¿Por qué no?

Con Soraya González. Colaboradora en Supermercados TA-TA
«Con esfuerzo y dedicación, las mujeres nos ganamos el lugarcito»

Soraya nos sorprendió cuando la conocimos.
Estaba desempeñándose de forma muy particular en carnicería de Supermercados Ta-TA.
Comenzó a trabajar allí hace cuatro años, con tareas en diferentes secciones.
Cuando le proponen el puesto con la atención al cliente, se sintió entusiasmada. Había colaborado en otro supermercado del medio y traía su propia experiencia.
Tiene cinco hijos y está casada con Oscar, a quien considera un compañero incondicional.
¿Cómo logra coordinar horas de trabajo, siendo mamá y ama de casa? Así nos lo contaba:
«Mi actividad anterior a ésta, era en un supermercado también», nos dice.
Lo hice durante dos años. Al principio comencé en la sección de limpieza, luego pasé a ser reponedora y luego a rotisería.
Como cuento con una familia numerosa de cinco niños, no tenía quien me los cuide y tuve que abandonar mi puesto.
Cuando pude arreglar mi problemita en casa, comencé a retomar POr que no 2mi búsqueda de empleo.
Salí un día con una cantidad importante de fotocopias de curriculum y repartí.
Me volvía con uno para casa y para no traerlo de vuelta, pasé por TA-TA y lo dejé.
¡Lo que son las coincidencias! Me llamaron…
¿Cree que sirvió como referencia haber trabajado en otro espacio parecido?
Si, claro. Al haber puesto entre mis datos, de que había trabajado en rotisería.
Cuando me llaman, me hace una linda la entrevista la Gerenta y me preguntó si tenía hijos.
Le dije que eran cinco.
Soy muy tímida para hablar y además, cuando salgo veo que había más gente para entrevistar.
Personas mucho más jóvenes. Además con cinco hijos, pensé: «¡Qué me van a llamar!, habrán quedado pensando, que era yo muy complicada».
Pero llegué a casa y a la hora me llamaron.
Antes de la semana estaba trabajando.
¿Cuál fue su primera actividad en Ta-Ta?
En la sección rotisería. Estaba muy nerviosa.
No solo por el hecho de ser nueva en el puesto, sino también porque no conocía a los compañeros.
El primer día fue lindo, el segundo fue mejor y de a poco uno va consiguiendo el cariño de todos.
Y a medida que fue pasando el tiempo y cambiando las cosas, fui pasando por varias secciones.
¿Cómo la recibieron?
Muy bien. A pesar de que yo con esas máquinas, nunca había trabajado y lo que menos quería era darle trabajo o entorpecerlos, fue todo muy lindo.
A los pocos días, ya pasé a rotisería, luego a carnicería y nunca tuve un lugar estable.
Me gustó sobre todo, porque uno al ir con voluntad, va aprendiendo.
¿Cómo llega a la carnicería?
Nunca había estado en una carnicería.
Llegué para cubrir una licencia de maternidad de un compañero y me fuí quedando.
Es muy agradable, porque llega mucha gente y pasa muy rápido el tiempo.
No me considero simpática. Soy amable, pero no entablo una conversación con un cliente.
Veo a mis compañeras que si saben dialogar con la gente y me quedo cohibida si lo tengo que hacer.
Pero trabajo muy cómoda.
¿Cómo se integra el grupo de trabajo en la carnicería?
Es excelente.
Son todos muy compañeros y buenísimos, no me dejan hacer nada de fuerza. Están siempre muy pendientes de mí y con mucho respeto.
Me gusta trabajar con ellos.
¿Nunca se sintió discriminada?
No, al contrario, siento que me tratan muy bien.
Saben que soy madre de familia y como ellos también lo son, está ante nada el respeto. De ambos lados.
¿Cómo la recibió la gente?POr que no 1
Bien, allí encontramos diferentes tipos de personas.
Aquellos que dialogan y saludan y también los otros que llegan y no dicen buen día o buenas tardes.
Yo me limito simplemente a saludar y si no saluda, ya le pregunto que lleva.
Entiendo que no todos somos iguales y el cliente requiere de nuestro respeto.
¿Encuentra a muchos clientes asombrados por verla trabajar allí?
Sí, claro, en forma diaria.
O llega alguno conocido y me pregunta ¿a, te tocó acá?
Que una mujer esté en una carnicería, no es muy común de ver.
¿Tuvo que aprender los cortes de carne y todo lo relacionado?
Sí, fui aprendiendo bien.
La mayoría de los cortes, vienen en caja, como el caso de las pulpas.
Es solamente prestarle atención porque son todas diferentes.
¿Hay mucho para aprender?
Sí, mucho. La parte de la sierra también.
Observo a mis compañeros cuando cortan asado y demás, pero todavía no he podido hacerlo.
Me siento con mucha confianza. Así que si la empresa me lo autorizara, me encantaría quedarme en la sección carnicería y aprender todo lo que debo.
Está bueno ir haciéndolo de a poquito, porque todos los cortes, son diferentes.
¿Le costó reconocer a las pulpas por ejemplo?
Sí, claro, pero ahora, ya me las conozco y reconozco con facilidad todas.
Parecen todas iguales, pero al comenzar a manipular con ellas, uno nota la diferencia.
Lo mismo pasa con los chorizos que incluso solamente por el color, uno ya sabe diferenciarlos y de dónde son.
¿Cuáles son las tareas dentro de la carnicería?
Debo arreglar la vitrina con sus respectivos cartelitos, hacerme cargo del autoservicio. Debemos cortar la carne, enrolarla y la envasamos, colocándola en los estantes.
¿Por qué motivo le gusta más la sección carnicería para trabajar?
No solo porque el tiempo pase volando, sino porque siempre hay cosas para hacer.
Ya sea para el otro día o dejar la carne para tiernizar, pelar huesos y cantidad de tareas que se me hacen fáciles.
La parte de autoservicio les ocupa mucho tiempo también a mis compañeros, entonces trato de ayudarlos y serles útil.
¿Cómo es su horario?
Varía mucho.
Pero es un horario corrido de ocho horas.
¿Cómo está conformada su familia?
Por mi esposo Oscar, mi hija mayor Luna, los mellis Emily y Agustín y las mas chiquitas Melody y Melani.
¿Sintió en algún momento que hace un trabajo de hombre?
Si te tengo que ser sincera, no. Para nada.
Será que me gusta tanto y me llevo tan bien con los compañeros, sintiéndome dentro del grupo de la carnicería. Para mí es un trabajo.
Es algo que me gusta hacerlo y estoy muy cómoda.
Ahora comenzó otra muchacha a integrarse al grupo.
¿Es una tarea más sacrificada que en otro sector?
Sí, puede ser que canse un poquito más.
Porque hay piezas de carne, que aunque mis compañeros no me dejan levantarlas para que no haga fuerza, cuando me toca hacerlo, pesan.
Una nalga de carne, puede estar pesando unos cinco kilos y subirla o bajarla de la vitrina, cansa un poquito, pero tampoco es mucho.
¿Cómo ve el rol de la mujer en este tipo de tareas?
Buenísimo.
Tengo cuatro hijas mujeres y siempre les estoy inculcando, que deben darse maña para todo, así como estudiar.
Yo creo que si las mujeres queremos, podemos. Y somos nosotras las mujeres, las que nos debemos ganar el lugarcito con esfuerzo y dedicación.
Tenemos que dejar eso de que porque somos mujeres no podemos hacerlo.
No tenemos mucha diferencia con el hombre, a no ser que ellos tengan un poquito más de fuerza que nosotras, pero después no hay diferencias.
Es el querer nada más.
A mi me crió solamente mi papá y trabajó siempre y mi hermana y yo hacíamos todo en casa.
Me gustaría que mis hijas, con el tiempo pensaran igual. Son muy independientes, ya que ellos aportan lo suyo en casa.
Teniendo que levantar su plato de la mesa, su taza y lavarla, sacar su ropa del baño, entrar la ropa de afuera si llegan primero, haciéndose cargo y doblando cada uno lo suyo.
Ellos saben, que cuando no estoy y su padre llega de trabajar, ya tienen que estar bañaditos.
También se trata de eso, enseñarles desde chicos para ayudar en su independencia, aunque sean niños.
Al fin y al cabo, es para su bien. Lo mismo pasa con el carnet de calificaciones. Hay veces que está bien, pero cuando hay algunos 6, se lo manifiesto, diciéndoles que puede ser mejor.
Mi esposo es muy compañero, incluso cuando llega antes que yo de trabajar, me espera con la comida pronta y ayuda a los niños a hacer los deberes.
Me siento muy satisfecha con la vida que llevo.
Y muy agradecida y cómoda trabajando en Supermercados Ta-Ta.
Y a todas las mujeres les digo, que somos nosotras lo que tenemos que poner todo de nuestra parte.
Con respeto y voluntad, todo podemos.
Muchas gracias por la entrevista, que muestra claramente la igualdad de condiciones entre todos.