Orquesta Sinfónica infantil y Juvenil brindó un espectáculo brillante

La cantidad de músicos sobre el escenario (ciento veinte), la corta edad de los mismos (niños y adolescentes hasta dieciséis años) y, sobre todo, el excelente nivel musical ofrecido, hicieron que el pasado jueves 10 el Teatro Larrañaga viviera uno de los espectáculos más brillante de su cartelera anual, seguramente. La Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil, dependiente del SODRE y dirigida por Claudia Rieiro, presentó un exquisito repertorio, que recorrió la música de Edward Elgar, Tchaikovsky, Rimsky Korsakov, Beethoven, Rossini, Franz Von Suppé, Arturo Márquez y Aram Katchaturian.
Pero el espectáculo no finalizó allí. Porque una vez concluido el repertorio planificado, el público solicitó con insistencia, una y otra vez, más interpretaciones, por lo que el concierto se hizo más extenso y más variado, incorporando incluso piezas del cancionero popular latinoamericano, como algún candombe de Ruben Rada y alguna canción brasileña.
Fue sin dudas un espectáculo de primer nivel, de los que verdaderamente engalanan el Teatro Larrañaga. El público salteño así lo sintió, y el Teatro estuvo repleto.
La cantidad de músicos sobre el escenario (ciento veinte), la corta edad de los mismos (niños y adolescentes hasta dieciséis años) y, sobre todo, el excelente nivel musical ofrecido, hicieron que el pasado jueves 10 el Teatro Larrañaga viviera uno de los espectáculos más brillante de su cartelera anual, seguramente. La Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil, dependiente del SODRE y dirigida por Claudia Rieiro, presentó un exquisito repertorio, que recorrió la música de Edward Elgar, Tchaikovsky, Rimsky Korsakov, Beethoven, Rossini, Franz Von Suppé, Arturo Márquez y Aram Katchaturian.
Pero el espectáculo no finalizó allí. Porque una vez concluido el repertorio planificado, el público solicitó con insistencia, una y otra vez, más interpretaciones, por lo que el concierto se hizo más extenso y más variado, incorporando incluso piezas del cancionero popular latinoamericano, como algún candombe de Ruben Rada y alguna canción brasileña.
Fue sin dudas un espectáculo de primer nivel, de los que verdaderamente engalanan el Teatro Larrañaga. El público salteño así lo sintió, y el Teatro estuvo repleto.






Recepción de Avisos Clasificados