El tango y Gardel invaden paredes de Buenos Aires en un mural

Irene Valiente. Buenos Aires, 31 jul (EFE).-
El bandoneón, la tradicional milonga, Carlos Gardel, la pasión en el tango y su vínculo con las carreras de caballos componen un mural que ha trasladado el ritmo del 2×4 hasta las mismas paredes de Buenos Aires. Un homenaje producto de los aerosoles del artista argentino Alfredo Segatori.
Y el homenaje es literal, ya que la obra se alza sobre cuatro muros situados bajo dos puentes de Libertador, una de las avenidas de mayor circulación de la capital argentina.Un particular 2×4 titulado «Por Una Cabeza», como una de las canciones clásicas del mítico y eterno Carlos Gardel en la que el compositor y cantante de tango abordó el fanatismo que generan entre los argentinos las carreras de caballos, a las que él mismo era aficionado.
Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya, afloja al llegar.
Y que al regresar, parece decir: ‘No olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar'», rezaba la letra. Esta expresión se utiliza en la jerga hípica cuando los caballos terminan las carreras al límite, de forma muy igualada, y se utiliza su propia cabeza como medida.