Fecha trágica para la literatura salteña: un día como el de ayer, morían Quiroga y Altamides Jardim

Hoy por: Jorge Pignataro

Uno nació en Salto y cuando se fue, dijo que solamente muerto volvería. Y así fue: vinieron sus cenizas en una urna, guardada a su vez dentro del tallado en raíz de algarrobo de su propia cabeza, obra -de Stefan Erzia- ubicada en el museo que hoy lleva su nombre.
El otro nació en el departamento de Artigas, pero es justo llamarlo salteño. Aquí vivió desde joven y así se sintió, aquí plantó cual bandera sus más altas obras:
Olinda, los hijos y los nietos, la docencia y la poesía. Hablamos, por supuesto, de Horacio Quiroga y de Altamides Jardim, ambos fallecidos un día como el de ayer, 19 de febrero.
En 1937 y en Buenos Aires Quiroga y en 1995 y en Salto Altamides.