Se aguarda una alta participación del pueblo en la 15ª Recreación de La Redota

Se aguarda una alta participación del  pueblo en la 15ª Recreación de La Redota

El sábado próximo

Llegamos a la 15ª recreación de La Redota, “la del Bicentenario”, como le dicen, sostuvo Ofelia Piegas en EL PUEBLO. Creo que es lo mismo la del año pasado y seguramente también que la del año que viene, pero tiene una connotación especial para la atracción que puede tener para la gente un hecho que está muy desdibujado, porque en realidad, el entender La Redota, tenemos que empezar a pensar como orientales y no como uruguayos, porque en aquel momento éramos los mismos.

TAMBIÉN DEL OTRO LADO

Y además, el hecho de que del otro lado el cruce a Entre Ríos tiene dos connotaciones importantes a tener en cuenta: en primer término, que en ese momento, cruzar el río Uruguay era lo mismo que hoy cruzar el Daymán o el Queguay, porque formábamos parte de una misma nación que eran las Provincias Unidas del Río de la Plata. Quiere decir que eso es absolutamente imprescindible para darle el valor que tiene este hecho histórico. Eso en primer término.

En segundo término, me parece que es absolutamente importante tomar al episodio de La Redota como la iniciación de nuestra nacionalidad. No es porque se trate de declaratoria de independencia ni de nada, pero ahí empezamos a ser orientales, tomamos el derecho a ser nación. Sobre todo en un país como el nuestro, que tiene un nacimiento tan espurio, tan obligado por Argentina y Brasil en su conflicto por tomar esta banda, esta provincia.

Eso como que nos desmerece un poquito, -prosiguió- por eso nos inventamos un poco que el 25 de agosto fue nuestra independencia – que no lo fue – lo que si fue el último acto artiguista en ausencia ya de Artigas desde hacía cinco años. Porque allí se llevó a cabo lo que Artigas enseñó: la soberanía particular de los pueblos. Es la única razón de la revolución.

CUANDO EL LÍMITE

ERA EL PARANÁ

Por otro lado, pienso que lo que hay que rescatar de la Redota es la forma como se decidió, o sea, las asambleas en las cuales el pueblo tomó opiniones para determinar qué hacíamos después del armisticio que nos entregaba el poder español. Es muy interesante tener en cuenta que en ese armisticio no caía solamente la Banda Oriental: caía también Entre Ríos hasta el Paraná, que era el límite, y no el río Uruguay. Eso es interesante porque ellos estaban tan involucrados, Entre Ríos como nosotros, en este armisticio.

Pero fue muy interesante porque ahí se  inició el patronazgo de Artigas, de darle al pueblo la opinión a través de la panadería Vidal, a través de la Paraguaya, de tomar decisiones. Era un poco retomar el criterio español del cabildo abierto: para tomar las grandes decisiones había que apelar a la opinión pública.

Eso es lo más grande que tiene la Redota, aparte –lógicamente- de ese trajinar de 64 días durante 540 kms. toda clase de vicisitudes que no fueron mayores que las que pasó del otro lado del río Uruguay y el establecimiento en el Ayuí. Por eso nosotros compartimos la Redota con Entre Ríos en forma tal que nosotros la marcha, ellos tuvieron nueves meses con el Pueblo Oriental establecido allí.

CON EL MISMO ENTUSIASMO

DE SIEMPRE

Pero acá lo que interesa en este momento es decir lo que va a pasar el sábado. Nosotros estamos festejando este Bicentenario con el mismo entusiasmo que lo hicimos con cualquiera de los otros años pero que el pueblo tome participación, que se sienta integrante. Tuvimos el privilegio de tener aquí, en Salto Chico, de hacer el cruce para el otro lado, y después, los demás cruces, que los hubo también en abril, en mayo de vuelta, y recién entonces nos dirigimos al Ayuí, porque antes de eso, en el período entre diciembre y abril estuvimos aquí enfrente en lo que se llamaba la Capilla de San Antonio, alrededor de la cual se formó un conglomerado de gente, que este es el inicio de Concordia en una palabra, que no existía en esa época como no existía Salto tampoco.

Apelo a que la gente comprenda la trascendencia de este episodio y que va a estar muy divertido, muy lindo porque tenemos cosas nuevas para mostrar. Ya no será en el Parque Indígena sino que será en el Ayuí. Del Parque Indígena partimos a las 17:30 caminando con las carretas y la gente a pie y a caballo, toda tal cual como si nos remontáramos a 1811, con los ropajes de la época, las carretas de la época, todo lo que más pudimos recrear de esa época. Vamos caminando unas 18 cuadras más o menos hasta el Ayuí -nosotros le llamamos Ayuí, aunque el Ayuí es del otro lado-, hasta el Salto Chico. Esa será la zona de la recreación y habrá unos ocho o diez campamentos en los cuales van a ocurrir cosas muy interesantes. Tenemos sobre todo tres personajes: en su campamento van a ver una madre que sigue a su hijo y el porqué, el cura Figueredo -siguiendo siempre la realidad histórica-, que cuenta las vicisitudes que pasó por las uniones ilegales que se iban formando, y por otro lado, un gaucho que expresa por qué decidió seguir a Artigas en la Redota. Y después va a haber mucha alegría, porque suponemos que después de tanta amargura, de tanta desesperación, que dejaron todo, que incendiaron sus ranchos, van a llegar a la meta. Entonces habrá una explosión de alegría.

El grupo Ibirapitá va a compartir con nosotros esos campamentos y van a salir de los distintos campamentos para iniciar bailes, los cuales terminarán con un gran baile general donde todos nos vamos a incorporar en un gran pericón. Estará muy lindo.

Después en el escenario, a continuación, Ibirapitá, como siempre, hará sus danzas de cada una de las provincias que formaron la Liga Federal, de Concordia nos mandan Almas de mi Patria, y nosotros traeremos a Larbanois-Carrero con su banda.

SE INICIA EN EL DAYMÁN

O sea que la convocatoria es a participar, que el pueblo se sienta parte de la historia…

Sí, a participar de esta recreación. Que también habrá de mañana, en el Daymán se iniciará a las 9 de la mañana, con un homenaje que le vamos a hacer a Kemayd, que fue un gran impulsor de la Redota, va a hablar Kroeff, vamos a darle el pergamino que corresponde a Daymán a la Escuela 34, luego va a marchar toda esta caballería con la charanga que viene de Montevideo de los Blandengues, que es una cosa tan alegre, tan atrayente. La concentración será en la Gaviota, allí el camino al Ayuí, que hizo la gente de la flora, que está muy bonito, lo vamos a rodear todas las aparcerías y la caballería. Después toman por el camino que va hasta calle Uruguay y ahí entramos por calle Uruguay hasta la plaza donde se lleva a cabo ese acto oficial de siempre. Luego, marchando por calle Uruguay se va hasta Chiazzaro, porque se iba a bajar por Camino del Éxodo, pero dicen que Zorrilla es muy peligroso para los caballos. Entonces, van por Chiazzaro, de ahí toman Atahualpa. Va a haber una bifurcación en un momento determinado para ir hasta la escuela 111 Los Blandengues, para entregar el último documento de carta de Artigas fechada en Salto Chico Oriental, y luego el reencuentro en Saturnino Ribes, van a ir hasta Apolón, de Apolón a  la Costanera, de la Costanera al Parque Indígena, donde se va a hacer el gran almuerzo. Esta es la fiesta de las aparcerías, por decirlo así. Pero parece –esto no está determinado todavía- que quieren los argentinos que van a estar del otro lado, en un campamento con sus mástiles y sus banderas y su banda y sus fuegos artificiales y todo, festejando junto con nosotros, quieren hacer a mediodía, como el año pasado, un cambio de banderas en el medio del río. De modo que será una festividad, porque la gente, cuando dice “el Bicentenario”, no sabe de qué, bicentenario de qué.

Del inicio del proceso de emancipación.

Del proceso. Es un proceso, recién se inicia. Y está muy bien lo de emancipación, porque emanciparse viene de la palabra romana “mancipio”: atado de manos. Entonces es como si nosotros nos soltáramos a intentar volar porque ya teníamos alas. Me parece que es una cosa muy interesante de tener en cuenta, porque si no, lo del Bicentenario no tiene sentido, no hay independencia de ninguna clase, por eso mucha gente critica lo del Bicentenario. Y yo creo que es una cosa interesante que tiene todo su preámbulo en movimientos como el del Tupac Amarú, los libertos, en todos lados, Morelos, Hidalgo allá por el Norte. Es decir que hay todo un movimiento anterior que se canaliza en el año 10 y en el año 11.