Miguel Ángel Campodónico disertó sobre Armonía Somers

La semana pasada, por iniciativa de la Asociación Marosa di Giorgio (ASOMAR), el escritor capitalino Miguel Ángel Campodónico disertó en el local del Instituto Anglo sobre la gran narradora uruguaya Armonía Somers. Fue presentado por Leonardo Garet, quien expresó que el disertante llegaba especialmente por dos motivos: porque es un ferviente impulsor de ASOMAR desde su inicio y porque Armonía Somers fue su entrañable amiga. Asimismo, si bien contó alguna anécdota y esbozó interesantes conceptos sobre la autora -destacó por ejemplo el hecho de pasar años sin publicar, porque eso habla de la rigurosidad de un escritor – dijo que era Campodónico la voz autorizada para hablar del tema.
Sobre sus textos inéditos: “Uruguay no merece
tener esto acá”
Entre los diversos puntos abordados por Campodónico se destaca el de los “conflictos de identidad” que vivió o tuvo que vivir -soportar – la escritora, cuando fue, por un lado, “la maestra Armonía Etchepare de Henestrosa” y, por otro, “la escritora Armonía Somers”. El seudónimo con que firmó sus obras literarias se debió, en gran medida, al peso de una sociedad prejuiciosa que condenó algunos aspectos de su obra, como el erotismo. Es que vivió en una sociedad que no aceptaba que “una respetable maestra” pudiera escribir con ese estilo. Una sociedad, además, que en cierta medida desconoció su obra porque la crítica especializada la condenó al silencio, vinculándola -junto a su esposo Rodolfo Henestrosa- a cuestiones políticas y militares, tema en el que se tejieron incluso mentiras, según Campodónico. Pero hay que agregar, y el disertante lo dejó muy en claro, que Armonía Somers hoy no es leída, y mucho menos reconocida en Uruguay, como su obra lo merece. Sin embargo, es objeto de permanentes reediciones en el extranjero -como es el caso de Argentina- y de estudio en las más importantes universidades extranjeras, como algunas de Francia, por ejemplo. Por todo esto, “Uruguay no merece tener esto acá, pensamos con mi amigo Nicasio Perera San Martín”, dijo Campodónico, refiriéndose a una serie de textos inéditos de Armonía que tenía en su poder y que, junto a otros que estaban en poder del crítico literario Perera San Martín -uruguayo radicado en Francia – fueron entregados finalmente a un museo francés. Allí van a estar “como deben estar para su correcta conservación, es decir, a 21º de temperatura y 53% de humedad”, explicó.

La semana pasada, por iniciativa de la Asociación Marosa di Giorgio (ASOMAR), el escritor capitalino Miguel Ángel Campodónico disertó en el local del Instituto Anglo sobre la gran narradora uruguaya Armonía Somers. Fue presentado por Leonardo Garet, quien expresó que el disertante llegaba especialmente por dos motivos: porque es un ferviente impulsor de ASOMAR desde su inicio y porque Armonía Somers fue su entrañable amiga. Asimismo, si bien contó alguna anécdota y esbozó interesantes conceptos sobre la autora -destacó por ejemplo el hecho de pasar años sin publicar, porque eso habla de la rigurosidad de un escritor – dijo que era Campodónico la voz autorizada para hablar del tema.

Sobre sus textos inéditos: “Uruguay no merece

tener esto acá”

Entre los diversos puntos abordados por Campodónico se destaca el de los “conflictos de identidad” que vivió o tuvo que vivir -soportar – la escritora, cuando fue, por un lado, “la maestra Armonía Etchepare de Henestrosa” y, por otro, “la escritora Armonía Somers”. El seudónimo con que firmó sus obras literarias se debió, en gran medida, al peso de una sociedad prejuiciosa que condenó algunos aspectos de su obra, como el erotismo. Es que vivió en una sociedad que no aceptaba que “una respetable maestra” pudiera escribir con ese estilo. Una sociedad, además, que en cierta medida desconoció su obra porque la crítica especializada la condenó al silencio, vinculándola -junto a su esposo Rodolfo Henestrosa- a cuestiones políticas y militares, tema en el que se tejieron incluso mentiras, según Campodónico. Pero hay que agregar, y el disertante lo dejó muy en claro, que Armonía Somers hoy no es leída, y mucho menos reconocida en Uruguay, como su obra lo merece. Sin embargo, es objeto de permanentes reediciones en el extranjero -como es el caso de Argentina- y de estudio en las más importantes universidades extranjeras, como algunas de Francia, por ejemplo. Por todo esto, “Uruguay no merece tener esto acá, pensamos con mi amigo Nicasio Perera San Martín”, dijo Campodónico, refiriéndose a una serie de textos inéditos de Armonía que tenía en su poder y que, junto a otros que estaban en poder del crítico literario Perera San Martín -uruguayo radicado en Francia – fueron entregados finalmente a un museo francés. Allí van a estar “como deben estar para su correcta conservación, es decir, a 21º de temperatura y 53% de humedad”, explicó.