La segura promesa que un 5 de marzo Quiroga y el destino truncaron de un balazo

Un 5 de marzo, hace hoy 115 años, Horacio Quiroga mataba accidentalmente de un balazo a su amigo Federico Ferrando, también poeta y también salteño, aunque el episodio ocurrió en Montevideo, en 1902.
Hacía poco tiempo que se habían radicado en la capital del país varios jóvenes salteños, todos escritores y amigos: Alberto Brígnole, José María Fernández Saldaña, Asdrúbal Delgado, Julio Jaureche, Federico Ferrando y Horacio Quiroga.
Todos rondaban los veinte años (Ferrando había nacido en 1877 y Quiroga un año después) y conformaron uno de los cenáculos más importantes que tuvo el país (sólo comparable con la “Torre de los Panoramas”, de Julio Herrera y Reissig): el “Consistorio del Gay Saber”, cuya actividad se truncó inmediatamente después del trágico episodio protagonizado por Quiroga y Ferrando.
El grupo no logró sobrellevar la tragedia y se disolvió casi de inmediato. Principalmente por la temprana edad con la que perdió la vida, es muy poco lo que se ha conservado de lo escrito por Federico Ferrando. Entre esos escritos está este poema:
Encuentro con el marinero
(fragmento)
-Marinero célebre, que lo serás un día,
¿Por qué sobre el muelle envuelves tu ropa?
¿Es que vas para Europa
o tomarás el vapor que lleva a Alejandría?
Aún no sabes el punto, eso se adivina
en tus ojos celestes, que casi están oscuros.
Hay en ellos un llanto.
¿Por qué ocultas tu llanto, marinero de alma divina?
Tu traje es bien limpio y en el paño se ve un color
que parece el color del café.
¿Acaso fue tejido en la Arabia feliz?…