestas puedes elaborar la que realmente deseas hacer y todas te pueden dar una idea de creación, la diversidad de propuestas hace que puedas rescatar de cada una de ellas las que mas te favorecen para lo que estas haciendo.
Seguramente uno no elige ser bueno, genial, regular o malo.
Solamente hace todo lo posible por sacar lo mejor que uno tiene y desarrollarlo captando distintas formas y expresiones”.
¿Cómo ve el futuro de la música?
-”Es difícil pronosticar el futuro de un arte. Pienso que todavía quedan cosas por crear, creo en que vamos evolucionando como seres humanos y con nosotros también la música.
Creo que tiene sus tiempos.
Salto ha tenido grandes poetas y fue toda una época. Horacio Quiroga, Marosa Di Giorgio, Víctor Lima, Enrique Amorín.
En otros departamentos como Treinta y Tres se destacaron Los Olimareños, en Paysandú cantaban Puerto Montt con Los Iracundos, en Montevideo en unos boliches se paseaba Eduardo Mateo y en las Termas del Arapey el Arquitecto César Rodríguez Musmanno dejaba obras para la eternidad y orgullo de todos los salteños.
Seguramente la música en Salto le espera un futuro prometedor… hay muchos músicos jóvenes que vienen pisando fuerte y seguramente alguno de ellos nos tiene preparada alguna sorpresa de futuro”.
¿A dónde le gustaría llegar a partir de su experiencia?
-Lograr que la música llegue a lo más profundo de mi ser para despertar los suficientes conocimientos en algún momento y trasmitirlos de la manera más sublime.
Quiero extender un agradecimiento personal a mi padre Denis, quien puso por primera vez una guitarra en mis brazos y me enseñó los primeros acordes… a la memoria del Prof. Antonio López.
Estoy seguro que muchísimos de sus alumnos se harán eco de este reconocimiento por lo que ha significado su vida de docente para varios músicos que hoy están en diferentes lugares, portando las enseñanzas de López… también a mi actual Maestro Darío Alegre que me sigue guiando por este infinito camino”.

María Fernanda Ferreira

 

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Un apasionado del caballo que comparte su pasión con el público

Con Mario Rossi

Mario Rossi, es el impulsor de las hoy conocidas Cabalgatas Guiadas en Termas del Daymán.
Nació el 7 de octubre de 1979, es nacido en Salto, pero se crió en Colonia Rubio, junto a sus padres y sus dos hermanos; Mary y Luis.
Se casó en el año 2010 -luego de once años de noviazgo- con Gabriela Dondo, con quien tuvo a sus hijos (gemelos) Genaro y Jesús.

¿Dónde cursó la escuela?
Fui a la escuela Nº 83 de Colonia Rubio, iba a caballo, y todos los días tenía que recorrer veinte kilómetros. La escuela sigue funcionando y ahora mi hermana es maestra allí.

¿Qué recuerdos tiene de esa época?
Lindos recuerdos; como soy el menor de los tres, cuando yo arranqué la escuela ellos ya iban, entonces cuando llegué a casa le conté a mis padres las picardías que ellos hacían, por ejemplo que saltaban alcantarillas y después vino la amenaza por parte de ellos de que si seguía contando, no me llevaban más, entonces me enganché a hacer lo mismo (se ríe).
La infancia en el campo fue muy linda.
Teníamos lugares donde hacíamos carreras y siempre había algún vecino que contaba.
Recuerdo que había lugares donde mamá no nos veía y ahí corríamos carreras con otros compañeros con los que nos juntábamos en el trayecto a la escuela.
En esa época todos aquellos que vivían lejos, iban a caballo a la escuela, alguno iba en bicicleta, pero por las condiciones de los caminos y la lejanía, todos iban a caballo, no existía la moto. Hoy muy pocos irán a caballo, pero esa era una época espectacular.

De ahí surge la actividad con los caballos
Sí, porque desde chiquito estuve conviviendo con los caballos.

-¿Cuándo comenzó con las cabalgatas?
Cuando comencé el liceo me vine a vivir a Salto y como la fracción de campo donde viven mis viejos es chica y obviamente los tres no nos podíamos quedar en el campo, hubo que buscar nuevos horizontes y empezamos a estudiar.

¿Algo vinculado al campo?
No, algo totalmente diferente, hice hotelería, y cuando estaba cursando los estudios una profesora me preguntó si quería trabajar, como estaba acostumbrado a trabajar desde chico, obviamente le dije que sí, y empecé a trabajar en la recepción de un hotel.
Trabajando allí, los clientes me preguntaban dónde podían hacer cabalgatas y así surgió la idea.
Eso fue en el 2003 o 2004, y durante un tiempo tuve las dos actividades ya que arranqué solo en la Semana Santa.
En ese momento arreglé con el camping, el encargado del camping (Domingo Carbone) me apoyó plenamente en la actividad, confió en mi y me abrió las puertas para comenzar el proyecto.
Comencé con cuatro caballos, de los cuales uno era mío y tres eran prestados.
Hicimos algo de publicidad con folletos en los hoteles, y la respuesta de la gente fue buena, como eran pocos caballos, yo hacía los recorridos caminando.
Así lo hicimos durante varios años; terminaba la Semana Santa y llevábamos los caballos para afuera.

Luego fue aumentando la demanda por las cabalgatas
Sí; muchas veces la gente me llamaba fuera de Semana Santa, analizamos el tema, probamos estar también en Carnaval, y anduvo más o menos bien entonces decidimos estar todo el año.
Pero como durante el año hay temporadas bajas en cuanto al turismo, decidimos anexar la actividad para Salto, eso nos costó bastante pero ahora ya tenemos un público fluido de alumnos.

Qué comprende la actividad para Salto
Tenemos una escuelita donde personas de todas las edades desde niños de dos años en adelante, hasta adultos, aprenden a andar a caballo, se preparan para hacer pruebas de rienda, así como también aprenden todo lo relacionado al caballo. De hecho este fin de semana tuvimos unas competencias.
Los niños salen un poco de todo lo cibernético y disfrutan de la naturaleza y el entorno del caballo.
No es equinoterapia pero han concurrido algunos chiquilines con problemas de autismo y les ha dado unos resultados bárbaros.
Para mejorar la atención de quienes concurren a la escuelita, hemos inaugurado un nuevo predio (La Buena Rienda), donde hay más espacio; allí cada tantos meses se va a hacer una actividad de prueba para que puedan competir. En este sentido próximamente haremos un campeonato entre los alumnos de la categoría menores, donde el premio será un potrillo y los niños están más que motivados.
Por otra parte en la categoría de mayores, se hará una competencia cuyo premio para el ganador será ir a competir a Cardona, fiesta donde se realiza el mayor campeonato de pruebas de rienda a nivel nacional, donde se anotan alrededor de 300 caballos. El ganador de la prueba tendrá todo nuestro acompañamiento, pago de inscripción y demás gastos.

A propósito de las pruebas de rienda, ha logrado ganar varios campeonatos…
Sí, con Hidalgo gané un campeonato de pruebas de rienda en el Parque Indígena, en Valentín Aparcero fue con otro ejemplar.
Gané tres veces el campeonato salteño y he ganado torneos en día con distintos caballos mostrando que el tipo de doma que hacemos sirve.
Hidalgo es un caballo tordillo al cual le tenemos mucha confianza, es muy manso, ha llevado a novias, a quinceañeras, y ahora ya no compite en pruebas de rienda, lo dejamos para que lo disfruten los chiquilines, tiene 13 años, yo lo crié y lo domé con doma racional.
Ya tiene varias reservas para llevar a quinceañeras, y este año fue modelo para el almanaque que hicimos.

También hace doma racional
Sí, porque la doma que hacia mi padre era un estilo de doma racional, y yo le fui agregando algunas técnicas como por ejemplo para domar en menos tiempo. También me traen caballos para corrección de doma, para corregir vicios que el animal adquiere como consecuencia de que los humanos los llevan a hacer cosas mal.

Cuál es su objetivo
El objetivo es perdurar en el tiempo con la actividad, seguir relacionado al caballo que aparte de mi trabajo es mi pasión, trabajar con los alumnos, poder enseñar lo que uno hace y que se vea reflejado en ese logro que han tenido por ejemplo el fin de semana, ganando las pruebas compitiendo con gente de afuera, para mi es un orgullo.

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Beatriz Volpi, Directora del Conservatorio y la obra de Jaurés Lamarque Pons

Hoy por:
María Fernanda Ferreira

Beatriz Volpi Heguaburo es la Directora del Consevatorio Departamental de Música de Salto, Beatriz Volpi Heguaburo y en esta entrevista ha compartido parte de sus vivencia y una pequeña reseña sobre el músico salteño Jaurés Lamarque Pons y hace un análisis personal subjetivo de algunas de sus obras realizada por la Directora del Conservatorio Departamental de Música “Mtro. Bautista Peruchena”.
“Cuando comenzamos a estudiar sobre el arte musical – sostuvo – nos enseñan siete sonidos, vibraciones con nombres que debemos escribir en el papel, adentro, abajo y arriba de un pentagrama, punto de partida para llegar a comprender lo que grandes maestros, a través de la historia, fueron descubriendo, creando y dejando en teorías sus investigaciones sobre el arte musical. beatrizvolpi001

¿Todo el mundo tiene aptitud para ser músico?
-“Gracias a las múltiples inteligencias que tiene el ser humano se destaca una habilidad que no todos tienen, la de poseer un oído relativo, motivo de felicidad para aquella persona que eligió ser músico, porque esta cualidad nos permite identificar con mayor facilidad los intervalos musicales, las frecuencias de los sonidos, los tonos, escalas y modos”.
¿Quien era Jaurés Lamarque Pons?
-“Jaurés Lamarque Pons era un músico privilegiado por poseer esta cualidad, lo demostró desde niño con su especial inclinación hacia la música.
El día 6 de mayo de 1917 nació Jaurés en la ciudad de Salto R.O.U.
A los 8 años de edad, su madre lo llevó a aprender la técnica del violín con el Mtro. Monetti y piano con la prof. María Victoria Varela.
A la vez que estudiaba la nomenclatura musical, la melodía y el ritmo, su oído desarrollaba el buen gusto por la música popular de su entorno, como el vals, el tango.
La familia de Jaurés se mudó a Montevideo y allí con 17 años de edad, continuó sus estudios con el Maestro Kolischer”.
¿ Que se sabe de su pasión por la música?
-“A los 22 años, tomó una decisión importante en su vida, fue que, para poder costear los estudios comenzó a recorrer los centros nocturnos de la Ciudad Vieja. Interpretó en el piano música de boleros y canciones románticas en el café Montevideo del cual su padre era dueño.
En el cabaret Capitol Dancing ejecutó música de Jazz y llegó así hasta el varieté. Integró también la orquesta típica de Luis Caruso que se presentaba en el Café Tabarís. En el restaurant Bungalow Suizo realizó acompañamientos musicales a artistas como Lolita Torres, Sofía Bozán, Hugo del Carril entre otros cantantes de tangos, milongas y valses. Se presentó además, en programas de radio y televisión donde interpretó la música que los oyentes en el momento le pedían.
Ello realza aún más su figura de extraordinario músico. Esta experiencia enriqueció su conocimiento y memoria musical sobre temas populares.
De ésta manera trabajó y a la vez, estudió composición con el maestro Guido Santórsola, Tomás Mujica y Casal Chapí”.
¿Por qué se lo vincula tanto a la música uruguaya?
-“Jaurés disfrutaba de la música nacional uruguaya…creció con ella, era parte de ella, tenía en su memoria el ritmo de las figuras sincopadas del folklore urbano. También poseía la sólida formación como compositor, es así que desde la música popular del cabaret hasta la Barroca, los Minuets e Invenciones de J.S. Bach y la etnomusicología del húngaro contemporáneo Bèla Bartock, crea una estructura única y personal, con claridad de exposición y equilibrio.
En su obra Jaurés no realiza una imitación ni recoge formas elaboradas sino que trabaja con un proceso de abstracción, de estilización y decantamiento, con giros melódicos, rítmicos y disonancias propias. A esta forma se le llama Tropos expresivos, estéticos, que definen la identidad cultural del compositor”.
También se lo vincula al nacionalismo uruguayo…
-“En la primera etapa del Nacionalismo uruguayo se destacan músicos como Eduardo Fabini con sus creaciones de formas musicales clásicas, tonalidades y melodías evocando sonidos de ambientes del campo uruguayo, Alfonso Brocqua, Luis Cluzeau Mortet, compositores de vertiente folklórica rural entre otros.
Jaurés Lamarque Pons pertenece a la segunda etapa del Nacionalismo uruguayo de Vertiente del Folklore Urbano”.
Al oír el tema Tango de la ópera Marta Gruni …podemos descubrir el ritmo de un tango tan vanguardista como propio de su estilo. Comienza en compás tético, en tono menor, con el tema de carácter íntimo, muy expresivo, de modulación continua que enriquece la melodía. Creando matices que van desde el piano, de sensación melancólica, hasta cerca del final, donde llega al clímax de carácter dramático, para concluir en la cadencia perfecta típica del tango”.
Qué particularidades tiene la investigación en Jaurés?
-“Es todo un desafío, donde denota un trabajo excepcional tanto de composición como de investigación. Mientras desarrollaba conocimientos entre la tónica, la dominante y la sensible y entre cadencias perfectas, imperfectas y rotas, iban naciendo sus ideas musicales, fusionando lo culto con el “dos por cuatro” del tango, con la milonga, el candombe”.
Precisamente se lo vincula también al ritmo del candombe…
-“Sí, él recogió el ritmo percutido sobre lonjas de tres tamboriles (chico, repique y piano) y lo adaptó al teclado del piano. Creó la Suite de ballet según Figari donde se basa en los cuadros de negros de nuestro plástico compatriota. Jaurés forma el tema musical con ritmo de milonga ciudadana, comienza con la introducción y danza del negro Sayago, personaje de principio de siglo que tocaba el clarín en una banda del cuartel y a la vez vendía yuyos. Le sigue Entierro de negros, de carácter lento y sombrío con toques de timbal con ritmo uniforme que se quiebra dos veces.
Primero por un breve tema de milonga y segundo por un creccendo y un gran tutti orquestal que coreográficamente lo produce la entrada de un borracho haciendo gran alboroto. El tercer cuadro es el de Los Reyes formado de alegres poli ritmos con matiz religioso. El cuadro final es Candombe, donde la escueta melodía surge de una cédula rítmica y se confunde con ella. Es toda una riqueza sonora y rítmica. En el estreno de la obra La suite del ballet según Figari… tocó la orquesta OSSODRE dirigida por el Mtro. Guido Santórsola, conjuntamente con tres morenos tamborileros, y es de destacar una anécdota donde en la última danza de este ballet, “Candombe” Jaurés reemplaza al pianista de la orquesta, porque los tamborileros estaban acostumbrados a seguir su toque personal del candombe. (oímos el sonar de una cuerda de tamboriles del Conservatorio Departamental de Música a cargo del Profesor Martín Correa y sus alumnos Nazarena Pereira, Agustín Alvarez y Martín Silveira.)”
Contribuyó también al surgimiento de otros artistas…
-”El planteamiento sobre la fusión de su creatividad fue ejemplo para que otros compositores o artistas amantes de la música, realizaran sus propias composiciones tomando como base una rica armonía musical fusionada con lo nacional folklórico. Podemos citar a algunos de ellos: Osiris Rodríguez Castillos, Daniel Viglietti, Los Olimareños, Aníbal Sampayo, El Sabalero, Ruben Rada, Eduardo Mateo, Jaime Roos, Jorge Drexler, Agustín y Abel Carlevaro , Alfredo Zitarroza y muchos más”.
-¿Hizo música para ser oída y danzada?
-“Su música fue hecha para ser oída y para ser danzada.
(el alumno Nazareno González del Conservatorio Departamental interpreta en guitarra la obra Milonga Oriental de Abel Carlevaro y el trío de guitarras conformado por los alumnos Franco Núñez, Daniel Albarenque y Javier Pedrozo interpretarán Estéfani y “El violín de Becho” de Alfredo Zitarrosa con arreglo musical del Prof. Antonio López”
¿También Piazzola se sirvió de lo descubierto por Jaurés?
-“Otro gran músico que supo fusionar lo clásico con lo popular fue Astor Piazzola. ( nuevamente Natali y Sebastián interpretaran “Libertango”). También entre sus obras se encuentra la “Milonga Suite Rioplatense”, composición que comienza con un ataque de acorde forte de tónica, seguido de un inciso stacatto en la introducción para dar entrada al tema. Se reconoce el ritmo de carácter vivo de la milonga ciudadana con un importante juego de semicorcheas, sobre un motivo popular que va creciendo con mucha densidad cromática y polifónica, hasta fusionarse con el sincopado del candombe. Se desarrolla con una variación disonante del tema, con el sonido de novena del acorde de tónica y culmina con una fuerte cadencia perfecta propia del carácter de milonga. Nos resta decir que Jaurés Lamarque Pons, tan reconocido y genial músico haya nacido en Salto, nos llena de orgullo. Su fecha de desaparición física fue el 11 de julio de 1982 en Montevideo”.

 

 

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Juan Carlos “Chino” Rodríguez, sacando sonrisas a quienes más lo necesitan

Con el don de hacer reír y saber aprovecharlo.

Es integrante de la familia más chica de los que tienen el apellido Rodríguez, ya que sus padres tienen la particularidad de ser hijos únicos y por lo tanto, dice haber crecido sin tíos, ni primos. Pero tiene dos hermanos mas, Sergio y Stella María, que han sido sus compañeros de vida. Con su hermano, a quien apodan el “Cucaracho”, ha tenido el privilegio de compartir escenario con las mismas murgas, siendo ambos siempre los que tiene el rol de hacer reír a la gente.
Así es Juan Carlos “el Chino” Rodríguez, un personaje que ha hecho reír a miles de salteños en sus diversas presentaciones en el carnaval salteño o en sus personajes interpretados en programas de televisión local, pero también y sobre todo cuando uno entra a las oficinas centrales del BPS, con sus problemas a cuestas, él se encarga de sacarle una sonrisa a todos y distender el ambiente.
En un diálogo que varió entre el mate y las risas por acotarle una cuota de jocosidad a cada respuesta, nuestro entrevistado contó su historia y por momentos los recuerdos lo obnubilaron y dieron paso a la seriedad en su rostro, algo pocas veces visto, por quienes le conocemos de verlo en su función habitual, la de hacer reír. Con él, damos paso a nuestra sección semanal Al Dorso.

Todos te conocemos por tu apodo “Chino”, pero ¿cómo es tu nombre? Y ¿quién está detrás del mote?

Soy Juan Carlos Rodríguez, tengo dos hermanos, Sergio y Stella María. Yo nací en el Hospital, eso me dijo mi madre, (dice riendo) y tengo la particularidad de que mis dos padres son hijos únicos, por eso no tengo ni tíos, ni primos, y eso siendo Rodríguez de apellido. La mia es la familia chica de los Rodríguez. Y me crié toda la vida en calle Uruguay al 2100, allí viví hasta los 21 años donde mi padre Carlos Alberto era mecánico y mi madre estaba en casa con nosotros. Tengo cuatro hijas de dos matrimonios diferentes, la mayor tiene 23 años y la menor tiene 6, con todas me llevo bien por suerte porque las quiero a todas por igual.

¿Te sentís identificado con la zona, con la escuela, el barrio?
Sí claro, fui a la Escuela Nº2, al Liceo Zona Este (que después lo tiraron abajo para que no fuera más, acota entre risas) y con Ferro Carril donde jugué al fútbol en la Cuarta y la Tercera, con el ‘Indio’ Gularte, Moller, Arrúa y otros más, porque antes para jugar en la Primera tenían que morirse los jugadores (se ríe). Y jugaba bien, hasta que un día vino un hombre a buscarme para probarme en Danubio en Montevideo, pero mi padre no me dejó, me dijo que estaba para estudiar. Cosas de otra época, porque ahora son los padres los que llevan a los hijos a ver si tienen suerte y se salvan ellos…

Algo que te caracteriza con tu hermano es la manera cómica, jocosa de ver las cosas porque lo mismo que hacen en los escenarios, lo practican en la vida cotidiana ¿cómo surge?
Creo que es algo que ya lo traemos, no sé. Mi padre era un poco así también, él era mecánico, trabajó en la Ford muchos años, después puso un taller particular en casa y en un momento le fue bien, pero su inclinación hacia la bebida lamentablemente le hizo perder mucho más. Después con el paso de los años fue a Alcohólicos Anónimos y pudo curarse, pero ya falleció(cuenta con ojos tristes).

¿Dónde fue tu primer trabajo?
Mi primer trabajo fue en el ferrocarril, no en el club sino en AFE. Entré ahí jovencito y el mérito que tengo que no pinchamos ningún tren (dice con la locuacidad que lo caracteriza y agrega) en diez años de trabajo nunca, fijate que al gomero que teníamos lo echaron. Luego fue redistribuido al BPS, pero ya soy parte de este último lugar porque hace 25 años ya que trabajo en esta institución.

El BPS es un lugar donde la mayoría de la gente que acude va con un problema, por lo general de índole social, ¿cómo es convivir con eso todos los días y encima tratar de generar una sonrisa en la gente?
A ver, yo también tengo problemas, vivo situaciones personales que me angustian, pero trato de sobrellevarlos y no dejar que los problemas me generen situaciones complicadas y creo que el humor me ayuda, a veces opera como un mecanismo de defensa. Pero es como todo, cuando iba a la televisión al programa Esperando El Fútbol (por Canal 4 local, donde interpretaba un personaje cómico) había días que no tenía ganas de estar, ni de ir, pero bueno tenía que estar y era un trabajo por el que me pagaban.

Sí claro, como todo el mundo, pero tratar de generar una sonrisa en quien llega al BPS cuando está atravesando un problema no es tarea fácil
No, porque uno ve por ejemplo mucha madre soltera que llega a pedir una ayuda, con cuatro o cinco hijos, recibiendo pensiones de 8 mil pesos, la verdad no sé cómo hacen para vivir. Ves personas enfermas, niños y adultos con enfermedades graves o con discapacidades, cosas muy jodidas y uno trata de hacer que la gente se sonría, pero no quiere decir que uno no sienta la tristeza de lo que allí ve. A veces la procesión va por dentro.

Pero con todo esto, entre la comicidad que llevas dentro y la tarea que tenés que cumplir de ser el portero de las angustia ajenas ¿te gusta lo que haces?
Sí, a mi me gusta mi trabajo. Yo estoy en ese lugar y me gusta atender a la gente, hablar con todo el mundo y tener contacto con el público. Tengo compañeros a los que no les ha gustado nada esa tarea y se han estresado solamente con las preguntas de la gente y es entendible. Porque hay gente que viene con muchos problemas juntos, y uno mira la fila y ve toda esa cantidad de gente y se da cuenta que cada uno es un problema, yo llegué a atender a 500 personas en un solo día. Y les doy número y trato de ayudarlos, porque si me pongo a pensar en lo que les pasa, se me hace bravo.

¿Cómo llegó la murga a tu vida?
Cuando era chico no iba nunca a las murgas, es más mi madre ni al centro nos llevaba, íbamos a la Plaza de Deportes, porque no teníamos auto, teníamos una sola bicicleta que pasó por los tres hermanos. Y la murga llegó porque mi hermano (Sergio) Cucaracho, empezó a salir. Él llegó de Montevideo porque se había recibido de profesor de Electrotecnia y el finado Rúben Miláns lo invitó a salir en la murga Jaque Mate y fue un boom en aquella época, mi hermano lo imitaba al comunicador radial (Francisco) Garaventa. Yo salí después que pasó el concurso porque faltó alguien y me metí a cantar ahí. No sabía cuplé ni nada, pero anduve bien. Después pasé por varios grupos y murgas como Uno Más Uno y Falta La Papa donde estuve muchos años, gané varios primeros premios. También estuve en el grupo de parodistas Los Bloopers en la década del 90 con Pedro Antipuy, fueron lindas épocas. Ahora desde hace años que me alejé y no salgo en nada.

¿Volverías al carnaval?
Y no lo sé, porque en realidad hay muchas cosas que ver. Quizás sí, pero ha cambiado mucho todo ¿no?. En los últimos carnavales fui a Montevideo a ver murgas y me reí de lo lindo, porque los personajes meten humor y está muy bueno, pero acá lo han teatralizado mucho al género y le han hecho perder comicidad y a veces el que va a ver las murga espera eso. No sé, es una forma de ver las cosas, pero quizás algún día salga. Mi hermano sale en Punto y Coma, allá hacen buenos asados, así que por ahí, si me invitan…

¿Si pudieras empezar de nuevo harías lo mismo?
En cuanto al humor sí, sin dudas. En lo personal corregiría muchos errores personales, muchas cosas que he hecho que me han generado problemas por mi forma de ser nomás. Pero sí, corregiría muchas cosas de mi forma de ser y hacer las cosas y dejaría otras, como por ejemplo el humor.

chino rodriguez

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La medicina es servicio, y el servicio es un don

Con el Dr. Hertz Ganzo Alvarez

El Dr. Hertz Ganzo es uno de los tantos salteños adoptados, oriundo de Melo, pero con un inconmensurable cariño por nuestra ciudad a la que eligió como su lugar en el mundo, desde hace muchísimos años, y que lo ha transformado en un naranjero de pura cepa. Médico de los de antes, radiólogo de suma importancia en el medio y a nivel país, que AlDorsoGANZO2305consideró a su profesión más que un trabajo, como una labor-terapia, según sus palabras, se muestra satisfecho por su desempeño llevado a cabo a lo largo de sus jóvenes 80 años, teniendo como sostén y apoyo indeleble a su familia, así como también un marcado compromiso social, convencido de que el servicio a la comunidad es necesario.
El Dr. Ganzo es el suscriptor que lleva el número 1 de la segunda época, recibiendo el diario en 25 años en forma ininterrumpida. En él, agradecemos a todos nuestros lectores en este 23 de mayo, día que cumplimos 20.000 ediciones de noticias en casi 58 años.
De ésta manera dialogó con EL PUEBLO el Dr. Ganzo.

¿Médico por convicción?
Me formé y conformé para seguir la carrera de medicina – radiología, para ejercerla en mi ciudad natal; soy del centro de la ciudad de Melo, Departamento de Cerro Largo, nacido y criado allí, donde estuvimos con mi señora por cinco años -ella es médica anestesióloga- y muy buena médica por cierto, de la que sabe realmente medicina, pero cada vez practicábamos más ésta y menos nuestra especialidad. La primera placa me la solicitó un médico-cirujano, que falleció hace muchos años, quien exigía buenas placas, que fue en cierta manera quien me motivó a decidirme a tomar la senda que tiempo después posibilitó que viniéramos a Salto; y así surge, digamos, la idea de apostar, no era fácil, por hacer lo que me gustaba dentro de la medicina, aquello para lo que me había especializado y que practiqué hasta que me jubile hace algunos años y que me hizo afincarme en esta hermosa ciudad.

¿Vivió el ejercicio de la medicina tan sólo como un trabajo?
La medicina para mí nunca fue un trabajo, fue como le llamo yo, una labor-terapia; el día que no iba al consultorio extrañaba. Durante mis estudios de radiología atendí en Pando por 2 años, y una vez especializado, como le mencioné, volví a Melo. Pero, no hacía lo que era mi especialización, a pesar que lo que hacía sí me era redituable. De todas maneras la satisfacción de ser retribuido por el agradecimiento de la gente, me mantuvo firme hasta que surgió la oportunidad de dar el gran paso. Nunca tomé la profesión como un peso, al contrario, la viví a pleno. Le cuento una infidencia, hasta tenía un pequeño frigobar con refrescos y una cafetera en el consultorio, para atender y de esa manera pasar un buen momento (risas).

¿Todo tiempo pasado es mejor?, y se lo pregunto desde la perspectiva de su profesión.
En esa época, había enfermedades como el cáncer de esófago, por ejemplo, del cual solamente se hacía el diagnóstico, pero el tratamiento…, porque eran muy bravos, como una carretera en bajada, veíamos al paciente y ya sabíamos hasta la fecha aproximada de deceso. Ahora la cosa cambió mucho, existe muchísima medicación anticancerosa; hay médicos especializados como los oncólogos, etc., y un claro ejemplo lo tenemos aquí en Salto, el Dr. Atahualpa Campos, quien una vez que finalizó medicina se quedó especializándose en cirugía de tórax por cinco años; sin embargo, antiguamente le entrábamos al tórax como viniera, de corajudos; también se usan las radiaciones de muy buena manera, en fin, a Dios gracias, la medicina se renueva permanentemente para bien de los pacientes y de los médicos también.

¿Se respeta la vida, o no se es consciente de su valor?
No concibo cómo, por un lado nos desvelamos para darle un año más de vida a una persona de 97 años; y por otro lado, los muchachos con motocicletas, a los 14 años están buscándose la muerte no de esquina a esquina solamente, sino que también en el trayecto de toda la cuadra. Debería de haber una real conciencia de lo que significa la vida y tratar de vivirla de la mejor manera posible.

¿Ha cambiado mucho el mundo desde aquél Melo natal al día de hoy?
Muchísimo, y diría que cambió para bien, si comparamos a Melo con Salto o con Montevideo mismo, todos ellos, como el mundo, han cambiado para bien. Pero situándonos específicamente en Salto, ha habido un permanente proceso de crecimiento, el cual en otros lugares del país, como en Melo mismo, lo hubo durante un tiempo para luego estancarse. Salto tiene sus barrios, que en muchos casos son pueblos, con todo, bellísimos; tiene sus espacios públicos, sus avenidas, su impulso; y lo bueno también, más allá de ciertas rencillas, es que cada gobernante que llega, aporta algo nuevo, deja una obra nueva (luces, semáforos, calles, plazas, etc.), y eso hay que valorarlo, lo que no sucedió en mi pueblo, cosa que lamento. Contamos con la voluntad de la gente, fíjese sino en la fuerza que se puso para lograr el IMAE; y deberíamos también, y es un proyecto, por qué no, de lograr en un futuro el resonador magnético, que le daría a Salto un importante lugar en lo que respecta a la salud.

Sabemos que tiene también una pasión oculta, que se la impuso, llamémoslo así, la familia de un paciente, ¿podríamos saber cuál es?
Exactamente. Hace muchos años le “salvé”, por decirlo así, la vida a un paciente; eran otros tiempos, y su familia, un día apareció en el consultorio con un paquetito de obsequio, y al abrirlo, me encontré con algo desconocido para mí hasta ese momento, y que tampoco nunca había usado: una pipa; yo fumaba, pero cigarrillos. Desde ese instante, hasta el día de hoy, soy fumador de pipa, lo cual es todo un ritual y me gusta.

¿Cómo llegó a estos pagos del Salto?
Me trajeron; fue la Sociedad Médico – Quirúrgica, porque precisaban a un radiólogo, al haber fallecido el Dr. Amorim. Y la verdad, que como teníamos el conocimiento que en la clínica de Amorim se hacían las cosas bien, tanto desde la óptica médica, esencial, como en la empresarial, decidimos arriesgarnos y apostar, tanto a ello, como al futuro, y creo no haberme equivocado. Creo que realizamos un buen trabajo que benefició a mucha gente, pues de algo estoy seguro, supe hacer mi trabajo, porque sabía hacerlo bien y con responsabilidad. También me ayudó el que soy un enamorado de Salto, cuando salgo por sus calles, me siento contento. Lo único que veo es que le falta un empujoncito en la toma de conciencia de que es una ciudad turística, si bien ya descubrió que es una ciudad universitaria.

¿La vocación de servicio es necesaria?
Yo formé parte muchos años del Club de Leones, por lo que le digo que creo que la vocación de servicio es necesaria. Si mal no recuerdo fue Gabriela Mistral en un poema la que dijo: ¿Serviste hoy? La medicina es servicio y el servicio es un don que tenemos todos los seres humanos, unos lo dan y otros no, pero ahí está. Y la verdad que hace bien, tanto al que lo da como al que lo recibe, pero entendamos al servicio no como la limosna, pues ella humilla al que la recibe, y degrada al que la da.

¿Le preocupa el futuro de Uruguay?
No lo veo tan lindo como me gustaría verlo. Tenemos un Estado que desde hace tiempo nos viene apretando demasiado a los ciudadanos; cada vez más impuestos, cada vez se complica el llegar a fin de mes, cada vez cuesta todo mucho más. Ese mismo estado es burocrático, ineficiente en muchos aspectos, y eso lo pagamos todos, usted, los lectores, yo, todos; todos los aportes que realizamos con esfuerzo del trabajo, no son bien aplicados y eso se transforma en encarecimiento de la vida pues se precisan más impuestos y se ven pocos resultados eficaces, para mi entender.

¿Qué significa la familia para usted?
Es todo. No concibo mi vida sin mi mujer Dora, con la que llevamos 55 años de casados, y sin mis hijos. La mayoría está en Uruguay y una en España. Tengo 7 hijos y 20 nietos, y bisnietos en viaje. Son mi vida. Con mi esposa nos conocimos en la Facultad de Medicina, y desde ahí hasta el presente estamos juntos y logramos conformar una hermosa familia.

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La vida a través de la música

Sergio Calvo – Pianista y compositor

A lo largo de la historia, hemos advertido que la vocación y la inspiración tienen una gran cuota parte de vivencias y experiencias que nos van marcando y formando nuestra personalidad. Y Sergio Calvo – pianista y compositor salteño – una vez más nos da muestras de que es así. A lo largo de esta nueva entrega de “Al Dorso” vamos desentrañando sucesos de su vida y de cómo todo lo que llevando al misterioso y vasto camino de la composición.

¿Qué recuerda de su vínculo con la música de la infancia? ¿En qué medida influyó el hecho de que su padre fuera músico?
-”Desde que tengo recuerdo la música ha girado a mí alrededor ya sea por mi viejo o por la sociedad misma. Es sabido que uno es la suma de las personas que pasan por nuestra vida así como lo que leemos pero también lo que hemos escuchado; esto último junto con nuestras experiencias forjan nuestro aparato emocional y sensorial de la realidad. Dentro de esta línea de pensamiento es que tengo grabado a fuego en mi memoria auditiva el hecho de despertar cuando era niño escuchando a mi viejo tocar el acordeón: tangos, milongas, valses, pasodobles, boleros, rancheras… en fin diversos estilos. También recuerdo asistir con él a ensayos de los grupos que integraba… hizo que a los 7 años empezara a estudiar o más bien jugar con el teclado Farfisa que tenía mi viejo.
Por otra parte es imborrable los asados en lo de mi abuelo paterno dónde era infaltable que me hicieran tocar y todos se sentaban como si fuera un recital a escucharme….
Lo recuerdo con cierta nostalgia así como las devoluciones estéticas que hacía mi abuelo luego de mi interpretación.
No debo olvidar también las fiestas de fin de curso de primaria que durante seis años tuve que tocar delante de todo el mundo… eso si me ponía nervioso……en fin creo que todo ello fue inclinándome indefectiblemente a ver la vida a través de la música.

- ¿En qué momento comienza a formarse como músico?
-”Creo que arrancó mi formación desde lo auditivo escuchando tocar a mi viejo y verlo dar clases de música en casa. Allí arranque sin saberlo. Me genera cierta perplejidad esta pregunta…….no estoy seguro de la respuesta pero considero que la esencia de lo creativo siempre estuvo en mi….ahora, la composición formal alrededor de los veinte años más o menos….pero desde el 2006 he empezado seriamente a realizar una suma de intentos de música instrumental.

-¿Cuándo se le despierta la inspiración como compositor?
-“Al principio… cuando era niño en la década de los años 80 siempre quedaba colgado escuchando en las peliculas los pianistas de restaurante americano sin saber que era esa música tan fascinante.
Hoy siento que lo más cercano a la sensación de libertad es la estética jazzística, es el estilo que me permite volar libremente sin fronteras armónicas y emocionales .Creo que es el más inefable de los estilos contemporáneos occidentales”.

-¿Qué fue lo que le atrapó del Jazz?
-”El jazz me permite componer y estudiar obsesivamente para poder luego tocar histriónicamente(con palabras de un querido amigo músico)….. es decir poder seducir al tocar….que al fin al cabo de eso trata el arte”.

-¿Cómo fueron los pasajes de su formación académica?
-En cuanto a mi formación académica musical pasé como lo dije anteriormente por mi viejo luego por algunos músicos del medio hasta que hice el conservatorio municipal y luego la Escuela Universitaria de Música. Esta última fue la que me transformó en casi lo que soy actualmente. De la mano de la pianista Carmen Navarro logré lo que es tan difícil conseguir: el equilibrio entre la razón y la pasión, la técnica y el caos, el criterio estético y la intuición.
Luego que adquieres esas capacidades es un camino de experimentación e investigación constante… en fin es un viaje”.

-¿Qué importancia reviste el hecho de que los jóvenes mantengan conexión con la música?
-”La importancia que los jóvenes tengan contacto con la música es muy grande ya sea de efectos positivos o no. Es un tema complejo… pero desde lo positivo es indiscutible que la música genera pensamiento divergente y autoconocimiento emocional así como desarrollo de sensibilidad humana. Depende lo que se escuche o se toque….por eso creo que es complejo el asunto y a su vez discutible”.

-¿Qué nuevos proyectos tiene en mente?
– “La idea es grabar un nuevo disco con músicos extranjeros invitados y con nuevas composiciones. Así como también estoy pensando en diseñar conciertos con una estética diferente a la cuál he venido realizando”
-Una reflexión para compartir acerca de su carrera…
-”En principio no sé si se puede hacer carrera en lo musical en este país…. y más aún si haces música instrumental ,así que te puedo decir que desde el 2006 que me propuse tocar mi música hasta la fecha siento que he tenido algunos pequeños logros importantes.
Por ejemplo que la sala Zitarrosa en el 2010 se interesara por mi música y nos ofreciera hacer un recital. Obtener varias criticas importantes de melómanos del jazz en el Uruguay.
Así como ver la sala llena de gente cada vez que realizo un recital junto a los músicos que me acompañan y que la gente te pida algún tema…Domingo Otoñal, Géminis o “Nos veremos luego…eso es una sensación rara siempre y a su vez gratificante”.

-¿Cómo fue el proceso de formación de su banda?
-”En cuanto a la formación de la banda siempre es difícil en el interior del país y más aún si hablamos de música inédita instrumental. En lo personal busco músicos que aporten, que sumen, que estudien que tengan autocrítica y que busquen la excelencia así como el goce por hacer música. Que crean en mi música sino es imposible tocar juntos. Y ello simplemente significa que se logren conectar con lo que hago y en definitiva que les guste.
Actualmente me acompaña Oscar Barla en Bajo eléctrico, Marcos Pamparato en batería y se está incorporando un chico guitarrista de 19 años llamado Leo Silveira. Y no puedo olvidarme del imprescindible Sergio Silveira, nuestro sonidista”.

-¿Ya tiene planificado su próximo recital?
– “El próximo recital en Uruguay seguramente será en julio en vacaciones…..un formato nuevo…es decir algo íntimo dónde la gente pueda interactuar con los músicos y la música.
Esto en el real sentido de la palabra , quiero decir poder preguntar o hasta elegir el orden de lo que se va a tocar así como hacer desaparecer el escenario y que el público pueda si desea sentarse entre los músicos”.
También la posibilidad de que gente joven talentosa de nuestro medio pueda participar y mostrarse. Desde lo sonoro estoy pensando agregar algo diferente pero aún no lo tengo decidido.

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En el deporte “que no tiene tribuna” siempre hay que estar preparado para lo inesperado

Con Juan Carlos Latuada, instructor de Vela y presidente del Yacht Club Salto

Se vinculó a la náutica del lado argentino pero una vez que descubrió el Yacht Club de Salto no dudó en participar activamente del mismo. Fue instructor de vela, presidente y actualmente es integrante de la Comisión Fiscal. Hizo AL DORSO-notar que la primera competencia a nivel mundial fue de vela, en Inglaterra en el año 1852, mucho antes que las competencias de fútbol pero reconoció que la vela es un deporte que “no tiene tribuna”. Destacó de este deporte la influencia que tiene en la formación de la personalidad y como ayuda en la toma de decisiones, forjando un carácter que permite abordar las situaciones inesperadas y resolver los problemas con rapidez e incluso acomodarlos sobre la marcha, como
consecuencia de todo lo que se debe resolver sobre el barco. En esta sección, da cuenta de sus conocimientos sobre la náutica, su experiencia en la
navegación y la situación actual del Yacht Club Salto.

¿Cómo entró en contacto con la náutica?
“Allá por el año 86 más o menos, a través de un compañero de trabajo que le gustaba muchísimo la náutica, oriundo de Argentina, me invitó a empezar a navegar en el club San Luis (Argentina), donde él tenía su barco. Por ese entones, acá prácticamente no había nada. El Yacht Club se había fundado en el año 79. Yo empecé a navegar a vela en Argentina, con alrededor de 30 años y no sabía que había un club de este lado, que si bien tenía una existencia legal no tenía mucha actividad. Con el tiempo me dan ganas de comprar un velero, allá por el 94 y necesito un lugar para tenerlo por eso empiezo a averiguar por algo acá, de este lado. Ahí recién doy con el Yacht Club Salto, que en aquel entonces tenía un solo velero, de un contador, Juan Colina, que trabajaba en Salto Grande, pero en Buenos Aires y por eso yo no lo conocía. Él se había comprado un velero y lo trajo para Salto. Entonces estaba ese velero y el mío”.

¿Cómo fueron esos primeros años del Yacht Club Salto?
“El Yatch Club se fundó en 1986 pero con poca actividad, después, en el año 92 construyó su sede en colaboración con varios socios y en el 94 fue que me incorporé yo. Cuando caí en el club, estaba presidido por Juan Carlos Abarno, había gente trabajando y se hacían varias cosas como clases de vela para chicos, con los optimist, que son una clase de veleros para una sola persona de hasta 15 años y no más de 50 kg., se había formado una asociación con clubes del río Uruguay, haciendo regatas anuales. Esa actividad tuvo altibajos. Para ese entonces el instructor de vela era Alejandro Montero, un montevideano casado con una salteña, que estuvo un tiempo acá y después pasó al lado argentino a dar clases. Entonces, cuando se va, me plantea a mi para sustituirlo a él como instructor de vela para los chicos. Fue por el año 96 más o menos. Yo había estudiado bastante todo lo referido a la navegación a vela, tenía también bastante experiencia en regatas y ese tipo de cosas que había aprendido en un comienzo con la gente del lado argentino. Alejandro me pasó todos los materiales y me dio una mano en todo lo que significaba dar esas clases a los chicos, y empecé, como instructor de vela”.

¿Fue instructor de vela pero además ocupó la presidencia del club?
“Estuve hasta el año 2000 como instructor, fueron cuatro años. En esa época seguimos afiliados al Grand Prix del Río Uruguay, que era esa asociación de clubes que llegaba hasta Gualeguaychú y participamos en varias regatas con resultados muy interesantes dentro de las condiciones en que estábamos. Entre 2000 y 2006 estuve como presidente y actualmente formo parte de la Comisión Fiscal y colaboro en las clases junto al instructor de vela José Ignacio Quiroga, que es un joven que aprendió optimist conmigo”.

¿Qué particularidades tiene enseñar a navegar a los más chicos?
“Los chicos a los 6 o 7 años pueden empezar y son muy rápidos para aprender. En el término de un año es increíble lo que saben. Si pudieras ver la primera clase donde reciben las instrucciones básicas y verlos a las pocas horas, ya AL DORSO 0905 (copia)andan navegando solos. Los acompaña el instructor en otra lancha pero ellos manejan solos su barco. Después el afinar y desarrollar las técnicas de navegación es otra historia. Pero los chicos aprenden muy rápido todo. Cuando preparás a los chicos para una regata tenés que dejarles muy en claro las condiciones en las que se va competir. Si vamos a competir con gente que está hace mucho tiempo en esto y tiene mejores barcos, siempre les digo que vamos a fijarnos una meta más aproximada a lo que podemos hacer. En la vela, capaz lo más importante de todo no es ganarle al rival, como pasa en el fútbol por ejemplo, sino cumplir un objetivo y superarse a sí mismos, navegar hoy mejor que ayer y superar todo lo que se presente”.

¿La navegación ayuda a formar un carácter más decidido?
“La navegación es algo que es muy bueno para el fortalecimiento de la personalidad de los chicos, porque el chico va solo arriba del barco y las decisiones que tome son las que va a tener que afrontar. Ayuda a formar un carácter más independiente, sobre todo en la toma de decisiones. Arriba del barco hay que tomar decisiones sí o sí y si se equivoca hay que aguantar lo que venga, y corregir sobre la marcha si se puede, incluso si se tumba el barco que es lo peor que puede pasar, hay que saber que hacer en esos casos”.

¿Recuerda alguna de sus más grandes travesías?
“No he hecho grandes travesías, pero el viaje más largo que hice fue cuando vine de Montevideo a Salto. De ahí volví con un amigo, el mismo que me había enseñado a navegar en Argentina. Fue un viaje muy lindo porque fuimos parando.
Pero hay otras personas que han hecho travesías más largas. La náutica tiene mucho eso de disfrutar estar sobre el agua”.

¿Debió afrontar dificultades?
“Yo he podido navegar el río Uruguay, el río de la Plata, el río Paraná. Y en los cursos de náutica siempre se hace hincapié en que hay que estar preparado para afrontar todo tipo de situaciones. Porque navegar donde hay 20 km/h de viento y sol, se aprende rapidísimo. El tema es que hacer cuando tenés tres metros de ola y viento fuerte o se te rompió algo. En estos años, me ha pasado de todo, he roto el timón, la vela. Por eso los barcos tienen que estar preparados con todo un equipamiento o bien tener la posibilidad de pedir ayuda”.

Entonces, ¿hay qué estar bien preparado para salir a navegar?
“Siempre les enseño a los muchachos que hay que estar preparado para esperar lo inesperado. Aunque una de las cosas que hacemos siempre antes de salir a navegar es mirar pronósticos de tiempo, porque la náutica no es subirse a un barco y que el viento nos lleve. Es fundamental tener un conocimiento pleno del medio en que nos movemos, del aire y del agua, y del barco en el que vamos. Tenemos que conocer también las medidas de seguridad que tenemos para afrontar lo que pueda pasar y un conocimiento de la tripulación que llevamos. Hay que saber hasta donde puedo llegar yo y hasta donde puede llegar el que me acompaña”.

¿Tuvo miedo alguna vez?
“Todas las precauciones que tomes no te va a evitar tener problemas, ni te va a evitar sentir miedo. Pero lo fundamental es saber que hacer en esos momentos y hacer lo que hay que hacer a pesar del miedo que puedas llegar a tener. Y sí, te da miedo”.

¿Hoy como está el Yacht club ?
“El club es abierto, siempre lo fue. No cobramos matrícula de inscripción. Hoy estamos con entre 150 y 200 socios. Hay una docena de veleros y una veintena de lanchas, más algunas que se suman del otro lado.
El club tiene entre siete y ocho optimist en condiciones de navegar y 2 veleros clase Punta del Este para adolescentes. Es un club que está abierto y aspira a crecer”.

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Muchas veces los problemas de la gente de campo no se llegan a conocer en la ciudad

Daniel Constantín, presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto AL DORSO, presentan hoy a Daniel Constantín, presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto, productor de la zona de Valentín, un hombre estrechamente vinculado a la producción agropecuaria, desde toda su vida.
Si bien hace casi dos años asumió la presidencia de la mencionada gremial, Constantín estuvo desde joven vinculado a este tipo de actividades, siendo directivo de la Asociación Fomento Rural de Valentín, institución de la cual también llegó a ser presidente.
De perfil bajo, con ideas firmes, y un único objetivo; trabajar con seriedad y responsabilidad por el bien de toda la roducción agropecuaria, Constantín dialogó con EL PUEBLO respondiendo con amabilidad cada una de nuestras preguntas.

¿Dónde y cuándo nació?
Nací en Salto el 22 de marzo de 1965.
¿Siempre estuvo vinculado al campo?
Sí, formo parte de la tercera generación familiar (de la familia Constantín) de productores agropecuarios en la zona de Valentín, e inclusive ya está la cuarta generación preparándose para continuar trabajando. (Se refiere a sus hijos Mauro y Francisca).

¿Cuándo comenzó su actividad gremial?
Desde joven integré la directiva de la Asociación Fomento Rural de Valentín, de la cual fui presidente, y luego integré la directiva de la Asociación Agropecuaria de Salto, en algún momento estuve retirado, luego volví a integrar la directiva, siempre quise dar una mano, colaborar, se fueron dando las circunstancias, los momentos, hasta que fui electo presidente de la Asociación Agropecuaria de Salto el 25 de julio de 2015.

¿Qué objetivos se planteó al asumir la presidencia?
La idea es continuar trabajando para dejar bien representada a la institución y lógicamente trabajar por el objetivo común de toda la producción agropecuaria.

¿Cómo ve hoy al sector agropecuario?
El sector está atravesando momentos difíciles, hoy por hoy el problema más grande del rubro pasa por los costos de producción; está muy caro producir. Por suerte hemos tenido un fin de primavera, un verano y un otoño climáticamente muy bueno, los campos están muy bien, la hacienda en general está en muy buen estado más allá de algunos problemas sanitarios que todos sabemos que estamos padeciendo, el clima ha ayudado bastante.

Uno de los planteos que siempre realiza la institución, es el tema del abigeato; ¿ha habido avances en ese sentido?
La Asociación Agropecuaria de Salto integra la Comisión de Seguridad Rural Departamental, y previo a la asunción de este nuevo comando en la Jefatura de Policía de Salto, hace poco más de un mes, ya habíamos tenido algunas reuniones. Posteriormente al cambio de comando, hemos tenido nuevas reuniones y tenemos expectativas que desde ese punto de vista -de la Policía- se siga trabajando bien y combatiendo este flagelo que hace tiempo viene perjudicando bastante al sector.

¿Cómo ve la relación entre el campo y la cuidad?
Muchas veces la manera que se vive y las limitaciones que hay en el medio rural, no se conoce en la ciudad. Entre ellos tenemos un problema de infraestructura, de caminería, muy grande y serio que, de a poquito se va solucionando. De apoco va en vías de mejorar, pero todavía queda mucho por delante.
Por otra parte hay un problema importante en cuanto a la conectividad, en cuanto a las líneas de teléfono que realmente está mal, hay lugares de muy mala señal en el campo, y de repente la gente que vive en la ciudad no conoce esa realidad, piensa que todo es igual que acá (en la ciudad), y por ejemplo, cuando ténes una lectura (de campo) y ténes que mandar una información al SNIG (Sistema Nacional de Información Ganadera), en los embarques, muchas veces hay que andar moviéndose de un lado para otro para agarrar señal y son cosas que complican el funcionamiento y el trabajo de la vida en el campo; pero también es un estilo de vida.

A propósito de eso, cómo ve el avance de la tecnología en el campo, como el caso de la trazabilidad…
Personalmente y como institución (la Asociación Agropecuaria de Salto), estamos a favor de la trazabilidad. Sin dudas que hay muchas cosas para mejorar al sistema, y más allá de que en algún momento ha habido alguna instancia en que el sistema se haya cuestionado –nosotros no la cuestionamos- sí decimos que hay muchas cosas que hay que mejorarle, pero estamos a favor del sistema de trazabilidad.

¿Este domingo se celebró el Día del Trabajador Rural, considera que este es un incentivo a la labor en el campo?
Desde la Asociación Agropecuaria de Salto siempre hemos reconocido, apreciamos y valoramos a todas aquellas personas que trabajan en el sector agropecuario.

Como presidente de la Agropecuaria, cuál es su mensaje
Quiero saludar a todos los productores, transmitir que la institución gestiona y hace planteos, pero hay decisiones que dependen del gobierno.
En el momento que tomamos este desafío, este compromiso, lo hicimos con mucha seriedad y responsabilidad, y lo venimos haciendo de esa manera semana a semana desde la institución, trabajando con mucha seriedad y responsabilidad.

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Un sindicalista visceral

Con Miguel Fiordelmondo, Coordinador departamental del PIT CNT

Es el representante de los trabajadores organizados de Salto, está en toda las movilizaciones, asambleas, reuniones y negociaciones entre empleadores y trabajadores cada vez que un conflicto asoma se hace presente. Es oriundo del barrio Salto Nuevo, trabajó de vendedor de cuadros y de jornalero en El Espinillar hasta su cierre cuando fue miguel fiordelmondoredistribuido y recaló en la Universidad de la República. También fue mozo y deportista. Hoy Miguel Fiordelmondo es quien da la cara por los sindicatos pero no se guarda nada y denuncia los problemas económicos y sociales, declarando independencia del gobierno. Hoy en nuestra sección semanal responde a las Diez Últimas de la Última.

-¿Es de Salto?, ¿cómo se conformaba su familia?
Nací en Salto y crecí con mi familia, donde somos cinco hermanos, tres varones y dos mujeres. Tengo dos hijos y una nieta de 5 años que por suerte me acompaña siempre. Con mis hermanos crecimos todos en el barrio Salto Nuevo. Pero fui a la Escuela Nº4 y al Colegio Salesianos. Aunque después hice otro liceo también.

-¿Cómo y cuándo fue su ingreso al mundo del trabajo?
Comencé trabajando con los hermanos Anselmo y Luis Gómez, quienes trabajan en fotografía y vendía cuadros con ellos, después estuve haciendo trabajos de changas hasta que ingresé a El Espinillar en el año 1981.

-¿Cómo fueron esos años donde se vivió la previa del cierre del ingenio de El Espinillar?
Cuando ingresé nosotros todavía no estábamos efectivizados, porque había tres tipos de trabajadores en El Espinillar. Estaban los cortadores de caña, los jornaleros entre los que estaba yo y los efectivos. Fue muy poquito antes del cierre que nos presupuestaron, y en el tiempo (en que era presidente de la República) del señor Lacalle que nos resdistribuyeron. Yo me quedé en Salto y me dieron una orden, o iba a Primaria, si no a Secundaria o a la Universidad de la República, y si no entraba en ninguna de esas instituciones iba para afuera y tuve que ingresar en la Universidad.

-¿Estaba en la lucha contra el cierre o ya en ese momento sabían que se cerraba y estabas a la expectativa por lo que pudiera pasar?
No, en ese momento estaba a la expectativa porque sabíamos que venía el cierre y a mi como a la mayoría sabíamos que nos mandaban de cabeza, hay gente que se pudo acomodar, pero yo no tenía padrinos. A mi me mandaron de cabeza y tuve que ir adonde me mandaban.

-¿Le costó mucho el pasaje de El Espinillar hacia la Universidad?
Sí me costó mucho ese pasaje, porque en El Espinillar éramos una gran familia y en la Universidad era totalmente distinta y al principio me costó muchísimo que me aceptaran, sobre todo porque venía de otro lado, pero después me aceptaron y hasta ahora soy el representante de ellos. Algo que me deja muy contento, porque me costó mucho, después me conocieron y bueno ahora tengo una muy buena relación con todo el mundo.

-¿Hizo otras tareas también además de las que mencionó en régimen de multiempleo?
Sí soy mozo profesional, trabajé durante años a la par del trabajo en el sector público, de noche trabajaba en el centro de mozo. También trabajo en la reparación de teléfonos, hasta ahora, hago algo de telefonía. También fui deportista, jugué al fútbol y al basketball en varios clubes, en Chaná, en Salto Nuevo, en Cerro, Huracán, Libertad, Universitario, Nacional, Ferro Carril. Anduve por varios clubes.

-¿Cómo fue su ingreso al terreno sindical?
Cuando estaba en ANCAP era bastante joven, aún así empecé yendo a reuniones de la Federación Ancap junto a Luis Batalla, íbamos a Montevideo con él, pero no estaba en la orgánica de la Federación. Después pasé a la Universidad y en una oportunidad pasaron las elecciones y me gustó trabajar en eso porque era hacer el bien a la colectividad de la que yo participaba que en este caso era la de la Universidad.

- Vive el sindicalismo como algo visceral, eso es lo que se aprecia de afuera
Sí, claro, pero además he tenido muchas experiencias positivas gracias al sindicalismo, estuve en varias partes del mundo, en Sudamérica estuve en todos los países. Luego en el año 2009 estaba representando al sindicato de funcionarios de la Universidad de la República, y ya venía a la directiva del PIT CNT pero no pinchaba mucho ni nada de eso, nunca metía nada. Pero en el año 2010 Gonzalo Acuña me vino a buscar para que le dé una mano para levantar la directiva y bueno desde entonces estoy en la directiva del PIT CNT y ahora soy el Coordinador Departamental.

- ¿Cómo ve posicionado al PIT CNT hoy frente a un gobierno de izquierda?
Nosotros como PIT CNT tenemos independencia de clase desde siempre, el tema es que a veces no se marcaba mucho, nosotros la venimos marcando hace rato. Independencia de clase la tenemos con todos los gobiernos y en Montevideo también pasa porque actualmente ellos están en contra de un montón de cosas del gobierno, entonces es importante porque la gente nos identifica como movimiento sindical y cosas que son a favor del gobierno las decimos y las que están mal también, y han salido a pegarnos y nosotros ni pedimos disculpas, ni salimos a aclarar. Porque nos desmarcamos de los gobiernos de turno.

¿Se siente un representante de los trabajadores?
Sí claro, me siento un representante de los trabajadores y hay mucha gente que nos está apoyando, sino no estaría acá.

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Hoy con Aníbal Alberto Alberro

Con más de 30 años al servicio de la Junta Departamental de Salto, Aníbal Alberto Alberro ha sabido transitar por diversos gobiernos de distintos colores, siempre con la convicción de que al ser un funcionario público, su ideología quedaba en la puerta del legislativo.
Habiendo ocupado diferentes cargos, desde jardinero, remesero, hasta ser el organizador de la hermosa biblioteca con la que cuenta hoy la Junta Departamental, se siente satisfecho de haberse desempeñado y continuar haciéndolo con seriedad, responsabilidad y respeto, tanto con sus compañeros de trabajo, los Ediles, como con la población que se acerca hasta el lugar, buscando muchas veces soluciones a sus problemas, constituyéndose en un referente, y en una de las personas que más conoce el funcionamiento del deliberativo departamental.

¿Desde hace cuántos años se desempeña como funcionario de la Junta Departamental de Salto?
A la Junta Departamental ingresé en el primer gobierno democrático luego de la dictadura, a fines de 1985 y comienzos de 1986. En ese entonces el intendente era el Esc. Eduardo Malaquina. Hace ya 32 años; pasé por los gobiernos de Malaquina, Minutti, Fonticiella, Coutinho y ahora por el de Lima.

¿Cuál fue la primera tarea que desempeñó?
Cuando a mí me tomaron como funcionario, comencé como jardinero y peón; cuando se volvió a la democracia la condición edilicia de la Junta era la de una tapera, claramente, si bien era una casa muy bonita, estaba sumamente abandonada. Entonces se precisaba a alguien que realizara el mantenimiento (pintar las rejas, sacar la maleza, acondicionar los accesos) y así me fui haciendo y conociendo a muy buenos compañeros como Daniel Felipe Silva, que en lo personal fue mi maestro y quien me brindó todo el apoyo para que pudiera cumplir una tarea no muy sencilla, como era la de dejar en condiciones nada más y nada menos que la parte edilicia de la Junta y su cara visible.

Pero tenemos entendido que inmediatamente lo llamaron para realizar una tarea de mayor responsabilidad, ¿es verdad?
Así es. En primer lugar, no tengo mucho estudio, y Silva, pasando por alto esa condición, al mes y medio de mi ingreso, como éramos tan pocos funcionarios, me encomendó una función que no era la que me habían asignado. Se estaba discutiendo el primer presupuesto municipal y el nuestro de la Junta, lo cual ni sabía de qué se trataba, estando a la orden de los Ediles durante las reuniones, sin descuidar mis labores designadas. La primer tarea interna, digámoslo así, fue el hacer copias de los repartidos para los Ediles; obviamente que no se contaba con la tecnología de ahora (fotocopias, computadoras, etc); eran hechas a mano, en el viejo mimeógrafo, lo cual llevaba muchísimo tiempo, teniendo en cuenta que para esa ocasión hice unas 9.000 copias.
Y así comencé a compenetrarme de las diversas funciones internas de la Junta y como siempre fui una persona voluntariosa, acepté continuar en todas las tareas en las que fui asignado (remesero, repartidor de las citaciones a los Ediles, etc).

Cuéntenos de la biblioteca de la Junta, en cuya actual existencia, según nos comentaron, tiene cierta responsabilidad
Tenemos una hermosa biblioteca que, cuando tomé la posta de acondicionar varios sectores, la encontré abandonada, la que tengo el orgullo de decir que la fui de a poco organizando, con la invalorable ayuda del compañero “Quique” Ávalos, padre de otro excelente funcionario Ángel Ávalos, seleccionando libro por libro que encontrábamos en el piso y que tenían mucho valor, los que fueron clasificados y seleccionados por importancia de sus temas, y todo esto sin tener estudios, le repito, pero que me daba cuenta de su valor. Le puedo decir a modo de ejemplo, que salvé una enorme cantidad de libros de la Justicia Uruguaya, que estaban tirados y estragados, en una clara demostración que para quienes entregaron el gobierno, no tenían ningún valor, menos si eran leyes.

La biblioteca sabemos que cumplió un rol importante inclusive prestándose libros a estudiantes de derecho, ¿puede ser?
Todo surge porque se me encomendó hacerme cargo del Diario Oficial y a través de él fui conociendo lo que eran las leyes y también teniendo noción de los libros que allí habían; luego de organizarlos, libros y leyes, llegó un momento, que para mí fue una satisfacción muy grande, en el que abogados jóvenes y estudiantes concurrían a pedir material, y yo sabía cuál entregarles. Sin ir más lejos, entre muchos de ellos se encontraba el actual Intendente, el Dr. Andrés Lima.

¿Recuerda alguna anécdota de aquellos inicios?
Por supuesto, un hecho que quedó para la historia, justamente cuando empecé a hacer las copias que le comenté.
Yo no conocía todavía la máquina, y un día me preocupé bastante, porque me salían todas las copias en negro, pasaba la tinta directamente al papel; por lo tanto fui a hablar con Silva y le comenté que tenía ese problema con la copiadora, para lo cual ya había hecho unas 100 copias todas en negro; entonces Silva la abre, la mira y me dice que lo que sucedía era que se había escapado la matriz y al escaparse la máquina la tragó y pasa el rodillo sólo.
Y esa fue mi primera macana; a los 5 o 6 meses ya sabía cuántas piezas llevaba el mimeógrafo y cómo limpiarlo.

Notamos un especial recuerdo por Daniel Silva, connotado funcionario que muchos señalan como un excelente compañero, ¿qué significó para usted?
Silva fue un maestro incluso para los Ediles. Era una persona con una vasta experiencia que la tenía re clara; él trabajó muchísimo tiempo en la mesa de presidencia ayudando a los Presidentes de la Junta de turno, a sacar, como quien dice, los temas de la galera. De esos compañeros que no tenían problemas de dar una mano y de enseñar al mismo tiempo. Por eso lo recuerdo con afecto y agradecimiento, porque a mí en lo personal, me permitió conocer la Junta y superarme como funcionario, lo cual no todos lo hacen, por eso le estoy tan agradecido, por todo lo que aprendí por esa oportunidad y confianza que depositó en mí.

¿Podemos hablar de que en la Junta se hayan respirado siempre aires de libertad?
Sí. Al principio, en aquellos años, recordemos que veníamos de la dictadura y de una Junta de Vecinos, había un conjunto de personas que trabajaban en la misma, los cuales merecían su respeto, pues había cordialidad y eso permitía trabajar bien. Y una vez ya viviendo en democracia plena, el relacionamiento con los Ediles siempre fue bueno; dicho sea de paso, en mi caso particular, y pienso que también en el de mis compañeros, en ese momento el sueldo no era bueno, pero entre todos poníamos voluntad y así funcionó la cosa. Una persona me convenció de que el salario iba a mejorar, que tan sólo esperara a que la situación del nuevo gobierno se normalizara y así fue; me quedé.

¿Qué es para usted ser funcionario público?
Es estar siempre a la orden de la gente; nosotros existimos para servirle, por encima de las ideologías y colores políticos. Yo tengo mi corazoncito, pero mi función me impide demostrarlo, lo dejo en la puerta de la Junta cada vez que voy a cumplir con mi trabajo. A todas las personas que se acercan a la Junta, las tratamos de atender como corresponde, con respeto; como también cumplir con los jerarcas administrativos y con los designados políticamente.

¿Y la Junta Departamental?
El día que me vaya, que no queda mucho tiempo, me llevaré muchas amistades que pude cosechar a través de los años, con compañeros de trabajo, Ediles, Secretarios Generales y Presidentes. Más allá de alguna diferencia que pudimos tener en algún momento, lo importante es saber trabajar con respeto teniendo en claro que lo más importante es siempre la Institución Junta Departamental.

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En la búsqueda de conquistar América con su bici “La Botija”

Tiene 29 años y se crió en la zona céntrica de Salto. Nicolás Godoy es un joven que alimentó durante mucho tiempo el sueño de recorrer América en bicicleta y finalmente decidió dar el primer paso. “La infancia que tuve fue muy buena. Crecí con mi familia compuesta por mis padres Hugo y Rossana, y mi hermana Ana Lucía. Siempre rodeado de mis abuelos, tíos y primos. A la edad de 3 ó 4 años comencé a aprender a nadar…iba todos los veranos, luego jugué al básquetbol y así fue que empezaron los viajes a distintas ciudades de Uruguay y Argentina. Era lo más lindo viajar y compartir con gente nueva. Creo que allí empezó a despertarse el bichito viajero, que por supuesto siguió en la adolescencia y continúa hasta el día de hoy. Esas ganas de salir y conocer el mundo… hoy lo hago en mi bicicleta” – nos relata.

¿Cómo han sido para usted estos últimos años?
-”Los últimos tres años estuve viviendo en Montevideo, con mi expareja y luego solo.
Me adapté muy bien a la capital, es una ciudad que quiero mucho.
La conocí por completo gracias a mi bici, mi transporte diario para ir a trabajar, estudiar, entrenar, etc.
Este ultimo año me dedique a pleno a organizar mi viaje, trabajar y ahorrar para comprar los accesorios que necesitaba para viajar.
También estuve recibiendo cicloviajeros y algunos mochileros ya que vivía solo y tenia lugar. Han pasado de muchas nacionalidades, taiwaneses, alemanes, argentinos, catalanes, franceses, chilenos, entre ellos mujeres y hombres, todos viajeros. Aprendí de ellos que no era imposible viajar en bicicleta”.

¿Cuando surge la idea de recorrer América?
-”Las ganas… el sueño siempre estuvo, nada más que desde que era adolescente lo quería hacer de mochilero.
Pero como ya hace 8 años me muevo en bicicleta y al recibir viajeros, decidí unir lo que más amo, viajar y en la bicicleta, y acá estamos en ruta.
Busqué mucha información de viajeros que hace años están en ruta, por ejemplo Pablo García un argentino que salió en 1999 y aún esta en ruta. Otro es un español llamado Alvaro Neil (BiciClown) es payaso y hace sus shows en donde el cree que la gente necesita de alegría, lleva unos 15 años en viaje y aún también está en ruta.
También está Tabaré Alonso, un uruguayo que salió de Montevideo en marzo de 2016, Estamos en contacto via redes sociales y ya hemos hablando un par de veces”.

¿En qué momento empezó con los preparativos?
-”Creo que estuve algo más de un año organizando y viendo como hacerlo… para animarme a realizar mi sueño, mi aventura de vida, costo mucho tiempo, pero siempre teniendo en claro lo que quería para mi vida.
Nunca me adapté a la vida de una persona stándar.
Cuando podía me hacia algún viaje corto por alguna playa cercana, no más de 60km, y luego había que volver a la rutina”.

¿Hubo algún hecho inspirador para tomar esta decisión?
-”No… nada más seguir mi sueño. Luego de conocer gente viajera o nómade, vi que se podía realizar.Y ahí voy en busca de conquistar América con mi bici “La Botija” (Su nombre), solo los dos a puro pedal y siempre para adelante”.

¿Cuando se lo comentó a su familia?
-”Creo que ellos sabían que en algún momento iba a pasar, como dije anteriormente, siempre lo tuve presente a esto de dejar todo e irme a viajar.
Al principio no les gusto mucho, ya que tenía un buen trabajo en Montevideo y ello para la sociedad es importante. A mí no me importa mucho, por como veo la vida.
Igualmente creo que este último tiempo luego de hablar, explicar y hacerlos ver que esto no era tan loco me entendieron y apoyan a la distancia. Con mi familia, amigos, gente en el camino y mucho conocidos que me alientan a seguir, sigo mi camino firme y siempre rodando libre.

¿Cómo vivió la víspera del inicio de su viaje?
-”Con mucha ansiedad….renuncié a mi trabajo el 20 de diciembre de 2016. Ya en noviembre empecé a dejar mis pequeñas cuentas en cero, comencé a vender todo lo que tenía, a regalar y donar lo que se podía.
El 21 de enero entregué el apartamento. Me fui a vivir los últimos días a la casa de una muy buena amiga Cam Poo, así le digo yo.
Estuvimos una semana conviviendo y el 28 de enero salgo a recorrer Uruguay antes de llegar a Salto y quedar una semana en casa de mis padres.
A todo esto lo viví con mucha ansiedad, con la cual lucho todos los días.
Quiero llegar rápido a todos lados, ya me controlo más, me di cuenta que todo llega a su tiempo.
Mi manera de viajar es lento pero seguro y siguiendo la ruta”.

¿De qué manera se han dado las primeras experiencias?
-”En mi primer día de viaje luego de hacer unos 40 o 50 kilómetros camino a Piriápolis me cruzo una pareja de españoles Pablo y Olga… hace cuatro años y medio están viajando por el mundo. Nos fuimos juntos a Piriápolis, acampamos en el cerro del Toro y a la mañana siguiente cada uno siguió su camino. Por supuesto tuvimos grandes charlas, yo un principiante en esto y ellos con miles de kilómetros rodados, así que escuché mucho.
Resumiendo un poco el camino pase por Piriápolis, Maldonado, San Carlos, Villa Edén, Minas, Tala, Florida, Durazno.
En Durazno conseguí un warmshowers, una chacra donde Federico su dueño recibe viajeros quienes trabajan por alojamiento y comida”.

¿Qué trato ha recibido en este inicio de la travesía?
-”La hermana República Argentina me ha tratado de lujo hasta el momento, aun sigo por acá.
Su gente es muy hospitalaria… se acercan a preguntar si preciso algo, desde agua, comida, lugar donde quedar, plata, etc.
En el interior de Uruguay me pasó lo mismo, el mundo no está tan mal como lo muestra la TV. Recorrí algo de Entre Ríos, Federación, Chajarí y no mucho más.
En Chajarí donde armé la tienda conocí una familia que viajaba en su motorhome.
Esa noche me invitaron a seguir viaje con ellos ya que el clima no me acompañaba para nada. Y me llevaron hasta Paso de los Libres, ese día llovía mucho, pero mucho; y no encontré nada para refugiarme, nada más que un techo. Entonces decidí irme a Posadas en bus… me pasó lo mismo, llegué a la noche y quedé en la terminal. No habían caras muy amigables en la vuelta y me ficharon la bici y mis cosas.
Me han pasado también algunas cosas malas que prefiero no contar…cuestiones de viaje. No todo es lindo, como en la vida, siempre tenemos obstáculos y hay que superarlos.

Siempre está, temor o miedo, el no saber donde dormir, hasta encontrar donde hacerlo o en ruta con camiones, autos, motos que pasan muy cerca, algunos respetan otros no tanto.
Es lo que busco, es lo que me pasa a diario y me gusta, es lo que me mueve a seguir todos los días. El secreto esta en vencer el miedo, enfrentarlo y seguir el camino.
Desde que dejé de trabajar no usé más el despertador…simplemente me levanto cuando despierto, luego de las 8 am.
Desayuno, trato de comer lo que tengo, café infaltable y a veces lo que sobra de la noche, marcha también. Luego desarmo todo y armo la bici, viajo con un peso de 60 o 70 kilos en total sin contar mi peso. De donde esté salgo a mi próximo destino que casi siempre lo se, a veces no y voy viendo en el camino o preguntando. Todo eso me lleva unas dos horas aproximadamente hasta partir.
Hago un promedio de 80km pero puede ser más o menos, depende a donde este yendo.

¿Cuánto tiempo estima que durará este viaje?
No lo sé…que dure lo que tenga que durar. Elegí este estilo de vida, nómade sin rumbo, así que es probable que los próximos 30 años recorra el mundo de un lado a otro, mientras se pueda.
Es como digo, el mundo es muy grande y la vida es muy corta, arranqué por América pero me falta mucho por conocer.
También quiero pedalear en Asia, Medio Oriente, África y Europa. Así que queda mucho sobre ruedas.
En este momento llevo 1.326 kilómetros en la bici, obviamente sin contar las veces que me llevaron.
Y acepto que me lleven, ya que son experiencias que no volverán a pasar y es probable que sea la última vez que vea a esas personas.

¿Se comunica con su familia?
Nicolás trata de mantener comunicación con sus familiares, ya están avisados de que si desaparece por unos cuantos días es por que me internó en algún parque nacional o provincial, o en alguna montaña sin señal de ningún tipo. Nicolás quiere agradecer a su familia por el apoyo constante, a sus amigos y a quienes se muestran interesados por su viaje.
“Lo que les puedo decir es que luchen, persistan por sus sueños que de ello vivimos. Sean felices con lo simple de las cosas, disfruten día a día de sus seres queridos.
Como dijo el poeta Peruano César Vallejo :Amemos las actualidades, por que nunca estaremos como estamos” – comparte nuestro entrevistado.

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Hoy, con Álvaro Anchorena, el youtubers salteño que está próximo a obtener el Botón de Plata por su canal “el Farraón”

Álvaro Anchorena, es un salteño que esta próximo a alcanzar el botón de plata como youtuber, y será el primero en nuestra ciudad en obtener ese galardón que otorga YouTube por su canal “el Farraón, artes marciales”.
Toda su vida estuvo vinculado a los deportes y de profesión es Personal Trainer, lo que vinculó a trabajar en la hotelería, primero a la actividad física en el Hotel Barceló (en termas de Arapey), después en Salto Hotel y Casino y más tarde en Altos del Arapey desde su inauguración. AL DORSO 0404
“Cuando era niño tenía un problema de obesidad y los médicos le decían a mis abuelos que tenía que hacer algún deporte y me pusieron en fútbol y básquetbol, pero no era algo que me gustara por completo, así que se resignaron a que fuera gordo el resto de mi vida. Hasta que conocí las artes marciales a eso de los nueve años y a partir de ahí siguió mi pasión por ese deporte. Después seguí con mi vida y el trabajo, pero siempre estuve con un pie adentro de las artes marciales y eso fue en definitiva lo que me llevó a crear mi canal en YouTube con esa temática y que hoy me llena de satisfacción”, comentó el entrevistado para esta sección de EL PUEBLO.

¿Qué significa ser un Youtuber?
“Para poder contestar esto primero hay que entender que es YouTube. YouTube es un servicio gratuito de acceso compartido a vídeos en internet, cuyo alcance parece no tener límites. Se ha convertido en el más grande, importante y principal canal de comunicación y promoción de videos, y en uno de los iconos de referencia mundial en lo que a la web social se refiere. Este portal fue fundado apenas en febrero de 2005 y creció de manera tan abrumadora, que en octubre de 2006, la empresa Google lo compró por 1.650 millones de dólares. Llegado a este punto podemos decir que un Youtuber es un individuo que trabaja para esta plataforma, en YouTube, creando contenido audiovisual para el consumo de otras personas”.
¿Desde cuándo trabaja para YouTube y cómo comenzó?
“Fue por julio del año 2015, cuando un amigo llamado Jared, que trabajaba conmigo en el hotel Altos del Arapey, me comentó de la existencia de youtubers que creaban contenidos muy interesantes. Yo, hasta ese momento creía que en YouTube solamente existían contenidos musicales y videos o cámaras ocultas y otras sandeces. Pero después me di cuenta que así como en la televisión, en YouTube existen contenidos bizarros pero también podemos encontrarnos con videos y materiales que van desde la medicina, pasando por la tecnología, gastronomía, arte, ciencia, historia y otros contenidos interesantes. Fue ahí, cuando tomé la decisión de crear mi propio canal de YouTube, para subir mi propio contenido”.
¿Se puede ganar dinero con YouTube o es solamente un pasa tiempo?
“Es exactamente igual que la radio o más bien como la televisión. Para el consumidor final es nada más que un pasa tiempo o un espacio de carácter educativo, pero para los productores o creadores de contenido, es, o puede llegar a ser una muy buena fuente de ingreso. La manera en que trabaja YouTube es igual que la televisión, en base a publicidades y o contratos con firmas de sponsors comerciales”.
¿Cualquier persona puede hacer ese trabajo?
“Cualquiera puede crearse un canal en YouTube hoy mismo, porque es libre y gratuito. Tu primero te creas tu canal y luego comienzas a subir contenido, si a la gente le gusta lo que haces, entonces se comenzarán a suscribir a tu canal y darle like a tus videos. Cuando llegues más o menos a los 10 mil suscriptores, YouTube se contactará contigo para que puedas asociarte a una pathner de Argentina porque aquí en Uruguay no hay sede de Google, por lo tanto necesariamente tienes que trabajar para una pathner de Argentina. Luego que te asocias a una pathner, por ejemplo yo trabajo con Mitu Network, ésta se encarga de toda la gestión publicitaria y también de tu respectiva paga por reproducciones, pero todo esto no sucede hasta que tu canal no llega a sus 10 mil suscriptores. Aquí en Uruguay, es necesario lograr esas metas para poder concretar un acuerdo con una Pathner y de esa forma poder monetizar tus videos”.
¿De qué tratan sus videos?
“Antes de empezar a subir videos te tienes que crear un canal y ese canal tiene que tener una temática definida. Como en la televisión, existen canales de gastronomía, musicales, de documentales, de deportes etc, en YouTube es exactamente igual que la TV. Mi canal es de deportes y más específicamente de artes marciales. Hablo de artes marciales, de boxeo, de todo lo que sea deportes de contacto. Hago la historia de lo que subo, desde algo biográfico a videos Top, mi personaje es el Farraón de las artes marciales. Mi primer video lo subí en agosto de 2015 y fue sobre siete actores de cine que son verdaderos artistas marciales. Ese video comenzó a girar y cuando menos lo esperaba llegué a tener 100 mil reproducciones y la gente empezó a dejar comentarios alentándome a que hiciera otro. Arrancó como hobbie y así se transformó en una bola de nieve que fue creciendo y continúa creciendo”.
¿Por qué artes marciales?
“Durante toda mi infancia y adolescencia he practicado Kung Fu con el Maestro Ricardo Villareal y con su hijo el profesor Moisés a quien quiero como un hermano. También ya de grande tuve la oportunidad de conocer y entrenar con el gran maestro Sirio Sosa quien es un referente a nivel nacional de las artes marciales. Todo esto, sumado a mi experiencia como Personal Trainer generó en mí la motivación para la creación de -el Farraón artes marciales-”.
¿Qué se necesita para tener muchas reproducciones, likes y suscriptores?
“Te lo describo así, necesitas un 70% creatividad, inventiva, ingenio y por sobre todo talento, igual que en al televisión, más un 15% de conocimientos de herramientas informáticas relacionadas a la producción audiovisual y otro 15% de manejo de las redes sociales. El manejar bien una computadora o conocer de redes sociales es nada más que el 30% de la historia, o quizás menos del 30%, es como decir que un hombre solo por tener la voz grabe puede ser exitoso en radio, es una tontería, si la persona no es talentosa en ese terreno no va a lograr nada solo por la voz, sino, fíjate en Petinatti, lo exitoso que es con la voz que tiene ¿quien se lo hubiera imaginado?” (risas).
¿Cuántos suscriptores tiene su canal?
“En mi caso, tengo en este momento 82 mil seguidores, a nivel país mi canal estaba posicionado en el lugar 23 dentro de una lista de los primeros cien. Estoy inclusive por encima de algunos que tienen más suscriptores que yo, pero ese ranking se debe a que YouTube toma en cuenta además cuestiones técnicas y el perfil de la gente a la que va dirigida y te sigue. Mis videos los miran desde un niño hasta un adulto y tengo más de un millón y medio de reproducciones mensuales en todo el canal”.
¿Entra en contacto con sus seguidores?
“Yo sé por YouTube que el 60 % de mi público mira mis videos desde Estados Unidos y el otro 30 % me mira desde México. Pero también sé que los que me miran en Estados Unidos no son norteamericanos sino inmigrantes mexicanos que viven allí, porque mis videos son de habla hispana. Uno al saber eso, lo que puede hacer es mejorar cada vez más sus contenidos para abarcar otros lugares. Con mi público tengo una relación estupenda, yo en mis videos no aparezco, edito con imágenes, hago el libreto, lo narro. La gente lo que conoce es la voz detrás de las imágenes y esa es la mística. Empecé a tener contacto con gente de todas partes del mundo. Todas las semanas hago entrevistas vía Skipe con radios, dos de Chile, una de Venezuela y otra de Colombia, que tratan específicamente el tema de las artes marciales. También cada cuatro o cinco horas entro a mi canal a contestar los comentarios que me dejan en los videos. Es algo que me gusta hacer”.
¿Qué perspectivas tiene para el futuro?
“Lo primero que espero es seguir creciendo y llegar a la meta de los 100 mil suscriptores y de esa forma ganarme el botón de plata de YouTube. Es igual que el Óscar en las películas, o más bien, como en la música que existen galardones como los discos de plata, oro y platino, YouTube tiene un sistema de premiación con botones de plata, oro y diamante. Si logro obtener el botón de plata, sería uno de los pocos en Uruguay y bueno obviamente el primer salteño en lograrlo. Además de eso, acabo de firmar un acuerdo con una marca de productos deportivos de la línea Universal para la creación de un nuevo canal que llevará como nombre -El Faraón Trainer- en donde deberé subir videos y contenidos relacionados al entrenamiento, nutrición, y deportes en general”.

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Luis Montero destacado y reconocido jinete salteño

Montó más de 20 años en la Patria Gaucha y aún piensa seguir participando

Las últimas diez de la última, presentan hoy a Luis Bignoli, más conocido como Luis Montero, reconocido jinete y domador salteño, con muchos años de trayectoria y cientos de triunfos en los ruedos de jineteadas tanto en Uruguay como Argentina.
Recientemente, y tal como ilustra la foto, participó en la rueda de basto argentino en la 12ª edición de Valentín Aparcero, donde dio vuelta de honor, siendo uno de los jinetes más ovacionados por el público presente, logrando el 2º premio en dicha categoría.
A sus casi 48 años, piensa continuar participando de este deporte, y profesión que eligió siendo niño, hasta que el físico se lo permita.sara foto aldorso

Cuando lo presentan en las jineteadas lo llaman Luis Bignoli o Luis Montero, ¿cuál es su apellido?
Me llaman Montero por mi padre, pero llevo el apellido de mi madre; Bignoli.

¿Cuándo y dónde nació? ¿Cuántos hijos tiene?
Nací el 26 de abril de 1969, aquí en Salto, pero cuando tenía cuatro años mi padre se fue a trabajar a una estancia en Valentín, muy cerca del local de la Asociación Fomento Rural de Valentín donde se realizan las jineteadas.
Fui a la Escuela en esa localidad y con 13 años, ya me fui a trabajar para la zona de Cerros de Vera en las estancias.
Después mi padre se vino para el pueblo (cuidad) y yo me quedé en campaña, pasaba hasta dos años sin venir a Salto.
Después conocí a mi mujer (Gladys Santana) y me casé con 20 años, ella tenía 16.
Tuvimos ocho hijos, el más mayor; Luis, falleció en 2012. Eran cuatro varones y cuatro mujeres; Luis, Ignacio, Néstor, Roberto, María Elena, María Victoria, María Itatí, y María Luisa.

¿Continúan ellos la tradición de las jineteadas?
Sí, aunque Nacho está más para las carreras, corre en el Hipódromo, y ya estuvo en Maroñas.
N de R: Luis, conocido como “Coto” Montero, se destacó mucho en las jineteadas e incluso fue campeón de la “Criolla del Bicentenario” en el Prado en el año 2011.

¿Cuándo comenzó a participar de las jineteadas?
Desde que iba a la Escuela, nos escondíamos atrás de los cerros a enlazar terneros para jinetear y con 14 años ya empecé a montar en los ruedos.
En esos años no había tantas exigencias, no se necesitaba permisos para montar siendo menor. Recuerdo que tenía tropilla Pepe Dalmao y montaba en el Parque Policial.
Enseguida que me casé había muchas domas, iba a Paysandú y a Artigas, y muchos años viví de la doma, porque todos los fines de semana tenía alguna actividad y tenía suerte.

¿Cuáles son los principales cambios de esos años a este momento?
En esos años no era como ahora, que los premios son motos, u otras cosas, en ese tiempo daban plata (efectivo) y era más lindo porque usted iba, y no tenía que pagar nada, no se cobrara la inscripción como ahora que en la mayoría hay que pagar la monta y para uno que es trabajador, es difícil, a veces tenés para pagar una monta (que como mínimo tiene un costo de mil pesos), y va otro que tiene (más dinero) y monta cuatro o cinco veces, entonces no es tan linda la competencia.
Antes cualquiera lo levantaba en la calle, encontraba tiraje enseguida, entonces todo era ganancia.
Si no montaba acá me iba para Argentina (Colón, Villa Elisa, Federal), tengo muchos conocidos allá. A veces iba un sábado y participaba de las montas nocturnas y el domingo de día iba para otra doma.

¿Es verdad que su señora también participaba de las jineteadas?
Sí, montábamos juntos, en Argentina. Seguido montábamos en cuatro espuelas, y siempre nos iba bien, a veces caíamos.
Enseguida que nos casamos yo agarraba potros para domar y ella me ayudaba a apadrinar.

¿Sabe cuántos trofeos tiene?
No, pero debe haber más de cien, entre otros que se han roto, alguno como uno muy lindo que gané en Palmitas que presté y no me devolvieron, y además ahora ya no dan trofeos, pocos lugares aún lo hacen.

¿Por qué prefiere el basto argentino? ¿Y a qué edad piensa retirarse?
Porque hubo un tiempo que iba muy seguido para Argentina, y ahí se ve mucho esa modalidad. A mi hijo Luis, lo llevaba con 13 años para allá y ahí aprendió.sara aldorso
No se bien hasta cuando voy a seguir montando, el año pasado clasifiqué para ir al Prado, pero después de los 45 años, se puede montar pero bajo su misma responsabilidad, y no quise.
Hasta el 2013 participé y ese año me pasaba de la edad y ya no quise, además son muchos días y uno ya está sentido, se me salen los hombros, hay días que ando muy dolorido.
Pero siempre me están llamando, hace unos días por ejemplo me llamaron de Puerto Yeruá y sigo… por lo menos hasta los 50, además ando bien.

Alguna anécdota
Anécdotas varias, una vez me caí en una doma en la Costanera hace muchos años y me quebré las dos mandíbulas, vino un Policía y me ató un pañuelo (alrededor de la cabeza), eso fue un domingo y el miércoles tenía que montar de nuevo, me até un parche y monté igual.
De cuando íbamos a Argentina, íbamos a alguna doma de noche, y salíamos, después hacíamos dedo para ir a la otra jineteada de día, y dormíamos un poco en la calle.

Ha cumplido con sus objetivos como jinete
Si, cuando era gurí pensaba ir al Prado, y fui muchos años, después en Patria Gaucha subí como 20 años.
Quiero agradecerle a (Marcos) Alonso porque siempre me invita, y a los que siguen haciendo jineteadas así como en Valentín que no cobran la inscripción (se ríe).

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Que el letrista no se olvide…

Con Marcelo “Galleta” Cayetano, un murguista que canta con el alma

La primera vez que lo vi actuar arriba de un escenario, fue cuando hizo de cupletero. Era en el año 2000 y hacía de trabajador, cantaba Celia Cruz sobre el escenario y aparecían Las penas. Pero cuando terminó el espectáculo y lo fui a entrevistar teniendo yo apenas dos semanas como periodista de este diario, él estaba enojado consigo mismo porque no había dado lo suficiente. Ese año perdieron por 10 décimos con Uno Más Uno, en realidad fue un empate técnico pero el jurado le quería cortar la racha que ya traía su murga con dos primeros premios. PAPÁ Y ADEA partir de ahí tuvo una racha imparable y La Nueva se convirtió en la murga que más títulos ganó en Salto y que mejor ha representado al género fuera de fronteras. Con el quebranto de salud del director original Alberto Chiriff, tomó la batuta y se convirtió en un mago. Y ahí le llegó la hora de ser letrista, ha escrito repertorios en varias ocasiones, este año lo hizo con Falta La Papa. Es chef, padre y está en pareja. Las viviendas del barrio Progreso, lo vieron crecer y la eclosión murguera de los 80′ hizo que esas noches lo escucharan hacer sus primeras armas.
Marcelo “Galleta” Cayetano, se ha vuelto un referente ineludible en Salto a la hora de hablar de murga. Con él nuestra sección semanal “Las 10 Últimas de la Última”.

¿Dónde naciste, en qué lugar estudiaste y cómo se compone tu familia?
Nací en Salto el 14 de enero de 1972, acabo de culminar los estudios secundarios y mi familia se compone de mi compañera Romina Matte y mi pequeña hija de un año y diez meses llamada Adelina.

¿Cuál fue tu primer encuentro con el género murga?
Me encontré con la murga una tarde noche al costado del tanque, en las viviendas COVIFOEB-COVISUNCA de barrio Progreso, allá por el año 1987. Un sonido raro y nuevo me llamó poderosamente la atención, me arrimé a chusmear y desde ese día nunca más pude serle infiel. La murga era Falta la Papa, el tachuela García bailoteaba tocando un viejo redoblante chato de comparsa con un Rúben Balbuena improvisado en el bombo le daban sonoridad a un irreverente coro integrado por Orlando, Pololo, Darío y grandes murguistas que el tiempo ha ido haciendo desaparecer pero que indudablemente viven en la memoria de todos aquellos que los apreciamos y los recordamos; su director, bailarín y desfachatado era el gran Rúben Milán… ¡genio!

¿Por qué tomaste la decisión de dedicarte al carnaval y a la murga en particular?
Yo no sabría decir si elegí dedicarme a ser murguista, sólo contesto que de todas las actividades artísticas que tuve la suerte de conocer e involucrarme, la murga es de todas ellas la que hace vibrar mi alma, la que me transporta y me aleja del mundo, la que me conmueve, la que disfruto, la que amo, la que entiendo y creo saber respetar, la que me permite cantarle a muchísimas personas que se conmueven junto conmigo, la que es uruguaya, la que es hermosa y la que es mía.

¿Cómo fue tu primer carnaval y cuántos premios obtuviste?
Mi primer carnaval fue con la murga Canta Pueblo que ensayaba en AUTE allá por 1988, tenía muchos integrantes de mi barrio y me invitaron a salir. ¿Para qué? Dicen que una vez que te involucras no salís más; es cierto. En esa época había 18 murgas y un tablado en cada esquina (literalmente hablando), en murgas estaba Barcelona, Real Madrid y el Manchester (Falta la Papa, Punto y Coma y los Presidiarios). Nosotros salimos cuartos, era como salir primeros porque a esas tres no les ganaba nadie. Raso, lamé, guirnaldas de arbolitos de navidad, gorros con estructuras de alambre que pesaban un kilo y medio. Con muchas ganas y el amateurísmo propio de la época salimos a cantar por todos los barrios de Salto y a concursar en un Parque Harriague que llevaba 12.000 personas a la final; era una fiesta popular que movilizaba. Con respecto a los premios que obtuve fueron muchos; no soy bueno para esos datos.

¿Cuál fue la experiencia más fuerte con la murga? ¿ganar tantos premios u otra de índole personal?
Podría caer en cursileria barata o viejos clichés….y voy a caer je je; indudablemente que el tiempo marchita las flores de viejas tumbas, el tiempo olvida donde quedaron los laureles, el tiempo pierde la libreta donde estaban los versos que la murga cantó, el tiempo tiñe de gris el colorido raso y te deja recuerdos; lo que yo recuerdo y aún está en mi memoria debe de ser lo que me importa.
Tengo tantos de esos recuerdos, tengo tanta gente que me conoce y yo conozco, tengo tantos aplausos, tengo tanta marcha camión, tengo tantas retiradas y tres cuplés, tengo tantos personajes, ninguna lágrima; todas alegrías. Eso me dejó y me dejará la murga.

¿Has cambiado la forma de pensar la vida, la sociedad, el mundo en todos estos años?
Sí, el mundo ha cambiado, mi barrio ha cambiado; el almacén de la Gabi ha cambiado; la parada de ómnibus ha cambiado, el carnaval ha cambiado y yo he cambiado.
Cuando comencé a escribir era muy de dar consejos a la gente (bla, bla, bla): como si yo tuviera la varita mágica, luego me di cuenta que el mensaje tenía que ser otro y eso se dio solamente por la perspectiva, antes escribía desde allá y lo que veía era aquello que decía, ahora estoy sentado en otro lugar y trato de ser más murguero y no consejero.

¿Y eso lo plasmas en los textos de carnaval?
Sí, lo que trato de buscar en éstos años es arrimarme más al código murga, como género vivo ha ido mutando y transformándose en un ámbito de expresión para jóvenes, niños, viejos, mujeres, facultativos, en fin, en sectores de la sociedad que antes no se vinculaban al género y eso ha ido generando cambios en la forma. Me parece genial pero debemos saber cambiar lo ya establecido luego de conocer realmente lo que se pretende cambiar, sino se corren riesgos.

¿Cuando te dedicaste a enseñar en los centros educativos y hablabas de la murga te identificabas con lo que te decían tus alumnos?
La murga carga con los prejuicios que arrastra de los 60; 70, aquello del murguista pobre y borracho que cantaba y no se entendía nada; luego los 80 con las murgas de izquierda, todo eso aún hoy convive en la cabeza del pueblo; los gurises del liceo en un noventa y cinco por ciento desconocen y no les gusta la murga; es muy difícil luchar contra el prejuicio por un lado y los medios de comunicación por el otro. Una vez que se logra el producto es otra historia; se dan cuenta que simplemente es un ámbito donde se pueden expresar; crear textos, trajes, canciones y divertirse un rato.

¿Qué fue lo último que hiciste para carnaval y qué tenés pensado hacer?
Este año escribí junto a Javier Urreta y el pico Román los textos de Falta La Papa. Si la vida me permite transitar por carriles normales tengo ganas de sacar nuevamente (la murga de la cual fue su director escénico) La Nueva, si aparecen los pozos del camino; veré.

¿Si pudieras volver atrás habrías hecho lo mismo o cambiarías de rol u oficio?
La murga me hizo; la murga es mi vida, la murga sabe quién soy y yo sé quién es ella; lástima que sea tan huérfana de pesos.

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Con Carolina María Boero Peralta ganadora del premio Odiseo

“Pese a cualquier problema la vida es bella”

Con una natural simpatía que emerge de su interior, Carolina Boero Peralta conquista a quien se le acerca a mantener un simple diálogo. Tiene 36 años y heredó las mismas dotes literaria de su madre, la docente y escritora Marta Peralta. Hace poco tiempo atrás presentó su libro de cuentos y poesías, mérito que le valió un reconocimiento a nivel nacional. Lo cierto es que Carolina María ha recibido siempre un gran estímulo por parte de su núcleo familiar, lo que le permitió vencer todos los obstáculos que pueden presentarse ante una discapacidad intelectual y ha logrado destacarse en sus emprendimientos que involucran a la pluma y el papel.

¿Dónde realizó sus estudios?
-”Fui a la Escuela No. 97 y Nora Ravagni fue mi maestra. Dicho centro educativo es para Discapacitados Intelectuales”.
- ¿En qué lugar nació y se crió?
-”Nací en Salto, en el barrio llamado La Estrella, pero nosotros les decimos La Cachimba. Cuando era bien chica y jugaba con Xenia, Silvana, mis hermanos, después me hice amiga de Ana Laura y Verónica y María José Massi (nombra a sus grandes afectos)… mis hermanos me cuidaban, Gastón es el más grande y me cuidaba mucho. Con Natalia, nos peleábamos porque yo le quitaba los chiches”.
- ¿Recuerda sus primeros versos?
-Lo primero que escribí fue Laura y Alfredo van a tener un bebé, con la orientación de mi abuela.

-¿Cómo es la relación con su mamá Marta y cómo vive el hecho de que sea docente?
-”Me gusta que mamá enseñe, y trabaje con escritores, poetas y mi tío Elder es también poeta… mi tío Brian también lo era.
Yo siempre escucho y leo lo que cantan y escriben y recitan. Todavía me acuerdo de Jardim (Altamides) y de Milans (Martínez) que era poeta y pintor.
– Cuéntenos acerca de sus premios recientes…
-”Escribí dos libros y saqué un premio en Maldonado, por un cuento de San Gregorio, ahí narro una fea experiencia que vivimos en San Gregorio, un mal momento que vivimos una amiga y yo.
Después escribí Mis amigos en Salto y por ese trabajo me dieron el premio Odiseo. Son cuentos e historias de mis amigos.
-¿Cómo es la relación con sus amistades?
-”Muy buenas. Salimos a pasear, nos juntamos en los cumpleaños, nos queremos mucho y sin amigos no somos nada. Mis hermanos viven en Montevideo y todos los días nos hablamos y cada vez que podemos nos vemos. Yo los extraño, pero me gusta vivir aquí .
-¿Cómo se enteró del concurso literario en el cual participó y ganó?
-”Mi hermano me avisó que había un concurso en Maldonado y mamá me pasó el cuento porque yo escribo todas las palabras juntas y nadie lo iba a entender.
Luego me llamaron que salí premiada y teníamos que ir a Maldonado… el gran tema es que no teníamos plata para el viaje y además llovía mucho.
Al final fuimos igual y me dieron el premio Odiseo, es el premio que se da a las personas con discapacidad una vez al año.
De todos modos yo escribí el libro sin la idea de ganar un premio…. pensé en regalárselo a mis amistades y familiares.
Pero le avisaron a mamá que había sido nominada para ese premio. Ella no me dijo nada hasta último momento porque sabía que me iba a poner muy nerviosa y ansiosa”.
-¿Qué piensa usted de la vida misma?
-”Pienso que la vida es bonita y bella aunque uno tenga problemas y tiene que disfrutar que es lo que hacemos con Santiago y Franco…mis amigos. Nos juntamos y nos reímos mucho, siempre.
Yo quiero trabajar…hacer cosas lindas y siempre estar con mis amigos, mi mamá y mis hermanos.
No me gustan las cosas feas que le pasan a algunas personas y que las muestran en el teléfono o Facebook, porque no me gusta que nadie sufra”.
-¿Y qué mensaje le gustaría compartir?
-”Hay que querer a los abuelos… quiero mucho a mi abuela, aunque ya no esté conmigo. Hay que querer a los niños y a los que no pueden vivir solos.
Por otra parte pienso seguir escribiendo… seguir saliendo a pasear.
A veces pinto y a veces cuido a mis amigos chicos. Pero quiero escribir otro libro más .Y siempre pienso que hago esto porque mi abuela me enseñó y mis maestras queridas de la Escuela 97 me acompañan desde siempre, siempre como si aún fuera una niña.
Escuela. Mis maestras a las que quiero mucho son Clarita Cayetano, Leticia González y Jesusa Juanena”.
Carolina también tiene especial gusto por la pintura, por hacer manualidades y creaciones en cerámica… Es feliz compartiendo historias de su vida con sus amistades o personas a las que les une un profundo afecto.

-Compártanos una anécdota de esas que no se olvidan…
-”Una vez mi padre me mandó un loro de juguete y lo fuimos a buscar a Concordia.
Hacía mucho calor y a la vuelta nos bañamos en un arroyo. Nos reímos mucho, porque yo tenía un loro igual y fuimos a buscar ese a Concordia.
Y a veces cuando era chica, mamá me llevaba a lo de su amiga Elena, ahí disfrutaba mucho y me bañaba en la laguna …Elena me llevaba a pasear en una goma y una vez mamá quedó atracada en las piedras y no podía salir. Nos matábamos de risa…todos. Esa historia la pienso escribir.
En mi casa siempre había reuniones que se leían poemas y mamá me daba para leer El Quijote para niños… a mi me gustaba Neruda, que recitaba la abuela y a veces mamá… también me gusta Corazón Coraza de Benedetti. Ella leía lo que los alumnos escribían cuando corregía y yo no hacía ruido.—
Después que empecé a escribir seguí y seguí y siempre escribo contando cosas. Lo que pasa o lo que siento”
Uno de los relatos más interesantes de Carolina es el intitulado “Mary Poppins en el Barrio”… que escribió inspirada en las vivencias de una familia cercana a su casa.
Carolina ama a los niños y comparte sus juegos. A continuación, les damos a conocer el cuento a nuestros lectores.
”Era una mañana linda en la calle Vilardebó… el profesor Barreto empezaba el día llamando a sus tres hijos. Todos varones. Para que hicieran los mandados, ayudaran a su madre Verónica, estudiaran mientras él arreglaba la casa.
Diego no se levantaba y Carolina ya estaba golpeando para conversar y jugar.
Como no tenían niñera, jugaban a que venía Mary Poppins y los atendía.
Carolina le enseñó a Diego a decir Supercalifragilístico espialidoso, pero el repetía todo mal y ella se enojaba. Después que ayudó a su amigo a levantarse, le mostró el día supercalifragilisticoespialidoso y se fue a charlar con Verónica. En el camino pensó si Camila, la perra de la casa hablaba con las hadas y pensó que sí.
Después de un rato fueron a jugar a la casa de Carolina.
Por el camino se encontraron con Mary. Ella vestía toda de negro con un paraguas negro, una valija negra y un loro. Venía rezongando con Elbio, el tío actor de Caro, que andaba por los techos de peluca azul y disfrazado.
Mientras ellos dos se reían mucho, mucho, empezaron a volar. Se juntaron en un techo del barrio, Juan Diego se carcajeaba y Elbio hacía piruetas en el aire. Todo se veía hermoso, pero apenas dejaron de reirse cayeron arriba de Camila, la perrita que estaba dormida y empezó a ladrar como loca.
De repente Mary se fue y nuevamente estaban en el patio de la abuela Peet… Elbio no estaba y había un chat de él. Por el fondo se escuchó la voz de Marcelo que llamaba a Juan Diego. Así terminó la mañana con Mary Poppins”.

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Luciano Rosconi: Joven salteño integrante del departamento de Promoción de Exportaciones de Uruguay

Cuando los lectores conozcan a través de EL PUEBLO la historia de Luciano Rosconi, él estará en Japón, en la feria Foodex. Es que este joven salteño, de tan solo 27 años forma parte del equipo de trabajo de Uruguay XXI, más precisamente del departamento de Promoción de Exportaciones y su trabajo le insume viajar constantemente acompañando los empresarios uruguayos que buscan exportar sus productos en los más diferentes puntos del globo.
Recientemente formó parte de las giras presidenciales por países como China, Alemania, Finlandia y Rusia y aseguró que para el empresario uruguayo que quiere vender sus productos la clave es “la calidad”, algo que “nos abre las puertas”.
En 2009 viajó a Montevideo para estudiar relaciones internacionales, graduándose el año pasado. Sin embargo, Luciano asegura que “todo empezó a los 16 años” cuando se fue como estudiante de intercambio IFU (Youth for Understanding) por un año a Minnesota (EEUU).

¿Cómo se siente en su trabajo?
“Yo me siento feliz, amo mi trabajo y me encanta todo, desde el aprendizaje que implica día a día hasta el relacionamiento con la gente”.

¿Cuándo ingresó a Uruguay XXI ?
“Cuando yo entré a Uruguay XXI lo hice como pasante, con 22 años y ya van a ser cinco años que estoy ahí. Lo que aprendí y crecí fue muchísimo, desde estadística, economía y todo lo que engloba esa área porque yo estaba estudiando relaciones internacionales, así que para mi fue algo nuevo todo eso. El trabajo me ayudó muchísimo para la facultad, sobre todo para informes y tesis. Yo estudié Relaciones Internacionales”.

¿A qué se dedica en su trabajo?
“Donde yo trabajo nos dedicamos a hacer informes sectoriales de mercados específicos, por ejemplo si queremos ver lo que le podemos vender a China, estudiamos todo lo referente a ese país y que le puede ofrecer Uruguay. La Sede de mi trabajo es en Montevideo, pero como ahora formo parte del Departamento de Promoción en Exportaciones me toca viajar mucho. En donde estoy ayudamos a la promoción de la empresa uruguaya en el exterior y organizamos ferias o misiones comerciales en diferentes países del mundo. En cada país al que vamos creamos un stand donde invitamos a las empresas uruguayas a formar parte para que puedan mostrar sus productos o servicios en el exterior. Eso es fundamental para entrar en contacto con futuros clientes. Es vender Uruguay. Nosotros vamos con un stand que es del país, con logos como Marca País, Uruguay Natural y de las empresas que nos acompañan. Ahí les ofrecemos a los empresarios uruguayos mesas para hacer sus negociaciones y les organizamos una agenda con reuniones con otros empresarios extranjeros. No solo tratamos con grandes empresarios, también con pequeñas y medianas empresas y con ellos también organizamos giras comerciales acompañando las giras presidenciales. En lo que va de este año viajamos a China, Alemania, Finlandia y Rusia, coordinando una agenda de negocios para los empresarios”.

¿Qué es lo que más exporta Uruguay y a dónde?
“Hoy en día lo que más se exporta es carne y soja a China, pero la idea es ampliar el abanico y atraer inversiones para que se diversifiquen los productos y los países y así se genere más empleo en Uruguay. En el último viaje a China fuimos con cerca de 30 empresas y ahí manejamos dos agendas, una pública y otra privada con los empresarios, pero hay momentos en que coinciden ambas agendas en un mismo encuentro. Pero mi trabajo se encarga básicamente de la parte privada”.

¿Qué pasa con los pequeños empresarios que quieren crecer y no pueden viajar?
“Sobre ese punto te puedo contar que algo importante que surgió este año en que se llevará a cabo en Punta del Este el China-LAC, que es una pequeña feria con empresarios de países de toda América Latina que vienen a negociar con China y este año Uruguay será la Sede a fines de noviembre. Eso esta bueno sobre todo para la empresa uruguaya que es chica y no tiene tanto potencial como para salir al exterior. Dentro de mi trabajo en Uruguay XXI lo que también hacemos es traer empresarios extranjeros a nuestro país, nosotros las llamamos misiones inversa. En ese marco vamos a traer para marzo varios empresarios del sector maquinaria agrícola para la Expo Activa, se trata de importadores de diferentes partes del mundo que quieren comprar maquinaria agrícola que se fabrica en Uruguay. También tendremos ahora en marzo una misión inversa de supermercados donde traemos más que nada empresarios de supermercados de la región para que conoscan y compren productos uruguayos. Toda esa movida al empresario uruguayo que recién empieza o no tiene tantos recursos, le facilita muchísimo porque lo pone en contacto con grandes importadores a nivel mundial”.

¿Qué le pareció China, fue su primer viaje a ese país?
“Fue mi primer viaje a China, fue increíble todo, desde la cultura, sus paisajes, su gastronomía, la gente. No pude pasear mucho, porque tuvimos una agenda muy apretada con muchas reuniones lo que implicaba estar muy al tanto de todo en la organización, pero se nota que es un país con mucha historia que invita a querer conocerlo más”.

¿También formó parte del último viaje de la delegación presidencial?
“Sí, la primer semana estuvimos en Alemania y la siguiente en Finlandia y Rusia. Estructuralmente lo que estamos haciendo en este tipo de viajes, es marcar un día en el que Uruguay expone. Primero habla el Presidente de la República, luego uno o dos ministros y finalmente se presentan testimonios de empresarios de diferentes partes del mundo que eligieron invertir en Uruguay y explican como fue esa experiencia para ellos. Luego, se arma la ronda de negocios de empresarios uruguayos con empresarios de ese país a través de reuniones particulares”.

¿Todo esto implica un intenso trabajo previo?
“Sí, claro, eso se logra gracias a un trabajo previo, donde se estudia todo el mercado del país al que se va a visitar, se trata de conocer quienes pueden ser nuestros futuros clientes, que es lo que a ellos les puede interesar de Uruguay y que pueda coincidir con los intereses de la empresa uruguaya y lo que nosotros podemos ofrecer como país. En cada país que visitamos se repite más o menos la misma estructura. Como parte de mi trabajo trato de que este todo listo para que esas reuniones se realicen bien, que cuenten con la folletería necesaria para exponer sus productos, controlar las presentaciones y los videos que se exponen”.

¿Cuántas personas trabajan en Uruguay XXI?
“En Uruguay XXI somos alrededor de 70 personas trabajando pero en cada viaje junto a la delegación de empresarios viajamos entre cuatro y cinco personas, depende. Del último viaje participamos: el Director de Uruguay XXI, Antonio Carámbula; el Gerente de Inversiones, Alvaro Brunini; una funcionaria del área de servicios globales que se dedica a la promoción de importaciones y exportaciones del Uruguay en la parte de servicios; Rocío Merino encargada en Alemania de la feria Fruit Logist y yo que trabajo en el área de exportaciones”.

¿Cómo ve al empresario uruguayo para competir en el mundo?AL DORSO - Luciano Rosconi con el Presidente de Finlandia - Sauli Niinistö
“El empresario uruguayo tiene potencial, es difícil salir a competir en el mundo, pero lo que más tenemos es calidad y en eso es lo que más hay que hacer hincapié porque es lo que nos abre las puertas. Por ejemplo, el tema de la trazabilidad de la carne, de los cítricos, hoy en día es muy importante contar con alimentos seguros y saber cual es el origen de lo que uno come, es algo diferencial y la gente paga mejor por calidad”.

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Abogado, docente y hombre fuertemente influenciado por su fe y pensamiento cristiano

Con Enrique Garbarini Lluberas

Abogado, docente de derecho, Notario de la Curia, Canciller del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Salto, y dirigente político del Partido Nacional, el Dr. Enrique Garbarini puede definirse como un hombre multifacético, que encara cada actividad con la que se encuentra comprometido, bajo la fuerte influencia de su fe y pensamiento cristiano.
Agradecido a Dios por poder transitar su camino tanto personal como profesional junto a su esposa María Noel FOTO AL DORSO GARBARINIRealini, desea poder seguir formando jóvenes, en ésta sociedad que hoy necesita no sólo gente con conceptos intelectuales, sino también ciudadanos formados para que en un futuro puedan sustentarla sólidamente.

La docencia en su caso particular, ¿es una vocación heredada?

La docencia viene impregnada en uno por la familia; mis dos abuelas, Clelia Repetto de Lluberas y Sara Macció de Garbarini, fueron maestras; mi madre y varias tías y tías abuelas también lo fueron, así que me formé en un núcleo docente importante. Pero en mí, la vocación surge desde muy joven, luego de haber cursado en Brasil “Comunicación Social”, gracias a una beca otorgada por la Congregación Salesiana y la Diócesis de Salto; orientando al volver, un Taller de Comunicación en el Colegio Salesiano, y ahí tuve mi primera experiencia docente. Después orienté un Taller de Espacio Curricular Abierto en el Liceo Nº 7, hasta que en el 2011, se efectuó un llamado para docentes en la Universidad Católica, ingresando a dictar clases allí de Derecho en tres áreas: Entorno Legal, como materia introductoria de derecho en el ciclo fundamental que tiene en la carrera de Ciencias Empresariales; Derecho Comercial, en la carrera de Contador Público; y Legislación Rural a los estudiantes de la carrera de Licenciatura en Gestión Agrícola – Ganadera. Y en éste 2017, con un nuevo desafío, que es orientar el curso de derecho de la carrera de Ingeniería en Informática.

¿Qué significa para usted?
En sí es un desafío, pero antes que nada es una vocación. Yo tengo una formación de raíz salesiana, lo que me lleva a que me guste trabajar con los jóvenes, lo cual implica que la docencia sea un trabajo directo, en el entendido de que los jóvenes necesitan no sólo que se los formen curricularmente, sino que también les enseñemos prepararse para la vida, para enfrentar los desafíos que vendrán. Y eso la Universidad Católica con su lema de formar personas para la sociedad, tanto en lo académico como también en valores y en la fe, lo tiene muy claro; por lo tanto, los docentes que trabajamos allí y en particular, tratamos de aplicarlo en cada asignatura que dictamos.

¿Por lo tanto el enseñar conlleva otras aptitudes amén del conocimiento?
El docente no sólo enseña, también recibe, y va formándose con el alumno, en un ida y vuelta, en un dar y recibir, lo cual es muy importante, ya que el alumno espera del docente, no sólo que le dicte una clase, sino que también lo forme u oriente en otros aspectos de la vida. Entonces, nos encontramos frente a un compromiso que he asumido y que comparto junto a María Noel, mi esposa, que es quien me acompaña en la cátedra, y en ese sentido ambos nos sentimos contentos de poder trabajar con la juventud, lo cual siempre agrada, y agradecido personalmente a la vida de haber tomado éste camino y a la Universidad Católica por la oportunidad, deseando poder seguir formando jóvenes, en ésta sociedad que hoy necesita no sólo gente con conceptos intelectuales, sino también ciudadanos formados para que en un futuro puedan sustentarla sólidamente.

¿Cómo ve a la educación uruguaya y cuál considera que sea la falencia más grande que la misma tiene hoy por hoy?
Estamos atravesando sin duda, una etapa difícil; vemos día a día y año a año, en los que van ingresando las nuevas generaciones a la universidad, cómo cuesta tratar con algunos aspectos a los que recuerdo que antes, fuera en primaria o en secundaria, era imprescindible llegar; hablo de las exigencias y los niveles necesarios, y que hoy en día nos enfrentamos ante carencias en la comprensión lectora, por ejemplo; o la lentitud para sacar un cálculo; etc. Y creo que no hay que culpar a los docentes; la alta población que se da en secundaria, o el docente que va de un lado a otro en el día, no permite que se dedique el tiempo que en otras épocas sí existía y se dedicaba, habiéndose producido un estancamiento de la educación que hay que destrabar, tanto en el sector público como en el privado. Por otra parte, tenemos las serias carencias por las que está pasando el sistema, que hace que Uruguay tenga un gran desafío por delante en superarlas, pues las exigencias en el mundo laboral para los jóvenes de hoy, son elevadísimas, por lo cual hay mucho por hacer y aportar, al haber un futuro que lo reclama.

Desde su perspectiva cristiana, ¿el uruguayo es un pueblo de fe?
Uruguay tiene una rica tradición cristiana de orígenes, desde los tiempos de los héroes como Artigas, Lavalleja, Oribe, Rivera, lo que no hay que desconocerlo; recordemos que una de las primeras iglesias se fundan en el tiempo de Artigas, como es la de Carmelo; los Treinta y Tres que desembarcan en la Playa de la Agraciada con la imagen de la Virgen; etc. Y esa rica tradición se dio y no se perdió; pero el cambio de los primeros años del Siglo XX, marcó un quiebre, que llevó a que el uruguayo no haya perdido su fe, sino que no la manifieste como en otros países, bajo una fuerte influencia del laicismos, transformándonos quizás, en un pueblo débil al momento de demostrar nuestras creencias y nuestra fe. Pero somos un pueblo al mismo tiempo, en el que todas las creencias se practican y en las que los creyentes están presentes.

También cumple funciones de responsabilidad dentro de la Curia, ¿en qué consisten?
En el año 2013 asumí el cargo de Notario del Tribunal Eclesiástico Interdiócesano de Segunda Instancia, que antes era el Tribunal Nacional de Apelación para las causas de nulidad matrimonial que se tramitaban hasta hace un tiempo atrás, todas en Montevideo. A partir del 8 de diciembre de 2015, cambió el sistema, y por nombramiento del Obispo, se creó el Tribunal Eclesiástico de Primera Instancia de la Diócesis de Salto, del cual desde el 19 de marzo del 2016, soy el Canciller y Notario. Las funciones van un poco juntas, aunque tienen tareas que se diferencian; a modo de ejemplo, cumplo todas las funciones de un Actuario en el sistema judicial, dando fe y certificando todos los actos que se realicen en el Tribunal Eclesiástico; y paralelamente, cumplo el cargo de Notario de la Curia, que es dar fe de todos los documentos eclesiásticos que el Obispo o que el Vicario General o el Pastoral emitan, de una decisión que se toma.

¿Podemos hablar de que la Iglesia Católica está transitando un período de cambio de la mano del Papa Francisco?
El Papa Francisco ha mostrado una nueva cara de la Iglesia, sin dejar de reconocer el gran camino que hicieron todos los Papas desde León XIII. Francisco, como buen hombre que es, y a quien todos ya conocían en su misión pastoral como Cardenal y Arzobispo de Buenos Aires, tiene una forma muy particular de ser, por lo que lo podemos ver expresándose de otra manera, siendo quizás más cercano, con su forma de decirnos: “vayan, salgan, no se queden, hagan lío”, en el buen sentido, con un estilo muy rioplatense, muy nuestro, que lo demostró desde el inicio, dándole a la Iglesia una nueva impronta pastoral, manteniendo al mismo tiempo toda la tradición, con la idea de salir del encierro, yendo en busca del hermano, apostando a la unidad de los cristianos.

¿Cuándo surge la decisión de abocarse al derecho como profesión?
Surge un poco en la búsqueda de la vocación; porque originalmente la misma estuvo en el rubro de la comunicación social, dentro del ámbito de la Iglesia. Pero luego esa búsqueda continuó, donde lo hablamos con la familia, con algún sacerdote amigo, pues también transitaba por la búsqueda de saber si iba a ser religioso o no; y al final llegué a la conclusión de que los tiempos en ese momento eran los que me hablaban de poder encaminarme por la Facultad de Derecho. Tuve la gracia de encontrar a un excelente grupo de compañeros, y lo quiero mencionar, pues me ayudaron muchísimo en encaminarme en dicha vocación, como fueron Gerardo Leis, Hugo Villanueva y Héctor Lacoste, entre otros, pero con ellos una vez recibidos, hasta hace un tiempo atrás, continuamos trabajando juntos. Fueron un montón de años transcurridos y eso me ayudó muchísimo, egresando en el 2007.

¿Cuánto tiempo compartiendo “el camino”, como le llama, junto a María Noel?
Desde el 24 de agosto del 2009, somos producto de la Noche de la Nostalgia, hasta el 8 de febrero de 2013 como novios; y desde el 8 de febrero de 2013, que marcó el paso hacia la vida conyugal, hasta hoy, y que Dios sea quien marque el camino, juntos; pidiéndole que nos permita continuar por el resto de nuestras vidas, uno al lado del otro.

¿Es un agradecido por sus logros?
Le estoy agradecido a la vida, a Dios que me orientó por el camino de mis decisiones, y a mi familia que me apoyó en un largo camino, la que con altibajos de la carrera y la vida, siempre estuvo ahí.

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Denis Araújo, otro jockey salteño se destaca en el plano internacional

Las últimas diez de la última presentan hoy a Denis Vicente Araújo Leoni, jockey salteño que se ha destacado a nivel local y nacional, llegando a correr en Canadá, lo que define como una de sus “mejores experiencias”.
A sus treinta años, y prácticamente la mitad de su vida dedicada a este deporte, que consiste en conducir caballos de image1carreras, está orgulloso de lo que ha logrado, ama su trabajo, le gustan los desafíos y no descarta seguir creciendo profesionalmente.
Nació en Salto, el 28 de octubre de 1986, cursó la primaria en la escuela número 81, ubicada al este de esta ciudad.
Teniendo su familia vinculada al turf, comenzó a correr a los quince años, avanzó rápidamente y en poco tiempo logró correr en el Hipódromo de Maroñas, el principal escenario hípico de Uruguay.

1. ¿Cómo está compuesta su familia?

Mi familia está integrada por mi padre, Ignacio, su señora, Silvia, y mi hermano, Juan Manuel.

2. ¿Cuándo comenzó su carrera de jockey, y cómo fueron los inicios?

Es que desde niño me gustaron los caballos, mi familia de alguna manera está relacionada con las carreras y mi viejo siempre fue propietario de caballos. Entonces de ahí nace el acercamiento al turf y mi predilección por las carreras de caballos.
A los quince años debuté montando en una penca un caballo de mi viejo, a los dieciséis, corrí en el Hipódromo de Salto y a los dieciocho, comencé a montar en el Hipódromo de Maroñas como aprendiz.
Gracias a Dios me fue muy bien, fui aprendiz de moda y al próximo año terminé tercero en la estadística.
Mi familia siempre me ha apoyado en lo que hago, y eso genera más fuerza para luchar.

3.¿Qué es lo que más disfruta hacer?
Sinceramente montar a caballo es lo que más disfruto, amo mi trabajo y lo disfruto cada día más.
Además de ser jockey, me gusta mucho la cocina, soy buen chef.

4. ¿Pensó llegar hasta donde llegó en su carrera?

No sé realmente si algún día pensé en estar donde estoy, pero siempre trato de seguir mejorándome profesionalmente.

5. ¿Cuál fue su carrera más importante y a quién dedica sus triunfos?

Tuve la suerte de ganar varios premios importantes, como el Ciudad de Montevideo con Luckily un 6 de enero, ese día será siempre muy bien recordado.
Mis triunfos siempre van dedicados a mi familia, a mi prometida, a mis amigos, y a toda la gente que me brinda su apoyo y confía en mí.

6. ¿Cómo se prepara para llegar en óptimas condiciones? ¿Cómo es su rutina diaria?

Siempre he sido muy exigente y riguroso con la nutrición y el entrenamiento para poder el máximo de mi en cada conducción. Aparte de montar veinte caballos en las mañanas solo en montura, concurro al gimnasio semanalmente.
Diariamente me levanto a las cinco de la mañana, desayuno y me voy al vareo (entrenamiento del caballo) cada mañana.

7. ¿En qué consiste la preparación para lograr destacarse como jockey? ¿Tuvo o tiene algún referente?
Bueno se necesitan muchas cosas, una de ellas es tener buenas habilidades como jinete, además hay que encontrar

Araújo en una de las carreras disputadas en Maroñas

Araújo en una de las carreras disputadas en Maroñas

buenos caballos y sobre todo la suerte siempre debe de acompañar.
En cuanto a los referentes, mi favorito siempre fue un jockey americano llamado Garrett Gómez, pero me gusta mirar mucho, carreras de todos los hipódromos y siempre hay un jockey que te llama la atención por cosas que hacen.

8. ¿Tuvo algún accidente o lesiones realizando esta actividad?
Sí, he rodado varías veces, pero gracias a Dios nunca sufrí lesiones de gravedad.

9. ¿Ha cumplido sus objetivos, y qué satisfacciones le ha dado esta carrera?

Creo que estoy orgulloso de la carrera que voy llevando, pero soy de los que busca oportunidades y me gustan los desafíos. Esta carrera me ha dado muchas satisfacciones; cruzar el disco primero es una bonita satisfacción, pero haber tenido la oportunidad de correr en Canadá fue de las mejores experiencias.

10. Tiene alguna anécdota

Recuerdo que un día corría un caballo llamado Neón Porá y venía último con Hanti Gonzáles a la altura de los 800 finales en Maroñas, cuando me dice; qué lejos van los punteros y le respondo; no te preocupes que les gano yo igual y así fue, mi caballo termina ganando la carrera… Fue inolvidable.

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Un salteño que hace patria en Vietnam

Con Felipe Llantada Soldi, representante diplomático de Uruguay en el país asiático

Es joven y tiene sueños. Para él, estudiar mucho es el camino y está todo el tiempo dándome para adelante. “No vayas a dejar de estudiar”, me dijo un día que caminábamos juntos por la calle 18 de Julio de nuestro Salto y donde con 17 años teníamos siempre charlas interesantes. Allí mismo le pregunté: “¿Vale la pena estudiar tanto?”, al ver una enfermera sentada con cara de no querer más nada. “Claro” me contestó él. Felipe Llantada Soldi siempre fue una persona decidida, inteligente y muy ordenada en todo lo que hacía. Hijo del periodista Modesto Juan Llantada Fabini y de la profesora Amalia Soldi, Felipe es el mayor de tres hermanos.
Nació y se crió en Salto, estudió en Montevideo y en Londres. Entró al servicio exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores y en 2011 se fue a Hanoi, la capital de Vietnam a abrir la Embajada de Uruguay. Allí conoció a su esposa y tuvo a sus dos hijos. Aprendió a ser un lugareño más y hoy es uno de los máximos representantes diplomáticos del país en esa zona. Corriendo de atrás por las 12 horas de diferencia al tomar contacto con nuestro entrevistado, lo logramos. Con Felipe Llantada, hoy en nuestra sección semanal.

¿Quién es Felipe Llantada?
Nací en Salto en 1980, por lo que supongo que soy de la generación X. Hice mis estudios secundarios en el Liceo Nº1 IPOLL, cuando cumplí los 18 años me fui a a estudiar a Montevideo donde me recibí de Economista en la Universidad ORT. En el año 2008 ingresé al Servicio Exterior de la Cancillería por un concurso y después tuve la suerte de conseguir una beca Chevening y estudiar un postgrado en Diplomacia en la Universidad de Oxford en Inglaterra. Por lo que si bien tengo un título de Economista, me considero en realidad un diplomático de profesión.
Actualmente, mi familia está conformada por mi esposa Nhung que es vietnamita y a quien conocí acá y mis dos hijas, Leticia May y Lucía Kim que tienen 2 años y 2 meses respectivamente, y que son ambas orientales, en realidad por ambos padres.

¿Cómo surgió el hecho de ingresar a la Cancillería y prepararse para la carrera diplomática?
En realidad fue algo bastante fortuito. De estudiante había realizado una pasantía en la Sección Comercial de la Embajada de Argentina en Montevideo, pero después que me recibí y empecé a trabajar en el sector financiero, me olvidé completamente del tema. En esa época quería dedicarme por entero a las finanzas, pero después de estar 5 años en un Banco en Montevideo, bastante decepcionado con el trabajo en ese momento por la falta de movilidad laboral y de oportunidades para los profesionales jóvenes, por casualidad vi el llamado a Concurso para el Servicio Exterior de la Cancillería que había salido en el diario y me acordé de la experiencia que tuve en la Embajada de Argentina. A partir de allí, me empecé a informar y finalmente terminé ingresando al año siguiente.

¿Pensabas alguna vez conocer un país como el que estás viviendo ahora?
Nunca me imaginé en mi vida terminar en un país como Vietnam. Mi idea, bastante poco original al ingresar a la carrera de diplomático, era irme a Europa o a algún destino de los que se les conoce como la línea Revlon que es Londres- París – Nueva York. Por suerte la experiencia de la beca que tuve en Inglaterra me abrió bastante el horizonte y al final terminé en el Sudeste Asiático, una región fascinante.

¿Qué fue lo más difícil y lo más fácil que aprendiste en Vietnam?

Lo más difícil que aprendí fue a comer con palitos, me costó bastante pero a partir del tercer año de estar acá, ya le agarré la mano y hoy en día soy un vietnamita más. Y creo que lo más fácil, puede ser que a andar en moto, porque si bien soy de Salto, de adolescente nunca tuve una moto y en Hanoi, que es la capital y la ciudad donde vivo, la moto es el mejor medio de transporte dada la geografía de la cuidad, así que con 30 años se puede decir que aprendí a andar en moto.

¿Cuál es la tarea específica que hace ahí?
La gran mayoría de nuestras representaciones en el exterior, desde el punto de vista del personal diplomático cuentan con el Jefe de Misión, además de un funcionario. Este es el esquema de trabajo aquí en Vietnam, por lo que actualmente estoy a cargo de la Sección Consular de la Embajada y asisto al Embajador de Uruguay en Vietnam en todos los temas políticos, económicos y culturales.

¿Qué se conocía de Uruguay antes que ustedes llegaran y cómo y en qué cosas lo han posicionado ahora?
Bueno, Uruguay se conocía por el fútbol, como siempre y quiero creer que a partir de la apertura de la Embajada de nuestro país acá, se ha diversificado un poco más la imagen de nuestro país, fundamentalmente como un socio confiable de Vietnam y como un proveedor de materias primas y productos alimenticios de alta calidad.

¿Cómo se ve lo que pasa en el país desde el exterior?
Se lo ve en perspectiva y cuanto más lejos y más diferente la realidad cotidiana, la perspectiva es mayor y también quizás con un poco de preocupación.

¿Se pudo acostumbrar a las costumbres y cultura vietnamitas?
Acostumbrarte te acostumbras, no queda opción,es acostumbrarse o pedir la adscripción, de ahí a compartir ciertos dictámenes culturales es otra cosa, fundamentalmente en lo que se refiere al rol de la mujer en la sociedad, son cosas muy diferentes.

¿Cuándo vuelve al país?
Ahora voy a estar volviendo al país el próximo 12 de junio, donde llegaré con toda mi familia a Montevideo.

¿Extraña algo de Salto?, ¿qué recuerdos tiene?
Bueno en realidad hay muchas cosas que se extrañan, sobre todo a la familia, a los amigos, el tomar mate en la costanera, el meterse en las piscinas de las termas en un día de invierno y comer las naranjas, porque las de acá no tienen gusto a nada. Y por otro lado, tengo muy lindos recuerdos de haber tenido una infancia feliz y sana y también los de una adolescencia independiente y muy divertida, cosas que veo que los chicos de hoy, sobre todo los que viven en las ciudades más grandes, no lo tienen y eso es algo por lo que estoy muy agradecido.

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“Me encantaría conquistar al mundo con mi arte”

Con Álvaro Walter Caffre Soto: policía y artista plástico

Álvaro Walter Caffre Soto nació el 2 de julio de 1979 en el barrio Delgue, concurrió a la Escuela No. 81 y al Liceo No. 3, que en ese entonces estaba ubicado en uno de los galpones del granero oficial, donde hoy se levanta el Salto Shopping.
“Desde los ocho años me gustaba dibujar a lápiz. ..dibujaba con los clásicos lápices de colores de niño en el tiempo de la Escuela”; nos adelanta en el comienzo de la entrevista.aldorso001
Walter Caffre es policía y utiliza el dibujo para desestrezarse de su intensa labor. A su vez su arte a menudo le trae réditos económicos.

¿Qué técnicas empezó a explorar en un principio?
Me gustaba dibujar a lápiz…dibujaba con los clásicos lápices de colores de niño en el tiempo de la Escuela. Pude lograr con el tiempo mucha práctica para dibujar.
Un rostro a lápiz tiene su proceso hasta lograr el efecto deseado.
Un cuadro al óleo lleva tiempo intentando lograr lo que uno quiere. Lo que puedo decir – con respecto a mi trabajo que quien observa mis cuadros puede saber que fui yo quien los hice. Mi objetivo con respecto a la técnica es trabajar hasta lograr lo que quiero”.
Uno de los elementos más importantes del dibujo es que puede fácilmente transmitir ideas, conceptos, sensaciones y sentimientos, independientemente del grupo al que uno pertenezca, teniendo un idioma diferente al del autor, viviendo en lugares extremadamente lejanos.
Esto no sucede con todas las ramas del arte y sin duda, el dibujo, la pintura y la escultura son privilegiadas a la hora de transmitir incluso a aquellos que se sienten más lejanos.
A diferencia de lo que sucede con la pintura, la precisión y la técnica en el dibujo parece estar todavía muy presente.

¿El dibujo en su caso es una cualidad genética o es el único artista plástico en su familia?
“En realidad hay algo de genética tengo un tío que dibujaba revistas de cauwoy y cuestiones de ese tipo en los años 70 y 80…. y tuvo la posibilidad de ganar muchos premios”.

¿Cómo se inspira para luego plasmar sus obras?
-“Es algo que simplemente surge de forma natural… voy hacia la hoja o el lienzo y comienzo de una… dibujo a mano alzada, de allí que me favorece la práctica de años.
Voy imaginando cosas y las pongo en práctica. A su vez trabajo mucho con el retrato a lápiz que tiene su grado de dificultad. Muchas personas me encargan retratos”.

¿Ya ha realizado alguna exposición o tiene miras de organizarla?
-“Ya he participado en exposiciones colectivas y tengo la intención de – en algún momento – organizar la propia”.
¿Qué le atrapa más a la hora de dibujar? ¿Los retratos o la naturaleza?
-“Me gusta mucho dibujar desnudos con telas encima. En realidad, sé dibujar de todo.
El cuerpo humano a lápiz o al óleo. También cuadros con flores y naturaleza muerta. A veces hasta a mí mismo me sorprende lo que sale”.

¿Qué devoluciones ha recibido del público que aprecia sus obras?
-”Gente de todas partes del mundo hacen comentarios muy positivos de mis obras – con la oportunidad de poder divulgarlas en las redes sociales. Como dicen Pinky y Cerebro me encantaría conquistar al mundo, pero con mi arte…Y con las redes sociales miles de personas a diario ven lo que hago. Por ejemplo recibo comentarios de Ushuaia, Bahía Blanca, Santa Fe.
Lo cierto es que hay obras mías en diferentes partes del mundo, ya que durante ocho años fui al restaurante El Palenque Punta del Este a vender mis obras. He vendido cientos y cientos de retratos a lápiz. Trabajaba en vivo con el público del restaurante, donde acudían turistas de todo el mundo”.

Cuéntenos algo más sobre sus exposiciones…
-“Las exposiciones la hicimos con todos los artistas que participábamos del taller en La Casa de Nuna”. Uno de mis talleristas fue el rochense Daniel Amaral”. Luego estudie con la profe Alice Neugebaguer dibujo un par de años.
En realidad lo mio es innato. Ambos me enseñaron más de teoría que práctica.

¿A dónde le gustaría llegar… se ha conectado a otros artistas del departamento?
-”Me encantaría viajar a los Estados Unidos, pero la verdad es que dependo pura y exclusivamente de mi trabajo como policía… con respecto a los vínculos con otros artistas puedo decir que no los tengo… ni siquiera busco un libro para ver las obras de los pintores famosos.
Me gustaría ser reconocido fuera de mi país. Debo decir que el dibujo es muy importante para mí.
Puedo compartir una anécdota: en una de mis primera temporadas en Punta del Este, Álvaro me comunicó que un mexicano quería que le hiciera un retrato de su hija,es el que esta allí. Le respondí que sí… fui a la mesa.
Comencé a hablar con él y me comentó que le encantaba salir a recorrer el mundo con su familia.
Me pidió que hiciera un retrato de su hija de ocho años, dibujo que me llevó unos cuarenta minutos hacerlo. Observó el trabajo durante algunos minutos y me felicitó. Me comentó que en cada lugar que visitó hizo hacer un dibujo de la niña; en Francia, Estados Unidos, Alemania, Australia, Argentina, Noruega y otros muchos países. Me afirmó que el mejor retrato fue el mío.
Me puse a pensar que en Francia se supone que viven los mejores dibujantes y pintores. Yo soy un simple salteño del barrio Delgue. Me empecé a preguntar qué hago aquí”.

¿Cómo está integrada su familia?
-“Por mi madre, cinco hermanos y yo. Mi mamá enviudó hace 22 años y se volvió a casar. Yo vivo solo en una casa aparte”.

¿Cómo se perfila en sus proyectos para este año?
-“La idea es seguir vendiendo más cuadros y contar con un stock para realizar mi exposición. Por suerte tengo varios encargues de distintos departamentos y a veces más y otras menos, siempre estoy pintando y dibujando.
Yo diría que el arte es algo que nos aísla de los problemas diarios, el estrés diario… el dibujo nos lleva más allá… nos distrae.
Es algo que lo traigo desde niño y me gusta. Creo que la gente debería valorar mucho más el arte. Me he planteado dentro de mis proyectos la posibilidad de dar clases más adelante, manejando obviamente mis tiempos.
Me gustaría ayudar a los niños a desarrollar diversas técnicas.
Quiero poner un taller para poder transmitir todo lo que aprendí durante estos años.
A mí nadie me enseñó a dibujar… en los talleres los docentes no me prestaban mucha atención. Llegué a lograr muchas técnicas y transmitir lo real en la pintura y el dibujo.
Recuerdo que el Profesor Planke me dijo que no todos los artistas lograban esas cosas. Participé durante nueve años consecutivos en los concursos patrocinados por la Intendencia y de los nueve gané siete”.

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“A la Justicia debería dársele mayor trascendencia y relevancia”

El impartir Justicia no es una tarea fácil, menos cuando se la debe desempeñar en el interior más profundo del país y se es mujer. Cristina Marabotto, ha sido una de las artífices de que la Ley tuviera su presencia en aquellas localidades perdidas y casi olvidadas de nuestro Departamento, carentes en la mayoría de las veces, de los más elementales recursos de digno confort.
Aun así y gracias a su innegable compromiso con la gente que tenía “a su cargo”, no escatimó esfuerzos en hacer todo lo necesario para no abandonarlos y ayudarlos dentro de sus posibilidades.
Hoy recuerda esos momentos vividos, y manifiesta en AL DORSO, que lo volvería a hacer.

¿En qué momento comenzó su carrera dentro del Poder Judicial?
Comencé a trabajar en el Poder Judicial en 1972, desempeñándome la mayor parte del tiempo en el Juzgado Penal, hasta 1999, cuando la Suprema Corte de Justicia me designó como Juez de Paz Rural de la 6ta Sección Judicial de Salto. Recordemos que, en esa época no era requisito excluyente el ser Abogado para ocupar dicho cargo. Me jubilé en septiembre de 2012.
¿Cuáles fueron los lugares que le tocó como destino?
El destino primario fue Pueblo Quintana, a unos 160 kilómetros de la ciudad, al este del departamento, al que se llega por ruta 31 hasta el kilómetro 120, debiéndose tomar luego por un camino de tierra. Una localidad, cuyas únicas construcciones de material eran la Escuela, dos comercios, la Seccional 12ª, una pequeña capilla y muy pocas casas.
Al poco tiempo se edificó el Juzgado de Paz de la 6ta Sección en Paso Cementerio, anexándose el Juzgado de Paz de la 5ta, que funcionaba en Cerros de Vera, el cual se cerró, pasando a formar ambos Juzgados una comunidad geográfica, subiendo de grado, teniendo bajo su jurisdicción a la 11ª -12ª-13ª y 14ª Seccionales policiales, que abarcaban a las localidades de: Pueblo Quintana, Paso Cementerio, Pepe Núñez, Cerro Chato, Paso de las Piedras de Arerunguá, Paso Potrero, Carumbé, Paso Valega, Pueblo Fernández-Masoller, Zanja del Tigre, Cerros de Vera y Levitán. Indudablemente que durante ese tiempo, tuve que subrogar a compañeros de otras secciones judiciales, lo que también cuenta.
¿Conllevó muchos sacrificios?
En parte sí, más que nada por el alejamiento de la familia al ser un cargo full time, y por las largas distancias que recorría, con pésimos caminos en su mayoría y con condiciones de vida bastantes difíciles de transmitir, debiendo realizar ítinerancias, contando siempre con la colaboración de vehículos del Ministerio del Interior.
Pero por otra parte, me siento enriquecida, porque dicha experiencia me hizo conocer la realidad del interior del departamento, pobre, digamos que paupérrima, y alejada de la comprensión de la “civilización”.
Nunca pensé en encontrarme con ciudadanos de más de 70 años indocumentados; con gente que nunca salió del lugar y no conocían Salto, por quedar lejos o no tener dinero para viajar; que tenían atención médica cada 15 días cuando el médico de Valentín, que era el Dr. Ramón Soto, excelente persona y profesional, recorría la zona; o que para poder comunicarme, tuviera que subir a un cerro para tener algo de línea en el celular; o lo más cómico que recuerdo al pasar el tiempo, que fue el llegar al lugar donde me tocó desempeñarme primariamente y ver que el Juzgado consistía en una pieza anexada al destacamento, cuyo “baño” quedaba a unos 50 metros. Me quería morir. Agradezco especialmente al Prof. Jorge Cabral Vinci, quien refaccionó el pequeño baño, colocándole los artefactos indispensables, lo que por lo menos aminoró la desazón. Afortunadamente pude contar con excelentes colegas, tanto en la órbita de los Juzgados de Paz, como en el de los Letrados, lo que fue muy importante para mí. En fin, no fue fácil, para nada, pero lo volvería a hacer.
¿Qué es la Justicia para usted?
Para mí es muy importante pues rige la convivencia de las personas en un país, algo que parece tan simple, pero que es trascendental. Considero que a la Justicia debería dársele mayor relevancia, no olvidando nunca, de que se trata de uno de los tres Poderes del Estado y que se lo debe de considerar y tratar como tal, con mucho respeto. Pues, una democracia sin un Poder Judicial sólido y que garantice una Justicia seria, no es tal y peligra.
¿Recuerda alguna anécdota de ese tiempo?
Una vez – para que tengas una idea de la idiosincrasia de muchas personas que no han tenido educación y que conforman el importante número de analfabetos que hay todavía en lo más profundo del Uruguay- me llamó un vecino de la zona, yo estaba en Pueblo Quintana, preguntándome si se podía casar, obviamente que le dije que sí, respondiéndome que en un rato estaba en el Juzgado. Le manifesté lo impropio de la hora y la documentación que debía presentar, pero el hombre no entendió. Resumiendo, a la media hora estaba golpeándome la puerta, sólo, para casarse. Le pregunté: ¿y la novia, y los testigos?, y con toda su sencillez e inocencia, me contestó: “ella quedó allá, cáseme que le llevo la libreta”. También, en una oportunidad repartimos juguetes en Paso Potrero de Arerunguá, y ver la felicidad de los niños nos marcó bastante, más cuando la madre de varios de ellos, nos dijo que era la primera vez que sus hijos recibían un juguete.
Teniendo en cuenta lo que nos ha contado, ¿cómo fue el conciliar los tiempos entre su trabajo y la familia?
No muy fácil por el régimen full time de la función, como ya lo mencioné; no pude estar presente muchas veces en cumpleaños, ni en Navidad, ni en Año Nuevo, lo que fue bastante duro. Fíjate que el trayecto desde Salto a la localidad de Pueblo Quintana o Cerro Chato, de por sí ya queda a contra mano, imagínate en días de lluvia donde quedábamos absolutamente aislados, dependiendo también en el lugar donde estuviera realizando el recorrido de las localidades bajo mi jurisdicción, contando siempre, por suerte, con el apoyo de Empresa Toriani, Juan Frola, guarda y chofer, quienes fueron incondicionales. Fue un tiempo de muchas ausencias, pero era el trabajo.
Háblenos de sus seres queridos
Bueno, lo que te puedo decir es que mi núcleo familiar más íntimo, se constituye con mis dos hijos, un varón y una mujer; ésta última radicada aquí en Salto con mi yerno y mis dos nietas; mientras que el hijo vive en Montevideo. Lamentablemente hoy ya no cuento con la presencia de mis padres, pero tengo un hermano, sobrinos y sobrinos nietos con quienes mantengo muy buena relación.
En estos momentos tenemos entendido que su principal labor es la de ser abuela, y una muy dedicada por cierto, ¿es verdad?
Ser madre ha sido maravilloso; pero el ser abuela, es algo superlativo, difícil de explicar. Todo aquello que no pudimos brindarles en su momento a nuestros hijos, por diferentes circunstancias, lo hacemos con los nietos, lo que me ha llevado en alguna oportunidad a tener reproches por parte de los padres. Hoy ya son grandes, la mayor tiene 22 años y la chica 20.
Retrocediendo a lo que nos mencionaba y de acuerdo a su participación actual en Rotary, ¿podemos decir sin lugar a dudas, que una de sus pasiones ha sido la filantropía?
Creo que la labor social, el poder dar una mano a quien lo necesita, lo aprendí desde muy chica, en mi casa, y hoy lo continúo haciendo desde Rotary.
Verdaderamente me siento feliz de haber podido colaborar de alguna forma con los lugares en los que trabajé, llevando por ejemplo, cursos de carpintería; tejidos a telares, que todavía existen; huertas orgánicas a cargo de Ing. Baldasini; hilado de lana y tejido; computación, con las dos primeras computadoras en la zona; panadería; el haber concretado una biblioteca; la entrega de pintura y vidrios para las escuelas, y otras tantas cosas que se pudieron realizar gracias al apoyo de hacendados de la zona, que entendieron lo importante de brindar ayuda a su propia gente. Pero dos hechos de los que me siento realmente orgullosa es el haber podido ser una de las impulsoras de las viviendas de MEVIR en la localidad de Pueblo Quintana; y de la obtención de un generador para Paso Cementerio, el que quedaba frecuentemente a oscuras, sin teléfono e incomunicado.
¿Se siente satisfecha por el camino recorrido, o guarda alguna pequeña deuda que desearía saldar?
La verdad, es que me siento satisfecha; y la única “deuda pendiente” que tendría, es el llegar a ver realizadas en la vida a mis nietas, las que actualmente se encuentran estudiando en la Universidad en Montevideo.

 

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Carlos A. “Moro” Vargas

“Vine a Salto “provisorio” por tres días y hace casi 50 años…”

Llegó a Salto donde le pidieron que se quedara por dos o tres días, hace de esto casi 50 años. Carlos Alberto Vargas Introini, más conocido como “Moro” Vargas ha sido pieza fundamental en la industria frigorífica local, desde que en 1963 la firma Dutra, ampliamente conocida en el ámbito agropecuario nacional, adquirió lo que había sido hasta entonces el “Saladero La Caballada” y en esos momentos llevaba algunos años de inactividad. Pero el aporte de “Moro” Vargas no se limitó a estar al frente del frigorífico por muchos años, sino que además fue suplente de diputado (de Omar Castro), integró durante nueve años la comisión pro ayuda del Hospital y la comisión fomento de la seccional tercera de Policía. Posee todo un record de aportes al Banco de Previsión, dado que desde que comenzó a trabajar en el ámbito rural, su padre lo afilió a la Caja Rural, tenía por entonces 14 años. Posteriormente pasó a Industria y Comercio, pero se mantuvo aportando en ambas cajas,motivo por el cual logró reunir más de 90 años de aportes, dice sonriendo.

¿Es oriundo de Salto?
No soy nacido en Montevideo, siempre tuve afición por los trabajos de campo. Hice un curso de técnico agropecuario, empecé mis actividades en el ámbito agropecuario en una chacra de Montevideo, en Melilla. Era una chacra de mi padre de seis has. En la que comencé a trabajar a los 14 años, arando con un buey. En el año 1959, con las inundaciones los frutales que ya estaban comenzando a dar fruta, se me secaron todos. Fue cuando don Pico Dutra, del escritorio Ponce de León y Dutra, que era mi padrino, muy amigo de mi padre, quería poner gente joven en el escritorio y quería que yo me integrara, a lo que yo me negaba porque en la chacra me había ido bien. Había comenzado a los 14 años, arando con un buey y a esa altura ya tenía dos tractores y una camioneta y ya me movilizaba diferente, pero después de la inundación de 1959 tenía que empezar de cero de nuevo. No tenía problemas, lo iba a hacer, pero la presión de Dutra y la posibilidad me llevó a pensar en lo otro.

¿Así surge su vinculación a la firma Dutra?
Fue así que me vinculé a Ponce de León y Dutra para probar, porque según don Pico Dutra quería que probara a ver si me gustaba. La verdad que es un trabajo muy lindo y muy absorbente que pronto me fue atrapando, porque armonizaba con mis gustos por los negocios rurales, el manejo de ganado. Esto era lo que a mi me gustaba. Justo en el escritorio no había aviador y yo tenía el brevet de piloto y en ocasiones se alquilaban avionetas para hacer el recorrido en campos ubicados en diferentes zonas del país. Un día Pico Dutra y José Luis Dutra me encargaron que comprara un avión para tener el avión propio de la firma. Fue así que conseguimos la primera avioneta Cessna, una cuadriplaza que estaba muy bien.

¿Fue importante tener un avión para desplazarse?
Sí, sin dudas que lo fue . Era raro el día en que no volábamos con José Luis Dutra, porque nos movilizábamos en todo el país. Esto permitió vigorizar los negocios y ampliar los desplazamientos, facilitando muchísimo las actividades. Vale decir que el avión fue un cambio importante. Además tanto pico como José Luis Dutra eran muy inquietos y siempre aspiraron a tener otra canasta vale decir a no poner todos los huevos en la misma canasta. Era lo que siempre repetían.

Esto los llevó a la industria frigorífica
Efectivamente, un día estábamos José Luis Dutra y yo en una exposición en Melo y nos llamó el pato Lima de Salto, diciéndonos que había posibilidad de que se vendiera el Saladero La Caballada que estaba parado hacía diez o quince años.
José Luis se entusiasmó y al otro día de mañana nos vinimos. Llegamos a Salto, recorrimos el Saladero que estaba abandonado con don Pedro Solari, un caballero, o sea José Luis Dutra, el pato Lima y yo, recorrimos el Saladero o sea de industria frigorífica no tenía nada.
Era una sociedad anónima, pero don Pedro era el principal de la firma. Era el año 1963.
Luego volvimos a Montevideo, habló con su hermano pico y se compró se comenzó con la industria frigorífica se puso en marcha con una faena de ovinos para exportación.
Se armó todo con un equipo de gente de barrio Artigas, recuerdo al turco Vital y al pichu Vargas, eran la base junto a otro Vargas cuyo nombre ahora no recuerdo, que tenía una cuadrilla de gente.

¿Que recuerda de aquella época?
Primero hubo que adecuarlo a las exigencias del Ministerio, que si bien no son las de ahora, porque se trabajaba descalzo,de short, de remera, había que adecuar la industria a esto. Recuerdo que se comenzó con la exportación de ovinos para Brasil y para Europa.
Tanto es así que a los ovinos los exportábamos desde Las Piedras. Era posible en aquella época, hoy sería impensable. Así se fue trabajando, se fue invirtiendo, no se retiraba un peso.
Fue todo trabajo de inversión hasta que vino don Alberto Hintermeister, en el año 1964, quien técnicamente fue la base, porque era un individuo muy visionario y con muchas condiciones técnicas, dominaba la parte eléctrica, la parte de frío, de infraestructura.

Habla de esa época con cariño
Si porque éramos un verdadero equipo, el personal desde el primero hasta el último éramos todos iguales. Todos empujábamos para adelante, trabajando, trabajando y todos nos rompíamos el lomo trabajando.
Yo en aquel momento seguía trabajando en la chacra y acá vino un señor Monge muy trabajador, luego vino un argentino y yo como andaba en la avioneta, cuando tenía que pasar la noche en algún lugar, pasaba acá.
Por lo tanto la vinculación era mucho más fuerte. En ese entonces el pico Dutra y José Luis Dutra querían que yo me viniera a Salto y yo la verdad que no quería, porque tenía todo armado allá. Mi casa,mi familia, la granja, que seguíamos trabajando.

¿Cuando se radica en Salto?
En 1972 tuve que venir con Pico Dutra por dos o tres días a Salto para hacer una revisión de cosas que había que hacer. Pico se volvió a Montevideo y me pidió que me quedara por dos o tres días provisorio para ponerme al frente de esta revisión. Fue pasando el tiempo, vinieron dos personas a hacerse cargo de la gerencia. Vinieron, pero no engancharon en la rutina de trabajo.
Lo que pasa que para hacerse cargo de una planta como esta hay que ensuciar los zapatos, la túnica la ropa de trabajo y demás porque no se puede pedirle a la gente que haga tal o cual cosa si uno no es capaz de hacerla. Tenga en cuenta que han llegado a trabajar hasta 700 personas en la planta industrial local.

¿Que capacidad tenía la planta por entonces?
Alrededor de 500 o 600 reses.. Lo que pasa que por entonces nosotros también teníamos la forestación e instalamos la primera caldera a leña con gasógeno. Habíamos hecho un plan que consistía en plantar 400 hás., de monte de eucalipto para que el frigorífico pudiera autoabastecerse. En ese momento teníamos alrededor de 650 personas trabajando y trabajamos con un ausentismo del 4 %. O sea que todo el mundo asistía al trabajo.

Recuerda alguna anécdota en particular…
Si dos. Una, cuando empezamos a trabajar teníamos varios empleados que firmaban con el dedo, porque no sabían leer ni escribir. Nosotros teníamos una maestra (de apellido Ulián) que trabajaba en desosado. Hablamos con ella para saber si estaba dispuesta a enseñarles, nos dijo que sí y un día vinieron a mi escritorio a leerme el diario. Era realmente para llorar otra experiencia linda fue la de llevar a varios gurises a trabajar en las vacaciones, hijos de funcionarios, que nos pedían para trabajar en vacaciones. Sacaban el permiso correspondiente y los poníamos a trabajar en lugares de menos riesgo. Había que ver el entusiasmo de esos chiquilines.

¿Como se integra hoy su grupo familiar?
Con mi esposa tenemos cuatro hijos y siete nietos. Fernando, Diego y Rosario vinieron chicos a Salto y Mercedes nacida en Salto. Las discusiones familiares se arman cuando esta al sacar pecho como la única auténticamente salteña.., aunque en realidad son todos salteños, porque los otros tres tampoco quieren saber nada con Montevideo.

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Con el legado de la innovación

Con Nicolás Sant’Anna, presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto

El legado más claro que tiene de sus antepasados es el de emprender y tratar de hacer que todo funcione. Prolijo, meticuloso y ordenado, arriesga siempre con la convicción de que las cosas tienen que andar y ese impulso lo lleva a trazarse metas buscando cumplir con la mayor cantidad posible de ellas. Así es Nicolás Sant’Anna, un empresario de raíces salteñas que trilló por varios lados aprovechando siempre las oportunidades para encontrar un resultado nicolas sant'annaexitoso en cada cosa que hacía. Y si las cosas no venían del todo bien, el desafío constante que tiene como ley motive lo lleva a plantar bandera en otro lado, para nunca volver al puerto sin peces. Y que hoy preside el Centro Comercial e Industrial de Salto, buscando darle un perfil más dinámico pero con resultados visibles.
Es salteño, tiene 50 años de edad, está casado y tiene 4 hijos. Es hincha de Nacional de Montevideo y de Arsenal de Salto, empresario, Licenciado en Dirección de Empresas por la Universidad Católica y tiene un posgrado en la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo.
Es de familia católica, pero admite no ser asiduo practicante y en cuanto a la política, dice haber votado a todos, pensando en las mejores propuestas. “Como dicen los chinos, no importa de qué color es el gato sino que cace al ratón”, dijo sonriente. Con él nuestra sección semanal Las Diez Últimas de la Última.

¿Ya venía en la tradición de su familia el hecho de ser emprendedor y de abrirse caminos?
De las generaciones para atrás sí hay varios emprendedores. Como son familias de otra época la mayoría lo hacía en el rubro agropecuario, algo que siguen haciendo dos de mis hermanos porque tengo tres hermanos, de los cuales dos de ellos se dedican a la parte de campo y yo con otro agarramos para otro lado, porque bueno, el campo no da para todos. Lo que pasó fue que decidí dedicarme a otra cosa y listo, menos mayonesa, hice de todo.

Claro porque todo lo ha hecho en cierta medida ligado a su familia, ¿su infancia transcurrió acá?
Yo nací en Salto, mi infancia transcurrió en Salto, estudié acá, fui al Crandon e hice bachillerato en el Liceo Ipoll. Luego me fui a estudiar a Montevideo, hice Licenciatura en Dirección de Empresas en la Universidad Católica y después me puse a trabajar y ahí me casé seguí trabajando. Y bueno nacieron mis hijos y tuve una experiencia en la que emprendí que se hizo en Montevideo y que eran los 0900, que anduvo bárbaro y como fue exitosa la experiencia nos asociamos con un porteño y lo hicimos en Buenos Aires en lo que se llamaban audio textos, fue algo previo a Internet, allá eran los 0600 famosos. Incluso en aquel momento hicimos un acuerdo con Marcelo Tinelli, que estaba en sus inicios, no era el Tinelli que es ahora y nos sacaba el chivo en el programa. Después pasaron varias cosas y terminó, al poco tiempo salió Internet y eso lo podíamos haber aprovechado de otra forma, pero bueno, fue una muy buena experiencia. En aquel momento sacamos un empate en Buenos Aires, porque se invirtió bastante y cada uno para su casa.

¿Y después que hizo?
Me volví a Montevideo y ahí hice un posgrado en Empresas en la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo, y empezamos con una venta de productos dedicados al público femenino en el 95%, una suerte de bodyshop donde vendíamos cremas, perfumes y esas cosas, tuvimos siete locales en todo el país, llegamos a tener una isla en el Shopping de Salto. Después nos agarró el 2002 y bueno, de siete locales pasamos a tener uno, como a mucha gente, nos comprometió la situación económica y bueno, hubo que cambiar de rubro.

¿Ahí empezó a ver otros horizontes y apareció Salto como opción?
Sí, empezaron a darse otras cosas y ahí terminé comprando la parte de la distribuidora El Tropero. En las crisis surgen oportunidades y me vine para acá. Mis amigos me preguntaban si me había golpeado fuerte en la cabeza, porque me vine para acá y porque encaré un negocio en esa época. Y mi señora en Montevideo con su trabajo y los niños. Y ahí pesó también el hecho de que yo quería criar a mis hijos como lo hice yo acá, con otra calidad de vida y bueno pusimos muchas cosas en la balanza. Pero mi señora está en (el diario) El Observador, entonces eso hace que el desarraigo no sea tanto, porque ella viaja y bueno, pero en Salto ganamos en otras cosas como en calidad de vida por ejemplo. Acá están mis hermanos y tengo cierta contención en esa medida.

Se está viendo una situación de una sociedad más fragmentada, donde hay gente que accede cada vez menos a los bienes y servicios y otros que llegan a tener acceso a determinadas cosas ¿le preocupa esa situación?
Sí, es algo que se está dando, que lamentablemente está pasando, pero esto pasa sobre todas las cosas por la educación que reciben las personas. Esa es la diferenciación del concepto de clases medias poderosas, algo que en Uruguay se ha ido perdiendo mucho, por ejemplo en países avanzados la clase media es poderosa. Entonces cuando vemos bolsones de población que no acceden a determinadas cosas ese tren se pierde y la sociedad se quiebra, y eso no es bueno hace que las cosas retrocedan. La educación de calidad es la clave y se necesita gente que esté preparada, Ernesto Talvi (economista, director de Ceres) dice que en 25 años no va a existir el 50 por ciento de los empleos que hay ahora y hay que estar preparado para eso.

¿Piensa que era una deuda pendiente haber hecho tanta cosa y no haberse metido de lleno en el gremio de su sector, el empresarial, para aportar ideas?
Sí, pero al tiempo que estás en tu actividad, estar en un lugar de esto te permite ver otras cosas, otras perspectivas, entonces estar acá te permite aportar lo que se pudiera y estar enterado de lo que estaban pasando y esa fueron las premisas por las que estoy acá. En principio era algo que pensé que no lo podía hacer por falta de tiempo. Pero tampoco estaba proyectado lo de la presidencia. Entonces en ese aspecto fue que fui armando equipos de trabajo, porque me parece que sumar de esa forma da mejores resultados. Por ahora vamos un trimestre, así que vamos a ver cómo termina.

¿La gente viene o hay crisis de participación?
Por ahora hay participación, es algo interesante, porque cuando pedís una mano la gente te da, te apoya, pero como todo, tenés que ver algún resultado, porque sino no tiene sentido. Hay gente treintañera, joven, que está y que tiene mucha polenta, pero que estoy convencido que necesita combinar la experiencia del que tiene 50, porque esa es una buena combinación para ver cosas desde otra óptica, lo digo para ambos casos.

¿El denominado bagashopping sigue siendo un problema para el Centro Comercial?
Ya no lo es tanto, cuando no hay un tipo de cambio favorable pero como esto es cíclico ahora no lo es tanto, pero lo que pasa que no hay un proceso de formalización de esos comercios y eso es con lo que en realidad no estamos de acuerdo. A mi no me interesa que lo cierren, pero sí que paguen impuestos como pagamos nosotros, no puede ser que la DGI inspeccione el comercio formal y que no vaya al bagashopping, porque dejarlos ser informales en un país donde los comercios pagamos mucho impuesto, es competencia desleal.

¿Cómo ve la economía en estos momentos y la situación de Salto?
Bueno, los economistas dicen que el país no va a crecer al ritmo al que lo venía haciendo hasta ahora. Al 3 o 4 % anual, con que mantengamos el ritmo actual del 1% es mejor que el hecho de no crecer. Pero este año todavía es de mesura, es como para ver qué es lo que va a pasar, tenemos que ver los indicadores que tenemos y bueno, la situación de Salto preocupa porque hay un desempleo alto pero es todo parte de lo mismo, tiene que haber estabilidad, para que después haya crecimiento y la carga tributaria es importante también y eso juega. Pero esperemos que se revierta en breve.

¿Espera poder lograr las metas que se trazó al inicio de la gestión?
Espero lograr al menos 2 de 5, es importante trabajar y hacer cosas pensando en lograr resultados. Uno cuando se mete en esto dona su tiempo, pero tiene que ver algo y aportar y recibir aportes. Creo que entre todos podemos lograr desarrollo para Salto y si eso se logra nos beneficiamos todos, por eso estamos trabajando y haciendo nuestro aporte para que eso suceda.

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