- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

“Me siento una espectadora de la vida,  más que una protagonista”

Felices de retomar el contacto con nuestros lectores como cada sábado, es que iniciamos hoy un nuevo espacio.
Un espacio que contará la trayectoria en distintos ámbitos de la vida de cada uno de los entrevistados.
Serán figuras de nuestro medio, que aunque reconocidas en su transitar sobre un escenario como cantantes, llevan también de la mano una o más profesiones o actividades.
Dignos de un mimo por parte de Diario EL PUEBLO.
Ya que sabedores somos de la importancia que tiene para ellos cada actividad que realizan.
¡Y con qué energía las llevan adelante!
De esta forma damos paso a la primer edición del Suplemento Faz A Punto que hemos denominado: “Al unísono

Un placer comenzar este ciclo de entrevistas, y en esta oportunidad, por nuestra casa.
Deseando hacer llegar a cada hogar que reciba a El Pueblo, su corazón, su interior, con las personas que aquí se desempeñan.
Con esas tareas, que día a día se van logrando en cada nuevo desafío, para entregárselas a nuestro Salto y mucho más.
Para nosotros, comenzar estas ediciones de “Al unísono”, entrevistando a una compañera de trabajo, es un placer. Como una especie de cajita de la suerte, muy pocas veces conseguida.

Fernanda Periodista [1]

Fernanda Periodista

Que por su carisma y por llevar tanta garra en lo que se propone conseguir, ha demostrado ser excelente.
Fernanda es oriunda de Montevideo, mamá de cuatro hijos: Estéfani, Liz, Carlos y Gabriela, además de contar con el disfrute de cuatro nietos que ama.
Es una canceriana muy segura que ha arribado a nuestro departamento en el año ´90, con una cartera enorme, repleta de sueños.
Conquistando mucho en su caminar desde pequeña, con su amor por la música. Logrando una vasta trayectoria como cantante-compositora, y además como Periodista.
Viajando, en una búsqueda incansable de ricas vivencias, hoy se siente tranquila y satisfecha con lo conseguido.
Cuando le preguntamos, cómo surge su destaque en la música, esto nos respondía:
“La música a mí me atrapó desde que tuve uso de razón.
Aprendí de oído a tocar el piano a los ocho años y era porque la música me apasionaba.
¿Llegaba alguna influencia desde la familia?
Mamá cuando era muy joven cantaba ópera.
Pienso que la veta artística viene de su parte, que a la vez tenía una compañía de teatro con sus hermanos en Artigas.
También mis tíos tenían unas voces espectaculares. Recuerdo a mamá poner el combinado de discos, cantar y yo mirarla embelesada.
¿Cuándo crees que te decides a incursionar en el canto?
Cuando mamá me compra una guitarra roja y negra.
Comencé aprendiendo sola a experimentar, porque tenía buen oído para la música.
Luego ya comencé a vincularme con músicos, que tenían trayectoria como es el caso de Daniel Brazzeiro y Juan, su cuñado, que se llamaron El dúo Daniel.
Allí, con Daniel comencé a cantar y es cuando con 15 años, gano un festival en Artigas, que se llamó “Todo Artigas en un canto” con una canción de César Souza Blanco, “La novia del Cuareim”. Allí comenzó todo.
¿Cuándo pisas por primera vez un escenario?
Tenía muchos nervios.
Recuerdo que el tema que canté fue “Procuro olvidarte”.
Me acompañaba con la guitarra, pero tenía toda una banda detrás. Y cuando canto la primera parte del tema, se vino abajo el auditorio, donde se estaba desarrollando el evento.
Todo el mundo empezó a gritar y ahí me sentí espectacularmente bien y nunca más quise bajarme de un escenario.
Todos esos nervios que tenía de la primera vez, pero con el apoyo del público que comenzó a aclamarme… es muy emotivo recordarlo.
¿Cuál es tu estilo?
El de música internacional, en inglés y la del folklore, música popular de Uruguay.
Pero es importante para el artista tener su identidad.
Cuando comencé, fue con el folklore, con la música popular que era la que estaba de moda en esa época, y de excelentes compositores de Artigas. Y fue representando a este departamento, que comencé a viajar para participar en festivales.
Logro un segundo premio en el Festival San José de Mayo, “Canta el Uruguay” y luego gano un premio en un concurso internacional en Rivera.
Mamá no quería que cantara, como para no exponerme, inclusive cuando gano uno de estos festivales, Anís Areyano que me escuchó cantar, me propuso ir a Montevideo para grabar, pero sabía que no contaba en esa época con el apoyo de mamá. Y bueno, era en la época en que hacíamos lo que nuestros padres decían y había que obedecer.
¿Ha cambiado en algo tu estilo?
Mi estilo es el de María Fernanda.

Fernanda y su hija Gabriela [2]

Fernanda y su hija Gabriela

Cantando a mi estilo, no copio. Además me gusta crear.
Cuando me fui a Facultad a estudiar Licenciatura en Letras, después Servicio Social, dejé un poco de lado la música.
En el año ´90 es cuando me vengo de Montevideo y es cuando la retomo, en lo internacional también.
Primero me llama el Grupo Identidad y estuve un tiempo como cantante y luego fue cuando conozco a Héctor (nené) Bruzzone, donde me propuso comenzar a hacer shows.
Él tocando el teclado que ya traía todo, con la música que se puede secuenciar, con lo cual ya se podía hacer pistas.
De esta forma, comenzamos a ir mucho a Concordia. Esos trayectos a la ciudad vecina, fueron incontables.
También al Hotel Quiroga. Trabajábamos bastante. Económicamente servía muchísimo.
Te puedo decir que es impensado actualmente, lo que cobrábamos en ese momento.
En las fiestas particulares, llegábamos a cobrar en dólares y aún repartido entre los integrantes del grupo, eran montos importantes.
Luego se unió a nosotros Néstor Balbuena y Antonio Nan en el sonido, con los que trabajé durante diez años, donde llegábamos a hacer tres fiestas en la noche.
¿Has conocido en esta etapa a figuras importantes?
Sí.
Conocí a Menem, al Gobernador Busti, al Intendente Crespo, entre otros.
Es lo que brinda el escenario, muchos contactos.
¿Cuánto hace de tu lanzamiento?
Luego de haber trabajado éste tiempo, ya la gente comenzaba a conocerme y uno se va haciendo.
Va aprendiendo, cómo coordinar los shows con empresarios contratantes y todo lo que ello conlleva.
¿Te conocen también por componer?
Creo firmemente que poca gente conoce, de que escribo como compositora.
He ganado premios en el exterior. Realizando giras en Río grande do Sul, Santa Catarina, trabajando con Aroldo Torres, que es un gran manager de Porto Alegre.
Y también he enviado mi música a diferentes festivales, como es Musicanto Latinoamericano de Nativismo, (Santa Rosa, Brasil) con una canción que se llama “¿Cordura al amor?” y también a “Gruta en Canto”, (Sao Lorenco do Sul) con el tema “Tu pueblo, es mi voz”, habiendo clasificado y siendo finalista en ambos festivales.
A raíz de ello, un empresario me propone grabar un CD, con temas propios, en Brasil, que se llama “Lengua materna”.
¿Cómo es que decides ser periodista?
Fue por casualidad.
Yo estaba estudiando trabajo social y mamá me comenta que había un curso sobre Animación Socio-Cultural.
Lo realizo y me entero que en el Ateneo de Montevideo estaban brindando un curso de Periodismo, para la parte escrita.
Como a mí siempre me gustó escribir, me anoté.
Lo termino e inmediatamente de haberlo hecho, comencé a trabajar en un diario cultural que se llamaba Integración. Editado en Montevideo y distribuido en Rivera.
Mis notas eran de carácter cultural.
Cuando llego a Salto, el primer diario en el que trabajé, fue en La Prensa y a su vez fui también por mucho tiempo, fotógrafa de fútbol.
Con el tiempo, llego a Diario EL PUEBLO, de la mano de Carlitos Díaz, quien me avisa que había una vacante y estuve unos tres años, bajo la Dirección de Adriana Martínez, ya.
De ambos diarios, guardo de esa época, los mejores recuerdos.
Tengo una anécdota para compartir de mi primer día de trabajo como fotógrafa, porque fui un espectáculo dentro del espectáculo.
Resultó que era un partido muy importante de la Liga Salteña y me paré al lado del golero, para estar expectante a la hora del gol y sacar la mejor foto. ¡Y el juez me corrió! (Sonrisas).
Yo quería lograr algo y me metí al lugar equivocado.
Al otro día, todos los medios de Salto me mencionaban, porque fue como para el libro Guinness.
Luego aprendí mucho acerca de la fotografía, hasta llegar a trabajar en forma particular.
Con el tiempo regreso a Montevideo y nuevamente, cuando vuelvo a Salto me encuentro con Carlitos Díaz y me dice que se está por jubilar y es cuando yo regreso a Diario El Pueblo en el 2008, para quedar en su lugar.
¿De qué consta tu tarea en Diario EL PUEBLO?
Realizo el periodismo con información de carácter general. Y me encantan las entrevistas, solo que no me atraen la política y policiales.
¿Cuál es tu reflexión hoy, luego de esta trayectoria?
Yo me siento una espectadora de la vida, más que una protagonista.
Y eso es lo que me inspira a hacer todo lo que hago.
¿Te sientes apoyada por tu familia, realizando las dos actividades?
Si, he encontrado mucho apoyo en todos.
Solo pasa que en mi familia por cuestiones de la vida, estamos muy dispersos.
Mi madre y mi familia toda, que es pequeña, incluso dos de mis hijos, no se encuentran en Salto, pero sí nos estamos comunicando en forma permanente y el contacto es muy fluido.
¿Hay proyectos en puerta?
Siempre hay proyectos.
Mientras hay vida, hay proyectos.
Con la música sigo, ya que he enviado canciones a algunos festivales.
Y la tarea del diario es algo que amo hacer, amo el periodismo. Y acá podemos tener algunas pequeñas diferencias entre nosotros, pero somos una familia.
Diario El Pueblo es, una familia.
Además, siento que uno tiene que valorar el trabajo.
Valorar lo que tenemos.
En un momento en que, aunque los políticos digan lo contrario, hay mucha gente con ánimo de trabajar y no lo encuentra. Y ninguno de ellos, puede tapar esa realidad.
Gente de nuestra edad y de todas las edades, que necesitan trabajar para vivir. Esto nos hace pensar que es nuestra realidad y que no se la puede tapar con un dedo.
¿Qué es lo más lindo de ambas actividades que llevas adelante?
En cuanto a la música, la dedicación, el preparativo.
¿Todavía te pone nerviosa un escenario?
¡Sí, claro!
¡Y ojalá siempre me ponga! Porque es el motor, la esencia, lo que te mueve.
Pero si hablamos de las dos cosas, ambas me gustan.
Van al unísono.(Sonríe).
¿Y lo malo o lo feo?
Como todo. A veces no salen las cosas como las planificamos.
Con el periodismo pasa que, o el entrevistado te dice que no, o que tal cosa no lo publiques.
O te iba a dar la nota y luego se arrepintió, o directamente no viene.
Y en la música, uno puede preparar un show, de una forma y después algo falló y no salió tal cual queríamos.
Pero uno tiene que aprender y mas a estas alturas, a manejar las frustraciones.
¿Con quién deseas compartir un escenario?
A mi me encanta compartir con todo el mundo un escenario.
Soy de las personas que me gusta invitar.
A un cantante, a un artista. El escenario se hizo para compartir.
¿A quién admiras como periodista?
¡Qué pregunta!
Hay una periodista que me gusta mucho.
La observo y admiro su ética, su experiencia y su temple en momentos difíciles y cuando las papas queman: Patricia Janiot de CNN.
Porque el periodista tiene que ser ético.
Si hay cosas que dices, con las que vas a perjudicar a alguien, no las digas.
Todo tiene que sumar y no restar.
Con ello, no quiere decir que no se denuncien cosas, que tienen que ser denunciadas.
Pero otra cosa, es que para buscar el estrellato como periodista, hagas daño.
Además, el periodista no tiene que ser una estrella. El periodista es un servidor.
Somos servidores.
Y el estrellato, como en la música, es puro cuento.