Nuestro Salto a través de…

Dr. Ariel Villar. Médico Cirujano-Urólogo
“Nuestra salud, antes”.

Los salteños, hemos tenido y tenemos el placer de poder contar con médicos excelentes, que han podido conquistar la profesión y ejercerla desde muy jóvenes.
Muchos de ellos, con la diferencia de algunas condicionantes al comenzar y la falta de elementos como para llevarla a cabo, de la mejor manera en nuestro antaño.
Uno de ellos, es el Doctor Ariel Villar.
Reconocido profesional en nuestro medio, no solo por su tarea como médico Cirujano-Urólogo, sino por distintas actividades que ha llevado a cabo, como ocupar la Dirección del Hospital Salto en dos oportunidades, ser Presidente de Centro Médico, integrante del Patrimonio Histórico, Docente, entres otras.
Se recibió de médico el 20 de Octubre de 1954, realizando un postgrado en medicina y llegando a Salto, en el año´58.
Con él deseamos dialogar, de todo lo que transcurría con nuestra salud, en años anteriores, donde no había tantos profesionales, ni tampoco muchos recursos.
En términos generales dentro del departamento, nos narra aquí pasajes de su experiencia:
¿Por qué eligió la carrera de Urólogo?
Eso sí, es todo un tema. Está relacionado con mi venida para Salto.
Vivía en Montevideo siendo Cirujano y perdí un concurso allí.
Es cuando me sugieren una cátedra vacante en el Hospital Salto, donde tenía que concursar para conseguirla, y es el Dr. Lucas, que apoyándome en la idea, culmina diciéndome:
“Bueno, mira, vos sos salteño, ya has trabajado en Urología. Y como no contamos con urólogo, porque el que había se metió en política y está esa cátedra vacante…, vos querés venir, ¡y veo que sos muy joven!
Y los médicos jóvenes tienen algunos problemas aquí en el interior: es el alcohol y la timba, entre otros.
Pero yo te voy a dar la vacuna contra eso. Para que los sábados, en vez de dedicarte como los demás a esas cosas, te regalo esto (me hace entrega de una cantidad de libros de historia), para que te entretengas”.
De allí surge la posibilidad de ser profesor luego en Secundaria.
¿Cómo se luchaba por la salud en sus comienzos?
Tenía muy pocos recursos.
En aquella época, estaba centrada en: Salud Pública, con el Hospital por un lado, las del mutualismo y la parte privada. Me refiero a los sanatorios.
El Hospital, con sus policlínicas y la primera fue la de  Salto Nuevo.
Estaban además, las clínicas rurales, como Constitución y Belén.
Las policlínicas de SAYSS ( Servicios Asistenciales y Sociales de Salto), que nació mucho después, a las cuales viajábamos algunas veces en avión y otras por tierra, como por ejemplo a pueblitos, como Pueblo Fernández. Cubriendo toda la demanda existente en la población.
Nace allí en el año ´56, el Centro Médico de Salto y en el año ´58, soy electo Presidente del mismo.
¿Recuerda cuándo se forma el Ministerio de Salud Pública?
Fue en el año 1911, con el Dr. José Lino Amorim.
Luego se relaciona con CERENAP, porque donde actualmente se encuentra esta institución, existía una plazoleta, donde el pueblo de Salto, homenajeó a este médico.
Pero llegó tarde Salud Pública. Porque como organización, en el año 1934 con el Dr. Blanco Acevedo, fue lo último que se creó. Anteriormente existían Comisiones Vecinales, de fomento o los Hospitales, que fue cuando se organizó Salto.
En el año 1852, se fue sintiendo la necesidad de ir creando lugares centralizados, centros de salud.
Y fue allí, que el primer Hospital que existió en Salto, se instaló en calle Varela, donde actualmente se encuentra UTU.
Se ha trasladado luego a otros lugares, funcionando.
Pero es en el 1882, que se funda el Hospital de Salto y funciona hasta hoy allí, con una figura extraordinaria, de un hombre llamado General Córdoba.
Y las mutuales eran más o menos de mil socios. Muy pequeñas.
¿Había además otras instituciones de salud?
Si, las de Socorros Mutuos.
La Asociación Española, Italiana, El Círculo Napolitano, que era muy importante, entre otras.
Este existía donde hoy es este edificio (Artigas al 600).
¿Dónde se concentraba la mayor cantidad de pacientes?
En el Hospital, por ser del Estado. Con muy pocos médicos, sin especialidades. Las que comenzaron en el siglo XX.
Porque los médicos viejos, no creían en las especialidades.
Un jefe de servicio de cirugía, hacía todo. Con lo único que no intervenía, era con la medicina.
Pero sí, todo lo que era quirúrgico. Venía de vez en cuando algún especialista de oído, de garganta o de ojos.
Pero eran hombres que venían viajando y llegaban a Salto.
¿Cuándo comienzan a verse los médicos especializados?
Comenzaron a formarse en Uruguay, donde primero existía la medicina privada y pública.
Luego es que empiezan las mutualistas de socorros mutuos, donde tenían más inclinación por la especialización, ya que traían consigo, ese espíritu del inmigrante europeo. Donde existía el concepto de que había que darle algo más al paciente.
Todo estaba en la civilización occidental.

¿Cuáles eran las consultas más frecuentes?
Es que el médico que se trasladaba a diferentes lugares, hacía de todo. Por ejemplo, tenemos el caso que amerita recordarlo en Pueblo Fernández, de una enfermera clásica: Celmira Blanco, extraordinaria en el trabajo que realizaba.
Atendía en la mañana, noche, de madrugada. Porque era partera además y consejera.
¿Existían ya las guardias médicas en los centros asistenciales?
Una anécdota de lo que eran las guardias en el año ´59:
Hubo un problema de salud con uno de los médicos que la cubrían y nos llaman al Dr. Arrarás y a mi para cubrir la guardia del Hospital.
Eran de veinticuatro por veinticuatro horas, en forma honoraria.
No había domingos, libres ni 1º de Mayo, ni Navidad, ni nada. Y estuvimos varios años haciéndolo.
Los dos, éramos cirujanos y también realizábamos las operaciones, entre todo lo que hacíamos. Pero lo más importante, era la parte de ginecología y obstetricia.
Trayendo al mundo niños, haciendo cesáreas.
¿Qué se hacía, en cirugías complicadas y sin demasiados recursos?
Une vez me pasó, en una de ésas guardias que hacíamos, de un muchacho muy joven que recibe un balazo y al llegar al Hospital, la sangre le brotaba en el pecho y yo lo atiendo, brindándole los primeros auxilios. Se me ocurre cortar la hemorragia a mi manera y se salva el chiquilín.
En esa oportunidad, lo operamos al muchacho con la Dra. Ferreira. Fue la primera cirugía de corazón que se realizó en Salto.
¿Eran las cesáreas, en forma asidua?
Habíamos algunos médicos, que estábamos muy bien formados para ellas.
Pero venía un nuevo abordaje de cesáreas en especial, por medio del Dr. Rodríguez Arrarás.
Entrábamos a la cirugía, por el cuello del útero, ya no era por el cuerpo de este.
Y nosotros hicimos muchas con el Dr. Realini Arrarás.
Es decir, que esos ocho años, donde estuvimos haciendo guardias, nos sirvió de mucho porque hicimos de todo.
¿Qué recuerdo tiene marcado sobre la medicina?
Recuerdo muy bien el caso de Minutti, que no es muy antiguo. No existían las mecánicas que tiene hoy un CTI.
Él se habría salvado si hubiesen existido las bombas para la sangre que existen hoy. Porque lo que él tenía era una herida de abdomen.
También me quedó en el recuerdo, el caso mucho antes, de un doctor que había recibido una herida de bala y se formaban colas muy largas, para recaudar jeringas de sangre de cien centímetros para brindársela. Y no lo pudieron salvar.
Hoy contamos con una bomba que logra pasar al paciente, diez o doce litros de sangre, cuando se lo requiera.
Actualmente, no se concibe que un individuo pierda su vida por no contar con la sangre en forma urgente y en cantidades necesarias.
Tampoco existían los CTI, comenzamos nosotros a luchar para ello, con la sala cuatro.
Para los problemas pulmonares de urgencia, no había solución, ya que no existía un pulmotor.
Cuando hubo una epidemia de parálisis infantil, hubo que fabricar un pulmotor para Salto.
¿Cómo era la medicina en lo rural?
A la parte rural había que dividirla en pequeñas poblaciones como es el caso de un pueblo muy antiguo, como lo es Belén, fundado en 1801.
Luego Constitución, Colonia Lavalleja, con el Dr. Prinzo o Dr. Alonso y Salud Pública ya los había oficializado como centros rurales.
Y después estaban las policlínicas, que se daban, como ahora, con poblaciones que contaban con más de mil quinientos habitantes.
SAYSS, es uno de los ejemplo, creados por Minutti. Estaban las policlínicas aéreas o algunos médicos ya nombrados que iban una vez al mes o cada quince días.
Pero además, es muy importante el papel de las enfermeras.
Se crearon en ese entonces, las Escuelas de Enfermería, y luego las Escuelas de Nurse. Siendo la primera formada en Montevideo, llamada Carlos Nery.
Pero no podemos dejar de mencionar que anteriormente a ello, las parteras estudiaban, conociendo todo acerca de la Obstetricia.
¿Existía algún tema tabú en aquella medicina?
Estaba el aborto.
También estaban las enfermedades venéreas.
Yo vi nacer el SIDA aquí, en el año ´81.
Era una época donde nos visitaban muchas personas, provenientes de Argentina.
Hubo un gran hombre: Ariol Texeira, químico, y preocupados ambos por el contagio a las mujeres y niños, nos pusimos a trabajar.
Consiguió Ariol, un producto para hacer el análisis de SIDA, y provenían de Argentina a realizarse los análisis.
Luego se empezaron a hacer análisis de mejor calidad y a brindar mejores tratamientos, Pero hubo un problema que no era menor, y era el costo de los medicamentos. Un tratamiento para SIDA, era muy costoso.
¿Aparecían medicamentos importantes?
En épocas anteriores, fue la aparición de la Penicilina, cuando estaba presente en Salto la Lepra (antes se le llamaba La peste blanca), la Tuberculosis y contra toda enfermedad que estuviera presente, especialmente para los niños.
La Lepra, provenía de los trabajadores del ferrocarril, desde Brasil, porque era el único medio de contacto que había.
Eran dos problemas tremendos de salud pero en 1946, se descubre un antibiótico que se llamaba estreptomicina, que liquidó a estas dos enfermedades, porque era exclusivamente para ellas. A la que luego se le agregó dos remedios.
Fue un antes y un después con estos medicamentos.
¿Había preocupación por la infertilidad?
Sí, había una tremenda preocupación. Peo como siempre, estaba en manos de gente pudiente.
La mujer se preocupaba por poder tener hijos.
Por ello mi mamá, que era maestra no se preocupó, porque tuvo diez, (sonríe).
La cantidad de pacientes, ha ido en aumento obviamente, pero, ¿qué cosas además han cambiado?
Fueron fundamentales los períodos de vacunación.
Controlando todas las enfermedades. Todas, desde el sarampión, hasta la gripe hoy.
Podemos decir que ha sido fundamental para cambiar la forma de ser de todo, que le pudiéramos llamar: medicina preventiva.
Donde el apoyo de los gobiernos, tuvo una gran importancia, dándose cuenta de que la población debía estar sana. Y le prestó todo sin interés, a todo lo que era salud.
Y por último, podemos decir que algo muy importante, fue y es la lucha contra el cáncer. Con la oncología y todos sus espectros, se prestó atención al hombre, a la mujer, incluido el niño.
¿Cómo era la atención al adulto mayor?
En aquella época, no existían cuidados.
Porque no existían personas con una edad de noventa años.
Siempre luché por esa atención en salud, para el adulto mayor.
Recuerdo que yo con veinticuatro años, quería operar a un señor de setenta y pico y mis colegas me decían que no podía ser. ¡Que tenía esa edad!
Yo tenía esa visión de que el anciano tenía derecho a vivir también. Pero para ellos, cambiaron también los CTI y día a día, veo mejor ese tema.
Antes, incluso la anestesia era aplicada de manera distinta.
¿Volvería vivir todo lo que vivió?
¡Es una pregunta bárbara!
Viví varios períodos importantes y por varios lugares con la salud, estando muy tranquilo por haber ingresado por concurso, a todos los lugares donde brindé mis servicios.
Pero he realizado muchas actividades durante mi vida, las sigo realizando. Y me siento muy bien haciéndolas.

Dr. Ariel Villar 3







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