A 35 años de la memorable respuesta del pueblo uruguayo

A 35 años de la memorable respuesta del pueblo uruguayo

El “NO”, con la papeleta color amarillo, superó por más de 233 mil votos en todo el país al celeste del “sí”, en el plebiscito del 30 de noviembre de 1980 convocado por el gobierno de facto de la época, constituyendo el inicio de la apertura democrática en nuestro país.PORTADA DE EL PUEBLO EL DÍA DESPUÉS DEL PLEBISCITO DE 1980
Mañana lunes, se conmemoran 35 años de una fecha clave en la historia del Uruguay y la Junta Departamental de Salto realizará una sesión extraordinaria a la hora 20 con la presencia de referentes políticos de la época, con el objetivo de recordar lo que significó la victoria del “no” en dicho plebiscito.
Según establece EL PUEBLO en sus ediciones de la época, una jornada nublada esperaba la concurrencia a las urnas de 1.944.951 ciudadanos habilitados a votar tras 9 años sin comicios electorales, donde la población iba a ser consultada por una reforma constitucional de gran trascendencia para el futuro democrático de nuestro país.
Ese domingo, las mesas receptoras esperaban a los votantes desde las 8 a las 19:30 horas y sobre la madrugada del lunes ya se anunciaba la mayoría del “no” a la reforma consultada de forma directa a los ciudadanos, que encubría un rechazo a la dictadura cívico-militar de la época.
Los escrutinios primarios daban cuenta que 1.627.526 ciudadanos concurrieron a las urnas (más del 85% de los habilitados). En Salto los votos a favor del “no” prácticamente duplicaron los votos del “sí”.
A continuación, se transcriben fragmentos recopilados de los archivos de este diario que reflejan fielmente cómo se vivió en esa época el plebiscito del 80′ en nuestra ciudad. Finalmente, compartimos una reflexión del politólogo Ernesto Nieto sobre los pormenores de la decisión militar de convocar a las urnas al soberano y un análisis de los resultados.
NUESTRA PORTADA EL DÍA DEL PLEBISCITO DEL 80′
Con una amplia imagen de nuestro prócer José Artigas, EL PUEBLO registró en su portada del domingo 30 de noviembre de 1980 un titular que decía “Reforma: hoy decide el pueblo” y a cada uno de los lados agregó las dos opciones de la disputa electoral “Sí”, “No”.
El texto principal señalaba, “tras nueve años de interrupción de los actos cívicos en nuestro país, la población uruguaya se apresta hoy a concurrir a las urnas, para resolver sobre una propuesta formulada por el Gobierno Cívico Militar sobre una nueva constitución. El acto generado con indisimulada expectativa, dentro y fuera del país representa el pronunciamiento sobre un texto que sienta las bases para una nueva estructura de gobierno. Para los autores del proyecto, la Constitución a plebiscitario configura el fortalecimiento del Poder Ejecutivo; para quienes se oponen representa el debilitamiento de la representación popular”.
QUÉ SE VOTA
“En el cronograma impuesto por las Fuerzas Armadas que asumieron el contralor de la República, figuró la reforma de la Carta Magna, en vigencia desde 1967. Es así que a nivel de la COMASPO (Comisión de Asuntos Políticos de las Fuerzas Armadas) y en el Consejo de Estado se elaboró y estudió un texto que denominaron “Pautas Constitucionales” para referirse a la estructura básica del texto en consulta. Intervino luego el Plenario del Consejo de Estado y el Consejo de la Nación para conformar el definitivo proyecto que se pone a consideración de la ciudadanía. La nueva Constitución estará conformada por 238 artículos”.
69.607 VOTANTES EN SALTO
“La convocatoria al pronunciamiento de la ciudadanía es para todos los uruguayos radicados en el país y para quienes han adquirido ese derecho a través de la carta de ciudadanía. La Corte Electoral anunció que los habilitados a utilizar el sufragio suman 1.944.951 personas, significando un incremento de 66.819 ciudadanos más respecto al último acto comicial realizado en 1971.

En Salto una clara mayoría propinó un contundente rechazo a la propuesta

FOTO Una mesa en Salto realizando el escrutinio primario

Una mesa en Salto realizando el escrutinio primario

El día después al plebiscito de 1980, la portada de EL PUEBLO reflejó en imágenes diferentes momentos del sufragio y el titular remarcó en grandes letras “No, clara mayoría rechazó reforma”.
Seguidamente, se destacó la tranquilidad vivida en los comicios y los resultados en cada departamento, que se transcriben a continuación.
“Cabe consignar que los comicios se desarrollaron tal como se esperaba, dentro de una absoluta y ejemplar tranquilidad, sin que se registrara ningún hecho anormal, según se indicara en el propio Ministerio del Interior, habiéndose cumplido estrictamente las disposiciones vigentes aplicables una vez concluida la campaña recientemente realizada en torno al proyecto constitucional, especialmente en lo que tiene que ver con la realización de manifestaciones públicas, ya que no se concretaron exteriorizaciones de este tipo”.
UNA DIFERENCIA  DE 234.076
“El proyecto de reforma constitucional sometido a plebiscito nacional resultó rechazado por algo más de 233 mil votos, sobre un total de sufragantes que alcanzó 1.627.516, según cifras suministradas por el Ministerio del Interior.
La diferencia sustancial, en lo que tiene que ver con el apyo al “no”, se registró en Montevideo con el índice por la negativa que alcanzó cerca de 200 mil votos, notándose asimismo posiciones marcadas de rechazo a la iniciativa en importantes departamentos del interior, como Salto y Paysandú, donde los votos por el “no”, virtualmente doblaron los sufragios por el “sí”. La iniciativa tuvo sin embargo, mayoría en 8 departamentos del país.
Los observadores destacaban esta madrugada el alto porcentaje de votantes, algo más del 85%, lo cual demuestra, se indicó por el propio presidente de la Corte Electoral, Dr. Nicolás Storace Arrosa, la elevada conciencia cívica de nuestra población.
EN SALTO
Los resultados del departamento de Salto suministrados por la Jefatura de Policía a la hora 4:30 de esa madrugada eran los siguientes datos que EL PUEBLO publicó en su portada.

Circuitos escrutados: 227
Total de votantes: 60.271
Votos por “sí”: 20.037
Votos por “no”: 32.327
Anulados: 283
En blanco: 354
Observados: 7.274

LOS RESULTADOS EN TODO EL PAÍS

Departamento Sí No
Artigas 16.012 9.938
Canelones 72.930 84.670
Cerro Largo 17.391 18.398
Colonia 29.333 36.300
Durazno 12.436 13.992
Flores 8.224 6.457
Florida 15.899 19.400
Lavalleja 19.135 16.846
Maldonado 20.397 26.607
Montevideo 257.765 454.902
Paysandú 16.728 32.874
Rocha 19.176 14.722
Río Negro 9.913 12.884
Rivera 24.989 14.107
San José 16.863 28.126
Soriano 22.440 22.188
Tacuarembó 21.242 18.219
Treinta y Tres 15.586 7.377

La ciudadanía dio muestra de una gran conciencia cívica

PORTADA DE EL PUEBLO DOMINGO 30 DE NOVIEMBRE DE 1980

Portada de EL PUEBLO domingo 30 de noviembre de 1980

El domingo 30 de noviembre de 1980 la ciudad apareció con un inusual silencio. A la paz dominical se sumó la conciencia de estar decidiendo en buena medida el futuro del país. La permanencia de los militares en el poder no fue obstáculo para que la ciudadanía se sacudiera el miedo y aún en silencio y con resabios de ese temor, juntó coraje para decirle NO a la reforma constitucional propuesta por los militares.
Con una gran responsabilidad cívica, con tranquilidad y en orden el pueblo se pronunció y luego los militares debieron respetar la voluntad de la mayoría de los uruguayos que claramente rechazó la propuesta. En esta página EL PUEBLO rememorardos imágenes de aquella fecha.

Con el politólogo Ernesto Nieto 

1980: el comienzo del fin

¡P or qué intentar explicar el resultado de 1980? ¿Qué importancia tuvo dicho plebiscito? Prácticamente todos los

Jóvenes y ancianos ejerciendo el derecho al voto en ejemplo de altísimo civismo

Jóvenes y ancianos ejerciendo el derecho al voto en ejemplo de altísimo civismo

analistas que estudiaron el tema de las transiciones en América Latina señalan que en Uruguay la salida hacia la democracia, o sencillamente “la apertura”, comenzó con el revés obtenido por los militares en dicha instancia electoral. Quizás quien mejor lo sintetizó haya sido Luis Eduardo González cuando dice… “la apertura política comenzó con el fracaso de los militares que no lograron obtener una legitimación plebiscitaria de su proyecto de 1980”.

1-La Propuesta del Régimen
Veamos a partir de este resumen el intento del Régimen por “cambiar” las reglas de juego con los contenidos que propuso en el plebiscito de 1980:
Principales modificaciones en la organización institucional: Se proponían dos medidas concretas: a) se les daba competencia constitucional “directa” a las FFAA en lo referente a “la ejecución de las medidas tendientes a la preservación de la seguridad nacional”; b) se institucionalizaba al Consejo de Seguridad Nacional (COSENA), confiriéndole a este “intervención preceptiva en lo relativo a la Seguridad Nacional”.
Principales modificaciones en cuanto a los derechos y garantías: Se proponía la “eliminación de la prohibición de allanamientos en horas nocturnas”.
Se suprimía la “inamovilidad de los funcionarios públicos presupuestados por la Administración Central.”
Se instituía el “Estado de Sublevación” dotando al Poder Ejecutivo de Amplias facultades tendientes a la neutralización de aquella situación.
Se condicionaba la reglamentación legal del derecho de huelga a la iniciativa privativa del Poder Ejecutivo, a la aprobación parlamentaria por mayoría calificada y al establecimiento de fórmulas de “mediación, conciliación y arbitraje” previas al ejercicio de aquel.
Principales modificaciones en lo referente al ejercicio de la Soberanía y al funcionamiento de los Partidos Políticos: Se proponía la eliminación del doble voto simultáneo.
Se estipulaba la presentación de candidaturas únicas por el Partido para cada cargo electivo.
Se alteraba la Representación Proporcional Integral, se concedía representación mayoritaria absoluta al Partido ganador de las elecciones y reservando la proporcionalidad para la distribución de los escaños entre las minorías.
Se negaba la posibilidad de construir Partidos “que por su ideología, principios, denominación, funcionamiento o componentes, denotaren vinculación o subordinación con instituciones, organizaciones o Partidos extranjeros o con otros estados”.

Según el proyecto militar
En caso de no haber acuerdo el COSENA designaba al presidente

Finalmente: Modificaciones Contextuales hacia la “Transición”: Se preveía que para las elecciones nacionales de 1981 (“por corresponder a la iniciación de un pedido de transición”) las FFAA buscarían “la concreción de un acuerdo patriótico con los Partidos, sobre la base de candidatos únicos de unidad nacional para los cargos de presidente y vice de la República”. En caso de no lograrse dicho acuerdo antes del 15 de agosto de 1981 la elección presidencial se regiría por lo dispuesto en el Acto Institucional Nº2 (designación del presidente de la República por el COSENA).
Como vemos, hay tres ejes sobre los que se quería reformular las reglas de juego. En la amplia bibliografía que ha dedicado la academia a las dictaduras y luego al fenómeno de las transiciones el intento de las FFAA (y de muchos civiles) en Uruguay, entra dentro de lo que se ha denominado “intento tutelar”: se buscaba crear mecanismos, en este caso a partir de la reforma constitucional, para “tutelar” aquellas instituciones y prácticas que ponían en “peligro” a la Nación. Se apuntaba a varios de los derechos esenciales de los individuos, reglamentándolos o incluso suprimiéndolos. Pero además, se intentaba regular la actividad de los Partidos: se eliminaba la existencia de aquellos que según la visión de las Fuerzas Armadas significaran un peligro para el país, así como regular la actividad interna de los mismos. Y en un solo plumazo, reformular el sistema de Representación Proporcional Integral.
El intento fracasó, veamos ahora un poco más en profundidad los resultados de 1980.
1- Los resultados de 1980.
Comencemos observando los resultados generales que se dieron en el plebiscito de 1980, considerando solo los votos válidos:
El plebiscito de 1980 fue la única instancia donde los mecanismos de la democracia directa en la historia reciente del país muestran que se da un casi empate a nivel de universos departamentales. En 1980 se vio al país dividido como nunca lo ha estado después en materia de instancias de Mecanismos de Democracia Directa, ya sea en plebiscitos o en referéndums; en definitiva fueron 11 los departamentos en donde triunfó el NO y fueron 8 en los que triunfo el Sí.
Por lo general se ha puesto de manifiesto en reiteradas oportunidades lo extraordinario del caso uruguayo en cuanto a los votos mayoritarios al NO. Pero sería un profundo error de apreciación –
desconocer que también existió casi un 43% de votos válidos a favor del SI. El régimen no era solo militar, era cívico y militar.
Diferentes investigadores han dado diversas respuestas al resultado del plebiscito. Algunos ponen el acento en las tradiciones democráticas del país; otros en su cultura política y su apego a la misma; otros destacan el rol de los partidos a pesar de estar prohibidos por el régimen. Debo confesar que ninguna de las respuestas anteriores, así como otras que se han elaborado, me parecen del todo convincentes. Explicar el resultado del plebiscito de 1980 todavía sigue siendo una materia pendiente que tenemos los politólogos de nuestro país.
A modo de simple raconto de algunos elementos que se deberían de tener en cuenta me gustaría mencionar:
a- no debe ser casual que el mapa del Uruguay se mostrara tan dividido como nunca más lo estuvo en materia de democracia directa. Existe algún significado que en 11 departamentos ganara una opción y en 8 la otra. Esto puede tener que ver con el papel que tuvieron las dirigencias locales que trabajaron políticamente por una u otra opción.
b- las comunicaciones no eran las de hoy. En el extenso “interior” no se utilizaban los grandes medios “nacionales” con la excepción de la prensa escrita. Que por cierto, tampoco vendía por estos lugares demasiados ejemplares. Nuevamente, el rol de los medios locales debe de haber tenido algún impacto importante en cada departamento.
c- en muchas oportunidades hemos encontrado que cuando la ciudadanía vota en instancias de democracia directa lo hace no solo por lo que estrictamente se está definiendo, sino también como forma de apoyar o rechazar las políticas implementadas por los gobiernos de turno. ¿Por qué con la dictadura esto habría sido diferente? ¿Acaso no deben haber existido muchos ciudadanos para los que votar por NO eran rechazar al régimen, y no solo rechazar los contenidos plebiscitados?; ¿acaso no habrán existido muchos que votaron por Sí como forma de apoyar decididamente al gobierno cívico y militar y los resultados que mostraba en su gestión de gobierno, más que hacerlo meramente por avalar lo plebiscitado?
d- Un análisis de la totalidad del fenómeno del plebiscito de 1980 debería incluir en clave semiótica aquella cuestión que se pregunta entre la relación de las palabras y las cosas. El régimen propuso la fórmula dicotómica entre “Si” y “No” para establecer en las papeletas de votación. El Sí determinaba la aprobación a la reforma Constitucional propuesta, y lo contrario el No. A juzgar por los resultados, todo parece indicar que la elección de dichas dicotomías no fue de las más felices para los impulsores de la reforma; parecen haber sobreevaluado el carácter positivista de la afirmación, desconociendo la profunda fuerza del término que implica resistencia, negación.
El No, en muchos aspectos, se transformó en un No a la Dictadura, y no solo a la reforma propuesta.

Las incógnitas que aún subsisten

Si todas estas cuestiones aún quedan pendientes como materias a esclarecer, aún hay otras no menos importantes. De las diversas entrevistas realizadas a los integrantes del gobierno de turno por periodistas nunca ha quedado demasiado en claro algo elemental: ¿por qué los militares hicieron el plebiscito? Nada en el momento los urgía, ¿por qué tuvieron tanta confianza en la decisión del “soberano” cuando a ese mismo soberano pretendían quitarle libertades? Pero todavía hay más preguntas, ¿por qué respetaron el resultado del plebiscito? Para un régimen que no dudó en desaparecer personas, torturar y encarcelar a miles, enviar al exilio a -otros y realizar el cambio de identidad a bebés o participar activamente del Plan Cóndor no parece ser impensado sostener que podrían fácilmente haber fraguado los resultados. Pero no lo hicieron, ¿por qué? ¿Estaban tan confiados en triunfar que no tenían ese Plan B pensado de antemano?
La dictadura cívica y militar comenzó a desmoronarse por una pequeña burla del destino, los dictadores de turno quisieron perpetuarse en el poder y para eso usaron el mecanismo que habían prohibido: las elecciones. Eran tantos los militares y tantos los civiles que los apoyaban explícita o silenciosamente; tenían todos los controles y todos los recursos que al parecer nunca pensaron en perder. Era tan desigual el partido. Pero la mayoría de los que quedaron en el país dijeron NO. Y esa noche del 30 de Noviembre de 1980 y sin festejos dimos nuestro Maracanazo democrático. Eso sí, al igual que en Maracaná no ganamos por goleada, solo con lo necesario.

Ernesto Nieto politólogo