“Mi responsabilidad… es ser feliz con lo que  hago”

…Hoy nos acompaña: Hugo Rolón – Comunicador. Maestro.

Los años de profesión que lleva Hugo, lo hacen dichoso.
Con el privilegio de contar con más de cincuenta primaveras trabajadas, todo lo ha disfrutado al máximo, aprendiendo, día a día en sus actividades.
Y como si todo esto fuera poco, cuenta con una familia maravillosa. Esposa, hijos y nietos, que adora.
Actualmente, se desempeña en Radio Libertadores, con dos programas muy escuchados en la mañana: “Horas de Radio”.
Así, comenzamos a dialogar:
“Me considero un comunicador, porque en la comunicación entran todas las acciones, hacia otro”, nos dice.Hugo Rollón
“Fui evangelista, siendo aún adolescente. Golpeando a una puerta y hablando de Jesucristo.
Vendedor callejero, vendedor detrás de un mostrador y lo realizado, es siempre con el otro.
Comunicar es poner en común. Por ello abarca tanto. A los maestros, profesores, comunicadores radiales, de la televisión. Y se basa en tres cosas:
Conocer: se trata de estar preparado. Explicar o exponer: de acuerdo con el conocimiento que tengo y de acuerdo con el que va a recibirlo. Y tercero: yo tengo que agradar.
Son las tres cosas básicas para poder comunicarse.
Yo puse en común cuando fui predicador del evangelio, también cuando fui maestro por siete años, cuando fui payaso Totó por cinco años y puse en común con mi trabajo en la radio. Además, hay que tener una intención para comunicar.
Es por ello que me considero un comunicador.
¿Por qué la inclinación por la docencia?
Yo ya era maestro en el sentido de la expresión de Juan Zorrilla de San Martín. El decía: que toda persona es un maestro, porque toda persona me puede enseñar algo.
Si algo me enseña, puede ser un portero, un médico o la persona que sea.
Puyg Adams, un español matemático, decía: yo no enseño. Yo ayudo a aprender. Y es lo que me marcó. Ponerme en el trabajo de que el otro aprenda por él, después de lo poco que yo lo ayude a ver.
Y en la radio realizo esa tarea, así como en la vida diaria, igual.
¿Cómo llega a su primera radio?
Me había casado y trabajaba como sereno en el lugar donde vivía.
“Esto no puede ser todo” me dije, y salió en ese momento un concurso en radio Tabaré, en el año 1962.
La misma, estaba dirigida por Juan Gestoso, que fue Jefe de Policía, y socio de Luis Batlle Berres, en la radio que tenían en Montevideo y en Tabaré de Salto.
Me presento a la prueba, a los pocos días, vuelvo a preguntar cómo me había ido y me responden: “Mire, usted no sirve para locutor”, así que me fui y seguí trabajando.
Parece que los otros concursantes eran malos, porque pasados unos días, me llaman y me dicen que me iban a poner en la radio, “solo tiene que aprender”.
Después me enteré, por el mismo personal de la radio, que los otros eran peores que yo (sonríe).
Asi que entré por menos malo a trabajar en radio, y ya hace 54 años.
¿Siguió mucho tiempo allí?
No, pensé que era poco lo que tenía “yo tengo que mejorar mi vida”, pensé , entonces un día me encuentro con una amiga que me sugiere que estudie magisterio.
Contaba yo en ese entonces con 24 años. “Pero me animo”, le dije.
Entro a magisterio cuando los demás tenían 16, yo era el viejo.
Faltaba mucho, porque tenía que trabajar. Aún no entendiendo nada de matemáticas, me encuentro con el profesor del Instituto Normal e Ingeniero, un hombre muy abridor de cabezas Danilo Goslino, y trabajando mucho en problemas, entendí.
A fin de año, di un examen y saqué sobresaliente y el profesor me dice: -usted tiene que enseñar. -Pero no, profesor, como voy a enseñar si yo no sé nada. -Usted va a aprender porque entendió lo básico.
“Quien no desciende de quien” dice Víctor Lima. “Que no da una mano”.
Y allí Danilo Goslino me dio esa mano.
Pienso que siempre tiene que haber un esfuerzo para mejorar. Leyendo, escuchando, porque si usted no se nutre con el saber ajeno, se queda playo.
Anotándolo, queriéndolo saber, señalando y hablando con otros, enriquece su persona.
¿Culmina su carrera de maestro, cuando?
Al terminar la práctica, en radio Cultural, nos presentamos un grupo de personas y Vinci quiso quedarse conmigo, porque como el también era maestro y además ya contaba con la experiencia de radio Tabaré. Hasta que un día, ya trabajando en la escuela, tenía tres empleos para distraerme: la escuela, la radio y el empleo en Joyería Varesse, donde fui sereno.
Allí viví con mi señora y mis dos hijas.
¿Cómo va cambiando su destino?
En el año ´83, me fui a Radio Tabaré y estuve durante 24 años.
Comencé con una audición de cuatro horas, vendiendo avisos.
Pasado el tiempo y cuando contaba con 68 años me quede sin trabajo durante la mañana. Entonces sin pensarlo demasiado, me fui a Radio Libertadores y el principal me dijo: “si, encantado, te doy tres horas separadas”.
En abril va a hacer 10 años de mi comienzo.
¿Qué tiene que tener un buen comunicador?
Fundamentales: convicción, firmeza y amor.
Si no tiene amor, nada sirve de nada. Porque si no nos queremos, nosotros mismos, no tenemos respetos por otros ni hambre de mejorar.
La firmeza, está en saber lo que va a hablar y preguntar.
Y convicción la debe tener, para estar convencido de lo que hace.
¿Cómo ve hoy a la prensa en general?
Pienso que estamos peor que antes.
No entiendo porque colocan a la información en el colgado, se repite en el copete y luego se vuelve a repetir en el desarrollo de la noticia. ¿No sería más fácil, poner una fotografía?
¿Se lleva de la mano la política con la prensa?
Por conveniencia.
La prensa tiene interés en lo político, porque lo político partidario, pretende que la prensa le sirva para comunicarle a la gente lo que piensa.
Pero a veces lo político partidario, se vale, pagando dinero a algunos medios para que este lo pinte bonito a ese político partidario.
¿Le hubiese gustado salir al extranjero a trabajar?
No. Yo soy salteño.
Soy del Salto oriental, no quiero salir a ningún lado, y menos ahora.
La propuesta que he tenido, fue una transmisión conjunta desde Montevideo.
Le pregunto qué le parecía a nuestro director en aquel entonces Inocencio Di Giácomo y me dijo: ellos van a usar la onda de Libertadores o de Tabaré, para aparecer acá, porque por aire no llegan. Y si vas a solicitar un programa con ellos, seguramente te dirán, no, vos estás en Salto. Entonces, fue como que me curé.
Y pensar que hay algunas radios de Salto, que transmiten programas enteros de Montevideo y yo me pregunto: ¿por qué?
Si en Salto está lleno de motivaciones para hablar.
Tenemos que hacer radio, con cosas que a la gente le guste, haciéndole ver cosas que Salto tiene. Sino, ignoramos el Salto, por poner un programa largo que nos evita trabajar.
¿Cómo lleva sus agradables días compartiendo trabajo-hogar?
Llevo actualmente una situación, de familia ensamblada. Me separe de mi primera esposa, cumpliendo mi rol de padre de mis dos hijas: Dorcas, que es médica y Débora es nurse.
Luego me casé con Nancy, que tenía dos hijos: María Hilda Avellanal Sanguinetti, doctora en Acuicultura, pasando la mayor parte de su vida estudiando en Chile. Y el hermano es Germán, que es electricista.
Y con Nancy tuvimos en común un hijo, que es Emilio Rollón Sanguinetti, Técnico en Impresión, preparado en Don Bosco en Montevideo.
¡Y contamos con cinco nietos hermosos! Tenemos nuestra casa, pudimos comprar un auto y disfrutamos todo, con la tranquilidad de que nuestros hijos y nietos, están bien.
Además de compartir mis “Horas de Radio” con mis compañeros de trabajo. Con el operador por la mañana que me difunde el programa grabado de la hora 6 y con Sandra Canio a la hora 10. Que es muy responsable y creativa. Excelente compañera de trabajo. Un placer realmente trabajar con ellos.
Y mi responsabilidad… es ser feliz con lo que hago.
¿Qué le sugeriría a un estudiante de su profesión?
Cuatro letras: T.R. E. S: T de tolerancia, R de responsabilidad, E de esfuerzo, S de solidaridad.
Si una persona, tiene esas virtudes y ganas de progresar, sirve para aprender”.







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