Tango y vino argentinos se juntan para instalarse en Nueva York

Argentina es conocida mundialmente por el Malbec de Mendoza y el tango de Buenos Aires. Pero nadie había tenido la brillante idea de presentarlos juntos en el corazón de Nueva York. Ocurre que Juan Fabbri, el dueño de la Esquina Carlos Gardel, Piazzolla Tango y Tango Porteño, decidió lanzarse al exterior. Es la primera en su tipo que decidió exportar el tango instalándose por su cuenta en Estados Unidos.
El jueves pasado inauguró Tango House en Noho, uno de los barrios neoyorkinos que está más de moda. Y el año que viene tiene planeado abrir algo similar en París.
“La inversión fue de unos 3 millones de dólares ”, dijo por su parte Enrique Blaksley de Hope Funds, el socio principal de Fabbri, en este nuevo emprendimiento. “Esto es muy importante para hacer conocer la cultura de nuestro país”, añadió.
El concepto es muy interesante. Situada en Dominio, un edificio de columnas griegas espectaculares de 1830, Tango House tiene en el primer piso un restaurant llamado Malbec, donde sirven comida argentina gourmet muy sofisticada. En el sótano hay un wine bar donde sirven solo vinos argentinos de primera calidad y atrás se encuentra un café concert, con un gran escenario donde han montado un show de tango espectacular.
“Hice una investigación y descubrí que había muchos bares de vino francés, de California pero ninguno de vino argentino”, dijo a Clarín Juan Fabbri.
Y contó los pasos que dio: “Me puse a buscar un lugar. Encontré este edificio donde funcionaba un cabaret. El dueño no estaba muy convencido. Lo invité a Buenos Aires, Le mostré lo que hacíamos y enseguida cerramos trato”, confesó.
La decoración de los tres lugares es sorprendente. Hay paredes cubiertas de corchos de vinos argentino y otras tapizadas con las maderas de las cajas en las que el vino es distribuido. Entre las bodegas, figuran Salentein, Zuccardi, Ruttini, Colonie, Pulenta, Aluvional.
“Me traje los corchos y las maderas en una valija” contó Fabbri. “Mi idea es que esto sea una vidriera de lujo para las bodegas argentinas Aquí tenemos vinos que no se venden en los supermercados estadounidenses.
Es una excelente plataforma internacional para los dos productos más preciados de la Argentina, el tango y el Malbec. Nosotros tomamos esto como una especie de franquicia, como lo es el Hard Rock café. Luego queremos llevarlo a París”.
Para los empresarios también significa la posibilidad de facturar en dólares en el exterior en momentos en que el turismo en la Argentina ha caído. Y también aflojó la concurrencia de los propios argentinos a los shows de tango. En el país el negocio se concentró en muy pocas manos.
Por cierto, el show de tango en Nueva York es de primera calidad no sólo a nivel de los músicos sino también de los bailarines. Se destacan Leonardo Luizaga, argentino, y Leah Barsky, una bailarina americana que si bien es la primera vez que baila tango lo hace con tanta naturalidad y elegancia que emociona. Ambos interpretan con una magia muy especial Oblivion de Piazzolla. Entre los músicos, el público aplaude muy especialmente a Ayelen Pais Negri, una bandoneonista, algo muy inusual en una orquesta de tango argentina. También se destaca el pianista Juan Manuel Fernández El día de la inauguración de Tango House el cónsul argentino en Nueva York, el embajador José Luis Pérez Gabilondo, hizo un pronóstico. “Estoy seguro de que esto va a cerrar un circulo virtuoso, los estadounidenses van a venir aquí, van a querer ir a la Argentina y después van a querer invertir allí.” Si es así, será un negocio redondo no sólo para los dueños de Tango House sino que también para nuestro país.

Argentina es conocida mundialmente por el Malbec de Mendoza y el tango de Buenos Aires. Pero nadie había tenido la brillante idea de presentarlos juntos en el corazón de Nueva York. Ocurre que Juan Fabbri, el dueño de la Esquina Carlos Gardel, Piazzolla Tango y Tango Porteño, decidió lanzarse al exterior. Es la primera en su tipo que decidió exportar el tango instalándose por su cuenta en Estados Unidos.

El jueves pasado inauguró Tango House en Noho, uno de los barrios neoyorkinos que está más de moda. Y el año que viene tiene planeado abrir algo similar en París.

“La inversión fue de unos 3 millones de dólares ”, dijo por su parte Enrique Blaksley de Hope Funds, el socio principal de Fabbri, en este nuevo emprendimiento. “Esto es muy importante para hacer conocer la cultura de nuestro país”, añadió.

El concepto es muy interesante. Situada en Dominio, un edificio de columnas griegas espectaculares de 1830, Tango House tiene en el primer piso un restaurant llamado Malbec, donde sirven comida argentina gourmet muy sofisticada. En el sótano hay un wine bar donde sirven solo vinos argentinos de primera calidad y atrás se encuentra un café concert, con un gran escenario donde han montado un show de tango espectacular.

“Hice una investigación y descubrí que había muchos bares de vino francés, de California pero ninguno de vino argentino”, dijo a Clarín Juan Fabbri.

Y contó los pasos que dio: “Me puse a buscar un lugar. Encontré este edificio donde funcionaba un cabaret. El dueño no estaba muy convencido. Lo invité a Buenos Aires, Le mostré lo que hacíamos y enseguida cerramos trato”, confesó.

La decoración de los tres lugares es sorprendente. Hay paredes cubiertas de corchos de vinos argentino y otras tapizadas con las maderas de las cajas en las que el vino es distribuido. Entre las bodegas, figuran Salentein, Zuccardi, Ruttini, Colonie, Pulenta, Aluvional.

“Me traje los corchos y las maderas en una valija” contó Fabbri. “Mi idea es que esto sea una vidriera de lujo para las bodegas argentinas Aquí tenemos vinos que no se venden en los supermercados estadounidenses.

Es una excelente plataforma internacional para los dos productos más preciados de la Argentina, el tango y el Malbec. Nosotros tomamos esto como una especie de franquicia, como lo es el Hard Rock café. Luego queremos llevarlo a París”.

Para los empresarios también significa la posibilidad de facturar en dólares en el exterior en momentos en que el turismo en la Argentina ha caído. Y también aflojó la concurrencia de los propios argentinos a los shows de tango. En el país el negocio se concentró en muy pocas manos.

Por cierto, el show de tango en Nueva York es de primera calidad no sólo a nivel de los músicos sino también de los bailarines. Se destacan Leonardo Luizaga, argentino, y Leah Barsky, una bailarina americana que si bien es la primera vez que baila tango lo hace con tanta naturalidad y elegancia que emociona. Ambos interpretan con una magia muy especial Oblivion de Piazzolla. Entre los músicos, el público aplaude muy especialmente a Ayelen Pais Negri, una bandoneonista, algo muy inusual en una orquesta de tango argentina. También se destaca el pianista Juan Manuel Fernández El día de la inauguración de Tango House el cónsul argentino en Nueva York, el embajador José Luis Pérez Gabilondo, hizo un pronóstico. “Estoy seguro de que esto va a cerrar un circulo virtuoso, los estadounidenses van a venir aquí, van a querer ir a la Argentina y después van a querer invertir allí.” Si es así, será un negocio redondo no sólo para los dueños de Tango House sino que también para nuestro país.