Desde el banco el “Cebolla” y Eguren le devolvieron el triunfo a la selección

ruguay fue superior, muy superior, pero se complicó solo y tuvo que sufrir, como siempre, como de costumbre, para disfrutar más el sabor del triunfo y de los tres puntos conseguidos ante Perú, que permiten volver a estar en lo alto de la clasificación de las Eliminatorias sudamericanas rumbo a Brasil 2014, soñando con ir directo a la competencia más importante del fútbol mundial.
Con actuaciones muy destacadas, el equipo del Maestro Tabárez hizo todo lo que pudo, con enorme entrega, y así también se sacrificó el seleccionado visitante, fundamentalmente en la segunda parte. A pesar de eso y por el triunfo que Bolivia consiguió el sábado, quedó último el equipo que dirige Sergio Markarián.
En la primera jugada, Edinson Cavani se perdió la oportunidad de romper el cero tirándole una masita al arquero Diego Penny. Dos minutos después, el brasileño Vuaden no cobró un claro penal a favor de la Celeste: hubo mano en el área, pero entendió que la bola había impactado en el pecho de la defensa. La insistencia determinó que a los 15 minutos llegara un gol entreverado y dudoso pero merecido. Sebastián Coates peinó limpiamente un centro que llegó desde la esquina de la cancha, y la pelota, antes de picar en la línea del arco, rozó en Luis Suárez y en el propio arquero Penny. No es totalmente claro el ingreso de la pelota, pero el árbitro (de mala actuación) decidió validarlo.
A la media hora, Cruzado perdió la pelota, Maxi Pereira jugó con Suárez, éste remató al arco, dio rebote Penny y el Mono la empujó para aumentar la diferencia.
Lamentablemente, antes del descanso, una fatalidad determinó el descuento de Perú. Yoshimar Yotún levantó un centro que se fue cerrando, Diego Godín quiso despejar de cabeza, y terminó haciendo un golazo en contra.
Fue un baldazo de agua fría la segunda parte, porque a dos minutos de comenzado el complemento, un lateral cayó al área en forma de centro, nuevamente falló Godín que no pudo controlar por atrás a Paolo Guerrero, y éste logró saltar con comodidad girando para poner el inesperado empate.
A los 53′, Edinson Cavani recibió falta y cobró Vuaden el penal. Volvía la calma a Uruguay, pero Penny tapó el remate de Forlán. Si el momento de la Celeste era malo, se complicaría más cuando en una jugada intrascendente Suárez cometió una falta en ataque y vio la amarilla, que lo dejó fuera del próximo juego con Colombia.
Esta vez no demoró Tabárez, que apretado por las circunstancias hizo dos cambios de un mismo tiro. Cristian Rodríguez ingresó por Palito, y Gastón Ramírez por Forlán. El ingreso de ambos fue trascendente para el resultado final. El Cebolla fue el autor del tanto que le devolvió la victoria a los charrúas: después de una volea de Coates en el área, se tiró en palomita a cabecear contra el segundo palo.
Moría el partido pero el sufrimiento era cada vez más intenso. Sin embargo, el último hombre que entró, Sebastián Eguren, aportó la cuota de tranquilidad. Ramírez quedó con la pelota en el área, prefirió no definir, se la dejó a Cavani y volante llegó por atrás para definir de primera y cerrar definitivamente el marcador. Tuvo todo el partido, pero fundamentalmente entrega de los dos bandos. La victoria dejó a Uruguay con cinco partidos segundo en las Eliminatorias con 11, a un punto de Chile, con 12 y seis jugados. El próximo obstáculo será Colombia.
Uruguay fue superior, muy superior, pero se complicó solo y tuvo que sufrir, como siempre, como de costumbre, para disfrutar más el sabor del triunfo y de los tres puntos conseguidos ante Perú, que permiten volver a estar en lo alto de la clasificación de las Eliminatorias sudamericanas rumbo a Brasil 2014, soñando con ir directo a la competencia más importante del fútbol mundial.
Con actuaciones muy destacadas, el equipo del Maestro Tabárez hizo todo lo que pudo, con enorme entrega, y así también se sacrificó el seleccionado visitante, fundamentalmente en la segunda parte. A pesar de eso y por el triunfo que Bolivia consiguió el sábado, quedó último el equipo que dirige Sergio Markarián.
En la primera jugada, Edinson Cavani se perdió la oportunidad de romper el cero tirándole una masita al arquero Diego Penny. Dos minutos después, el brasileño Vuaden no cobró un claro penal a favor de la Celeste: hubo mano en el área, pero entendió que la bola había impactado en el pecho de la defensa. La insistencia determinó que a los 15 minutos llegara un gol entreverado y dudoso pero merecido. Sebastián Coates peinó limpiamente un centro que llegó desde la esquina de la cancha, y la pelota, antes de picar en la línea del arco, rozó en Luis Suárez y en el propio arquero Penny. No es totalmente claro el ingreso de la pelota, pero el árbitro (de mala actuación) decidió validarlo.
A la media hora, Cruzado perdió la pelota, Maxi Pereira jugó con Suárez, éste remató al arco, dio rebote Penny y el Mono la empujó para aumentar la diferencia.
Lamentablemente, antes del descanso, una fatalidad determinó el descuento de Perú. Yoshimar Yotún levantó un centro que se fue cerrando, Diego Godín quiso despejar de cabeza, y terminó haciendo un golazo en contra.
Fue un baldazo de agua fría la segunda parte, porque a dos minutos de comenzado el complemento, un lateral cayó al área en forma de centro, nuevamente falló Godín que no pudo controlar por atrás a Paolo Guerrero, y éste logró saltar con comodidad girando para poner el inesperado empate.
A los 53′, Edinson Cavani recibió falta y cobró Vuaden el penal. Volvía la calma a Uruguay, pero Penny tapó el remate de Forlán. Si el momento de la Celeste era malo, se complicaría más cuando en una jugada intrascendente Suárez cometió una falta en ataque y vio la amarilla, que lo dejó fuera del próximo juego con Colombia.
Esta vez no demoró Tabárez, que apretado por las circunstancias hizo dos cambios de un mismo tiro. Cristian Rodríguez ingresó por Palito, y Gastón Ramírez por Forlán. El ingreso de ambos fue trascendente para el resultado final. El Cebolla fue el autor del tanto que le devolvió la victoria a los charrúas: después de una volea de Coates en el área, se tiró en palomita a cabecear contra el segundo palo.
Moría el partido pero el sufrimiento era cada vez más intenso. Sin embargo, el último hombre que entró, Sebastián Eguren, aportó la cuota de tranquilidad. Ramírez quedó con la pelota en el área, prefirió no definir, se la dejó a Cavani y volante llegó por atrás para definir de primera y cerrar definitivamente el marcador. Tuvo todo el partido, pero fundamentalmente entrega de los dos bandos. La victoria dejó a Uruguay con cinco partidos segundo en las Eliminatorias con 11, a un punto de Chile, con 12 y seis jugados. El próximo obstáculo será Colombia.