Cruce de caminos

A dónde quedó…
esa mirada que solía iluminar cada espacio
que tocaba con su ser….
a dónde se escondió ese puro corazón
que se alimentaba de verdad…
día tras día enciendo esos restos de lumbre que quedan
y busco a ver si la encuentro
pero no…. ya se fue…
se perdió en matorral del misterio
y nunca más va a volver.
Ahora sé, que cuando un camino llega al destino
se debe tomar otro sin más
son los pies que me marcan el rumbo y no la razón…
la que creí capaz…
porque ésta no puede entender,
calcular ni medir lo que el tiempo cambió…
Solo es hoy..no hay ayer y el mañana es supuesto…
porque aún no nació.

Cruce de caminos…. mezcla de momentos
almas que no saben dónde duerme el viento
meros sentimentos se van derritiendo
porque solo cuentan con seguir viviendo

A dónde viajó… ese reloj que marcaba la cadencia
que daba vida y música a sus pies..
Hacia dónde voló… esa alada expresión de misterio,
que rodeaba su silueta de sombras y luz
Noche tras noche me despierta esa imagen que creí real…
busco a ver si la encuentro..
pero no… se apagó…
corriéndose el telón de esa historia
que nunca tendrá revés…

Ahora sé, que cuando un camino llega al destino
se debe tomar otro sin más
son los pies que me marcan el rumbo y no la razón…
la que creí capaz…
porque ésta no puede entender, calcular ni medir
lo que el tiempo cambió…
Solo es hoy..no hay ayer y el mañana es supuesto…
porque aún no nació

CABALLOS DE MADERA
Yo no quiero que en mi tierra
hayan caballos de madera
que los ríos sean de acero,
los montes de dinero.
Sólo quiero un sol que alumbre
la vida de los carentes
que se sienta en los rincones
el decir de los silentes.

Porque aún es tiempo para recapacitar
y cortar las alas del poder artificial
y los hombres “plásticos” no deben detener
a un mundo sufriente que mostrará su poder…..

Es el canto de mi gente que hoy suena diferente
y me llena y me quema…
escucharlos es urgente.

Los caballos de madera que galopan en campo ajeno,
destruyen a su paso… destilan su veneno.
Y ese verde que veía perderse en lontananza
me hace pensar del todo… que con sufrir no alcanza.

Porque aún es tiempo para recapacitar…
y cortar las patas a la bestia fantasmal
que domina todo, sin nada que perder…
a un pueblo oprimido que se debe defender.

El caballo de madera
que hoy mi cerebro desangra
se cuela en mi inconsciencia
me llena de impaciencia.
La Historia es una dama
que de mentiras se viste,
seduce a los ignorantes
y su mal persiste.

Pero aún hay tiempo para recapacitar…
y cortarle el cuello a la “Bestia” sin piedad
urgen las acciones, no hay momento que perder
y arrancarle el vuelo a quien mastica su poder.
Es ese… ¡El canto de mi gente!

LEYENDA DE LA CABRA TUERTA
Érase una vez una cabra
cuya insensatez llevaba
a entregar su corazón
a bichos rastreros… sin alma

Mientras fue pasando el tiempo
la cabra fue envejeciendo
mientras seguía el intento
de transformar en señores
a sapos sin sentimiento.

Se refugió en una cría
a quién cuidó con esmero
lobezna de grandes ojos
lleno de espinas su cuerpo

Llegó una noche aquel tigre
con mirada de cordero
con cuerdas de buen guitarrero
conquistó a la bestia chica
y alborotó el avispero

Fue así que un día aciago
el tigre clavó en un ojo
de la vieja cabra un palo
silencioso… y sin enojo.

Sintió la cabra ese frío
de la agazapada muerte
una bichera asomaba
con visión ensangrentada
preguntóse ¿Es mi suerte?

Y tras días de agonía
y al quedar ya medio muerta
se arrancó el ojo la cabra
y la llamaron “la tuerta”

Arrastróse por un tiempo
mientras su pecho sangraba
las cicatrices quedaron
y con el tiempo sanaron
y vivió…. la cabra tuerta.