“El negro”

Emilio César
Bourdin Meirelles

Emilio César Bourdin Meirelles

Con su exesposa Wilma Rutz.

Emilio Bourdin, “El negro” como les solían llamar cariñosamente en su entorno, nació en la localidad de San Antonio, junto a dos hermanos.

Sus primeros pasos en el  aprendizaje, fueron en la escuela Nº 13 del Hipódromo y antes  de culminarlos, se trasladan sus padres a calle Santa Rosa, lo cual hace el destino que concrete su 6º año en la Escuela Nº 2, Etelvina Migliaro.

Emilio Bourdín

Emilio Bourdín

Cursa su secundaria en el Liceo Ipoll, y es al finalizar éste que conoce a su futura esposa Wilma Rutz.

Es ella la que se encargará de contarnos su destino junto a Emilio:

“Conocí all negro, porque estaba cursando secundaria, odiaba los números y me quedé con matemáticas.

Estaba  la maestra Ilda Ambrossoni, dictando clases particulares, y el negro como  ayudante.

Él era estudiante y a su véz dictaba clases de esa materia, porque le encantaban los números.

Salvé  la materia, encaminada por él.

¿Cómo era Emilio?

Era un hombre que le encantaba la enseñanza.

Sabía mucho de todo: matemáticas, astronomía y más.

Adoraba a sus gurises como él les llamaba y se hacía querer.

Era un hombre optimista y positivo, a lo malo, le encontraba siempre el lado bueno y lindo.

Era un ser solidario, generoso, bromista, y como era del signo de Géminis, que contiene la figura de los mellizos,  decía que a un mellizo le gustaba una cosa y al otro mellizo, otra.

Por eso él, ejercía las dos cosas.

¿Cuándo se recibe?

Antes de profesor, fue maestro.

Lo envían como inicio a Paso de las Piedras, y cuando se vino en vacaciones, en Bella Unión  solicitaban un profesor de matemáticas y astronomía y ganó este concurso al que se había presentado.

¿Cuándo comienzan de novios?

Tenía yo 14 años  y él me llevaba 6.

Se enteran mis padres, intentan persuadirlo de que yo era  muy chica para tener novio y que si era serio lo suyo, volviera cuando yo tuviera  los 17 años cumplidos.

No nos vimos nunca en ese lapso, porque estaba él en Montevideo estudiando y cuando se recibió de profesor, se va soltero a Bella Unión ejerciendo este profesorado durante cuatro años allí, vuelve a buscarme y nos casamos el 20 de enero de 1951.

Emilio y Wilma.

Emilio y Wilma.

Estuvimos casados durante 48 años, y el fallece  el 27 de Abril de 1989.

¿Cuántos fueron sus hijos?

Fueron cuatro: Susana, Cristina, Laura y Fernando que es actualmente Escribano.

¿Qué le gustaba?

Era un gran lector.

Por lo general, a la persona que le gustan los números, no le gusta las poesía y las letras.

Leía todo, si era filosofía, matemáticas, astronomía, novelas,  libros de estudios, y demás, le gustaba.

Serafín J. García, todo lo que escribía Enrique Cesio, Thévenet, quien le obsequió un libro de recuerdo, entre otros.

Le gustaba apoyar todo lo que era para bien de la gurisada. Y siempre elegía primer y tercer año para dictar su clases, porque solía decir que, segundo, era solamente un repaso de primero y el cuarto era el de tercero, que era el más importante.

Tenía organizado en casa un escritorio en una sala, que los invitaba a darles clases particulares para que lograran salir adelante, algunos alumnos que lo necesitaran.

¿Dónde ejercía su profesión?

Fue profesor en El Sagrada Familia, Crandon, Salesiano, y en el Ipoll.

¿Les gustaba viajar juntos?

Siempre pensamos que cuando nuestros niños fueran más grandes lo haríamos, pero nos quedamos con las ganas.

Planeábamos conocer Francia y Alemania, que era mi patria entre otros viajes  de tres meses cada uno, que era lo que duraba la visa.

¿Disfrutaba la familia?

Sí, era muy familiero.

Los sábados y domingos, los dedicaba a nosotros. Yo como ama de casa me entregaba  a los niños,  al hogar, y el hacía unos asados exquisitos, con las dos familias. La de él y la mía.

Tambien tenía su grupo de amigos y amigas que se reunían los días viernes y yo solía también a reunirme con los míos.Wilma Rutz

Pero además, teníamos amigos en común, matrimonios que eran unos grupos fabulosos cuando salíamos juntos a cenar o en casa, que es mi casa paterna. Entre sus amigos más queridos estaba el señor Leonardo Garett.

¿Tiene alguna anécdota?

Sí, en realidad, me llena de orgullo con solo saber el aprecio que le tenían las madres de esos muchachos que él enseñaba, porque me decían que “le debían mucho a El negro”, porque sus hijos llegaron muy lejos, siendo algunos profesionales como Contadores, Ingenieros u otros.

La gente apreciaba mucho su trabajo. Era muy querido.

El día que falleció, eran las dos veredas con doble fila en dos cuadras, de alumnos todos uniformados, acompañándolo en sus últimos momentos y rindiéndole homenaje. Fue emocionante e imborrable.

¿Cómo lo recuerda o lo lleva en su corazón?

El fue el hombre de mi vida. El único amor que conocí.

Con su desaparición, me dejaron de importar muchas cosas. Solo me dediqué a la pintura.

Me alegro muchísimo de que ustedes lo recuerden y le realicen este homenaje, porque es más que merecido. Gracias a Diario El Pueblo y a toda la gente que sabemos, que lo quiso realmente.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...