La Asociación de Plásticos de Salto (APLAS) inauguró el pasado fin de semana la muestra titulada “Desde el vuelo”, en la Sala de exposiciones temporarias Carmelo de Arzadum, del Museo Olarreaga Gallino. La misma permanecerá abierta al público por algunos días más.
Bajo la dirección del artista plástico y docente de los talleres de APLAS, Óscar Larroca, son en esta ocasión varios los exponentes, y muy variado el nivel alcanzado.
Exponen: Daniel Bernaola, Elsita Bonini, Ana Luisa Canali, Susana Canella, Martha Cunha, Isabel Elgarte, Leticia Juncal, Alfredo López López, Teresita Picción, Susana Pigurina, Jorge Roldán y Ana Luisa Testa.
Audición de palabras
Quien visita la muestra, tiene también la posibilidad de escuchar con auriculares una grabación que, para contribuir al clima general de la muestra, dice con claro acento español: “Si nos hundimos antes de nadar, no soñarán los peces con anzuelos; si nos rendimos para no llorar, declarará el amor huelga de celos; la primavera miente y el verano cruza como un tachón por los cuadernos; la noche se hará tarde tan temprano, que enfermarán de otoño los inviernos”.
La inspiración en
Juan Salvador Gaviota
Por otra parte, en una de las paredes de la sala, se leen palabras de Óscar Larroca, explicativas e interpretativas del trabajo colectivo. El siguiente es un fragmento de ellas:
“El relato Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, sirve de pretexto a un grupo de artistas visuales salteños para hilar una metáfora acerca de una homilía a propósito del camino personal de superación. La búsqueda de la libertad enfrentada a la incomprensión de un entorno que “no comprende el deleite de las acrobacias aéreas”, son los elementos que llevan al autor de la fábula a moldear un mosaico donde no faltan las decisiones conflictivas ni las trampas del destino. Así, en el libro, la sesión de Consejo destierra a Juan, quien se exilia a los Lejanos Acantilados. Un día mientras volaba, dos radiantes gaviotas se le acercaron y una de ellas le aconsejó que volara porque tenía que pasar a una nueva etapa, y las tres gaviotas volaron hasta desaparecer en el cielo…”
La Asociación de Plásticos de Salto (APLAS) inauguró el pasado fin de semana la muestra titulada “Desde el vuelo”, en la Sala de exposiciones temporarias Carmelo de Arzadum, del Museo Olarreaga Gallino. La misma permanecerá abierta al público por algunos días más.
Bajo la dirección del artista plástico y docente de los talleres de APLAS, Óscar Larroca, son en esta ocasión varios los exponentes, y muy variado el nivel alcanzado.
Exponen: Daniel Bernaola, Elsita Bonini, Ana Luisa Canali, Susana Canella, Martha Cunha, Isabel Elgarte, Leticia Juncal, Alfredo López López, Teresita Picción, Susana Pigurina, Jorge Roldán y Ana Luisa Testa.
Audición de palabras
Quien visita la muestra, tiene también la posibilidad de escuchar con auriculares una grabación que, para contribuir al clima general de la muestra, dice con claro acento español: “Si nos hundimos antes de nadar, no soñarán los peces con anzuelos; si nos rendimos para no llorar, declarará el amor huelga de celos; la primavera miente y el verano cruza como un tachón por los cuadernos; la noche se hará tarde tan temprano, que enfermarán de otoño los inviernos”.
La inspiración en
Juan Salvador Gaviota
Por otra parte, en una de las paredes de la sala, se leen palabras de Óscar Larroca, explicativas e interpretativas del trabajo colectivo. El siguiente es un fragmento de ellas:
“El relato Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, sirve de pretexto a un grupo de artistas visuales salteños para hilar una metáfora acerca de una homilía a propósito del camino personal de superación. La búsqueda de la libertad enfrentada a la incomprensión de un entorno que “no comprende el deleite de las acrobacias aéreas”, son los elementos que llevan al autor de la fábula a moldear un mosaico donde no faltan las decisiones conflictivas ni las trampas del destino. Así, en el libro, la sesión de Consejo destierra a Juan, quien se exilia a los Lejanos Acantilados. Un día mientras volaba, dos radiantes gaviotas se le acercaron y una de ellas le aconsejó que volara porque tenía que pasar a una nueva etapa, y las tres gaviotas volaron hasta desaparecer en el cielo…”