“Sin cobertura médica; se escapaban para comprar galletitas; fue tristísimo”

Los vecinos cuentan…”Lo que fue la Escuela de Fútbol se está transformando en una tapera, con los pastos bien arriba”. A no pocos vecinos les sorprendió el cierre, “por la cantidad de gurises que andaban en la vuelta”. Los vecinos coinciden: “Es extraño que nunca se los veía en el frente de la casa que habitaban”. Sobre ese particular, RAFAEL GARCIA no ocultará el punto, “desde el momento que se les prohibía. Debían practicar, comer y con algún juego de computadora o Internet, pero siempre adentro. No es verdad que los botijas tuvieran una dieta balanceada, porque siempre comían lo mismo, generalmente arroz. No tenían cobertura médica. El Dr. Rattín los atendía a veces de pura gauchada. Cuando alguno se lesionaba, terminábamos en el hospital. Todo eso fue tristísimo. Al decir de Julio Acuña, los hermanos Presentado de Deportivo Artigas “ya están transferidos”. La verdad fue una: nunca se fueron. Solo Esteban Batista se fue a Ituzaingó de Maldonado. El hablaba que 8 jugadores “estaban colocados”. La realidad fue otra. Fue gurises que dejaron de estudiar. Cuántas veces el padre de los hermanos Arzaguet llevó a sus hijos a practicar?. Trasladaba  en su auto a otros gurises también. Cómo a uno no le va a dar rabia, ahora que se fue de Salto y abandonó todo?. No fui el único que se sintió usado. Todos creíamos en un proyecto y en una ilusión. Nos habló que a los pocos meses del viaje a Buenos Aires, estaba previsto un viaje a Estados Unidos y Grecia, con un plantel de la Escuela de Fútbol. Esos viajes nunca se concretaron, demás está decir. Julio Acuña decía que yo era su mano derecha, que era su amigo, su ladero. Para trabajar con él, nunca firmé un papel. Ningún contrato. Creí en su palabra. Creí en él. Por eso es que ahora, hablo desde el dolor”.