A 11 años de su transplante de riñón Elbio Zacarías lamenta que no se utilicen potenciales donantes en Salto

A 11 años de su transplante de riñón Elbio Zacarías lamenta que no se utilicen potenciales donantes en Salto

Elbio Zacarías, integrante de la Asociación de Transplantados del Uruguay, cumplirá el viernes los 11 años desde que fue transplantado de riñón, luego que el 23 de abril de 1999 se le aplicó la cirugía, que como él dice “me cambió la vida”, al tiempo que se desborda en agradecimientos a todos quienes de una u otra forma posibilitaron esa instancia.
El representante de ATUR agradece, por ejemplo “a aquella persona que me donó el órgano, a pesar que era menor de edad y sus padres que con su gesto permitieron que yo hoy tenga una calidad de vida muy buena, gozo de buena salud a los 60 años, haciendo una vida normal. Soy además un agradecido de todos quienes estuvieron a mi lado, yo diría que la sociedad toda. Porque cuando estuvimos mal hubo mucha gente que estuvo cerca, mi familia, los buenos amigos además de reconocerle a los integrantes de ATUR de la que hemos hecho una familia, un saludo inmenso a los que están en la máquina, luchando para que aunque sea dos o tres al año salgan de la misma”, nos dice.
Esto último consideró que “es la alegría que nos da, porque sin pretender ser ejemplo de nada, al cabo somos ejemplo de vida”, dijo explicando que “salir de la máquina implica pasar al transplante”, manifestó.
En ese plano se mostró respetuosos de quienes “no quieren salir de la máquina y prefieren seguir recibiendo el tratamiento”, para extender el agradecimiento a todos los donantes que hay en Salto. “Es el departamento donde más potenciales donantes hay, lo que no implica que sea el lugar donde más transplantados tenemos, porque sigue habiendo un déficit en ese sentido”, se lamenta.
COMISIÓN
BIPARTITA
Precisamente respecto a este último punto Zacarías anunció que “lo vamos a abordar en setiembre en una Comisión bipartita en la que estarán representantes de Artigas y Montevideo, por ejemplo. Es así que coordinamos hablar con Ministros, con representantes del Fondo Nacional de Recursos, pero también con los doctores locales. Ocurre que se debe coordinar y solamente debe haber decisión y es lamentable saber que se han perdido donantes, se han perdido hígados, riñones, piel y otros órganos”.
Zacarías, se mostró agradecido además con el Centro de Diálisis del Centro Médico “y quiero decir que para nosotros constituye un verdadero orgullo, por la calidad de las personas que lo integran, encabezadas por el Dr. Arturo Altuna, con un personal que está integrado por quienes sirven el café, el personal de enfermería, la Secretaria, etc. Porque en definitiva, salimos de allí y seguimos dependiendo de ellos, con quienes hemos formado una familia, donde el doctor es además un amigo, lo que es muy importante”.
El agradecimiento no cesa, y es así que Zacarías se manifiesta “agradecido a la vida, agradecido a los hijos que Dios me ha dado, a quien yo le pedí poder verlos grandes y hoy uno se recibe de maestro y otro me hizo abuelo”, enfatiza realmente emocionado.
VALORAR LA VIDA
El entrevistado recordó que al Centro de Diálisis de Salto vienen pacientes de Paysandú, de Río Negro, de Bella Unión “y hoy hay 70 pacientes en tres turnos, pero veo con preocupación que es una enfermedad que avanza día a día. Entonces yo le pido a todos que se hagan un urocultivo cada 6 meses o una vez al año y una muestra de sangre para saber si los riñones funcionan y evitar caer en la diálisis, porque la medicina avanza día a día y cada vez es más posible curar cuando se descubre la enfermedad con tiempo”, señala.
Continuó expresando que “si la población toma conciencia que estamos ingiriendo mucha comida chatarra seguramente va a evitar problemas posteriores. Yo siento que nosotros descuidamos nuestro cuerpo. Nos amargamos porque llovió mucho, porque salió el sol fuerte, el que es sano se queja por cosas mínimas cuando en realidad hay que valorar la vida y la salud”.
“Yo, después de tantos años, hoy agradezco cosas sencillas como puede ser tomar un vaso de agua o la propia amistad que genera con las personas. Hay que concientizarse de que todo se puede pero con voluntad, y después que recibimos un transplante hay que cuidarse con lo que se toma o se come, porque a la postre se vive bien y se disfruta de la vida”, dijo para acordarse todo lo que importan las dietistas para salir adelante en estos casos.