Mañana será homenajeado en Teatro Larrañaga el actor Tomasso Salvini

Uno de los talleres departamentales de Teatro, a cargo del Prof. Raúl Rodríguez, realizará mañana lunes, a las 20:30 horas, su muestra de cierre de cursos 2014 en Teatro Larrañaga. Pero la ocasión también será propicia para colocar una placa en recuerdo al actor italiano Tomasso Salvini, quien estuvo en nuestro Teatro el 6 de octubre de 1882 para presentar la obra con la que quedaría inaugurado. Según el Prof. Rodríguez,  “debe ser un orgullo para Salto que su Teatro haya sido inaugurado por una figura del teatro universal como este actor”. A solicitud de EL PUEBLO, el Prof. Raúl Rodríguez trazó la siguiente semblanza:
El gran actor Tomasso Salvini
“Nacido en 1829 y fallecido en 1916, procedía de una familia de actores, y su propio padre lo era. Así que desde muy pequeño llevó una vida nómade junto a su padre en gira por distintas ciudades de Italia, y con diferentes elencos. En 1843 su padre entró como actor en la compañía de Gustavo Módena, en la cual ingresó también Tomasso, en calidad de discípulo del que a la postre sería su gran maestro en el arte teatral. El trabajo en la compañía de Módena fue una excelente escuela práctica, y dio resultados muy rápidamente. En la primera temporada, Salvini que sólo contaba con 14 años, desempeñó su primer papel importante. Luego de esto se le fueron adjudicando roles cada vez más exigentes. Bajo la influencia de Módena, Salvini se puso a estudiar la obra de Shakespeare, la que lo atraía por su carácter humano, y por la profundidad sicológica de sus caracteres. El 1856, apareció por primera vez en el papel de Otelo, y a partir de esa fecha comenzó su popularidad, la que creció ininterrumpidamente, y también llegó la verdadera gloria, que muy pronto se convirtió en mundial.
Para eso fueron fundamentales sus viajes, que comenzaron con el que hiciera a Paris en 1837. El éxito obtenido allí, le abrió las puertas de muchos teatros del mundo.
Después de unos años de trabajo en Italia, Salvini hizo continuas giras internacionales por Francia, España, Inglaterra, EE.UU, Sudamérica, habiéndose presentado varias veces en Rusia.
En su repertorio estaban los grandes personajes de la dramaturgia mundial, y muy especialmente los de Shakespeare, desde Otelo, pasando por Hamlet, Macbeth, Lear, Coriolano, Romeo, hasta Yago.
Ha dejado muchas obras literarias y cartas, de las que se pueden extraer con exactitud y nitidez las exigencias que él formulaba a los actores, y en primer lugar a sí mismo. En su artículo “Algunos  pensamientos sobre el arte escénico”, afirma que todo gran actor debe sentir lo que está representando. El actor tiene que experimentar una emoción, en grado mayor o menor, cada vez que interpreta el papel. Tanto en la primera, como la en milésima representación. Y de acuerdo con ello -dice Salvini- conmoverá los corazones de los espectadores. “Yo tenía que fusionarme con el personaje que estaba representando, para provocar en los espectadores la ilusión de que ante ellos se hallaba un hombre auténtico, y no una copia del mismo”
Salvini produjo una fuerte impresión en todos los públicos del mundo, incluido el nuestro, pues se presentó en el Teatro Solís, y también en Salto donde tenemos el orgullo de que fuera él quien inaugurara el Teatro Larrañaga con la compañía de Oreste Cartocci , y con una extraordinaria interpretación en la “Hija única”
Su influencia fue tan grande que el propio maestro ruso, Konstantin Stanislavski, impresionado por su labor como actor, lo tomó como ejemplo en la elaboración de su ya famoso sistema de interpretación, destacando su gran capacidad de concentración, y de dedicación al papel, mencionando que Tomasso Salvini llegaba al teatro 5 horas antes de la función. En ese tiempo, mientras comenzaba su labor de maquillarse y de vestirse, ya iba entrando en las circunstancias de vida de su personaje, y los mismos trabajadores del teatro sabían que aquél que caminaba entre bambalinas, ya no era el Sr. Salvini, sino Otelo, Hamlet, el Rey Lear, o Macbeth…”.

Uno de los talleres departamentales de Teatro, a cargo del Prof. Raúl Rodríguez, realizará mañana lunes, a las 20:30 horas, su muestra de cierre de cursos 2014 en Teatro Larrañaga. Pero la ocasión también será propicia para colocar una placa en recuerdo al actor italiano Tomasso Salvini, quien estuvo en nuestro Teatro el 6 de octubre de 1882 para presentar la obra con la que quedaría inaugurado. Según el Prof. Rodríguez,  “debe ser un orgullo para Salto que su Teatro haya sido inaugurado por una figura del teatro universal como este actor”. A solicitud de EL PUEBLO, el Prof. Raúl Rodríguez trazó la siguiente semblanza:

El gran actor Tomasso Salvini

“Nacido en 1829 y fallecido en 1916, procedía de una familia de actores, y su propio padre lo era. Así que desde muy pequeño llevó una vida nómade junto a su padre en gira por distintas ciudades de Italia, y con diferentes elencos. En 1843 su padre entró como actor en la compañía de Gustavo Módena, en la cual ingresó también Tomasso, en calidad de discípulo del que a la postre sería su gran maestro en el arte teatral. El trabajo en la compañía de Módena fue una excelente escuela práctica, y dio resultados muy rápidamente. En la primera temporada, Salvini que sólo contaba con 14 años, desempeñó su primer papel importante. Luego de esto se le fueron adjudicando roles cada vez más exigentes. Bajo la influencia de Módena, Salvini se puso a estudiar la obra de Shakespeare, la que lo atraía por su carácter humano, y por la profundidad sicológica de sus caracteres. El 1856, apareció por primera vez en el papel de Otelo, y a partir de esa fecha comenzó su popularidad, la que creció ininterrumpidamente, y también llegó la verdadera gloria, que muy pronto se convirtió en mundial.

Para eso fueron fundamentales sus viajes, que comenzaron con el que hiciera a Paris en 1837. El éxito obtenido allí, le abrió las puertas de muchos teatros del mundo.

Después de unos años de trabajo en Italia, Salvini hizo continuas giras internacionales por Francia, España, Inglaterra, EE.UU, Sudamérica, habiéndose presentado varias veces en Rusia.

En su repertorio estaban los grandes personajes de la dramaturgia mundial, y muy especialmente los de Shakespeare, desde Otelo, pasando por Hamlet, Macbeth, Lear, Coriolano, Romeo, hasta Yago.

Ha dejado muchas obras literarias y cartas, de las que se pueden extraer con exactitud y nitidez las exigencias que él formulaba a los actores, y en primer lugar a sí mismo. En su artículo “Algunos  pensamientos sobre el arte escénico”, afirma que todo gran actor debe sentir lo que está representando. El actor tiene que experimentar una emoción, en grado mayor o menor, cada vez que interpreta el papel. Tanto en la primera, como la en milésima representación. Y de acuerdo con ello -dice Salvini- conmoverá los corazones de los espectadores. “Yo tenía que fusionarme con el personaje que estaba representando, para provocar en los espectadores la ilusión de que ante ellos se hallaba un hombre auténtico, y no una copia del mismo”

Salvini produjo una fuerte impresión en todos los públicos del mundo, incluido el nuestro, pues se presentó en el Teatro Solís, y también en Salto donde tenemos el orgullo de que fuera él quien inaugurara el Teatro Larrañaga con la compañía de Oreste Cartocci , y con una extraordinaria interpretación en la “Hija única”

Su influencia fue tan grande que el propio maestro ruso, Konstantin Stanislavski, impresionado por su labor como actor, lo tomó como ejemplo en la elaboración de su ya famoso sistema de interpretación, destacando su gran capacidad de concentración, y de dedicación al papel, mencionando que Tomasso Salvini llegaba al teatro 5 horas antes de la función. En ese tiempo, mientras comenzaba su labor de maquillarse y de vestirse, ya iba entrando en las circunstancias de vida de su personaje, y los mismos trabajadores del teatro sabían que aquél que caminaba entre bambalinas, ya no era el Sr. Salvini, sino Otelo, Hamlet, el Rey Lear, o Macbeth…”.