¡El maduro arte de la regulación campeona!

¡El maduro arte de la regulación campeona!

¿Al fin de cuentas, a Ferro qué le importa el trámite al margen de una final con escasa carga emotiva?. ¿Qué le puede trascender ahora, la escasez de situaciones que fabricó en 90 minutos?.
¿Tiene sentido para Ferro ahora, proponerse un análisis sobre la base de algún cauce analítico?. ¿Es lógico dejar en claro que Ferro supo momentos de parálisis intelectual y técnica y que distó de alcanzar la generosa y vital estatura de siete días atrás?.
Al fin de cuentas, todo anécdota. Todo manual descartable.
Todo presa de lo inconsistente… porque no tiene sentido!. El
sentido de Ferro es este Ferro rey del Interior como nunca antes!.
La historia bien de Merazzi, bien del “Chato” González, bien de Hermmann, bien de Grassi, bien de Carlitos Bortagaray, bien de Clive Pérez, de Juancito Izaguirre, bien de Ramón Rivas…
del “Maño” Ruiz y de tantos.
Por eso, la historia asistió conmovida, al nuevo a irrenunciable mandato de este Ferro Campeón del Interior. El sueño
contemplado. No más utopías. Nos más vuelos rasantes
a esa gloria postergada. La gloria llegó para quedarse. Al fin
de cuentas, todo anécdota. Todo material descartable.
El trámite, qué?. El trámite, nada. Y el derecho de Ferro si….
mientras el 1912 suma su tiempo de creación….
para prolongarse creando.

ELEAZAR JOSE SILVA

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Fue el 1 a 1 final. Casi la consecuencia misma del fútbol trabado, del criterio aislado y sobre todo, de los espacios libres, apenas alguna vez.
No fue la final soñada, por eso de la emoción dispersa. De todas maneras, a Ferro por lo menos habría que entenderlo, desde el momento que arriesgó lo suficiente. Y sobre todo en el primer tiempo, cuando Atlético Fernandino orquestó con mayor frecuencia y se atrevió en el control de la pelota.
Pero el hecho es que le costó llegar, porque en el fondo de Ferro Carril, una vez y otra vez, ese Sebastián García vuelto cronómetro por la regularidad. En la cueva o auxiliando. Por los 20’, el árbitro calibró dureza en la entrada de Jorge Alvez y el zaguero vio roja.
Unos cuantos minutos después, con Ramón recomponiendo la estructura defensiva, cuando Albano suplió a Marcelo Menoni.
A los 39’ claramente Fiordelmondo le mueve el pie de apoyo a Correa, cuando pretendía la gambeta. Fue penal. Pablo Ramírez sacó un remate cargado de ordinariez y la pelota se desvió.
El fútbol tiene maniobras puntuales. Y en ese tipo de maniobra, la calidad se demuestra o se frustra. Para Fernandino fue como irse a baraja y sobre todo porque a los 45’, la pelota quieta volcada por Vera y en el segundo palo, el frentazo de Sebastián García entre el palo y el arquero: el 1 a 0.
UN HABIL NEGOCIANTE Y
ESE TIEMPO DE CAMPEON…
Es cierto. No en pocos lapsos, Ferro fue un equipo atado. Incluso se notó en el exceso de traslación de pelota en algunos o en la ausencia de variantes en los metros finales.
Pero ¿qué fue Ferro por sobre todo en ese segundo tiempo?. El hábil negociante. Después de todo: hubo que reclamarle más en medio de ese clima de lluvia, viento y con la pelota no siempre fácil de manejar?.
Por eso, aún teniendo menos la pelota, el equipo de Rivas trasmitió siempre la sensación del orden del establecido.
Incluso, cuando la pelota pasó por Iriarte o Vera, alguna luminosidad se planteó,  como a los 21’ de esa recta final cuando Di Nápoli finalmente dispara a las manos del arquero. Por los 30’, el equilibrio visitante.
Pero que quede en claro: en la actitud equilibrada de Ferro, el riesgo no se planteó, en la medida que la presión sobre los volantes fernandinos, concluyó partiendo la cohesión visitante.
¿El de Ferro fue un caso de madurez?: definitivamente.
Incluso en los 44’, Iriarte por poco no canta el segundo, mientras Fernandino fue bajándole el telón a sus ilusiones eclipsadas.
HABIA UNA VEZ….
Un equipo que tan solo tenía que empatar para ser campeón: empató y fue campeón. Un equipo que en Maldonado pareció abrochar la conquista querida… y ayer fue broche. Fue consigna. Fue querer y fue gloria.
El 1 a 1. En esa final que al cabo, no superó la condición de aceptable, porque hasta le faltó fuego pasional. Por una razón sin más trámite: Ferro fue el dictado de su cerebro para pensar. Para nutrirse de la solvencia táctica imprescindible. Por eso Fernandino nunca hirió arriba.
El 1 a 1. La tarde que fue de Ferro. La tarde soñada. Y lo fue!.
La aventura de su ambición, con aquella vieja mística a cuestas.
Mientras los baúles del ayer se desempolvan, para que en la historia vaya metiendo compadronamente…. su nuevo sol.

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Uno por uno
Sebastián García:
señores… de pie

DIEGO SEBASTIAN BURGOS (3)- Solo por una vez fue exigido. Cuando un arquero trasmite convicción, solo hay que exponerla. Como la de Diego.
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JUAN VIERA (4)- La solvencia del “Tato”. Primero como lateral y después en la “cueva”. Lo bueno: su equilibrio, para evitar caer en el desborde.
JORGE LUIS ALVEZ (2)- ¿Se le fue la mano al juez o bien expulsado?. Al fin de cuentas, el criterio de quien determinó la expulsión.
SEBASTIÁN GARCIA (4)- Personalidad para el rechazo, el auxilio, el control o la partida. Su voz es audible para el hincha, que podrá calibrar que Ferro va incluyendo un nuevo mando. Además, el frentazo del gol para el 1 a 0.
El mejor de la cancha por lejos. Se metió en el corazón del hincha. Y de la historia.
BRUNO FIORDELMONDO (3)- Prolijo, ubicado, rendidor. Pautas que regularon una exposición para el reconocimiento. Se le fue el pie en el penal y fue penal. Antes y después, su validez.
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SEBASTIÁN SILVEIRA (3)- Mejora sustancial en relación al primer partido. Con dinámica y sentido de la solidaridad. Pero además, de los que manejó la pelota con saludable criterio. Bien.
JOSE MARIA DI NAPOLI (3)- En esa madeja del medio campo, tantas veces enredada, ganó y perdió. Ganó balones y perdió balones. También los dividió. Pero nunca rehusó de su pasión de lucha. Eso quedó claro.
MARCELO MENONI (2)- Sin respuesta e incluso frustrando una de las pocas llegadas que Ferro propició en el primer tiempo. La seguridad es una: no pocas veces es menos de lo que puede ser. En fin…
JUAN ALBERTO IRIARTE (3)- ¿Qué es jugar “por afuera”, sino establecer en los hechos lo que el “Juanchi” propone?. En esa línea de acción, su manejo intelectual. Para asegurar en corto o alterar la historia ofensiva con un cambio de frente. Eso fue Iriarte.
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CARLOS VERA (3)- No en la dimensión de partidos anteriores. Pero en cada pique, la amenaza del desnivel. Le faltó el socio de nombre Lairihoy.
FACUNDO GRANJA (2)- Poco y poco. Lateraliza su fútbol, cuando tiene que profundizar. En el concepto de base un caso similar al de Marcelo Menoni. Con Granga, una verdad inapelable: no trascendió.
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ENZO ALBANO (3)- El correcto “Chango” para la clausura de su lateral.
NICOLAS CABRERA (x)- No encajó en la partitura de ataque. Excluido.
EMILIO SILVA (x)- Lo que merecía: en los últimos minutos, en la cancha y campeón. Uno más para el empuje final.