Darío Sagnol y la hora festiva de estos 84 años. “Me corresponde seguir en Chaná… hasta que muera“

Si mal no recuerdo, yo tendría 18 años. Ya era dirigente de Chaná. Fui secretario en tiempos del Dr. Hugo Monetti y Norberto Sagnol. Sobre todo, integraba la Comisión de Fiestas. Los tiempos en que Alberto Castillo solía venir a Salto y había que ir a buscarlo al puerto. Don Humberto Forti era el dueño de la estación de servicio y fue de los claves para adquirir la sede. Chaná tuvo momentos de excepción. La década de los 60 fue brillante, al amparo de los bailes, el fenómeno social que generaban el voleybol y el patín. En esos años, el voleybol de Chaná trascendía a nivel país y en 1955 en materia deportiva, lo ganó todo. En básquetbol, con un jugador de dimensión poco creíble: el gallego Ramiro Cortes. En lo personal, Chaná es ese sentimiento de siempre. Por eso, años atrás me fui del club, cuando quisieron vender la sede. Cómo tolerar que se  coloque un cartel de “Se vende” o “Se alquila”?. La sede¿… por favor!”.
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El apellido SAGNOL tiene demasiado que ver con la historia de Chaná. Un apellido con arraigo. Con los afectos implícitos. Cantos de pasiones encendidas por tanto Chaná, en estos 84 años de historia. El 26 de marzo… aquel 26 de marzo, cuando el dictado del nacer se produjo. Después la vida. Después sus andares. Después su querer.
Con Darío en el EL PUEBLO, es el rescate de tiempos. Son las fotos. Son las notas y reportajes en los diarios que alcanzan la dimensión de cálido testimonio. El “Daro” de Chaná. La credencial de quien ama al club…. Por sobre todas las cosas.
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“Por la zona del Parque Forti pasaba el tren. Chaná se quedó con ese predio. Eran momentos vitales en el plano económico. Se podía. El caso de la sede, es concreto. Son tres mil metros cuadrados, incluyendo salón social, cantina, sala de sesiones, barbacoa, patio, cancha de básquetbol con capacidad para 1.000 personas, zona de vestuarios. Por eso, puede hablarse de un valor total de 1 millón de dólares. Braulio Roldán fue el primer jugador que Chaná transfirió a Peñarol de Montevideo. Las emociones en el club, han tenido que ver siempre con los ascensos y los pesares, cuando debió descenderse. Chaná en su momento, en los años 50 y 60, supo de momentos de esplendor económico. Casi  similar a lo que Ferro es hoy. Sin embargo en el tiempo, le costó trascender más en el deporte. Ser Campeón Salteño por ejemplo. Es una deuda pendiente, pero también es una ilusión que no muere”.
LA RAZÓN DE UNA CAUSA
Si se trata de evocaciones, aquel 28 de julio de 1988, cuando en Chaná se impulsó el Baby Fútbol, con sustentos vitales como “Cholita” Olivera, Wilson Beltramelli y Gladys Machado entre otros. Una foto en tanto, conmueve las entrañas: la que incluye a Norberto Sagnol (abuelo de “Daro”), Dr. Carlos Bortagaray y Dr Hugo Monetti. En el caso de Carlitos, disfrutaba de su condición de dirigente de Ferro Carril… “Algunos pueden decir que soy parte de esa historia viviente. Puedo un día entero hablar de Chaná. Tengo bien memorizadas las fechas. Aquí el tema es uno: el apellido manda y siempre digo que me corresponde seguir en Chaná… hasta que muera. Por eso, ahora volví a integrarme después de aquella bronca cuando se quiso vender la sede e incluso fusionarse con Universitario. Es el legado de nuestros mayores, a quienes tanto quisimos y valoramos como chanaenses. José Mutti y Wilson Beltramelli, para mi gusto fueron dos presidentes de excepción: señores presidentes. Cuál fue mi dolor?: no haber acompañado a la Dra María Duarte cuando fue presidente del club. Los mejores jugadores de fútbol que surgieron desde el club?…. varios. Nombres?… y bueno… Alcides Aguilera, “Chuleta” Calvo, Luis Gallino, Jorge Lucero, el “Pata” Izaguirre, Alcides Conti, José Luis Amaro….
Cuando el club en este 26 de marzo llega a los 84 años, la emoción es la que vuelve a plantearse como siempre. Chaná es ese amor de uno, de toda la vida y de siempre. Una porción de vida. Y lo bueno es que no se muere. Al contrario, se redobla y está. Por eso de sentirlo acaso, cada vez más”.
Chaná. El que llegó a los 84. Después de todo, en lenguaje del corazón…
-ELEAZAR JOSE SILVA-

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…y el mandato
de una historia

El 26 de marzo de 1926 nació Chaná. Honor a sus fundadores, Hugo Monetti, Ovidio Cocco y Delfos Roche. Los fundadores rondaban los 15 años, no más. En los años 30, actuaba la “trouppe” chanaense  con Tito Burutarán, Felipe Quiñones, Mario Supparo, Bautista Peruchena, Juan Carlos Speciali, Alejandro Grunning, Soto y otros tantos. Fueron unos “charlones salteños con revalúos de buen humor”, como solían proclamar las audiciones de la época. En 1934 ingresó a la Liga Salteña de Fútbol en Segunda División. En 1936 ascendió a Primera División. En 1946 cruzó la calle e inauguró la sede actual. En 1955 fue Campeón Salteño de Básquetbol, Campeón de Fútbol de ascenso, Campeón de voleybol femenino y Campeón en juegos de mesa. En 1959 se inauguró el Parque Humberto Forti.
Chaná en la vida. Chaná en el tiempo. Chaná el de los 84. Este… de la vigencia. El de hoy. El de sueños de mañana. Porque los tiene.