Brad Pitt y Leonardo DiCaprio hablan sobre Tarantino, el viejo Hollywood y la fama

CANNES, Francia — Quentin Tarantino regresó con un estallido y el amor de los críticos al Festival de Cannes después de veinticinco años con Érase una vez… en Hollywood (Once Upon a Time … in Hollywood), su mejor película en años. Es como un sueño que sigue a algunos personajes hollywoodenses que viven en un Los Ángeles lleno de estrellas y esmog en 1969, el mismo año en el que la secta de la familia Manson tuvo su ola de asesinatos. Una de las víctimas fue la actriz Sharon Tate, en ese entonces casada con el cineasta Roman Polanski.
En el Hollywood de Tarantino, Tate y Polanski viven al lado de Rick Dalton (Leonardo DiCaprio), un actor de televisión con muchas dudas sobre sí mismo y que está pasando por un mal momento. Su mejor amigo es Cliff Booth (Brad Pitt), doble de acción cuyos mejores días quedaron atrás. Rick podría haber sido como Clint Eastwood; Cliff debería haber sido como Steve McQueen.
Después del estreno en Cannes, el 22 de mayo, me senté a conversar con Pitt y DiCaprio en el hotel Carlton, con vista al mar Mediterráneo. Los dos habían estado dando entrevista tras entrevista como parte de la operación de publicidad de Sony cultu1Pictures; los empleados del estudio lucían constantemente preocupados, como si estuvieran manejando una pieza de arte extremadamente frágil, pero los dos famosos actores se veían perfectamente relajados. Cada uno fue amable, directo y parecía estar contento de conversar; claro, llevan mucho tiempo en este negocio. MANOHLA DARGIS ¿Tarantino les enseñó algunas películas en particular en preparación para sus papeles?
BRAD PITT [dicho a DiCaprio] Más a ti que a mí.
LEONARDO DICAPRIO Tuvimos una proyección de varias películas que no conocía, de muchas series de televisión de los años sesenta con actores como Ralph Meeker o Ty Hardin, que pudieron haber sido tan grandes como McQueen pero no hicieron la transición de la televisión en blanco y negro, sobre todo en los wésterns, a películas que cimientan carreras como El gran escape. Entonces era como una historia de amor a ellos: ¿les tocó esa única oportunidad? No, se les fue. Entonces así se empieza a hablar del personaje, de lo que pudo haber sucedido, cómo lidia con ser un tipo trabajador en la industria que ha estado pasando de serie de televisión a serie de televisión. ¿Eso qué efecto tiene en su mente y en su confianza?
PITT [Recuerdo] muchos de esos programas. De hecho, [Tarantino] me hizo recordar tanto de lo que había olvidado. Hasta vimos algo de Billy Jack, con Nacidos para perder de Tom Laughlin, solamente por diversión. Básicamente nos criaron viendo lo mismo en cine y televisión. Hablamos mucho de la relación entre un actor y su doble de acción. Pude conocer a Bud Ekins, el doble de Steve McQueen. Era una relación legendaria; él hizo el salto en El gran escape y por él McQueen le agarró gusto a las motocicletas. Y luego también fue doble de Burt Reynolds y Hal Needham. Justo empezamos a tener las sesiones de prerrodaje cuando él falleció. Me sorprendió lo entretenido que fue conocerlo y lo mucho que estaba dispuesto a hablar, me conmovió. DARGIS Y ustedes dos ¿solo pasaron el rato para desarrollar el flujo entre su personajes?
DICAPRIO Llegas a Hollywood y básicamente estás aislado; te las tienes que arreglar a solas. [Rick y Cliff] dependen para todo de su amistad. Inmediatamente pudimos encontraros en sus zapatos. Entendimos esa relación tan bien [risas] que para el primer día ya éramos ellos.
PITT Sí fue automático. Los dos empezamos a surgir en la industria casi al mismo tiempo, nos hemos topado muchas veces, tenemos muchas referencias similares. Siempre he sentido que no entiendes el acuerdo al que llegas hasta que de repente eres una gacela sola en la planicie y desapareció la manada, por decirlo de algún modo. Y sabes, mi amigo acá [señala a DiCaprio] ha estado en las mismas. Entonces hay automáticamente cierto confort en que hemos vivido lo mismo de esa manera. No es para nada una queja sobre eso vivido, estoy diciendo un hecho. Nos respetamos mutuamente y yo sé cuándo un actor es alguien que mejora una escena, entonces tenemos ese respeto.
DARGIS Las películas de Tarantino ya están muy plasmadas desde el guion y él tiene una voz muy fuerte. ¿Les cuesta trabajo sacarse esa voz para sustituirla con la propia? DICAPRIO ¿Escuchar la propia, dices? [Risas] Supongo que sí. Él es una personalidad enorme, claro, y también un gran artista. Pero, mira, te deja adueñarte. [Hay] momentos que tienes que alcanzar. Pero hay muchas oportunidades para que, ya que te metes de lleno, puedes hacer algo completamente improvisado. Y ahí casi tienes puntos de referencia con su diálogo y su voz y las muchísimas conversaciones que has tenido con él sobre el personaje y qué tipo de película quiere hacer. De ahí florece a veces lo demás; eso ha pasado varias veces.
PITT ¿Sabes cuando tienes un altercado en público y dices algo estúpido, que después en el camino a casa piensas el comentario muy inteligente que te gustaría poder haber dicho? Su diálogo es ese comentario muy inteligente. DARGIS Rick Dalton es como el Clint Eastwood que nunca se volvió eso.
DICAPRIO Es el tipo que casi tuvo la oportunidad y eso es una tortura para el personaje. Yo crecí en esta industria, tengo muchos amigos que son actores y hay muchísimo talento. Pero realmente depende de si estuviste en el lugar correcto en el momento idóneo.
PITT De eso hablamos para el tema de las plataformas de emisión. Con las transmisiones en línea vemos tanto talento que en realidad siempre estuvo ahí. Hay muchísimas más oportunidades. Estamos viendo esta riqueza de actores, guionistas y directores. Y me recuerda la suerte que tuvimos de despegar donde lo hicimos.
DICAPRIO Ajá.
DARGIS Me preocupa que tanto parece desechable.
PITT Puede que lo sea. Realmente me interesan las generaciones más jóvenes que nada más no pueden quedarse sentadas durante una sola película. Quieren toda la información más rápido. Puede que así esté cambiado completamente el momento, no lo sé.
DICAPRIO Le veo lados positivos al que las cosas e ideas y tramas por los cuales los estudios normalmente no quieren apostar ven la luz gracias a estos servicios de emisión. Entonces la nata sí surge. ¿Qué decía la gente cuando empezó la transición de películas sin habla al cine sonoro y luego con el surgimiento de la televisión? Tuvimos todos esos cambios, pero las grandes piezas de arte siguen siendo discutidas y, ojalá, no vamos a quedar tan sobrepasados que nos confunda.
DARGIS Érase una vez… me pareció muy conmovedora.
PITT Sin duda, desde el guion se siente.
DICAPRIO Lo único que puedo decir es que sé la importancia del significado que tuvieron los asesinatos de Manson, como alguien nacido en Los Ángeles y con padres que, aún hoy, siguen siendo hippies.
DARGIS ¿Hippies de verdad?
PITT Vi a su papá un día en el plató y le dije: “Qué bien, va a salir de extra”, y me responde: “No, así es siempre”.
DICAPRIO Hablaban de cómo fue un momento de pérdida de inocencia, un giro respecto a los ideales de cómo pensaban que sería el futuro y que de repente con este tipo de cabello largo que manipuló a tantos jóvenes a hacer lo que hicieron cambió ese mundo.
PITT Yo dejo [la película] sintiendo un recordatorio esperanzador de cómo puede ser el mundo, cómo podemos ser.
DARGIS ¿Cuál parte te parece esperanzadora?
PITT La de cuidarnos entre nosotros, así me siento al final. Me genera cariño hacia Quentin [Tarantino]. Puede que esté proyectando, pero veo a un niño que estaba solo en su casa y encontró su consuelo y dirección con estos héroes en su pantalla, la chica y la grande. Veo eso en sus diálogos y lo veo en los escenarios. Me parece muy enternecedor que exponga así sus propias dudas [DiCaprio empieza a asentir]. Creó a un chico muy inocente al que le gustaría que así fuera la vida. Tal vez es porque conozco a Quentin que me parece esperanzador y enternecedor. Me conmovió mucho mucho al final.
DARGIS Me parece muy interesante que otra vez prefirió hacer algo ambientado en el pasado.
PITT Es un regreso a su niñez.DICAPRIO Sí, estoy de acuerdo. Lo que dijo Brad es muy pertinente porque el cine y la televisión, todo esto, está en el ADN [de Tarantino]. Pone todo en un contexto histórico, pero también crea una especie de cuento de hadas. Toda esta idea en la que él recrea la historia —como en Bastardos sin gloria, lo que hizo con Hitler— es muy como Scorsese, donde su niñez, el cine con el que crecieron, se quedó en su ADN y su léxico y capacidad de conversar con otros…
(The New York Times en Español)