Rafael Courtoisie presentó su libro “Santa Poesía” para “tomarle un poco el pelo a la poesía”

Con un importante marco de público, fue presentado en la tardecita del viernes último, en el salón Trianón del Salto Hotel y Casino de nuestra ciudad, el libro “Santa Poesía”, del importante poeta, narrador y ensayista uruguayo, Rafael Courtoisie.
En líneas generales, el libro –su creación más reciente-, es una especie de homenaje a una de las artes más importantes en la historia de la humanidad como es la poesía. Una de las variadas formas que tiene el hombre de expresarse, y que de alguna forma, en ocasiones, se muestra como poco tenida en cuenta en la actualidad.
Este libro de poemas, (premio nacional de poesía en Lima, Perú, 2013), intenta, según su autor, reflexionar, e incluso trabajar utilizando el humor, “de tomar un poco el pelo a la poesía”. De hecho, en la presentación del libro se dice que  “la poesía ha sido santa, pero también una p…, y ha sido por un lado veneradísima y por el otro denostadísima”.
EL PUEBLO, presente en el lugar, conversó personalmente con este destacado Miembro de número de la Academia Nacional de Letras, quien entre otras temas nos habló de su llegada a nuestra ciudad, de la presentación de su libro, y de su proyecto en común con la artista plástica salteña, Elsa Trolio.
Cuénteme de sus actividades en nuestra ciudad
Bueno, son varias actividades; todas con el hilo conductor de la escritura, de la imagen y de la expresión artística. Inicialmente, con Elsa Trolio, artista plástica salteña e internacional, trabajamos en un proyecto en donde integramos la expresión a través de la palabra, la poesía y la plástica. No en una especie de ilustración la una de la otra, sino en una confluencia. A partir de allí  surgió un proyecto que hemos impulsado, y que se plasmó en el título “Agua de las palabras”, que de hecho es una exposición, un libro y un proyecto, que entendimos que tenía que ir más allá de la textualidad de lo escrito, que tenía que ir también hacia la comunicación.
Realizamos una conferencia, y hoy estoy presentando aquí en el Salto Hotel y Casino de Salto, “Santa poesía”,  que es mi libro de poesías más reciente, y que tiene mucho que ver con este proyecto, porque justamente la temática de ese libro es la poesía.
Uno piensa en este siglo XXI cinematográfico, de videojuegos, de computadoras, y parece que la poesía es simplemente una manifestación sensible de otros siglos y en realidad la poesía está absolutamente viva. Entonces en el título de este libro hay una especie de homenaje poético a la poesía que se integra a este proyecto agua de las palabras.
Además, nuestra actividad continuará mañana aquí mismo, con un taller en donde entre otras cosas trataremos de explicar algunos fenómenos de cambio que ha tenido la literatura y el arte en estos últimos tiempos, y sobre todo intentaremos realizar un taller dinámico, algo lúdico, integrado también al aprendizaje”.
¿Cómo ve la poesía actualmente?
La poesía es un poco la cenicienta de la industria editorial mundial y eso tiene muchas responsabilidades, una de ellas es una especie de falsa construcción de que la novela y lo cinematográfico es lo primordial en el arte de plantear una historia, y si bien es muy importante, la poesía sigue en su plena vigencia. A veces yo creo que los poetas tenemos una responsabilidad justamente en la poca capacidad de comunicar, de abrirnos. Este es un país de poetas extraordinarios, y se les critica a algunos de esos poetas justamente, su capacidad de apertura, de comunicación; por ejemplo el caso de Mario Benedetti. Es un poeta que es un extraordinario fenómeno de comunicación, y a veces los poetas nos perdemos en unos universos muy lejanos, por eso la idea de este libro es justamente hablar sobre eso, reflexionar sobre eso, pero desde lo más sencillo, desde esa capacidad de alegría que transporta un verso, una palabra, un sustantivo y un adjetivo, y esa posibilidad de proximidad humana que da la poesía. Y de pronto una novela de unas 600 páginas no la da de la misma manera.
Pero además la poesía tiene una capacidad de trascendencia que va desde lo espiritual hasta lo cotidiano de todos los días. Y creo que eso no admite ni complejidades ni simplicidades. Admite una comunión entre lector y autor, y también una puesta por la palabra en el amor, por el amor. Yo creo que ese es el gran rol de la poesía en el siglo XXI. Esa capacidad de síntesis que no se puede suplir ni con la mejor y más rápida de las computadoras, ni con el más violento y expresivo de los video clips.
Yo creo que este siglo en donde estamos rodeados de violencia, la poesía, y la santa poesía son una gran respuesta de fraternidad y de hermandad a esa violencia.
¿Escribir narrativa se trata de una exigencia menor?
Es otra cosa. La narrativa tiene que ver con crear un mundo, con crear un tiempo ficcional, y en ese tiempo ficcional disponer de personajes que se mueven, que van, vienen y que hacen acción. Pero toda obra literaria, aún la novela tiene un núcleo poético en su interior. Gabriel García Márquez cuando recibió el premio Nóbel, tituló su discurso de recepción, “Homenaje a la poesía”, porque sin la poesía, un enorme autor universal como es Horacio Quiroga no hubiera existido. Y uno por ahí se pregunta dónde está la poesía en Quiroga, y la respuesta es, en todas partes. En la capacidad de medir un adjetivo, en la capacidad de un final contundente, en la capacidad de trabajar el efecto visual de la sangre en un cuento de horror, o en la capacidad enorme de trabajar la ternura en sus cuentos. Quiere decir que Quiroga comenzó haciendo poesía con los “Arrecifes de Coral, pero de algún modo en su narrativa descubrió el modo de hacer un vertido en su poesía. Así también podríamos hablar de otras grandes como Marosa di Giorgio por ejemplo. Ella escribió textos en prosa que tienen algo de narrativa, parecen como historias, y sin embargo esas historias fantásticas funcionan aún narrativamente porque existe un núcleo de poesía, de deslumbramiento.

Con un importante marco de público, fue presentado en la tardecita del viernes último, en el salón Trianón del Salto Hotel y Casino de nuestra ciudad, el libro “Santa Poesía”, del importante poeta, narrador y ensayista uruguayo, Rafael Courtoisie.

En líneas generales, el libro –su creación más reciente-, es una especie de homenaje a una de las artes más importantes en la historia de la humanidad como es la poesía. Una de las variadas formas que tiene el hombre de expresarse, y que de alguna forma, en ocasiones, se muestra como poco tenida en cuenta en la actualidad.

Este libro de poemas, (premio nacional de poesía en Lima, Perú, 2013), intenta, según su autor, reflexionar, e incluso trabajarrafael courtoiseutilizando el humor, “de tomar un poco el pelo a la poesía”. De hecho, en la presentación del libro se dice que  “la poesía ha sido santa, pero también una p…, y ha sido por un lado veneradísima y por el otro denostadísima”.

EL PUEBLO, presente en el lugar, conversó personalmente con este destacado Miembro de número de la Academia Nacional de Letras, quien entre otras temas nos habló de su llegada a nuestra ciudad, de la presentación de su libro, y de su proyecto en común con la artista plástica salteña, Elsa Trolio.

Cuénteme de sus actividades en nuestra ciudad

Bueno, son varias actividades; todas con el hilo conductor de la escritura, de la imagen y de la expresión artística. Inicialmente, con Elsa Trolio, artista plástica salteña e internacional, trabajamos en un proyecto en donde integramos la expresión a través de la palabra, la poesía y la plástica. No en una especie de ilustración la una de la otra, sino en una confluencia. A partir de allí  surgió un proyecto que hemos impulsado, y que se plasmó en el título “Agua de las palabras”, que de hecho es una exposición, un libro y un proyecto, que entendimos que tenía que ir más allá de la textualidad de lo escrito, que tenía que ir también hacia la comunicación.

Realizamos una conferencia, y hoy estoy presentando aquí en el Salto Hotel y Casino de Salto, “Santa poesía”,  que es mi libro de poesías más reciente, y que tiene mucho que ver con este proyecto, porque justamente la temática de ese libro es la poesía.

Uno piensa en este siglo XXI cinematográfico, de videojuegos, de computadoras, y parece que la poesía es simplemente una manifestación sensible de otros siglos y en realidad la poesía está absolutamente viva. Entonces en el título de este libro hay una especie de homenaje poético a la poesía que se integra a este proyecto agua de las palabras.

Además, nuestra actividad continuará mañana aquí mismo, con un taller en donde entre otras cosas trataremos de explicar algunos fenómenos de cambio que ha tenido la literatura y el arte en estos últimos tiempos, y sobre todo intentaremos realizar un taller dinámico, algo lúdico, integrado también al aprendizaje”.

¿Cómo ve la poesía actualmente?

La poesía es un poco la cenicienta de la industria editorial mundial y eso tiene muchas responsabilidades, una de ellas es una especie de falsa construcción de que la novela y lo cinematográfico es lo primordial en el arte de plantear una historia, y si bien es muy importante, la poesía sigue en su plena vigencia. A veces yo creo que los poetas tenemos una responsabilidad justamente en la poca capacidad de comunicar, de abrirnos. Este es un país de poetas extraordinarios, y se les critica a algunos de esos poetas justamente, su capacidad de apertura, de comunicación; por ejemplo el caso de Mario Benedetti. Es un poeta que es un extraordinario fenómeno de comunicación, y a veces los poetas nos perdemos en unos universos muy lejanos, por eso la idea de este libro es justamente hablar sobre eso, reflexionar sobre eso, pero desde lo más sencillo, desde esa capacidad de alegría que transporta un verso, una palabra, un sustantivo y un adjetivo, y esa posibilidad de proximidad humana que da la poesía. Y de pronto una novela de unas 600 páginas no la da de la misma manera.

Pero además la poesía tiene una capacidad de trascendencia que va desde lo espiritual hasta lo cotidiano de todos los días. Y creo que eso no admite ni complejidades ni simplicidades. Admite una comunión entre lector y autor, y también una puesta por la palabra en el amor, por el amor. Yo creo que ese es el gran rol de la poesía en el siglo XXI. Esa capacidad de síntesis que no se puede suplir ni con la mejor y más rápida de las computadoras, ni con el más violento y expresivo de los video clips.

Yo creo que este siglo en donde estamos rodeados de violencia, la poesía, y la santa poesía son una gran respuesta de fraternidad y de hermandad a esa violencia.

¿Escribir narrativa se trata de una exigencia menor?

Es otra cosa. La narrativa tiene que ver con crear un mundo, con crear un tiempo ficcional, y en ese tiempo ficcional disponer de personajes que se mueven, que van, vienen y que hacen acción. Pero toda obra literaria, aún la novela tiene un núcleo poético en su interior. Gabriel García Márquez cuando recibió el premio Nóbel, tituló su discurso de recepción, “Homenaje a la poesía”, porque sin la poesía, un enorme autor universal como es Horacio Quiroga no hubiera existido. Y uno por ahí se pregunta dónde está la poesía en Quiroga, y la respuesta es, en todas partes. En la capacidad de medir un adjetivo, en la capacidad de un final contundente, en la capacidad de trabajar el efecto visual de la sangre en un cuento de horror, o en la capacidad enorme de trabajar la ternura en sus cuentos. Quiere decir que Quiroga comenzó haciendo poesía con los “Arrecifes de Coral, pero de algún modo en su narrativa descubrió el modo de hacer un vertido en su poesía. Así también podríamos hablar de otras grandes como Marosa di Giorgio por ejemplo. Ella escribió textos en prosa que tienen algo de narrativa, parecen como historias, y sin embargo esas historias fantásticas funcionan aún narrativamente porque existe un núcleo de poesía, de deslumbramiento.







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