Una búsqueda del momento en que los tiempos se juntan

Con el escritor salteño, radicado en Ámsterdam, Jorge Menoni

Hoy por: Jorge Pignataro

(Primera Parte)

6Días pasados estuvo en nuestra ciudad el escritor salteño Jorge Menoni, nacido el 26 de agosto de 1950 y radicado en Ámsterdam, Holanda, desde hace más de treinta años. Es autor de los libros de poemas “Epílogo de sueños” (1985) y “El tiempo del origen” (1996), de las novelas “El cementerio universal de los vivos” (1987) y “El cazador de eternidades” (2011), del libro de cuentos “El primer día del mundo” (2009) y de la Ópera Latinoamericana Carlitos Sur, de reciente gran suceso en Europa.

En sus experiencias de vida, pero también en su obra literaria, Salto y Ámsterdam se dan la mano. Y no es solamente una unión de espacios, de ciudades, se trata también de una conjunción de tiempos. Hablar con Jorge Menoni, o leer sus creaciones, es encontrarse con alguien en estado de permanente “búsqueda del momento en que los tiempos se juntan”. Su estadía en Salto fue ocasión para un extenso diálogo con EL PUEBLO, del que hoy ofrecemos una primera parte.

¿Fuera de Salto desde cuándo?

Y… en el 70 me fui a Montevideo, de ahí me fui a Argentina y llegué a Buenos Aires en marzo del 74 y después en el 78 salí a Holanda, llegué a Ámsterdam.

¿Holanda por algo en especial?

No, no, lo que pasa es que en ese momento era la ida masiva de gente y llegué a Holanda como podía haber llegado a cualquier país de Europa, porque llegué vía las Naciones Unidas. Holanda… porque fue donde primero hice el papeleo.

Usted igualmente regresa a Salto con cierta frecuencia, ¿cada retorno significa un reencuentro con qué?

Casualmente siempre me preguntan si me siento holandés, y yo digo que me sigo sintiendo salteño, es muy difícil perder las raíces, y como más o menos hasta los veinte años viví acá, pienso que toda mi formación como persona en la vida es de acá y eso no se pierde nunca, por lo menos en mi caso, por eso volver a Salto es volver a las raíces.

¿Puede determinar en qué momento surge su inclinación por las letras?

Mi inclinación por las letras lamentablemente estuvo un poco desperdiciada cuando niño y cuando joven, porque por esas cosas de la vida hice una carrera de Agronomía, que poco tiene que ver con las letras, pero yo siempre recuerdo que le debo mucho a la única persona que me incentivó en Salto, que fue Argelia Lisasola, que fue mi maestra de sexto año de la escuela Nº 5. Recuerdo que ahí empecé a escribir poesía y ella lo trató a eso con mucho cuidado y me las corregía. Después eso quedó… y en Buenos Aires tuve mayor oportunidad de leer y ahí desarrollé más la parte de lectura, y ya cuando llegué a Holanda empecé a escribir.

¿Cómo quedó la carrera de Agronomía entonces?

Y mi carrera de Agronomía quedó olvidada, cuando llegué a Ámsterdam lo primero que quisieron fue que terminara Agronomía pero ya me había dado cuenta que no era mi vocación, que estaba muy lejos, entonces lo cambié por la Universidad de Literatura, estudié cuatro años de Literatura en la Universidad de allá.

¿A qué se dedica actualmente en Ámsterdam?

Y ahora estuve ocupado con una ópera, que fue un proyecto muy grande, que me absorbió totalmente, tuve que dedicarme exclusivamente a eso, hicimos dieciséis funciones, en una gira bastante grande.

Claro, la ópera “Carlitos Sur”…

Exacto.

¿Hay posibilidades de poder representarla acá en Salto o en Uruguay al menos?

En eso un poco también está esta venida, además de ver la familia, recordar viejos tiempos, ver lugares, ver cómo ha evolucionado todo, lo que ha cambiado, lo que ha quedado y también mover algunos contactos para ver si a fines del año que viene podemos venir por eso, sobre todo a Montevideo y personalmente a Salto… si se consigue venir a Montevideo estamos a un paso de Salto.

Sus libros recorren diferentes géneros: poesía, novela… ¿Hay algún género en el que se sienta más cómodo?

Lo que pasa que la poesía fue lo primero, fue con lo que empecé y después la abandoné, hice dos libros de poesía y después me di cuenta que quería y necesitaba la narrativa. Empecé con novela corta y luego con los años me pasé al cuento que es lo que ahora me resulta más, me motiva más…

Igualmente, la suya es una narrativa con mucha poesía, ¿verdad?

Sí, es verdad, es muy poética sí. A veces me hace acordar, aunque no tiene nada que ver, pero me hace acordar a Marosa di Giorgio, que es poesía en prosa, y a veces lo mío también puede ser una larga poesía.

Narrativa filosófica… Y con gran vinculación a Jorge Luis Borges… ¿puede ser?

Sí, sí, claro, y sobre todo en los cuentos lo que más busco es la narrativa fantástica, y rozando un poco lo místico como en este último libro que si bien es de antes acaba de salir ahora… (se refiere a la novela “El cazador de eternidades”).

Hay autores que piensan que no son ellos los que pueden determinar influencias de qué autores se evidencian en sus obras, dicen que eso queda para los críticos o lectores simplemente, ¿qué piensa al respecto sobre sus libros?

Yo pienso también que la obra se tiene que defender por sí sola pero Borges por ejemplo salta enseguida, lógicamente, porque es un poco el fundamental que yo sigo y a quien considero uno de los mejores escritores de todos los tiempos, entonces hay una influencia muy grande. Pero hay quienes me han dicho que tengo influencia de Onetti, de Cortázar, pero no sé, eso lo dejo…

La cercanía a Borges tal vez por el tema del tiempo…

Sí, sí, una búsqueda del tiempo, que también queda reflejada en mi último libro, donde Borges es un personaje, y hay sí una búsqueda del tiempo, de ese momento en que los tiempos se juntan…de ahí viene el título “El cazador de eternidades”, la búsqueda de ese punto donde uno puede recrear todo el universo.