¡Maracaná…Los fantasmas no existen!

DEPORTES.

“maracaná se terminó”, dijo Óscar Washington Tabárez tras participar en Florianópolis del seminario que dictó FIFA. El Maestro habló de la selección brasileña y de la preparación de la uruguaya, explicó que considerará la base física para definir el plantel celeste y recordó que “en Sudáfrica me daban las condolencias por el grupo”.
Tras el cursillo, el Maestro dialogó con los medios presentes y se refirió a la preparación de la Celeste, recordando que habrá un amistoso el próximo 5 de marzo frente a Austria en tierras austríacas, “y va a ser la única oportunidad que vamos a tener de ver a los futbolistas en campo en un partido con cierta exigencia internacional”. “Recién el 25 de mayo vamos a tener a todos los futbolistas a disposición para jugar un torneo que empieza el 14. Ese es el tiempo que tenemos; no es muy diferente al que tuvimos para ir a Sudáfrica y vamos a tratar de utilizar nuestra experiencia allá y llevar jugadores descansados, con recarga de energía y una base física importante”, manifestó.
Los fantasmas
no existen
Tabárez reconoció que la llegada de Luiz Felipe Scolari a la selección brasileña le cambió la cara porque “se ganó la Copa Confederaciones, explícitamente han dicho que el objetivo es ganar la Copa del Mundo, que es algo lógico porque un país de tanta tradición, el más ganador de la Copa, y con la oportunidad de jugarla en casa tiene la oportunidad de coronarla. En cuanto a Uruguay, sabemos que no estamos entre los favoritos, sabemos que si nos preparamos bien podemos ser un equipo difícil de enfrentar, y ahí vamos a apuntar nuestros pensamientos”.
“Considerando lo que es este Mundial, que están clasificados todos los primeros del ranking FIFA, sabíamos que cualquier rival iba a ser difícil”, comentó en referencia al grupo que le tocó a Uruguay, y agregó que “lo de ponerle nombres a los grupos es cosa de los medios; lo mismo me dijeron del grupo en Sudáfrica. Me daban las condolencias, y ganamos el grupo”.
Y finalmente, tuvo que referirse al Mundial de 1950. “Creí que me salvaba de esa pregunta, pero parece que no. No tiene nada que ver el Maracaná con lo que va a suceder en este Mundial. Maracaná sucedió en un mundo que era otro; Brasil era otro en cuanto a país, Uruguay era otro porque ocupaba un lugar de preponderancia que ahora no, y aquello es intocable. Nosotros lo tenemos en la gloria por aquellos hombres en aquel momento”.
“Pero ahora estamos en este Mundial porque estos jugadores clasificaron para el Mundial, y Brasil está porque organiza. Son otras circunstancias. Brasil es un país espectacular, con un fútbol de tradición, es el que más cosas ha hecho a nivel de Copa del Mundo. Y nosotros no sé, ojalá nos encontráramos con Brasil porque querría decir que superamos varias fases. Pero nos quedamos con la Copa Confederaciones, que nos dio un ejemplo de que podemos ser un rival difícil para cualquiera. Y a mi manera modesta de ver las cosas, fuimos el rival más difícil que tuvo Brasil, porque nos ganó por un error nuestro en el final del partido”, repasó.
“Así que las cosas hay que verlas en la perspectiva de este momento y no en la de la historia que hay que dejarla tranquila porque está en eso, en la historia. Maracaná se terminó”, concluyó.

“Maracaná se terminó”, dijo Óscar Washington Tabárez tras participar en Florianópolis del seminario que dictó FIFA. El Maestro habló de la selección brasileña y de la preparación de la uruguaya, explicó que considerará la base física para definir el plantel celeste y recordó que “en Sudáfrica me daban las condolencias por el grupo”.

Tras el cursillo, el Maestro dialogó con los medios presentes y se refirió a la preparación de la Celeste, recordando que habrá un amistoso el próximo 5 de marzo frente a Austria en tierras austríacas, “y va a ser la única oportunidad que vamos a tener de ver a los futbolistas en campo en un partido con cierta exigencia internacional”. “Recién el 25 de mayo vamos a tener a todos los futbolistas a disposición para jugar un torneo que empieza el 14. Ese es el tiempo que tenemos; no es muy diferente al que tuvimos para ir a Sudáfrica y vamos a tratar de utilizar nuestra experiencia allá y llevar jugadores descansados, con recarga de energía y una base física importante”, manifestó.

Los fantasmas

no existen

Tabárez reconoció que la llegada de Luiz Felipe Scolari a la selección brasileña le cambió la cara porque “se ganó la Copa Confederaciones, explícitamente han dicho que el objetivo es ganar la Copa del Mundo, que es algo lógico porque un país de tanta tradición, el más ganador de la Copa, y con la oportunidad de jugarla en casa tiene la oportunidad de coronarla. En cuanto a Uruguay, sabemos que no estamos entre los favoritos, sabemos que si nos preparamos bien podemos ser un equipo difícil de enfrentar, y ahí vamos a apuntar nuestros pensamientos”.

“Considerando lo que es este Mundial, que están clasificados todos los primeros del ranking FIFA, sabíamos que cualquier rival iba a ser difícil”, comentó en referencia al grupo que le tocó a Uruguay, y agregó que “lo de ponerle nombres a los grupos es cosa de los medios; lo mismo me dijeron del grupo en Sudáfrica. Me daban las condolencias, y ganamos el grupo”.

Y finalmente, tuvo que referirse al Mundial de 1950. “Creí que me salvaba de esa pregunta, pero parece que no. No tiene nada que ver el Maracaná con lo que va a suceder en este Mundial. Maracaná sucedió en un mundo que era otro; Brasil era otro en cuanto a país, Uruguay era otro porque ocupaba un lugar de preponderancia que ahora no, y aquello es intocable. Nosotros lo tenemos en la gloria por aquellos hombres en aquel momento”.

“Pero ahora estamos en este Mundial porque estos jugadores clasificaron para el Mundial, y Brasil está porque organiza. Son otras circunstancias. Brasil es un país espectacular, con un fútbol de tradición, es el que más cosas ha hecho a nivel de Copa del Mundo. Y nosotros no sé, ojalá nos encontráramos con Brasil porque querría decir que superamos varias fases. Pero nos quedamos con la Copa Confederaciones, que nos dio un ejemplo de que podemos ser un rival difícil para cualquiera. Y a mi manera modesta de ver las cosas, fuimos el rival más difícil que tuvo Brasil, porque nos ganó por un error nuestro en el final del partido”, repasó.

“Así que las cosas hay que verlas en la perspectiva de este momento y no en la de la historia que hay que dejarla tranquila porque está en eso, en la historia. Maracaná se terminó”, concluyó.