Julio César González Etcheverry. Exbasquetbolista y Directivo de Ferro Carril

“Papá llevó siempre el deporte en la sangre”
Con sus hijas: María Elena y Cecilia.

Julio César fue un dedicado empresario, con un negocio en el rubro de librería, que se llamó “EL Estudiante” ubicado en calle Asencio.
Pasado el tiempo comienza su tarea en el Molino Canali y allí lo hizo hasta jubilarse.
Se casó con María Elena Canali (Pola) y tuvieron tres hijos: Gustavo, María Elena y Cecilia. Disfrutando con el tiempo además de la llegada de su nieta Camila.
Se comenzó a destacar cuando aún era muy pequeño en el deporte, ya que sentía, más allá de su desarrollo en el básquetbol y el fútbol, una infinita pasión por el club Ferro Carril.
En la memoria de sus hijas está el recuerdo innato de su padre como deportista. Así dialogamos con: María Elena y Cecilia, que nos relatan sobre Julio César, más allá del amor por el deporte.
¿Qué recuerdos guarda de su papá?
-María Elena: Desde muy pequeña lo recuerdo en su pasión por el deporte.
Si no estaba en casa, estaba en Ferro.
Pero al cumplir yo los tres años es cuando papá se retira del deporte. Pero tengo flashes de pequeña con la imagen de él, jugando al básquetbol y cuando fueron Campeones Nacionales en el año ´57, primera vez que Salto sale Campeón Nacional y papá era el capitán del equipo, representando a Ferro. Luego recuerdos muy fuertes de cuando jugaba en veteranos, que ahí ya éramos grandes.
Cecilia: Lo que recuerdo de papá siendo pequeña, es viéndolo en casa, en Ferro o trabajando en el Molino.
¿Cuándo conoce a su mamá?
-Maria Elena: En el liceo. Mamá siempre cuenta que ella tenía quince años, cuando una amiga le dice “Pola, aquel te está mirando”, ella lo mira y fue como un flechazo, y así comenzó todo.
Estuvieron siete años de novios, luego se casan, un 11 de febrero del año ´56.
¿Cuál de sus hermanos llega primero?
-María Elena: Llegó Gustavo a los dos años en el ´58, luego yo en el ´61 y Cecilia en el ´64.
¿Qué les gustaba hacer con papá?
-Cecilia: Creo firmemente que todo nos gustaba.
Papá siempre fue un hombre re compañero.
Todo lo que era vida deportiva nosotros lo acompañamos, luego cuando comenzamos nosotros, le tocó a él acompañarnos.
¿Qué le gustaba hacer?
Todo lo que era deporte.
Además del básquetbol y fútbol, sentía una atracción por las bochas. Seguro que si salíamos de vacaciones, íbamos a ir a ver fútbol. Si era en Montevideo íbamos al fútbol allá.
Era fanático de Ferro y fue dirigente durante mucho tiempo, abandonando la dirigencia un año antes de fallecer que fue en febrero del año ‘95.
¿Cómo acompañaba mamá, en toda su actividad?
-Maria Elena: Siempre.
Acompañó toda su actividad y era muy compañera.
Todas las veces que papá jugó, ella lo fue a ver. Era Directora del Anglo y así mismo, se hacía su tiempo cuando tenía que acompañarlo.
Los dos se acompañaron muy bien. Eran sumamente compañeros.
¿Qué heredaron de papá?

-María Elena: Las ganas de hacer deporte y la parte comercial.
Él era un hombre emprendedor, tal vez eso nos lleva a que hoy podamos conservar nuestro negocio.
-Cecilia: sí, yo creo lo mismo, porque desde muy chica nos gusta el deporte y es como que lo llevamos en la sangre.
¿Cómo era su carácter?
-María Elena: muy frontal. O lo querías o no lo querías.
Pero era papá una persona querida, porque era una persona muy derecha y muy buena gente.
Y tenía muchos amigos, eso da la pauta de lo apreciado que era.
¿Qué cosas lo hacía disfrutar?
Salir con mamá, viajaban.
Eran muy sociables los dos y cada espectáculo que había en Salto, no dejaban de ir.
Era una pareja bien compañera, muchas veces lo hacían solos y otras, acompañadas de un grupo de amigos que conservaban.
En las actividades culturales que había en Salto, le gustaba acompañar y no se perdía ni una.
Solíamos ir en turismo al campo, y en enero como los dos tenían libre, siempre nos llevaban de vacaciones
…y su vida social, fue entorno a Ferro Carril, su familia y su trabajo.
¿Cómo era un domingo con papá?
Un entretenido almuerzo siempre en familia y cancha de fútbol.
Para luego dedicarlo a la familia, en casa de abuelos o de lo contrario a misa.
Tuvo su educación en el Colegio Sagrada Familia, mamá también católica y de esa manera nos acercó a la iglesia también a nosotros, los hijos.
¿Cómo vio la llegada de su única nieta?
¡Bárbaro! Quedó feliz y era su adoración.
Una pena que no la vio crecer, porque en la actualidad Camila es bien deportista. Juega al tenis en Montevideo, pero en sus comienzos le gustaba la natación.
Salían a todos lados. Solían pasar los dos a buscarla a Camila por casa y salían a pasear, o a cenar, tenía adoración con ella.
Cuando el falleció, tenía ella unos cuatro años.
¿Qué les quedó por hacer con papá?
-María Elena: Vivir más con él, pero lo que viví, lo disfruté. Lo que sí me da mucha pena es que haya fallecido tan joven y no pudiera disfrutar de su jubilación, que es una vida nueva.
-Cecilia: vivir más y compartirlo más tiempo.
¿Cómo lo definen?
-Cecilia: muy buena gente.
-María Elena: además de buena gente, era muy compañero y generoso.
Me da mucha pena que se haya ido, porque lo extraño y lo voy a extrañar siempre. Pero lo extraño bien, tranquila, uno se acostumbra a vivir con eso.
Sé que desde donde esté, nos está viendo y apoyando, como católicos que somos y como siempre él lo ha hecho.