¿Por qué no?

Con Ana Malvasio. Campeona Nacional en Motociclismo Categoría Femenina -
Campeona Regional en Motociclismo Categoría Joven
«Siento que los corredores varones, me tienen un poquito de respeto»

Oriunda de Colonia Gestido, Ana es la menor de cuatro hermanos.
La caracteriza la pasión por la velocidad en moto y cuenta con la suerte de recibir el apoyo de su papá Ariel, que también le agrada mucho este deporte.
Logró trasmitírselo a Ana siendo ella muy pequeña, ya que al coAnancurrir a las carreras, la incluía siempre.
Así fue Ana, adolescente, entusiasmándose y arriesgándose cada vez más en el aprendizaje.
Actualmente corre en una Honda X3M 125cc.
Además de lo que significa para ella la moto, mantiene desde hace un tiempo una actividad laboral en el Mercado Regional Salto, donde también la desarrolla junto a su papá. Sirviendo para acompañarse mutuamente.
En su visita a nuestra casa, lo hizo junto a su novio Esteban, al cual conoció por medio de las carreras en motocicleta y asi tuvimos el placer de dialogar:
¿Cuándo es que te inclinas por las carreras en moto?
Vivíamos en ese entonces en Colonia Gestido y mi papá siempre concurría a las carreras de motos.
Era algo así como nuestra gran diversión ir a las carreras, ya que no salíamos casi nunca a otro lado.
Pero en mis primeras asistencias a los lugares donde las disfrutábamos, no había mujeres. Me llamaba la atención, porque es un deporte lindo y no solo para hombres.Ana 0
Entonces pensé… ¿por qué no?
Fue allí cuando comencé a decirle a papá, que me gustaría empezar a correr.
¿Cuándo comienzas?
A los 15 años.
De cumpleaños solamente pedí, que me dejaran correr. Que no me regalaran nada más.
Cuando comencé, a la moto ya la tenía, me la habían regalado a los 12.
Y todo empezó ahí.
¿Dónde realizabas el entrenamiento?
Papá me había hecho una pista en casa, para no tener que estar viajando hasta la ciudad para entrenar.
¿Cuál fue la primera moto que utilizaste?
Una X3M, con motor preparado, que es la que comúnmente se utiliza.
Luego ya llegué a una moto grande, con la que íbamos a correr a todo Uruguay, cuando estaban las nacionales.
¿Tu familia te acompaña?
Mis hermanos están inclinados para otras actividades, pero al igual que mi mamá, están siempre apoyándome en todo.
El que más está conmigo acompañándome a todos lados es papá, porque le gustan mucho las carreras.
¿Cuánto tiempo entrenaste para llegar a tu primera carrera?
Fueron más o menos seis meses. Antes no había Categoría Femenina, hace unos cuatro años que salió. Tenía que competir con hombres.
En esa oportunidad quise entrenarme bien, como para no salir última.
¿Cuál era tu expectativa para esa primera carrera?
Fue acá en Salto y horrible, porque se me rompió la moto, pero de toAna 3das formas. Me sirvió para rescatar cosas que luego me sirvieron.
Era una cantidad importante de competidores corriendo.
Surgió luego una carrera en Rivera y a partir de allí, «nos prendimos».
¿Cuánto tiempo te llevó cambiar de moto?
A los dos años papá me compró una Fórmula 125, con la cual tenía yo algunos problemas por ser una moto «rabiosa», de 2 tiempos.
Se me salían las rodillas de lugar y tuve que cambiar por una 250cc y aunque era más grande de 4 tiempos, me sentía más segura.
Son motos preparadas solamente para correr, yo no toco el piso con los pies cuando me subo.
¿Cuáles son las exigencias para competir?
Es la indumentaria adecuada, como el casco y las antiparras, una pechera y también las botas. Son fundamentales para no torcernos los tobillos.
¿Qué significó para ti comenzar a competir?
A mí me cambió todo.
Hemos conocido con papá lugares hermosos viajando por todo el Uruguay, así como conocimos Brasil en diferentes carreras.
Pienso que de estar solamente en la chacra, a disfrutar de todo lo que nos brindó el deporte de carreras, es muy lindo.
¿Qué sensaciones has experimentado al competir con hombres?
¡A mí me encanta!
Desde la primera carrera, no quería quedar atrás y ellos, con miedo de perder para una mujer.
Hasta ahora es así.
En la carrera pasada, iban a mezclar categorías femenina con jóvenes y «ellos» «echaron para atrás».Ana 2
Escuché que decían: «A,… pero ellas son grandes», «tienen más edad».
Todavía que yo me entrevero y puedo ganarles a «ellos» (sonríe).
En el año 2015 en la Categoría Joven, salí Campeona y veo que «ellos» desde allí me tienen un poquito de respeto. Cuando se tienen que cruzar conmigo, sienten algo, porque si ellos están entrenando y yo entro a la pista, ellos salen.
¿A tu novio le pasa lo mismo siendo corredor?
No creo que a él lo estrese. Aunque le he ganado un par de carreras, pero me ha dicho que se siente orgulloso de mi (sonríe).
Pero ya todos me conocen como corajuda y cuando corrimos y les gané un campeonato a los hombres, fue increíble.
Que una mujer les haya ganado un campeonato entero…
Pero lo importantes es que siempre me he llevado muy bien con todos y en la largada, mientras esperamos nos llevamos todos muy bien.
Siempre me he sentido bien compitiendo con los hombres, aunque me tenga que exigir el doble. Porque en competencia con las mujeres, no me siento asi de exigida.
¿Cuál ha sido la carrera importante?
Las nacionales, son las carreras más importantes.
Yo me preparo todo el año para ellas. En lo regional a veces falto algunas fechas, no me interesan tanto como las nacionales.
De estas últimas, salí Campeona Nacional 2014, 2015, 2016 y en 2018. En 2017, quedé como Vice Campeona porque me falló la moto.
Y en este último febrero que corrimos en Mercedes las finales nacionales, gané de punta a punta.
O sea, se cuenta desde que se sale de las gateras. Y gané las dos carreras del sábado y las dos del domingo.
¿Siempre se visita la pista antes de cada carrera?
Algunos lo hacen, yo he ido a diferentes lugares, me presento ya para la carrera y corro.
¿Además de la adrenalina, que sientes antes de cada largada?
Nervios.
Yo trato de estar tranquila porque, como me dice mi mecánico, que me hace una psicológica antes de largar, los nervios pueden jugarme una mala pasada.
Me mentalizo solamente en la carrera, porque mi mecánico me deja la moto en perfectas condiciones y de eso no tengo que preocuparme.
¿Cuál es el control que le realizan a la moto?
Un estilo doping, después de la carrera.
La desarman y se fijan en el combustible, las medidas y demás y si encuentran algo fuera del reglamento, queda descalificada.
¿Cuántas mujeres practican hoy este deporte?
Son aproximadamente diez o doce mujeres que lo hacen.
¿Tienes además otra actividad?
Sí. Al gimnasio no necesito ir, porque estoy todo el día trabajando con papá en el Mercado Regional, donde cargo cajones, descargo, también me encargo de subir o bajar bolsas al camión y termino muy cansada.
¿Cuáles son los planes en puerta?
Voy a competir en la libre, con los corredores hombres en la fecha del 12 de mayo en Bella Unión.
Hablaré con mi mecánico a ver si podré ya «largar» en 12cc, en moto preparada.
¿Qué has dejado de lado por este deporte?
No mucho, porque desde que me dedico a él, trabajo normalmente y los domingos corro, así que creo que no mucho.
¿Cuál es la expectativa que mantienes para este año?
Continuar trabajando y poder seguir el campeonato que estamos transitando. Son ocho fechas, con la quinta y la última acá en Salto.
Y además para el año que viene, están mis estudios por delante que deseo realizarlos en el nocturno.
Me gustaría agradecer a Diario EL PUEBLO por la entrevista, a toda la gente que me acompaña y me apoya como es el caso de mi papá en primer lugar, mi gran compañero.
A mi mecánico Fernando Etcheverría con su Mecánica Fer, a Moto Max Repuestos que es mi sponsor y de gran ayuda, así como a Luciano Escapes que me da una gran mano.
Y a todos los que de alguna u otra manera, me acompañan.